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KAPLAN - Destinos Escolares en Sociedades Miserables
El documento aborda la crítica a la escuela media, destacando su papel en la reproducción de desigualdades sociales y culturales, así como la pérdida de sentido en las experiencias educativas. Se analizan las transformaciones en la identidad de los jóvenes en contextos de precariedad laboral y se presentan metáforas que ilustran la corrosión del carácter en el capitalismo contemporáneo. A través de diversas perspectivas, se examinan las implicaciones de estas dinámicas en la subjetividad de los estudiantes y en su relación con el trabajo y la sociedad.
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KAPLAN - Destinos Escolares en Sociedades Miserables
El documento aborda la crítica a la escuela media, destacando su papel en la reproducción de desigualdades sociales y culturales, así como la pérdida de sentido en las experiencias educativas. Se analizan las transformaciones en la identidad de los jóvenes en contextos de precariedad laboral y se presentan metáforas que ilustran la corrosión del carácter en el capitalismo contemporáneo. A través de diversas perspectivas, se examinan las implicaciones de estas dinámicas en la subjetividad de los estudiantes y en su relación con el trabajo y la sociedad.
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La escuela media
en debate
Problemas actuales
y perspectivas desde
la investigacion
Guillermina Tiramonti
Nancy Montes
(compiladoras)
manantial / flacsoRea crol Reo ate tar constituye una preocupacién compar-
tida y frecuente tanto en el campo de la investigacién como
en el de las politicas educativas, y hoy resulta casi un lugar
comutn afirmar que el nivel medio es uno de los mas criticos
NACo eel mica Mre elect omelet (OM CSA er e-Cond
terizacién de las falencias que presenta el sistema educativo
en su funcionamiento, tanto en las desigualdades sociales y
culturales que produce y reproduce como en la calidad de las
experiencias educativas que propone, se suma también una
caracterizacion que plantea al nivel medio como un ambito
atravesado por cierta “pérdida de sentido”.
La escuela media en debate es el resultado de trabajos de
investigacion organizados en torno a cuatro tematicas princi-
pales: desigualdad y fragmentacion educativa; educacion y
Lirly om Melo Man ret meet oM AL Lelte (alo MmYAOU LCCC fe) [lee
juventud y subjetividad.
Este libro también esta cruzado por la pluralidad de mira-
das sobre una misma problematica y la confluencia de inves-
tigadores con diferentes formaciones y trayectorias. Desde
C1 oF Colo cla oe ee RMU ele (cri Mal
la media sigue puesta en debate.
BN
Ist
978-987-500.
9N78987 51100 124-
124-411. Destinos escolares en sociedades miserables
Carina V. Kaplan!
La pregunta que instala este escrito es acerca de las consecuencias perso-
nales de las transformaciones profundas de nuestras sociedades. ;Cémo confi-
guran su identidad los jvenes alumnos que transitan la escuela media? A los
fines de esbozar respuestas, recurriré a tres metaforas como camino para
caracterizar a las sociedades contempordneas y examinar los efectos sobre la
construccién de la subjetividad.
Para afirmar la argumentacién sobre una dimensin metaforica, mencione-
mos que el lenguaje posee varias funciones. Ciertas metéforas en nuestra coti-
dianeidad corren el riesgo de naturalizarse y descontextualizarse. El proceso
de naturalizacién involucra un ocultamiento de los sentidos profundos de esas
ideas que forman parte del mundo de la doxa que, como tal, se presenta como
inexorable. El lenguaje y las palabras sociales contribuyen en ocasiones, bajo
mecanismos inconscientes, a constituir aquello que nombran. Podemos plan-
tear que “el mundo social no funciona en términos de conciencia; funciona en
téminos de practicas, mecanismos (...]” (Bourdieu y Eagleton, 2000).
El ocultamiento es una de las funciones sociales del lenguaje cotidiano.
Sin embargo, desde el campo teérico ciertas metéforas pueden colaborar a
visibilizar aspectos de las realidades que vivimos. Utilizaremos, entonces, tres
figuras no eufemisticas que han producido autores diferentes, aunque engloba-
dos todos ellos en el paradigma critico de las ciencias sociales, que nos permi-
tiran aprehender ciertos rasgos de las sociedades actuales y examinar las con-
secuencias que han tenido sus transformaciones sobre la escuela media como
institucion y sobre sus actores en tanto sujetos sociales.
1. Doctora en Educacién en la Universidad de Buenos Aires, master en ciencias
sociales y educacién de FLACSO, profesora e investigadora en la Facultad de Filoso-
fia y Letras de la Universidad de Buenos Aires y en la Facultad de Humanidades y
Ciencias de la Educacién de la Universidad Nacional de La Plata.180 LA ESCUELA MEDIA EN DEBATE.
Se trata de nombres fuertes que, a la vez que retratan las realidades socia-
les, nos vienen a recordar que existe la posibilidad de generar las condiciones
para des-sustancializar ciertos nombres de las cosas sociales.
