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El documento aborda la filiación en el Derecho de Familia, diferenciando entre filiación biológica y jurídica, y explicando cómo la procreación se relaciona con la filiación. Se analizan las clases de filiación, incluyendo la real y supuesta, así como la matrimonial y extramatrimonial, y se discuten los elementos y principios que rigen la filiación. Además, se destaca la importancia de la igualdad jurídica de todos los hijos, sin distinción de su origen, en el contexto de cambios legislativos y derechos humanos.

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El documento aborda la filiación en el Derecho de Familia, diferenciando entre filiación biológica y jurídica, y explicando cómo la procreación se relaciona con la filiación. Se analizan las clases de filiación, incluyendo la real y supuesta, así como la matrimonial y extramatrimonial, y se discuten los elementos y principios que rigen la filiación. Además, se destaca la importancia de la igualdad jurídica de todos los hijos, sin distinción de su origen, en el contexto de cambios legislativos y derechos humanos.

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I.

- LA FILIACION
Todo el Derecho de Familia está estructurado en tomo a dos hechos
fundamentales, propios de la naturaleza: la unión de la pareja y la procreación.

1. Concepto de filiación. La relación de filiación es la que se da entre padres e hijos o


sea entre generantes y generados. Constituye un hecho natural, ya que tiene su base en un
hecho natural como es la procreación, y un hecho jurídico, puesto que determina
consecuencias jurídicas; de aquí́ que pueda distinguirse entre filiación biológica y filiación
jurídica.

A. Filiación biológica se refiere al vínculo natural que se forma entre un progenitor (el
generante) y su descendencia (el generado). Es un hecho biológico que ocurre en
todos los seres humanos, ya que cada persona tiene, sin excepción, un padre y una
madre. Este vínculo se basa en la genética y la reproducción, y es fundamental para
entender cómo se establece la relación entre generaciones.
B. Filiación jurídica es el vínculo que se establece desde el punto de vista del derecho
entre padres e hijos. Aunque la filiación biológica siempre está presente, la jurídica
no necesariamente lo está. Para que exista filiación jurídica, es necesario que se
reconozca legalmente la relación entre padres e hijos, lo cual puede requerir pruebas
o comprobaciones (como actas de nacimiento o reconocimiento de paternidad). Esto
significa que hay casos en los que puede haber un padre biológico que no sea
reconocido legalmente como tal, lo que afecta derechos y obligaciones en términos
legales.

2. Filiación y procreación. La procreación es el proceso biológico mediante el cual se crean los hijos. La
procreación es vista como un presupuesto biológico fundamental para determinar la filiación. Por ende, como
quiera que la filiación está determinada por la paternidad y la maternidad, la procreación
constituye el presupuesto biológico fundamental en la constitución de la relación jurídica
paterno-filial. No obstante, no siempre hay equivalencia entre la filiación y la procreación,
por lo que pueden presentarse diversas situaciones, como:
- Coincidencia entre filiación y procreación: A veces, los padres que son reconocidos
legalmente como tales (los que figuran en el acta de nacimiento) también son los
padres biológicos del niño. En este caso, hay coincidencia entre filiación (la relación
legal) y procreación (el hecho biológico). Y, que el vínculo legal se basa en el vínculo
biológico.
- Procreación sin filiación: Sin embargo, puede haber casos en los que una persona nace
de padres desconocidos o en los que no se ha establecido legalmente quiénes son sus
padres. En estos casos, hay un nacimiento (procreación), pero no hay una relación
legal con los padres (filiación).
- Filiación sin procreación: También puede suceder que las personas que están
registradas como padres legales de un hijo no sean sus padres biológicos. Esto ocurre
en situaciones como la adopción, donde los adoptantes tienen una relación legal con el
niño (filiación) aunque no lo hayan concebido (no hay procreación).

3. Clases de filiación. La filiación se basa en un vínculo que puede ser real (biológico)
o supuesta (legal). Esto significa que puede haber una relación jurídica que derive de la
naturaleza, como cuando los padres son biológicos, o de la ley, como en el caso de la
adopción.

