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Buenas Prácticas en Manejo de Plagas

El documento aborda las Buenas Prácticas Agrícolas en el manejo integrado de plagas, enfatizando la importancia de utilizar plaguicidas de manera controlada y bajo supervisión profesional para minimizar riesgos a la salud y el medio ambiente. Se presentan diferentes tipos de control de plagas, así como recomendaciones para la compra, preparación y aplicación de productos fitosanitarios, incluyendo el uso de equipos de protección personal. Además, se detallan las condiciones adecuadas para la aplicación y almacenamiento de agroquímicos, subrayando la responsabilidad del aplicador en la protección de la salud humana y ambiental.
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Buenas Prácticas en Manejo de Plagas

El documento aborda las Buenas Prácticas Agrícolas en el manejo integrado de plagas, enfatizando la importancia de utilizar plaguicidas de manera controlada y bajo supervisión profesional para minimizar riesgos a la salud y el medio ambiente. Se presentan diferentes tipos de control de plagas, así como recomendaciones para la compra, preparación y aplicación de productos fitosanitarios, incluyendo el uso de equipos de protección personal. Además, se detallan las condiciones adecuadas para la aplicación y almacenamiento de agroquímicos, subrayando la responsabilidad del aplicador en la protección de la salud humana y ambiental.
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Técnico Superior en Gestión Ambiental

Docente: Lic. Romina Rueda


TOXICOLOGÍA AMBIENTAL

Unidad N° 1
Buenas Prácticas Agrícolas: Manejo integrado de plagas (MIP)
Los plaguicidas son considerados como venenos, y por lo tanto en mayor o menor medida
representan un riesgo para la salud por lo que deben ser utilizados solo cuando sea
necesario y siempre por personal capacitado, ya que su uso indiscriminado y no controlado
puede provocar efectos tóxicos para el hombre y para el ambiente.
Las compras de productos agroquímicos deben ser realizadas criteriosamente, bajo la
supervisión de un profesional especialista, a fin de asegurar su correcto uso, evitar
excedentes y la necesidad de eliminar sobrantes de productos (con los perjuicios
económicos y ambientales que se generan).
La intensificación de aplicaciones de productos sanitarios ha causado serios problemas de
salud para los trabajadores, la población en general, los consumidores y el ambiente. Por
ello se debe cambiar el enfoque de control químico tradicional en la agricultura por un
enfoque agroecológico, donde se tengan en cuenta todos los factores naturales que limitan
el desarrollo de poblaciones plagas y la preservación ambiental.
Tipos de control de plagas
Control cultural y mecánico: consiste en la recolección y destrucción de los frutos con
sospecha de ataque y frutos que pudiesen haber quedado en la planta desde el ciclo
anterior y sirven para hospedar a la plaga en el invierno (ej. cítricos para mosca del
Mediterráneo en Mendoza).
Control químico: se refiere a realizar aplicaciones con químicos, para lo cual es fundamental
utilizar productos específicos, en las dosis y momentos apropiados. Como ejemplo de esto
podemos citar aquel que, basado en el comportamiento alimenticio de la plaga a controlar,
utiliza una mezcla de un fitosanitario y atrayente alimenticio que se denomina cebo-tóxico,
el que es altamente selectivo.
Control biológico: este método consiste en la utilización de los enemigos naturales de las
plagas para mantenerlas por debajo del umbral de daño económico. Se presenta como
alternativa al uso exclusivo de productos químicos.
Control legal: todas las normativas emanadas de autoridad competente en la cual se
sustentan las actividades de control.

El manejo adecuado de las distintas técnicas de control de plagas (físico, cultural, mecánico,
biológico, legal, químico, etc.) En un contexto de Manejo Integrado de Plagas (MIP),
constituye la manera de proteger la biodiversidad.
Utilización de productos fitosanitarios
Recomendaciones
ANTES DE COMPRAR EL PRODUCTO

1. Ver que esté autorizado por el SENASA.


2. El uso debe estar especificado en la etiqueta; si una recomendación de
aplicación del producto no está en la etiqueta, es un uso no autorizado.
3. Ver el tipo de formulación, cómo se prepara y aplica.
4. Ver el vencimiento del producto. Un producto vencido es un problema que se
puede evitar desde la compra misma.

