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Carcava19 Comprimido

La revista Cárcava, publicada en Ciudad Guayana, Venezuela, es una plataforma de acceso abierto que promueve la literatura y el pensamiento a través de cuentos, poemas, ensayos y reseñas. Este número incluye un dossier sobre centenarios literarios, destacando a Virginia Woolf y su impacto en la literatura, así como diversas colaboraciones de escritores de habla hispana. La revista no cobra por la publicación de artículos y busca fomentar la originalidad y calidad en las contribuciones literarias.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
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La revista Cárcava, publicada en Ciudad Guayana, Venezuela, es una plataforma de acceso abierto que promueve la literatura y el pensamiento a través de cuentos, poemas, ensayos y reseñas. Este número incluye un dossier sobre centenarios literarios, destacando a Virginia Woolf y su impacto en la literatura, así como diversas colaboraciones de escritores de habla hispana. La revista no cobra por la publicación de artículos y busca fomentar la originalidad y calidad en las contribuciones literarias.
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Arte, Literatura y Pensamiento

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


Revista que se edita en Venezuela- estado Bolívar. Ciudad Guayana

DIRECTORIO
Francisco Arévalo
Diego Rojas Ajmad ARTE y FOTOGRAFÍA
Carlos Yusti María Eugenia Catoni
(MAEGA)
Yuri Valecillo
DISEÑO Y Carlos Alberto Valecillo Ochoa
(CAVO)
DIAGRAMACIÓN
Brígido Franeites
REDES
Clarisa Colmenares
COLUMNISTAS
Julio César Blanco Rossitto
Américo Fernández LOGOTIPO
Juan Martins Carla Alcalá
Milagros Mata Gil (+)
María Nuria De Cesaris
Ramón Ordaz
Bal Ferrero
Alfredo Rivas Lairet

revistacarcava@[Link]

Enlace en la WEB
[Link]
Normas generales
La revista Cárcava es una publicación electrónica venezolana realizada en Ciudad Guayana, estado
Bolívar. La revista publica cuentos, poemas, ensayos, entrevistas, reseñas y demás textos que contri-
buyan al desarrollo y difusión de la literatura y el pensamiento. Es una revista de acceso abierto (Open
Access), lo que significa que todo su contenido es accesible libremente, sin cargo para el usuario. Los
usuarios están autorizados a leer, descargar, copiar, distribuir, imprimir, buscar o enlazar a los textos
completos de los artículos de esta revista sin permiso previo del editor o del autor, siempre y cuando
se cite la fuente. Cárcava no cobra a los autores ninguna tasa por presentación/envio de manuscritos
ni tampoco cuotas por la publicación de artículos. Sus espacios están abiertos a colaboraciones para
escritores de habla hispana ceñidos a requisitos básicos: originalidad, calidad, una foto, un resumen
curricular y que los textos sean inéditos o que no se hayan publicado antes en cualquier otro medio
en la web. La recepción de las colaboraciones no implica compromiso alguno de divulgación por parte
de la revista Cárcava. Para los ensayos mínimo 1.500 palabras y máximo 5.000. Para poesía, mínimo 3
poemas, máximo 6. Para cuento, hasta 6.000 palabras como máximo. Reseñas, hasta 2.000 palabras.
7.443.584

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


Contenido
Dossier: Ensayo Columnistas
Centenarios Literarios

07 37
Josefa Zambrano Espinosa Deyreg Ruz Romero
Virginia Woolf: de Las horas a Mujeres salvando al mundo:
La señora Dalloway las heroínas en la literatura

19 Ramón Ordaz
juvenil
63
Anticrónicas
La Torre de Timón
43 Leonardo
Rivas Lobo
Javier
Alfredo Rivas Lairet
23 La Trepadora
José Carlos Blanco La tonada de El barco Cristóforo Colombo
una proyección como hito urbano.
(Notas sobre Corazón lleno de
27 Francisco Arévalo
El gran Gatsby
liquen de Víctor Noé Arandia)

Sigfrido Lanz Delgado 65 María Nuria De Cesaris


29 Carlos Yusti 47 La Operación Especulaciones
Borges inquisitorial urbanas
Orquídea y el golpe
de estado contra el
33 Diego Rojas Ajmad
Élite: una revista presidente Carlos
Una manera especial de
hacer ciudad (Parte I)
para todos. Andrés Pérez
Poesía Narrativa Lecturas

79
Francisco Arévalo.
Algún poema
(Poesía reunida de Carlos
Villaverde)

80 Carlos Yusti
Cuando todo se
desvanece

71 81 Carlos Yusti
La extraviada Luz del
poeta Pedro Navarro
67
Nicole Carrillo Agreda.
Rosalía González
(A propósito del libro
Pedro Navarro González:
Samuel Granado
Cantos de la huida 73 Emanuel Rondón
Cuando ella
cripta de luz entre los
escombros del pasado de
Ramón Ordaz)
comprendió a
las águilas
MEMORIA

83 Juan Manuel Carvajal


El arte en los ojos
verdes de Karla

85 Anís Salloum Bitar


Para recordar al poeta
Abraham Sallum Bitar
6 FOTOGRAFÍA [Link]/inicio

Foto: La hora del angelus/Yuri Valecillo.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Dossier: Centenarios Literarios 7

Virginia Woolf: de Las horas a


La señora Dalloway
Josefa Zambrano Espinosa

Sandra Dick in memoriam


Cuanto podía ofreceros era una opinión sobre un punto sin demasiada im-
portancia: que una mujer debe tener dinero y una habitación propia para
poder escribir novelas; y esto, como veis, deja sin resolver el gran proble-
ma de la verdadera naturaleza de la mujer y la verdadera naturaleza de la
novela. He faltado a mi deber de llegar a una conclusión acerca de estas dos
cuestiones; las mujeres y la novela siguen siendo, en lo que a mí respecta,
problemas sin resolver.

Virginia Woolf

E n Virginia Woolf: una biografía sintética, publicada en la re-


vista El Hogar el 30 de octubre de 1936, Jorge Luis Borges
nos dice: ‹‹Virginia Woolf ha sido considerada ‘el primer
novelista de Inglaterra’. La jerarquía exacta no importa, ya
que la literatura no es un certamen, pero lo indiscutible es que se
trata de una de las inteligencias e imaginaciones más delicadas que
ahora ensayan felices experimentos con la novela inglesa››. Josefa Zambrano Espinosa
Virginia Woolf es autora de una vastísima obra novelística que inicia
(Boconó, Trujillo, 1950) reside en Cara-
con Viaje de ida (1915); Noche y día (1919); El cuarto de Ja-
cas. Cuentista, ensayista, abogada (1973)
cob (1922); La señora Dalloway (1925); Al faro (1927); Orlando con posgrado en Criminología (Uni-
(1928); Las olas (1931); Flush (1933); Los años (1937); Entre versidad Complutense de Madrid). Fue
actos (1941). También es autora de excelentes cuentos que fueron profesora de la Universidad Nacional
publicados a lo largo de su vida y compilados en La casa encanta- Experimental Simón Rodríguez (UNESR)
da y otros cuentos (1943). Publicó ensayos paradigmáticos, tanto y de la Universidad Central de Venezue-
desde el punto de vista literario como del feminismo, tales como El la (UCV). Ha publicado el libro de ensayo
lector común (1925); Una habitación propia (1929); Tres gui- Taumaturgias del verbo (1999) y los libros
neas (1938); además, Leonard Woolf editó en 4 volúmenes Ensayos de cuentos Magia de páramo (1984). Al
recopilados (1966) y, posteriormente y en una edición mucho más día siguiente todos los caminos amanecen
abiertos (1988) y Malaventuras (1995),
completa, Andrew McNeillie publica en 6 volúmenes Los ensayos de
entre otros títulos. En 1977 se publicó
Virginia Woolf (1977-1984). Igualmente escribió biografías como,
una recopilación de sus escritos bajo el
entre otras, la de Roger Fry (1940). Llevó un diario que escribió con título Cuentos, reflexiones y poemas. Tex-
regularidad a partir de 1915 hasta unos días antes de su muerte, el tos suyos han sido traducidos al francés.
cual fue editado y publicado por Anne Olivier Bell y The Hogarth Press Miembro correspondiente por el estado
en 5 volúmenes con el título de El diario de Virginia Woolf (1977- Trujillo de la Academia Venezolana de
1984); asimismo, Leonard Woolf y Hogarth Press publicaron Diario la Lengua, correspondiente de la Real
de una escritora (1953). De su extensa correspondencia, alrededor Academia Española.

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8 Dossier: Centenarios Literarios /Josefa Zambrano Espinosa [Link]/inicio

de 3.800 cartas, Nigel Nicolson, Joanne Trautmann


y Hogarth Press publican en 6 volúmenes, Car-
tas de Virginia Woolf (1975-1978). Igualmente,
Jeanne Schulkind publica las memorias de Virginia
Woolf en Momentos de vida (1976).
Adelina Virginia Stephen nace el 25 de enero de
1882 en Kensington, Londres, Reino Unido; fallece
el 28 de marzo de 1941, cuando se suicida ahogán-
dose en el río Ouse, cerca de Monk’s House, Rodme-
ll, Sussex Oriental, Reino Unido.
Virginia Stephen era miembro de una familia de
la clase media alta inglesa. Era hija de sir Leslie
Stephen, historiador, biógrafo, filósofo; editor del
Oxford Dictionary of National Biography y compi-
lador de las biografías de Swift, de Johnson y de
Hobbes. Dueño de una extraordinaria biblioteca y
de una casa victoriana ubicada en el 22 de Hyde
Park Gate del barrio de Kensington, Londres, donde
recibía los domingos a sus amigos Meredith, Ruskin,
Stevenson, Goss, Hardy, Thackeray et al. Su madre,
Julia Princep Jackson, pertenecía a la alta burguesía
industrial y a la aristocracia, pues gracias a su fa-
mosa belleza, sus hermanas se casaron con aristó-
cratas y se convirtieron en las duquesas de Bedford
o de Somerset. Asimismo, Julia era una hermosa
mujer que escribió algunos libros sobre enfermería,
relatos infantiles y trabajó de modelo para algunos
pintores prerrafaelistas como Holmant Hunt, quien
quiso casarse con ella; además, su rostro inspiró a
Edward Burne-Jones para la creación de su reco-
nocidísimo perfil femenino. Mas terminó casándose
con el acaudalado y reconocido abogado Herbert
Duckworth, convirtiéndose así en la perfecta dama
y señora de un hogar victoriano, poseedora y trans-
misora de todos los valores que la sociedad de su
tiempo exigía de una mujer para que se le conside-
rara digna de la expresión “El ángel de la casa”.
Tanto su padre como su madre eran viudos y te-
nían hijos de sus anteriores matrimonios. Leslie
Stephen tenía una hija de su primera esposa, Min- estar pensando en el pasado, sino que es enton-
ny Thackeray, Laura Makepeace Stephen, que fue ces cuando estoy viviendo el presente más intensa-
declarada enferma mental y tuvo que ser recluida mente. Porque el presente, apoyado en el pasado
en un hospital psiquiátrico; por su parte, Julia Prin- es mil veces más profundo que apoyado en el pre-
cep Jackson había enviudado de Herbert Duckwor- sente cuando se acerca tanto a ti que no puedes
th, con quien procreó tres hijos: George, Stella y sentir otra cosa, cuando la película de la cámara
Gerald Duckworth. Mientras que de la común unión fotográfica alcanza al ojo››. Así en la victoriana casa
nacieron cuatro hijos: Vanessa, Thoby, Virginia y de Hyde Park Gate se enfrentaban dos edades di-
Adrian Stephen. ferentes: la victoriana y la eduardiana. Casa en la
que los hermanos Stephen ocupaban uno de los pi-
En la colección de memorias Moments of being sos superiores y en los inferiores se desenvolvía el
(Momentos de vida), Virginia Woolf escribe: ‹‹El mundo social de los mayores, es decir, los padres y
pasado solo vuelve cuando el presente fluye tan los adinerados hermanastros Duckworth. Su casa,
armonioso como la superficie deslizante de un río de pesados cortinajes de terciopelo rojo y masto-
profundo. Entonces se ve a través de la superficie dónticos armarios de marquetería empotrados a los
hasta el fondo. En estos momentos encuentro una muros; muros que en el exterior estaban cubiertos
de mis mayores satisfacciones, no en el hecho de de hiedra, creaban un ambiente oscuro y de asfi-

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Josefa Zambrano Espinosa/ Dossier: Centenarios Literarios 9

La biblioteca personal de nuestra amiga Sandra Dick.

xiante atmósfera en los siete pisos. Virginia recuer- su singular casa. En sus memorias recuerda la ex-
da que la casa a ratos parecía una catedral y en citación y emoción que le deparaba el momento de
otros a una jaula, debido a la cantidad exagerada enseñarle el ejemplar a su madre, y la alegría que
de objetos, muebles y personas que en ella convi- sentía cuando conseguía su aprobación.
vían. Al respecto escribe: ‹‹Hyde Park Gate era en Para Virginia Woolf su infancia es a la vez un pa-
1900 un modelo completo de la sociedad victoriana. raíso perdido y un íntimo infierno. Así rememora en
Si tuviera la posibilidad de entresacar del pasado un sus memorias lo que ella llama ‹‹my feeling about
solo día y como lo vivíamos en 1900, encontraría- the looking-glass in the hall (mi sentimiento sobre
mos una sección de la vida de la clase media alta el espejo en el hall): Había un espejo pequeño en
en la época victoriana, como si fuera uno de esos el Hall de Talland House. Tenía, me acuerdo, muy
fanales cubiertos de cristal donde abejas y avispas bien, una repisa donde había un cepillo. Cuando
se afanan en sus tareas››. tenía seis o siete años quizás, cogí la costumbre
Así su infancia y pubertad transcurrieron severa- de mirarme en el espejo. Pero solo lo hacía cuando
mente regimentadas como correspondía a “la hija estaba sola, me daba vergüenza, parecía como si
de un hombre educado” —como le encantaba au- el espejo llevara consigo un profundo sentimiento
de culpa. ¿Por qué? […] No me puedo empolvar la
todefinirse a Virginia—, y se desenvuelven entre el
cara en público. Todo lo que tenga que ver con la
oscuro ambiente interior y los juegos al aire libre en
ropa –probarme, entrar a un cuarto con un vestido
los aledaños Kensington Gardens; entre el frío, gris
nuevo− todavía me aterra; o por lo menos me da
y húmedo invierno londinense y la gloriosa libertad
vergüenza y me hace sentirme incómoda […] de-
de los veranos en Cornualles, donde el mar, la pla-
tecto también otro elemento que contribuye a esa
ya, las olas marcarán su imaginario y serán tema vergüenza que experimentaba si me sorprendían
recurrente en muchas de sus novelas. mirándome en el espejo. Debía estar avergonzada
Mas el hombre educado, ilustrado, impidió por o aterrada ante mi propio cuerpo. Otro recuerdo,
innecesario que sus hijas Virginia y Vanessa reci- también del hall, quizá ayude a explicarlo. Había
bieran una educación formal, así que en la nursery una especie de repisa de piedra al lado de la puer-
familiar sus padres les daban lecciones de historia, ta del comedor para dejar los platos. En una oca-
matemáticas, francés. Virginia fue una niña excén- sión, cuando era muy pequeña, Gerald Duckworth
trica y propensa a sufrir toda clase de accidentes me subió a la repisa, y me empezó a explorar el
domésticos que le valieron el apodo de “The Goat” cuerpo. Recuerdo la sensación de su mano debajo
(La Cabra), que aparece en múltiples referencias y, de mi ropa; avanzando firme y sin vacilación cada
sobre todo, como afectuosa firma en su correspon- vez más abajo, me acuerdo de cómo deseaba que
dencia. También se sabe que tardó mucho tiempo en se detuviera; cómo me ponía rígida y cómo me me-
aprender a hablar pero, una vez que lo hizo, demos- neaba conforme su mano se iba acercando a mis
tró sentir gran gozo por usar nuevas palabras con partes íntimas. Recuerdo que me producía una es-
mucho dominio y precisión. Así, a los nueve años, pecie de rencor, que me desagradaba… ¿cuál es la
edita junto a su hermano Thoby el Hyde Park Gate palabra para un sentimiento tan mudo y confuso?
News, semanario de los acontecimientos diarios de Tuvo que ser muy intenso, ya que todavía lo recuer-

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10 Dossier: Centenarios Literarios /Josefa Zambrano Espinosa [Link]/inicio

do […] Dejad que añada un sueño; porque quizás


tenga relación con el episodio del espejo. Soñé que
me estaba mirando en el espejo cuando una cara
horrible –la cara de un animal− de repente apareció
detrás de mi espalda. No estoy del todo segura de
que esto fuera un sueño o que ocurriera en rea-
lidad. ¿Estaba quizás mirándome en el espejo un
día cuando algo se movió por detrás y yo creí que
era un ser vivo? No estoy segura. Pero siempre he
recordado la otra cara del espejo, ya fuera sueño o
realidad, y siempre me ha dado miedo››.
Considero que este texto es de vital importancia
para explicar su padecimiento psíquico; su resisten-
cia a ser fotografiada; las mujeres sin rostro que
aparecen en sus novelas; el círculo vacío del retrato
que Vanessa le pintó, y desde luego, la sempiterna
negación de su cuerpo.
En 1895 falleció su madre y, según Virginia, ‹‹su
muerte fue el mayor desastre que podía ocurrir; fue
como si en brillante día de primavera las nubes de
repente se hubieran visto negras y convertido en
una masa informe; como si el viento se hubiera de-
tenido y todas las criaturas de la tierra hubieran
comenzado a gemir y vagar sin rumbo […]››. Fue en
esas circunstancias y a la edad de trece años cuando
la adolescente Virginia se sintió sola y perdida en un
mundo que se derrumbaba ante ella. Empezó a oír
las voces y a padecer su primer trastorno nervioso;
en fin, su primer proceso de insania mental, o como Portada de la primera edición
decían sus allegados, locura. Desde el fallecimiento
de la madre hasta el año 1904 cuando falleció el
padre, la vida de las hermanas Vanessa y Virginia en su diario sus primeros textos literarios. Contaba
fue un verdadero tormento, pues tenían que sopor- para su educación informal con la excelente biblio-
tar el temperamento violento e incontrolado de su teca paterna cuyos volúmenes leyó con devoción y
padre, quien tenía la creencia de todos los grandes afán de conocimiento. El acceso a la biblioteca se lo
hombres de la época de que “los hombres geniales condicionó su padre al cumplimiento de unas estric-
eran naturalmente incontrolados”. Y así la casa de tas reglas: debía aprender a leer discriminadamen-
Hyde Park Gate se convirtió en la jaula oscura de un te y saber dar cuenta de sus decisiones al elegir sus
“genio” que lamentaba su condición de marido dos lecturas. Debía ser capaz de emitir opiniones sobre
veces abandonado y proclamaba que ‹‹cuando él sus lecturas sin que las mismas estuvieran influi-
estuviera triste, ellas debían estar tristes; cuando él das por lo que los críticos o los periódicos hubieran
estuviera enfadado ellas tenían que llorar››. Así, a dicho. Y debía aprender a expresarse con el menor
Virginia le aterraba la idea de que su padre la con- número de palabras posible, con economía verbal.
virtiera en su secretaria y ama de llaves. Si cumplía con estos preceptos tendría libre acceso
En 1897 la familia sufrió otra gran pérdida con el a la biblioteca; preceptos que no distaban en nada
fallecimiento de Stella Duckworth, quien había asu- de los que regían en Cambridge o en Oxford, y que
mido las funciones de “ángel de la casa” a la muerte marcarían la brillantez y libertad de su futuro que-
de su madre, y de este modo Virginia perdió de nue- hacer escritural e intelectual.
vo otra figura materna. Es en ese año cuando Virgi- En esta misma época su padre le concedió la gra-
nia comenzó a escribir su diario, y en él da cuenta cia de acceder a la única educación formal que reci-
de que Vanessa y ella hallaron un espacio de serena bió: las clases de griego. Clases que recibió durante
libertad, fuera del implacable control paterno y las años de parte de dos grandes filólogas, Clara Pa-
obligaciones propias de las mujeres en el hogar. En- ter y Janet Case, con las que mantuvo una relación
tonces habilitaron la antigua nursery como taller de amistosa toda la vida; además, según Virginia, el
pintura para Vanessa y como estudio para Virginia, aprendizaje del griego le permitía acceder al vedado
donde podía estudiar y leer a sus anchas, y a escribir mundo masculino de Cambridge.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Josefa Zambrano Espinosa/ Dossier: Centenarios Literarios 11

Tras la muerte de su padre en 1904, la vida de los Desmond Mac-Carthy. Luego, Thoby y sus herma-
hermanos Stephen dio un vuelco hacia un mundo nas iniciaron los “Jueves” de Bloombury, que se-
mucho más amplio, libre y luminoso que los atraería rían unas reuniones semanales e informales, en las
hacia el Mediodía francés, Venecia y la Toscana. Ahí cuales se discutía todo lo relacionado con la vida,
la mente de Virginia sufrió nuevamente una terri- el arte, la literatura y se cuestionaba por completo
ble crisis, tan fuerte o peor a la padecida cuando el legado victoriano de sus mayores. El círculo se
la muerte de su madre, que obligó a sus hermanos amplía con nuevos miembros: E. M. Forster, Roger
a suspender el viaje y regresar precipitadamente a Fry, Duncan Grant, John Meynard Keynes, Bertrand
Inglaterra. Virginia deliraba, alucinaba, escuchaba Russell, Dora Carrington et al. La mayoría se había
voces por todas partes y, lo peor, se negaba rotun- educado en Eton y luego en el Trinity College o en el
damente a probar bocado; alucinaba escuchando a King’s College de Cambridge. Propugnaban la liber-
los pájaros que le cantan en griego en el jardín y tad individual; la integridad intelectual; la ruptura
tropezando con el rey Eduardo VII, quien escondido con los valores de la clase alta victoriana preceden-
detrás de un seto de azaleas le gritaba toda cla- te; el antimilitarismo y el pacifismo; el sufragio fe-
se de groserías y obscenidades. Y lo peor de todo, menino y la educación formal para las mujeres; el
el intento de suicidio. Los hermanos la llevaron de poder de la creación y el arte por el arte; en fin, se
nuevo a la consulta del doctor Savage, quien era declaran en contra de los valores y las instituciones
su médico tratante y le recomendó una cura de re- del ‹‹stablishment›› y se abrazaban a la bandera
poso en la casa de campo de Violet Dickinson, con del modernismo, de la vanguardia y la experimen-
quien Virginia desarrolló una extraordinaria amis- tación formal.
tad y una estrechísima relación. Como su recupe- Virginia inició su relación profesional de por vida
ración era muy lenta, el reposo lo continuó en casa con el Times Literary Supplement y también comen-
de su tía Caroline Amelia Stephen, en Cambridge. zó a trabajar dando clases de cultura general, Lite-
Así, tanto Violet como Caroline Amelia —dos muje- ratura e Historia en el Morley College, un Instituto
res inteligentes, cultas, independientes— marcarán de Educación para Hombres y Mujeres Trabajadores
afectiva e intelectualmente a Virginia, quien las ad- en Waterloo Road. Vanessa pinta y Virginia escribe,
miró y quiso mucho; serían ellas las sustitutas de así afianzarían su pertenencia a la actividad tan-
la imagen materna y las que le impulsaron a hacer to creativa e intelectual como a la integridad moral
de la escritura el centro de su vida y su profesión. que fundamentan al grupo.
Gracias a Violet Dickinson envió su primer artículo En la primavera de 1907, los cuatro hermanos
al suplemento de Guardian, lo cual dio pie a su ca- Stephen emprendieron una expedición a Grecia y
rrera periodística. También fue gracias a la herencia Constantinopla, viaje que creó una gran ilusión en
de Caroline Amelia, que recibiría años más tarde, Virginia y que esta vez se vio interrumpido por la
la que le permitió recibir la famosa renta anual de fiebre tifoidea que contrajo Vanessa. Regresaron
£ 300 que le proporcionaría la seguridad económi- de inmediato a Inglaterra y allí Thoby presentó los
ca que necesitaba para dedicarse plena y absoluta- síntomas de la misma enfermedad. Vanessa logró
mente a su escritura, tal como aboga y proclama en superar el tifus, mas no así Thoby, quien falleció a
A Room of One’s Own (Una habitación propia). los veintiséis años de edad. Una vez más la muerte
Mientras Virginia se recuperaba de su trastorno de un ser querido golpeó y tambaleó la psique, la
mental, Vanessa y sus hermanos emprendieron seguridad e independencia de Virginia. Por su parte,
el cambio más radical en sus vidas cuando rentan Vanessa contrajo nupcias con Clive Bell y se queda-
una casa en el 46 Gordon Square en el barrio de ron en la casa de Gordon Square, mientras Virginia
Bloomsbury, aledaño al Museo Británico, que nada y su hermano menor Adrian se mudaron a una casa
tiene que ver con el elitista Kensington. En esa casa en la vecina plaza de Fizroy Square, donde comen-
georgiana se proponían rehacer sus vidas rompien- zó a escribir su primera novela que tentativamente
do con el agobiante pasado victoriano; las tediosas titulará Melymbrosia.
formalidades de los compromisos sociales y las in- Virginia, que ya estaba tomando las riendas de su
trascendentes conversaciones, para dedicarse ple- vida, decidió mudarse en 1911 a Brunswick Squa-
namente al cultivo de sus inquietudes intelectuales re y compartiría la casa con su hermano Adrian,
y el desarrollo de sus intereses individuales, artís- Maynard Keynes y Leonard Woolf, con lo cual sus-
ticos y literarios. Lejos quedarían de las hermanas citó toda clase de maledicencias; chismes que die-
Stephen los abusos sexuales a los que las sometían ron base a la mítica promiscuidad sexual del gru-
sus hermanastros George y Gerald Duckworth. po, la cual fue más literaria que física. Virginia se
En el nuevo hogar recibían la visita de los amigos convirtió en el centro del escándalo por compartir
de Cambridge de Thoby Stephen: Lytton Strachey, su casa con hombres solos y el grupo comenzó a
Leonard Woolf, Clive Bell, Saxon Sidney-Turner, conspirar para que Virginia se casara tal como ya

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12 Dossier: Centenarios Literarios /Josefa Zambrano Espinosa [Link]/inicio

lo había hecho Vanessa. Comenzó a recibir proposi-


ciones matrimoniales que le creaban mucha angus-
tia, pues los pretendientes de su clase no acepta-
ban su independencia intelectual; mientras que los
que verdaderamente le interesaban y con quienes
se sentía unida por la amistad y la afinidad intelec-
tual, eran todos homosexuales, verbigracia, Lytton
Strachey. Esta situación reafirmaba su fragilidad e
inseguridad, y entonces en junio de 1911 le escribió
a Vanessa: ‹‹No podía escribir y todos los viejos de-
monios volvieron a aparecer –demonios de cabellos
negros. Tener veintinueve años y estar soltera; ser
una fracasada, sin hijos, loca además, ni siquiera
escritora››.
Leonard Woolf, quien ahora vivía melancólico y
desolado en Ceilán, recibió correspondencia de sus
compañeros del grupo, en especial de Lytton Stra-
chey, donde determinaban que Virginia, por su ca-
pacidad intelectual, era la única mujer posible en un
mundo de homosexuales misóginos. De modo que
cuando Woolf regresó a Inglaterra, la camaradería
compartida con Virginia hace que la valore altamen-
te y le proponga matrimonio. Virginia aceptó y se
casó en 1912 “con un judío sin un céntimo”, como
gustaba decirle a sus amigas. El matrimonio duró
hasta su suicidio en 1941. Como testimonio del
amor y el compañerismo que reinó entre Leonard
y Virginia Woolf a lo largo de su unión matrimonial
ha quedado la carta que ella le escribió antes de
suicidarse:

‹‹Martes [¿18? de marzo de 1941]


Queridísimo:
Estoy segura de que me estoy volviendo loca otra
La insania mental sigue presente y cuando Leo-
vez. Siento que no podemos afrontar otro de esos
nard Woolf se dio cuenta de los síntomas que la
terribles períodos. Y esta vez no me recobraré. Em-
piezo a oír voces y no puedo concentrarme. De modo delataban, entre asustado y molesto le reclamó a
que hago lo que me parece mejor. Me has dado la Vanessa el hecho de no haberlo alertado sobre la
mejor de las felicidades posibles. Has sido todo lo gravedad o no de la enfermedad que afectaba la
que se puede ser, en todos los sentidos. No creo que psique de Virginia. De común acuerdo, Leonard y
dos personas puedan haber sido más felices, hasta Vanessa entraron en contacto con los médicos más
que llegó esta enfermedad terrible. No puedo com- reputados de Londres. El doctor Savage recomendó
batirla por más tiempo, sé que estoy destruyendo que lo mejor era la maternidad, que el hecho de
tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y sé que lo ha- parir y amamantar era lo más recomendable para
rás. Ya ves que no puedo escribir correctamente ni recuperar su salud. Leonard se horrorizó y decidió
siquiera esto. No puedo leer. Lo que quiero decir es consultar otros médicos que no eran partidarios
que toda la felicidad de mi vida te la debo a ti. Has de la maternidad en un caso como el suyo, cuyos
sido siempre paciente e increíblemente bueno con- diagnósticos acogió y, de este modo, tanto Leonard
migo. Quiero decir que… todo el mundo lo sabe. Si Woolf como Vanessa Bell proscribieron los hijos.
alguien hubiera podido salvarme., habrías sido tú. Nunca podrá entenderse el motivo por el cual un
Todo me ha abandonado, excepto la certeza de tu eminente intelectual como Leonard Woolf no recu-
bondad. No puedo seguir destruyendo tu vida. rrió para tratar la enfermedad mental de Virginia a
No creo que dos personas hubieran podido ser más Sigmund Freud, cuyas obras completas fueron una
felices de lo que hemos sido nosotros. de las más importantes publicaciones del fondo edi-
V.›› (1). torial The Hogarth Press.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Josefa Zambrano Espinosa/ Dossier: Centenarios Literarios 13

En 1914 Woolf decidió alejar a Virginia del aje- 16 de diciembre de 1922: ‹‹Estoy demasiado aton-
treo de Londres y trasladarse a Richmond, donde tada y no me entero de nada. En parte se debe a
se instalaron en Hogarth House, la Paradise Road; que tuve ayer una cena para conocer a la maravi-
además, pasaban temporadas en la casa de campo llosamente dotada y aristocrática Sackville-West en
que Virginia compró en Sussex. Y allí, como dice casa de Clive. No coincide demasiado con mi gusto
Borges, ‹‹Los atrae la tipografía, esa compañera a severo, es florida, bigotuda, tan abigarrada como
veces traicionera de la literatura, y componen y edi- un loro, y con toda esa sutil soltura y seguridad de
tan sus propios libros››. En efecto, instalaron una la aristocracia, pero sin el ingenio del artista››. En
imprenta manual que fue el origen de una de las estas líneas Virginia Woolf demuestra su ambivalen-
empresas editoriales más interesantes e importan- te relación con la aristocracia, a la que por un lado
tes del siglo XX. Publican ediciones muy personales admira y respeta y, por el otro, desde su superio-
y artesanales de Freud, los rusos, Eliot et al; en fin, ridad intelectual desprecia, todo lo cual dejó muy
es la editorial que publica la obra más novedosa y bien plasmado en su conferencia “Am I a Snob?”
experimental en la primera mitad del siglo pasado. (“¿Soy una snob?”) dictada en el Memoir Club en
De esta manera, The Hogarth Press comenzó como diciembre de 1936, en la que afirma: ‹‹He llegado a
ocupación manual para Virginia y se convirtió en la la conclusión de que no soy solamente una esnob de
editorial donde publicaría su obra más experimental, escudos nobiliarios, sino también una esnob de sa-
y como ella misma lo dice: ‹‹sin temor a la censura lones iluminados y las fiestas de la alta sociedad››.
y reproches de los editores››. En cambio, Vita Sackville-West, con desenfada-
De inmediato entraré en el proceso creador escri- da alegría, le escribió a su marido, el diplomático
tural de Virginia Woolf, gracias al cual germinará esa Harold Nicolson: «Quedé fascinada. Sencillamente
novela que marca un hito, un antes y un después, adoro a Virginia Woolf, y tú también lo harías.
en su quehacer novelístico: La señora Dalloway. Caerías rendido ante su encanto y personalidad».
De su mano y a través del relato de lo que le sucede Años más tarde, el sábado, 1 de noviembre de
día a día, todo lo cual anota en su diario, podremos 1924, anotó: ‹‹Si uno pudiera tener amistad con
recorrer junto a ella el arduo camino de gestación y mujeres, cuán grande sería el placer, ya que la rela-
alumbramiento de la novela, el cual inició en 1922 y ción es muy secreta y muy privada, en comparación
concluyó con su publicación el 14 de mayo de 1925. con la relación con los hombres. ¿Por qué no es-
Virginia nos habla de los escritores que han influido cribir al respecto? ¿Con veracidad? Tal como creía,
en su escritura; de sus descubrimientos narrativos; escribir este diario ha contribuido grandemente a
de los planos espaciales y temporales; de los per- mejorar mi estilo; afloja las ataduras››. Ataduras
sonajes principales y secundarios, de Londres y su que afloja cuando en La señora Dalloway narra
emblemático Big Ben; de los temas que le obsesio- los amores lésbicos entre Clarissa Dalloway y su ín-
nan: la vida, la muerte, la locura, el amor, el matri- tima amiga Sally Seton: ‹‹Entonces se produjo el
monio, el sexo, la crítica a una sociedad de postgue- momento más exquisito de la vida de Clarissa, al
rra que se derrumba. En fin, todo lo que tratará y pasar junto a una hornacina de piedra con flores.
sucederá en Londres a lo largo de un día de junio de Sally se detuvo; cogió una flor; besó a Clarissa en
1923, cuando un ángel de la casa llamado Clarissa los labios. ¡Fue como si el mundo entero se pusiera
Dalloway dará una fiesta y un joven loco llamado cabeza abajo! Los otros habían desaparecido; es-
Septimus Warren Smith se suicidará. taba a solas con Sally. Y tuvo la impresión de que
1922 fue un año trascendental en la vida de Virgi- le hubieran hecho un regalo, envuelto, y que le hu-
nia Woolf. Año en que publicó El cuarto de Jacob bieran dicho que lo guardara sin mirarlo, un dia-
y conoció a Vita Sackville-West, con quien mantu- mante, algo infinitamente precioso, envuelto, que
vo una larga relación amorosa y le dedicó Orlando mientras hablaban (arriba y abajo, arriba y abajo)
(1928) (2), una de sus más importantes novelas; desenvolvió, o cuyo envoltorio fue traspasado por
además, considerada universalmente como “la car- el esplendor, la revelación, el sentimiento religioso,
ta de amor más larga de la literatura”. Virginia tenía hasta que el viejo Joseph y Peter Walsh aparecieron
40 años y se estaba afianzando como reconocida frente a ellas›› (4).
escritora. Vita tenía 30 y era una elegante y distin- Asimismo, en la novela Clarissa se da cuenta de la
guidísima aristócrata; poseía dinero, glamour, cul- relación lésbica que se está dando entre Elizabeth,
tura, y era una muy reconocida escritora. su única hija, y la señorita Kilman, la profesora de
Nos orientamos por lo que nos dice Virginia Woolf historia.
en las páginas de su diario (3), el cual —como ya Virginia se sentía cada vez más segura de su escri-
dije— comenzó a escribir formalmente y con regu- tura y asentó en su diario el 17 de febrero de 1922:
laridad en 1915, y lo finalizará apenas cuatro días ‹‹Sin embargo, me ha alegrado descubrir que he
antes de su muerte. En él leemos lo que escribió el adquirido cierta filosofía. Equivale a una sensación

