Tema v.
La República Florentina:
Maquiavelo y Salomone.
1. El Sacro Imperio Romano Germánico.
Tras la caída del Imperio todo el sistema desaparece y en su lugar nacen otros regímenes políticos hasta
llegar al Sacro Romano Imperio Germánico, que durará otros mil años (hasta el 1800.
Este nuevo imperio surge con la coronación de la primera dinastía germánica, que tenía la pretensión de
intentar repetir la magnanimidad del antiguo Imperio Romano, pero añadiendo esa parte “sacraˮ: el papado.
Se establece una unión entre poder político y el religioso, resultando en una República Cristiana, haciendo del
cristianismo el fundamento moral del Imperio. El emperador Constantino, según la Iglesia, habría entregado el
poder político al papa, creando un tratado falso para justificar su poder en el Imperio. Fue una alianza que en
sentido geo-político tuvo cierto éxito (porque consiguieron expulsar a los musulmanes de Europa España,
Jerusalén, Italia-, ya que el papado se aprovechó de la fuerza del Imperio Germánico, un pueblo luchador,
para expulsarlos).
Pero pronto hubo una serie de contrastes con una nueva dinastía en el poder y el nuevo emperador, Federico
II de Hohenstaufen, quien creó la primera universidad pública del planeta y que demostró su oposición a la
Iglesia hacia el 1200 en lugar de guerrear en Jerusalén como quería el papa, firmó una tregua con el sultán
de Egipto, incluso llegando a ser coronado rey de Jerusalén 10 años después. Las relaciones entre el papado
y el Imperio ya se había arruinado, demostrando que el emperador podía realizar las cruzadas
independientemente del papado. Al morir este emperador llega un nuevo papa (considerado como el peor del
Imperio), que publica la ley Bulam Santam, en la cual se dice que el papado debe tener mayor poder político
que el Imperio. Se inició así la guerra entre el Imperio y la Iglesia, incluso llegando con Carlos V al saqueo de
Roma.
2. Situación en Italia: La República Florentina.
Estas relaciones conflictivas entre el Papado y el Imperio conllevaron muchos problemas en Europa,
especialmente en Italia, pues se crearon dos partidos opuestos (se podría decir que a nivel Europeo):
i Partido de los güelfos. Apoyaban al Papado.
ii Partido de los Gibelinos. Apoyaban al Imperio.
El problema se agrava cuando, en el norte de Italia Florencia, Bolonia, Venecia), una zona tan marcada por su
historia y sus ideas republicanas, comienza un movimiento que se opone a ambos poderes, exigiendo la
libertad del pueblo. Es por esto que, en torno al siglo xiii se comienzan a levantar regímenes republicanos a la
manera de los antiguos, imitando los atenienses y romanos. Así nos situamos en Florencia, una ciudad muy
rica en la que nacen los primeros bancos (ya que muchos banqueros, como los Medicci, financiaban las
obras de la Iglesia), se establece un gobierno popular con el que, se podría considerar, nace el humanismo
italiano: se abren Academias Platónicas, resurgen los estudios de Aristóteles, las ideas griegas se recuperan
y se comienza a estudiar el Derecho Romano, por ejemplo, en Bolonia). Es en este contexto se instaura una
República Democrática, gracias a todas estas herramientas culturales (los textos recuperados y los nuevos
estudios fomentan esta revolución cultural), gobernando un consejo mayor con grandes poderes, un régimen
Tema v. La República Florentina: Maquiavelo y Salomone. 1
democrático a la forma de las asambleas antiguas. Mientras, en Venecia gobierna la Doge, un sistema
aristocrático.
3. Estudio del Derecho Romano.
Como mencionamos anteriormente, es en esta época en la que comienza el estudio del Derecho Romano,
especialmente en la Escuela de Bolonia. Se tiene un interés en la política y en la época de transición al
principado (de la República al Imperio) por medio de la Lex Regia, pues les es de ayuda para fundamentar,
explicar y crear una nueva noción fundamental en su régimen: la Soberanía Popular.
