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Posesión y Dominio

El documento aborda la naturaleza y conceptos de la posesión y el derecho de dominio, destacando su importancia en el derecho civil. Se analizan elementos como el corpus y el animus, así como las diferencias entre posesión regular e irregular. Además, se menciona cómo la posesión puede ser protegida por la normativa jurídica y su relación con la propiedad.

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Posesión y Dominio

El documento aborda la naturaleza y conceptos de la posesión y el derecho de dominio, destacando su importancia en el derecho civil. Se analizan elementos como el corpus y el animus, así como las diferencias entre posesión regular e irregular. Además, se menciona cómo la posesión puede ser protegida por la normativa jurídica y su relación con la propiedad.

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ÍNDICE

1. Unidad 1: Los bienes 3

Objetivo 3

Introducción 3

2. Desarrollo y subtemas: 5
2.1 Posesión. Concepto, naturaleza jurídica, elementos, especies. La mera
tenencia 5
2.2 Adquisición, conservación y pérdida de la posesión 17
2.3 Del dominio o propiedad. Concepto, caracteres, evolución del
concepto 22
2.4 Atributos de la propiedad, objetos, sujeto del derecho de domino,
restricciones 25

3. Bibliografía 30
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

1. Unidad 1:

» Objetivo:
Elaborar juicios y relacionar cada uno de los bienes identificando las diferencias
entre su dominio y posesión.

» Introducción:

» La significación vulgar de la palabra posesión está en armonía con la etimología,


y denota la ocupación de una cosa, el tenerla en nuestro poder, sin que importe
1
mayormente la existencia de título o derecho para ello. Luis Claro Solar, en
relación a la posesión nos dice que sirve de base a tres modos de adquirir la
2
propiedad a saber, la ocupación, la tradición y la prescripción o usucapión.
Como se ha dejado anotado, el titular de un derecho tiene sobre determinada
cosa la capacidad de realizar ciertos actos y entre ellos se encuentra la posesión
que en si constituye la relación que existe entre el sujeto y el objeto del derecho.
Dicho de otro modo, la posesión es aquel señorío que la persona ejerce sobre los
bienes a fin de poder sacar provecho y utilidad y que este accionar está protegido
por la normativa que le permite amparar, conservar e incluso recuperarla a
través de las diversas acciones posesorias dentro de las cuales no se discute
sobre el dominio o propiedad sino tan solo en relación a los actos posesorios
realizados por determinado tiempo.
© Universidad Estatal de Milagro – UNEMI

» Por otro lado, encontramos al dominio o propiedad que es el derecho que


confiere al sujeto el poder más amplio sobre una cosa; en principio, lo faculta
para apropiarse, en forma exclusiva, de todas las utilidades que el bien es capaz

1
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 441
2
Luis Claro Solar, Explicaciones del Derecho Civil Chileno y comparado. Volumen III, Los bienes. Pág.
368-

3
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

de proporcionar.3 El principal de los derechos reales, el derecho por excelencia,


que constituye la base fundamental del patrimonio, es el derecho de propiedad,
4
llamado también dominio. Dentro de este contexto se advierte que la
propiedad denota la existencia de un poder más amplio del titular del derecho
sobre la cosa y que constituye en el derecho real que puede ser reclamado a
cualquiera en forma absoluta. Este derecho permite al propietario gozar y
disponer de las cosas y puede ser adquirida por algunos modos, con son la
ocupación, la accesión, la tradición, la sucesión por causa de muere y la
prescripción. Además, encontramos que de acuerdo a la normativa vigente este
derecho puede estar limitado como sucede en los casos del fideicomiso, el
patrimonio familiar, los derechos de usufructo, uso, habitación y las
servidumbres. Al igual que la posesión, la propiedad está amparada y en el caso
de que fuere arrebatada el titular de este derecho que es absoluto, exclusivo y
perpetuo puede ejercer la acción reivindicatoria a fin de que se le devuelva el
bien de su propiedad.
© Universidad Estatal de Milagro – UNEMI

3
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 135.
4
Luis Claro Solar, Explicaciones del Derecho Civil Chileno y comparado. Volumen III, Los bienes. Pág297

4
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

2. Informació n de los subtemas

2.1 Posesión. Concepto, naturaleza jurídica, elementos,


especies. La mera tenencia

Posesión. Concepto.

El Código Civil en el artículo 715 define a la posesión como la tenencia de una cosa
determinada con ánimo de señor o dueño; sea que el dueño o el que se da por tal tenga
la cosa por sí mismo, o bien por otra persona en su lugar y a su nombre. El poseedor es
reputado dueño, mientras otra persona no justifica serlo. Partiendo de esta definición,
encontramos la presencia del hecho que consiste en la tenencia de la cosa y por otro
lado el animus, que está representado al decirse que la posee con ánimo de señor o
dueño que en si constituye un elemento intelectual. La posesión encuadra en el catálogo
de las llamadas relaciones de hecho o materiales entre las personas y las cosas, una de
las cuales es precisamente la posesión, para distinguirlas de las relaciones jurídicas o de
derecho, entre las que se destaca nítidamente el derecho de dominio.5 Sobre este tema
han existido abundantes criterios y que Gunther González Barrón, hace una distinción
entre Savigny con Ihering, al citar como cuestiones prácticas: En primer lugar, la tesis
de SAVIGNY (con posesión y tenencia) admite muchas hipótesis no protegidas. En
cambio, la tesis de IHERING (entendiendo la tenencia como excepcional) puede llevar a
que todas (o casi todas) la hipótesis estén tuteladas con los interdictos. En segundo
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lugar, la tesis de SAVIGNY vincula íntimamente la propiedad con la posesión (por el


animus domini), lo cual se manifiesta en el concepto de posesión (ejercicio de hecho
respecto al contenido de un derecho) y en los fundamentos de la tutela posesoria. En
cambio para la tesis de IHERING la posesión puede considerarse en alguna medida
autónoma a la propiedad.6 En relación a estos mismos conceptos, encontramos que la
distinción entre la propiedad y la posesión se reduce, así, a una antítesis entre el hecho

5
Régimen jurídico de los bienes. Luis Parraguez Ruiz, Pág. 340.
6
Derechos reales. Gunther Hernán Gonzáles Barrón. Págs. 127-128

