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Mapa 2

El documento presenta un estudio hidrogeológico del Salar de Maricunga y la Quebrada de Paipote, enfocado en la comunidad colla El Bolo en la región de Atacama, con el fin de establecer una línea base ante la irrupción de proyectos mineros. Se analizan las características hidroquímicas de las aguas de dos cuencas hidrográficas, encontrando diferencias significativas en la composición química y sugiriendo la posibilidad de una interconexión entre ellas. Los resultados resaltan la importancia de considerar los aportes de cuencas laterales para una adecuada gestión hídrica en la zona.
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Mapa 2

El documento presenta un estudio hidrogeológico del Salar de Maricunga y la Quebrada de Paipote, enfocado en la comunidad colla El Bolo en la región de Atacama, con el fin de establecer una línea base ante la irrupción de proyectos mineros. Se analizan las características hidroquímicas de las aguas de dos cuencas hidrográficas, encontrando diferencias significativas en la composición química y sugiriendo la posibilidad de una interconexión entre ellas. Los resultados resaltan la importancia de considerar los aportes de cuencas laterales para una adecuada gestión hídrica en la zona.
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UNIVERSIDAD DE CHILE FACULTAD DE CIENCIAS

FÍSICAS Y MATEMÁTICAS
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

SISTEMA HIDROGEOLÓGICO SALAR DE MARICUNGA-QUEBRADA DE PAIPOTE:


UN APORTE A LA LÍNEA BASE DE LA COMUNIDAD COLLA EL BOLO, REGIÓN
DE ATACAMA

MEMORIA PARA OPTAR AL TÍTULO DE GEÓLOGO


ALEJANDRO EDMUNDO BORDEU OSSA

PROFESORA GUÍA:
LINDA DANIELE
PROFESORA CO-GUÍA:
CAROLINA GUZMÁN

COMISIÓN:
MARIANA CERVETTO

SANTIAGO DE CHILE
2021
RESUMEN DE LA MEMORIA PARA
OPTAR AL TÍTULO DE: Geólogo
POR: Alejandro Edmundo Bordeu Ossa
FECHA: Diciembre, 2021
PROFESORA GUÍA: Linda Daniele
PROFESORA CO-GUÍA: Carolina Guzmán
SISTEMA HIDROGEOLÓGICO SALAR DE MARICUNGA-QUEBRADA DE PAIPOTE:
UN APORTE A LA LÍNEA BASE DE LA COMUNIDAD COLLA EL BOLO, REGIÓN
DE ATACAMA
El territorio ancestral colla, y específicamente de la comunidad colla El Bolo, se ubica en
los sectores altos de la quebrada de Paipote y el Salar de Maricunga. Debido a la
rápida irrupción de proyectos mineros en la zona, la comunidad comienza a elaborar su
propia línea base del territorio, con el fin de esclarecer los posibles impactos
ambientales que puedan afectarlo. Este trabajo constituye un análisis del sistema
hidrogeológico que afecta a la comunidad, desde la perspectiva de un estudio
hidrogeoquímico e isotópico de las aguas del territorio ancestral.
El área de estudio se encuentra separada entre 2 cuencas hidrográficas: La cuenca
Quebrada de Paipote (CQP), y la cuenca Salar de Maricunga (CSDM). Estas cuencas
se encuentran delimitadas entre sí por la Franja de Maricunga, que corresponde a un
lineamiento N-S de volcanes inactivos cenozoicos asociados al Sistema de Fallas
Domeyko. Esta ha sido considerada como una barrera hidrológica entre las cuencas
mencionadas, por lo que se ha considerado a la CSDM hidrológicamente cerrada para
cualquier efecto de evaluación ambiental en el sector. Sin embargo, diversos autores
han planteado que el no considerar los aportes a cuencas laterales podría traer
consecuencias negativas en la gestión hídrica.
Los resultados de este trabajo indican que las aguas de la CSDM se encuentran
principalmente enriquecidas en cloruro, sodio, boro y litio, respecto de las aguas de la
CQP, debido a que estarían afectadas por los mismos procesos de interacción agua-
roca, pero con diferentes intensidades. Por otra parte, la presencia particular de sulfato
y nitrato en las aguas de la CQP ha sido asociado a efectos de actividades antrópicas
diferentes en ambas cuencas. Sin embargo, la mayor parte de los elementos químicos
analizados no muestran diferencias entre las cuencas, y resultados preliminares de
estadística multivariante indican que la mayoría de las muestras analizadas se
correlacionan entre sí. El análisis de isótopos estables de agua indica que las aguas se
ubican en una línea de evaporación que afecta con mayor intensidad a las aguas de la
CQP que de la CSDM. Las aguas de la Laguna Santa Rosa muestran mayor
evaporación y concentración de componentes químicos que todas las demás muestras
analizadas.
A pesar de que el número de muestras analizadas no ha permitido esclarecer la
existencia de una conexión entre la CSDM y CQP, esta nueva información, junto a un
reanálisis de antecedentes, han permitido elaborar un modelo conceptual que
contemple esta posibilidad. La existencia de un sistema hidrogeológico interconectado
deberá ser validado por trabajos futuros que contemplen nueva información del área de
estudio, los que se detallan en las recomendaciones de este trabajo.

i
Dedicado a mi abuela,
Carmen Schwarze Tellería,
Primera mujer ingeniera en minas de Latinoamérica
Y una fuente de sabiduría inolvidable
A quién agradezco mis ganas por estudiar la naturaleza
E intentar comprenderla

ii
Agradecimientos
En primer lugar, quiero agradecer a la comunidad colla El Bolo por financiar los análisis
de este trabajo, y por toda la confianza depositada en mí para contribuir a la
prosperidad de su territorio ancestral. Para mí ha sido un honor servirlos en este trabajo
que me apasiona. Especialmente a Elena Rivera, presidenta de la comunidad, cuya
sabiduría y coraje me dejaron más de una enseñanza para enfrentar la vida en el futuro.
Quiero agradecer a Mariana, por la oportunidad de hacer esta memoria, por apañar con
el terreno, y por todas las instancias de aprendizaje en HGA y buena onda que hemos
compartido. También a la Caro, por toda esa pega de profe guía y todos los consejos
necesarios para llevar a cabo este y varios otros trabajos. A la Amanda, por ser una
excelente acompañante de terreno, de pegas, y por sobre todo una muy buena amiga.
A mi profesora Linda Daniele, por todo su criterio para acotar todas mis ideas y así
acercar este trabajo a la realidad y a la comprensión del medio. Y a todas esas
personas que me ayudaron desinteresadamente, especialmente a la Carli, al Mati
Taucare, al Jipi y a María Lorca por todos sus comentarios. Les agradezco mucho.
Agradezco a mi familia. A mis padres por todo el apoyo y la confianza en mí, y por todo
el camino que ha significado llegar hasta aquí. A mis hermanos, que en nuestros
diferentes gustos y caminos siempre encontramos interesantes conversaciones e
historias juntos. A la Raquel, por todo su ejemplo, todo su cariño y toda su fuerza. A la
Eva, la Rosa y la Alicia, que han sido parte importante de mi vida y a quienes también
les debo parte de quien soy. Y a todos quienes estuvieron cerca.
Quiero agradecer muy especialmente a la Kim, con quien entre a la u y desde ahí nos
hemos apañado en los carretes, en los estudios y en una gran amistad, y con quién
ahora comparto mi vida y mis sueños. Gracias por hacer de todo este proceso una
mejor etapa, llena de paseos, de carretes en la silla, de conversaciones poco
pretenciosas, de análisis astrales, de los mejores viajes cortos y largos. Kmibi gracias
por todo tu amor y por compartir tu tiempo y a tu linda familia conmigo. Por toda tu
compañía en este proceso y por toda la que vendrá en nuestro camino.
Agradezco a todos mis amigos que hice en esta etapa, y con los que estoy seguro de
que seguiré compartiendo. A la Lore, al Fabio, el Alonso, el Mati y también la Kim, con
quienes entré a la universidad y seguimos tomando once juntos, compartiendo nuestras
penas y alegrías. Al Abuelo, Carlos, Juanma, Pili, Titi, Keno, aCaro, Simia, Tomi, Arroz,
Javi, Migue, Juan, Jefe Rodri, Raviol, Nico, Jasson, Negro, Frani y muchos más, que
hicieron de geología una etapa llena de momentos inolvidables: carretes en el patio de
los naranjos, terrenos de mucho compañerismo, intensas marchas y discusiones
políticas, trabajos juntos, y también paseos y conversaciones que guardo conmigo en lo
más profundo de mi espíritu. Quiero agradecer mucho a la Blanca por todo su apoyo,
por todo su cariño, conversaciones y buena onda. A todos mis estudiantes que tuve
geología, gracias por la oportunidad de enseñar. Agradezco a mis amigos que conservo
desde antes de entrar a la u Matías, Pedro, Trini, Ignacio, Andrés R. con quiénes
hemos compartido nuestra niñez y ahora la adultez. También a la Coni a Nelson. Todos
son muy importantes para mí, y los que no están en el papel los llevo en mi corazón.
Agradecemos apoyo y financiamiento del Programa de Pueblos Indígenas, Dirección de
Diversidad y Género, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Universidad de Chile

iii
Tabla de Contenido

1 Introducción ........................................................................................................ 1
1.1 Ubicación y accesos del área de estudio .................................................. 2
1.1 Estudios Anteriores ................................................................................... 4
1.2 Hipótesis del trabajo .................................................................................. 5
1.3 Objetivos ................................................................................................... 5