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14 Dossier: Centenarios Literarios /Josefa Zambrano Espinosa [Link]/inicio

de libertad. Escribo lo que me gusta escribir, y bas- que voy a escribir algo bueno; algo denso, profundo
ta››. Y al día siguiente anotó: ‹‹Una vez más de mi y fluido, duro como las piedras, y brillante como los
mente se ha apartado la idea de la muerte. Ayer diamantes.
tenía algo que decir de la fama. Me parece que era
He terminado con el Ulises y creo que es una obra
que he decidido que no voy a ser popular […]. Voy a
fallida. A mi juicio, no le falta talento; pero de baja
escribir lo que quiera y que digan lo que quieran››.
estofa. El libro es difuso. Es enmarañado. Es pre-
El miércoles, 26 de julio, anotó: ‹‹El domingo L.
tencioso. Es de baja ralea, no sólo en el sentido evi-
(5) leyó El cuarto de Jacob. Estima que es mi me-
dente, sino también en la acepción literaria. Con ello
jor obra. Pero la primera observación que hizo fue
que está pasmosamente bien escrito. Discutimos al quiero decir que un escritor de primera fila siente por
respecto. Dice que es una obra genial; considera la literatura un respeto tal que le impide servirse de
que no se parece a ninguna novela; afirma que los trucos; de sorpresas; de hacer payasadas […]››.
personajes son fantasmas; dice que es un libro ex- Mas el jueves, 7 de septiembre, después de haber
traño […]. He quedado con la mente tan afectada leído una crítica muy inteligente del Ulises, apare-
que no puedo escribir estas líneas con el rigor for- cida en el Nation norteamericano, escribió: ‹‹Debo
mal que merecen; estoy ansiosa y excitada. Pero, leer algunos capítulos. Es probable que la última
en términos generales, me siento complacida. Nin- belleza de la literatura nunca sea percibida por los
guno de los dos sabe lo que pensará el público. En contemporáneos; pero creo que es preciso prepa-
mi fuero interno, no tengo la menor duda de que he rarlos un poco, y yo no estaba preparada […]››.
descubierto la manera de comenzar a decir algo (a Como vemos, Virginia deja abierta la puerta para
los cuarenta) con mi propia voz; y esto me interesa una relectura y una crítica menos rígida y demole-
de tal manera que creo que puedo seguir adelante, dora del Ulises de Joyce. Asimismo, como ha dicho
sin necesidad de elogios››. Borges, ‹‹Mrs. Dalloway (1925) relata el día en-
Fue también en 1922 cuando, gracias a las anota- tero de una mujer; es un reflejo nada abrumador
ciones en su diario, Virginia Woolf da cuenta de las del Ulises de Joyce (JLB, 1936). Es completamente
influencias literarias que le marcarán y del proceso cierto que tanto la obra de Virginia Woolf y la de
de creación y escritura de sus obras. Así el miérco- James Joyce se producen en un mismo momento
les, 16 de agosto, anotó: ‹‹Debiera estar leyendo histórico, que sus escrituras rompen con todo lo es-
el Ulises y formulando mis argumentos en pro y crito anteriormente y, en especial, con la novelística
en contra. Por el momento, he leído doscientas pá- del siglo XIX; que sus voces narrativas estén ento-
ginas, que ni siquiera representan la tercera parte; nadas por los monólogos interiores y los flujos de
los dos primeros capítulos, hasta el final de la es- conciencia; que ambas se desarrollen en el lapso de
cena del cementerio, me han divertido, me han es-
tiempo de un día de junio, en Londres la primera y
timulado, me han hecho experimentar la sensación
en Dublin la segunda, oscilando entre el pasado y
de encanto, y me han interesado; luego he quedado
el presente, entre las circunstancias del momento
desconcertada, aburrida y desilusionada por el es-
que precipitan los recuerdos, pero lo fundamental
pectáculo de un asqueroso estudiantillo rascándose
es que La señora Dalloway no es epigonal ni ré-
el acné. ¡Y pensar que Tom (6), el gran Tom, con-
sidera que esta obra está a la altura de Guerra y plica del Ulises.
paz! Me parece un libro propio de un analfabeto, El sábado, 14 de octubre, anotó: ‹‹Tengo ganas
un libro carente de desarrollo; la obra de un obre- de haber cruzado ya la rompiente y de encontrarme
ro autodidacta, y todos sabemos cuán lamentables nadando en aguas calmas otra vez. Quiero escribir
son esas obras, cuán egotistas, cuán insistentes, sin ser observada. La señora Dalloway se ha con-
cuán primarias, crudas y, en última instancia, nau- vertido en un libro; en él inserto un estudio sobre la
seabundas (…) Como sea que soy bastante normal, demencia y el suicidio; el mundo visto por el cuerdo
pronto estaré preparada para volver a los clásicos. y el demente, el uno al lado del otro, algo así. ¿Sep-
Quizás modifique este parecer más adelante. No timus Smith? ¿Es un buen nombre? Creo que este
quiero apostar aquí mi sagacidad crítica. Clavo un libro se encuentra más cerca de la realidad que el
palo en el suelo en la página doscientas. de Jacob, pero también creo que el de Jacob fue
En cuanto a mí hace referencia me dedico diligen- un paso necesario para trabajar con libertad […]››.
temente a dragar mi mente y a sacar de ella peque- Ya tiene claro lo que será el tema central de su
ños cubos de agua, para la Señora Dalloway ››. novela, ese que abordará lo que sí es el reflejo de
El miércoles, 6 de septiembre, anotó con mucho su propia vida, es decir, la permanente fluctuación
optimismo: ‹‹De todas maneras, la naturaleza tiene entre la cordura y la demencia, el escollo y el sosie-
para conmigo la cortesía de ofrecerme la ilusión de go, la vida y el suicidio.

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[Link]/inicio Josefa Zambrano Espinosa/ Dossier: Centenarios Literarios 15

El sábado, 29 de octubre, anotó: ‹‹Jamás es- que apenas puedo hacer frente a la posibilidad de
cribiré un libro que sea un éxito total. En esta pasar las próximas semanas entregada a ella. Sin
ocasión, las críticas son adversas, y las personas embargo, el problema lo plantean los personajes
individuales se han mostrado entusiasmadas. O (…).
bien soy una gran escritora, o bien una nulidad. Volviendo a Las horas, diré que va a ser una lucha
El Daily News me llama una ‘sensual entrada en endiablada. Su estructura es extraña y dominante.
años’. El Pall Mall hace caso omiso de mí, por con- Siempre tengo que retorcer la sustancia para que
siderar que carezco de toda importancia. Espero se adecúe a la estructura. Esa estructura es des-
que no me hagan caso y que se burlen de mí […]. de luego original, y me interesa enormemente. Me
Quiero pensar en La señora Dalloway. Quiero gustaría escribir y escribir en ella, muy aprisa y con
planear este libro mejor que todos los anteriores, entusiasmo. Huelga decir que no puedo. Dentro de
y sacarle el máximo partido […]››. tres semanas me habré quedado con el pozo seco››.
Ante la adversidad de las críticas negativas que Jueves, 30 de agosto, anotó: ‹‹Podría decir muchas
la menosprecian como escritora y se burlan de su cosas acerca de Las horas y mi descubrimiento.
condición de mujer cuarentona, ella se sobrepone La manera en que creo hermosas cavernas detrás
y planea escribir a La señora Dalloway como el de mis personajes. Creo que esto da por resultado
mejor libro que haya escrito hasta ese momento exactamente lo que deseaba. Humanidad, humor,
y, desde luego, sacarle el mayor provecho… Lo profundidad. El proyecto es que las cavernas estén
que Virginia Woolf no imaginó en ese momento, o en comunicación entre sí, y que todas queden bajo
quizás sí vio con anticipación que su novela sería la luz del día en el mismo instante. ¡La cena!››.
un éxito a lo largo de un siglo, que inspiraría a Creo que en estos registros está concentrado todo
otros escritores y sería llevada al cine, como en lo relacionado con la escritura de Las horas (títu-
efecto ha sucedido. Así, en 1997, bajo la dirección lo que me parece mucho más acorde con la obra
que el de La señora Dalloway), ya que en ellos
de Marleen Gorris, la extraordinaria Vanessa Re-
se planteaba si escribía con “profundo sentimiento”,
dgrave dará vida a Clarissa Dalloway en la muy
como le ha enseñado Dostoievski, o solo usaba las
bien lograda película La señora Dalloway. Años
palabras para describir el mundo circundante. Lle-
más tarde, en el 2002, Stephen Daldry filmará Las
gó a la conclusión de que sí estaba escribiendo su
horas; película basada en la novela homónima de
novela con verdadera emoción, pues en ella había
Michael Cunninghan, la cual se desarrolla en tor- aprehendido con brío la vida y la muerte, la locura y
no a la obra de Virginia Woolf, de la que también la cordura, la humanidad y el humor, la crítica a una
toma Las horas, el título tentativo que tenía para sociedad que se derrumbaba junto a todo lo que
ella la autora y que después sustituyó por el de- consideró sus valores. Aunque gozaba escribiendo
finitivo de La señora Dalloway. Este film tuvo con “profundo sentimiento”, la faceta de la locura,
la gracia de ser interpretado por tres grandes ac- como ella le llama, le afectaba y torturaba la mente,
trices como lo son Nicole Kidman, Meryl Streep y tanto así que le aterraba el pensar en las sema-
Julianne Moore; además, Nicole Kidman ganó el nas que tendría que dedicarse a escribir acerca del
Oscar como mejor actriz por su interpretación de mal que padecían tanto ella como el personaje de
Virginia Woolf. Septimus. De ahí que el problema lo planteen los
Ya en 1923, el martes 19 de junio, anotó: ‹‹Pero, personajes… Personajes que terminan hechos tri-
¿qué pienso de mi literatura? ¿De este libro, es zas, como lo escribió en su diario. Virginia logra a
decir, Las horas, si es que éste va a ser su título? través de esa estructura narrativa que el carácter
Hay que escribir con profundo sentimiento, dijo de sus personajes Clarisa y Septimus devengan en
Dostoievski. ¿Lo hago? ¿O bien me invento cosas, múltiples voces y ecos; polifonía que resuena en
utilizando palabras, a pesar de lo mucho que las la ciudad e impide un discurso sostenido entre los
amo? múltiples personajes de la novela.
No me parece que no. En este libro me sobran Ahora bien, Virginia ha leído a Proust y de su mano
ideas. Quiero expresar la vida y la muerte, la cor- se lanza a buscar el tiempo perdido. Se adentra en
dura y la demencia, quiero hacer una crítica del los túneles y cavernas que se comunican entre sí
sistema social, y mostrarlo en sus momentos de para atrapar el tiempo recordado, y comienza, gra-
suma intensidad (…). Pero sigamos. ¿Estoy escri- cias a Proust, a explorar esos túneles que le per-
biendo Las horas basándome en profundas emo- mitirán traer el pasado y la memoria al presente.
ciones? Desde luego, la faceta de la locura me De ahí que registrara en su diario en octubre de
afecta tanto, hasta tal punto tortura mi mente, 1923: ‹‹Me llevó un año de tanteos, el descubrir lo

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16 Dossier: Centenarios Literarios /Josefa Zambrano Espinosa [Link]/inicio

que yo llamo mi proceso de excavación de túneles mente, confiriéndole plena libertad; jamás, desde la
por el que cuento el pasado a plazos, conforme lo crisis del último agosto, que considero el principio
necesito. Este es mi mayor descubrimiento hasta del libro, se ha desarrollado tan aprisa, aunque con
ahora […]››. muchas interrupciones. Creo que se está convirtien-
Su descubrimiento la deja estupefacta, anonada- do en una obra más analítica y humana; menos líri-
da, agitada: ‹‹Pero Proust excita de tal modo mi ca; y tengo la impresión de que he roto totalmente
deseo y voluntad de expresión que casi no puedo las amarras y gozo de libertad para verter en ella
acabar la frase. Oh, si pudiera escribir así lloraría. cuanto quiera. Si así es, tanto mejor. Hace falta
Y ahora mismo es tan increíble las vibraciones y la leerla […]››.
identificación que me proporciona —hay algo sexual Sábado, 2 de agosto, anotó: ‹‹Me siento deprimi-
en ello— que siento que puedo escribir como él […]. da como si fuera vieja, y se acerca el fin de todas
Mi gran aventura es realmente Proust. Bien ¿qué se las cosas. Debe ser la consecuencia de haber dejado
puede escribir después de Proust? Sólo estoy en el Londres y sus incesantes ocupaciones. Además, me
primer volumen, y supongo, que hay algunos fallos, encuentro en un punto bajo de mi libro —la muerte
pero me encuentro en un estado de asombro total; de Septimus—, y comienzo a considerarme un fra-
como si estuvieran haciendo un milagro ante mis caso […]. El campo es como un convento. El alma se
propios ojos. Cómo, por fin, alguien ha consegui- eleva nadando a lo más alto […]››.
do solidificar lo que siempre se ha escapado —¿y Viernes, 17 de octubre, anotó: ‹‹Es una vergüen-
cómo ha logrado convertirlo en esa sustancia tan za. He subido corriendo la escalera, pensando que
bella y tan absolutamente duradera? El placer se tendría tiempo para consignar el siguiente hecho
transforma en algo físico —como una combinación pasmoso, a saber, las últimas palabras de la última
de sol y vino y uvas y una serenidad perfecta junto página de La señora Dalloway, pero me han inte-
con una vitalidad intensa—.›› rrumpido. De todas maneras, lo cierto es que ayer
1924, lunes, 26 de mayo, anotó: ‹‹Londres es en- hizo una semana escribí realmente estas palabras.
cantador. Parece que con sólo ponerme sobre una ‘Sí, porque allí estaba’, y me alegré de haber que-
alfombra mágica de color leonado, la alfombra me dado liberada del libro […]››.
transporte a un mundo de belleza, sin que yo haga Virginia ya es una escritora que tiene pleno domi-
absolutamente nada. Las noches son pasmosas, nio de la palabra, sabe dónde están sus virtudes y
con los porches blancos y las anchas y silenciosas dónde las fallas, pues ha podido sumergirse en las
avenidas. Y la gente entra y sale, levemente, en abisales profundidades del ser y escribir con sen-
sentidos divergentes, como conejos; y fijo la vista timiento, con emoción. De ahí que considere que
en Southampton Row, mojada como el lomo de una ahora sí es libre de escribir, escribir y escribir, y al
foca, o roja y amarilla a la luz del sol, y contemplo hacerlo, experimentar ‹‹la sensación más feliz del
el ir y venir de los autobuses, y escucho los vie- mundo››.
jos organillos increíbles. Cualquier día voy a escribir Sábado, 13 de diciembre, anotó: ‹‹Estoy revisan-
sobre Londres, y sobre la manera que se apodera do al galope La señora Dalloway, volviendo a es-
de la vida privada y la lleva adelante, sin el menor cribir a máquina desde el principio, lo cual es, más
esfuerzo […]››. o menos lo que hice con Fin de viaje; me parece
Virginia cumplió su sueño de convertir en un solo un buen método, ya que de esta manera se pasa
día de junio a la metrópoli británica, Londres, en su un pincel húmedo sobre la totalidad, con lo cual se
protagonista. En La señora Dalloway la ciudad es unen partes que fueron compuestas por separado,
la que marca el periplo a seguir, la secuencia y el y se secaron. Verdaderamente, con toda honesti-
ritmo narrativo, los encuentros y desencuentros. El dad, creo que es la más satisfactoria de mis novelas
Big Ben ‹‹¡Ahora! Ahora sonaba solemne. Primero (aunque todavía no la he leído en frío). Los críticos
un aviso, musical; luego la hora, irrevocable. Los dirán que la obra carece de unidad debido a que las
círculos de plomo se disolvieron en el aire››. Sus escenas de la locura no guardan relación con las es-
campanadas desde lo alto del Palacio de Westmins- cenas de la señora Dalloway. Y me parece que tam-
ter son las indicadoras del incesante fluir peatonal; bién hay partes de escritura superficial y relumbrón.
las que marcan el ritmo de los paseos, encuentros y Pero ¿es ‘irreal’? ¿Se trata de una obra meramente
desencuentros de los viandantes londinenses. ‘meritoria’? Creo que no. Y, como me parece haber
Virginia no se cansa de proclamar la gran satis- dicho antes, creo que me he hundido en las más
facción que le produce la escritura de su novela: profundas capas de la mente. Ahora puedo escribir
‹‹Pero Las horas ocupa totalmente mi mente […]. y escribir y escribir; es la sensación más feliz del
Ahora esta novela impulsa y da gran velocidad a mi mundo››.

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[Link]/inicio Josefa Zambrano Espinosa/ Dossier: Centenarios Literarios 17

1925, miércoles, 6 de enero, anotó: ‹‹Revisé La ‹‹¡Qué salto! ¡Qué zambullida!›› Es en esta dua-
Sra. D., lo cual es la parte más helada de la tarea lidad de elevación y caída; de placer y movimien-
de escribir, la más deprimente, la que más exige. La to ascendente en contraposición con vértigo y de-
rrumbe, donde encontramos la clave que marcará
parte peor de la novela se encuentra en el principio
el ritmo narrativo de la novela hasta el final. Final,
(como de costumbre), cuando el aeroplano se lleva
en que Clarissa, triunfante en su fiesta, es admira-
toda la atención durante unas cuantas páginas y el
da en lo alto de la escalera; mientras que Septimus
relato queda aguado. L. ha leído el libro; dice que es
se tira, se lanza por la ventana y muere empalado
lo mejor que he escrito, ¿pero cuándo no ha dicho
en la verja.
esto? De todas maneras, estoy de acuerdo con él. Pero es con ese Final con mayúsculas, donde Vir-
Estima que tiene más coherencia que El cuarto de ginia Woolf le da una estocada mortal a “la tra-
Jacob, pero que es de lectura difícil debido a la apa- dición británica de creación caracterológica narra-
rente falta de conexión entre los dos temas […]››. tiva”, pues del retrato físico y moral de Clarissa
Como bien dije, he querido presentar primero a Dalloway solo ha quedado la denotación, la mera
Virginia Woolf y luego acompañarla a través del pro- presencia de lo “que está ahí”. A saber: ‹‹—Richard
ceso creador que culminó en La señora Dalloway, ha mejorado. Tienes razón —dijo Sally—. Voy a
esa extraordinaria novela que, como ha dicho ella, hablar con él. Le daré las buenas noches. ¿Qué
‹‹Hace falta leerla…››. Proceso creador que he se- importa la inteligencia —dijo Lady Rosster, leván-
guido paso a paso a través de las notas que registró tandose— comparada con el corazón?
en su diario desde 1922 hasta los primeros meses —Ahora voy –dijo Peter. Pero se quedó sentado
de 1925, año de su publicación. un momento más. ¿Qué es este terror? ¿Qué es
Como si fuera una invitación a la famosa fiesta de este éxtasis?, se preguntó. ¿Qué es esto, que me
Clarissa Dalloway, he de transcribir el comienzo de la llena de tan extraordinaria exaltación?
novela que un día de junio de 1923 nos lleva a reco- —Es Clarissa –dijo.
rrer la City de Londres, siguiendo los periplos que reco- Sí porque allí estaba.
rren Clarissa Dalloway, Richard Dalloway, Peter Walsh,
Hugh Whitbread, Septimus Warren Smith y Lucrezia, FIN››.
su mujer, la señorita Killman y Elizabeth Dalloway et al.
Leamos: ‹‹La señora Dalloway decidió que ella
misma compraría las flores.
Sí, ya que Lucy tendría trabajo más que suficien-
te. Había que desmontar las puertas; acudirían los
operarios de Rumpelmayer. Y entonces Clarissa Da-
lloway pensó: ¡qué mañana! —fresca, como si fue-
sen a repartirla a unos niños en la playa.
¡Qué salto! ¡Qué zambullida! Siempre tuvo esta
impresión cuando, con un leve gemido de las bi-
sagras, que ahora le pareció oír, abría de par en
par el balcón, en Bourton, y salía al aire libre. ¡Qué Notas:
fresco, qué calmo, más silencioso que éste, desde
luego, era el aire a primera hora de la mañana. . 1. Virginia Woolf, Cartas a mujeres, Editorial Lu-
.! como el golpe de una ola; como el beso de una men, Barcelona (España), 1991, página 299.
ola; fresco y penetrante, y sin embargo (para una 2. En 1993 Sally Potter realiza Orlando, basada
muchacha de dieciocho años, que eran los que en- en la novela de Virginia Woolf y protagonizada
tonces contaba) solemne, con la sensación que la por la inefable y andrógina Tilda Swinton, como
embargaba mientras estaba en pie ante el balcón Orlando.
abierto, de que algo horroroso estaba a punto de 3. Virginia Woolf, A Writer’s Diary, editado por
ocurrir; mirando las flores mirando los árboles con Leonard Woolf, Londres, The Hogarth Press, 1953.
el humo que sinuoso surgía de ellos, y las corne- Diario de una escritora, edición a cargo de Leo-
jas alzándose y descendiendo; y lo contempló, en nard Woolf y traducción de Andrés Bosh, Barcelona
pie, hasta que Peter Walsh dijo: —¿Meditando entre (España), Editorial Lumen, 1982.
vegetales?— —¿fue eso?—, —Prefiero los hombres 4. Virginia Woolf, La señora Dalloway, Barcelona
a las coliflores— —¿fue eso? Seguramente lo dijo a (España), Lumen, 1979. Págs. 35-36.
la hora del desayuno, una mañana en que ella había 5. Leonard Woolf.
salido a la terraza […]››. 6. T. S. Eliot.

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18 FOTOGRAFÍA [Link]/inicio

Foto: AJOS/Yuri Valecillo.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Dossier: Centenarios Literarios 19

La centenaria torre de Timón de


José Antonio Ramos Sucre
Ramón Ordaz

L a primera obra de José


Antonio Ramos Sucre fue
Trizas de papel (Cara-
cas, Imprenta Bolívar, 1921); lue-
go publicaría el opúsculo «Sobre
las huellas de Humboldt» (1923),
textos que fusionaría en su ópera
magna La torre de Timón (1925).
Trizas de papel alcanzó el recono- Ramón Ordaz
cimiento de dos contemporáneos
que bien pronto serían también Escritor venezolano en los géneros de
dos notables de nuestras letras: poesía y ensayo. Licenciado en Educa-
José Tadeo Arreaza Calatrava y ción (mención Castellano y Literatura,
Universidad de Oriente). Magister en
Julio Garmendia. A pesar de es-
Literatura Iberoamericana (Universi-
tos espaldarazos, cuando aparece dad de los Andes). Director-fundador
La torre de Timón la recepción fue de la revista de arte y literatura En
un tanto espasmódica como des- Ancas (Caracas, 1976-1981, nueve nú-
concertante. En pleno fervor de Ramos Sucre meros). Director del periódico Oriente
las vanguardias que, aunque con Universitario (Cumaná, de julio de
cierto retraso, sacudía el adormecido espíritu de las ciudades más 1981 a noviembre de 1983). Director
importantes de Latinoamérica, la Caracas semirrural de los años vein- del Centro de Actividades Literarias
te se abría con cautela a lo que fueron esas experiencias literarias y José Antonio Ramos Sucre (Cumaná,
artísticas. Las tuvimos, sin lugar a dudas, pero sin las resonancias, el de 1983 a 2000). Director-fundador de
la revista Trizas de Papel del Centro de
volumen de obras y polémicas que suscitaron en Buenos Aires, Ciu-
Actividades Literarias José Antonio
dad México, Bogotá, Santiago de Chile. Las sombras de una dictadura
Ramos Sucre (trece números). Director
aherrojaban cualquier aire de libertad y la posible difusión de nues- de la Poda, Revista Latinoamericana de
tros creadores. Eran manifestaciones tímidas, contenidas, sujetas al Poesía (trece números).
humor de una política que terminaba por achatar, minusvalorar cual- Ha participado en diversos congresos y
quier rayo de trascendencia. Es materia conocida el trato que se le dio simposios sobre literatura en
a la obra de Ramos Sucre en nuestro país, más allá de lo dicho por Venezuela y el exterior.
Guillermo Sucre, de que «Ramos Sucre no fue un poeta olvidado, sino Algunos títulos de su obra: Potestades
mal leído». Basta traer a colación el ensayo «El solitario de la torre de Zinnia (Caracas, 1979), Antología
de Timón» (1973), de Fernando Paz Castillo, título que nos permite del otro (Caracas, 1990), Grafopoemas
imaginar la dolorosa soledad del poeta desde su hastío en Cumaná y (Barcelona, 1992), Diario de derrota
(Caracas, 1993), Kuma (Caracas, 1997),
Carúpano hasta esa desafortunada vivencia caraqueña, sin espesor
El pícaro en la literatura iberoamericana
de vida, delgada existencia que se escurría por las ventanas de luz de (Biblioteca de Letras de la Universi-
sus libros, las ocasionales cátedras y las traducciones, mientras que dad Nacional Autónoma de México,
el aliento de su obra sorteaba su destino en la esperanza de un lector México, 2000; Monte Ávila Editores
que no existía para su época. La palabra poética permanecía anclada Latinoamericana, Caracas, 2007),
en los predios de la preceptiva clásica y en los manidos temas de una Profanaciones (Mérida, 2002), Albacea
tradición vernacular, folklórica. Los intentos de Julio Planchart, Luis (Barcelona, 2003) Obertura de mar, de
Enrique Mármol, Antonio Arráiz, entre otros, no alcanzaban a cons- Ramón Ordaz (La Castalia / Ediciones
truir un espacio literario autónomo. Habría que esperar la década del de la Línea Imaginaria, 2022

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20 Dossier: Centenarios Literarios /Ramón Ordaz [Link]/inicio

30 para que esas posibilidades empezaran a conso- de su producción en la que recoge géneros como
lidarse. El poema en prosa de Ramos Sucre no es la crónica, el cuento breve, el ensayo, el poema en
que fuera una novedad de su exclusiva patencia; prosa, vale decir, lo esencial de que lo que fue su
es forma con una larga tradición en Europa y en obra fundamental.
América. Un contemporáneo suyo, Ramón Hurtado,
escanció joyas de esa naturaleza en Nieblas, cofias De Trizas de papel a La torre de Timón
y molinos (1917) y La hora de ámbar (1921, 1951),
sólo que su repujado era preciosista, de artificios Iniciando la década del veinte, Trizas de papel es
que pasan por la abstracción de paisajes exóticos, un libro que se instalaba en un período de impor-
imaginería de alucinado romántico; mientras que la tantes publicaciones literarias en la Caracas de en-
originalidad y distinción de Ramos Sucre tiene el ri- tonces. Hasta ese momento todo lo relevante de la
gor de los maestros y gramáticos de su tierra natal. literatura nacional quedaba ceñido al legado de la
Prosa rigurosa la suya, concebida por un escultor literatura del siglo XIX: las obras poéticas de Andrés
de la palabra. Diego Córdova, comentando la vida y Bello, Juan Antonio Pérez Bonalde, Francisco Lazo
obra del poeta Juan Miguel Alarcón (Cumaná, 1882- Martí, para citar a los más destacados del siglo.
1932), haciendo referencia a la importancia que Muchos otros autores, románticos y parnasianos,
tuvo la efímera revista Broches de flores (1904), se harían visibles más tarde cuando se comienza a
dirá que «la mayoría de sus paladines casi todos ba- estudiar sus obras dispersas. Cada autor de estos
chilleres del latinizante colegio del ‘maestro Silveri- es un caso a tratar, por decir, Abigaíl Lozano, Mi-
to’ (Silverio González Varela, acotamos), enrumbó guel Sánchez Pesquera, Jacinto Gutiérrez Coll, Udón
a seguir estudios en nuestra Universidad Central». Pérez, José Ramón Yépez, entre otros. El autor de
Condiscípulo de Cruz Salmerón Acosta y de Cór- Pentélicas (1896), Andrés Mata, es otro caso singu-
dova, confesará este último que Ramos Sucre no larísimo toda vez que le impusieran el bautismo el
perdía tiempo social en francachelas, ya que lo de- uruguayo José Enrique Rodó y el colombiano José
dicaba a estudiar idiomas. Destaca, asimismo, que María Vargas Vila. Desde que se hizo del Olimpo
llegó a ser ayudante del rector del Colegio Nacional en El Universal (1909), su nombre hasta la déca-
de Cumaná (maestro Silverito), a quien caracteri- da del 20 fue música con redobles de tambor entre
za como «latinista, retórico, antideclamador, por los arias sentimentales y esa eterna «Música triste»,
patios del plantel, de trozos oratorios de Cicerón, a «Un amor que se va, cuántos se han ido», que se
veces simpático, bromista, siempre en las manos repite una y otra vez como canción de moda y que,
el grueso, torcido y amenazante chaparro del “Ma- como bien señala Rafael Arráiz Lucca, mucha gente
gister dixit” provinciano». Estos rigores escolásticos
venían del siglo XVIII y, todavía en los comienzos
del XX, conservaban su vigor. José Antonio Ramos
Sucre, como casi toda esa pléyade de humanistas
que saltó de Cumaná a Caracas, arribó a la capital
muy probablemente con un modesto ajuar en su
equipaje, pero lo que sí está claro es que, en cuanto
a conocimiento de idiomas, estudios humanísticos
y culturales, su memoria rebosaba de esos bienes
inmateriales. En su ciudad natal concibió los que
serían luego rasgos determinantes de su estilo, las
sustracciones lingüísticas del que, la brevedad de
una prosa que muy excepcionalmente excedería las
dos páginas, el laconismo de las frases y las cons-
tantes elipsis que van haciendo parte del frontispi-
cio de sus cumbres poéticas. Cuando se traslada a
Caracas en 1911, en la revista cumanesa Ritmo e
Ideas aparecen dos colaboraciones suyas en los nú-
meros 1 y 2, textos que no forman parte de sus li-
bros. “El desterrado” (1911) en Ritmo e Ideas Nº 1,
y “Renzo Stecchetti” (1912), Ritmos e Ideas Nº 2.
Estos dos textos publicados y, sin duda, escritos en
Cumaná antes de partir a Caracas, son iluminado-
res y anticipadores de lo que fue el destino literario
del autor de La torre de Timón, libro fundamental

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[Link]/inicio Ramón Ordaz/ Dossier: Centenarios Literarios 21

tiende a confundir popularidad con valor literario.