En primer lugar investigarán el origen del principado. Mediante un edicto (en el que destacamos al cónsul
Lucio Julio César, en torno al 90 a.C.) los romanos entregaron el derecho pleno a la ciudadanía, incluyendo el
poder político, a todos los italianos. Sin embargo, esto supuso el gran problema de no poder reunir a todos los
habitantes romanos como era necesario hacer en los antiguos sistemas políticos, por lo que el pueblo entregó
hubo de entregar el poder a una persona, en este caso a Octaviano Augusto, iniciando con el Principado.
Posteriormente, en el 200 d.C., el emperador Caracalla promulga otro edicto, en el que extendió la ciudadanía
a todos los habitantes del imperio.
Los florentinos se preguntarán sobre este poder que entregaban los ciudadanos a los emperadores. ¿Los
ciudadanos perdían la soberanía popular al hacerlo? ¿Los emperadores se volvían gobernantes absolutos?
Así, en base a estas cuestiones, surgieron dos escuelas o teoría.
i Transición del Imperio. Entendían la Lex Regia como una transmisión o enajenación irrevocable del poder
del pueblo, que quedaba sin poder ofreciendo todo su ejercicio al príncipe, quedando sometido a su
poder como un esclavo.
ii Concesión del Imperio. Entendían la Lex Regia como una concesión temporal o condicional del poder del
pueblo, con lo que el poder del príncipe era sometido al control popular y podía ser destituido, siendo el
pueblo siempre el titular del poder. Salamone (a quien veremos posteriormente) apoyó esta teoría y la
defendió en “El principadoˮ.
Llegamos al siglo XVI, momento en el que se escriben dos importantes libros:
4. Maquiavelo: “El príncipeˮ.
i Contexto.
Maquiavelo vivió esta República Florentina, incluso llegando a asumir un cargo en la misma como
secretario de la República (similar a un ministro de exteriores). Sin embargo, en el momento de escritura
de este libro la República ya no existe y se encuentra sin trabajo.
En el libro analiza los diferentes tipos de monarquías o regímenes a partir de su conocimiento de los
distintos regímenes europeos (que adquirió gracias a su posición como secretario de la República). Su
posición en el libro, probablemente influida por el oportunismo político y su interés para con los Medicci
(es probable que buscara obtener poder del papa, aunque sabemos que no consiguió su atención), se
mostró favorable a los gobernantes totalitarios y absolutos.
Tema v. La República Florentina: Maquiavelo y Salomone. 2
ii Separación de política y ética.
Primariamente plantea una separación de la política y la ética, y con ello una ruptura con la antigua
concepción de que el Estado se basa en la ética. A partir de este razonamiento explica a los gobernantes
absolutistas cómo hacerse y mantenerse con el poder político mediante cualquier medio, incluso aquellos
inmorales. Así, el libro tuvo un éxito inmediato, pues los consejos pese a ser inmorales resultaban muy
efectivos.
iii “Discursos sobre la primera década de Tito Livioˮ.
Como mencionamos antes, a pesar de posicionarse a favor del papa en “El príncipeˮ, no recibió el poder
esperado. Es así que, ante el rechazo del papa y siendo él realmente un republicano (recordemos que
había vivido y ejercido en la República Florentina y conocía sus virtudes), escribió este primer discurso en
el que habla sobre las virtudes de la República, reivindicando la afirmación de “Florencia, hija de Romaˮ.
iv Influencia posterior.
Esta doctrina (la de “El príncipeˮ, recordemos a favor del absolutismo del poder político que incluso puede
y debe imponerse sobre las leyes) será apoyada posteriormente por los protestantes, los anglicanos y los
luteranos, quienes defenderán una teocracia en la que los poderes políticos provienen de Dios (es decir,
tienen un origen divino).