2 Metodología......................................................................................................... 6
2.1 Trabajo en terreno ..................................................................................... 6
2.2 Determinación analítica ............................................................................. 6
2.3 Controles de calidad de los datos ............................................................. 6
2.4 Tratamiento de los datos ........................................................................... 7

3 Caracterización del área de estudio.................................................................. 9


3.1 Geomorfología ......................................................................................... 10
3.2 Hidrología ................................................................................................ 12
3.3 Geología .................................................................................................. 14
3.4 Hidrogeología .......................................................................................... 21
3.5 Geoquímica ............................................................................................. 24

4 Observaciones de Terreno .............................................................................. 26


4.1 Observaciones generales en terreno ...................................................... 35

iv
5 Resultados y discusión .................................................................................... 37
5.1 Parámetros fisicoquímicos ...................................................................... 37
5.2 Geoquímica de elementos mayoritarios .................................................. 38
5.3 Geoquímica de elementos minoritarios y trazas ...................................... 46
5.4 Análisis multivariante ............................................................................... 51
5.5 Isotopos estables de hidrógeno y oxígeno .............................................. 54
5.6 Sistema Hidrogeológico Salar de Maricunga-Quebrada de Paipote ....... 55

6 Conclusiones .................................................................................................... 59

7 Bibliografía ........................................................................................................ 62

8 Anexos ............................................................................................................... 68

v
Índice de Tablas

Tabla 1: Precipitaciones medias mensuales en mm en los últimos 30 años, para


estaciones DGA cercanas al área de estudio................................................................. 14
Tabla 2: Detalle 12 puntos de muestreo ........................................................................ 26
Tabla 3: Resultados de muestras de este estudio y estadísticos descriptivos para
parámetros fisicoquímicos. Los valores para temperatura (T°) se encuentran en °C y los
valores de conductividad eléctrica (CE) se encuentran en μS/cm. ................................ 37
Tabla 4: Coeficientes de determinación de Spearman entre elementos mayoritarios. Se
muestran también los principales estadísticos para cada componente, y su
concentración en cada muestra, en mg/l. ....................................................................... 40
Tabla 5: Ecuaciones correspondientes a procesos de dilución mineral que controlan la
concentración de elementos disueltos en agua.............................................................. 43
Tabla 6: Coeficientes de determinación de Spearman entre elementos minoritarios y
trazas principales y respecto a los elementos mayores. Se muestran también los
principales estadísticos para cada componente y su concentración en cada muestra en
µg/l. ................................................................................................................................ 46
Tabla 7: Comparación de concentraciones de elementos obtenidas en este trabajo,
respecto de normas chilenas de agua potable y riego (NCh. 409 y NCh. 1333
respectivamente). En azul se destacan aquellos valores que superan los límites de la
norma de agua potable, en verde aquellas que superan la norma de agua de riego, y en
rojo las que superan ambas normas. Las casillas donde no hay datos corresponden a
aquellos resultados bajo el límite detección o sin información. Las siglas n.a. se refieren
a que no aplica esa casilla para el elemento correspondiente. ...................................... 50
Tabla 8: Parámetros utilizados para análisis de conglomerados jerárquicos y análisis
factorial en este trabajo. En la última columna se observa el sesgo habiendo aplicado la
transformación logarítmica. ............................................................................................ 51
Tabla 9: Cargas factoriales tras rotación de Varimax, y resultado de la prueba KMO. .. 53

Índice de Figuras

Figura 1: Detalle acceso a zona de estudio. Se destacan principales ciudades y


localidades, además de carreteras y caminos para acceder. ........................................... 3
Figura 2: Mapa de Cuencas y Subcuencas Hidrográficas de DGA (2010). Línea negra
separa cuencas y líneas rojas separan subcuencas dentro de las anteriores. ................ 9
Figura 3: Mapa de Geomorfología local en el área de estudio. Se destacan diferencias
topográficas y principales ríos, lagunas, quebradas, pampas, llanos, etc. Elaboración
propia. ............................................................................................................................ 11
Figura 4: Estaciones fluviométricas DGA. ..................................................................... 12

vi
Figura 5: Datos de caudales medios mensuales en l/s en los últimos 25 años (1995-
2020), de cada estación de monitoreo fluviométrico. Los gráficos son de elaboración
propia con datos de DGA. .............................................................................................. 13
Figura 6: Vertientes en el sector alto de la quebrada de Paipote en las que la
comunidad Colla Comuna de Copiapó tiene derechos de aguas inscritos en la DGA.
Caudales descritos son asociados a los derechos de aprovechamiento de aguas. ....... 13
Figura 7: Unidades morfoestructurales Región de Atacama, Chile (modificado de
Riquelme y otros (2008)). ............................................................................................... 15
Figura 8: Mapa Geológico simplificado en el área de estudio. Elaboración propia, en
base a Mercado (1982), Cornejo y otros (1998) y Mpodozis y otros, 2012). .................. 19
Figura 9: Mapa donde se destacan las principales fallas a escala regional del área de
estudio. De estas destacan en líneas azules gruesas los dos grandes sistemas de fallas
del norte de Chile, Sistema de fallas Atacama (SFA) y Sistemas de Fallas Domeyko
(SFD). En rojo se observa el área de estudio aproximada, en donde se aprecian
lineamientos NNO-SSE Taltal-Maricunga atravesándola. Extraída y modificada de
Espinoza y otros (2021). ................................................................................................ 20
Figura 10: Mapa Hidrogeológico simplificado. Elaboración propia en base a Iriarte
(1999). ............................................................................................................................ 23
Figura 11: Afloramiento de Vertiente el Peñón. ............................................................. 27
Figura 12: Detalle de canalización artificial realizada para el muestreo de la Vertiente
Ojo de Vaca.................................................................................................................... 27
Figura 13: Quebrada Ojo de Vaca. En la imagen se puede observar el punto más alto
en donde se podía observar agua fluir muy lentamente, donde la vegetación se observa
color verde...................................................................................................................... 28
Figura 14: Lugar de muestreo Vertiente El Chinche. No se pudo llegar al punto exacto
de surgencia. .................................................................................................................. 28
Figura 15: Rocas aledañas a la vertiente El Chinche. En rosado se pueden ver los
depósitos volcánicos cenozoicos, sobre las formaciones estratificadas. ....................... 29
Figura 16: Punto de muestreo vertiente El Obispo. Se distinguen sales sobre la
vegetación. ..................................................................................................................... 29
Figura 17: Río Astaburuaga. Se puede observar agua congelada debido a la altura y el
frío. ................................................................................................................................. 30
Figura 18: Muestreo vertiente Villalobos. Se observa bastante vegetación y cercanía al
volcán Copiapó............................................................................................................... 31
Figura 19: Quebrada Ciénaga Redonda. Se observa vegetación muy localizada a la
orilla del cauce. .............................................................................................................. 31
Figura 20: Sector muestreo Laguna Santa Rosa (b), en donde se puede observar
vegetación y costras de sal a su alrededor. ................................................................... 32
Figura 21: Sector al costado de la Laguna Santa Rosa (a), donde se observa bastante
vegetación. ..................................................................................................................... 32
Figura 22: Zona de cambio contacto entre las litologías detalladas. Diferentes
características sugieren que esta sea una zona de falla importante que podría ser
revisada a detalle. .......................................................................................................... 33