Las figuras son:
+ La corrosién del caracter
+ Las carceles de la miseria
+ La miseria del mundo
METAFORA 1: LA CORROSION DEL CARACTER
El capitalismo salvaje, haciendo una lectura del largo plazo, ha ido corro-
yendo el cardcter de las personas. Por ser un critico del capitalismo, Sennet
analiza cémo, hasta hace unas décadas, el trabajo funcionaba como el organi-
zador de la vida social.
En La corrosion del caracter, Sennett (2000) da cuenta precisamente de
cémo se construyen las subjetividades en el nuevo capitalismo y cémo los
cambios que adopta el mundo del trabajo, sobre todo los de las tiltimas déca-
das, han producido una honda huella en el caracter de los sujetos. Lo cierto es
que cada vez mis nifios y jvenes pertenecen a generaciones en las que el tra~
bajo no sélo no representa un ordenador de la vida social sino que algunos de
ellos jams han visto trabajar a sus padres 0 a los responsables de sus hogares
(y es incierto si los veran trabajar alguna vez), lo cual incide en la reconfigu-
racién de la “cultura del trabajo”.
{Qué se entiende por “cardcter”? Es una nocién referida a deseos y senti-
mientos que pueden existir dentro nuestro sin que nadie mas lo sepa; esta re-
lacionada con la posibilidad de imaginamos o proyectamos en una carrera 0
trayectoria social en el futuro. Se centra en el aspecto duradero y estable de
nuestra experiencia emocional.
En tal sentido, Sennet distingue entre el cardcter y la experiencia. El carac-
ter, a diferencia de la experiencia, permite estructuramos a través de una
narrativa social de nuestras vidas, pensamos como sujetos dignos de construir
un destino no marcado de antemano o como reflejo directo de las constriccio-
nes materiales de vida que nos atraviesan. “El cardcter se expresa por la leal-
tad y el compromiso mutuo, bien a través de la biisqueda de objetivos a largo
plazo, bien por la practica de postergar la gratificacién en funcién de un obje-
tivo futuro. De la confusion de sentimientos en que todos vivimos en un mo-
mento cualquiera, intentamos salvar y sostener algunos; estos sentimientos
sostenibles serdn los que sirvan a nuestro cardcter. E] cardcter se relaciona con
los rasgos personales que valoramos en nosotros mismos y por los que quere-
mos ser valorados” (Sennett, 2000, pag. 10). El reconocimiento social y la au-
toafirmacién del yo son dos notas tipicas de la constitucién de si.DESTINOS ESCOLARES EN SOCIEDADES MISERABLES 181
Podriamos sostener que el cardcter alude a nuestras amarras 0 soportes
subjetivos para transitar por la vida social, construidas a través de nuestra his-
toria personal y memoria colectiva; una suerte de mentalidad social encarnada
en individuos que, a su vez, producen su singularidad. Se trata de la formacién
de una personalidad en relacién con los otros y anclada en contextos sociocul-
turales particulares.
Para ilustrar la coexistencia de dos modos de relacién con el trabajo, la del
capitalismo tradicional y la del capitalismo flexible, el autor relata las trayec-
torias vitales de dos sujetos 0 de dos generaciones: Enrico y Rico, padre e
hijo.
El padre trabajé como portero limpiando lavabos y suelos en un edificio de
oficinas del centro de la ciudad en la que vivia. Su trabajo tenia un objetivo
principal a largo plazo que era servir a su familia. Tardé quince afios en aho-
trar dinero para comprar una casa en un barrio residencial de las afueras de
Boston, rompiendo los lazos con su antiguo barrio italiano. Su esposa, a su
vez, trabajé como planchadora en un centro de limpieza en seco. Juntos aho-
rraron para poder pagar la educacién universitaria de sus dos hijos. A los cua-
renta afios Enrico sabia cuando iba a jubilarse y con cuanto dinero contaria
después.
Su generacién trabajé durante los tiempos de las asociaciones sindicales,
los derechos laborales y las empresas a gran escala. En su empleo no habia
grandes cambios en lo cotidiano. La época, y por tanto la trayectoria de las per-
sonas, eran bastante predecibles. El tiempo era lineal. Sennett nos comenta que
Enrico sentia que se convertia en el autor de su vida y ese relato le proporcio-
naba una sensacién de respeto por su propia persona. Era una experiencia de
larga duraci6n. Los sujetos podian estructurar una narrativa social biografizada,
Si se profundiza acerca de esta cuestién, es preciso afirmarse sobre el
hecho de que los sentimientos de identidad y de continuidad estan imbricados
mutuamente en la experiencia social de los sujetos, coaccionandolos y tornn-
dolos predecibles hasta cierto punto. La vivencia subjetiva del tiempo es una
construccién social que signa nuestras vidas.?
