PRESENTA:
ANGIE JOHANNA MOSQUERA
AUXILIAR EN SALUD ORAL
HISTORIA DE LA ODONTOLOGIA
La historia de la odontología se remonta a tiempos muy antiguos, comenzando con los primeros
intentos rudimentarios de tratar los problemas dentales. En la prehistoria, los seres humanos
comenzaron a notar la importancia de los dientes y la boca, y algunos fósiles muestran signos de dientes
perforados, lo que indica que ya se intentaban aliviar dolores dentales con herramientas primitivas.
En el Antiguo Egipto, alrededor de 3000 a.C., se comenzaron a registrar tratamientos para las afecciones
dentales, como el uso de hierbas y ungüentos. El Papiro Ebers, escrito alrededor de 1500 a.C., contiene
información sobre el tratamiento de las enfermedades bucales y el alivio del dolor dental. En esa época,
también se utilizaban prótesis rudimentarias hechas de materiales como oro y marfil.
A lo largo del tiempo, en Grecia y Roma, pensadores como Hipócrates y Aristóteles documentaron
observaciones sobre la anatomía dental y las enfermedades de los dientes. Hipócrates, conocido como
el "padre de la medicina", escribió sobre la extracción de dientes afectados, mientras que Aristóteles se
refirió a la importancia de los dientes y las encías en la salud general.
En la Edad Media, la odontología se encontraba en manos de los barberos-cirujanos, quienes, además
de cortar el cabello, realizaban extracciones dentales y otros procedimientos sencillos. Sin embargo, el
conocimiento sobre el cuidado dental era limitado y a menudo basado en remedios tradicionales y
creencias populares.
Durante el Renacimiento, con el resurgimiento del conocimiento científico y la anatomía, se
comenzaron a hacer avances en el estudio de los dientes. Sin embargo, fue en el siglo XVIII cuando
Pierre Fauchard, un dentista francés, publicó su obra Le Chirurgien Dentiste (El Cirujano Dentista),
considerada la piedra angular de la odontología moderna. Fauchard sistematizó el conocimiento sobre
los dientes y la boca, describiendo técnicas para el tratamiento de las caries, la extracción de dientes y la
creación de prótesis dentales. Esto marcó el comienzo de la odontología como una disciplina médica
independiente.
Durante el siglo XIX, la odontología experimentó un gran cambio con el desarrollo de nuevas
herramientas y técnicas, como el uso de anestesia en 1844 por Horace Wells, lo que permitió realizar
procedimientos sin causar dolor. Además, los dentistas comenzaron a utilizar materiales más duraderos,
como la amalgama, para restaurar dientes dañados.
La historia de la odontología ha sido una constante evolución desde esos primeros intentos hasta
convertirse en la especialidad médica que conocemos hoy, donde el enfoque se centra en el diagnóstico,
tratamiento y prevención de las enfermedades bucales. Cada etapa en su historia ha sido clave para el
desarrollo de prácticas más sofisticadas y precisas en el cuidado de la salud dental.
COMPARACIONES DE LA ODONTOLOGIA ANTIGUA Y MODERNA
La odontología antigua y la odontología moderna difieren en varios aspectos clave, como las técnicas,
herramientas y enfoques de tratamiento. En tiempos antiguos, los procedimientos eran básicos y
centrados en aliviar el dolor mediante remedios rudimentarios, sin anestesia ni comprensión detallada
de las enfermedades dentales. Los primeros dentistas usaban herramientas simples hechas de metal,
hueso o madera para realizar extracciones y otros tratamientos, sin un conocimiento profundo de la
anatomía dental o de los procesos biológicos que afectan los dientes. Los tratamientos estaban basados
en prácticas tradicionales y remedios populares, y la prevención no existía como tal. Además, los
pacientes sufrían mucho durante los procedimientos debido a la falta de anestesia.
Por otro lado, la odontología moderna ha evolucionado significativamente gracias a los avances en la
ciencia y la tecnología. El enfoque de tratamiento ahora incluye diagnóstico, prevención y rehabilitación,
con procedimientos como endodoncias, ortodoncia e implantes dentales. Los dentistas modernos
cuentan con herramientas avanzadas, como láseres, microscopios y sistemas rotatorios, que permiten
realizar tratamientos más precisos y menos invasivos. La anestesia local es una práctica común, lo que
asegura que los pacientes no sientan dolor durante los procedimientos. Además, la prevención es
fundamental en la odontología actual, con énfasis en la higiene oral, el uso de flúor y el cuidado
preventivo para evitar problemas dentales antes de que ocurran. La estética dental también juega un
papel importante hoy en día, con procedimientos como el blanqueamiento y las carillas para mejorar la
apariencia de la sonrisa.
En términos de especialización, la odontología moderna está muy diversificada, con ramas como
ortodoncia, periodoncia, cirugía maxilofacial y prostodoncia, lo que permite una atención más
especializada y personalizada. A diferencia de la odontología antigua, donde los dentistas realizaban
todo tipo de tratamientos, los profesionales actuales se especializan en áreas específicas, ofreciendo
tratamientos más efectivos y avanzados. En resumen, mientras que la odontología antigua se basaba en
prácticas rudimentarias y un enfoque limitado hacia el tratamiento y la prevención, la odontología
moderna ha avanzado para convertirse en una disciplina científica y técnica con un enfoque integral,
preciso y cómodo para los pacientes.