vii
Figura 23: Punto de muestreo vertiente Vizcachas. Se puede observar una brecha
sedimentaria con planos de debilidad en donde aflora el agua. ..................................... 34
Figura 24: Se muestra la litología de las rocas cercanas a la surgencia de la vertiente
Vizcachas. En a) se observa la brecha polimíctica, la cual tiene planos de debilidad
rellenos de arena fina y limo. En b) se observa la lava afanítica. ................................... 34
Figura 25: Sector muestreo Bailahuén. ......................................................................... 35
Figura 26: Sector muestreo vertiente Santa Rosa......................................................... 35
Figura 27: Ubicación de muestras de agua tomadas en este trabajo en mapa Geológico
simplificado en el área de estudio. Elaboración propia, en base a Mercado (1982),
Cornejo y otros (1998) y Mpodozis y otros, 2012). ......................................................... 36
Figura 28: Diagramas total sólidos disueltos (TDS) vs cloruro (en mg/l). En la imagen
de la derecha se muestra el detalle sin las muestras 4, 8 y 9. ....................................... 38
Figura 29: Diagrama de Piper para muestras tomadas en terreno. ............................... 39
Figura 30: Concentración de elementos mayoritarios (mg/l) vs. concentración de cloruro
(mg/l) y sulfato (mg/l). Se detallan coeficientes de determinación de Spearman para
cada par. ........................................................................................................................ 41
Figura 31: Detalle de concentraciones de cationes mayoritarios (mg/l) vs cloruro (mg/l)
descartando las muestras 8 y 9...................................................................................... 42
Figura 32: Gráficos calcio vs sulfato (a), sodio vs cloruro (b) y calcio vs bicarbonato (c)
(en mmol/l). Se muestran las líneas de proporción entre los elementos en disolución de
sulfato, halita y calcita respectivamente. ........................................................................ 44
Figura 33: Relaciones en mmol/l correspondientes a la meteorización de plagioclasas
albíticas (a), halita (b) y a la participación individual de cada proceso (c y d). ............... 45
Figura 34: Concentración de elementos minoritarios y trazas principales (µg/l) vs.
concentración de cloruro (mg/l). Se detallan coeficientes de determinación de Spearman
para cada par. ................................................................................................................ 47
Figura 35: Concentración de elementos minoritarios y trazas principales (µg/l) vs.
concentración de cloruro (mg/l), descartando las muestras 8 y 9. ................................. 48
Figura 36: Gráficos de relaciones rB/rLi (a), rCl/rAs (b) y rCl/rB (c) vs. cloruro, ambos en
meq/l. ............................................................................................................................. 49
Figura 37: Dendrogramas obtenidos a partir de todas las muestras de este estudio. ... 52
Figura 38: Proyección de los puntajes factoriales para las muestras de aguas, según
los factores F1 y F2. Se pueden observar cómo se agrupan las muestras según sus
características. ............................................................................................................... 53
Figura 39: Diagrama δ18O ‰ (VSMOW) vs δ2H ‰ (VSMOW) para las muestras
obtenidas en este trabajo. Se detallan también las LML (Lorca, 2011) y LMG (Rozanski
y otros, 1993). Se muestra también la línea de evaporación seguida por los grupos de
muestras obtenidas. ....................................................................................................... 54
Figura 40: Mapa Estructural zona de estudio. Se pueden ver en amarillo las fallas
reconocidas en Mpodozis y otros (2012). Las fallas reconocidas en el sector sureste de
la CSDM se ubican en la traza principal del Lineamiento Taltal-Maricunga (LTM). ....... 56
Figura 41: Modelo esquemático sistema hidrogeológico Salar de Maricunga-Quebrada
de Paipote ...................................................................................................................... 58

viii
1 Introducción

El Pueblo Colla es un pueblo originario latinoamericano cuyo origen está en los


primeros pobladores que habitaron la zona de Jujuy, Argentina, hace unos 12.000 años,
que después formó parte del gran estado Inca Tawantinsuyu en el siglo XV. En la
actualidad este pueblo habita principalmente las provincias del noroeste de Argentina y,
con mayor relevancia desde el siglo XIX, en la precordillera de la Cordillera de los
Andes de la Región de Atacama en Chile (Ministerio de Educación y Depotes de la
Nación Argentina, 2016). Este pueblo es reconocido oficialmente por el Estado de Chile
y representa actualmente el 4.91% de la población de la Región de Atacama (INE,
2018) Desde 1996 los Colla en Chile han formado comunidades para organizarse, y el
año 2014 se habían constituido 26 comunidades rurales, en virtud de la Ley Indígena
19.253 (Ministerio de Obras Públicas de Chile, 2016).
Las comunidades del Pueblo Colla Chile conviven en la Región de Atacama con
diferentes proyectos mineros, lo cual ha generado diversos conflictos entre ambas
partes. Uno de los conflictos más importantes tiene que ver con los recursos hídricos en
la zona, ya que la actividad minera provoca incertidumbre sobre el futuro del agua en
las comunidades. Además, negativas experiencias han provocado desconfianza en las
comunidades sobre los impactos declarados por los proyectos mineros. Un caso
emblemático de estos conflictos es el que mantiene la minera aurífera canadiense
Kinross Gold con las comunidades, en donde la primera fue declarada responsable de
haber secado más de 70 hectáreas de humedales en la Laguna Negro Francisco y
Laguna Santa Rosa (Tribunal Ambiental, 2018), y más tarde la minera demandó a las
comunidades por una millonaria suma acusándolos de actuar de mala fe (Cárdenas,
2019). Se observa también un escenario similar en Argentina, donde comunidades
Colla están en constante enfrentamiento con mineras dedicadas a la extracción de litio
en su territorio (Pressly, 2019).
La comunidad Colla El Bolo (en adelante CCEB), de la comuna de Copiapó, se
ubica en la zona precordillerana al oeste del Salar de Maricunga en la parte alta de la
Quebrada de Paipote, perteneciente a la cuenca hidrográfica homónima (DGA, 2010).
El Salar de Maricunga corresponde a una cuenca endorreica en la Puna Chilena, dado
que no se ha identificado una conexión superficial con la Cuenca Quebrada de Paipote
ni otras cuencas vecinas. En esta última, la comunidad posee derechos de
aprovechamiento de agua de vertientes que nacen en las zonas más altas de la
cuenca, que son utilizadas con fines agrícolas y actividades ancestrales. El origen del
agua de estas vertientes aún no está claro, y los estudios realizados no descartan una
posible conexión subterránea entre la cuenca del Salar de Maricunga (CSDM) y la
cuenca de la Quebrada Paipote (CQP). Esta conexión podría ser relevante para la
sustentabilidad de las vertientes que utiliza la CCEB.
Actualmente se encuentran 2 proyectos aprobados por el Servicio de Evaluación
de Impacto Ambiental (SEIA) para la extracción de litio en el Salar de Maricunga.

1
Debido a que este elemento es considerado estratégico para las nuevas tecnologías a
nivel mundial, resulta atractiva la inversión en operaciones mineras para extraerlo, lo
cual se realiza mediante la evaporación de salmueras (COCHILCO, 2020). Esto podría
generar impactos en el sistema hidrogeológico local, aún poco conocido en detalle, y
podría influir a las vertientes de la parte alta de la CQP si existiera una conexión
subterránea entre las cuencas. En las comunidades colla aledañas existe descontento
por el éxito de sus observaciones realizadas durante el proceso de participación
ciudadana. Debido a esto, la CCEB decide generar su propia línea base, y así poder
tener información técnica que permita identificar posibles riesgos ambientales en su
territorio. Este trabajo de memoria contribuye interpretando la información de la química
de las aguas del sector, y evaluando a través de esta la posible conexión entre
cuencas.

1.1 Ubicación y accesos del área de estudio

El área de estudio se localiza en las inmediaciones de la zona alta de la


Quebrada de Paipote y en la zona sur del Salar de Maricunga, ubicado en la comuna de
Copiapó, Región de Atacama. En la zona sur del salar se encuentra la Laguna Santa
Rosa, a 151 km de la ciudad de Copiapó, la cual corresponde la zona más al sur del
Salar de Maricunga y se encuentra en el Parque Nacional Nevado Tres Cruces,
administrado por CONAF.
Para acceder al área de estudio vía aérea, se debe llegar al Aeropuerto Desierto
de Atacama, ubicado a 55 km al norte de Copiapó por la ruta 5. Desde el aeropuerto se
utiliza la ruta 5 sur para llegar a Paipote, a 9 km de Copiapó hacia el sur. Desde Paipote
se accede a la ruta 31 hacia el este, por la que se debe continuar 69 km completamente
pavimentados hasta la intersección con la ruta C-341. Esta última se debe seguir 18 km
hasta la intersección con la ruta C-601 y tomar el desvío a la Laguna Santa Rosa en el
Salar de Maricunga. Una vez dentro del área de estudio existen diferentes caminos, en
su mayoría en muy mal estado, a los cuales se puede acceder en vehículo 4x4 para
llegar a los puntos de muestreo. El detalle de las carreteras para acceder al área de
estudio se puede ver en la figura 1.

2
Figura 1: Detalle acceso a zona de estudio. Se destacan principales ciudades y localidades, además de
carreteras y caminos para acceder.

