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Proceso de Habeas Corpus en Perú

El documento es una monografía sobre el Proceso de Habeas Corpus, estructurada en tres capítulos que abordan su definición, tipos, derechos protegidos y procedimientos. Se destaca la importancia del Habeas Corpus como un mecanismo de protección de la libertad personal frente a abusos de autoridad y se analizan diversas modalidades de este proceso. El trabajo busca profundizar en el tema y proporcionar información valiosa sobre su evolución y aplicación en el contexto peruano.

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Proceso de Habeas Corpus en Perú

El documento es una monografía sobre el Proceso de Habeas Corpus, estructurada en tres capítulos que abordan su definición, tipos, derechos protegidos y procedimientos. Se destaca la importancia del Habeas Corpus como un mecanismo de protección de la libertad personal frente a abusos de autoridad y se analizan diversas modalidades de este proceso. El trabajo busca profundizar en el tema y proporcionar información valiosa sobre su evolución y aplicación en el contexto peruano.

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UNIVERSIDAD PERUANA LOS ANDES

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS

PROCESO DE HABEAS CORPUS

CÁTEDRA : Práctica III: Derecho Constitucional y Procesal


Constitucional

CATEDRÁTICO : Dr. Eduardo Alberto Díaz Ñaupari

ESTUDIANTES : CORONEL PEÑA, Mercedes Isabel


CHAVEZ SALAZAR, Juan Gualberto
LEON CASTRO Jhon
MARTÍNEZ RIVERA, Juan Carlos

CICLO : XII

HUANCAYO - 2022
A Dios, por hacer posible nuestra
formación profesional.
ÍNDICE

CARATULA
DEDICATORIA
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
MARCO TEÓRICO
Capítulo I : Generalidades .............................................................................06

1. Definición .............................................................................................06

2. Tipos ....................................................................................................10

3. Innovaciones .......................................................................................15

4. Antecedentes.......................................................................................25

5. Diferencias ...........................................................................................30

Capítulo II: Derechos protegidos....................................................................35

Capítulo III: Procedimiento .............................................................................45

CONCLUSIÓN
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS

3
INTRODUCCIÓN

En el presente trabajo monográfico resulta de la necesidad por parte de un grupo


de estudiantes cuyo interés es adquirir conocimiento y para su posterior utilidad.
Por la antes mencionado, el propósito de este trabajo es comprender, dominar y
profundizar el tema del Proceso Constitucional de Habeas Corpus.

En ese sentido, la monografía agrupa un tema específico distribuido en tres


capítulos, encontrándose en el primer capítulo sobre los conceptos universales
referidos al "Habeas Corpus", su finalidad, clasificación, características,
principios, etc., En el segundo capítulo se ha consignado todo lo que se refiere
a los derechos que protege el Proceso de Habeas Corpus y por último, cómo
fueron evolucionando estas leyes con el tiempo en el Perú. En el tercer capítulo
se dará a conocer casos reales.

Para el presente estudio se consultó diversas fuentes escritas sobre el tema en


la biblioteca de la Universidad Peruana Los Andes, como fuentes electrónicas
como blogs, paginas biblio jurídicas, artículos y otros.

Con todo esto, podemos reiterar que el presente trabajo monográfico de


compilación busca profundizar, comprender y brindar valiosa información sobre
"El Habeas Corpus". Esperamos haber satisfecho las expectativas de los
lectores y los invitamos a continuar profundizando sobre este tema.

Los autores.

4
CAPÍTULO I

GENERALIDADES DEL PROCESO DE HABEAS CORPUS

1. DEFINICION

El proceso de Habeas Corpus está previsto en el artículo 200, inciso 1 de la


Constitución, y en el Título II del Código Procesal Constitucional, procede
ante la acción u omisión, por parte de cualquier autoridad, funcionario o
persona, que vulnera o amenaza la libertad individual o los derechos
constitucionales conexos como son:

✓ El derecho a no ser objeto de desaparición forzada

✓ A no ser sometido a tortura o tratos inhumanos o humillantes, etc.

Ahora bien el proceso de habeas corpus como señala:

➢ Luis Alberto Huerta Guerrero – Libertad Personal y Habeas Corpus


(LIMA) Comisión Andina de Juristas, 2013, PAG. 47 – “Es una institución
cuyo objetivo consiste en proteger la libertad personal,
independientemente de la denominación que recibe el hecho cuestionado
(detención, arresto, prisión, secuestro, desaparición forzada, etc.)

➢ Constitución de 1993 “Procede contra cualquier autoridad, funcionario o


persona, por cualquier acción u omisión que implique una amenaza o
violación de la libertad personal”.

Dicha acción de garantía es básicamente un proceso de resguardo y


tutela de la libertad personal en sentido lato. En puridad representa la
defensa de aquello que los antiguos romanos denominaban Ius Movendi
Et Ambulandi o los anglosajones consignaban como Power Of
Locomation.

5
2. ETIMOLOGIA Y CONCEPTO

La institución procesal del habeas corpus deriva de dos voces latinas


“HABEAS” que significa tener y “CORPUS” que es cuerpo; conjugadas
ambas palabras significarían tener corporalmente a una persona.

El destacado maestro Domingo García Belaunde refiere “Es una acción en


garantía de la libertad personal frente al poder público, cuando este la afecta
en alguna forma y siempre que la afectación implique una ilegalidad.

El gran constitucionalista German Bidart Campos, ahora fallecido, indicaba:


“El habeas corpus es la garantía tradicional que, como acción, tutela la
libertad física o corporal o de locomoción a través de un procedimiento
judicial sumario. Al decir que el habeas corpus protege la libertad física,
queremos significar que es la garantía deparada contra actos que privan de
esa libertad o la restringen sin causa o sin formas legales”.

El habeas corpus es un proceso constitucional de tipo cognoscitivo que


tiende hacer respetar la libertad personal, que en su origen estaba dirigido
contra los abusos de poder de autoridades; sin embargo, hoy en día los
abusos de poder no solo provienen de autoridades sino también de
particulares que ostentan algún tipo de poder.

En algunas constituciones latino-américas como Guatemala de 1985 y


Honduras de 1982 prefieren denominar al Habeas Corpus como la garantía
de Exhibición Personal, existiendo coincidencia en el cono de derechos de
naturaleza individual que protege mediante este mecanismo procesal.

3. OBJETO

El proceso constitucional de Habeas Corpus protege la libertad individual o


derechos conexos (libertad personal, física y ambulatoria) su objeto o
finalidad última es reponer las cosas al estado anterior a la amenaza o
violación del derecho constitucional.

Claro está que la amenaza o violación de derecho constitucional tienen un


responsable, pero el objeto del Habeas Corpus no es precisamente realizar
una función punitiva, posteriormente ello se hará efectivo en la vía penal,

6
sino lo que le interesa al Habeas Corpus es que no se siga violando o impedir
que la amenaza de violación se haga efectiva del derecho constitucional
(libertad personal y conexos).

4. CARACTERISTICAS

✓ Sumarísimo: En el Habeas Corpus se reclama un derecho individual


(libertad personal y conexos) es necesario que la solución al pedido sea
rápida, a fin de proteger a los derechos constitucionales de las personas.

✓ Concreto: No se discute la existencia del derecho sino los actos que


amenazan o lesionan el derecho constitucional que tiene una persona, tal
como lo afirma Rafael Bielsa.

✓ No Formalista: Entendido como un proceso que sea regido en sus


normas, esto es, formalista, por el contrario las normas procesales deben
ser flexibles dada la naturaleza de los derechos cuya tutela se exige.

5. TIPOS DE HABEAS CORPUS

La doctrina ha elaborado la tipología de los diferentes Habeas Corpus


que pueden presentarse, claro está, que todos ellos se encuentran
dirigidos a controlar el respeto a la vida e integridad de la persona.

Al tratar el tema del proceso constitucional de Habeas Corpus


necesariamente debemos de tener en cuenta los efectos, pues el mismo
puede ser reparador cuando remedia la violación ya consumada, en
cambio, es preventivo si se pretende evitar la violación o agresión
(amenaza).

5.1. HABEAS CORPUS REPARADOR.- Conocido como habeas


corpus principal, clásico o tradicional, se presenta como la privación
de la libertad física es arbitraria, ya sea que provenga por mandato
judicial expedida por los jueces en general, orden policial, omisión
en dar libertad a un sentenciado que cumplió su pena o disponer
sin las formalidades de ley el internamiento en centro psiquiátrico
de una persona.

Este es el tradicional habeas corpus que se conoce, el mismo que


procederá cuando no la detención no se ha producido en estado de

7
flagrancia. En puridad, el habeas corpus reparador representa
modalidad clásica o inicial destinada a promover la reposición de la
libertad de una persona indebidamente detenida.

5.2. HABEAS CORPUS RESTRINGIDO.- Llamado también accesorio


o limitado, cuando la libertad física o de locomoción es objeto de
perturbaciones o incomodidades o molestias para su desarrollo
normal, no para atender supuestos de detención arbitraria (o de su
amenaza) lo cual constituye una limitación al desplazamiento.

Como ejemplo podemos mencionar las rejas que se colocan en las


calles, el seguimiento de personas para cobros, citaciones
policiales dictadas injustificadamente, vigilancia domiciliaria
injustificada, impedimento al ingreso de algún establecimiento
público o privado, entre otros.

5.3. HABEAS CORPUS CORRECTIVO.- Mediante el cual se determina


la razonabilidad y proporcionalidad de las limitaciones impuestas a
las personas recluidas en establecimiento a penitenciarios, centros
de readaptación juvenil y centros de salud. Actuaria para subsanar
la agravación de las limitaciones legalmente seguimientos.

En efecto, en el caso Alejandro Rodríguez Medrano vs. La


Presidencia del Instituto Nacional Penitenciario y otro (Exp. N° 726-
2012-HC/TC), el tribunal constitucional señalo que: “mediante este
medio procesal puede efectuarse el control constitucional de las
condiciones en las que se desarrolla la restricción del ejercicio de
la libertad individual, en todos aquellos casos en que este se haya
decretado judicialmente” Así, procede ante la amenaza o acto
lesivo del derecho a la vida, la integridad física y psicológica, o del
derecho a la salud de los reclusos o persona que se encuentran
bajo una especial relación de sujeción internados en
establecimientos de tratamientos públicos o privados (tal el caso de
personas internadas en centros de rehabilitación y de menores, en
internados estudiantiles, etc.).

8
Igualmente, es idóneo en los casos en que, por acción u omisión,
importen violación o amenaza del derecho al trato digno o se
produzcan tratos inhumanos o degradantes. Es también admisible
la presentación de estas modalidades n los casos de arbitraria
restricción del derecho de visita familiar a los reclusos; de
ilegitimidad del traslado de un recluso de un establecimiento
penitenciario a otro; y por la determinación penitenciaria de
cohabitación en un mismo ambiente de reos en cárcel de
procesados y condenados

5.4. HABEAS CORPUS PREVENTIVO.- Se presenta cuando existe una


amenaza cierta e inminente a la privación de la libertad. El mismo que
puede tener dos modalidades:

✓ Habeas Corpus Principal: Que opera ante la amenaza de


detención

✓ Habeas Corpus Restringido: Como el riesgo a sufrir restricciones


menores como seguimientos.

En efecto en el caso de Patricia Garrido Arcentales y otro contra el


capital PNP Henry Huertas (Exp. N° 399-96-HC/TC), el Tribunal
Constitucional preciso: “Que, en cuanto a las llamadas telefónicas
a través de las cuales se amenazaría con detener a los recurrentes,
según afirman, este Tribunal considera que no se han dado los
supuestos para que se configure una situación que constituya
amenaza a la libertad personal que haga procedente al acción de
Habeas Corpus, es decir, tal como la consagra el Art. 4 de la Ley
N° 25398, se necesita que esta sea cierta y de inminente
realización; se requiere que la amenaza sea como conocida como
verdadera, segura e indubitable, que se manifieste con actos o
palabras que no deje duda alguna de su ejecución y propósito y
eminente y posible esto es, que no deje duda sobre su ejecución
en plazo inmediato y previsible”.

