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Nominalismo Metodológico en Michel Foucault: Micro Y Macro: Darío Peralta

El documento explora el nominalismo metodológico en la obra de Michel Foucault, centrándose en la gubernamentalidad y su relación con el poder y la subjetividad. Se analizan las tensiones entre los dispositivos de poder (soberanía, disciplina y seguridad) y se argumenta que estos no se conectan en un sistema triangular, sino que presentan interacciones complejas en los niveles macro y microfísico del poder. Además, se discute la evolución del pensamiento de Foucault hacia la biopolítica y el neoliberalismo en el contexto histórico de los años 50 en Alemania y EE.UU.
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Nominalismo Metodológico en Michel Foucault: Micro Y Macro: Darío Peralta

El documento explora el nominalismo metodológico en la obra de Michel Foucault, centrándose en la gubernamentalidad y su relación con el poder y la subjetividad. Se analizan las tensiones entre los dispositivos de poder (soberanía, disciplina y seguridad) y se argumenta que estos no se conectan en un sistema triangular, sino que presentan interacciones complejas en los niveles macro y microfísico del poder. Además, se discute la evolución del pensamiento de Foucault hacia la biopolítica y el neoliberalismo en el contexto histórico de los años 50 en Alemania y EE.UU.
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NOMINALISMO METODOLÓGICO

EN MICHEL FOUCAULT: MICRO Y MACRO


DARÍO PERALTA
Universidad Nacional de General Sarmiento

RESUMEN: Más allá de las tres temáticas (saber, poder y sujeto), la gubernamentalidad introduce nue-
vos interrogantes que complejizan la filosofía de Michel Foucault. Se investigará los avatares de esta
etapa previa a la cuestión de la subjetividad. Allí se anuncia el problema de la población y el bio-poder,
pero se diluye frente al tema de la relación del gobierno con el Estado, y en especial del neoliberalismo
en Alemania y [Link]. en la década de los 50. Estas transformaciones se deben a dos componentes
metodológicos: el nominalismo y la discontinuidad histórica. Se estudiará las relaciones entre tres dis-
positivos de poder (mecanismo jurídico de soberanía, disciplinario y de seguridad gubernamental) y sus
mutaciones históricas. Se cuestiona que los tres dispositivos se conectarían en un sistema triangular,
con suficiente complementariedad. Por el contrario, se enfatizará sus tensiones, aunque esto no ami-
nora el desarrollo en dos planos en virtud de los campos denominados macro y microfísica del poder.
PALABRAS CLAVES: nominalismo, modelo de guerra, gobierno, neoliberalismo, macro y microfísica
del poder.

Methodological nominalism Michel Foucault: micro and macro


ABSTRAC: Beyond the three themes (knowledge, power and subject), governmentality introduces new
questions that complicate the philosophy of Michel Foucault. The ups and downs of this stage prior to
the issue of subjectivity will be investigated. There the problem of population and bio-power advertised,
but is diluted address the topic of the government’s relationship with the state, and especially of
neoliberalism in Germany and the US in 50s. These transformations due to two methodological
components: nominalism and historical discontinuity. The relationships between three power devices
(legal mechanism sovereignty, disciplinary and government security) and its historical changes will
be studied. It argues that the three devices would be connected in a triangular system with sufficient
complementarity. On the contrary, tensions will be emphasized, although this does not diminish the
development in two planes, which are called macro- and microphysics of power.
KEY WORDS: nominalism, model war, government, neoliberalism, macro and microphysics of power.

Introducción

Es parte de la tradición presentar el corpus de los textos de Michel Foucault


como divididos en tres etapas: arqueología, genealogía y ética1. El propio Fou-
cault, en un texto titulado «Autorretrato»2 (y que firma con un seudónimo),

1
Díaz, E. La filosofía de Michel Foucault, Biblos, Buenos Aires, 2003, p. 13.
Morey, M «Introducción: la cuestión del método» en Foucault, M., Tecnologías del yo y
otros textos afines, Paidos, Buenos Aires, 2008. pp. 9-13. El autor afirma: «Convencionalmen-
te, suelen distinguirse, en la obra de Foucault, tres etapas intelectuales» p. 10.
2
Foucault, M. «Autorretrato». Revista La Letra «A», 2 (3), Buenos Aires, (1991). Fue
publicado en Dictionaire des philosophes (París: PUB, 1984), Vol. I, págs. 941-944, con el
seudónimo Maurice Florence.

© PENSAMIENTO, ISSN 0031-4749 PENSAMIENTO, vol. 76 (2020), núm. 290, pp. 619-633
doi: 10.14422/pen.v76.i290.y2020.010
620 PARTE IV: PODERES Y RESISTENCIAS

ratifica esta interpretación. La cual parece proceder de la introducción al se-


gundo volumen de la Historia de la sexualidad, El uso de los placeres. En éste,
Foucault señala que su estudio sobre la sexualidad atraviesa tres ejes: la forma-
ción de los saberes, los sistemas de poder y las formas para reconocerse como
sujetos3.
Sin embargo, con la emergencia de la cuestión de la gubernamentalidad,
aparecen nuevas problemáticas, nuevas hipótesis de lecturas que renuevan el
interés por el pensamiento foucaultiano. Algunos especialistas interpretan que
este bloque signado por el problema del gobierno actúa como una bisagra en-
tre el período de su teoría del poder y su última fase centrada en la ética como
práctica de libertad. Francisco Vázquez García afirma que la noción de ´biopo-
lítica´ funcionó en cierto modo como un puente entre los análisis del poder, an-
teriores a 1976 y los que, bajo la égida del concepto de «gobierno», se pusieron
en marcha desde 1978”4.
Se considera que los estudios realizados por Foucault en sus cursos son de
carácter explorativo y algunos de ellos sufrieron modificaciones en el transcur-
so de su presentación frente a los objetivos que inicialmente el propio filóso-
fo había planteado. Foucault, en Seguridad, territorio y población5 se propone
realizar un estudio de los mecanismos de seguridad, pero luego realiza una
historia de la gubernamentalidad. Si bien el problema del gobierno moderno
tiene que ver con las libertades de la población, el estudio de los dispositivos de
seguridad parece diluirse frente al tema de la relación del gobierno con el Es-
tado. Otro tanto ocurre en El nacimiento de la biopolítica6, donde nos promete
investigar sobre el biopoder y termina por realizar un estudio del neoliberalis-
mo de mitad del siglo XX, en Alemania y [Link].
El presente texto sostiene la idea, según la cual, Michel Foucault no logró
realizar una sistematización de sus investigaciones sobre una teoría del poder.
Aquí se interroga cuán foucaultiano sería postular un análisis sistemático de
los fenómenos de la actualidad socio-política. Sostenemos que hay dos rasgos
metodológicos que caracterizan cualquier investigación foucualtiana: el nomi-
nalismo —con un fuerte sesgo empirista— y la discontinuidad histórica. Se
intentará mostrar la complejidad que conlleva poner en relación los tres dis-
positivos de poder estudiados por Foucault (mecanismo jurídico de soberanía,

