ABRIENDO CAMINOS
C A T E Q U E S I S D E C O N F I R M A C I Ó N
Avalada por la Diócesis de Reconquista
ETAPA
PRIMERA
CATEQUESIS DE CONFIRMACIÓN
ETAPA
PRIMERA
COMENZAMOS LA BÚSQUEDA COMENZAMOS
ETAPA
SEGUNDA
ENCONTRAMOS EL CAMINO,
LA VERDAD Y LA VIDA LA BÚSQUEDA
GUÍA DEL CATEQUISTA
1 5 6 7 4 1
Proyecto avalado por la Diócesis de Reconquista
Autoras: Mónica G. Beltramino, María Virginia Spreggero
Asesor: Padre Rubén Abel Taibo
Dirección editorial: Herminio Otero
Edición: Daniel Orozco
Diseño: Antonia Rivero
Diagramación: Eugenia Pannaría
Fotografía: Sergio Cuesta /Archivo SM; Jack Hollingworth, Jayme Thorton/PHOTODISC; IMAGE SOURCE, CORBIS/
CORDON PRESS; CONTACTO; FANCY; PHOVOIR; THINKSTOCK; 123RF; SHUTTERSTOCK; Entreculturas; Selene
Ramseyer (cubierta)
Ilustraciones: Patxi Velasco Fano
Título: Comenzamos la búsqueda. Etapa primera. Guía del catequista
Autoras: Mónica G. Beltramino, María Virginia Spreggero
Primera edición: mayo de 2014
Primera reimpresión: abril de 2015
Segunda reimpresión: abril de 2016
ISBN: 978-987-1931-72-9
© 2014, Diócesis de Reconquista
© 2014, PPC Argentina S.A.
PPC Cono Sur
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Esta tirada de 500 ejemplares se terminó de imprimir en el mes de abril de 2016 en FP Compañía Impresora S.A. -
Beruti 1560 - Florida (1602) - Buenos Aires - Argentina
Libro de edición argentina / Made in Argentina
Impreso en Argentina / Printed in Argentina
No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni su tratamiento informático, ni la transmisión de
ninguna forma o por cualquier otro medio, ya sea electrónico, mecánico, por fotocopia, por registro u otros métodos,
sin el permiso previo y por escrito de los titulares del copyright.
empresa asociada a la cámara argentina del libro
Abrir caminos para encontrarse hoy
con Jesús resucitado
Todos sabemos del gran desafío que representa la cate-
quesis de Confirmación en nuestro tiempo, como prepara-
ción al sacramento de la madurez cristiana y como camino
de formación permanente del discípulo misionero.
Abriendo caminos es un material que intenta responder a este desafío y procura
ofrecer una ayuda para el crecimiento humano, espiritual y comunitario de quie-
nes se preparan para recibir el sacramento de la Confirmación y quieren vivir una
experiencia cristiana alegre y comprometida.
La columna vertebral del itinerario que aquí se presenta es la oración del Credo,
resumen de la fe recibida en el Bautismo, que los confirmandos desean fortalecer
y asumir definitivamente mediante el sacramento.
Este libro contiene el material para la preparación de los veintiocho encuentros de
la primera etapa del itinerario general. En una próxima publicación se presentarán
los encuentros de la segunda y última etapa.
Cada encuentro, como se puede percibir en el índice, forma parte de una agrupa-
ción o constelación de encuentros a los que se llama “paradas”. En cada una de
ellas, se presenta uno de los misterios centrales de nuestra fe, para ser reflexio-
nado, celebrado y vivido.
La finalidad fundamental del material es abrir caminos para ayudar, a su vez, a los
jóvenes a animarse a abrir sus mentes y sus corazones, y así dejarse encontrar
por Aquel que se ha presentado como el Camino, la Verdad y la Vida: Jesús de
Nazaret. De modo que, en cada encuentro, se pretende contribuir a que los con-
firmandos puedan descubrir a Jesucristo vivo y presente desde siempre en sus
vidas y, desde ahora, en cada situación específica por las que les toque atravesar.