5.6. HABEAS CORPUS TRASLATIVO.- También conocido como


habeas corpus de PRONTO DESPACHO, procede cuando

9
cumplido el plazo para que se resuelva un proceso penal, la
judicatura no cumple con resolverlo y mantiene con detención a una
persona, también contra otras violaciones al debido proceso. Cesar
Landa Arroyo, Teoría del Derecho Procesal Constitucional,
Editorial Palestra, Lima 2003, Pág. 116, refiere que en este caso
“Se busca proteger la libertad o condición jurídica del status de la
libertad de los procesados, afectados por las burocracias judiciales.

En efecto, en el caso Ernesto Fuentes Cano Vs. Vigésimo Cuarto


Juzgado Penal De Lima (Exp. N° 110-99-Hc-Tc), El Tribunal
Constitucional textualmente señalo lo siguiente: “ Que, el tercer
párrafo del Art, 9 del pacto internacional de derechos civiles y
políticos, aprobado mediante Decreto Ley N° 22128, dispone que
toda persona detenida o presa a causa de una infracción penal
tiene derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable y, en el
caso de autos se inicia el proceso en marzo de 1993, y en
diciembre de 1997 se encontraba en el estado de instrucción, por
haber sido ampliada esta ; y el hecho de no hacérsele completado
la instrucción no justifica que se mantenga privada de su libertad a
una persona que ya lo había estado por más de veinte meses, no
dándole cumplimiento así el artículo 137° del código procesal
penal, en caso de efectivizarse esta nueva orden de captura.

5.7. HABEAS CORPUS INSTRUCTIVO.- Es utilizado cuando no sea


posible ubicar el paradero de una persona detenida, con la finalidad
de garantizar la libertad y la integridad personal, sino, también
asegurar el derecho a la vida.

5.8. HABEAS CORPUS INNOVATIVO.- La intervención de la judicatura


es que no se repitan nuevos hechos que limiten al derecho de
libertad física del justiciable, pese a que ya ceso la amenaza o la
violación de la libertad personal que dio origen al habeas corpus
planteado.

Al respecto, Domingo García Belaunde [Construcción Y


Política, Eddili, Lima 1991, Pág. 148], expresa que dicha
acción de garantía “Debe interponerse contra la amenaza y
10
la violación de este derecho, aun cuando este derecho, aun
cuando este ya hubiera sido consumado”. Asimismo, Cesar
Landa Arroyo [tribunal constitucional, estado democrático,
editorial palestra, lima 2003, pág. 193], acota que “A pesar
de haber cesado la violación de la libertad individual, sería
legítimo que se plantee un habeas corpus innovativo,
siempre que el afectado no vea restringida a futuro su
libertad y derechos conexos”.

5.9. HABEAS CORPUS CONEXO.- Cuando el derecho reclamado


guarda relación o conexión con la libertad física o de locomoción.
Tales como la restricción del derecho a ser asistido por un abogado
defensor libremente elegido desde que una persona es citada o
detenida; o de ser obligado; a prestar juramento; o compelido a
declarar o reconocer culpabilidad contra uno mismo, o contraer la
conyugue, etc. Previstos en el Art. 3 de la Constitución-entroncados
con la libertad con la libertad física o de locomoción puedan ser
resguardadas.

11
CAPÍTULO II

DERECHOS PROTEGIDOS

Artículo 25.- Derechos protegidos

Procede el hábeas corpus ante la acción u omisión que amenace o


vulnere los siguientes derechos que, enunciativamente, conforman la
libertad individual.

Este artículo presenta una numeración enunciativa de los derechos que


protege el habeas corpus, entonces no constituye un grupo cerrado de
derechos que se pueden proteger mediante este mecanismo, sino que se
pueden ir incorporando otros que tengan simular naturaleza.

1. La integridad personal, y el derecho a no ser sometido a tortura o tratos


inhumanos o humillantes, ni violentado para obtener declaraciones.

Es numeral tiene relaciona la protección física y psicológica de la persona, a


que ninguna persona pueda menos cavarse su identidad corporal, menos aun
de ser sometido a torturas o tratos humillantes y desde luego ser violentado
para obtener declaraciones.

Un hecho que con bastante regularidad se presenta en los procesos penales


es el referido a que los procesados refieren que las declaraciones
inculpatorias prestadas a nivel policial han sido producto de violencia, y
cuando no sometidos a tratos inhumanos o humillantes; sin embargo, en muy
pocos casos se ha probado que ello fuera así; entonces, este derecho se ha
convertido en mayoría de los casos en un argumento de tratar de evadir la
responsabilidad penal, más aún, si en las declaraciones aparece la
intervención del Ministerio Publico, queda perfectamente delineado que estos
hechos deben ser puestos de inmediato en conocimiento de la judicatura para

12
evitar que se produzcan excesos y no pasar después a constituir argumentos
de defensa.

JURISPRUDENCIA

EXP. N° 803-2003-HC/TC

LIMA 30-11-2004

Antecedentes

El recurrente con fecha 30 de enero 2003 interpone acción de habeas


corpus contra la tercera sala Penal de la Corte Superior de Arequipa,
integrada por los señores vocales, por violación a su derecho
constitucional a la libertad personal. Requiere que al sala emplazada le
revoca el beneficio penitenciario de semi libertad que le fuera concedido
por el tercer juzgado Penal de Lima en el Procesal Penal N° 72-896
seguido en su contra, aduce que la emplazada arbitrariamente dispuso
que cumpla con el integro de la pena revocada de tres años la que
comienza a correr desde el 28 de octubre de 2002 y vence 27 de octubre
de 2005 asimismo que ilegalmente la accionada dispuso que a partir de
esta última se empieza a cumplirla segunda pena por la que se encuentra
recluido. Finalmente, alega que la acumulación aritmética de las penas
impuestas lesiona su derecho a la libertad individual.

FUNDAMENTOS

Por consiguiente, la aplicación sucesiva de penas al demandante ha sido


dictada con arreglo al artículo 2°, inciso 24 literal b) de la constitución, que
establece que los límites del derecho a la libertad deben sujetarse a los
procedimientos, causas y condiciones previstas en la ley, en
consecuencia, no se acredita la vulneración constitucional que sustenta la
demanda.

HA RESUELTO

Declarar INFUNDADA la demanda.

13
2. El derecho a no ser obligado a prestar juramento ni compelido a
declarar o reconocer culpabilidad contra sí mismo, contra su cónyuge,
o sus parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo
de afinidad.

Es un principio elemental la defensa de toda persona, entendida como la


protección con la que cada individuo cuida su integridad física, y es en ese
sentido que toda persona en el proceso penal tiene el derecho a ser
considerado inocente hasta que el estado no demuestre la responsabilidad
del mismo, deviniendo en un acto nulo y violario del derecho a la persona a
que se obligue a prestar juramento para reconocer su culpabilidad, su
conyugue y parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo
de afinidad.

Es un proceso penal obligatoriamente si se quiere que declaren los parientes


de un procesado deberá hacérseles presentes la libertad de declarar si lo
desean; en caso de hacerlo no pueden ser sometidos a juramento, hacerlo
equivaldría no solo lesionar el derecho fundamental sino recibir una
declaración invalida para efectos probatorias.

3. El derecho a no ser exiliado o desterrado o confinado sino por


sentencia firme.

El exilio se da cuando aún ciudadano se le separa de su hogar y territorio en


que reside, el derecho es comentario se refiere cuando es aplicado como
pena restrictiva de la libertad en el caso de nacionales en el crédito de
rebelión y la que el código penal denomina como expatriación.

4. El derecho a no ser expatriado ni separado del lugar de residencia sino


por mandato judicial o por aplicación de la Ley de Extranjería.

Este inciso complementa al anterior, pero se refiere a la pena accesoria


aplicada a los extranjeros a la que el código penal denomina expulsión.

Tanto la expatriación como la expulsión se ejecutaran después de cumplida


la pena principal.

14
JURISPRUDENCIA

EXP. N° 3966-2004-HC/TC

Lima 3-3-2005

Antecedentes

Con fecha 30 de diciembre de 2003, el recurrente interpone demanda de


hábeas corpus a favor de don Enrique José Benavides Morales, contra la
Jueza del Quinto Juzgado Penal Especial de Lima, el Fiscal Adjunto
Supremo de la Primera Fiscalía Suprema en lo Penal, los magistrados de
la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia y los miembros
integrantes de la Comisión de Extradición Activa, solicitando que se
ordene la suspensión del trámite de extradición activa del beneficiario y,
en consecuencia, se oficie al Ministerio de Relaciones Exteriores a efectos
de que el cuaderno de extradición no sea remitido a la República Federal
de Alemania; o, en todo caso, se disponga el inmediato cese de la
amenaza de violación a su libertad individual, ordenando que el gobierno
peruano revoque la solicitud de extradición acordada.

Delimitación Del Petitorio

El objeto de la demanda es que se disponga la suspensión del trámite de


extradición activa del beneficiario y que se oficie al Ministerio de
Relaciones Exteriores a efectos que el cuaderno de extradición no sea
remitido a la República Federal de Alemania, en donde se encuentra
detenido el beneficiario o, en todo caso, se disponga el inmediato cese de
la amenaza de violación a su libertad individual, ordenando que el
gobierno peruano revoque la solicitud de extradición acordada.

HA RESUELTO

Declarar INFUNDADA la demanda de hábeas corpus.

15
5. El derecho del extranjero, a quien se ha concedido asilo político, de no
ser expulsado al país cuyo gobierno lo persigue, o en ningún caso si
peligrase su libertad o seguridad por el hecho de ser expulsado.

Este derecho se encuentra reconocido por el artículo 36°Constitucion


Política, que consisten en la protección que otorga un Estado a un ciudadano
extranjero que es perseguido por razones políticas.

El asilo se divide en diplomático (otorgado en la embajadas) y territorial (en


el territorio).por razones de derechos humanos no se puede entregar al
Estado que lo persigue a la persona extranjera que obtenido asilo político; y
en ningún caso si peligrase su libertad y seguridad, norma que es
consecuente con la protección de los derechos fundamentales de la persona.

6. El derecho de los nacionales o de los extranjeros residentes a ingresar,


transitar o salir del territorio nacional, salvo mandato judicial o
aplicación de la Ley de Extranjería o de Sanidad.

Obviamente el derecho de transitar es ilimitado, salvo que exista un mandato


judicial que limite el derecho (impedimento de salida país, prohibición de
ausentarse de lugar de residencia); asimismo, por razones de salud pública
puede restringirse el ingreso o salida de las personas que se presuma
puedan ocasionar daños en la salud de los demás.

JURISPRUDENCIA

EXP. N° 3247-2004-HC/TC

Lima, 24-11-2014

Antecedentes

Con fecha 18 de agosto de 2004 el recurrente interpone acción de hábeas


corpus contra Edgar Barrón Vargas y Machie Ebisui de Barrón. Manifiesta
que los emplazados impiden su ingreso y circulación por una carretera
afirmada que conduce a la mina de su propiedad, que se encuentra en la
Concesión Minera Giovanna Hermosa; que dicha carretera pertenece a la
16
Red Vial Nacional, ubicada en el Km 14 de la Autopista Callao – Ventanilla,
hoy avenida Néstor Gambeta, distrito del Callao; que cuando ingresaba al
terreno eriazo de su propiedad, los emplazados, provistos de palos y
perros, en compañía de ocho personas, le impidieron el libre tránsito,
situación que hasta la fecha persiste, transgrediendo con ello su derecho
constitucional a transitar libremente.