Etiqueta o marbete
La etiqueta es el primer contacto con el producto, y nos brinda toda la información
necesaria para realizar una aplicación efectiva y segura para la salud humana, el ambiente
y los cultivos.
La etiqueta deberá ser resistente físicamente, de gran adherencia al envase o embalaje,
tiene que asegurarse que la misma sea durable ante las condiciones de transporte,
almacenamiento y uso, y ser legible.

A través de la Resolución Senasa Nº 816/06 se reglamenta la etiqueta o marbete que deben


llevar los envases y embalajes. Dependiendo de cómo sea el envase y/o el producto, será la
etiqueta, y la información que la misma llevará.
La información que, como mínimo, debe llevar la etiqueta, debe responder a la
identificación del producto. Esto se refiere a que en el marbete debe figurar la categoría o
clase de producto, el nombre comercial registrado o propuesto para el producto, la clase
de formulación, la composición -el nombre común y la concentración del principio activo.
ANTES DE PREPARAR EL CALDO (fitosanitario + agua)

Para realizar la tarea de preparación del producto se debe contar con las instalaciones
adecuadas para este fin. Los productos fitosanitarios pueden presentarse como polvos,
gránulos o líquidos, listos para ser utilizados o se presentan en forma de compuestos
concentrados que deberán mezclarse con agua u otros agregados.

1. Leer las recomendaciones (por ejemplo: preparar en lugar ventilado)


2. Ver los Elementos de protección personal (EPP) que se deben utilizar.

Hoja técnica o de seguridad: ¿Qué es?


Es un documento que indica las particularidades y propiedades de una determinada
sustancia para su adecuado uso.
Esta hoja contiene las instrucciones detalladas para su manejo y busca reducir los riesgos
laborales y ambientales.
Se indican en ella, ordenadamente, los procedimientos para trabajar con las sustancias de
una manera segura.
La información que se encuentra en estas hojas o fichas debe ser la siguiente para los
productos fitosanitarios:
- Identificación del producto y del fabricante
- Clasificación de riesgos
- Propiedades físicas y químicas
- Primeros auxilios
- Medidas contra el fuego
- Manipuleo y almacenamiento
- Estabilidad y reactividad
- información toxicológica
- información ecotoxicológica
- Acciones de emergencia
- información para el transporte

Elementos de protección personal (EPP)


El equipo de protección personal debe ser utilizado para reducir al mínimo los riesgos de
intoxicaciones que conlleva el uso de estos productos.
La utilización del equipo de protección personal no sustituye a ninguna otra medida y
estará determinado por la actividad que va a realizarse (transporte, almacenamiento,
preparado de la mezcla, aplicación, entre otras).
La selección del equipo estará indicada en el marbete. Además, pueden consultarse en la
sección “Control de exposición o Protección personal” de la hoja de seguridad.

Pantalón
Estos tienen que estar fabricados con material impermeable. A la hora de su uso hay que verificar
que se encuentren en buen estado para asegurar la correcta protección. Al terminar la jornada
laboral se deben lavar con agua y detergente en el área destinada para este fin.

Protección de la cabeza
Para proteger la cabeza se pueden utilizar piezas independientes o estar incorporadas a la chaqueta.
Las mismas se utilizan para prevenir la contaminación por salpicaduras, nubes de aspersión que
puedan caer en el cabello y luego entrar por contacto en el cuero cabelludo y/o con el conducto
auditivo. También debe lavarse a diario.

Gafas y protectores faciales


Los ojos y la cara pueden estar expuestos a salpicaduras, altos niveles de niebla, vapores, gases o
polvos, particularmente durante la preparación de la mezcla, carga de los tanques y la aplicación.
Las gafas deben ser cerradas, con ventilación indirecta. Los protectores faciales, llamados también
visores, no protegen los ojos sino la superficie expuesta de la cara. Como el resto del equipo, debe
lavarse diariamente.

