SEÑOR (A) JUEZ PÚBLICO EN MATERIA FAMILIAR CUARTO DE LA CIUDAD DE LA
CIUDAD DE TARIJA DEL TRIBUNAL DEPARTAMENTAL DE JUSTICIA
A LA
DEMANDA NEGANDO TODOS LOS
EXTREMOS DE LA PRETENSIÓN
JUAN GABRIEL RIOS VELASCO, mayor de edad, hábil por derecho, con C.I. 7250439 Tj,
con domicilio real en Tablada Grande en Cercado Tarija, soltero, dentro de la demanda de
GUARDA que sigue la Sra. ADELMA TOLABA CARIire yendo presentándome ante las
consideraciones de su autoridad expongo y pido:
I.-ANTECEDENTES
Señor Juez, tengo a bien responder a la demanda presentada ante su autoridad de forma
negativa a la pretensión del demandante bajo los siguientes argumentos
Habiendo sido notificado con la demanda de GUARDA en fecha 20 de febrero de 2025, en el
plazo establecido por la ley del mismo cuerpo legal, tengo a bien RESPONDER a la demanda
DE FORMA NEGATIVA, bajo los siguientes argumentos de hecho y de derecho:
PRIMERO.- Finalización de la relación y abandono de la menor: Señor Juez la relación
de unión Conyugal, libre, voluntaria y consentida con la señora ADELMA TOLABA CARI
culminó debido al desgaste emocional provocado por las constantes discusiones, razón por la
cual ambos acordamos dar por terminada nuestra convivencia, no obstante, no existe
antecedente alguno que respalde la afirmación de la señora en cuanto a que yo haya
ejercido violencia física o psicológica en su contra.
El 25 de marzo, sin mi consentimiento ni previo aviso, mi hija fue llevada a la comunidad de
Calderillas, al domicilio de su abuela materna, es decir, la madre de la demandante. Dicho
lugar carece de cobertura de señal, y permaneció allí durante dos semanas. Posteriormente, el
8 de abril, la demandante se presentó en mi domicilio junto con la menor, quien llegó con su
ropa sucia y sin pertenencias, manifestando que no podía hacerse cargo de ella y que prefería
dejarla bajo mi cuidado, tras lo cual se retiró.
Días después, recibimos la visita de la madrina de la menor, quien nos informó que, durante
sus clases en San Andrés, la demandante expresó que "no puede criar a su hija y que es mejor
no tener hijos para no tener que cuidarlos"
A pesar de todo un mes después en una conversación manifesté mi disposición para alcanzar
un acuerdo en lo concerniente al cuidado y régimen de visitas de nuestra hija, entendiendo
que su madre es una figura esencial en su desarrollo. Sin embargo, dicho acuerdo no se
concretó, ya que la señora decidió abandonar a la menor, dejándome con la totalidad de la
responsabilidad. Esta situación me resultó particularmente difícil en un principio, pues tuve
que adaptar mis horarios laborales para atender a mi hija, llevándola a mi trabajo en varias
ocasiones, considerando además que la señora nunca desempeñó actividad laboral
remunerada y que yo era siempre el único sustento económico del hogar.
Adjunto mi certificado de trabajo que acredita mi estabilidad laboral en el ámbito de la
construcción. Asimismo, complemento mis ingresos ejerciendo como árbitro algunos fines
de semana, dado que tenemos una deuda compartida en el “BANCOSOL S.A.”, la cual he
asumido en su totalidad de manera individual durante todo este tiempo, como respuesta a la
irresponsabilidad de la señora quien no cumple con sus obligaciones del contrato que adjunto
en la parte de prueba documental.
SEGUNDO.- Falta de compromiso de la madre: Deseo poner en consideración que las
visitas de la señora a nuestra hija fueron esporádicas y, en varias ocasiones, intentó
compensar su ausencia mediante obsequios, sin demostrar un interés genuino en sus
necesidades básicas. Cabe señalar que en el cumpleaños de nuestra hija no estuvo presente, lo
que provocó en la menor un impacto emocional significativo.
Ante esta situación y debido a que la comunicación con la señora se tornaba conflictiva, tomé
la decisión de no responder sus mensajes, ya que estos derivaban en discusiones constantes.