Fundamentos

En este orden de ideas, el emplazado propietario se encuentra obligado a


respetar tal gravamen, es decir, a permitir el libre paso de terceros por la
trocha carrozable denominada Av. Néstor Gambeta, sin impedir su uso,
toda vez que esta es una limitación legal al ejercicio de su derecho de
propiedad, en tanto que el libre tránsito por el predio sirviente es una
facultad legal conferida al accionante.

Por consiguiente, queda acreditada la afectación del derecho


constitucional del accionante, pues al impedírsele que transite libremente
por la vía que da acceso al denuncio minero de su propiedad, se está
restringiendo su derecho a transitar libremente por el territorio nacional, tal
como lo señala el inciso 11), artículo 2°, de la Constitución.

Sin que lo expuesto constituya pronunciamiento respecto a la validez o


invalidez de la Resolución Ministerial que integra la trocha carrozable a
la Red Vial Nacional, conviene precisar que no le corresponde a este
Colegiado emitir pronunciamiento sobre la validez de dicho acto.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le


confiere la Constitución Política del Perú.

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda.

17
7. El derecho a no ser detenido sino por mandato escrito y motivado del
Juez, o por las autoridades policiales en caso de flagrante delito; o si
ha sido detenido, a ser puesto dentro de las 24 horas o en el término de
la distancia, a disposición del juzgado que corresponda, de acuerdo
con el acápite “f” del inciso 24) del artículo 2 de la Constitución sin
perjuicio de las excepciones que en él se consignan.

Constituyen los casos más recurrentes en este tipo de proceso


constitucional.

JURISPRUDENCIA

EXP. N° 3914-2004-HC/TC

Lima, 29-12-2004

Antecedentes

1. Demanda

Con fecha 13 de agosto de 2004, el recurrente interpone acción de hábeas


corpus a favor de don Florencio Tomateo Espinoza contra el
Cuadragésimo Segundo Juzgado de Instrucción de Lima, Secretaria
Carmen Velásquez, Exp. N.° 273-2002, alegando la vulneración de su
libertad personal, por la emisión de una arbitraria orden de captura en
contra del favorecido, la cual fue ejecutada por la autoridad policial el 24
de julio de 2004. Aduce que cuando el beneficiario se presentó a la
dependencia policial de manera voluntaria a fin de esclarecer la denuncia
en su contra, no se le permitió realizar su descargo de ley a través de su
declaración instructiva, tomándole únicamente sus generales de ley,
demostrando este hecho una clara afectación de la presunción de
inocencia y del derecho a la defensa.

2. Declaraciones indagatorias

Con fecha 13 de agosto del 2004, en su declaración indagatoria el


favorecido alega desconocer si sus familiares han interpuesto recurso de
18
apelación contra el mandato de detención, y afirma que no le tomó su
declaración instructiva por existir una huelga general de trabajadores del
Poder Judicial.

Con fecha similar, en la declaración indagatoria tomada a la señora


Yolanda Gallegos, jueza del Cuadragésimo Segundo Juzgado Penal de
Lima, ésta alega que el accionante fue puesto a su disposición por el
Cuarto Juzgado de Procesos en Reserva de Lima el 26 de julio de 2004,
por tener una orden de captura, para que su juzgado determine la apertura
del proceso que se le sigue por delito contra la libertad – violación de la
libertad sexual, con el consecuente mandato de detención, y pese a que
todo el proceso se ha paralizado por el problema de la huelga de los
trabajadores del Poder Judicial, ha reprogramado la fecha de la
continuación de la declaración instructiva, según resolución emitida el 12
de agosto de dicho año.

1. Contestación de la demanda

Con fecha 16 de agosto del 2004, el Procurador Adjunto a cargo de


las asuntos judiciales del Poder Judicial se apersona al proceso
solicitando que se declare de improcedente la demanda, por
tratarse el cuestionado de un proceso regular, en el cual el hábeas
corpus no puede ser eficaz.

2. Resolución de primera instancia

Con fecha 16 de agosto de 2004, el Cuadragésimo Sexto Juzgado


Penal de Lima declaró improcedente la demanda, argumentando
que la detención del accionante se realizó en virtud de un mandato
de detención expedido en un proceso regular, por su condición de
No Habido en la etapa policial.

3. Resolución de segunda instancia

Con fecha 13 de septiembre de 2004, la Sexta Sala Especializada


en lo Penal para Procesos con Reos Libres de la Corte Superior de
Justicia de Lima, revocando la apelada, declaró infundada la
demanda, por fundamentos similares, e insistiendo en que se ha

19
respetado el debido proceso, por lo que el proceso debe
considerarse regular, y por ende, el derecho a la libertad personal
no se ha vulnerado.

FUNDAMENTOS

1. La limitación del derecho a la libertad personal

Por lo expuesto, la supuesta afectación a la libertad personal del


demandante se sustenta en una actuación judicial sustentada en
un mandato judicial perfectamente permisible a la luz de las normas
constitucionales. En la Norma Suprema (artículo 2° inciso 24,
acápites “b” y “f” se señala que: “no se permite forma alguna de
restricción de la libertad personal, salvo en los casos previstos por
la ley”, y dentro de estos se señala que “nadie puede ser detenido
sino por mandamiento escrito y motivado del Juez o por las
autoridades policiales en caso de flagrante delito”.

En tal sentido, debe precisarse que el mandato de detención se


emitió dentro de un proceso judicial regular, por ser el favorecido
objeto de una acusación fiscal por el delito contra la libertad –
violación de la libertad sexual, acusación que puede ser materia de
impugnación a través de los recursos que en el proceso penal se
otorgan a los acusados. Por tanto, no hay afectación alguna a la
libertad personal del recurrente, y menos aún de la presunción de
inocencia, por esta garantía limitada en el caso de un mandamiento
judicial de detención.

2. La validez del proceso constitucional del Hábeas Corpus

El Código Procesal Constitucional, en su artículo 25°, precisa


que el hábeas corpus puede incoarse cuando se vulnera o
amenaza la libertad individual, pero se declarará improcedente
en caso de que el proceso judicial haya sido realizado de
manera regular.

Justamente esta regularidad del hecho se advierte en el


presente caso, pues el mandato de detención fue expedido en

20
virtud de las pruebas y el grado de convicción del órgano
judicial.

FALLO

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la


autoridad que le confiere la Constitución Política del Perú.

HA RESUELTO

Declarar INFUNDADA la acción de hábeas corpus de autos.

8. El derecho a decidir voluntariamente prestar el servicio militar,


conforme a la ley de la materia.

Anteriormente se producían las famosas levas, que consistían en el


reclutamiento realizado por fuerza de jóvenes en edad del realizar el servicio
militar; asimismo, todo joven se encontraba obligado a prestar dicho servicio
militar. Situación que ha cambiado con la ley N° 27178 que ahora da la
facultad para elegir si el joven desea realizar servicio militar, eso gracias a la
intervención de la Defensoría del Pueblo.

Ley del Servicio Militar N° 27178

Articulo 6.- De la prohibición del reclutamiento forzoso

Queda prohibido el reclutamiento forzoso como procedimiento de


captación de personal para ser incorporado al servicio en el activo.

9. El derecho a no ser detenido por deudas.

Constituye un derecho fundamental en que la persona no puede ser detenida


por deudas; sin embargo, la excepción se encuentra en el caso de alimentos,
que llevado el proceso correspondiente el obligado rehúye al pago de las
mismas, razón por la cual, en el proceso penal por omisión a la asistencia
familiar el Juez Penal puede ordenar la detención del obligado.

JURISPRUDENCIA

21
EXP. N° 3544-2004-HC/TC

Antecedentes

Con fecha 21 de mayo de 2004, el recurrente interpone acción de hábeas


corpus contra el titular del Decimonoveno Juzgado Laboral de Lima,
doctor Sandro Alberto Núñez de Paz; la titular a cargo del Decimocuarto
Juzgado Penal de Lima, doctora Claudia Almenara Álvarez; y la titular a
cargo del Tercer Juzgado Penal para Procesos en Reserva, doctora Sonia
Pacora Portilla. Manifiesta que mediante orden judicial se ordenó a la
empresa Fuerzas Especiales de Resguardo, Seguridad y Apoyo Delta
S.A., de la que es Gerente General, el pago de los beneficios sociales de
don Teobaldo Lima Quispe Huamán y que, ante el impago de los mismos,
el titular del Decimonoveno Juzgado Laboral de Lima lo denunció por el
delito de violación a la libertad de trabajo, iniciándosele proceso ante el
Decimocuarto Juzgado Penal de Lima. Asimismo, señala que la Juez a
cargo del Tercer Juzgado Penal para Procesos en Reserva ordenó su
inmediata ubicación y captura. Alega que tales hechos vulneran el
principio de legalidad penal, reconocido en el artículo 2, inciso 24, literal
“d”, de la Constitución Política, puesto que el delito que se le atribuye,
tipificado en el artículo 168 del Código Penal, sanciona a quien “incumple
resoluciones dictadas por la autoridad competente”, encontrándose
excluida de ello la “autoridad jurisdiccional”. Agrega que tal supuesto solo
es aplicable en materia de violación de libertad de trabajo, y no en el caso
de deudas o de obligaciones de dar sumas de dinero dispuestas por el
Poder Judicial, por lo que, a su juicio, también se ha violado la prohibición
constitucional de la prisión por deudas.

Realizada la investigación sumaria, la titular del Decimocuarto Juzgado


Penal de Lima sostiene que no constituye violación o amenaza de
violación de derechos constitucionales abrir instrucción contra una
persona previamente denunciada por el Ministerio Público. Por su parte,
la titular del Tercer Juzgado Penal para Procesos en Reserva manifiesta

22
que el accionante fue declarado reo ausente en el proceso seguido en su
contra por el delito contra la libertad de trabajo ante el Decimocuarto
Juzgado Penal de Lima, derivándose los actuados a su despacho a
efectos de que dispusiera su ubicación y captura.

El Trigésimo Sexto Juzgado Penal de Lima, con fecha 2 de junio de 2004,


declara improcedente la demanda, por considerar que, de conformidad
con el inciso 2) del artículo 6° de la Ley N.º 23506, no proceden las
acciones de garantía contra resoluciones judiciales emanadas de
procedimiento regular.

La recurrida confirma la apelada estimando que la calificación del delito


no es materia que pueda ser dilucidada en un proceso constitucional, pues
ello es competencia exclusiva de la justicia ordinaria.

FUNDAMENTOS

1. Sin ingresar a evaluar el fondo de la controversia, este Tribunal


considera que debe desestimarse, por prematura, la demanda. En
efecto, conforme se ha acreditado de autos, el recurrente ha alegado
la excepción de naturaleza de acción, la misma que, después de
haberse declarado infundada, fue apelada, no advirtiéndose en autos
que el recurso haya sido resuelto. Por lo demás, tampoco se ha
acreditado que exista una sentencia condenatoria que tenga la
condición de firme.

2. Respecto de la alegada violación de la interdicción de la prisión por


deudas, este Colegiado considera que si bien el artículo 2, inciso 24,
literal “c”, de la Constitución Política vigente establece como uno de los
contenidos constitucionalmente garantizados de la libertad y seguridad
personales, que “no hay prisión por deudas”, lo que garantiza al
ciudadano frente a privaciones de la libertad individual por
incumplimiento de obligaciones cuyo origen sea de carácter civil, en el
presente caso, la resolución judicial que ordena la ubicación y captura
del accionante no se funda en el incumplimiento de pago, sino en su
condición de reo contumaz.

23
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad
que le confiere la Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

Declarar INFUNDADA la demanda.

10. El derecho a no ser privado del documento nacional de identidad, así


como de obtener el pasaporte o su renovación dentro o fuera de la
República.

Toda persona tiene el derecho a la identificación, razón por la cual no se le


puede privar del único documento que acredita su personalidad como el
documento nacional de identidad, digo único, porque mediante este se
realiza todos los actos privados y públicos de la persona.