Máscaras
Las máscaras protegen la nariz y boca para evitar que se respiren vapores tóxicos. Las máscaras
comunes, las descartables, no proporcionan seguridad para los vapores, solo para polvos o gránulos.
Las máscaras están formadas por el cuerpo de las mismas y los cartuchos, que son los que actúan
filtrando el aire. Estos cartuchos son recambiables.
Los protectores faciales o máscaras deben limpiarse con un agente bactericida y nunca con
solventes orgánicos, ya que estos pueden deteriorar sus componentes.

Máscaras con filtro


Las aplicaciones de aerosoles y polvos requieren la protección de boca, nariz y pulmones. Los filtros
o cartuchos llevan en su interior carbón activado, en el medio de los dos filtros de material
particulado.
Los cartuchos de los respiradores serán cambiados cuando ofrezcan dificultad para la respiración
normal, cuando se sienta olor, sabor o irritación, cuando el filtro sufra algún daño físico o ruptura,
o al cumplir el período de uso estipulado por quien los produce.
Guantes
Las manos, al ser utilizadas en todas la tareas, tienen una alta exposición a la contaminación. Los
guantes reducen la exposición en un 90 %. Deben ser utilizados siempre que se trabaje con
productos fitosanitarios. Son utilizados de diferentes materiales impermeables, como ser PVC,
nitrilo, neopreno, etc.
Para lograr la máxima eficiencia, deben cubrir por lo menos la mitad del antebrazo.

Botas
Los pies pueden estar expuestos a derrames, salpicaduras, aspersiones bajas o simplemente al
caminar después de una aplicación cuando la sustancia no está aún seca. Entonces, para su
protección se utilizan botas de neopreno, PVC o caucho revestido en PVC.

Se debe disponer de un lugar limpio, fresco y seco, fuera del alcance del calor y de la luz
solar, para guardar los elementos de protección personal. Al momento de su
almacenamiento los mismos deberán encontrarse limpios y perfectamente colgados.
No deberán lavarse o limpiarse junto con el resto de la ropa.

No deben guardarse los elementos de protección personal en el depósito


de los productos fitosanitarios.

ANTES DE APLICAR EL CALDO (fitosanitario + agua)

El aplicador del producto debe estar capacitado para realizar esta actividad y es
responsable de la preparación de la dosis.

1. Ver si el producto es tóxico para aves, peces o abejas y de ser así, cómo proceder
en consecuencia.
2. Ver restricciones para horas o condiciones de aplicación.
3. Identificar qué elementos de protección personal usar para aplicar el producto y
cuáles son los pasos de primeros auxilios a seguir en caso de un accidente, etc.

Condiciones ambientales al momento de la aplicación


El momento para aplicar el producto es muy importante, porque pueden producirse
efectos indeseables. Estos pueden ser:
 Deriva por arrastre o exoderiva: una parte del producto al ser aplicado puede ser
arrastrado fuera del blanco de la aplicación; la deriva depende de la altura de la que
cae la gota, la velocidad del viento, la humedad ambiente, la tasa de evaporación y
la velocidad de caída de la gota, la cual a su vez es función del diámetro y peso.
 Penetración: las gotas grandes son más pesadas y tienden a seguir una trayectoria
rectilínea, en cambio las gotas pequeñas tienen trayectorias sinuosas que, por su
poco peso, son más afectadas por la turbulencia del aire y esto les da mayor
capacidad de penetración en cultivos de alto porte (frutales).
 Evaporación: la evaporación de las gotas es función de la temperatura ambiente, la
humedad relativa y el tamaño de las gotas. Por eso se recomienda la aplicación en
horas del día, donde la temperatura no sea elevada, la tasa de evaporación, es decir
la velocidad con que un líquido se evapora (pasa al estado gaseoso), se mide en la
estación meteorológica y se indica con un número que no debería superar el valor
de 10 y en días o momentos cuando la velocidad del viento no sea muy alta y no se
disponga del equipamiento en la máquina pulverizadora para mitigar la deriva
potencial (en general se recomienda aplicar en horas de la mañana y del atardecer).

Se recomienda no pulverizar cuando hay pronóstico de lluvias, los productos


pueden lavarse y no llegar a controlar la plaga. Además, ésta puede ser un
buen vehículo del producto a cuerpos de aguas superficiales o a napas
subterráneas.