Ahora bien, coexistiendo con estas formas internalizadas por la generacién
de los adultos, vinculadas a la cultura del trabajo, aparecen nuevas reglas de
juego para los mas jévenes. Rico, el hijo, completé sus estudios universitarios,
se gradué en ingenieria eléctrica en una universidad local. Se casé con una
compaiiera, una joven protestante de una familia de mejor posicién. Los estu-
dios prepararon a la pareja para mudarse y cambiar de trabajo con frecuencia.
Rico es de esos j6venes que se burla de los esclavos del tiempo, prisioneros de
las ataduras de la burocracia y considera que hay que estar abierto a los desa-
fios y asumir riesgos. Arriesgarse es el imperativo de su época y él lo decodi-
2. Estas ideas son inspiradas por la obra de Norbert Elias, Sobre el tiempo (2000).182 LA ESCUELA MEDIA EN DEBATE
fica como un atributo personal sin conocer las consecuencias subjetivas que
esto le acarreara.
Al respecto, desde una lectura del inconsciente sociolégico, se podria decir
que Rico cree que elige ser arriesgado, cuando son las condiciones de la
empresa moderna las que lo llevan a desarrollar este tipo de personalidad. De
hecho, las trayectorias sociales poseen ese doble aspecto relacional de estar
determinadas y libres a la vez.
Detengémonos por un momento en la dimensién del riesgo como signo de
época. Robert Sternberg (1996), luego de dedicar gran parte de su obra a la
inteligencia humana, publica un libro débil desde el punto de vista argumen-
tativo, Inteligencia exitosa, en el que intenta mostrar por qué habilidades
mentales especificas, como la inteligencia creativa y practica -y no los tests
académicos que miden el cociente intelectual son claves para el logro de una
trayectoria exitosa en los negocios, en las artes, en las profesiones liberales 0
en cualquiera de las esferas de la vida social. Las caracteristicas y los atribu-
tos de esa inteligencia exitosa que se reflejan en resultados hacen que las per-
sonas que la poseen no tengan miedo de arriesgarse al fracaso. Ademis, las
personas con inteligencia exitosa tampoco postergan, conclusién a la que arri-
ba Sternberg después de observar cémo los ejecutivos del nivel superior de la
empresa y con mas éxito, a diferencia de los ejecutivos de niveles interme-
dios, no generan estrategias para luchar contra la postergacién precisamente
porque no las necesitan debido a su personalidad.
A los fines de nuestro anilisis, la inteligencia exitosa, con su caracteristica
de asumir riesgos, se traduce como signo de una personalidad ajustada a los
tiempos del capitalismo salvaje y neodarwinista, en el que la flexibilizacion
requiere de individuos flexibles como modo de control social.
La ideologia meritocrética flexible produce un tipo de sujeto que se conci-
be como hacedor de su destino por fuera de toda determinacién identitaria vin-
culada a su origen sociofamiliar y cultural.
Volvamos, ahora si, a la brecha intergeneracional que analiza Sennett.
Mientras los ingresos de Enrico, el padre, se situaban en la cola del escalafon,
Rico, el hijo, ha ascendido hasta el 5% superior. Sin embargo, las incertidum-
bres de la nueva economia afectaron a Rico, quien se vio atravesado por un
recorte, Las promesas del capitalismo flexible se desvanecian para varios
jovenes que, como Rico, habjan internalizado los valores neodarwinistas que
se propugnan, como el individualismo, la competitividad, la supervivencia de
los més fuertes y el mérito personal sin historia.
Los cambios laborales lo Ilevaron a perder a la mayorfa de sus amigos y
sus vecinos, quienes nunca se conyirtieron en testigos de por vida de su histo-
ria personal y familiar. Esto es muy distinto de la situacién de su padre, para
quien el vecindario representaba lazos sociales de proximidad y familiaridad.
Rico pertenece a la generacién del trabajo flexible, a corto plazo, con con-
trato circunstancial y precario. Aunque prospera desde el punto de vista eco-DESTINOS ESCOLARES EN SOCIEDADES MISERABLES 183
némico y llega a ocupar cargos jerarquicos en las empresas modernas, su ge-
neracidn teme estar al borde de la pérdida total del control de sus vidas; el
miedo estd enraizado en sus respectivas trayectorias sociales y laborales. Se
debilita la carrera tradicional que avanza por una o dos instituciones. La pre-
cariedad objetiva se internaliza como precariedad vital. El temor se vincula
con el hecho de que la manera como tienen que vivir para sobrevivir en la mo-
derna economia ha lanzado a la deriva su vida interior y emocional. “Nada a
largo plazo”, es un principio que corroe la confianza, la lealtad y el compromi-
so mutuos y la autoafirmacién o imagen de si mismo.
Las redes institucionales estan marcadas por la “fuerza de los vinculos
débiles”, las formas fugaces de asociacién son mds eficaces que las conexio-
nes a largo plazo. Estos lazos débiles estin tifiendo el trabajo de equipo, hacen
pasar a Jos individuos de una tarea a otra y cambian el personal durante el pro-
ceso. La nocién de lo colectivo se desvanece. Por el contrario, unos vinculos
s6lidos dependen de la disposicién a establecer compromisos con los demas.