11. El derecho a no ser incomunicado sino en los casos establecidos por


el literal “g” del inciso 24) del artículo 2 de la Constitución.

El facultando para disponer la incomunicación de una persona es el Juez en


el correspondiente proceso penal, siempre y cuando sea necesario para el
esclarecimiento de un delito y por tiempo limitado, norma que se encuentra
su desarrollo en el actual Código de Procedimientos Penales.

12. El derecho a ser asistido por un abogado defensor libremente elegido


desde que se es citado o detenido por la autoridad policial u otra, sin
excepción.

Constituye un derecho no solo tomar conocimiento de los hechos que se


imputan sino también ser asistido por abogado de su elección, en caso que
la persona carezca de medios económicos el estado le proporciona a dicho
profesional, que es el defensor de oficio, claro está, que esta facilidad se
presenta en el ámbito penal. En el desarrollo de los procesos penales se ha
apreciado que como una maniobra dilatoria que el defensor designado
inasiste a las audiencias, postergando las mismas, situación que puede ser

24
corregida con el nombramiento del defensor de oficio, en caso que se
evidencia una maniobra dilatoria.

Este derecho en caso que se vulnere debe ser protegido por el Habeas
Corpus conexo.

JURISPRUDENCIA

EXP. N° 2028-2004-HC/TC

Arequipa, 5-7 -2014

Antecedentes

La accionante, con fecha 8 de marzo de 2004, interpone hábeas corpus


contra el Juez del Octavo Juzgado Penal Colectivo con Reos en Cárcel de
Arequipa, don Carlos Mendoza Banda, sosteniendo que es procesada por el
delito de terrorismo (Expediente N° 2181-2003), y que desde el 12 de enero de
2004 ha presentado recursos ante el Juzgado Penal demandado que no han sido
admitidos por carecer de firma de letrado, hecho que vulnera el derecho
constitucional de defensa, reconocido en el artículo 139°, inciso 14) de la
Constitución Política del Perú.

Realizada la investigación sumaria, el Juez emplazado rinde su


declaración explicativa negando los cargos.

El Quinto Juzgado Especializado en lo Penal de Arequipa, con fecha 11


de marzo de 2004, declaró fundada la demanda, por estimar que el texto del
artículo 8°.2 de la Convención Americana de Derechos Humanos establece el
derecho del inculpado a defenderse personalmente o a ser asistido por un
defensor de su elección.

La recurrida revoca la apelada y, reformándola, declara improcedente la


demanda, por considerar que la doble dimensión (formal y material) que
conforma el derecho de defensa solamente puede ser ejercida por el inculpado,
como un todo, cuando éste a la vez tiene la condición de abogado, debidamente

25
capacitado y habilitado conforme a la ley; por consiguiente, está facultado a
defenderse personalmente.

FUNDAMENTOS

1. Delimitación del petitorio

a) El objeto de la demanda es que se tutele el derecho de defensa de la


accionante, alegando que en la causa penal que se le sigue ha presentado
diversos recursos que han sido rechazados por carecer de firma de
letrado.

2. Materia de controversia constitucional: El derecho de defensa

b) La Constitución Política del Perú, en su artículo 139°, inciso 14), reconoce


el derecho de defensa. El Tribunal Constitucional considera que el
principio de no ser privado del derecho de defensa en ningún estado del
proceso, constituye una de las condiciones indispensables para que un
proceso judicial sea realizado con arreglo al debido proceso.

c) El ejercicio del derecho de defensa, de especial relevancia en el proceso


penal, tiene una doble dimensión: una material, referida al derecho del
imputado de ejercer su propia defensa desde el mismo instante en que
toma conocimiento de que se le atribuye la comisión de determinado
hecho delictivo; y otra formal, lo que supone el derecho a una defensa
técnica, esto es, al asesoramiento y patrocinio de un abogado defensor
durante todo el tiempo que dure el proceso. Ambas dimensiones del
derecho de defensa forman parte del contenido constitucionalmente
protegido del derecho en referencia. En ambos casos, se garantiza el
derecho a no ser postrado a un estado de indefensión.

d) Al respecto, en casos análogos al de autos, el Tribunal Constitucional ha


afirmado anteriormente (Expediente N.° 1323-2002-HC/TC), que ambas
dimensiones del derecho de defensa pueden ser ejercidas por un
abogado que, al mismo tiempo, es procesado. Para ello, es preciso que
el letrado esté debidamente capacitado y habilitado conforme a ley; y, en
particular, que no esté comprendido en ninguno de los impedimentos
previstos en los artículos 285°, 286° y 287° del Texto Único Ordenado de
la Ley Orgánica del Poder Judicial.

26
e) En otras palabras, reconocer el ejercicio del derecho de defensa en forma
integral, a un procesado que no ostenta la calidad de abogado, implicaría
someterlo a un estado de indefensión por ausencia de una asistencia
letrada, versada en el conocimiento del Derecho y de la técnica de los
procedimientos legales, situación que, además, quebranta el principio de
igualdad de armas o igualdad procesal de las partes.

f) Por lo expuesto, no se ha vulnerado el derecho constitucional invocado en


la demanda, puesto que la demandante puede ejercer personalmente su
defensa en los momentos procesales que le garantiza la ley penal de la
materia, sin perjuicio de ser asistida por un abogado de su elección, o en
todo caso, contar con un defensor de oficio asignado por el Estado.

g) Siendo así, las resoluciones judiciales que resolvieron negativamente


las peticiones en que la demandante ejerce su autodefensa, no resultan
contrarias a la ley, ni son incompatibles con las normas constitucionales
de la materia.

Por los fundamentos expuestos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad


que le confiere la Constitución Política del Perú,

HA RESUELTO

Declarar INFUNDADA la demanda de hábeas corpus.

13. El derecho a retirar la vigilancia del domicilio y a suspender el


seguimiento policial, cuando resulten arbitrarios o injustificados.

Este derecho puede ser protegido por el Habeas Corpus restringido que
tiende a eliminar las perturbaciones o molestias al derecho a la libertad de
locomoción.

El derecho en comentario puede resultar arbitrario o injustificado cuando no


es razonable de la comisión de un delito, si le está permitido a la policía
efectuar los mismos, considero que ello es posible, no obstante, es necesario
evaluar la razonabilidad y proporcionalidad de la misma en caso en concreto.

27
JURISPRUDENCIA

EXP. N° 2648-2003-HC/TC

Lima, 29-11-2014

Antecedentes

Con fecha 18 de junio de 2003, los recurrentes Freddy Horacio Ara Ara y
Felipe Santiago Miranda Limache interponen acción de hábeas corpus contra el
Procurador Anticorrupción de Tacna, César Augusto Raffo Palza, y contra el
Presidente de la Asociación de Residentes del Distrito de Estique Pampa, César
Rivera Montálico, con el objeto que cese la afectación de su derecho a la libertad,
que se respete la inviolabilidad de su domicilio y se suspenda el seguimiento
policial que se le aplica a ambos. Alegan que los accionados emitieron
declaraciones en todos los medios de comunicación con el propósito de
amedrentarlos, restringiéndoles su derecho constitucional de elegir libremente el
lugar de su residencia; también que se refieren a ellos como “golondrinos” que
variaron su domicilio real, a efectos de influir en los comicios electorales.
Finalmente, aducen que los accionados arbitrariamente han solicitado
información sobre ellos a la Reniec, y que han dispuesto constatación y vigilancia
policial en sus domicilios, excesos que lesionan sus derechos constitucionales.

Realizada la investigación sumaria, los accionantes se ratifican en el


contenido de su demanda; alegando que los emplazados al referirse a ellos, en
declaraciones que como autoridades rinden en los medios de comunicación, los
tratan como si fueran culpables, sin tomar en cuenta la presunción de inocencia,
lo cual atenta contra su derecho a elegir libremente el lugar de su residencia, así
como vulnera la inviolabilidad de su domicilio y restringe su libertad ambulatoria.
En tanto que los emplazados no rinden sus declaraciones indagatorias pese a
estar válidamente notificados, a fojas 41/44.

El Juzgado Mixto de Tarata, con fecha 14 de mayo de 2004, declaró


infundada la demanda por considerar que no se ha acreditado, ni probado, la
agresión de los derechos constitucionales invocados.

La recurrida confirmó la apelada por los mismos argumentos.

28
FUNDAMENTOS

1. Los accionantes recurren al hábeas corpus para buscar tutela a su derecho


de elegir libremente su lugar de residencia, que consideran vulnerado por las
declaraciones periodísticas radiales y escritas vertidas por los emplazados
en ejercicio de sus cargos; a las cuales les atribuyen fines persecutorios.

2. El hábeas corpus es un mecanismo procesal específico de tutela de la


libertad y seguridad personales, y de derechos conexos, que se considera
restringido –de acuerdo a la doctrina- cuando se produce una contínua y
pertinaz limitación de la libertad y seguridad personal, como es la restricción
a la libertad de tránsito realizada por un particular o autoridad, el seguimiento
policial, las reiteradas citaciones de la autoridad policial o las permanentes
retenciones por control migratorio, buscándose el cese de la afectación
contínua.

3. Del estudio de autos se advierte que, ante la proximidad del proceso electoral,
que culminara con el sufragio de fecha 17 de noviembre de 2002, muchos
ciudadanos efectuaron cambios domiciliarios masivos hacia la localidad de
Estique Pampa y Tarucachi; lo cual fue considerado por los accionados como
la exteriorización de voluntad de los votantes destinados a influenciar en los
referidos comicios, conforme lo expresaron en sus declaraciones
periodísticas, que obran de fojas 78 a 84 de autos.

En tal sentido, no se acredita que las declaraciones vertidas por éstos a los
medios periodísticos lesionen la libertad locomotora o impidan el derecho al
libre tránsito de los accionantes, o que éstas transgredan su derecho a elegir
libremente el lugar de su residencia, el cual es ejercido por ambos en forma
irrestricta, conforme se acredita en la demanda como domicilio real la Calle
Central N. º 57 del Distrito de Estique Pampa. En consecuencia, este
Colegiado estima que, al no acreditarse la vulneración constitucional que
sustenta la demanda, resulta de aplicación el artículo 2. º contrarius censu
de la Ley de Hábeas Corpus y Amparo N.º 23506.

Por los fundamentos expuestos, el Tribunal Constitucional, con la


autoridad que le confiere la Constitución Política del Perú,

29
HA RESUELTO

Declarar INFUNDADA la acción de hábeas corpus.

14. El derecho a la excarcelación de un procesado o condenado, cuya


libertad haya sido declarada por el juez.

Este derecho tiene que ver con la libertad declarada por el juez, que ante ello
no se proceda a la libertad del procesado o condenado, obviamente se trata
de una conducta renuente en dar cumplimiento a un mandato judicial.

JURISPRUDENCIA

EXP. N° 549-2004-HC/TC

Lima, 21-1-2005

Antecedentes

La recurrente, con fecha 10 de setiembre de 2003, interpone acción de


hábeas corpus a favor de su patrocinado Manuel Rubén Moura García, contra
los vocales de la Segunda Sala Penal Para Procesos con Reos en Cárcel de
la Corte Superior de Justicia de Lima, integrada por Biaggi, Izaga y
Saquicuray, con el objeto que se ordene la inmediata libertad del
beneficiario, por exceso de detención. Aduce que el favorecido fue detenido
el día 18 de febrero de 2003 en la ciudad de Tarapoto, e internado el 20 de
marzo del mismo año en el Establecimiento Penal Miguel Castro Castro, sin
que a la fecha se le haya juzgado de conformidad al artículo 321.º del Código
de Procedimientos Penales; por lo que solicita su excarcelación, dado que
tanto la detención indefinida que lo aqueja como el proceso penal sin duración
determinada que se le sigue, transgreden sus derechos constitucionales a la
libertad individual y al debido proceso en el extremo de ser juzgado en un
plazo razonable.