3
Foucault, M. Historia de la sexualidad 2: El uso de los placeres, Siglo XXI, Madrid 2002,
p. 8.
4
Vázquez García, F. «De la microfísica del poder a la gubernamentalidad neoliberal.
Nota sobre la actualidad filosófico-política de Michel Foucault.» En Revista Contrahistoria (6),
12, 2009, pp. 71-92. La afirmación del autor parece estar sustentada en DEAN, M.: Govern-
mentality. Power and Rule in Modern Society, ver nota al pie N° 6 p. 4
[Link]
sequence=1&isAllowed=y
5
Foucault, M. Seguridad, territorio, población. Curso en el Collage de France (1977-1978),
Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2006, p. 18.
6
Foucault, M. Nacimiento de la biopolitica. Curso en el College de France (1978-1979),
Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2007, p. 40.

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D. PERALTA, NOMINALISMO METODOLÓGICO EN MICHEL FOUCAULT: MICRO Y MACRO 621

disciplinario y de seguridad gubernamental). Se analizarán las tensiones entre


los dispositivos y sus mutaciones históricas en virtud de dos campos de estu-
dios lo macro y la microfísica del poder.

1. La problemática sobre lo sistemático en Foucault

El autor Francisco Vázquez García se propone mostrar el cambio que se da


en el pensamiento de Michel Foucault, cuando éste indaga la relación entre
gubernamentalidad y biopolítica en los años 77 y 78. El objetivo de Vázquez
García es ver cómo desde el modelo de gubernamentalidad es posible analizar
el gobierno neoliberal7. Para este autor, Foucault se ve en la necesidad de aban-
donar el modelo de guerra —propuesto en Defender la sociedad de 19768— y
proponer un nuevo modelo analítico de poder. El modelo de guerra entiende
al poder como un conjunto de relaciones y enfrentamientos móviles. Así que-
da cuestionada la centralidad del Estado, fijado por los modelos tradicionales
—Contractualista y Marxista—. En el modelo de guerra, el poder se despliega
a un nivel que Foucault denomina «microfísica». El poder emana de este nivel,
luego, el Estado capta una porción de esta organización de las cosas y estructu-
ra su forma jurídica del poder. Vázquez García afirma de esta manera se hace
visible: «la cristalización de las grandes estrategias estatales al apoyarse en la
fuerza ejercida en esta escala molecula»9.
En 1976, en la última clase de Defender la sociedad, y también en Voluntad de
Saber10, M. Foucault señala un nuevo de tipo de poder al que denomina «Bio-
política». Los dos modelos estudiados previamente, a saber, el poder soberano
y el poder disciplinario, no parecen ajustarse a este nuevo fenómeno. Es en
Seguridad, territorio y población donde anuncia profundizar sus estudios sobre
el bio-poder. Los dispositivos aplicados para este ejercicio son denominados
«mecanismos de seguridad». Vázquez García cuestiona la preeminencia de la
«microfísica del poder», así indica: «salvo algunas alusiones a la cristalización
del Estado napoleónico a partir del complejo disciplinario insertado a escala
molecular, el argumento de Vigilar y castigar apenas desarrolla esta conexión
entre lo micro y lo macro»11.
Vázquez García sostiene la idea de un sistema triangular del poder. Lo expre-
sa con más claridad en una nota al pie: «Frente a lecturas como las de Deleuze
o Toni Negri, hay que insistir en que para Foucault la relación entre soberanía,

7
Vázquez García, F., o.c., p. 8.
8
Foucault, M. Defender la sociedad. Curso en el Collage de France (1975-1976), Fondo de
Cultura Económica, Buenos Aires, 2000, p. 28.
9
Vázquez García, F., o. c., p. 2.
10
Foucault, M. Historia de la sexualidad 1: Voluntad de saber, Siglo XXI, Buenos Aires,
2008.
11
Vázquez García, F., o. c. p. 10. Entre los siglos XVI y XVIII se desplegó un poder sobe-
rado, que Vázquez García denomina gobierno «disposicional», p. 16

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622 PARTE IV: PODERES Y RESISTENCIAS

disciplinas y mecanismos de seguridad no es de sucesión sino de articulación


recíproca. Se trata de un «triángulo»12.
Por nuestra parte, si bien es el propio Foucault en Seguridad, territorio y
población quien indica que la relación puede ser entendida como un triángu-
lo13, nos interrogamos si esta nueva interpretación de la articulación de los tres
tipos de poder viene a tirar por tierra el análisis tomado en dos niveles: macro y
micro-poder. Nuestro postulado es el siguiente: es innegable la persistencia de
mecanismos del poder soberano, sin embargo, en todos los análisis realizados
por Foucault sólo se observan las mutaciones que han tenidos los mecanismos
de legalidad soberana en relación —primero— con los dispositivos disciplina-
rios y luego con los dispositivos de seguridad poblacional. No consideramos
acertada la perspectiva que enfatiza una triangulación de los dispositivos del
poder político, sino que creemos necesario insistir en ver cómo se renuevan
las relaciones entre lo micro y lo macro. Y que así aseguraríamos las posturas
metodológicas nominalistas.