El libro fue escrito en 1513, pero fue entregado al papa, que lo guardó en el Vaticano hasta su publicación
en torno a 1533. En este libro, escrito por un Maquiavelo, un cristiano protestante que ya criticaba la
iglesia y los papas corruptos, se empieza a plantear la reforma protestante, comenzada mediante Lutero,
que apoya el absolutismo monárquico a través de razones utilitaristas, útiles para que su reforma tuviera
éxito (si quería que su reforma se aceptara a nivel europeo tenía que pedir el apoyo de los príncipes y la
nobleza alemana).
Alemania.
Los campesinos se levantan en una primera revolución de tamaño considerable, pues pensaban
poder obtener el apoyo de los protestantes y Lutero, aunque el líder de la revolución iba en contra de
este último porque vio que se iba por otro camino.
Según los principios cristianos buscaba crear el Reino de Dios en la Tierra sin rey, sin leyes y bajo un
sistema comunista. Entre las medidas que predicaban se encuentran: acabar con la servidumbre 1,
mejorar las condiciones laborales 2, remuneración por los impuesto 3, limitación de los derechos
señoriales 4 y posibilidad de elegir al clero 5.
Lutero no sólo no apoya la revolución sino que la condena y escribe un libro en el que critica a los
campesinos y defiende la nobleza, abogando por la paz y diciéndoles que se aguanten con la
situación. Pero viendo que los campesinos seguían, publicó otro libro en el que se coloca totalmente
en contra e incluso dice que merecen la muerte. En ese año tiene lugar la batalla decisiva en la que
murieron miles de campesinos y se condenó al líder de la revuelta, asesinándolo. Carlos V firma la
paz de Habsburgo en la que se admite la reforma protestante y además se decide que la religión de
cada reino depende de la religión del monarca, si el monarca cambia de religión los súbditos deben
aceptarlo (es decir, admite que la religión protestante fuera una religión del imperio).
Inglaterra.
Se crea la iglesia anglicana en el 1634, que supone la unificación del poder temporal (político) y el
poder religioso en la cabeza del rey, por tema de matrimonio: el rey Enrique viii quería divorciarse de
Catalina de Aragón y casarse con Ana Bolena, y la Iglesia Cristiana no le dejaba.
Tema v. La República Florentina: Maquiavelo y Salomone. 3
Jacobo I publica un libro llamado “The true law of the free monarchiesˮ. En él, se opone al
contractualismo en todos sus pilares, planteando una monarquía absoluta en la que el rey está por
encima de las leyes, asumiendo el poder político del Estado basado en un falso argumento histórico,
pues afirma que el poder monárquico procede de Dios y precede al pueblo, por lo que el rey es el
creador del Estado a quien Dios le ha cedido poderes y el pueblo son siervos que deben seguir las
leyes por convicción cristiana. La ley cristiana no democratiza el poder.
Francia.
La referencia histórica son las leyes de religión del siglo de oro entre católicos y calvinistas. El 22 de
agosto de 1572, la noche de San Bartolomé, hubo la matanza de calvinistas.
Los franceses siguieron a Calvino, que propuso su reforma protestante contra la Iglesia y tras la
masacre de los calvinistas
i Philippe Duplessis-Mornay. “Vianicine contra Tyrannosˮ 1570, obra en la que distingue entre
tirano sin título, que accede al poder por la violencia, y el tirano por oficio, que pese a ir contra las
leyes obra bien.
ii François Hotman. “FrancoGalliaˮ 1573.
iii Théodore de Bèze. “Du Proit de magistrats sur leur sujetˮ 1574.
iv Johannes Acthusius — “Politica methodice digestaˮ 1603.
Estos autores son calvinistas y pertenecen al movimiento de los monarcómacos, en contra de la
monarquía absoluta y a favor del derecho de resistencia y la tiranía. Plantean todo menos el pacto
social porque al ser calvinistas el poder provenía de Dios.
