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DGFTR

La historia sigue a Madeleine, quien regresa a su antigua casa familiar, llena de recuerdos y nostalgia. A través de flashbacks, se revelan momentos significativos de su infancia con sus padres, mientras explora la casa y revive su conexión con el lugar. Al final, Madeleine se despide de la casa, llevando consigo un collar de su madre y una sensación de paz, sabiendo que siempre estará con ella.
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La historia sigue a Madeleine, quien regresa a su antigua casa familiar, llena de recuerdos y nostalgia. A través de flashbacks, se revelan momentos significativos de su infancia con sus padres, mientras explora la casa y revive su conexión con el lugar. Al final, Madeleine se despide de la casa, llevando consigo un collar de su madre y una sensación de paz, sabiendo que siempre estará con ella.
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Título: Nuestro Hogar

Género: Drama familiar / Fantasía


Duración: 6 páginas
Inspiración: Canción "Our House Below" de Cécile Corbel

Escena 1: Exterior - Casa antigua en el campo - Día


Una casa antigua de madera, rodeada de un jardín descuidado,
se alza bajo un cielo nublado. La cámara se acerca
lentamente, mostrando detalles como una ventana rota, una
mecedora oxidada y un columpio viejo que se balancea con el
viento. El sonido del viento susurra entre los árboles, y los
pájaros cantan a lo lejos.

Voz en off (Canción de Cécile Corbel):


"Our house, in the middle of the trees..."

Una mujer joven, MADELEINE (30 años), llega en un coche


antiguo. Se detiene frente a la casa y baja. Mira la casa con
una mezcla de nostalgia y tristeza. Lleva una maleta y una
caja de recuerdos. Su rostro refleja una profunda conexión
con este lugar.

Madeleine (susurrando):
Hogar...

Madeleine camina lentamente hacia la casa, pasando por el


jardín. Sus pies crujen sobre las hojas secas. Se detiene
frente al columpio viejo y lo toca suavemente, como si
estuviera saludando a un viejo amigo. Luego, se dirige a la
puerta principal, que chirría al abrirse.

El interior está lleno de muebles cubiertos con sábanas y


polvo por todas partes, además de algunas telarañas que
brillan con la luz que se filtra por las ventanas. Madeleine
camina lentamente, tocando las paredes y los objetos, como si
reviviera recuerdos. Su mano se desliza sobre el marco de una
puerta, donde se ven marcas de lápiz que miden su crecimiento
a lo largo de los años.

Flashback (breve):
Madeleine (niña) está de pie junto a su madre, Isabelle,
quien marca su altura en el marco de la puerta con un lápiz.
Ambas ríen.

Corte a:
Madeleine, en el presente, sonríe al recordar. Suspira y
continúa explorando la casa. La cámara la sigue mientras
entra en la sala de estar, donde encuentra una foto enmarcada
sobre la chimenea.
Página 2 (Extendida)
Escena 2: Interior - Sala de estar - Día
Madeleine descubre una foto enmarcada sobre la chimenea. Es
una foto de ella cuando era niña, junto a sus padres,
sonriendo frente a la casa. La toma con cuidado, limpiando el
polvo con su mano. La luz del sol que entra por la ventana
ilumina la foto, dándole un brillo especial.
Madeleine (en voz baja):
Nunca pensé que volvería...
Madeleine se sienta en el suelo, sosteniendo la foto contra
su pecho. Cierra los ojos y respira profundamente. La música
de "Our House Below" comienza a sonar suavemente de fondo.
Flashback:
La sala de estar está desordenada llena de cajitas de esferas
y decoraciones navideñas. Los padres de Madeleine, Adeleine
(50 años) y Orson (52 años), están decorando un árbol de
Navidad. Madeleine (8 años) corre alrededor, riendo. Las
luces del árbol parpadean, y el fuego en la chimenea crepita
cálidamente.
Isabelle:
¡Madeleine, ven! Ayúdanos a poner la estrella.
Madeleine (niña):
¡Yo quiero hacerlo!
Madeleine sube a una silla, sosteniendo la estrella con ambas
manos. Sus padres la sostienen para que no se caiga. Juntos,
colocan la estrella en la punta del árbol. La cámara se aleja
lentamente, mostrando a la familia abrazada frente al árbol,
riendo y feliz.
Corte a:
Madeleine, en el presente, abre los ojos. Mira la foto
nuevamente y sonríe, aunque hay lágrimas en sus ojos. Se
levanta y coloca la foto sobre la chimenea, junto a otros
objetos antiguos: un reloj de arena, una muñeca de porcelana
y un libro viejo.
Madeleine camina hacia la ventana y la abre de par en par. El
aire fresco entra, moviendo las cortinas polvorientas. Fuera,
el jardín parece cobrar vida: las flores comienzan a abrirse
lentamente, como si la casa estuviera despertando.
Madeleine (susurrando):

Siempre fuiste mágica...

