CONSTITUCIONAL II
UNIDAD 1:
CONSTITUCION: En una visión formal es posible definirla como, ley en sentido amplio,
escrita, suprema (dicho carácter dado por nuestro Art. 31), rígida (En otros términos,
reformable mediante un procedimiento establecido en la misma, específicamente en
el Art. 30, “La necesidad de reforma debe ser declarada por el congreso con el voto de
dos terceras partes, al menos, de sus miembros, pero no se efectuara sino por una
Convención convocada al efecto”), a su vez, posee la dicha de ser el poder
constituyente (originario en 1853/60, derivado en caso de aplicar lo estipulado en el
Art.30).
Es dable entenderla en un sentido moderno con las siguientes características:
División de Poderes
Sistema Republicano
[Link]
Dichos puntos pueden definirse como elementos materiales.
Alberdi la definía como EL PROYECTO POLITICO DE UN PAIS.
CLASES DE CONSTITUCION:
Escrita, Formal y Codificada: Se caracteriza por la reunión sistemática de las normas
expresamente formuladas en un cuerpo unitario.
No escrita o No dispersa: Carece de un cuerpo unitario, puede ser totalmente no
escrita, parcialmente no escrita y parcialmente escrita en normas dispersas.
Material: Vigente y real en la dimensión sociológica del tiempo presente, como modo
de estructura y ordenación de un régimen.
Rígida: Surgida de un poder constituyente formal, no se puede modificar sino
mediante procedimientos establecidos.
Flexible: Falta la distinción entre poder constituyente y poder constituido.
Pétrea: Además, de ser escrita y rígida se declara irreformable.
CONSTITUCION 1853: La constitución argentina de 1853 (constitución histórica o
fundacional) es escrita o codificada, por lo que corresponde a la categoría de
constitución formal.
Surgió en 1853 de un acto constituyente originario y se completó con otro de igual
naturaleza en 1860, al integrarse la provincia de Buenos Aires a la federación que, en la
primera fecha, se formó solamente con trece. Es, entonces, una constitución nueva u
originaria, que dio nacimiento a la República Argentina.
Tomó del tipo racional-normativo la pretensión de planificar hacia el futuro nuestro
régimen político.
PREAMBULO: El preámbulo contiene las decisiones políticas fundamentales, las
pautas del régimen, los fines y objetivos, los valores y principios propugnados, el
esquema del plan o programa propuesto por el constituyente.
La primera definición que encontramos en el preámbulo acoge el principio de que el
poder constituyente reside en el pueblo. "Nos los representantes del pueblo...".
De inmediato cuando dice "por voluntad y elección de las provincias...", reconoce la
preexistencia histórica de las provincias.
La mención al "cumplimiento de pactos preexistentes" da razón de una fuente
instrumental a través de la cual se arribó al acto constituyente.
De inmediato, cuando consigna que la constitución se establece "con el objeto de...".
a) unión nacional; b) justicia; e) paz interior, d) defensa común; e) bienestar general; f)
libertad.
Cuando el preámbulo enuncia: "para nosotros, para nuestra posteridad y para todos
los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino", , hemos de
interpretar varias cosas:
a) una pretensión de durar y permanecer hacia y en el futuro;
b) una indicación de que los fines y valores de su proyecto político deben realizarse ya
y ahora, en cada presente.
e) una apertura humanista y universal de hospitalidad a los extranjeros.
Finalmente viene la invocación a Dios, "fuente de toda razón y justicia". Para el
constituyente, la medida de lo razonable y de lo justo proviene de Dios; los valores que
el preámbulo contiene hunden su raíz última en Dios, Sumo Bien. Nuestro régimen no
es ateo ni neutro, sino teísta.
CONSTITUCION VIGENTE: Dispersa, ya que lo que podría denominarse el "bloque de
constitucionalidad" argentino actual está conformado por un texto central que consta
de un Preámbulo y 129 artículos, con más 17 disposiciones transitorias, y 13
documentos internacionales con jerarquía de texto constitucional (once mencionados
por el Art. 75, inc. 22)
Extensa, ya que si se suman las cláusulas constitucionales y las de los instrumentos de
fuentes internacional con nivel constitucional, el aparato normativo es decididamente
largo, y desde luego, de difícil manejo y memorización.
Cronológicamente mixta, porque sus normas provienen de momentos históricos muy
distintos y espaciados; 1853, 1860, 1866, 1898, 1957 y 1994.
Relativamente rígida, porque si bien solamente puede reformarse mediante una
convención especialmente convocada al efecto (Art. 30), el Congreso está habilitado,
por mayoría de dos terceras partes de la totalidad de los miembros de cada cámara, a
dar rango constitucional a tratados y convenciones sobre derechos humanos (Art. 75,
inc. 22).
PARTE DOGMATICA: Define el programa, el fin y los objetivos de la Constitución (Art. 1
al 43).
PARTE ORGANICA: Regula la organización del gobierno federal (Art. 44 al 129).
CLASIFICACION NORMAS CONSTITUCIONALES:
NORMAS PROGRAMATICAS: Establecen un curso de acción, estas necesitan un
desarrollo reglamentario para su funcionamiento, por ejemplo, el Art. 75 inc. 17
(Incorporado por la reforma de 1994) “Asegurar su participación en la gestión referida
a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten”.
NORMAS OPERATIVAS: Establecen derechos que pueden ser ejercidos por los
ciudadanos, sin necesidad de alguna otra norma que lo habilite, por ejemplo “todos
tenemos derecho a aprender”.
NORMAS MATERIALMENTE NO CONSTITUCIONALES O EN DESUSO: Son aquellas
normas que la sociedad no recepta como una norma valida en este momento, es decir,
no tiene vigencia o validez temporal en este momento, el claro ejemplo es el requisito
que prevé la constitución desde 1853 para ser senador de la Nación.
Ejemplo Art. 55 “… disfrutar de una renta anual de dos mil pesos fuertes…”, esa
exigencia no es una norma que hoy este vigente, a nadie que quiera postularse para
senador se le va acreditar un patrimonio similar, es una norma materialmente en
desuso.
NORMAS ORGANIZATIVAS: Establece como funciona cierto y determinado órgano o
instituto, son todas aquellas que podemos encontrar generalmente en la tercer parte
de la constitución, por ejemplo, aquellas que establecen como se conforma el poder
ejecutivo, como se organiza la corte, las duraciones de los mandatos, etc. También el
Art. 120 que establece el funcionamiento del Ministerio Publico.
INTERPRETACION NORMAS CONSTITUCIONALES:
El criterio de la CSJN es que la interpretación de la Constitución debe ser sistemática,
orgánica, porque ella un todo orgánico y sus disposiciones deben ser aplicadas
concertadamente.
En el caso “Brizuela” se estableció que ningún artículo debe ser interpretado de
manera aislada.
Además, puntualizo en otros fallos que el fin primordial del intérprete es dar pleno
efecto a la voluntad del legislador.
Si la norma dice menos de lo que el constituyente quiso decir, se prosigue con la
interpretación extensiva, en otros términos, es obligación del intérprete ampliar el
texto para hacerlo coincidir con el espíritu del constituyente.
Si la letra dice más de lo que el constituyente tuvo el ánimo de decir, cabe achicar su
sentido y aplicar la interpretación restrictiva.
UNIDAD 2:
DECLARACIONES: Enunciados solemnes de una cuestión fundamental del Estado, se
pueden entender como manifestaciones políticas, económicas, sociales, religiosas,
culturales que configuran y perfilan la Nación Argentina como entidad social, la forma
de gobierno y estado, los recursos económicos y financieros de este, la relación con la
Iglesia Católica, el establecimiento de la Capital del Estado Federal, la importancia de la
agricultura, la industria y las ciencias y las artes.
En principio se declaran las protecciones específicas que aseguran la libertad personal
en sentido amplio y de ellas se han derivado dos garantías en sentido estricto, el
habeas corpus, regulado por la ley y el amparo.
En segundo término, de las declaraciones y derechos subjetivos pueden inferirse
garantías institucionales, tales como las que conforman el Estado de derecho.
PRINCIPIOS: Dworkin considera que los principios están por encima de las normas y
pueden ser de dos tipos:
Directrices Políticas: Estándares que establecen objetivos que han de ser alcanzados,
metas o propósitos sociales, económicos, políticos, etc, son más bien propios del Poder
Legislativos, ya que se suele recurrir a estos como argumentos que justifican las
normas que crean para alcanzar dichos objetivo.
Sentido Estricto: Estándares que establecen ciertas exigencias de la justicia, la equidad
o la moralidad objetiva, son más bien propios del Poder Judicial en el sentido que se
configuran como principios que juegan un papel fundamental en la tarea de
interpretación y aplicación del derecho.
PRINCIPIO DE LEGALIDAD: Art. 19 de la CN “…Ningún habitante de la Nación será
obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe”
Art. 14 de la CN. “Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos
conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio…” También arts. 17 y 18 de la CN
En tanto entendemos que dicho principio se forma con los Arts. 19, 14, 17 (Encuadrado
en materia económica) y el 18 (Encuadrado en materia penal).
PRINCIPIO DE RAZONABILIDAD: Art. 28 de la CN “Los principios, garantías y derechos
reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que
reglamenten su ejercicio.”
Dicho principio se haya además, en el preámbulo de nuestra constitución “Afianzar la
justicia”.
PRINCIPIO DE IGUALDAD: Art. 16 de la CN “La Nación Argentina no admite
prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos
de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos
sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas
públicas.”
Art. 75.- Corresponde al Congreso: 23. “Legislar y promover medidas de acción positiva
que garanticen la igualdad real de oportunidades y de trato…”
PRINCIPIO DE LA MORAL PUBLICA: Art. 19 CN “Las acciones privadas de los hombres que
de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo
reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados (…).”
PRINCIPIO DE LIBERTAD: Art. 18 CN “Ningún habitante de la Nación puede ser penado
sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por
comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de
la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo; ni arrestado sino en
virtud de orden escrito de autoridad competente. Es inviolable la defensa en juicio de
la persona y de los derechos. (…)”
DERECHOS HUMANOS: Una de las definiciones que más nos satisface por su amplitud es
la de Pérez Luño, que entiende a los derechos humanos como “... conjunto de
facultades e instituciones que, en cada momento histórico, concretan las exigencias de
la dignidad, la libertad y la igualdad humanas, las cuales deben ser reconocidas
positivamente por los ordenamientos jurídicos a nivel nacional e internacional”.
El referido autor enriquece dicha definición aún más con la diferencia que traza entre
los derechos humanos y los derechos fundamentales, a los que define como “aquellos
derechos humanos garantizados por el ordenamiento jurídico positivo, en la mayor
parte de los casos en su normativa constitucional... Se trata siempre, por tanto, de
derechos delimitados espacial y temporalmente, cuya denominación responde a su
carácter básico o fundamentador del sistema jurídico político del Estado de Derecho»
Peces Barba, partiendo de una definición similar le agrega: “... y con garantía de los
poderes públicos para restablecer su ejercicio en caso de violación o para realizar la
prestación», por cuanto no se trata sólo del reconocimiento de tales derechos, ya que
la existencia de garantías efectivas también debe integrar el concepto de derechos
humanos.
CARACTERISTICAS PRINCIPALES DE LOS DDHH:
Innatos o inherentes: En el sentido que todo ser humano nace con derechos, y
la única intervención del Estado es para reconocerlos, declararlos y protegerlos
normativamente, pero no conferirlos u otorgarlos.
Necesarios: Como consecuencia de lo anterior, al no depender del hecho
contingente de que el Estado los conceda o no, sino que derivan de la propia
naturaleza humana, deben ser considerados necesarios.
Inalienables: Esta característica también es consecuencia de la anterior, dado
que pertenecen al ser humano por su condición de tal, son inescindibles de su
ser, no pueden transferirse ni renunciarse.
Imprescriptibles: Dado que no se pierden con el transcurso del tiempo, ni con el
desuso, sea que el sujeto no lo ejerza por propia voluntad o por verse impedido
de hacerlo.
Oponibles Erga Omnes: Al no depender de concesión alguna ni de pacto alguno
que los otorgue, los derechos humanos pueden hacerse valer frente a cualquier
otro sujeto de derecho, sean personas físicas o jurídicas particulares, personas
de derecho público estatales y no estatales, funcionarios, etc.
Universales: Podemos afirmar que toda referencia a los derechos humanos
hasta 1945 se encontraba limitada al país en que se formulaba. Es decir, sólo se
atendía a los derechos humanos de los habitantes de ese espacio territorial. La
única excepción que observamos en esa constante son las ideas de los
revolucionarios franceses de 1789, que se propusieron redactar una
declaración que valga para todos los pueblos de la tierra. Desde entonces,
hasta la sanción de la Carta de Naciones Unidas de 1945 y más concretamente
la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 no existen
antecedentes de relevancia en los que se haya consagrado los derechos
humanos con alcance universal.
Indivisibles e Interdependientes: La Declaración Universal de 1948 establece el
derecho de toda persona “a que se establezca un orden social e internacional
en el que los derechos y libertades proclamados se hagan plenamente
efectivos” (art. 28). Ello implica la imposibilidad de jerarquizar los derechos
humanos
LIBERTAD DE LOCOMOCION: La libertad física o ambulatoria está tutelada por el Art.
14 de la Constitución, cuando puntualiza que todo habitante puede entrar,
permanecer, salir y transitar del territorio argentino.
LIBERTAD DE EXPRESION: La libertad de expresión ha tenido un largo desarrollo, a
partir de tres cláusulas constitucionales. La más importante, en el Art. 14, asegura el
derecho de publicar las ideas sin censura previa. La segunda, en el Art. 32, indica que el
Congreso no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta ni que establezcan
sobre ella la jurisdicción federal. La tercera, en el Art. 75 inc. 19, protege “la libre
creación y circulación de las obras de autor”.
DERECHOS SOCIALES: La Constitución original, de 1853/60, prácticamente no incluía
derechos de tipo social, dado que en tal momento el constitucionalismo atravesaba el
tramo liberal-individualista. Fue la reforma de 1949 (con su Constitución derogada en
1956) la que sí los introdujo. Posteriormente, la reforma de 1957 añadió un artículo
“nuevo”, denominado usualmente “14 bis”, quien los añadió al texto actualmente en
vigencia. La reforma de 1994 complementó en parte esa tarea.
DERECHOS DE LOS CONSUMIDORES Y USUARIOS: Han sido instrumentados en un
nuevo Art. constitucional, el 42, por la re forma de 1994. Durante las de liberaciones
de la convención constituyente se llamó a los usuarios y consumidores los “nuevos
débiles”, y la norma refiere tanto a los consumidores de bienes, como a los de
servicios. El citado artículo 42, en apretada versión, garantiza a estos últimos
protección de su salud, seguridad e intereses económicos; una información “adecuada
y veraz” (en la convención constituyente se aclaró que ésta debía ser “objetiva,
detallada, suficiente y exacta”, precisamente “para impedir los abusos de la publicidad
o propaganda”), y a condiciones de trato equitativo y digno.
UNIDAD 3:
DEBERES: Los deberes públicos: Art. 19 CN “…Ningún habitante de la Nación será
obligado a hacer lo que no manda la ley…” a contrario sensu, la norma indica el deber
de cumplir lo que manda la ley.
Art. 32, PSJCR. Correlación entre Deberes y Derechos. 1. Toda persona tiene deberes
para con la familia, la comunidad y la humanidad. 2. Los derechos de cada persona
están limitados por los derechos de los demás, por la seguridad de todos y por las
justas exigencias del bien común, en una sociedad democrática.
DEBER DE FIDELIDAD A LA NACION: Art. 119 CN.- “La traición contra la Nación
consistirá únicamente en tomar las armas contra ella, o en unirse a sus enemigos
prestándoles ayuda y socorro. El Congreso fijará por una ley especial la pena de este
delito; pero ella no pasará de la persona del delincuente, ni la infamia del reo se
transmitirá a sus parientes de cualquier grado.”
DEBER DE DEFENSA DE LA PATRIA Y LA CONSTITUCION: Art. 21 CN.- “Todo ciudadano
argentino está obligado a armarse en defensa de la patria y de esta Constitución,
conforme a las leyes que al efecto dicte el Congreso y a los decretos del Ejecutivo
nacional.”
DEBER DE RESPETO A LAS INSTITUCIONES: Art. 22 CN.- “El pueblo no delibera ni
gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta
Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos
del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición.”
Art. 36 CN.- “Esta Constitución mantendrá su imperio aun cuando se interrumpiere su
observancia por actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático.
Estos actos serán insanablemente nulos…”
GARANTIAS: Dicha expresión se utiliza en el derecho argentino con tres acepciones
distintas. Por un lado, alude a ciertos procesos constitucionales destinados
específicamente a tutelar los derechos constitucionales, al estilo del amparo, habeas
corpus y habeas data.
Por otro, refiere a algunos dispositivos procesales que tutelan al debido proceso, como
el derecho de defensa en juicio, acceso a la justicia, o justicia pronta, o la aplicación de
las penas.
Finalmente se habla de “garantías” con relación a ciertos topes punitivos, que
protegen a los habitantes contra sanciones que pueda imponer el Estado. Algunas
veces, entonces, las “garantías” pueden asimilarse a un “derecho”.
GARANTIAS GENERALES: Nuestro Art. 18 CN establece que ningún habitante de la
Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del
proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por
la ley antes del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí
mismo; ni arrestado sino en virtud de orden escrito de autoridad competente. Entre
otras garantías que lo componen.
En cuanto al Derecho a la Libertad Personal, se cita el Art. 7 del PSJC menciona entre
sus puntos lo siguiente: 1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad
personales. 2. Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por las causas y en
las condiciones fijadas de antemano por las Constituciones Políticas de los Estados
Partes o por las leyes dictadas conforme a ellas. 3. Nadie puede ser sometido a
detención o encarcelamiento arbitrarios.
Dentro del mismo pacto, en el artículo siguiente, es decir, el Art. 8, establece que
“Toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo
razonable por un juez o tribunal competente…”
ESTADO DE SITIO: Es una medida contemplada por la Constitución, de tipo
extraordinario, subraya la Corte Suprema, a utilizar en momentos extraordinarios.
Como causales la Constitución menciona dos (Art.23) conmoción interior y ataque
exterior “que pongan en peligro el ejercicio de esta Constitución y de las autoridades
creados por ella”.
Según la doctrina, puede tener carácter preventivo y reparador.
Quien puede disponerlo son las siguientes autoridades: Para el supuesto de conmoción
interior, el Congreso. Si se encuentra en receso, el presidente (Art. 75, inc. 29). Cuando
el Congreso reinicie sus actividades, tiene que aprobarlo o suspenderlo. Para el caso de
ataque exterior, es el presidente, con acuerdo del Senado (Art. 99, inc. 16). No indica la
Constitución que pasa si el Senado está en receso. En la experiencia concreta, algunas
veces fue declarado por el presidente ad referéndum del Senado, en otras,
directamente.
La Corte Suprema, ante experiencias distintas registradas en la historia loca, terminó
por sostener que la determinación de un plazo es algo obligado para la validez de la
declaración de dicha medida de excepción.
Con relación al lugar donde se lo aplica, el Art. 23 menciona que es en la provincia o
territorio en donde exista la perturbación del orden. La Corte Suprema ha dicho que es
constitucional la declaración para todo el país, si a juicio de quien debe declararlo, así
es necesario.
El Art. 23 advierte que durante el mismo, quedan suspensas allí las garantías
constitucionales. Recordemos que durante el estado de sitio no quedan suspendidos ni
el amparo ni el habeas corpus.