3
1.1 Estudios Anteriores

En el área de estudio se han realizado diversos estudios, especialmente en el


Salar de Maricunga y la CSDM, mientras que en el caso de la parte alta de la CQP son
más escasos. Para la obtención de información respecto a la geología de la zona se
utilizan los mapas geológicos Salar de Maricunga (Cornejo y otros, 1998) y Laguna del
Negro Francisco (Mercado, 1982; Mpodozis y otros, 2012), de escala 1:100.000. Estas
cartas corresponden a trabajos realizados por SERNAGEOMIN. Además, se utilizan
textos complementarios a los mapas y artículos sobre la geología del área de estudio
como Mpodozis y otros (1995), sobre la Franja Oligocena-Miocena de Maricunga, y
Espinoza y otros (2021) para complementar con observaciones recientes sobre la
geología estructural regional.
El mapa hidrogeológico de la cuenca Salar de Maricunga: sector Salar de
Maricunga (Iriarte, 1999), de escala 1:100.000, proporciona antecedentes relevantes
sobre el sistema hidrogeológico asociado al área de estudio. Este trabajo, realizado por
SERNAGEOMIN, incluye las unidades hidrogeológicas descritas, la química de
muestras tomadas en el sector, un mapa y perfil que plasman las características
hidrogeológicas principales del sector, entre otras características. En el caso de la parte
alta de la quebrada de Paipote se utilizó el trabajo realizado por Lorca (2011) en su
tesis para grado de magíster en ciencias mención geología, de la Universidad de Chile.
En este trabajo se analiza la hidrogeología e hidrogeoquímica de la CQP, con el
objetivo de generar un modelo hidrogeológico conceptual, entregando nuevos datos
químicos de aguas y un balance hídrico actualizado de la cuenca.
Otros antecedentes de importancia corresponden a los documentos de líneas
bases de Estudios de Impacto Ambiental sometidos al SEIA, en el área de estudio.
Estos informes presentan recopilaciones y datos nuevos sobre geología, química de
aguas superficiales y subterráneas, geofísica, modelos conceptuales y numéricos, que
son utilizados para caracterizar el área de influencia de los proyectos y su impacto en el
medio ambiente. En particular 2 proyectos son revisados para este trabajo: Producción
Sales de Maricunga, proyecto de extracción de litio ingresado por SIMCO SpA en 2018
y aprobado en 2020, Proyecto Blanco, también de extracción de litio en el Salar de
Maricunga ingresado por Minera Salar Blanco S.A. en 2018 y aprobado en 2020.
Ambos proyectos corresponden a la CSDM, pero podrían ser fundamentales para
entender el funcionamiento de la CQP.
Por otra parte, se utilizaron datos y estudios realizados por la Dirección General
de Aguas (DGA) para la caracterización hidrológica del área de estudio.
Específicamente son tomados en cuenta los datos de estaciones meteorológicas
cercanas al área de estudio, para caracterizar las precipitaciones en la cuenca, y
también datos de estaciones fluviométricas para analizar el caudal de diferentes cauces
en la CSDM y el régimen fluvial en la cuenca. Además, diversos informes técnicos se
han realizado con el fin de caracterizar la hidrología en las diferentes cuencas en el
norte de Chile (DGA, 2008; DGA, 2009a; 2009b; 2013; 2016), los que se toman en

4
cuenta con los mismos fines en este trabajo. Finalmente, también se utilizan las
delimitaciones de cuencas y subcuencas respectivas del área de estudio (DGA, 2010).
Otros estudios han sido realizados en el área de estudio que son relevantes para
el entendimiento del sistema. Uno de estos corresponde al realizado por EDRA (1998),
en que se realiza un estudio de la hidrología del Salar de Maricunga. Este se realiza
para la Minera Santa Rosa SMC y Minera Mantos de Oro, como parte de la
caracterización hidrológica del área de influencia del proyecto Lobo-Marte. Otro de gran
relevancia es el realizado por Risacher y otros (1999) para la DGA, en el que se revisa
la geoquímica de aguas en cuencas cerradas en las regiones I, II y III. Posteriormente
el autor presentaría las principales discusiones respecto a estos sistemas en Risacher y
otros (2003).

1.2 Hipótesis del trabajo

La recarga de las aguas de la CQP proviene de aportes meteóricos y, al menos


en parte, de la CSDM, por lo tanto, la sustentabilidad hídrica de la CQP depende de
aportes laterales de la CSDM. Esto implicaría que la CSDM no sea hidrológicamente
cerrada, al existir una conexión subterránea entre las cuencas.

1.3 Objetivos

Objetivo general

Dilucidar el origen de las aguas utilizadas por la CCEB y su relación con la


CSDM, para así contribuir a la generación de una línea base hidroquímica del territorio
ancestral perteneciente a la comunidad.
Objetivos específicos

a) Identificar y caracterizar las manifestaciones de agua y su entorno, tanto en la


parte alta de la CQP, como en la zona sur de la CSDM.
b) Caracterizar químicamente las aguas mencionadas anteriormente.
c) Elaborar un modelo conceptual esquemático que pueda explicar el
funcionamiento del sistema hidrogeológico Quebrada de Paipote-Salar de
Maricunga.

5
2 Metodología

2.1 Trabajo en terreno

Se llevó a cabo una campaña de terreno de 5 días, 8 al 12 de octubre de 2020,


con el objetivo de realizar un muestreo de las principales manifestaciones superficiales
de aguas que involucran el área de estudio, para obtener datos de elementos mayores,
menores y trazas, e isótopos estables de oxígeno e hidrógeno. Para cada uno de los
puntos de muestreo se siguió una metodología elaborada en base a trabajos anteriores
y recomendaciones de los laboratorios contactados.
El terreno fue realizado en conjunto con miembros de la CCEB, así se
determinaron en conjunto las decisiones acerca de los lugares de interés para realizar
el muestreo de las aguas. De esta manera se interiorizaron las problemáticas de la
comunidad y sus incertidumbres respecto al futuro del territorio indígena.

2.2 Determinación analítica

Las concentraciones de elementos mayores, menores y trazas fueron obtenidas


en el laboratorio de Minería y Geoquímica Ambiental de AGQ Labs Chile, mientras que
los isótopos estables de la molécula de agua se realizaron en el University of Waterloo-
Environmental Isotope Laboratory (UW-EIL), en Canadá. En el caso de AGQ Labs se
realizan: análisis de alcalinidad por Titrimetría Automatizada, análisis de aniones
mayoritarios y minoritarios por Cromatografía Iónica, análisis de cationes mayoritarios
por ICP-OES (Espectrometría de Emisión Óptica de Plasma Acoplado Inductivamente)
y análisis de elementos traza por ICP-MS (Espectrometría de Masas con Plasma
Acoplado Inductivamente). En el caso de las precisiones (2σ) en AGQ Labs estas
varían entre ±4% y ±19%, y se pueden observar en el Anexo G. Para el análisis de
isótopos estables de 2H y 18O en agua, el UW-EIL utiliza dos instrumentos: Los Gatos
Research (LGR) y Liquid Water Isotope Analyser (LWIA), modelo T-LWIA-45-EP. Las
precisiones (2σ) correspondientes a estos métodos son ±0.8‰ para 2H y de ±0.2‰ para
18O.

2.3 Controles de calidad de los datos

Con el fin de asegurar la calidad del análisis químico de las muestras se


realizaron controles de calidad sobre los datos obtenidos en los laboratorios. El balance
iónico verifica que los componentes mayoritarios en la muestra se encuentren en
equilibrio. Mediante la fórmula a continuación se obtiene el error asociado al balance
iónico de la muestra, el cual indica su desviación respecto al equilibrio electroquímico.
Se utilizan valores de cationes y aniones expresados en meq/l, e incluye a los

6
elementos mayoritarios presentes en las muestras (Ca2+, Na+, Mg2+, K+, Cl-, SO42-, NO3-
y HCO3-).

∑ 𝑐𝑎𝑡𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 − ∑ 𝑎𝑛𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠
𝐸𝑟𝑟𝑜𝑟(%) = 100 ∗
∑ 𝑐𝑎𝑡𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 + ∑ 𝑎𝑛𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠

En este estudio se consideran mediciones aceptables aquellas que tengan un


error de 5% máximo (Hem, 1985), las muestras con errores con valores mayores no se
utilizan. Errores mayores podrían implicar la sobreestimación o subestimación de
algunos iones, o la falta de una especie por analizar. En los resultados obtenidos en
este estudio ninguna muestra supera el 5% de error, llegando a ser la muestra 5 la que
obtuvo un mayor valor con 4.93% de error. Por lo tanto, ninguna muestra se descarta
por tener un error inaceptable en el balance iónico.
Por otra parte, Cloutier y otros (2008) especifican que parámetros analizados con
un elevado número de muestras bajo el límite de detección deben ser descartadas.
Para este trabajo se utilizó un criterio tal que se descarta un elemento analizado si un
35% o más de las muestras obtuvieron valores bajo el límite de detección en el
elemento en cuestión. Además, para aquellos parámetros con menos de un 35% de
muestras bajo el límite de detección, se definió utilizar el 50% del valor del límite para
las concentraciones de aquellos elementos. Los elementos disueltos eliminados fueron
16 de 32 (Al, Sb, Be, Bi, Cd, Cr, Sn, Fe, Ag, Pb, Se, Ta, Tl, U, W y Zn), de los que solo
Hg, Cu y Co superaron un 10% de mediciones bajo el límite de detección (33%, 25% y
33% respectivamente). La tabla general de los elementos químicos utilizados en este
trabajo, posterior a la utilización del filtro por límite de detección anteriormente descrito,
se puede encontrar en los Anexos A y B.