A partir de 1919 la escena la copaba el mexicano
José Juan Tablada, quien durante su estadía de va-
rios meses en nuestro país captó el interés de los
poetas con su poema Li Po, deudor del caligrama
que ya cursaba en nuestro idioma bajo los créditos
de Vicente Huidobro, lo que provocaría una sona-
da rencilla literaria con el francés Pierre Reverdy,
dado que la manzana de la discordia era la «no-
vedad» del caligrama de Guillaume Apollinaire, el
que ya circulaba en Francia y que el mexicano daría
a conocer como poema ideográfico. Pero el acon-
tecimiento de más renombre lo traería la edición
en Caracas de su poemario Un día. Poemas sinté-
ticos (Imprenta Bolívar, 1919). El viajero y avisado
Tablada expondría en nuestra provinciana Caracas
la brevedad japonesa del haikú. Entre sus muchas
declaraciones ventilaba una idea a la que no se le
podría atribuir originalidad, pero que no dejaba de
ser útil soltarla en el patio local: «No hay que de-
cir, hay que sugerir, así el lector resulta exaltado a
rango de colaborador del poeta». La paternidad de
la frase tiene otros propietarios, Mallarmé, Valéry,
por ejemplo, pero no es este el propósito de estas
líneas. Ese año de 1919 el poeta Enrique Planchart
da a conocer también su libro inicial Primeros poe-
mas (Caracas, Editorial Victoria, 1919). Todavía esa tradición literaria de su tierra natal, así como las
postrimería de década e inicio de la siguiente, 1920, orfandades sufridas por injustos enclaustramientos,
tendrá otro evento de perfiles oficiales con marca lo que revertiría luego en sus textos. En Trizas de
internacional. Como invitado de lujo llega a Caracas papel ya están los hilos fundamentales con los que
el poeta andaluz Francisco Villaespesa, el que será tejería su obra magna. Era mucho pedir compren-
un huésped distinguido de Juan Vicente Gómez. In- sión de aquellos textos extraños, en una prosa poco
vadirá las páginas de los periódicos capitalinos con común, con temáticas lúgubres, cantos del reino de
sus gastados y empalagosos sonetos y luego, una la muerte, si bien todavía destaca en ellos el refe-
vez que llega su compañía teatral, entre bombos y rente histórico, esa palabra de homenaje que rinde
platillos, el Benemérito en primera fila para aplaudir el intelectual a la gesta de sus antepasados. Textos
su tan cacareada obra Bolívar, ocurrió la «magna» velados, sin ninguna pretensión de explicitar lo que
representación con las debidas reposiciones para expone, con la pátina y oscuridad que adquieren las
complacer a una audiencia sedienta de novedades y cosas viejas y las baña de melancolía. Pero no fue
de esparcimiento en aquella sociedad pacata y cua- tanta la indiferencia en estos comienzos. Dos con-
si rural todavía, aunque las bonanzas del petróleo temporáneos suyos, luego meritorios escritores de
estaban por llegar. Para el crítico de más renombre nuestro país, escribieron sobre esta primera obra
de la época, Jesús Semprúm, lo que no podía pa- de Ramos Sucre testimonios en los que destacaban
sar inadvertido a su curtido juicio, la juzgaría de la originalidad de sus poemas en prosa y la nove-
pésima calidad y de rotundo fracaso. No hay por dad que constituían en el espacio literario venezola-
qué dudarlo. En 1921 Andrés Eloy Blanco saca a la no. Hace más de cien años, 20 de agosto de 1922,
luz su primera obra: Tierras que me oyeron. Grosso cuando en El Universal José Tadeo Arreaza Calatra-
modo, este es el panorama que rodea la aparición va encomiara la insólita obra de Ramos Sucre. Di-
de la primeriza obra de Ramos Sucre. En aquella ría, entre otras cosas: «…sin las rarezas y extrava-
mezcolanza de poesía romántica, parnasiana, crio- gancias del rebuscamiento, esmaltan estas breves
llista, nativista, modernista, indigenista, vanguar- y sentidas prosas, bellas como poemas extranjeros
dista, la irrupción de Trizas de papel sería algo así que hubieran pasado con toda su prístina pureza y
como el arribo de un náufrago a una playa solitaria. la gracia nativa a sonora y robusta forma castella-
Ese sobreviviente había llegado de las costas orien- na». En otro tono nuestro maestro del cuento, Julio
tales con su ajustado salvavidas y presto a resistir Garmendia, señalará: «Y es que las páginas de José
cualquier intemperie. En su equipaje venía toda una Antonio Ramos Sucre son novelas, poemas, dramas

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22 Dossier: Centenarios Literarios /José Carlos Blanco [Link]/inicio

laboriosamente comprimidos en pocas líneas. Pa- de siglo XIX. En nuestra contemporaneidad no es


recen arrancadas de viejas obras, con el retoque el mundo militar paradigma para sociedad alguna.
sutil de una mano de hoy. A cada paso animan una Desde una mirada muy personalista destaca a cier-
resonancia apagada, o iluminan un panorama os- tos próceres, levanta loas a Mariño y a Bermúdez,
curecido» (Caracas, agosto de 1923. En La ventana este último entre una exaltación de Campeador o
encantada. Ediciones del Congreso de la República, batallador homérico de la que desdicen otros, no
1986). tanto por sus artes de hombre de la guerra sino
Una revisión de Trizas de papel nos arroja una por su controvertido genio, más en la última etapa
primera señal de cuánto empeño ponía Ramos Su- de su vida; no siempre convincentes sus palabras
cre en el cuidado de la palabra castellana que se sobre los héroes, nos sorprende que nada dice del
ajustaba más al propósito de su escritura. Fueron más ejemplar de todos, familiar suyo, el Mariscal
excepcionales las tachaduras en sus textos, ya que Antonio José de Sucre, el hombre que quemó veinte
el dominio verbal fue desde los comienzos su distin- años de su vida en esos servicios bélicos y de donde
ción. Cuando hace la fusión de Trizas en La torre de aprendió tempranamente lo que era el partido mili-
Timón (1925), pocos son los textos que no pasan tar que se cernía sobre el futuro de nuestras nacio-
la prueba del traslado; será en los títulos donde el nes, las corrupciones que en aquellos momentos ya
poeta hará cambios significativos. Así tenemos que estaban a la vista, el hombre que despreciaba ser
su primer texto «PALABRAS escritas en 1912, para presidente de Bolivia, el que prefería, de ser posi-
honrar el retrato del general Ezequiel Zamora, en la ble, sembrar flores entre las haciendas de Susin-
“Escuela Zamora” de Caracas» sufriría una drástica che en Ecuador y la de Cachamaure en Venezuela.
reducción y pasaría a La torre de Timón como «Plá- Nada dijo sobre «Antoñito» Sucre, tal vez por esa
tica profana». Asimismo, tenemos que «Hace un si- modestia que lo distinguía y su personalidad rehuía
glo», «Dolores de un fraile», «Nota sobre España», el autoelogio de la casta familiar de sangre, pero
«Laude a los tenientes de Bolívar», «La venganza no así de la dura fibra con la que estaba hecha su
de Brahma», pasarán a La torre de Timón respecti- obra. Esa visión respecto al sacerdote, el guerrero y
vamente con los siguientes títulos: «Tiempos heroi- el poeta responde por lo más próximo a una visión
cos», «La tribulación del novicio», «De capa y es- de los románticos. En sus Diarios íntimos Baudelai-
pada», «Laude», «La venganza del dios». Así como re pontificaba que «No existen más que tres seres
fue cuidadoso en los títulos de sus libros, Ramos respetables: el sacerdote, el guerrero y el poeta.
Sucre estuvo atento a la revisión de los títulos de Saber, matar y crear». Estas tres figuras que pa-
sus poemas en prosa, a no permitir que estos, por recen haber estigmatizado la historia de todos los
descuido, banalizaran la majestad de su obra. Basta tiempos están en lo medular de La torre de Timón.
pensar la distancia semántica que hay, para el cam- En los umbrales todavía de este nuevo milenio esos
po de la significación, del pedestre «Dolores de un arquetipos no cubren las expectativas del presente
fraile» a «La tribulación del novicio». Estos detalles porque la imaginación ha sobrepasado la realidad,
nos hablan de su oficio de escritor, de la pondera- y aquel «Deus ex machina» que bajaba intempesti-
ción a que sometía su trabajo con la escritura. No vamente de los cielos en la teatralización del mundo
era un preciosista, sino el cultor de nuestra lengua, clásico, hoy son ellas, las máquinas de guerra, des-
de la que hacía uso con el más claro de los propó- de todos los espacios, las verdaderas heroínas de
sitos: «Yo escribo el español a base de latín», como las sórdidas batallas de los hombres.
bien lo recuerda y advierte Fernando Paz Castillo en
El solitario de la torre de Timón.
El tema militar en Ramos Sucre amerita unos co-
mentarios. Estaba formado nuestro poeta en la idea
donde el uniforme militar era signo de una tradición
heroica, contaminado de ese orgullo patrio que una
sociedad nacida de la guerra prodigaba en el ejér-
cito sus futuros centinelas, los guardianes de sus
intereses y cuerpo de continuidad en el ámbito de
las generaciones por venir. Esa idealización marcó
la herencia cultural de las generaciones posinde-
pendentistas. La vida de claustro que vivió Ramos
Sucre seguramente no le permitió ver lo que ocu-
rría afuera. Esas «glorias» militares estaban frescas
todavía en ese siglo XX nuestro que mucho tuvo

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[Link]/inicio Dossier: Centenarios Literarios 23

Gallegos, La Trepadora y la
gente que destruye a un
país constantemente
José Carlos Blanco

L os amigos de la revista Cár-


cava me han lanzado «el pase
de la muerte»: escribir unas
notas sobre la novela de Ró-
mulo Gallegos, La Trepadora, que está
cumpliendo 100 años. Creo que no exa-
gero al calificar la dificultad de la tarea,
porque Gallegos es un escritor tan gran-
de que no necesita presentación y es di-
fícil añadir algo a los numerosos estu-
dios que se han hecho sobre su estatura
intelectual. Lo mismo pasa con su nove-
la La Trepadora, que ha sido objeto de
análisis literarios, psicológicos, socioló-
gicos, políticos, religiosos e inclusive ju-
rídicos. Por lo tanto, es difícil ser original
en la tarea de analizar una obra literaria Rómulo Gallegos
de tal magnitud que, 100 años después,
encierra un mensaje que está vigente, e inclusive, puede servir como
una especie de manual literario para entender el país en que vivimos
y las circunstancias que nos alegran o nos agobian.
Voy a dejar de lado la metodología de la investigación literaria y
tratar de seguir la vieja afirmación de don Miguel de Unamuno que
decía: «Yo, señor mío, escribo con la sangre de mi corazón, no con
tinta neutra, mis pensamientos muchas veces contradictorios entre José Carlos Blanco
sí, mis dudas, mis anhelos, mis sedes y mis hambres de espíritu no
redactan conclusiones como cualquier secretario…». Y yo, después de Abogado, especialista tanto en Derecho
haber dado muchas vueltas sobre La Trepadora, sus intérpretes, sus Mercantil, como en Derecho Procesal,
críticos, y la copiosa información que fácilmente puede consultarse graduado tanto en pregrado como en
en tiempos de la inteligencia artificial, me tomaré el abuso de apro- postgrado en la Universidad Católica
Andrés Bello (UCAB).
vechar este espacio para expresar, sin eufemismos, la amargura que
Director fundador de la Escuela de
me produce volver a Gallegos, cuando no corren buenos tiempos para Derecho de la Universidad Católica
el país. extensión Guayana. (1998-2009),
Debo comenzar comentando la forma como la pluma de Gallegos Director de Estudios de Postgrado en
describe el paisaje de la patria. Quienes de una u otra manera han Ucab Guayana (2009 -2016)
caminado con atención por el llano, la selva, los pueblos del interior Profesor de pregrado en Introducción al
o las calles de las ciudades, vive una experiencia espiritual al leer Derecho, Filosofía del Derecho, Deon-
sus novelas. Vuelvo a Unamuno: «hay dos maneras de traducir ar- tología Jurídica, Derecho Procesal Civil,
tísticamente el paisaje en la literatura. La una, describirlo objetiva y Estudio del Hombre, y Ética profesional
minuciosamente a la manera de Zola o de Pereda, con sus pelos y se- en diferentes carreras.

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24 Dossier: Centenarios Literarios /José Carlos Blanco [Link]/inicio

ñales todas; y es la otra, manera más virgiliana, dar


cuenta de la emoción que ante él sentimos». Eso
es lo que siento ante los paisajes de Gallegos, que
son mucho más que simple decoración; no hay ima-
gen que transmita más emoción que la lectura del
pórtico de Canaima. Y en La Trepadora, comienza
retratando su escenario: «Entre lomas herbosas y
laderas pobladas de cafetales, en torno a una iglesia
pequeñita levantada sobre el altozano, de humildes
muros de bahareque que enlucido, espadaña a un
costado y atrio de ladrillos musgosos, está acurru-
cado el pueblecito: unos cuantos ranchos, unas tan-
tas casas, una sola calle que pronto vuelve a con-
vertirse en camino y se va serpenteando por lomas
y laderas entre setos de pomarrosos…». Así veía en
1925 el lugar donde comienza la trama.
Como decía al principio, es una novela difícil de
analizar en su conjunto, que hace pertinente la me-
táfora de la cola del pavo real, que tiene tantos co-
lores, que quienes pretenden describirla, siempre
resaltan el que más le llama la atención: machismo,
autoritarismo, racismo, lucha de clases, ascenso
social, etc. Yo, me voy a enfocar en el terreno de
mis competencias: la moral y el derecho, en que se
mueven los personajes, conduciendo a lo que el au-
tor presenta como el enfrentamiento entre barbarie
y civilización, que comienza a apreciarse en La Tre-
padora para hacerse más intenso en obras posterio-
res. ¿Quién es Hilario Guanipa?: «Mozo arrogante y Portada de la primera edición
simpático, amigo de jolgorios y amoríos, gran co-
leador de toros, notable tocador de arpa y maracas,
y tan antiguo y competente para el trabajo como te, la comparación que se hace en ella entre la gente
bien dispuesto para divertirse y derrochar el dine- del campo, sus costumbres y la vida del hombre de
ro a manos llenas, generoso y leal con sus amigos ciudad, no ha desaparecido y el espíritu de Hilario
valiente y emprendedor». Pero detrás de esta fa- Guanipa está por todas partes. En la década de los
chada, está el hombre arbitrario y sin escrúpulos, años 90 cuando ocupaba el cargo de juez en Ciu-
dispuesto a llegar a donde sea y como sea, para dad Guayana con competencia en lo Civil, Mercantil
alcanzar lo que quiere: vencer enemigos, obtener y Agrario, podía apreciar claramente la diferencia
riqueza o satisfacer cualquier tipo de placeres. entre el conflicto que puede surgir entre los cam-
Hilario Guanipa es un hijo natural producto de la pesinos y los problemas de la gente de la ciudad. Y
aventura extramatrimonial de un hombre de ciu- aquí hay que hacer otra precisión, en relación con
dad, dueño de una hacienda, con una humilde mu- la gente del campo: era muy diferente un deslinde
jer del campo; más tarde por interés del padre, es entre conuqueros de Sierra Imataca, poseedores
reconocido como hijo legítimo y las circunstancias de sembradíos en medio de la soledad de la selva
hacen que su progenitor le encargue el gobierno de cercana a la frontera con Delta Amacuro, de una
la hacienda Cantarrana, cosa que después aprove- partición de herencia entre hacendados de los lados
cha para adueñarse de todo. Y de allí, la trama del de El Manteco, por ejemplo: con los campesinos de
ascenso economico-social, más por la astucia que la sierra, se podía hablar, aunque les costaba enten-
por el mérito moral; ejemplo que sigue su hija Vic- der; con los hacendados (supuestamente más cul-
toria (mujer criada en el campo con los mismos ras- tos) podía sorprender, en más de una ocasión, que
gos que después destacaron en Doña Bárbara), que aparecía un espíritu de Hilario Guanipa, que sólo
ambiciosamente llega a Caracas con la intención de respetaba al Tribunal si el juez se aparecía con una
escalar posiciones sociales, valiéndose de la intriga comisión de la Guardia Nacional. Pero a esto hay
y la manipulación. que agregarle que en la sufrida Ciudad Guayana
No puedo perder de vista que la novela se publica deambulaban y deambulan los espíritus de Hilario
en 1925, en unas circunstancias que no son preci- Guanipa que, tras la máscara de la honesta ciuda-
samente las que estamos viviendo hoy. No obstan- danía, actúan arbitrariamente, pasando por encima

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[Link]/inicio José Carlos Blanco/ Dossier: Centenarios Literarios 25

de la ley y las instituciones, para lograr un ascenso Humanos que manejamos una idea, que no esta-
económico y social, producto de una dudosa hones- ba presente al momento en que Gallegos escribe
tidad y el ejercicio de la arbitrariedad. La Trepadora en 1925 o Doña Bárbara en 1929 y
más aún Canaima, (novela indispensable para Gua-
Seguramente, cualquier lector me podría refutar
yana) en 1931. Desde mi perspectiva, la barbarie
el hilo de mi argumentación con la siguiente pre-
que conduce a sostener la idea de que el país no
gunta: ¿y dónde queda la gente buena?, ¿es que
alcanza la civilización y se destruye a sí mismo, es
acaso todos son «Hilarios Guanipa»? La respuesta
la precariedad de la cultura jurídica, en realidades
puede estar en lo que dice Nicolás Casal, en una
como la que describe el maestro, porque cuando no
conversación familiar al final de la novela: «...la hay conciencia del valor de la ley, que es el susten-
pérdida de Cantarrana fue el resultado moral de las to de la convivencia, y los valores morales básicos
circunstancias. Si el abuelo me oyera diría: tienes sobre vida, propiedad y verdad son prácticamente
razón, él comprendió que papá no era el hombre inexistentes, al extremo en que los límites entre lo
que podía defender la hacienda… tampoco se le es- bueno y lo malo desaparecen, es imposible hablar
capó que, aquel otro hijo suyo, aquel Guanipa, fuer- de civilización.
te y semi salvaje sería, cuando él faltara, el peor A 100 años vista de la aparición de La Tre-
enemigo de los Casal. Prueba de esto fue aquel em- padora, mi reencuentro con ella no me ha dejado
peño que tomó en reconocerlo como hijo suyo, en buen sabor cuando la contrasto con la realidad que
darle su apellido, como si dijéramos, para obligarlo me rodea. Sin embargo, no dejo de admirar la gran-
a hacer causa común como hijo íntimo legítimo… deza de Gallegos que, desde aquel tiempo, por me-
En aquel momento, Guanipa representaba la fuer- dio de sus novelas, dejaba un mensaje al lector,
za, era la fuerza efectiva, el empuje que venía de parecido al del filósofo José Antonio Marina en su
abajo, abriéndose paso formidable, brutal, pero al libro La lucha por la dignidad, donde palabras más
mismo tiempo hermosamente, como es hermoso el palabras menos dice: «el hombre sabe que es un
espectáculo de la fuerza donde quiera que se mani- animal; lo importante es que lo reconoce y quiere
fieste. Papá en cambio representaba llamémosle así dejar de serlo».
la debilidad… no tenía culpa el pobre papá de que la En fin, La Trepadora, Hilario Guanipa, y el país:
naturaleza le hubiera dado aquel cerebro cuyas fic- que el lector saque sus propias conclusiones.
ciones no correspondían a la realidad que podía dar
él. Guanipa lo venció y lo arrolló porque en aquel
momento Guanipa era el hombre dueño de las cir-
cunstancias y papá, la víctima de una ley natural,
irresponsable, pero sabia, había escogido para sa-
crificarsela a la Fuerza».
Sin caer en maniqueísmos superficiales,
de la novela se puede deducir la existencia de una
honestidad frágil, incapaz de enfrentar las circuns-
tancias de una naturaleza adversa, que sólo pue-
de contrarrestarse con la fuerza que caracteriza a
los seres perversos que aparecen en la narración
galleguista. Y de allí la tragedia: estos personajes
ascienden y alcanzan el poder, manipulándolo en su
favor y, muchas veces, causando la destrucción de
todo lo que no esté a su servicio.
He leído opiniones que sostienen la tesis de
que la barbarie a que se refiere Rómulo Gallegos
surge cuando no se respetan los derechos huma-
nos. Ahora bien, en 1925 la idea que se tenía de los
Derechos Humanos no es la que tenemos ahora:
para aquel momento, además de la declaración de
los Derechos del hombre y del Ciudadano de 1789,
se producían importantes análisis de la filosofía del
derecho, que destacaban el valor de la dignidad hu-
mana, principalmente como «derecho moral». Es
en 1948 con la declaración universal de la ONU y
el posterior desarrollo de la Teoría de los Derechos

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26 FOTOGRAFÍA [Link]/inicio

Foto: LA CENIXIENTA/Yuri Valecillo.

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[Link]/inicio Dossier: Centenarios Literarios 27

Cien años de The Great Gatsby


Francisco Arévalo

E l 10 de abril 1925 sale al


mercado editorial, pero
ante todo en plena Ley
de prohibición (1919-1933), El
Gran Gatsby de Scott Fitzgerald.
La casa editorial Charles Scrib-
ner’s es la encargada de tamaño
éxito editorial y mire que lo es
que se han contabilizado al año
1998 más de 450 ediciones en
físico e innumerables ediciones
piratas y creo que toda lengua
normalizada la ha traducido. En
síntesis, es una de las 10 mejo-
res novelas gringas del siglo XX.
Seis adaptaciones de películas se-
llan esta apreciación: 1926, 1949,
1974, 2000, 2013 y 2024. Unas
F. Scott Fitzgerald
más malas que otras. Más icónicas
son la de 1974 (Robert Redford) y
2013 (Leonardo Di Caprio). ¿Será por lo guapo de los protagonistas?
Entre las dos me quedo con la que dirigió Jack Clayton con Redford
como Jay, no es que la de Baz Luhlmann con Di Caprio como Gatsby
sea despachada por la puerta trasera, no, es que los prejuicios de
lector me inclinan a la primera adaptación porque es la que más se
ajusta al texto y su sobriedad y hondura es evidente desde el princi- FRANCISCO ARÉVALO
pio, mientras que la de Luhlmann se hunde en la frivolidad y la utile-
ría para cautivar todo, es como una red muy densa que recoge todo Escritor venezolano (San Félix, Bolívar,
público en medio de la nada. La versión de 2013 encandila tanto que 1959). 16 libros de poesía; 3 novelas y
descubre muchas carencias actorales, como la de Di Caprio, que hace 1 libro de relatos. De otro orden son
las selecciones y antologías de poesía
un papel de muchacho de la película sin atributos. Ojo, no me interné
venezolana y latinoamericana donde
en la cantidad copiosa de montajes que se han hecho en teatro y se aparecen algunos de sus textos. En sus
siguen haciendo. libros publicados se pueden mencionar
Lo cierto que El Gran Gatsby cumple 100 años y semejante hazaña las novelas La esquizofrenia de las golon-
no puede pasar desapercibida, porque marcó un antes y después en drinas (Premio Fundarte, 1999), Adiós
el mundo editorial. Matanzas en invierno (1999) y Tropiezos
El tema, el sueño americano, esa pirámide de anime que se funda- en el campanario (2008), así como los
poemarios Brote (1989), Nadie me reina
menta en los excesos y la demostración de tener es el tema principal.
en estos parajes de hormigón (1993), Sur
Lo del amor es un recurso accesorio del escritor. Jay Gatsby y Daisy (1995), Alcoholes de otra iglesia (1996),
Buchanan son brazos de ese árbol de excesos y ambición en un país Algo más que baladas agridulces (2001) y
y una ciudad en plena expansión y dominio. Así que ellos son una Agrio de colmena (2001), entre otros. Sus
pareja de peretos balanceándose en una trampa donde la perver- dos libros de poemas más recientes son
sión espiritual raya lo inimaginable; de hecho, el final trágico de Jay Cerodosochoseis, Herida o la claridad del
lo evidencia, los que se lo chulearon hasta casi morir ninguno portó deseo y la novela La pecera de los bagres.

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28 Dossier: Centenarios Literarios/Francisco Arévalo [Link]/inicio

en su velatorio, se demostró allí ese desalme del


que estamos compuestos los humanos y que por lo
general no nos percatamos. Solo el interés mueve
cierta gentucita que se arrastra en el tinglado so-
cial, de eso tenemos nosotros para hacer una serie
novelada, cómo se husmea y se chulea al poderoso
hasta que cae en desgracia.
La leí por vez primera finalizando los 70, me la
prestó para aquellos días una joven que leía has-
ta dormida, Maigualida Rincones, diría que fue mi
pretendida sin éxito, vecina de mi barrio de cre-
cimiento, UV2. Reconozco en ella alguien que me
impulsó a seguir escudriñando el mundo mágico de
los novelistas.
Tengo que admitir que me impresionó por toda la
atmósfera cinematográfica que se respira en todos
sus capítulos. Es una NOVELA en mayúsculas, bien
narrada, llevada por el camino del objetivo sin ar-
tificios ni recursos innecesarios; es difícil creer que
no pasó porque los gringos no suelen escribir fabu-
lando, ellos viven y copian, así que eso le tocó vivir
al escritor en una Nueva York en auge, que por cier-
to en 1664 se llamaba Nueva Ámsterdam, al poco
tiempo le cambiaron a Nueva York en honor al Du-
Portada de la primera edición.
que de York. Valga acuñar que Fitzgerald nada más
no ha quedado hundido en el embrujo neoyorkino, La imagen del éxito, poder y corrupción que em-
también escritores como Carmen Martin, Colm Tói- puja el dinero, rompe el contrato social que hacía de
bín; John Dos Passos, Truman Capote, Donna Tartt, la sociedad gringa una de las más encaminadas a la
María Dueñas y por supuesto el más obsesionado, democracia y la transparencia. Todo es una farsa,
Paul Auster. A Nueva York se le ama y odia en simul- todo era mentira, como lo era el amor de Daisy por
táneo, así la retrató Fitzgerald. Jay que terminó quitándole la vida y Daisy agarran-
Entre cachos y cachos (infidelidades) un Sr. Bucha- do sus bártulos y perdiéndose con el cachúo per-
nan se folla a la esposa de su mecánico y cauchero vertido del Sr. Buchanan. El único que amaba allí
y Jay se folla su esposa objeto Daysi, todo bajo la era Gatsby, el enamorado solo de una cabeza de
mirada asombrada del narrador omnisciente: Nick chorlito que lo único que le interesaba era mantener
Carraway, un aprendiz de bolsa que quedó fundido sus privilegios.
por la impresionante vida que le tocó mientras Jay Lección final: enamorarse solo es altamente noci-
se desvivía por su prima Daisy Buchanan, ver todo vo para la salud y toda obra literaria tiene el riesgo
ese cóctel de falsedad lo convirtió en dipsómano y de ser parte del olvido colectivo, hay unas que se
alcohólico cuya terapia eficaz fue novelar lo vivido revitalizan con otros prismas del arte como el cine
en Long Island, la mansión Gatsby con toda la bo- o el teatro, ese es el caso de THE GREAT GATSBY.
ñiga posible.

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[Link]/inicio Dossier: Centenarios Literarios 29

Borges inquisitorial
(a cien años de Inquisiciones)
Carlos Yusti

E n un texto sobre Gilbert Keith


Chesterton el escritor argenti-
no Jorge Luis Borges escribe:
«En este país, los católicos exaltan a
Chesterton, los librepensadores lo nie-
gan. Como todo escritor que profesa
un credo, Chesterton es juzgado por
él, es reprobado o aclamado por él. Su
caso es parecido al de Kipling a quien
siempre lo juzgan en función del Im-
perio Británico». Esta fórmula valora-
tiva podría aplicarse al mismo Borges,
a quien se le juzga más como un ciego
recalcitrante que en sus intervenciones ––
públicas proclamaba sandeces erudi-
tas, a veces llenas de humor vitriólico.
Se le juzga siempre más como es-
critor de oralidad desbocada/desenfocada que debido a sus textos
narrativos construidos desde la relojería erudita y esos ensayos
enfocados en su implacable gusto de exuberante, caprichoso y poco
común lector (sin mencionar su genuflexa aprobación cuando Au-
gusto Pinochet lo condecoró luego de coronada su vil dictadura).
En cierta oportunidad Fernando Savater le pidió a Emil Cioran un
texto acerca de Borges que formaría parte de un libro-homenaje. Su
texto fue una carta en la cual explica su negativa doble de colaborar
con el proyecto. En la carta preguntaba para qué celebrarlo cuando
hasta las universidades lo hacen, aduciendo «que la desgracia de ser Carlos Yusti
conocido se había abatido sobre él y que merecía algo mejor. Merecía
(Valencia, Venezuela, 1959) es pintor,
haber permanecido en la sombra, en lo imperceptible, haber conti-
editor y escritor. Como editor, fue co-
nuado siendo tan inasequible e impopular como lo es el matiz». Luego
fundador de la revista Zikeh y del grupo
acotaba en la misma misiva: «Siendo estudiante, tuve que intere- literario Animales Krakers en Valencia;
sarme por los discípulos de Schopenhauer. Entre ellos, un tal Philipp formó parte del equipo de la revista cul-
Mainländer me había llamado particularmente la atención. Autor de tural Predios y fungió como director de
una Filosofía de la liberación, poseía además para mí el aura que con- editorial de las revistas impresas Fauna
fiere el suicidio. Totalmente olvidado, yo me jactaba de ser el único Urbana y
que me interesaba por él, lo cual no tenía ningún mérito, dado que Fauna Nocturna. En la web ha coordina-
mis indagaciones debían conducirme inevitablemente a él. ¡Cuál no do las páginas Arteliteral. Como escritor
sería mi sorpresa cuando, muchos años más tarde, leí un texto de ha publicado los libros Pocaterra y su
Borges que le sacaba precisamente del olvido! Si le cito este ejemplo mundo (1991), Vírgenes necias (1994),
Cuaderno de argonauta (1996), De ciertos
es porque a partir de ese momento me puse a reflexionar seriamente
peces voladores (1997), Los sapos son
sobre la condición de Borges, destinado, forzado a la universalidad, príncipes y otras crónicas de ocasión
obligado a ejercitar su espíritu en todas las direcciones, aunque no (2006), Dentro de la metáfora: absurdos
sea más que para escapar a la asfixia argentina. Es la nada sudame- y paradojas del universo literario (2007),
ricana la que hace a los escritores de aquel continente más abiertos, Para evocar el olvido y otros ensayos
más vivos y más diversos que los europeos del Oeste, paralizados por inoportunos (2007) y Poéticas del ojo
sus tradiciones e incapaces de salir de su prestigiosa esclerosis». (escritos sobre arte).

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30 Dossier: Centenarios Literarios /Carlos Yusti [Link]/inicio

Comencé a leer a Borges desde una óptica de pre-


juicios y resquemores de ese Borges oral. Leí pri-
mero sus ensayos no por pretensión, sino debido a
una investigación personal acerca del ensayo como
género. En esos días leía a muchos ensayistas y crí-
ticos para conocer el mecanismo interno que hacía
funcionar ese delicado aparato que inventó el filóso-
fo y escritor francés Michel de Montaigne.
Luego leí los cuentos de Borges y pude descubrir
la filigrana de lo narrativo en el que se percibía ese
juego de espejos con el ensayo, la reflexión metafí-
sica, la filosofía y la matemática. No por casualidad
a Anders Osterling, refriéndose a su estilo, le pa-
reció como «demasiado exclusivo o artificial en su
ingenioso arte en miniatura».
A veces sus ensayos se leen como un cuento y vi-
ceversa. Un ejemplo ilustrativo podría ser su texto
«El acercamiento a Almotásim», especie de ensayo
crítico (falso por supuesto, al igual que la novela Portada de la primera edición.
reseñada) sobre una novela en la que se mezclan
la aventura, lo policial, con un inigualable toque quise ser Quevedo, Saavedra Fajardo y Góngora, y
fantástico. En la reseña se relata lo que sucede, a además quise ser poeta de Buenos Aires, lo cual no
lo largo de los veintiún capítulos, las peripecias del sé si se compadece muy bien con los dos anteriores
protagonista, un estudiante de derecho, que tratan- propósitos. El hecho es que fracasé en los tres, pero
do de escapar va interactuando con los personajes la gente sintió la ambición de mi fracaso…». Con
más pintorescos y las situaciones más extremas. respecto al libro escribe: «…publiqué un libro titu-
Esta falsa reseña puede leerse como un ensayo y lado Inquisiciones, escrito en un español latinizado,
también como un cuento. Este juego con los géne- un español que trataba de plagiar a Quevedo, diga-
ros lo mantendrá Borges, indistintamente, en algu- mos, y a Saavedra Fajardo, y a Gracián».
nos ensayos y en uno que otro cuento. El estilo del libro siempre me pareció contrahecho
Con los ensayos de Borges descubrí que era posi-
y en cierta medida como pomposo. Elijamos algu-
ble combinar, sin apremio alguno, erudición libresca
nas frases al azar:
con cualquier tema rudimentario (o trascendental)
y a partir de allí ir razonando hasta colocar con na-
«Soy el primer aventurero hispánico que ha arri-
turalidad los ladrillos de las frases y párrafos hasta
bado al libro de Joyce: país enmarañado y montaraz
construir un texto liviano y versátil alejado bastante
de ese ensayismo bituminoso y profesoral que bus- que Valery Larbaud ha recorrido y cuya contextu-
caba demostrar algo para subir de escalafón. ra ha trazado con impecable precisión cartográfi-
Los primeros libros de ensayos fueron Inquisicio- ca (N. R. F., tomo XVIII) pero que yo reincidiré en
nes (1925), El tamaño de mi esperanza (1926) y describir, pese a lo inestudioso y transitorio de mi
El idioma de los argentinos (1928). Libros que de estadía en sus confines».
algún modo dan cuenta de ese ensayista primerizo (El «Ulises» de Joyce)
un tanto ampuloso y pretencioso que irá limando
todas esas erratas juveniles en sus libros de ensa- ***
yos posteriores. «Hay la aventura personal del hombre Quevedo:
El libro Inquisiciones estuvo execrado por mucho el tropel negro y desgarrado que eslabonaron con
tiempo. Cuando Borges era un escritor ya recono- dureza sus días, el encono que hubo en sus ojos al
cido se negó a reeditarlo y jamás alegó razones. traspasar con sus miradas el mundo, la numerosa
En la actualidad se edita junto con el libro Otras in- erudición que requirió de tanto libro ya lejano, la
quisiciones como si fueran libros gemelos, pero son salacidad que desbarató su estoicismo como una
libros diametralmente opuestos en cuanto a estilo y turbia hoguera, su ahínco en traducir la España api-
a preocupaciones temáticas. carada y cucañista de entonces en simulacros de
El libro consta de veintiséis ensayos y un exangüe grandeza apolínea».
prólogo. En un texto refriéndose a su poesía escribe (Menoscabo y grandeza de Quevedo)
«…se me ocurrió ser un poeta clásico español del
siglo XVII, quise ser también un prosista barroco, ***

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[Link]/inicio Carlos Yusti/ Dossier: Centenarios Literarios 31

«Las noches y los días de Norah Lange son reman- es ese vuelo estilizado por lo libresco y luego está
sados y lucientes en una quinta que no demarca- esa sombra filosófica cubriendo toda su obra. Con
ré con mentirosa precisión topográfica y de la cual acierto Juan Nuño aseguraba que Borges, con vie-
me basta señalar que está en la misma hondura de jos materiales de la abstracción metafísica, creaba
la tarde, junto a esas calles grandes del oeste con toda la abrumadora riqueza de sus ensayos y fic-
quienes es piadoso el último sol y en que el rojizo ciones. Riqueza que se agradece. Cioran apreciaba
enladrillado de las altas aceras es un trasunto del esa facilidad de Borges para encarar los temas más
poniente cuya luz es como una fiesta pobre para los dispares y abordarlos con gran sutileza del Eterno
terrenos finales». Retorno y el tango.
(Norah Lange) Su fuerza como ensayista estaba en el soporte
fluido y heterodoxo de sus lecturas y no por ca-
*** sualidad Nuño escribe: «No trabajaba Borges con
otra realidad que no fuera la literaria y aun filosófica
Las frases tienen ese tono de rebuscada sonori- misma. Trátese de un caso manifiesto de escritor li-
dad. Borges con la experiencia de escritura fue po- terario, culto; si se prefiere, de escritor potenciado:
dando su estilo de toda rimbombancia, de toda esa escritor de escritores. Sin los libros y sin la riquísi-
ilustración retórica y de esa pirotecnia verbal para ma cultura de Occidente, Borges mal podría haber
acercarse a un estilo con menos broza y llegar ese creado su obra».
hueso de la claridad diáfana. En cierta oportunidad Borges bordó su escritura con sus profusas lectu-
Borges escribió: «Trato de no pensar en términos de ras y en el prólogo de Inquisiciones escribió: «Sólo
una oración, de una frase, sino en el todo. No quiero hay éxitos de amistad, de intriga, de fatalismo. Oja-
darle trabajo a lector. Evito palabras que lo obliguen lá este libro obtenga uno de ellos». De intriga sería
a consultar el diccionario, y metáforas poco comu- el éxito de estas Inquisiciones. Un libro curioso por
nes. De la escritura pienso lo mismo que del dicta- su lenguaje. Sin duda Borges pudo corregirlo, pero
do. Siempre que escribo, trato de ser lo más pasivo decidió dejarlo con esa altanería sin destreza de un
posible. Trato de no mezclarme. Cuando comienzo, escritor primerizo.
conozco el principio y el final. Pero tengo que inven- .
tar todo el resto».
En sus ensayos Borges trataba de encontrar las
minucias de lo leído, agasajar a sus autores predi-
lectos desde ese detalle que se les escapó a los crí-
ticos y a muchos otros lectores. Tampoco buscaba
decretar certezas y estaba como empeñado en dar-
le a la realidad un contorno literario que la hiciese
seductora e incluso fantástica para el lector.
Borges deduce que la permanencia de un texto en
el tiempo está no en las ideologías que trasmite, ni
en los dogmas que profesa, sino en esa estética de
la elasticidad que intenta descubrir, a partir de sus
lecturas, las conjeturas que siempre han inquieta-
do al individuo como el tiempo, la inmortalidad, el
misterio de las bibliotecas, etc. Borges escribe sus
ensayos desde la emoción del explorador e invita al
lector a que lo acompañe en dicho periplo. En las
primeras líneas del ensayo crea una atmósfera de
incertidumbre y para respaldar sus especulaciones
recurre a sus lecturas reales e inventadas.
Se repite con insistencia que muchos escritores
escriben siempre el mismo libro. En lo que respecta
a Borges esta muletilla aplica en parte. Inquisicio-
nes es un libro singular por su aciertos y errores,
pero es distinto a sus otros libros de ensayos. Lo
que sí está presente en todo su trabajo ensayístico Borges en 1919

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32 FOTOGRAFÍA [Link]/inicio

Foto: ANCIANOS/Yuri Valecillo.