Hay una conexión histórica porque el primer libro fue publicado el mismo año que “El principadoˮ, de
lo que suponemos que debió de haberlo leído y por eso aparecen en él los mismo argumentos. Creen
que los hombres son débiles y hablan de dos pactos: un pacto entre Dios y el príncipe Dios indica
quien tiene que gobernar en primer lugar) y otro entre el pueblo y el príncipe (el pueblo nombra al
príncipe después de la indicación de Dios). No hay pacto social.
“Los hombres son esclavos del pecado, con naturaleza mala, debemos tener
un Estado justiciero, una espada de Dios que nos mantenga a rayaˮ, Lutero.
España.
Aceptan los cuatro pilares del contractualismo, porque de acuerdo con Agustín y Tomás los hombres
son todos libres e iguales.
Los autores a saber:
i Francisco de Vitoria.
ii Domingo de Soto.
iii Fernando Vázquez.
iv Juan de Mariana.
v Francisco Suárez.
El Tratado de las Leyes y Defensio Fidei Libro iii: principatus politicus o soberanía popular) rechazó la
idea luterana del Estado de Dios, la idea anglicana de unir en el rey el poder religioso y temporal, y
vuelve a plantear la idea cristiana de la igualdad de los hombres y la separación de la Iglesia con
Tema v. La República Florentina: Maquiavelo y Salomone. 4
respecto al Estado, aceptando los cuatro pilares del contractualismo. Obra condenada en París y en
Inglaterra.
5. Salamone: “El principadoˮ.
i Contexto.
Mario Salamone era un jurista y senador romano que marchó a Florencia por encargo del gobierno,
conociendo la Constitución Florentina y maravillándose por ella. Es en Florencia donde pronuncia el
discurso del que estamos tratando, consiguiendo con él que los florentinos abrieran el gobierno a la clase
productora (superando a Aristóteles y las concepciones griegas en contra del gobierno de “la clase de
bronceˮ).
Fue apoyado por los calvinistas franceses (incluso Rousseau), pues consideraban que era la mejor forma
de oponerse al gobierno absoluto, y por los jesuitas españoles, especialmente los de la Escuela de
Salamanca, pues hablan de que el origen de la sociedad está en la constitución del pueblo, por lo que el
gobernantes debe someterse a unas leyes.
En este libro propone, por primera vez, la teoría contractualista, incluyendo la soberanía popular y el
pacto social.
ii Bases del contractualismo.
El contractualismo se apoya en la filosofía política del medievo:
Escolásticos (como los jesuitas). Querían entender, utilizando la razón filosófica, los textos bíblicos.
Padres de la Iglesia (como Tomás de Aquino o Agustín de Hipona). Aceptaron la tradición ético-
jurídica griega y romana (recordemos que incluso Tomás era aristotélico), pero también añadieron
conceptos nuevos. Por ejemplo, Agustín:
i Postuló la igualdad de la libertad entre hombres y mujeres al ser ambos hijos de Dios.
ii Propuso la distinción entre ley natural y ley positiva, pero afirmando la ley natural como ley divina,
que por tanto debía someter a la positiva: la ley positiva debe seguir las reglas de Dios y bajo
ningún concepto puede violarlas (si un gobierno quiere imponer algo que viole la ley divina, el
hombre debe desentenderse y negarse a incumplir la palabra de Dios, en lo que entendemos un
inicio del derecho de resistencia).
iii Separa la ciudad de Dios y el poder político, aunque admite que es la primera la que debe
gobernar por sobre la segunda.
Aquino le seguirá, afirmando que quien tome el poder por la fuerza no es un gobernante, sino un
tirano. Incluso los religiosos de la Escuela de Salamanca (como Bartolomé de las Casas o Francisco
de Vitoria) criticarán duramente la conquista, considerando a los indios de América como iguales a los
europeos (en tanto hijos de Dios), condenando su maltrato como injustificable.
iii Defensa del trabajo.
En este discurso Salamone defenderá la Constitución Florentina como la mejor después de la República
romana, comparándola con la Atenas de Solón. El argumento principal para defenderla por sobre Atenas
se encontrará en su defensa al trabajo.