Filiación real y filiación supuesta:


- Filiación real: Se refiere a la relación biológica entre padres e hijos. Esta filiación se
establece cuando hay una generación real, es decir, cuando los padres han concebido al
hijo.
- Filiación supuesta: Esta se da en situaciones legales como la adopción plena, donde no
hay un vínculo biológico, pero sí existe una relación legal reconocida entre el adoptante y el
adoptado.

Filiación matrimonial y Extramatrimonial:


- Filiación matrimonial: Esta se establece cuando el hijo nace de padres que están casados
entre sí al momento de la concepción o al nacimiento del niño. Aquí, el vínculo jurídico une
simultáneamente al hijo con ambos padres porque ellos están unidos por el matrimonio.
- Filiación extramatrimonial: Por otro lado, esta se da cuando un hijo nace de padres que
no estaban casados en el momento de su concepción ni en la fecha de su nacimiento. En
este caso, existe una relación jurídica entre el hijo y la madre, sin embargo, se requiere del
reconocimiento del padre para que se considere que existe una relación jurídica entre estos.

4. Elementos de la filiación matrimonial y extramatrimonial.


Los elementos de la filiación matrimonial son:
1. Matrimonio de los padres: Los padres deben estar casados al momento de la concepción o
el nacimiento.
2. Maternidad: Relación biológica que se establece automáticamente con la madre.
3. Paternidad: Presumida automáticamente, ya que el padre se reconoce dentro del
matrimonio.
4. Concepción dentro del matrimonio: El hijo debe haber sido concebido mientras los
padres estaban casados.

Los elementos de la filiación extramatrimonial son:


1. Independencia del parentesco: El parentesco del hijo con su padre es independiente del
parentesco con su madre.
2. Prueba autónoma de maternidad y paternidad: Cada progenitor debe establecer su vínculo
con el hijo de manera autónoma, separada; la madre no necesita que el padre reconozca al hijo
para probar su maternidad, y viceversa.

5. Principios generales de la filiación. Toda filiación, para ser jurídicamente


hablando, debe ser legalmente probada, pero, una vez demostrada, produce sus efectos
independientemente del medio de prueba empleado y del momento de su prueba. Esta
afirmación puede desglosarse en tres principios que son los fundamentales de la filiación, a
saber:

A. Toda filiación debe ser legalmente probada. Jurídicamente no puede hablarse de


filiación si no existe prueba de ella. La filiación como vínculo jurídico tiene su
base en el hecho natural de la generación. Toda persona, desde el punto de vista
natural o biológico, tiene un padre y una madre. Pero, mientras el hecho natural
no haya trascendido al campo jurídico y no se haya establecido legalmente, no
existe vínculo jurídico de filiación. Por eso, jurídicamente puede existir quien
tenga padre y madre, quien tenga padre y no tenga madre, quien tenga madre y
no tenga padre y quien no tenga ni padre ni madre. Jurídicamente existe filiación
cuando está establecida legalmente.

Prueba de Filiación: Para que se hable de filiación, debe haber una prueba legal
que la respalde. Aunque biológicamente todos tenemos un padre y una madre,
jurídicamente no se considera filiación hasta que se establece formalmente.
B. Los efectos de la filiación son independientes del medio de prueba utilizado para
comprobarla. Los efectos que produce la filiación son siempre los mismos,
cualquiera que haya sido el medio jurídico empleado para su demostración.
Por ejemplo, si se demuestra la filiación por pruebas biológicas o testigos, los
derechos y responsabilidades son iguales.
C. Los efectos de la filiación son independientes del tiempo de su prueba. Toda
filiación, como hemos visto, debe ser legalmente probada. Mientras no ha sido
comprobada, no puede hablarse jurídicamente de filiación. Pero, cuando la
filiación resulte legalmente determinada, sus efectos se producen desde que el
hijo existió y no a partir de la constatación de la filiación, porque la prueba de
la filiación la establece legal-mente, mas no la produce.
Es decir, una vez establecida la filiación, los derechos del hijo empiezan desde su
nacimiento, no desde el momento en que se reconoció legalmente.