2.4 Tratamiento de los datos

Para la correcta interpretación de los datos se elaboran representaciones


gráficas mediante el uso de diferentes softwares. Se utilizó Microsoft Excel 2016 para el
manejo de la tabla general de datos, realización de cálculos y elaboración de diferentes
diagramas binarios de variables. Los datos recopilados en Excel fueron exportados a la
plataforma Geochemist’s Workbench Community Edition 15.0 para la generación de
representaciones gráficas necesarias para el análisis de los datos de química de aguas,
tales como diagramas binarios, multivariables, de Stiff y de Piper. La visualización
geográfica de los datos se llevó a cabo en el software ArcMap 10.6.1 de ArcGis, con el
fin de mostrar en vista de planta la distribución de muestras, química, unidades
geomorfológicas, hidrogeológicas y geológicas del área de estudio.

7
Se utilizó la extensión de Excel, XLSTAT 2021, para la realización de análisis
jerárquico de conglomerados (HCA, por sus siglas en inglés), y análisis de
componentes principales (ACP, o análisis factoriales). A través de este software se
realizan normalizaciones logarítmicas de los datos para la elaboración de diagramas
dendríticos que permiten una mejor visualización de los diferentes grupos de aguas
(Guler y otros, 2002). Además, esta extensión se utilizó para calcular coeficientes de
correlación y de determinación de Spearman (rs) para los diferentes pares de variables
y su posterior análisis (Anexos C a F).

8
3 Caracterización del área de estudio

El área de estudio se ubica hidrográficamente entre las cuencas endorreicas


entre Frontera y vertiente del Pacífico y la cuenca Río Copiapó, específicamente en las
subcuencas de Salar de Maricunga y Quebrada de Paipote (figura 13). En cuanto a la
cuenca del Salar de Maricunga, esta tiene una superficie de 2.205 km 2, compuesta por
las subcuencas sector Salar de Maricunga (1.390 km 2) y sector Ciénaga Redonda (815
km2) inmediatamente al sur (Iriarte, 1999). Se encuentra justo al este de la Franja de
Maricunga, y en el centro norte se encuentra el Salar de Maricunga, donde confluyen
las aguas superficiales de la cuenca. En el extremo sur del salar se encuentra la
Laguna Santa Rosa, dentro del Parque Nacional Nevado Tres Cruces y corresponde
también al sitio de protección Ramsar, conocido como Complejo Lacustre Laguna del
Negro Francisco-Laguna Santa Rosa. Esta cuenca es considerada endorreica, ya que
cualquier tipo de aporte hídrico permanece en este sistema.

Figura 2: Mapa de Cuencas y Subcuencas Hidrográficas de DGA (2010). Línea negra separa
cuencas y líneas rojas separan subcuencas dentro de las anteriores .

9
Por otra parte, la CQP posee un área de 6.700 km2, siendo la subcuenca de
mayor superficie en la cuenca Río Copiapó, a la cual no aporta agua superficialmente.
Esta cuenca presenta solo cursos intermitentes de agua superficial, principalmente en
las quebradas de Paipote (dentro del área de estudio) y de San Andrés más al norte.
Delimita al este dentro del área de estudio con la subcuenca Salar de Maricunga, cuyo
límite natural corresponde a la Franja de Maricunga. Esta cuenca fue estudiada en
detalle por Lorca (2011), en el que se realizaron caracterizaciones hidrológicas e
hidroquímicas, que dieron como resultado que las aguas de la CQP son de origen
meteórico, sin descartar posibles aportes subterráneos de la cuenca Salar de
Maricunga.

3.1 Geomorfología

El área de estudio se encuentra en el extremo occidental del Altiplano chileno en


la Región de Atacama. Incluye las áreas de Quebrada de Paipote sector alto, Salar de
Maricunga sur y Laguna Santa Rosa, llano Ciénaga Redonda y quebrada Ciénaga
Redonda hasta el Río Astaburuaga al sur. Además, se incluye la cadena de edificios
volcánicos miocenos inactivos de la Franja de Maricunga. El Salar de Maricunga se
encuentra a unos 7 km de la divisoria que la separa de la cuenca de Copiapó, en la
parte más alta de la Franja de Maricunga. En cuanto a la forma del salar, esta es
alargada con orientación norte-sur, y se angosta desde la mitad hacia el sur (DGA,
2008), ubicándose en lo que corresponde a una depresión volcano-tectónica.
Los rasgos geomorfológicos de importancia corresponden a quebradas
modeladas por cursos fluviales. Las quebradas afluentes más importantes de la Laguna
Santa Rosa y el sector sur del Salar de Maricunga corresponden a, Quebradas La
Coipa, Pastillos, Ciénaga Redonda, Villalobos y Santa Rosa. Estas en su mayoría
infiltran en el Llano de Ciénaga Redonda y alimentan de manera subterránea el Salar y
la Laguna Santa Rosa (DGA, 2008). En el caso del sector alto de la cuenca Quebrada
de Paipote se pueden identificar quebradas con vegas y cursos ocasionales. Las
principales quebradas, en donde se pueden identificar este tipo de manifestaciones
corresponden a las quebradas (de este a oeste), El Peñón, Ojo de Maricunga,
Chinches, Vizcachas, Larga, además de la quebrada de Paipote misma, de la cual son
afluentes las anteriormente mencionadas. Hacia el oeste aparecen cada vez más
manifestaciones de agua, en donde destaca la quebrada El Obispo, en el sector más
occidental del área de estudio. Todas estas observaciones pueden verse en el mapa
geomorfológico de la figura 3.
Por otra parte, se pueden observar en toda el área de estudio humedales
altoandinos, denominados localmente como “aguadas”, que corresponden a sectores
donde el agua subterránea aflora formando ambientes aptos para la flora y fauna local
(Zeler y otros, 2014). Debido a la aridez del área de estudio, estas manifestaciones son
vitales para la conservación de flora y fauna local, en la que destacan nueve especies
vulnerables; cinco en peligro de extinción; tres especies catalogadas como raras y

10
cuatro en categoría de preocupación menor (Garcés, 2019). Estos humedales se
pueden observar en la quebrada Ciénaga Redonda y sus afluentes, y en diferentes
quebradas en torno a los volcanes de la Franja de Maricunga, y la parte alta de la
quebrada de Paipote.

Figura 3: Mapa de Geomorfología local en el área de estudio. Se destacan diferencias topográficas y


principales ríos, lagunas, quebradas, pampas, llanos, etc. Elaboración propia.

11
3.2 Hidrología

Los principales cursos de agua se pueden observar en la CSDM donde destacan


el río Villalobos en la quebrada homónima, río Lamas por el este del Llano Ciénaga
Redonda, manifestaciones superficiales en la quebrada Ciénaga Redonda (o río Valle
Ancho), y río Astaburuaga en la cuenca Laguna del Negro Francisco. Se puede
observar que existen 6 estaciones fluviométricas de la DGA que aportan información de
estos cauces (figura 4).

Figura 4: Estaciones fluviométricas DGA.

De las estaciones revisadas, se utilizaron los datos relativos a los últimos 25


años del caudal mensual para calcular un caudal medio mensual en cada una de estas.
Con estos datos se llevaron a cabo representaciones gráficas con la variación de los
caudales medios mensuales en el año (figura 5). Se puede observar que en general los
valores de caudal medio mensual no varían de forma relevante, a excepción de la
Estación Rio Astaburuaga en Cono, donde existe un claro aumento entre junio y agosto.

12
Caudales Medios (1995-2020)
1200
Caudales Promedio (l/s) 1000
Estación Río astaburuaga en Cono
800
Valle Ancho antes junta barros
600
Valle ancho en la barrera
400
Rio Villalobos en vertedero
200
Rio Lamas en El Salto
0
Río Barros Negros antes Junta
1 3 5 7 9 11
Meses (Enero - Diciembre)

Figura 5: Datos de caudales medios mensuales en l/s en los últimos 25 años (1995-2020), de cada
estación de monitoreo fluviométrico. Los gráficos son de elaboración propia con datos de DGA.