Para hacer frente a las realidades actuales, el desapego y la cooperacién super-
ficial son una armadura mejor que el comportamiento basado en los valores de
lealtad y servicio.
Zygmunt Bauman (2000) analiza el paso que la sociedad moderna realiz6
de una “sociedad de productores” a una sociedad de consumidores y del papel
que desempefia, en uno y otro escenario, la “ética del trabajo” y realiza una
descripcién minuciosa de esta norma de vida. Este autor sostiene que la socie-
dad que vio nacer a la industria era una sociedad de productores, ya que sus
miembros se dedicaban principalmente a la produccién. La manera en que esa
sociedad formaba a sus integrantes estaba determinada por la necesidad de
desempeiiar el papel de productores, y la norma impuesta a sus miembros era
Ja de adquirir la capacidad y la voluntad de producir; mientras que en la etapa
actual de modernidad tardia, la sociedad impone a sus miembros tener la capa-
cidad y la voluntad de consumir.
En la sociedad de productores, las industrias necesitaban trabajadores y la
ética del trabajo fue el medio mis efectivo para Ilenar las fabricas, necesitadas
de mano de obra. En la actualidad, esa mano de obra pasa a ser un obstdculo
para aumentar la productividad; por lo tanto, los mandatos ¢ incentivos de la
ética del trabajo suenan cada vez mas vacios de sentido. Sin embargo, Bau-
man advierte que aquella ética todavia puede cumplir un papel. En el presente
sirve para lavar las manos y la conciencia de quienes permanecen dentro de
os limites aceptados de la sociedad, para eximirlos de la culpa por haber arro-
jado a la desocupacion permanente a un gran nimero de sus conciudadanos.
4.Cémo se lleva a cabo? Condenando a los pobres, culpabilizindolos y hacién-
dolos responsables de su realidad. 2
Este tipo de mecanismo ideoldgico disocia las trayectorias individuales de
sus condiciones sociales de posibilidad, y deposita en el individuo aquello que
es producto de lo social. Precisamente, una de las consecuencias mas relevan-184 LA ESCUELA MEDIA EN DEBATE
tes de estos procesos de transformacién profunda del trabajo y de sus relacio-
nes sociales, en especial del debilitamiento de los lazos de proximidad y de lo
colectivo, es que la gente termina minando su autoestima social y se autores-
ponsabiliza de su fracaso, casi aceptando la exclusién como un destino propio
y merecido (Llomovatte y Kaplan, 2005).
Castel, al igual que Bauman, hace referencia a los excluidos, a la clase
marginada. Ambos enfatizan que esta nueva categoria da cuenta de una socie-
dad que ha dejado de ser integral, que renuncié a incluir a todos sus integran-
tes. Esta nueva clase de individuos es considerada por la sociedad un conjun-
to indtil y peligroso. Castel (2004) menciona que hay un deslizamiento del
Estado social hacia un Estado de la seguridad, que preconiza el retorno a la
ley y al orden, como si el poder pablico se movilizara esencialmente alrededor
del ejercicio de la autoridad represiva y punitiva.
Asi, la confianza en el otro se suplanta por un sentimiento de amenaza, por
parte de los demés, percibidos como extrafios, peligrosos. La desconfianza es
el nuevo sentimiento, producto de los miedos sociales y los mecanismos
estructurales de la exclusién.
En términos de Sennett, el capitalismo del corto plazo amenaza con corroer
el cardcter, en especial aquellos aspectos que unen a los seres humanos entre si
y brindan a cada uno de ellos una sensacién de un yo sostenible. Hoy, las con-
diciones psicolégicas apropiadas para la experiencia de trabajo a corto plazo,
las instituciones flexibles y el riesgo constante es un yo maleable, un colaje de
fragmentos que no cesa de hacerse, siempre abierto a nuevas experiencias.
¢Cémo establecemos lo que es de valor duradero en nosotros en una socie-
dad centrada en lo inmediato? ;Cémo perseguir metas a largo plazo en una
economia entregada al corto plazo? ,Cémo sostener Ia lealtad y el compromi-
so reciproco en instituciones que estén en continua reorganizacién?
Llegamos a un punto tal que las especiales caracteristicas del tiempo del
neocapitalismo han creado un conflicto entre cardcter y experiencia; la expe-
riencia de un tiempo desarticulado que amenaza la capacidad de la gente de
consolidar su cardcter en narraciones duraderas.
{Cuéles son los resultados de las transformaciones actuales del mundo del
trabajo? Vinculos débiles; miedo al otro, corrosién de la confianza, de la leal-
tad, del compromiso mutuo; incertidumbre; el fantasma de no conseguir hacer
nada de uno mismo en el mundo, desesperanza de “hacerse una vida” mediante
el trabajo. ¥ esto es lo que constituye a los sujetos en el actual mundo laboral.
