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Práctica 2

La Sentencia 140/2024 del Tribunal Constitucional declara inconstitucional la regulación de permisos por nacimiento y cuidado de menor en familias monoparentales, al no permitir la acumulación de permisos, lo que genera discriminación hacia la madre y el menor. El Tribunal insta al legislador a corregir esta desigualdad, resaltando el impacto desproporcionado sobre las mujeres y la vulnerabilidad de los hogares monoparentales. La sentencia sienta un precedente para futuras reformas en materia de Seguridad Social, aunque hasta que se actúe, las madres trabajadoras seguirán enfrentando desprotección.
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Práctica 2

La Sentencia 140/2024 del Tribunal Constitucional declara inconstitucional la regulación de permisos por nacimiento y cuidado de menor en familias monoparentales, al no permitir la acumulación de permisos, lo que genera discriminación hacia la madre y el menor. El Tribunal insta al legislador a corregir esta desigualdad, resaltando el impacto desproporcionado sobre las mujeres y la vulnerabilidad de los hogares monoparentales. La sentencia sienta un precedente para futuras reformas en materia de Seguridad Social, aunque hasta que se actúe, las madres trabajadoras seguirán enfrentando desprotección.
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Lucía Esteban Uceda

4º Grupo C

La Sentencia 140/2024 del Tribunal Constitucional resuelve una cuestión


de inconstitucionalidad planteada en relación con la regulación de los permisos
por nacimiento y cuidado de menor en el caso de familias monoparentales. El
problema jurídico se centra en la imposibilidad de que la madre biológica de una
familia monoparental pueda acumular el permiso que correspondería al otro
progenitor en caso de una familia biparental, lo que plantea una posible
discriminación tanto hacia el menor como hacia la madre trabajadora.

El Tribunal Constitucional declara la inconstitucionalidad de la norma en


cuestión por omitir una previsión adecuada para estos casos, pero deja en
manos del legislador la tarea de corregir esta desigualdad. A continuación, se
analiza en detalle el impacto de esta decisión en el ámbito del derecho a la
Seguridad Social y la problemática que suscita.

La controversia se origina en la interpretación de los siguientes preceptos


legales:

 Artículo 48.4 del Estatuto de los Trabajadores (LET): Establece un


permiso de 16 semanas para la madre biológica y otro de 16 semanas
para el otro progenitor en caso de familias biparentales. Sin embargo, en
familias monoparentales, no se permite la acumulación de ambos
permisos.
 Artículo 177 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS):
Regula la prestación económica derivada de estos permisos, que se
concede únicamente durante el tiempo en que el contrato de trabajo esté
suspendido por el nacimiento y cuidado del menor.

Estos artículos fueron modificados por el Real Decreto-ley 6/2019, cuyo


objetivo era garantizar la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral
y fomentar la corresponsabilidad en el cuidado de los hijos. Sin embargo, la
norma no previó una regulación específica para familias monoparentales, lo que
dio lugar al conflicto jurídico analizado en esta sentencia.

El caso que originó esta cuestión de inconstitucionalidad fue el de una


trabajadora, madre de una familia monoparental, que solicitó la ampliación del
permiso por nacimiento de 16 a 32 semanas, argumentando que su hijo tenía
derecho al mismo tiempo de cuidado que un niño nacido en una familia
biparental. Su solicitud fue rechazada por el Instituto Nacional de la Seguridad
Social (INSS), lo que llevó el caso ante los tribunales.
El Juzgado de lo Social dio la razón a la trabajadora, pero el INSS recurrió la
decisión, y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña elevó la cuestión al
Tribunal Constitucional al considerar que la norma podía vulnerar varios
artículos de la Constitución Española, especialmente los principios de igualdad
(artículo 14 CE) y protección de la familia y la infancia (artículo 39 CE).