Dicho de otro modo, el objetivo es ayudarlos a construir cimientos cristianos fir-
mes, que les permitan proyectarse con valentía y solidez hacia el futuro, y adquirir
las herramientas necesarias para dar razón de su fe.
Cada uno de los encuentros está organizado de la siguiente manera:
uestra Vida. Aquí se presentarán situaciones comunes en la vida cotidiana
N
de los jóvenes, con lenguaje actual e imágenes coloridas, que ayudan a situar
la propuesta de Jesús en la época y ambiente propio de los jóvenes.
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scuchamos lo que Dios y la Iglesia nos enseñan. Aquí se iluminarán las
E
situaciones compartidas con la revelación de Dios (Palabra) y la propuesta y la
enseñanza de la Iglesia.
uestra respuesta de amor. Aquí se motivará a los jóvenes a comprometerse
N
con la realidad que les toca vivir cada día, desde la belleza y los valores del
Evangelio. El anuncio del kerigma adquiere aquí una fuerza especial de luz y
concreción.
iario de viaje divino. Convencidos de la importancia y necesidad de formar
D
en los jóvenes el hábito del silencio y la oración personal, al final de cada en-
cuentro, se proponen algunos recursos para la oración personal de los confir-
mandos.
ezamos juntos. Como la fe (Credo) no solo se vive (caridad), sino que tam-
R
bién se la celebra (liturgia), en la mayoría de los encuentros se proponen gestos
simbólicos que permiten conectar la catequesis con la liturgia. De manera que
la catequesis pueda ayudar a vivir el Evangelio en la vida cotidiana y a despertar
el sentido celebrativo de la fe.
Agradezco la elaboración e implementación de este material de formación para
los jóvenes a los catequistas de la parroquia San Luis Gonzaga de Calchaquí,
especialmente a las catequistas Mónica Beltramino y Virginia Spreggero. También
agradezco al P. Rubén Taibo, párroco de la comunidad de Calchaquí y Director
Diocesano de Catequesis, por el acompañamiento cercano y valioso al equipo
que ha preparado esta propuesta.
Gracias por la dedicación y el esfuerzo invertidos en bien de nuestra Iglesia dio-
cesana. Estoy convencido de que este material será un fuerte estímulo para que
todos podamos seguir “abriendo caminos” que ayuden a nuestros jóvenes a en-
contrarse con el único que puede darle un sentido auténtico y duradero a sus
vidas: Jesucristo resucitado.
+ Monseñor Ángel José Macín
Obispo de Reconquista
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Que el anuncio del Evangelio
llegue al corazón de los jóvenes
Queridos catequistas:
Somos Mónica y María Virginia, y los saludamos fraternalmente en el Señor Jesús.
Para nosotros es una enorme alegría compartir con ustedes nuestra experiencia
de fe y de servicio eclesial a través de este material de Catequesis de Confirma-
ción que hemos elaborado.
Comenzamos a pensar y a escribir estos Encuentros para nuestra comunidad pa-
rroquial, motivadas por el desafío de presentar el kerygma de un modo nuevo, en-
carnado en el día a día de la vida y de acuerdo al sentir de nuestra madre Iglesia.
Dios conoce los motivos, los caminos y los instrumentos que se fueron dando
para que esta humilde iniciativa pueda ser presentada y ofrecida más allá de los
límites de nuestra comunidad.
Con total honestidad, queremos hacerles saber que no somos especialistas en
la cuestión. Somos simples catequistas que amamos a Dios, queremos mucho a
nuestra Iglesia y, con la alegría y la confianza propias del que ha sido encontrado
por Jesús Resucitado, no podemos callar la belleza de su mensaje de salvación.
En la parroquia “San Luis Gonzaga” de Calchaquí, nuestro servicio pastoral está
destinado a los adolescentes y jóvenes que se preparan para recibir el sacramen-
to de la Confirmación. A ellos recibimos y miramos con amor y ternura maternal,
y muchas veces también con preocupación. Ellos, como sabemos, transitan una
etapa de muchos y profundos cambios y de búsqueda e inquietud continuas.
