TEMA 2: EL HOMBRE Y EL MEDIOAMBIENTE
Las sociedades humanas realizan una serie de actividades que les permiten
tener vivienda, alimentarse, vestirse, desplazarse, etc. En síntesis son
actividades de ocupación del territorio, de extracción y producción, de
transporte y de consumo. Para realizarlas precisan apropiarse de recursos
naturales, tanto materiales como energético, que tras ser transformados y
consumidos producen desechos que tienen consecuencias para el medio
ambiente. Dichas consecuencias son los impactos ambientales que
sufre el medio natural. Pero éste, debido a los procesos y fenómenos que
ocurren en él desencadena riesgos que tienen repercusiones sobre la
economía y vidas de los seres humanos (Fig. 2)
En todas las épocas de la historia de la humanidad, el hombre ha
provocado impactos en el medio natural de distinta consideración:
erosión, salinización, extinción de especies, contaminación de
aguas, etc., mediante el fuego, la tala de arbolado, la sobreexplotación de
cultivos y de pastos, la caza excesiva,...Las relaciones del hombre con el
medioambiente han sido de tres tipos:
a) LAS SOCIEDADES RECOLECTORAS-CAZADORAS
Durante el paleolítico las únicas fuentes de recursos eran la caza
y la recolección y la única fuente de energía utilizada era la solar,
en forma de alimentos que recolectaban, o del fuego, que le
ayudaba a calentarse, cocinar y mantener alejado a los animales. Para
realizar trabajo sólo disponía de su propia energía muscular.
En general, el impacto sobre el medio era muy bajo, el
hombre se comportaba como un depredador más.
b) LAS SOCIEDADES AGRÍCOLA-GANADERA
Con la invención de la agricultura y la ganadería aumentó la
producción de alimentos y se obtuvieron excedentes. Los excedentes
alimentarios provocaron un aumento de la población. Durante la Edad
Media comienza a generalizarse el uso de molinos de viento y agua
como fuente de energía.
Los impactos ambientales fueron muy superiores a los de la época del
paleolítico. Entre los principales impactos ambientales destacan, la erosión y
deforestación producidas en determinadas zonas a causa de la
obtención de madera, de la agricultura, de la extracción minera y
del fuego. En Europa, por ejemplo, se redujo el área de los bosques en más
de un 50%, y la contaminación local de aguas con materia orgánica
produjo numerosas enfermedades, algunas de las cuales se extendieron
originando epidemias.
c) LAS SOCIEDADES INDUSTRIALES
Entre los siglos XVII y XIX, se gestaron profundos cambios en la historia
de la humanidad: la transición de la economía feudal a la economía
capitalista y la llegada de la Revolución industrial. Aparece la máquina
de vapor que permitía la transformación de la energía del carbón en energía
mecánica, directamente utilizada en las fábricas, y propició la sustitución de
las anteriores fuentes de energía por los combustibles fósiles (primero el
carbón y después el petróleo y sus derivados).
A diferencia de otras épocas, en donde los problemas ambientales,
aunque importantes, tuvieron una escala local o regional, algunos de los
problemas actuales alcanzan un carácter global, afectan a todo el planeta o
a gran parte del mismo. Estos problemas globales que constituyen el núcleo
de la crisis ecológica actual son: la erosión y desertificación, la pérdida
de biodiversidad, el adelgazamiento de la capa de ozono a causa de
la contaminación por clorofluocarbonos (CFCs) y el incremento del
efecto invernadero producido por la contaminación de dióxido de
carbono y metano principalmente.
.
LOS RECURSOS NATURALES
Los recursos naturales son el conjunto de componentes del medio
natural que utiliza el hombre para la obtención de bienes y servicios con el
fin de cubrir sus necesidades y deseos.
Los recursos naturales se utilizan en las fábricas como materias
primas y como fuentes energéticas que alimentan los procesos de
producción y transporte. Estas materias primas se convierten en
mercancías en cuanto son intercambiadas por dinero en el mercado.
Tomando como criterio la renovabilidad, es decir, si los recursos son
formados cíclicamente por la naturaleza:
Si tomamos como criterio de clasificación la procedencia del recurso :
ENERGÉTICOS SOLAR (térmica y fotovoltaica)
HIDRAÚLICA
EÓLICA
BIOMASA
FÓSIL (carbón, petróleo y gas)
NUCLEAR
GEOTÉRMICA
MATERIALES HÍDRICOS
MINERALES
BIOLÓGICOS (agricultura, ganadería, pesca y acuicultura y forestales)
MEDIOAMBIENTALES PAISAJÍSTICOS
LOS RESIDUOS
El medio natural no sólo es utilizado por el hombre para la extracción
de recursos, sino como medio para la dispersión o deposición de residuos.