HABEAS CORPUS: El actual Art. 43 de la CN dio tratamiento expreso al habeas corpus,
aunque de hecho, este proceso se infería del Art. 18 de la CN de 1853/60, cuando
indicaba que nadie podía ser arrestado sino en virtud de orden escrita de autoridad
competente.
En este punto, el constituyente de 1994 se inspiro en la ley nacional 23.098, y como
ella, contemplo la acción tanto para atender al habeas corpus reparador o clásico,
como al preventivo, el “restringido” (respeto de lesiones menores a la liberta
ambulatoria) y el que hemos denominado habeas corpus “correctivo”, que tiene por
fin atacar el agravamiento ilegitimo en la forma o condiciones de detención de una
persona.
Recientemente la Corte Suprema ha creado jurisprudencialmente el “habeas corpus
colectivo”, esto es, al interpuesto a favor de un número indeterminado de personas,
de tipo “correctivo”, es análogo al “amparo colectivo”.
ACCION DE AMPARO: Tuvo creación jurisprudencial por la Corte Suprema de Justicia
en los casos “Siri” y “Kot”. La Corte, en definitiva, ubico al amparo como uno de los
“derechos no enumerados” mencionados por el Art. 33 de la CN.
Con posterioridad, en el orden nacional, tuvo diversas regulaciones legales. De tal
modo, existe una multiplicidad de amparos quizá única en el derecho comparado. Por
ejemplo:
Amparo contra actos de autoridad pública.
Amparo contra actos de particulares
Amparo por mora
Amparo sindical
Cada uno de los amparos se ha sancionado en épocas distintas, y con un ritmo
ideológico diferente. Incluso uno de ellos, responde a las pautas autoritarias de un
gobierno de facto.
La reforma de 1994 normo expresamente al amparo en el nuevo Art. 43, lo presento
como una acción genérica de tutela de derechos, con tres variables, el amparo
propiamente dicho, el habeas data y el habeas corpus.
HABEAS DATA: El párrafo 3 del Art. 43 de la CN instrumento, como una variable de la
acción de amparo, al habeas data, aunque sin llamarlo explícitamente así. Puede ser
ejercitado solamente por la persona a quien se refieren los datos del caso, opera
contra “registros o bancos de datos públicos, o los privados destinados a proveer
informes”.
Los objetivos del habeas data dan lugar a distintos subtipos de esta acción: Habeas
data informativo (solamente procura averiguar datos, una de sus alternativas es el
autoral, cuando se investiga quien obtuvo la información, otra, el finalista, en torno a
los objetivos de ese registro), aditivo (generalmente se propone actualizar datos),
rectificador (intenta corregirlos), cancelador (cuando exige borrar datos, en particular
sobre “información sensible” concerniente a ideas políticas, religiosas, morales,
sindicales, enfermedades, comportamiento sexual, etc) y reservador (hipótesis en la
que mantiene la confidencialidad en torno a ciertos datos bien registrados, pero que
legalmente no deben trascender).
La CN agrega que con el habeas data no podrá afectarse el secreto de las fuentes de
información periodística. El propósito del constituyente fue que con el habeas data ni
siquiera se rozara la libertad de prensa.
UNIDAD 4:
LIMITES DE LOS DERECHOS: Los derechos que la constitución reconoce no son
absolutos sino relativos: se gozan y ejercen conforme a las leyes que los reglamentan,
lo cual significa que pueden ser limitados o restringidos, a condición de que la
limitación o restricción resulte razonable.
LIMITACIONES EXCEPCIONALES: Les dan sustento las situaciones de emergencia o
crisis, o como también se suele decir: las situaciones de excepción.
PODER DE POLICIA: Las limitaciones permanentes nos remiten al tema del poder de
policía. Hay dos conceptos del poder de policía, uno amplio, otro estricto. El amplio
proviene del derecho norteamericano; el restringido, del derecho europeo.
AMPLIO: El “police power” del derecho norteamericano ha penetrado en nuestro
derecho judicial. Podemos decir que, en sentido lato, todas las limitaciones que por vía
de reglamentación al ejercicio de los derechos han sido reconocidas por la Corte como
razonables, se han fundado en el poder de policía. Las materias que entran en el
ámbito del poder de policía amplio son múltiples: no sólo razones de seguridad,
moralidad y orden públicos, sino aún mucho más allá: las económicas, las de bienestar
general y las de prosperidad, que hacen al confort, la salud, la educación, etc.
El poder de policía ha sido definido como la potestad reguladora del ejercicio de los
derechos y del cumplimiento de los deberes constitucionales del individuo, la que para
reconocer validez constitucional debe reconocer un principio de razonabilidad que
disipe toda iniquidad y que relacione los medios elegidos con los propósitos
perseguidos.
Si llamamos “poder de policía” a todo cuanto le incumbe al estado para limitar
razonablemente los derechos, en rigor estamos apuntando al poder liso y llano como
elemento del estado, con lo que en verdad nada nuevo agregamos con la fórmula
específica del “police power”.
ESTRICTO: La “porción” del poder estatal que tiene un objeto bien determinado y
específico, cual es el de proteger la salubridad, la moralidad y la seguridad públicas. Tal
es el concepto restringido de poder de policía que emplea la doctrina europea. Poder
de policía sería, pues, para nosotros, el mismo poder del estado cuando se ejerce nada
más que en orden a la protección de la salubridad, moralidad y seguridad públicas, con
el consiguiente efecto de limitar los derechos para hacer efectivos esos objetivos
concretos.
No creemos que el poder de policía estricto (por razón de seguridad, moralidad y salud
públicas) consista solamente en dictar normas (o legislar) en esas materias con efecto
limitativo de los derechos. También es poder de policía cada acto de autoridad
concreto que se cumple con aquel fin (por ej.: inspeccionar un local público, impedir la
entrada al país de un grupo de extranjeros condenados en otro estado, etc.).
“Si se acoge la tesis amplia y, por ende, poder de policía significa toda limitación de
derechos por cualquier objetivo de bienestar, parece que como principio su ejercicio
es propio del estado federal. La reglamentación de esos derechos, prevista en los
artículos 14 y 28 de la constitución, incumbe al estado federal, y dentro de él, al
congreso”
“Si se acoge la tesis restringida y, por ende, poder de policía significa exclusivamente
limitación de derechos nada más que por razón de salubridad, moralidad y seguridad
públicas, la cosa cambia un poco, o bastante. En el derecho judicial emergente de la
jurisprudencia de la Corte encontramos desde muy temprano la afirmación de que el
poder de policía es competencia primariamente provincial, pero eso lo ha dicho
haciendo hincapié en que son incuestionables las facultades policiales de las provincias
para defender el orden, la tranquilidad, la seguridad, la moralidad y la salubridad
públicas”
PAUTAS PARA LAS LIMITACIONES:
En la limitación y reglamentación de los derechos, sea que se invoque o no
como fundamento el poder de policía, deben respetarse los principios de
legalidad y razonabilidad que están contenidos en los arts. 19 y 28 de la
constitución, respectivamente.
La limitación que se inspira en la distribución razonablemente igualitaria de la
libertad deja entrever que la libertad precisa equilibrios para no desmandarse
ni reducirse en provecho o privilegio de algunos y en menoscabo de la efectiva
libertad de otros y de todos.
Cuando se apela a un vocabulario que menciona la competencia limitativa de
los derechos como “suspensión” de derechos, hay que entender que se está
aludiendo a limitaciones y restricciones excepcionales que, en el mejor de los
casos, solamente equivalen a “suspender” el ejercicio de uno o más derechos,
pero no los derechos en sí mismos.
SITUACIONES DE EMERGENCIA: La constitución formal sólo alude a dos
emergencias, la guerra y la conmoción interna. En tanto la constitución material
conoce una emergencia que cabe denominar crisis económica. La constitución
formal encara una especie particular análoga a la de emergencia cuando, con
mucho rigor de condicionamientos y excepcionalidad extrema, autoriza en el art.
99 inc. 3º a que el poder ejecutivo dicte decretos de “necesidad y urgencia”.
ESTADO DE SITIO: El estado de sitio como instituto de emergencia responde a los
siguientes principios: No suspende la vigencia de la constitución, tampoco destruye
ni debilita la división de poderes, cuyos órganos y funciones subsisten plenamente,
se pone en vigor para defender la constitución y las autoridades creadas por ella.
En cuanto a la repercusión sobre los derechos, hay dos pautas: La genérica
consigna que, declarado el estado de sitio en la provincia o el territorio donde
existe la perturbación del orden, quedan suspensas allí las garantías
constitucionales, la específica que prohíbe al presidente de la república condenar
por sí o aplicar penas, pero limita su poder a arrestar o trasladar personas de un
punto a otro, si ellas no prefieren salir del territorio argentino.
GOBIERNO DE FACTO: Como un acercamiento es dable definirlo como, asumir al
gobierno por mecanismos no previstos, sin embargo, por su parte, la revolución tiende
a la modificación institucional.
Bidart Campos, por su parte, entiende que revolución y golpes de estado son
emergencias constitucionales.
La Constitución formal no prevé ni el golpe de estado ni la revolución, uno y otro
rompen la continuidad constitucional en su orden normativo.
El orden de la justicia solamente proporcional validez al golpe de estado y a la
revolución que traducen el ejercicio del derecho de resistencia a la opresión.
Producido un golpe de estado o una revolución suele admitirse que nos hallamos ante
gobernantes o gobiernos de facto.
Como lineamiento general, el triunfo de un movimiento militar permitió siempre al
gobernante de facto, surgido de él, obtener obediencia y lograr reconocimiento de la
CSJN.
Del derecho judicial extraemos las siguientes pautas fundamentales:
El titulo de gobernante de facto no puede ser judicialmente discutido, el gobernante
que dispone de las fuerzas militares y policiales para asegurar la paz y el orden, y está
en condiciones de proteger la libertad, la vida y la propiedad de los habitantes, es un
gobernante de facto susceptible de reconocimiento.
Ese gobernante debe prestar juramento de acatamiento a la constitución, por razones
de policía y necesidad, para mantener protegido al público, los actos del gobernante
de facto deben ser reconocidos como validos, el poder judicial mantiene el control de
constitucionalidad sobre dichos actos.
En la doctrina de facto argentina, recién después de concluido el periodo de facto
1976-1983, se ha comenzado con generalidad a tildar a los ocupantes del poder como
“usurpadores”. Hasta entonces siempre se los considero casi pacíficamente como
gobernantes de facto.
PODER EJECUTIVO EN LA DOCTRINA DE FACTO: El poder ejecutivo es de facto cuando
el “órgano-individuo” (sea un hombre solo, sean varios) accede al “órgano-institución”
sin seguir el mecanismo constitucional o, más bien, violándolo.
Precisando con rigor los conceptos y aplicando la tesis de que para la existencia de un
funcionario de facto se requieren tres condiciones:
Existencia de iure del cargo o función, posesión y ejercicio efectivos del cargo o
función, apariencia de legitimidad en ese ejercicio, podemos sostener que el “órgano-
institución” es de iure, porque esta institucionalizado en la constitución, pero que el
“órgano-individuo” que lo detenta o porta es de facto porque esa detentación se ha
logrado sin seguirse los procedimientos regulares previstos en la CN.
COMPETENCIAS: La CSJN sostuvo que el presidente de la república que en 1930
asumió la dirección del país y se llamo provisional, tuvo los mismos poderes que el
presidente legal consignados en el Art. 86 de la CN, pero no las legislativas ni las
judiciales, y si la fuerza de la necesidad hizo que el funcionario de facto poseyera las
mismas facultades que el derecho, nada justificaba que se le atribuyeran mayores.
Una teoría considera que el poder ejecutivo de facto reemplaza íntegramente al
congreso disuelto y, por ende, que puede ejercer todas las facultades y atribuciones
del congreso y de cada una de sus cámaras.
Otra teoría sostiene que el poder ejecutivo de facto reemplaza parcialmente al
congreso disuelto y, por ende, solo puede ejercer aquellas facultades y atribuciones
del congreso y de cada una de sus cámaras cuando hay necesidad de hacerlo.
UNIDAD 5:
PODER CONSTITUYENTE: Si por “poder” entendemos una competencia, capacidad o
energía para cumplir un fin, y por “constituyente” el poder que constituye o da
constitución al estado, alcanzamos con bastante precisión el concepto global.
Poder constituyente es la competencia, capacidad o energía para constituir o dar
constitución al estado, es decir, para organizarlo, para establecer su estructura
jurídico-política.
Dicha expresión, alude tanto a la facultad o potencia para establecer y alterar la
constitución (poder-función), como a quien lo hace (poder-persona).
El poder constituyente puede ser originario y derivado. Es originario cuando se ejerce
en la etapa fundacional o de primigeneidad del estado, para darle nacimiento y
estructura. Es derivado cuando se ejerce para reformar la constitución.
ORIGINARIO: No está sometido a normas jurídicas preexistentes de derecho positivo,
se lo puede considerar revolucionario e ilimitado (respecto del derecho positivo).
Puede ser fundacional cuando dicta la primera constitución del Estado, al crearse este,
y siempre que actué sin topes normativos, o posfundacional, si opera después de
haberse creado el Estado, pero también libre de reglas jurídicas preexistentes.
Tiene como titular al pueblo o la comunidad, porque es la colectividad la que debe
proveer a su organización política y jurídica en el momento de crearse el estado.
La noción responde a la búsqueda de la legitimidad en el uso del poder constituyente
originario.
El preámbulo de nuestra constitución de 1853-1860 acoge este principio definitorio
cuando incluye la fórmula de “nos los representantes del pueblo…”.
Ahora bien, la ilimitación no descarta:
Los límites suprapositivos del valor justicia (Topes axiológicos o de derecho
natural)
Los límites que pueden derivar colateralmente del derecho internacional
público (Por ejemplo, tratados, estos son Topes Normativos)
El condicionamiento de la realidad social con todos sus ingredientes, que un
método realista de elaboración debe tomar en cuenta para organizar al estado.
(Topes Facticos)
Un poder constituyente originario debe satisfacer una doble justificación (origen y de
ejercicio).
La legitimidad de origen nace de métodos legítimos de designación de quien ejerza el
poder constituyente (elecciones limpias, cuando se trata de un poder constituyente
democrático)
La legitimidad de ejercicio deriva, especialmente, del dictado de una constitución
intrínsecamente justa.
DERIVADO: Es el sometido a reglas jurídicas preexistentes de derecho positivo, casi
siempre importa un poder de reforma (cambios importantes) o enmienda (cambios
secundarios) de una constitución previa, en otros casos posee también poder de
reemplazo, ya que puede estar facultado para sustituir una constitución por otra.
Es limitado, ello se advierte claramente en las constituciones rígidas (cualquiera sea el
tipo de rigidez).
En las flexibles, que se reforman mediante ley ordinaria, tal procedimiento común
viene a revestir también carácter limitativo, debido a que a pesar de la flexibilidad la
constitución sólo admite enmienda por el procedimiento legislativo, y no por otro.
Hay que añadir que un tipo de límite puede provenir asimismo de tratados
internacionales que con anterioridad a la reforma constitucional se han incorporado al
derecho interno. Y ello aun cuando se hayan incorporado en un nivel
infraconstitucional, porque después de que un estado se hace parte en un tratado no
puede, ni siquiera mediante reforma de su constitución, incluir en ésta ningún
contenido ni ninguna norma que sean incompatibles con el tratado, o violatorias de él.
Cabe destacar que se discute si el poder constituyente derivado significa, en realidad,
poder constituyente (para algunos, solo importa un poder legislativo extraordinario).
A la legitimidad de origen y de ejercicio se les debe sumar, el respeto a las normas
constitucionales, legales y reglamentarias que condicionan su comportamiento
(legitimidad formal).
REFORMA: Con respecto al procedimiento reformatorio, existen en la doctrina y en el
derecho comparado diversas etapas para su ejercicio.
Fundamentalmente son tres:
La etapa de iniciativa o de declaración, en la que se establece que es necesario
proceder a la reforma y se la impulsa
La etapa de revisión propiamente dicha (o constitutiva), en la que la reforma se
lleva a cabo
La etapa ratificatoria (o de eficacia), en la que se confiere eficacia a la reforma
realizada, para que tenga vigencia normológica.
Nuestra constitución sólo regula dos etapas: la de iniciativa, y la de revisión; no hay
etapa ratificatoria.
INICIATIVA: A cargo del congreso, al que el art. 30 le encomienda declarar la necesidad
de la reforma. No dice la norma cómo debe trabajar el congreso, ni qué forma debe
revestir el acto declarativo; sólo fija un quórum de votos. El congreso trabaja con cada
una de sus cámaras por separado, coincidiendo ambas, el congreso dicta una ley. El
acto declarativo tiene, entonces, forma de ley.
El derecho espontáneo establece (con excepción de lo que se hizo en 1948) que al
declarar la necesidad de la reforma, el congreso debe puntualizar los contenidos o
artículos que considera necesitados de revisión.
La fijación del temario demarca inexorablemente la materia sobre la cual pueden
recaer las enmiendas. La convención no queda obligada a introducir reformas en los
puntos señalados, pero no puede efectuarlas fuera de ellos.
El acto declarativo requiere por la norma escrita del art. 30 un quórum especial. Es
también el derecho espontáneo el que señala la forma de computarlo.
El art. 30 exige dos tercios de votos de los miembros del congreso, hace alusión del
total de miembros en cada cámara por separado (aun cuando las dos sesionaran
reunidas en asamblea); no sobre el total de los miembros en ejercicio, ni sobre el total
de los presentes.
El congreso puede fijar plazo a la convención. Es optativo, y a veces se ha establecido,
y otras veces no. El derecho espontáneo, entonces, habilita usar una solución y la otra.
El art. 30, con su silencio sobre el punto, consiente cualquiera de las dos.
REVISION: No pertenece al congreso, ni siquiera con procedimiento agravado. La
constitución la remite a un órgano ad-hoc o especial, que es la convención
reformadora. No tenemos reparo en llamarla convención “constituyente”, desde que
ejerce poder “constituyente” derivado.
El art. 30 tampoco dice cómo se compone tal convención, ni de dónde surge. El
derecho espontáneo determina que el cuerpo electoral es convocado para elegir
convencionales constituyentes.
El congreso podría, sin embargo, arbitrar otro medio, estableciendo directamente
quiénes han de componer la convención convocada a efectos de la reforma. Lo que no
puede es integrar la convención con sus propios legisladores.
Si al declarar la necesidad de la reforma el congreso estableciera un plazo para que la
convención sesionara, el vencimiento del mismo provocaría automáticamente la
disolución de la convención, que perdería su habilitación para continuar trabajando o
para prorrogar sus sesiones.
Si, al contrario, el congreso se abstiene de fijar aquel plazo al declarar la necesidad de
la reforma, la convención no está sujeta a lapso alguno, y nadie puede limitárselo
después. El plazo significa, asimismo, que las reformas efectuadas después de vencido,
son inválidas o inconstitucionales
La convención tiene límites, en primer lugar, los contenidos pétreos (Visión de Bidart
Campos, en la actualidad la mayoría de los constitucionalistas no adhieren a dicha
opinión), en segundo lugar, el temario fijado por el congreso al declarar la necesidad
de la reforma; no está obligada a introducir reformas, pero sólo puede llevarlas a cabo
dentro del temario señalado, en tercer lugar, el plazo, si es que el congreso se lo ha
fijado.
Ha de tenerse presente que también hay un límite heterónomo proveniente de los
tratados internacionales preexistentes incorporados al derecho argentino.
PODER CONSTITUYENTE DE LAS PROVINCIAS: Dada la forma federal de nuestro
estado, las provincias que lo integran como partes o miembros son también estados, y
disponen de poder constituyente para organizarse.
