UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
CARRERA DE DERECHO
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES Y SEMINARIOS
ACREDITADA POR RES. CEUB 1126/2002
MONOGRAFÍA
Para optar el Título Académico de Licenciatura en Derecho
“ANÁLISIS JURÍDICO EMPÍRICO DE LA JUSTICIA COMUNITARIA
EN LA PROVINCIA OMASUYOS DEL DEPARTAMENTO DE LA
PAZ”
INSTITUCIÓN : Ministerio de Justicia - Casa de Justicia
POSTULANTE : Ibeth Orietta Quezada Cahuaya
La Paz- Bolivia
2010
i
ÍNDICE GENERAL
➢ Dedicatoria
➢ Agradecimiento
➢ Índice
Pág.
INTRODUCCIÓN. ................................................................................................. 1
CAPÍTULO I ......................................................................................................... 3
LA JUSTICIA COMUNITARIA ............................................................................. 3
1.1. EL CONVENIO 169 SOBRE POBLACIONES INDÍGENAS Y TRIBALES EN
PAÍSES INDEPENDIENTES 1989 ....................................................................... 3
1.1.1. CONTENIDO DEL CONVENIO 169 ................................................. 5
1.1.2. ESENCIA PRINCIPAL DEL CONVENIO 169 SOBRE PUEBLOS
INDÍGENAS Y TRIBALES .......................................................................... 6
1.2. ANTECEDENTES SOBRE LA JUSTICIA COMUNITARIA EN BOLIVIA ....... 7
1.2.1. SU RECONOCIMIENTO CONSTITUCIONAL EN BOLIVIA ............. 9
1.2.2. RECONOCIMIENTO LEGAL DE LA JUSTICIA COMUNITARIA ... 11
1.3. EL LINCHAMIENTO NO ES JUSTICIA COMUNITARIA ............................. 13
1.4. CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE LA CULTURA Y EL
DERECHO CONSUETUDINARIO INDÍGENA.................................................... 15
1.5. LOS DERECHOS INDÍGENAS Y LA LEGISLACIÓN INTERNACIONAL .... 16
CAPÍTULO II ...................................................................................................... 18
LA APLICACIÓN DEL DERECHO CONSUETUDINARIO INDÍGENA .............. 18
2.1. LA COSTUMBRE COMO NORMA DE CONDUCTA ................................... 18
2.2. EL DERECHO CONSUETUDINARIO, ANTESALA DEL DERECHO
POSITIVO ........................................................................................................... 18
2.3. COMPONENTES AXIOLÓGICOS DEL DERECHO CONSUETUDINARIO 19
2.3.1. SOLIDARIDAD ............................................................................... 19
2.3.2. LA RECIPROCIDAD ...................................................................... 20
2.3.3. LA REDISTRIBUCIÓN O GENEROSIDAD .................................... 20
ii
2.4. LA CONCIENCIA SOCIAL Y LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS ........... 21
2.5. EL DESARROLLO DEL DERECHO CONSUETUDINARIO ........................ 22
2.6. COMPATIBILIZACIÓN DE ORDENAMIENTOS NORMATIVOS ................. 22
2.7. LOS LÍMITES DE LA JUSTICIA COMUNITARIA ........................................ 24
CAPÍTULO III .................................................................................................... 26
LOS PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS: SU ADMINISTRACIÓN DE
JUSTICIA Y SUS ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS ..................................... 26
3.1. PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS ...................................................... 26
3.2. DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS. ........................................... 28
3.3. LA INTERCULTURALIDAD. ........................................................................ 30
3.4. ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA COMUNITARIA DE LOS PUEBLOS
INDÍGENAS ORIGINARIOS . ............................................................................. 32
3.5. ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
ORIGINARIOS .................................................................................................... 34
3.6. SISTEMAS DE AUTORIDAD ORIGINARIA................................................. 35
3.7. SISTEMAS JURÍDICOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS . 37
3.7.1.LA JUSTICIA COMO UN ESPACIO DE PLURALIDAD JURÍDICA . 40
3.7.2. LA VISIÓN DE CONFLICTO Y SANCIÓN EN NUESTRAS
CULTURAS .............................................................................................. 41
3.8. LA JUSTICIA COMUNITARIA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS FRENTE A
LA JUSTICIA ORDINARIA ................................................................................. 42
3.8.1. ADMINISTRADORES DE JUSTICIA FORMAL .............................. 42
3.8.2. ADMINISTRADORES DE JUSTICIA COMUNITARIA .................... 44
3.9. LA COMPLEMENTARIEDAD ENTRE LA JUSTICIA COMUNITARIA DE
LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y LA JUSTICIA ORDINARIA ............................... 45
CAPÍTULO IV ..................................................................................................... 48
ANALÍSIS JURÍDICO EMPÍRICO DE LA APLICACIÓN DE LA JUSTICIA
COMUNITARIA EN LA PROVINCIA OMASUYOS ............................................ 48
4.1. PROVINCIA OMASUYOS ........................................................................... 48
4.1.1. ACHACACHI COMO ÁREA DE ESTUDIO .................................... 48
iii
4.1.1.1. La administración de justicia comunitaria ......................... 49
4.1.1.2. Sistema de administración de justicia ............................... 50
4.1.1.3. Símbolos para la aplicación de la justicia tradicional ........ 50
4.1.1.4. El sistema de autoridades ................................................ 52
4.1.1.5. Tipos de conflictos ............................................................ 53
4.1.1.6. Procedimiento de resolución de conflcitos ........................ 54
4.1.1.7. Sanciones ......................................................................... 55
4.1.1.8. Relaciones entre los sistemas jurídicos: Justicia Tradicional
Comunitaria y Justicia Oficial ......................................................... 57
CONCLUSIONES CRÍTICAS ............................................................................. 60
RECOMENDACIONES Y SUGERENCIAS ........................................................ 62
ÍNDICE DE CUADROS ...................................................................................... 66
ANEXOS ............................................................................................................ 74
BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................. 75
iv
Dedicatoria:
A Dios por haberme dado la vida y
con ella la sabiduría.
Con mucho cariño a mis padres,
Omar y Rita, por estar a mi lado en
todos los momentos de mi vida, por
creer siempre en mí y por velar con la
culminación de esta noble carrera mi
futuro.
Y a mí adorada hermanita Vivian por
ser la fuerza y el motivo de mi
superación.
v
Agradecimientos:
A la Facultad de Derecho y Ciencias
Políticas, por haberme acogido en sus
aulas y pasar inolvidables momentos.
Al Dr. Juan Ramos, por la paciencia,
comprensión y colaboración.
A mi Tutor, Dr. Ignacio Escobar por
su orientación y apoyo incondicional.
Al Lic. Alex Vargas, a la Dra. Lourdes
Chávez, por los conocimientos
impartidos en forma desinteresada.
Y a todos los que formaron parte de
la Casa de Justicia…
vi
INTRODUCCIÓN
Los actos de "justicia por mano propia" o más conocidos como linchamientos,
se han ido incrementando los últimos años y forman parte de la realidad
cotidiana de Bolivia, en términos generales, se ha considerado erróneamente
que estos actos de linchamiento, forman parte de la llamada justicia comunitaria,
es decir, de los usos y costumbres del pueblo aymará, pero esto no es cierto.
La Justicia Comunitaria inspira confianza y eficacia en la solución de los
intereses individuales y colectivos, puesto que la visión de la justicia comunitaria
se rige por el deber ser, ideal ligado a las particularidades axiológicas y
ontológicas de la vida social de las comunidades indígenas y campesinas.
El presente trabajo tiene como objetivo realizar un análisis jurídico empírico de la
aplicación de la Justicia Comunitaria, para rescatar los verdaderos principios y
fines de la misma, buscando así una alternativa eficaz a la hora de proponer una
política preventiva, evitando la práctica criminal del linchamiento garantizando
así que la esencia de esta justicia no se revalorice en prácticas que no tienen
relación con la misma y se dejen de cometer delitos con la justificación de una
aparente Justicia Comunitaria.
Por otro lado, se dará a conocer los mecanismos proporcionados por la justicia
comunitaria en la resolución de conflictos, que se suscitan en las comunidades
indígenas y campesinas, mediante los cuales se viabilizan el orden, la paz social
y la seguridad jurídica que otorga el derecho positivo.
El campo de investigación es la provincia Omasuyos, pero por razones prácticas,
económicas y de tiempo se delimitará a la localidad de Achacachi, puesto que
desde tiempos pre-coloniales se han administrado con sus propias leyes
costumbristas y que el Estado boliviano poco o casi nada hizo a favor de ello.
1
Los métodos utilizados para el presente trabajo son los métodos de análisis,
lógico inductivo, de la observación y el histórico-sociológico, en cuanto a las
técnicas empleadas fueron las bibliográficas y la entrevista.
2
CAPÍTULO I
LA JUSTICIA COMUNITARIA
1.1. EL CONVENIO 169 SOBRE POBLACIONES
INDÍGENAS Y TRIBALES EN PAISES
INDEPENDIENTES 1989.
El 27 de junio de 1989, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aprobó
el Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes,
siendo a la fecha el principal instrumento de referencia internacional sobre la
temática de los pueblos indígenas, y el resultado de las grandes movilizaciones
sociales indígenas a nivel mundial.
Con el Convenio 169 de la OIT, se reconocieron los derechos colectivos de los
pueblos indígenas, y los gobiernos firmantes se comprometieron a desarrollar
acciones destinadas a promover la igualdad de oportunidades de los integrantes
de los pueblos indígenas, la plena efectivización de sus derechos sociales,
económicos y culturales, el respeto de sus costumbres tradiciones e
instituciones, la consulta a los pueblos en caso de preverse medidas legislativas
o administrativas que puedan afectarles directamente, la participación libre e
igualitaria en la adopción de decisiones en instituciones electivas y organismos
administrativos y la libertad de decisión en cuanto a las prioridades en el proceso
de desarrollo.
El Convenio, por otra parte, reconoce la obligación del Estado de considerar las
costumbres o justicia originaria de los pueblos indígenas al aplicar la legislación
nacional, y el derecho de esos pueblos a conservar sus costumbres e
3
instituciones propias, siempre que no sean incompatibles con los derechos
fundamentales definidos por el sistema jurídico nacional ni con los derechos
humanos internacionalmente reconocidos.
Esta norma internacional, ratificada en Bolivia por Ley 1257 de 11 de julio de
1991, dio paso a que en los textos constitucionales de la mayoría de los países
latinoamericanos, se caracterice al Estado como pluricultural y multiétnico, como
por ejemplo las Constituciones de Colombia (1991), Perú (1993), Ecuador
(1998), en particular nuestro país al reconocer a Bolivia como un Estado
Plurinacional (2009). Estas reformas, en el ámbito de la justicia comunitaria de
los pueblos indígenas, pueden ser resumidas en el reconocimiento: del carácter
pluricultural de la Nación y el Estado, de los pueblos indígenas y la ampliación
de sus derechos colectivos (como oficialización de idiomas indígenas, educación
bilingüe, protección de medio ambiente) y, del derecho indígena o
consuetudinario.
El reconocimiento del derecho indígena efectuado por este Convenio, es
genérico, sin establecer límites respecto a las materias sobre las cuáles puede
aplicarse; es más, de manera expresa, permite la aplicación de normas y de
sanciones propias de estos pueblos en la resolución de sus conflictos.
Conforme a sus normas el mismo establece dos situaciones: 1. El respeto a los
métodos para la resolución de conflictos ocasionados por los miembros de las
comunidades indígenas, que implica un reconocimiento normativo, institucional y
jurisdiccional, y 2. La consideración de las costumbres de las comunidades
indígenas cuando las autoridades y tribunales “oficiales” se pronuncien sobre
temas penales que involucren a uno de sus miembros.
El Convenio 169 utiliza la denominación de costumbres, para hacer referencia al
conjunto de normas no escritas que regulan la vida de una comunidad, entre
4
otros nombres, también se utilizan el de derecho indígena y el de justicia
consuetudinaria, último término que tiene mayor aceptación dentro de la doctrina
especializada y por parte de los propios actores y autoridades naturales de los
pueblos indígenas.
Por otra parte, es conveniente señalar que la denominación justicia comunitaria,
tiene un uso más restringido, pues hace referencia a la aplicación del derecho
indígena por parte de las autoridades naturales de la comunidad; derecho
indígena que se sustenta en el sistema de creencias, moral, religión costumbre,
etc., que se sintetizan en valores y principios que difieren de comunidad a
comunidad.
1.1.1. CONTENIDO DEL CONVENIO 169.
Este Convenio se constituye en unos de los instrumentos jurídicos, más valiosos
para la protección y consolidación de los pueblos indígenas en el mundo entero,
considerándose el mismo como el anhelo, la reivindicación, la protección y la
conservación de los Estados por devolverles sus derechos sociales,
económicos, culturales y políticos.
Dos aspectos interesantes de este Convenio son el respeto y la participación;
respeto a su cultura, usos y costumbres, la participación se refiere a que todo
gobierno debe asumir con responsabilidad su papel, con acciones que se
encuentren orientadas dentro de un marco legal, como proteger derechos de las
comunidades indígenas. Un gobierno sin política de prevención y de reacción es
un barco a la deriva, se necesita adoptar políticas que salvaguarden la justicia
comunitaria de nuestros pueblos indígenas, en el marco del respeto a los
derechos humanos establecidos en la Constitución.
5
1.1.2. ESENCIA PRINCIPAL DEL CONVENIO 169, SOBRE
PUEBLOS INDÍGENAS Y TRIBALES.
Es un instrumento legal, con carácter obligatorio, para aquellos países que lo
ratifican. Empero, antes de ser ratificado el mismo sirve como guía de acción
para los gobiernos; es el instrumento internacional más completo y actualizado
sobre las condiciones de vida y trabajo de los pueblos indígenas y tribales. Hasta
junio de 1996, el Convenio ha sido ratificado por diez países, a saber, en orden
de ratificación, Noruega, México, Bolivia, Perú, Colombia, Costa Rica, Paraguay,
Honduras, Dinamarca y Guatemala.