5
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

y el derecho. Si la propiedad es el poder legal que tiene una persona de disponer


arbitrariamente de una cosa, con exclusión de todas las demás, la posesión es la
exterioridad de la propiedad, el poder de hecho que corresponde a la propiedad como
estado de derecho.7 Se agrega que la posesión y la propiedad pueden estar unidas pero
en algunos casos la propiedad puede estar separada de la posesión y por consiguiente
quien está en posesión no tiene la calidad de propietario. De este modo, una persona
puede ejercer sobre determinada cosa el poder de hecho sin haberlo adquirido de
manera legal y mientras que no exista constancia de que lesiona el derecho de otro, esa
posesión está protegida por la normativa jurídica ante eventuales turbaciones. Ahora
bien, al describirse la posesión se deben considerar varios aspectos pues ésta se puede
iniciar por un hecho que puede ser contrario a la propiedad, pero al mismo tiempo las
normas jurídicas la defienden pues permite ejercer las acciones posesorias y en tal virtud
en cierto modo se configura en derecho. Sin embargo, es menester resaltar que la sola
materialidad de tener la cosa no constituye posesión pues se requiere el requisito
intelectual que es el animus. Larrea Holguín citando a Peñaherrera nos dice que la
etimología misma de la palabra coincide con los conceptos históricos pues possidere-
poseer- es compuesto de posse – poder y sedere- sentarse. Poseer significa pues,
etimológicamente, poder sentarse, poder tomar asiento en una cosa, ocuparla de
hecho, señorearla, disponer de ella.8

Naturaleza jurídica.
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En relación a la naturaleza jurídica de la posesión se han generado múltiples opiniones


pues unos afirman que es un hecho en tanto que otros que constituye en sí un derecho.
Conforme se ha dejado anotado Savigny afirma que inicialmente es un hecho por la
presencia del cuerpo, pero agrega que es a la vez un derecho, por cuanto ese hecho
tiene repercusión jurídica. Por su parte, Ihering dice que es un derecho por contar con
protección jurídica. Sobre este tema Larrea Holguín expresa que se suele considerar

7
Luis Claro Solar, Explicaciones del Derecho Civil Chileno y comparado. Volumen III, Los bienes. Pág. 370
8
Derecho Civil del Ecuador, Juan Larrea Holguín, Volumen V. Los bienes y la posesión. Pág. 90.

6
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

como fundador máximo sostenedor del concepto subjetivo de la posesión a Savigny, en


tanto que Ihering representa a la teoría objetiva. Agrega que Seleilles en cierto modo es
el fundador de una nueva corriente que ocupa un lugar intermedio o mixto.9 De este
modo, encontramos que según la teoría subjetiva la posesión comienza siendo un hecho
y luego se convierte en un derecho debido a la protección que se le brinda en el
ordenamiento jurídico. Por su parte, la teoría objetiva pone énfasis a los hechos dando
por tanto mayor trascendencia al corpus que al animus. Esto por cuanto al existir
tenencia existe la posesión debido a que el elemento intencional se encuentra incluido
en la tenencia y por tanto debe ser protegida. Estas teorías han sido modificadas, así la
de Savigny fue complementada con la de la causa estableciendo el animus domini en
tanto que la de Ibering fue modificada por Saleilles. Sin embargo, en la actualidad la
disputa respecto a que si la posesión es un hecho o un derecho ha sido resuelta en el
sentido de afirmar que es un estado de hecho protegido por el derecho.

Elementos.

El Código Civil al definir a la posesión en el artículo 715 deja constancia de los elementos
que la constituyen y que deben estar presentes, estos son, el corpus y el animus.

El corpus. Es elemento que representa el poder físico o potestad de hecho sobre la cosa.
A decir del Código Civil es la tenencia que le otorga a quien la ejerce la capacidad de
disponer de ella. Este componente se da sin lugar a dudas mientras el poseedor tiene
efectivamente aprehendida la cosa, bajo su poder inmediato y directo, como cuando
viste su traje, ocupa la vivienda o conduce su automóvil.10 Savigny afirma que el corpus
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no supone necesariamente el contacto inmediato del hombre con la cosa poseída;


consiste en la manifestación de un poder de denominación, en la posibilidad física de
disponer materialmente de la cosa, en forma directa e inmediata, con exclusión de toda
intromisión de extraños. Ihering, espiritualiza que es la exteriorización del derecho de
propiedad, el hecho de conducire respecto de la coa como lo haría el propietario, es el
conjunto de actos o estados de hecho mediante los cuales se manifiesta el derecho de

9
Derecho Civil del Ecuador, Juan Larrea Holguín, Volumen V, Los bienes y la posesión, pág. 96.
10
Régimen jurídico de los bienes. Luis Parraguez Ruiz, Pág. 345.

7
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

propiedad con relación a la cosa que constituye el objeto de este derecho. Seleilles, dice
que está constituido por un conjunto de hechos capaces de descubrir una relación
permanente de apropiación económica, un vínculo de explotación de la cosa puesta a
11
servicio del individuo. En sí, el corpus es el poder físico o material que tiene una
persona sobre una cosa. Son los actos materiales de tenencia, uso y goce sobre la cosa
como dicen Planiol y Ripert.12

El animus. Este elemento consiste en la conducta del poseedor de considerarse dueño


y amo de la cosa. Esto es, consiste en la intención del tenedor del bien respecto a él pues
actúa como señor y dueño como lo exige el Código Civil. El animus es el elemento de
carácter psicológico o intelectual y consiste en esa intención de actuar como propietario
como se ha dicho como señor y dueño (animus domini) o en la intención de tener la cosa
para sí (animus rem sibi habendi). Dentro del amplio debate del animus, también se
encuentra el animus possidendi que algunos lo identifican con el animus domini, pero
13
otros dicen que es la simple intención de hecho. De este modo, encontramos que
respecto al arrendatario o el usufructuario tienen voluntad de tener la cosa para sí, para
poder usar de ella, pero la voluntad de tener la cosa como propia debe seguir residiendo
en el propietario, porque aquellos le reconocen como tal, tienen la voluntad de poseer
para él.14

Especies.

Posesión regular o irregular. De conformidad con el artículo 717 del Código Civil, la
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posesión puede ser regular o irregular.

La posesión regular es la que procede de justo título y ha sido adquirida de buena fe


aunque la buena fe no subsista después de adquirida la posesión. En consecuencia, se

11
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 444
12
Bienes. Luis Guillermo Velásquez Jaramillo, Pág. 155.
13
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 444
14
Sistema de Derecho Civil, Luis Diez. Picazo y Antonio Gullón, Volumen III, Tomo 1, Derechos reales en
general, posesión, propiedad, registro de la propiedad. Pág.85

8
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

puede definir la posesión regular como la que procede de justo título y ha sido adquirida
de buena fe y, si el título es traslaticio de dominio, se ha efectuado además la tradición.15
Teniendo en consideración la definición, la posesión regular debe contener como
elementos o requisitos, justo título, buena fe y tradición.