Tema v. La República Florentina: Maquiavelo y Salomone. 5
En primer lugar, señalaremos las similitudes que encontrará entre ambos regímenes:
Ambas se encuentran en terrenos elevados.
Ambas se dividen en 4 grupos: en Atenas la división se hace por tribus según el censo (entre
pentacos, caballeros, ceugitas y tetes), mientras que Florencia se divide en distritos.
Ambas establecían gobiernos democráticos, articulados en torno a dos senados, en los que todos los
ciudadanos podían participar del poder, y tenían las mismas magistraturas (salvo porque en Florencia
también existían los mercenarios), que también eran temporales.
En ambas se consideraba justo defender al pueblo llano (por su debilidad intrínseca frente a los
magnates).
Y en ambas se valoraba el homo farmer, el trabajador o la capacidad del hombre para transformar en
el mundo.
En Atenas, pese a que autores como Aristóteles habían desmeritado a la clase trabajadora, otros
políticos como Solón encargaron al Aerópago la investigación de la vida laboral de todos los
ciudadanos, buscando castigar a los ociosos a través de la ley de la eliminación del ocio y la pereza y
la supresión de los derechos políticos de quienes no pertenecieran a uno de los gremios.
Del mismo modo, en Florencia la adquisición de poderes políticos estaba ligada al trabajo, y para
demostrar dicho trabajo también se debía pertenecer a un gremio (aunque no todos los gremios y
oficios fueron iguales, creándose una división entre las artes mayores y menores).
Sin embargo, y a pesar de las defensas atenienses al trabajo, en Atenas muchos cargos de la Asamblea
sólo eran accesibles por el nivel de riqueza, provocando que los ricos pudieran presentarse a todo el
abanico de magistraturas, mientras que el pueblo sólo accedía a la posición de juez. Además, y como
mencionamos anteriormente, autores como Aristóteles o Platón desmeritaban constantemente a la clase
trabajadora. Por ello comenzará con los argumentos para la defensa del trabajo:
En primer lugar, los trabajos venerados dependen del lugar y de la época, por lo que no se puede
desmeritar ninguno de ellos. Por ejemplo, ser actor era un trabajo soñado en Grecia, mientras que en
Roma era un trabajo infame.
En segundo lugar, menciona defensas y ejemplos de figuras venerados que lo ejercían. Por ejemplo,
Solón dijo que ningún trabajo era deshonroso, y que incluso el comercio resultaba ser un gran oficio
al permitir poner en contacto culturas diferentes. Por otro lado, filósofos como Tales o Hipócrates lo
practicaron, e incluso Platón financió su viaje a Egipto vendiendo aceite.
En tercer lugar, señala que lo deplorable del trabajo no se encuentra en el trabajo en sí mismo, sino en
aquellos que lo practican de mala manera.
Así, incita al pueblo florentino a cultivar un trabajo honrado, justo y honesto.
Para finalizar, critica a Aristóteles y a su República (que excluye al trabajo) utilizando sus propios
argumentos en su contra.
En primer lugar, si las ciudades se definen por su capacidad de autosuficiencia, la autarquía de
Aristóteles jamás podría realizarse excluyendo a los trabajadores del gobiernos, pues los ciudadanos
necesitamos bienes para vivir y los trabajadores son aquello esencial para la producción y la
comercialización de los mismos.
En segundo lugar, si es la virtud aquello que se valora y que actúa como criterio en el régimen, serán
los vagos, los deshonestos y los delincuentes quienes queden excluidos del gobierno y no los
trabajadores, quienes cumplen con el trabajo, la honestidad y la contribución a la sociedad. Por ello se
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debería relegar los derechos políticos en los trabajadores, mientras que a la aristocracia de sangre
debería quedar excluido si no se incluye en uno de los gremios.
iv Bases del Contrato Social.
En el diálogo aparecen 4 personajes: el jurista (defiende la idea del poder absoluto del príncipe), el
filósofo (representa las ideas del autor, que defiende la concesión de gobierno), el historiador (pone
ejemplos históricos para explicar su posición), teólogo (para explicar mejor algunos puntos).