Desde un punto de vista ambiental, se puede definir residuo como
el material o energía expulsado al medio natural por el hombre y
susceptible de producir impacto ambiental.
Desde el punto de vista económico, los residuos son los
productos de desecho caloríficos y materiales tanto sólidos, como
líquidos y gaseosos, generados en actividades de extracción,
producción, transporte y consumo, que su poseedor los destina al
abandono, por no tener valor económico.
Los residuos materiales gaseosos, líquidos y sólidos pueden clasificarse
atendiendo a su biodegradabilidad (materia orgánica), a su reintegrabilidad
(CO2, nitratos, fosfatos,...), a su reciclabilidad (metales, vidrio, plásticos),
a su toxicidad (metales pesados bioacumulables), y los radiactivos a su
período de vida media y a su grado de toxicidad.
Según el medio en el que se depositan, hay tres tipos de residuos:
- Emisiones (al aire).
- Vertidos (al agua).
- Residuos propiamente dichos (al suelo).
Según su procedencia los residuos se clasifican en:
- Residuos sólidos urbanos
- Residuos sanitarios
- Residuos agrícolas, ganaderos y forestales
- Residuos radiactivos
- Residuos industriales
La contaminación consiste en residuos que se dispersan en el medio.
Son energías y sustancias sin valor económico y no reciclables, y que,
además a determinadas concentraciones, pueden causar molestias, daños
o riesgos a las personas o a sus bienes y a otros organismos, o bien ser
origen de alteraciones en el funcionamiento de los ecosistemas, en el clima
y en los bienes materiales.
En la actualidad la tendencia es a aplicar la regla de las tres erres:
Reducir la producción de residuos, proceder a la Reutilización de todos
aquellos residuos aprovechables y llevar a cabo el Reciclado de los
materiales en los que sea posible. Para poder aplicar estas medidas es
necesario que previamente se haya realizado una recogida selectiva de
residuos.
LA PROBLEMÁTICA AMBIENTAL
Las actividades realizadas por los hombres permite la subsistencia y el
desarrollo de las sociedades humanas, pero, desgraciadamente, también
origina problemas ambientales.
Definimos problema ambiental como cualquier alteración ambiental
que constituya un motivo de preocupación para los seres
humanos. Por esta razón, la expresión problemática ambiental incluye
todo problema relacionado con el medio, que, generalmente - aunque
no siempre-, tienen repercusiones sobre la salud o sobre los bienes
económicos.
Como consecuencia de la interacción entre sociedades y medio natural
se producen impactos ambientales negativos, es decir, alteraciones
en el medio derivadas de la ocupación del territorio, de la extracción y
explotación de recursos naturales, del transporte de mercancías y
personas y de la producción de desechos. Por el hecho de estar ubicadas en
diferentes territorios, las sociedades se encuentran expuestas a riesgos o
amenazas de distinta índole que proceden del medio natural. Finalmente,
los recursos naturales se pueden agotar lo cual puede constituir un
riesgo para las sociedades humanas dado que puede frenar su desarrollo.
El abanico de problemas ambientales incluye por lo tanto, los
impactos ambientales negativos derivados tanto de la expulsión
de residuos y contaminantes, como de otras acciones humanas, el
agotamiento de los recursos tanto renovables como no renovables
y los riesgos.
IMPACTOS AMBIENTALES
Se puede definir impacto ambiental como la transformación que
sufre el medio natural a consecuencia de actividades humanas (Fig.
3).
El medio natural es dinámico; si consideramos un factor determinado del
medio, éste puede evolucionar positiva (adquirir mayor calidad),
negativamente (menor calidad) o de manera constante
Aunque la mayoría de las actividades humanas poseen un efecto negativo
para el medio, sin embargo, algunos impactos pueden ser positivos. En la
figura 3 se representa la evolución natural negativa de un factor que
además recibe un impacto negativo: debido a una actuación humana el
factor ambiental pierde más calidad todavía. Un ejemplo de ello sería una
zona que sufre erosión debida a factores naturales y que es
incrementada a causa de actividades humanas. También podemos
pensar en impactos positivos como por ejemplo la mejora de la fertilidad de
un suelo por el hombre.
Por otra parte, hay impactos negativos irreversibles, mientras que hay otros
que son reversibles, recuperables por el propio medio natural. Finalmente
pueden poseer una escala local o regional e incluso global.