1. Justo título es aquel que habilita para poseer, esto es, que de conformidad con la ley
faculta o habilita para adquirir la posesión. De acuerdo a la tendencia de nuestro Código,
la posesión es la exteriorización del dominio, por consiguiente, su adquisición tiene
relación a cosas que ya han estado bajo el dominio de otra persona y que por tanto
también es habilitante para transferir la propiedad. El artículo 716 del Código Civil
determina que se puede poseer por varios títulos en tanto que el artículo 718 establece
que El justo título es constitutivo o traslativo de dominio.

Son títulos constitutivos de dominio la ocupación, la accesión y la prescripción. Estos son


los que dan origen al dominio en forma originaria por lo que al mismo tiempo producen
la adquisición del dominio y de la posesión aunque en determinados casos no se otorgue
el dominio por ausencia de algún requisito.

Son títulos translaticios de dominio los que, por su naturaleza, sirven para transferirlo
como la venta, la permuta, la donación entre vivos.

Por otro lado tenemos a los títulos declarativos de dominio entre los que constan las
sentencias de adjudicación en juicios divisorios, y los actos legales de partición. Las
sentencias judiciales sobre derechos litigiosos no forman nuevo título para legitimar la
posesión. Las transacciones, en cuanto se limitan a reconocer o declarar derechos
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preexistentes, no forman nuevo título; pero, en cuanto transfieren la propiedad de un


objeto no disputado, constituyen un título nuevo. Estos títulos tan solo reconocen o
declaran el dominio o la posesión que ya existían y nada crean ni transforman, debido a
que únicamente reconocen, confirman o verifican una situación que ya existía.

15
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 447

9
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

De este modo encontramos que el justo título tiene que cumplir con los requisitos de
forma y de fondo para que pueda producir efectos jurídicos, esto implica que debe ser
verdadero y válido. En caso de no cumplir con las exigencias legales, el artículo 719
expresa los casos en que no es justo título, de este modo tenemos la presencia de títulos
injustos, que son: el falsificado; el conferido por una persona como mandatario o
representante legal de otra persona sin serlo; el que adolece de un vicio de nulidad; el
meramente putativo como el del heredero aparente que no es en realidad heredero del
legatario. En consecuencia, son títulos justos un contrato de compraventa, de permuta
o de donación, desde que son idóneos para transferir el dominio (traslaticios), en tanto
hacen nacer para una de las partes la obligación de dar una cosa; y no lo son, por el
contrario, los contratos de arrendamiento, de comodato o de prenda, por carecer de
aquella virtualidad en razón de que no producen una obligación de transferir.

2. La buena fe del poseedor, que según el artículo 721 del Código Civil, es la conciencia
de haberse adquirido el dominio de la cosa por medios legítimos, exentos de fraude y
de cualquier otro vicio. Así, en los títulos traslativos de dominio la buena fe supone la
persuasión de haberse recibido la cosa de quien tenía la facultad de enajenarla, y de no
haber habido fraude ni otro vicio en el acto o contrato.

Se trata, pues, de un acto del fuero interno del individuo; de una convicción formada
por la apreciación intelectual de los hechos, de que ninguna otra persona tiene derecho
en la cosa, y que hace que el poseedor se considere dueño exclusivo, de una ilesa
conciencia del que piensa que la cosa es suya16. Se considera que se deben cumplir tres
condiciones para que el poseedor pueda tener esta creencia, no dudosa, que es la buena
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fe y así, en primer término debe ignorar que otro diferente a quien le transfiere es el
propietario de ella, esto en caso de que el tradente no sea el propietario exclusivo;
encontrarse persuadido de que el que ha transferido tenía el derecho y la capacidad
para enajenarla; y, recibirla en base a un justo título, que esté libre de algún fraude u
otro tipo de vicio que lo invalide. En todo caso, debemos hacer mención que el poseedor
se considera propietario y por consiguiente mantiene la buena fe, debido a que el mismo

16
Luis Claro Solar, Explicaciones del Derecho Civil Chileno y comparado. Volumen III, Los bienes. Pág.
436

10
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

Código Civil en el artículo 715 en la última parte determina que el poseedor es reputado
dueño, mientras otra persona no justifica serlo. Por ello presume su buena fe,
liberándolo de una prueba difícil, para hacer recaer el peso probatorio de la mala fe
sobre el que la alega en su beneficio, Este principio se encuentra expuesto en el artículo
722: La buena fe se presume, excepto en los casos en que la ley establece la presunción
contraria. En todos los demás casos la mala fe deberá probarse17. En el artículo 721, el
justo error, en materia de hecho, no se opone a la buena fe. Pero el error, en materia de
derecho, constituye una presunción de mala fe, que no admite prueba en contrario.

De este modo se advierte que para considerarse la buena o mala fe se debe razonar
sobre el tipo de error, de tal modo que, si el poseedor pretende hacer valer un error de
derecho, se presume también de derecho de mala fe, por cuyo motivo no existiría
posesión regular. Por otro lado, al tratarse de un error de hecho, la buena fe no resulta
afectada, claro está que además debe existir una justa causa de error y por tanto el
poseedor está en la obligación de probar la causa que provocó su error y así también la
justeza o suficiencia y de ese modo el juez puede justificar el error.

Por último, el articulo 717 hace mención que la buena fe debe estar presente al
momento de adquirirse la posesión en cuyo caso es regular la misma, aunque con
posterioridad no subsista y por tanto el poseedor pase a estar en mala fe. De este modo,
la disposición legal concluye que, no es lo mismo ser poseedor regular que poseedor de
buena fe al afirmar que, se puede ser, por consiguiente, poseedor regular y poseedor de
mala fe, como viceversa el poseedor de buena fe puede ser poseedor irregular.
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3) La tradición. La tradición se convierte en un requisito para que opere la posesión


regular únicamente cunado el título que se invoca por parte del poseedor es traslativo
de dominio. Así la precisa el artículo 717 del Código Civil en el inciso segundo al afirmar
que, si el título es traslativo de dominio, es también necesaria la tradición.