[Link] MATERNIDAD Y LA PATERNIDAD

1. La maternidad. Es el vínculo jurídico que une al hijo con su madre. Deriva del
parto, que es un hecho cierto de prueba fácil. Se demuestra por el parto, pues madre es
quien da a luz al hijo. Su prueba incluye dos elementos: la prueba del parto de la mujer y la
de la identidad de la persona cuya maternidad se trata de establecer, con la que dio a luz la
mujer.
2. La paternidad. Es el vínculo jurídico que une al hijo con su padre. La paternidad no
es susceptible de prueba directa, pues resulta de la concepción y ésta es un hecho biológico
envuelto siempre de misterio. Actualmente, sin embargo, se

está investigando y aplicando el método HLA (Sistema de histocompatibilidad) que


permite, según información suministrada por científicos, establecer la paternidad con un 99
por ciento de certeza.
En nuestro país, el Instituto Venezolano de investigaciones Científicas (IVIC), a través
de su Departamento de Genética Humana, viene realizando una importante labor en esta
materia. La prueba que allí realizan consiste, en esencia, en elaborar un estudio de un
número de sistemas hereditarios, de acuerdo a las condiciones en que se presenten.
Estudian quince sistemas que son formativos de la población venezolana. Siendo la certeza
indispensable, ya que de ella depende la información a suministar, la verosimilitud de las
pruebas es de rigurosa obligatoriedad, a partir de un promedio de 1.400 a 1, lo que significa
que la probabilidad relativa de que un individuo tenga certeza de su paternidad es de unas
1.400 veces.
Las pruebas o experticias hematológicas y heredo-biológicas se orientan a la
exclusión o afirmación (inquisición o impugnación) de la paternidad. Por un lado, se busca
excluir a un individuo de la paternidad que falsamente se le quiere atribuir lo que es
perfectamente posible lograr, con absoluta certeza, por otro lado, se trata de presentar una
prueba que tenga base biológica y que sirva para tener una muestra que ayude a certificar
cualquier sospecha de paternidad. En este último aspecto no puede lograrse certeza total,
aunque sí una significativa probabilidad relativa.

3. Diferencia entre la prueba de la maternidad y la prueba de la paternidad. La


prueba de la maternidad es sencilla, puesto que la maternidad resulta del parto y éste es
susceptible de prueba directa. El parto de la mujer es, sin lugar a dudas, el elemento
fundamental de la prueba de la maternidad, pero no el único, porque es necesario
comprobar, además, la identidad; es decir, que el hijo que dio a luz determinada mujer en
una fecha concreta es una persona determinada, la misma que pretende ser su hijo. Pero
esta comprobación puede hacerse por cualquier medio de prueba, sin limitación alguna. Así
lo estima la doctrina y la jurisprudencia nacional y extranjera.
La prueba de la paternidad, en cambio, presenta una problemática muy diferente. La
paternidad deriva de la concepción que, al igual que el parto, es un hecho biológico pero
que, a diferencia de él, no es notable ni susceptible de prueba directa, sino oculto y
sustraído a la posibilidad de comprobación directa.

Este problema de la prueba de la paternidad ha sido solucionado por el legislador de


manera diferente según se trate de hijos nacidos durante el matrimonio o dentro de los
trescientos días siguientes a su disolución o anulación, o de hijos concebidos y nacidos
fuera del matrimonio.
En el primer caso, nuestro legislador lo ha solucionado mediante una presunción legal.
Conforme al artículo 201 C.C., el marido se tiene como padre del hijo nacido durante el
matrimonio o dentro de los trescientos (300) días siguientes a su disolución o anulación.
La paternidad de los hijos concebidos y nacidos fuera del matrimonio, por su parte,
se demuestra por declaración voluntaria del padre, o después de su muerte de sus
ascendientes (art. 209 C.C.). Y, a falta de reconocimiento voluntario, es prueba de la
paternidad de los hijos concebidos y nacidos fuera del matrimonio, la sentencia definitiva y
firme recaída en juicio de inquisición de paternidad en el cual, mediante todo género de
pruebas, incluidos los exámenes o experticias hematológicos y heredo-biológicos
consentidos por el demandado (art. 210 C.C.), se haya demostrado una serie de hechos que
permitan al Juez competente deducir la paternidad y declararla comprobada.