Este Convenio, esta destinado a otorgar protección, partía de la idea de que el
problema de las poblaciones indígenas y tribales desaparecería a medida que
estas poblaciones se integraran a las sociedades. Sin duda otorga una
protección importante que no se encuentra en ninguna otra instancia normativa
internacional.
Promueve el respeto por las culturas, las formas de vida, las tradiciones y la
justicia comunitaria de los pueblos indígenas y tribales. Manteniendo su propia
identidad, sus propias estructuras y sus tradiciones. Asimismo se funda en el
principio de que estas estructuras y formas de vida tienen un valor intrínseco que
necesita ser salvaguardado.
Este instrumento también asume que estos pueblos pueden hablar por sí
mismos, que tienen el derecho a participar en el proceso de toma de decisiones
que los afecte, y que su contribución, además, será beneficiosa para el país en
el que habitan.
6
1.2. ANTECEDENTES SOBRE LA JUSTICIA
COMUNITARIA EN BOLIVIA.
Teniendo como antecedente la reforma constitucional de 1994 y con la
promulgación de la nueva Constitución Política el año 2009, Bolivia se reconoció
como un Estado Plurinacional. Este hecho significó el reconocimiento de más de
36 pueblos indígenas, cada una con sus usos y costumbres, con su justicia
comunitaria. Pero aún falta que este reconocimiento sea puesto en práctica y
plenamente aceptada y entendida por las autoridades del órgano Legislativo,
Judicial y Ejecutivo y sobre todo que la aplicación de la justicia comunitaria sea
la adecuada.
El Tribunal Constitucional de Bolivia, mediante Sentencia Constitucional
0295/2003-R de fecha 11 de marzo de 2003, sentó jurisprudencia sobre el
reconocimiento de los usos y costumbres en la solución alternativa de conflictos
que realizan las autoridades y las organizaciones de las comunidades
campesinas e indígenas.
Este hecho reconoce la existencia del pluralismo jurídico, presente en la nación
boliviana; junto a la Justicia “Oficial” coexiste la Justicia Consuetudinaria, que ha
sobrevivido a la conquista, al coloniaje y a la República, porque las comunidades
indígenas y campesinas han opuesto una férrea resistencia para mantener sus
usos y costumbres.
Las comunidades campesinas y pueblos indígenas mantienen con mucha fuerza
sus instituciones relacionadas con la tierra, el territorio, uso y gestión del agua,
manejo de recursos naturales, relaciones intrafamiliares, el trabajo comunal, la
educación y la resolución de conflictos conocida como Justicia Comunitaria.
7
La Justicia Comunitaria está vigorosamente presente, porque sus normas son
aceptadas y conocidas por las comunidades campesinas y pueblos indígenas,
son normas socialmente elaboradas, es resultado de muchos años de práctica;
las instancias que administran justicia, son conformadas y elegidas por las bases
y poseen gran prestigio y legitimidad.
La justicia “oficial” es lenta, corrupta y onerosa y la justicia comunitaria es de fácil
acceso, sus resoluciones y sentencias son rápidas, es oral (se emplea el idioma
local), busca reconciliar más que castigar, conserva la armonía interna de la
comunidad, no es onerosa y los procedimientos que se aplican son controlados
por las comunidades y pueblos indígenas mediante sus asambleas, donde las
decisiones se toman por consenso.
La aplicación de la justicia comunitaria, mediante sus autoridades naturales,
supone la existencia de un "Código Normativo" de comportamiento, no escrito,
que regula las relaciones entre los miembros de la comunidad, un "Código de
Sanciones", no escrito, que señala las penas que deben cumplir los infractores.
Las instancias para la aplicación de la Justicia Comunitaria son: La primera
instancia es la Familiar, donde se busca la solución o la conciliación al interior de
la familia. La segunda instancia es la Dirigencial, donde se busca la solución en
presencia de los dirigentes y las partes afectadas. La tercera instancia es en
Asamblea, donde se busca que las soluciones o conciliaciones se debatan en la
Asamblea y la cuarta instancia es Fuera de la Comunidad Indígena y
Campesina, se recurre a la Central Campesina o a las autoridades oficiales.
8
1.2.1. SU RECONOCIMIENTO CONSTITUCIONAL EN BOLIVIA.
Ya la Ley 1585 de 12 de agosto de 1994 de reforma a la Constitución Política del
Estado abrogada, introducía en el artículo 11 el carácter multiétnico y pluricultural
de Bolivia, esta misma Ley, en su artículo 171, parágrafo III2, sentó las bases
para el reconocimiento de un derecho indígena, conforme a las siguientes
características:
• Reconocimiento de los derechos colectivos, es decir, derechos
económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas y las
comunidades campesinas.
• Reconocimiento del carácter pluricultural y multiétnico.
• Reconocimiento -y no creación- del Derecho Indígena, asumiendo
oficialmente su existencia, abriendo la posibilidad de su coordinación con
el derecho “occidental”.
• Reconocimiento de la facultad de administrar justicia a las autoridades de
las comunidades indígenas, de acuerdo a sus normas y dentro del ámbito
territorial de las comunidades indígenas, siempre que no vulneren la
Constitución y las leyes.
En la nueva Constitución, el artículo 191 atribuye las funciones jurisdiccionales y
de competencia a sus autoridades, quienes aplicarán sus principios, valores
culturales, normas y procedimientos propios; aclarando que esta jurisdicción
1
República de Bolivia, Ley Nº 2650 Constitución Política del Estado. Gaceta Oficial de Bolivia. La Paz-
Bolivia 2004. Artículo 1 Parágrafo I. Bolivia, libre independiente, soberana, multiétnica y pluricultural
constituida en República Unitaria, adopta para su gobierno la forma democrática representativa y
participativa, fundada en la unión y la solidaridad de todos los bolivianos.
2
Ídem, Artículo 171 Parágrafo III. Las autoridades naturales de las comunidades indígenas y campesinas
podrán ejercer funciones de administración y aplicación de normas propias como solución alternativa de
conflictos, en conformidad a sus costumbres y procedimientos, siempre que no sean contrarias a esta
Constitución y las leyes. La ley compatibilizará estas funciones con las atribuciones de los Poderes del
Estado.
9
respeta los derechos fundamentales y las garantías establecidas en la
Constitución3.
Este nuevo texto constitucional hace referencia también a los ámbitos de
vigencia personal, material y territorial, disponiendo que se sujetan a la justicia
comunitaria los miembros de la nación o pueblo indígena originario campesino;
y que la misma conocerá los asuntos indígenas originarios y campesino, por
último que se aplica a las relaciones y hechos jurídicos que se realizan dentro de
la jurisdicción de un pueblo indígena originario campesino4.
Por otro lado, el artículo 192, señala que las autoridades públicas o personas
deberán acatar las decisiones de esta jurisdicción, dando potestad a sus
autoridades de solicitar el apoyo de los órganos competentes en casos
necesarios5.
En este ámbito, se debe precisar que el objeto de reconocimiento que realiza la
nueva Constitución, está referido a:
3
ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA, Ley Nº 3942 Constitución Política del Estado. Gaceta
Oficial de Bolivia. La Paz-Bolivia 2009. Artículo 190. I. Las naciones y pueblos indígena originario
campesinos ejercerán sus funciones jurisdiccionales y de competencia a través de sus autoridades, y
aplicarán sus principios, valores culturales, normas y procedimientos propios. II. La jurisdicción indígena
originaria campesina respeta el derecho a la vida, el derecho a la defensa y demás derechos y garantías
establecidos en la presente Constitución.
4
Ídem, Artículo 191. I. La jurisdicción indígena originario campesina se fundamenta en un vínculo
particular de las personas que son miembros de la respectiva nación o pueblo indígena originario
campesino. II. La jurisdicción indígena originario campesina se ejerce en los siguientes ámbitos de vigencia
personal, material y territorial: Están sujetos a esta jurisdicción los miembros de la nación o pueblo
indígena originario campesino, sea que actúen como actores o demandado, denunciantes o querellantes,
denunciados o imputados, recurrentes o recurridos. Esta jurisdicción conoce los asuntos indígena
originario campesinos de conformidad a lo establecido en una Ley de Deslinde Jurisdiccional. Esta
jurisdicción se aplica a las relaciones y hechos jurídicos que se realizan o cuyos efectos se producen dentro
de la jurisdicción de un pueblo indígena originario campesino.
5
Artículo 192. I. Toda autoridad pública o persona acatará las decisiones de la jurisdicción indígena
originaria campesina. II. Para el cumplimiento de las decisiones de la jurisdicción indígena originario
campesina, sus autoridades podrán solicitar el apoyo de los órganos competentes del Estado. III. El Estado
promoverá y fortalecerá la justicia indígena originaria campesina. La Ley de Deslinde Jurisdiccional,
determinará los mecanismos de coordinación y cooperación entre la jurisdicción indígena originaria
campesina con la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción agroambiental y todas las jurisdicciones
constitucionalmente reconocidas.
10
✓ La institucionalidad y competencia de sus autoridades: el
reconocimiento de autoridades indígenas, que aplicarán sus principios,
valores culturales, normas y procedimiento propios.
✓ La jurisdicción indígena originaria campesina, solo estarán sometidos
a la misma los miembros de la comunidad, sea como actores o
demandados, denunciantes o querellantes, denunciados o imputados, o
en su caso, como recurrentes o recurridos.
✓ La potestad de juzgar, que significa el reconocimiento de administración
de justicia y aplicación de normas propias, incluso con apoyo de los
órganos competentes del Estado.
Por lo tanto, se reconoce a los pueblos y comunidades indígenas la vigencia de
todo su sistema normativo, con sus autoridades y sus procedimientos para
aplicar sus normas; consecuentemente, no es un modelo que intente integrar el
derecho indígena al derecho “oficial”, sino que busca la pervivencia de ambos.
1.2.2. RECONOCIMIENTO LEGAL DE LA JUSTICIA
COMUNITARIA.
Como ya precisamos, la Constitución inserta a la Justicia Comunitaria dentro de
sus preceptos legales, en los artículos 190 y siguientes. Sin embargo la poca
publicidad y el desconocimiento, en general, por parte de la población es lo le ha
restado efectividad y fuerza a esta justicia.
No obstante que actualmente existe una Ley de Deslinde Jurisdiccional en
proceso, las diferentes leyes del país, han incorporado disposiciones relativas a
la justicia comunitaria, o instituciones propias del derecho comunitario. Así, el
11
Código de Procedimiento Penal, en el artículo 286 establece que cuando las
autoridades han resuelto un conflicto de acuerdo a sus normas y procedimientos,
respetando los derechos y garantías de las personas y, por ende, de la
Constitución Política, sus resoluciones son irrevisables; sin embargo, la extinción
de la acción penal prevista en la norma glosada, no se opera de hecho, sino que
debe ser determinada por el Juez de Sentencia, en el marco de lo dispuesto por
el artículo 53 inciso 4) del mismo cuerpo legal7.
En el mismo sentido, el artículo 391 de la normativa legal señalada, reconoce la
diversidad cultural y establece el procedimiento y las reglas para el juzgamiento,
cuando el imputado es miembro de un pueblo indígena o comunidad campesina.
Por su parte, la Ley de Ejecución Penal y Supervisión penal, establece en el
artículo 1598 que cuando el condenado sea miembro de una comunidad
indígena o campesina, a momento de la clasificación, se considerará la opinión
de la autoridad originaria de la comunidad a la que pertenece.
Existen otras normas relacionadas a los pueblos indígenas y campesinos, pero
por la poca trascendencia para la elaboración del presente trabajo, no serán
mencionadas.
1.3. EL LINCHAMIENTO NO ES JUSTICIA COMUNITARIA.
6
REPÚBLICA DE BOLIVIA, Ley Nº 1970 Nuevo Código de Procedimiento Penal. Gaceta Oficial de
Bolivia. La Paz-Bolivia 2003. Artículo 28.- (Justicia Comunitaria). Se extinguirá la acción penal cuando el
delito o la falta se cometa dentro de una comunidad indígena y campesina por uno de sus miembros en
contra de otro y sus autoridades naturales hayan resuelto el conflicto conforme a su Derecho
Consuetudinario Indígena, siempre que dicha resolución no sea contraria a los derechos fundamentales y
garantías de las personas establecidos por la Constitución Política del Estado. La Ley compatibilizará la
aplicación del Derecho Consuetudinario Indígena.
7
Idem, Artículo 53 Inc. 4) Los jueces de sentencia son competentes para conocer la sustanciación y
resolución de: …4. La extinción de la acción penal en el caso de conflictos resueltos por las comunidades
indígenas.
8
REPÚBLICA DE BOLIVIA. Ley Nº 2298, Ley de Ejecución Penal y Supervisión. Artículo 159
“…cuando el condenado sea miembro de una comunidad indígena o campesina, a momento de la
clasificación, se considerará la opinión de la autoridad originaria de la comunidad a la que pertenece…”
12
El concepto de justicia comunitaria, nada tiene de nuevo en general, puesto que
desde épocas precoloniales tenía fuerte influencia en las comunidades indígenas
y campesinas. Empero la aplicación de una supuesta justicia comunitaria con la
aplicación de castigos degradantes (como el de ser azotado en público o el
extremo de ser asesinado cruelmente) ha hecho que se generen dudas y
temores sobre la justicia comunitaria; sin embargo, nada de estos actos replican
en algo con lo que es la verdadera justicia comunitaria. Los linchamientos son
aberraciones, consecuencia, más bien, del caótico sistema de justicia estatal, tan
lenta como impredecible. A continuación estableceré las incompatibilidades
existentes entre la Justicia Comunitaria y el Linchamiento:
INCOMPATIBILIDADES ENTRE LA JUSTICIA COMUNITARIA Y EL
LINCHAMIENTO
JUSTICIA COMUNITARIA LINCHAMIENTO
Conocida también como Denominado como
sistema jurídico indígenas, justicia por mano propia,
DENOMINACIÓN derecho consuetudinario ajusticiamiento o justicia
indígena o justicia de los popular.
pueblos indígenas.