17
Régimen jurídico de los bienes, Luis Parraguez Ruiz, pág.369.

11
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

La posesión irregular, según el artículo 723 del Código Civil es la que carece de uno o
más de los requisitos señalados en el artículo 71718. Por lo tanto, pertenece a esta clase
la posesión de mala fe, la que carece de justo título y aquella que a la que le falta la
tradición tratándose de un título traslativo de dominio19. A decir de Claro Solar, la
irregularidad de la posesión tiene, por lo mismo, diversos grados. Es posesión irregular,
la posesión del ladrón o del usurpador que se apoderan de la cosa ajena cometiendo un
delito contra la propiedad o sin título alguno que autorice la toma de posesión. Es
irregular, la posesión del que emplea la fuerza para tomar la posesión, aunque tenga en
la cosa un derecho de dominio o de derecho real que lo autorice para gozar o servirse
de ella. Es irregular, la posesión del que se ha apoderado de la cosa en virtud de un título
injusto. Es irregular, la posesión del que ha entrado a poseer a escondidas del que tiene
derecho para oponerse a ella. Es irregular, la posesión del que tiene la cosa a título
precario20.

Las posesione viciosas. El artículo 724 del Código Civil determina que son posesiones
viciosas, la violenta y la clandestina, las mismas que en si constituyen posesiones
irregulares agravadas por las circunstancias descritas.

La posesión violenta21 es aquella en la que para adquirirla ha despojado al poseedor


anterior, valiéndose de la fuerza ya sea física o moral, empleando amenazas que
provoquen al tenedor del bien un justo temor de verse sometido él o sus familiares
cercanos. El Código asimila como poseedor violento el que en ausencia del dueño se
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18
Art. 717 Código Civil. Se llama posesión regular la que procede de justo título y ha sido adquirida de
buena fe, aunque la buena fe no subsista después de adquirida la posesión. Se puede ser, por
consiguiente, poseedor regular y poseedor de mala fe, como viceversa el poseedor de buena fe puede ser
poseedor irregular.

19
Régimen jurídico de los bienes, Luis Parraguez Ruiz, pág.371.
20
Claro Solar, Explicaciones del Derecho Civil Chileno y comparado. Volumen III, Los bienes. Págs. 446-
447
21
Art. 725 del Código Civil. Posesión violenta es la que se adquiere por la fuerza. La fuerza puede ser
actual o inminente.

12
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

apodera de la cosa y volviendo éste le repele22. En el artículo 727 se expresa que hay
violencia, sea que se haya empleado contra el verdadero dueño de la cosa, o contra el
que la poseía sin serlo, o contra el que la tenía en lugar o a nombre de otro. Lo mismo
es que la violencia se ejecute por una persona o por sus agentes, y que se ejecute con
su consentimiento, o que después de ejecutada se ratifique expresa o tácitamente. El
mismo cuerpo jurídico al referirse a la fuerza determina que es aquella que puede
afectar los actos y contratos jurídicos es cuando sea capaz de producir una impresión
fuerte en una persona de sano juicio, considerándose su edad, sexo y condición. Agrega
que se considera como fuerza todo acto que infunde a una persona justo temor de verse
expuesto a ella, su cónyuge o alguno de sus ascendientes o descendientes, a un mal
irreparable y grave. En el artículo 725 al establecer que la posesión violenta es la que se
adquiere por la fuerza, determina que dicha fuerza puede ser actual o inminente. De
este modo encontramos dos momentos en que se produzca la violencia, así: Violencia
en la adquisición, cuando se dice quien adquiere por la fuerza esto es para acceder a la
posesión se han empleado acciones materiales o vías de hecho, como golpes, disparos
de armas, violación de seguridades, destrucción de bienes.23 Por su parte, Claro Solar al
hacer a los actos violentos para adquirir la posesión expresa que pueden ser sirviéndose
de la fuerza física o de la fuerza moral, es decir, empleando amenazas que infundan
justo temor y que por eso se dice que la fuerza puede ser actual o inminente. Agrega
que no es necesario, por lo mismo, que para que exista la violencia se empleen armas o
una agrupación de personas, que haya heridos y derramamiento de sangre, simples vías
de hecho violentas o las solas amenazas capaces de producir una impresión fuere en
una persona de sano juicio, dada su edad, sexo y condición, constituyen violencia
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cuando por estos medios se ha despojado al poseedor a pesar de su resistencia sin


consentimiento de su parte. Se menciona también que el simple hecho de tomar
posesión de la cosa sin encontrar obstáculos de parte del propietario o poseedor,
aunque constituye una vía de hecho indebida, porque no se ha recurrido a la justicia en

22
Código Civil. Art. 726 El que, en ausencia del dueño, se apodera de la cosa, y volviendo el dueño le
repele, es también poseedor violento.

23
Régimen jurídico de los bienes, Luis Parraguez Ruiz, pág.372.

13
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

amparo o reconocimiento del derecho que se cree tener para emplear tal
procedimiento, no constituirá violencia en el sentido que nos ocupa. 24 Posesión que se
conserva repeliendo al dueño o poseedor, esta se produce en el caso del artículo 726 del
Código Civil, cuando por ausencia del dueño, se apodera de la cosa y volviendo el dueño
lo repele mediante actos violentos pues si bien no ha cometido violencia al entrar pero
el despojo se produce cuando al regresar se le impide recuperar la tenencia de la cosa
mediante actos violentos por lo tanto se convierte en una posesión violenta.

La posesión clandestina. El artículo 728 del Código Civil, determina que posesión
clandestina es la que se ejerce ocultándola a los que tienen derecho para oponerse a
ella. La clandestinidad es un vicio que contamina la posesión en cualquier momento de
su vida y no sólo en el inicial, en el de la adquisición, cual ocurre con la violenta, de ahí
que el Código diga que es la que se ejerce (y no la que se adquiere) ocultándola a los que
tienen derecho para oponerse a ella.25 Sobre el mismo punto, encontramos que la
posesión debe ser pública, no en sentido de que el poseedor tenga que difundirla o
hacerla notoria ante los demás o, en otros términos, que sea un pregonero de la
posesión, sino que sus actos de posesión se efectúen según la naturaleza del bien sin
ocultarlos a quien tiene derecho a ponerse.26

La mera tenencia.
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El Código Civil 729 determina que se llama mera tenencia la que se ejerce sobre una
cosa, no como dueño, sino en lugar o a nombre del dueño. El acreedor prendario, el
secuestre, el usufructuario, el usuario, el que tiene el derecho de habitación, son meros
tenedores de la cosa empeñada, secuestrada, o cuyo usufructo, uso o habitación les
pertenecen. Lo dicho se aplica generalmente a todo el que tiene una cosa reconociendo

24
Claro Solar, Explicaciones del Derecho Civil Chileno y comparado. Volumen III, Los bienes. Págs. 448-
449
25
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 483
26
Bienes. Luis Guillermo Velásquez Jaramillo, Pág. 171

