La Iglesia Imperial
Se conoce como La Iglesia Imperial al periodo de tiempo que
comprende desde el 313 d.C. que inicio con el edicto de Milán, hasta el
año 476 d.C.
Línea de Tiempo de la Iglesia Imperial
Introducción
• Después de su victoria final, Constantino declaró como religión oficial
del imperio el cristianismo lo cual trajo un periodo de paz a la iglesia y
después de ser perseguidos llegaron a ocupar un lugar muy
privilegiado en el imperio. Este periodo marca un punto muy
importante en la historia de la iglesia que determinara su futuro
desarrollo, tanto para bien como para mal. Con el edicto de Milán en
el 313 que favorecía al cristianismo vieron otras leyes que influyeron
poderosamente en el futuro del imperio.
Características Importantes de este período
Resulta muy difícil estudiar la historia de la iglesia sin considerar la vida de Constantino. Si bien es cierto no
podemos colocarlo en las filas de los piadosos cristianos, tampoco podemos negar su incalculable simpatía
hacia el cristianismo.
• Los templos de los cristianos que habían sido clausurados y destruidos en tiempos de la
persecución fueron reabiertos y remodelados.
• Los ministros del evangelio que un día fueron despreciados y conducidos a la muerte eran
estimados en gran manera y llegaron a ocupar puestos de gran prestigio como consejeros de
gobernadores y del mismo emperador.
• También llegaron a estar exentos de algunos impuestos que todo el pueblo pagaba.
• El emperador declaró el día domingo como el día de descanso y para adorar libremente al Dios.
• También, el emperador adoptó todos los símbolos para identificarse con el cristianismo,
especialmente la cruz a tal punto que llegó a prohibir la muerte en la cruz que el antiguo imperio
romano decretaba sobre la pena máxima a criminales que no poseían la ciudadanía romana.
• Además, los principios del evangelio influyeron tanto que llegaron a establecer leyes más justas
para los esclavos, los cuales no gozaban de ninguna.
• También se abolió la muerte de los niños que los padres aborreciesen por cualquier razón, algo
que era común antes de este edicto, y así la vida humana llegó a ser más apreciada.
• Los juegos de gladiadores se prohibieron.
• Así el cristianismo influyó poderosamente en el imperio, pero lamentablemente también el
imperio influyó de manera negativa en la iglesia. Jesse Lyman Hurlbut nos comenta al
respecto:
“El cese de la persecución fue una bendición, pero el establecimiento del cristianismo como
religión del estado llegó a ser una maldición.
Todos procuraban ser miembros de la iglesia y a casi todos los recibían. Tanto los
buenos como los malos, los que sinceramente buscaban a Dios y
los hipócritas que procuraban ganancia personal, se apresuraban a
ingresar en la comunión. Hombres mundanos, ambiciosos, sin escrúpulos, buscaban
puestos en la iglesia para obtener influencia social y política. El tono moral del cristianismo
en el poder era mucho más bajo que el que había distinguido a la misma gente bajo el tiempo
de la persecución. Los servicios de adoración aumentaron en esplendor, pero eran menos
espirituales y sinceros que los de tiempos anteriores. Las formas y ceremonias del paganismo
gradualmente se fueron infiltrando en la adoración. Algunas
de las antiguas fiestas paganas llegaron a ser fiestas de la iglesia con cambio de
nombre y de adoración”.
Así este periodo trajo un gran mal a la iglesia del Señor a tal punto que evolucionaria hasta
convertirse en una iglesia idolátrica, amante del poder del estado y supersticiosa, y en un
futuro tomaría la forma de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
Constantinopla
• No obstante, Constantino no había renunciado al paganismo, en
cuyos actos participaba por varios años más, después del edicto de
Milán. Nunca abandonó el título de Pontifex Maximus del paganismo
y en muchos de sus actos demuestra inclinación a la superstición que
por otra parte se esforzaba en destruir.
• Una medida que tuvo grandes consecuencias en la futura historia del
cristianismo fue la fundación de la ciudad de Constantinopla. El
emperador parece no hallarse a gusto en una ciudad cuyo carácter
pagano no era fácil hacer desaparecer.
La Iglesia Medieval
Se conoce como La Iglesia Medieval al periodo que sucedió a la Iglesia
Imperial en plena Edad Media.
• La práctica religiosa en la Europa medieval (entre alrededor del 476 y
el 1500) estuvo dominada e inspirada por la Iglesia católica. La
mayoría de la población era cristiana, lo que en aquel momento era
sinónimo de católica, ya que inicialmente no existía ninguna otra
forma de dicha religión.
• La rampante corrupción de la Iglesia medieval, sin embargo, dio
origen a reformadores como John Wycliffe (1330-1384) y Jan Hus (c.
1369-1415) y sectas religiosas, condenadas como heréticas por la
Iglesia, como los bogomilos y los cátaros, entre muchas otras. Aún así,
la Iglesia mantuvo su poder y ejerció una enorme influencia sobre la
vida cotidiana de la gente, desde el rey en su trono hasta el
campesino en el campo.
• La Iglesia regulaba y definía, literalmente, la vida de los individuos
desde el nacimiento hasta la muerte, y se pensaba que mantenía el
control sobre el alma de las personas incluso después de aquella. La
Iglesia era la manifestación de la voluntad de Dios y su presencia en la
Tierra, y sus dictados no eran cuestionados, incluso aunque fuera
evidente que buena parte del clero trabajaba mucho más por sus
propios intereses que por los de su dios.
Estructura y creencias de la Iglesia
• La Iglesia reclamaba para sí la autoridad divina, recibida a través
de Jesucristo quien, según la Biblia, designó al apóstol Pedro como “la piedra
sobre la que construiré mi iglesia”, a quien entregó las llaves del reino de los
cielos (Mateo 16:18-19). Pedro era considerado, por tanto, como el primer papa,
la cabeza de la Iglesia, y todos los demás como sus sucesores, dotados con la
misma autoridad divina.
• Durante la Edad Media, la Iglesia tenía una jerarquía establecida:
• El papa: la cabeza de la Iglesia
• Cardenales: consejeros del papa; administradores de la Iglesia
• Obispos/Arzobispos: autoridades eclesiásticas en una catedral o diócesis
• Sacerdotes: autoridades eclesiásticas en una parroquia, aldea o iglesia de una
población
• Órdenes monásticas: religiosos en monasterios, supervisados por un abad o
abadesa
Corrupción y Herejía
• Las sectas heréticas de la Edad Media fueron respuestas sistemáticas
a la corrupción y la codicia evidentes de la Iglesia. Sus inmensas
riquezas, acumuladas mediante diezmos y copiosos regalos,
solamente inspiraban el deseo de hacerlas crecer, que se traducía en
poder.
• Un arzobispo podía (y a menudo lo hacía) amenazar con la
excomunión por cualquier motivo a un noble, a una ciudad o incluso a
un monasterio, con la cual se quedaba excluido de la Iglesia y por
tanto de la gracia de Dios, y del comercio con los vecinos