Es reconocida por la Es un delito tipificado en
Constitución Política del Estado, el Código Penal
TRATAMIENTO la Ley contra la violencia boliviano como (según el
NORMATIVO intrafamiliar, la Ley INRA, la Ley caso) homicidio,
Orgánica del Ministerio Público asesinato, homicidio en
y el Código de Procedimiento riña o a consecuencia de
13
Penal. una agresión.
Ancestral y milenaria, se Es un reflejo de un nivel
transmite por herencia social y alarmante de
está ligada al nacimiento de la marginalidad, pobreza,
comunidad. desocupación, angustia
colectiva y debilitamiento
ORIGEN
de la confianza del
ciudadano en las
instituciones públicas y
las autoridades
judiciales.
Es la justicia de las Aplicación colectiva de
comunidades indígenas castigos físicos y
campesinas que consiste en la simbólicos, de manera
aplicación de normas de drástica e inmediata, por
DEFINICIÓN herencia social y costumbre, por parte de un grupo de
sus autoridades, quienes pobladores a personas
ejercen funciones de que incurren en acciones
administración de justicia dentro consideradas delictivas o
de la comunidad. dañinas.
Es administrada por las Es ejercido por una
autoridades de los pueblos muchedumbre que se
indígenas, las que por tradición, caracteriza por afinidad
usos, costumbres y prácticas en los intereses y
QUIENES LA culturales, son consideradas sentimientos que la
DIRIGEN Y como legitimas por los mantienen reunida en un
APLICAN habitantes de la respectiva determinado momento.
comunidad o pueblo indígena. Es transitoria, precisa de
circunstancias
ambientales y
temporales específicas.
14
Actúa para un fin
concreto.
NORMAS Y Son normas de uso y costumbre No sigue ninguna forma,
PROCEDIMIENTOS que van creando. menos un procedimiento.
1.4. CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE LA
CULTURA Y EL DERECHO CONSUETUDINARIO
INDÍGENA.
Toda cultura es parcialmente, y por definición, una reiteración de aspectos de un
pasado que sigue siendo9, cuando se conceptúa así a la cultura, el derecho
consuetudinario no se reduce a la tradición ni es simple sinónimo de esta. El
derecho consuetudinario indígena también se constituye en una realidad
oscilante de interacciones, de atributos en movimiento y de rasgos inestables;
realidad en la que se combinan lo viejo y lo nuevo, tradiciones e innovaciones,
costumbres y novedades.
El reconocimiento del derecho de los pueblos indígenas a practicar su derecho
consuetudinario implica no sólo reconocerles el derecho a practicar las
tradiciones, que hacen parte de sus sistemas de implementación y
administración de justicia, sino también el derecho de practicar las innovaciones
e iniciativas de ajuste y transformación que los indígenas incorporan de modo
permanente a sus sistemas de justicia para mantenerlos vigentes y operativos
frente a la realidad siempre cambiante.
9
STAVENHAGEN, Rodolfo e ITURRALDE, Diego, “Entre la ley y la costumbre”. El Derecho
Consuetudinario Indígena en América Latina, Ed. Instituto Indigenista Latinoamericano, México, 1990,
pág. 159.
15
1.5. LOS DERECHOS INDÍGENAS Y LA LEGISLACIÓN
INTERNACIONAL.
El reconocer el uso y la aplicación del derecho consuetudinario en los pueblos
indígenas no es otra cosa que reconocer un derecho humano colectivo como
parte urgente de la modernización.
Fue en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que la cuestión indígena
pasó a ser considerada decididamente como caso particular de explotación
social del trabajo humano; de la OIT surgiría, en 1957, su Convenio Nº 107, el
Convenio relativo a la protección e interpretación e integración de las
poblaciones indígenas y de otras poblaciones tribales y semitribales en los
países independientes, Convenio que llevaría al hoy crecientes reconocimiento
del derecho indígena.
Paralelamente, la noción de derechos humanos como derechos tanto de los
individuos como de colectividades pasó a hacer parte creciente de la legislación
internacional creando marcos favorables para los trabajadores, los niños, las
mujeres y los indígenas concebidos en cada caso como categorías sociales
genéricas y sujetos colectivos de relevancia jurídica.
Es a partir de 1960 que las Naciones Unidas pasan a adoptar una actitud
decidida por la descolonización; más adelante en 1965, emiten la Convención
sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial, que asigna de
modo concreto derechos a favor de los integrantes de grupos étnicos como parte
del proceso que va definiendo los derechos humanos como derechos de
colectividades y no sólo de individuos.
16
Aún más adelante, en 1966, las Naciones Unidas emiten otros dos pactos
importantes: la Convención de derechos civiles y políticos y la Convención de
derechos económicos, sociales y culturales. Y aunque en ambos casos, el
énfasis se pone en los derechos humanos en tanto derechos de los individuos
principalmente, el movimiento hacia el reconocimiento de los derechos humanos
como derechos de las colectividades es en estos documentos también evidente.
Durante la década de los setenta y ochenta la marea a favor de los derechos de
los pueblos indígenas iría creciendo en el marco de la legislación internacional
con base en dinámicas y movimientos indígenas locales y regionales.
Habría de ser una vez más en la OIT en donde nacería de modo definitivo un
concepto descolonizado de los derechos humanos. Así, treinta y dos años
después de su Convenio 107, en 1989, la OIT emite el Convenio Nº 169, el
Convenio sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, que
pasaría desde 1991 a ser suscrito por distintos Estados, entre ellos Bolivia.
Queda empero, comentar aún otros documentos de esta historia; por una parte,
aludimos al Proyecto de Declaración Americana sobre los Derechos de los
Pueblos Indígenas aprobado el 26 de Febrero de 1997 por la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de los Estados
Americanos (OEA), este documento parte de modo explicito de que el tema de
los derechos indígenas corresponde en pleno y directamente a la temática de los
derechos humanos, por lo tanto, se convierte ya en un referente mayor
imprescindible en lo que hace al tema del derecho consuetudinario indígena.
17
CAPÍTULO II
LA APLICACIÓN DEL DERECHO
CONSUETUDINARIO INDÍGENA
2.1. LA COSTUMBRE COMO NORMA DE CONDUCTA.
Las costumbres son usos utilizados por la generalidad de la sociedad y la
práctica de generación en generación que al cumplir una serie de
procedimientos característicos como ser el de la exterioridad, de la antigüedad
uniformada y generalidad se convierte en norma jurídica de carácter obligatorio.
2.2. EL DERECHO CONSUETUDINARIO, ANTESALA
DEL DERECHO POSITIVO.
Con el correr del tiempo, los mecanismos de control social se tornan complejos,
se hace necesaria una sistemática, y es cuando surge la necesidad de
trasladarla al papel para convertirlas en derecho positivo, esto es, el código.
Surgió entonces el derecho positivo, resultado de lineamientos que las
sociedades emplean para su desenvolvimiento en base al orden normativo
preexistente, este orden normativo desempeña así, un rol importante en las
interrelaciones e interacciones humanas.
Debemos indicar que las normas tradicionales que inspiran, adecuan y norman
la vida de los pueblos, no son motivaciones solitarias e intrascendentes; al
contrario, constituyen el núcleo cultural, por eso, decimos, que debe existir un
tránsito constante del derecho consuetudinario al derecho escrito; Salvo, por
18
supuesto, los casos en sociedades ilustradas que no tienen otra forma de
regulación socio-políticos ni económicos, que la inspirada por sus costumbres
tradicionales.
Cabe aclarar, sin embargo, que este tránsito que referimos no siempre ha de
desarrollarse dentro de un esquema rígido o flexible, puesto que el sistema de
adecuaciones tradicionales al perder su importancia tienden a desaparecer, o
encontrándose en un proceso de formación, vitaliza su función hasta un punto de
ser convertidas en normas positivas, diremos mejor, en leyes escritas, como
formas superadas de convivencia humana.
Estas consideraciones nos permiten medir la importancia superlativa de las
normas tradicionales en cualquier tipo de sociedades, más aún en aquellas que
se encuentran buscando los cofres de una vida digna y humana acorde a las
exigencias del mundo contemporáneo, esta importancia se acentúa más.
2.3. COMPONENTES AXIOLÓGICOS DEL DERECHO
CONSUETUDINARIO.
2.3.1. SOLIDARIDAD.
Este aspecto comunitario es fuerte porque todos comparten el mismo territorio y
son fieles a su comunidad de origen, en este ayllu o comunidad todos juntos
celebran en común sus alegrías, sus penas y angustias sea en las capillas, en el
cementerio, en la escuela y otros lugares. Las decisiones están tomadas de
manera comunitaria al respecto.
19
2.3.2. LA RECIPROCIDAD.
Es otra de las instituciones antiguas, entre ellas el Ayni, que significa ayuda
mutua, pero que no es gratuita, sino que está en un plan de reciprocidad. Otra
situación es la Minka, que son los trabajos comunitarios como ser la
construcción de escuelas, iglesias, postas sanitarias y otros vinculados con las
obras comunitarias.
2.3.3. LA REDISTRIBUCIÓN O GENEROSIDAD.
Implica la opción que tienen todos los integrantes del Ayllu, a disponer lo que su
colectividad ha usufructuado o ha cosechado, de una manera sistematizada,
debidamente organizada, ya que esta redistribución corre a cargo del jefe del
Ayllu, quién brinda a todos las mismas opciones y oportunidades a fin de que los
productos diversos a trabajar por la colectividad puedan ser disfrutados por los
integrantes, sin establecer prioridades, ni diferencias.
Es así que en momentos de desgracia, provocados por la fuerza de la naturaleza
o sequías el jefe del Ayllu les distribuye los productos almacenados a quienes
les falte de comer, también esta figura de la generosidad se aplica a aquellas
personas que han sido fieles a sus jefes en los Ayllus.
Por lo expuesto se establece que la sociedad aymará se desenvuelve dentro de
fines axiológicos relacionada con la colectividad por lo que la participación de la
comunidad adquiere importancia; es así que la solidaridad, la reciprocidad y la
cooperación, se constituyen en mecanismos más viables para aplicar la justicia
comunitaria.
20
2.4. LA CONCIENCIA SOCIAL Y LA RESOLUCIÓN DE
CONFLICTOS.
Los seres humanos, fundamentalmente quienes habitan las comunidades
indígenas y campesinas de nuestro país, en deber de sus intereses revelan una
conducta sumamente dinámica, esta actitud presupone una forma de pensar,
sobre como debe cambiar frente a la sociedad, en este sentido incentivados por
las sociedades, contribuyen a la formación de una conciencia social, es decir
que a partir de las representaciones que le ofrece la realidad, le permite conocer,
comprender, utilizar y cambiar sus creencias, aspiraciones y tendencias, de esta
manera, el hombre va tomando una conciencia de la naturaleza, de la sociedad,
haciendo de la conciencia social un patrimonio de todos los habitantes, que les
pertenece a los hombres del pasado, presente y futuro.
Es por las características socioculturales en las que se desenvuelven las
comunidades campesinas, que priorizan valores que exigen indudablemente un
compromiso para con su sociedad, haciendo de los hombres una forma de vida,
destinada a la consecución de los valores axiológicos del pensamiento andino,
en este sentido, el Ama Sua, Ama Llulla y el Ama Q’ella, tienen una significación
de dirección de la conducta humana, constituyéndose en la base fundamental
para la prevención de conflictos que atenten los principios y fines de la
comunidad y de la justicia comunitaria.
En este sentido las comunidades indígenas y campesinas llevan consigo una
serie de mecanismos para implementar su justicia comunitaria en la resolución
de conflictos y controversias, induciendo a valores de respeto, orden y
tranquilidad social.
21
2.5. EL DESARROLLO DEL DERECHO
CONSUETUDINARIO EN LA EVOLUCIÓN
HISTÓRICA.
La escuela histórica alemana de Savigny ha sido la primera escuela en
plantearse el problema del derecho consuetudinario que ahora aplicamos en las
comunidades originarias de forma sistemática y científica. Si bien esta escuela
ha aportado en gran medida al desarrollo de la ciencia del derecho en esta
materia, es pertinente aclarar que el hilo conductor es el desarrollo histórico de
las concepciones del derecho tomando en cuenta los contextos socioculturales.
Donde se encuentre una historia documentada, se puede observar que el
derecho privado ya adquiere un carácter determinado, que es particular de un
pueblo, tanto como una lengua, la costumbre y la constitución. Estas
expresiones no tienen una existencia sistematizada, son simplemente fuerzas
propias y actividades de un pueblo.
El derecho se origina en las costumbres del pueblo, por consiguiente, el pueblo a
través de su conciencia y la costumbre jurídica, constatadas por la
jurisprudencia, constituyen una fuerza interna propia de la costumbre jurídica y
no así por la arbitrariedad de un legislador.
2.6. COMPATIBILIZACIÓN DE ORDENAMIENTOS
NORMATIVOS.
En la realidad étnica boliviana existe y ha existido históricamente una compleja y
difícil problemática indígena, la misma se manifiesta fundamentalmente en su
pobreza, atraso y marginación social; en la disminución y pérdida de sus usos y
22
costumbres; a través de la pérdida de sus tierras y riquezas naturales, y en la
violenta y constante trasgresión de sus derechos humanos.
En Bolivia, este último aspecto es el que resalta de la cuestión indígena, sin
embargo, enfatizar sobre este punto no significa excluir las otras características
con los que se configura dicha problemática. Las causas que se presentan en
todos los niveles del asunto pueden relacionarse entre sí, y así se ha presentado
en la realidad, y sus consecuencias, casi en forma ineludible, desembocan en el
campo de los derechos humanos.