No obstante, siempre atendí las llamadas normales, aunque en varias ocasiones me contactaba
desde un número privado, lo que dificultaba identificar si se trataba de ella.
La señora nunca ha demostrado interés en el bienestar de nuestra hija. Un ejemplo de ello
ocurrió durante la festividad de Pascua, cuando, en medio de una discusión, manifestó
explícitamente que no tenía tiempo para cuidarla, situación que fue escuchada por su madrina
como también lo hizo anteriormente. Del mismo modo, el día de las elecciones, considerando
que la señora acudió a votar en un colegio cercano a mi domicilio, asumí que aprovecharía la
ocasión para visitar a nuestra hija. Sin embargo, esto no ocurrió. De igual manera, en
festividades importantes, como la Navidad, tampoco se hizo presente.
Esta falta de compromiso es preocupante, especialmente considerando que, de acuerdo con
los horarios laborales de la señora Adelma Tolaba Cari, dejaría a nuestra hija sola durante
toda la tarde, lo que afectaría su adecuado cuidado y desarrollo.
Es importante destacar que, tras la finalización de nuestra relación, mi familia nunca tuvo
problemas con la señora ni manifiesta hostilidad hacia ella. En ese sentido, ella tiene plena
libertad de visitar a nuestra hija en cualquier momento, puesto que conoce la dirección del
domicilio.
TERCERO.- Entorno familiar estable: Deseo poner en consideración que el entorno en el
que se encuentra mi hija es plenamente familiar, ya que todos los miembros de la familia la
cuidan y la rodean de afecto. En mi hogar, ella nunca está sola y siempre recibe el apoyo
necesario, más que todo de su abuela que la quiere mucho.
CUARTO.- Rol activo en la crianza de mi hija: Asimismo, quiero enfatizar que soy el
único responsable de cubrir sus necesidades básicas, sin contar con ningún tipo de apoyo por
parte de la señora. Su falta de interés es evidente en diversos aspectos; por ejemplo, en el
proceso de inscripción escolar, el formulario RUDE no cuenta con sus datos a pesar de que le
insistí para que participara en el trámite. Soy yo quien se encarga de llevar a nuestra hija al
colegio, asistir a las reuniones y velar por su educación y salud, como lo demuestran los
documentos adjuntos. En este sentido, el 9 de febrero de 2025, viajé a la ciudad de Sucre con
mi hija para realizarle estudios médicos debido a que se encontraba enferma, para lo cual
necesitaba el permiso de su madre quien no asistió a firmar y tuve que llevar a dos testigos
por la urgencia de la enfermedad. Regresamos el 13 de febrero, asumiendo personalmente
todos los gastos del traslado y la atención médica, además de los diversos controles previos
de salud en la posta de Tabladita.
II. FUNDAMENTACIÓN JURÍDICA
En mérito a lo determinado en la Constitución Política del Estado en su artículo 28° “Toda
persona tiene derecho a la petición de manera individual o colectiva ya sea oral o escrita, y a
la obtención de la respuesta formal y pronta (...)”, además de los artículos 58, 59, 60 y 61 que
establecen el régimen constitucional de tutela de derechos de la Niñez, Adolescencia y
Juventud, procurando siempre el interés superior del Niño.
Considerando en lo dispuesto por el Código Niña, Niño y Adolescente (Ley N° 548), en sus
artículos:
● Art. 64°: Derecho del niño a vivir en familia y a mantener relaciones personales con
ambos progenitores.
Siendo un derecho de ambos progenitores el tener relaciones de apego emocional con
el infante para su desarrollo.
● Art. 159° y 161° inc. e): Regulación de la guarda y el deber de corresponsabilidad en
el cuidado.
● Art. 188° inc. k): Se debe priorizar el interés superior del menor.
Asimismo, la SCP 0058/2012-L de fecha 08/03/2013 establece que los jueces deben
inclinarse por lo más favorable para el menor, garantizando su bienestar integral.
En consideración a lo expuesto en cuanto a los antecedentes se denota la falta de compromiso
de la madre de la menor desde de su abandono, siendo que por mi parte cumplo con el rol
activo de crianza de mi hija, se encuentra en un entorno familiar estable, viviendo en los
principios de desarrollo intregral, prioridad absoluta, rol de la familia, diversidad cultural en
igualdad y no discriminación.