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[Link]/inicio Dossier: Centenarios Literarios 33

Élite: una revista para todos


Diego Rojas Ajmad

E l primer núme-
ro de la revista
Élite circuló el
jueves 17 de septiem-
bre de 1925. En aquel
entonces Venezuela ha-
bía iniciado su cambio
de piel que le llevaría
de un país rural, de ha-
ciendas y sensibilidades
bucólicas, que vivía de
la exportación de café,
cacao, pieles y plumas,
a una nación de urbe y
oropel, que buscaba con
ansias el desarrollo de
la incipiente industria
petrolera impulsada por
el capital extranjero.
En esa metamorfosis
trocaron varios aspec-
tos: el hacendado dejó
de ser el prototipo del
héroe nacional, la ciu- Diego Rojas Ajmad
dad se convirtió en el rojasajmad@[Link]
escenario del progreso, @diegorojasajmad
y la vida cotidiana y sus Doctor en Letras. Es autor de varios
códigos morales se fueron transformando con la llegada de nuevos libros y artículos relacionados con temas
productos, nuevas palabras y nuevas costumbres. de historia, teoría y crítica literarias.
Entre sus libros se cuentan: Mundos
La radio, el cine, los automóviles (ahora conducidos por mujeres),
de tinta y papel. La cultura del libro en
las galletas de soda, el Diablitos, el foxtrot, el charlestón y su moda en la Venezuela colonial (USB, Editorial
el vestir, el gramófono y la música en discos de vinilo de 78 RPM, las Equinoccio, 2007), Estampitas merideñas
revistas de farándula, el béisbol y el fútbol, los salones con orquestas (Instituto Merideño de la Cultura, 2010),
bailables, la avalancha de avisos publicitarios por doquier... Un mundo Revista Válvula: edición facsimilar (ULA,
otro con los habitantes de siempre. 2011), Estampitas guayanesas (UNEG,
Sin embargo, todo esto ocurría desde la paradoja de una moderni- 2016), Para una historia literaria desde la
zación sin libertad. complejidad. La historiografía de la lite-
Juan Vicente Gómez era el mandamás de ese entonces, el dictador ratura venezolana y sus tramas (Editorial
que gobernaba desde 1908, cuando dio el golpe de Estado a su com- Académica Española, 2017) y Posciu-
dades. Manual de uso para ciudadanos
padre Cipriano Castro, y que dejó de apretar el cuello del país con su
nostálgicos y esquizofrénicos (UCV, 2017),
enguantada mano de cuero en 1935, fecha de su muerte. entre otros. En el 2006 ganó el premio
En ese contexto apareció la revista Élite. único de la Bienal de Ensayo Enrique
Para comprender el significado de esta revista, su impacto en los ve- Bernardo Núñez. En el 2007, el concurso
nezolanos de aquel entonces, quizás sea más conveniente tramar un Cuentos sobre rieles y en el 2017 obtuvo
relato que nos exija algo de creatividad e imaginación, y nos muestre, el primer lugar en el premio de ensayo
en forma de cuento, la realidad acerca de aquellos asuntos. “Caracas 1567-2017”.

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34 Dossier: Centenarios Literarios /Diego Rojas Ajmad 34
[Link]/inicio

Primero debemos pensar en el protagonista de


nuestra historia: elijamos a un lector promedio de
la Venezuela del gomecismo. En ese año de apa-
rición de Élite vivían en el país aproximadamente
3.000.000 de personas, de las cuales un 80 % no
sabía leer ni escribir. A pesar de ello, en la Vene-
zuela del primer cuarto del siglo XX existía un para
nada despreciable mercado editorial, con revistas
de variada periodicidad y temática. Por poner un
ejemplo, en Caracas existían casi 30 establecimien-
tos tipográficos con una producción al mes de casi
300 publicaciones. Otros tantos, en menor cantidad,
se podían ver en el resto del país. De esta forma,
el kiosco (y las pulperías), donde se vendían estas
revistas, se convirtieron en una suerte de centro de
datos e información que unificaba a los venezolanos
en sus imaginarios y los ponían en perspectiva ante
los imaginarios de otras latitudes. El kiosco, así, se
convirtió en el verdadero transformador de realida-
des.
Sigamos con la construcción de nuestra historia.
A ese personaje lector lo podemos suponer de tez
morena, flaco como galgo corredor, con sombrero
peloeguama, pantalón de drill y un paltó ya desgas-
tado... Hace poco menos de un año que había de-
jado el campo para irse a vivir a la capital a buscar
mejor suerte.
En su casa disponía de catre, cocina de kerosene,
un radio de galena construido por él mismo y una
muy modesta y destartalada biblioteca.
Ahora imaginemos a los antagonistas: dos funcio-
narios (llamémoslos con los motes de «El Cura» y
«El Barbero») que llegan al hogar de nuestro pro-
tagonista con la finalidad de expurgar su biblioteca
que, según contaban en la zona, le había enfebre-
cido la mente, haciéndole creerse un dandy, un in-
ventor, un poeta, un torero y beisbolista, una estre-
lla de cine, un tenor... todo eso a la vez.
«De tanto leer se volvió loco, loco, loco», murmu-
raban por las calles aledañas.
La biblioteca, aunque pequeña, contaba con «Ído-
los rotos», «Peonía», una Biblia, «Colección de allá de los linderos del potrero que era el país.
medicamentos indígenas» de Gerónimo Pompa, el Esas páginas mostraban una vida otra. Como afir-
Manual de Carreño y un «Almanaque Rojas Herma- mó Yhana Riobueno (la investigadora que mejor
nos». El Cura y El Barbero no dieron importancia a ha estudiado el significado de esta publicación),
esas obras y las despechaban con desdén; sin em- Élite fue una de las «principales empresas moder-
bargo, sus semblantes cambiaron del desinterés al nizadoras del momento».
asombro y al asco cuando se toparon con un ma- En las páginas de Élite se publicaban semanal-
nojo de revistas Élite. Cual si fuesen detectives que mente noticias nacionales e internacionales, cari-
habían dado con la pista que revelaría la identidad caturas, humor... La literatura tenía presencia per-
del asesino, El Cura y El Barbero asentían al pasar manente, y lo curioso del caso es que los jóvenes
cada página de las revistas que examinaban con escritores, hipnotizados con los cantos de sirena
sumo detalle. de los movimientos de vanguardia europeos, po-
No es de extrañar esa actitud de los dos fun- dían publicar en Élite sus novedosos escritos sin la
cionarios censores. Esta publicación, dirigida por estridencia ni la confrontación que caracterizaba a
Juan de Guruceaga entre 1925 y 1944, era una estos movimientos. Al lado de una nota publicita-
ventana a la modernidad que se asomaba más ria sobre un nuevo automóvil, una reseña sobre el

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[Link]/inicio Diego Rojas Ajmad/ Dossier: Centenarios Literarios 35

éxito de un torero, y la última fiesta de una de las


tantas familias acaudaladas de la Caracas de aquel
entonces, podía aparecer un poema o un cuento
vanguardistas y compartir página sin problema al-
guno.
Lo que hoy se conoce como «notas sociales, de-
portivas y de farándula» también era una fija en la
revista. Igual se publicaba sobre cine (que comen-
zaba a despuntar en el país por aquellos años), so-
bre la imaginación desbordada de la ciencia ficción
y sobre la posibilidad de visitar otros planetas. Las
muchachas de la época eran fotografiadas junto a
sus automóviles y exhibidas como una rareza en
la sección «Las reinas del volante». Se publicaba
sobre todo esto, pero nada sobre la situación políti-
ca del país, ninguna crítica, actitud que le permitió
mantener su periodicidad durante los años del go-
mecismo.
Los colaboradores de los primeros cinco años de la
revista eran, nada más y nada menos, entre otros,
que Andrés Eloy Blanco, José Antonio Ramos Su-
cre, Alfonsina Storni, Fernando Paz Castillo, Gio-
vanni Papini, Gabriela Mistral, Leopoldo Lugones,
Anatole France, Mario Briceño Iragorry, Ramón Díaz
Sánchez, Lucila Palacios, Miguel de Unamuno, Ró-
mulo Betancourt, Enrique Bernardo Núñez, Rómulo
Gallegos, Lisandro Alvarado, José Gil Fortoul… Un
«dream team» de la literatura.
También encontramos nombres significativos entre
las personas que se desempeñaron como jefes de
redacción de la revista Élite entre 1925 y 1937: Raúl
Carrasquel y Valverde (1925-1931), Carlos Eduar-
do Frías (1931-1936), Guillermo Meneses (1936) y
Juana de Ávila (1937). Estos no fueron todos: la
revista tuvo muchos directores y jefes de redacción
en sus décadas de vida. Su último número apareció,
quizás, a finales de la década de los ochenta o prin-
cipios de la siguiente.
La revista Élite, con ayuda de la radio, el cine, y los
espectáculos deportivos, moldearían los imaginarios
de la Venezuela de las primeras décadas del siglo
XX, añadirían nuevos relatos a la educación senti-
mental y abrirían nuevos cauces a la modernización
que en el aspecto económico ya había desandado
camino.
Volviendo a nuestro relato, aquel hipotético lector
de Élite, cual Bovary, soñaba otra vida, una vida
de «sport», de «gin tonic», de farra y tertulia en
la «Cervecería Donzella», de intrépido conductor de
alguno de los casi tres mil vehículos que transitaban
por las calles de Caracas…
En otros puntos de la ciudad, y del país, varios
muchachos soñaban también con esto mismo, pero
creían que la manera de lograrlo era con la conquis-
ta de la libertad y de otros imposibles...

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36 ARTE [Link]/inicio

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[Link]/inicio ENSAYO 37

Mujeres salvando al mundo:


las heroínas en la literatura juvenil
Deyreg Ruz Romero

L os inicios de la literatura juvenil datan de los años cuarenta,


pero no es sino hasta la década de los ochenta que los libros
dirigidos a jóvenes y adolescentes se alejaron de la fórmula
tradicional de tramas sobre drogas, familias disfuncionales, etc., y se
aventuraron en la fantasía y la ciencia ficción, según explica Michael
Cart en una entrevista para el CNN (Strickland, 2013). Así mismo, el
experto implica que, por supuesto, el éxito de este género estaba es-
trechamente relacionado con la natalidad y que, gracias al baby boom
de los noventa, la literatura juvenil llega a su punto más álgido du-
rante los inicios del nuevo milenio. Así, comenzamos a encontrarnos
con grandes best-sellers como Harry Potter, Los Juegos del Hambre
o Crepúsculo.
Este boom del género no termina en la primera década del milenio,
sino que se intensifica y, para inicios de la década de 2010, con el
estreno de nuevas adaptaciones cinematográficas, la literatura juvenil
gana cada vez más alcance. Sin embargo, las historias, poco a poco, comien-
zan a mutar; los libros juveniles son, en su gran mayoría, fantásticos
y distópicos, y tienen un gran elemento fundamental en común: pro-
tagonistas femeninas; y no solo protagonistas, sino las heroínas de
la historia.
La aparición de chicas adolescentes en papeles tradicionalmente
asociados a personajes masculinos representa una revolución en el
género entero, no solo en Norteamérica. Así, sagas como Los jue-
gos del hambre, Divergente, Delirium, Cazadores de Sombras, Rubí
(estos últimos de origen británico y alemán, respectivamente), entre
otros, publicados entre finales de los 2000 e inicio de los 2010, se
comienzan a convertir en los favoritos de las lectoras jóvenes que, Deyreg Ruz Romero
finalmente, estaban encontrando protagonistas con las cuales identi-
ficarse, así como de escritoras que comenzaban a hacerse un espacio (Ciudad Guayana, Bolívar, 1998).
entre los grandes nombres de la literatura. En este apartado nos de- Profesora de Lengua y Literatura de la
dicaremos al análisis y caracterización de las heroínas de tres de las Universidad Nacional Experimental de
obras anteriormente mencionadas: Los juegos del hambre, Cazadores Guayana (2023-actualidad). Escritora,
correctora de estilo y tallerista de Escri-
de Sombras y Divergente.
tura Creativa (2019-actualidad). Desde el
De las tres obras, Los juegos del hambre es, sin duda, la más famo- 2023 dirige «El jardín de las musas», un
sa y estudiada de todas. Variados han sido los estudios dedicados solo club que busca dar voz y apoyo a mujeres
a esta serie y su protagonista, Katniss Everdeen, y todo lo que repre- escritoras, así como reflexionar sobre el
senta. Katniss es un personaje que no se puede calificar de otra forma papel de la mujer en el sector editorial
que no sea «complejo». A muy corta edad le toca hacerse cargo de su actual y los prejuicios basados en género
familia luego de la muerte de su padre y la depresión de su madre y, hacia historias escritas, leídas y/o prota-
con apenas dieciséis años, no solo se ofrece como tributo para salvar gonizadas por mujeres.

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38 ENSAYO /Deyreg Ruz Romero [Link]/inicio

a su hermana, sino que se convierte en el rostro y Cassandra Clare, a su manera, explica algo simi-
corazón de la revolución en contra de la principal lar sobre Clary Fairchild, protagonista de la saga
figura de poder que hace que los juegos del hambre de Cazadores de sombras: los instrumentos morta-
sean posibles: El Capitolio. les, aunque ambos personajes sean tan diferentes.
Su personaje no es fácil de analizar, en parte por la Clary es también una joven que le toca cargar con
cantidad de contradicciones que tiene, característica una gran responsabilidad a corta edad. Sin embar-
que la vuelve uno de los personajes más humanos go, su entorno sea totalmente diferente al de Kat-
de los que estaremos analizando. Suzanne Collins, niss. Al contrario de «la chica en llamas», Clary vive
en una entrevista para la revista TIME explica que una vida normal hasta que el conflicto de la historia
una de las principales razones por las que Katniss aparece, mientras que Katniss vive en un entorno
es un personaje con el que muchas se identifica es hostil desde mucho antes de que fuese voluntaria
porque es imperfecta. Primero, la vemos intentando para participar en Los juegos del hambre. Esto ex-
matar al gato de su hermana, pero luego la vemos plica por qué, aunque ambas sean heroínas, tienen
ofreciéndose como voluntaria para tributo; esto la personalidades tan distintas. Clary es impulsiva, en
hace compleja y, sobre todo, el lector no siente que ocasiones infantil, extrovertida y piensa mucho me-
Katniss se encuentra en una posición de superiori- nos las cosas antes de actuar en comparación con
dad moral: es tan compleja y contradictoria como el personaje anterior.
cualquier otro ser humano (Grossman, 2013). Estas características son las que, precisamente,
Collins comenta algo similar para el The New York llegó a despertar rechazo por parte de los lectores
Times diez años después del lanzamiento del pri- en su momento. En 2013, un usuario de la plata-
mer libro, enfatizando de nuevo lo imperfecta que forma Tumblr comentó que el personaje de Clary
es Katniss y las contradicciones que presenta como le parecía «fastidioso»: «I know clary is the main
persona debido a los eventos traumáticos que le ha character but is she meant to be a little annoying?
tocado vivir a tan corta edad: I love the books, I just can’t stand her thought pro-
cess». Cassandra Clare, quien siempre ha sido muy
She was one of those kids who had had great res- activa en redes sociales al momento de hablar de
ponsibility thrust on them at too early an age, and sus libros, aprovechó la oportunidad para hablar so-
it had formed her. So there’s some ways in which bre el personaje y por qué le ofendía que usaran la
she’s very mature and some ways in which she’s palabra «fastidiosa» para referirse a Clary (y perso-
extremely immature for her age (Levithan, 2018). najes femeninos en general): «She is meant to be

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[Link]/inicio Deyreg Ruz Romero/ ENSAYO 39

realistic and flawed, of course–she’s impulsive and


rash, she’s quick to act and sometimes also quick
to judge–and just like with real people, that means
some will like her and some won’t» (Clare, 2013).
Más adelante explica que estas características, de
hecho, las utilizó precisamente porque son las que
comúnmente se asocian con los héroes masculinos
jóvenes, y quería experimentar cómo sería recibi-
da una protagonista femenina con una personali-
dad similar. Vale la pena resaltar ante este último
punto que, de todos los libros cuyas protagonistas
estamos analizando, la serie de Los instrumentos
mortales fue la primera en publicarse, lo que quiere
decir que, para entonces, personajes como Katniss
o Beatrice Prior (de quien hablaremos más adelan-
te), aún no existían. El ejemplo más popular de pro-
tagonista femenina que se tenía para entonces era
Bella, de la saga Crepúsculo.
Clare también comenta que le parece interesan-
te que los protagonistas masculinos rara vez se les
da el calificativo de «fastidioso», a diferencia de los
femeninos: «You can hate a male character, or find
them evil, but annoying, being a very dismissive
term is applied almost uniquely to women and fe-
male characters» (Clare, 2013).
Años más tarde, una discusión similar surge en la tipo de decisión bastante importante como para re-
misma plataforma, esta vez sobre un evento espe- caer en una chica (haciendo referencia a que Clary
cífico del libro en el que Clary decide usar el «deseo» es, durante toda la saga, una adolescente). Asimis-
concedido por el Ángel para revivir a Jace (interés mo, comenta irónicamente que Harry y Percy segu-
amoroso de la protagonista) en lugar de desear, por ro habrían tomado la mejor decisión para que ahora
ejemplo, que Valentine (villano y padre de Clary) todos viviéramos en un mundo perfecto, a pesar de
fuese «un buen tipo». Pero lo que más resalta de que tienen un claro historial de tomar muchas ma-
dicho comentario es el hecho de que comparan al las decisiones igualmente (Clare, 2015).
personaje de Clary con el de Harry Potter y Per- Aunque estas observaciones de Clare parecieran
cy Jackson, implicando que ellos tomaban mejores alejarse un poco de nuestro objetivo principal de
decisiones: «Did you consider making Clary good caracterizar a los personajes, en realidad dan una
at Shadowhunting right away (like Percy or Harry) perspectiva profunda del personaje de Clary, sus
& [having her] make many right decisions (she did motivaciones y la forma en la que reacciona ante
make some)?». los problemas que se le presentan durante la saga.
En su post, la autora defiende al personaje de di- Además también permite evidenciar cómo los lecto-
ferentes formas. En primer lugar, explica que, en el res pueden llegar a ver con diferentes ojos a varios
caso que el comentario menciona, la solución que protagonistas con características similares en fun-
proponen es inviable en el universo que ha construi- ción de su género, y eso, de alguna manera, con-
do y que, contrario a lo que implica su comentario, firma la relevancia de analizar el rol de las mujeres
Clary sí es buena en la lucha contra demonios desde protagonistas y heroínas dentro de la literatura.
el principio, a pesar de que aún necesite aprender y Pero Clary no es el único de nuestros personajes
entender cosas, a diferencia de Harry y Percy, que que ha generado comentarios con cierto grado de
al inicio de la historia son bastante «promedio» en odio. Beatrice Prior, de la saga Divergente publica-
sus habilidades, además de que también toman da en el 2011, también levantó revuelo en redes
muchas «decisiones estúpidas». en su momento, pero no hacia su personaje en sí
Por otra parte, luego de explicar todas las razones mismo, sino hacia la propia autora; y es que al final
por las que la solución hipotética propuesta por el del último libro de la trilogía, Leal (2013), Veroni-
usuario no era viable en el universo y que tampo- ca Roth «decide» matar al personaje de Tris. Esto
co hubiese solucionado nada, señala que, viéndolo generó indignación entre los lectores, y no fueron
desde esa perspectiva, claramente era un peso y un pocos los mensajes de odio que la autora recibió en

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


40 ENSAYO /Deyreg Ruz Romero [Link]/inicio

la apariencia física, mientras que Abnegación sí, al


considerarlo una actitud vanidosa. Beatrice decide
no renunciar a su cuidado porque desea (re)conocer
su propio cuerpo (Riestra-Camacho, 2018, p. 125).

De esta manera, tenemos un personaje femenino


que se enfrenta a la idea extendida (especialmente
hacia las mujeres) de que preocuparse mucho por
la imagen propia es una actitud vanidosa y egoísta.
Asimismo, a lo largo de la historia se observa que,
además, uno de los mayores miedos de Beatrice es
ser tocada o sometida a actos sexuales sin su con-
sentimiento. Esto refuerza la importancia que este
personaje le da al hecho de tomar decisiones sobre
su propio cuerpo, desde lo más común, como un
corte de cabello, hasta el consentimiento.
Tris, como explica Riestra-Camacho y puede ob-
servarse en el desarrollo de los libros, es un perso-
naje que también es complejo a su manera, y que
lidia con la pérdida, el duelo, y con el intento de en-
tender que puede ser osada, valiente, independien-
te y, a la vez, abnegada, bondadosa y sacrificarse
por los otros.
Esto nos devuelve a la controversia de la muerte
de Tris en el tercer libro de la trilogía, pues Veronica
Roth usa precisamente estas características como
argumento para explicar el porqué de su muerte.
En el post que hizo en su blog en aquel entonces
su momento, hasta el punto que llegó a publicar un
(servidor que ya no existe, por lo nos toca recu-
comunicado en su blog de aquel entonces, y años
después aún habla sobre esa «decisión». rrir a blogs de fans que la citaron en el momento
Tomamos este evento como la base para carac- de la polémica), Roth explica que en Insurgente
terizar al personaje de Tris porque es este final lo (la segunda entrega de la trilogía), Tris debe lidiar
que lleva a la autora a hacer declaraciones sobre con el duelo de la muerte de sus padres, que se
el personaje que a lo mejor no quedaban claras sacrificaron por ellas, y que esto la lleva a tener
en el libro o que los lectores probablemente pasa- varias actitudes autodestructivas que escuda en la
ron por alto debido al polémico final. Beatrice es, «abnegación» y en el cuidado del otro. No es hasta
como las dos heroínas anteriores, una adolescente el final del libro, cuando está a punto de ser eje-
que desde temprana edad también le tocó asumir cutada, que comprende que sus padres no se sa-
responsabilidades importantes y tomar decisio- crificaron para que ella muriera innecesariamente,
nes trascendentales para sí misma y los suyos. Lo lo que la lleva a comenzar el tercer libro con una
más interesante de su personaje es la búsqueda visión más madura y, aunque sigue tratando de en-
de equilibrio constante entre su facción de origen tender lo que significa la abnegación para ella, ya
(Abnegación) y la facción que eligió (Osadía), pero, entiende que no se trata de autodestruirse sin ra-
a diferencia de las dos primeras, y en especial de zón. Al final, Tris muere de la misma forma que lo
Katniss, una de sus principales motivaciones es hicieron sus padres al inicio: sacrificándose por los
poder descubrirse a sí misma y, sobre todo, su que amaba. La autora explica que no era un final
cuerpo. Al respecto, Riestra-Camacho, en un aná- que quería escribir, pero que el final que Tris había
lisis que realiza de la película que se estrenó en el decidido (Roth, cp. «Hogwarts Professor», 2013).
2014, afirma lo siguiente: Al final, los tres personajes fueron heroínas a su
manera y, aunque sus personalidades fueran cla-
[…] la mayoría de las resoluciones que adopta ramente diferentes y únicas, las tres comparten el
son referentes a su corporeidad. Es destacable que papel que se les encomendó en sus respectivos uni-
uno de los motivos por los que Tris elige la facción versos de salvar al mundo a su corta edad y desa-
guerrera es porque esta no condena el cuidado de rrollar un sentido de responsabilidad que no habían

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[Link]/inicio Deyreg Ruz Romero/ ENSAYO 41

buscado, pero que les tocó vivir. Además, comparten Clare, C. [cassandraclare]. (2013). Look, it’s okay
características de su desarrollo con el arquetipo y via- if you don’t like Clary. Tumblr. [Link]
je del héroe propuesto por Joseph Campbell. [Link]/post/41803400259/i-know-clary-is-
the-main-character-but-is-she
Ver estas características e historias tradicional-
mente de héroes masculinos ser protagonizadas Clare, C. [cassandraclare]. (2015). Your friends
por mujeres y, además, mujeres jóvenes, generó are playing that old game of trying to outsmart the
sin duda un sentido de identificación, empatía y re- way magic rules work Tumblr. [Link]
presentación que las jóvenes lectoras no habían po- [Link]/post/105021226884/the-girl-at-the-
dido vivir antes. Tal como explica la escritora Raquel center-of-the-story
Brune para El Periódico de España, «Tener referen- Grossman, L. (2013). The Hunger Gamemakers:
tes en los que poderte mirar te valida, pero también Interview with Author Suzanne Collins and Direc-
abre un mundo de posibilidades» (Cano, 2022). tor Francis Lawrence. TIME. [Link]
Este boom de heroínas en la literatura juvenil re- com/time/magazine/article/0,9171,2157467,00.
presenta un antes y un después en el género, así html
como en la generación de lectoras adolescentes que Hogwarts Professor (01 de noviembre de
llegaron a leerlas. Es un reflejo del rechazo a los 2013). Veronica Roth responds to fandom anger
estereotipos que comenzaba a vivirse en la socie- about Allegiant. [Link]
dad, y tal como indica Brune más adelante en la [Link]/veronica-roth-responds-to-fandom-an-
misma entrevista, así como en el 2010 comenzaron ger-about-allegiant/comment-page-1/
a verse más protagonistas mujeres, en los 2020 se Levithan, D. (2018). «Suzanne Collins Talks
comenzará a ver representación de muchos otros About ‘The Hunger Games,’ the Books and the Mo-
colectivos que, hasta ahora, habían quedado fuera vies». The New York Times. [Link]
de la literatura (Cano, 2022). com/2018/10/18/books/suzanne-collins-talks-
Personajes como Katniss, Clary y Beatrice fueron
about-the-hunger-games-the-books-and-the-mo-
parte del nacimiento de los personajes femeninos
[Link]
complejos y protagónicos que, además, desafiaban
Riestra-Camacho, R. (2018) «Recodificación
los estereotipos de feminidad y los roles de género,
del género a través de la heroína distópica:
representando finalmente a las mujeres y adoles-
análisis de Divergente» (2014). Verbeia. Re-
centes que, hasta entonces, no habían podido iden-
tificarse y sentirse validadas por un protagonista. vista de estudios filológicos, (3), 118-131. ht-
tps://[Link]/servlet/articulo?codi-
Referencias: go=6967760
Roth, V. (2021). «I killed the beloved hero of
Cano, S (2022) «Explosión de heroínas en la li- my books, and reader reactions were intense.
teratura juvenil: “Los estereotipos nos causan re- Would I do it again?». Salón. [Link]
chazo”». El Periódico de España. [Link] com/2021/06/05/i-killed-the-beloved-hero-of-
es/es/cultura/20220602/heroinas-literatura-juve- my-books-and-reader-reactions-were-intense-
nil-estereotipos-escritoras-13757334 would-i-do-it-again/

Ilustración: Carlos Yusti.

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42 ARTE [Link]/inicio

Sakineh Mohammadi Ashtianis/Obra de María Eugenia Catoni

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio ENSAYO 43

La tonada de una proyección


(Notas sobre Corazón lleno de liquen de Víctor Noé Arandia)

Leonardo Javier Rivas Lobo

V íctor Noé Arandia (1997, Valencia-Venezuela) publicó su pri-


mer poemario el año pasado con la editorial peruana San-
ta Rabia Poetry; este título forma parte de su colección de
poesía panhispánica y tiene un breve prólogo escrito por la poeta
venezolana Oriette D’Angelo. Noé cuenta con varios reconocimientos
y publicaciones nacionales: ganador del I Concurso de Poesía Joven
Andrés Bello convocado por la Asamblea Nacional de Venezuela en
el 2016; también obtuvo el segundo lugar en el certamen de poesía
venezolana Ecos de la Luz convocado por Ediciones Palíndromus y fue
finalista del 4º Concurso Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas que
promueven Banesco, Team Poetero y Autores Venezolanos. Cerró el
2024 con la difusión de Corazón lleno de liquen (Original Soundtrack)
y una presentación de su obra en la librería La Alegría de Valencia con Leonardo Javier
palabras de José Javier Malaguera. El poeta también es promotor de la Rivas Lobo
página Perfil Poético en Instagram, un espacio virtual que convoca al
Concurso de Poesía Diversa que premia a poemas con temática LGB- (Valera, Venezuela, 1995). Licenciado
TQ+ escritos por autores jóvenes de Venezuela; ya lleva dos ediciones en Letras, mención lengua y literatura
con antologías digitales y robustas. hispanoamericana y venezolana con la
distinción Cum Laude por la Universidad
de Los Andes (ULA, Mérida). Egresado
Los latidos del Diplomado de Creación y Reflexión
Poética promovido por la Fundación
La Poeteca (Caracas, Venezuela). Es
Un título como Corazón lleno de liquen plantea la fundición miembro del grupo literario merideño
de dos organismos vivos, una simbiosis entre lo emocional y «Tinta Negra». Ha publicado un poema-
lo minúsculo, aunque esa dualidad es solo un telón de fondo; rio, Liminares y transversales (Ediciones
células pululantes entre versos y poemas con títulos que dialogan con Palindromus, 2022). Ganador en moda-
actrices, personas cercanas al poeta, la cotidianidad, fotogramas de lidad ex aequo de la I edición del Premio
películas e ilusiones virtuales propias del siglo XXI. Un epígrafe de Internacional de Poesía Bruno Corona
Petit (2021). Obtuvo el II lugar en la IV
Ocean Vuong antecede a un poema sin título, la propuesta de una
entrega del Concurso Nacional de Joven
poética interna: «Voy a escribir un libro en secreto, / detrás de los Poesía Hugo Fernández Oviol (2020).
pasillos / de mis horas por cobrar.» (p. 11). Estamos ante una escri- Obtuvo el III lugar en el I Concurso de
tura velada, conjugada a escondidas del trabajo: «Pero voy a escribir, Ensayos «Constelaciones», organizado
así sea con prisa, este libro. // Un libro seco y malhecho, / que pre- por el Departamento de Literatura His-
tende sonar a novela negra / a misterio de actriz rubia huyendo de panoamericana y Venezolana de la ULA
su destino.» (p. 11). Surge la imperfección de lo escrito, aparece el (2019). Ganador del III premio en el 9º
Concurso Nacional de Poesía Joven Ra-
libro inacabado ante nosotros: la actriz o el paradigma de alguien que
fael Cadenas (2024). Ganador del Premio
actúa –¿el poeta?–, inmerso en el equilibrismo entre la escritura y lo Responsabilidad social con su texto: «La
que la costea. partitura, su vida», en la VII edición del
En la siguiente página surge el montaje de la película/poemario y Premio Lo mejor de nos (2024). Finalis-
un nuevo lenguaje: el cinematográfico. Leemos: «Interior, luz noc- ta del 6º Concurso Nacional de Poesía
turna, plano abierto: la silueta de un joven sentado de espaldas Joven Rafael Cadenas (2021).