Por lo expuesto debe considerarse que en la actualidad el más socorrido
reclamo de las comunidades indígenas es el de la justicia, en cualquiera de sus
dos acepciones, el de su procuración o de su administración. Exigencia que se
traduce en el respeto a sus garantías individuales y sociales, así como en el
reconocimiento de su especificidad étnica y cultural en todos sus ámbitos, y en
concretar la igualdad que las leyes afirman y que la realidad contradice.
Organismos internacionales y nacionales protectores y defensores de estos
derechos específicos han coincidido en que entre lo ordenado en la ley y su
aterrizaje correspondiente, existe una gran distancia; las violaciones de los
derechos de los indígenas y de los pueblos y comunidades indígenas siguen
siendo una constante, sostienen.
La década de 1990 ha sido testigo de reformas constitucionales muy importantes
en los países andinos, particularmente Colombia (1991), Perú (1993), Ecuador
(1998) y Bolivia (1994), revolucionando con la implementación de la nueva
Constitución Política (2008). Esto supone cambios muy importantes en la
doctrina jurídica tradicional que se basaba en el monismo jurídico y la identidad
Estado-Derecho, marcando nuevos retos político-económicos a las democracias
que buscan construir modelos pluriculturales en contextos de inserción neo-
liberal.
23
2.7. LOS LÍMITES DE LA JUSTICIA COMUNITARIA.
De acuerdo al artículo 8.2. del Convenio 169, los pueblos tienen derecho a
conservar sus costumbres e instituciones propias “siempre que éstas no sean
incompatibles con los derechos fundamentales definidos por el sistema jurídico
nacional ni con los derechos humanos internacionalmente reconocidos”.
El artículo 9 del mismo Convenio, determina que se deben respetar los métodos
a los que los pueblos recurren tradicionalmente para la represión de los delitos
cometidos por sus miembros, siempre y cuando ellos sean compatibles con el
sistema jurídico nacional y con los derechos humanos internacionalmente
reconocidos.
Por su parte, el artículo 191 de la Constitución Política del Estado Boliviano,
aclara que esta justicia jurisdicción respeta los derechos fundamentales y las
garantías establecidas en esta normativa10. Asimismo el artículo 28 del Código
de Procedimiento Penal, determina como límites los derechos fundamentales y
garantías de las personas establecidos por la Constitución.
El Tribunal Constitucional, ha desarrollado doctrina constitucional respecto a la
justicia comunitaria, particularmente con relación a los límites que tiene. Así, en
la SC 295/2003-R, se estableció:
- No obstante la importancia de las costumbres socioculturales y el respeto
que la sociedad debe demostrarles, no se debe olvidar que las
instituciones sociales de las comunidades campesinas y pueblos
10
ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA, Ley Nº 3942 Constitución Política del Estado. Gaceta
Oficial de Bolivia. La Paz-Bolivia 2009. Artículo 190. I. Las naciones y pueblos indígena originario
campesinos ejercerán sus funciones jurisdiccionales y de competencia a través de sus autoridades, y
aplicarán sus principios, valores culturales, normas y procedimientos propios. II. La jurisdicción indígena
originaria campesina respeta el derecho a la vida, el derecho a la defensa y demás derechos y garantías
establecidos en la presente Constitución.
24
indígenas no existen aisladas, forman parte de un contexto social mucho
más amplio y complejo. Precisamente ahí radica el problema para definir
los sutiles límites entre la “justicia comunitaria” y la “justicia oficial”, entre
el derecho consuetudinario y el ordenamiento jurídico general imperante
en el país, sin lesionar ninguno de ellos. Para no incurrir en el peligro de
desconocer el valor y fundamento de las costumbres y culturas
ancestrales, o, de vulnerar el orden legal establecido, debe llegarse a un
punto de convergencia tal en el que ambos encuentren convivencia
armónica, sin que ninguno avasalle al otro, resguardando en ambos, los
derechos colectivos de las comunidades y los derechos fundamentales de
las personas.
La misma sentencia añadió: “Las reglas de comportamiento tomadas y
acordadas en las reuniones de las comunidades campesinas, deben ser
acatadas por todos los comunarios, así como por las personas que se
asienten en sus predios, aunque no fueren campesinos, a fin de preservar
los valores y principios de solidaridad, costumbres y organización
tradicional que caracteriza su régimen de vida, dentro de una comunidad
igualitaria, lo cual de modo alguno implica que la comunidad, a título de
hacer cumplir sus normas, conculque el ordenamiento jurídico general
existente en el país”.
Por los tanto, de lo referido, se establece que el límite para el ejercicio de la
justicia comunitaria deben ser los derechos fundamentales y garantías
constitucionales establecidos en la Constitución y en los Pactos Internacionales
sobre Derechos Humanos.
25
CAPÍTULO III
LOS PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS: SU
ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA Y SUS
ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS
3.1. PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS.
Las denominaciones Pueblos Indígenas, Pueblos Originarios, Poblaciones
Nativas, Comunidades Originarias, Grupos Étnicos o Indios, se refieren a aquella
parte de la población nacional que cumple con un conjunto de características
que la convierten en descendientes de las poblaciones originarias precolombinas
y cuya principal característica es su propio idioma.
Pueblo Indígena es la colectividad humana que desciende de poblaciones
asentadas con anterioridad a la conquista o colonización, y que se encuentran
dentro de las actuales fronteras del Estado, poseen historia, organización,
idioma o dialecto y otras características culturales, con la cual se identifican sus
miembros reconociéndose como pertenecientes a la misma unidad sociocultural.
La utilización del término “pueblos” responde a las ideas de que no son
“poblaciones”, sino pueblos con identidad cultural y organización propia por
tanto, no se debe interpretar el término “pueblos” en el sentido de que tenga
implicación alguna con el Derecho Internacional.
Generalmente, se usan como sinónimos las categorías indígenas y originarias,
sin embargo, geográficamente lo indígena se refiere a la realidad de las tierras
26
bajas de la Amazonia, el Chaco y el Oriente y, lo originario alude a la realidad de
las tierras altas andinas del país.
Con relación al término indígena, en Bolivia hay una fuerte superposición entre el
término indígena y campesino, especialmente en la población occidental del
país. Esto se debe, sobre todo, a que en la época de la revolución del 52, se
sustituyó la categoría de indígena por la de campesino, pero sin que por ello
esos “campesinos” dejaron de ser a la vez “indígenas” aymaras o quechuas (son
indígenas histórica y culturalmente; campesinos, por su ocupación territorial).
Los indígenas del altiplano boliviano se identifican actualmente más con el
concepto de “originario”, mientras que los de tierras bajas se definen como
“pueblos indígenas”.
El termino de comunidad campesina, se entiende como la unidad básica de la
organización social del ámbito rural, que está constituida por familias
campesinas que comparten un territorio común en el que desarrollan sus
actividades productivas, económicas, sociales y culturales.
Bolivia es uno de los países del continente con un mayor porcentaje de
población indígena. De los 8.274.325 habitantes, aproximadamente, entre el 55
y 70% (entre 4,5 y 5,8 millones) se asumen y definen como indígenas. El ultimo
censo de población y vivienda de 2001 incluyo una pregunta de auto
identificación en el cuestionario, sin embargo, sólo comprendió a la población
mayor de 15 años, ya que en menores de esta edad no es aplicable el criterio de
auto identificación, por lo que el resultado final (2.346.364 indígenas) sólo se
refiere a la población mayor.
27
3.2. DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS.
Los resultados del último censo poblacional (2001) han demostrado que la
población indígena alcanza a un 62,02%, del total de la población boliviana, los
indígenas-originarios han desarrollado sus propias instituciones sociales,
económicas, culturales, jurídicas y políticas en sus comunidades, ayllus, markas,
suyus, tentas y cabildos, etc. antes de la colonia.
Bolivia como un país que alberga diversidad de culturas indígenas-originarias, se
ha visto obligada a ratificar el Convenio Nº 169 de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT), donde se reconocen los derechos de los pueblos indígenas;
sin embargo, en la realidad, estos derechos no se han logrado implementar a
satisfacción de los movimientos indígenas-originarios y campesinos por los
siguientes motivos:
✓ Falta de políticas públicas que consideren el ejercicio pleno de los
derechos de los pueblos indígenas en las diferentes instancias públicas.
✓ Inexistencia de normativa estatal que tome en cuenta la visión cósmica de
dichos pueblos, y si existen se han implementado bajo una mentalidad
simplista de integración en uno o dos artículos de ciertas leyes.
✓ La incomprensión y el desconocimiento de los derechos de los pueblos
indígenas por parte de autoridades gubernamentales e instituciones
privadas que trabajan en el país.
✓ Desconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas por parte de
algunos profesionales de la Ciencia del Derecho, ha hecho que los
indígenas-originarios se encuentren marginados y excluidos de la toma de
28
decisiones que tienen que ver con la formulación e implementación de
proyectos y programas de desarrollo económico y social que beneficien.
Los pueblos indígenas-originarios expresan su propia identidad cultural, a través
de su música, idioma, vestimenta, festividades, ritos, administración de justicia y
otras manifestaciones que son compartidos y transmitidos de generación en
generación como formas de vida propia.
Durante la Colonia y la República no han sido respetados el ejercicio de los
derechos de los indígenas, ni la vigencia de sus instituciones y sus estructuras
organizativas de los pueblos indígenas-originarios, los intentos de la
implementación de políticas públicas, a través de las medidas denominadas
como reforma educativa, reforma agraria y en el campo de la salud, han sido
orientados a atender pequeños problemas.
Respecto a los sistemas de derecho de los pueblos indígenas-originarios, los
mismos han mantenido sus propias normas y procedimientos para la resolución
de sus conflictos; de esta manera han garantizado una pacifica convivencia entre
sus miembros. Los sistemas de derecho de los pueblos indígenas del país, han
existido de manera clandestina, debido a la marginación y exclusión a los
indígenas por parte de los gobiernos de turno, y en lo referente a la justicia no se
ha tomado la vigencia del pluralismo jurídico.
Así, establecen las leyes de Bolivia traducidos en Códigos que se aplican a
todas las personas dentro del territorio nacional, lo que significa que el derecho
positivo conduce hacia un excesivo individualismo y a la protección de la
propiedad privada en desmedro de la diversidad cultural.
Los sistemas de derecho de los pueblos indígenas y comunidades, en su
aplicación son flexibles y dinámicos y al mismo tiempo han sido influenciados por
29
los sistemas jurídicos introducidos por el régimen Colonial y Republicano, a
pesar del contacto con otras culturas por efecto de los procesos de globalización
y la coyuntura, están en proceso de fortalecimiento y reinstitucionalización,
constituyéndose en una propuesta alternativa para descolonizar y desmontar las
estructuras y la mentalidad colonial del actual sistema de administración de
justicia de Bolivia, que se encuentra en una crisis institucional, expresada en la
corrupción y retardación.
3.3. LA INTERCULTURALIDAD.
Nada hay más característico en los grupos humanos que la diversidad, que
surge de las diferencias biológicas, sociales y culturales; en este contexto, la
interculturalidad se refiere a situaciones de encuentro, contacto, o acciones
conjuntas, choque o desencuentro, según el caso entre individuos de distintas
culturas, aunque muchos no estén conscientes de ello.
Tenemos, por lo tanto, diversas formas de ver la interculturalidad, puesto que se
trata de culturas que están en situación de interacción comunicativa. Para ello,
es importante destacar el concepto de cultura como el “fenómeno humano que
define la diferencia entre uno y otro” ligada al concepto de identidad cultural
como “todo aquello que hace único a un grupo humano determinado” como la
condición sociocultural que establece las diferencias.
Si tratamos de definir a la cultura, tendremos la apreciación y el análisis de
elementos tales como valores, costumbres, normas, estilos de vida, formas
espirituales, etc. De este modo, la cultura se comprende mejor no como
complejos de esquemas concretos de conducta (costumbre, tradiciones,
conjuntos de hábitos) como ha ocurrido en general hasta ahora, sino como una
serie de mecanismos de control que gobiernan la misma cultura.
30
Entonces, por identidad cultural se entienden “aquellos rasgos culturales que
hacen que las personas pertenecientes a un grupo humano y a un nivel cultural
se sientan iguales culturalmente” 11. Esta situación muestra lo importante que es
tomar en cuenta que un pueblo indígena, puede tener más de una identidad, en
la medida que una parte del grupo étnico refleja la identidad tradicional.
La aplicación de la interculturalidad nos conduce al concepto de un saber
manejarse entre miembros de diferentes culturas con quienes se interactúa, la
interculturalidad no implica a priori el “saber manejarse bien o mal”, sólo implica
saber tratarse.
Hay dos formas de conocer la inclusión de la diversidad cultural en los Estados,
la primera, tiene que ver con los cambios constitucionales operados en los años
noventa, esta reformas definen normalmente a los Estados como “pluriculturales”
o “plurinacionales”, que es el caso de Bolivia; la segunda, tiene que ver con las
políticas publicas adoptadas a partir de esos cambios, por ejemplo las reformas
educativas, reformas agrarias y de participación popular, a este conjunto de
reformas y cambios apegados al Estado se ha denominado Estado multicultural
o pluricultural.
En la actualidad, se vive en ambiente de cambios, en la medida en que podamos
construir una identidad intercultural que valorice y potencie la multiculturalidad
existente en nuestro país, y que al mismo tiempo permita el mantenimiento de
procesos de diferenciación cultural facilitando así construir un Estado
intercultural.
11
ARAÓZ VELASCO, Raúl, Temas jurídicos andinos: Hacia una antropología jurídica, Ed. CEPAS;
Oruro-Bolivia. 1996, pág. 134.
31
3.4. ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA COMUNITARIA DE
LOS PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS.
Cuando nos referimos a la “justicia comunitaria” de los pueblos indígenas-
originarios dentro del sistema jurídico del Estado, partimos del argumento de la
vigencia del “pluralismo jurídico”, donde se supone la existencia de diversas
normas de regulación y convivencia jurídica acorde a la diversidad de culturas
que coexisten en un mismo territorio. Por lo tanto, el concepto de pluralidad
jurídica hace referencia a la coexistencia de varios sistema normativos, estén o
no reconocidos legalmente dentro del Estado o del espacio geopolítico en el que
existan.