Como miembros de Jesús y de la Iglesia, no podemos permanecer indiferentes ni
queremos permitir que el mundo, con sus múltiples ofertas engañosas, les roben
“la alegría de la esperanza”. Es nuestra responsabilidad, como adultos y como
cristianos, velar por ellos y mostrarles el camino de “la vida en abundancia”. Por
eso, hemos elaborado Abriendo caminos, que ahora compartimos.
El proyecto está pensado para llevarlo a cabo durante dos etapas:
1. Comenzamos la búsqueda: Nos ponemos en camino y nos centramos en
Dios y en Jesucristo, que nos anuncia la Buena Noticia y nos muestra el cami-
no para ser felices en las Bienaventuranzas.
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2. Encontramos el Camino, la Verdad y la Vida: Nos centramos en la muerte
y resurrección de Jesús, en el Espíritu Santo, en la Iglesia y en la vocación
y proyecto de vida.
En cada uno de los encuentros ustedes se encontrarán con los objetivos que se
persiguen, algunas dinámicas que pongan de manifiesto el sentir y el pensar de
los adolescentes, y distintas actividades y canciones que los ayuden a encarnar
las verdades de fe y la Palabra de Dios en su vida cotidiana.
Para ustedes, queridos catequistas, estos encuentros serán solo un modelo
y una guía para facilitar su tarea, pero dependerá de su fervor, su creatividad y su
hondura espiritual que el anuncio del Evangelio llegue al corazón de sus cate-
quizandos. Les aconsejamos que, antes de tener el encuentro con los jóvenes,
primero hagan los ejercicios propuestos ustedes mismos y se dejen interpelar por
la Palabra de Dios y su propia realidad personal, porque es allí donde brotarán las
respuestas y la sabiduría necesaria para acompañar a los jóvenes en la cateque-
sis y en la vida misma. Nuestros chicos y chicas necesitan ver catequistas alegres
y dóciles al Espíritu, convencidos de que no es lo mismo vivir con Dios que sin él,
como dice el Papa Francisco:
“No es lo mismo caminar con él que caminar a tientas, no es lo mis-
mo poder escucharlo que ignorar su Palabra, no es lo mismo poder
contemplarlo, adorarlo, descansar en él, que no poder hacerlo. No
es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que ha-
cerlo solo con la propia razón.” (Evangelii gaudium 266)
En nuestra vida y en nuestro servicio pastoral, y también en el proceso de ela-
boración e implementación de este texto, siempre hemos experimentado con
particular fuerza la necesidad y la fecundidad de la oración. Por eso, queremos
recordarles esta certeza: “Orar siempre sin desanimarse”, ¡siempre! Escuchemos
a Jesús y entreguémonos sin miedo, como simples instrumentos de su amor. Él
nos ilumina, él los guía, él hace la obra.
Que la Virgen María, con su presencia e intercesión maternales, nos acompañe
en este proyecto de Abriendo caminos.
Paz y bien.
Mónica G. Beltramino
María Virginia Spreggero
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Punto
DE PARTIDA
NOS PONEMOS
EN CAMINO
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En estos primeros encuentros sentaremos las bases necesarias para que
los adolescentes se abran al grupo, al diálogo, y, sobre todo, abran sus co-
razones a Dios. Es muy importante que se sientan queridos, valorados y
respetados.
Partimos de lo que cada persona es: imagen y semejanza de Dios. De allí,
que tendremos que prestar especial atención a las características propias
de nuestros catequizandos en esta etapa de sus vidas. Algunas a tener en
cuenta:
Los cambios en toda la persona, en el plano físico, psicofísico, espiritual
y las conductas sociales. Muchas veces, dichos cambios, producen una
cierta desestabilización que requiere la comprensión y el acompañamien-
to de los adultos.
El grupo de pares ocupa un lugar preponderante en la vida de los ado-
lescentes.
El medio que los rodea tiene mucha influencia y, muchas veces, es pro-
picio para que desarrollen conductas de riesgo como lo son el uso de
alcohol y drogas, el despertar de una sexualidad desordenada y la falta
de autoestima, entre otros.
La religiosidad del adolescente está en crisis: muchos de los jóvenes es-
tán alejados de las prácticas religiosas y en un proceso de búsqueda del
Dios que perdieron cuando eran niños.