2. Diferencias entre los mecanismos de poder

Foucault en Seguridad, territorio y población señala que si bien se podrían


trazar cortes históricos: el sistema legal soberano va desde la Edad Media hasta
el siglo XVII-XVIII; el sistema disciplinario a partir del siglo XVIII; el sistema
de seguridad sería imaginado como un elemento contemporáneo14. No obstante,
esta lectura no atiende a lo complejo de las relaciones entre los sistemas15. Los
mecanismos no se excluyen mutuamente, Foucualt lo explicita: «No hay era de lo
legal, era de lo disciplinario y era de la seguridad»16. Sólo podemos pensar una se-
rie de edificios complejos que van a complicarse en un sistema de correlaciones.

(i) Foucault plantea una serie de ejemplos para diferenciar los mecanismos
de poder:
1) LA LEPRA: la exclusión de los leprosos ya fue estudiada al inicio de His-
toria de la locura. Allí se demuestra que la reclusión de los enfermos mentales
se realizó bajo el modelo de la segregación social de los leprosos en la Edad

12
Vázquez García, F., o. c., nota al pie N° 36., p. 17
13
Foucault, M., Seguridad, territorio y población, p. 131.
14
Ibid., p. 21.
15
Ibid., Aquí presenta el ejemplo del robo:1) para la soberanía se aplica un castigo ejem-
plar; 2) para la disciplina hay una vigilancia y encarcelamiento; 3) para la seguridad hay un
control estadístico. Empero, en (1) ya hay objetivos disciplinarios, porque el ejemplo se aplica
sobre el resto de la población. Y si el robo fue perpetrado por un sirviente, el castigo sería de
una severidad extrema. Ya que se reserva ese nivel de crueldad en casos importante por su
probabilidad, lo que implica mecanismo de seguridad. Hay tensiones similares aparecen (2) y
en (3).
16
Ibid., p. 23.

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D. PERALTA, NOMINALISMO METODOLÓGICO EN MICHEL FOUCAULT: MICRO Y MACRO 623

Media. Muchos leprosarios son usados como hospitales en la época del Gran
Encierro. Por medio de la reclusión en estos antiguos leprosarios se instalan
allí todos los elementos asociales: vagabundos, libertinos, mendigos, impedi-
dos e insensatos. Recién en el siglo XIX, se aplicará la distinción científica del
enfermo mental de las otras figuras17.
2) LA PESTE: en Vigilar y castigar se señala que «si bien la lepra ha suscitado
rituales de exclusión que dieron hasta cierto punto el modelo del gran Encie-
rro, la peste suscitó los esquemas disciplinarios»18. En el caso de la aparición de
la peste, la ciudad es ocupada militarmente, es cercada y se ponen en cuaren-
tena a los habitantes en sus propias casas. Se divide toda la zona en secciones:
con síndicos, centinelas, y médicos. Es un espacio cerrado, recortado y vigilado
con el objeto de evitar los contagios.
3) LA VIRUELA: en Seguridad, territorio y población, se plantea este problema
en términos estadísticos ¿Cuántos son afectados? ¿Qué franja etaria es más aque-
jada? ¿Qué nivel de mortalidad ha alcanzado? ¿Qué peligros de contagios hay?
¿Qué posibilidades de inoculación hay? Así, desde el control sobre la población,
se efectúa una modificación en la situación biológica de la especie. Hay un cálculo
de costos de acuerdo a reglas sobre lo que es óptimo y aceptable para la población.

(ii) En función de este último ejemplo es posible emprender una analítica


de los mecanismos de seguridad. Se estudiarán tres de sus componentes que
permitirán diferenciarlos con los restantes dispositivos de poder. Las catego-
rías analíticas son: el espacio, el acontecimiento y la normalización.
A) EL ESPACIO: en cuanto a lo legal-soberano, su poder se ejercía sobre un
territorio, y sólo se toman a sus habitantes como una multiplicidad de súbditos
sujetos a la voluntad del monarca. En cuanto a la disciplina, se ejerce sobre
los cuerpos individuados. El cuerpo dócil es el efecto de una multiplicidad de
tácticas disciplinaria (lo escolar, lo militar, lo penal, etc.) en un espacio cerra-
do. La disciplina es una modalidad de individuación de las multiplicidades.
En cambio, para la seguridad, la ciudad es pensada en función del problema
de la circulación (de provisiones, mercancías, aire, personas) para garantizar
la higiene, el comercio exterior, conectar los caminos internos con las rutas
exteriores y la vigilancia sobre la totalidad de la población. La seguridad será
un objetivo a cargo del gobierno. La gubernamentalidad busca maximizar los
datos positivos de la realidad poblacional, a su vez, minimizar los datos negati-
vos y se abre a un futuro no controlable.
B) EL ACONTECIMIENTO: para la seguridad gubernamental, el aconteci-
miento que se debe evitar es la escasez. Es un momento en que la producción

17
Foucault, M., Historia de la locura en la época clásica (Vol. 1), Fondo de cultura econó-
mica, México, 2004, p. 78.
18
Foucault, M., Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión, Siglo XXI, Buenos Aires,
2006, p. 202.