Soberanía Popular.
¿En la comunidad política hay un poder por encima del príncipe? Sí, el poder político pertenece al
pueblo, a los individuos.
i Argumento de la autoridad del papado. El jurista (personaje opuesto a Salamone, que intentará
rebatir en todo el discurso) afirma que, así como la autoridad del papa es superior a la de los
cardenales que lo eligen, la autoridad del príncipe es superior a la del pueblo que lo nombra.
Salamone responde restándole importancia a aclarar el mayor poder entre elector y elegido, pues
aunque el del papa pueda resultar mayor, son los cardenales quienes actúan según la voluntad o
como encarnación de Dios. El jurista rebate que no puede aplicarse dicho argumento al príncipe,
pues el príncipe es precisamente nombrado por la ley divina como superior al pueblo.
ii Argumento del caso eficiente. Para rebatir al jurista, Salamone argumenta que, como la causa es
más importante que el efecto y el creador es más importante que la criatura, así también se debe
considerar al pueblo como superior, pues crea con su derecho y su autoridad: nombra al príncipe.
El Estado es una creación humana, es creado por el pueblo, y como entre un artista que crea a su
obra el primero es superior a la segunda, el pueblo es superior a su criatura, al Estado. El jurista
rebate de nuevo, argumentando que el pueblo tan sólo ejerce algún tipo de soberanía en el
momento de elegir al príncipe, mientras que una vez elegido carecen de poder y es el príncipe el
que lo ostenta.
iii Argumento de las magistraturas. Salamone admite la superioridad del príncipe en autoridad
sobre cada individuo, pero declara su inferioridad en poder con respecto al pueblo en su conjunto.
Distingue así entre autoridad y poder, afirmando que el poder le sigue perteneciendo al pueblo
aún legando la autoridad al príncipe. El pueblo instituyó el principado con su propia voluntad, y un
ciudadano no se esclaviza voluntariamente, por lo que es imposible pensar que el pueblo se haya
doblegado al poder del príncipe. Por tanto, el príncipe debe considerarse un magistrado, quizá la
mayor magistratura, pero siempre inferior al pueblo.
iv Argumento de las propiedades del principado. Además, el príncipe no puede situarse por encima
de las leyes, porque entonces no se identificaría como príncipe, sino como tirano. Así, si
aceptamos la idea del príncipe como teniente de un poder absoluto y superior a las leyes,
estaremos postulando una tiranía. Aquí se encuentra la diferencia entre el tirano y el príncipe,
entre la tiranía y el principado: hay un poder superior al príncipe, el poder del pueblo, mientras
que en la tiranía el “príncipeˮ es el poder superior.
Pacto de Gobierno.
¿El poder político de legislar es un poder que depende de notoriedad externa o no? Sí, depende del
pueblo. El pueblo genera el Estado mediante un pacto, por lo que el pueblo es superior al Estado.
i Argumento de mandante y mandatario. El poder del príncipe depende de una autoridad externa,
el pueblo romano, que establecieron con él (el príncipe) un contrato político de mandato: la Lex
Regia, mediante la cual delegaron un poder ejecutivo amplio, pero también incluyendo unos límites
Tema v. La República Florentina: Maquiavelo y Salomone. 7
que restringían el poder del príncipe. Así, el príncipe no es más que un mandatorio que recibe del
pueblo, el mandante, el encargo de administrar la República en su nombre, bajo su cuenta y según
los criterios establecidos en el contrato (la Lex Regia). El pueblo conserva sus propiedades y
puede revocar y destituir el mandato si el príncipe no gobierna según la ley establecida (por la que
el pueblo le confirió los poderes inherentes a su cargo). El pueblo es superior al propio príncipe y
por ello puede someterlo si no obedece al pacto de gobierno. El jurista rebate de nuevo, justifica
el poder absoluto del príncipe apelando a su imposibilidad de establecer normas por sí mismo (ni
el pueblo ni el príncipe pueden crear reglas por sí solos) y a su naturaleza (la naturaleza del cargo
es la de mandar, de obligar, de dominar), lo que significaría la existencia de una naturaleza de
obedecer: existirían así una naturaleza superior (que manda) y una menor (que es mandada), y el
príncipe no puede ser algo menor.