Etapa de búsqueda de sueños y proyecto de vida.
Es necesario que los catequistas tengamos una mirada atenta, paciente y
comprometida ante estas realidades y nos formemos para abordar adecua-
damente las distintas problemáticas.
Jesús es quien nos invita a caminar a su lado, nos llama y nos convoca. Él
será nuestro guía en este proceso de preparación para el sacramento de la
Confirmación.
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Punto de partida:
Nos ponemos en camino
1 ABRIENDO
Encuentro CAMINOS
Objetivos
Lograr un clima de fraternidad en donde los adolescentes se sientan distendi-
dos y puedan abrirse a los demás compañeros y catequistas.
Destacar la presencia de Jesús como centro de este proceso de crecimiento
personal y espiritual.
Para comenzar el encuentro hay que tener en cuenta:
– Un detalle de bienvenida. Puede ser una tarjetita con una golosina, algo que
demuestra que estuvimos pensando en ellos antes de encontrarlos.
– Ambientación: El lugar debe estar ordenado, con una vela, símbolo de la luz
de Cristo Resucitado, una biblia, un crucifijo y la imagen de María.
– Siempre es conveniente comenzar con la invocación al Espíritu Santo a
través de una canción u oración (la música siempre nos predispone mejor).
Nuestra vida
Nos conocemos
Dinámica de presentación (tres posibilidades)
1. EL FÓSFORO
– Material: Una caja de fósforos.
Esta es una dinámica muy sencilla que sirve para hacer una presentación
ágil y divertida y que se genere un clima de distensión para que los chicos
se presenten y se larguen a hablar.
A cada participante se le entrega un fósforo. El primero enciende el suyo
y durante el tiempo que permanece encendido debe presentarse y contar
el porqué de su participación en el grupo de jóvenes o de Confirmación.
Antes de que se consuma totalmente, el participante que tiene el fósforo
encendido debe prender el del compañero de la derecha para que este
pueda presentarse y así sucesivamente.
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Más allá de la dinámica, se puede hacer una relación y una puesta en co-
mún con el tema del fuego y de la luz. Se puede hacer la dinámica con las
luces apagadas. (La luz nos saca de la oscuridad, nos podemos ver, etc.)
Podemos relacionar la dinámica con Jesús como luz y nuestra llamada a
ser luz para los demás. Concluimos leyendo Mateo 5,14.
2. LA CANASTITA
– Material: Una canastita; preguntas en papelitos doblados.
– Duración: No más de 20 minutos.
Esta es una actividad para romper el hielo y para conocerse más. Como
todas las presentaciones son un poco aburridas, esta es un poco más
entretenida. Cada integrante del grupo, incluidos los coordinadores, de-
ben pasar la canasta, sacar una pregunta al azar, presentarse y respon-
der la pregunta; luego elige a quién le pasa la canasta para que siga.
Lo explicamos con detalle:
1. Preparamos una lista con preguntas diferentes para luego recortar-
las una por una. Debe haber dos preguntas por integrante del grupo.
Ejemplo de preguntas: “¿Qué actividades hacés aparte de ir al cole-
gio?”; “Decir dos virtudes”; “Decir dos defectos”; “Si tuvieras que ir a
una isla solo, ¿qué cinco cosas te llevarías?”…
2. Recortamos las preguntas una por una, se doblan y se meten todas
en la canasta.
3. Se elige a alguien para que empiece sacando una pregunta de la ca-
nasta. El primer participante saca una pregunta, la lee, debe decir su
nombre, colegio, año, algo que quiera contar, por qué eligió hacer la
catequesis de Confirmación, y responder la pregunta que sacó.
4. El participante elige a una persona a quien pasarle la canasta para que
haga lo mismo. Los coordinadores también participan.
5. Una vez que participaron todos, se sigue pasando la canasta hasta
que se acaben las preguntas.
3. EL OVILLO DE LANA
– Material: Un ovillo de lana.
– Duración: 15-20 minutos.
La presentación del grupo puede hacerse pasando un ovillo de lana. Para
esto el que empieza debe sostener la punta del hilo de lana, presentarse
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bien y después tirar el ovillo a otro integrante del grupo, siempre sosteniendo
la punta. El que recibe el ovillo se presenta y antes de tirar el ovillo debe sos-
tener el hilo; luego le tira el ovillo a otro del grupo para que este se presente.