PENSAMIENTO, vol. 76 (2020), núm. 290 pp. 619-633


624 PARTE IV: PODERES Y RESISTENCIAS

de alimentos se ha detenido y se deben pensar cómo no llegar a la hambruna


antes que las provisiones se acaben. Los efectos de la escasez son: el alza de
precios, el acaparamiento, el descontento y la revuelta social. El gobierno debe
actuar para que esta secuencia no se inicie, o de ser así, no se complete.
Hasta el siglo XVII, frente a la escasez, la legalidad-soberana y lo disciplina-
rio tienen por objetivo prevenirla. El Estado toma un rol activo para fijar una
limitación de los precios, prohibición del acopio, limitación de la exportación,
restricción para limitar los cultivos. Se sustituyen productos en la siembra (en
Francia, la vid es reemplazada por el trigo). Se aplica un control de precios que
impide el acaparamiento y una legislación impositiva para limitar la circula-
ción especulativa. El resultado de este proceso es reducir el costo de vida de los
trabajadores, y así, abaratar los salarios. Pero esto acarrea pérdidas para el sec-
tor agricultor. La caída del precio del grano hace que la ganancia para el cam-
pesino sea inferior a su inversión. Esta pérdida hace que se reduzca la siembra
para el año siguiente. Y esto genera escasez (lo que en realidad se pretendía
evitar). Estas políticas fueron puestas en marcha por los mercantilistas durante
el siglo XVII. Pero prontamente aparecieron críticas y un modelo alternativo:
la fisiocracia. La libre circulación de granos garantiza la abundancia, y si esta
nueva situación llegara a ser perjudicial (ej. la baja del precio) se aceptan me-
canismo de acopio y de libre exportación para sostener el precio en alza. Esta
ganancia repercute en la expansión de la siembra que asegura la abundancia. Y
si ahora el alza de precio fuese lo perjudicial, esto se detiene y es compensado
por la libre importación.
El pasaje del mercantilismo a la fisiocracia es lo que explica el advenimiento
de la gubernamentalidad liberal. Los mecanismos de seguridad están ligados a la
emergencia de la serie de dominios de saber, en particular: la economía política.
C) LA NORMALIZACIÓN: a toda ley le es intrínseca una normatividad, pero
esta última es algo diferente de las técnicas de normalización. En Voluntad de
saber, Foucault señala que, a partir del siglo XIX, la ley en su aspecto prohibi-
tivo es complementada por el biopoder que pone en juego la norma centrada
en funciones reguladoras19. Además, para la disciplina estas técnicas serán muy
diferentes que, para la seguridad, al punto que decidirá llamar, en Seguridad,
territorio y población, a la normalización disciplinaria con el término de ´nor-
mación´. La disciplina aplica una cuadrícula del espacio para lograr una per-
cepción detallada de sus componentes, identificarlos y modificarlos. Además,
hay una tipificación de los buenos gestos, necesarios para producir un cuerpo
dócil y obediente. Hay una articulación adecuada y una secuenciación del cuer-
po con los objetos y una coordinación de las tareas. Hay un adiestramiento pro-
gresivo y un control permanente. Por último, hay un poder de diferenciación

Foucault, M., Voluntad de saber, «No quiero decir que la ley se borre ni que las insti-
19

tuciones de justicia tiendan a desaparecer; sino que la ley funciona siempre más como una
norma, y que la institución judicial se integra cada vez más en un continuum de aparatos
(médicos, administrativos, etc.) cuyas funciones son sobre todo reguladoras.», p. 175

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D. PERALTA, NOMINALISMO METODOLÓGICO EN MICHEL FOUCAULT: MICRO Y MACRO 625

entre los que alcanza un estado de aptitud óptimo y los ineptos que serán cali-
ficados de anormales.
La normativa disciplinaria se impone desde un modelo ideal. Se trata de
ajustar los comportamientos a ese ideal. Lo normal se define en base a una
norma y dado que es un proceso deductivo, por el cual, se define la normalidad,
este proceso se denomina normación20.
En cambio, para la seguridad, ya en los siglos XVII-XVIII, la viruela era
una enfermedad endémica de un alto índice de mortalidad (1 de cada 7,782
hab.) y la enfermedad reaparecía por oleada cada cinco o seis años. Los pro-
cedimientos de intervención fueron la inoculación, la variolización y la vacu-
nación. Estas técnicas obtuvieron resultados estadísticos de éxito y certeza. Se
integraron a las prácticas médicas —aun sin una confirmación científica, que
sólo se alcanzará en el siglo XIX con Pasteur— por su semejanza con los demás
dispositivos de seguridad.
Aparecen una serie de nociones estadísticas: «enfermedad reinante»21, «es-
tudios de casos». Los casos se dividirán según la edad, las zonas, la profesión.
Se calcula el «riesgo», aparecen riesgos diferenciales, para luego analizar las
escalas de aceleración con la posibilidad de calcular las curvas de normali-
dad22. Su forma de intervención es la organización gubernamental en la forma
de campañas de vacunación, higiene y prevención.
En fin, resumimos las diferencias más pronunciadas entre los mecanismos
disciplinarios y los de seguridad en el siguiente cuadro comparativo:

Disciplina Seguridad
Concentra elementos heterogéneos y los Configura series abiertas y de ampliación
uniformiza en instituciones de encierro al mercado mundial.
Su máxima es dejar hacer, no intervenir
Examina y normativiza todas las
hasta un nivel aceptable por la
conductas hasta los mínimos detalles.
naturaleza.
Es una codificación positiva, fija qué
Regula la realidad social dada en función
parámetros de normalidad se deben
de estadísticas.
alcanzar
Genera una realidad artificial Regula una realidad natural
Aplica una normación trascendental Aplica una normatividad estadística

20
Foucault, M., Seguridad, territorio y población, «para destacar el carácter primario y fun-
damental de la norma», p. 76.
21
Foucault, M., El nacimiento de la clínica: una arqueología de la mirada médica, Siglo
XXI, Buenos Aires 2001. «Hautesierck proponía un plan que comprendía cuatro series
paralelas y sin límites: estudio de las topografías, observaciones meteorológicas, análisis de
las epidemias y de las enfermedades reinantes, descripción de los casos extraordinarios» p.
52. Y también p. 162.
22
Foucault, M., Seguridad, territorio y población, p. 83.