[Link] JURÍDICA DE TODOS LOS HIJOS: UNIDAD DE FILIACIÓN.


El Derecho de Filiación es uno de los aspectos del Derecho de Familia que más
profundos cambios ha experimentado a nivel mundial a lo largo del presente siglo. En este
cambio legislativo resalta la idea de la igualdad como clave de la reforma en la materia.
Después de la Segunda Guerra Mundial, las Constituciones de los países europeos y
también de algunos americanos, acostumbran incluir normas de equiparación legal entre los
hijos, cuya traducción a la legislación ordinaria no siempre es inmediata, pero que,
indudablemente, marca una tendencia que se ha visto reforzada por varias Declaraciones
Internacionales. En efecto, pocos principios como el de no discriminación por razón de la
filiación, han logrado reconocimiento universal de modo expreso y en tan corto tiempo. En
la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la Organización de las
Naciones Unidas en 1948, encontramos dos artículos en relación y es 25.2 que concreta este
principio en materia de filiación cuando establece:

“1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así
como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido,
la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo
derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u
otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias
independientes de su voluntad.
2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales.
Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a
igual protección social.”

Artículos similares hay, con mayor o menor concreción, en la Declaración de los


Derechos del Niño de 1959, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
aprobado por la O.N.U. en 1966; en el Pacto Internacional de Derechos económicos,
sociales y culturales, aprobado por el mismo organismo internacional en la misma fecha; en
el Convenio Europeo de Derechos Humanos de 1950 y en la Carta Social Europea, firmada
en Turín en 1961.
Por lo que toca a nuestro país en lo atinente a la igualdad jurídica de todos los hijos,
es menester destacar que la Constitución de 1961 en sus artículos 43, 50, 61, 74 y 75,
consagra el derecho que tienen todas las personas al desarrollo de su personalidad, así como
a la igualdad, a no ser discriminados por su origen y el que tiene todo niño, sea cual fuere
su filiación, a conocer a sus padres. En la Constitución de 1999 podemos hacer de los
artículos 4, 75 y 76.

Estas disposiciones constitucionales fueron desarrolladas por la reforma del Código Civil
de 1982, cuyo artículo 234 preceptúa:
«Comprobada su filiación, el hijo concebido y nacido fuera del matrimonio tiene la
misma condición que el hijo nacido o concebido durante el matrimonio con relación
al padre y a la madre y a los parientes consanguíneos de éstos.»
Con la preinserta disposición, el Código Civil ha borrado dos discriminaciones que
existían en la legislación anterior: una meramente verbal, calificar a unos hijos de legítimos
y a otros de naturales y otra de fondo, reconocer a unos hijos, los llamados naturales, menos
derechos que a otros, los llamados legitimos.
Existen, sin embargo, diferencias entre los hijos que proceden de los hechos y no de
discriminaciones establecidas por la ley:

A. Comprobada su filiación, el hijo concebido y nacido fuera del matrimonio tiene


los mismos derechos que el hijo nacido o concebido durante el matrimonio con
relación al padre, a la madre y a los consanguíneos de éstos (igualdad juridica de los
hijos). Pero mientras no esté́ comprobado legalmente quiénes son los padres del hijo,
no es posible que éste disfrute de los derechos que le corresponden frente a sus padres
y a los consanguíneos de éstos (diferencia de hecho).
La ley puede permitir que la filiación se pueda establecer legalmente en todo caso,
como lo hace ahora. Y puede disponer, como también lo hace ahora, que cuando se
compruebe la filiación, todos los hijos tengan los mismos derechos frente a sus
padres y a los consanguíneos de éstos. Pero hasta entonces, hasta que se comprueba
la filiación, el hijo, aunque se sabe que biológicamente tiene unos padres, no los
tiene jurídicamente: es necesario admitir que es un hijo de padres desconocidos.
Esta no es una discriminación legal; es una reali-dad, una diferencia de hecho.