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44 ENSAYO /Leonardo Javier Rivas Lobo [Link]/inicio

en una silla de plástico roja es pobremente definida


por la luz de una pantalla…» (p. 12). Alguien escribe
a solas, sin mayores comodidades y la declaración
de intenciones acaso se materializa –o se mira y se
piensa– en esta pobre presentación del escritor que
teclea con un ventilador girando y sonando. Este
texto dialoga con la transgenericidad de un guion,
ahora ese motivo de la actriz se expande al de una
película; vemos/leemos el acto de creación. El tex-
to/fotograma cierra así: «Transición violenta al
negro»; ya no hay preámbulos.
La intertextualidad y mujeres transfiguradas son
dos pilares en la propuesta del poemario, Martha
Kornblith es un personaje en el poema «Manrou-
lette», leemos: «Entré a la sala del casino, / soplé
las manos del crupier antes de que lanzara la bola…
/ mientras Martha revolvía su scoth.» (p. 32) pre-
senciamos la (re)presentación o el diálogo con El
perdedor se lo lleva todo de Kornblith, al presentar
una escena de apuestas en un casino que bien pu-
diera estar en Las Vegas; más adelante: «El casino,
como la palabra de un hombre, se desvaneció, /
pero la ruleta siguió girando…» (p. 34). Mientras
que en los poemas: «Retrato del hombre de Pao-
la Assad», «Josemith Bermúdez» y «Brittany Mur-
phy», el poeta mira y habla desde ellas para (des)
figurar sus rutinas mediante la palabra que confiesa
o interpela. «Lista o no, tengo que responder a esta
Víctor Noé Arandia (2024). Corazón lleno de liquen.
pregunta. // (…) No hay guion para esta pauta. // Chimbote, Perú: Santa Rabia Poetry, 81 páginas.
“No hay guion para esta pauta llamada vivir”, / (…)
Debo caminar hacia los reflectores, / aunque me
encandilen…» (p.42). Un monólogo toma el poema historias entrecortadas, mujeres que van, vienen y
de Josemith Bermúdez, lo reclama como a otra cá- acompañan al poeta que se mira y se reconoce en
mara para decirle: «Despierta o dormida, una mu- esas pupilas que afrontan tantas afrentas. Lo cine-
jer… Una mujer, la mujer más influyente / de este matográfico es una mirada que delinea los poemas/
país me hace la pregunta: // ¿Estás lista para la fotogramas con una carga narrativa más allá de
despedida? // Desnuda y sin guion / he cantado el metáforas o un lenguaje enrevesado, vidas que se
aleluya yo sola…» (p. 43). miran en la pantalla/página, que también proyecta
Unas páginas más adelante nos encontramos con indicios de historias más allá del verso, lo que late.
el poema de Brittany Murphy en el que ese meca- La écfrasis es un recurso que sostiene esta obsesión
nismo del monólogo/poema nos convoca de nuevo: de proyectar otras vidas, (re)imaginarlas.
«Yo fui aquella actriz con el cabello corto, negro y ri- La voz poética también plantea a lo digital como
zado, / interpretando a una mujer, / probablemente un espacio de confesiones, burbujas de conversa-
a una secretaria, / que enfrentaba una enfermedad ciones que la palabra recuerda entre versos y tec-
terminal…» (p. 52). Ahora no se habla sobre una ru- nicismos. Me refiero a los poemas «Algoritmo infa-
tina televisiva o sus impresiones sobre lo que debe me (revamp)», «Buscando a Kenji», «Historial de
decir, no, estamos ante una que reflexiona sobre su conversación #1 o lo que nunca fue dicho», «Vi-
actuación, sus papeles, una mirada interna hacia la rus» y «Holograma». En cada uno de ellos se revela
interpretación de un papel en una película que se la progresiva simbiosis entre sujeto e internet –la
arma ante las conjeturas del lector/espectador. Nos conexión con otro hombre a través de correos, vi-
dice: «En la última escena, se refleja en el espe- deollamadas o chats–. El primero nos propone una
jo sucio del baño / la imagen de aquella actriz… y carga desesperada de imágenes en un correo, en
deja correr una lágrima, / una sola, de su ojo dere- tensión con versos libres en una tercera persona
cho, / como le enseñaron en la escuela de teatro.» que imagina lo que siente el que escribe una pro-
(p. 52). Mientras que en el poema «And the Oscar sa poética sobre las sensaciones y deseos que le
goes to…», la película avanza con planos obsesivos, despierta otro hombre más allá de la pantalla; una

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Leonardo Javier Rivas Lobo/ ENSAYO 45

triada de miradas. Leemos: «sombrea / él sombrea vemos un teclado por el que se pasean los dedos de
autorretratos // impúdicos / virginales / sedosos // un joven, como si meditara las palabras…» (p. 81).
[Seleccionar todo > Nueva carpeta > Renombrar: Todo duró una noche, el libro es una secuencia que
para ti]… [Cargando… 15%]…» (p. 13) y más ade- comienza con la escritura y cierra con el escritor bo-
lante: «Querrás conquistar las falencias de un hom- rrando y abandonando lo que teclea en la pantalla:
bre, de mil hombres, un ejército de hombres rotos lo no dicho se queda suspendido entre la expecta-
a tu mando, y sentir cada uno de sus clics sobre tu tiva del lector.
carne» (p. 14). El segundo se desarrolla como una
nostalgia hablada, la búsqueda de Kenji, el desti-
natario del correo, de las imágenes, del amor: «Te Las tonadas
busco en mi historial de navegación, / en mi ban-
deja de entrada… Google Search: [kenjikinomoto@
[Link]]… Compro una libreta solo para escri-
bir tu nombre / y tacharlo al final…» (p. 17, 18 y Noé nos propone en Corazón lleno de liquen una
19). El tercero es una conversación digital en la que poética digital, irreverente, cinematográfica y con
la métrica vuelve a entrar en tensión entre la imper- lazos intertextuales que dialogan con otras obras,
sonalidad de un chat, el uso de jergas, el verso libre además de la visión del hombre que busca fundirse
y la prosa poética, todo para retratar a dos hombres en otro y las mujeres que recorren sets repetidos o
desglosando sus deseos: «*Ventana Emergente de aceras de ciudades invariables. Estos son factores
Messenger* / Éfebo ha iniciado sesión… Hola bebé textuales, pero hay algo más. El pasado 7 de di-
/ Ola mi vida <3… Kenji Kinomoto está escribien- ciembre del 2024 se lanzó Corazón lleno de liquen
do...» (p. 27). (Original Soundtrack) en plataformas digitales; el
«Virus» y «Holograma» son poemas que no ape- poemario tiene una banda sonora original y eso ya
lan a la textualidad de lo digital, la voz poética pa- lo singulariza mucho más. No es el libro-disco So-
reciera cuestionar la frontera entre un hombre y su norámica: Paisaje sonoro venezolano en 11 temas
avatar: «¿Cómo te digo, mi rey Pigmalión, / que de Tibisay Guerra, con arte de Starsky Brines, en
sigo siendo un artificio, / que no soy más que un el que se musicalizan poemas de poetas venezo-
bucle de ventanas emergentes / multiplicándose en lanos. Tampoco es un soundtrack como el de la
tu pantalla?» (p. 38) y más adelante: «Pero ¿qué novela Santiago se va (Libros del Fuego, Caracas,
haré cuando no quede diferencia / entre mi nombre 2015) de José Urriola que aparece al final como
y un nickname?» (p.38). Esa suerte de cuestiona- un código QR para que el lector escuche ciertas
miento sobre la identidad que se diluye en el olvido canciones. Un corazón nos lleva a otro, de lo tex-
del internet, tiene su estrambote en un holograma, tual vamos a lo musical y viceversa, la propuesta
la materialización final del avatar en lo real, lo vi- estética es otra, se renueva, dialoga con sus pre-
sible fuera de una pantalla: «Hay frío en la habi- cedentes, inspira canciones y se deja musicalizar.
tación y en el dispositivo / que me contiene. // En Aparte de escribir un poemario, Noé también
sus metales y circuitos yace mi alma, / código co- orquestó una banda sonora para su libro con
rrupto hecho para crecer como hongo / e infectarlo músicos venezolanos: Briggite Olivares, Laura
todo…» (p. 57). La digitalización de la voz poética Gil, Gay Silence, Mortus Stella, Lienzos, Puer-
se completa, ya no hay tecnicismos sobre procesos toazul, Amarrrawrrr, Psykopaty, Nuwanliss,
que controla en la computadora o el amor que se Moru Karu y Lorena Orlando. La diversidad que
esconde en la red, ahora nos habla desde una iden- atraviesa el libro, también está en el disco;
tidad fundida que conduce pulsos y comandos por desde el dreampop hasta el noise, todo suena y
un cuerpo otro. Este es uno de los rasgos más atre- dialoga con la página desde el silencio que es-
vidos del poemario, apelar al lenguaje de progra- cucha y gesta notas musicales. Algunos artistas
mador y trastocar esos automatismos con versos y montaron videos musicales y lyric videos sobre
párrafos desgarrados. sus temas, lo que nutre la propuesta musical y
«El fin del amor» es el último poema del libro, una visual, más allá de las diferencias entre la por-
coda, versos que se van acumulando y deformando tada del libro y el disco. Los artistas leyeron al
hasta ser prosa poética y volver a la libertad del poeta y sus poemas franquearon la frontera de
verso libre. El poeta nos dice: «Este poema no es la partitura.
más que un –extraño hurto– la precuela de una Corazón lleno de liquen es un poemario atrevido,
historia que aún no existe…» (p. 79), aparece una un fotograma tambaleante, un disco para descubrir
nueva mujer, Felicia, y la voz poética la presenta voces y un resquicio en la pared para escuchar a
como una amiga. Después viene el fin de la pelí- los poetas venezolanos que trabajan y se empeñan
cula/poemario: «Interior, luz diurna, plano detalle: en escribir, sorteando tanta orfandad.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


46 FOTOGRAFÍA [Link]/inicio

Foto: LECTOR/ Yuri Valecillo

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[Link]/inicio ENSAYO 47

La Operación Orquídea y
el golpe de estado contra el
presidente Carlos Andrés Pérez
Sigfrido Lanz Delgado

CAP I
as dos veces que Carlos Andrés Pérez ejerció la presidencia
de Venezuela mantuvo una conducta principista en política
internacional. En el caso latinoamericano abogó por la inte-
gración económica de los países de este continente, por el
fortalecimiento del sistema democrático, por la defensa de los de-
rechos humanos y por el respeto del sistema de libertades. Nada lo
apartó de este camino. Gumersindo Rodríguez, Ministro de Planifica-
ción del primer gobierno de Pérez así lo atestigua, en la biografía
económica que publicó del mandatario. «Carlos Andrés Pérez, asegu-
ra el escritor, concretaría la posición democrática nacionalista del país
en el concierto del Tercer Mundo, que en nuestro continente se expre-
só en el apoyo al derrocamiento de la tiranía somocista en Nicaragua,
en la acción soberana de Panamá sobre el control del Canal, y en la
distensión de las relaciones entre Cuba y el resto de América Latina
con el propósito de facilitar en el mediano y largo plazo la inserción de
este país a la comunidad de naciones democráticas» (Los gobiernos
de Carlos Andrés Pérez, 2013: 182).
En las negociaciones entre el gobierno norteamericano, encabeza- Sigfrido Lanz Delgado
do primero por el presidente Gerald Ford y luego por Jimmy Carter,
y el gobierno panameño, presidido por el general Omar Torrijos, la Licenciado en Educación, mención
intervención del presidente Pérez fue determinante para que Panamá Ciencias Sociales, egresado de la UC,
logrará recuperar la propiedad sobre el canal transoceánico que cruza (1981). Con estudios de Especializa-
ción y Maestría en la Universidad
su territorio. Carlos Andrés fue la fuerza motora que tras bastidores
Santa María (1987); además de haber
se movió para que los países involucrados y sus respectivos gobiernos realizado cursos de postgrado en la
firmaran los acuerdos sobre el canal: López Michelsen por Colombia, Universidad de La Habana (1995);
Daniel Oduber por Costa Rica, Omar Torrijos por Panamá y Jimmy Universidad de Carabobo, (1999); Uni-
Carter por los [Link]. Así fue como, el 19 de abril de 1978, el senado versidad Central de Venezuela (2003);
norteamericano aprobó por mayoría el Tratado del Canal que regre- y la Universidad del Zulia, (2008); ha
saba a Panamá ese pedazo de territorio tan importante para el país. publicado trabajos históricos y educa-
Este grupo de naciones se reunió por vez primera en 1975, en la isla tivos en revistas de ciencias sociales
de Contadora, dando lugar al nacimiento del Grupo Contadora que venezolanas (TERE, Mañongo, Ensayo
tanta relevancia jugó en la región a favor de la paz y la instauración y Error, Kaleidoscopio, y Copérnico,
entre otras); columnistas en diarios
de gobiernos democráticos.
de circulación del Estado Bolívar, y ha
También en Nicaragua, país afectado por una cruenta y larga guerra,
publicado: “Balance político del año
tuvo Pérez oportunidad de demostrar su condición de estadista e in- 36”; “Apuntes históricos de Upata”;
ternacionalista, al intervenir en la solución de ese conflicto que se de- “Ensayos de educación crítica”, y “La
sarrolló por más de veinte años en el territorio nica. Aquí desempeñó producción aurífera en Guayana en
rol protagónico en los años comprendidos entre 1975 y 1979, cuando el siglo XIX”. Se desempeñó como
se intensificó la lucha del Frente Sandinista de Liberación Nacional docente de la Universidad Nacional
(FSLN) contra la Guardia Nacional del dictador Anastasio Somoza, Experimental de Guayana desde 1987.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


48 ENSAYO /Sigfrido Lanz Delgado [Link]/inicio

y luego, cuando entre 1982 y 1990, conseguida la


victoria sandinista, apareció la guerrilla de la Con-
tra, antiguos sandinistas levantados en armas con-
tra el gobierno de sus viejos compañeros.
Cuando en 1973 Carlos Andrés Pérez resulta elec-
to por vez primera presidente de Venezuela, la gue-
rrilla nicaragüense llevaba varios años intentando
derrocar al dictador Somoza, cuyo gobierno recibía
protección y ayuda de los Estados Unidos, de Israel
y de la dictadura militar Argentina. Eran los tiem-
pos de la Guerra Fría, cuando los Estados Unidos,
enfrentados a la Unión Soviética, amparaban go-
biernos de facto en América Latina, África, Asia y
Oriente Medio.
La dinastía de los Somoza era una de las dictadu-
ras más longevas y crueles del mundo. Los horrores
cometidos por la guardia somocista contra la pobla-
ción civil, así como el descarado latrocinio perpetra-
do por la familia gobernante, provocaban el repudio
internacional. El régimen, con sus excesos de todo
tipo, se había convertido en un problema que ame-
ritaba urgente solución.
La guerrilla sandinista, surgida como respues-
varios cientos de personas, entre legisladores, fun-
ta del pueblo nica a los desmanes del somocismo,
cionarios y visitantes. El presidente Pérez intervino
recibía cada vez mayor apoyo popular interno. Los
directamente en procura de una solución incruen-
enfrentamientos se intensificaban con el paso de los
ta a esa peligrosa acción. Junto con Omar Torrijos,
meses y se extendían progresivamente hacia otras
presidente de Panamá, coordinó las negociaciones
zonas del país. La guerra se libraba en el campo, en
entre el gobierno de Somoza y los jefes de la ope-
los pueblos y en las ciudades de Nicaragua, y ame-
ración para que tuvieran un final feliz. Este aconte-
nazaba con expandirse hacia otros países centroa-
cimiento tuvo lugar a mediados de agosto del año
mericanos. En el Caribe estaban a la expectativa.
1978, cuando los sandinistas habían intensificado
Los coletazos del conflicto se sentían también en
sus acciones bélicas.
Venezuela, donde desde 1973 Carlos Andrés Pérez
El escritor Sergio Ramírez, vicepresidente del go-
ejercía la presidencia de la república.
bierno de Nicaragua entre los años 1984 y 1990,
Pérez conocía por experiencia propia lo que sig-
dedica varias páginas de su novela Adiós Mucha-
nificaba sufrir una dictadura. Soportó muchos años
chos a narrar algunos entretelones de la colabo-
de destierro, luego del golpe de estado dado en no-
ración prestada por el presidente venezolano a la
viembre de 1948 al presidente Rómulo Gallegos,
causa sandinista. Los hechos que describe tuvieron
por los militares venezolanos dirigidos por el coronel
lugar a fines del año 1977:
Marcos Pérez Jiménez. Vivió exiliado en Costa Rica,
«Nosotros no conocíamos al presidente Pérez, dice
Cuba, Colombia y México. Su vida estuvo amena-
el escritor Ramírez. Entonces se nos ocurrió que la
zada varias veces. Y en tales circunstancias recibió
mejor puerta de entrada al Palacio de Miraflores era
ayuda y protección de gobiernos y ciudadanos de
Gabriel García Márquez y me fui a buscarlo a Co-
otros países, al igual que otros compañeros de par-
lombia con una carta de José Benito Escobar, uno
tido. De manera que ahora, siendo presidente, no
de los viejos miembros de la Dirección Nacional del
podía cruzarse de brazos ante las difíciles circuns-
FSLN, a quien había conocido en La Habana […].
tancias por las que pasaban los nicaragüenses. La
Gabo me recibió en una oficina llena de monitores
dictadura de los Somoza le recordaba la dictadura
y aparatos de grabación en los estudios de RTI, la
de Pérez Jiménez y los sufrimientos padecidos por
estación de televisión donde para entonces se esta-
los venezolanos entonces. Ahora tocaba a él ayudar
ba filmando La mala hora, bajo la dirección de Jorge
al pueblo nica a superar la tragedia que soportaba,
Alí Triana […]. Jamás antes nos habíamos visto, y
y a estos fines puso manos a la obra.
este episodio lo hemos recordado juntos. Le conté
Así lo hizo en esa ocasión cuando un grupo san-
todo el plan, sin omitir los mil doscientos hombres
dinista dirigido por el Comandante Cero, Edén Pas-
sobre las armas, y él me escuchó sin perder pa-
tora, incursionó violentamente en la sede del Con-
labra. Luego, con el entusiasmo reposado del que
greso Nacional, Managua, tomando como rehenes a

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Sigfrido Lanz Delgado/ ENSAYO 49

tantas veces le he visto hacer gala en la vida a la los cuales representaba a los sectores socioeconó-
hora de las buenas causas, tomó el teléfono y le micos más influyentes del país. Lo acordado previo
preguntó a alguna de las secretarias de aquel en- al triunfo era que, una vez derrocado el dictador
jambre que bullía puertas afuera a qué horas salía Somoza, debía convocarse a elecciones libres para
el domingo un avión hacia Caracas. Uno que fuera designar así, como resultado del voto de los ciu-
un jumbo, porque les tenía más confianza […]. Nos dadanos nicaragüenses, un gobierno democrático,
entendimos tan bien como para hablar por teléfono producto de la voluntad popular.
en lo sucesivo en un lenguaje cifrado que nunca Antes de que esto último ocurriera, y a poco me-
acordamos, donde los nombres clave eran biblio- nos de un año del triunfo, varios comandantes san-
teca, libro, páginas, autor, compilador, editor, ma- dinistas se separaron del gobierno e igualmente lo
nuscrito y pruebas de imprenta […]. El resultado hicieron varios integrantes del grupo de los doce.
de su entrevista con Carlos Andrés colmó nuestras La unidad alrededor del gobierno duró menos de
esperanzas. Apenas liberáramos la primera ciudad, doce meses. Igual tiempo duró la paz. La guerra
Venezuela reconocería al gobierno revolucionario se encendió de nuevo y esta vez fue más cruenta
[…]. Cuando poco después me tocó tratar a Carlos que la anterior. Ahora se involucró directamente el
Andrés, me di cuenta de que era un conspirador gobierno norteamericano, dando un fuerte espalda-
de agallas, dispuesto a correr los riesgos que na- razo a los combatientes antisandinistas. Entre 1981
cen de un buen complot y a dejarse seducir por y 1989 se mantuvo el conflicto bélico en ese país.
sus atractivos. Quizás una de las cosas que más lo Y de nuevo se involucraron los gobiernos de Costa
ha perjudicado en la vida, siendo un político bien Rica y Honduras, que se convirtieron en base de
curtido, es precisamente su entusiasmo y su gene- operaciones, ahora de los batallones Contra.
rosidad para ayudar a otros a ganar causas con fu- En medio del conflicto, el gobierno de los coman-
turo, o de antemano perdidas, sin llevar cuentas». dantes sandinistas aceptó realizar elecciones pre-
(1999: 101-102). sidenciales y legislativas. Una concesión a favor de
Más adelante, en el mismo libro, agrega Sergio la paz que, sin embargo, no se consiguió. A fines
Ramírez: «Carlos Andrés Pérez recibió a Felipe Mán- de 1984 se realizó el evento comicial que gana la
tica (otro emisario del sandinismo) en el Palacio de formula integrada por Daniel Ortega para la pre-
Miraflores. De esa reunión resultó su promesa de
darnos cien mil dólares mensuales, y los primeros
me los entregó Chuchú Martínez en una habitación
del Hotel Cariari de San José (Costa Rica), traídos
desde Panamá en su avioneta destartalada de alas
de lona. Llevé el dinero tal como venía, acomodado
en fajos sin mácula dentro de un maletín ejecutivo,
para que los miembros del Grupo de los Doce, que
aguardaban en la casa de Tito Castillo en San Rafael
de Escazú, pudieran verlo […]. Cada mes, nuestro
ministro de Finanzas en la sombra, el doctor Cuadra
Chamorro, debía viajar a Caracas acompañado de
un escolta, a recoger el dinero que le entregaban en
el despacho del ministro del Interior, Octavio Lepa-
ge» (p. 106).
El día 19 de julio de 1979 entraron triunfantes
las tropas sandinistas a Managua. Veinticuatro ho-
ras después lo hacen los miembros de la Junta de
gobierno, escoltados por columnas guerrilleras. La
Junta estaba dirigida por Daniel Ortega, coordina-
dor del Frente, e incluía a otros cuatro miembros:
el escritor Sergio Ramírez, que luego será vicepre-
sidente, Violeta Barrios de Chamorro, viuda del
asesinado líder de la oposición no-guerrillera Pedro
Joaquín Chamorro y dos empresarios más. En la co-
mandancia del Ejército Sandinista estaban los jefes
militares de los nueve grupos guerrilleros que lo in-
tegraban. Algo parecido ocurrió con el gobierno. Se
conformó con unos doce miembros, cada uno de

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50 ENSAYO /Sigfrido Lanz Delgado [Link]/inicio

crisis política de grandes proporciones. Esto últi-


mo era lo que deseaba el gobierno norteamerica-
no y presionaba para lograrlo. Así las cosas, Violeta
sentía el comprensible temor de que su seguridad
personal estuviera en manos de unos efectivos mi-
litares obedientes a las órdenes de los hermanos
Ortega, adversarios políticos suyos.
Horas antes de la toma de posesión revienta la
crisis. Los ministros designados por la presidenta
electa condicionan su juramentación de gabinete a
la destitución de Daniel Ortega. Este episodio es na-
rrado por el presidente Carlos Andrés Pérez, testigo
directo de los hechos: «A las 2:00 de la madruga-
da, el todavía presidente Daniel Ortega, me tumba
la puerta de la habitación. Alarmado me comunica
que se había producido el rompimiento y que él no
sidencia y Sergio Ramírez para la Vicepresidencia. sabía qué iba a pasar con la toma de posesión. Me
En enero siguiente se juramentaron los ganadores, insta a conversar con Violeta Chamorro. A las 3:00
para ejercer un gobierno que culminaría en 1990. de la mañana la encontré reunida con los ministros
Pero la guerra de la Contra no se detuvo, a pesar renunciantes. Tuvimos una discusión hasta las 5:00
de las elecciones nacionales. Fueron casi diez años a. m., cuando logré convencerlos de dejar a Hum-
de un conflicto devastador que consumió enormes berto Ortega en la Comandancia de las Fuerzas Ar-
recursos económicos y vidas, de ambos contendien- madas». (Memorias proscritas, 2006: 360). Así fue
tes. Y la victoria no llegaba para ninguno de los dos. resuelta la enojosa y delicada situación.
Al final, estaban agotados ambos, deseando cada juramente como Presidente encargado de la Re-
uno terminar aquello. Ya escaseaban los recursos, pública al ciudadano Octavio Lepage, Presidente del
los combatientes estaban exhaustos, demasiados Congreso. En acto posterior las Cámaras Legislati-
muertos en el país, y el pueblo nicaragüense repu- vas, en sesión conjunta, determinarán la persona
diaba el conflicto. Mucho dolor había provocado en que, conforme a las disposiciones constitucionales,
cada uno de los hogares del país esa guerra. El país debe ejercer las atribuciones y deberes del Presi-
completo estaba harto de la violencia. A comienzos dente de la República, en tanto dure la falta». En
de 1988 se iniciaron las conversaciones entre los acto posterior fue designado el doctor Ramón José
delegados de la Contra y los representantes del go- Velásquez para completar el tiempo del mandato
bierno, en búsqueda de acuerdos que pusieran fin a presidencial.
esa tragedia. A mediados de 1989 la guerra terminó Quizá haya sido ese mes de mayo de 1993, el más
y se convocaron elecciones generales para el año largo en la vida del presidente Pérez. Y conste que
siguiente. Se presentaron dos candidatos Daniel Or- había vivido amargas experiencias, como la del 27
tega por el sandinismo, y Violeta Chamorro por la de febrero de 1989, como la del 4 de febrero de
Unión Nacional Opositora (UNO). 1992, y como la del 24 de noviembre de 1992. Pero
El triunfo fue para Violeta en comicios realizados el ésta de ahora era por demás abrumadora y la en-
26 febrero de 1990. Para esta fecha los sandinistas frentaba casi solo.
habían acumulado una experiencia de diez años de Sabe Pérez que le vienen encima momentos acia-
gobierno. Desde el 20 de julio de 1979, cuando las gos. Sus perseguidores no están satisfechos con lo
tropas del ejército sandinista desalojan al gobierno que han obtenido en su cacería sobre el presidente.
del dictador Anastasio Somoza, hasta 1990, el país A ellos los mueve el odio hacia Pérez, el político ve-
centroamericano fue gobernado por hombres y mu- nezolano vivo más exitoso y el presidente con más
jeres curtidos en la guerra. Era gente armada que obras realizadas en el país. Los planes en su contra
jamás se desprendió de su uniforme militar ni de su son aún más aviesos. Lo quieren destituido, preso,
fusil. En total sumaban una fuerza de cien mil com- tras las rejas en la cárcel del Junquito, humillado,
batientes, convertidos, ahora en el gobierno sandi- ofendido e indefenso. «Todo esto era un problema
nista, en las fuerzas armadas del país, comandadas de poder. De poder y de venganza. Se unieron vie-
por los hermanos Ortega, Humberto y Daniel. jos odios y poco a poco le fueron cobrando cosas»
Con tal ejército tendría que gobernar Violeta Cha- (Mirtha Rivero. La rebelión de los náufragos, 2011:
morro. No era posible disolverlo ni descabezar su 26). De manera que vienen por más. Quieren roer
comandancia, a menos que se quisiera generar una un cadáver.

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[Link]/inicio Sigfrido Lanz Delgado/ ENSAYO 51

El siguiente paso de la confabulación corresponde Luego de varios meses de averiguaciones, casi


adelantarlo a los miembros del Congreso Nacional. culminado el año 1995, el fiscal entrega su escri-
Estos no esperaron mucho tiempo para proceder a to de pruebas a la Corte Suprema de Justicia, des-
ejecutar lo que estaba en la agenda oculta. El día 22 pués de haber levantado los informes orales, en los
del mismo mes de mayo, en el hemiciclo del Con- que tanto la parte acusadora como los abogados
greso Nacional, los senadores «sin discusión, sin oír defensores presentaron sus consideraciones. El 30
el oficio, sin oír a la persona, (al presidente de la de mayo de 1996 llega a su término el escandaloso
república), sin permitir lo más elemental que es el caso sobre el juicio por los 250 millones de Bolívares
derecho a la defensa, sin la oposición de su propio de la partida secreta del Ministerio de Relaciones In-
partido, sin nada de eso, autorizan de inmediato el teriores. Ese día los miembros de la Corte en pleno,
enjuiciamiento» y lo suspenden del cargo (Mirtha… con el voto favorable de 11 magistrados y cuatro en
2011: 357). contra, emitieron sentencia definitiva contra el ex
Esa situación de suspensión del cargo presiden- presidente de la república. Carlos Andrés es conde-
cial que vivía Carlos Andrés Pérez, finalizaría el 31 nado a cumplir la pena de dos años y cuatro meses
de agosto de este mismo año 1993, cuando las cá- de arresto domiciliario, por la comisión del delito
maras del Congreso declaran la falta absoluta del de malversación agravada. La condena incluye la
Presidente de la República, con lo que se ratifica a obligación de restituir al patrimonio público la suma
Ramón J. Velásquez en el cargo, que ejercerá hasta de 600 mil dólares, objeto del delito (Martin, 1996:
la culminación del período constitucional. 220). Fue absuelto del cargo de peculado doloso.
Ahora, despojado de la inmunidad presidencial, La condena no fue, según vemos, por los 250 mi-
procede el juicio legal y formal contra el exman- llones de bolívares, tal como aducía la denuncia
datario. En estos menesteres se fueron varios me- publicada inicialmente por José Vicente Rangel, y
ses, entre averiguaciones, citaciones, entrevistas y luego consignada ante la Corte por Escobar Salom.
distintas gestiones de los entes participantes en el Tampoco se demostró manejo doloso de dinero al-
proceso. Hasta llegar al día 18 de mayo de 1994, guno por parte de Pérez. Los 250 millones de bolí-
cuando la Corte Suprema de Justicia, por encontrar vares ni se malversaron ni fueron robados. Fueron
indicios de delitos de malversación genérica y pecu- invertidos en gastos secretos, de acuerdo con la
lado doloso, dictó auto de detención al ex presiden- tradición y leyes de nuestro país. Para este momen-
te Pérez y a sus dos ex ministros comprometidos to, el acusado había sido despedido de su cargo de
en el caso. Por esos mismos días, la dirigencia de presidente de la república, pagado condena de dos
Acción Democrática decide expulsarlo del partido. años de cárcel, expulsado de su partido político y vi-
El ex presidente, quien había permanecido detenido lipendiado por periodistas, medios de comunicación
en el Internado Judicial de El Junquito, es traslada- y colegas políticos. El daño estaba hecho. No había
do a su casa «La Ahumada», donde deberá cumplir vuelta atrás. La farsa debía continuar.
el resto del tiempo del encierro. Puesto que el cuento de los 250 millones de bo-
Corresponde entonces a la Fiscalía General de la lívares no sirvió para demostrar lo que quiso de-
República, en manos de Iván Badell, continuar la mostrarse, había que encontrar el cabo suelto de la
investigación, elaborar el expediente y consignarlo tramoya. No podía ser que después de varios años
ante la Corte. Se debe demostrar que el expresi- tejiendo la absurda trama contra el expresidente no
dente Pérez cometió dolo y malversación con el di- se encontrara un motivo para justificar su defenes-
nero de la partida secreta. tración. No resultó difícil encontrarlo. Total: Carlos
Andrés estaba fuera de juego y la escena la contro-
laban en este momento los artífices de la manio-
bra en su contra. No por casualidad Rafael Caldera
ocupaba ahora la primera magistratura nacional y
Alfaro Ucero esperaba su turno para sustituirlo. Ya
era éste el precandidato presidencial por el partido
Acción Democrática.
De repente, en el transcurso de las no muy hi-
giénicas investigaciones adelantadas por la no muy
pudorosa Fiscalía General, se descubrió otro apa-
rente expolio, también de la partida secreta. Salió
a luz pública el envío en 1990 de la misión policial
venezolana a Nicaragua, por órdenes del presidente
Pérez, oficialmente llamada Operación Orquídea. En
esa operación se gastó dinero venezolano, por un

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52 ENSAYO /Sigfrido Lanz Delgado [Link]/inicio

monto de 600 mil dólares, en boletos aéreos, hote- Para lamento de todos los venezolanos, no todo
les, comidas, sueldos, etc. Se gastó en una misión lo que ocurriría después en nuestro país fue pre-
de policías venezolanos en Nicaragua. Esos cuaren- visto ni sometido a los cálculos y controles de los
ta policías, entre los cuales estaba Freddy Bernal, aprendices de brujo. Lo que sobrevino fue el parto
actual gobernador del estado Táchira, cumplían una de los monstruos, la explosión de la verdadera y
misión de Estado: en primer lugar, garantizar la se- única caja de Pandora, envuelta como regalo, no
guridad de la presidenta Violeta Chamorro, y, en de Zeus, sino de Lucifer, el Dios de las tinieblas.
segundo lugar, contribuir al apuntalamiento del del Y desde entonces, henos aquí a los venezolanos,
sistema democrático nicaragüense, un país centro- padeciendo las encendidas llamaradas de la trage-
americano y caribeño, región cuya estabilidad polí- dia infernal que padecemos desde hace más tres
tica incumbe a los venezolanos directamente. Y fue décadas. «Quiera Dios que quienes han creado este
precisamente porque incumbe e importa bastante conflicto absurdo no tengan motivos para arrepen-
a nuestro país la estabilidad política económica y tirse», fueron las premonitorias y últimas palabras
social de esa vecina región, que Carlos Andrés Pérez pronunciadas por Pérez al despedirse de Miraflores.
se involucró en gestiones conjuntas con otros go- Por allí están los números demostrativos de la
bernantes extranjeros, con el interés común de lo- tragedia abrasadora desplegada sobre cada punto
grar la paz en la región y ayudar a fijar bases firmes de la geografía venezolana. Y claro es que estamos
para el sistema democrático en cada uno de esos demasiado arrepentidos de habernos dejado con-
países, Nicaragua entre ellos. Noble y pertinente vencer por la pérfida campaña que nos condujo a
misión aplaudida y respaldada por los venezolanos cometer fatales equívocos. Quien escribe es uno de
honorables, no así por los abundantes maquinado- los hoy arrepentidos. Cierto. Me arrepiento de ha-
res y calculistas de la política, prestos siempre a la ber contribuido con mi voto a elegir a Hugo Chávez
trapisonda, a la zancadilla, a la felonía. presidente de la República de Venezuela. Ha sido
La acusación, el juicio y la sentencia a Carlos An- éste el más grande error cometido en mi vida.
drés Pérez, como queda demostrado en las presen- Ahora volvamos a Pérez. Cumplida la pena de dos
tes líneas, fue a todas luces una burda farsa, resul- años de cárcel, en septiembre de 1996, el expresi-
tado de un complot para sacarlo de la presidencia dente retomó sus actividades políticas. No se consi-
de la república y anularlo como figura política na- deraba un hombre destruido ni apagado. En ocasión
cional e internacional. Se le quiso presentar como de las elecciones para integrar el Congreso Nacional,
el más vil corrupto, el más inescrupuloso, el más pautadas para diciembre de 1998, se postuló como
inmoral. Para estos fines se desató en su contra candidato a senador por el estado Táchira, en la lis-
una campaña plena de embustes, especulaciones, ta presentada por la organización política Movimien-
denuncias infundadas, estrafalarias, absurdas. Se to de Apertura y Participación Nacional, fundada por
engañó a los venezolanos. Sus principales promo- él. Y resultó electo como miembro del nuevo congre-
tores, José Vicente Rangel, Ramón Escobar Salom, so. Pero no duraría mucho tiempo en ese puesto ya
Arturo Uslar Pietri, Gonzalo Rodríguez Corro, Jesús que, en agosto de 1999, el congreso fue suspendido
Petit da Costa, Rafael Caldera, Alfaro Ucero, es- con motivo del proceso constituyente impulsado por
taban contestes de la fraudulenta tramoya. Pero el presidente Chávez. De hecho, Pérez presentó su
no les importó. Pudieron más los cálculos políticos candidatura para la constituyente, pero la elección
de algunos de ellos, las amarguras personales de del 25 de julio de 1999 no lo favoreció. Quedó fuera
otros, las envidias del resto. del espectro del poder político nacional.
Ahora era Chávez quien dirigía la cacería. Se acu-
só de nuevo a Carlos Andrés de mantener en el
extranjero cuentas bancarias mancomunadas con
su pareja Cecilia Matos. Ahora sí era verdad que
la persecución se presentaba con grandes peligros.
El móvil era la venganza política. Chávez no podía
aceptar que quien lo había derrotado en la rebelión
militar de 1992 estuviera allí cerca, en el Congreso
Nacional, vigilando sus ejecutorias y opinando so-
bre ellas.
A mitad de diciembre de 2001 dos fiscales del
Ministerio Público, en contubernio con un Juez de
Primera Instancia del Área Metropolitana de Ca-
racas, emitieron la orden de arresto contra Car-
los Andrés y Cecilia Matos, por el asunto de las