{Como sostener relaciones sociales duraderas en una sociedad a corto pla-
zo? 4Cémo desarrollar un relato de la propia identidad e historia vital en una
sociedad compuesta por episodios y fragmentos?
En los tltimos tiempos, decimos entonces, se ha socavado el caracter de la
persona. Corroer es un verbo muy dramatico cuando se trata de intentar com-
prender el juego de la constituciémide'la identidad social. Corrosién significa
deterioro, erosién, desgaste, al menos en nuestro diccionario.DESTINOS ESCOLARES EN SOCIEDADES MISERABLES 185
Pensemos en esta imagen: el mar y la piedra. {Qué es lo que hace lenta-
mente el mar? Va desgastando, minando, corroyendo la piedra; muy de a poco
y muy profundamente.
Sin duda, el trabajo en el nuevo capitalismo ha traido consecuencias perso-
nales en la formacién del cardcter y en la constitucién de nuestra identidad. La
creciente inseguridad que experimentan los trabajadores (incluyendo aqui a
los desocupados) les dificulta lograr una identidad moral duradera. Se instau-
ra el reinado absoluto de la flexibilidad, con los contratos temporarios 0 las
pasantias y la instalacién, en el seno de la empresa, de la competencia entre
filiales auténomas, entre equipos y entre individuos. Objetivos individuales,
reuniones individuales de evaluacién, evaluacién permanente, incrementos
individualizados de salarios, carreras individualizadas, estrategias de Tespon-
sabilizacién que tienden a asegurar la autoexplotacién de ciertos cuadros que,
aunque simples asalariados bajo una fuerte dependencia jerdrquica, son res-
ponsabilizados por sus ventas, sus productos, su sucursal, su revista, etc., co-
mo si fueran autonomos. Mucho de esto ultimo parece haberle sucedido a
Enrico como prototipo de una generacién, la de los noventa.
Las ilusiones del capitalismo, moderno, salvaje y flexibilizado, lejos de
cumplir sus falsas promesas de dotarnos de més libertad y humanidad, son en
realidad renovadas o nuevas formas de opresién y deshumanizacién. El carc-
ter duradero y la proyeccién previsible del individuo en el capitalismo no eran
elementos necesariamente habilitantes o liberadores en términos de la subjeti-
vacién, Pero lo que es innegable, es que si permitian esto: una representacién
acerca del futuro y una proyeccién o prevision de los sujetos en su carrera
social. Al menos en esa representaci6n simbélica se fabricaba una trayectoria
en proyeccién temporal hacia el futuro. Hoy, la proyeccién de las trayectorias
ha sufrido una ruptura.
{Qué podemos reflexionar a partir de la descripcién que nos ha permitido
hacer Sennett de las consecuencias subjetivas que se desprenden de las trans-
formaciones en el trabajo?
Nuestros alumnos, hoy, estan atravesados por estas transformaciones en las
configuraciones sociofamiliares que los determinan (hogares sin trabajo, hoga-
res con trabajo precario, hogares asistidos por planes asistenciales, jefes de
hogar que por razones laborales deben migrar de un lugar a otro) y en la repre-
sentacién que pueden hacerse del futuro. En la socializacién primaria, los
nifios van aprendiendo y naturalizando ciertas formas de ver el mundo en rela-
cién con sus condicionamientos materiales y simbélicos de vida. La falta de
proyeceién hacia el futuro atraviesa a todos los alunos, aunque diferencial-
mente segiin sea el origen de pertenencia. No se puede proyectar una imagen
sobre el porvenir y esto ha corroido el cardcter.
En la vida escolar cotidiana las consecuencias también se dejan ver en la
relacién “esfuerzo hoy/recompensa futura”. Se pone en duda esta conviccién
y la postergacién no representa un argumento valido para llevar adelante las186 LA ESCUELA MEDIA EN DEBATE
tareas que la escuela demanda a sus alumnos. Esforzarse para terminar el cole-
gio ya no se justifica a la hora de intentar conseguir un mejor empleo. En todo
‘caso, como mencionébamos anteriormente, la capacidad de postergar se atri-
buye a individuos con una supuesta “inteligencia exitosa”.
Por otro lado, la “cultura de trabajo”, que caracterizé a muchas generacio-
nes, dejé de ser un cimiento de esta sociedad y, por lo tanto, la escuela no pue-
de apoyarse en ella y edificar desde alli parte del trabajo escolar.
Sennett se refiere a la ruptura de trayectorias. Precisamente, un desafio de
la escuela media o secundaria es el de que los alumnos puedan imaginar un
futuro distinto, ampliar el horizonte simbélico de lo posible. Si bien el autor es
un critico del capitalismo, sefiala que, al menos desde el punto de vista de la
subjetividad, la sociedad asalariada permitia fabricar una trayectoria. Hoy en
dia ya no es asi. El papel de la escuela es dar cuenta de esta situacién, visibili-
zando la pluralidad de situaciones de los alumnos, reconociendo las condicio-
nes sociales que las han provocado, mostrando que el trabajo es un derecho,
haciendo que los nifios hablen de esto en vez de acallarlo.