ii Argumento de la Lex Regia. Para rebatir al jurista, Salamone le expone el caso de la Lex Regia:
mediante ella el pueblo le entregaba al príncipe un poder limitado, no le delegaba una plena
autoridad que les despojara de todo poder (representan las dos lecturas de la Lex Regia que
mencionamos antes). Esta interpretación fue novedosa y se considera la primera vez en
demostrarse el poder de los gobernante romanos como limitado, provocando un cambio de
paradigma. Para demostrarla utiliza dos ejemplos históricos:
Tiberio Augusto. Se dirigió al Senado con una propuesta de ley (adorar a Cristo como a un
Dios), rechazada por el Senado, que incluso llegó a prohibirla y además hizo la propuesta
contraria: recompensar a los delatores de los cristianos.
Nerón. Considerado por el Senado como un tirano, lo decretaron como un enemigo digno de
ser castigado según la antigua costumbre romana de clavarle la cabeza con horcas y
golpeándole la cabeza con unas varas. Nerón entonces huye de Roma y se suicida.
Pacto Social.
¿Existen leyes que posean una autoridad mayor a la del príncipe? Sí, el pacto social, un pacto jurídico
establecido mediante la ley por el que todos los ciudadanos acuerdan formar el Estado.
i Argumento del Contrato Social. Con este argumento traslada el derecho privado al derecho
público y reduce la sociedad política a una sociedad jurídica. Así, explica la creación de la
sociedad como un acuerdo (que nace del individuo) entre sus fundadores para fundarla según
unos fines y unos medios. La base del Estado se vuelve contractual, y este pacto social se
establece como la ley por encima de los gobernantes.
Derecho de Resistencia.
¿Puede el príncipe abolir leyes voluntariamente? No, el príncipe debe seguir los pacto establecidos y,
si no los cumple, el pueblo puede revelarse en su contra.
Si el príncipe viola los pactos se vuelve un tirano y el pueblo tiene derecho a rebelarse y matarle. Así
como el padre es parte de la familia, o el comandante parte de la tripulación, el príncipe es parte del
pueblo, pero aunque sea superior al resto de sus individuos en tanto autoridad, será inferior al poder
del pueblo, pues es inaceptable que una parte sea superior al conjunto. Su poder encuentra un límite
en el Pacto de Gobierno: igual que todos estamos sometidos a las leyes, el príncipe, formando parte
del conjunto, también queda sometido.
El príncipe es un educador y no un amo del pueblo, por eso debe castigar por la ley. Mientras, el amo,
generará súbditos y desigualdades sociales que acabarán en el fin del Estado.
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Debemos volver al significado etimológico de rey. Proveniente del verbo regir o gobernar con justicia.
Naturalmente, si el principado es el gobierno justo y la tiranía el injusto, cuando el gobierno es injusto
podemos destituirlo. Así, Salamone se descubre en contra de Maquiavelo, considerando que el poder
del príncipe no es absoluto y volviendo a establecer una conexión entre política y ética.
v Conclusión.
La idea de fondo del principado es combatir el absurdísimo monárquico. Piano decía que el príncipe
romano era legibus solutus, que estaba encima de las leyes y tenía un poder absoluto, una concepción
que se ha usado por los demás príncipes para justificar su tiranía. La idea del principado era combatir
esta regla manipulada durante tantos siglos. Así expone, por primera vez, la interpretación renacentista de
la concesión de gobierno, según la cual el pueblo sigue siendo titular del poder, pero que entrega bajo
unas condiciones el poder al gobernante, estando el gobernante siempre bajo el poder del pueblo (como
pone de manifiesto el ejemplo de Nerón).
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