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Comunicacion 2

El poema narra la trágica historia de una niña de Guatemala que muere de amor, simbolizando la tristeza y el anhelo. La princesa, también triste, anhela la libertad y el amor verdadero, mientras su entorno se llena de flores y lujos que no pueden consolar su dolor. A lo largo del poema, se entrelazan imágenes de belleza y melancolía, reflejando la profunda conexión entre el amor y la muerte.
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El poema narra la trágica historia de una niña de Guatemala que muere de amor, simbolizando la tristeza y el anhelo. La princesa, también triste, anhela la libertad y el amor verdadero, mientras su entorno se llena de flores y lujos que no pueden consolar su dolor. A lo largo del poema, se entrelazan imágenes de belleza y melancolía, reflejando la profunda conexión entre el amor y la muerte.
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Institución Educativa me llamó el enterrador;

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO nunca más he vuelto a ver


Promotor: Obispado de Chiclayo a la que murió de amor.
LA NIÑA DE GUATEMALA (JOSÉ MARTÍ)

Quiero, a la sombra de un ala, SONATINA (RUBÉN DARÍO)


contar este cuento en flor:
La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
la niña de Guatemala, Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
la que se murió de amor. que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
Eran de lirios los ramos; está mudo el teclado de su clave sonoro,
y las orlas de reseda y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda... El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
Ella dio al desmemoriado y vestido de rojo piruetea el bufón.
una almohadilla de olor; La princesa no ríe, la princesa no siente;
él volvió, volvió casado; la princesa persigue por el cielo de Oriente
ella se murió de amor. la libélula vaga de una vaga ilusión.

Iban cargándola en andas ¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,


obispos y embajadores; o en el que ha detenido su carroza argentina
detrás iba el pueblo en tandas, para ver de sus ojos la dulzura de luz?
todo cargado de flores... ¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
Ella, por volverlo a ver, o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer, ¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
ella se murió de amor. quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
Como de bronce candente, ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
al beso de despedida, saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
era su frente -¡la frente
que más he amado en mi vida!...
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
Se entró de tarde en el río,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
la sacó muerta el doctor;
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
dicen que murió de frío,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
yo sé que murió de amor.
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

Allí, en la bóveda helada, ¡Pobrecita princesa de los ojos azules!


la pusieron en dos bancos: Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
besé su mano afilada, en la jaula de mármol del palacio real;
besé sus zapatos blancos. el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
Callado, al oscurecer, un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
(La princesa está pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

-«Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-;


en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».

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