La escuela puede contribuir a que los adolescentes y jévenes elaboren
narraciones duraderas. Es importante que los nifios puedan, en la escuela, ha-
blar acerca de si mismos, de su situacién de desproteccién social. La escuela,
asi, desfamiliariza lo obvio; no toma como natural los procesos de deshumani-
zacién.
Los sujetos tenemos una doble forma de constituimos como tales: por una
parte, estamos determinados fuertemente por los limites 0 condicionamientos
externos, pero a la vez ponemos en la concrecién de nuestras vidas esperanzas
subjetivas. Los docentes tienen mucho que concretar con sus esperanzas y
generar confianzas en los alumnos.
METAFORA 2: LAS CARCELES DE LA MISERIA
Las cérceles de la miseria -o podriamos decir: la miseria en las carce-
les- es una metifora que remite al libro homénimo de Loic Wacquant. En
éste, el autor pone de relieve las trasformaciones ocurridas en los ochenta y
en los noventa en sociedades como la estadounidense, donde hay un pasaje
de un Estado benefactor que protege a los sectores sociales mas necesitados,
aun Estado penal que utiliza politicas represivas para paliar el aumento del
delito.
La asociacién de la pobreza a la inseguridad, sostiene Wacquant, pasa por
alto sus causas profundas: miseria, desocupacién, ilegalidad, desesperanza y
discriminacién. A su vez, se puede observar que las politicas de seguridad 0
represivas no persiguen con el mismo empeiio los delitos administrativos o el
fraude comercial, que las infracciones practicadas por los residentes de las
zonas mas desfavorecidas de nuestras ciudades.DESTINOS ESCOLARES EN SOCIEDADES MISERABLES 187
Las politicas de tolerancia cero son un claro ejemplo de esto. Esa politica
desarrollada en Estados Unidos plantea a grandes rasgos, que todo acto delic-
tivo, transgresién o agresién, sin importar su relatividad, debe ser castigado
severamente, De este modo, no se actiia sobre las causas de la problematica
sino sobre sus consecuencias.
En una entrevista realizada a Wacquant para el diario Pagina/12,} el autor
amplia esta cuestién, analizando los procesos de marginalizacién en las gran-
des ciudades. Sostiene que en los andlisis en los que se aritmetiza la miseria,
es decir, que se equipara la pobreza con escasos ingresos bajo el término
“linea de pobreza”, se ignoran y oscurecen las condiciones que hicieron y
hacen posibles los procesos de marginacién y exclusién social.
Por otro lado, argumenta que la marginalizacion avanzada y los “parias
urbanos” ni siquiera tienen un espacio en el cual expresarse.
Se los designa por exclusién: “sin techo”, “sin trabajo”, “extranjeros ilegales”,
“gente sin educacién”, “encarcelados”. Es un conjunto heterogéneo definido nega-
tivamente. [...] No existen categorias como “Ia clase obrera”. Hace treinta afios se
podia decir “los trabajadores” para designar a la mayoria de los barrios pobres
(Wacquant, 2004),
Incluso, hasta hace no mucho tiempo, se podia asociar a la denominacién
de pobre, palabras tales como humilde, trabajador, honesto, esforzado. Hoy en
dia, estas asociaciones parecen estar mutando, ya que para muchos, la catego-
rfa de pobre comienza a vincularse con palabras y cadenas de asociaciones
tales como peligroso, sospechoso, vago, entre otras. Esto tiene fuertes conse-
cuencias sobre las acciones que el Estado dirige hacia estos sectores, creando-
se a su vez, un sentido comin social condenatorio.
Asi, mientras que para la primera serie de significados de “pobre”, el Esta-
do podia desarrollar politicas compensatorias, para la segunda serie, el Estado
destina politicas de control, represién y vigilancia para los sectores mas desfa-
vorecidos de la sociedad.
La contracara de estas politicas, segiin Wacquant, es la profundizacién de
la desconfianza y un proceso de judicializacién de la infancia y la juventud.
En un reportaje hecho por el diario Clarin (2006), ante la pregunta acerca
de cémo reaccionan las instituciones ante la violencia en nuestro Pais, la
socidloga Silvia Guemureman sostiene: “Cuando los jévenes pobres cometen
delitos, la respuesta es el sistema penal. Cuando otros j6venes cometen accio-
nes delictivas, la respuesta suelen ser las politicas culturales y sociales. Es
como si para la sociedad algunos fueran recuperables y otros no”.4
3. “La tolerancia cero es més cara que un plan social”, en http://www-paginal2,
com.ar/2001/01-03/01-03-3 I/pagl7.htm
4. En http://www.clarin.com/suplementos/zona/2006/08/06/2-03815.htm188 LA ESCUELA MEDIA EN DEBATE
En este marco es imprescindible repensar el papel de nuestras escuelas,
sobre todo si queremos incidir positivamente en las experiencias de muchos
de nuestros alumnos que deben y deberdn lidiar a diario con las nuevas politi-
cas de criminalizacién de la miseria.
