6 HORAS PARA M ORIR
William A Bermúdez
Mateo 10:34 al 39
No penséis que he venido para traer
paz a la tierra; no he venido para
traer paz, sino espada.
Porque he venido para poner en
disensión al hombre contra su
padre, a la hija contra su madre y a
la nuera contra su suegra; y los
enemigos del hombre serán los de
su casa.
El que ama a padre o madre más
que a mí, no es digno de mí; el que
ama a hijo o hija más que a mí, no
es digno de mí;
Y el que no toma su cruz y sigue en
pos de mí, no es digno de mí.
El que halla su vida, la perderá; y el
que pierde su vida por causa de mí,
la hallará
La Disensión
Esta es una palabra de exhortación
fuerte, y aun también de reprensión.
Dice aquí:
"Piensan que he venido para dar paz
en la tierra". Os digo, no, sino
disensión”
Para empezar, sabemos que la
Palabra de Dios te puede partir en
dos. Es tan filosa que, puede partir
el alma, los pensamientos, las
creencias y la voluntad de una
persona.
Dice en el libro de Hebreos: que es
capaz de partir el alma, el espíritu y
hasta el cuerpo. Y aun también es
capaz de discernir, de entender, de
comprender nuestros pensamientos
y también las intenciones más
ocultas de nuestro corazón.
El Quebrantamiento
Este efecto poderoso de partir, de
separar, de dejar al descubierto
delante de Dios, puede y de hecho
lo hace, causar un quebrantamiento
en nuestra humanidad.
Esta separación divina que ocurre
en nuestra alma, espíritu y cuerpo.
Puede causar el derramamiento de
lágrimas, el lloro indetenible y
espontáneo en nosotros los
creyentes, sensibles al Espíritu
Santo.
¡Porque simplemente duele!
A veces estamos leyendo la Palabra
y ni siquiera entendemos lo que
estamos leyendo. Pero
espiritualmente la Palabra nos está
partiendo en dos y eso genera dolor,
llanto, queja, gemido, súplica.
Aun también pudiese ser alabanza,
adoración, acción de gracias.
Pudiese ser también arrepentimiento
y perdón de pecados.
Pero también pudiese ser gozo,
alegría, danza, etc.
La Separación
Dios está tratando contigo
simplemente porque te quiere partir
en dos. Está causando separación
para que su luz y verdad dejen
manifiesta nuestra realidad interna.
Simplemente cuando Dios parte algo
en dos, es porque hay cosas muy
oscuras que están dentro de
nosotros.
Y entonces la única forma de que
así suceda, de que la luz llegue a
nuestro interior, es que te partan en
dos.
Ef 5:13 Mas todas las cosas, cuando
son puestas en evidencia por la luz,
son hechas manifiestas; porque la
luz es lo que manifiesta todo
Cuando su Palabra hace contacto
con nosotros, como lo está haciendo
ahora mismo, es simplemente su
luz, su Verdad, su Revelación,
llegando hasta los lugares más
oscuros de tu corazón.
Porque hay cosas que no vemos, tal
vez porque están tan muy cerca de
nosotros.
La Ministración
Pensamos que seguir a Cristo es
fácil y no es así. La vida dedicada al
servicio de Dios es dura para
nosotros que queremos preparar a
otros, formar a otros, en realidad
ayudar a otras personas.
Porque esta carga no se la dio Dios
a todo el mundo. No todo el mundo
es capaz de llevar esta carga.
Es una carga espiritual que uno
siente por los demás; que al hacerse
más notoria y poderosa sobre
nuestras vidas, nos va a llevar al
punto en que tú vas a dejar de hacer
cosas que te agradan simplemente
para poder ayudar a otros.
Porque tú estás buscando el
beneficio de que Dios te respalde. Y
la única forma en que Dios respalda
nuestro obrar es que simplemente
dejemos de hacer cosas que a él no
le agradan.
Lo Doloroso
Por eso dice en Lucas 12:52
Lc 12:52 Porque de aquí en
adelante, cinco en una familia
estarán divididos, tres contra dos, y
dos contra tres.
Estará dividido el padre contra el hijo
y el hijo contra el padre.
Esto es doloroso, esto es muy
doloroso; imagínate que la
revelación de la Palabra de Dios en
tu vida va a causar una separación
con tu mamá, con tu papá, con tus
hijos, con tus hermanos.
No es que te vaya a separar de tu
familia. ¡No! Él te va a separar de las
cosas oscuras que hay en nuestra
familia, las cosas que él no quiere
que sigamos, ni compartamos.
Entonces, cuando nosotros
dejamos de seguir esa oscuridad
que hay en nuestras relaciones va a
causar en consecuencia que Dios se
contente.
Entonces la gente te va a recriminar,
te van a decir qué haces buscando a
Dios.
Pero Dios primeramente te lo ha
dicho a ti de manera personal, a
través de la Palabra, pero te lo va a
decir también a través de tus
relaciones personales.
