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Neuromito

El documento desmiente varios neuromitos relacionados con la dominancia de los hemisferios cerebrales, afirmando que ambos hemisferios trabajan en conjunto y no de manera aislada. Se menciona que la idea de que solo usamos el 10% de nuestra capacidad cerebral es falsa, ya que todas las áreas del cerebro se activan en diferentes momentos. Además, se refuta el 'Efecto Mozart', indicando que escuchar música clásica no mejora la inteligencia de los bebés, aunque puede influir en el estado de ánimo y la concentración.

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Neuromito

El documento desmiente varios neuromitos relacionados con la dominancia de los hemisferios cerebrales, afirmando que ambos hemisferios trabajan en conjunto y no de manera aislada. Se menciona que la idea de que solo usamos el 10% de nuestra capacidad cerebral es falsa, ya que todas las áreas del cerebro se activan en diferentes momentos. Además, se refuta el 'Efecto Mozart', indicando que escuchar música clásica no mejora la inteligencia de los bebés, aunque puede influir en el estado de ánimo y la concentración.

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Neuromito

Dominancia de los hemisferios.

Alguna vez escuchaste que si eres bueno en Matemáticas, lengua o lógica tú

hemisferio izquierdo es el dominante o al contrario si eres bueno en música, deportes

o artes tú hemisferio derecho es el dominante, pues no, no es así y hoy te lo contaré.

Se han realizado muchos experimentos en torno a este neuromito, uno de ellos fue

realizado en los años 1960, donde se utilizaban técnicas de escisión cerebral en seres

humanos, para aplacar los síntomas de la epilepsia, este procedimiento se llamaba

callosotomía, en el cual se tomaba una muestra del cuerpo calloso y de las fibras

nerviosas que conectan a los dos hemisferios lo cual permitía el paso de información

entre ellos.

Roger Sperry y Michael Gazzaniga realizaron un experimento en un paciente

donde le mostraban una imagen la cual iba a ser procesada únicamente el hemisferio

derecho es decir el campo visual izquierdo, ya que cada hemisferio conecta la

información con el lado contrario del cuerpo, le preguntaron si veía algo, la respuesta

fue no. La respuesta del paciente, que manifestó no ver nada, respondió esto porque

al no poder trasmitir la información mediante el cuerpo calloso, del hemisferio

derecho, que veía la imagen, al izquierdo, encargado del habla, no podía describir

verbalmente la respuesta. (Fores et al. 2015a, p.51).

Sperry y Gazzaniga descubrieron, que el hemisferio derecho desconectado, no era para

nada sordo ni ciego a las palabras como se esperaba. Su descubrimiento derrumbó el

paradigma imperante en la neurología sobre la actividad de los hemisferios cerebrales.

Las pruebas en pacientes con cerebro dividido parecían indicar que el hemisferio
derecho poseía una capacidad considerable para la comprensión cognitiva y la

comprensión del lenguaje escrito y hablado

Por lo tanto, los dos hemisferios no están aislado uno de otro, sino que comparten

información a trasvés del cuerpo calloso, es decir nuestro cerebro trabaja en paralelo y

su actividad es permanente. Un ejemplo podría un músico para dar un concierto e

interpretar sus canciones se debe aprender las letras, Fores et al. (2015b)“intervienen

diferentes redes neuronales de todo el cerebro que nos permiten memorizar , integrar

conceptos o construir de forma adecuada frases, nos permite integrar la información

en diferentes regiones cerebrales que pertenecen a ambos hemisferios”. (p.54)

Los avances en neurociencia han logrado desmentir la creencia, que las funciones

cognitivas como el cálculo o la creatividad no presentan representaciones exclusivas de

uno u otro hemisferio cerebral, sino que requieren en realidad la integración e

interacción de los dos hemisferios.

Bibliografía

Carvajal, R., Muñiz, R., (2018). Mitos y realidades sobre lateralidad y dominancia

hemisférica: implicaciones en educación, (9), 9-27.

file:///C:/Users/PERSONAL/Downloads/451-80-PB.pdf

Fores, A., Gamo, J., Guillen, J., Hernández, T., Ligioiz, M., Pardo, F., Trinidad, C. (2015).

Neuromitos en Educación (1ª ed.). Editorial Plataforma.


¿Solo usamos el 10% de nuestra capacidad cerebral?*

Uno de los neuromitos que más me ha fascinado, desde siempre, es el de que solo

usamos el 10% de nuestra capacidad cerebral. Esto quiere decir, que hipotetizamos

que el 90% restante está "bloqueado", no tenemos acceso a él; o que está dormido.

Con los años, la neuropsicología se ha pronunciado sobre este aspecto y lo refuta. De

hecho, lo que comenta un artículo del Instituto de Neurociencias aplicadas es que, en

realidad, usamos el 100% de nuestra capacidad cerebral.

Gracias a las técnicas de neuroimagen, se puede apreciar que todas las áreas de

nuestro cerebro se activan, no solo unas determinadas, como hasta ahora se ha

pensado. Incluso, como comenta el artículo, cuando nuestro cerebro está en reposo,

están activas varias de las áreas cerebrales. Por lo tanto, nuestro cerebro siempre está

funcionando, incluso cuando dormimos. Otro aspecto del cual se puede decir que lo

del 10% es un mito es que cuando sufrimos un daño cerebral, suele haber

consecuencias bastantes graves y eso sería muy poco probable si solo usáramos el 10%

de nuestro cerebro.