30
Alega que contra el beneficiario se dictó mandato de detención y que, al haber
transcurrido 50 meses sin haberse expedido sentencia, este Tribunal dispuso
su libertad mediante pronunciamiento recaído en el Expediente N.º 961-2000-
HC; siendo excarcelado con fecha 19 de enero de 2001. Alega, también, que
luego su patrocinado, en calidad de reo libre, asistió a las audiencias públicas
señaladas por la sala emplazada hasta la fecha de lectura de sentencia,
diligencia judicial a la cual no pudo concurrir por encontrarse mal de salud,
pero que éste, luego, solicitó se señale nueva fecha para dicha diligencia, el
cual fue denegado. Finalmente, alega que el favorecido ya tenía la condición
de reo libre por resolución expedida por el Tribunal Constitucional, y que, al
no existir mandato de detención definitiva dictado en su contra, dicha
condición jurídica aún subsiste, por lo que su detención ha devenido en
arbitraria e ilegal.

FUNDAMENTOS

1. La accionante solicita que se ordene la inmediata excarcelación del


favorecido porque considera que su tardío juzgamiento, pese a tratarse
de un proceso reservado, sumado al hecho de que no se haya expedido
sentencia, lesiona sus derechos constitucionales. En tal sentido, el derecho
que se alega como vulnerado es el de no juzgado dentro de un plazo
razonable.

DELIMITACIÓN DEL PETITORIO

2. Del contenido de la demanda se infiere un doble petitorio: primero, solicita


un pronunciamiento sobre una supuesta vulneración al debido proceso en
el extremo de tramitación in limite del proceso penal seguido en su contra;
y segundo, un pronunciamiento respecto de una presunta detención
arbitraria sin previo mandato judicial.

El derecho a ser juzgado sin dilaciones indebidas

3. En relación al derecho a ser juzgado sin dilaciones indebidas, este Tribunal


considera pertinente recordar que el derecho a que una persona sea juzgada
dentro de un plazo razonable no se encuentra expresamente contemplado en
la Constitución. Sin embargo, se trata de un derecho que coadyuva el pleno
respeto de los principios de proporcionalidad, razonabilidad, subsidiariedad,

31
necesidad, provisionalidad y excepcionalidad, que debe guardar la duración
de un proceso para ser reconocido como constitucional. Se trata,
propiamente, de una manifestación implícita del derecho al debido proceso y
la tutela judicial efectiva reconocida en la Carta Fundamental (artículo 139 3
de la Constitución) y, en tal medida, se funda en el respeto a la dignidad de
la persona humana.

4. Es necesario precisar que el derecho a la razonabilidad del plazo de la prisión


preventiva es distinto –tanto en su contenido como en sus presupuestos– del
derecho a la razonabilidad del plazo del proceso en su totalidad, al que hace
alusión el artículo 8°1 de la Convención Americana.

Por lo demás, la interpretación que permite a este Tribunal reconocer la


existencia implícita del referido derecho en la Constitución, se encuentra
plenamente respaldada por su Cuarta Disposición Final y Transitoria, que
exige que las normas relativas a los derechos y las libertades que la
Constitución reconoce se interpreten de conformidad con los tratados sobre
derechos humanos ratificados por el Perú.

5. Al respecto, debe señalarse que existen diversos tratados en materia de


derechos humanos, ratificados por el Estado, que sí reconocen
expresamente este derecho. Tal es el caso del artículo 9°3 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que establece que “toda
persona detenida tendrá derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable
o a ser puesta en libertad”. Por su parte, el artículo 7°5 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, reconoce el derecho de “toda persona
detenida o retenida a ser juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta
en libertad, sin perjuicio de que continúe el proceso”.

Según el artículo 9.4 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos


"Toda persona que sea privada de libertad en virtud de detención o prisión
tendrá derecho a recurrir ante un tribunal, a fin de que éste decida a la
brevedad posible sobre la legalidad de su prisión y ordene su libertad si la
prisión fuera ilegal".

A mayor abundamiento, el artículo 8.1 de la Convención establece que:

32
Toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías
y dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal competente,
independiente e imparcial, establecido con anterioridad por la ley,
en la sustanciación de cualquier acusación penal formulaba contra
ella, o para la determinación de sus derechos y obligaciones de
orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter.

5. En tal sentido, el principio de “plazo razonable” al que hacen referencia los


artículos 7.5 y 8.1 de la Convención Americana, tiene como finalidad impedir
que los acusados permanezcan largo tiempo bajo acusación y asegurar que
ésta se decida prontamente.

6. En consecuencia, el derecho a que el proceso tenga un límite temporal


entre su inicio y fin, forma parte del núcleo mínimo de derechos reconocido
por el sistema internacional de protección de los derechos humanos, y, por
tanto, no puede ser desconocido.

Esta sentencia se ocupa sólo del segundo de los referidos derechos, es


decir, del derecho de toda persona a ser juzgada dentro de un plazo
razonable, esto es, el derecho de todo justiciable de no padecer dilaciones
indebidas, o, dicho de otro modo, la obligación del Estado de proveer
recursos judiciales efectivos.

Razonabilidad de la duración de un proceso penal

7. Es evidente la imposibilidad de que en abstracto se establezca un único


plazo a partir del cual la tramitación de un proceso pueda reputarse como
irrazonable. Ello implicaría asignar a los procesos penales una uniformidad
objetiva e incontrovertida, supuesto que es precisamente ajeno a la grave y
delicada tarea que conlleva merituar la eventual responsabilidad penal de
cada uno de los individuos acusados de la comisión de un ilícito.

8. Este criterio es compartido, por ejemplo, por el Tribunal Europeo de Derechos


Humanos (TEDH), al referir que “el plazo razonable (...) no puede traducirse
en un número fijo de días, semanas, meses o años, o en varios períodos
dependiendo de la gravedad del delito" (Caso Stogmuller. Sentencia del 10 de
noviembre de 1969, párrafo 4).

33
En tal sentido, para determinar si dicha razonabilidad ha sido rebasada, es
preciso atenerse a las específicas circunstancias de cada caso concreto.

9. Sin embargo, la imposibilidad de establecer un plazo único e inequívoco para


evaluar la razonabilidad o irrazonabilidad del tiempo de duración de un
proceso, no impide el establecimiento de criterios o pautas que, aplicadas a
cada situación específica, permitan al juez constitucional determinar la
afectación del derecho constitucional a ser juzgado más allá del tiempo
razonablemente necesario. A continuación, el Tribunal procede a desarrollar
los referidos criterios.

Criterios de evaluación para determinar la razonabilidad

10. Sobre este tema, la Corte Interamericana, siguiendo el criterio expuesto por
el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ha señalado que “se debe tomar
en cuenta tres elementos para determinar la razonabilidad del plazo en el
cual se desarrolla el proceso: a) la complejidad del asunto, b) la actividad
procesal del interesado y c) la conducta de las autoridades judiciales”
(Sentencia de la CIDH, Caso Suárez Rosero, de 12 de noviembre de 1997,
fund. 72).

a) La complejidad del asunto

11. En relación a la complejidad del asunto, este Tribunal considera pertinente


recordar, tal como lo hiciera en la sentencia recaída en el caso Berrocal
Prudencio (Expediente N°. 2915-2004-HC/TCL ), que para valorar la
complejidad de un caso es menester tomar en consideración factores tales
como la naturaleza y gravedad del delito, los hechos investigados, los
alcances de la actividad probatoria para el esclarecimiento de los eventos, la
pluralidad de agraviados o inculpados, o algún otro elemento que permita
concluir, con un alto grado de objetividad, que la dilucidación de una
determinada causa resulta particularmente complicada y difícil.

b) Actividad procesal del interesado

12. En lo que respecta a la valoración de la actividad procesal del procesado, a


efectos de determinar la razonabilidad del plazo, es preciso distinguir el uso
regular de los medios procesales que la ley prevé y la falta de cooperación
mediante la pasividad absoluta del imputado (muestras ambas del ejercicio

34
legítimo de los derechos que el Estado Constitucional permite), de la
denominada “defensa obstruccionista” (signo inequívoco de la mala fe del
procesado y, consecuentemente, recurso repudiado por el orden
constitucional).

En consecuencia, “Lla demora sólo puede ser imputable al acusado si éste


ha abusado de su derecho a utilizar los resortes procesales disponibles, con
la intención de atrasar el procedimiento” (Informe N.° 64/99, Caso 11.778,
Ruth Del Rosario Garcés Valladares. Ecuador, 13 de abril de 1999.
Asimismo, Caso Wemhoff, TEDH, párrafo 2; y Caso Neumeister, TEDH,
párrafo 2).

13. En reiterada jurisprudencia este Colegiado ( Caso Bozzo Rotondo


Expediente N°. 0376-2003-HC/TC, FJ. 9 C) ha sostenido que “[s]i bien todo
procesado goza del derecho fundamental a la no autoincriminación, una de
cuyas manifestaciones incluso autoriza al inculpado a guardar un absoluto
silencio y la más imperturbable pasividad durante el proceso, en el correcto
supuesto de que debe ser la parte acusatoria la encargada de desvanecer la
inocencia presunta, ello no le autoriza para que mediante actos positivos se
desvíe el camino del aparato estatal en la búsqueda de la verdad dentro del
proceso”.

En este orden de ideas, podría merituarse como defensa obstruccionista


todas aquellas conductas intencionalmente dirigidas a obstaculizar la
celeridad del proceso, sea la interposición de recursos que, desde su origen
y de manera manifiesta, se encontraban condenados a la desestimación, sea
las constantes y premeditadas faltas a la verdad que desvíen el adecuado
curso de las investigaciones, entre otros. En todo caso, corresponde al juez
penal demostrar la conducta obstruccionista del procesado.

c) Actuación de los órganos judiciales: PRIORIDAD Y DILIGENCIA


DEBIDA

14. En relación a la actuación de los órganos judiciales, este Tribunal, en


reiterada jurisprudencia (Caso Berrocal Prudencio Expediente N°. 2915-
2004-HC/TC), ha sostenido que será preciso evaluar el grado de celeridad
con el que se ha tramitado el proceso, sin perder de vista en ningún momento

35
el especial celo que es exigible a todo juez encargado de dilucidar una causa
en la que se encuentra un individuo privado de su libertad. En tal sentido,
serían especialmente censurables, por ejemplo, la demora en la tramitación
y resolución de los recursos contra las decisiones que imponen o mantienen
la detención preventiva; las indebidas e injustificadas acumulaciones o
desacumulaciones de procesos; o, como estableciera el TEDH, los repetidos
cambios de juez instructor, la tardanza en la presentación de un peritaje o en
la realización de una diligencia en general (Caso Clooth, párrafo 45).

15. En cuanto a la duración in limite del proceso penal, que invoca el


accionante, de autos se advierte que el actor es procesado por los delitos
de tráfico ilícito de drogas y peligro común, en la modalidad de tenencia
ilegal de armas, Expediente N°1826-2000, en el cual se dictara mandato de
detención; siendo excarcelado al declararse fundado el hábeas corpus
interpuesto por exceso de detención. Concurriendo, luego, en forma
continua, durante más de un año, a las audiencias públicas de su
juzgamiento, iniciado el 15 de junio de 2001, hasta, inclusive, el día 8 de
julio de 2002, fecha en la cual se le notifica su concurrencia obligatoria a la
diligencia de lectura de sentencia, bajo apercibimiento de revocarse la
libertad que viene gozando, conforme se acredita de las Actas de Audiencia
que en copias certificadas obran en autos de fojas 140 a fojas 157.