¿Porque, cómo no vamos a
compartir las mismas cosas que
ellos comparten?
Eso va a ser muy doloroso para
nosotros. No quiere decir que los
vamos a dejar de amar, ni compartir
con ellos, pero hay cosas
incorrectas que definitivamente no
vamos a poder seguir haciendo con
ellos.
Dios quiere causar una separación
con las cosas malas que hay en
nuestro alrededor, que a él no le
agradan. Y esto va a causar, claro,
dolor.
La Hora de Morir
Dios ordena que cada quien tome su
cruz y lo siga, no te está invitando a
que tomes tus pecados, y los
pegues en la cruz, y luego te vayas
atrás de él, ¡No!
¡Él te está diciendo que tomes tu
cruz y te vayas a morir con él!
Mucha gente cree que es
simplemente sufrir en la vida
cristiana, o padecer, ¡No!
¡Lo que está diciendo es que te
mueras!
Cuando tú tomas tu cruz y sigues a
Jesús hacia el monte del Calvario,
quiere decir que te vas a morir, a
morir con Cristo a la misma hora, en
el mismo lugar, como los dos
ladrones que estaban al lado de
Jesús.
Ellos tomaron su cruz y se fueron a
morir con Jesús a la misma hora,
pero ellos no sabían el poder que
involucraba esto. Solo uno de los
dos ladrones lo entendió, y se hizo
partícipe de la vida eterna.
Es decir que cuando alguien toma
su cruz, es para morirse, no es
morirse a ratos, ni a veces, ni los
días domingos, ni en los eventos
especiales. Es morirse de una vez y
para siempre.
Si estamos muertos, el pecado no
puede actuar en nosotros.
Tiempo Para Morir
Entonces alguien dirá:
"Ok ey, yo no me puedo morir de una
vez".
Sí, yo sé que hay gente que se
muere más rápido que otros; hay
gente que no se quiere morir nada,
Pero definitivamente para poder ser
lo que Dios quiere que seamos en
Él, debemos morirnos a la iniquidad,
para ayudar a otros a que lleguen
también a alcanzar a Jesús.
La forma más fácil de ayudarnos
nosotros mismos, y de poder ayudar
a otros, es que estemos muertos,
Porque mientras estemos vivos,
siguiendo a Jesús sin la cruz, nada
va a pasar. El efecto espiritual va a
ser muy pobre, muy débil,
totalmente ineficaz. No va a
trascender.
Por eso cada vez que Dios nos toca
con sus palabras y nos quebranta,
es porque algo está matando en
nosotros; nos está dejando ver y
entender para que nosotros
podamos ir a morirnos con él.
Cuando Dios hizo a Adán en el
Génesis, no dice que era barro; era
en realidad polvo. Dios hizo un
muñeco de polvo. Pero fíjate que él
lo hizo, y el polvo no le preguntó qué
iba a hacer de él.
Cuando Dios sopló vida, aliento de
vida en el muñeco de polvo, salió un
hombre, hizo un alma viviente, dice
la Biblia.
Sabemos también que el alfarero
tiene un torno que gira, y ahí pone el
poco de masa de arcilla para
trabajarla. La arcilla ya limpia, sin
basura, sin piedra.
Yo creo que hay gente que no se
quiere montar en el torno de Dios.
Hay gente que ni siquiera está
haciendo que Dios lo moldee, que lo
toque ni que le quite ninguna
imperfección ni impureza. Hay gente
que no quiere que Dios haga nada
con él.
Hay gente que simplemente cree
que está haciendo lo suficiente en
Dios, y tú tienes que mostrarle a
través de las escrituras que no es
así, no estamos haciendo nada,
mientras estemos vivos para el
pecado.
Porque si nosotros no nos morimos
en la cruz con Jesús, no estamos
haciendo nada.
Para poder resucitar con Cristo, hay
que morir como Él lo hizo
Seis Horas para Morir
Ahora también hay que entender
que el proceso de morir en la cruz
puede ser largo. A Jesús le llevó
seis horas.
Jesús no se murió en 30 segundos.
Jesús se murió desde las nueve de
la mañana que lo crucificaron hasta
las tres de la tarde.
Seis horas le llevó morirse.
Fue tan doloroso para él, que en el
momento culminante del final de su
vida, le dijo a su padre:
Padre, ¿por qué me has
abandonado?
Al cargar con los pecados de toda la
humanidad y terminar pagando por
ellos con su vida, él sintió la
separación. La luz y las tinieblas no
pueden estar juntas.
Mateo 27:46 Cerca de la hora
novena, Jesús clamó a gran voz,
diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani?
Esto es:
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me
has desamparado?
La Palabra de Dios parte en dos,
separa, divide. Para que lo carnal no
pueda heredar lo espiritual.
¡Así que tenemos seis horas para
morirnos a lo carnal en nosotros,
hermanos!
Colosenses 3:5-25