14
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

dominio ajeno. Luis Parraguez Ruiz, sobre el punto expresa, que diferente de la
posesión, con su exigencia primordial del ánimo de señor y dueño, la mera tenencia-
también llamada posesión precaria por algunos autores, es la detentación puramente
de hecho de una cosa de la que el tenedor ciertamente pueda aprovecharse de manera
bastante parecida a como lo hace el poseedor, pero respecto de la cual reconoce, o no
puede dejar de reconocer, el dominio ajeno, por la sencilla razón de que o carece de
título o el que sirve de antecedente a su detentación implica necesariamente ese
reconocimiento.27 Orientando el tema otro autor nos dice que una persona puede
encontrarse en tres situaciones respecto a una cosa: 1) como propietario, el estado más
perfecto; 2) como poseedor, que es la posición de un propietario aparente; y, como
mero tenedor.28 De este modo, encontramos que el mero tenedor sólo tiene el
elemento de la posesión consistente en el corpus, pero no el animus que consiste en la
intención de considerarse y comportarse como señor y dueño de la cosa. Es decir la mera
tenencia se encuentra presente cuando se tiene una cosa reconociendo el dominio
ajeno. El carácter de la mera tenencia consta establecido en algunas disposiciones del
Código Civil, así en el artículo 731 que determina que el simple lapso no muda la mera
tenencia en posesión; salvo el caso del artículo 2410, regla 4.29 En el artículo 734 se
refiere al principio de inmutabilidad de la mera tenencia pues se establece que si se ha
empezado a poseer a nombre propio, se presume que esta ha continuado hasta el
momento que se alega, y en tanto, que si se ha empezado a poseer a nombre ajeno, se
presume la continuidad del mismo orden de cosas y por tanto quien fue tenedor, no
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27
Régimen Jurídico de los bines. Luis Parraguez Ruiz, págs.. 355 y 356.
28
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 485

29
Código Civil. Art. 2410. El dominio de las cosas comerciales que no ha sido adquirido por la prescripción
ordinaria, puede serlo por la extraordinaria, bajo las reglas que van a expresarse: 4. Pero la existencia de
un título de mera tenencia hará presumir mala fe, y no dará lugar a la prescripción, a menos de concurrir
estas dos circunstancias:

1. Que quien se pretende dueño no pueda probar que en los últimos quince años se haya reconocido
expresa o tácitamente su dominio por quien alega la prescripción; y,

2. Que quien alega la prescripción pruebe haber poseído sin violencia, clandestinidad ni interrupción por
el mismo espacio de tiempo.

15
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

puede transformarse sin más en poseedor. Otra característica de la mera tenencia, es


su aspecto absoluto. El tenedor es tal frente a todo el mundo, no solamente de modo
relativo, es decir con relación a alguien en particular. El tenedor está en una situación
jurídica con relación a una cosa, de tal naturaleza, que igual resulta frente al propietario
de esa misma cosa, o a su poseedor, o a un tercero cualquiera.30 La mera tenencia
puede tener como origen un derecho real, como es el caso del usufructo, el uso, la
habitación. Además puede originarse de un derecho personal, como en los casos de
arrendamiento, comodato y depósito.
© Universidad Estatal de Milagro – UNEMI

30
Derecho Civil del Ecuador, Volumen V, Los bienes y la posesión. Pág. 116

16
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

2.2 Adquisición, conservación y perdida de la posesión

Adquisición de la posesión.

Respecto a la adquisición de la posesión en primer lugar se debe hacer mención que en


el artículo 738 del Código Civil, se establecen reglas en relación a quienes en su calidad
de titulares de la capacidad de goce y capacidad de ejercicio pueden acceder a la
posesión. Así se expresa, que los que pueden administrar libremente lo suyo no
necesitan de autorización para adquirir la posesión de una cosa mueble, con tal que
concurra en ello la voluntad y la aprehensión material o legal; pero no pueden ejercer
los derechos de poseedores sino con la autorización que competa. Los dementes y los
infantes son incapaces de adquirir por su voluntad la posesión, sea para sí mismos o para
otros. Por su parte, el artículo 735 ibídem, determina que la posesión puede tomarse,
no sólo por el que trata de adquirirla para sí, sino por su mandatario, o por sus
representantes legales. Evidenciamos que quien actúa directamente, para tomar la
posesión requiere tener capacidad suficiente. Sobre el principio general relativo a la
adquisición de la posesión encontramos que, si por definición la posesión supone la
unión, en las mismas manos, de la tenencia de una cosa determinada (corpus) y el ánimo
de señor o dueño (animus), natural es que ella no se adquiera, en principio, sino a partir
del instante en que se reúnan esos dos elementos constitutivos de la posesión.31

Además se debe dejar constancia que respecto a las cosas que acceder por medio de la
posesión, pueden ser materiales e inmateriales, esto es, se pueden poseer derechos
conforme lo estipula el artículo 730 del Código Civil que refiere a la posesión de las cosas
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inmateriales.32

Respecto a la adquisición de la posesión de los bienes muebles, el Código sigue la línea


de la capacidad de goce del tributo de la persona al permitirles que adquieran la
posesión que tienen la libre administración de sus bienes sino también los incapaces,

31
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 493
32
Código Civil. Art. 730. posesión de las cosas incorporales es susceptible de las mismas calidades y vicios
que la posesión de una cosa corporal.

17
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

con la salvedad de los dementes y los infantes conforme se precisa en el segundo inciso
del artículo 738. Así lo hace notar Juan Llarrea Holguín, al expresar que, para adquirir la
posesión de una cosa mueble basta que el sujeto pueda aprehender material o
legalmente la cosa, tener la voluntad de hacerlo; por consiguiente, se excluye
absolutamente a los niños y a los dementes, pero los demás incapaces pueden adquirir
la posesión; habrá que salvar también los casos de cosas muebles que deben inscribirse
( como los derechos de autor), puesto que para hacer “esa aprehensión legal”, no
tendrían capacidad los relativamente incapaces.33

Sobre la adquisición de la posesión de los bienes inmuebles, encontramos que se ha


legislado de un modo distinto pues en el artículo 739 del Código Civil determina que, si
la cosa es de aquellas cuya tradición deba hacerse por inscripción en el correspondiente
libro del Registro de la Propiedad, nadie podrá adquirir la posesión de ella sino por este
medio. En consecuencia, como ahora se trata de adquirir la posesión mediante un
negocio jurídico, como es la tradición, únicamente pueden hacerlo las personas que
tienen la libre administración de sus bienes. 34

Respecto a la adquisición de los bienes inmuebles que no se encuentran inscritos en el


Registro de la Propiedad, encontramos que se adquieren de forma similar, esto es, por
el hecho que produce el apoderamiento acompañado del animus domini, conforme lo
prescribe el artículo 741 al precisar que se deja de poseer una cosa desde que otro se
apodera de ella con ánimo de hacerla suya; menos en los casos que las leyes
expresamente exceptúan. Algo similar encontramos en el artículo 744 que determina
que si alguno, dándose por dueño, se apodera violenta o clandestinamente de un
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inmueble cuyo título no está inscrito, el que tenía la posesión la pierde.