Madeleine se dirige a la cocina, pero antes de salir de la


sala, se detiene frente a un viejo piano cubierto con una
sábana. Con cuidado, retira la sábana, revelando el piano
polvoriento. Extiende los dedos sobre las teclas, pero no
toca ninguna. Solo sonríe, recordando.
Flashback (breve):
Madeleine (adolescente) toca el piano mientras sus padres la
escuchan, sonriendo orgullosos. La música llena la sala, y la
cámara se enfoca en sus rostros felices.
Corte a:
Madeleine, en el presente, deja el piano y continúa su camino
hacia la cocina.
Escena 3: Interior - Cocina - Día
Madeleine entra en la cocina. El sol de la tarde se filtra
por las cortinas desgastadas, iluminando el polvo que flota
en el aire. La cocina está llena de objetos antiguos: ollas
de cobre colgadas en la pared, un reloj de péndulo que ya no
funciona y una mesa de madera con sillas desgastadas.
Madeleine se detiene frente a la mesa. Sobre ella, encuentra
una taza vieja que pertenecía a su madre. La taza tiene un
diseño floral descolorido y un pequeño chip en el borde.
Madeleine la sostiene con cariño, como si estuviera abrazando
un tesoro.
Madeleine (en voz baja):
Mamá...
Flashback:
La cocina está limpia y colorida. ADELEINE (50 años) prepara
el desayuno mientras Madeleine (8 años) dibuja en la mesa. El
aroma a pan recién horneado llena el aire. Madeleine levanta
su dibujo, mostrándolo orgullosa a su madre.
Madeleine (niña):
¡Mira, mamá! Es nuestra casa.
Adeleine:
Es hermoso, cariño. ¿Y quién es esa pequeña persona en el
jardín?
Madeleine (niña):
¡Eres tú! Y ahí está papá, y yo en el columpio.
Adeleine se acerca y abraza a Madeleine, besando su cabeza.
En ese momento, ORSON (52 años) entra en la cocina, llevando
un ramo de flores silvestres.
Orson:
Buenos días, mis princesas.
Madeleine (niña):
¡Papá!
Orson besa a Adeleine y le entrega las flores. Luego, se
acerca a Madeleine y le da un abrazo.
Orson:
Hoy es un día especial. ¿Sabes por qué?
Madeleine (niña):
¿Por qué?
Orson:
Porque estamos juntos.
Ríen. La escena se desvanece lentamente, dejando solo el
sonido de sus risas.
Corte a:
Madeleine, en el presente, sostiene la taza contra su pecho.
Hay lágrimas en sus ojos, pero también una sonrisa suave.
Coloca la taza en la mesa y comienza a limpiar la cocina,
moviéndose con cuidado, como si no quisiera perturbar los
recuerdos que habitan en cada rincón.
Mientras limpia, descubre un viejo tarro de galletas en un
estante alto. Lo baja con cuidado y lo abre. Dentro hay notas
escritas a mano y fotos viejas. Madeleine saca una nota y la
lee.
Nota (voz de Adeleine):
"Madeleine, nunca olvides que este hogar siempre será tuyo,
no importa dónde estés."
Madeleine sonríe, guardando la nota en su bolsillo. Luego,
continúa limpiando, pero cada movimiento parece revivir algo
en la casa. Las cortinas se mueven con el viento, el reloj de
péndulo comienza a tictaquear suavemente, y el aroma a pan
recién horneado parece flotar en el aire.
Madeleine (susurrando):
Gracias, mamá...
Escena 4: Exterior - Jardín - Tarde
Madeleine sale al jardín. El sol de la tarde baña todo con
una luz dorada, creando sombras largas y cálidas. El columpio
viejo sigue ahí, balanceándose suavemente con el viento, como
si alguien invisible estuviera usándolo. Madeleine se acerca
lentamente, tocando las cuerdas desgastadas.
Madeleine (susurrando):
Todavía estás aquí...
Se sienta en el columpio y comienza a balancearse suavemente.
El chirrido de las cuerdas es un sonido familiar, como una
canción de cuna. Madeleine cierra los ojos, dejándose llevar
por el movimiento.
Flashback:
Madeleine (8 años) se balancea en el columpio, riendo a
carcajadas. Sus padres, ADELEINE y ORSON, están a su lado.
Adeleine la empuja suavemente, mientras Orson graba la escena
con una vieja cámara de video.
Madeleine (niña):
¡Más alto, mamá!
Adeleine:
¡Cuidado, no te sueltes!
Orson (riendo):
¡Eres una campeona, Madeleine!
La risa de Madeleine llena el aire. El jardín está lleno de
vida: las flores están en plena floración, las abejas zumban
alrededor, y el sol brilla intensamente. La cámara se enfoca