16. No obstante ello, enterado que el representante del Ministerio Público


durante su requisitoria oral solicitó que se le impusiera la pena de cadena
perpetua, no concurre a dicha diligencia señalada para el día 11 de julio de
2002, aduciendo, mediante un certificado médico, padecer de enterocolitis
aguda, el cual, en aplicación del artículo 321.º del Código de Procedimientos
Penales, es resuelto inmediatamente siendo declarado reo contumaz a
solicitud fiscal, reservándose su juzgamiento y disponiéndose su captura,
conforme se acredita de autos de fojas 201 a fojas 203.

De lo cual se colige que la sala accionada, al disponer la reserva del proceso


en lo que respecta al accionante, respetó el principio constitucional de no
ser condenado en ausencia, enunciado en el artículo 139º inc. 14 de la
norma fundamental.

36
17. Por consiguiente, está acreditado que las dilaciones indebidas del proceso
penal no son imputables a la negligencia del Colegiado que conoce del
proceso, sino que la demora es atribuible al accionante, quien abusando de
su derecho a utilizar los resortes procesales disponibles, con la intención de
atrasar la imposición de la su condena, no concurre a la diligencia de lectura
de sentencia.

Del derecho a la libertad individual

18. En cuanto a la presunta detención arbitraria invocada, del examen de la


resolución, que obra a fojas 165 de autos, se advierte que no existen
elementos de convicción que permitan aseverar que el mandato de
detención se haya dictado en forma subjetiva, arbitraria e inconstitucional.
Antes bien, ésta, al disponer su internamiento en un establecimiento penal,
se adecuó a las condiciones legales que establece el artículo 135° del
Código Procesal Penal. Esto es, prognosis de pena, peligro procesal y
suficiencia probatoria.

Tanto más, si, conforme refiere la cuestionada, el Colegiado, al advertir de


autos la existencia de elementos de prueba que vinculan al actor con los
hechos imputados, asimismo, que la sanción a imponerse superaría los
cuatro años de pena privativa de libertad y la evidenciada actitud de evadir
la acción de la justicia demostrada en anterior oportunidad, procedió a dictar
la medida. De lo cual se colige que los criterios que sustentan la detención y
el posterior internamiento del accionante, en un establecimiento penal, son
legítimos. En consecuencia, el demandante se encuentra detenido por
mandamiento escrito y motivado del juez.

Por los fundamentos expuestos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad


que le confiere Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

Declarar INFUNDADA la demanda.

A. El derecho a que se observe el trámite correspondiente


cuando se trate del procedimiento o detención de las

37
personas, a que se refiere el artículo 99 de la
Constitución.

Nuestra carta política contiene procedimientos de acusación


constitucional:

El antejuicio político

Constituye un beneficio a que tiene derecho el presidente de


la república, los congresistas, los ministros de estado, los
miembros del tribunal constitucional los miembros del
consejo nacional de la magistratura, los vocales de la corte
suprema, los fiscales supremos, el defensor del pueblo y el
controlador general de la república, de no ser procesados
por los tribunales ordinarios, si previamente no han sido
sometidos a un procedimiento previamente regulado ante el
congreso, donde se los hechos que se imputan tienen
contenido penal, esto es, que se les reputa una
responsabilidad penal.

El juicio político

Es la sanción política contra los altos funcionarios del estado


por responsabilidades políticas que cometan el ejercicio de
sus funciones, en lo que se denomina acusación
constitucional.

El artículo es comentario tiene que ver con el antejuicio


constitucional; asimismo se ha legislado sobre materia de la
manera siguiente:

Articulo 1.- titular de la investigación preliminar

El fiscal de la nación puede realizar investigaciones


preliminares al procedimiento de acusación constitucional
por la presunta comisión de delitos de función atribuidos a
funcionarios del estado comprendidos en el Artículo 99 de la
constitución.

38
El plazo de la investigación preliminar no excederá de 60
(sesenta) días naturales. En caso de encontrar evidencias o
indicios razonables de la comisión de los delitos a que se
refiere el párrafo procedente, el Fiscal de la Nación formula
la denuncia constitucional correspondiente, adjuntando
copia autentica de los actuados en dicha investigación.

Artículo 2.- Medidas limitativas de derecho

Los funcionarios del Estado comprendidos en el Artículo 99


de la Constitución pueden ser objeto de las medidas
limitativas de derechos previstas en la Ley N° 27379. Esta
disposición no es aplicable a los funcionarios mencionados
en el primer párrafo del Artículo 93 de la Constitución.

Están excluidas de las medidas limitativas de derechos las


previstas en el Artículo 143 del código procesal penal, así
como las establecidas en el Artículo 2 de la Ley N° 27379
en su inciso 1) y el impedimento de salir de la localidad en
donde domicilie o del lugar que se le fije previsto en su inciso
2).

El fiscal de la nación solicita la aplicación de las medidas


limitativas de derechos al vocal titular menos antiguo de la
sala penal de la corte suprema, el cual puede concederlas
mediante resolución motivada. Así mismo, puede pedir el
levantamiento del secreto bancario y la reserva tributaria sin
requerir autorización judicial.

Las subcomisiones investigadoras designadas por la


comisión permanente, esta última o el pleno del congreso,
según corresponda, pueden requerir al vocal titular menos
antiguo de la sala penal de la corte suprema la cesación,
modificación o imposición de las medidas limitativas
indicadas en el presente artículo, desde el inicio del
procedimiento de acusación constitucional y hasta que se
comunique al fiscal de la nación la resolución del congreso

39
que pone fin al procedimiento de acusación constitucional.
En caso de resolución acusatoria de contenido penal
aprobada por el congreso, la vigencia de dichas medidas se
mantiene hasta 30 (treinta) días naturales después de
publicada la resolución acusatoria.

JURISPRUDENCIA

EXP. N° 1011-2000-HC/TC

Lima, 18-01-2001

Antecedentes

El accionante interpone acción de hábeas corpus a favor de


don Franciso Javier Errázuriz Talavera, contra doña Nilda
Egocheaga Ferrel, Jueza del Trigésimo Cuarto Juzgado
Especializado en lo Penal de Lima, ante la amenaza de la
libertad individual al haber dictado un Auto de Apertura de
Instrucción contra el beneficiario, no obstante asistirle la
prerrogativa de inmunidad parlamentaria como Senador de
la República de Chile. Afirma que dicha prerrogativa
configura un impedimento procesal para la apertura de
instrucción penal y que su inobservancia conculca los
principios del debido proceso jurisdiccional y el que ninguna
persona puede ser sometida a procedimiento distinto a los
previamente preestablecidos por ley, así como el derecho
de defensa

La emplazada manifiesta que sólo los Jefes de Estado y Agentes Diplomáticos


están exentos de las leyes peruanas, conforme a los artículos 297º y 298º del
Código de Bustamante, y que su inmunidad es diferente a la inmunidad
parlamentaria; que el antejuicio "únicamente es aplicable a los congresistas
peruanos"; que el artículo 343º del citado código es una excepción, y, que,

40
según el artículo 10º del Código Penal, las prerrogativas de ciertas personas
por su función o cargo, deben de estar taxativamente previstas.

El Primer Juzgado Corporativo Transitorio Especializado en Derecho Público,


a fojas cuarenta, con fecha veinticinco de abril de dos mil, declaró
improcedente la acción de hábeas corpus, por considerar que sólo los Jefes
de Estado y los Agentes Diplomáticos están exentos de las leyes peruanas
por motivos de función, y que la inmunidad de éstos es diferente a la
inmunidad parlamentaria; que el antejuicio es sólo aplicable a congresistas
peruanos; que el artículo 10º del Código Penal establece que las prerrogativas
deben estar taxativamente previstas en las leyes o los tratados
internacionales, no existiendo ninguno aplicable al beneficiario, y, que,
tratándose de un proceso penal en curso, las anomalías deben resolverse
dentro del mismo proceso.

FALLA

REVOCANDO la recurrida, que, confirmando la apelada, declaró


improcedente la demanda, y, reformándola, declara FUNDADA la acción de
hábeas corpus; en consecuencia, dispone se deje sin efecto el auto apertorio
de instrucción en el extremo que comprende a don Francisco Javier Errázuriz
Talavera, Senador de la República de Chile, como presunto responsable
penal en el proceso signado con el Expediente N.° 724-99, seguido ante el
Trigésimo Cuarto Juzgado Especializado Penal de Lima; ordena así mismo,
se deje sin efecto toda medida restrictiva de su libertad que dentro del proceso
mencionado se haya dictado en su contra, no siendo de aplicación el artículo

41
11° de la Ley N.° 23506. Dispone la notificación a las partes, su publicación
en el diario oficial El Peruano y la devolución de los actuados.

15. El derecho a no ser objeto de una desaparición forzada.

El derecho a no objeto de desaparición forzosa debe protegerse mediante el


Habeas Corpus instructivo, mediante el juez constitucional debe agotar los
medios para ubicar a la persona desaparecida.

16. El derecho del detenido o recluso a no ser objeto de un tratamiento


carente de razonabilidad y proporcionalidad, respecto de la forma y
condiciones en que cumple el mandato de detención o la pena.

También procede el hábeas corpus en defensa de los derechos


constitucionales conexos con la libertad individual, especialmente cuando se
trata del debido proceso y la inviolabilidad del domicilio.

Como ya se ha mencionado no se trata de una lista cerrada de derechos


susceptibles de ser protegidos por el proceso de Habeas Corpus.

JURISPRUDENCIA

EXP. N°1790-2005-PHC/TC

Antecedentes

Con fecha 22 de diciembre de 2004, el recurrente interpone proceso


constitucional de hábeas corpus a favor de don Alan Michael Azizolahoff
Gate, contra el titular del Vigésimo Primer Juzgado Penal Especializado
de Lima, solicitando que se declare nula y sin efecto la orden de
impedimento de salida del país dictada en su contra con fecha 8 de julio
de 2004, debiendo oficiar de tal decisión a la División de Requisitorias de
la Policía Judicial. Refiere que mediante auto apertorio del 17 de mayo de
2004 se le inició un proceso penal en el juzgado denunciado, por el delito
contra la vida, el cuerpo y la salud – homicidio culposo, en agravio de
Maritza del Pilar Alfaro Melchiore y otros, habiéndose dictado mandato de
comparecencia restringida. Agrega que en dicho proceso el juez

42
denunciado, a solicitud de la parte civil, dictó medida cautelar de carácter
personal de impedimento de salida del país contra el beneficiario, por
considerar que existía el peligro de sustraerse a la acción de la justicia,
debido a que, si bien había rendido su declaración instructiva, lo hizo en
segunda ocasión, además de no haber asistido a las citaciones que se le
hicieron en la investigación efectuada por el Congreso de la República a
consecuencia de los trágicos sucesos acontecidos en la discoteca Utopía.
De otro lado, sostiene que dicha resolución vulnera los derechos
constitucionales del beneficiario al libre tránsito, al debido proceso y la
tutela jurisdiccional, pues el mencionado juez ordenó el impedimento de
salida del beneficiario a pesar de haber sido recusado previamente por su
abogado el día 2 de julio de 2004, sin tener en cuenta que en dicha fecha
se encontraba vigente el artículo 34.º del Código de Procedimientos
Penales, modificado por la Ley N.º 27652, que taxativamente señalaba las
diligencias judiciales que el juez recusado estaba autorizado a realizar,
entre las cuales no se encontraba la de emitir pronunciamiento sobre el
petitorio de una medida cautelar de naturaleza procesal, como es el
impedimento de salida.

FUNDAMENTOS

1. La demanda tiene por objeto que se deje sin efecto la resolución judicial de
fecha 8 de julio de 2004, que dictó impedimento de salida del país contra el
beneficiario del presente proceso constitucional.

Materia sujeta a análisis constitucional

2. En la presente resolución, este Colegiado debe llegar a determinar si la


resolución judicial que dispuso la medida de impedimento de salida del país
en contra del beneficiario ha vulnerado su derecho constitucional a la tutela
procesal efectiva y afectado su libertad individual.

