¿Qué son las emociones y cuáles son sus
componentes?
Las emociones son estados afectivos que experimentamos,
reacciones subjetivas al ambiente que vienen acompañadas de
cambios orgánicos -fisiológicos y endocrinos- de origen innato.
En el ser humano, la experiencia de una emoción generalmente
involucra un conjunto de cogniciones, actitudes y creencias
sobre el mundo, que utilizamos para valorar una situación
concreta y, por tanto, influyen en el modo en el que se percibe
dicha situación.
Existen diferentes tipos de emociones, como el miedo, la
sorpresa, el asco, la ira, la alegría y la tristeza. Cada uno de
estos tipos de emociones tiene una función específica y se
manifiesta a través de distintos componentes de las
emociones, que pueden ser conductuales o fisiológicos.
¿Qué son las emociones? (What are emotions?) by Canva
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En el ser humano, la experiencia de una emoción
generalmente involucra un conjunto de cogniciones,
actitudes y creencias sobre el mundo, que utilizamos para
valorar una situación concreta y, por tanto, influyen en el modo
en el que se percibe dicha situación.
Durante mucho tiempo las emociones han estado consideradas
poco importantes y siempre se le ha dado más relevancia a la
parte más racional del ser humano. Pero las emociones, al ser
estados afectivos, indican estados internos personales,
motivaciones, deseos, necesidades e incluso objetivos.
Aún así, es difícil saber a partir de la emoción cual será la
conducta futura del individuo, aunque nos puede ayudar a
intuirla.
A los pocos meses de vida comenzamos a expresar
emociones básicas como el miedo, el enfado o la alegría.
Algunos animales comparten con nosotros esas emociones
básicas. En los humanos se van haciendo más complejas gracias
al lenguaje, porque usamos símbolos, signos y significados.
Concepto de emociones
Las emociones son estados afectivos que
experimentamos. Reacciones subjetivas al ambiente que
vienen acompañadas de cambios orgánicos -fisiológicos y
endocrinos- de origen innato.
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¿Qué es la Inteligencia Emocional?
De la misma manera que se reconoce el CI (cociente
intelectual), se puede reconocer la Inteligencia Emocional. Se
trata de conectar las emociones con uno mismo. Saber qué es lo
que siento, poder verme a mí y ver a los demás de forma
positiva y objetiva. La Inteligencia Emocional es
la capacidad de interactuar con el mundo de forma
receptiva y adecuada.
Características básicas y propias de la persona emocionalmente
inteligente:
Poseer suficiente grado de autoestima.
Ser personas positivas
Saber dar y recibir
Empatía (entender los sentimientos de los otros)
Reconocer los propios sentimientos
Ser capaz de expresar los sentimientos positivos
como los negativos
Ser capaz también de controlar estos sentimientos
Motivación, ilusión, interés
Tener valores alternativos
Superación de las dificultades y de las frustraciones
Encontrar equilibrio entre exigencia y tolerancia.
Daniel Goleman, explica que la Inteligencia Emocional es
el conjunto de habilidades que sirven para expresar y
controlar los sentimientos de la manera más adecuada en
el terreno personal y social. Incluye, por tanto, un buen manejo
de los sentimientos, motivación, perseverancia, empatía o
agilidad mental. Justo las cualidades que configuran un carácter
con una buena adaptación social.
Tipos de emociones: Explorando las diversas
categorías de emociones humanas
En el vasto espectro de la experiencia humana, las emociones
juegan un papel crucial. No solo son respuestas a situaciones y
eventos, sino que también son una parte integral de nuestra
interacción y comprensión del mundo. En esta sección, nos
adentraremos en ltipos de emociones humanas, desde la alegría
y la tristeza hasta la ira y el miedo, pasando por la sorpresa y el
asco. Cada una de estas emociones tiene su propia función y
manifestación, y entenderlas puede enriquecer nuestra
inteligencia emocional y nuestra capacidad para manejar
nuestras respuestas emocionales de manera efectiva.
Emoción Descripción
Miedo Anticipación de una amenaza o peligro que Tendemos
produce ansiedad, incertidumbre, inseguridad.