Esta diferenciacién de politicas, por parte del Estado, en funcién de las
clases sociales, tiene su correlato -no mecénico sino mediado, por cierto— en
las escuelas. Un mismo hecho, como por ejemplo el robo de alguna pertenen-
cia personal de bajo valor, por parte de un alumno, adopta sentidos diferentes
segiin su origen social. Si este hecho es practicado por un alumno de sectores
ajos, tiene altas posibilidades de ser calificado como “robo”; en tanto de pro-
ducirse esta misma situacién a manos de un alumno de sectores socicecond-
micos altos, el hecho posiblemente pase a ser percibido como “una travesura
propia de la edad”.
Esta breve ejemplificacién nos permite extrapolar el anilisis de Wacquant
a diferentes esferas de lo social, y observan lo que el autor denomina proceso
de criminalizacién de la miseria, es decir, la penalizacién de la pobreza, en la
que los integrantes de los sectores sociales més desposeidos, en particular los
jévenes, se transforman en los primeros sospechados y culpables.
METAFORA 3: LA MISERIA DEL MUNDO.
La miseria del mundo es otra de las metéforas fuertes para describir a las
sociedades contempordneas, sobre todo, como ya mencionamos, a las socieda-
des de los noventa que acarrearon consecuencias profundas sobre los sujetos
sociales, todavia presentes en la actualidad. El neoliberalismo ha impuesto una
brutal reconcentracién del poder a escala mundial que dio como resultado la
creciente destruccién de una civilizacién y la exclusién de un amplio sector de
la poblacién de los derechos a la educacién, la salud, la cultura, la seguridad
social, El capitalismo contempordneo genera diversas formas de explotacién,
dominacién y exclusién, y las formas sociales de sufrimiento alteran la subje-
tividad de los individuos y grupos.
Lo novedoso del andllisis de Bourdieu sobre la década de los noventa, en
relacién con la tragedia social, radica en el sefialamiento de que este orden
social se mantiene y Ilega a ser eficiente s6lo con la complicidad de los pro-
pios dominados, esto es, por la violencia simbélica, una violencia que es invi-
sible para sus propias victimas y se ejerce desde los individuos; por eso habla
de “complicidad”, pero no porque sea una decisién de las personas, sino por-
que se va interiorizando y afianzando con el tiempo a través de los mismos
mecanismos de dominacién. Asi, en la mejor sintesis tedrica de su sociologia,
Meditaciones pascalianas, Bourdieu (1999b) examina el papel central de la
violencia simbélica en la preservacién de la normalidad social. Este autor sos-
tiene que toda forma de dominacién implica un cierto grado de violencia sim-DESTINOS ESCOLARES EN SOCIEDADES MISERABLES 189
bélica, es decir, de legitimacién ejercida desde el orden dominante hacia el
orden dominado.
En el terreno del andlisis escolar, esta nocién aparece vinculada a la de
arbitrariedad cultural, segim la cual las instituciones de enseianza transmiten,
sin saberlo, de manera arbitraria (contingente y no necesaria) una serie de con-
tenidos culturales dominantes, también arbitrarios, en detrimento de otros con-
tenidos de orden dominado (alta cultura frente a cultura popular).
Los “excluidos” de la sociedad, los desechos (des-hechos) de la sociedad
neoliberal se enfrentan como pueden al individualismo exacerbado de la
sociedad modema. Ellos no alcanzan siquiera a reagruparse para crear una
nueva sociabilidad de marginados. Son agentes sociales sin papel social, des-
ubicados en virtud de la dimisién del Estado providencia, que los acogia y les
brindaba proteccién.
A partir de entrevistas a lo largo de tres afios a los excluidos de la sociedad
francesa (advirtiendo aqui que se puede estar excluido aun estando incluido),
en La miseria del mundo Bourdieu y su equipo nos trasmiten el efecto econé-
mico, social y psicolégicamente desestructurante de la sociedad actual, Esta
obra recoge testimonios que dieron hombres y mujeres en relacién con sus
existencias y la dificultad para vivir. Las entrevistas analizan los “lugares difi-
ciles”, como la urbanizacién, la escuela, el trabajo social, el subproletariado,
el universo de los empleados, el de los campesinos y artesanos. La crénica de
un joven militante, de la profesora de un colegio ubicado en una zona desfavo-
recida, de un comerciante vinatero arruinado, de los inmigrantes y de aquellos
a quienes se sigue llamando “inmigrantes” aunque hayan nacido en Francia,
todos ellos dan su testimonio vital.