Análisis del acto lesivo materia de controversia constitucional

3. En cuanto al fondo del asunto controvertido, se aprecia de lo actuado que al


beneficiario se le inició un proceso penal ante el Vigésimo Primer Juzgado
Penal Especializado de Lima, por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud
– homicidio culposo, en agravio de Maritza del Pilar Alfaro Melchiore y otros,

43
víctimas de los lamentables sucesos acontecidos en la discoteca Utopía el
20 de julio de 2002, habiéndose dictado en su contra mandato de
comparecencia restringida, mediante auto de apertura de instrucción del 17
de mayo de 2004. Posteriormente, con fecha 2 de julio de 2004, el
beneficiario, a través de su abogado, formula recusación contra el juez
denunciado, la misma que es rechazada con auto de fecha 5 de julio del
mismo año. En la misma fecha, la parte civil solicita el impedimento de salida
del país del favorecido con el presente proceso constitucional, pedido que es
resuelto el 8 del mismo mes con la resolución cuestionada.

4. De los hechos señalados en el fundamento precedente se desprende que el


juez denunciado efectivamente dictó la orden de impedimento del país
cuestionada cuando ya había sido recusado. Sin embargo, este Colegiado,
para poder determinar si dicha actuación se encuadra dentro del marco
constitucional y legal o si, a consecuencia de ella, se vulneraron los derechos
a la tutela procesal efectiva y la libertad de tránsito del procesado, considera
necesario previamente repasar los criterios vertidos sobre este derecho
fundamental, integrante de la libertad individual del beneficiario.

5. Conforme a lo establecido por este Tribunal en reiterada jurisprudencia (STC


1091-02-HC/TC y 2046-2003-HC/TC), todo derecho fundamental, como lo es
el de la libertad de tránsito, no constituye un derecho absoluto y ciertamente
tiene sus límites, pues así lo establece el artículo 2.°, inciso 11), de la
Constitución, que lo regula y también lo restringe o limita por razones de
sanidad, mandato judicial o por aplicación de la ley de extranjería. En tal
sentido, ningún derecho fundamental puede considerarse ilimitado en su
ejercicio, más aún cuando, en el presente caso, la medida cautelar impuesta
al accionante, como límite extrínseco, tiene su fundamento en la necesidad
de proteger o preservar otros bienes, valores o derechos constitucionales.

6. Asimismo, en la sentencia recaída en el Exp. N.º 2663-2003-HC/TC, este


Tribunal Constitucional señaló que el denominado hábeas corpus restringido
se emplea cuando la libertad física o de locomoción –como en el caso de
autos– es objeto de molestias, obstáculos, perturbaciones o incomodidades
que, en los hechos, configuran una seria restricción para su cabal ejercicio.

44
Es decir, que, en tales casos, pese a no privarse de la libertad al sujeto, “se
lo limita en menor grado”.

7. En ese sentido, el artículo 25.º, inciso 8), del Código Procesal Constitucional
señala que el hábeas corpus procede ante la acción u omisión que amenace
o vulnere el derecho de los nacionales o de los extranjeros residentes a
ingresar, transitar o salir del territorio nacional, salvo mandato judicial.

8. Al respecto, de conformidad con los artículos 33.° y 34.° del Código de


Procedimientos Penales, modificados por la Ley N.º 27652, vigente al
momento de ocurridos los hechos, mientras esté pendiente el incidente de
recusación, el juez emplazado puede actuar las siguientes diligencias:

❑ La inspección, por sí mismo, y con asistencia obligatoria de la persona


que desempeña el Ministerio Público y de peritos, si fuera necesario, del
lugar en que se cometió el delito; el reconocimiento e identificación de los
efectos de este.

❑ La incautación y el recojo de armas, instrumentos u objetos de cualquier


clase que tengan relación con el hecho que se investiga; la declaración
instructiva, con asistencia necesaria del defensor.

❑ La declaración de los testigos que deberá actuarse obligatoriamente en


presencia de la persona que desempeña el Ministerio Público.

❑ Las confrontaciones, los reconocimientos y la presentación de los


informes periciales, reservándose su ratificación y examen hasta que se
resuelva el incidente de recusación.

❑ Dictar la orden de detención o comparecencia, según el caso, y decretar


la medida de embargo sobre los bienes propios del inculpado que basten
para asegurar prudencialmente el pago de la reparación civil a que
hubiere lugar, mientras esté pendiente el incidente de recusación.

Asimismo, se dispone que el juez no podrá conceder libertad al inculpado


recusante sino después de estar resuelto dicho incidente.

9. Este Supremo Tribunal, en el contexto de una interpretación integradora de


los dispositivos constitucionales y legales antes señalados, no considera que
las disposiciones de los citados artículos del Código de Procedimientos

45
Penales contengan una prohibición para que un juez recusado, en tanto esté
pendiente de resolverse en forma definitiva dicho incidente, no pueda dictar
una medida cautelar de carácter personal, como lo es el impedimento de
salida del país en contra de un inculpado. Dicho impedimento de salida
deberá ser dictado atendiendo a la naturaleza de dicha medida y a las
necesidades que existan al interior de un proceso, las cuales pueden ir
graduándose de acuerdo con su desarrollo y/o al latente peligro procesal que
evidencie que el procesado pueda sustraerse a la acción de la justicia o
perturbar la actividad probatoria. En ese sentido, el juez, dentro de dicha
graduación, puede llegar incluso a dictar la orden de detención del acusado,
máxima restricción a la libertad individual.

10. Por tanto, este Colegiado considera que la medida de impedimento de salida
del país impuesta al beneficiario es compatible con las formas de restricción
a la libertad individual previstas por la Constitución, y que en su otorgamiento
no se ha vulnerado su derecho a la tutela procesal efectiva.

HA RESUELTO

Declarar IMPROCEDENTE la demanda.

17. También procede el habeas corpus en defensa de los derechos


constitucionales conexos con la libertad individual, especialmente
cuando se trata del debido proceso y la inviolabilidad del domicilio.

Como ya se ha mencionado no se trata de una lista cerrada de derechos


susceptibles de ser protegidos por el proceso de Habeas Corpus.

46
CAPÍTULO III

PROCEDIMIENTO

Artículo 26.- Legitimación

La demanda puede ser interpuesta por la persona perjudicada o por cualquier


otra en su favor, sin necesidad de tener su representación. Tampoco requerirá
firma del letrado, tasa o alguna otra formalidad. También puede interponerla la
Defensoría del Pueblo.

La legitimidad entendida como el interés para obrar aunado con la capacidad


procesal para demandar, en el proceso constitucional de Habeas Corpus es un
concepto flexible, ya que permite que otras personas o entidades diferentes al
agraviado puedan plantear la demanda.

➢ Persona Directamente Perjudicada: La persona natural directamente es


la que por propio derecho puede plantear la denuncia para iniciar el proceso
constitucional de Habeas Corpus, nótese que solo la persona natural es
quien puede ser perjudicada y no la persona jurídica, ello debido, a los
derechos que se cautelan en el Habeas Corpus tienen que ver con la
protección de los derechos inherentes de una persona física como son la
libertad física, de locomoción y otras.

➢ Tercera Persona a Favor de la Agraviada: Cuando la persona


directamente agraviada no se encuentra en la posibilidad física de plantear
el proceso Habeas Corpus puede realizarlo cualquier otra persona sin
necesidad de acreditar la representación de la afectada, usualmente se
presenta en caso de detenciones, donde el agraviado se encuentra
detenido.

47
➢ La Defensoría del Pueblo: Organismo constitucionalmente autónomo
facultado como defensor de los derechos fundamentales ante la
administración pública, esta es una atribución adicional a la que le
corresponde tener legitimidad para iniciar un proceso de Habeas Corpus,
claro está en defensa de los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Ausencia De Formalidades

Dada la naturaleza de los derechos que se cautelan la exigencia de


formalidades es mínima, no exigiéndose firma de letrado en la demanda,
pago de arancel judicial u otra no trascendental para el proceso.

Artículo 27.- Demanda

La demanda puede presentarse por escrito o verbalmente, en forma directa o


por correo, a través de medios electrónicos de comunicación u otro idóneo.
Cuando se trata de una demanda verbal, se levanta acta ante el Juez o
Secretario, sin otra exigencia que la de suministrar una sucinta relación de los
hechos.

La forma en que se presenta la demanda de Habeas Corpus puede ser:

 Por Escrito

Cuando la demanda se presenta por escrito debe indicarse en que


consiste la amenaza o violación del derecho constitucional.

o Directamente presentando la demanda

o Remitir la demanda vía correo

o A través de los medios electrónicos (correo electrónico o vía facsímil)

 Verbalmente

Cuando se formula demanda en forma verbal, el juez o secretario,


levantarán un acta donde consten en forma concreta los hechos que
motivan el petitorio.

Artículo 28.- Competencia

48
La demanda de hábeas corpus se interpone ante cualquier Juez Penal, sin
observar turnos.

La demanda de Habeas Corpus se interpone ante cualquier Juez Penal, sin


observar turnos; en caso de no existir este se interpondrá ante el Juez Mixto.

Anteriormente cuando se trataba de una detención arbitraria por orden judicial


se interponía ante la Sala Penal Superior, la misma que remitía la demanda al
Juez Penal para que la tramite y resuelva, este procedimiento era innecesario ya
que la intervención de la Sala Superior solo era para remitir el expediente, como
una mesa de partes, lo que evidentemente era una distorsión a la celeridad de
este tipo de proceso constitucional.

Artículo 29.- Competencia del Juez de Paz

Cuando la afectación de la libertad individual se realice en lugar distinto y lejano


o de difícil acceso de aquel en que tiene su sede el Juzgado donde se interpuso
la demanda este dictará orden perentoria e inmediata para que el Juez de Paz
del distrito en el que se encuentra el detenido cumpla en el día, bajo
responsabilidad, con hacer las verificaciones y ordenar las medidas inmediatas
para hacer cesar la afectación.

El código procesal constitucional ha mantenido esta norma que se encontraba


en la anterior legislación y que consiste en que los lugares alejados y de difícil
acceso del territorio nacional, el Juez de Paz pueda ser habilitado por el Juez
Penal o Mixto para que, primero verifique si la persona que sería favorecida con
el Habeas Corpus se encuentra detenida; y, segundo de comprobar la
arbitrariedad dicte las medidas necesarias e inmediatas para que cese la
afectación al derecho constitucional.

En lo que parecía que se trata de un exhorto, pero con características muy


especiales y sumarísimas.

Artículo 30.- Trámite en caso de detención arbitraria

Tratándose de cualquiera de las formas de detención arbitraria y de afectación


de la integridad personal, el Juez resolverá de inmediato. Para ello podrá
constituirse en el lugar de los hechos, y verificada la detención indebida ordenará

49
en el mismo lugar la libertad del agraviado, dejando constancia en el acta
correspondiente y sin que sea necesario notificar previamente al responsable de
la agresión para que cumpla la resolución judicial.

El Juez Penal resolverá de inmediato en los casos de detención arbitraria y


afectación de la libertad individual, para ello se constituirá en el lugar de los
hechos y verificada la detención indebida ordenara en el mismo lugar la libertad
del agraviado, dejando constancia en el acta correspondiente y sin que sea
necesario notificar previamente al responsable de la agresión para que cumpla
la resolución judicial.

Se entiende también que la detención es arbitraria cuando se dilata la liberación


de un detenido, existiendo mandato judicial para ponerlo en libertad.

Artículo 31.- Trámite en casos distintos

Cuando no se trate de una detención arbitraria ni de una vulneración de la


integridad personal, el Juez podrá constituirse en el lugar de los hechos, o, de
ser el caso, citar a quien o quienes ejecutaron la violación, requiriéndoles
expliquen la razón que motivó la agresión, y resolverá de plano en el término de
un día natural, bajo responsabilidad.