Sobresalto, asombro, desconcierto. Es muy
Ayuda a ori
Sorpresa transitoria. Puede dar una aproximación cognitiva
situación.
para saber qué pasa.
Asco o Disgusto, asco, solemos alejarnos del objeto que Nos produc
Aversión nos produce aversión. tenemos de
Ira Rabia, enojo, resentimiento, furia, irritabilidad. Nos induce
Nos induce
Diversión, euforia, gratificación, contentos, da una
Alegría (deseamos
sensación de bienestar, de seguridad.
nos hace se
Nos motiva
Tristeza Pena, soledad, pesimismo.
personal.
¿Qué es lo que nos produce el miedo a nivel
fisiológico?
Cuando nos encontramos ante un estímulo que nos provoca
miedo o temor, nuestro cuerpo reacciona activándose. De esta
forma, nos preparamos para cualquier reacción de lucha o huida
que sea preciso a fin de protegernos, ya que nuestro impulso
más básico es el de la supervivencia.
La activación se produce de la siguiente manera:
El lóbulo frontal de la corteza cerebral por la
acción del hipotálamo activa la glándula suprarrenal.
La glándula suprarrenal descarga adrenalina.
Las pupilas se dilatan
El tórax se ensancha
El corazón se dilata, aumenta la provisión de sangre.
Se produce un aumento de la tensión arterial.
Los músculos se contraen.
El hígado libera glucosa, el combustible de los
músculos.
La piel palidece.
Los bronquios se dilatan para aumentar el volumen
de oxígeno.
En casos extremos la vejiga urinaria se vaciará.
Componentes de las emociones
Las emociones poseen unos componentes conductuales
particulares, que son la manera en que éstas se muestran
externamente. En cierta medida son controlables, basados en el
aprendizaje familiar y cultural de cada grupo:
Expresiones faciales.
Acciones y gestos.
Distancia entre personas.
Componentes no lingüísticos de la expresión verbal
(comunicación no verbal).
Los otros componentes de las emociones son fisiológicos
e involuntarios, iguales para todos:
Temblor.
Sonrojarse
Sudoración
Respiración agitada
Dilatación pupilar
Aumento del ritmo cardíaco
Estos componentes son los que están en la base del polígrafo o
del «detector de mentiras». Se supone que cuando una persona
miente, siente o no puede controlar sus cambios fisiológicos,
aunque hay personas que con entrenamiento sí pueden llegar a
controlarlo.
Expresiones faciales de las emociones
Los humanos tenemos 42 músculos diferentes en la
cara. Dependiendo de cómo los movemos expresamos
unas determinadas emociones u otras. Hay sonrisas
diferentes, que expresan diferentes grados de alegrías. Esto nos
ayuda a expresar lo que sentimos, que en numerosas ocasiones
nos es difícil explicar con palabras. Es otra manera de
comunicarnos socialmente y de sentirnos integrados en un
grupo social. Hemos de tener en cuenta que el hombre es el
animal social por excelencia.
Las diferentes expresiones faciales son internacionales,
dentro de diferentes culturas hay un lenguaje
similar. Podemos observar como en los niños ciegos o sordos
cuando experimentan las emociones lo demuestran de forma
muy parecida a las demás personas, tienen la misma expresión
facial. Posiblemente existan unas bases genéticas, hereditarias,
ya que un niño que no ve no puede imitar las expresiones
faciales de los demás.
Aunque las expresiones también varían un poco en función de la
cultura, el sexo, el país de origen, etc. Las mujeres tienen
más sensibilidad para captar mejor las expresiones
faciales o las señales emotivas y esta sensibilidad aumenta con
la edad. Otro ejemplo son los rostros de los orientales,
especialmente los japoneses, son bastante inexpresivos, pero es
de cara a los demás, porque a nivel íntimo expresan mejor sus
emociones.
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Las expresiones faciales también afectan a la persona que
nos está mirando alterando su conducta. Si observamos a
alguien que llora nosotros nos ponemos tristes o serios. Incluso
podemos llegar a llorar como esa persona. Por otro lado, se
suelen identificar bastante bien la ira, la alegría y la tristeza de
las personas que observamos. Se identifican peor el miedo, la
sorpresa y la aversión.