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[Link]/inicio Sigfrido Lanz Delgado/ ENSAYO 53

cuentas mancomunadas. Nunca se demostró de esperarse, pues el sandinismo se constituyó


con documentación probatoria la existencia de desde sus inicios con batallones de guerrille-
tales cuentas. Fueron otras de las tantas argu- ros que, una vez triunfantes, se convirtieron
cias de los leguleyos. en el ejército nacional de Nicaragua, de cuyo
Para este momento, los perseguidos de Chá- seno salieron casi todos los funcionarios del
vez ya estaban en el extranjero, lejos de los gobierno sandinista, desde el presidente de la
tribunales, de los jueces y policías de su go- república hasta el jefe civil del más pequeño
bierno. Pérez y Matos se residenciaron algu- poblado rural del país.
nos meses en República Dominicana. Luego, Al lado de Nicaragua, en El Salvador, otra
en 2003 pasaron a Nueva York, donde vivieron organización guerrillera, el Frente Farabundo
algunos años, hasta que se residenciaron defi- Martí, libraba una guerra contra el gobierno de
nitivamente en Miami, Florida, donde falleció el ese país, y a punto estaba de triunfar y derro-
expresidente Pérez el día 25 de diciembre del car al presidente. Lo mismo pasaba en Guate-
año 2010. Contaba con 88 años de edad. Ese mala. Eran tres modelos de militarismo gue-
día no se le ocurrió a Chávez otra cosa que pro- rrillero muy parecidos al que organizó y dirigió
ferir impudicias nada apropiadas para la oca- con éxito Fidel Castro en Cuba.
sión: «Yo no pateo perro muerto, y no habrá Para los gobiernos democráticos latinoame-
luto nacional porque hoy murió un corrupto, ricanos era motivo de mucha preocupación lo
un dictador», fueron las palabras pronunciadas que estaba ocurriendo en estos tres países. Por
esa vez por el presidente de la república. Los tanto, había que intervenir y ayudar a encau-
restos de Pérez fueron sepultados en Caracas, zar el desarrollo de los acontecimientos de for-
en el Cementerio del Este, el 4 de octubre de ma que evolucionaran hacia un horizonte pací-
2011. Ya para entonces Hugo Chávez estaba fico y democrático, que garantizara la libertad
enfermo de cáncer. Moriría dos años y dos me- y prosperidad de sus ciudadanos en particular
ses después, cuando apenas contaba con 59 y, en general, acabara con un foco conflicti-
años de edad. vo que generaba perturbaciones en el Caribe
y resto de Latinoamérica. A este respecto afir-
CAP II maba con mucha razón CAP: «La única mane-
ra de asegurarnos un sistema de libertades en
Carlos Andrés Pérez fue coherente en su trato América Latina es que todos los países disfru-
hacia Nicaragua. Apoyó primero a los sandinis- temos del sistema democrático. La seguridad
tas para derrocar la dictadura de Somoza, y y la solidaridad forman parte de la estabilidad
luego apoyó a la presidenta Violeta Chamorro democrática de la región» (Idem, 2006: 361).
para fortalecer la transición hacia la democra- Y agregaba: «El Caribe es una zona neurálgi-
cia en ese país. ca y un área vital para Venezuela. Por el Ca-
Después de haber logrado que los sandinistas ribe Venezuela se abre al mundo y por allí el
realizaran elecciones libres, CAP reconoció que mundo llega a Venezuela. No hay duda de que,
él auspiciaba la victoria de Violeta Chamorro, en cierta forma, los sucesos en Centroamérica
«para que se consolidara la democracia», sin fueron expresión de la política expansionista
embargo, agrega, «pero tampoco habría sido que definió la revolución cubana desde sus co-
un problema el triunfo de los sandinistas en mienzos» (Idem, 2006: 362).
esas elecciones libres. Lo importante era de- De manera que la colaboración brindada por
rrotar al militarismo guerrillero en elecciones Venezuela a los gobiernos de Nicaragua, presi-
libres. No me separé de los sandinistas, siem- didos por Ortega y por Chamorro, se inscriben
pre mantuve una relación amistosa, clara y en el juego de la geopolítica caribeña y centro-
transparente. Incluso, me correspondió jugar americana instrumentada por el gobierno de
un rol muy difícil el día de la toma de posesión: Pérez, que también fue seguida por el de Luis
Violeta Chamorro había ganado las elecciones, Herrera Campíns, cuando le tocó a éste ocupar
pero todo el poder real lo tenían los sandinistas la presidencia de la república.
en sus manos» (Idem, 2006: 360). Lo cierto era que la recién electa presidenta
En sus largos años de dominio político, los Violeta Chamorro necesitaba ayuda de los go-
sandinistas lograron montar una estructura de biernos democráticos de la región. Y ella soli-
gobierno completamente militarizada. Esto era citó auxilios. A sabiendas de esa necesidad, el

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54 ENSAYO /Sigfrido Lanz Delgado [Link]/inicio

Desde entonces, el uso de la partida secreta no


se ha restringido a gastos realizados dentro del
territorio venezolano. Cuando se ha tratado de la
seguridad nacional venezolana, los gobiernos de
nuestro país no han tenido óbice para comprome-
ter dinero de la misma en gastos incurridos fuera
de nuestras fronteras. En países vecinos, como Co-
lombia, espías e informantes nuestros han estado
desde hace mucho tiempo realizando actividades
secretas. Algunas veces han estado con el bene-
plácito de las autoridades del vecino país.
Es que, con mucha razón, a nuestro país le im-
porta bastante lo que pasa en la vecindad, en Co-
lombia, Trinidad, Aruba, Curazao, Brasil y Cen-
troamérica. Y más nos importa si en estos países
ocurren, como ha sucedido a veces, eventos po-
líticos, económicos o sociales calamitosos. En ta-
les circunstancias es necesario actuar para evitar
o minimizar su impacto en nuestro país. En casos
gobierno de Pérez, entre otros, no dudó en dár- puntuales «es válido entregar a los informantes di-
sela. Así fue como se envió desde nuestro país un nero a cambio de información, si ello redunda en
equipo policial, integrado por expertos en protec- beneficio de nuestro país». (Idem, 2006: 383).
ción y seguridad. Fueron cuarenta hombres de la Con estos convencimientos políticos bajo el brazo
Policía Metropolitana y de la DISIP, a quienes se les tomó Carlos Andrés Pérez posesión de su segunda
dio el encargo de proteger a la presidenta así cómo presidencia, el día 2 de febrero del año 1989. Este
adiestrar un equipo policial de funcionarios nicara- mismo mes, el gobierno presidido por Daniel Orte-
güenses para que asumiera esta tarea, luego de ga decidió adelantar para febrero del año siguien-
retirarse los venezolanos. Y no solo se mandó una te las elecciones presidenciales en Nicaragua. Las
comisión policial. También se envió desde Vene- ganó, como sabemos, Violeta Chamorro, quien,
zuela «una misión militar, allí estaba el Batallón urgida de apoyo extranjero para fortalecer su go-
Bolívar, en Nicaragua» (Agustín Blanco. Yo sigo bierno, solicitó al presidente venezolano un equipo
acusando, 2010: 331). policial que le brindara protección personal.
Para los gastos de esa operación policial-militar, Así fue cómo surgió la Operación Orquídea, una
el gobierno de Pérez recurrió al dinero asignado a operación política en la que se involucró Venezue-
la Partida Secreta, una partida manejada de forma la, procurando así fortalecer el proceso de demo-
confidencial por el presidente de la república, se- cratización de Nicaragua, un país que en ese mo-
gún ordena la Constitución de Venezuela. mento acumulaba más de 30 años de una guerra
Esta partida de gastos secretos o restringidos interna sumamente devastadora.
apareció en nuestro país el año 1937, cuando el
presidente Eleazar López Contreras la creó. Estuvo
adscrita inicialmente al Ministerio de Hacienda y su
creación estuvo conectada a la serie de cambios
CAP III
institucionales que a partir de 1936 se desarrolla-
ron en Venezuela. El día 22 de febrero de 1989, la ministra de ha-
Más tarde, Isaías Medina Angarita, en su gobier- cienda, Eglée Iturbe de Blanco, presenta en re-
no (1941-1945), le dio el nombre de Presupuesto unión del Consejo de Ministros, del gobierno de
para Gastos Secretos, Dádivas, Pensiones y Emo- Carlos Andrés, una solicitud presidencial para rec-
lumentos de Seguridad de Estado. La misma sirvió tificar el presupuesto correspondiente a la parti-
más tarde a los gobiernos democráticos, surgidos da secreta del Ministerio de Relaciones Interiores,
a partir de 1958, para deshacer intentonas golpis- partida concerniente a gastos no imputables de
tas, combatir las acciones de grupos guerrilleros en «servicios de inteligencia, seguridad del Estado y
nuestro territorio, para financiar labores de espio- orden público». Esto quedó asentado dos días des-
naje y contraespionaje fuera del territorio nacional pués en Gaceta Oficial N.º 34.166, luego de haber-
y, finalmente, para brindar ayuda a funcionarios se tramitado ante la Oficina Central de Presupues-
gubernamentales para gastos médicos urgentes. to (OCEPRE).

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[Link]/inicio Sigfrido Lanz Delgado/ ENSAYO 55

Al día siguiente se formaliza la solicitud ante la


Oficina Central de Presupuesto (OCEPRE). Luego,
el día viernes 24 de febrero de 1989 se publica en
la Gaceta Oficial Nº 34.166, cuyo texto dice así:
«Por disposición del ciudadano presidente de la re-
pública en Consejo de Ministros, y conforme a lo
establecido en el artículo 31 de la Ley Orgánica de
Régimen Presupuestario, se acuerda con cargo a la
Partida “Rectificaciones al Presupuesto”, una rectifi-
cación por la cantidad de DOSCIENTOS CINCUENTA
MILLONES DE BOLÍVARES (Bs. 250.000.000,00)».
El lunes siguiente, 27-02, Carlos Vera, Director
General Sectorial de Administración y Servicios del
Ministerio de Relaciones Interiores solicita ante Eva
María Morales, Directora General Sectorial de Divi- a anular el cheque por U.S. $ 16.741.379,31 para
sas para Importación del Ministerio de Hacienda, emitir un nuevo cheque por U.S. $ 14.741.379,31
la autorización para cambiar a tasa preferencial de y efectuar la orden de pago de 2 millones de dó-
14,50 Bolívares por dólar americano la cantidad de lares en efectivo solicitada. La operación fue apro-
250 millones de Bolívares. El cambio de bolívares a bada y firmada por Omar Jacobskind, Director de
dólares se realiza porque ese dinero sería utilizado Administración del Ministerio de la Secretaría de
en el exterior, tal como se demostró posteriormen- la Presidencia. El 17 de marzo de 1989, tanto Ba-
te. En total fueron U.S. $ 17.241.379,31. rreto Leiva como Jacobskind, proceden a retirar la
La solicitud de entrega de los dólares preferen- primera remesa solicitada el día anterior. A los tres
ciales la realiza Carlos vera, ante el Banco Cen- días de la entrega de la primera remesa, Oscar Ba-
tral de Venezuela, el día 2 de marzo de 1989. En rreto Leiva realiza la solicitud de entrega de una
ese momento, el BCV no contaba con esa cantidad segunda remesa de 2 millones de dólares en efec-
de dólares en sus bóvedas, por lo que las auto- tivo, la cual fue anulada por el Banco Central de
ridades del Banco proceden a solicitar, con fecha Venezuela, quienes se negaron a seguir realizando
6 de marzo de 1989, treinta millones de dólares entregas parciales. Por esta misma razón, se elimi-
en efectivo al Federal Reserve Bank de Nueva York na el cheque por U.S. $ 14.741.379,31 y se emite
para cubrir la demanda indicada. El siguiente día un comprobante por U.S. $ 16.741.379,31 firmado
8, el BCV emite dos cheques a su favor, respalda- por Vera, Barreto Leiva y Jacobskind (Ver: Pedro
dos con los fondos por 250 millones de Bolívares Rosas Bravo. La crisis bancaria 1993-1994, 2023).
remitidos por Carlos Vera. El primer cheque por Según vemos, en esos movimientos de bolívares
Bs. 7.250.000,00 y un segundo cheque por la di- y dólares participaron varias personas y se reali-
ferencia de Bs. 242.720.000,00. Ese mismo día, la zaron numerosas e imprudentes operaciones. Los
Gerencia de Tesorería del Banco Central de Vene- funcionarios ministeriales y del BCV, cometieron
zuela cambia el primer cheque de Bs. 7.250.000 fallas procedimentales que dieron pie a que, más
por U.S. $ 500.000 en efectivo a dólar preferencial adelante, el presidente Pérez fuera acusado de pe-
y entrega este monto a Carlos Vera, funcionario culado, así como también sus ministros, Reinaldo
del MRI. Dos días después, el Banco Central de Ve- Figueredo Planchart, ministro de la Secretaría de
nezuela utiliza el cheque Nº 112453330 por Bs. la Presidencia, y Alejandro Izaguirre, ministro de
242.720.000,00 para emitir un nuevo cheque por Relaciones Interiores.
U.S. $ 16.741.379,31 contra el Irving Trust Com- Intervino, además, según se ha sabido después
pany de Nueva York, especificando como beneficia- (Rosas Bravo, 2023: 489-495), otro funcionario del
rio al Ministerio de la Secretaría de la Presidencia. BCV con expresa mala intención. Ocurrió que al mo-
Posteriormente, el 16 de marzo de 1989 el Banco mento de realizar la tramitación de la solicitud de
Central de Venezuela recibe los 30 millones de dó- rectificación el Jefe de Tesorería del BCV, Asdrúbal
lares en efectivo solicitados previamente al Federal Grillet, guardó copias de uno o varios de los che-
Reserve Bank. Ese mismo día, Oscar Barreto Leiva, ques de la operación. Lo hizo Grillet con propósitos
funcionario del Ministerio de la Secretaría de la Pre- aviesos, pues tal funcionario sabía que el dinero
sidencia, solicita ante el Banco Central de Venezue- de la partida secreta no se tramita con cheques ni
la un adelanto de 2 millones de dólares en efectivo tampoco puede ser entregado a otro funcionario
correspondientes a la primera remesa. Ante la soli- distinto al autorizado por el Ministro de Relaciones
citud del funcionario Barreto Leiva, el BCV procede Interiores. La partida secreta es secreta porque no

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56 ENSAYO /Sigfrido Lanz Delgado [Link]/inicio

deja rastros visibles. Lo normal y correcto es que La filtración hacia el espacio público de la infor-
ese dinero pase directo y en efectivo de las bóvedas mación del cheque ocurrió en 1992, cuando Ruth
del BCV a la bóveda asignada en las instalaciones de Krivoy había asumido la presidencia del BCV. La
del Banco, al Ministerio de Relaciones Interiores, copia del cheque a nombre de la Secretaría de la
instancia encargada de manejar exclusivamente lo Presidencia fue entregada por Asdrubal Grillet al
concerniente a la partida secreta. Pero esto no fue periodista José Vicente Rangel, en noviembre de
lo que hizo Asdrúbal Grillet, un funcionario experto 1992, y a partir de allí comenzó el escándalo con el
en estos trámites, que acumulaba varios años de tema de la partida secreta, que agregó más leña a
servicios profesionales en el BCV y, por tanto, co- la conspiración ya avanzada, y dio pie para iniciar
nocedor de la infracción cometida. un juicio contra el mandatario, que lo sacó meses
El cheque en cuestión, elaborado en marzo de después de la presidencia de la república.
1989, y cuya copia guardó el funcionario señala- Pedro Rosas Bravo, economista venezolano,
do, lo mantuvo varios años a buen resguardo, en quien ejerció la vicepresidencia del Banco Central,
espera de la mejor oportunidad de utilizarlo. Y el y fue también Ministro de Hacienda entre 1986 y
propósito era hacer mucho daño. La oportunidad 1993, denuncia en su libro, referido a la crisis ban-
de utilizarlo se presentó el año 1992, después de caria venezolana de 1992-1993, la complicidad de
las dos intentonas golpistas, ejecutadas por mi- las principales autoridades del BCV en el manejo
litares insurrectos, a las órdenes del coronel del irregular de la información concerniente a la par-
ejército, Hugo Chávez Frías. El país se conmocionó tida secreta. Asegura Rosas Bravo que la posición
y en tal circunstancia entraron a jugar rol protagó- asumida por la dupla Krivoy-Bello se debió a su
nico los enemigos de la democracia y del gobierno «condición de adversarios políticos del presidente
de Pérez. Y en el Banco Central de Venezuela ha- Pérez (ya que) ambos (se oponían) a las medidas
bía en ese momento altos funcionarios, adversa- adoptadas durante su segundo gobierno» (Rosas
rios del presidente Pérez, totalmente opuestos a Bravo, 2023: 15). Y agrega Rosas otros elementos
las políticas económicas contenidas en el programa a su denuncia: «Durante el período en que el BCV
de gobierno El Gran Viraje, dispuestos a incorpo- fue dirigido por la dupla Krivoy-Bello, entre me-
rarse a las acciones desestabilizadoras que en ese diados de 1992 y mediados de 1995, se ocultaron
momento adelantaba una coalición integrada por los hechos irregulares cometidos por los funciona-
políticos, empresarios, banqueros, medios de co- rios que atendieron los trámites relativos a la par-
municación, militares e intelectuales. En esa coa- tida secreta; se protegieron y asesoraron a dichos
lición destacaban: Rafael Caldera, Ramón Escobar funcionarios para desviar las sospechas sobre el
Salón, Arturo Uslar Pietri, José Vicente Rangel, Al- manejo irregular de los fondos de la partida secre-
faro Ucero, Gonzalo Rodríguez Corro, presidente ta hacia la presidencia de la República y sus mi-
del TSJ, y otros. nistros de Relaciones Interiores y de la Secretaría
En el Banco Central de Venezuela, su presiden- de la Presidencia, y para avalar la falsa acusación
te, el doctor Pedro Tinoco había acompañado sin contra el doctor Rodríguez Aznar, primer vicepre-
objeción el programa de gobierno del presidente sidente del BCV durante la presidencia del doctor
Pérez. Tinoco era un profesional con mucha exper- Tinoco, y así ocultar a las autoridades competentes
ticia del mundo financiero nacional e internacional. la identidad del funcionario que entregó a José Vi-
Hasta su designación en la presidencia del Banco cente Rangel copia del cheque erróneo a nombre
Central, en 1989, ocupaba la gerencia general del del Ministerio de la Secretaría de la Presidencia. El
Banco Latino, la institución financiera privada más funcionario informante fue Asdrúbal Grillet, Jefe de
importante de Venezuela. Lamentablemente enfer- Tesorería del BCV». (Rosas Bravo, 2023: 17).
mó y falleció el 31 de marzo de 1992, cuando en
nuestro país habían despertado los demonios que
barrerían las instituciones republicanas, que tantos CAP IV
esfuerzos y años habían costado.
Luego de la muerte del doctor Pedro Tinoco, fun- La trama del complot urdido contra el presidente
cionario de plena confianza del presidente Pérez, Pérez comenzó a armarse después de los sucesos
que apoyaba su proyecto de modernización de la del Caracazo, en febrero de 1989. Cogió fuerza en
economía venezolana, fue designada para el cargo, el transcurso del año 1992, como consecuencia de
la doctora Ruth de Krivoy, acompañada de Omar las dos intentonas de golpes de estado cometidas
Bello, en la primera vicepresidencia, y de Eddy Re- por militares, comandados por Hugo Chávez Frías.
yes Torres, en la segunda vicepresidencia. Finalmente se deslizó por pista libre a inicios de

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[Link]/inicio Sigfrido Lanz Delgado/ ENSAYO 57

1993, una vez que se dieron a conocer los cheques rio, a la luz de los acontecimientos que se desarro-
emitidos en el Banco Central con fondos pertene- llaron luego en nuestro país en torno a este asun-
cientes a la partida secreta. to. Sospechoso, viniendo del Fiscal General de la
El 8 de noviembre de 1992 José Vicente Rangel República, un profesional del derecho, conocedor
publica su columna en la que denuncia la rectifica- a fondo de la materia constitucional, enterado por
ción. Y un día después, el 9 de este mismo mes, tanto de los delitos en que incurriría el funcionario
Andrés Galdó, un columnista de los periódicos del estado venezolano que publicara información
El Universal y El Nacional, reitera la denuncia de concerniente a la partida secreta. Sin duda, el fis-
Rangel. Pero le añade una picante coletilla. Afir- cal formaba parte de la intriga que se urdía contra
ma que los dólares fueron despilfarrados en Nica- el presidente. En su temprano pronunciamiento
ragua, para ayudar al gobierno de Chamorro. Al está la prueba de su complicidad.
día siguiente, el mismo columnista, pronuncia otra El año siguiente, en medio de ese tremedal de
versión del uso de los dólares. Dice ahora que los dimes y diretes, siendo once marzo de 1993, pro-
250 millones de bolívares no fueron utilizados en cede el Fiscal Ramón Escobar Salom a consignar
gastos de seguridad, sino que se cambiaron a dó- ante la Corte Suprema de Justicia una solicitud de
lares y se guardaron en una caja de seguridad del antejuicio de mérito por malversación y peculado
BCV a nombre del presidente CAP. Así, quedó la en contra de Carlos Andrés Pérez, presidente de la
sospecha en el ambiente de que, en esa operación república, contra Alejandro Izaguirre, ministro de
de cambio de bolívares a dólares preferenciales, se Relaciones Interiores, y contra Reinaldo Figueredo
había generado una ganancia especulativa a favor Planchart, ministro de la Secretaría de la Presiden-
de CAP por casi mil millones de bolívares. En los cia.
días y semanas siguientes, la prensa venezolana En los pasillos políticos de Venezuela era de so-
machacó hasta la saciedad tal matriz de opinión, bras conocida la malquerencia del fiscal hacia el
de manera que en cada rincón del país se llegó a presidente Carlos Andrés Pérez. El origen de la
la conclusión de que el presidente Pérez se había misma se remonta a los tiempos del primer go-
robado unos reales de los venezolanos. bierno de Pérez, cuando Escobar Salom se desem-
En el complot estaba comprometido el Fiscal Ge- peñara como canciller de la república.
neral de la República, Ramón Escobar Salom. Por El último año de su primer mandato, el presiden-
esto fue que tal funcionario, bien temprano, el día te decidió cambiar su gabinete ministerial, inclu-
18 de mayo del año 1992, seis meses antes de la yendo a su canciller. A Escobar Salom le disgustó
denuncia publicada por José Vicente Rangel, pro- su salida del gabinete y juró cobrársela. «Esa ver-
nunció un llamativo comentario sobre la partida sión suya, nos dice CAP, según la cual lo destituí,
secreta. Afirmó esa vez el fiscal que el uso de la es un recurso para aliviar su vanidad. En realidad,
partida secreta no debía ser tan secreto. Exacta- se trató de un error cometido por él […] Yo quería
mente dijo: «la partida secreta del Ministerio de terminar mi mandato con un canciller de Acción
Relaciones Interiores es susceptible de investiga- Democrática […]. Había escogido a Simón Alberto
ción por la Fiscalía. Exigiremos información sobre Consalvi para el cargo […]. Después de un tiempo
ella al Ministerio». Un muy sospechoso comenta- en silencio dijo que yo lo había destituido» (Memo-
rias proscritas, 2006: 378).
En conocimiento de tal ojeriza fue que David
Morales Bello, viejo militante del partido AD y
miembro de su Comité Directivo Nacional (CEN),
en ocasión de realizarse la reunión del Comité
Operativo en La Casona, le advirtió a Carlos An-
drés Pérez, recién instalado en la silla de Miraflo-
res por segunda vez, acerca de la inconvenien-
cia de designar a Escobar como Fiscal General
de la República, cuando el nombre de éste fue
propuesto como candidato para ese cargo. Allí
le dijo: «Presidente, si usted permite el nom-
bramiento de Escobar como fiscal, recuerde que
será enjuiciado» (Memorias…, 2006: 379). Eran
los primeros días del mes de febrero de 1989.
«Yo me reí, ante aquella advertencia de Morales
Bello. No le hice caso», fue la reacción de Pérez.

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58 ENSAYO /Sigfrido Lanz Delgado [Link]/inicio

La premonitoria advertencia no fue considera- y nueve dólares) estaban depositados en las cajas
da y Ramón Escobar Salom fue designado Fiscal. de seguridad que el MRI tenía en el BCV. Ni habían
Se mantuvo en el cargo todo el tiempo que tuvo sido malversados ni mucho menos robados.
Pérez en la primera magistratura. Y cuando falta- Al siguiente día, el presidente Pérez toma la deci-
ban pocos meses para que se cumpliera el tiempo sión de apartarse de su cargo. Ya tiene suficientes
reglamentario del mandato presidencial, procedió pruebas de que el proceso judicial que se le sigue
Escobar a ejecutar su amenaza. Esperó agazapa- es político y no jurídico. Sabe que no saldrá ab-
do durante 5 años para cobrarse el viejo agravio, suelto del mismo, tal como se lo había advertido su
hasta cuando vio que en la confabulación contra abogado defensor doctor Alberto Arteaga. «Hubie-
su adversario se había sumado gente muy pode- ra preferido otra muerte», fueron las palabras con
rosa, y cuando la presa estaba acorralada, débil y las cuales se despidió de Miraflores.
casi sola. En este momento, hasta sus compañe- El mismo día de la decisión tomada por la Corte
ros de partido habían abandonado al presidente. Suprema de Justicia se publicó en la Gaceta Oficial
Al mismo tiempo, en la Corte Suprema de Justicia Nº 35.216 la suspensión del cargo del presidente,
estaban cuadrados los votos a favor de abrirle al estableciendo lo siguiente: «…en razón de que por
presidente un antejuicio de mérito. el ordinal 8° del artículo 150 de la Constitución, el
Temprano, en la mañana del día 4 de mayo de Presidente de la República queda suspendido del
1993, se publicó en algunos medios de comunica- ejercicio de sus atribuciones, invítese a la Cámara
ción venezolanos la propuesta de sentencia elabo- de Diputados a Sesión Conjunta para que se ju-
rada por Gonzalo Rodríguez Corro, presidente de la ramente como Presidente encargado de la Repú-
CSJ. Alguien la filtró a los medios, antes de que la blica al ciudadano Octavio Lepage, Presidente del
Corte la publicara oficialmente. Finalmente, el día Congreso. En acto posterior las Cámaras Legislati-
20 de este mismo mes, se dio a conocer la deci- vas, en sesión conjunta, determinarán la persona
sión de la Corte. Los jueces concluyeron que había que, conforme a las disposiciones constitucionales,
méritos para enjuiciar al presidente de la república debe ejercer las atribuciones y deberes del Presi-
y a dos de sus ministros, por el caso de los 270 dente de la República, en tanto dure la falta». En
millones de dólares de la partida secreta. Nueve acto posterior fue designado el doctor Ramón José
votaron a favor y seis se abstuvieron. Los votos Velásquez para completar el tiempo del mandato
salvados fueron los de Carlos Trejo Padilla, Aníbal presidencial.
Rueda, Cecilia Sosa Gómez, Héctor Grisanti Lucia- Quizá haya sido ese mes de mayo de 1993, el
ni, Luis H. Farías Mata y Alfredo Ducharne Alonzo. más largo en la vida del presidente Pérez. Y conste
Los nueve votos a favor pertenecieron a los magis- que había vivido amargas experiencias, como la
trados Gonzalo Rodríguez Corro, Alirio Abreu Bure- del 27 de febrero de 1989, como la del 4 de febrero
lli, Josefina Calcaño de Temeltas, Carmen Beatriz de 1992, y como la del 24 de noviembre de 1992.
Romero de Encinoso, Roberto Yépez Boscán, Rafael Pero ésta de ahora era por demás abrumadora y la
J. Alfonzo Guzmán, Hildegard Rondón de Sansó, enfrentaba casi solo.
José Juvenal Salcedo Cárdenas e Ismael Rodríguez Sabe Pérez que le vienen encima momentos acia-
Salazar. gos. Sus perseguidores no están satisfechos con lo
De acuerdo con la sentencia, el presidente y sus que han obtenido en su cacería sobre el presiden-
dos ministros incurrieron en los delitos de peculado
y malversación de fondos públicos. Lo sustantivo
de la sentencia expresa lo siguiente: «A los fondos
obtenidos (los 750 millones de dólares) se les dio
una aplicación diferente a aquella para la cual estu-
vieron originalmente destinados, tal es el elemento
constitutivo de la malversación; y por la otra, en
vista del cúmulo de irregularidades detectadas, no
se ha podido conocer a ciencia cierta el destino final
del grueso del dinero, lo cual conduce a que haya
necesidad de ir a juicio para poder establecer pro-
cesalmente si fueron o no destinados a beneficios
indebidos, en cuya hipótesis se estaría en presen-
cia de alguna de las figuras del peculado». Cuando
se publicó este documento, Rodríguez Corro sabía
que buena parte de esos fondos (catorce millones
setecientos cuarenta y un mil trescientos setenta

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[Link]/inicio Sigfrido Lanz Delgado/ ENSAYO 59

te. A ellos los mueve el odio hacia Pérez, el político


venezolano vivo más exitoso y el presidente con
más obras realizadas en el país. Los planes en su
contra son aún más aviesos. Lo quieren destituido,
preso, tras las rejas en la cárcel del Junquito, hu-
millado, ofendido e indefenso. «Todo esto era un
problema de poder. De poder y de venganza. Se
unieron viejos odios y poco a poco le fueron co-
brando cosas» (Mirtha Rivero. La rebelión de los
náufragos, 2011: 26). De manera que vienen por
más. Quieren roer un cadáver.
El siguiente paso de la confabulación corresponde
adelantarlo a los miembros del Congreso Nacional.
Estos no esperaron mucho tiempo para proceder a
ejecutar lo que estaba en la agenda oculta. El día
22 del mismo mes de mayo, en el hemiciclo del
Congreso Nacional, los senadores «sin discusión,
sin oír el oficio, sin oír a la persona, (al presidente los que tanto la parte acusadora como los aboga-
de la república), sin permitir lo más elemental que dos defensores presentaron sus consideraciones.
es el derecho a la defensa, sin la oposición de su El 30 de mayo de 1996 llega a su término el es-
propio partido, sin nada de eso, autorizan de inme- candaloso caso sobre el juicio por los 250 millones
diato el enjuiciamiento» y lo suspenden del cargo de Bolívares de la partida secreta del Ministerio de
(Mirtha… 2011: 357). Relaciones Interiores. Ese día los miembros de la
Esa situación de suspensión del cargo presiden- Corte en pleno, con el voto favorable de 11 ma-
cial que vivía Carlos Andrés Pérez, finalizaría el 31 gistrados y cuatro en contra, emitieron sentencia
de agosto de este mismo año 1993, cuando las cá- definitiva contra el ex presidente de la república.
maras del Congreso declaran la falta absoluta del Carlos Andrés es condenado a cumplir la pena de
Presidente de la República, con lo que se ratifica a dos años y cuatro meses de arresto domiciliario,
Ramón J. Velásquez en el cargo, que ejercerá hasta por la comisión del delito de malversación agra-
la culminación del período constitucional. vada. La condena incluye la obligación de restituir
Ahora, despojado de la inmunidad presidencial, al patrimonio público la suma de 600 mil dólares,
procede el juicio legal y formal contra el exman- objeto del delito (Martin, 1996: 220). Fue absuelto
datario. En estos menesteres se fueron varios me- del cargo de peculado doloso.
ses, entre averiguaciones, citaciones, entrevistas y La condena no fue, según vemos, por los 250 mi-
distintas gestiones de los entes participantes en el llones de bolívares, tal como aducía la denuncia
proceso. Hasta llegar al día 18 de mayo de 1994, publicada inicialmente por José Vicente Rangel, y
cuando la Corte Suprema de Justicia, por encon- luego consignada ante la Corte por Escobar Sa-
trar indicios de delitos de malversación genérica y lom. Tampoco se demostró manejo doloso de di-
peculado doloso, dictó auto de detención al ex pre- nero alguno por parte de Pérez. Los 250 millones
sidente Pérez y a sus dos ex ministros comprome- de bolívares ni se malversaron ni fueron robados.
tidos en el caso. Por esos mismos días, la dirigen- Fueron invertidos en gastos secretos, de acuerdo
cia de Acción Democrática decide expulsarlo del con la tradición y leyes de nuestro país. Para este
partido. El ex presidente, quien había permanecido momento, el acusado había sido despedido de su
detenido en el Internado Judicial de El Junquito, es cargo de presidente de la república, pagado conde-
trasladado a su casa «La Ahumada», donde deberá na de dos años de cárcel, expulsado de su partido
cumplir el resto del tiempo del encierro. político y vilipendiado por periodistas, medios de
Corresponde entonces a la Fiscalía General de la comunicación y colegas políticos. El daño estaba
República, en manos de Iván Badell, continuar la hecho. No había vuelta atrás. La farsa debía con-
investigación, elaborar el expediente y consignarlo tinuar.
ante la Corte. Se debe demostrar que el expre- Puesto que el cuento de los 250 millones de bo-
sidente Pérez cometió dolo y malversación con el lívares no sirvió para demostrar lo que quiso de-
dinero de la partida secreta. mostrarse, había que encontrar el cabo suelto de la
Luego de varios meses de averiguaciones, casi tramoya. No podía ser que después de varios años
culminado el año 1995, el fiscal entrega su escrito tejiendo la absurda trama contra el expresidente
de pruebas a la Corte Suprema de Justicia, des- no se encontrara un motivo para justificar su de-
pués de haber levantado los informes orales, en fenestración. No resultó difícil encontrarlo. Total:

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60 ENSAYO /Sigfrido Lanz Delgado [Link]/inicio

Carlos Andrés estaba fuera de juego y la escena


la controlaban en este momento los artífices de la
maniobra en su contra. No por casualidad Rafael
Caldera ocupaba ahora la primera magistratura na-
cional y Alfaro Ucero esperaba su turno para susti-
tuirlo. Ya era éste el precandidato presidencial por
el partido Acción Democrática.
De repente, en el transcurso de las no muy higié-
nicas investigaciones adelantadas por la no muy
pudorosa Fiscalía General, se descubrió otro apa-
rente expolio, también de la partida secreta. Salió
a luz pública el envío en 1990 de la misión policial
venezolana a Nicaragua, por órdenes del presiden-
te Pérez, oficialmente llamada Operación Orquí-
dea. En esa operación se gastó dinero venezola-
no, por un monto de 600 mil dólares, en boletos
aéreos, hoteles, comidas, sueldos, etc. Se gastó no les importó. Pudieron más los cálculos políticos
en una misión de policías venezolanos en Nicara- de algunos de ellos, las amarguras personales de
gua. Esos cuarenta policías, entre los cuales es- otros, las envidias del resto.
taba Freddy Bernal, actual gobernador del estado Para lamento de todos los venezolanos, no todo
Táchira, cumplían una misión de Estado: en pri- lo que ocurriría después en nuestro país fue pre-
mer lugar, garantizar la seguridad de la presidenta visto ni sometido a los cálculos y controles de los
Violeta Chamorro, y, en segundo lugar, contribuir aprendices de brujo. Lo que sobrevino fue el parto
al apuntalamiento del del sistema democrático ni- de los monstruos, la explosión de la verdadera y
caragüense, un país centroamericano y caribeño, única caja de Pandora, envuelta como regalo, no
región cuya estabilidad política incumbe a los ve- de Zeus, sino de Lucifer, el Dios de las tinieblas.
nezolanos directamente. Y fue precisamente por- Y desde entonces, henos aquí a los venezolanos,
que incumbe e importa bastante a nuestro país padeciendo las encendidas llamaradas de la trage-
la estabilidad política económica y social de esa dia infernal que padecemos desde hace más tres
vecina región, que Carlos Andrés Pérez se involu- décadas. «Quiera Dios que quienes han creado este
cró en gestiones conjuntas con otros gobernantes conflicto absurdo no tengan motivos para arrepen-
extranjeros, con el interés común de lograr la paz tirse», fueron las premonitorias y últimas palabras
en la región y ayudar a fijar bases firmes para el pronunciadas por Pérez al despedirse de Miraflores.
sistema democrático en cada uno de esos países, Por allí están los números demostrativos de la
Nicaragua entre ellos. Noble y pertinente misión tragedia abrasadora desplegada sobre cada punto
aplaudida y respaldada por los venezolanos hono- de la geografía venezolana. Y claro es que esta-
rables, no así por los abundantes maquinadores y mos demasiado arrepentidos de habernos dejado
calculistas de la política, prestos siempre a la tra- convencer por la pérfida campaña que nos condujo
pisonda, a la zancadilla, a la felonía. a cometer fatales equívocos. Quien escribe es uno
de los hoy arrepentidos. Cierto. Me arrepiento de
La acusación, el juicio y la sentencia a Carlos An- haber contribuido con mi voto a elegir a Hugo Chá-
drés Pérez, como queda demostrado en las presen- vez presidente de la República de Venezuela. Ha
tes líneas, fue a todas luces una burda farsa, resul- sido éste el más grande error cometido en mi vida.
tado de un complot para sacarlo de la presidencia
de la república y anularlo como figura política na- Ahora volvamos a Pérez. Cumplida la pena de
cional e internacional. Se le quiso presentar como dos años de cárcel, en septiembre de 1996, el ex-
el más vil corrupto, el más inescrupuloso, el más presidente retomó sus actividades políticas. No se
inmoral. Para estos fines se desató en su contra consideraba un hombre destruido ni apagado. En
una campaña plena de embustes, especulaciones, ocasión de las elecciones para integrar el Congre-
denuncias infundadas, estrafalarias, absurdas. Se so Nacional, pautadas para diciembre de 1998, se
engañó a los venezolanos. Sus principales promo- postuló como candidato a senador por el estado
tores, José Vicente Rangel, Ramón Escobar Salom, Táchira, en la lista presentada por la organización
Arturo Uslar Pietri, Gonzalo Rodríguez Corro, Jesús política Movimiento de Apertura y Participación
Petit da Costa, Rafael Caldera, Alfaro Ucero, es- Nacional, fundada por él. Y resultó electo como
taban contestes de la fraudulenta tramoya. Pero miembro del nuevo congreso. Pero no duraría mu-

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[Link]/inicio Dossier: Centenarios Literarios 61

cho tiempo en ese puesto ya que, en agosto de documentación probatoria la existencia de tales
1999, el congreso fue suspendido con motivo del cuentas. Fueron otras de las tantas argucias de
proceso constituyente impulsado por el presidente los leguleyos.
Chávez. De hecho, Pérez presentó su candidatura Para este momento, los perseguidos de Chávez ya
para la constituyente, pero la elección del 25 de estaban en el extranjero, lejos de los tribunales, de
julio de 1999 no lo favoreció. Quedó fuera del es- los jueces y policías de su gobierno. Pérez y Matos
pectro del poder político nacional. se residenciaron algunos meses en República Do-
Ahora era Chávez quien dirigía la cacería. Se acu- minicana. Luego, en 2003 pasaron a Nueva York,
só de nuevo a Carlos Andrés de mantener en el donde vivieron algunos años, hasta que se residen-
extranjero cuentas bancarias mancomunadas con ciaron definitivamente en Miami, Florida, donde fa-
su pareja Cecilia Matos. Ahora sí era verdad que la lleció el expresidente Pérez el día 25 de diciembre
persecución se presentaba con grandes peligros. del año 2010. Contaba con 88 años de edad. Ese
El móvil era la venganza política. Chávez no podía día no se le ocurrió a Chávez otra cosa que profe-
aceptar que quien lo había derrotado en la rebelión rir impudicias nada apropiadas para la ocasión: «Yo
militar de 1992 estuviera allí cerca, en el Congre- no pateo perro muerto, y no habrá luto nacional
so Nacional, vigilando sus ejecutorias y opinando porque hoy murió un corrupto, un dictador», fue-
sobre ellas. ron las palabras pronunciadas esa vez por el pre-
A mitad de diciembre de 2001 dos fiscales del sidente de la república. Los restos de Pérez fueron
Ministerio Público, en contubernio con un Juez de sepultados en Caracas, en el Cementerio del Este,
Primera Instancia del Área Metropolitana de Ca- el 4 de octubre de 2011. Ya para entonces Hugo
racas, emitieron la orden de arresto contra Car- Chávez estaba enfermo de cáncer. Moriría dos años
los Andrés y Cecilia Matos, por el asunto de las y dos meses después, cuando apenas contaba con
cuentas mancomunadas. Nunca se demostró con 59 años de edad.

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62 FOTOGRAFÍA [Link]/inicio

Foto: LECTOR/ Yuri Valecillo

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Anticrónicas COLUMNISTA 63

El barco Cristóforo Colombo


como hito urbano
Alfredo Rivas Lairet

veces hay que abrir puertas para descubrir historias de


nuestra ciudad que nos permitan entender esa leyenda ur-
bana que dice que gracias a la industria básica que se desa-
rrolló en Guayana fue que tuvimos la cultura al alcance de
nuestras manos. Hay mucha verdad en eso, pero también es cierto
que las industrias básicas, y en particular Sidor, fueron un elemento
clave no solo en traer todo tipo de espectáculos culturales a Guayana,
sino que a través de sus programas industriales generaron una cultu-
ra muy específica para la ciudad. Tal fue el caso del barco Cristóforo
Colombo.
A mediados de la década de los años 70, en pleno auge de la Gran
Venezuela y de la ampliación de las capacidades productivas de las
empresas básicas de Guayana, se optó por una solución al problema
de vivienda nada convencional, suscitado por la gran afluencia de
personas que llegaron a la zona en busca de las nuevas fuentes de
trabajo, como fue comprar el barco Cristóforo Colombo y anclarlo en
el río Orinoco, para que sirviera de vivienda temporal a todas esas
personas. Fue una solución rápida y efectiva para unos 1.200 profe-
sionales y técnicos que vinieron a trabajar en Sidor.
El barco llegó a tierra venezolana el 27 de mayo de 1977, fue un
día viernes. Ese día fue el cambio de bandera del Cristóforo Colombo.
Cuando el barco estaba a punto de entrar en el Delta, el Capitán del
barco procedió a arriar la bandera italiana, la dobló con solemnidad,
majestuosidad y con mucha tristeza. Y se procedió a izar la bandera
venezolana.

Alfredo Rivas Lairet

Nacido en La Candelaria, Caracas,


1947, pero tiene el corazón sem-
brado en Guayana desde el año 1969.
En esta tierra, como Ingeniero
Industrial egresado de la Universidad
Católica Andrés Bello, desarrolló
toda su vida profesional en las indus-
trias del acero y del aluminio, donde
llegó a alcanzar las más altas posicio-
nes de dirección. Esta actividad fue
compartida con la docencia desde el
año 1979, cuando se incorporó a
tiempo convencional como profesor
de la Ucab de Caracas, y partir del año
1998 fue vicerrector de la Ucab de
Guayana,.
Cristóforo Colombo el día de su partida 10-03-81 (Fuente: Cortesía de R. Pascalides).

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


64 ANTICRÓNICAS/ Alfredo Rivas Lairet [Link]/inicio

El barco se ancló en el muelle provisional de Si- muelle, todos esos marineros se venían al Cristófo-
dor. Y desde ese mismo momento se convirtió en ro. Se armaban tremendas fiestas. Venía gente de
el centro de la curiosidad de propios y ajenos. Las todos lados: alemanes, coreanos, japoneses.
experiencias vividas en el barco fueron muy diver- Una anécdota que vale la pena mencionar es que
sas y aquí recojo algunas de ellas: «ese barco dio en la puerta del clóset de un camarote había un gra-
para muchas cosas, la gente le gustaba mucho ir a bado que decía «I love you Gina Lollobrigida». Se
comer a los restaurantes, también se daban mu- investigó si en el barco aún existían los «Libros de
chos cursos allí. Yo recibí al menos dos cursos allí». Huéspedes» que suelen tener en todos los barcos
Yo mismo dicté unos cuantos cursos en el barco. de lujo, donde visitantes famosos dejan su firma
«Cuando teníamos visitantes siempre querían vi- y algún que otro comentario. Fue sorprendente la
sitar el barco, aunque fuera sólo desde lejos. A mí cantidad de famosos, incluyendo a Gina, que habían
personalmente me gustaba mucho visitar el bar- estado en el barco, lo cual le daba al barco una at-
co». «Tenías teléfono en el camarote para recibir y mósfera muy señorial.
hacer llamadas. Había salas de juego, piano, mesa Si algo en común quedó en la memoria colectiva
de ping pong, piscina, discotecas». «Traían artistas de los guayacitanos es que el barco cumplió con el
a presentarse en la discoteca. Yo vi allí a José Luis objetivo para el cual fue comprado. Fue una solu-
Rodríguez “El Puma” en un concierto inolvidable». ción efectiva, rápida y eficaz para el problema de
Hay un cuento de «El Puma» cuando se alojó en escasez de vivienda existente en Guayana durante
el barco y la camarera que venía a limpiar abrió el período de construcción del Plan IV de Sidor, y,
la puerta del camarote, lo vio y se desmayó; era además, se creó un hito urbano importante en la
a quien menos esperaba encontrarse allí frente a ciudad. Un sitio de visita obligada a todo aquel que
frente. viniera a Guayana. Su restaurante de primera clase
«El servicio en general era excelente. Toda la va- fue considerado uno de los mejores de ese tiempo.
jilla era italiana. En verdad era un lujo estar vi- Las fiestas, el bar y la discoteca fueron referencia
viendo allí. Lo llamaban la jaula de oro. En el barco de buena diversión.
se veían unos atardeceres sobre el río como en Muchos temas relacionados con el barco quedaron
ningún otro sitio en la ciudad». A pesar de que el fuera del alcance de esta anticrónica, aunque hay
barco estaba dentro del área industrial de Sidor, a uno relacionado con la leyenda negra acerca de la
la hora de almuerzo se llenaban todos los restau- vida disipada de algunos huéspedes y, por supues-
rantes, especialmente el de Paolo´s, que era de to, el trágico asesinato del administrador del barco,
primera clase. Parte de la diversión era cuando los ampliamente detallado en el libro del periodista To-
barcos que venían a traer mercancías para Sidor más Matos. Este escrito no hubiera estado completo
o venían a cargar sus productos atracaban en el sin este comentario final.

Otra perspectiva del Cristóforo Colombo. (Fuente: Cortesía de R. Pascalides).

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[Link]/inicio Especulaciones Urbanas COLUMNISTA 65

Una manera especial de


hacer ciudad (Parte I)
María Nuria De Cesaris Mas

L legué a Ciudad Guayana en 1979, en mi condición de recién


graduada como urbanista, con ese ego juvenil e ingenuo que
quiere comerse el mundo creyendo que sólo se hace ciudad a
través de grandes planes y proyectos. En efecto, la entonces joven
ciudad planificada parecía a primera vista el ejemplo perfecto que
confirmaba mi creencia: un plan maestro diseñado por el Joint Cen-
ter Harvard-MIT, industrias enormes, vías amplias... Sin embargo,
en mi condición de habitante de Ciudad Guayana, fui descubriendo y
apreciando a otros «coautores» de ciudad.
Quiero rendir homenaje a ellos, esos hacedores, forjadores y cons-
tructores de ciudad que están fuera del esquema y que pusieron
bajo control mi ego… Sé que ello no es una tarea innovadora; otros
ya lo han hecho y probablemente con mayor detalle o con documen-
tación en mano. Yo pretendo hacerlo de la mano de mis vivencias en
un poco más de 40 años residiendo y trabajando en Ciudad Guaya-
na, en medio de esta nostalgia que me acecha siempre por la que es
mi ciudad adoptiva.
Será una reseña por partes y las listas serán poco estructuradas,
no exhaustivas y sin que la numeración indique importancia o ta-
maño del aporte a la ciudad. Comenzaré esta lista con dos tipos de
«co-autores de ciudad»: los libreros y los restauradores. Le seguirán
listas de otros tipos en próximas entregas.

Los libreros:
María Nuria De Cesaris
Vladimiro (no recuerdo su apellido) y su Librería Internacional ubi- @marianuriadecesaris
cada en el Centro Cívico de Puerto Ordaz, quien los viernes al final Urbanista.
de la tarde me recibía con un café con su poquito de brandy y me in-
ESPECIALIDAD:
vitaba a compartir con un pequeño grupo de italianos, una conversa
Planificación y gestión urbana
sobre sus vivencias en la ciudad cuando todavía era un campamen- Urbanista con una Maestría en Adminis-
to. A ello se sumaba la entrega de una bolsa de papel con mi nombre tración Pública, con amplia experiencia
escrito en un lado que contenía las revistas Domus, L´Expresso y la en planificación urbana, participación
Settimana Enigmistica (que coleccionaba a la espera de sorprender ciudadana, comunicación comunitaria,
a mi papá en una de sus visitas). diseño y gestión de espacios públicos,
Oscar Quijada y sus Librerías Latina fueron visita obligada para ad- y reordenamiento de asentamientos
quirir las últimas novedades literarias, comprar cuadernos y lápices informales, con visión de género. Coor-
dinadora general de la Asociación Civil
para registrar toda la diversidad de cosas que venían a mi mente y Planurbe, en Ciudad Guayana, que se de-
anotar mis gastos. También fueron el lugar en el que se bautizaron dica a la planificación y gestión urbana.
libros de autores locales y nacionales y algo muy especial: celebra- Consultora en planificación urbana y en
mos los 50 años de nuestra ciudad en la entrada de la sede de la diseño y gestión de espacios públicos con
carrera Upata, con tortas aportadas por la gente. participación comunitaria.

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66 ESPECULACIONES URBANAS/ MARÍA NURIA DE CESARIS [Link]/inicio

Lucía Calabrese y la Librería (no recuerdo el nom- Ercole, un sitio elegante en el que disfruté de gra-
bre) en San Félix es también un hito, por la genti- tos momentos. Seguí también la construcción del
leza con la que Lucía, geógrafa de profesión, libre- Centro Ítalo-Venezolano, del cual Don Ercole fue
ra de vocación, me atendía. Especialmente fue un miembro fundador y motor, junto con otro grupo
punto de referencia cuando trabajé en la alcaldía de italianos.
en los primeros años de la década de los 90. Leonardo D´Adazzio, hijo de Don Ercole, que le
acompañó y heredó ese compromiso y pasión por
Los restauradores: la restauración y el vino… Grill House, Divinum y
Wong Orinokia fueron el escenario de muchos bue-
Don Ercole D´Adazzio, cofundador del restauran- nos encuentros donde se combinaban el vino, la
te Key Club, donde supe (pero no pude probar) buena mesa, el arte y diferentes cocinas del mun-
de su famosa Torta Alaska que acompañó muchas do. Con Leo aprendí a disfrutar de buenos vinos y
celebraciones de cumpleaños y aniversarios. Tam- participé en AMAVI (Asociación Mujeres Amantes
bién regentaba, junto a su hermano, la Licorería del Vino); resiento todavía no haber tenido la dis-
Leo, llena de una diversidad enorme de vinos y ciplina para formarme como sommelier a través de
otras bebidas alcohólicas de distinta procedencia; la formación ofrecida por la AVS (Asociación Ve-
entre ellas, las de un vino siciliano que un día me nezolana de Sommelieres) fundada por Leo en la
recomendó cuando le pregunté por un tinto para década de los noventa del siglo pasado.
recibir a mi papá... Duca di Salaparuta. Unos años Paolo (otro apellido que se ha perdido en mi me-
después conocí allí los noveles vinos de Bodegas moria) con su restaurante/discoteca en la carrera
Pomar, que puso a Venezuela en el mapa vinícola Guasipati, fue el destino de muchas de mis salidas
mundial y pude disfrutar de dos vinos chilenos que nocturnas con amigos, todas muy gratas, en medio
había etiquetado con su nombre y el de su esposa, de deliciosos platos y buena música.
Delia. Descubrí que existía un movimiento llamado
Slow Food y del cual Don Ercole era uno de sus Se ha acabado el espacio de esta columna… se-
promotores en Venezuela. Lo seguí en el tiempo guiré en la próxima publicación recordando a otros
viendo surgir las edificaciones emblemáticas que co-autores de ciudad que conocí y aprecié en Ciu-
construyó... como la Torre Guayana, la Torre Lo- dad Guayana. Mientras tanto, les ánimo a construir
reto y el Centro Comercial Anto, entre otras. En su propia lista a partir de sus vivencias en esta
una de esas edificaciones abriría su hermoso Club ciudad.

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[Link]/inicio POESÍA 67

Cantos de la huida
Samuel Granado

La primera estación

En este viaje,
de idas y venidas,
el primero en bajar fue mi corazón.

Salió por la puerta principal y no pagó su ticket.

Esta no era su ruta.

No merecía este paseo de sombras,


de oscuridad,
de guerras sin sentido.

Su lugar es el de la paz,
aunque ésta sólo quede
en un lugar ajeno,
distante. Samuel Granado
Samuel Jesús Granado Reinoza: nació
el 16 de julio del 2003, en el Hospital
Uyapar del municipio Caroní, Bolívar,
Lejos de este tenebroso y turbio mundo. Venezuela. Hijo de Jesús Granado y
Reina Reinoza. Graduado del Liceo
Robert Serra. Fue estudiante de Educa-
ción mención Lengua y Literatura de la
Universidad Nacional Experimental de
Guayana. Tuvo que suspender sus estu-
dios y probar suerte en otros parajes.

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68 POESÍA/ SAMUEL GRANADO [Link]/inicio

Cuando te vayas

Cuando hagas tus maletas,


cuando estés listo para irte,
cuando des un paso fuera de la puerta,
no mires hacia atrás.

Para que no tengas que arrepentirte.


Para que no pienses en lo que pierdes,
y no lamentes lo que dejas.

Para que no seas estatua de sal.

Sí, podrás recordar con nostalgia,


pues no eres insensible.
Pero piensa no solo en lo que sueltas,
sino en lo que te ahorras:

Aquellas noches de ansiedad,


los sábados de vana esperanza,
los buenos días que no responden,
y la oscuridad en que estuvo tu mente
cuando rechazabas la idea de huir.

Porque creías que no era lo mejor.

Por aferrarte a lo imposible.

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[Link]/inicio SAMUEL GRANADO/POESÍA 69

¿Cómo decir adiós?


¿Cómo irse?
¿Por cuál puerta?
¿Cómo retirarse sin culpabilidad?
¿Cómo marcharse sin hacer daño?
¿Cómo quererse sin dejar de querer?
O, ¿cómo soportar las ganas de huir?

Es una tortura el querer salir,


pero limitarse por pensar que será
una fisura en otro corazón.

¿Quién me responde estas terribles incógnitas?


Que no me dejan dormir,
Que me tienen con trastornos
¿Quién me dará las respuestas?
¡Alguien ya dígame!
¿Cómo decir adiós?

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70 FOTOGRAFÍA [Link]/inicio

Foto hecha por Yuri Valecillo/MANOS

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[Link]/inicio NARRATIVA 71

Rosalía
Nicole Valentina Carrillo Agreda

M i nombre es Jonás Gómez, de profesión contador público


y de oficio pintor sin todavía entender como fusionar am-
bas pasiones en una misma paleta sin crear incongruentes
colores que a mi parecer no arrojarán resultado digno de merecer
aplauso alguno.
Con una amplia trayectoria en el campo de la contaduría me des-
empeño con mucho desenvolvimiento diariamente en una oficina con-
table desde hace algunos años y habiendo obtenido unos no nada
despreciables resultados económicos. Si, tenía dinero, posición, pres-
tigio, respeto y estabilidad, ingredientes estos infaltables para ocupar
un buen escaño en la sociedad, solo faltaba algo, algo que al parecer
era necesario para cerrar con éxito el círculo de la vida: Una familia.
!Claro! Una familia que involucrara responsabilidad y compromiso a
las que sin ningún tapujo había. Ignorado y hecho a un lado ni siquie-
ra hasta ese punto dónde ya a mí edad había logrado lo que muchos
no habían podido en el declive de su vida. En mi ánimo de no echar
raíces iba pasando de un lado a otro sin percatarme según yo cuán-
tas promesas quebrantaba y honores pisoteaba dejando a mi paso
un espantoso rastro de lágrimas y frustraciones femeninas. Todo era
así hasta esa mañana, esa nefasta mañana en qué ella entró en mi
oficina...
Rosalía, así se llamaba ese brillante rayo de sol que penetró por la
ventana de mi alma iluminando cada espacio de mis egoístas y malsa-
nas habitaciones mentales, todo esto coronado con unos hermosos lu-
ceros color lago en invierno y unas refulgentes perlas esmaltadas que
tachonaban su apetitosa boca. Maravillado quedé ante ese espectácu-
lo palpitante de belleza y vida de una manera tan insospechada que x
un largo espacio de tiempo fui objeto de miradas de burla y picardía
al no darme cuenta de que estaba siendo presentado a la señorita en
cuestión por nada más y nada menos que el mismo dueño de la em-
presa y por consiguiente mi jefe directo, Don Arístides Merchant. ¿Li-
cenciado Gómez, me interpelo Don Merchant, que le sucede? !Parece
que vio usted algo que lo ha trastornado! Y bueno literalmente era así,
tenía ante mí a la mismísima Afrodita en carne y hueso.
Recobrandome al instante centré mi atención de mi jefe, el cual or-
gullosamente nos presentaba a la nueva integrante de la plantilla, la
bellísima señorita Rosalía, la flor más exquisita que jardinero alguno
quisiera plantar, si Rosalía, Rosalía Merchant..., su hija.
Estoy seguro que, así como a mi le sucedió a la mayoría de mis Nicole Valentina Carrillo
compañeros de trabajo. Don Merchant era un hombre de muchísimo Agreda
dinero, con un cerebro privilegiado para los buenos negocios, con un
detector infalible para advertir dónde ganaría y dónde no; pero sin- Nació e n Ciudad Guayana el 14 de Feb-
ceramente lo que por un lado le había sido otorgado por el otro le fue rero del año 1975.
negado, el individuo era una suerte de Cuasimodo: pequeño, joroba- Ha trabajado en el diseño gráfico de
varios periódicos en la región.
do, cegato como un topo, en fin, carecía de gallardía y masculinidad,

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


72 NARRATIVA /Nicole Valentina Carrillo Agreda [Link]/inicio

aquella que junto a sus habilidades económicas lo nada la convenciera. Uno a uno fueron desapare-
harían candidato perfecto para cualquier mujer. Si, ciendo los adversarios, sintiéndome ya el caballo
sabíamos que Don Merchant había sido casado y ganador fuera ya de mi mente, egoísmos, sober-
que enviudó meses antes de yo entrar a la empre- bias y altanerías, imaginándome hasta el modelo
sa y que se quedó con una pequeña niña a la que del traje que el día de mi boda con Rosalía me pon-
envió a un internado hasta que cumplió la mayoría dría cuando sin previo aviso me acerque a su casa
de edad y no habiendo visto retrato alguno de la un día y entonces ¡Oh desastre!! ¡Desilusión! La
difunta no nos quedó más (y hablo en plural), que más terrible tristeza me invadió cuando por infaus-
suponernos que tal dechado de belleza se parecía ta mala suerte me tropecé con la noria, con la muy
a su mamá. terrible noticia, que mi Rosalía, mi adorada Rosalía
A partir de ese día comenzó para mí una tormen- a las mujeres prefería.
tosa ruleta que aunado a la competencia feroz y
encarnizada cuál cacería que día a día se des-
ataba protagonizada por todos los miembros
masculinos de la oficina, Julio traía flores,
Pepe chocolates. Parecía que cupido había
tomado de más y dentro de su resaca le
había dado por soltar al viento a diestra y
siniestra sus ponzoñosas flechas.
Y así fue señores que cuál caballero des-
cabalgado día tras día me inventaba las
maneras de atraer a mi ilustre Dulcinea
para hacerme compañía en mi quimé-
rica persecución de los molinos de
viento, sin que hasta el momento

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[Link]/inicio NARRATIVA 73

Cuando ella comprendió


a las águilas
Emanuel Rondón

L a historia que he de narrarles a continuación no surge de mi


ingenio; lo que es lo mismo que decir que, a pesar de que nace
de mi hábito por escribir todo lo que escucho, no es de mi au-
toría. Ni siquiera es mi voz, sino la de ella. Recostada en una camilla
de hospital, ella vivió lo que ahora me dispongo a contar.
Para hacerlo, no quiero parafrasear. Esto fue, palabra por palabra, lo
que Akira Okazaki vivió antes de despertar del coma:
De entre la majestuosidad de su figura, vi, en primera fila, la huma-
nidad del águila.
Tres metros se extendían sus alas, capaces de cubrir mi desnudez al
menos tres veces. Caminaba junto a ella como su aguilucha sin saber
volar, sin sentirme libre. Por las noches descansaba en un nido repleto
de comodidades para mí, mientras que, al alba, esperaba mansa su
llegada.
Así era yo, y la comodidad me pareció el cielo; pero alzaba mis ojos
cuando la veía llegar y lograba distinguir un mar muy por encima de
su alcance. ¿Era ese mi verdadero cielo?, ¿acaso yo podía llegar a él?
Pensé en convertirme en Ícaro para comprobarlo; no obstante, sin
saber volar, caí de su nido. Me pareció haber recorrido aquel vacío en
cámara lenta, pues frente a mí se proyectaron las imágenes de mi ni-
ñez, los recuerdos más hermosos de toda mi vida: pude ver a la perra
despiadada una vez más, él estaba rodeado de un aura casi angelical
(a pesar de que era consciente de que estaba lejos de ser divino) que,
a la velocidad a la que iba, estaba lejos de ser un simple borrón. No
tardé en compararme con ellos. ¿Quién era yo frente a semejantes
personajes?
Así pensé: «no merezco ser un águila».
El águila me respondió en la lejanía con un imponente «aún no» y
enseguida alcanzó mi caída libre; posándose debajo, me hizo rebotar
entre sus plumas. Su textura era trabajada, suave y rígida a la vez;
era como si hubiesen sido arrancadas de la espalda de un ángel. En
ese momento, le tuve miedo al vacío, la idea de volar me aterró por
completo. Emanuel Rondón
Volví nuevamente a la rutina: dormir, esperar y degustar el banque-
te que ella traía diligentemente. Me había acostumbrado a esto los Estudiante de Comunicación Social en
últimos tres años, el mismo tiempo que pasó para que el águila sin- la Universidad Católica Andrés Bello
tiera crecer su pico, viera desgastar sus garras y aborreciera el cómo extensión Guayana.
Tiene varios cuentos iné[Link]ás
sus plumas envejecieron. Yo, por otro lado, mimada bajo su sombra,
realiza trabajos de diseño gráfico. Es
tardé en darme cuenta. promotor cultural.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


74 NARRATIVA /Emanuel Rondón [Link]/inicio

—¿Qué te ocurre? —Le pregunté la última vez que —¿Te encuentras bien? —Preguntaron al unísono.
vino a traer comida. Ella no me respondió, sino que Esta era quizás su más graciosa característica: los
alzó vuelo hacia el horizonte que alcanzaba a ver dos hablaban siempre al mismo tiempo. Como yo
no podía hablar, tomé una rama que llevaba con-
desde mi posición. Esperé, pero no volvió.
migo desde el tercer día y empecé a escribir en el
No la volví a ver.
suelo. Los dos interpretaron muy bien el garabato
Al año ya me estaba muriendo de hambre; mucho
que trataba de parecerse al águila y a mí en el nido.
tiempo había sobrevivido de comer solo las ramas
Esperé desesperada alguna respuesta; intercam-
que le daban forma al nido. Fui agotando los re-
biaron miradas cómplices entre sí varias veces,
cursos que me regalaba esta comodidad hasta que, como si analizaran el estado en el que me encon-
una tarde, recuerdo, empecé a sentir un dolor pun- traba. De hecho, el cordero miró con tristeza las
zante desde la planta de mis pies cuando me le- heridas que me acompañaban.
vantaba, desde mis costillas cuando me acostaba, —Ven, síguenos. —Dijeron. Me llevaron a un lu-
desde mi espalda cuando me daba por contemplar gar un tanto más apartado del resto, serpenteada
el cielo bocarriba. Eran espinos, la base del hogar por un camino de tierra; el sol iluminaba con fuerza
del águila (tiempo después supe el significado de su y resplandecía sobre un manantial que brotaba de
existencia), y eran muy incómodas. Tanto, que al fin una gran roca. Tuve que abrir y cerrar mis ojos con
resolví salir para buscarla. fuerza varias veces para acostumbrarme al brusco
Coloqué un pie afuera, todavía aterrada ante la cambio del paisaje, uno que desafiaba por completo
idea de flotar en el vacío. Luego apoyé el muslo so- el concepto que tenía de divinidad. Empujándome
bre la esquina del nido; un buen rato permanecí en con dulzura hacia las aguas, exclamaron: «Deberías
aquella posición, dando grandes bocanadas de aire darte un baño mientras te buscamos algo de ropa»,
que, ocasionalmente, se mezclaban con los queji- y aún confundida, les hice caso. Me vi reflejada en
dos de mi situación y las heridas que me habían el espejo tan cristalino de su superficie. Era la pri-
producido los espinos. «Esto no es justo», exclamé mera vez que veía mi rostro.
cuando recogí valor suficiente para saltar otra vez. —Eres muy hermosa. —Dijo el cordero; la voz del
Había cerrado los ojos, por eso no recordaba mucho león se escuchó a lo lejos también. Estuve de acuer-
del descenso más que la sensación de rebotar entre do con ellos; no sabía lo que era ser hermosa, pero
árboles y enredarme entre hojas. De lo que sí esta- sí lo era, entonces tenía que ser algo bueno— Dinos,
ba segura era que, si antes las punzadas me habían ¿qué hacías en esas condiciones en un lugar como
hecho daño, al momento de tocar tierra apenas po- este?, ¿alguien te hizo daño?, ¿buscabas algo?
día respirar. Estaba viva, pero sin el águila a mi lado Quería responderles, pero mi voz simplemente no
salía, así que solo me limitaba asentir con fuerza
me sentía desnuda; o mucho peor: muerta.
mientras ponía aún más empeño en salir lo más
Comencé por llamarla por su nombre; me que-
pronto posible del agua.
dé sin voz intentándolo. Resolví, entonces, cami-
—¡Oh, discúlpanos! Creo que primero deberíamos
nar hacia adelante con la esperanza de encontrar
darte algo de comer y beber. Debes estar hambrien-
algún indicio de su paradero. Entretanto, pensé en
ta.
la enorme diferencia que había en el cielo y la tie- Con todavía más fuerza estuve de acuerdo. Luego
rra: allá arriba mi visión no tenía límites, pero aquí de la hora más relajante que había tenido en más
abajo apenas y lograban entrar unos cuantos rayos de un año, me encontraba vestida con lo que ellos
de luz; qué decir cuando oscurecía: me costaba ver denominaron «blusa» y comiendo con fervor un
mis propias manos. A la intemperie pasé las prime- exquisito hervido decorado con frutas y legumbres
ras cinco noches de esta forma, mientras buscaba de los alrededores. Rápidamente arrasé con todo
refugio debajo de las copas de los árboles más pe- lo que ellos pusieron frente a mí hasta que quedé
queños o debajo de un cúmulo de hojas que apren- satisfecha por completo. Había oscurecido para ese
dí a tejer a modo de sábana. Seguía con hambre, entonces. El león se había recostado a mi diestra
estaba herida. Lloré a causa de mi propia soledad, reposando su cabeza sobre mi pierna derecha; el
lloré por el paradero del águila, lloré hasta quedar cordero, por su parte, se mantenía erguido frente a
inconsciente. mí, con un aire de solemnidad que brillaba aún en
Entrada ya la mañana del sexto día me desperté medio de semejante oscuridad.
sin más opción que seguir caminando. Esta vez me —Estoy buscando al águila, —por fin pude decir.
encontré a un león con ínfulas de cordero junto Entre ellos intercambiaron esa mirada otra vez.
a un cordero que se creía león. Ellos notaron de —Hay muchas águilas que rondan por aquí. ¿Cómo
inmediato mi expresión, al parecer asustada, y se sabrás cuál de todas es la que estás buscando?
acercaron a mí. —Yo solo conozco al águila —dije sin vacilar.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Emanuel Rondón/ NARRATIVA 75