El concepto de pluralismo jurídico nos permite abordar diversas concepciones de
regularon social y legal que aún mantienen los pueblos indígenas-originarios
como forma diferente de regulación generada desde el Estado. Para el
pluralismo jurídico, se hizo importante adoptar posiciones críticas frente a la
construcción del Derecho en manos del Estado. De este modo, se parte de la
asimilación de un concepto amplio de Derecho al momento de entrar en el
estudio de otros sistemas de Derecho dentro del mismo Estado; por ejemplo,
desde la óptica de la antropología jurídica, se cuestiona la visión centralista del
Derecho y, a través de investigaciones, da por sentada la vigencia del “derecho
consuetudinario”, es decir de los sistemas jurídicos propios de los pueblos
indígenas.
Sin embargo, el derecho consuetudinario no es entendido sólo como la
costumbre jurídica que posee cada pueblo o sociedad, sino se refiere a un tipo
de regulación no estatal pero con fuerte vinculación al Estado en un campo
social semi-autónomo.
32
El concepto de pluralidad jurídica, no solamente puede reflejar la coexistencia de
sistemas normativos, sino el proyecto político que tiene como propósito
cuestionar las pautas de lo hegemónico y sus constricciones como sistema
dentro del discurso legitimador. Es así, que el pluralismo jurídico es una posición
que va en contra de cualquier monismo jurídico12. Esto quiere decir, que el
Estado reflejó y refleja la visión y el proyecto de una sola cultura y desde allí
gestionó la diversidad cultural existente en su territorio. Por lo tanto, su relación
con sociedades culturalmente distintas se caracterizó por la discriminación, la
exclusión y la búsqueda de la asimilación posterior.
Con estas características, las normas que reconocen a las autoridades
indígenas no tienen otro fin que desconcentrar la producción jurídica y
trasladarla (sólo algunos asuntos jurisdiccionales) a las comunidades
campesinas y pueblos indígenas.
Esta forma de participación de los pueblos indígenas en los asuntos del Estado,
se convierte, al mismo tiempo, en un fortalecimiento del Estado democrático, por
lo que, el pluralismo jurídico también sugiere el análisis de los sistemas jurídicos
sin separarlos de su relación con el Estado.
En este sentido, se puede afirmar que existe una diferencia entre el pluralismo
jurídico formal de tipo “unitario” y el pluralismo jurídico formal de tipo “igualitario”,
en el primer caso, significa que se reserva la potestad de determinar
unilateralmente la aplicación del Derecho reconocido por el Estado. En este
caso, por ejemplo la justicia comunitaria no deja de ser un mero apéndice, un
simple complemento del denominado Derecho Oficial, se le otorga un papel
subsidiario, cuya consecuencia es su unificación al Derecho Estatal; en el
segundo caso, sucedería que el Derecho Estatal no se reserva la facultad de
12
El concepto de monismo jurídico sirve para describir la realidad discriminadora, monocultural y
hegemónica del Estado en relación a otras sociedades culturalmente diferentes a la sociedad dominante
como los pueblos indígenas.
33
determinar unilateralmente la aplicación de la normatividad jurídica reconocida;
en esta línea del reconocimiento de pluralismo jurídico, hecho por el Estado
boliviano es de tipo unitario.
3.5. ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS DE LOS
PUEBLOS INDÍGENAS ORIGINARIOS.
Existen amplias interpretaciones acerca de la naturaleza e importancia de las
estructuras organizativas de comunidades, ayllus, tentas y capitanías.
La Ley de Participación Popular reconoce jurídicamente la personalidad jurídica
de las diversas organizaciones tradicionales (ayllus, cabildos, tentas, capitanías,
incluso sindicatos), a las que se llama genéricamente “organizaciones
territoriales de base” (OTB).
En este sentido, resulta importante identificar al ayllu andino como una
institución en la que se entrelazan diferentes configuraciones organizativas, una
de ellas nos permite explicar que el Ayllu es el núcleo organizativo de las
naciones y pueblos indígenas-originarios, porque es como la semilla que
mantiene las formas de producción y reproducción de organización a nivel de
estructuras mayores.
La comunidad y el ayllu, presentan una organización interna, reproducida que
administra los recursos del grupo representado por su sistema de autoridades
que mantienen elementos característicos como ser el control y usufructo
comunal de un espacio físico (tierra y agua), el mantenimiento de una
organización comunal y del trabajo colectivo, basado en la reciprocidad, la
cooperación, la solidaridad y la conservación de sus características sociales y
culturales.
34
Por lo que estos rasgos son analizados desde una perspectiva dinámica, ya que
la estructura comunal ha soportado una permanente influencia externa. Sus
patrones de producción han sobrevivido la dominación colonial española, a
pesar de los violentos cambios ocurridos en la forma de administración de los
recursos mencionados.
Posteriormente, en el periodo republicano diversos grupos privados explotaron la
mano de obra campesina, así la estructura comunal nunca se mantuvo fija, sino
que fue constantemente negociada a partir de la lucha permanente entre fuerzas
externas e internas.
Cuando hablamos de la estructura de un modelo comunitario organizativo social,
en la actualidad nos estamos refiriendo a una organización que busca facilitar el
proceso de complementariedad entre instituciones, formas de vida y lógicas
diferentes de la realidad boliviana.
De lo que antecede, al presente cuando nos referimos a “comunidad” estamos
tomando vigencia tanto de cabildos, como también de organizaciones sindicales
y de las organizaciones tradicionales.
3.6. SISTEMAS DE AUTORIDAD ORIGINARIA.
Las organizaciones indígenas-originarias como los ayllus, markas, suyus, tentas
y capitanías y sus autoridades como jilaqatas, capitanes, mallkus, mama t’allas y
kuracas; en la práctica, ejercen la representación legítima en sus jurisdicciones
territoriales internas y hacia afuera.
De acuerdo a la historia, desde las reformas del Virrey Toledo, las comunidades
como organización en el campo, han sobrevivido como tradición andina dentro
de diversas formas impuestas. Ahora, se dice que existen más de 12.000
35
comunidades aproximadamente en Bolivia con representación de sus
autoridades o dirigencias propias.
Por un lado, en las zonas de los valles donde la hacienda se extendió más, ha
ido desapareciendo la organización del ayllu y la comunidad asume el territorio
que ocupaban las haciendas. Por otro lado, especialmente en las zonas altas,
aún se conserva algún tipo de autoridad tradicional. El ayllu como institución,
con algunos cambios, como forma de organización, en la realidad es la
expresión externa de la comunidad campesina, se dice que ya no está basado
en el parentesco sino en la comunidad territorial; este tipo de organización sigue
vigente principalmente en los Departamentos de Oruro, Potosí y La Paz.
Mientras que en otros lugares, se han impuesto diversas formas de organización
y de vida, por ejemplo, en Santa Cruz y parte de Chuquisaca, los guaraníes y
otros pueblos están organizados en Capitanías y Asambleas. En el caso del
Departamento de Beni se ha asumido en mayor parte los Cabildos, impuestos y
heredados por la organización española, implementadas por las misiones
religiosas.
Algunas estructuras organizativas tradicionales que aún se mantienen en
nuestras comunidades son los Lecos de Apolo, Provincia Franz Tamayo (La
Paz), en su estructura orgánica se observa una mezcla de esquemas de lo
propio y lo ajeno. Estructura que es compartida y/o similar al de la población de
los Tacanas, donde las Capitanías al igual que los Cabildos comprenden la
jurisdicción de la mayor población indígenas-originaria.
En el caso de la zona de los valles en el Departamento de Cochabamba, en la
provincia Tapacarí, Marka Ch’alla Lacuyo, persiste la estructura organizativa
propia, es el caso del ayllu Mujlli Urinsaya. En este ayllu se da el trabajo
coordinado entre autoridades originarias y dirigentes sindicales, entre lo propio y
36
lo ajeno, así, los tata quellus de justicia comunitaria está presente en las
comunidades organizadas en sindicatos.
En cuanto al occidente del país, en Turko Marka, provincia Sajama del
Departamento de Oruro, la estructura organizativa es compartida entre las
autoridades originarias y estatales como el Sub-Prefecto.
3.7. SISTEMAS JURÍDICOS DE LOS PUEBLOS
INDÍGENAS ORIGINARIOS.
Si por sistema jurídico entendemos, al conjunto de normas legales existentes y
de organismos que actúan para aplicarlos, en ese marco, las normas vigentes de
Estado de Derecho se basan en los principios constitucionales.
La justicia y el derecho en una sociedad moderna, es un sistema altamente
complejo, en que los diversos subsistemas jurídicos se diferencian en procesos
que generan nuevas condiciones para sí mismos, esto tiene por consecuencia,
que la complejidad de la sociedad aumenta y se generan nuevas visibilidades
para los sistemas parciales de la sociedad. El tiempo se acelera y el cambio
también, por lo que se produce dificultades de sincronización entre los sistemas.
Por otra parte, para los pueblos y comunidades indígenas y campesinas, el
Derecho se constituye en un conjunto de métodos y medios que permiten ejercer
un control social, que con el transcurso del tiempo se ha convertido en un cuerpo
de obligaciones.
Recordemos que para la sociedad sin Estado – África y Latinoamérica – el
derecho estaba vinculado a la Ley de la comunidad, la que es dada como un
37
cuerpo de reglas consideradas obligatorias para sus miembros, donde la cultura
toma contacto con instituciones propias de la comunidad.
Al presente, el Derecho sigue una posición culturalmente persistente,
doctrinalmente positivista ante la diversa realidad de ordenamientos jurídicos,
aun desde una concepción amplia del Derecho y de la ley, los pueblos indígenas
– originarios y comunidades son sujetos de derecho en cuanto toman medidas
de tipo administrativo para ordenar la vida de la comunidad.
De esta manera, se observa la existencia de un derecho indígena y comunitario -
ordenamiento legal y legítimo- presente en los pueblos y comunidades indígenas
y campesinas, que a través del tiempo se convierte en una expresión de respeto
a la tradición readaptada, es decir, es aquel derecho producido en, y desde los
pueblos, comunidades indígenas y campesinas como un conjunto de normas
propias, establecida a partir de pautas de convivencia.
De lo dicho, podemos manifestar que uno de los frecuentes errores sobre los
“usos y costumbres” de las comunidades es mencionar sólo la ritualidad,
correspondiendo aclarar que es parte de ese complejo entramado de
condiciones y relaciones de vida.
Aunque se trate de un reconocimiento, no pasa de ser una implantación de una
forma de organización, la justicia como una práctica identificada , en el contexto
indígena originario, no está desligada del mundo ritual-religioso; por el contrario,
llega a constituirse en una forma estructurante de prácticas jurídicas, de
normativas de vida cotidiana de las comunidades y ayllus. Basta poner como
ejemplo el ritual del acullicu (coca y alcohol), denominado “quimsa buena hora” a
cargo de las autoridades originarias, con lo que se inicia todo tipo de eventos,
sean sociales (visitas), políticas (reuniones y cabildos) y jurídicos (resolución de
conflictos o asuntos).
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En este hecho, que para muchos resulta simple, podemos observar el alcance y
la extensión de la norma, es en ese “mundo ritual del derecho” en el que se
regulan los códigos intangibles de la vida cotidiana. Es decir, lo que sucede
automáticamente afecta a los demás componentes, pues no sólo se regula el
mundo de los seres humanos, sino también que con el comportamiento se
aborda a las deidades de la memoria colectiva, a los difuntos y a la naturaleza.
Es así, que nos referimos a la justicia no sólo como un valor o mera abstracción
mental, sino que se encuentra en constante movimiento, es parte de al dinámica
social conocida como akjataña, chenk’achaña, qhejusiña, como sinónimos de
justicia, ley, materializándolo en la vida cotidiana de diferente manera, sea moral,
social o jurídico. Con el transcurso del tiempo esta práctica cotidiana de hacer
justicia se va fortaleciendo.
De lo dicho, se interpreta la coexistencia entre sistemas jurídicos desde el
criterio de respeto mutuo entre la justicia tradicional de las comunidades y los
agentes de justicia oficial. Esto se puede observar a partir de las comunicaciones
judiciales, no para todos los casos entre autoridades estatales y autoridades
comunales, como entre la policía y el secretario general de la comunidad.
Estas relaciones suceden cuando una comunidad indígena originaria y las
autoridades judiciales comparten un mismo espacio territorial; es decir, cuando
estas autoridades se han asentado en una comunidad indígena originaria.
Sin embargo, es diferente cuando en una comunidad indígena originaria no hay
la influencia directa y presencial de las autoridades judiciales del Estado y es en
estas comunidades que el derecho consuetudinario debe ponerse en práctica
plenamente ya que es una opción preponderante en la resolución de conflictos.
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En las comunidades indígenas la justicia originaria ha funcionado con algunas
interferencias del sistema estatal, la distancia entre el pueblo y la capital, donde
existe un asiento judicial, provoca en menor intensidad la interferencia de la
administración de justicia comunitaria.
Normalmente se ha entendido que la justicia comunitaria indígena originaria
tiene un carácter eminentemente oral, por lo cual su celeridad en la solución de
conflictos se instrumentaliza como un hecho ejemplar. Lo cierto, es que en
todos los casos, existen formas escritas en la administración de justicia
comunitaria. Ya sea para imitar y acercarse a la administración de justicia
estatal o por influencia del sistema de organización sindical, las autoridades
indígenas originarias acostumbran elaborar “actas”, donde registran sus
actuados.
Ciertamente, las formas escritas del derecho adoptadas por las comunidades
indígenas y campesinas significan un puente entre lo tradicional y lo moderno,
demuestran en gran medida la capacidad y el dinamismo del sistema jurídico
indígena originario.
