La ciudad poshistórica es una manifestación urbana donde el pasado se manipula y se
recrea como un producto de consumo, despojado de su autenticidad y significado
original. Este fenómeno refleja la tensión entre la nostalgia por la identidad histórica y
las dinámicas comerciales y turísticas de la sociedad posmoderna.
Definición y contexto:
o La ciudad poshistórica surge en el marco de la posmodernidad, donde la
historia se fragmenta y se convierte en un "pequeño relato" (Lyotard),
perdiendo su conexión con la memoria colectiva.
o Ejemplo: Times Square en Nueva York, reconstruida como una versión
hiperreal de sí misma para atraer turismo.
Manipulación del pasado:
o Se seleccionan elementos históricos estereotipados y se recrean como
escenarios teatrales (ej.: Quincy Market en Boston o el World Financial
Center en Battery Park).
o Crítica de Marie Christine Boyer: estos espacios anulan la memoria real y
homogenizan la identidad urbana.
Turismo y consumo:
o La historia se comercializa como un producto (ej.: barrios como La Boca
en Buenos Aires o el French Quarter en Nueva Orleans).
o Los BID (Business Improvement Districts) financian estas
transformaciones, priorizando el beneficio económico sobre la
preservación auténtica.
Ejemplos emblemáticos:
o Celebration (Florida): Diseñada por Disney, simula un pueblo idealizado
donde todo está controlado, desde la arquitectura hasta el estilo de vida.
o Berlín: Reconstruye su centro histórico con fachadas "críticas" pero
vacías de contenido, como en Pariser Platz.
Críticas y contradicciones:
o Falsa identidad: Los proyectos poshistóricos generan entornos
artificiales que ocultan desigualdades sociales (ej.: guetos junto a áreas
turísticas).
o Ética cuestionable: Daniel Libeskind justifica la escenografía en la Zona
Cero de Nueva York como parte del "teatro del mundo", lo que genera
debates sobre el respeto a la memoria.
Contraste con la visión culturalista:
o Mientras la visión culturalista defiende la ciudad tradicional como hecho
cultural, la ciudad poshistórica la convierte en mercancía.
Reflexión final:
La ciudad poshistórica revela cómo el capitalismo tardío instrumentaliza el pasado para
fines económicos, creando espacios atractivos pero superficiales. Aunque revitaliza
zonas urbanas, plantea dilemas éticos sobre la autenticidad y la justicia social. Su
estudio invita a reflexionar sobre cómo equilibrar desarrollo, memoria y equidad en las
ciudades del siglo XXI.
Ideas para profundizar:
Comparar con el new urbanism y su idealización de comunidades cerradas.
Analizar el papel de los medios (cine, publicidad) en la construcción de estas
narrativas urbanas.
Este enfoque enriquece la exposición al vincular teoría (Lyotard, Boyer) con casos
concretos, destacando tanto los logros como las contradicciones del modelo
poshistórico.
POSHISTORICA 2.0
La ciudad poshistórica es un concepto que surge dentro de la visión culturalista de la
ciudad, analizada en el texto Ciudad hojaldre. Representa una de las capas de la
ciudad contemporánea y se caracteriza por la manipulación del pasado para crear
entornos urbanos que simulan historia, identidad y tradición, pero vaciados de su
significado original. Aquí te resumo sus aspectos clave:
Características de la ciudad poshistórica:
1. Simulación y artificialidad:
o Recrea fragmentos históricos de manera hiperreal, como escenarios
teatrales (ejemplo: Times Square en Nueva York o Quincy Market en
Boston).
o La historia se convierte en un recurso estético y comercial, desvinculado
de su contexto real.
2. Turismo y consumo:
o Los espacios poshistóricos están diseñados para atraer turistas y
consumidores, priorizando la experiencia superficial sobre la autenticidad
(ejemplo: barrios como La Boca en Buenos Aires o distritos temáticos en
Las Vegas).
3. Gentrificación y exclusión:
o La "puesta en valor" de ciertas áreas históricas suele desplazar a los
residentes originales, reemplazándolos por clases más adineradas
(ejemplo: el Soho neoyorquino o el Marais parisino).