Que las provincias tienen capacidad para dictar sus respectivas constituciones es
innegable. Lo establece el art. 5º de la constitución como obligación: “cada provincia
dictará para sí una constitución…”
El poder constituyente originario de las provincias que se ejercita cuando dictan su
primera constitución, tiene determinados límites positivos.
LIMITES: Las constituciones provinciales deben adecuarse:
Al sistema representativo republicano
A los principios, declaraciones y garantías de la constitución federal
Deben asegurar: El régimen municipal, ahora con la explícita obligación de
cubrir la autonomía de los municipios en el orden institucional, político,
administrativo, económico y financiero, a tenor del art. 123, la administración
de justicia, la educación primaria. No deben invadir el área de competencias
federales.
CONTROL: En el texto de 1853, hasta la reforma de 1860, el poder constituyente
provincial quedaba sometido a un control de constitucionalidad político, a cargo del
congreso federal.
Suprimido tal mecanismo de control político, las constituciones provinciales sólo son
susceptibles de control judicial de constitucionalidad, conforme al mecanismo de
funcionamiento del mismo, con base en los arts. 31 y 116 de la constitución.
Estamos ciertos que el estado federal no puede, ni siquiera a través de una convención
reformadora de la constitución federal, alterar lo que las constituciones provinciales
disponen para su propia reforma.
UNIDAD 6:
PODER LEGISLATIVO: En la Argentina es ejercido por el Congreso de la Nación, se trata
de un órgano constitucional por su origen (Art. 44 CN “Un Congreso compuesto de dos
Cámaras, una de diputados de la Nación y otra de senadores de las provincias y de la
ciudad de Buenos Aires, será investido del Poder Legislativo de la Nación.), complejo
por su estructura, pluripersonal por su integración, representativo por la selección de
sus integrantes y deliberativo por la naturaleza de su actividad.
BICAMERALIDAD: En abstracto, la adopción de la bicameralidad puede responder a
dos causas, por un lado la necesidad de asegurar la revisión y por el otro la necesidad
de asegurar la representación.
En el primer caso se pone énfasis en la competencia legisferante del órgano y en la
consecuente conveniencia de que los proyectos quedan sujetos a un doble análisis
(Cámara de origen y Cámara revisora) antes de convertirse en leyes.
En el segundo caso, se pone énfasis en la naturaleza deliberante del órgano y en la
consecuente conveniencia de que su composición refleje la pluralidad de los intereses
sociales, ya sea de base territorial, étnico-lingüístico, religioso o corporativo.
RAZONES DE LA BICAMERALIDAD EN LA ARGENTINA: En la Argentina, la adopción de
la bicameralidad responde a una exigencia representativa de las provincias,
preexistentes y creadoras de la federación.
A tono con esta circunstancia, el Congreso de la Nación conjuga la representación
global del pueblo en la Cámara de Diputados y la representación territorial de las
provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la Cámara de Senadores.
CLAUSULAS CONSTITUCIONALES REFERIDAS A LA CONFORMACION DE LAS
CAMARAS:
CÁMARA DE DIPUTADOS:
Condiciones de Elegibilidad: El Art. 48 de la CN dispone que para ser diputado se
requiere haber cumplido la edad de veinticinco años, tener cuatro años de ciudadanía
en ejercicio, y ser natural de la provincia que lo elija, o con dos años de residencia
inmediata en ella.
Duración del Mandato: Expresa en el Art. 50 de la CN, los diputados duraran en su
representación por cuatro años, y son reelegibles, pero la Sala se renovara por mitad
cada bienio, a cuyo efecto los nombrados para la primera Legislatura, luego que se
reúnan, sortearan los que deban salir en el primer periodo.
Vacancia: Conforme al Art. 51 de la CN, en caso de vacante el gobierno de provincia o
de la Capital, hace proceder a elección legal de un nuevo miembro.
Presidencia: Las autoridades de la Cámara de Diputados no surgen de la CN sino de la
ley de acefalia en el caso del presidente, y del propio Reglamento de la Sala, en el caso
de los vicepresidentes.
CÁMARA DE SENADORES:
Elegibilidad: De acuerdo al Art. 55 de la CN, son requisitos para ser elegido senador,
tener la edad de treinta años, haber sido seis años ciudadano de la Nación, disfrutar de
una renta anual de dos mil pesos fuertes, o de una entrada equivalente, y ser natural
de la provincia que lo elija, o con dos años de residencia inmediata en ella.
Duración del Mandato: El Art. 56 de la CN dispone que los senadores duran seis años
en el ejercicio, y son reelegibles indefinidamente, pero el Senado se renovara a razón
de una tercera parte de los distritos electorales cada dos años.
Presidencia: El Art. 57 de la CN dispone que el vicepresidente de la Nación será
presidente del Senado, pero no tendrá voto sino en el caso que haya empate en la
votación. También el Art. 58 de la CN dispone que el Senado nombrara a un presidente
provisorio que lo presida en caso de ausencia del vicepresidente, o cuando este ejerce
las funciones de presidente de la Nación.
NORMAS COMUNES A DIPUTADOS Y SENADORES:
INCOMPATIBILIDADES: Pueden ser absolutas, en el sentido de no salvables, o relativas,
en el sentido de allanables mediando autorización de la Cámara respectiva.
Absolutas: Explicitas de acuerdo al Art. 73 de la CN “Los eclesiásticos regulares no
pueden ser miembros del Congreso, ni los gobernadores de provincia por la de su
mando”. El Art. 105 dispone que los ministros no pueden ser senadores ni diputados,
sin hacer dimisión de sus empleos.
También pueden ser Implícitas, por ejemplo, quienes cumplen funciones judiciales no
pueden ser legisladores, pues de otro modo se lesionaría irremediablemente el
principio republicano de división de poderes.
Relativas: Afirma el Art. 72 de la CN que ningún miembro del Congreso podrá recibir
empleo o comisión del Poder Ejecutivo, sin previo consentimiento de la Cámara
respectiva, excepto los empleos de escala.
COMPETENCIAS DE CADA CÁMARA:
CÁMARA DE DIPUTADOS:
Recibir los proyectos de Ley presentados por iniciativa popular (CN Art.39)
Iniciar el proceso de consulta popular para un proyecto de ley (CN Art. 40)
Iniciar las leyes sobre contribuciones y reclutamiento de tropas (CN Art. 52)
Acusar ante el Senado, en juicio político, al presidente y vicepresidente de la
Nación, al jefe de Gabinete de ministros, a ministros del Poder Ejecutivo y a
miembros de la Corte Suprema (CN Art. 53)
CÁMARA DE SENADORES:
Juzgar en juicio político a los acusados por la Cámara de Diputados (CN Art. 59)
Autorizar al presidente de la Nación para que declare el estado de sitio en caso
de ataque exterior (CN Art. 61)
Ser cámara de origen en la Ley Convenio, sobre coparticipación federal de
impuestos (CN Art. 75 Inc. 2)
Ser cámara de origen de leyes que promuevan políticas tendientes al
crecimiento armónico de la Nación y el poblamiento de su territorio (CN Art. 75
Inc. 19)
Prestar acuerdo al Poder Ejecutivo para la designación de magistrados
judiciales, embajadores, ministros plenipotenciarios, encargados de negocios y
de oficiales superiores de las Fuerzas Armadas (CN Art. 99 Inc. 4, 7 y 13)
DIFERENCIAS:
DIPUTADOS:
257 diputados elegidos directamente por el pueblo de las provincias y de la
ciudad de Buenos Aires.
El número de diputados por distrito es proporcional a su población.
La duración de los mandatos de los diputados es de cuatro años.
SENADORES:
72 senadores.
Tres por cada provincia y tres por la Ciudad de Buenos Aires.
La duración de los mandatos de los senadores es de seis años.
SESIONES: Reuniones validas de las Cámaras del Congreso previstas por la Constitución
y por los reglamentos internos, y las hay de diferentes tipos:
PREPARATORIAS: Destinadas a considerar los diplomas de los legisladores electos y, en
su caso, incorporarlos para constituir el órgano y elegir autoridades
ORDINARIAS: Se extienden desde el primero de marzo hasta el treinta de noviembre
de cada año, periodo dentro del cual el órgano legislativo ejerce en plenitud sus
atribuciones, su apertura es realizada por el presidente de la Nación, reunidas al efecto
ambas cámaras.
PRORROGADAS: Constituyen una extensión del periodo ordinario, de modo que el
órgano legislativo ejerce en este lapso su competencia en plenitud, la prorroga puede
ser dispuesta por el propio Legislativo o por el Ejecutivo, tienen fecha de inicio y
finalización fijadas al momento de su convocatoria.
EXTRAORDINARIAS: Convocadas especialmente para el tratamiento de temas
taxativamente enunciados, el texto constitucional no prohíbe la autoconvocatoria del
Congreso, y cuando refiere al Poder Ejecutivo como sujeto convocante no aclara que
“solo” o “únicamente” el presidente es el que puede hacerlo.
ESPECIALES: Convocadas por situaciones excepcionales, normalmente protocolares,
los Reglamentos de ambas Cámaras consideran como sesiones especiales aquellas que
se celebran en días y horas no preestablecidos.
STATUS JURIDICO DE AMBAS CÁMARAS: El Status de las Cámaras del Congreso es
igualitario aunque no simétrico, que sea igualitario significa que tienen la misma
valencia y que (en general) deben actuar ambos para que la voluntad del órgano se
manifieste.
Que no es simétrico significa que tienen distinta integración, diferente
representatividad, competencia sobre algunos temas y aun roles decisionales
diferenciados para los proyectos de ley en razón de erigirse Cámara de origen o
revisora.
INMUNIDADES: Prerrogativas institucionales destinadas a garantizar el
funcionamiento independiente del Congreso.
Hay que destacar que, corresponde rotular a estas prerrogativas como inmunidades y
no como privilegios, pues estos denotan una situación de injusta discriminación propia
de regímenes predemocráticos.
La interpretación del alcance de las mismas por parte de la justica ha sido amplia,
sosteniendo que la injerencia del Poder Judicial en el tema violenta la división de
poderes.
Y que la única sanción posible para un legislador que se excede en el uso de estas es la
atribuida a cada Cámara, en el ejercicio de la potestad disciplinaria.
INMUNIDAD DE OPINION: Se prohíbe molestar, acusar o interrogar judicialmente a los
legisladores por las opiniones y discursos que pronuncien o realicen en ocasión del
ejercicio de su función, dentro o fuera del recinto (Art. 68).
INMUNIDAD DE ARRESTO: Se impide arrestar al legislador (desde el día en que es
electo hasta el cese de su mandato) salvo en caso de ser sorprendido in fraganti en la
comisión de un crimen que merezca pena de muerte, infamante u otra aflictiva.
O luego de que la Cámara a la que pertenece, en juicio público decida suspenderlo en
sus funciones, quitándole la inmunidad correspondiente (desafuero) para que el juez
competente pueda juzgarlo (Art.70).
COMISIONES: Son órganos internos de las Cámaras que, conformados por legisladores,
tienen competencia para el estudio, análisis y dictamen de asuntos específicos.
Conforme a su reconocimiento jurídico, las comisiones parlamentarias pueden
clasificarse en:
Constitucionales (Ejemplo, Comisión Bicameral Permanente Art. 100 inc. 13).
Legales (Revisora de Cuentas, Ley 14.179).
Reglamentarias (Previstas en los Reglamentos de cada Cámara, ejemplo,
Presupuesto y Hacienda).
Conforme a su composición pueden clasificarse en:
Simples (Se integran con legisladores de una sola Cámara).
Complejas o bicamerales (Se integran con legisladores de las dos Cámaras,
ejemplo, Comisión Bicameral Permanente).
Conforme a su temporalidad pueden clasificarse en permanente o ad hoc (verbigracia:
comisiones investigativas).
BLOQUES: Constituyen agrupamientos de legisladores, conformados al interior de cada
Cámara, basados en sus afinidades políticas.
Suelen ser la expresión parlamentaria organizada de los partidos o las alianzas políticas
en orden a su actuación en las Cámaras.
Eligen sus autoridades y mantienen una disciplina interna que les permite consolidar la
expresión política en los diversos debates en las Comisiones y en el recinto.
QUORUM: Es el número mínimo de legisladores que, estando presentes en el recinto,
habilitan a sesionar válidamente.
El quórum normal o regular está fijado en el Art. 64 de la CN, cuando afirma que
ninguna de las Cámaras del Congreso entrara en sesión sin la mayoría absoluta de sus
miembros.
El Reglamento de la H.C.D.N. lo norma en su artículo 15.
Puede la Cámara quedarse sin quórum tras la apertura y continuar válidamente la
reunión (supuesto contemplado en el art. 177).
Pero llegado el caso de votar, nuevamente deberá verificarse el número de presentes,
y en su caso, llamarse a los diputados que se encuentren en antesalas (art. 176).
De no obtenerse el quórum, se cerrará el debate y será imposible la votación (art.
150), debiendo levantarse la sesión.
Para evitarlo, la Cámara podrá no consentir que un legislador se retire del recinto (art.
178).
MAYORIA: Cantidad determinada de votos favorables para que las decisiones de la
Cámara sean validas, constitucional y reglamentariamente.
MAYORIA ABSOLUTA: Más de la mitad de los miembros, más de la mitad de los
presentes en número suficiente para formar quórum.
Una cantidad de miembros o votos en un cuerpo parlamentario, sobre cuya
determinación exacta hay dos criterios bien diferenciados, para unos significa “más de
la mitad”, y para otros “la mitad más uno”.
Cabe destacar que es el principio general, sin embargo, la CN establece excepciones a
esta regla, por ejemplo, en el Art. 75 Inc. 22.
MAYORIA CALIFICADA O ESPECIAL: La que se atribuye a los casos a los que se les da
especial importancia, puede ser de 2/3 o de 3/4 de los miembros, más que mayoría
absoluta.
MAYORIA RELATIVA O MAYORIA SIMPLE: Un grupo o una cantidad de votos más
números que los opuestos, superioridad de votos, en cualquier numero.
GARANTIAS: Son prerrogativas otorgadas a los legisladores o a las Cámaras con el
objeto de asegurar la autonomía de su actividad y de su funcionamiento
respectivamente.
Pueden clasificar en individuales (asignadas a los legisladores) y colectivas (asignadas a
las Cámaras).
INDIVIDUALES: Se puede citar la remuneración, en cuanto el Art. 74 establece que los
servicios de los senadores y diputados son remunerados por el Tesoro de la Nación,
con una dotación que señalara la ley.
Y las garantías parlamentarias reconocidas por la CN son las de opinión y de arresto.
COLECTIVAS: Con respecto al tribunal de la incorporación de sus miembros, el Art. 64
de la CN dispone que, cada Cámara es juez de las elecciones, derechos y títulos de sus
miembros en cuanto a su validez.
Es dable destacar que se debate, con relación a esta competencia asignada a las
Cámaras, si ha sido otorgado a titulo “exclusivo” y “excluyente” o si, no inhibe la
actuación previa o posterior de tribunales administrativos o judiciales con competencia
electoral.
En concordancia con el Dr. Horacio Rosatti, considero que la competencia reconocida a
cada Cámara lo es a efectos de garantizar la autonomía del órgano, pero no como un
privilegio para arrasar con lo decidido por los órganos competentes y desconocer la
decisión del pueblo expresada en las urnas.
También lo son colectivas las facultades disciplinarias, la elección de sus propias
autoridades, la facultad y obligación de normar su propio reglamento, etc.
ELECCION DE SUS PROPIAS AUTORIDADES: Salvo el caso de la presidencia de la
Cámara de Senadores que está establecida por la propia CN, el resto de las autoridades
de cada Cámara es determinado por ellas mismas, lo propio ocurre con las Comisiones
de cada Cámara y las Comisiones bicamerales.
FACULTADES DE SU REGLAMENTO: El Art. 66 dispone que cada Cámara hará su
reglamento.
En dicho corpus normativo se regula lo relativo a la estructuración y desarrollo de las
distintas sesiones, el número, competencia y funcionamiento de las Comisiones
internas, la técnica de la presentación de los proyectos, las funciones del personal
técnico y administrativo de cada Cámara, etc.
Además hay que destacar que, el Congreso define y aprueba el presupuesto de cada
una de sus Cámaras al momento de votar la Ley anual de Cálculo de Recursos y Gatos.
FACULTADES DISCIPLINARIAS: El Art. 66 de la CN establece que cada Cámara podrá
con dos tercios de votos, corregir a cualquiera de sus miembros por desorden de
conducta en el ejercicio de sus funciones, o removerlo por inhabilidad física o moral
sobreviniente a su incorporación, y hasta excluirle de su seno.
CORRECCION: Los reglamentos de ambas cámaras tipifican como “desorden de
conducta” a actitudes tales como la interrupción reiterada de un legislador al uso de la
palabra de otro, a los insultos o expresiones ofensivas proferidas en ocasión de una
reunión o debate, etc.
La corrección prevista consiste en un conjunto de medidas que deben ser aplicadas
gradualmente, por ejemplo, invitación a que el legislador de explicación de sus
afirmaciones o retire lo dicho, formal llamamiento al orden, prohibición del uso de la
palabra durante el resto de la sesión, etc.
REMOCION: Lo “Sobreviniente” a la incorporación del legislador puede no solo ser la
causa de la inhabilidad (física o moral) sino también su conocimiento, aunque la causea
sea anterior pero desconocida.
En el caso de inhabilidad física, no se trata de una sanción sino de la ponderación de
una circunstancia que debe venir precedida por los informes médicos respectivos.
En el caso de inhabilidad moral, la ponderación no debe entenderse referida a la moral
individual o personal del legislador, pues en ese caso, la CN incurriría en la
contradicción de violar la reserva del Art. 19 de su propio texto.
Respecto de la exclusión por inconducta, la decisión de la Cámara suele ser precedida
por el informe de una Comisión de pares que analiza la actitud del legislador y propone
al plenario la sanción.
Para la aplicación de cualquiera de las hipótesis, debe entenderse que los dos tercios
de votos mínimos exigidos deben computarse sobre los presentes que formen
quórum.
Respecto de la aceptación de la renuncia de un legislador, la doctrina se divide en
torno a si puede ser rechazada cuando es presentada de modo “indeclinable”, para
algunos autores no podría ser rechazada y para otros si podría ser desestimada
mediando razones valederas.
UNIDAD 7:
FUNCION LEGISLATIVA: Al congreso se lo llama órgano legislativo o “poder legislativo”,
porque legisla, en el reparto orgánico y funcional que la técnica del poder efectúa, la
función primordial y fundamental de este órgano es emitir la ley. Pero no la función
única.
El congreso, además de legislar, cumple funciones administrativas, realiza actividad
genuinamente política, y a veces también jurisdiccional.
En segundo lugar, quiere decir que en la estructura de los órganos de poder,
“únicamente legisla el congreso”; no lo hace el ejecutivo ni lo hacen los jueces.
FORMACION Y SANCION DE LEYES: El proceso legislativo de formación de la ley consta
de tres etapas o fases:
A) La iniciativa o formulación del proyecto
B) La constitutiva o de “sanción” del proyecto
C) La de eficacia, o de promulgación y publicación de la ley.
La iniciativa puede provenir del seno del mismo congreso, o del poder ejecutivo y, con
la reforma de 1994, también del cuerpo electoral en la forma prevista en el art. 39 de
la constitución.
Por su parte, la etapa constitutiva, consistente en la sanción del proyecto, está a cargo
del congreso y transita por los cauces que regulan los arts. 78 a 84. Después de la
reforma, también puede insertarse el mecanismo de la consulta popular previsto en el
art. 40 de la constitución.