3.7.1. LA JUSTICIA COMO UN ESPACIO DE PLURALIDAD
JURÍDICA.
El campo jurídico se sustenta en la capacidad de producir y reproducir derechos
y hábitos, estas cualidades las vemos vigentes en las comunidades indígenas y
campesinas, donde el campo jurídico está compuesto por la existencia de dos
subsistemas de derecho y de justicia, los que se complementan y articulan: el
subsistema de la justicia comunitaria y el de la justicia estatal.
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Lo cierto es que son dos subsistemas de un mismo sistema al que hemos
denominado campo jurídico. Es decir, desde la experiencia de las comunidades
indígenas y campesinas, tanto la justicia originaria, como la justicia estatal hacen
parte de un mismo campo jurídico, en el cual interactúan y se desarrollan,
posibilitando, a la vez, creaciones y recreaciones interesantes de la misma
justicia.
3.7.2. LA VISIÓN DE CONFLICTO Y SANCIÓN EN NUESTRAS
CULTURAS.
En nuestras culturas, las autoridades de los pueblos indígenas originarios, al
momento de tomar decisiones cumplen con algunas obligaciones rituales, que
permite, por un lado, pedir el permiso respectivo a las deidades sagradas. Por
otro lado, se observa que el análisis de los conflictos es estructurado de tres
niveles: Conflictos dentro del hogar, fuera del hogar y conflictos con parientes.
Por ejemplo, para los Lecos de la provincia Larecaja, el tratamiento de un
conflicto por la justicia comunitaria permite, primero hacer algunas
consideraciones. En la antigüedad, la autoridad máxima era el Baba, quién se
encargaba de hacer cumplir las decisiones tomadas en las comunidades de los
Lecos.
En la actualidad, los encargados de ejercer las funciones de administración de
justicia comunitaria, son las autoridades comunales, en coordinación con las
autoridades establecidas por ley. Los pueblos indígenas originarios en cuanto a
la aplicación de sus normas propias se caracterizan por su dinamicidad y
flexibilidad.
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3.8. LA JUSTICIA COMUNITARIA DE LOS PUEBLOS
INDÍGENAS FRENTE A LA JUSTICIA ORDINARIA.
3.8.1. ADMINISTRADORES DE JUSTICIA FORMAL.
Los asientos de la administración de justicia ordinaria se encuentran en las
capitales de provincias, donde históricamente se muestra que al inicio de la vida
Republicana del país estaba a cargo de un Juez Instructor, llamado
anteriormente Juez de Letras de la Capital con un Actuario como personal
subalterno, que al mismo tiempo hacía de Notario de tercera clase y un Alguacil
de Diligencias, mientras que en los cantones se tenía la presencia de los Jueces
Parroquiales.
Estos jueces parroquiales hacían de Alcaldes Parroquiales, quienes sustituyeron
a los Jueces de Paz en cada cantón por los años de 1830 a 1838, se dice que
eran mestizos de baja instrucción, quienes ejercían la administración de justicia
ordinaria en los cantones, a veces con total desconocimiento de las leyes
estatales y sus procedimientos, lo que daba lugar a la existencia de los llamados
“tinterillos”, de quienes se dice que cometían abusos con los indígenas litigantes.
Actualmente, el trabajo de las autoridades judiciales ha disminuido, reduciendo a
casos concretos y limitándose sus funciones que están establecidos en una Ley
Orgánica. Sin embargo, para las comunidades indígenas y campesinas en las
cuales se trabajan con talleres – seminarios se colige que la falta de
conocimiento del idioma originario y del sistema jurídico propio, por parte de las
autoridades judiciales es una limitante para que cumplan con sus funciones
señaladas por Ley.
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Ahora, si bien la justicia originaria es parte de una tradición, de una historia, de
una identidad cultural, es aquella que traduce el cotidiano vivir de su entorno, se
habla de justicia comunitaria confundiendo lo que es la justicia en las ciudades,
castigando por mano propia, lo que no debe ser así en las comunidades
indígenas y campesinas.
La justicia comunitaria siempre ha existido en las comunidades indígenas y
campesinas, es una herencia cultural que desde tiempos remotos de los incas se
ha venido practicando, como costumbre es derecho natural y tiene su
legitimidad, una autoridad de comunidad sabe por qué obra así, por qué toma
una decisión. En este caso, no existe ignorancia del reconocimiento de la
pluralidad jurídica hecha en las leyes, sin embargo, su interpretación depende de
la norma escrita y de los límites que la misma norma pone a la práctica.
Es así, que surge interrogantes sobre por qué algunos jueces y abogados hacen
interpretaciones restrictivas del reconocimiento de la justicia comunitaria, aunque
reconocen la existencia de una pluralidad jurídica, del mismo modo, en la
práctica judicial de las autoridades estatales se nota esta percepción subsidiaria
de la justicia comunitaria a la justicia estatal la misma que se refleja en la
indiferencia que los jueces tienen frente a los conflictos resueltos en asambleas
comunitarias, cabildos o reuniones.
La apreciación de los jueces sobre la justicia comunitaria depende tanto de su
reconocimiento legal como de su propia formación jurídica; lo cual les lleva a
entender a la justicia comunitaria como una actividad subsidiaria y subordinada a
la justicia estatal y a sus propias funciones como jueces.
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3.8.2. ADMINISTRADORES DE JUSTICIA COMUNITARIA.
La presencia de las autoridades originarias persiste históricamente en
comunidades, capitales de provincia ya que antes se consideraba a los jueces
como los únicos que conocían las leyes y los que se encargaban de resolver
conflictos, como la venta de esclavos, posesión de tierras, causas criminales,
delitos de robo, contrabando de licores, etc.
Las apreciaciones de las autoridades originarias y de la comunidad indígena
campesina que administran justicia en base al pluralismo jurídico, dependen de
sus roles y responsabilidades, en el marco de los límites y alcances de la justicia
estatal.
Por un lado, las autoridades originarias consideran que hacer justicia y resolver
un problema de la comunidad es parte de sus funciones y responsabilidades, en
este sentido, no hay contradicción en las funciones de cada uno, al contrario, se
trata de funciones compartidas.
Al entrar al ámbito de los límites de una y otra justicia, los criterios varían;
cuando el conflicto afecta a toda la comunidad, como en el caso de un robo o
problema de linderos, y no se llega a un acuerdo, recién se recurre a la justicia
estatal. Sin embargo, el conocimiento de los casos por parte de las autoridades
originarias no depende siempre de que sean leves o graves, por ejemplo,
cuando se trata de una falta como la violación (según tipificación estatal) puede
ser resuelto en la misma comunidad.
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3.9. LA COMPLEMENTARIEDAD ENTRE LA JUSTICIA
COMUNITARIA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y LA
JUSTICIA ORDINARIA.
El caso de los pueblos indígenas originarios, en los últimos veinte años, el
desarrollo de sus derechos como colectivos, en el ámbito de los Derechos
Humanos a nivel internacional ha logrado niveles altos. De la misma manera, en
los ámbitos nacionales de los Estados, se han visto avances en el
reconocimiento, no sólo cultural, sino autonómico de los pueblos indígenas
originarios, a tal punto que su presencia en la sociedad nacional, de ser ignorada
y marginada, pasó a ser fundamental y constructiva para garantizar el ejercicio
de derechos a todas las personas sin ninguna discriminación.
Cuando nos encontramos en una coyuntura de cambios políticos, los
acontecimientos socio-legales suscitados, tanto en nuestro país como en el
mundo, nos dará pautas para entender no sólo el fenómeno de la interlegalidad,
sino las formas de construcción del derecho en general.
La interlegalidad no se muestra como una mera mezcla entre órdenes legales,
sino que, al desarrollar interacciones, revela la capacidad y vocación autonómica
del grupo social. Esto significa, que las comunidades indígenas y campesinas
no son receptores pasivos de órdenes legales, como el estatal, sino que los re-
inventan en función de la construcción de un proyecto de reconstrucción de las
estructuras organizativas de los pueblos indígenas originarios.
La apreciación de que las autoridades originarias y las comunidades indígenas,
en general pueden administrar justicia, así como los jueces estatales, nos da la
pauta para analizar las formas de conexión y construcción de la justicia en el
ámbito local.
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En este sentido, la protección legal de nuestra legislación, comienza por
convenir a las comunidades y ayllus en sujetos de derechos y obligaciones. La
justicia comunitaria de los pueblos indígenas, originarios y campesinos, en el
contexto andino tiene la finalidad de insertar a la persona en la comunidad y en
el ayllu, buscando un reencuentro, es así que la justicia se manifiesta como una
forma de restablecer permanentemente el desequilibrio producido.
Siendo las autoridades originarias quienes conocen los diversos problemas
sucedidos en el lugar y en las diversas comunidades del ayllu, son ellas las
encargadas, al mando del mallku, de marka o del jilakatha, en coordinación con
los agentes, alcaldes y corregidores cantonales, de solucionar los conflictos en
los ayllus pertenecientes a la provincia. Estas autoridades son los que realizan
las diversas diligencias en torno a un problema suscitado en su comunidad, sin
dejar de lado la participación de los miembros de las comunidades por medio de
un cabildo o asamblea general.
Las autoridades de los pueblos indígenas originarios encargados de la
administración de la justicia comunitaria, como el mallku, jilakatha, corregidor,
agente cantonal, jilanqu, capitán, cacique, etc., han optado por utilizar las formas
de escritura para asentar sus resoluciones en un libro de actas.
Sin duda, con el trascurrir del tiempo algunos libros de actas, se han convertido
en un instrumento de gran valor legal y social que ayuda a la comunidad a
registrar los diversos acontecimientos. Estos libros son aperturados
generalmente en los cabildos, o reuniones extraordinarias, con actas de
inauguración por autoridades de los pueblos indígenas originarios. En los libros
de actas asientan las resoluciones, las mismas que obligatoriamente deben ser
selladas y firmadas por las autoridades.
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En el ámbito del procedimiento de la justicia comunitaria de los pueblos
indígenas originarios, dependiendo del caso que se desea resolver surgirán
diferentes alternativas de solución, sin embargo, cuando la solución no llega
existen dos posibilidades: remitir el caso a la justicia ordinaria o decretar una
pausa en el proceso de resolución del conflicto.
De acuerdo con las autoridades del la comunidad indígena, las relaciones con
los jueces no son buenas, debido a que no hablan el idioma originario, y en
cuanto a sus funciones de administración de justicia es contradictorio a las
formas de hacer justicia en los pueblos indígenas. Por parte de la justicia
ordinaria no existen formas de cooperar a la justicia comunitaria.
La relación entre la justicia originaria y la justicia estatal depende del respeto
mutuo que exista por parte de los jueces del Estado hacia las autoridades de los
pueblos indígenas originarios y viceversa.
Todas las personas y pueblos indígenas, en el marco de un Estado de Derecho,
estamos obligados a construir una sociedad intercultural, donde se garantice el
respeto y ejercicio pleno de los derechos individuales y colectivos. Para impulsar
lo que se ha denominado “justicia comunitaria de los pueblos indígenas
originarios” que se constituye en una propuesta alternativa para la
transformación del actual sistema de justicia que atraviesa por una crisis
institucional.
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CAPÍTULO IV
ANÁLISIS JURÍDICO EMPÍRICO DE LA
APLICACIÓN DE LA JUSTICIA COMUNITARIA EN
LA PROVINCIA OMASUYOS
4.1. PROVINCIA OMASUYOS.
Por razones prácticas y de tiempo el campo de estudio será la localidad
de Achacachi.
4.1.1. ACHACACHI COMO ÁREA DE ESTUDIO.
Esta localidad fue creada durante la República, y se encuentra a 96 kilómetros al
noreste de la ciudad de La Paz en las riberas del lago Titicaca; al norte de ésta
limita con la provincia Larecaja al sur y al oeste con el lago Titicaca, al noreste
con el municipio de Ancoraimes que también pertenece a la provincia
Omasuyos. Achacachi se encuentra en plena altiplanicie con un clima
predominante frío; en el límite con la provincia Los Andes se encuentra el
nevado de Illampu (6.550. m.snm.) donde se origina el río Ica que atraviesa por
casi toda la jurisdicción; y las aguas son utilizadas para el riego de los cultivos.
La localidad en su conjunto es de origen aymará y es conocida por mantener
viva sus organizaciones ancestrales, en muchos casos convertidos en Sindicatos
Agrarios además por su afamada tradición “guerrera”, su fiesta principal es la de
San Pedro. Su principal actividad que es la agricultura, sin embargo, por su
ubicación sobre el lago Titicaca, la actividad pesquera constituye otra forma de
ingresos económicos.
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Por estar en la red fundamental de vinculación al norte de La Paz y siendo un
paso obligatorio hacia las demás poblaciones lacustre del norte facilita estas
actividades y expande su mercado a centros de consumos mayores
dinamizando el comercio, lo que genera asimismo una oferta de servicios
directos por parte de los habitantes de la región y en casos de conflictos existe el
Tribunal de Justicia con sus juzgados competentes.
La población captada por el censo nacional de población y vivienda el año 1992
en la provincia Omasuyos era de 73.703 habitantes, actualmente el censo
nacional de población y vivienda del año 2001 es de 70.503 habitantes, es decir,
que no ha tenido un aumento, mas bien ha disminuido, esto debido a los
acontecimientos ocurridos por los bloqueos de carreteras y movilizaciones de
militares y policías del mes de abril del año 2000, es por estas situaciones
mencionadas que los habitantes han preferido migrar a las ciudades ya que no
existen las garantías para los habitantes, puesto que no existe ni siquiera un
puesto policial, lo cual ha generado una alarmante crecida de la delincuencia.
4.1.1.1. La administración de justicia comunitaria.
La administración de justicia comunitaria en Achacachi, depende de la
naturaleza del conflicto específicamente de las normas de conducta que se
hayan quebrantado y el procesamiento del conflicto que lleva muchas fases:
✓ Primero. La exposición del conflicto frente a una autoridad competente.