El mensaje detrás de esto es que todos tienen una punta de la telaraña;
si alguien suelta su punta, la telaraña se cae. De la misma manera, si al-
guien falta al grupo, si deja de ir o si no participa, el grupo se cae.
Se trata de transmitir la idea de que la preparación para la Confirmación
se hace en grupo; para eso es necesaria la presencia de todos, y cada
uno es importante para el grupo.
Invitamos a los jóvenes a que anoten en sus libros el nombre de sus compañeros
de grupo y después piensen y completen el recuadro.
– Tres lugares a donde te gustaría ir.
– Personas que invitarías para que te acompañen en el viaje.
– Tres lugares en donde podés encontrar a Dios.
– Tres lugares, situaciones o personas que te alejan de Dios.
Compartimos primero las respuestas con el compañero. Después compartimos
con todo el grupo aquellas respuestas que se repiten.
Escuchamos lo que Dios y la Iglesia nos enseñan
Jesús es el Camino
Leemos y comentamos el contenido de esta sección que se incluye en el libro del
confirmando. Ponemos especial detenimiento en Juan 14,1-6.
Nuestra respuesta de amor
La música nos ayuda a reflexionar. Se escucha la canción Abriendo caminos de
Diego Torres y Juan Luis Guerra y los jóvenes subrayan aquellas expresiones que
les toquen el corazón.
Después, comparten las frases que subrayaron y escriben las conclusiones que
hayan sacado del tema y que van a poner en práctica en su vida.
Como compromiso, se les puede pedir a los chicos que durante la semana recen
unos por otros, invitando a hacerlo especialmente por el compañero que tienen a
su derecha.
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Rezamos juntos
En un clima de silencio, cada uno lee en voz alta una de las frases que subrayó y
los demás respondemos:
Señor, acompañanos en este camino.
Como cierre podemos comentar la frase del papa Francisco y se los invita a par-
ticipar de la Misa dominical:
Acoge a Jesús resucitado en tu vida. Aunque te hayas alejado,
da un pequeño paso hacia él; te está esperando con los brazos
abiertos.
Papa Francisco
Notas:
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Índice
Presentación: Abrir caminos para encontrarse hoy con Jesús resucitado . . . . . 3
Carta a los catequistas: Q
ue el anuncio del Evangelio llegue al corazón
de los jóvenes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
Punto de partida: Nos ponemos en camino
1. Abriendo caminos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
2. Caminamos juntos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
3. Yo, voy… . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
4. Preparamos la mochila . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
Primera parada: Creo en Dios
5. Creo… . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
6. Mi Padre es Todopoderoso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
7. Creador del cielo y de la tierra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
8. Nos creó varón y mujer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34
9. Sexuados, ¿para qué? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36
10. Y a pesar de tanto amor… nos alejamos de Dios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38
11. Dios nos quiere cerca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42
12. Dios nuestro Padre nos habla . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
Segunda parada [1]: Creo en Jesucristo
13. Su único Hijo, nuestro Señor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
14. Una Buena Noticia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57
15. Jesús también fue niño . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61
16. Jesús nos muestra el camino para ser felices . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64
17. Felices los pobres y los pacientes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 66
18. Felices los que lloran y los que tienen sed y hambre de justicia . . . . . . . . . . . 68
19. Felices los misericordiosos y los de corazón puro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71
20. Felices los que construyen la paz y los perseguidos a causa de mi nombre . . . . 74
Segunda parada [2]: Jesús “le pone el cuerpo” a las Bienaventuranzas
21. ¡Qué mirada! . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77
22. Manos de Jesús, manos de Amor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 80
23. Los pies de Jesús . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83
24. Un corazón sagrado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85
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Segunda parada [3]: “Dime con quién andas y te diré quién eres”
25. Los amigos de Jesús . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89
26. Jesús nos presenta a su Madre, María . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92
27. María, ¡qué modelo! . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96
28. Con Jesús, celebramos la Vida . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 101
Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 107
Anexos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108
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