La sentencia del Tribunal Constitucional pone de manifiesto varias


problemáticas jurídicas y sociales derivadas de la regulación actual de los
permisos de nacimiento en familias monoparentales:

Uno de los principales argumentos del Tribunal es que la norma tiene un


impacto desproporcionado sobre las mujeres, dado que el 81% de las familias
monoparentales en España están encabezadas por madres. Esto supone
una discriminación indirecta por razón de sexo, ya que la falta de
acumulación del permiso afecta en mayor medida a las mujeres trabajadoras.

El Tribunal Constitucional considera que esta omisión vulnera el artículo 14 de


la Constitución Española, en relación con el artículo 6 de la Ley Orgánica
3/2007, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, ya que la
norma, aunque aparentemente neutra, perpetúa desigualdades
estructurales y dificulta la conciliación laboral de las mujeres en familias
monoparentales.

El Tribunal también analiza la cuestión desde la perspectiva del interés


superior del menor, reconocido en el artículo 39 de la Constitución
Española, en la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del
Niño, y en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Se argumenta que la regulación actual genera una desigualdad entre los


menores según el modelo de familia en el que nazcan:

 Un niño en una familia biparental recibe 32 semanas de cuidado


repartidas entre sus dos progenitores.
 Un niño en una familia monoparental recibe solo 16 semanas de cuidado
de su único progenitor.

Esta diferencia no responde a una justificación objetiva y, por lo tanto, podría


considerarse una discriminación por nacimiento, prohibida por la
Constitución Española y el Derecho Internacional.

La Abogacía del Estado y el Tribunal Supremo han defendido que la normativa


actual es válida y que corresponde al legislador decidir sobre el alcance de las
prestaciones. Se basan en los siguientes argumentos:

 El permiso es un derecho personal e intransferible: La normativa


actual se diseñó para garantizar la corresponsabilidad entre hombres y
mujeres en familias biparentales, por lo que permitir la acumulación en
familias monoparentales podría desvirtuar este objetivo.
 No existe una obligación constitucional de duplicar la prestación:
Según el Tribunal Supremo, la Constitución no impone un mandato
específico para que las familias monoparentales reciban un trato idéntico
al de las biparentales en este ámbito.
 Impacto económico: Ampliar las prestaciones a las familias
monoparentales tendría un coste elevado para la Seguridad Social, lo
que debería ser valorado por el legislador antes de introducir cualquier
cambio.

Sin embargo, el Tribunal Constitucional ha considerado que estos argumentos


no justifican la falta de protección actual, y ha instado al legislador a
corregir la discriminación existente.

Además del impacto jurídico, la sentencia resalta el impacto social y económico


de la regulación actual. Los hogares monoparentales tienen un riesgo de
pobreza del 52,7%, frente al 26,5% del total de hogares en España, lo
que evidencia que se trata de un colectivo vulnerable que requiere medidas de
protección adicionales.

El Tribunal Constitucional ha determinado que la actual regulación de los


permisos por nacimiento es inconstitucional por omisión, ya que no prevé
una solución adecuada para las familias monoparentales. Sin embargo, no ha
anulado la norma, sino que ha dejado en manos del legislador la
responsabilidad de corregir esta desigualdad.

El desafío ahora recae en el Parlamento y el Gobierno, que deberán equilibrar la


sostenibilidad del sistema de Seguridad Social con el principio de igualdad y la
protección de la infancia. La cuestión clave es si se reconocerá el derecho de los
menores de familias monoparentales a recibir el mismo tiempo de cuidado que
los nacidos en familias biparentales y si se garantizará una cobertura justa sin
afectar la estabilidad financiera del sistema.

La sentencia supone un paso importante en el reconocimiento de los derechos


de las familias monoparentales y sienta un precedente que podría llevar a
futuras reformas en materia de Seguridad Social. No obstante, hasta que el
legislador actúe, las madres trabajadoras en familias monoparentales seguirán
enfrentándose a una situación de desprotección, lo que genera una
incertidumbre jurídica y social.

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