En cuanto a la adquisición de la posesión de los bienes inmuebles inscritos, se deberá


diferenciar, si es título no traslaticio de dominio la adquisición opera en virtud de la
presencia del corpus y el animus sin necesidad de que se inscriba en el Registro de la
Propiedad. En el caso de que se invoque un título traslaticio de dominio, para adquirirla

33
Derecho Civil del Ecuador, Juan Larrea Holguín, Volumen V, Los bienes y la posesión, pág. 188.
34
Régimen Jurídico de los bines. Luis Parraguez Ruiz, pág.- 377

18
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

se requiere necesariamente la inscripción en el Registro de la Propiedad lo que está


contemplado en los artículos 739 y 717 del Código Civil.35

Sobre la adquisición de la posesión legal de herencia, en el artículo 737 encontramos que


la posesión de la herencia se adquiere desde el momento en que es deferida, aunque el
heredero lo ignore. El que válidamente repudia una herencia se entiende no haberla
poseído jamás. De este modo encontramos que para la adquisición legal de la herencia
se han establecidos normas especiales que no requieren la presencia del corpus y el
animus y tan solo por el imperio de la ley y por consiguiente únicamente requiere el
deferimiento de la herencia que se produce al fallecer el causante, conforme el artículo
99836 del mismo Código. La misma normativa determina que la adquisición de la
posesión depende de la aceptación o repudiación de la herencia que es una potestad
del heredero. Así, en el caso de aceptarla se confirma la posesión desde el fallecimiento
y si la repudia se entiende no haberla poseído jamás.

En cuanto a la adquisición de la posesión irregular, teniendo en consideración que es la


que carece de los requisitos exigidos para la regular, ya sea que se trate de muebles o
inmuebles basta que se encuentren presentes el corpus y el animus.

Conservación y pérdida de la posesión.

A decir de Claro Solar, según la doctrina de los jurisconsultos romanos la posesión se


conserva por medio del mantenimiento simultaneo de los dos elementos que han
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debido concurrir para adquirirla, el animus y el corpus; pero una vez adquirida la
posesión, la voluntad de conservarla se supone siempre mientras no se manifiesta una
voluntad contraria bien definida, y a este respecto la conservación de la posesión difiere

35
Código Civil. Art. 717. Si el título es translativo de dominio, es también necesaria la tradición. Ar. 739.
Si la cosa es de aquellas cuya tradición deba hacerse por inscripción en el correspondiente libro del
Registro de la Propiedad, nadie podrá adquirir la posesión de ella sino por este medio.

36
Código Civil. Art. 998. La herencia o legado se defiere al heredero o legatario en el momento de fallecer
la persona de cuya sucesión se trata, si el heredero o legatario no es llamado condicionalmente; o en el
momento de cumplirse la condición, si el llamamiento es condicional.

19
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

de su adquisición. 37

De la conservación y pérdida de la posesión de los bienes muebles. El artículo 742 del


Código Civil expresa que la posesión de la cosa mueble no se entiende perdida
mientras se halla bajo el poder del poseedor, aunque éste ignore accidentalmente su
paradero. Por otro lado, el artículo 740 prescribe que el poseedor conserva la posesión,
aunque transfiera la tenencia de la cosa, dándola en arriendo, comodato, prenda,
depósito, usufructo o a cualquier otro título no translativo de dominio.

Sobre la pérdida de la posesión de bienes muebles tenemos que esta se produce en


cuanto desaparecen los dos elemento que la constituyen, corpus y animus, como en el
caso de que otra se apodera según el artículo 741 que precisa que se deja de poseer una
cosa desde que otro se apodera de ella con ánimo de hacerla suya.

De la conservación y pérdida de la posesión de los inmuebles. En primer término,


tenemos en relación a los inmuebles que no se encuentran inscritos, se la pierde cuando
otro se apodera de ella con ánimo de hacerla suya conforme lo prescribe el artículo 741.
En cuanto a los inmuebles que se encentran inscritos, al tratarse de una posesión regular
se la conserva mientras subsista la inscripción pues así lo precisa el artículo 743 al
determinar que para que cese la posesión inscrita es necesario que la inscripción se
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cancele, sea por voluntad de las partes, o por una nueva inscripción en que el poseedor
por título inscrito transfiere su derecho a otro, o por decisión judicial. Mientras subsista
la inscripción, el que se apodera de la cosa a que se refiere el título inscrito, no adquiere
posesión de ella, ni da fin a la posesión existente.

37
Luis Claro Solar, Explicaciones del Derecho Civil Chileno y comparado. Volumen III, Los bienes. Pág.484

20
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

En términos generales podemos también decir que la posesión se pierde siempre que
desaparecen sus dos elementos, o uno solo de ellos, sin que una presunción legal
favorezca el mantenimiento de la posesión a pesar de dicha desaparición. 38

Finalmente encontramos que la posesión puede ser recuperada y así lo determina el


artículo 746 del Código Civil al establecer, el que recupera legalmente la posesión
perdida, se entenderá haberla tenido durante todo el tiempo intermedio. La norma
jurídica permite la recuperación de la posesión a través de las acciones posesorias, así
el artículo 970 del Código Civil estipula, el que injustamente ha sido privado de la
posesión, tendrá derecho para pedir que se le restituya, con indemnización de perjuicios
y además en el artículo 972 establece la figura del despojo violento y los mecanismos
para poder recuperar la posesión que incluso la puede proponer el mero tenedor.
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38
Derecho Civil del Ecuador, Volumen V, Los bienes y la posesión. Pág. 202

21
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

2.3 Del dominio o propiedad. Concepto, caracteres,


evolución del concepto

Concepto.