La SCP 0821/2019-S3 de fecha 15 de noviembre señala que las autoridades judiciales deben
asumir los principios de interés superior y prioridad absoluta como línea de acción a tiempo
de resolver asuntos, trámites y requerimientos relacionados a la niñez y adolescencia.
La SCP 0469/2019 de fecha de 9 de julio que establece que el interés superior del niño
cumple una triple función, como derecho sustantivo, principio de interpretación y como
norma de procedimiento, debe ser observada en todos los procesos judiciales y
administrativos en una comprensión de acceso a la justicia en sentido amplio y en todos los
problemas vinculados a esta población.
Entendiendo que el interés superior del niño es el parámetro tanto para las actividades
judiciales como para la interpretación jurídica del caso en concreto, debiendo precautelar
derechos como un hogar estable, certidumbre en la familia, respeto a las obligaciones de
cuidado, crianza y manutención del menor, entre otros que si son cumplidos por la parte
demandada mas no así por quien interpone la denuncia.
De igual manera, en respeto a los principios de interés superior del niño, desarrollo integral y
rol de la familia y en virtud a lo establecido en el articulo 216 sobre el derecho a la visita en
su numeral I establece que “La madre o el padre que no ha obtenido la guarda tiene el
derecho y el deber de visita en las condiciones que fije la autoridad judicial y el de contribuir
al desarrollo integral de las y los hijos”.
Con el mismo tenor, en relación a la guarda, la cual en sus artículos 57 y 59 , las condiciones
que deben ser cumplidas para conferir la guarda, los cuales son cumplidos por quien contesta
la presente denuncia.
Con base en lo establecido en los artículos 39 y 41 del Código Niña, Niño y Adolescente
(....), en el presente caso se evidencia que, desde el abandono materno, la progenitora no ha
cumplido con su deber de protección, sustento ni ha demostrado interés en la educación
de la menor. Prueba de ello es que no procedió a completar el Registro Único de Estudiantes
(RUDE), dejándolo incompleto, además de no encargarse de su asistencia escolar ni velar por
su bienestar en casos de enfermedad. En contraste, soy yo quien, de manera constante, se
ocupa de su cuidado, asegurando su acceso a la educación, trasladándola al colegio,
gestionando su atención médica y garantizando su bienestar en todo momento.
III. PRUEBA
En principio de las garantías y derecho que se me otorgan por medio de la Constitución
Política del Estado, y en cumplimiento a los artículos 219, 220, 2021, 2022, 2023 y 2024 del
Codigo Niño Niña adolecente, presentamos para su consideración y valoración lo siguiente:
PRUEBA DOCUMENTAL
1. Fotocopia de mi cédula de identidad
2. Certificado de trabajo
3. Certificado de la Unidad Educativa 6 de Junio -La Salle
4. Constancia de trabajo en Arbitraje.
5. Copia del Registro Único de Estudiantes.
6. Formulario único de verificación de documentos de identidad para tránsito de niños,
niñas y adolescentes a nivel nacional y boletos de viaje.
7. Diagnóstico Médico del Hospital Cristo de las Américas San Juan de Dios Sucre-
Bolivia
8. Diagnóstico Médico del Hospital Cristo de las Américas San Juan de Dios Sucre-
Bolivia
9. Contrato de Préstamo de dinero BANCOSOL S.A.
10. Croquis de mi domicilio.
PRUEBA TESTIFICAL
1. Se presenta como elemento probatorio el testimonio de la señora Margarita Velasco
de Ríos con CI: 5030433, abuela de la menor, quien, debido a su estrecho vínculo
afectivo con ella, puede acreditar que el entorno familiar en el que se encuentra es
propicio para su desarrollo integral.
La testigo puede dar fe de que la menor recibe en su actual hogar el cariño, cuidado y
estabilidad emocional necesarios para su bienestar, contando con un ambiente de amor y
contención que favorece su crecimiento y el desarrollo saludable de su personalidad.
Este testimonio resulta relevante para demostrar que el entorno en el que la menor se
encuentra actualmente es el más adecuado para garantizar su bienestar físico y emocional,
reforzando la pertinencia de otorgar la guarda a mi favor.