Aplicación
Para lograr una aplicación de productos fitosanitarios de manera segura para la salud de los
trabajadores y para el ambiente se recomienda seguir las siguientes indicaciones:
- El aplicador es el responsable de la correcta aplicación de los fitosanitarios.
- Se debe contar con un asistente técnico, quien asesorara sobre los productos y la dosis a
aplicar (en la mayoría de las legislaciones provinciales requiere la receta agronómica).
- El aplicador deberá estar capacitado y contar con la credencial habilitante otorgada por la
autoridad competente.
- Cuarenta y ocho horas (48 hs.) antes de la aplicación se deberá comunicar a la población
adyacente, informando cual será el día, el lugar, la hora de inicio y de finalización de la
aplicación del producto, cuál será el fitosanitario que se aplicara y un teléfono de
emergencia al que puedan comunicarse en caso de alguna emergencia.
- Al momento de la compra, la receta debe quedar archivada y las dosis indicadas deben ser
cumplidas por el aplicador.
- El acceso al area a tratar, durante la aplicación, debe estar limitado a los aplicadores.
- Si existen instalaciones en las cercanías del área, las puertas y ventanas deberán
permanecer cerradas para evitar su contaminación.
- La protección de la salud humana, animal y ambiental durante las aplicaciones de los
fitosanitarios es responsabilidad del productor agropecuario, del piloto (en el caso de las
aplicaciones aéreas), y de los directores o asesores técnicos ingenieros agrónomos.
- Se deberá respetar el momento adecuado de aplicación, es decir, las condiciones
ambientales de temperatura, humedad, vientos, etc. indicados en la etiqueta y hoja de
seguridad del producto. Se recomienda la presencia de un ingeniero agrónomo para evaluar
las condiciones climáticas antes de la aplicación.
- No se deben aplicar productos fitosanitarios cerca de viviendas, escuelas, centros de salud,
instalaciones de abastecimiento de agua, tanto para consumo humano como animal,
fuentes de aguas naturales u otros lugares que requieran protección. La distancia a zonas
urbanas o fuentes de agua debe estar determinada por las características fisicoquímicas del
producto, el tipo de aplicación y las necesidades sanitarias correspondientes, sin perjuicio
de las restricciones que establezcan las normas locales en la materia.
- Para evitar el desperdicio del resto del producto en los envases que se utilizan, se deben
cumplir las indicaciones de la etiqueta y realizar el lavado a presión o triple lavado.

Si las aplicaciones se realizan de forma aérea se debe tener en cuenta lo siguiente:


- Las aplicaciones aéreas deben estar indicadas y certificadas por la receta de un ingeniero
agrónomo.
- Las empresas que realizan aplicaciones aéreas deben estar registradas y autorizadas para
esta actividad por la autoridad competente.
- Estas aplicaciones en áreas cercanas a zonas urbanas deben contar con autorización escrita
de la autoridad competente; junto con este pedido de autorización se debe presentar un
croquis con el lugar exacto de aplicación y las franjas de seguridad a considerar, según la
normativa local vigente.
- También debe comunicarse, con 48 horas de anticipación, a la población en general, que
se realizara la aplicación del producto informando el día, el lugar, hora de inicio y termino
del procedimiento, el producto a aplicar, un teléfono de emergencia y las medidas de
prevención que se adoptaran para evitar la afectación de las personas.

Período de reingreso
Una vez que el fitosanitario ha sido aplicado, es necesario dejar pasar un tiempo antes de
reingresar a la zona tratada. El periodo de reingreso son las horas que deben transcurrir
entre la aplicación de un fitosanitario en un cultivo y el ingreso de cualquier persona al área
tratada sin equipo de protección personal. Este periodo está indicado en la etiqueta y
depende del producto que se utilice.

