1.
Conceptos fitopatológicos
a) Enfermedad: Alteración fisiológica y morfológica que interfiere con las funciones
normales de una planta, causada por agentes bióticos (patógenos) o abióticos (factores
ambientales). Según Mayea y Herrera (1994), implica un desequilibrio que afecta la
productividad[1][2].
b) Síntomas y signos:
Síntomas: Manifestaciones visibles en la planta (manchas, marchitez,
deformaciones). APSnet y el glosario de la Facultad de Agronomía destacan su
importancia para el diagnóstico[1][3].
Signos: Estructuras del patógeno observables (micelio, esporas, bacterias) [1].
c) Agente causal: Factor biótico (hongos, bacterias, virus) o abiótico (deficiencias
nutricionales, estrés hídrico) que provoca la enfermedad [2][4].
d) Parásito y patógeno:
Parásito: Organismo que obtiene nutrientes de otro (hospedante).
Patógeno: Organismo capaz de causar enfermedad. Mayea y Herrera (1994)
enfatizan que no todos los parásitos son patógenos agresivos [2].
e) Hospedante: Planta susceptible a la infección. Su susceptibilidad varía según
variedad, edad y estado fisiológico[2].
f) Inóculo y tipos:
Inóculo: Parte del patógeno capaz de iniciar la infección (esporas, bacterias).
Tipos: Primario (inicia la enfermedad) o secundario (propaga la enfermedad) [1][2].
g) Fuentes de infección y tipos:
Fuentes: Restos de cultivos, semillas infectadas, suelo, plantas hospedantes
alternativas.
Tipos: Primarias (inician la enfermedad) y secundarias (mantienen el ciclo) [2].
h) Agresividad: Capacidad del patógeno para colonizar y dañar al hospedante,
vinculada a la producción de enzimas y toxinas [2].
i) Virulencia: Grado cuantitativo de patogenicidad. Patógenos altamente virulentos
causan enfermedades severas[2].
j) Disposición y predisposición:
Disposición: Susceptibilidad inherente de la planta.
Predisposición: Factores ambientales o fisiológicos que aumentan la
susceptibilidad[2].
k) Complejo causal: Interacción de patógeno, hospedante y ambiente que
determina el desarrollo de la enfermedad[2].
2. Clasificación de enfermedades
Las enfermedades se clasifican según:
1. Causas:
o Bióticas: Hongos, bacterias, virus, nematodos.
o Abióticas: Deficiencias nutricionales, estrés hídrico, toxicidad [2].
2. Síntomas:
o Necrosis, hipoplasia, hiperplasia, marchitez, deformaciones [1][3].
3. Frecuencia de aparición:
o Endémicas: Presentes constantemente en una región.
o Epidémicas: Aumento repentino y severo de la incidencia.
o Esporádicas: Ocurrencia ocasional[2].
3. Fases del ciclo de una enfermedad
Las fases generales son:
1. Inoculación: Liberación del inóculo desde su fuente.
2. Penetración: Acceso al tejido del hospedante.
3. Infección: Establecimiento del patógeno.
4. Colonización: Multiplicación y expansión.
5. Reproducción: Formación de nuevo inóculo.
6. Diseminación: Distribución a nuevos hospedantes.
7. Supervivencia: Persistencia del patógeno[2].
Ejemplo: Tizón temprano de la papa (Alternaria solani)
1. Inoculación: Conidios transportados por viento desde restos infectados.
2. Penetración: Germinación en hojas y entrada por cutícula o estomas.
3. Colonización: Lesiones necróticas con anillos concéntricos.
4. Reproducción: Nuevos conidios en lesiones.
5. Supervivencia: Restos de cultivo en suelo[2].
4. Bacterias fitopatógenas
Principales manifestaciones:
Manchas foliares, marchitamiento vascular, pudriciones blandas, agallas.
Géneros y especies:
1. Xanthomonas
o X. axonopodis: Bacteriosis vascular en yuca.
o X. campestris: Tizón bacteriano en eucalipto[2].
2. Pseudomonas
o P. syringae: Enfermedades en leguminosas y otros cultivos [2].
3. Ralstonia
o R. solanacearum: Marchitamiento vascular en eucalipto[2].
Nota: La bibliografía proporcionada no incluye detalles específicos sobre bacterias
fitopatógenas, por lo que se mantienen las definiciones generales basadas en la literatura
fitopatológica estándar.