Finalmente, La etapa de eficacia está a cargo del poder ejecutivo; en los casos en que
la propia constitución dispone excepcionalmente que la promulgación sea automática,
o que el proyecto sancionado no puede ser vetado, o que queda sancionado como ley
(por ej., en los arts. 40 y 83) el margen de arbitrio de que dispone normalmente el
ejecutivo en la etapa de eficacia se reduce mucho.
Solamente el congreso ejerce la competencia de legislar materialmente, pero no todas
las competencias a las que reviste con forma de ley son ley en sentido material.
Una conducta ejemplarizada por el derecho espontáneo consiste en la expedición de
todos los actos del congreso con forma de ley. El congreso cumple todos sus actos
dictando leyes, es decir, con “forma de ley”. Aparecen de este modo actos que por su
esencia, materia, contenido o sustancia, no son legislativo (sino político o
administrativo) pero que tienen forma de ley.
La constitución ofrece el siguiente panorama: Solamente prevé en forma expresa el
procedimiento para la sanción de leyes, pero ninguna norma establece expresamente
que todos los actos y competencias del congreso deben expedirse con forma de ley.
Si pasamos revista al articulado de la constitución, dentro y fuera del art. 75, vamos a
saber que algunas normas imputan al congreso la función de “legislar”, y otras utilizan
verbos diferentes.
Así, encontramos: “admitir” y “erigir” provincias (art. 13), “declarar” la necesidad de
reforma constitucional (art. 30), “someter” y “convocar” a consulta popular (art. 40);
entre otros.
ASPECTO PROCESAL SANCION DE LA LEY: El ejercicio de la función legislativa como
etapa o fase constitutiva de la ley en el marco de la estructura de poder está a cargo
del congreso, y transita separadamente en cada cámara.
La cámara donde empieza el tratamiento del proyecto se llama “cámara de origen”, y
la otra se llama “cámara revisora”.
Cuando en el proceso de formación de la ley se intercala una consulta popular
vinculante, el cuerpo electoral —que no es un órgano del poder estatal— participa
desde la sociedad con su voto afirmativo o negativo en el comicio, y si es afirmativo
convierte en ley al proyecto consultado.
Cada cámara aprueba por sí el proyecto, siguiendo los mecanismos previstos en los
arts. 78 a 84. Lograda tal aprobación en las dos, el proyecto queda sancionado,
usándose para la sanción la fórmula establecida en el art. 84: “El Senado y Cámara de
Diputados de la Nación Argentina, reunidos en congreso… decretan o sancionan con
fuerza de ley”.
La sanción del proyecto de ley es un acto complejo, porque requiere el concurso de
dos órganos, que son cada una de las cámaras. Acto complejo interno o intraórgano,
porque concurren a formarlo las voluntades de cámaras que pertenecen a un mismo
congreso.
Y todavía más: a este acto complejo de la sanción de la ley se le añade, en la etapa de
eficacia, la voluntad de otro órgano (poder ejecutivo con refrendo ministerial) que
promulga la ley, con lo que la ley también es un acto complejo interórganos o externo,
ya que concurren las voluntades del congreso y del poder ejecutivo.
En el caso de consulta popular, concurre desde la sociedad la decisión del cuerpo
electoral participante, que integra al acto estatal con una voluntad ajena al aparato
gubernativo.
MECANISMOS CONSTITUCIONALES DE LA SANCION DE LEY: En el procedimiento de
formación y sanción de las leyes que ahora regulan los artículos 77 a 84, hay algunas
innovaciones res-pecto de la constitución antes de su reforma, las encontramos en los
artículos 77, 79, 80, 81, 82 y 84.
Los actuales artículos 78 y 83 no han modificado a los que eran 68 y 72, los cambios
recaen desde el señalamiento de la cámara de origen, hasta el derrotero del proyecto
en su tránsito por las dos cámaras, y su promulgación o su veto, más el veto parcial y la
promulgación parcial.
Sin entrar al detalle en la explicación de las distintas etapas del procedimiento, cabe
señalar que el art. 81 imprime un trámite más acelerado que el que antes estaba en
vigor; el 79 introduce la novedad de la aprobación en particular del proyecto por
comisiones de las cámaras; se prohíbe la sanción tácita en el art. 82; y se ha
reglamentado la posible promulgación parcial en el art. 80.
CÁMARA DE ORIGEN: El art. 77 establece: “Las leyes pueden tener principio en
cualquiera de las Cámaras del Congreso, por proyectos presentados por sus miembros
o por el Poder Ejecutivo, salvo las excepciones que establece esta Constitución.”
El nuevo texto no consigna directamente la mención específica de esas excepciones,
que ahora sobrepasan a las dos tradicionales previstas en el art. 44 del texto anterior,
mantenidas en el actual art. 52.
Es bueno entonces clarificar la norma de los arts. 52 y 77, y agrupar las leyes que en
virtud de otros artículos deben iniciar su tratamiento en una cámara determinada; o
sea, las que no pueden tener a cualquiera de ellas como cámara de origen para iniciar
el tratamiento del proyecto.
Son las siguientes: Leyes sobre contribuciones (igual que antes) en cámara de
diputados, leyes sobre reclutamiento de tropas (igual que antes) en cámara de
diputados, leyes cuyos proyectos son propuestos por ciudadanos en ejercicio del
derecho de iniciativa previsto en el art. 39; en cámara de diputados, etc.
DELEGACION LEGISLATIVA: El art. 76 dice: “Se prohíbe la delegación legislativa en el
Poder Ejecutivo, salvo en materias determinadas de administración o de emergencia
pública, con plazo fijado para su ejercicio y dentro de las bases de la delegación que el
Congreso establezca.
La caducidad resultante del transcurso del plazo previsto en el párrafo anterior no
importará revisión de las relaciones jurídicas nacidas al amparo de las normas dictadas
en consecuencia de la delegación legislativa.”
Bidart Campos sostiene que, no es razonable suponer que la constitución deja opción
libre para usar la delegación legislativa o los decretos de necesidad y urgencia en las
mismas situaciones, ni para imaginar que son remedios alternativos a emplear por las
mismas causas.
CLASES DE LEYES QUE DICTA EL CONGRESO:
LEYES FEDERALES: Las leyes federales, de difícil conceptuación genérica, pueden serlo
por razón de la materia (por ej.: fiscal, electoral, partidos políticos, nacionalidad,
administración de justicia, etc.); de las personas (embajadores, ministros
plenipotenciarios, etc.), y excepcionalmente de lugar (fronteras).
Guastavino define así al derecho federal: “es el sancionado por el legislador nacional
tendiente a la consecución, de modo inmediato, de todos los fines que se atribuyeron
al congreso y al gobierno federal por el preámbulo y los preceptos de la constitución.”
Cabe destacar que las leyes federales son aplicadas judicialmente en todo el país por
los tribunales federales.
LEYES COMUNES: Las leyes nacionales u ordinarias de derecho común son las que
sanciona el congreso cuando, en el art. 75 inc. 12, se alude a los códigos llamados “de
fondo”, que pueden dictarse en cuerpos unificados o separados (civil, comercial, penal,
de minería, y de trabajo y seguridad social).
Las leyes de derecho común son aplicadas judicialmente por tribunales federales o
provinciales según las personas o las cosas caigan en una jurisdicción o en otra (art. 75
inc. 12).
LEYES LOCALES: Las leyes locales que dicta el congreso no deben confundirse con las
leyes “provinciales” que, por reducir su vigencia al ámbito de una provincia, se llaman
también, dentro de ese ámbito, leyes “locales”.
Las del congreso son leyes “nacionales locales”, y las de provincia son leyes “locales
provinciales”. También son leyes locales las propias de las competencias de la
legislatura de la ciudad de Buenos Aires (art. 129), análogas a las de las legislaturas
provinciales.
LEYES SECRETAS: En principio son inconstitucionales por violar la regla de publicidad
de los actos estatales. Además, no obligan con el alcance del art. 19, porque si son
secretas no se puede conocer lo que mandan y lo que prohíben.
FUNCION DE COLABORACION: Dicha función se expresa en un sinnúmero de
actividades, propias del carácter representativo del órgano, tendientes a posibilitar la
concreción de objetivos constitucionales que el Congreso puede desplegar por si solo o
juntamente con el Poder Ejecutivo.
Esta competencia no está reservada al oficialismo parlamentario, sino también a la
oposición, que puede mejorar, modificar o condicionar proyectos, planteos o
decisiones políticas de alto impacto.
FUNCION POLITICA DE CONTROL: Los controles que ejerce el Congreso de variado
tipo, podríamos citar los siguientes:
Control político: Se despliega en los pedidos de informes, la interpelación de
funcionarios y el juicio político.
Control de cuentas públicas: El Congreso lo realiza en distintos momentos, ya
sea de modo directo o partir de los informes de organismos técnicos
específicos.
Control de legalidad y transparencia: Ejercido sobre el accionar de los
funcionarios del Estado y de empresas y de particulares, valiéndose para ello de
las facultades de investigación.
FUNCION JURISDICCIONAL: El juicio político es un juicio por cuanto está dirigido a
evaluar la responsabilidad de un funcionario por medio de un proceso, que es dirimido
por un jurado, estando las causales, el procedimiento y las posibles sanciones
previamente establecidas.
Y es político, por cuanto lo que se evalúa es el desempeño del funcionario, a fin de
determinar la continuidad o cese de su mandato.
El Art. 53 de la CN establece que son posibles de juicio político el presidente,
vicepresidente, el jefe de Gabinete de ministros, los ministros del Poder Ejecutivo y los
miembros de la CSJN.
El listado constitucional constituye un numerus clausus, admitiendo como excepción la
incorporación de los titulares del Ministerio Publico, en la medida en que se trata de
una institución a la que la CN luego de la reforma de 1994, ha querido asimilar en
jerarquía a los poderes tradicionales (Legislativo, Ejecutivo y Judicial).
Es dable resaltar que son causales de su promoción, conforme al Art. 53 de la CN, el
“mal desempeño del cargo”, el “delito en el ejercicio de sus funciones” o los “crímenes
comunes”.
PROCESO: La acusación debe formularse por escrito y esgrimir sus fundamentos, es
presentada en la Cámara de Diputados y remitida a la comisión interna permanente
del órgano para su estudio.
La comisión, previo análisis de los antecedentes que se le remitan con la acusación (y
los que obtenga por si misma), y garantizada la defensa del acusado mediante citación
y audiencia para que declare, emite dictamen recomendando la prosecución de la
causa o su archivo.
A la Cámara de Senadores le corresponde juzgar en juicio público a los acusados por la
Cámara de Diputados, debiendo sus miembros prestar juramento para este acto.
Cuando el acusado es el presidente de la Nación, el Senado será presidido por el
presidente de la CSJN (Conforme al Art. 59).
Para declarar la culpabilidad es necesario reunir una mayoría de dos tercios de los
miembros presentes que formen quórum.
El fallo condenatorio dispone la destitución del acusado y eventualmente su
inhabilitación para ocupar empleos de honor, de confianza o a sueldo de la Nación.
El fallo absolutorio conlleva por su parte, el reintegro de pleno derecho del acusado al
ejercicio de su cargo y la imposibilidad de volver a ser juzgado políticamente por los
mismos hechos.
Cabe destacar, que con respecto al fallo condenatorio este no es pasible de revisión
judicial, salvo cuando se ha privado al condenado del derecho de defensa o cuando ha
mediado un error en el computo de los votos con los que se definió la voluntad del
órgano colegiado.
PODERES IMPLICITOS: El Art. 75 Inc. 32 consagra los denominados poderes implícitos.
Al congreso compete “hacer todas las leyes y reglamentos que sean convenientes para
poner en ejercicio los poderes antecedentes y todos los otros concedidos por la
presente constitución al gobierno de la Nación Argentina”.
La fórmula no deja lugar a dudas de que la constitución concede poderes implícitos, lo
que equivale a afirmar que en la distribución de competencias entre estado federal y
provincias, hay “delegación” implícita a favor del primero.
Se podría inferir que no hay poderes implícitos del congreso cuando se pretende
ejercerlos sin actividad legislativo, en realidad, esto no es exacto. Es verdad que los
poderes implícitos que “expresamente” cuentan con una norma a su favor en el inc. 32
han sido conferidos únicamente para legislar, pero fuera de esos poderes implícitos
hay “otros poderes implícitos”.
A estos “otros” el congreso puede ejercerlos por inherencia a toda su masa de
competencias, aunque allí no aparezca para nada su función legislativa.
En consecuencia, es dable hacer un desdoblamiento en los poderes implícitos del
congreso: Para legislar, hay una norma expresa (el inc. 32) que se los otorga, para
cumplir otras actividades no legislativas, no hay norma expresa que los conceda, pero
existen en virtud de toda la masa de competencias asignadas al congreso.
UNIDAD 8:
PODER EJECUTIVO: La CN llama a la cabeza del Poder Ejecutivo “presidente de la
Nación Argentina” (Art. 87), aunque el Art. 75 inc. 21, lo denomina “presidente… de la
República”.
En la práctica periodística a menudo se alude a él como “presidente de los argentinos”,
cuya clasificación es incorrecta, puesto que no es presidente de personas individuales
ni de la comunidad argentina, sino mas bien, de la persona jurídica Estado, donde hay
nacionales y extranjeros.
También se lo conoce como primer magistrado, por supuesto que el titulo no es
desacertado en función de ser rotulado por la CN como “jefe supremo de la Nación”
(Art. 99 Inc. 1).
COMPOSICION: La doctrina discute si el Poder Ejecutivo argentino es unipersonal (cabe
destacar que esta posición es mayoritaria), o colegiado, es decir integrado por el
presidente y sus ministros.
Siguiendo a Sagues, la interpretación literal conduce a la tesis de la unipersonalidad,
por cuanto el Art. 87 de la CN indica que “el Poder Ejecutivo de la Nación será
desempeñado por UN ciudadano con el título de “presidente de la Nación Argentina”.
Pero a su vez, el Art. 100 precedido del título “Del Jefe de Gabinete y demás ministros
del Poder Ejecutivo”, puntualiza que ellos tendrán a su cargo el despacho de los
negocios de la Nación, y refrendaran y legalizaran los actos del presidente por medio
de su firma, sin cuyo requisito carecen de eficacia.
Por supuesto que de ahí se desprende que, salvo excepciones, el presidente no pueda
actuar sin, al menos, un ministro, el Poder Ejecutivo resultaría, entonces
inevitablemente compuesto.
CONDICIONES DE ELEGIBILIDAD: El Art. 89 de la CN dice que para ser elegido
presidente o vicepresidente de la Nación, se requiere haber nacido en el territorio
argentino, o ser hijo de ciudadano nativo, habiendo nacido en país extranjero, y las
demás calidades exigidas para ser elegido senador.
Con respecto a estas últimas, refiere a tener treinta años de edad, haber sido seis años
ciudadano de la Nación, renta de dos mil pesos fuertes anuales o entrada equivalente,
y natural de la provincia que lo elija o con dos años de residencia inmediata en ella.
MECANISMOS DE ELECCION: La reforma de 1994 simplifico sensiblemente el
procedimiento anterior de elección de presidente y vicepresidente, el cual era por
medio de colegios electorales.
En cuanto al tiempo, dispuso que la elección, ahora directa por el cuerpo electoral, se
hará dentro de los dos meses anteriores a la conclusión del mandato del presidente en
ejercicio (Art. 95).
ETAPA PREELECTORAL: Deben registrarse los candidatos ante la justicia electoral, el
juez electoral de la Capital dictara resolución, apelable ante la Cámara Nacional
Electoral.
El Código Nacional Electoral en su Art. 61 párrafo 3 dispone que en el supuesto de
renuncia, fallecimiento o incapacidad sobreviniente, el candidato presidencial será
reemplazado por el candidato a vicepresidente que, en caso de vacancia de este
último, la agrupación política que lo haya registrado deberá proceder a su reemplazo
en tres días.
Tal designación debe recaer en un ciudadano que haya participado en las elecciones
primarias como precandidato de la lista en la que se produjo la vacante.
ETAPA ELECTORAL: La reforma de 1994 propicio la elección popular y directa del
presidente y vicepresidente, reputando a todo el territorio nacional como distrito
único.
Cada ciudadano sufraga por una formula indivisible de candidatos a ambos cargos.
Si una formula obtiene en este primer comicio mas del 45% de los votos “afirmativos
válidamente emitidos”, sus integrantes serán proclamados como presidente y
vicepresidente de la Nación.
No se computan los emitidos en blanco o nulificados, cabe destacar que la formula
victoriosa no necesariamente tiene que obtener el 45% de los votos del total de los
inscriptos en el padrón electoral, bastara con lograr el 45% de los votos validos y
afirmativos.
Es dable mencionar que en la CN en su Art. 98 permite otra alternativa para concluir la
elección presidencial en una sola vuelta, la cual es, que la formula victoriosa consiga el
40%, por lo menos, de los votos afirmativos y validos, y además exista una diferencia
mayor del 10% respecto del total de los votos, también afirmativos y validos sobre la
formula que le sigue en número de votos.
JURAMENTO: El Art. 93 de la CN establece que, al tomar posesión de su cargo el
presidente y vicepresidente prestaran juramento, en manos del presidente del Senado
y ante el congreso reunido en asamblea, respetando sus creencias religiosas, de
desempeñas con lealtad y patriotismo el cargo de presidente (o vicepresidente) de la
Nación y observar y hacer observar fielmente la Constitución de la Nación Argentina”.
El nuevo texto elimino del juramento presidencial la mención a “Dios Nuestro Señor y
estos Santos Evangelios”, así como la prevención final, en el sentido que si no se
cumplía el juramento, Dios y la patria demandarían al perjuro. En lugar de ello, indico
que los nuevos magistrados formularían su juramento de acuerdo con sus convicciones
religiosas.
Respaldado por la visión de Bidart Campos y Sagues, considero que el juramente
aparece así como una condición de validez para desempeñar el cargo, por cuanto un
individuo no juramentado seria formalmente presidente de facto.
INCOMPATIBILIDADES: Dispone la segunda parte del Art. 92 de la CN que el presidente
y el vicepresidente, durante el periodo al que corresponden sus nombramientos no
podrán ejercer otro empleo.
El objeto de la prohibición del Art. 92 de la CN parece múltiple, exigir dedicación
completa del presidente a sus funciones constitucionales, y garantizar su
independencia de empleadores o de intereses laborales, financieros, etc, que surjan
del desempeño de otras tareas.
REMUNERACION: El Art. 92 dispone que el presidente y el vicepresidente disfrutan de
un sueldo pagado por el Tesoro de la Nación, que no podrá ser alterado en el periodo
de sus nombramiento, durante el mismo periodo no podrán… recibir ningún otro
emolumento de la Nación, ni de provincia alguna.
De haber inflación, el espíritu de la norma requiere la intangibilidad de la
remuneración, por lo cual habría que ajustarla nominalmente, para tutelar el valor real
de dicho sueldo.
Cabe destacar que tampoco podrá el presidente percibir ingresos de municipalidades o
entidades privadas.
PRERROGATIVAS: El presidente no puede ser destituido sino por medio de juicio
político, circunstancia que le ha conferido una serie de prerrogativas, tales como la de
no ser arrestado sin previa destitución.
Tampoco puede ser sometido a juicio penal, por su parte, el llamado a indagatoria no
se considera medida restrictiva de la liberad, pero si el convocado no concurre, el juez
tendrá que requerir tal juicio político.
DURACIÓN: El Art. 90 de la CN puntualiza que, el presidente y vicepresidente duran en
sus funciones el término de cuatro años y podrán ser reelegidos o sucederse
recíprocamente por un solo periodo consecutivo.