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626 PARTE IV: PODERES Y RESISTENCIAS

(iii) Por último, en tercer lugar, Foucault inquiere acerca de la relación de


las formaciones de saber y la población. Si bien, en Las palabras y las cosas23,
había indagado cómo en los siglos XVII-XVIII se produce una ruptura epis-
témica respecto a los tratamientos y abordaje. Se pasa de un análisis de la
riqueza a la economía política, se pasa de la Historia Natural a la biología, y
de la Gramática General a la filología histórica. En los tres casos se toma como
punto de ruptura, como discontinuidad histórica, con un objeto tomado como
natural y la práctica de la clasificación de sus componentes, y se toma al hom-
bre como centro de esta nueva forma de investigación que dieron lugar a las
ciencias humanas.
Ahora, por otra parte, en Seguridad, territorio y población, se analizan estos
campos de saber nuevamente desde una nueva perspectiva:
(a) ECONOMÍA POLÍTICA: con el mercantilismo todavía se procede por
un análisis de la riqueza24, pero desde que se considera los interrogantes de
quién produce las riquezas y quién la extrae, la cuestión gira hacia la población
como elemento indispensable. A este respecto, el ejemplo más claro es el estu-
dio estadístico realizado por Malthus en razón al crecimiento y la mortalidad
poblacional.
(b) BIOLOGÍA: se abandonan las técnicas de clasificación de los seres vivos
y a partir de los siglos XVIII-XIX aparecen análisis internos del organismo con
indicaciones referidas a las funciones anatómicas y su relación con el medio am-
biente. Lamarck, Cuvier y Darwin ponen —según sus presupuestos teóricos— en
vinculación a la población de los seres vivos con el medio ambiente según sus
mutaciones orgánicas.
(c) LINGÜÍSTICA: la gramática general que también empleaba la clasifica-
ción se deja de lado. Con la filología histórica, aparece la preocupación por las
relaciones, las transformaciones y la circulación de los recursos lingüísticos
entre las distintas poblaciones de Europa. Estos estudios llegarán a postular
finalmente una estructura sintáctica general del lenguaje y una misma raíz in-
doeuropea.
Por nuestra parte, nos atrevemos a señalar que no hay en concreto ningún
cambio de perspectiva, que la discontinuidad está establecida en el mismo pe-
ríodo histórico y por las mismas razones. Es decir, la población ya es un pro-
blema que aparecía en Las palabras y las cosas, por ejemplo: en relación con
el bosque y su usufructo, el crecimiento de los productos agrícolas y cómo eso
afecta a los salarios de los obreros25. Y si la temática abordada en la Historia

23
Foucault, M., Las palabras y las cosas: una arqueología de las ciencias humanas, Siglo
XXI, Buenos Aires, 2013.
24
Ibid., Para el Mercantilismo «el metal precioso era, de suyo, la marca de riqueza»
p. 189.
25
Ibid., p. 273. «toda población, en caso de no encontrar recursos nuevos, está destinada
a extinguirse; y, a la inversa, a medida que los hombres se multiplican emprenden trabajos
más numerosos, más lejanos, más difíciles, menos fecundos de inmediato». p. 271.

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D. PERALTA, NOMINALISMO METODOLÓGICO EN MICHEL FOUCAULT: MICRO Y MACRO 627

de la locura es retomada con un nuevo ímpetu en Vigilar y castigar, algo similar


ocurre aquí. La temática abordada en Las palabras y las cosas se puede poner
en relación con el problema de la gubernamentalidad y la población, mientras
que en cada caso se rechazan los postulados universales: tales como Estado (en
su sentido más abstracto), espíritu de un pueblo, astucia de la razón, etc., y se
persiste con el estudio de casos de orden nominal. Y por lo tanto, en todos los
casos examinados, se demuestra que la población no es un dato preexistente,
sino más bien, es el resultado de la puesta en relación entre estrategias de go-
bierno, de dominios de saber y de un conjunto material dado históricamente.

3. Biopolítica y la gubernamentalidad

Foucault usa por primera vez el término «biopolítica» en una conferencia


en Río de Janeiro en 1974 titulada «El nacimiento de la medicina social». Allí
sostiene que el capitalismo a comienzos del siglo XIX no propone la privati-
zación de la salud, sino que lo profundiza como un asunto público. Toma al
cuerpo como fuerza productiva, y por ello hay un control social de los cuerpos.
«Para la sociedad capitalista lo que más importa es lo biopolítico, lo somático,
lo corporal. El cuerpo es una realidad biopolítica; la medicina es una estrategia
biopolítica»26.
En Defender la sociedad, el filósofo francés considera que, a partir del siglo
XIX, aparece un poder que se hace cargo de la especie humana, se inicia un
proceso que podría denominarse estatización de lo biológico. Mientras que, en
los mecanismos de soberanía, la vida y la muerte eran un asunto que dependía
de la voluntad del soberano. Era el derecho soberano para hacer morir y dejar
vivir. Era el derecho de espada el que hacía patente este poder para matar y su
no ejecución era la actuación del derecho de dejar vivir. En el siglo XIX apa-
rece una novedad, el derecho de hacer vivir y dejar morir, todo lo cual estará
ligado a un nuevo ordenamiento de poder político. Si las técnicas disciplinarias
emergen en el siglo XVIII, en el siglo XIX aparece algo nuevo, que no excluye
a la disciplina, sino que la integra, la modifica en parte y surge gracias a ella27.
La biopolítica se aplica a los hombres, ya no como cuerpos individuados,
sino como una masa poblacional en los procesos de la vida en tanto especie
humana. Estos procedimientos de la biopolítica son los que hemos vistos como
mecanismos de seguridad. La política atiende al crecimiento demográfico de la
población, a la aparición de enfermedades endémicas, e intervendrá en base a
cálculos de costos por medio de campañas gubernamentales y la aplicación se-
rá en la ciudad por medio de seguros (de trabajo, médico, social etc.). Los acon-
tecimientos sobre los que se aplica son de carácter aleatorio, pero tomados en

26
Foucault, M., «El nacimiento de la medicina social» en Obras esenciales, Segunda
Parte: Estrategias de poder, pp. 653-672, Paidós, Madrid, 2010, p. 657.
27
Ibid., p. 219