Gestión efectiva de las emociones: Claves
para el bienestar emocional
Comprender nuestras emociones es solo la mitad del camino,
aprender a gestionarlas de manera efectiva es esencial para
nuestro bienestar emocional y mental. Aquí te proporcionamos
algunas estrategias y técnicas que pueden ayudarte a manejar
tus emociones de manera más efectiva:
Técnicas de relajación y mindfulness
La práctica de técnicas de relajación como la respiración
profunda, la meditación y el yoga puede ayudarte a calmar tu
mente y reducir la intensidad de tus emociones.
El mindfulness, o atención plena, te enseña a estar presente
en el momento, lo que puede ayudarte a manejar tus emociones
de manera más efectiva al permitirte reconocerlas sin juzgarlas
ni reaccionar de inmediato a ellas.
Autoconciencia emocional
La autoconciencia emocional es la capacidad de reconocer y
entender tus propias emociones. Esto puede ayudarte a
entender por qué sientes lo que sientes y cómo tus emociones
pueden afectar tus pensamientos y comportamientos. Puedes
desarrollar la autoconciencia emocional a través de prácticas
como la reflexión personal y la escritura en un diario.
Terapia cognitivo-conductual
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un tipo de terapia que
puede ayudarte a entender cómo tus pensamientos,
sentimientos y comportamientos interactúan. Puede enseñarte a
identificar patrones de pensamiento negativo o destructivo que
pueden estar contribuyendo a emociones difíciles y a desarrollar
estrategias más saludables para manejar estas emociones.
Comunicación efectiva y expresión emocional
Expresar tus emociones de manera saludable es una parte
importante de la gestión emocional. Esto puede implicar hablar
con un amigo de confianza, escribir en un diario, o incluso
expresarte a través de actividades creativas como la pintura o la
música. La comunicación efectiva también puede ayudarte a
manejar conflictos y malentendidos que pueden surgir de
emociones no expresadas o mal interpretadas.
Cuidado personal
El cuidado personal es esencial para la gestión emocional. Esto
puede incluir asegurarte de que estás comiendo una dieta
saludable, haciendo ejercicio regularmente, durmiendo lo
suficiente y tomando tiempo para actividades que disfrutas.
Cuando cuidas de tu cuerpo, también estás cuidando de tu
mente y tus emociones.
Recuerda, la gestión de las emociones es un proceso y puede
llevar tiempo aprender a hacerlo de manera efectiva. No dudes
en buscar ayuda profesional si sientes que tus emociones son
demasiado difíciles de manejar por tu cuenta.
Las emociones en la investigación científica
El psicólogo W. Mischel hizo un experimento con niños de cuatro
años. Les daba un caramelo y les decía que tenía que irse un
momento, pero que debían esperar a que él volviera antes de
comérselo, si lo hacían así él les daría otro caramelo como
premio. El tiempo que permanecía fuera era tan sólo de tres
minutos.
Había niños que no esperaban y se comían el caramelo.
Posteriormente, hizo un seguimiento de los niños y observó que
los que no se habían comido el caramelo, eran más resistentes a
la presión, más autónomos, más responsables, más queridos por
sus compañeros y mejor adaptados en el medio escolar que los
otros.
Reflexión final
Todas las personas nacemos con unas características
especiales y diferentes, pero muchas veces la manera que
tenemos de comportarnos o de enfrentarnos a los retos de la
vida son aprendidos. Desde pequeños, podemos ver como para
un niño no está tan bien visto llorar y expresar sus emociones
como en una niña. Además, a los varones se les exige ser más
valientes, seguros de sí mismos.
También podemos observar como, según las culturas, las
mujeres son menos valoradas, tanto en el ámbito personal como
en el laboral, lo cual es el origen de opresiones y malos tratos.
Todo esto lo adquirimos sin darnos cuenta ya desde el
momento en que venimos al mundo nos comportamos
como nos han «enseñado» a comportarnos.
Quererse a uno mismo, ser más generoso con los demás o
aceptar los fracasos, no siempre depende de lo que hemos
heredado. Por lo que hemos de ser capaces de seguir
aprendiendo y mejorando nuestras actitudes día a
día. Aprender a ser más inteligentes emocionalmente, en
definitiva, a ser más felices.