Si han sido reelectos o se han sucedido recíprocamente no pueden ser elegidos para
ninguno de ambos cargos, sino con el intervalo de un periodo.
En tanto, el Art. 91 añade, “El presidente de la Nación cesa en el poder el mismo día en
que expira su periodo de cuatro años, sin que evento alguno que lo haya interrumpido,
pueda ser motivo de que se le complete más tarde”.
VICEPRESIDENTE: La CN de 1853-60 estableció el cargo de vicepresidente con las
mismas condiciones y método de elección que el presidente, a la vez que dura en su
función igual que este y presta análogo juramento.
En cuanto a los roles de este, son básicamente dos:
Reemplazar (Transitoria o definitivamente, según los casos) al presidente.
Presidir el senado, sin voto salvo el caso de empate (Art. 57), preside también
la Asamblea Legislativa, por lo que era llamado, durante el periodo de la
Confederación “presidente nato del congreso”.
La Constitución lo ubica en la sección correspondiente al Poder Ejecutivo (Art. 88 y
siguientes), esto es una clara indicación del órgano del Estado al cual se adscribe,
según el mensaje constitucional.
ACEFALIA PRESIDENCIAL: El desempeño del Poder Ejecutivo debe ser constante, y ello,
más que regla del derecho constitucional, lo es del derecho de necesidad, esto explica
que la Constitución haya detallado diferentes situaciones, y previsto la cobertura del
cargo.
Existen tres supuestos principales, la acefalia presidencial, la acefalia vicepresidencial y
acefalia doble.
Con respecto a la primera de ella, nos remitimos al Art. 88 que expone lo siguiente: “En
caso de enfermedad, ausencia de la Capital, muerte, renuncia o destitución del
presidente, el Poder Ejecutivo será ejercido por el vicepresidente de la Nación”.
Por su parte, la acefalia vicepresidencial, se plantea cuando no existe vicepresidente,
siguiendo con el Art. 88, el cual prevé la vacancia vicepresidencial para los casos de
destitución, muerte, dimisión o inhabilidad.
En tanto, la doble acefalia ocurre cuando no hay presidente ni vicepresidente, se la
llama también “vacancia simultanea”, y está contemplada por la ultima parte del Art.
88 de la CN, producida por la destitución, muerte, dimisión o inhabilidad del
presidente o vicepresidente de la Nación.
El congreso determinara que funcionario público ha de desempeñar la presidencia,
hasta que haya cesado la causa de la inhabilidad o un nuevo presidente sea electo.
JEFE DE GABINETE Y MINISTROS: El Gabinete nacional actualmente está formado por
el jefe de Gabinete de Ministros, los ministros secretarios, los secretarios de la
presidencia de la Nación, y los secretarios de la Jefatura de Gabinete de Ministros que
designe dicho jefe.
Es dable mencionar que a lo largo de su historia ha ido modificándose dicha
conformación, en 1853 la CN estableció cinco ministerios, mencionándolos uno por
uno. Por su parte la reforma de 1898 amplio el número a ocho, dejando su
estructuración a la ley ordinaria.
En cambio la reforma de 1994 dejo la regulación del número de ministerios a lo que
disponga la ley respectiva, solución que es acertada.
Un dato no menor es que los ministros y el jefe de Gabinete son nombrados y
removidos por el presidente, “por sí solo”.
Sin embargo el Art. 100 indica que los ministros “refrendaran y legalizaran los actos del
presidente por medio de su firma”.
En la práctica, tales nombramientos tienen refrendo ministerial, salvo la del ministro
designado en primer lugar por el nuevo presidente.
JEFE DE GABINETE: La reforma de 1994 instrumento dicho funcionario con el fin de
buscar reducir el hiperpresidencialismo argentino, sustrayendo al presidente la
jefatura administrativa de la República.
En concreto, fue pensado como titular de la administración genérica del país, con
poderes reglamentarios en tal área, a mas de ser el puente entre el Congreso y el
Poder Ejecutivo, para lo cual se programo la concurrencia regular al Poder Legislativo y
Obra de la Convención Nacional Constituyente 1994.
Dicho jefe cumpliría además un rol técnico, como era, merced a la división de las
tareas, asumir más dinámicamente la administración activa del país.
RESPONSABILIDADES Y REMOCION: Esta sometido a una doble serie de
responsabilidades, ante el presidente y el Congreso, propias del llamado
“parlamentarismo orleanista”.
Puede, al igual que cualquier ministro, ser destituido por el presidente de la Nación,
esto nos deja ver que ante la menor discrepancia con el titular del Poder Ejecutivo,
este lo remueve, de ser su intención hacerlo, y puede nombrar otro jefe de Gabinete
sin necesidad de contar con acuerdo alguno del Congreso.
Por otro lado, es responsable ante el Congreso, de modo particular según el Art. 101
de la CN, además el congreso es competente para remover al jefe de Gabinete.
Agregado a esto, el jefe de Gabinete es pasible del juicio político.
ATRIBUCIONES: Pueden detectarse tres clases de competencias de este funcionario
regladas por la ley de ministerios, sus modificatorias y decretos concordantes.
ADMINISTRATIVA Y DE GESTION: La más significativa, desde luego, es ejercer la
administración general del país, también le toca efectuar nombramiento de los
empleados de la Administración, excepto los que correspondan al presidente,
hacer recaudar las rentas de la Nación y ejecutar la ley de presupuesto y
cumplimentar las funciones y atribuciones que le delegue el presidente en
materia administrativa o resolver sobre ellas en reunión de gabinete por
indicación del mismo presidente, no puede subdelegar las competencias que le
delegue el presidente.
MATERIALMENTE LEGISLATIVAS: Le corresponde expedir los actos y
reglamentos que sean necesarios para ejercer las atribuciones que le otorga el
Art. 100 de la CN, además de las que le delegue el presidente, con el refrendo
del ministro del ramo al cual el acto o reglamento se refiera.
También puede expedir “resoluciones”, concernientes a los asuntos internos de
su jefatura, que no requieren refrendo o legalización de los ministros.
Una función que es propia del jefe de Gabinete es la de enviar al Congreso los
proyectos de ley de ministerios y de presupuesto, previo tratamiento en
acuerdo del Gabinete y aprobación del presidente.
INSTITUCIONALES: Estas competencias atañen al control del jefe de Gabinete
de ciertos actos del presidente y a las relaciones con los otros poderes.
Le corresponder refrendar los decretos reglamentarios de leyes que dicte el
presidente, como los que dispongan la prórroga de las sesiones ordinarias del
Congreso, o la convocatoria a sesiones extraordinarias, y los mensajes del
presidente que promuevan la iniciativa legislativa.
Con relación al Poder Legislativo, cumple roles especiales, como concurrir a las
sesiones del Congreso y participar en sus debates, pero no votar, u obligatorios
como presentar junto a los ministros una memoria del estado de los negocios
en cada ministerio.
MINISTROS: El Art. 100 de la CN asigna a los ministros dos tareas obligatorias, por su
parte el Art. 104 agrega otra, también imperativa. El Art. 106 suma una cuarta,
opcional y el Art. 71 agrega una quinta labor.
El actual Art. 16 inc. 5 de la ley de ministerios le encomienda coordinar y controlar las
actividades de los ministerios, para lograr coherencia y eficacia.
La primera función es la de tener a su cargo el despacho de los negocios de la Nación
(Art. 100), por eso el Art. 104 los llama “ministros del despacho”.
Asimismo la ley nacional de ministerios les asigna tareas grupales y singulares, las
primeras como integrantes del Gabinete nacional, son la de intervenir en la
determinación de los objetivos políticos, en los programas y estrategias nacionales, en
la asignación de prioridades y de preparación del proyecto de presupuesto, y en todos
aquellos asuntos que le encomiendo el Poder Ejecutivo de la Nación.
En el ámbito singular, en su área específica cada ministro elabora y suscribe los
mensajes y proyectos de leyes, así como los de los decretos reglamentarios, y además,
le toca resolver por si todo asunto concerniente al régimen administrativo de su
respectivo ministerio, entender en la administración de fondos especiales
concernientes a las áreas de su competencia, nombrar, remover y promover al
personal de su jurisdicción en la medida en que lo autorice el régimen de delegación
en vigor, etc.
ATRIBUCIONES DEL PODER EJECUTIVO SEGÚN EL ART. 99:
JEFE SUPREMO DE LA NACIÓN: Claro carácter representativo de nuestro Estado
el cual se materializa en la figura del presidente.
JEFE DE GOBIERNO: Establece las estrategias políticas de un Estado.
RESPONSABLE ULTIMO: Todo lo que la Administración Pública realiza lo tiene
como responsable último.
JEFE DE LAS FUERZAS ARMADAS.
PODER EJECUTIVO FUNCION COLEGISLATIVA: El Poder Ejecutivo ejerce la función
colegislativa a través de su intervención en las etapas de iniciativa, constitutiva (a
través de la facultad del veto prevista en el Art. 80) y de eficacia (Arts. 78 y 80
promulgación y publicación.
Incide asimismo en la actividad parlamentaria al poder prorrogar las sesiones
ordinarias del Congreso o convocar a sesiones extraordinarias, cuando un grave interés
de orden o de progreso lo requiera (Art. 99 Inc. 9).
DECRETOS REGLAMENTARIOS: Con respecto a estos, la Constitución Nacional
establece, en su Art. 99 Inc. 2, que el presidente expide las instrucciones y reglamentos
que sean necesarios para la ejecución de las leyes, cuidando de no alterar su espíritu
con excepciones reglamentarias.
Conforme a la jurisprudencia de la Corte, las normas reglamentarias, si bien
subordinadas a la ley, la completan regulando los detalles indispensables para asegurar
no solo su cumplimiento, sino también los fines que se propuso el legislador.
Ha dicho la CSJN, son tan obligatorias para los habitantes como si sus disposiciones se
encontraran insertadas en la propia ley, siempre que se mantengan dentro de las
limitaciones del Art. 99 Inc. 2.
DECRETOS AUTONOMOS: No son reglamentos de ejecución de la ley, sino
reglamentos sobre materias no reguladas por ley, y reservada a la administración.
Recaen sobre materias propias de la “zona de reserva” de la administración, que no
pueden regularse por ley.
DECRETOS DELEGADOS: El decreto delegado, a diferencia del decreto reglamentario
que ejecuta la ley, y del autónomo que surge de la esfera de reserva de la
administración, se dicta en merito a una habilitación conferida por el Poder Legislativo.
La reforma de 1994 ha previsto la delegación por el congreso al Poder Ejecutivo en el
marco de excepción que traza el Art. 76.
No hay que perder de vista la rotunda prohibición genérica que encabeza a esa norma,
ni la que en el Art. 99 Inc. 3 impide al presidente emitir disposiciones de carácter
legislativo.
DECRETOS DE NECESIDAD Y URGENCIA: Son lo que se dictan sobre materias propias
de la competencia legislativa, cuando una urgencia súbita exige emitir las normas que
el congreso no ha dictado, o suplirlo lisa y llanamente.
La necesidad y la urgencia son las razones justificantes para consentir que se margine
la división de poderes, y que el ejecutivo ejerza una función del congreso.
Esto se encuentra estipulado en el Art. 99 Inc. 3.
El procedimiento a aplicar en los casos de decreto de necesidad y urgencia está
contemplado en el párrafo final del inc. 3 del art. 99, que establece:
“El jefe de gabinete de ministros personalmente y dentro de los diez días someterá la
medida a consideración de la comisión bicameral permanente, cuya composición
deberá respetar la proporción de las representaciones políticas de cada cámara
Esta comisión elevará su despacho en un plazo de diez días al plenario de cada cámara
para su expreso tratamiento, el que de inmediato considerarán las cámaras”.
UNIDAD 9:
PODER JUDICIAL: La CN sigue el modelo estadounidense, y esto importa desde el inicio
una opción política importante, la cual es, erigir un poder especifico, dentro de la
estructura del Estado para asumir la función judicial.
En dicha concepción, el poder es político, porque puede declarar la
inconstitucionalidad de las leyes, actos y normas, y así controlar a los otros dos
poderes del Estado.
De todos modos, tanto en el esquema estadounidense y en el argentino, se observa
con claridad que el Poder Judicial es el políticamente más débil de los tres
programados por la Constitución.
El peso político del Poder Judicial reside en el respeto que le tengan los demás poderes
del Estado y en el prestigio que encuentre en una comunidad, dicho prestigio es
producto de la justicia, prudencia y, sobre todo de la imparcialidad de sus decisiones.
Cabe destacar, que hay dos grandes institutos encargados de proteger la
independencia judicial, la inamovilidad y la intangibilidad de sus remuneraciones.
JURISDICCION FEDERAL: Con fines explicativos, es dable citar a Hugo Alsina, quien
define a la jurisdicción federal como la facultad conferida al poder judicial de la nación
para administrar justicia en los casos, sobre las personas y en los lugares
especialmente determinados por la constitución.
Dicha jurisdicción es ejercida por los órganos que se llaman tribunales de justicia cuyo
conjunto integra el poder judicial federal.
Además de la CSJN como “cabeza” del poder judicial, hay por creación de la ley
tribunales federales de primera instancia (juzgados) y de segunda instancia (cámara de
apelaciones).
Con respecto a sus caracteres, podríamos mencionar las siguientes:
Es limitada y de excepción, lo que quiere decir que solo se ejerce en los casos
que la constitución y las leyes reglamentarias señalan.
Es privativa y excluyente, lo que significa que, en principio, no pueden los
tribunales provinciales conocer de las causas que pertenecen a la jurisdicción
federal.
Es improrrogable si surge por razón de materia o de lugar, por el contrario, es
prorrogable cuando solo surge por razón de las personas, salvo los casos de
competencia originaria y exclusiva de la Corte, que se reputan absolutamente
improrrogables.
COMPETENCIA: Las causas de su competencia quedan sujetas a reglamentación
razonable por ley del congreso (además de la posible “prorroga” por voluntad de las
partes cuando se trata de competencia por razón de personas). Solamente la
jurisdicción originaria y exclusiva de la Corte impide total y absolutamente que la ley la
amplié o la disminuya.
El Art. 116 abarca genéricamente la jurisdicción federal, en cuanto señala que “causas”
y “asuntos” corresponde conocer y decidir a la “Corte Suprema y a los tribunales
inferiores de la nación”, sin hacer división de instancias ni adjudicar competencias a
favor de tribunales de primera instancia o de alzada.
Dicho Art. 116 menciona que a la Corte y a los tribunales inferiores les corresponde el
conocimiento y la decisión de “todas las causas” que versen sobre puntos regidos por
la Constitución, por leyes de la nación y por los tratados con las naciones extranjeras.
En primer término, “todas las causas” quiere decir que entre las allí incluidas no se
exceptúa ninguna, lo cual sirve para impugnar la construcción jurisprudencial de las
cuestiones políticas no judiciables.
En segundo término, “todas las causas” quiere decir que dichas causas deben
necesariamente atribuirse a los tribunales federales (al menos en su instancia final),
mientras las “demás” causas que el Art. 116 individualiza sin precederlas del adjetivo
todas (salvo las de competencia originaria y exclusiva de la Corte que deslinda el 117),
pueden ser excluidas de la jurisdicción federal por ley del congreso, en caso de no
existir el propósito que informa a dicha jurisdicción.
TRIBUNALES INFERIORES A LA CORTE: Es dable mencionar que en el momento de
entrar en funciones la Corte Suprema no existían bajo ella (en el orden nacional) otros
tribunales que los juzgados federales de primera instancia.
El aumento del número de expedientes justifico la creación de entes intermedios entre
esos juzgados y la Corte, de ahí la creación, después de la ley 1893, de cámaras de
apelaciones en el ámbito del Poder Judicial de la Nación.
En la Capital Federal se crearon juzgados nacionales de primera instancia y en las
provincias, los jueces federales de primera instancia, llamados tradicionalmente de
sección, tienen muchas veces competencia universal en lo federal, pero en otros casos,
algunos conocen en lo penal y otros, también federal en lo restante.
El último Código Procesal Penal de la Nación, el cual instrumento el juicio oral en el
ámbito federal y nacional, ha creado nuevos órganos tribunalicios, como una Cámara
Nacional de Casación Penal, que juzga en los recursos de inconstitucionalidad, casación
y revisión, y en el recurso del Art. 445 bis del Código de Justicia Militar.
Con el argumento de aliviar el trabajo de la Corte Suprema, se creó las cámaras
federales de casación en lo contencioso administrativo federal, del trabajo y la
seguridad social, y en lo civil y comercial.
JUICIO POR JURADOS: El Art. 24 indica que el Congreso promoverá la reforma de la
actual legislación en todos sus ramos, y el establecimiento del juicio por jurados.
En tanto el Art. 75 inc. 12 obliga al congreso a dictar leyes generales para toda la
Nación y las que requiera el establecimiento del juicio por jurados.
Por último el Art. 118 explica que todos los juicios criminales ordinarios, que no se
deriven del derecho de acusación concedido a la Cámara de Diputados se terminaran
por jurados, luego que se establezca en la República esta institución, la actuación de
estos juicios se hará en la misma provincia donde se hubiere cometido el delito.
De estas prescripciones se desprende primero, que la Constitución propicio tribunales
compuestos por jurados, aunque no indico su grado de actuación o sus modalidades,
que pueden variar sensiblemente.
En segundo lugar, que el Poder Legislativo debía dictar una ley con vigencia en todo el
país, al estilo, por ejemplo, de la ley de ciudadanía o de concursos, para juzgar por
jurados las causas penales.
En tercer término, que el juzgamiento del caso se debía, en principio, realizar en el
territorio provincial donde se hubiese cometido el delito.
Es dable mencionar que, los tribunales por jurados, si se implementan, no son
inconstitucionales, por tratarse de un tema procesal reservado a la discrecionalidad del
legislador, pero ya no sería factible una ley general sobre jurados en materia criminal
(o de otra índole) con vigencia en toda la República.
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN: Es un tribunal expresamente creado por
la Constitución Nacional.
Según su propia jurisprudencia, la condición de suprema significa que sus decisiones
son finales, lo que implica ser el tribunal de última instancia en el país, por lo que
ningún otro puede revocarlas.
Es la intérprete final de la Constitución, y supremo custodio de garantías
constitucionales, también, por supuesto, es la intérprete final de todo el derecho
argentino.
No obstante, existe la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cuya sentencia
será definitiva e inapelable, cabe destacar que el fallo de esta misma, puede dejar sin
efecto la sentencia de nuestra CSJN, con lo cual esta ha perdido, en la materia
mencionada Convención, carácter de suprema.
CONDICIONES DE ELEGIBILIDAD: El Art. 111 de la CN determina que ninguno podrá ser
miembro de la Corte Suprema de Justicia, sin ser abogado de la Nación con ocho años
de ejercicio, y tener las calidades requeridas para ser senador.
Sobre los requisitos senatoriales, no todos ellos son en realidad exigibles, el recaudo
económico ha sido derogado por el derecho consuetudinario.
NUMERO DE SUS MIEMBROS: La CN de 1853-60 determino el número concreto de
miembros de la Corte, nueve jueces y dos fiscales, en tanto, la reforma de 1860 borro
tal disposición y dejo el número en manos del Poder Legislativo.
La ley 27 estableció cinco jueces y un procurador general, luego se modifico su
cantidad en siete miembros, que fueron nuevamente reducidos a cinco por otra ley.
JURAMENTO: El Art. 112 de la CN está dedicado a este acto, el cual menciona que, en
la primera instalación de la Corte Suprema, los individuos nombrados prestaran
juramento en manos del presidente de la Nación, de desempeñar sus obligaciones,
administrando justicia bien y legalmente, en conformidad a lo que prescribe la
Constitución, en lo sucesivo los prestaran ante el presidente de la misma Corte.