En cuanto a los cauces menores en el área de estudio, los principales


corresponden a vertientes en la parte alta de la quebrada de Paipote. Estas vertientes
adquieren mayor relevancia al tratarse de cauces que son utilizados directamente en
las actividades de los pueblos collas que habitan la zona. De estos, se pudieron adquirir
los caudales asociados en los derechos de aprovechamiento de aguas otorgados a las
comunidades (figura 6). Además, destacan otras vertientes como Santa Rosa, asociada
a la quebrada homónima en la CSDM, y otras menores sin derechos de
aprovechamiento de aguas en la quebrada de Paipote asociadas a pequeñas
quebradas.

Figura 6: Vertientes en el sector alto de la quebrada de Paipote en las que la comunidad Colla
Comuna de Copiapó tiene derechos de aguas inscritos en la DGA. Caudales descritos son asociados a
los derechos de aprovechamiento de aguas.

13
Para analizar las precipitaciones se utilizan las estaciones meteorológicas con
medición pluviométrica de la DGA, de las que 3 cuentan con un registro de información
para los últimos 30 años casi completo. Estas corresponden a las estaciones Copiapó,
Las Vegas y Pastos Grandes, con las cuales se calculan las precipitaciones medias
mensuales. Los resultados se pueden ver en la tabla 1, donde se puede observar que
para las estaciones de la DGA analizadas, las mayores precipitaciones ocurren entre
los meses de mayo hasta agosto, correspondientes a las lluvias de invierno. Por otra
parte, SIMCO SpA (2018) realizó una estimación de la precipitación media anual en la
CSDM, utilizándose distintos datos de la DGA. De estas estimaciones se calculó un
promedio que indica 164 mm anuales en la cuenca.

Tabla 1: Precipitaciones medias mensuales en mm en los últimos 30 años, para estaciones DGA
cercanas al área de estudio.

Estación Ene. Feb. Mar. Abr. May. Jun. Jul. Ago. Sep. Oct. Nov. Dic. Total Anual
Copiapó 0,02 0 1,83 0,11 2,09 5,79 6,18 3,89 0,24 0,07 0 0,11 20,12
Las Vegas 0 0,83 4,03 0,84 6,89 5,67 8,83 4,34 1,03 0,78 0 0,11 32,93
Pastos Grandes 0 1,45 4,91 1,85 5,86 4,71 8,82 3,98 1,24 0,47 0 0,22 33,37

Finalmente, en la CSDM se han realizado cuatro estimaciones relevantes desde


el año 1998, las que han sido recopiladas por SIMCO SpA (2018) en la línea base
hidrológica para la EIA del Proyecto Sales de Maricunga. Las estimaciones realizadas
corresponden a 1518 l/s para EDRA (1998), 1270 l/s para DGA (2009), 1577 l/s para
GOLDER (2011) y GOLDER (2016), y 1308 l/s para Flosultions (2018).

3.3 Geología

De acuerdo con Riquelme y otros (2008) se pueden definir 6 unidades


morfoestructurales longitudinales (figura 7), encontrándose particularmente en la
Precordillera y Depresión Preandina. Estas unidades reflejan la evolución del arco
magmático desde el Jurásico (Cordillera de la Costa) hasta su posición actual, que
mantiene desde hace aproximadamente 25 millones de años (Mpodozis y Ramos,
1990; Scheuber y Reutter, 1992; Scheuber y otros, 1994; Charrier y otros, 2007).
La evolución de los Andes del Norte de Chile ha estado dominada por diversos
sistemas o ‘arcos’ magmáticos, los que han migrado progresivamente hacia el este,
posiblemente a causa de fenómenos de erosión por subducción (Rutland, 1971; von
Heune y Lallemand, 1990; Stern, 1991). Estos sistemas magmáticos han sido
asociados a cuencas extensionales de trasarco y grandes sistemas de fallas
transcurrentes, ligadas a fases de convergencia oblicua (Pardo-Casas y Molnar, 1987;
Maksaev, 1990; Mpodozis y Ramos, 1990; Brown y otros, 1993). Posterior al aumento

14
de la velocidad de convergencia en el Oligoceno superior, a consecuencia de la ruptura
de la placa Farallón, comienza la actividad del arco volcánico moderno de los Andes
centrales en el norte de Chile (Jordan y Gardeweg, 1989; Coira y otros, 1982, 1993). En
el área de estudio se puede observar la Franja de Maricunga, de edad oligocena-
miocena, como evidencia de estos procesos magmáticos, la que se extiende a lo largo
de 200 km con orientación norte-sur (Mpodozis y otros, 1995).

Figura 7: Unidades morfoestructurales Región de Atacama, Chile (modificado de Riquelme y


otros (2008)).

La Franja de Maricunga se ubica, desde un punto de vista tectónico, en la zona


de transición suave entre el segmento norte, con subducción inclinada, y el segmento
central, con subducción subhorizontal, de los andes chileno-argentinos (Smalley e
Isacks, 1987; Cahill e Isacks, 1992). Esta se extiende entre los 26° y los 28°S, a lo largo
de una cadena de volcanes, actualmente inactivos, al borde occidental del Altiplano.
Estos volcanes se encuentran edificados sobre un basamento que incluye unidades del
Paleozoico, Mesozoico e inicios del Cenozoico, justo al oeste de elevados ‘plateaus’,
donde se desarrollan las cuecas hidrográficamente cerradas y consecuentes salares
(Mpodozis y otros, 1995). Al oriente de este 'plateau' se encuentra la Cordillera de
Claudio Gay, formada por rocas del basamento paleozoico (Kubaneck y Zeil, 1971;
Zentilli, 1991) y secuencias volcanosedimentarias cenozoicas.
En el Altiplano el activo volcanismo durante el Mioceno propició la formación de
cuencas endorreicas al este de las franjas volcánicas, a alturas cercanas a los 4000 m
s.n.m. Estas barreras topográficas permitieron el desarrollo de salares y lagunas con

15
alto contenido de sólidos disueltos en gran parte del Altiplano chileno. En el caso del
Salar de Maricunga y la Laguna Santa Rosa, estas pertenecen a la cuenca endorreica
Salar de Maricunga, la cual es delimitada al oeste por la Franja de Maricunga, donde
destacan volcanes inactivos como el Volcán Santa Rosa o el Volcán Ojos de
Maricunga.

3.3.1 Estratigrafía

En el área de estudio se pueden distinguir rocas que afloran, tanto de forma


estratificada como intrusivos, cuyas edades abarcan desde el Devónico hasta el
Mioceno, las que se encuentran cubiertas localmente por sedimentos no consolidados
de edades miocenas a holocenas (figura 8).
Respecto al Paleozoico, las rocas estratificadas más antiguas del área de estudio
corresponden a la Formación Chinches (DCch), definida por Mercado (1982) como una
secuencia de areniscas y lutitas. Esta formación aflora en el sector central del área de
estudio, y se caracteriza litológicamente por una alternancia de lutitas y areniscas de
colores grises, verdes y negras, de ambiente subacuático, con intercalaciones de
calizas y bancos conglomerádicos, principalmente hacia el techo. La secuencia se
presenta bien estratificada, en bancos de 30 cm a 1 m de espesor, mostrando
estructuras sinsedimentarias y estratificación gradada, convoluta y cruzada en las
areniscas y lutitas. Inmediatamente al este de la formación Chinches aflora la
Formación Pantanoso (Pep), en la zona central del área de estudio. Esta fue definida
por Mercado (1982), corresponde a una secuencia volcánica de aspecto macizo a
débilmente estratificada, de colores gris-rojizo y rojizo, compuesta por lava, flujos
piroclásticos ácidos e intercalaciones de areniscas, conglomerados y brechas
volcanoclásticas. La litología de esta formación, de edad pérmica, corresponde a rocas
de un característico color rojizo, de origen volcánico ácido, pudiendo encontrarse
coladas de riolitas porfíricas, tobas líticas, cristalinas y vítreas, parcialmente soldadas,
ignimbritas y brechas volcánicas. Además, pueden observarse escazas intercalaciones
de conglomerados y areniscas gruesas (volcalitarenitas), con clastos de la misma
naturaleza que las rocas efusivas.
Las rocas más antiguas del Mesozoico corresponden a la unidad del Triásico
Superior Estratos El Mono (TrJem), definida informalmente por Mercado (1982) como
una secuencia sedimentaria clástica subacuática continental. Esta aflora en la quebrada
homónima, en las nacientes de la Quebrada Paipote, y las rocas corresponden a
litarenitas y cuarcitas en general, cuyos clastos están compuestos principalmente por
fragmentos de cuarzo, riolita, dacita y plagioclasa. El cemento de estas rocas está
compuesto por calcita y presentan escaza matriz con una buena selección de los
granos, en los cuales ocasionalmente una delgada cobertura de hematita otorga una
coloración rojiza, y también, clorita y epidota otorgan una coloración verdosa.
Posteriormente se reconocen las rocas jurásicas de la Formación Lautaro (Jl), las que
corresponden a una secuencia sedimentaria fosilífera compuesta por areniscas,