en el rostro feliz de Madeleine, disfrutando cada momento.
Corte a:
Madeleine, en el presente, abre los ojos. Mira hacia la casa,
como si escuchara algo. La música de "Our House Below" se
intensifica, mezclándose con el sonido del viento y el
chirrido del columpio.
De repente, el jardín parece cobrar vida. Las flores
comienzan a abrirse lentamente, como si estuvieran saludando
a Madeleine. El viento mueve las hojas de los árboles,
creando un susurro suave. Madeleine se detiene en el columpio
y se levanta, mirando a su alrededor con asombro.
Madeleine (susurrando):
¿Están aquí?
Camina hacia el centro del jardín, donde hay un viejo banco
de madera. Sobre él, encuentra un pequeño paquete envuelto en
papel de seda. Lo abre con cuidado, revelando un collar de
plata con un colgante en forma de casa. Es el mismo collar
que su madre usaba siempre.
Flashback (breve):
Adeleine lleva el collar mientras abraza a Madeleine
(adolescente) en este mismo jardín. Le susurra algo al oído,
y ambas sonríen.
Corte a:
Madeleine, en el presente, sostiene el collar contra su
pecho. Hay lágrimas en sus ojos, pero también una sonrisa de
gratitud. Se pone el collar y siente una cálida sensación de
paz.
Madeleine (en voz baja):
Siempre estuvieron aquí...
Escena 5: Interior - Sala de estar - Noche
Madeleine ha limpiado la casa. La sala de estar ahora parece
más cálida y acogedora, aunque todavía conserva ese aire de
nostalgia. Enciende una vela y se sienta en el sofá, envuelta
en una manta vieja que pertenecía a su madre. La luz de la
vela ilumina su rostro, que refleja una mezcla de tristeza y
paz.
De repente. Madeleine siente una brisa suave que entra por la
ventana abierta, moviendo las cortinas y trayendo consigo el
aroma de las flores del jardín. Cierra los ojos y respira
profundamente, como si estuviera absorbiendo la energía del
lugar.
Madeleine (susurrando):
Están aquí...
Madeleine se levanta y camina lentamente hacia la chimenea,
donde está la foto de su familia. La toma con cuidado y la
sostiene contra su pecho. Luego, coloca la foto en su maleta,
junto con el collar de plata que encontró en el jardín.
Se acerca al piano, que ahora parece brillar bajo la luz de
la vela. Se sienta en el banco y extiende los dedos sobre las
teclas. Comienza a tocar una melodía suave, la misma que
tocaba de adolescente. Las notas resuenan en la casa,
llenando el aire de una energía cálida y reconfortante.
Mientras toca, Madeleine siente una paz profunda. Es como si
la casa estuviera respondiendo a su música: el viento mueve
las cortinas con más fuerza, las flores del jarrón en la mesa
parecen abrirse un poco más, y el sonido del columpio en el
jardín se mezcla con la melodía.
Madeleine (susurrando):
Siempre estarán conmigo...
Madeleine termina de tocar y se queda en silencio,
disfrutando del momento. La casa parece respirar con ella,
como si estuviera viva. Finalmente, se levanta del piano y
apaga la vela. La sala queda iluminada solo por la luz de la
luna que entra por la ventana.
Madeleine camina hacia la puerta principal, llevando consigo
su maleta y la caja de recuerdos. Antes de salir, se detiene
y mira alrededor por última vez. Sus ojos recorren cada
rincón de la sala, como si estuviera grabando cada detalle en
su memoria.
Madeleine (en voz baja):
Gracias por todo...
Madeleine cierra la puerta suavemente y se dirige al coche.
El jardín parece brillar bajo la luz de la luna, y el
columpio se balancea suavemente, como si alguien invisible
estuviera despidiéndola.
En el coche, Madeleine mira por el espejo retrovisor. La casa
se va haciendo más pequeña, pero en su corazón, sabe que
siempre estará ahí. Sostiene el collar de plata y sonríe,
sintiendo una profunda paz.
Voz en off (Cécile Corbel):
"Our house, in the middle of the trees..."
La cámara se aleja, mostrando el coche de Madeleine
desaparecer en el horizonte. La casa queda en silencio, pero
llena de vida, como si estuviera esperando su regreso. El
columpio se detiene, y el jardín parece susurrar una
despedida.
Fade out.
FIN.

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