PRESIDENCIA Y VICEPRESIDENCIAS DE LA CORTE SUPREMA: El derecho constitucional
formal habla del cargo de presidente de la Corte Suprema, pero no aclara quien lo
nombra.
El derecho constitucional consuetudinario determino que hasta 1930 fuese designado
por el presidente de la Nación.
En 1947 la CSJN, resolvió que su presidencia rotaria entre los jueces, cada tres años,
según su orden de antigüedad.
Según el reglamento para la justicia nacional, el presidente y los vicepresidentes
primeros y segundos serán elegidos por mayoría absoluta de los ministros del tribunal
y duraran tres años en el ejercicio de sus funciones.
La designación del presidente por la propia Corte es algo natural a todo cuerpo
autónomo, como las Cámaras del Congreso eligen sus autoridades, es apropiado,
entonces, que se haya regulado por el reglamento que la Corte dicto según el Art. 113
de la CN.
DESIGNACION: Los jueces titulares de la CSJN, según el Art. 99 Inc. 4 de la CN, el
presidente nombra los magistrados de la Corte Suprema con acuerdo del Senado por
dos tercios de sus miembros presentes, en sesión pública, convocada al efecto.
REMOCION: Las causales de destitución de los jueces federales son mal desempeño,
comisión de delitos comunes, o específicos de la función, pero después de la reforma
de 1994 existe un doble mecanismo de destitución para los magistrados judiciales.
Por un lado, para los jueces de la Corte Suprema persiste el juicio político.
Para los restantes jueces y con el fin de agilizar el trámite, la reforma creo el Jurado de
Enjuiciamiento, con las siguientes pautas:
Antes de ser sometido el caso a dicho jurado, el Consejo de la Magistratura
debe haber decidido la apertura del procedimiento de remoción del juez
inferior a la Corte, al hacerlo, el Consejo puede suspenderlo en el cargo.
Ante el jurado de Enjuiciamiento, el Consejo de la Magistratura debe acusar al
juez.
La Constitución no trae reglas específicas de procedimiento ante el Jurado de
Enjuiciamiento, pero si establece un plazo de caducidad.
El procedimiento de destitución es oral y público.
Hasta tanto no fuera removido por el Jurado de Enjuiciamiento, el juez acusado
no podría, según nuestro derecho consuetudinario constitucional, ser
penalmente enjuiciado.
El fallo del jurado, condenatorio o absolutorio es irrecurrible y tiene como fin
único “destituir al acusado”.
CONSEJO DE LA MAGISTRATURA: La asamblea constituyente tuvo dos miras
principales al instrumentar dicho organismo.
Una, revertir la tendencia que había concentrado en la Corte Suprema la totalidad de
los poderes de administración de la judicatura, incluyendo los reglamentarios,
disciplinarios y de gestión, alterando así la genuina función, como tribunal de justicia.
La otra fue sanear el régimen de designaciones, mediante concursos públicos de los
aspirantes a jueces inferiores a la corte.
COMPOSICION: La convención constituyente no especifico en detalle la integración del
Consejo de la Magistratura.
La Constitución dispuso que el Consejo será integrado periódicamente de modo que se
procure el equilibrio entre la representación de los órganos políticos resultantes de la
elección popular, de los jueces de todas las instancias y de los abogados de la matricula
federal.
Sera integrado, asimismo, por otras personas del ámbito académico y científico, en el
número y la forma que indique la ley.
El tema de la integración del Consejo dio lugar a un largo debate político y jurídico, ya
que el equilibrio requerido por el Art. 114 da lugar a varias interpretaciones.
Este asunto, por cierto el más conflictivo, se resolvió primero por la ley reglamentaria
24.937 y su correctiva 24.939, y después por la ley 26.080, estableciendo que está
compuesto por trece personas.
Quedando conformada de la siguiente manera:
A) Tres jueces del Poder Judicial de la Nación, elegidos por el sistema proporcional
D´Hont, tendrá que haber igualdad entre jueces de primera instancia y de
Cámara, y asegurarse la representación de jueces interior del país.
B) Tres diputados y tres senadores, dos por la mayoría y uno por la primera
minoría de cada Cámara.
C) Dos representantes de los abogados de la matricula federal, designados por el
voto directo de ellos.
D) Un representante del Poder Ejecutivo.
E) Un representante del ámbito académico y científico, profesor titular de cátedra
de derecho de facultades nacionales con reconocida trayectoria y prestigio,
electo por el Consejo Interuniversitario Nacional.
Luego se realizaron profundas modificaciones en el Consejo de la Magistratura,
estableciendo la siguiente composición:
Un representante del Poder Ejecutivo Nacional, seis legisladores, tres jueces, tres
abogados y seis representantes de los ámbitos académico y científico.
FACULTADES: La reforma argentina de 1994 creo en verdad un “superconsejo”, con
enormes competencias, las cuales son las siguientes:
Preselección de postulantes a magistraturas inferiores a la Corte Suprema, mediante
concursos que deben ser públicos.
Administración del Poder Judicial, administra los recursos y ejecuta el presupuesto que
la ley asigne a la administración de justicia.
Poderes de gobiernos, al ejercer facultades disciplinarias sobre magistrados y decidir la
apertura del procedimiento de remoción de estos, en su caso ordenar la suspensión y
formular la acusación correspondiente, ante el Jurado de Enjuiciamiento.
Poderes legislativos, ya que el Consejo dicta los reglamentos relacionados con la
organización judicial y todos aquellos que sean necesarios para asegurar la
independencia de los jueces y la eficaz prestación de los servicios justicia.
JURADO DE ENJUICIAMIENTO: Para la remoción de jueces inferiores a la Corte
Suprema, el Art. 115 de la CN programa un Jurado de Enjuiciamiento “integrado por
legisladores, magistrados y abogados de la matricula federal”.
Su regulación será en la misma ley especial contemplada en el Art. 114 para el Consejo
de la Magistratura.
Según el nuevo esquema, lo integran siete miembros, dos jueces de cámara (uno debe
pertenecer al fuero federal de la Capital, el otro, del mismo fuero del interior de la
República), cuatro legisladores (dos senadores y dos diputados, uno por la mayoría y
otro por la primera minoría de cada sala), y un abogado de la matricula federal,
inscripto en el Colegio Público de la Capital o en una cámara federal del país y con las
condiciones para ser juez de la CSJN.
DESIGNACION DE LOS MAGISTRADOS JUDICIALES: Con respecto a los jueces titulares
inferiores a la CSJN, la reforma del 94´ estableció que los nombra el presidente de la
Nación, en base a una propuesta vinculante en terna del Consejo de la Magistratura,
con acuerdo del Senado, en sesión pública, en la que se tendrá en cuenta la idoneidad
de los candidatos.
REMUNERACION INTANGIBILIDAD: El Art. 110 de la CN estipula que, los jueces de la
Corte Suprema y de los tribunales inferiores de la Nación… recibirán por sus servicios
una compensación que determinara la ley, y que no podrá ser disminuida en manera
alguna, mientras permaneciesen en sus funciones.
INAMOVILIDAD: El Art. 110 de la CN declara que los jueces de la Corte Suprema y de
los tribunales inferiores conservaran sus empleos mientras dure su buena conducta.
INCOMPATIBILIDADES: La única incompatibilidad que indica la CN para los jueces, es la
prevista por el Art. 34, la cual indica que, los jueces de las cortes federales no podrán
serlo al mismo tiempo de los tribunales de provincia.
Por su parte, el Art. 9 de la ley orgánica del Poder Judicial declara incompatible la
magistratura judicial con toda actividad política, el ejercicio del comercio, la realización
de cualquier actividad profesional, el desempeño de empleos públicos o privados, los
cargos de rector, decano o secretario de facultad o universidad.
En cambio, la norma permite el ejercicio de la docencia universitaria, con autorización
previa de la autoridad del caso.
UNIDAD 10:
COMPETENCIA DE LA JUSTICIA FEDERAL: Es dable mencionar que, la “competencia” es
la “medida” o “determinación especifica” de la jurisdicción, asumida en términos
materiales, territoriales, económicos-cuantitativos y de instancia jerárquica.
En nuestro país, conforme al criterio de reparto constitucional, la competencia judicial
federal posee las siguientes características:
EXCEPCIONALIDAD
ESPECIFICIDAD: La competencia judicial federal es especifica, no está planteada
en términos residuales sino taxativos, y cuando remite a un estándar que
puede ser entendido en términos amplios (vgr: cualquier tema regido por la
Constitución, las leyes de la Nación o los tratados con naciones extranjeras,
conforme al Art. 116), la ley y la jurisprudencia se han encargado de ceñirlos.
EXCLUSIVIDAD: La competencia judicial federal es excluyente, en el sentido de
que no se comparte con otros estamentos judiciales.
COMPETENCIA POR RAZON DE LA MATERIA: En conformidad con el Art. 116 de la CN,
generar competencia judicial federal las causas que versen sobre puntos regidos en la
Constitución, por las leyes de la Nación y por los tratados con naciones extranjeras.
Hay que destacar lo siguiente, deben excluirse los llamados Códigos de fondo, cuya
aplicación será asumida por la justicia federal o local, según en qué jurisdicción caigan
las cosas o las personas.
Más allá de las leyes del Congreso, la ley 48 agrega, como competencia federal por
razón de la materia, a las causas que se originen en actos administrativos del gobierno
nacional.
Como así también, toda acción fiscal contra particulares o corporaciones, sea por
cobro de cantidades debidas o por cumplimiento de contratos, o por defraudación de
rentas nacionales, o por violaciones de reglamentos administrativos.
COMPETENCIA POR RAZON DE LAS PERSONAS: De naturaleza prorrogable, la
competencia federal en razón de las personas no puede ser alegada por quien no tiene
derecho a su beneficio.
Las causales pueden desagregarse en las siguientes cuatro hipótesis:
A) Los asuntos en que la Nación es parte.
B) Las causas relacionadas con los vecinos de provincia(s)
C) Las causas relacionadas con los negocios particulares de un cónsul o vicecónsul
extranjero.
D) Las causas en las que la Corte tiene competencia originaria.
Profundizando analíticamente, cabe desglosar cada una de estas hipótesis.
A) LOS ASUNTOS EN QUE LA NACIÓN SEA PARTE:
Nación = Estado Nacional
El Estado Nacional puede actor o demandado
El Estado Nacional involucra a organismos autárquicos y empresas del
Estado.
B) LAS CAUSAS RELACIONADAS CON LOS VECINOS DE PROVINCIA(S):
Causas entre los vecinos de diferentes provincias.
Causas entre vecinos de una provincia contra un ciudadano extranjero.
Causas entre vecinos de una provincia contra un Estado extranjero.
C) LAS CAUSAS EN LAS QUE LA CORTE TIENE COMPETENCIA ORIGINARIA:
Asuntos concernientes a embajadores, ministros y cónsules extranjeros.
Asuntos en los que alguna provincia sea parte.
COMPETENCIA POR RAZON DEL LUGAR: En la actualidad, luego de la reforma de 1994,
puede decirse que son:
HIPOTESIS DE EXTRATERRITORIALIDAD INSTITUCIONAL (Vgr: Embajadas
argentinas en el extranjero).
HIPOTESIS DE ALMIRANTAZGO Y JURISDICCION MARITIMA: Todo aquello que se
suscite en aguas territoriales nacionales y en alta mar para el caso de las
embarcaciones de bandera argentina, y aun en mares territoriales extranjeros,
espacio aéreo, buques y aeronaves.
Entre otros, sin embargo, es la nota de “utilidad nacional” la que configura la
competencia federal en esos lugares y la que delimita la consecuente resignación de
las potestades locales, en los términos del Art. 121 (Las provincias conservan todo el
poder no delegado en la Constitución al gobierno federal…)
COMPETENCIA DE LA CORTE: La competencia de la Corte Suprema de Justicia se
desglosa de la siguiente manera:
COMPETENCIA ORIGINARIA Y EXCLUSIVA: Esta delimitada por el Art. 117 de la CN, se
trata de todos los asuntos concernientes a embajadores, ministros y cónsules
extranjeros, y en los que alguna provincia fuese parte.
Al ser de raigambre constitucional, es de naturaleza restrictiva e insusceptible de ser
ampliada o limitada por normales legales.
COMPETENCIA POR APELACIÓN: Esta delimitada implícitamente, por exclusión, en el
citado Art. 117 de la Constitución Nacional.
Nos hayamos frente a dos supuestos de apelación, los cuales procederé a desarrollar.
A) COMPETENCIA POR APELACIÓN ORDINARIA: Corresponde a las sentencias
definitivas de las Cámaras Nacionales de Apelaciones, en los siguientes casos:
Causas en que la Nación, directa o indirectamente, sea parte, cuando el
valor disputado en último término, sin sus accesorios, sea superior a un
mínimo que fija la ley y se actualiza periódicamente.
Extradición de criminales reclamados por países extranjeros.
Causas a que dieren lugar los apresamientos o embargos marítimos en
tiempo de guerra, sobre salvamento militar y sobre nacionalidad de
buque, legitimidad de su patente o regularidad de sus papeles.
B) COMPETENCIA POR APELACIÓN EXTRAORDINARIA: Comprende a las sentencias
definitivas pronunciadas por los tribunales superiores de la causa en las
siguientes hipótesis:
Cuando en el pleito se haya puesto en cuestión la validez de un tratado,
de una ley de Congreso, o de una autoridad ejercida en nombre de la
Nación y la decisión haya sido contra su validez.
Cuando la validez de una ley, decreto o autoridad de provincia se haya
puesto en cuestión bajo la pretensión de ser repugnante a la CN, a los
tratados o leyes del congreso.
Y la decisión haya sido a favor de la validez de la ley o autoridad de
provincia.
Cuando la inteligencia de alguna clausula de la CN o de un tratado o ley
del Congreso o una comisión ejercida en nombre de la autoridad
nacional haya sido cuestionada.
Y la decisión sea contra la validez del título, derecho, privilegio o
exención que se funda en dicha clausula y sea materia de litigio.
A las causales ante dichas debe agregarse la hipótesis de “sentencia arbitraria”, aquella
que no constituye una derivación razonada del Derecho vigente con aplicación a las
circunstancias comprobadas de las causas.
Cuando en el marco de un recurso de apelación extraordinaria la Corte Suprema
revoque la sentencia que revisa, hará una declaratoria sobre el punto disputado, y
devolverá la causa para que sea nuevamente juzgada.
O bien, resolverá sobre el fondo y aun podrá ordenar la ejecución especialmente si la
causa hubiese sido una vez devuelta por idéntica razón.
RECURSO EXTRAORDINARIO: El recurso extraordinario es una vía de acceso a la Corte
que no es originaria, sino posterior a una instancia previa o anterior.
En este sentido, responde a la previsión constitucional de que haya una jurisdicción no
originaria (apelada) de la Corte según el Art. 117.
Sus características son especiales, por algo se le llama “extraordinario”, o sea, “no
ordinario”.
Esa naturaleza extraordinaria consiste en que no es un recurso de apelación “común”,
sino excepcional, restringido y de materia federal. En este aspecto puede decirse que
es parcial, porque recae sobre la parte federal exclusivamente.
REQUISITOS DEL RECURSO EXTRAORDINARIO: Suele esquematizarse la serie de
requisitos para el recurso extraordinario en un triple agrupamiento:
1) REQUISITOS COMUNES:
Previa intervención de un tribunal judicial federal o provincial que haya
tenido lugar en un juicio y concluido con una sentencia.
Decisión en la sentencia de una cuestión que sea judiciable.
Gravamen o agravio para quien deduce el recurso, con interés personal
en la cuestión.
Subsistencia actual de los requisitos anteriores en el momento en que la
Corte va a sentenciar la causa.
2) REQUISITOS PROPIOS:
Existencia en la causa de una cuestión (o caso) constitucional.
Relación directa entre esa cuestión constitucional y la solución que la
sentencia recurrida ha dado al juicio.
Que la sentencia recurrida haya sido contraria (y no favorable) al
derecho federal invocado por el proponente.
Existencia de sentencia definitiva dictada por el último tribunal
competente de la causa.
3) REQUISITOS FORMALES:
Introducción oportuna y clara (o planteo “en tiempo”) de la cuestión
constitucional en el juicio, por parte de quien luego interpone el recurso
(se llama también “reserva del caso federal” para el recurso futuro).
Mantenimiento sucesivo de dicha cuestión en todas las instancias del
juicio.
Interposición por escrito del recurso contra la sentencia definitiva, con
debido fundamento y con relación completa de las circunstancias del
juicio que se vinculan a la cuestión constitucional planteada.
ARBITRARIEDAD: Es importante hacer la enumeración de supuestos que tipifican
arbitrariedad de sentencia:
A) Sentencias arbitrarias con relación al derecho aplicable:
La que decide contra-legem (en contra de la ley)
La que carece de fundamento normativo.
La que solo se basa en afirmaciones dogmaticas del juez que revelan
apoyo en su mera voluntad personal.
La que aplica derecho no vigente.
La que aplica una norma que no refiere al caso.
Etc.
B) Sentencias arbitrarias con relación a las pretensiones de las partes:
En orden al principio de congruencia.
Etc.
C) Sentencias arbitrarias en relación a la irrevisabilidad o inmutabilidad de
resoluciones o actos procesales.
La que viola la cosa juzgada.
La que incurre en exceso de jurisdicción.
Etc.
D) Sentencias arbitrarias por autocontradiccion:
La que usa fundamentos contradictorios o incomprensibles entre si.
La que en su parte dispositiva resuelve en contra de lo razonado en los
considerandos que le sirven de fundamento.
GRAVEDAD O INTERÉS CONSTITUCIONAL: En este supuesto de excepción los
requisitos formales son dejados de lado.
A criterio de la Corte, una cuestión es de interés o gravedad institucional cuando lo
resuelto en la causa excede el mero interés individual de las partes y atañe a la
colectividad.
UNIDAD 11:
MINISTERIO PÚBLICO: Conforme al Art. 120 de la CN, incorporado en la reforma de
1994, el Ministerio Publico es un órgano independiente con autonomía funcional y
autarquía financiera.
Que tiene por función promover la actuación de la justicia en defensa de la legalidad
de los intereses generales de la sociedad en coordinación con las demás autoridades
de la República.
Hay que destacar que la doctrina se encuentra dividida con respecto a la posición
institucional del Ministerio Publico, sin embargo, concuerdo con Rosatti.
De modo tal que, en la medida en que el Ministerio Publico no depende de una
jefatura “externa”, está claro que no integra ninguno de los llamados “poderes” del
Estado.
Su ubicación en el texto constitucional (Segunda Parte: Autoridades de la Nación,
Sección Cuarta) no es casual e indica una clara intención del constituyente de 1994 de
no insertarlo dentro del Poder Judicial, menos aun dentro del Ejecutivo.
No obstante, no creo que pueda ser considerado como un “nuevo poder” del Estado,
al estilo del Legislativo, Ejecutivo y Judicial.
Esta clara su estrecha vinculación (no su dependencia) del Poder Judicial, a quien
permite funcionar con su propia actuación.
En definitiva, se trata de un órgano constitucional no dependiente, desde el punto de
vista institucional, de ninguno de los tres poderes establecidos, destinado a promover
la actuación de uno de ellos (el Judicial) y relacionado con los otros dos.
ESTABILIDAD: Gozan de estabilidad mientras dure su buena conducta y hasta los 75
años de edad.
Los magistrados que alcancen la edad indicada, quedaran sujetos a la exigencia de un
nuevo nombramiento, precedido de igual acuerdo.
