UNA IGLESIA FIRME
INTRODUCCIÓN;
¿Qué hace que una iglesia sea firme?
No podemos medir la firmeza de una iglesia con tan solo observar
el tamaño del templo o de la congregación que ahí se reúne. La
única manera de responder a esta pregunta es descubriendo lo que
Cristo nos dice que es esencial para su Iglesia. Después de todo, es
Él quien la edifica. Cuando le preguntó a sus discípulos quienes
creían ellos que Él era, Pedro le respondió casi inmediatamente:
“Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mt 16.16). Es sobre
esta confesión de fe que Cristo edifica su Iglesia. Si esta verdad
fuera removida, su cimiento sería quitado, y solo vendría a ser una
institución más.
Cristo es también quien guarda, protege y le da el crecimiento a la
Iglesia. Como es omnipotente, las fuerzas del mal no podrán
destruirla. Aunque la Iglesia ha sido perseguida a lo largo de la
historia, las puertas del Hades nunca han prevalecido contra ella
(Mt 16.18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, [a] y sobre esta
roca[b] edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no
prevalecerán contra ella. ). Ni aun la muerte puede detenerla, pues
la sangre derramada por los mártires la fortalece más. El Cuerpo de
Cristo cumple su propósito bajo la autoridad de Dios. Él es quien
guía los eventos y las circunstancias, de acuerdo a su voluntad.
Como Cuerpo de Cristo, debemos saber que entre las
características de una iglesia firme están las siguientes:
Un liderazgo lleno del Espíritu Santo: Cuando el Señor le
dio a sus seguidores la misión de hacer discípulos a todas las
naciones, sabía que no estaban equipados para esa labor. Por
eso les dijo que se quedaran en Jerusalén hasta que fuesen
bautizados y llenos del Espíritu Santo. Hechos 1:8 pero
recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el
Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda
Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. De igual
manera, ningún líder de la Iglesia puede realizar la labor a la
que el Señor le ha llamado, a no ser que sea lleno del Servicios de alabanzas que nos permiten reconocer la
Espíritu Santo. Él nos da dirección, fortaleza y la capacidad presencia de Dios y ser renovados en el compromiso que
para cumplir su propósito. hemos hecho de ser obedientes y servirle: El servicio
dominical es un tiempo para que nos reunamos con otros
Mensajes con sana doctrina que satisfagan las creyentes y pongamos nuestra atención en el Señor y su
necesidades de las personas: Para aprender de Dios no hay Palabra. En una iglesia firme las enseñanzas, oraciones y
otro material fuera de la Biblia. En la actualidad tenemos alabanzas exaltan y honran a Dios. Los adoradores se reúnen
recursos que nos ayudan a complementar nuestro con una actitud de oración y humildad, preparados para
conocimiento bíblico, pero nada puede reemplazar a las escuchar lo que el Señor desea decirles. Es un tiempo
Sagradas Escrituras. especial, pues adoramos a Dios junto a otros creyentes.
Nuestro Padre celestial no desea que estemos solos, sino que
Si una congregación no se enfoca en la enseñanza y estudio seamos interdependientes. El texto de Hebreos 10.25 nos
de la Palabra de Dios, entonces no está cumpliendo su rol de advierte que no debemos dejar de congregarnos. Algunos
iglesia y solo es un club más. En cambio, aquellas iglesias están faltando a las reuniones, y eso no está bien.
que le dan más preponderancia a la Biblia y no a la Reunámonos para animarnos unos a otros y con mayor
influencia externa, ni tampoco acomodan o malinterpretan razón ahora que vemos que se acerca el día.
los textos bíblicos para encajar en sus propósitos, entonces
son congregaciones saludables y que promueven una Llena de personas que usan sus dones espirituales para
comunión con Dios. 2 Timoteo 3:16-17 Toda la Escritura servir: Dios ha dado dones espirituales al cristiano para que
es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, sirva en el Cuerpo de Cristo (Ro 12.6-8 Pero Dios en su
para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el generoso amor le ha dado a cada uno dones diferentes. Si
hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para uno tiene el don de la profecía, que lo use de acuerdo con
toda buena obra. la fe que tiene. 7 El que recibió el don de servir, que se
dedique a servir. El que recibió el don de enseñar, que se
Énfasis en la oración y la fe: Cuando una iglesia está dedique a enseñar. 8 El que recibió el don de animar a
formada por personas llenas de fe y comprometidas a la otros, que se dedique a animarlos. El que recibió el don de
oración, el Espíritu Santo obra por medio de ellas y fortalece dar, hágalo con el sincero deseo de ayudar. El que recibió
a la congregación. Por eso necesitamos cultivar el hábito de el don de dirigir, hágalo lo mejor posible. El que recibió el
leer la Biblia y orar al comenzar cada día. Durante ese don de ser compasivo con otros, hágalo con alegría. ).
tiempo a solas con el Señor nuestro compañerismo personal Cuando servimos en el área relacionada con nuestro don, la
con Él se fortalece. Por medio de ese tiempo nos da iglesia se fortalece, pues sus necesidades son suplidas. De
entendimiento de su Palabra y nos guía para que sepamos manera que necesitamos descubrir los dones que el Señor
qué hacer cada día. Aprenderemos a caminar con fe al creer nos ha dado y comenzar a usarlos para cumplir con el
lo que nos declara en su Palabra. Sin embargo, si propósito que tiene para nosotros.
descuidamos nuestra relación con el Señor, nos alejaremos
de su voluntad.
Amor genuino: El amor es lo que une a la iglesia. Este es
un amor que proviene de Dios y no de nosotros mismos.
Debemos orar para que el Señor ame a los demás por medio
nuestro, en lugar de tratar de amar con nuestras propias
fuerzas.
Visión por el mundo perdido: Jesucristo le dio a la Iglesia
la misión de llevar el evangelio a todo el mundo. Cuando
vivimos comprometidos a esta labor, el Señor abre puertas
de oportunidades para que podamos cumplir su voluntad.
REFLEXIÓN
El Cuerpo de Cristo está compuesto de creyentes que contribuyen a
que una iglesia sea firme. De manera que, es necesario que
consideremos nuestro rol dentro de ella al hacernos las siguientes
preguntas:
¿Qué estoy haciendo para ayudar a que mi iglesia sea firme?
Si otros imitan mi ejemplo, ¿continuará la iglesia siendo
firme y fructífera para el engrandecimiento del reino de
Dios?