16
calcarenitas, calcilutitas y calizas, definida por Segerstrom (1959). La litología presente
en la Formación Lautaro corresponde a rocas calcáreas (Mercado, 1982) que afloran en
cuatro franjas de orientación NNE-SSW, delimitadas por fallas inversas que controlan
su exposición, al oeste de la Franja de Maricunga. Así, los estratos de la Formación
Lautaro se presentan en posición vertical e incluso invertidos. En el área de estudio
aflora principalmente la Segunda Franja, en el sector Quebrada El Peñón, donde es
cubierta por los flujos volcánicos cenozoicos provenientes del volcán Santa Rosa.
La Formación Quebrada Monardes (Kiqm) corresponde a una secuencia
sedimentaria del Cretácico Inferior, predominantemente clástica continental (Muzzio,
1978). Esta formación aflora en el sector suroeste del área de estudio, al sur del volcán
Santa Rosa, y se extiende en una franja NNE-SSW hacia el sur. También, a una escala
no mapeable, aparecen areniscas rojas de esta formación en la Quebrada El Peñón
(Mercado, 1982). La litología de las rocas de esta formación corresponde a areniscas
rojas, conglomerados rojos y anaranjados y areniscas conglomerádicas, cuyos clastos
son predominantemente volcánicos, andesíticos y riolíticos, y están cubiertos por una
fina película de hematita que otorga la coloración rojiza. Hacia la base aparecen niveles
evaporíticos y areniscas calcáreas. El cemento de estas rocas es calcáreo en la parte
inferior y media de la secuencia, pero se vuelve zeolítico hacia la parte superior.
Posteriormente en le Cretácico Superior se reconoce la unidad Estratos de cerro Los
Carneros (Kscc), definida en el área de estudio como Depósitos Continentales de
Quebrada Paipote, por Davidson y Mpodozis (1978), y luego redefinida por Mercado
(1982), como una secuencia de rocas estratificadas de origen volcánico, con edad
jurásica superior-cretácica inferior. En Mpodozis y otros (2012) litológicamente esta
formación está compuesta por rocas volcánicas y brechas verdosas con fragmentos
andesíticos y piroclásticos en una matriz pumícea. También areniscas volcanoclásticas
gris-rojizas, depósitos de flujos piroclásticos y sedimentarios finos, brechas y
conglomerados verdosos a pardos. Las rocas más jóvenes del Cretácico corresponden
a la Formación Quebrada Seca (KsPaqs), definida por Mercado (1982) como una
secuencia de rocas sedimentarias clásticas, y flujos volcánicos. En Mpodozis y otros
(2012) esta formación se divide en 3 subunidades que afloran en el área de estudio. La
primera, en la base, está compuesta por una ignimbrita roja, seguida de conglomerados
y brechas volcanoclásticas pardas con estratificación gruesa y estructuras de
paleocanales. Luego, el tercer nivel corresponde a lavas dacíticas pardo-rojizas.
Respecto al Cenozoico se pueden reconocer en el sector noroeste del área de
estudio las rocas eocenas de la Formación Pircas (Epp), definida por Mercado (1982)
como una secuencia de rocas sedimentarias clásticas bien estratificadas. Mpodozis y
otros (2012) la divide en 3 subunidades que afloran en el área de estudio. La primera,
en la base, está compuesta por brechas sedimentarias pardo-violáceas, conglomerados
gris-violáceos areniscas verdes y pardo-amarillentas, con intercalaciones de fangolitas y
calizas lacustres, andesitas y tobas. La segunda subunidad corresponde a andesitas
basálticas, traquiandesitas y tobas. Luego, el tercer nivel corresponde a conglomerados
con clastos de calizas jurásicas, granitoides leucocráticos y riolitas permo-triásicas, que
gradan hacia el techo a areniscas feldespáticas. Cubriendo a los Estratos del cerro Los

17
Carneros y a las rocas de la Formación Las Pircas, al oeste de la Franja de Maricunga,
se encuentran las rocas miocenas correspondientes a las Gravas de Atacama (Mga),
definida informalmente por Mortimer (1973), como una unidad de sedimentos clásticos
mal consolidados, con intercalaciones de ignimbritas, los que se encuentran rellenando
el paleorelieve. En esta unidad son comunes las intercalaciones de ignimbritas, que han
permitido datar radiométricamente esta unidad por diversos autores en numerosas
localidades. Se recnocoen también en el área de estudio unidades volcánicas y
subvolcánicas correspondientes a la Franja de Maricunga, con edades desde el
Oligoceno-Mioceno hasta el Plioceno?. Estas unidades han sido finamente detalladas y
pueden subdividirse en siete diferentes fases, definidas en principio por Mpodozis y
otros (1995). Se distinguen en esta unidad domos, coladas de lava, tobas y depósitos
piroclásticos, de composiciones principalmente dacíticas, aunque también se destacan
composiciones andesíticas en algunas subunidades. Muchas de estas rocas muestran
signos de alteración hidrotermal moderada a fuerte, con mineralización aurífera
(Mpodozis y otros, 2012).
La estratigrafía detallada desde el Devónico al Mioceno de observa
ocasionalmente intruida por diferentes unidades intrusivas. En el Paleozoico (PI)
destacan en el área de estudio el Batolito El Hielo y la Granodiorita de quebrada
Pantanoso. El primero corresponde a un conjunto de granitoides pérmicos (252-260
Ma), donde predominan los monzogranitos hololeucocráticos, y el segundo está
compuesto de granodioritas y tonalitas del Paleozoico Superior (<252 Ma) (Mpodozis y
otros, 2012). Ambos intruyen a las rocas de las formaciones Chinches y Pantanoso,
pero la Granodiorita de quebrada Pantanoso además intruye al Batolito El Hielo. Se
identifican también intrusivos del Cretácico superior (KsI), que corresponden a los
Intrusivos hipabisales andesíticos, que se encuentran intruyendo a las rocas de la
Formación Chinches y a las de los Estratos El Mono. Estas rocas están compuestas de
stocks de textura afanítica y porfírica (ocoítas), e incluyen un stock diorítico (Mpodozis y
otros, 2012). Los intrusivos más jóvenes corresponden al Paleógeno (PaI), y se pueden
identificar cuerpos hipabisales dacíticos y dioríticos. Estos se encuentran en la zona
oeste del área de estudio, y se encuentran intruyendo a las rocas de las Formacion Las
Pircas, Estratos del cerro Los Carneros, y Formación Quebrada Monardes (Mpodozis y
otros, 2012).
Finalmente se observan unidades de sedimentos no consolidados de edad
principalmente cuaternaria (Hnc), los que se distribuyen ampliamente en el área de
estudio. Entre estos se distinguen, según Mpodozis y otros (2012): depósitos aluviales
antiguos, depósitos lacustres, depósitos salinos, depósitos de remoción en masa,
depósitos coluviales y depósitos aluviales. Estos en su mayoría pueden considerarse
activos, y pueden llegar a tener alta relevancia en el sistema hidrogeológico.

18
Figura 8: Mapa Geológico simplificado en el área de estudio. Elaboración propia, en base a
Mercado (1982), Cornejo y otros (1998) y Mpodozis y otros, 2012).

19
3.3.2 Estructuras

El área de estudio se encuentra dominado por el Sistema de Fallas Domeyko


(SFD), además de lineamientos de orientación noroeste de escala continental que
cobran relevancia al interceptar los sistemas de fallas norte-sur (Espinoza y otros,
2021). El SFD se ubica a lo largo del eje del arco volcánico desarrollado durante el
Cretácico tardío-Eoceno, y corresponde a un sistema de importantes fallas de rumbo.
Este sistema se ha utilizado para demostrar la inversión de fallas normales, y cambios
en la cinemática de fallas de rumbo (Mpodozis y otros, 1993). Grandes depósitos
cupríferos de tipo pórfido cuprífero del Eoceno al Oligoceno temprano, como
Chuquicamata, de distribuyen a lo largo de este sistema de fallas. Además, en el área
de estudio, la Franja de Maricunga se sobrepone a este sistema de fallas, justo en su
extremo sur (figura 9).
Los lineamientos de orientación NO-SE corresponden a sistemas de fallas de
escala continental oblicuos a la fosa, los que estarían estrechamente relacionados con
la formación de fajas metalogénicas eocenas tardías-oligocenas, debido a su
interacción con el SFD (J.P. Richards, 2003; Salfity, 1985). Estos lineamientos
corticales han sido asociados a la fábrica pre-Andina del basamento, adquirida en el
Paleozoico. Espinoza y otros (2021) resaltan que el rol de estas estructuras en la
neotectónica en el antearco Andino ha sido subestimada. En el área de estudio se
pueden ver representados por el Lineamiento Taltal-Maricunga (TML en la figura 9).