C. Por otra parte, cuando la filiación está comprobada legalmente, la ley establece la
igualdad entre todos los hijos; no hay diferencia ni discriminación legal entre unos
hijos y otros. Pero ello no impide que los padres del hijo puedan estar casados o no.
El Derecho puede, como lo hace el Código Civil vigente, disponer que los hijos
concebidos y nacidos fuera del matrimonio tengan los mismos derechos que los
nacidos o concebidos durante el matrimonio, con relación al padre, a la madre y a
los consanguíneos de éstos; lo que no puede hacer es obligar a los padres a que se
casen o prohibirles tener hijos si no lo están. Por eso, aunque todos los hijos tienen
los mismos derechos (igualdad legal) existen hijos matrimoniales e hijos no
matrimoniales, lo que resulta del hecho de que sus padres estén o no estén casados.

[Link] DE FILIACIÓN.
1. Concepto. Las acciones de filiación son acciones declarativas de estado, porque
todas ellas están orientadas a lograr una decisión judicial que determine la filiación que
siempre ha correspondido a una persona. Son acciones que implican controversia
precisamente sobre la filiación.

2. Clases. Las acciones de filiación pueden ser de reclamación de filiación o de impugnación de


filiación. Son de reclamación cuando pretenden lograr un pronunciamiento judicial que
reconozca la filiación. Son de impugnación cuando pueden a lograr que se niegue una
filiación indebidamente atribuida a una persona por un título.
[Link] acciones de reclamación de filiación. Por ejemplo:
a) Acción de reclamación de estado. Mediante el ejercicio de esta acción, el
sedicente hijo persigue demostrar su maternidad matrimonial, a falta de partida de
nacimiento y de posesión de estado.
b) Acción de inquisición de paternidad extramatrimonial.
La finalidad de esta acción es establecer legalmente el vínculo de filiación entre el
hijo extramatrimonial y su pretendido padre, cuando éste no lo ha reconocido
voluntariamente. Se persigue lograr un reconocimiento forzoso, a falta del
reconocimiento voluntario.
c) Acción de inquisición de maternidad extramatrimonial.
El objeto de esta acción es comprobar legalmente la filiación materna o maternidad
extramatrimonial, cuando no ha habido reconocimiento espontáneo. También en
este caso, a falta de reconocimiento voluntario, se pretende obtener un
reconocimiento forzoso.

[Link] acciones de impugnación de filiación. Por ejemplo:


a)Acción de desconocimiento de la paternidad matrimo-nial. Tiene por objeto
desvirtuar la presunción de paternidad matrimonial, que atribuye la paternidad de
los hijos nacidos durante el matrimonio o dentro de los trescientos días siguientes a
su disolución o anulación, al marido de la madre.
b) Acción de impugnación de estado. Su objeto es desvirtuar la prueba de la
maternidad matrimonial que una persona de tiene en virtud de su partida de
nacimiento o de su posesión de estado.
c) Acciones de nulidad y de impugnación del reconocimiento. Su objeto es
desvirtuar el reconocimiento prueba de la filiación extramatrimonial, cuando fue falso
(impugnación) o cuando se perfeccionó con violación de disposiciones legales (nulidad).