De acuerdo al tamaño del territorio afectado, los impactos ambientales
pueden clasificarse en:
Locales. Son específicos y afectan a un área del territorio muy delimitada:
contaminación del aire en las grandes ciudades, vertido de aguas
contaminadas que afecta sólo a una zona concreta del curso de un río,
construcción de una carretera en una reserva natural.
En las islas, como es el caso de las Islas Canarias, son impactos locales
algunos que más tarde se manifiestan en áreas más extensas: sobre el
agua, sobre la biodiversidad, sobre el paisaje,… Puede decirse que las islas
son al respecto laboratorios experimentales acerca de impactos
ambientales que más tarde se hacen regionales o globales.
Regionales. Se extienden por amplias regiones y pueden afectar a
varios países: contaminación grave de las aguas de un río, las mareas
negras, la lluvia ácida, etc.
Globales. Se extienden por extensas áreas geográficas o pueden llegar a
afectar a la totalidad del Planeta, por lo que constituyen asuntos prioritarios
en los debates internacionales sobre política ambiental. Los impactos
ambientales globales son:
La pérdida de biodiversidad (también se manifiesta localmente).
La disminución de la capa de ozono (el “agujero” de ozono).
El aumento del efecto invernadero y el cambio climático.
La escasez de agua como recurso (estrés hídrico. También se
manifiesta localmente)
Las causas más frecuentes de los impactos ambientales son:
Cambios en los usos del suelo: agricultura, ganadería, industria,
deforestación, urbanización, construcción de infraestructuras.
Contaminación: emisión de sustancias a la atmósfera, vertidos a las
aguas, residuos al suelo, ruidos, cambios térmicos, radiaciones.
Cambios en la biodiversidad (variedad de seres vivos): introducción de
especies foráneas (propias de otros lugares), comercio de especies
protegidas, caza y pesca abusivas.
Sobreexplotación: sobrepastoreo (número de cabezas de ganado superior
a la capacidad del territorio para generar pastos), extracciones masivas de
recursos natura- les (como madera, combustibles fósiles y minerales), caza
y pesca abusivas.
Abandono de actividades humanas: al emigrar a la ciudad, los
campesinos abandonan sus tierras que, por falta de cuidado, se deterioran
por erosión. También se queda alterado un territorio cuando se abandona la
explotación de una mina sin llevar a cabo un proceso de rehabilitación
posterior. Realmente, lo que ocurre es que el abandono de la actividad
implica el cese de la rehabilitación, de una parte, y la total permisividad
ante el deterioro subsiguiente.
LOS RIESGOS
La interacción entre las sociedades humanas y su medio natural
debe contemplar no sólo los impactos producidos por las actividades
humanas, sino también la acción de ciertos fenómenos naturales sobre
estas sociedades. A este respecto, los desastres naturales no sólo se
deben a la peligrosidad de los procesos sino a la localización de los
asentamientos y a la densidad de los mismos.
Definimos riesgo como la posibilidad de que se
produzcan daños sobre las personas o sus bienes debido a la
probabilidad de ocurrencia (peligrosidad) de un proceso o evento,
a la exposición de la población y a la vulnerabilidad de cada
habitante.
Esta posibilidad o riesgo es función de tres factores:
– Peligrosidad (P): probabilidad de ocurrencia de un fenómeno
potencialmente perjudicial.
– Exposición (E): es el número total de personas o de bienes sometidos a
una determinada amenaza. Depende de la densidad de habitantes.
– Vulnerabilidad (V): es el tanto por ciento respecto al total expuesto de
víctimas mortales o pérdida de bienes materiales provocados por un
evento.
Aunque la diferencia entre riesgo e impacto parece clara, en ocasiones un
impacto ambiental puede volverse contra las propias personas
constituyendo cierto riesgo y, viceversa, una amenaza natural puede
provocar además de riesgo para las personas, impactos en el medio
natural (Fig.4).
Un ejemplo del primer caso sería la contaminación provocada por los
automóviles que, además de contribuir al incremento del efecto
invernadero, puede producir cáncer en las personas y amenazas ante el
posible cambio climático, y del segundo caso la erupción de un volcán
que puede constituir un riesgo para las sociedades humanas y al mismo
tiempo producir una abundante contaminación que altere el medio
natural.
El agotamiento de recursos naturales puede constituir un riesgo para
el hombre pues puede tener una seria incidencia en sus actividades
económicas e incluso, poner en peligro vidas humanas (si es un bien vital
como el alimento o el agua), pero además, en ocasiones, puede constituir
un impacto para los ecosistemas. El agotamiento de agua de un lago o la
pérdida de biodiversidad son dos ejemplos de ello.