La resolución podrá notificarse al agraviado, así se encontrare privado de su


libertad. También puede notificarse indistintamente a la persona que interpuso la
demanda así como a su abogado, si lo hubiere.

En casos distintos a la detención arbitraria o vulneración a la integridad personal


el juez tiene las siguientes opciones:

✓ Constituirse en el lugar de los hechos.

✓ Citar a quien ejecuto la violación para que explique la razón de su proceder.

En ambos casos resolverá en el plazo de un día.

La resolución final se podrá notificar al agraviado así se encuentre detenido, es


obvio que el derecho reclamado no es el de detención arbitraria sino otro, o

50
notificarse al tercero que interpuso la demanda o al abogado que patrocina la
causa.

Artículo 32.- Trámite en caso de desaparición forzada

Sin perjuicio del trámite previsto en los artículos anteriores, cuando se trate de la
desaparición forzada de una persona, si la autoridad, funcionario o persona
demandada no proporcionan elementos de juicio satisfactorios sobre su
paradero o destino, el Juez deberá adoptar todas las medidas necesarias que
conduzcan a su hallazgo, pudiendo incluso comisionar a jueces del Distrito
Judicial donde se presuma que la persona pueda estar detenida para que las
practiquen. Asimismo, el Juez dará aviso de la demanda de hábeas corpus al
Ministerio Público para que realice las investigaciones correspondientes.

Si la agresión se imputa a algún miembro de la Policía Nacional o de las Fuerzas


Armadas, el juez solicitará, además, a la autoridad superior del presunto agresor
de la zona en la cual la desaparición ha ocurrido, que informe dentro del plazo
de veinticuatro horas si es cierta o no la vulneración de la libertad y proporcione
el nombre de la autoridad que la hubiere ordenado o ejecutado.

En este caso se aplica el denominado Habeas Corpus Instructivo, cuando no es


posible ubicar el paradero de una persona detenida.

Sin perjuicio de que el Juez se constituya en el lugar de los hechos o citar a


quienes ejecutaron la violación, el Juez debe adoptar las medidas necesarias
cuando la demandada no proporcione datos sobre el paradero del desaparecido,
incluso se puede comisionar a Juez de otro Distrito Judicial para que se
constituya en el lugar donde se presuma que pueda estar detenida la persona;
asimismo, informa de la demanda al Ministerio Publico para que realice las
investigaciones pertinentes.

Artículo 33.- Normas especiales de procedimiento

Este proceso se somete además a las siguientes reglas:

1. No cabe recusación, salvo por el afectado o quien actúe en su


nombre.

51
No puede plantearse la recusación del Juez, salvo el agraviado o quien
actúa en su nombre.

La recusación constituye un apartamiento del Juez por causales


establecidas en el Código Procesal Civil y de Procedimientos Penales.

Considero que en caso de impedimentos tampoco el Juez puede


apartarse del proceso, debido al carácter de los derechos fundamentales
que se pide su protección.

2. No caben excusas de los jueces ni de los secretarios.

Con el mismo argumento de la no procedencia de la recusación, tampoco


el Juez ni secretario pueden excusarse de conocer y resolver el conflicto
planteado.

3. Los jueces deberán habilitar día y hora para la realización de las


actuaciones procesales.

Dado el carácter sumarísimo del proceso del Juez debe habilitar día y hora
para las actuaciones judiciales, pudiendo realizarse en horas o días no
hábiles para el despacho judicial.

4. No interviene el Ministerio Público.

En el desarrollo del proceso constitucional de Habeas Corpus no


interviene el Ministerio Publico ni como parte del proceso ni como
dictaminador.

Obviamente de lo que se trata es de exigir menos actos que pese a su


importancia podrían perjudicar la rapidez de la decisión jurisdiccional

5. Se pueden presentar documentos cuyo mérito apreciará el juez en


cualquier estado del proceso.

En si el proceso constitucional de Habeas Corpus no tiene una etapa


probatoria, por lo que, después de presentada la demanda es factible

52
presentar nuevos documentos que tiendan acreditar la violación del
derecho constitucional.

6. El Juez o la Sala designará un defensor de oficio al demandante, si


lo pidiera.

A fin de proteger los derechos del demandante se permite que se designe


a un abogado de oficio para el demandante.

7. Las actuaciones procesales son improrrogables.

Las actuaciones judiciales no son prorrogables dada la urgencia con la


que se tiene que resolver

Artículo 34.- Contenido de sentencia fundada

La resolución que declara fundada la demanda de hábeas corpus dispondrá


alguna de las siguientes medidas:

1) La puesta en libertad de la persona privada arbitrariamente de este


derecho;

2) Que continúe la situación de privación de libertad de acuerdo con las


disposiciones legales aplicables al caso, pero si el Juez lo considerase
necesario, ordenará cambiar las condiciones de la detención, sea en el
mismo establecimiento o en otro, o bajo la custodia de personas distintas
de las que hasta entonces la ejercían;

3) Que la persona privada de libertad sea puesta inmediatamente a


disposición del Juez competente, si la agresión se produjo por haber
transcurrido el plazo legalmente establecido para su detención;

4) Que cese el agravio producido, disponiendo las medidas necesarias para


evitar que el acto vuelva a repetirse.

LIBERTAD INMEDIATA

Tratándose de una detención arbitraria establecida por el Juez procede


que se disponga la libertad inmediata del detenido.

53
VARIACION DE CONDICIONES DE DETENCION

En caso que la medida de detención se encuentre dentro de los


parámetros legales; sin embargo, las condiciones de detención son
inadecuadas podrá exigirse el cambio de estas, que pueden darse en el
mismo centro penitenciario u otro.

En este tema tiene que ver con las condiciones en que se sufre carcelería
como el estado de salud, medidas de protección de los internos, régimen
de visitas de familiares, entre otras.

PERSONA A DISPOSICION DE JUEZ COMPETENTE

Si transcurrido el plazo legal de detención que es de 24 horas, salvo el


caso de narcotráfico y terrorismo de 15 días, vencidos dichos plazos se
la persona que se le imputa un delito cuya detención deviene en arbitraria
al exceder los plazos de detención debe ser puesta a disposición del Juez
competente para que determine su situación jurídica.

Considero que este es un aporte sustantivo que se aprecia del Código


Procesal Constitucional, pues hasta antes de la vigencia del Código, el
juez a comprobar la detención arbitraria (arresto fuera de plazos
establecidos en la Carta Política) terminaba ordenando la libertad de la
persona detenida y con ello la frustración de la administración de justicia,
que por un error en sus operadores terminaba liberando a persona que
habría cometido un delito; cuando lo razonable es que sea puesta a
disposición del juez competente, quien evaluara su situación jurídica por
el hecho que se le imputa. Obviamente, si realizadas las investigaciones
policiales se determina que no se encuentra incurso en ningún delito se
tendrá que disponer la libertad en forma inmediata.

MEDIDAS NECESARIAS PARA QUE NO SE REPITA EL ACTO

El Juez aparte de disponer el cese del agravio también debe adoptar las
medidas necesarias para evitar nuevamente al acto violatorio se
produzca.

Artículo 35.- Apelación

54
Sólo es apelable la resolución que pone fin a la instancia. El plazo para apelar
es de dos días.

El artículo se refiere a que solamente es apelable la resolución que pone fin a la


instancia, lo cual implica que las cuestiones interlocutorias que se presenten en
el desarrollo del proceso sumarísimo no serían apelables, lo cual considero que
no debiera ser así, en todo caso, se debe recurrir al concepto apelación sin efecto
suspensivo y con la calidad de diferida, a fin que cuando se apele de la sentencia
también ahí se revise las cuestiones interlocutorias surgidas en el proceso
constitucional, lo contrario significaría generar una indefensión en las partes.

El plazo para apelar es de 2 días contados desde la notificación de la resolución


que pone fin a la instancia.

Artículo 36.- Trámite de Apelación

Interpuesta la apelación el Juez elevará en el día los autos al Superior, quien


resolverá el proceso en el plazo de cinco días bajo responsabilidad. A la vista de
la causa los abogados podrán informar.

RECURSOS IMPUGNATORIOS

La corte superior a través de la Sala Penal o Mixta, según sea el caso,


conoce los procesos de garantía en segunda y última instancia, en vía de
apelación. Contra la resolución denegatoria que esta expide procede el
recurso de agravio constitucional ante el Tribunal Constitucional.

a) Recurso de apelación

Solo es apelable la resolución que pone fin a la instancia. El término para


apelar es de dos días hábiles.

Interpuesta la apelación al Juez elevara en el día los autos al Superior,


quien resolverá el proceso en el plazo de cinco días bajo
responsabilidad. A la vista de la causa los abogados podrán informar.

b) Recurso de agravio constitucional

55
Procede recurso de agravio constitucional ante el Tribunal
Constitucional, dentro del plazo de diez días contados desde el día
siguiente de notificada la resolución. Concedido el recurso, el presidente
de la sala remite al Tribunal Constitucional el expediente dentro del plazo
máximo de tres días, más el término de la distancia, bajo
responsabilidad.

c) Recurso de queja

Contra la resolución que deniega el recurso de agravio constitucional


procede recurso de queja. Este se interpone ante el Tribunal
Constitucional dentro del plazo de cinco días siguientes a la notificación
de la denegatoria. Al escrito que contiene el recurso y su
fundamentación, se anexa copias de la resolución recurrida y de la
denegatoria, certificadas por el abogado, salvo el caso de proceso de
Habeas Corpus. El recurso será resuelto dentro de los diez días de
recibo, sin dar lugar a trámite. Si el Tribunal Constitucional declara
fundada la queja, conoce también el recurso de agravio constitucional,
ordenando al Juez superior el envío del expediente dentro del tercer día
de oficiado, bajo responsabilidad.

56
CONCLUSIONES

Todo el conjunto de informaciones que acabamos de exponer, y sus


correspondientes análisis, reflexiones y preocupaciones, nos son suficientes
para poder indicar nuestras conclusiones sobre la cuestión que nos ocupa.
Sin dudas es el Habeas Corpus el mecanismo por excelencia de protección a la
libertad personal, así lo ha demostrado la historia, quien nos enseña
que desde tiempos inmemoriales el hombre ha buscado la forma de defenderse
ante las arbitrariedades del poder estatal. Por tanto no sólo queda establecido
como una formalidad técnica, sino también como un derecho que prevé la
facultad de reclamar ante los órganos jurisdiccionales el restablecimiento de la
libertad frente a detenciones ilegales. Es por ello que su consagración
constitucional es un elemento que no ha podido ser obviado por la gran mayoría
de las constituciones modernas al establecer en sus normas la importancia de
esta garantía.
A la hora de desarrollar legislativamente este mandato imperativo, se ha hecho
estableciendo un proceso especial y preferente, de cognición limitada, (en
cuanto sólo se suscribe a una situación concreta), dentro de los
múltiples procesos que integran a las normas adjetivas penales. Poseyendo el
mismo características singulares que tributan a las exigencias de la inmediatez
con que debe ser resuelto el conflicto, y a la sencillez que requiere al ser
necesaria su invocación por cualquier persona.
Por tanto, teniendo en cuenta su importancia, es necesario poder delimitar los
presupuestos legales para privar de libertad a una persona, a fin de estar en
condiciones de precisar cuando procede una petición de Habeas Corpus.
Presupuestos, que han de estar en correspondencia con las exacciones de la
libertad y la seguridad jurídica, y de esta manera poder justificar las coacciones
a un principio tan elemental como la plena libertad: condicionamiento
indispensable y exclusivo para el desarrollo integral del ser humano.

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REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA

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Guillermo Kraft LTDA.
Buenos Aires. Argentina.1945.

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Asensi Sabater José: Constitucionalismo y Derecho Constitucional, Tirant lo


Blanch, Valencia, 1996.

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Centro Editorial de Góngora. Madrid. 1887.

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1974.

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