Luego, un silencio que tan solo era interrumpido mi criterio lo era, pero la secuencia completa tras-
por el melifluo golpe del agua formando simétricas pasaba esta añoranza sin piedad. No sabía a cien-
ondas en el manantial, reinó el siguiente minuto; cia cierta lo sucedido después, pero sentía que ha-
en él, pude meditar con calma en la situación en la bía ensordecido para siempre, que había roto mis
que me encontraba. Llevaba casi una semana cami- cuerdas vocales de angustia y que mi cerebro había
nando sin rumbo tras un año sin saber nada de ella. dejado de funcionar. Para cuando sentía que había
Hasta no hace mucho me bastaba de ramas para recuperado control sobre mí misma, hallé que había
saciar mi apetito y cargaba con cicatrices y heridas muerto en ese preciso lugar. De ninguna forma, sin
nuevas que, probablemente, se habrían infectado embargo, me identificaba con él.
ya, porque aún después de haberme lavado sentía Mi último baluarte fue pensar en el águila y cómo
un incómodo cosquilleo por todo mi cuerpo. me traía comida todos los días, cómo volaba tan
También reparé en la apariencia del león y el cor- alto y miraba siempre más allá de lo que yo era ca-
dero. Eran tal y como me imaginaría de los dos, ex- paz de sondear. Su carácter, siempre fuerte, sereno
cepto que uno parecía comportarse como lo haría el y gentil, hicieron que la extrañara. «Ojalá fuese ella
otro; sin tomar en cuenta, además, de que los dos la dueña de esta textura y no este león», pensé.
siempre hablaban cuando el otro lo hacía. Parecían Seguía sin encontrar respuesta incluso tras haber
ser más bien un ser compartiendo dos cuerpos al recorrido cada rincón de mi consciencia en busca de
mismo tiempo. una. Quería volar, quería ser libre, pero: ¿qué liber-
—¿Cuál es tu nombre, querida? —Preguntaron. tad buscaba?, ¿de qué esclavitud huía?
—No lo sé, pero no creo que me haga falta uno —No lo sé. —Finalmente contesté.
—yo respondí. —Naturalmente, querida. —Añadieron, compren-
—Tienes razón en eso, pero hay una línea muy diendo a la perfección cada sílaba que salió de mis
delgada entre no saber quién eres y no necesitar labios— Si lo supieras, serías como nosotros. Ven,
un nombre. se está haciendo tarde; deberíamos dormir.
—No entiendo. Aquella noche fue la primera vez que caía bajo los
Desconozco qué me motivó a hacerlo, pero la me- efectos de un profundo sueño. Estoy convencida de
lena del león se me hizo tan esponjosa y suave que que, de haberse despertado alguno de los dos, me
pronto me descubrí acariciándola; me recordaba a hubiesen considerado sin vida de no haber sido por
las plumas de ella, trabajadas entre el sol y la luna. el lento e infrecuente subibaja de mi estómago. A la
El cordero seguía firme en su posición intercam- mañana siguiente desperté con energías renovadas
biando fugaces miradas entre el dueño de semejan- (tuve que acostumbrarme a tanta energía después
te enredadera de placer (que, al parecer, disfrutaba de tanto tiempo sin dormir debidamente); ya el león
mucho de ese contacto) y mi respuesta. y el cordero se hallaban despiertos contemplando
—Si te preguntáramos en este momento, ¿serías como estrujaba mis ojos, según ellos con ternura.
capaz de responder? Un «buenos días» me hizo recordar que, cuando ha-
—¿Cuál es la pregunta? blaba uno, el otro también. Me reí al pensar en ello.
—¿Quién eres? —Casi anticipando lo mucho que Fue entonces cuando escuché un «tú sonrisa tam-
me tardaría en responder, cuestionaron. bién es muy hermosa» y me empecé a preguntar
La luna había reclamado su dominio en el cielo e qué significaba la hermosura.
infinidad de estrellas le dieron un matiz insonda- Después de haber desayunado, el cordero había
ble a aquel pequeño santuario. Era muy de noche, ofrecido su lomo para acompañarme en mi búsque-
pero ellos esperaban mi respuesta con total calma. da diciendo «Creo saber dónde puede estar esta
Pensé en mi niñez, cuando ni siquiera entendía las águila que buscas».
palabras: pensé en ella, la que mi mente recor- —¿Qué sucederá con el león? —Pregunté una vez
daba como la perra despiadada, y me pregunté si nos alejábamos del manantial.
ella concibió en algún momento su existencia. Por —Todavía no ha llegado su hora.
mucho que intenté buscar la respuesta allí, no me
sentía identificada en lo absoluto. Las memorias de Así, nos adentramos en aquel terreno sobre el que
su sacrificio nublaron mi juicio solo unos instantes, apenas llegaban tímidos rayos solares, a un ritmo
pero se bastaron de sí mismas para pensar en él parsimonioso, siempre deteniéndonos cuando algu-
después de tanto tiempo. no estuviera agotado para comer; acostumbramos,
Había olvidado su nombre, eso es cierto, pero sus cuando anochecía, a tumbarnos junto a un árbol al-
acciones seguían vivas frente a mis ojos. Cada día rededor del cúmulo de hojas que sabía tejer. Con él
veía aquella sonrisa como si la escena se repitiera aprendí a hablar, conocí el nombre de cada árbol y
una y otra vez; era una imagen que, sentía, valía de cada fruto, aprendí un poco de los sentimientos;
la pena atesorar por encima de todas las cosas. A sin embargo, todavía no encontraba mi nombre. Un

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


76 NARRATIVA /Emanuel Rondón [Link]/inicio

año más transcurrió de esa forma, y la blusa que Llegado el trigésimo tercer día de estos, llegamos
al pie de una gran montaña, de la cual se oían po-
me habían obsequiado pronto me empezó a quedar
tentes estruendos como de un espantoso choque.
pequeña.
Raíces carmesíes descendían de la cima escurrién-
En uno de tantos días de camino, yo me atreví a
dose sin control. Mientras subíamos, lograba divisar
preguntarle al cordero: «¿Qué significa ser hermo-
un manchón que se precipitaba raudamente contra
sa?».
una roca a lo lejos, para luego caer, alzar vuelo y
—Es lo más cercano a ser perfecto. repetir el proceso. Me aterré al darle rienda suelta
—¿Entonces yo soy perfecta? —Dije. a mis pensamientos; cada vez que nos acercába-
—Oh, hija, —exclamó él— sin duda. mos a la cima, recibía yo mayor confirmación: era
—¿Incluso si estoy golpeada, llena de heridas?, el águila, no cabía lugar a duda.
¿incluso si soy ignorante y estoy hambrienta? —Hasta aquí llegué yo. —Exclamó el cordero de
—Es en ese momento cuando más te acercas a la repente— No creo serte de mucha ayuda. Estoy vie-
perfección. jo y mi cuerpo no aguantaría la falta de oxígeno en
—Pero —tuve la osadía de refutar (creo que fue la lo alto de esta montaña.
primera vez que lo hice)— entonces no era perfecta —¿Me esperarías aquí hasta que termine? —Pre-
la primera vez que lo dijiste. gunté con timidez.
El cordero se rio con picardía y yo me cohibí un —Por supuesto, pero ten en cuenta que tengo a
poco en respuesta, pero pronto tomó la palabra: alguien muy especial esperando por mí también.
«ser perfecto no es un estado, ni una forma de vi- Lo abracé con fuerza antes de partir. Gracias, pues
vir. Uno no es perfecto solo por el hecho de buscar contigo había aprendido lo valioso de la vida. Me la-
serlo». mentaba, eso sí, al descubrir que todavía no era ca-
—¿Entonces cómo sé cuándo soy perfecta? paz de dar con mi nombre. Estuve tentada a llorar,
—No lo sabes, ni lo sabrás tampoco. —Fue su úl- pero sin tiempo para profundizar en ello, escalé ha-
tima contestación, y yo me entristecí al escuchar- cia la cima. De vez en cuando volteaba a ver al cor-
la. Entrado el ocaso ese mismo día, ya las estrellas dero hasta que terminó siendo un punto blanco en
comenzaban a asomarse de a poco entre la copa la lejanía. Aquí me costó respirar mucho, pero sabía
de los árboles. Él y yo nos recostamos dispuestos a que me acercaba hacia ella, porque las embestidas
descansar temprano. se hicieron cada vez más estruendosas. Raspé la
La noche se antojó fría y monótona esa vez; me superficie rocosa con todas mis fuerzas desgarran-
do, además, mi piel y mis uñas en el proceso; en
impedía, como si fuese un mero capricho suyo, con-
una oportunidad la blusa que el león y el cordero
ciliar el sueño. Rodé un par de veces deshaciendo
me obsequiaron se quedó estancada en un desnivel
la sábana que ya mostraba signos de la pesadez del
de la subida, pronto rompiéndose en pedazos. Fue
año. Me pareció haber despertado al cordero con mi
doloroso, pero seguí subiendo.
inquietud.
—Mira las estrellas: —dijo. Apenas lograba ver al- La cima me recibió como despreciando mi llegada,
guna— a tantos kilómetros de distancia, pero brillan un último choque entre ella y el águila hizo estre-
solamente para ti. Tú eres semejante a ellas. mecer la tierra. La vi, y ella también me vio a lo
—¿Qué significa eso? lejos cuando se disponía a impactar su pico una vez
—Una estrella no brilla para sí misma, sino para más sobre una hendidura que, probablemente, lle-
iluminar a otros; asimismo es la perfección: no se vase dos años siendo golpeada. De allí manaba el
es perfecto para uno mismo, sino para los demás. río de sangre que alcanzaba la falda de la montaña
Así amaneció, y seguimos nuestro camino. ¿Cuán- y que ahora parecía un intento de alfombra roja. As-
to tiempo más tardaría en dar con el paradero del piré todo el aire que mis pulmones me permitieron
águila? No lo sabía, ni él quería revelarme la res- a esa altura, y grité.
puesta. Dos semanas después, tuve la curiosidad de Grité su nombre una vez, justo como al principio
preguntarle si, dado que él y el león hablaban siem- cuando me decidí a buscarla.
pre al unísono, este se encontraría hablando solo Recordé una de las últimas conversaciones que
todo el tiempo que llevásemos de viaje, a lo que tuve con el cordero, él me había explicado cuál era
él respondió afirmativamente entre carcajadas, una la naturaleza de las águilas: el águila que yo cono-
risa tan pura que logró contagiármela de inmediato. cía cumplió cuarenta años, el momento en el que
Esa fue la primera vez que reí después de haberme me di cuenta de cuán largas y flexibles se habían
considerado muerta. Comimos de la vid hasta sa- vuelto sus garras. Él me dijo que esto le impedía
ciarnos y bebimos de un río lo suficiente como para tomar a las presas (las que, presumo, eran las que
caminar cuarenta días y cuarenta noches sin parar. me daba de comer). Su pico se había alargado tanto

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio Emanuel Rondón/ NARRATIVA 77

que alcanzaba a tocar su pecho. Él me dijo que esto Así, transcurridos sesenta y siete segundos desde
le impedía alimentarse. Sus plumas habían enveje- que Akira hiciese aquella declaración, despertó.
cido y ahora pesaban el doble. Él me dijo que esto le
hacía difícil la tarea de volar. Entonces, me comen-
tó, llegado este punto en su vida, el águila tiene so-
lamente dos alternativas: dejarse morir a causa de
tal situación o enfrentar un proceso de renovación.
Cuando grité por segunda vez su nombre, supe
que ella había decidido enfrentar este proceso. El
último golpe bastó para destrozar su pico por com-
pleto y ya no pudo volar más, sino que se desplomó
a unos cuantos metros de mí. Yo corrí a auxiliarla,
sabiendo que, en esta etapa, el águila se encontra-
ba en su posición más vulnerable, pues no podía
defenderse de otros cazadores. El cordero me contó
que, llegado este preciso momento, era necesaria la
intervención de un águila amiga que lo defendiera.
Yo me propuse serlo. Así la atendí durante un lustro
más. Una vez que el pico le había crecido nuevo,
con él comenzó a arrancar sus garras mientras, en
ese tiempo, yo era la encargada de darle de comer
(fue allí cuando aprendí a luchar contra los buitres y
despedazar el cráneo de zamuros). No pasó mucho
tiempo para que se recuperara nuevamente.
Tomó ella su postura acostumbrada, erguida y
orgullosa, viéndome con lo que logré descifrar fue
agradecimiento. Vi como ella retomó su vuelo aún
más alto de lo que la había visto en el nido mientras
recordaba las palabras del cordero: el águila, una
vez pasada semejante tribulación, vuelve para vivir
otros cuarenta años de bonanza.
Pensando en él, miré hacia abajo, pero no lo al-
canzaba a ver entre el mar de nubes que cubría la
cima. ¿Era este, el cielo que tanto admiraba antaño,
tan solitario y melancólico? La nostalgia me ganó la
partida en esta ocasión, y entre lágrimas grité:
—¡Aún no sé lo que soy, ni sé cuál es mi nombre!,
¡pero ahora sé muy bien lo que quiero llegar a ser!
Estoy convencida de que mi exclamación fue es-
cuchada así no tuviera prueba alguna que lo confir-
mara; él había demostrado ser así: lo sabía todo,
estaba en todo y era todo. Aun así, no pude evitar
llorar, esta vez con una mezcla agridulce de alegría
y tristeza. Allí, en la cima, obtuve mi respuesta.

—¡Yo quiero ser como las águilas!

A paso de ceremonia, el cordero regresaba al lu-


gar que era su trono. El manantial se teñía de rojo
a causa del dulce aroma de la sangre del león. Este
yacía acostado a la espera de su segunda mitad.
El cordero se recostó a su lado, dispuesto a dormir
para siempre junto a él. Muerto, y vivo.
ilustración. Carlos Yusti

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


78 FOTOGRAFÍA [Link]/inicio

Foto hecha por Yuri Valecillo/MANOS

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio LECTURAS 79

Algún poema
(Poesía reunida de Carlos Villaverde)
Francisco Arévalo

E n diciembre 2024 recibí de


Carlos Yusti un obsequio muy
particular, el libro ALGÚN POEMA
DEJAR DE FUMAR (2000), este
libro es ocurrente y diría origi-
nal en muchos aspectos, es una
de Carlos Villaverde. Valga co- visión ontológica en medio de la
mentar que además de poeta en nada, esa que lleva a la oscuridad
grado de reserva y modestia es el fumar, no entender por qué se
editor y médico. Como editor jun- hace o por qué fuimos tan torpes
to al también poeta Pedro Suárez en hacerlo. Hay incógnitas y res-
fueron en los 90 del siglo pasado puestas tratadas con inteligen-
quizás los promotores de lectura cia, allí el rastro del galeno que
más eficaces en el país con su RE- es el poeta, como en ARRIMOS
VISTA PREDIOS y el fondo edito- POR JOSÉLUIS, la diferencia es
rial del mismo título, logrando la que hay una decantación. DEJAR
proeza de editar más de un cen- DE FUMAR es un recurso severo
tenar de libros, pero la pasión es- para cuestionar desde la ternura,
taba en la revista que fue la me- es decir con sutileza, con detalles Algún poema. Poesía reuinida.
jor concebida desde «provincia», que nos internan en el asombro Carlos Villaverde
eso no tiene dudas. de un mundo conocido a medias. Ediciones ExEDITOR.2024
Lo cierto es que ALGÚN POEMA Allí el pretexto de hacer de una
me dio una grata impresión. Dos rutina motivo para un discurso Carlos Villaverde pone sobre la
razones, la primera es una edi- que redondea un todo. mesa de vivisección dos condi-
ción sobria, hermosa y cuidada al ORACIONES EN DOMINGO ciones, es un auténtico poeta que
extremo, característica que va en (2015). Como reza el título son se mueve en el mundo frágil de
la personalidad del autor. La otra oraciones, lo que no dice es que la vida a través de la medicina,
es que es una edición que abre van mucho más de la vulgar ple- su profesión, porque si hablamos
las persianas nebulosas de este garia. Allí nos percatamos del ri- de oficio llegamos a la determina-
mezclote que trata de enaltecer tual que reafirma el optimismo ción que está anclado en el arte,
la barbarie, esta cultura del exce- sin aspavientos ni mucho menos en la visión ubicua de la poesía.
dente contaminante que quiebra lo común de los lugares de los RESIGNO MEMORIA (2020).
los principios elementales del arte creyentes. Es la fe de un poeta Título que cierra el periplo crea-
y sobre todo de la literatura. Em- que respira a Dios en su ritmo y tivo de Villaverde, viaje sustan-
pecemos entonces la lectura de la estilo, ilustrativos textos, muchas cial por el tiempo, tres décadas
obra en cuestión. imágenes, mucho color, mucho de poesía bien llevada, bien tra-
El libro inicial data de 1990, titu- oxígeno, sin los odiosos artifi- tada. RESIGNO DE MEMORIA es
lado ARRIMOS POR JOSÉLUIS. Es cios. Como recurso frases en latín el eslabón residual, el silencio en
un registro memorioso de origen, como puntillazos, cabe entonces: medio de todo y la nada, sin ex-
los rastros de Upata se perciben a fructibus cognoscitur arbor. cusas, sin la tiranía de la certeza
con un tratamiento tierno de la UN DOLOR SEA (2018). Textos para usar palabras del poeta. Es
tierra de su padre inmigrante ga- profusos, se respira la fragilidad el cierre sabio de una trayectoria
llego de Santiago de Compostela. de la vida, es el caos en la an- impecable y reservada en la poe-
Lo cierto que estos dos espacios tesala de la muerte, es el final sía venezolana. Sin ruido está allí
de terredad se conjugan para sin poses cursis ni cortapisas. ALGUN POEMA, fijando el camino
darnos poemas muy bien logra- La muerte tratada desde las es- de la buena poesía venezolana.
dos donde la sencillez es protago- quinas de la poesía se reviste de No tengo duda en reconocer a
nista. De allí el olor y el sabor de atractivo, eso no se consigue en un poeta en serio, muy en serio,
una infancia atiborrada de afectos una simple y ramplona definición. en medio de esta nada que nos
y buenos encuentros. Con este libro, en mayúscula, aturde.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


80 LECTURAS [Link]/inicio

Cuando todo se desvanece

Carlos Yusti

L a escritura es una manera de desvanecerse, de


volverse humo en las palabras. Escribir poesía es
otra de las tantas maneras de volverse sólido a través
de la metáfora. Yo que estoy del lado de acá donde ad-
quiere ese cuerpo etéreo del humo tengo que celebrar
una publicación que edita en México, “Humo Sólido” la
cual ha llegado al número 20 de su impresión.
La publicación es cuestión es sencilla: una hoja carta
en cartón maleable e impresa por ambas caras, es ex-
clusiva para poesía. Una cara tiene la foto del poeta,
por general fumando. y la otra trae una muestra de
sus poemas. “Humo Sólido” está coordinado por Ma-
rio Guzmán y Daniel Olivares Viniegra en su primera
etapa que culminó con edición de un libro impreso. En
este número 20 están al frente Jesús Garrido Gatica,
Yuri Valecillo y Mario Guzmán.
Con mi amigo, el fotógrafo Yuri Valecillo, hemos
editado un buen número de publicaciones. Tuvimos
una etapa dorada de panfletos confeccionados bajo
la luz de lámpara de humor y la ira. Desde entonces
la escritura no ha podido dejarnos en paz y segui-
mos confeccionando con la hojalata de las palabras
los artefactos literarios menos pensados, pero sí
bastante inspirados.
Los amigos de “Humo Sólido” le dieron un hueco en
su hoja a mis gusanos tipográficos, puedo jactarme
de ser el único ensayista en esa excelente pléyade de
poetas que ha tenido a bien publicar. “Humo Sólido”
En este número 20 le ha tocado el turno al poeta
Carlos Villaverde que además de poeta es un editor
bastante meticuloso y algo extravagante que apuesta
por esa escritura que salta las convenciones, siempre
editó autores fuera del radar de esas literaturas en-
corsetadas a la cultural oficial. Se puede asegurar que
así como hay escritores raros, Rubén Dario dixit, hay
también editores que pertenecen a esa especie fan-
tásticas y paradójicas.
Saludos desde estos espacios de Cárcava a los ami-
gos de “Humo Sólido” y su apuesta por la palabra poé-
tica. Ya se sabe la poesía es ese humo sólido que se
esparce buscando la palpitación elocuente de la calle
que una metáfora impresa en los ojos de los poetas.

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025


[Link]/inicio LECTURAS 81

La extraviada Luz del poeta


Pedro Navarro González
(A propósito del libro Pedro Navarro González: cripta de luz entre
los escombros del pasado de Ramón Ordaz)

Carlos Yusti

E ntre la marabunta de poetas


del pasado (y del presente)
hay olvidos lectores. Algunos inten-
Ordaz se propone (y propone al
lector) una nueva lectura al poe-
ta Pedro Navarro González, el cual
cionales, otros por pereza y esos ha sido dejado al margen por tan-
olvidos elegidos para no aburrirse ta miopía vanguardista o por ese
ante tanto poeta lambiscón del po- olvido a propósito de la consabida
der político de turno, ante muchos maquinaria literaria caraqueña de
poetas municipales de flor y prima- segundones interesada más en salir
vera o de esos poetas elaborados en nítida en la foto institucional, olvi-
los talleres de poesía atareados en dándose de ese país literario lejos
convertir el poema en un artefacto de la ciudad donde las palabras so-
al que le sobran algunos remaches metidas a la música heterodoxa de
de inspiración creativa la sintaxis van creando esa literatu-
Un libro Pedro Navarro Gonzá- ra «otra» que forja su propio fulgor.
lez: cripta de luz entre los escom- Los tiempos, pasados y presentes,
bros del pasado de Ramón Ordaz nunca son propicios para la poesía
me saca de un olvido lector in- y ese poeta narrado por Ordaz se
consciente para acercarme a un vio enfrentado a los desafueros po-
poeta descatalogado. Aunque la líticos más extremos. Además, el
intención de Ordaz es una sucin- olvido se ciñó sobre su obra por las Pedro Navarro González. Cripta de luz
ta aproximación, en las primeras razones más dispares. Ramón Or- entre los escombros del pasado.
líneas Ordaz propone la dirección daz escribe: «…, poeta margariteño Ramón Ordaz
de su trabajo: «Si algo riñe con la Pedro Navarro González (Porlamar, Biblioteca Digital de Historia y
poesía es el intento clasificatorio, 1882-1944). Lo primero que habría Literatura Neoespartana
la pulsión de quienes se acercan a que señalar es que no gozó de ade- 1era. edición, 2025.
ella con el propósito de colocarle cuadas ediciones en su tiempo y su
el marbete pedagógico, el alfilerito obra quedó dispersa en publicacio- Lo escrito por Ordaz es por lo
y la etiqueta para hacer eficaz el nes ocasionales de la provincia y en demás bastante válido: «Es mu-
mapa y el programa académico, manos de sus amigos. Otra razón cho lo que hay que investigar so-
todo ello bajo el palio de discur- podría ser su constante traspaso de bre Pedro Navarro González. Su
sos que se repiten sin revisión al- una prisión a otra, de la cárcel de La vida y su obra son una página en
guna, bajo las sombras del plagio Asunción y La Rotunda en Caracas blanco todavía. Esta aproximación
y la adecuación a fines que muy al Castillo Libertador de Puerto Ca- no tiene otro objetivo que estimu-
poco tienen que ver, a veces, con bello, lugar éste donde fue inquilino lar el interés por una obra que,
la esencia de la poesía misma. La involuntario varias veces durante el más allá de cualquier divergencia,
poesía se escapa de tales cercos, régimen de Juan Vicente Gómez». tiene la suficiente autonomía para
se puede mimetizar transitoria- Este libro no se detiene en des- acreditarse futuros análisis».
mente bajo la luz y rigor del más cubrir la vida de Pedro Navarro Este acercamiento trae una bre-
preciso instrumento crítico, pero González, sino de su obra y de los ve antología de los poemas Pedro
la constante metamorfosis de la valores estéticos-literarios de una Navarro González:
lengua y el lenguaje que hacen poética más allá de ese barniz de La tarde moribunda desfallece,
vida en cada lector futuro, la con- romanticismo tardío que le achacan y, ciego para expiar mi desamparo,
siguen impoluta y pura, siempre críticos y demás estudiosos. Lo cier- por ver mi corazón que se entristece
dispuesta a una nueva entrega, to es que un título como «Las islas y el mar, que con la
a una nueva pasión, una nueva del extraño deseo» es ya una invita- sombra se ennegrece,
lectura». ción para leerlo. abre en la noche su pupila, el Faro…

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82 FOTOGRAFÍA [Link]/inicio

Foto hecha por Yuri Valecillo/LUZ

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[Link]/inicio MEMORIA 83

El arte en los ojos


verdes de Karla
Juan Manuel Carvajal
Karla Pravia, periodista guayanesa, falleció el pasado mes de febrero.
Soñaba con la posibilidad de potenciar la industria del
cine venezolano desde Guayana.

E n los ojos verdes de


Karla habitaba un
duende. Un duende
creativo, curioso, in-
conforme, retador, arriesgado, di-
vertido, pero también muy sensible.
Y en ese verde inmenso ella iba
tejiendo uno a uno sus sueños, las
posibilidades de... la capacidad de...
y el «y qué pasaría si...»
Sin temor a hablar de la profundi-
dad de la poesía y pasearse por los
linderos de Julio Cortázar y Gabriel
García Márquez o desplegarse en
argumentos para aplaudir el aporte
de José Ignacio Cabrujas a la dra-
maturgia venezolana... o relatar con
satisfacción cómo después de cobrar
el sueldo de uno de sus primeros
trabajos en una cadena de comida
rápida pudo comprar un CD de las
Spice Girls.
En ese mar verde que tenía lugar en los ojos de Karla había de todo:
música, letras, pensamientos, posturas firmes y esos miedos que invaden
a quien escogió el arte como forma de vida.
Quizás esos miedos y la intensidad con la que vivimos el periodismo
cultural en Ciudad Guayana fue lo que consolidó una bonita amistad y una
complicidad para pensar a Ciudad Guayana más allá de lo que nuestros
ojos veían.
Karla Pravia fue una poeta, periodista, locutora, actriz, guionista y cinéfi-
la guayanesa que partió pronto a la eternidad... quizás porque había hecho
casting para estar en proyectos mayores. No lo sabemos.
Como parte del gremio periodístico y en específico del periodismo cultu- Juan Manuel Carvajal
ral, dedicó páginas y páginas en espacios como Nueva Prensa de Guayana
Venezolano (Bolívar).Periodista. Anima-
para reseñas de eventos, entrevistas y reportajes.
dor de TV y eventos corporativos. Actor
En Nueva Prensa, entre 2007 y 2008, emprendió una sección literaria en y músico en formación. Creativo.
la que, por cierto, me dio la primera oportunidad de mostrar mis crónicas Asesor de oratoria y comunicación
y poesías al público. Ella disfrutaba abrir plataformas para comunicar a los Creativo. Coordinador general de Cultura
artistas locales. de la UCAB Guayana.

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84 MEMORIA/Juan Manuel Carvajal [Link]/inicio

Con Karla disfruté de una época de «competencia


sana» del periodismo cultural en el municipio Caroní
en donde buscábamos hacer cosas de impacto y siem-
pre destacar entre los periódicos.
Lo más sabroso de esta competición fue que los más
beneficiados resultaron ser los mismos artistas y cul-
tores.

Mujer con metas

Tras recibirse como periodista en la Ucab Guayana y


aunque ya había hecho carrera en los medios, decidió
irse a Caracas para formarse como actriz en su más
grande referente: Fundación Rajatabla.
Fue como cumplir un sueño y además deslumbrante
con la movida capitalina que tanto la nutrió y de la que
tantas veces hablamos de replicar en Ciudad Guayana.
En los ojos verdes de Karla habitaban esos recuer-
dos y por eso cuando retornó a Guayana y se integró
a las filas de la Ucab como docente en la Escuela de
Comunicación Social, en el campus armó el grupo de El cine fue otra de las grandes pasiones de la periodista Karla
teatro El Duende para acercar esta forma de arte a los Pravia
universitarios.
Se formó como guionista y al tomarse un café con
ella, en cualquier momento la conversa viraba al cine:
así en persona, así en sus redes sociales. Lo intentó en la radio con programas de cultura,
En Guayana fue parte del equipo del proyecto social cine y variedades, pero la ruda competencia en el
de formación en cine en el sector Campo Rojo en San mercado para conseguir patrocinantes que sostuvie-
Félix, que derivó en la película «El salto de los án- ron el proyecto pronto la hizo apartarse de los mi-
geles», grabada en 2019 y estrenada en [Link] la crófonos.
Ucab y la Escuela de Ingeniería Civil soñó el Proyecto La última vez que compartimos de forma profunda
Galpón que buscaba convertir galpones en desuso del fue en 2023 con el Taller de Desarrollo de Sensibili-
parque industrial guayanés en estudios de cine que dad Escénica que auspició la Alianza Francesa y en
aportarán un plus a la cultura y al músculo económico el que junto a otros locos soñadores del arte nos
de la urbe. escapamos de la rutina por 5 días para dejarnos con-
sumir por La llama de la vela de Gastón Bachelard.
Cuando se dio a conocer la noticia de su partida
fue un momento amargo, un shock que se extiende
a varios días, porque lograbas caer en cuenta que ya
no verías más los ojos verdes de Karla.
Extraño las tertulias con café, pan y galletas. Ex-
traño esas conversas para soñar la ciudad. Me choca
que el Proyecto Galpón no se haya podido concretar
y que de darse no puedas verlo.
Lloro por la pérdida de espacios para el periodismo
cultural en los medios tradicionales, por la falta de
plazas de empleo para periodistas.
Aún no digiero completamente su partida, pero es-
toy seguro que lo que ella sembró en la ciudad pron-
to dará frutos.
¡Por los ojos verdes de Karla!
En su honor debemos seguir.

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[Link]/inicio MEMORIA 85

Para recordar al poeta


Abraham Salloum Bitar
Creo que el olvido es a nuestros padres, a esos orígenes volveremos con
imposible, a pesar del el poema que se ha convertido en un himno de la
tiempo que pase. familia:
Son ya 20 años de
la partida, hacia ese Volveremos a nacer en Damasco
espacio desconocido Entre tela y sedas de Omeyas
para todos los que aún Sintiendo en las venas
estamos en este plano el ruido incesante del viento sin rumbo
existencial. naceremos con luces y fuego
Te fuiste a destiem- junto a las calles y laberintos
po, a pesar de que es escuchando la música de los salmos
difícil o casi imposible con Zaratustra a nuestro lado
saber cuál es el tiempo enseñándonos a descifrar el alfabeto
adecuado, sin embar- dibujando debajo de los velos
go seguimos extrañán- la insinuación de los labios moros
dote y lamentando el Volveremos a nacer en Damasco
sufrimiento de esos últimos meses antes de la entre flautas y almohadas azules
partida. Sabíamos el desenlace mucho antes, con las manos junto a los mosaicos
pero no lo aceptábamos y seguimos luchando cobijando a la sombra de su miedo
hasta el final, contigo, a tu lado, creyendo que Volveremos a Damasco a nacer de nuevo
venceríamos como en algunas oportunidades lo sin cansancio.
habíamos hecho, a esa, que siempre llega, que
a veces posterga su venida, no fue posible, nos Cuánto quisiera nacer en Damasco
venció, cuánto lo lamento. sin cansancio, juntos todos de nuevo.
Hoy en esta nueva fecha de evocaciones y re- Alguna vez me vi en las tumbas como los alqui-
cuerdos, queremos otra vez oír tu voz de poeta mistas que transforman
vigente y profundo, con los versos que pueden en oro la piedra y la arena
mitigar la pena de la ausencia. con una lámpara como la del genio vertiendo unas
Cantarle a Damasco la ciudad de nuestros gotas mágicas que devolvía a la vida a los que se
orígenes y que no pudimos conocer, de la que habían ido
fuimos desterrados, de nuestro pueblo Ayoun
al-Wadi (los ojos Del Valle), de donde desterraron Anís Sallum Bitar

Año V, Número 19. Abril-Julio, 2025

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