La propiedad es el derecho que confiere al sujeto el poder más amplio sobre una cosa;
en principio, lo faculta para apropiare, en forma exclusiva, de todas las utilidades que el
39
bien es capaz de proporcionar. El Código Civil, en el artículo 599 prescribe que el
dominio, que se llama también propiedad, es el derecho real en una cosa corporal, para
gozar y disponer de ella, conforme a las disposiciones de las leyes y respetando el
derecho ajeno, sea individual o social. La propiedad separada del goce de la cosa, se
llama mera o nuda propiedad. Como se observa, en el campo jurídico, la palabra
propiedad es usada como un sinónimo de dominio. Sin embargo, en la doctrina se
distingue entre dominio y propiedad pese a la similitud de ambos conceptos pues
algunos afirman que la propiedad tiene un sentido más amplio así como por ejemplo
propiedad intelectual e industrial, en tanto que, el dominio es más limitado al hacer
referencia a la titularidad del dominio corporal. De acuerdo a la definición de nuestro
Código permite al titular del dominio o propiedad gozar y disponer de la cosa corporal
pero no infringiendo las leyes o desconociendo el derecho de otra persona, pues si bien
puede hacer de la cosa lo que quiera pues le está permitido aprovecharse de todos los
servicios, ventajas o utilidades que le proporcione. Así por ejemplo al referirse al
derecho gozar, encontramos que representa al uso y goce de la cosa y de todos los
productos de la misma, ya sea frutos naturales o industriales; y, el derecho de
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disposición que consiste en la facultad de transformarla, enajenarla, dejarla


abandonada, deteriorarla, consumir e incluso destruirla.

39
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 135.

22
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

Caracteres.

Según la doctrina clásica o tradicional, el dominio presenta tres caracteres: es un


40
derecho absoluto, exclusivo y perpetuo. . En cuanto al carácter absoluto cuando la
propiedad es perfecta, el dueño puede ejercitar sobre la cosa todas las facultades
posibles, es decir, es el poder jurídico más completo, constituye un derecho general en
relación a todos los servicios, utilidades y ventajas que pueda obtener la cosa que está
bajo su dominio, esto es, constituye un poder soberano que le permite usar, gozar y
disponer de ella a su arbitrio, claro está, dentro marco jurídico vigente. Se dice que tiene
un carácter exclusivo por cuanto el titular es el único facultado para usar, gozar y
disponer de la cosa y por consiguiente para impedir la intromisión a cualquier otro sujeto
de derechos. Contiene un carácter perpetuo por no estar sujeto a limitaciones de tiempo
y puede durar tanto la cosa subsista de tal modo que el titular no pierde su derecho,
aunque no la use.

Evolución del concepto.

Respecto al derecho de propiedad a lo largo de la historia sin perjuicio de las vicisitudes


de cada época, se ha identificado con la pertenencia más intensa de un sujeto sobre una
realidad externa del mundo físico; como la suma de poderes proyectados de un
individuo sobre un objeto del cosmos.41 Por su parte, Larrea Holguín nos dice que el
derecho de propiedad ha evolucionado por la acción de fuerzas contrarias. Por una
parte, se oponen la propiedad privada y la propiedad pública; en determinados periodos
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predomina la propiedad privada, y en otros, la pública, sin que llegue, sin embargo nunca
a un exclusivismo de la una o de la otra.42 Debido al desarrollo social, en los
ordenamientos jurídicos contemporáneos se pueden distinguir tres sistemas de
propiedad, a saber: Concepto liberal de la propiedad; la concepción social de la

40
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 137.
41
Derechos reales. Gunther Hernan Gonzales Barrón. Pág.275
42
Derecho Civil del Ecuador, Volumen II, El dominio y modos de adquir. Pág. 30

23
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

propiedad; y, la concepción marxista. Leninista de la propiedad.43 Respecto a la


concepción liberal, tiene su origen en la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, que concede la facultad de gozar y disponer de las cosas de manera
absoluta. La concepción social que es la recogida por nuestro ordenamiento jurídico
desde la Constitución, se orienta en el sentido de atribuir a la propiedad una función
social, esto representa que el derecho de la propiedad individual se encuentra ligada
con la obligación social, dicho de otro modo, el propietario no tiene un poder totalmente
libre y arbitrario y la norma lo que hace es proteger el ejercicio racional de ese derecho
en cuanto concierte con los intereses del bien común. En cuanto a la concepción
marxista- leninista la tendencia sería que cuando tenga vigencia la sociedad comunista
en que no existan clases indudablemente no podría subsistir un derecho de propiedad.
En conclusión, todas las teorías buscan que la posesión de las riquezas no sea medio
para abusar de los débiles, y tienden a reconocer una función social a la propiedad
privada; propugnan porque se conforme al interés general. Las legislaciones dictadas
después de las dos últimas guerras mundiales acogen, en forma más o menos intensa,
estos principios.44
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43
Curso de Derecho Civil, De los bienes, Eduardo Carrion Eguiguren, Pág. 112-116
44
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 144.

24
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

2.4 Atributos de la propiedad, objetos, sujeto del


derecho de dominio, restricciones

Atributos de la propiedad.

Nuestro Código Civil al definir al dominio o propiedad concentra en el titular la plenitud


de facultades entre ellas usar, gozar y disponer de las cosas, siempre y cuanto el
accionar sea dentro de las limitaciones impuestas por las normas jurídicas, Dentro de
estos atributos o facultades tenemos:
Facultad de uso. Esta se traduce en aplicar la cosa misma a todos los servicios que es
capaz de brindar. Así puede utilizar su vehículo, habitar en su casa. Esta facultad difiere
de la del aprovechamiento de los frutos de las cosas.

Facultad de goce. Esta constituye el aprovechamiento de los frutos que la cosa produce
y que pueden ser naturales o civiles. Es precisamente que a través del derecho de
propiedad el dueño de uno casa pasa a serlo de lo que ella produce que se determina
en el artículo 659 del Código Civil que se refiere a la accesión como uno de los modos de
adquirir el dominio.

Facultad de disposición material. Esta le permite al titular de la propiedad disponer


material o físicamente de la cosa, que en cierto modo comprende la potestad para
destruir, transformar o degradarla. Sin embargo, dicha facultad está limitada por el
ordenamiento jurídico. Las legislaciones modernas, aunque conservan, en principio, la
facultad de destruir, restringen cada vez más su ejercicio, sea para proteger el interés
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del propietario mismo (limitación de la capacidad del pródigo), sea para cautelar el
derecho de los terceros o de la sociedad en general. 45

Facultad de disposición jurídica. El titular del derecho de propiedad o dominio, además


de disponer materialmente como se ha dejado anotado, puede hacerlo dentro del

45
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág. 167.