ANTES DE ALMACENAR UN FITOSANITARIO

Las instalaciones para depósitos de agroquímicos se deben situar alejadas de áreas


residenciales o de presencia de personas o animales, así como también alejadas de pozos o
fuentes de agua y de lugares de producción. Se recomienda realizarlos en lugares elevados
y secos.
Los pisos se deben construir de materiales impermeables, lisos, sin rajaduras. Se debe
realizar un zócalo perimetral, con pendiente, para una correcta recolección de posibles
derrames.
Las paredes deben construirse con materiales resistentes al fuego, si es posible de
mampostería, con rejillas de ventilación que permitan una buena circulación de aire.
Los drenajes nunca deben estar conectados a vías fluviales o redes cloacales, se deberán
conectar a un contenedor especial.
Las puertas deben ser incombustibles y deberán contar con un sistema de apertura de
emergencia hacia el exterior y con cerradura para impedir el ingreso de personas no
autorizadas.
Los techos deberán tener una inclinación que asegure el escurrimiento del agua. Deberá
construirse con material no combustible. Se debe asegurar una adecuada iluminación
natural y de ser posible también iluminación artificial.

El lugar deberá ser exclusivo para fitosanitarios, el almacenamiento deberá realizarse sobre
tarimas o estanterías adecuadas al peso y producto a estibar. También deberá contar con
extintores, para fuegos ABC, balde de arena, material absorbente (aserrín o similar),
equipos de protección personal y contar con personal capacitado y programa para
situaciones de emergencia

DISPOSICIÓN FINAL DE LOS RESIDUOS

Los envases de los productos fitosanitarios, según la normativa nacional vigente, se


caracterizan como residuos peligrosos, corriente Y48 por la Ley Nacional Nº 24.051, por
haber contenido sustancias tóxicas; se suma además la posible toxicidad derivada de su
composición química y del manejo inadecuado para su disposición final.
En el siguiente mapa se representan las provincias que adhirieron a esta ley nacional y las
que sancionaron su propia legislación. Los envases vacíos de fitosanitarios, por contener
restos de estos productos, son una potencial fuente de contaminación.
Un mal manejo de los mismos puede provocar la muerte y eventualmente desaparición de
otros organismos y representar un riesgo para la salud humana y para el ambiente.
Estado de situación de las jurisdicciones en
relación a la Ley 24.051

La corriente de desechos Y48, incorporada a


través de la Resolución 897/02 a nivel nacional,
incluye a los “materiales y/o elementos diversos
contaminados con alguno o algunos de los
residuos peligrosos identificados en el Anexo I o
que presenten alguna o algunas de las
características peligrosas enumeradas en el Anexo
II de la Ley de Residuos Peligrosos. Se
considerarán materiales diversos contaminados a
los envases, contenedores y/o recipientes en
general, tanques, silos, trapos, tierras, filtros,
artículos y/o prendas de vestir de uso sanitario y/o
industrial y/o de hotelería hospitalaria destinadas
a descontaminación para su reutilización, entre
otros”.
Existen una serie de prácticas comunes inadecuadas para la disposición final de los envases
vacíos, entre las que se destacan el reuso, el enterramiento y la quema de los mismos.

Por esto se recomienda:


- No reutilizar los envases de los productos fitosanitarios, debido a que los mismos pueden
contaminar su contenido.
- No quemar los envases de fitosanitarios a cielo abierto y en el lote. Este proceso de
combustión puede desprender contaminantes orgánicos persistentes, como las dioxinas y
furanos, a la atmósfera.
- No enterrar los envases en el predio. Los envases contienen restos del producto que
pueden migrar al suelo y a las aguas subterráneas.
- Se debe contar con un plan de gestión de envases residuales de productos fitosanitarios,
adecuado a la normativa ambiental provincial.

NORMATIVA DE TUCUMÁN

Ley 6.291/91 – Ley de agroquímicos. Regula todas las acciones relacionadas con
agroquímicos, a fin de asegurar su correcta utilización para proteger la salud humana,
animal y vegetal, mejorar la producción agropecuaria y reducir los riesgos para el medio
ambiente.
Ley 06.109/07 – Ley provincial de Sanidad Vegetal.
Ley 7248/07 – Ley de envases.
Decreto 299/96 – Reglamentario de la Ley 6.291.
Decreto 1626-3/04 – Reglamentario de la Ley 6109.
Decreto 4430/08 – Reglamentario de la Ley 7248.

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