PENSAMIENTO, vol. 76 (2020), núm. 290 pp. 619-633


628 PARTE IV: PODERES Y RESISTENCIAS

términos estadísticos llegan a ser controlables. La seguridad no ejerce un poder


sobre la muerte, sino sobre los índices de mortalidad. Es un poder que inter-
fiere en los problemas de natalidad, longevidad y mortalidad. Un ejemplo es la
inspección sobre la sexualidad, donde se mezclan mecanismos disciplinarios
tales como el control sobre la masturbación —tema que ya había estudiado en
Los anormales28— con otros mecanismos de biopolítica como el control sobre
la natalidad. Foucault sostiene que: «La sexualidad está exactamente en la en-
crucijada del cuerpo y la población. Compete, por tanto, a la disciplina, pero
también a la regularización»29.
En Voluntad de saber, retoma la cuestión del derecho de hacer vivir y dejar
morir. Este poder sobre la vida se aplica de dos modos diferentes, que no se
oponen. Uno, es un control del cuerpo, para educarlo, aumentar sus fuerzas
y producir docilidad. En el otro, se controla al cuerpo, pero como soporte de
los procesos biológicos por medios de «una serie de intervenciones y controles
reguladores: una biopolítica de la población»30. La dominación sobre la vida se
da en la complementariedad de estas dos tecnologías de poder.
Asimismo, el biopoder está ligado a la consolidación del capitalismo. El Es-
tado, desde sus instituciones, asegura las condiciones para el mantenimiento
de las relaciones de producción dominante, pero también es necesario la exis-
tencia de un proceso de disciplinamiento de los agentes intervinientes y una
regulación de la población en una serie de fenómenos biológicos como la salud
o la reproducción sexual. «La articulación entre el crecimiento de los grupos
humanos y la expansión de las fuerzas productivas y la repartición diferencial
de la ganancia, en parte fueron posibles gracias al ejercicio del bio-poder en sus
formas y procedimientos múltiples»31.
En Defender la sociedad, el filósofo francés se encarga de mostrar que el pa-
saje del modelo de guerra hacia un modelo de gobierno basado en la biopolítca
no deja de tener enormes problemáticas. El derecho de matar que era un rasgo
distintivo del poder soberano, reaparece en el siglo XIX en la biopolítica ligado
a cuestiones raciales. Todos los enfrentamientos desde el inicio de la moderni-
dad, luchas al interior de la sociedad, o luchas entre las naciones son asumidas
bajo el modelo de una guerra de razas. Con el biopoder, el racismo pasa a ser
una cuestión de Estado. Se configura una manera de fragmentar el campo bio-
lógico, de generar un desequilibrio entre los grupos que integran la población32.
Se inserta una lógica binaria donde la posibilidad de vivir está ligada al deber

28
Foucault, M., Los anormales, Curso en el College de France (1974-1975), Fondo de Cul-
tura Económica, Buenos Aires, 2007. Clase de 22 de enero de 1975 «el masturbador, el niño
masturbador, es una figura novísima en el siglo XIX (o en todo caso a fines del siglo XVIII)
y su campo de aparición es la familia» p. 64. El tema atraviesa toda la cursada, reaparece,
por ejemplo, el 5 de marzo, respecto del discurso cristiano y la psicopatología sexual; o en la
última clase, el 19 de marzo de 1975.
29
Foucault, M., Defender la Sociedad, p. 228
30
Foucault, M., Voluntad de Saber, p. 169
31
Ibid., p. 171.
32
Foucault, M., Defender la sociedad, pp. 230-231.

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D. PERALTA, NOMINALISMO METODOLÓGICO EN MICHEL FOUCAULT: MICRO Y MACRO 629

de aniquilar al enemigo. Ya no se contenta con aniquilar al enemigo político,


sino a toda una etnia racial, y con ello se refuerza la propia raza en su pureza.
Todas estas premisas permiten con facilidad deducir el advenimiento de los Es-
tados fascistas. El nazismo es un tipo de gobierno estatal que llevó al máximo
los mecanismos disciplinarios y de seguridad racial33.
Deseamos enfatizar el aspecto crítico que tienen estos textos foucualtianos,
ya que las explicaciones realizadas sobre los mecanismos regulatorios, sobre la
gubernamentalidad, sobre la economía política ligada a la fisiocracia, al libera-
lismo clásico y al neoliberalismo aparecen en Seguridad, territorio y población
y en Nacimiento de la biopolítica, a primera vista, como simples descripciones
históricas, pero deben ser entendidas como lecturas con un fuerte espíritu crí-
tico. Por este motivo, las prácticas de libertad que Foucault buscará a partir de
El Uso de los placeres y Hermenéutica del sujeto (1982) ya no estarán conectadas
en sentido estricto al modelo de gobierno.
Si bien Foucault había afirmado que la biopolítica se implementa de un
modo similar a cualquier forma de Estado, aun así, existen enormes diferen-
cias entre un Estado burocrático, un Estado fascista, un Estado totalitario y un
Estado democrático liberal. En su intento de enfatizar el principio nominalista,
el filósofo francés aclara que la emergencia de políticas neoliberales no puede
ser calificada como fascistas porque con ello se pierden las características dife-
renciales de las formas gubernamentales.
El Estado, para Foucault, es una categoría universal que sólo puede ser
comprendida por medio de las formas históricas concretas de cómo se entre-
lazan los mecanismos de poder. La gubernamentalidad es un sistema que se
establece desde que aparece la población como un problema de gobierno. El
filósofo francés desarrolla tres definiciones de gubernamentalidad. Es un con-
junto de instituciones y procedimientos aplicados para regular los comporta-
mientos generales de la población. Es una tendencia histórica que consolidó al
gobierno como forma de poder y desarrolló una serie de saberes. Es un proceso
histórico que explica cómo se pasa de un Estado jurídico medieval, y del Esta-
do administrativo de los Absolutismos a un Estado gubernamental. La crítica
foucaultiana se aplica a los estudios centrados en la noción de Estado entendi-
da como un concepto que reflejaría una unidad y una funcionalidad rigurosa.
Nada más lejano de los hechos. Por el contrario, la noción de gubernamenta-
lidad revela las transformaciones y los juegos incesantes de poder referidos
a los procedimientos, técnicas, e instituciones ligadas al poder político. Toda
una travesía con enormes mutaciones que la simple noción de «Estado» no
permite observar. Foucault señala que lo que caracteriza nuestra modernidad

33
«Los dos mecanismos, el clásico y arcaico que daba al Estado derecho de vida y muer-
te sobre sus ciudadanos, y el nuevo mecanismo organizado alrededor de la disciplina y la
regulación, en síntesis, el nuevo mecanismo de biopoder, coincidieron exactamente. De modo
que podemos decir lo siguiente: el Estado nazi hizo absolutamente coextensos el campo de
una vida que ordenaba, protegía, garantizaba, cultivaba biológicamente y, al mismo tiempo,
el derecho soberano de matar a cualquiera, no sólo a los otros, sino a los suyos», Ibid., p. 235.