4. Pérdida de memoria colectiva:
o Según Marie Christine Boyer, la memoria se transforma en "historia"
estereotipada, desconectada de la vida cotidiana de los habitantes.
5. Ejemplos destacados:
o Disneyficación: Proyectos como Celebration (Florida), diseñados por
Disney, imitan pueblos tradicionales idealizados.
o Reconstrucciones críticas: En Berlín, se reconstruyeron áreas históricas
como la Pariser Platz con fachadas "auténticas" pero vacías de contenido
social.
o New Urbanism: Urbanizaciones como Seaside (Florida) recrean estilos
arquitectónicos pasados con códigos estrictos de diseño.
Críticas desde la visión sociológica:
Instrumentalización política: La ciudad poshistórica enmascara desigualdades
sociales, desviando la atención de problemas reales (ejemplo: guetos o zonas
degradadas).
Comodificación: El pasado se vende como un producto más, favoreciendo
intereses económicos sobre los culturales.
Falta de autenticidad: Espacios como Battery Park en Nueva York o el World
Financial Center copian elementos históricos sin conexión con el lugar.
Conclusión:
La ciudad poshistórica refleja la tensión entre la nostalgia por el pasado y las dinámicas
del capitalismo tardío. Es un fenómeno ambivalente: mientras revitaliza áreas urbanas,
también las convierte en mercancías, cuestionando su papel como espacios de
identidad y comunidad.
APENDICE BERLIN
El apéndice sobre Berlín en el libro Ciudad hojaldre analiza la transformación urbana de
la ciudad después de la reunificación alemana y su designación como capital del país.
Berlín se presenta como un caso paradigmático de la visión culturalista de la ciudad,
destacando tres aspectos clave: la ciudad de la disciplina, la ciudad planificada y la
ciudad poshistórica. A continuación, se resumen los puntos más relevantes:
1. Berlín como ciudad de la disciplina:
o Tras la destrucción causada por la Segunda Guerra Mundial y la división
del Muro, Berlín redescubrió los valores de la ciudad tradicional en los
años 70, influenciada por la Tendenza italiana y figuras como Aldo Rossi.
o La Internationale Bauaustellung (IBA) de 1987 fue un proyecto
emblemático que buscó recuperar la identidad urbana mediante la
"reconstrucción crítica", combinando tipologías históricas con arquitectura
contemporánea. Sin embargo, los resultados fueron mixtos, con algunas
intervenciones criticadas por su historicismo superficial.
2. Berlín como ciudad planificada:
o Tras la caída del Muro en 1989, Berlín enfrentó el desafío de convertirse
en la capital de una Alemania reunificada. Se implementaron planes
estratégicos para regular el crecimiento, aunque con dificultades para
conciliar la lógica culturalista con las demandas del mercado inmobiliario
global.
o Proyectos como la Potsdamer Platz y el Spreebogen (barrio
gubernamental) reflejaron tensiones entre la planificación pública y los
intereses privados, evidenciando los límites de la visión culturalista en un
contexto tardocapitalista.
3. Berlín como ciudad poshistórica:
o La ciudad optó por reinventarse seleccionando momentos específicos de
su pasado (como la tradición prusiana del siglo XIX) y descartando otros,
como las "heridas" del Muro. Esto generó espacios hiperrealistas, como la
reconstrucción de la Pariser Platz o el distrito de Wasserstadt Oberhavel,
donde la historia se manipula con fines simbólicos y turísticos.
o La decisión de no conservar gran parte del Muro, excepto algunos tramos
como memoriales, ilustra cómo la ciudad poshistórica prioriza ciertas
narrativas históricas mientras silencia otras.
Crítica implícita:
El texto cuestiona la efectividad de la visión culturalista en Berlín, señalando que,
aunque logró dotar a la ciudad de un discurso coherente, chocó con realidades
socioeconómicas complejas (como la gentrificación y la privatización del suelo).
Además, destaca la paradoja de que una ciudad fragmentada y diversa como Berlín
terminara homogenizándose bajo modelos historicistas.
En resumen, el apéndice sobre Berlín es un estudio de cómo las teorías urbanas se
aplican (y a veces fracasan) en contextos reales, revelando las tensiones entre
identidad, planificación y globalización.