✓ Segundo. La participación de las partes involucradas y que éstos se
encuentren en el lugar de los hechos.
✓ Tercero. El análisis del rompimiento de las normas, es decir, la definición
del conflicto ocasionado por una parte en contra de la otra.
✓ Cuarto. El reconocimiento de la culpa que facilita la conciliación y la
transacción.
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✓ Quinto. La sanción que deviene del mutuo acuerdo de las partes en
conflicto.
✓ Sexto. La ejecución de la sanción.
✓ Séptimo. Si la infracción o falta es grave se la derivará a autoridades
policiales.
A estas fases descritas se las asocia con los niveles jerárquicos de las
autoridades o administradores de justicia para indicar sus competencias de
acuerdo a la naturaleza del conflicto.
4.1.1.2. Sistema de administración de justicia.
El sistema de administración de justicia que se aplica en Achacachi es el
Sistema Oral Acusatorio, donde se sustancia la incriminación ante ojos y oídos
de la comunidad, después de haber recibido las pruebas ofrecidas por las partes
que intervienen en la causa y de escuchar el relato de cada uno de ellos para su
posterior reinsertación del infractor donde se puede apreciar principios que van
ligados a la oralidad de los procedimientos, tal es el caso de principio de
inmediación, donde la autoridad de una comunidad (mallku o jilakatha) conoce
personalmente a las partes y aprecian directamente el valor de las pruebas,
especialmente cuando se trata de los testigos oculares ya que todos ellos se la
realizan en presencia de la autoridad o como también ante la presencia de la
comunidad misma .
4.1.1.3. Símbolos para la aplicación de la justicia tradicional.
En la pared, a espaldas del jilakatha, cuelgan por lo menos dos nervios de toro,
uno más fuerte y otro de menor consistencia, para su uso según la gravedad de
culpa de los litigantes. En algunas comunidades en vez de nervio de toro están
50
los chicotes (un palo con lazo, muy rústico) que se usa cuando se está
chacreando la tierra con la yunta y sirven para guiar a los bueyes.
✓ El China-chicote (de un tubo de fierro con adornos y con lazo trenzado
de ocho cuerdas), es un chicote que se usa cuando uno realiza viajes por
sitios desérticos, se usa también en casos de peligro, como defensa
personal.
✓ El Jilaqat-chicote (generalmente de plata o por lo menos artísticamente
fabricado), es el símbolo de autoridad que el jilakatha carga en su espalda
por todo el año y lo usa para chicotear a los litigantes o infractores.
✓ El Siriyawu, es un lazo trenzado de una brazada y cuarta, bastante
grueso, que la autoridad comunal se coloca en forma de una rosca
cruzada en todo el cuerpo, por encima de su poncho en días de fiesta,
actos religiosos, cívicos y en reuniones especiales. Entre autoridades de
un sector es el símbolo que refleja el grado de superioridad, de máxima
autoridad comunal o de ayllu.
✓ El Kimsa-charani, es un pequeño chicote de lazo trenzado de tres
puntas, casi todos los padres de familiar en las comunidades lo tienen
para educar a sus hijos desde muy temprana edad. Muchos se
preguntarán ¿porqué siempre el chicote? A esto cualquier campesino nos
responderá “por cualquier delito o infracción cometido a las buenas
costumbres de la comunidad, el responsable debe sentir el castigo en su
propio cuerpo y no como en la justicia ordinaria que para pagar al
abogado tienen que sacrificar una llama o una oveja, como también se
compra con dinero la justicia, ¿qué culpa tiene el animal? él no cometió el
delito sino el hombre”.
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El número “3” es lo más sagrado en la cultura andina, obedece a la trilogía de su
cosmovisión: Alax-pacha (cielo, espacio arriba, lo infinito), Aka-pacha (espacio
actual) y Manka-pacha (espacio de la profundidad infinita); pero esta realidad
también puede ser un sincretismo de lo andino con el cristianismo: El Padre, el
Hijo y el Espíritu Santo; a veces las autoridades tradicionales empiezan con la
administración de la justicia, mencionando esa trilogía cristiana.
4.1.1.4. El Sistema de Autoridades.
La organización interna de Achacachi queda fundada en el poder de los ayllus,
ahí la autoridad máxima de una comunidad es el Mallku o Jilakatha. Sin embargo
en las masas bajo los efectos de la revolución de 1952 y la reforma agraria era el
Secretario General del Sindicato Agrario de la comunidad este funciona de la
misma manera que antes de la llegada de los españoles.
➢ Mallku.- El Mallku ejerce la autoridad suprema en la justicia administrativa
y religiosa y hace la representación frente a otras Markas conjuntamente
su compañera la Mama T´alla convocando a los Jilakathas a las
parcialidades para los trabajos de coordinación de la mita, esta función la
realizan dentro del ámbito de su competencia territorial que es la Marka,
es una autoridad que esta por encima de los Jilakathas de varios ayllus
que esta dentro de su parcialidad.
➢ Jilakatha.- Esta compuesto por dos palabras aymaras, jila que significa
“hermano mayor” y la otra palabra katha que significa “grupo o conjunto”
siendo así el significado de ambas palabras “hermano mayor de la
comunidad del ayllu” en conclusión es la autoridad política designada y
consagrada por las parcialidades de las familias del ayllu, esta autoridad
al igual que el Mallku también hace su representación conjuntamente a su
Mama Jilakatha en beneficio de su ayllu, administrando justicia,
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solucionando conflictos, como ser robos, abigeatos, violaciones engaños
y problemas sociales también supervisan trabajos en la chacra, cría de
animales, tejidos, participa también en fiestas rituales, ceremonias
comunitarias, uso y distribución de tierra y semilla también controla y
coordina con la educación y desarrollo de las culturas ancestrales,
supervigilan los linderos de su jurisdicción territorial, y velaran por el
cumplimientos de otros cargos existentes en su comunidad.
La comunidad indígena se reúne en asamblea por lo menos una vez al
mes y es aquí donde se tomaran las decisiones y analizaran las
actividades de los miembros. En la actualidad para aquel que ha sido
elegido autoridad es una perdida de tiempo y de dinero, pero si tiene una
ganancia que es el prestigio, esta autoridad juega el papel de “hermano
mayor” de la comunidad indígena, es responsable de lo que pasa y ocurre
en la comunidad durante un año.
➢ El Kamana.- Es también el que aplica justicia pero relativamente solo en
el campo agropecuario como ser problemas concernientes a los linderos,
desvió de sequías, daños a cultivos por animales del vecino, etc. este no
podía administrar justicia en delitos como asesinatos y otros, por no ser
de su competencia.
4.1.1.5. Tipos de conflictos.
Los conflictos más frecuentes se han clasificado, según el lugar donde ocurren
en:
➢ Conflictos dentro del hogar. Peleas (riñas e insultos), maltrato físico a la
esposa, maltrato físico a los hijos, secuestro de hijos, incesto, abandono
del cónyuge, abandono de los hijos, separación del matrimonio y otros.
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➢ Conflictos con parientes. Peleas (riñas e insultos), abuso de confianza,
estafa, engaño (incumplimiento), robo, apropiación indebida de bienes
muebles e inmuebles, otros.
➢ Conflictos fuera del hogar y de la familia. Ofensa personal (insultos),
abuso de confianza, estafa, engaño, violación, peleas en fiestas, abigeato,
robo, apropiación indebida de bienes muebles e inmuebles, asesinato,
otros.
4.1.1.6. Procedimiento de resolución de conflictos.
La justicia tradicional comunitaria aplicada en Achacachi, comprende tres
instancias para la resolución de conflictos:
✓ Privada. En la vivienda de las autoridades de la comunidad.
✓ Pública. Con la participación de algunas autoridades.
✓ Comunitaria. Con la participación de toda la comunidades en Asamblea.
La primera instancia es la más frecuente, las partes en conflicto acuden a la
casa del Mallku o Secretario General y exponen su conflicto, existen algunos
símbolos que acompañan esta entrevista: la “mesa-tari” y los chicotes en la
pared, detrás de la autoridad tradicional. Los procedimientos de la justicia
tradicional son muy formales, se registran en el libro de actas,
escrupulosamente, todos los casos y sus respectivas resoluciones y sanciones,
así como las que se aplicarían en caso de reincidencia.
Los procedimientos tienen una duración de días en la mayor parte de los casos,
costos económicos reducidos (solamente en términos e multas, dado que la
mediación de las autoridades tradiciones no implica ningún cobro) y un alto
porcentaje de acatamiento de los fallos o resoluciones.
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La mayor parte de los comunarios acuden a alguna autoridad originaria para
resolver sus disputas, en segundo lugar acuden al Sindicato y solo un mínimo
porcentaje a la policía; las principales razones de ello son: la costumbre, el
tiempo corto que demora, por la situación económica, por desconocimiento del
ordenamiento jurídico formal y por último porque existe desconfianza a la justicia
ordinaria. Una característica muy importante de la justicia tradicional comunitaria
es que no hay dilaciones entre hechos y resoluciones, dado que los
procedimientos presentan una alta celeridad.
4.1.1.7. Sanciones.
El objetivo de la justicia comunitaria no es precisamente la penalización del
culpable, sino más bien, su rehabilitación y reintegración en la comunidad, a los
infractores directos en los diferentes conflictos, no se los califica ni considera
“delincuentes”, porque la maldad en si no existe en la comunidad, según la
concepción aymará. Explican esta situación en estos términos u otros
semejantes “jucharuwa purta” (he llegado a tener culpa), “chijiwa arkitu” (la
desgracia me siguió), “supayawa pantxasiyitu” (el diablo me hizo equivocar). De
este modo, las sanciones que se aplican, a través de la justicia comunitaria son
las siguientes:
➢ Sanciones de orden moral. Lo que pretende la comunidad al aplicar la
justicia comunitaria es hacer sentir a la persona que ha ido en contra de
las buenas costumbres, hacerlo sentir tan culpable que lo lleva al
reconocimiento de su falta, incluso al sometimiento una vez que haya
resarcido los daños que se haya ocasionado y por ultimo que se reinserte
a la sociedad. No solamente responde a la conciencia del culpable, sino
que deberá responder a toda esa masa que es la comunidad que exige el
reconocimiento y arrepentimiento de su falta que es lo principal para la
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justicia de esa comunidad y el objetivo de su aplicación es la
reconciliación para su insertación.
Las sanciones morales será el aislamiento de persona, no tomarlo en
cuenta en las decisiones de la comunidad, perdida de su honor como el
de su familia.
➢ Sanciones de orden social. La sanción social (externas) que son normas
que nacen de la costumbre, de la vida social es que ante la trasgresión de
cualquiera de sus miembros la culpa habrá de caer sobre el conjunto, por
lo que ellos mismos habrán de ser lo directos responsables de la
efectivización de las sanciones, ya que el bien protegido es la familia, el
grupo social y en segundo plano esta la persona.
En las comunidades indígenas, el que administra justicia es un ente
colectivo porque sus miembros se constituyen en parte del tribunal como
testigo de cargo y descargo hasta alcanzar la solución mas justa,
dependiendo del conflicto que se haya producido.
➢ Sanciones de orden material. Estas sanciones consisten en que el
infractor debe pagar multa en especie, es decir, en animales de acuerdo
al grado de culpabilidad, estos pueden ser: vacas, llamas, ovejas, y otros.
Estos van no solamente para la victima sino también van en beneficio de
la propia comunidad, habíamos dicho anteriormente que el que juzga es
un ente colectivo por lo que ellos ven la mejor manera de disponer de esa
multa en especie.
➢ Sanciones de orden económico. Las multas pecuniarias aplicadas a los
comunarios infractores y que también son aplicadas de acuerdo a la
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culpabilidad y si son reincidentes, serán dobladas en su monto, éstas
fluctúan desde 50 Bs. hasta 2.000 Bs. Estas multas son elaboradas en los
libros de actas, donde firman los infractores y las victimas en presencia de
las autoridades comunales.
De todo lo dicho anteriormente se puede concluir en que el objetivo de la justicia
comunitaria no es propiamente la penalización de la persona que ha infringido
las normas de conducta sino mas bien el arrepentimiento, rehabilitación y
reinserción en la comunidad y llegar a la reconciliación con toda la comunidad o
ayllu.
4.1.1.8. Relaciones entre los sistemas jurídicos: Justicia Tradicional
comunitaria y Justicia Oficial.
No obstante las quejas, en sentido de que las autoridades oficiales no reconocen
los fallos de la justicia comunitaria, en la comunidad estudiada existe una
relación de respeto mutuo entre la justicia comunitaria y los agentes de la justicia
oficial.
El radio de acción de la justicia comunitaria comprende conflictos y problemas
que pueden ser resueltos en el ámbito de la comunidad, tales como
disponibilidad de bienes, linderos de terrenos, disputas familiares, peleas entre
miembros de la comunidad, etc., en tanto que otros que implican conflictos
mayores, como homicidios y violaciones, se remiten a la justicia ordinaria.
La formalización de sus procedimientos, particularmente en el Libro de Actas,
que presenta con meticulosidad el seguimiento regular de cada uno de los casos
resueltos, tanto como el lenguaje empleado por las autoridades tradicionales
para registrar los conflictos y sus soluciones, que trata de imitar a un abogado y
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a los jueces de la justicia ordinaria, sugiere que la justicia comunitaria se
consolida y establece nexos de compatibilización con la justicia estatal.
En el momento actual, de coexistencia entre la justicia ordinaria y la comunitaria,
se pueden establecer áreas donde habitualmente operan cada una de ellas. Sin
embargo, es posible identificar un área de superposición entre ambos sistemas
que presenta dos fases con características distintas:
• Una de coincidencia y concordancia.
• Otra de conflicto y colisión disfuncionales entre ambas justicias.