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630 PARTE IV: PODERES Y RESISTENCIAS

no es la estatización de la sociedad sino más bien la «gubernamentalización


del Estado»34.
En Nacimiento de la biopolítica, Foucault retoma su investigación del año
anterior, donde muestra que la Razón de Estado y el Estado de policía que ha-
bían guiado las formas de gobierno del Estado monárquico son reemplazadas
por una racionalidad liberal de gobierno. Una nueva forma de racionalidad
gubernamental ligada a los problemas de la industrialización y el crecimiento
demográfico. La lógica de poder entre las naciones cambia al alcanzar un equi-
librio europeo. No obstante, la razón liberal no deja de estar ligado a la expan-
sión imperialista fuera del continente europeo. Una racionalidad guiada por la
economía política y conectada a la organización de una biopolítica aplicada a
la población35.
El liberalismo no debe ser entendido como un dispositivo que fomenta las
tecnologías del yo, sino como una técnica de poder que toma al mercado como
un mecanismo o régimen de veridicción y como una forma de limitación del
ejercicio del poder público. Foucault se interroga ¿qué parámetro podemos
usar para afirmar que el régimen monárquico centralizado posibilitaba más
o menos libertad que el régimen liberal? Nuevamente, en función del nomi-
nalismo metodológico, el autor señala que la libertad no es universal, es una
«relación actual entre gobernantes y gobernados»36. El liberalismo antes que
garantizar tal libertad, es «consumidora de libertad». La gubernamentalidad
liberal tiene la necesidad de las libertades económicas capitalistas. Luego ad-
ministra esa libertad y actúa como su garante. Su tarea es ser productora de
libertad, pero a la vez, impone «limitaciones, controles, coerciones, obligacio-
nes con amenazas»37.
El sistema disciplinario configuraba una realidad artificial, las instituciones
de encierro se perfilaban en función de un ideal de sociedad perfectamente dis-
ciplinada y obediente. Por nuestra parte, consideramos que, en el liberalismo,
se configura artificialmente una idea de «naturalidad» de la sociedad civil. Esa
naturalidad es tan artificial como las instituciones disciplinarias porque es el
resultado de prácticas gubernamentales, es decir, de un ejercicio de poder po-
lítico. Foucault muestra que los Estados deben producir una legislación inter-
nacional de intervención para evitar la hegemonía de un país sobre los demás
(EE. UU., desde su independencia, impuso tarifas aduaneras proteccionista
contra la hegemonía inglesa).
Asimismo, el mercado no es un elemento natural, hay políticas para crear
compradores por medio de mecanismos de asistencia. Igualmente, debe haber

34
Foucault, M., Seguridad, territorio y población, p. 137.
35
Foucault, M., Nacimiento de la biopolítica, En sus manuscritos de la primera clase El
filósofo asevera que es necesario: «Estudiar al liberalismo como marco general de la biopolí-
tica», en la clase señala: «una vez que se sepa que es ese régimen gubernamental denominado
liberalismo se podrá captar que es la biopolítica», p. 41.
36
Ibid., p. 83.
37
Ibid., p. 84.

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D. PERALTA, NOMINALISMO METODOLÓGICO EN MICHEL FOUCAULT: MICRO Y MACRO 631

una legislación antimonopólica y, por último, Foucault marca que los obreros
deben tener una calificación necesaria para la división social del trabajo, pero
sobre todo deben carecer de herramientas políticas para actuar sobre el mer-
cado laboral38.
Además, la línea divisoria entre el estado de libertad y un estado de peligro-
sidad es regulada por la seguridad gubernamental. Pero es propio del capita-
lismo extender los emprendimientos económicos a inversiones cada vez más
peligrosas. La libertad capitalista conquista el espacio que antes ocupaba un
estado de cosas peligrosas. Lo cierto es que en el siglo XIX hubo una fascina-
ción por la peligrosidad: literatura policial, campañas de vacunación e higiene.
El expansionismo imperialista del siglo XIX se explica como resultado de esta
racionalidad liberal y el gobierno debe crear nuevos mecanismos de seguridad:
cajas de ahorro, planes de seguridad laboral, seguridad médica, etc. Las estra-
tegias de seguridad son el reverso y la condición del liberalismo39.
Con todo, el discurso en el que se expresa la racionalidad liberal no deja
de estar ligado a una fobia por el Estado. Pero nuevamente el filósofo fran-
cés insiste en no interpretar este fenómeno como un crecimiento desmedido
del Estado, sino más bien como el proceso inverso. Lo que caracteriza a las
sociedades occidentales de mitad del siglo XX es la proyección de un Estado
mínimo. Hay dos formas, desde una gubernamentalidad de Partido político,
que signaría al último período del régimen soviético; y la gubernamentalidad
liberal. Foucault rechaza el postulado según el cual, frente a un Estado repre-
sor, éste necesariamente debe ser calificado de fascista y enfrentado por meca-
nismos de terrorismo clandestino e insurgente. La propuesta del filósofo parece
ir por la afirmación de los derechos de los gobernados, pero más adelante no
profundiza esta idea.
Vázquez García acierta al considerar que las tecnologías del yo y las prácti-
cas de libertad vienen a reemplazar las estrategias de gobierno. Sin embargo,
no se comprende por qué insistir en que las técnicas del gobierno neoliberal
nos ayudarían a entender ciertas prácticas de libertad. Si bien allí se enfatiza
en la autonomía de los gobernados, en la cultura psicoterapéutica, en la auto-
rresponsabilidad, en tomar a cada desocupado como un empresario de sí mismo
que debe optimizar sus propios recursos40. En cambio, nuestra lectura nos lleva
a enfatizar que Foucault, por un lado, rechaza la idea de libertad en el modelo li-
beral como simple ideología, pero por el otro, sólo puede ser entendida como un
mecanismo de poder. En cuanto tal nunca deja de ser un sistema de dominación,
y es por ello, que su proyecto debe abandonar las estrategias de gobierno y pro-
fundizar una comprensión ética de los sujetos. Nuestra opinión es que el Libera-
lismo no tiene ningún privilegio ético respecto de los demás modelos políticos. El