Estas designaciones se efectuarán por el término de 5 años y podrán ser reiteradas
mediante el mismo procedimiento.
AUTARQUIA FINANCIERA: Cuenta con un presupuesto de recursos y gastos atendido
con cargo al Tesoro nacional y con sus recursos propios.
TITULARIDAD: El Art. 120 dispone que el Ministerio Publico está integrado por un
procurador general de la Nación y un defensor general de la Nación y los demás
miembros que la ley establezca.
Tal cual como sostiene Sagüés, el Ministerio Publico es bicéfalo, no solo porque la
Constitución lo afirma (o insinúa) al citar al procurador general y al defensor general,
sino porque sus funciones especificas y su organización se definen en leyes orgánicas
diferentes.
El Ministerio Público Fiscal (MPF) se rige por la ley 27.148 y el Ministerio Publico de la
Defensa (MPD) por la ley 27.149.
MINISTERIO PUBLICO FISCAL: Es el órgano encargado de promover la actuación de la
justicia en defensa de la legalidad y los intereses generales de la sociedad.
En especial, tiene por misión velar por la efectiva vigencia de la Constitución Nacional y
los instrumentos internacionales de derechos humanos en los que la República sea
parte y procurar el acceso a la justicia de todos los habitantes.
En materia penal, tiene a su cargo fijar la política de persecución penal y ejercer la
acción penal pública, conforme lo establece el Código Procesal Penal de la Nación y las
leyes complementarias.
En todos los delitos federales y en aquellos delitos ordinarios cometidos en el ámbito
de CABA mientras su competencia no haya sido transferida a la jurisdicción local.
Asimismo, interviene y gestiona en el país todos los pedidos de extradición realizados
por otros Estados.
INTEGRACION: Son órganos permanentes del Ministerio Publico Fiscal:
La Procuración General de la Nación.
El Consejo General del MPF de la Nación.
Las Fiscalías de distrito.
Las Fiscalías en materia no penal en el ámbito de CABA.
Las Unidades fiscales de Fiscalía de distrito.
Las Procuradurías especializadas.
Las Unidades fiscales especializadas.
Las Direcciones Generales.
Cabe destacar que, el procurador general puede crear por resolución órganos no
permanentes para atender un conjunto de casos o un fenómeno criminal en particular.
INMUNIDADES: No pueden ser arrestados, excepto en caso de ser sorprendidos en
flagrante delito, en tales supuestos, se dará cuenta al procurador general de la Nación,
con la información sumaria del hecho.
Están exentos del deber de comparecer a prestar declaración como testigos ante los
tribunales, en cuyo caso deberán responder por escrito, bajo juramento y con las
especificaciones pertinentes.
No pueden ser perturbados en el ejercicio de sus funciones y tampoco condenados en
costas en las causas en que intervengan como tales.
Esto aplica a tanto al MPF como al MPD en conformidad con el Art. 120.
TITULARIDAD: La titularidad del MPF, en todo el territorio nacional, la ejerce el
procurador general de la Nación, quien es responsable del buen funcionamiento del
órgano.
Es designado por el Poder Ejecutivo Nacional con acuerdo del Senado por dos tercios
de sus miembros presentes.
CONDICIONES DE ELEGIBILIDAD: Para ser procurador general de la Nación se requiere
ser ciudadano argentino con título de abogado de validez nacional, con 8 años de
ejercicio y reunir las demás calidades exigidas para ser senador nacional.
REMOCION: Conforme a la Ley Orgánica el MPF, el procurador general de la Nación
solo puede ser removido por las causales y mediante el procedimiento establecido en
los Arts. 53 y 59 de la CN (Es decir, juicio político).
INCOMPATIBILIDADES: Los integrantes del Ministerio Público Fiscal de la Nación no
podrán ejercer la abogacía ni la representación de terceros en juicio, salvo en los
asuntos propios o en los de su cónyuge, ascendientes o descendientes, o bien cuando
lo hicieren en cumplimiento de un deber legal. (Alcanza tanto al MPF como al MPD)
Alcanzan a ellos las incompatibilidades que establecen las leyes respecto de los jueces
de la Nación.
Podrán ejercer la docencia solo con dedicación simple, de un modo que no interfiera
con el desarrollo de sus funciones y nunca en horarios hábiles de funcionamiento de la
institución, salvo casos expresamente autorizados por resolución del organismo.
MINISTERIO PÚBLICO DE LA DEFENSA: El Ministerio Público es una institución de
defensa y protección de derechos humanos, que garantiza el acceso a la justicia y a la
asistencia jurídica integral, tanto en casos individuales como colectivos.
Promueve toda medida tendiente a la protección y defensa de los derechos
fundamentales de las personas, en especial de quienes se encuentren en situación de
vulnerabilidad.
INTEGRACION:
DEFENSORIA GENERAL DE LA NACIÓN: Órgano superior que administra y
gestiona la provisión del servicio de Defensa Pública, garantiza su prestación
efectiva y adecuada, además diseña y ejecuta sus políticas públicas.
LA DEFENSORIA PUBLICA: Responsable primaria de la representación y
asistencia en casos ante diversos fueros e instancias.
CONSEJO ASESOR DEL MPD: Órgano consultivo del defensor general de la
Nación.
TITULARIDAD: La ejerce el defensor general de la Nación y es designado por el Poder
Ejecutivo nacional con acuerdo del Senado por dos tercios de sus miembros presentes.
CONDICIONES DE ELEGIBILIDAD: Para ser defensor general de la Nación se requiere
ser ciudadano argentino, con título de abogado de validez nacional, con 8 años de
ejercicio y reunir los demás requisitos exigidos para ser senador nacional.
REMOCION: Conforme a la Ley Orgánica del MPD, el defensor general de la Nación
solo puede ser removido por las causales y el procedimiento establecido en los Arts. 53
y 59 de la CN (Es decir, juicio político, al igual que el procurador general de la Nación).
INCOMPATIBILIDADES: No podrán ejercer las funciones inherentes al Ministerio
Público quienes sean parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo
de afinidad de los jueces ante quienes correspondiera desempeñar su ministerio.
UNIDAD 12:
AUDITORIA GENERAL DE LA NACIÓN: El Art. 85 de la CN establece que, el control
externo del sector público nacional en sus aspectos patrimoniales, económicos,
financieros y operativos, será una atribución del Poder Legislativo.
El examen y la opinión del Poder Legislativo sobre el desempeño y situación general de
la administración pública estarán sustentados en los dictámenes de la Auditoria
General de la Nación.
Este organismo de asistencia técnica del Congreso, con autonomía funcional, se
integrara del modo que establezca la ley que reglamenta su creación y
funcionamiento.
Y deberá ser aprobada por mayoría absoluta de los miembros de cada Cámara.
El presidente del organismo será designado a propuesta del partido político de
oposición con mayor número de legisladores en el Congreso.
Tendrá a su cargo el control de legalidad, gestión y auditoria de toda la actividad de la
administración pública centralizada y descentralizada cualquiera fuera su modalidad
de organización, y las demás funciones que la ley le otorgue.
Intervendrá necesariamente en el trámite de aprobación o rechazo de las cuentas de
percepción e inversión de los fondos públicos.
Además, hay que destacar que este órgano ya existía conforme a la ley 24.156, pero la
reforma de 1994 le dio jerarquía constitucional.
INTEGRACION: La ley 24.156 dispone que la AGN está a cargo de 7 miembros
designados cada uno como auditor general, siendo uno de ellos su presidente.
CONDICIONES DE ELEGIBILIDAD: Los auditores generales deben tener la nacionalidad
argentina, título universitario en el área de Ciencias Económicas o Derecho y probada
especialización en administración financiera y control.
No pueden ser designadas en el cargo las personas que se encuentren inhibidas, en
estado de quiebra o concursadas civilmente, con procesos judiciales pendientes o que
hayan sido condenadas en sede penal.
FORMAS DE DESIGNACION: 6 de los 7 auditores generales son designados por
resoluciones de las dos Cámaras del Congreso nacional, 3 a cada cámara.
El séptimo auditor general es designado a propuesta del partido político de oposición
con mayor número de legisladores en el Congreso, por resolución conjunta de los
presidentes de las Cámaras y es el presidente del ente, ejerciendo su representación.
DURACIÓN EN EL CARGO: Los auditores generales duran 8 años en su función y
pueden ser reelegidos.
REMOCION: Los auditores generales pueden ser removidos, en caso de inconducta
grave o manifiesto incumplimiento en sus deberes, por el mismo procedimiento
establecido para su designación.
FUNCIONES: Dada la multiplicidad de funciones, a grandes rasgos podríamos
mencionar las siguientes:
Fiscalizar el cumplimiento de las disposiciones legales y reglamentarias en
relación con la utilización de los recursos del Estado, una vez dictados los actos
correspondientes.
Realizar auditorías financieras, de legalidad, de gestión, exámenes especiales
de las jurisdicciones y de las entidades bajo su control, así como las
evaluaciones de programas, proyectos y operaciones.
TRIBUNAL DE CUENTAS SANTA FE: Cuenta con personería jurídica, autonomía
funcional, autarquía administrativa y financiera para los fines de su creación.
INTEGRACION: El Tribunal de Cuentas se integra con cinco vocales, uno de los cuales
será su Presidente, tres deben poseer título de Contador Público y dos deben poseer
título de Abogado.
DESIGNACION: Son nombrados por el Poder Ejecutivo con acuerdo de la Asamblea
Legislativa y pueden ser removidos según las normas del juicio político.
DURACIÓN: Duran seis años en el ejercicio de sus funciones y deberán permanecer en
el cargo hasta tanto sea nombrado su reemplazante.
INCOMPATIBILIDADES: No pueden ser vocales del tribunal de cuentas:
Los inhabilitados judicialmente, los inhibidos y los declarados incapaces.
Los que se encuentren procesados por delitos dolosos
Los condenados por delito doloso. Este impedimento se extenderá por el
término de la pena y otro tanto
Los fallidos no rehabilitados, los que posean pendientes Juicio de Cuentas y/o
responsabilidad.
DEFENSOR DEL PUEBLO DE LA NACIÓN: Es un órgano independiente instituido en el
ámbito del Congreso de la Nación, que actúa con plena autonomía funcional, sin
recibir instrucciones de ninguna autoridad.
Su misión es la defensa y protección de los derechos humanos y demás derechos,
garantías e intereses tutelados en la CN y las leyes, ante hechos, actos u omisiones de
la Administración y el control del ejercicio de las funciones administrativas públicas.
Además, su organización y su funcionamiento están regulados por una ley especial.
DESIGNACION: Los funcionarios y empleados de la Defensoría del Pueblo son
designados por su titular, de acuerdo con su reglamento y dentro de los límites
presupuestarios.
Con respecto al titular, es designado por el Congreso con el voto de las dos terceras
partes de los miembros presentes de cada una de las Cámaras.
TITULARIDAD: Es ejercida por un funcionario denominado “defensor del pueblo”, es
un órgano unipersonal.
Cabe señalar que, es auxiliado en su tarea por dos adjuntos que lo reemplazan
provisoriamente en los supuestos de cese, muerte, suspensión o imposibilidad
temporal.
CONDICIONES DE ELEGIBILIDAD: Para ser designado defensor del pueblo es necesario:
Ser argentino nativo o por opción, tener 30 años de edad como mínimo.
Además se les exige ser abogado con 8 años en el ejercicio de la profesión como
mínimo o tener la misma antigüedad computable, como mínimo, en cargos del Poder
Judicial, Legislativo, de la administración pública o de la docencia universitaria.
Además debe tener acreditada reconocida versación en Derecho Público.
DURACIÓN DEL MANDATO: El defensor del pueblo dura en su cargo cinco años,
pudiendo ser nuevamente designado por una sola vez.
INCOMPATIBILIDADES: El cargo de defensor del pueblo es incompatible con el
desempeño de cualquier otra actividad pública, comercial o profesional, a excepción
de la docente.
INMUNIDADES: El defensor del pueblo no puede ser arrestado desde el día de su
designación hasta el de su cese o suspensión, excepto en el caso de ser sorprendido in
fraganti en la ejecución de un delito doloso.
Goza de las inmunidades y privilegios de los legisladores.
REMOCION: El defensor del pueblo es removido por el Congreso con el voto de las dos
terceras partes de los miembros presentes en cada una de las cámaras.
UNIDAD 13:
DERECHOS POLITICOS: La categoría de los derechos políticos no puede definirse
solamente por la finalidad que persiguen, porque muchos derechos clásicamente
considerados “civiles” son susceptibles de ejercerse con fines políticos y no por eso se
convierten en derechos políticos.
Sin embargo, es un concepto restrictivo, ya que para ser considerado derecho político,
tiene que tener vínculo exclusivamente político, la titularidad la poseen los
ciudadanos.
Son aquellos que vinculan especialmente al ciudadano con el Estado. Son tales cuando
se titularizan en sujetos que tienen calidad de ciudadanos o de entidades políticas
reconocidas, y cuando no tienen ni pueden tener otra finalidad que la política.
La participación política se manifiesta a través de derechos reconocidos expresamente
por la CN: sufragio, facultad de afiliarse o no a un partido político, etc.
El Art. 37 garantiza directamente el ejercicio pleno de los derechos políticos, que ya no
se circunscriben al sufragio para elegir gobernantes, sino que se explayan hacia otros
aspectos en el derecho de iniciativa legislativa y en la consulta popular.
DERECHO ELECTORAL SUBJETIVO:
SUFRAGIO: Visto desde el enfoque subjetivo, el derecho electoral implica la función
del sufragio.
El sufragio vendría a ser una función política de natural electoral y de carácter
individual.
Es una función de cada ciudadano con derecho electoral activo que se ejerce a título
personal, es una función pública no estatal y tiene naturaleza política y electoral.
Apareja derechos y obligaciones, con respecto a su técnica, se utiliza como
procedimiento para que los individuos expresen su voluntad política y para que
computándola, se designe a los titulares del poder o se adopten decisiones.
Como caracteres podríamos mencionar en base al Art. 37 son:
UNIVERSAL: Haciendo alusión a todos, obviamente teniendo en cuenta las
restricciones.
SECRETO: Implica el hecho de que nadie sepa tu voluntad.
IGUAL: Todos los votos gozan del mismo valor.
OBLIGATORIO: Radica en pos de otorgar mayor legitimidad.
DERECHO ELECTORAL OBJETIVO:
CUERPO ELECTORAL: Es un nombre plural o colectivo con el que se designa al conjunto
de personas que componen el electorado activo, y que por esto disfrutan del derecho
de sufragio.
Es universal pero nunca puede haber una restricción patrimonial, sino seria calificada.
PADRON ELECTORAL: Listado de personas que están habilitadas para votar, teniendo
como prioridad, ser lo más congruente posible con la realidad.
PARTIDOS POLITICOS: La constitucionalización formal de los partidos políticos data de
la reforma de 1994.
Con anterioridad, y sin norma alguna en la constitución formal, existieron en la
constitución material.
La constitución histórica les daba albergue en su matriz de principios y valores e,
incluso, en la norma del Art. 14 sobre el derecho de asociarse y en el Art. 33 sobre
derechos implícitos.
Por algo, el derecho judicial de la Corte y la legislación infraconstitucional les
confirieron desarrollo.
En conformidad con el Art. 38, los partidos políticos son instituciones fundamentales
del sistema democrático.
Su creación y el ejercicio de sus actividades son libres dentro del respeto a esta
Constitución, la que garantiza su organización y funcionamiento democráticos, la
representación de las minorías.
La competencia para la postulación de candidatos a cargos públicos electivos, el acceso
a la información pública y la difusión de sus ideas.
El Estado contribuye al sostenimiento económico de sus actividades y de la
capacitación de sus dirigentes.
Los partidos políticos deberán dar publicidad del origen y destino de sus fondos y
patrimonio.
En relación con su naturaleza jurídica, vendrían a ser personas jurídicas de derecho
público no estatales.
NATURALEZA CONSTITUCIONAL DE LOS PARTIDOS: Políticamente, es un sujeto auxiliar
del estado (o del poder), jurídicamente, es siempre una persona jurídica de derecho
público no estatal (aunque la ley pueda definirlo de otro modo).
Con relación a la asociación política reconocida y personalizada como partido se
compone de:
Hombres que tienen calidad de afiliados o miembros.
Ideología política, que ha de tener amplitud y generalidad suficientes para
abarcar un panorama político de conjunto, y no ceñirse a un mero aspecto
parcial de la política general.
Esa ideología cuaja en el programa y en las plataformas partidarias.
Un fin político, que genéricamente consiste en influir o gravitar políticamente
conforme al proyecto ideológico.
El fin inmediato puede, en determinados casos y para algunos partidos,
enderezarse a la conquista o a la retención del poder.
REGIMEN LEGAL Y CONTROL: Esta cuestión suscita una encontrada multiplicidad de
enfoques, que giran alrededor del control estatal sobre los partidos.
Constitucionalmente es válido que la ley reglamente razonablemente los requisitos a
que deben ajustarse los partidos para obtener su reconocimiento.
Y que al reglamentarlos excluya de ese reconocimiento a los que por su doctrina y su
actividad se opongan abiertamente al proyecto político democrático de la constitución,
esto presupone el llamado control “cualitativo” o doctrinario de los partidos.
Los órganos competentes (justicia electoral) para otorgar o negar el reconocimientos a
los partidos, quedan habilitados para denegar (o en su caso cancelar) el
reconocimiento al partido que discrepa con la constitución.
Desde el prisma de la prudencia y la convivencia políticas, es posible estimar que, pese
a la constitucionalidad que habilita la solución antes expuesta.
Resulta preferible no usar ese método, sino más bien otro más pragmático, conforme
al cual el reconocimiento a un partido seria denegado solo cuando este ofreciera
“peligro real y actual” para el sistema constitucional.
UNIDAD 14:
RECURSOS DEL ESTADO FEDERAL: Los recursos económicos del Estado son los medios
materiales de los que dispone para el cumplimiento de sus fines.
Entre los que pueden distinguirse los recursos tributarios, los derivados del crédito
público, los obtenidos por la enajenación o administración de sus bienes, los
provenientes de sanciones patrimoniales y las donaciones o liberalidades que reciba.
CLASIFICACION DE LOS RECURSOS: Es dable señalar que, los recursos económicos del
estado han sido clasificados según múltiples parámetros y desde distintos puntos de
vista.
A) Desde el punto de vista jurídico, Derecho Privado (Venta o alquiler de bienes de
dominio privado, etc) y Derecho Público (Tributos en general).
B) Desde el punto de vista de su origen: Originarios (Provienen de los bienes
patrimoniales del Estado o de actividades productivas del mismo, ejemplo,
tarifas cobradas por servicios públicos) y Derivados (Aquellos que el Estado
percibe mediante reclamos a las economías de los particulares, como los
tributos).
RECURSOS TRIBUTARIOS: Se consideran recursos tributarios a los recursos que el
Estado obtiene mediante la aplicación de su poder de imperio y cuya característica
común es la obligatoriedad.
Es decir, el Estado crea obligaciones tributarias a cargo de los individuos y entidades a
través de leyes dentro de los límites y facultades que fijan las constituciones (nacional
y/o provinciales).
Nos hayamos frente a tres supuestos:
Impuestos: Se diferencian de las tasas y contribuciones en que no hay
contraprestación de servicios públicos y beneficios diferenciales por la
realización de obras, respectivamente.
Tasas: Son tributos que el sujeto pasivo (individuos o entidades) abona por la
prestación de un servicio público individualizado.