Efectivamente, hay aspectos de compatibilidad y complementariedad entre
ambas justicias que permiten tratar los conflictos indiferentemente desde una u
otra perspectiva. Si bien los principios de la justicia comunitaria se rigen
conforme al derecho estatal, se diferencias porque entre sus objetivos están la
reconciliación y el encuentro del justo término medio, que satisfaga a las partes
en conflicto y a la reintegración del inculpado.
En este sentido, la justicia comunitaria cumple una función eminentemente
práctica al descongestionar en gran medida los servicios de atención a la
sociedad por parte del aparato judicial, que carece crónicamente del número
adecuado de agentes institucionales para el cumplimiento eficiente de sus
funciones.
Por otro lado, hay aspectos de conflicto entre ambas justicias, en todos aquellos
casos en lo que se vulneran los principios básicos de los Derechos Humanos,
particularmente en relación a la aplicación de la pena de muerte para algunos
conflictos mayores, como homicidio, violación, robo, y otros.
58
La pena de muerte y algunas formas de penas de honra infringen los Derechos
Humanos y las garantías constitucionales, las autoridades comunitarias
encargadas de la aplicación de estas sanciones extremas o en su caso, de
linchamientos, son conscientes de que pueden tener problemas con la justicia
ordinaria si llega a saberse de las mismas.
59
CONCLUSIONES CRÍTICAS.
➢ La administración de Justicia Comunitaria, brinda la posibilidad de
aprovechar positivamente la dilatada experiencia de organización y
participación comunitaria, incorporándola en la lógica formal del Estado
Boliviano, sin que esto implique una asimilación de tipo destructivo, ya
que el mismo Estado nunca ha logrado la introyección de sus normas en
tales espacios socio – culturales.
➢ Debe aclararse que Justicia Comunitaria, no debe ser concebida como
“Impunidad Comunitaria”, pues esta se encuentra sujeta a cumplir
estrictamente los Derechos Fundamentales de la Constitución Política del
Estado y los Derechos Humanos Universalmente Reconocidas.
➢ Las normas y reglas comunitarias sobre justicia coinciden con los valores
de la propia cultura y cosmovisión, por lo tanto éstas son entendibles,
conocidas y aceptadas por todos los comunitarios.
➢ Los fueros de administración de justicia son elegidos y controlados
democráticamente por la base social; poseen por lo tanto un prestigio y
una legitimidad muy grande.
➢ No existe un grupo o sector de especialistas encargados de administrar
justicia, la responsabilidad recae sobre todos mediante los sistemas de
cargos de tipo rotativo, compartido, electivo, etc.
➢ Los procedimientos y resoluciones son controlados por las instancias
colectivas denominadas “asambleas”, instancias de mayor participación
comunal.
60
➢ Existe una tendencia de unificación entre la organización socio – política y
los fueros de administración de justicia, sin embargo se mantiene la
diversidad de las funciones especializadas de cada órgano.
➢ El acceso a la justicia, es fácil y sin costo, existe celeridad procesal,
además de garantizarse una representación directa de las partes,
mediante un proceso generalmente oral.
➢ La solución de conflictos pasa del interés privado al interés colectivo,
siempre y cuando estos intereses se vean amenazados por los excesos
individuales; el cumplimiento de la sanción, es controlado comunalmente.
➢ Es importante reconocer que las normas comunitarias deben encuadrarse
a la Constitución y por lo mismo, esas normas, ni en su texto ni en su
aplicación, pueden ser contrarias a la Constitución Política del Estado;
toda vez que los miembros de las comunidades indígenas y campesinas,
también están bajo la protección de la Ley Fundamental, que se
constituye en el marco común que permite la convivencia pacífica de las
diversas culturas existentes en el país.
61
RECOMENDACIONES Y SUGERENCIAS.
➢ Se deben establecer procedimientos para solucionar las
incompatibilidades que puedan surgir entre el derecho indígena y los
derechos humanos, como lo establece el Convenio 169 y nuestra propia
Constitución. En ese ámbito, si el límite para la aplicación de la justicia
comunitaria está constituido por los Derechos Humanos, se entiende que
la justicia constitucional debe cumplir y ejercer un rol fundamental para el
control del respeto a esos derechos y garantías, conforme quedó
señalado precedentemente, sin perjuicio de que se fortalezca al Derecho
indígena, principalmente en temas relativos a derechos y garantías
constitucionales.
➢ Es imprescindible llegar a un punto de convergencia tal, que permita que
ambos sistemas puedan coexistir sin que ninguno avasalle al otro,
resguardando que ambos respeten los derechos colectivos y los derechos
fundamentales de las personas.
➢ Es necesario que nuestro ordenamiento jurídico, diseñe procedimientos y
recursos legales específicos, que protejan colectivamente a los pueblos
indígenas y tribales de Bolivia, según el Art. 12 de la O.I.T. Para esto, el
Derecho Comparado es fundamental, sobre todo la Constitución
Ecuatoriana, que contempla los “Derechos Colectivos de los Pueblos
Indígenas”.
➢ Es de imperiosa necesidad, porque la Constitución así lo ordena, el
elaborar la Ley de Deslinde Jurisdiccional que compatibilice las funciones
de las autoridades indígenas naturales con las atribuciones de los
Poderes del Estado y sus respectivas autoridades, de esta manera se
62
evitaría las gravísimas consecuencias de la mala aplicación de la justicia
comunitaria, con los denominados linchamientos.
➢ Considero que no es posible, ni apropiado codificar la justicia comunitaria
en el marco de la justicia ordinaria, pero si compatibilizar ambos sistemas.
La justicia tradicional cuenta con una normatividad basada en costumbres
ancestrales y ha coexistido con el sistema formal de justicia a lo largo de
la Historia de Bolivia. Es posible que ambos sistemas confluyan en una
misma dirección y se produzca una fusión o consolidación en un solo
derecho estatal que asuma todos los aspectos respetables y
valorizaciones de la justicia comunitaria, pero no es conveniente
pretender la absorción, ni subordinación de la justicia comunitaria a la
justicia ordinaria, así como tampoco es admisible la existencia dual de dos
derechos paralelos con niveles equivalentes de potestad.
➢ En el momento actual de coexistencia de la justicia comunitaria y la
justicia estatal, se pueden establecer áreas donde operen habitualmente
cada uno de ellos. Sin embargo, como hemos visto en la investigación,
es posible identificar un área de superposición entre ambos sistemas que
presenten dos fases: una de coincidencia y otra de conflicto entre ambos
sistemas, en todos aquellos casos en que se vulneran los principios
básicos de los Derechos Humanos y las garantías constitucionales, con
los denominados linchamientos. Para esta área donde se presenta
contradicción y aún conflicto entre ambos sistemas, se propone la
educación y capacitación como factores fundamentales de un proceso de
información hacia las autoridades comunitarias sobre los principios
básicos en materia de Justicia Comunitaria.
➢ El reconocimiento a la justicia comunitaria debe pasar a través de una
cooperación o articulación, con miras a respetar el principio de pluralismo
63
jurídico y validar las formas de administración de la justicia tradicional
comunitaria, para ello se tendría que incidir en los legisladores por medio
de una propuesta legal, general y flexible que refleje la diversidad y el
pluralismo de la justicia comunitaria, en el caso de Bolivia, de las
mayorías étnicas de aymaras, quechuas y guaraníes.
➢ Asimismo, se recomienda la necesidad de un sumario o recopilación
indicativa (y no limitativa) de los contenidos de la justicia comunitaria y su
interpretación correspondiente, de cada etnia, para el servicio del poder
judicial en la administración de justicia, en caso en que se hallan
involucrados miembros de comunidades indígenas y campesinas; este
sumario deberá ser refrendado y actualizado por las propias
organizaciones indígenas, con el apoyo de especialistas en justicia
comunitaria, antropología jurídica u otras ramas afines.
➢ Se debe promover y difundir la adecuada aplicación de la justicia
tradicional comunitaria, a través del Ministerio de Justicia, en sus
instancias correspondientes, para que la población en general, y las
comunidades indígenas y campesinas, en particular, conozcan y
reflexionen sobre los sistemas alternativos de resolución de conflictos que
poseen las comunidades indígenas y campesinas, a través de una
adecuada aplicación de su justicia comunitaria.
➢ A nivel de facultades de derecho de las universidades, públicas y
privadas, la “justicia tradicional comunitaria” debería ser estudiada como
una cátedra o asignatura especifica. También debe ser implementada a
nivel de otras instituciones como gobiernos municipales, comités de
vigilancia, organizaciones territoriales de base (OTB’s), etc.
64
➢ Aunque los dirigentes comunitarios son conscientes de que algunas
sanciones drásticas de la justicia comunitaria, particularmente de aquellas
que infringen Derecho Humanos, están en contradicción con el derecho
formal, al no estar informados suficientemente de la gravedad de sus
decisiones pueden incurrir en errores, sin embargo, este aspecto puede
ser solucionado con campañas de información-educación a las
autoridades y miembros de la comunidad, para tal fin, se deberán elaborar
materiales didácticos, escritos y audiovisuales.
➢ Por otro lado, se recomienda la organización de un programa de pasantía
para egresados de las facultades de derecho y jóvenes abogados en
comunidades aymaras para tomar contacto y trabajar junto con las
autoridades tradicionales en la aplicación de la justicia comunitaria, con el
fin de adquirir experiencia sobre mecanismos y procedimientos, para que
en lo posterior puedan transmitir técnicas de mediación y conciliación, así
como conocimientos sobre la justicia ordinaria.
➢ En cuanto a la aplicación de la justicia comunitaria, se sugiere la creación
de centros de mediación y conciliación comunitarios, junto a programas
de asesoramiento y fortalecimiento comunitario, de este modo, se
garantizaría la adecuada aplicación de la justicia comunitaria.
65
ÍNDICE DE CUADROS.
➢ Estadísticas realizadas en el área de estudio en la Provincia Omasuyos:
Achacachi
- Personas entrevistadas por sexo
- Personas entrevistadas por edad
- Personas entrevistadas por idioma
- Personas entrevistadas por ocupación
- Conflictos generados fuera de la familia
- Conflictos generados dentro de la familia
- Conflictos generados con parientes
- Personas u organizaciones donde se acude para resolver el conflicto
- Sanciones que se aplican para resolver los conflictos
- Cumplimiento de los fallos o decisiones emitidos por la autoridades u
organizaciones originarias
- Frecuencia de uso de la Justicia Comunitaria en la resolución de conflictos
- Principales razones por las que se acude a la Justicia Comunitaria
- Opiniones sobre las ventajas de la Justicia Comunitaria
- Opiniones sobre las limitaciones de la Justicia Comunitaria
66
ESTADÍSTICAS REALIZADAS EN EL ÁREA DE ESTUDIO EN LA
PROVINCIA OMASUYOS: ACHACACHI
Personas entrevistadas por género
18%
Hombres
Mujeres
82%
Personas entrevistadas por edad
11%
25%
15-29
64% 30-49
50 en adelante
67
¿Cuál es el idioma que utiliza con mayor
frecuencia?
3% 1% 1%
9%
Castellano-Aymara
Aymara
Castellano-Aymara-Quechua
86% Castellano-Quechua
Castellano
¿Cuál es su ocupación actual?
Agricultor
1% 3% 3% 3%
2% Estudiante
4%
5%
Artesano
6% Ama de casa
51%
Comerciante
8%
Portero
14% Profesor
Tec. Agropecuario
Albañil
Músico
68
¿Cuáles son los conflictos que se suscitan
fuera de la familia?
Ofensa personal (insultos)
Abuso de confianza
1% Estafa
3%
Engaño
18%
21% 5% Violación
3% Peleas en fiestas
3%
14% Abigeato
5%
5% 20% 2% Robo
Apropiación indebida de
bienes muebles
Apropiación indebida de
bienes inmuebles
Asesinato
Otros
¿Cuáles son los conflictos que se suscitan
dentro de la familia?
0% Peleas (riñas e insultos)
11% Maltrato físico a la esposa
25%
Maltrato físico a los hijos
20%
Secuestro de hijos
14% Incesto
21% 9% Abandono del cónyuge
Abandono de los hijos
Separación del matrimonio
0%
0% Otros
69
¿Cuáles son los conflictos que se suscitan
entre parientes?
Peleas (riñas e insultos )
1%
Abuso de confianza
31% 27%
Estafa
7%
Engaño (incumplimiento)
8%
12% 10%
4% Robo
Apropiación indebida de
bienes muebles
¿Dónde acude para resolver sus
conflictos?
0%
2% 4% 1% 5%
Padres u otros parientes
Amigos
39% Padrinos, compadres
25%
Sindicato Agrario
Sindicato
24% Autoridad originaria
Maestro de escuela
Parroco de la iglesia
70
¿Qué sanciones se aplican para resolver
las disputas?
8%
30%
Morales
Materiales
47%
Económicas
15%
Sociales
¿Creé usted que se cumplen o no los
fallos o decisiones emitidas por las
Autoridades u organizaciones
tradicionales?
8%
Se cumplen
No se cumplen
92%
71
¿Usted recurre a la justicia tradicional
o no?
8%
Recurre
No recurre
92%
¿Cuáles son las principales razones por
las que recurre a la Justicia
Comunitaria?
Por costumbre
1%
8% Por razones de tiempo
12% 40%
Por razones económicas
16%
Ignora el ordenamiento
23% jurídico
Temor/desconfianza de la
justicia ordinaria
Otro
72
¿Cuáles cree usted que son las ventajas
de la Justicia Comunitaria?
0% Bajo costo
14% Rapidez en la solución
5% 17%
Inspira confianza
18% Imparcialidad
16%
Confidencialidad
8% Es conciliatoria
13%
9%
Es mediadora
Inspira respeto
Otra
¿Cuáles son las limitaciones existentes
sobre la Justicia Comunitaria?
No está institucionalizada
1%
Falta de ordenamiento
23% 18%
estatutario
1% No es coercitiva
17%
17%
La sanción solo es moral
19%
Sólo tiene validez en la zona
4%
No se puede apelar
73
ANEXOS
74
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77