38
Ibid., p. 85.
39
Ibid., p. 86.
40
Vázquez García, F., o. c., p. 15.

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632 PARTE IV: PODERES Y RESISTENCIAS

«ethos crítico»41 respecto del Estado no es un rasgo diferenciador del Liberalis-


mo, lo que Foucault toma de ella es cómo en su formación histórica está ligada a
los mecanismos de regulación y cómo reaparece en la sociedad contemporánea.
Por último, resulta evidente que, con el advenimiento de la vigilancia disci-
plinar y fundamentalmente con las políticas de seguridad en el orden poblacio-
nal la figura del soberano ha sido modificado. Y esto se advierte en la diferencia
entre los primeros textos contractualistas y sus últimas formaciones teóricas.
La figura del soberano es alterada con mayor profundidad por la gubernamen-
talidad, que por la disciplina. Desde el pensamiento contractualista de Rous-
seau, reaparece la cuestión de la soberanía, pero a partir de ese momento, va a
pasar a estar ligada a la voluntad general del pueblo.
Por último, podemos comprender que los aportes realizado por Antonio
Negri y en especial por Gilles Deleuze están referidos a las mutaciones de las
relaciones de poder en el nivel de lo micro. Lo que Deleuze denomina sociedad
de control, tiene que ver con la crisis de las disciplinas. Los hospitales crean
consultorios externos, la empresa reemplaza a la fábrica, hay una modulación
de los sueldos y una competencia entre trabajadores de un mismo nivel. El
control social pasa a realizarse sobre espacios abiertos42. Esta característica
parece derivarse de los mecanismos de seguridad que funcionan al configurar
una serie abierta de acontecimientos aleatorios.

Conclusiones

Hemos podido ver que el corte histórico realizado por Foucault, a mitad del
siglo XVIII es el momento cuando emergen dos nuevas formas de ejercicio del
poder: lo disciplinario y la seguridad, ambos se configuran en oposición al po-
der soberano. Unos de los peligros de la hipótesis de una triangulación sistémi-
ca del poder político es borrar las discontinuidades marcadas por los estudios
foucaultianos. Nuestra hipótesis ha sido que los mecanismos de seguridad se
despliegan en los dos planos analíticos que hemos intentado examinar: tanto
en lo micro como en lo macro.
El hecho más sobresaliente de nuestra investigación quizás sea el elemento
a remarcar, según el cual, hay en lo micro una normalización propiamente de
los mecanismos de seguridad y que se distinguen de la normación disciplinaria.

41
Ibíd., p. 16 recordemos que el comunismo —por poner un simple ejemplo— tiene una
posición igualmente crítica respecto de la función del Estado. A izquierda y a derecha, el
Estado recibe fuertes cuestionamientos, el Liberalismo no intentan desarticular la estructura
profunda del orden estatal.
Foucault, M., Defender la Sociedad, allí el filósofo afirma que los mecanismos de bio-
política y de los de soberanía funcionan de un mismo modo en Estados socialistas y en no
socialistas., p. 237.
42
Deleuze, G., «Control y devenir» y «Post-scriptum sobre las sociedades de control».
En: Deleuze, G., Conversaciones, Editora Nacional, Madrid, 1990.

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Normalización biopolítica y normación disciplinaria se hallan ambas al nivel


micro, no son incompatibles. A su vez, ciertos ejercicios de la gubernamenta-
lidad se establecen a nivel macro —por ejemplo, las regulaciones sobre la po-
blación—. Además, estos ejercicios regulatorios chocan y alteran el orden legal
del poder soberano.
Hemos intentado demostrar: 1) las diferencias entre los mecanismos sobera-
nos y disciplinarios, en razón al paso del suplicio al encierro; 2) las diferencias
entre los mecanismos disciplinarios y los reguladores, respecto de la norma-
lización; 3) las diferencias entre los mecanismos reguladores y los soberanos,
en cuanto al control del territorio soberano y de la población por el gobierno.
Creemos que sería posible insistir en una serie de interrogantes al respecto:
¿qué compatibilidades persisten entre lo soberano y lo disciplinarios? ¿Qué
compatibilidades entre lo disciplinario y la seguridad? ¿Qué compatibilidades
hay entre lo soberano y lo regulatorio? ¿Se cumple en los cursos de Foucault
del 78 y del 79 la explicación que relaciona los mecanismos de seguridad con la
biopolitica y, a la vez, con la gubernamentalidad?
El nominalismo metodológico nos propone un método que posee grandes
beneficios, para evitar cualquier razonamiento deductivo que antes no depende
de comprobaciones empíricas en base a datos históricos concretos. Y debemos
enfatizar que los estudios sobre elementos globales, sobre las relaciones entre
los Estados-nación son igualmente estudiados por este mismo método, pero
siempre con el imperativo de permanecer en datos concretos y no partir de los
universales que fueron configurados por la filosofía política clásica: Estado,
Naturaleza, libertad. Incluso la lucha de clases debe atender sus condiciones
materiales concretas y no partir de un ideal metafísico.

Universidad Nacional de General Sarmiento (Argentina)  Darío Peralta


cuadrosfilosoficos.1@[Link]

[Artículo aprobado para publicación en diciembre de 2016]43

43
Revisado en julio de 2020.

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