Por otro lado, propondremos una serie de pruebas que van en contra del neuromito

del 10%:

- Estudios cerebrales indican que si solo usásemos un 10% de nuestra capacidad

cerebral, los daños cerebrales no afectarían al rendimiento del organismo.


- Técnicas tomocerebrales indican que intervienen distintas áreas cerebrales para la

ejecución de una acción determinada.

- La evolución biológica propicia la utilización de múltiples áreas cerebrales, no solo

una décima parte.

Me parece muy interesante el neuromito que escogiste pues yo casi toda la vida,

escuchado que solo utilizamos el 10%, pero hoy en día como tú lo dices, gracias a la

tomografía por emisión de positrones (PET) y las resonancias magnéticas podemos

conocer el nivel de activación cerebral, desmintiendo que solo se utilice un pequeño

porcentaje, si hasta cuando dormimos nuestro cerebro está activo, inclusive Fores et

al. (2015a) “en esta misma línea, estudios realizados en sujetos con daño cerebral han

demostrado que una lesión en cualquier área cerebral provoca una clara repercusión

en una o varias funciones seria otro indicador que no solo utilizamos el 10% de nuestro

cerebro”. (p. 114). Otro de los argumentos en el que se basa la teoría que solo

ocupamos el 10% de nuestro cerebro viene del hecho que antiguamente solo se había

mapeado el 10% de cerebro actualmente se ha podido mapear el 100% del cerebro,

probando que muchas regiones del cerebro se encuentran activas desarrollando

diferentes funciones al mismo tiempo que otras. Fores et al. (2015b) “con técnicas

como single unit recording, han permitido la grabación de unidades individuales, se ha

podido demostrar que las células se encuentran activas la mayor parte del tiempo”.

(p.114)

Bibliografía
Fores, A., Gamo, J., Guillen, J., Hernández, T., Ligioiz, M., Pardo, F., Trinidad, C. (2015).

Neuromitos en Educación (1ª ed.). Editorial Plataforma.

El "Efecto Mozart" es la creencia de que escuchar música clásica, especialmente de


Mozart, puede aumentar la inteligencia de los bebés. Este mito se popularizó en los años
90 tras la mala interpretación de un estudio de Rauscher et al. (1993). Sin embargo,
investigaciones posteriores han demostrado que no hay evidencia científica que respalde
esta idea.
Investigaciones posteriores han desmentido este mito. Estudios como el de Pietschnig,
Voracek y Formann (2010), que realizaron un metaanálisis de múltiples investigaciones,
concluyeron que no hay evidencia sólida de que escuchar Mozart o cualquier otra
música clásica mejore la inteligencia. Lo que sí se ha demostrado es que la música
puede influir en el estado de ánimo y la concentración, pero no en el desarrollo
cognitivo general de los bebés."

En conclusión, el llamado 'Efecto Mozart' es un mito. Aunque la música clásica puede


ser placentera y beneficiosa en otros aspectos, no tiene un impacto directo en la
inteligencia infantil. Es mejor centrarse en la estimulación temprana mediante la
interacción y el juego.

Hola

Considero que tú mito es muy importante, e interesante conocerlo, nos despejará


muchas dudas ya que cuando yo estuve embarazada no faltaron los que me decían que
escuché música de Mozart para que mi bebe tenga una inteligencia superior. Pero
como tú lo dices se mal interpreto los estudios de realizados por Rauscher y sus
colegas. Posteriores estudios realizados, basados en los de Rauscher no se obtuvieron
los mismos resultados ya que sus resultados fueron que el efecto Mozart es transitorio
y solo dura unos 20 a 30 minutos, además Pardo (2015) “que no es específicamente de
Mozart porque cualquier otra experiencia que resulte agradable para el sujeto
investigado también aumentará transitoriamente algunas habilidades cognitivas”
(p.145). Se diría que el placer que produce escuchar es lo que lleva a los sujetos a un
estado de activación cerebral y mayor motivación.

Y este neuromito ha sido muy monetizado ya que muchos en base de estos estudios
realizados por Rauscher han creado programas como el Disney Mozart o baby Mozart
los cuales están dirigidos a niños de 6 a 18 meses lo cual al contrario de lo esperado ha
producido retraso del lenguaje.

La música ayuda mucho en el área de la educación, pero practicarlos no solo


escucharlo.

Bibliografía
Pardo, F., Gamo, J., Guillen, J., Hernández, T., Ligioiz, M., Pardo, F., Trinidad, C. (2015).

Neuromitos en Educación (1ª ed.). Editorial Plataforma.

Video

Dominancia de los hemisferios.

Alguna vez escuchaste que si eres bueno en Matemáticas, lengua o lógica tú

hemisferio izquierdo es el dominante o al contrario si eres bueno en música, deportes

o artes tú hemisferio derecho es el dominante, pues no, no es así y hoy te lo contaré.

experimentos realizados Sperry y Michael Gazzaniga en los años 1960, a travez de

técnicas como la escisión cerebral descubrieron que los dos hemisferios no están

aislado uno de otro, sino que comparten información a trasvés del cuerpo calloso, es

decir nuestro cerebro trabaja en paralelo y su actividad es permanente. Un ejemplo

podría un músico para dar un concierto e interpretar sus canciones se debe aprender

las letras, Fores et al. (2015b)“intervienen diferentes redes neuronales de todo el

cerebro que nos permiten memorizar , integrar conceptos o construir de forma

adecuada frases, nos permite integrar la información en diferentes regiones cerebrales

que pertenecen a ambos hemisferios”. (p.54)

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