CASO CLINICO
Familia compuesta por 5 miembros: padre de 43 años profesional, madre de 39 años ama de
casa, tres hijos: Carlos de 18 años, Camila de 13 y Ana de 7.
Llevan 18 años de casados, matrimonio realizado debido al embarazo no planificado del primer
hijo, durante los primeros años de vida conyugal la relación fue relativamente estable; sin
embargo, cuando la madre quiso retomar sus estudios universitarios comenzaron los conflictos
de pareja debido a que el esposo no estaba de acuerdo argumentando que “descuidaría el
hogar”.
Durante los años siguientes nacieron las otras dos hijas, pero la relación se fue deteriorando
hasta un nivel en el cual hubo separación física dentro del mismo hogar, produciendo que la
pareja habite cuartos separados y corte casi en su totalidad la comunicación excepto en
situaciones específicas relacionadas con los hijos.
Debido a este alejamiento afectivo, el padre establece actividades sociales si incluir a su esposa
y comienza a tener otras relaciones afectivas con otras mujeres, incurriendo en actos de
infidelidad. Por su parte la madre después de años de sumisión y de no poder concretar sus
proyectos personales y su formación profesional, se revincula con amistades de su juventud y
comienza a tener vida social sin la presencia de su esposo.
Esta situación es detonante para que se plantee la posibilidad de un divorcio y se inician
amenazas sobre la custodia de los hijos del adre a la madre, conflicto y amenazas que se
prolongan por varios meses, que incluyen acusaciones de irresponsabilidad, negligencia y
descuido de los hijos por ambas partes, con énfasis del padre hacia la madre acusándola de
infidelidad y no cuestionando su propia conducta.
Una vez iniciadas las acciones legales para el divorcio, se agudizan los conflictos siendo los
hijos testigos de esa situación, incorporando los criterios emanados por el padre de crítica y
desvalorización hacia la madre, culpándola de ser la causante del divorcio.
Durante esta etapa el padre sale del domicilio familiar (el cual se encuentra deteriorado, y con
problemas de humedad, que incrementan los episodios de asma de la hija menor Ana), lo que
origina quejas constantes de madre delante de los hijos, culpabilizando al padre por tal
situación, con verbalizaciones constates como “gracias a tu padre estas enfermándote”.
Carlos el hijo mayor es quien ejerce mayor maltrato verbal hacia su madre y tomo partido en
defensa de su padre, quien además siendo mayor de 18 años lo ha llevado a presenciar
algunas audiencias dentro relativas al proceso de divorcio.
Camila por su parte, se encuentra confundida y ha desmejorado su rendimiento escolar y
muestra signos de ansiedad.
Ana, la menor, además de su problema de salud, comenzó a presentar alteraciones en el
sueño, y en ocasiones se niega a salir con su padre, cuando este los visita.
ANALICE EL CASO RESPECTO A:
IMPACTO PSICOLÓGICO EN LA PAREJA
IMPACTO PSICOLÓGICO EN LOS HIJOS
ESTRATEGIAS PSICOTERAPEUTICAS