Muchos de estos sujetos que han sido arrojados del sistema se ven desam-
parados, son actores sociales que dejaron de serlo por ubicarse fuera de los
circuitos de trabajo. Surge, asi, una nueva categoria social cuyos componentes
son victimas sociales en lugar de actores sociales. Su habitus social, es decir,
los valores, las actitudes y formas de actuar que han internalizado en su tra-
yectoria social, les impide reconstruir una red de solidaridad familiar o vecinal
que son formas tradicionales de sobrevivencia en los paises del Tercer Mundo.
El concepto de habitus es una categoria clave en Bourdieu en la medida en
que permite interpretar de qué modo las estructuras sociales se graban o ins-
criben progresivamente en nuestra mente; de tal manera que cada individuo
muestra una serie de disposiciones o tendencias a pensar, actuar, sentir, en
estrecha vinculacién con las condiciones objetivas y las determinaciones de su
existencia social.
Los individuos que describe Bourdieu en La miseria del mundo son Pperso-
nas que intentan esconder su miseria; viven frustrados y humillados; manifies-
tan pasividad, ya que su agresividad se encauza hacia un Estado benefactor
que los traicioné y no hacia la reconstruccién de nuevas formas de redes
sociales,190 LA ESCUELA MEDIA EN DEBATE
La acumulacién de casos particulares desarticulados que no constituyen,
no digamos ya un colectivo homogéneo, pero ni siquiera una categoria esta-
distica, impide la reconstruccién, por parte de los autores, de una memoria
colectiva del abandono social. En efecto, un agregado de memorias individua-
les no conduce a la conformacién de una memoria colectiva de las victimas de
la crisis contempordnea.
Bourdieu vincula de inmediato el problema de la segregacién social y
racial a la “dimision del Estado”: hay un pasaje del Estado que interviene en la
distribucién de los recursos, a un Estado que simplemente corrige los efectos
(no las causas) de la desigual distribucién, a través de obras de beneficencia.
Esta mutacién del Estado, junto con un debilitamiento de la movilizacién
popular, entre otros factores, transforms al pueblo susceptible de movilizarse
en un conjunto de pobres con situaciones diversas que slo son recordados
cuando presentan algiin problema.
Junto con Ia miseria econémica, Bourdieu y sus colaboradores nos mues-
tran distintas formas de miseria social, entre ellas, la de la juventud, que sufre
ante un futuro sin porvenir, sea por falta de escolarizacién, sea por realizar
estudios no deseados, enmarcados por un rigido sistema escolar que decide,
por encima del alumno, su orientacién profesional. Se tocan problemas de
identidad (personal o social) que se acrecientan cuando se habla con los inmi-
grados. No sélo se pone de relieve la miseria econémica, sino la miseria que
brota del ser intimo, de su desgarramiento interior al no sentir vinculos de per-
tenencia con su entorno inmediato (familiar) o lejano (el inmigrante que no es
ni de aqui ni de alla).
La escuela forma parte de lo que Bourdieu llama “la mano izquierda” del
Estado, junto con la salud, la asistencia y la vivienda social. “La mano dere-
cha” est simbolizada por la policfa, la justicia represiva y la prisién.
En un contexto de individuos que estan excluidos econémica y psicolégi-
camente, ,cémo puede la institucién escolar colaborar en un intento de juntar
los pedazos que ha dejado un capitalismo salvaje, una sociedad egoista ¢ indi-
ferente y un Estado que no se ocupa de sus ciudadanos? {Qué puede hacer la
escuela para contrarrestar el individualismo exacerbado que presenta la socie-
dad actual?
En este escenario, los agentes escolares se transforman en una suerte de
trabajadores sociales que cumplen funciones asistenciales en un Estado que
ha desprotegido durante muchas décadas a las infancias y juventudes. Es
decir, los docentes y todos los actores de la vida escolar asumen la tarea de
paliar, acompasar, el sufrimiento social que atraviesa a los alumnos sin tener
los saberes profesionales para cumplir estas funciones. Asi, los docentes
reconfiguran su identidad profesional para dar respuesta a aquello para lo
cual no han sido preparados. Los mismos docentes forman parte del sufri-
miento social, a la vez que tienen el enorme compromiso de acompafiar el
sufrimiento social de los nifios. Quizds sea éste el mas grande desafio de laDESTINOS ESCOLARES EN SOCIEDADES MISERABLES 191
militancia social en la escuela y la mayor gratificacién profesional de los
docentes.
Para finalizar, quisiera hacer mencién a una frase de Bourdieu que nos per-
mite reposicionaros frente a ciertos pensamientos dominantes que han anun-
ciado el fin de la historia y de la utopfa: “Lo que el mundo social ha hecho, el
mundo social puede, armado de este saber, deshacer”. Esto es, saber més acer-
ca de las realidades de los alumnos nos hace comprenderlos mejor y evitar
condenarlos a un destino como despojos o desechos de las sociedades misera-
bles y violentas.
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