Contribuciones: Son tributos aplicados, por ejemplo, a los dueños de inmuebles
que experimentan un incremento en el valor del mismo como consecuencia de
alguna obra pública, ya sea realizada por el Estado u otras entidades públicas.
Es dable mencionar al peaje, en cuanto a este, ha provocado una discusión en nuestra
doctrina, ya que se ha sostenido que la percepción de una cifra de dinero para permitir
el tránsito de ciertas vías -terrestres o acuáticas-, importaría un tributo prohibido por
las reglas de la Constitución, ya que viola la libertad de circulación y significaría un
prohibido "derecho de tránsito".
La Corte Suprema, finalmente, en un fallo, aceptó la constitucionalidad del peaje,
siempre que su importe resulte razonable, es decir, que no torne ilusorio el derecho de
circular.
IMPUESTOS DIRECTOS E INDIRECTOS: Una primera distinción, define que, los
impuestos directos implican recaudación periódica de contribuyentes registrados
(inscriptos en el padrón). Mientras que los indirectos son ocasionales o accidentales de
personas que no se encuentran registradas.
Una segunda distinción puede hacerse desde el punto de quién soporta efectivamente
la carga del impuesto.
Se considera un impuesto como directo si la carga del mismo no se traslada a otros
sujetos, o sea, el impuesto recae sobre el contribuyente que determina la ley.
Por el contrario, se considera indirecto cuando la carga se traslada y recae sobre un
contribuyente (que no es determinado por la ley) al final del proceso de traslación.
Una tercera distinción se realiza teniendo en cuenta cómo se grava la capacidad del
contribuyente: en forma directa o indirecta.
En el primer caso nos encontramos con impuestos directos (a la renta y patrimonio) y
en el segundo con impuestos indirectos (consumo, transferencia de bienes, volumen
de los negocios).
BASES CONSTITUCIONALES DE LA TRIBUTACION:
PRINCIPIO DE LEGALIDAD: El principio de legalidad supone la necesidad de respaldar
las obligaciones tributarias por medio de leyes que deben especificar:
El hecho imponible.
El criterio de delimitación de la esfera jurisdiccional del sujeto activo.
El sujeto pasivo del impuesto.
El criterio de valuación.
El monto, la fecha de pago y el órgano competente para percibir.
Las exenciones.
Tales normas pueden tener efectos retroactivos toda vez que no afecten derechos
adquiridos.
PRINCIPIO DE IGUALDAD: Es entendido en sentido relativo, comparativo, como
sinónimo de “equivalencia”.
PRINCIPIO DE RAZONABILIDAD: Ello quiere decir que existe un patrón, un criterio, un
estándar jurídico.
Que obliga a dar a la ley -y a los actos estatales de ella derivados inmediata o
mediatamente- un contenido razonable, justo, valioso.
De modo que alguien puede ser obligado a hacer lo que manda la ley o privado de
hacer lo que la ley prohíbe, siempre que el contenido de esa ley sea razonable, sea
justo, sea válido
POTESTADES TRIBUTARIAS DE LOS DIFERENTES NIVELES DE GOBIERNO: El Art. 75 de la
Constitución Nacional, delimita las potestades tributarias de la Nación y las Provincias
y establece que los gravámenes de importación y exportación son exclusivamente
nacionales y que los impuestos indirectos son concurrentes entre ambos niveles de
gobierno.
Los impuestos directos son provinciales pero el artículo mencionado otorga la
posibilidad a la Nación de utilizarlos por tiempo determinado, proporcionalmente
iguales en todo el territorio de la Nación, siempre que la defensa, seguridad común y
bien general del Estado lo exijan.
Asimismo, por el Art. 9 de la Ley Convenio N° 23.548 de Coparticipación Federal de
Impuestos, las Provincias acuerdan no aplicar gravámenes locales análogos a los
nacionales.
En este sentido, los Códigos Fiscales y las Leyes Impositivas de las Jurisdicciones
describen las características de los impuestos provinciales: hecho imponible, base
imponible, alícuotas, los sujetos pasivos del gravamen, exenciones.
En general, las Provincias recaudan cuatro impuestos principales: Ingresos Brutos,
Sellos, Inmobiliario y Automotores.
Por otra parte, algunas Provincias han delegado potestades tributarias en sus
Municipios.
También, varias Jurisdicciones han cedido la administración y cobro de impuestos a sus
Municipios conforme lo establecido en la legislación provincial pertinente.
Se trata en ambos casos, principalmente, de impuestos directos (automotor e
inmobiliario urbano).
Por lo tanto, estas Jurisdicciones no perciben ingresos por los impuestos mencionados
o reciben un porcentaje de la recaudación.
COPARTICIPACION: La Coparticipación Federal es el sistema de rango constitucional
que tiene por objeto coordinar la distribución del producido de los tributos impuestos
por el Estado Federal.
En virtud de una delegación efectuada por las Provincias a la Nación, quien debe
recaudar las contribuciones, retener su porción y redistribuir el resto entre aquellas y
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (incorporada al sistema desde la reforma
constitucional del año 1994).
En cuanto a las pautas de distribución, la Constitución establece que deberán
adoptarse criterios objetivos de reparto que expresen una relación directa entre las
competencias, servicios y funciones a cargo del Gobierno Federal, los Gobiernos de
Provincias y la Ciudad de Buenos Aires, y los recursos a percibir.
Debiendo además propender a una distribución igualitaria y solidaria tendiente a
lograr un grado equivalente de desarrollo, de calidad de vida y de igualdad de
oportunidades en toda la Nación.
UNIDAD 15:
MUNICIPIO: Un MUNICIPIO es una persona de Derecho Público, constituida por una
comunidad humana, asentada en un territorio determinado, que administra sus
propios intereses y que depende siempre, en mayor o menor grado, de una entidad
pública superior, el Estado provincial o nacional.
TRANSCURSO HISTORICO:
De 1853 a 1989: El texto de la constitución histórica alude en el art. 5º al
“régimen municipal” en las provincias. El vocablo régimen siempre fue para
nuestra opinión un indicio claro de la autonomía municipal.
No obstante, la jurisprudencia tradicional de la Corte sostuvo, hasta 1989, que
las municipalidades eran simples entidades con descentralización
administrativa, lo que les asignaba la cualidad de “autárquicas” pero no de
“autónomas”.
De 1989 a 1994: A través del caso rivademar la CSJN abandonó la postura de
considerar a los municipios como entidades autárquicas. Sostuvo, entre otras
cosas, que “las leyes provinciales no pueden privar a los municipios de las
atribuciones mínimas necesarias para el desempeño de su cometido” A partir
de ese fallo, se empieza a ver a los municipios como entidades autónomas.
El reconocimiento en la reforma de 1994: El actual art. 123 establece: “Cada
provincia dicta su propia Constitución, conforme a lo dispuesto por el artículo
5º asegurando la autonomía municipal y reglando su alcance y contenido en el
orden institucional, político, administrativo, económico y financiero”.
Ahora se consigna expresamente el aseguramiento de la autonomía municipal,
conforme al alcance y contenido que en el orden institucional, político,
administrativo, económico y financiero debe prever la constitución de cada
provincia.
Una dosis mínima —que no viene determinada— es indispensable en las cinco
esferas que señala el art. 123: institucional, política, administrativa, económica
y financiera.
El texto del actual art. 124 dice: “Las provincias podrán crear regiones para el
desarrollo económico y social y establecer órganos con facultades para el
cumplimiento de sus fines…”.
El regionalismo típico como forma de descentralización política de base
territorial incuba, a su modo, gérmenes de federalismo.
La constitución federal no intercala una estructura política en la organización
tradicional de nuestro régimen, en el que se mantiene la dualidad distributiva
del poder entre el estado federal y las provincias (y, dentro de las últimas, los
municipios).
ELEMENTOS CONSTITUTIVOS:
POBLACIÓN: Todo estado necesita para su nacimiento y evolución que su territorio se
encuentre habitado por personas. Este conjunto de personas se denomina población, y
es elemento humano del estado.
Se trata de “aquel conjunto de hombres que, en su convivencia forman grupos,
asociaciones, instituciones y se relacionan en interacciones y procesos sociales.
Las personas que conforman la población se denominan habitantes, y éstos se dividen
en argentinos y extranjeros.
Los argentinos pueden ser nativos (NACIERON en argentina) o naturalizados
(extranjeros que se NATURALIZAN en argentina).
TERRITORIO: Espacio geográfico en que un Estado ejerce soberanía y donde se asienta
su población. Abarca: suelo, subsuelo, espacio aéreo, espacio marítimo.
De acuerdo al art.75 inc 15, corresponde al Congreso fijar los límites de nuestro
territorio. Clasificaciones: Algunos autores diferencian entre Territorio argentino (es
todo el territorio del estado, conformado por el territorio federal y provincial).
Territorio federal (Conformado por la Capital Federal y todo el mar territorial que no
corresponde a las provincias).
Territorio provincial, conformado por el suelo y subsuelo de las provincias, su espacio
aéreo y la franja costera marítima hasta tres millas.
GOBIERNO: Conjunto de órganos que ejercen el poder del Estado a través de
diferentes funciones.
El gobierno representa al Estado, por lo que las actividades desarrolladas por los
órganos gubernativos son atribuidas al Estado como persona jurídica.
Diferencia entre estado y gobierno: El gobierno es solo uno de los elementos que
compone al estado. La noción de estado es mucho más amplia, en tanto abarca la
población, el territorio y el poder.
FUNCIONES MUNICIPALES: Los aspectos de la autonomía municipal enumerados en la
Constitución Nacional, significan:
Institucional: se refiere la posibilidad de dictar su propia carta orgánica
obteniendo "plena autonomía". Si no puede hacerlo es una "autonomía
semiplena", que es el caso de la provincia de La Pampa. Se dan también casos
donde las cartas orgánicas deben ser aprobadas por las legislaturas
provinciales: Chubut requiere que la primera carta orgánica de un municipio
sea aprobada por la legislatura provincial, mientras que Neuquén y Salta
también todas sus reformas.
Político: se refiere a la capacidad de elección de sus propias autoridades
locales.
Administrativo: se refiere a la capacidad de gestionar servicios públicos, obras
públicas, poder de policía, etc.
Económico: se refiere a la capacidad de gerenciar el gasto público municipal.
Financiero: se refiere a la posibilidad de establecer impuestos.
CARTA ORGÁNICA: Una carta orgánica es un documento que recoge las diversas
normas que organizan el funcionamiento económico, político e institucional de un
municipio.
Se dice que la carta orgánica es la ley fundamental de esas divisiones administrativas
debido a que establece los principios que gobiernan su sistema.
La reforma de la Constitución Nacional de Argentina sancionada en 1994 consagró la
autonomía de los municipios de Argentina, los cuales fueron habilitados a establecer
sus propias formas de gobierno por medio de la redacción de cartas orgánicas
municipales de acuerdo a los alcances determinados por cada provincia.
La Constitución Nacional establece que “Cada provincia dicta su propia constitución,
conforme a lo dispuesto por el artículo 5 asegurando la autonomía municipal y
reglando su alcance y contenido en el orden institucional, político, administrativo,
económico y financiero.” (art. 123).
Ello debe interpretarse que “el alcance y contenido” de la autonomía depende de los
límites que le imponga la constitución de cada provincia.
UNIDAD 16:
INTENDENTE: El gobierno municipal es ejercido por la Junta Municipal y la Intendencia
Municipal (art. 20 de la Ley Orgánica Municipal L.O.M.).
La Intendencia está formada por el Intendente y las dependencias administrativas del
Municipio, el Intendente es el administrador general de la Municipalidad, electo en
forma directa por los ciudadanos, por un periodo de 5 años.
La Junta Municipal es el órgano deliberante y legislativo del gobierno municipal. Lo
conforman los concejales, quienes duran 5 años en sus funciones y pueden ser
reelectos.
La cantidad de miembros concejales está establecida en el art. 24 de la Ley Orgánica
Municipal (L.O.M.), de acuerdo al grupo al que pertenezca el municipio, según los
montos de los respectivos presupuestos generales.
Se gobierna desde la Municipalidad, que cuenta con dos instancias similares a lo que a
nivel nacional serían el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo.
En el caso de las municipalidades, lo que sería el Ejecutivo se llama Intendente, y el
normativo y Legislativo se denomina Junta Municipal.
Las Juntas Municipales dictan leyes, que en la jerarquía municipal se llaman
Ordenanzas, son las normas jurídicas municipales de aplicación general, tienen fuerza
obligatoria dentro de los límites del distrito municipal.
La norma jurídica municipal de aplicación particular se denomina Resolución. En la
dinámica del funcionamiento municipal existen tres tipos fundamentales de actos
jurídicos de gobierno, es decir, tres formas de dar fuerza de ley local a las decisiones
tomadas por las autoridades municipales.
Estos actos jurídicos de gobierno se denominan Ordenanzas, Reglamentos y
Resoluciones municipales.
CONSEJO DELIBERANTE: Se denomina Concejo Deliberante al poder legislativo de los
municipios de la Argentina.
Está integrado por un cuerpo de concejales, cuya función es la elaboración de las
ordenanzas que rigen las actividades que se realizan en un municipio y que no son
alcanzadas por la legislación provincial o nacional.
Cada constitución provincial establece sus alcances, número de integrantes,
condiciones de elegibilidad, etc.
Por ejemplo, en nuestra ciudad, la Ley Orgánica de Municipios estableció que las
autoridades estarían integradas en dos concejos, el Concejo Deliberante (encargado de
dictar ordenanzas) y el Concejo Ejecutor (encargado de cumplirlas).
El 27 de abril de 1982 se cambió el nombre del legislativo por Concejo Municipal.
Por Ley provincial en el 2002 se estableció que por los primeros 200.000 habitantes de
una ciudad corresponderían elegir 10 concejales, a los que se agregarían uno por cada
60.000 o fracción no menor a 30.000.
Los concejales se eligen por voto ciudadano con un mandato de 4 años.
ORDENANZAS: Las ordenanzas son actos reglamentarios de carácter general para la
comunidad, son sancionadas por la Junta Municipal y promulgadas por la Intendencia
Municipal.
Habitualmente son debatidas y aprobadas por el pleno de su órgano colegiado;
aunque en algunos casos pueden emitirse por la autoridad del máximo órgano
unipersonal, el alcalde o presidente municipal.
Sirven para establecer derechos y para implantar obligaciones y prohibiciones para los
vecinos del municipio y para los habitantes del país que por algún motivo se
encuentran en dicha jurisdicción.
La iniciativa de los proyectos de Ordenanzas corresponde a los miembros de la Junta
Municipal, al Intendente Municipal y a los ciudadanos por iniciativa popular, en la
forma establecida por la L.O.M.
Tienen fuerza de ley local, esto quiere decir dentro del Municipio, pero deben
ajustarse a la ley nacional dictada por el Congreso de la Nación, de manera que una
Ordenanza que contraviene la legislación nacional debe ser declarada nula y sin ningún
valor por el Poder Judicial.
UNIDAD 17:
CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES: El nuevo Art. 129 de la Constitución Nacional
dispone que, la Ciudad de Buenos Aires tendrá un régimen de gobierno autónomo, con
facultades propias de legislación y jurisdicción.
Y su jefe de gobierno será elegido directamente por el pueblo de la ciudad.
Una ley garantizara los intereses del Estado nacional, mientras la Ciudad de Buenos
Aires sea capital de la Nación.
En definitiva, la Ciudad de Buenos Aires tiene un estatus constitucional especial, esto
suscita una profunda discusión sobre la naturaleza jurídica de la ciudad, que a todas
luces es más que un municipio, pero menos que una provincia.
Aunque, sin embargo, en ciertos casos se asimila a una provincia (Por ejemplo, en
materia de intervención federal según el Art. 75 Inc. 31).
Además está situada en el titulo de la CN concerniente a los “Gobiernos de provincia”.
En verdad, la Ciudad de Buenos Aires se aproxima a una semiprovincia o
cuasiprovincia, cuyo territorio está íntegramente federalizado conforme al Art. 3 de la
CN.
LEY DE GARANTIAS: Esta ley, prevista por el Art. 129 de la Constitución Nacional, fue
sancionada y promulgada en noviembre de 1995, bajo la denominación de Ley Cafiero.
Rige hasta tanto Buenos Aires sea capital de la República, para asegurar el pleno
ejercicio de los poderes atribuidos a las autoridad del Gobierno de la Nación.
DESLINDE DE COMPETENCIAS: Como regla, la Nación conserva todas las
atribuciones no otorgadas por la Constitución Nacional o por la Ley Cafiero a la
Ciudad de Buenos Aires.
También conserva su jurisdicción en todos los inmuebles que sirvan de asiento
a los poderes de la Nación, o propiedad de ella, o afectados a su servicio.
Se reconoce a la Ciudad de Buenos Aires la facultad de disponer, mediante su
estatuto organizativo, la estructura de sus autoridades, incluyendo al Jefe de
Gobierno y sus legisladores.
La Ciudad de Buenos Aires es la continuadora jurídica de la Municipalidad de
Buenos Aires.
SEGURIDAD: Lo atinente a este rubro es competencia nacional, la Policía
Federal continuara cumpliendo sus funciones de seguridad y auxiliar de la
justicia.
La Ciudad de Buenos Aires no podrá crear organismos de seguridad sin permiso
del Congreso nacional.
JUSTICIA: La judicatura nacional ordinaria mantendrá su situación en el Poder
Judicial de la Nación.
La Ciudad de Buenos Aires tendrá jueces en material de vecindad,
contravencional y de faltas, contenciosoadministrativa y tributaria locales.
PODER LEGISLATIVO: Lo desempeña una Legislatura unicameral, con sesenta
diputados, que duran cuatro años, renovables en forma parcial cada dos.
Entre las competencias de la Legislatura están las de dictar los códigos contravencional
y de faltas, contenciosoadministrativo, tributario, alimentario y los procesales.
Los de planeamiento urbano, ambiental y de edificación, sancionar el presupuesto,
aprobar los tratados celebrados por el jefe de Gobierno.
Crear los organismos de seguridad social para empleados públicos y profesionales, el
código electoral y la ley de partidos.
Es dable destacar que, para el juicio político al gobernador o vicegobernador, ministros
y miembros del Tribunal Superior de Justicia y otros funcionarios descriptos por el Art.
92, la Legislatura se desdobla en una sala acusadora y otra juzgadora.
En ambas se requieren los dos tercios de los miembros de cada una de ellas, para
acusar y destituir.
ESTATUTO ORGANIZATIVO: El Art. 129 dio la denominación de “Estatuto Organizativo”
al ordenamiento que debía dictar (y que dicto en 1996) el órgano de origen electivo
convocado al efecto.
El articulado comienza mencionando que, la Ciudad de Buenos Aires, conforme al
principio federal establecido en la CN, organiza sus instituciones autónomas como
democracia participativa y adopta para su gobierno la forma republicana y
representativa.
Todos los actos de gobierno son públicos, se suprimen en los actos y documentos
oficiales los títulos honoríficos de los funcionarios y cuerpos colegiados.
La Ciudad ejerce todo el poder no conferido por la CN al Gobierno Federal.
La Ciudad de Buenos Aires se denomina de esto modo o como “Ciudad Autónoma de
Buenos Aires”.
Mientras la Ciudad de Buenos Aires sea Capital de la República, su Gobierno coopera
con las autoridades federales que residen en su territorio para el pleno ejercicio de sus
poderes y funciones.
El texto del Estatuto es sumamente extenso, tiene 140 artículos y 24 clausulas
transitorias.
El contenido abarca principios generales, una detallada declaración de derechos y
garantías, una serie de políticas especiales que cubren un arco amplio de materias y
cuestiones, para luego entrar al detalle de la estructura orgánica y funcional del poder