25
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

marco legal, a través de negocios jurídicos. Esta facultad le permite al sujeto del derecho
desprenderse de la cosa mediante cualquier tipo de transacción que la norma le permita
pues en ciertos casos está limitado a hacerlo. Entre las limitaciones a esta facultad de
disponer jurídicamente encontramos la prohibición legal de enajenar que puede ser
voluntaria o judicial y en algunos casos en virtud de un testamento.

Objeto de la propiedad.

El derecho de propiedad puede recaer sobre variados objetos así, las cosas apropiables,
e individualmente determinadas. Se ha dicho que según la tradición romana solo
podrían ser las cosas corporales, sin embargo, en forma más liberal se considera que
también lo son las cosas inmateriales y los derechos y así lo precisa nuestro Código Civil
en el artículo 600 que expresa que sobre las cosas incorporales hay también una especie
de propiedad. Así, el usufructuario tiene la propiedad de su derecho de usufructo.
Igualmente en el artículo 601, precisa que las producciones del talento o del ingenio
son propiedad de sus autores. Esta propiedad se regirá por leyes especiales. En el
artículo 935 precisa los otros derechos reales que pueden reivindicarse como el
dominio, excepto el derecho de herencia. Haciendo una clasificación de los bienes que
son objeto del dominio encontramos:

Propiedades según su extensión que puede ser plena o muda, plena aquella que autoriza
al propietario ejercer todas las facultades en tanto que la nuda que solo le permite
ejercer facultades de uso y goce por cuanto sobre ella pesa el derecho real de usufructo.
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Propiedades de acuerdo al número de sujetos activos, que puede ser individual, plural,
condominio o copropiedad.

Propiedades en relación a las cosas objeto del derecho, entre las que se encuentran las
civiles que son las reguladas por el Código de la materia, intelectuales e industriales que
tienen su propia normativa.

Propiedades de derecho privado y de derecho público, pese a que anteriormente se


consideró que la propiedad solo era privada sin embargo se fue reconociendo el derecho

26
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

público. De este modo podremos decir que la propiedad de derecho público, es pues, la
que fundamentalmente o en sus rasgos supremos está regulada por ese derecho, sin
que importe que en algunos aspectos esté sometida al derecho privado. Si las normas
decisivas que configuran la propiedad son de derecho público, ella será de esta clase. 46

En relación a este punto, Larrea Holguin concluye en el sentido de que los objetos
materiales y los inmateriales presentan características muy peculiares y que tanto la
adquisición, el uso, como la defensa de la propiedad sobre unos y otros bienes es
diferente.47

Sujetos del derecho de domino.

Teniendo en consideración los atributos de las personas naturales o jurídicas, ambas


pueden ser sujetos del derecho de dominio. La normativa permite adquirir la propiedad
ya sea en forma individual o conjuntamente dando origen a la modalidad conocida como
el condominio. De este modo, tanto el Estado, como los consejos provinciales así
también los concejos municipales, y las demás personas jurídicas de Derecho Público,
pueden ser titulares del derecho de los bienes que el Código Civil los define como
nacionales, entre los que se encuentran los de uso público y los de carácter fiscal.
Considerando el Derecho Internacional en nuestro país también pueden tener la calidad
de sujetos del derecho de propiedad los Estados extranjeros. Además, Organismos
Internacionales como la UNESCO, OEA y otros en virtud de su personalidad jurídica
reconocida pueden también adquirir la calidad de sujetos del derecho de dominio en
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nuestro país.

En relación a las personas jurídicas privadas, de acuerdo a su naturaleza ya sea con o sin
fines de lucro pueden ser titulares del derecho de dominio dentro del marco jurídico
establecido para cada caso.

46
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Págs. 183-184.
47
Derecho Civil del Ecuador, Juan Larrea Holguin, Volumen II, EL dominio y modos de adquirir, pág. 64

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Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

Restricciones.

Siendo el dominio el más amplio señorío que se puede tener sobre una cosa, sin
embargo, la libertad y facultades que la normativa otorga al titular no son ilimitadas.
Como dice un autor alemán, la propiedad no concede facultades libres y exclusivas sino
dentro de ciertos límites.48 El Código Civil al definir al dominio precisa que es para gozar
y disponer de la cosa, conforme a las disposiciones de las leyes y respetando el derecho
ajeno, sea individual o social, es decir, dentro de la misma definición se establecen las
restricciones. Refiriéndose al punto, Luis Parraguez nos dice, se trata de una materia de
enorme importancia teórica y práctica, con gran desarrollo doctrinario y jurisprudencial
en el derecho comparado, aunque ausente, como sistema, del Código civil nacional; y
otras más particulares, entre las que merecen señalarse las relacionadas con las
necesidades de la planificación urbana, las relativas a la propiedad agraria, la
preservación del patrimonio cultural, las necesidades de la defensa nacional y la
seguridad del tráfico aéreo.49

Sobre el mismo tema, Luis Claro Solar, nos dice que hay dos clases de restricciones que
gobiernan los actos que puede realizar el propietario al ejercer las facultades que tiene
de gozar y disponer arbitrariamente de la cosa; restricciones impuestas por la ley, y
restricciones que derivan del respeto debido a los derechos de otra persona;50 Esto tiene
mucha importancia pues si bien el titular de dominio está en la facultad de usar su
derecho propio pero al hacerlo no pude dañar a los otros y es menester que se tolere lo
que fuere necesario a fin de que las propiedades individuales cumplan con su fin. De tal
modo que, si el propietario que en el uso de su derecho lo hace en forma maliciosa con
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la sola intención de causar daño a otro, deberá ser obligado a reparar el perjuicio
causado. Este accionar es el que se lo conoce como el abuso del derecho que constituye
un delito civil que obliga a quien ejecuta a indemnizar por el daño que cause. A no
dudarlo, el ejercer el derecho de propiedad puede causar daños a propietarios vecinos

48
Antonio Vodanovic, Curso de Derecho Civil, basado en las clases de Arturo Alessandri y Manuel
Somarriva. Pág- 190
49
Régimen Jurídico de los bines. Luis Parraguez Ruiz, pág.- 262-
50
Claro Solar, Explicaciones del Derecho Civil Chileno y comparado. Volumen III, Los bienes. Pág.317

28
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

por lo que es menester determinar en cada caso si el propietario que ejecutó su derecho
es o no responsable de los daños causados. Concluyendo se pude afirmar que el derecho
de propiedad no autoriza a su titular para que pueda hacer todo lo que desee en la cosa
o con ella, sin excepción alguna, sino que esa disposición de la cosa tiene su límite en el
derecho ajeno, que no puede ser afectado.
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29
Los bienes – La Posesión y el derecho de dominio o propiedad

3. Bibliografía

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