CATEQUESIS DE INICIACION CRISTIANA CATEQUESIS DE CONFIRMACION- SEGUNDO AÑO
ENCUENTRO N 11 “LA ORACIÓN DEL CREYENTE”
OBJETIVO: Comprender que el Credo es una oración sencilla que permite a cualquier cristiano
comprender las bases donde está apoyada su fe.
RECEPCIÓN: Dar la bienvenida a nuestros niños.
ORACIÓN INICIAL: Oración e intención inicial a elección del catequista
DESARROLLO DEL ENCUENTRO:
EL CREDO
CREDO significa creer, significa confiar, fiarse, abandonarse en alguien. Es tener fe en alguien, pero la fe
necesita solidez, tenacidad, seguridad, solidez, fundamento, firmeza. La fe, la confianza y el amor, son
una misma cosa.
El credo es un dogma, profesión, afirmación o confesión de fe que es conllevada por una comunidad
religiosa y es una fórmula que se recita en la liturgia de la misa.
Son dos las fórmulas utilizadas en la iglesia católica, el símbolo niceno constantinopolitano llamado
también símbolo o credo niceno y el símbolo o Credo de los Apóstoles. El credo Niceno se comienza a
recitar en la misa en Roma, por primera vez en la historia en el año 1014, por la aprobación del Papa
Benedicto VIII.
El credo, es la profesión de nuestra fe
El credo de los Apóstoles es un símbolo bautismal de la iglesia romana, la que fue sede del Apóstol San
Pedro, se llama Símbolo o Credo de los Apóstoles, porque contiene las verdades de la fe, que enseñaron
los apóstoles. Muchas personas piensan que el credo es una oración que deben aprenderla,
memorizarla solos niños o jóvenes que se preparan para recibir el Sacramento de Comunión o el de la
Confirmación.
Todos los creyentes, cristianos, todos los bautizados, estamos llamados a realizar nuestra profesión de
fe, pues no basta con decir yo creo, debemos exclamarle a Dios siempre, nuestra fe y qué mejor manera,
que a través de la oración del Credo.
En La Iglesia Católica, es norma que el Credo de los Apóstoles, se recite al final de la liturgia de la
palabra, luego que el sacerdote u celebrante culmine la homilía. Se recita solo los días domingos y
solemnidades. En algunos casos, cuando se hacen celebraciones eucarísticas, donde se procede a la
renovación de las promesas bautismales, esta oración se omite. Cuando los que participan en la misa,
llamados creyentes, fieles, feligresía, pueblo de Dios o asamblea, recitan el Credo, están proclamando,
confesando y compartiendo los misterios de su fe.
El Credo de los Apóstoles tiene tres partes:
I. La primera enseña la doctrina que se refiere al Padre y a la Creación.
II. La segunda enseña la doctrina que hace referencia al hijo y a la redención.
III. La tercera enseña la doctrina que se refiere al Espíritu Santo y a la santificación y glorificación
de los fieles.
Así pues, cada vez que los cristianos recitamos fervorosamente el Credo, estamos renovando nuestra fe,
viviendo a Dios, con el rezo del credo nos fiamos a Dios Padre Todopoderoso, a su Hijo Único Jesucristo,
al Espíritu Santo y a la Santa Iglesia Católica.
Cabe destacar, que la tercera parte de este y los Credos que conocemos, es aquello que anhelamos
todos los seres humanos. No olvidemos nunca que en el Credo es una muestra de lo que somos como
seguidores fieles de Dios Padre Todopoderoso. Estas tres partes contienen doce artículos que abarcan
las principales verdades en las que creemos los católicos. Estos doce artículos son:
1. Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la Tierra.
2. Jesucristo, Hijo único de Dios.
3. Jesús fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo y nacido de María la Virgen.
4. Jesús fue crucificado, muerto y sepultado.
5. Jesús descendió a los infiernos y al tercer día resucitó.
6. Jesús subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre.
7. Jesús vendrá a juzgar a vivos muertos.
8. El Espíritu Santo.
9. La Iglesia una, santa, católica y apostólica y la comunión de los santos.
10. El perdón de los pecados.
11. La resurrección de los muertos.
12. La vida eterna.
Cuando enseñamos el Credo para niños de catequesis, es importante que sepan en qué momento de la
misa se reza. Esto para que se vayan familiarizando con cada una de las partes y momentos de la
eucaristía Las verdades de nuestra religión, de nuestra fe católica se encuentran en la oración del Credo.
El Credo es lo que creemos los católicos. Si alguien de otra religión nos pregunta ¿qué es lo que creen
ustedes los católicos? podemos contestarle con todo lo que rezamos en el Credo. Podemos decir que es
como un resumen de nuestra religión.
De lo importante que es Dios y de cómo nos amó tanto que nos entregó a su Hijo Jesús para salvarnos.
Se quedó con nosotros en la Iglesia, nos perdona y nos promete volver a venir.
Todo lo que creemos lo debemos de vivir. Debemos demostrar con nuestras obras que creemos en Dios.
Se debe notar la diferencia entre un niño que no tiene fe y un niño que sí tiene fe. La vida se vive
diferente. Por ejemplo, si yo creo que tengo un Padre Todopoderoso que vela por mí, mis acciones
deberán demostrar esa seguridad y confianza. Si yo creo en la Iglesia, la voy a ayudar.
El Credo es una forma de profesar nuestra fe. Otra forma de profesar nuestra fe es haciendo la señal de
la cruz, que es la señal del cristiano. ¿Qué expresamos cuando nos persignamos? Decimos que creemos
en Dios que es uno en tres personas distintas. Esto lo hacemos al decir “En el nombre del Padre y del
Hijo y del Espíritu Santo”. Al trazar la señal de la cruz en nuestro cuerpo, expresamos que creemos en la
Encarnación, Pasión y Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
Al rezar el Credo entramos en comunión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo y con toda la Iglesia.
Credo de los Apóstoles:
es el corto, es llamado de los apóstoles porque es considerado con justicia como el resumen fiel de la fe
de los apóstoles.
Creo en Dios, Padre Todopoderoso creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue
concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.
Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado muerto y sepultado, descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y
está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica, la comunión
de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna.
Amén.
Credo Niceno Constantinopolitano:
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos.
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma
naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho. Que, por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación
bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre. Y por
nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer
día según las Escrituras, y subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre, y de nuevo vendrá con
gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el
Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el
perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
Amén
ACTIVIDADES:
Completa los casilleros