3. Caracteres.
[Link]. Titular de la acción de filiación es la persona a quien la ley faculta para
ejercerla. Pero no se pueden establecer reglas absolutas en cuanto a la titularidad de las
acciones de filiación. Así, en algunos casos sólo pueden ser interpuestas por las personas
determinadas por la ley. (Ej. la acción de desconocimiento de la paternidad.) En otros casos
cualquier interesado puede proponer la acción (acción de impugnación del reconocimiento).
B. Juez competente. Las acciones relativas a filiación se intentarán ante el Juez de Primera
Instancia en lo Civil que conozca de los asuntos relativos a los derechos de Familia en el
domicilio del hijo, cualquiera que sea la edad de éste. Se sustanciarán conforme al
procedimiento pautado en el Código de Procedimiento Civil para el juicio ordinario, salvo
las reglas particulares previstas en el Código Civil (en el Título relativo a la filiación) y las
especiales que establezcan otras leyes (art. 231 C.C.).

[Link] acciones de orden público. Las acciones de filiación son de carácter moral y de
orden público. El orden público está interesado en que se determine, en que se compruebe
la filiación de las personas. Por ser acciones de orden públi-co, las acciones de filiación son
indisponibles. El titular de la acción puede optar entre ejercerla o no pero, una vez que la
ejerce, pierde el control de ella. El juicio, iniciado con la interposición de la demanda, no
puede concluir sino por decisión judicial. En los juicios de filiación no tienen valor alguno
la transacción, el desistimiento, el convenimiento. Excepcio-nalmente, en los juicios de
inquisición de paternidad o ma- ternidad, el convenimiento del demandado equivale a un
reconocimiento y pone fin al juicio. Además, por ser las acciones de filiación de orden
público, es necesaria la intervención de un Representante del Ministerio Público (art. 231
C.C.).

[Link]. La filiación ni se produce ni se pierde por el simple transcurso del


tiempo. Por eso las acciones de filiación son imprescriptibles. No obstante, en algunos
casos, están sometidas a plazos de caducidad porque al orden público interesa mantener un
cierto grado de paz y tranquilidad en la familia y las acciones de filiación son de las que
más afectan tal tranquilidad. Por eso, en. algunos casos, están sometidas a plazos de
caducidad, vencido el cual, ya no podrán ejercerse. De esta forma, la ley atiende al interés
individual y social, al permitir que se aclare la filiación de las personas mediante la
consagración de las acciones de filiación pero, igualmente, atiende a la necesidad de
tranquilidad en la familia, sometiendo a plazo de caducidad algunas de esas acciones. Así,
la acción de desconocimiento de la paternidad (art. 206 C.C.).

E. Intervención del Ministerio Público de Menores. Conforme a lo dispuesto en el inciso 6


del artículo 151 de la Ley Tutelar de Menores, cuando alguna de las partes en un juicio de
filiación, es un menor de dieciocho años, debe intervenir en el proceso de Procurador de
Menores y, en su defecto, el Fiscal del Ministerio Público (artículo 148 eiusdem).

F. Publicidad. La publicidad característica de los juicios de filiación es previa y posterior a


la sentencia.
a) Publicidad previa. Siempre que se promueva una acción de filiación, el Tribunal
hará publicar en un periódico de la localidad sede del Tribunal o, a falta de éste, por
medio idoneo, un edicto en el cual, en forma resumida, se haga saber que
determinada persona ha propuesto una acción de filiación y llamando a hacerse
parte en el juicio a todo el que tenga interés directo y manifiesto en el asunto (art.
507, ord. 2°, último aparte C.C.).
b) Publicidad posterior. La sentencia que se dicte en juicio de filiación debe ser
inscrita en los respectivos libros del estado civil (art. 506 C.C.). Además, conforme
al último aparte del ord. 2.°, del artículo 507 C.C., se publicará en un periódico de la
localidad sede del Tribunal que la dictó, un extracto de toda sentencia que declare o
niegue la filiación.