2. Se ofrece como elemento probatorio el testimonio de la señora Marfa Mendoza
Aldana, con CI: 10393643 quien, en su condición de vecina, prestó apoyo en el
cuidado de la menor tras el abandono por parte de la demandante.
Debido a esta situación, me vi en la necesidad de reorganizar mis horarios laborales para
poder atender a mi hija, llevándola a mi lugar de trabajo en múltiples ocasiones. Sin embargo,
en aquellos momentos en los que esto no era posible, la señora Mendoza Aldana asumió su
cuidado de manera solidaria, brindándole la atención y protección necesarias.
Este testimonio resulta relevante para acreditar la realidad de los hechos expuestos, así como
las dificultades enfrentadas a raíz del incumplimiento de las responsabilidades maternas por
parte de la demandante, lo que refuerza la necesidad de otorgar la guarda a mi favor en
beneficio del bienestar y estabilidad de la menor.
3. Se presenta como elemento probatorio el testimonio de la señora Mabel Albina
Valdez Sardina, con CI: 7235363 quien, en su calidad de madrina de la menor, da
cuenta de las manifestaciones realizadas por la demandante respecto a su negativa y
falta de disposición para asumir el cuidado de su hija.
La testigo asegura que la demandante ha expresado abiertamente su deseo de abandonar a la
menor, manifestando que se encuentra mejor sin ella y que "no puede criar a su hija",
declaraciones que evidencian su falta de compromiso con la responsabilidad materna. Estas
afirmaciones fueron realizadas en el contexto de sus clases en San Andrés y en la pascua, lo
que denota su convicción sobre dicha postura y refuerza la necesidad de otorgar la guarda a la
parte demandante, en aras de garantizar el bienestar y estabilidad de la menor.
4. Se ofrece como elemento probatorio el testimonio de la señora Rosaura Gonzales
Jerez, con CI: 77188827 quien, en su condición de vecina, puede acreditar mi
constante presencia y dedicación en la crianza y cuidado de mi hija.
La testigo afirma que permanezco junto a la menor en todo momento, ocupándome
activamente de su bienestar y felicidad. Asimismo, puede dar fe de que la demandante no la
visita ni mantiene contacto con ella, ni se le ha visto acercarse al domicilio, evidenciando su
falta de interés y responsabilidad en la vida de la menor.
Este testimonio resulta relevante para demostrar que soy quien realmente asume el cuidado y
protección de mi hija, mientras que la demandante se mantiene ausente, lo que refuerza la
necesidad de otorgarme la guarda en beneficio del bienestar de la menor.
PRUEBA PERICIAL
En consideración del artículo ARTÍCULO 59. (REQUISITOS PARA EJERCER LA
GUARDA) en su inciso b) Gozar de buena salud física y mental, acreditada mediante
certificado médico y evaluación psicológica emitido por la Instancia Técnica
Departamental de Política Social; solicitamos pueda designar y/o instruir a un personal
profesional dependiente para la realización del informe correspondiente.
IV. PETITORIO
Por lo expuesto, SOLICITO a su autoridad:
1. Se tenga por contestada en sentido negativo la demanda interpuesta por la señora
Adelma Tolaba Cari.
2. Se disponga la GUARDA de nuestra hija menor a mi favor, garantizando que ambos
progenitores participen en su crianza y educación.
3. Se fije un régimen de visitas equitativo, asegurando el derecho de la menor a
convivir con ambos padres.
4. Se ordene la realización de valoraciones psicológicas y socioeconómicas de ambas
partes a fin de determinar la idoneidad de la guarda compartida.
5. Se tomen en cuenta mis pruebas documentales, testificales y cualquier otra que
considere pertinente su autoridad.
Otrosi Primero.- Para fines de notificación señalo domicilio procesal en el B/Palmarcito C/
Aniceto Arce, N 0550 de la ciudad de Tarija.
Otrosi Segundo.- Se presentan los correos electrónicos gisseltolaba49@[Link] y
oscartintaya63@[Link] . Para notificación para el Sistema HERMES y número de
whatsapp del abogado patrocinante 78223882-70232422.
Por la justicia que guía nuestro camino.
25 de febrero de 2025