G. Autoridad absoluta de la cosa juzgada en materia de acciones de filiación. Conforme a


nuestra legislación, las sentencias en que se reculozca o niegue la filiación producen
inmediatos efectos absolutos para las partes y para los terceros extraños al procedimiento.
Sin embargo, para proteger los derechos de terceros, cada vez que se promueve una acción
de filiación, el Tribunal deberá publicar un edicto en el cual se haga saber de la acción
propuesta y se llame a hacerse parte en el juicio a todo el que tenga interés directo y
manifiesto en el asunto.
Además, nuestra legislación acuerda a los terceros el recurso especial de revisión o
impugnación de la sentencia definitiva y firme recaída en juicios de filiación, orientado a
lograr que se declare la falsedad de la filiación reconocida en el fallo impugnado. Se trata
de un nuevo juicio que debe proponer el tercero interesado contra todos los que
intervinieron en el proceso que concluyó con tal sentencia, como actores o como
demandados, sin excepción.
Este recurso, del que solo pueden hacer uso quienes no hayan sido partes en el
primer juicio y que no hayan tenido conocimiento oportuno de la instauración del
procedimiento, debe proponerse dentro del término de un año, contado a partir de la
publicación de la sentencia definitiva y firme recaída en el juicio de filiación.
La sentencia que se dicte en el segundo juicio será obligatoria para todos, para las
partes y para los terceros, y contra ella no se admitirá recurso alguno (art. 507 C.C.,
penúltimo aparte).

ADICIONAL: La filiación, en cualquiera de los supuestos mencionados, da lugar a


una serie de derechos y deberes. Entre ellos, se encuentra el derecho al nombre y a los
apellidos, como parte del derecho a la personalidad de los hijos, la atribución de la patria
potestad, que implica el cuidado del menor, los derechos sucesorios y de alimento, así
como la nacionalidad.

COMPLEMENTO. TEMA 3. LA FILIACIÓN.


Bases legales sobre la filiación en la legislación venezolana:

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV):


- Artículo 75: Establece la protección integral de la familia como asociación natural y
fundamento de la sociedad, y el derecho a la protección de la maternidad y la
paternidad. Garantiza el derecho a investigar la maternidad y la paternidad.
- Artículo 76: Protege la maternidad y la paternidad, cualquiera sea el estado civil de la
madre o del padre. Establece la igualdad de derechos de los hijos e hijas, sin
discriminación alguna.

Código Civil Venezolano (CCV):


Libro Primero, Título VI, Capítulo I y II:
Regula la filiación matrimonial y extramatrimonial, así como los medios de prueba de la
filiación.
Establece los procedimientos para el reconocimiento y la impugnación de la filiación.
- Artículo 197: La filiación materna resulta del nacimiento, y se prueba con el acta
de la declaración de nacimiento.
- Artículo 221: El reconocimiento es declarativo de filiación y no puede revocarse,
pero podrá impugnarse por el hijo y por quien quiera que tenga interés legítimo en
ello.
- Artículo 139: El hijo tiene derecho a investigar quiénes son sus progenitores.

- Artículo 149: La paternidad será declarada por el juez cuando resulte de la


manifestación expresa o tácita del pretendido padre, de su relación sexual con la
madre en el período de la concepción, de la posesión de estado del hijo, o de otros
hechos análogos de los que se infiera inequívocamente la paternidad.
Artículos del 197 al 202.
Artículos del 208 al 210.
Artículos del 213 al 225.
Artículos del 226 al 239.

Ley para la Protección de las Familias, la Maternidad y la Paternidad


Artículos: 27 y 31

Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA):


Desarrolla los derechos de los niños, niñas y adolescentes relacionados con la identidad, el
derecho a conocer a sus padres y a ser reconocidos por ellos.
Establece los procedimientos especiales para la determinación de la filiación en casos de
niños, niñas y adolescentes.
El Estado garantizará el derecho a investigar la maternidad y la paternidad. Toda persona
tiene derecho a ser inscrita gratuitamente en el registro civil después de su nacimiento y a
obtener documentos públicos que comprueben su identidad biológica, de conformidad con
la ley.
Artículos: 17, 19, 24, 25, 26, 44, 45, 345, 346, 347, 350, 366, 367 y 425.

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