Figura 9: Mapa donde se destacan las principales fallas a escala regional del área de estudio. De
estas destacan en líneas azules gruesas los dos grandes sistemas de fallas del norte de Chile, Sistema
de fallas Atacama (SFA) y Sistemas de Fallas Domeyko (SFD). En rojo se observa el área de estudio
aproximada, en donde se aprecian lineamientos NNO-SSE Taltal-Maricunga atravesándola. Extraída y
modificada de Espinoza y otros (2021).

20
Por otra parte, se pueden encontrar en el área de estudio importantes estructuras
de deformación frágil, entre las cuales destacan las fallas Vegas La Junta, Varillar,
Pantanoso, Carnero y el extremo norte de la Falla Cerro Guerrita. De oeste a este la
primera falla en aparecer es la Falla Vegas La Junta, la cual corresponde a una falla
inversa de vergencia al oeste que sitúa lar rocas del basamento paleozoico sobre las
formaciones del Cretacico superior-Eoceno (Estratos del cerro Los Carneros y
Formación Pircas). Inmediatamente al este aparece la Falla Pantanoso, de orientación
norte-sur, cinemática normal y manteo al este, la que atraviesa a las unidades rocosas
del Paleozoico, justo al oeste el volcán Santa Rosa. Al sur de esta última falla se puede
ver el extremo norte de la Falla Varillar, falla inversa de orientación NNE-SSO y
vergencia al este, que cabalga las rocas del Paleozoico sobre las formaciones
mesozoicas (Lautaro, Quebrada Monardes y Quebrada Seca). Hacia el este aparece la
falla observada Carnero, que se observa, con orientación NNE-SSO, atravesando las
rocas plaeozoicas de la Fm. Pantanosos, y alas jurásicas de la Fm. Lautaro. La última
falla de importancia también aparece al oeste de la Franja de Maricunga, observándose
el extremo norte de esta. Esta es una falla inversa de vergencia al oeste y con
orientación norte-sur, la que monta a las rocas paleozoicas sobre las del cretácico
superior. Además, se observan diferentes grupos de fallas menores observadas, donde
destacan grupos con orientación NNO-SSE especialmente al SE del área de estudio,
como también otras con orientación aproximadamente norte-sur.
En cuanto a deformación dúctil se observan pliegues anticlinales y sinclinales en
la zona oeste del área de estudio. De estos destaca un pliegue anticlinal en la
Formación Chinches, justo al este de la Falla Vegas La Junta en la Sierra El Hielo.

3.4 Hidrogeología

En la CSDM se reconocen unidades de alta importancia hidrogeológica, las que


se encuentran en depósitos no consolidados y corresponden a acuíferos
intergranulares, extensos y altamente productivos (Iriarte, 1999). Corresponden a
acuíferos libres, de alta a muy alta transmisividad (4000 a 43000 m 2/día), que pueden
llegar a superar los 300 m de espesor. Estos se encuentran en el área de estudio
distribuidos en diferentes quebradas, pero principalmente en el Llano Ciénaga Redonda
y el Salar. En el caso de la CQP, estas litologías corresponden a acuíferos libres en
depósitos no consolidados alojados en depósitos aluviales activos e inactivos expuestos
en la quebrada de Paipote (Lorca, 2011). En estos materiales, las aguas subterráneas
afloran en vertientes, donde se estrechan estas quebradas y el nivel estático se ubica
cercano a la superficie.
Principalmente se distingue solamente un área de importancia hidrogeológica en
el área de estudio, particularmente en el sector sur de la CSDM. Este corresponde al
acuífero intergranular del Llano Ciénaga Redonda, compuesto por depósitos
sedimentarios aluviales y fluviales de gravas y arenas con intercalaciones de arenas
finas y limos. La profundidad del nivel estático en esta unidad oscila entre los 7.7 y 45

21
m, y se estima un espesor total de entre 95 y 110 m. En la base de este acuífero se ha
determinado un nivel impermeable de arcillas, y bajo este muy probablemente se
encuentra otro acuífero intergranular, cuya profundidad se estimaría en 800 m (Iriarte,
1999).
Por otra parte, se distinguen en Iriarte (1999) unidades de media a baja
importancia hidrogeológica, los que se encuentran en la CSDM en depósitos no
consolidados y en rocas fisuradas. Los que se encuentran en depósitos no
consolidados corresponden a acuíferos intergranulares, locales y con productividad
irregular, o también extensos, pero moderadamente productivos. Estas unidades se
componen de acuíferos libres o semiconfinados, con transmisividades medias a bajas, y
se encuentran geográficamente dispersos. En el caso de la CQP, estas unidades se
encuentran en diferentes tipos de depósitos no consolidados. En primer lugar, se
pueden encontrar en quebradas secundarias de la quebrada de Paipote, de espesores
y recargas menores, que otorgan una menor importancia en relación a la quebrada
principal. También pueden encontrarse en depósitos coluviales, en depósitos de poca
extensión areal pero de importancia local, y en depósitos de remoción en masa,
depósitos aluviales antiguos y en la unidad geológica Gravas de Atacama. En Lorca
(2011) no se reconocen en el área de estudio estas unidades en rocas fracturadas en la
CQP.
Las unidades de baja importancia hidrogeológica corresponden a rocas o
depósitos no consolidados que forman acuíferos menores con recursos de agua locales
o limitados. Son acuíferos libres, o probablemente libres y/o confinados, de baja
potencia, en general de baja a moderada transmisividad y permeablidad. En Iriarte
(1999), estas unidades tienen bajo a nulo potencial hidrogeológico y pertenecen
principalmente a la Franja de Maricunga, que actúa como divisoria de aguas entre las
cuencas hidrográficas CSDM y CQP. En la CQP se distingue en el sector de la
quebrada Chinches se distingue una de estas unidades en filones andesíticos, cuya
presencia podría relacionarse al fracturamiento de los filones, o la zona de contacto
entre estos intrusivos y la roca caja.
Finalmente, se distinguen unidades de nula importancia hidrogeológica en rocas
o depósitos no consolidados esencialmente sin recursos de agua subterránea. A pesar
de verse altamente fracturados en algunos casos, sus altas pendientes no permiten el
almacenamiento. En Iriarte (1999) pueden distinguirse varias unidades, principalmente
en altas cumbres. En el caso de Lorca (2011) esta unidad se atribuye al basamento
rocoso, que corresponden a las principales formaciones sedimentarias, volcánicas y
volcanoclásticas, de edades desde el Paleozoico hasta el Mioceno.
Se puede observar un mapa hidrogeológico simplificado de la CSDM, e inicio de
la quebrada de Paipote, en la figura 10. El mapa fue elaborado en base a Iriarte (1999).

22
Figura 10: Mapa Hidrogeológico simplificado. Elaboración propia en base a Iriarte (1999).

23
3.5 Geoquímica

Se han realizado diferentes investigaciones hidroquímicas en el área de estudio,


especialmente en el área del Salar de Maricunga, desde el año 1968 (Niemeyer, 1968).
En el caso de Iriarte (1999), se realizó una recopilación de química de aguas de 38
puntos en la CSDM, específicamente en el sector del salar. De esta recopilación se
desprenden diferentes tipos de aguas, donde destacan, por ejemplo, el Río Lamas de
tipo clorurado-sódica, al igual que los pozos, gran parte de las Lagunas saladas, los ríos
en el Salar, además de la lluvia y nieve. Por otro lado, los cursos superficiales del sector
Ciénaga Redonda son de tipo sulfatado a clorurado-cálcica, al igual que las vertientes
del sector norte. Los cursos superficiales del sector este son de tipo bicarbonatados, y
en el sector sur son cloruradas-sódicas.
Por otra parte, Risacher y otros (1999) realizaron un análisis químico de 30
muestras de agua tomadas durante el año 1995. De estas muestras, 11 corresponden a
aguas subterráneas y 19 a aguas superficiales. En este estudio se clasificaron las
aguas según vías evolutivas, debido al gran número de tipos químicos de las aguas de
aportes a Maricunga. Se concluye que existen 2 vías evolutivas en la laguna, los
aportes diluidos pertenecen todos a las vías carbonatada y sulfatadas, lo que refleja
composiciones adquiridas por alteración de rocas volcánicas o plutónicas (vía
carbonatada y alcalina sulfatada) o volcano-sedimentarias (vía neutra sulfatada). En
cambio, ningún agua diluida pertenece a la vía cálcica, que caracteriza terrenos
sedimentarios. Así, las principales conclusiones apuntan a la dirección del movimiento
de las aguas en el salar (sur a norte) y sus vías evolutivas, además de destacar los
altos contenidos de arsénico en arroyos que no podrán ser usados como fuente de
agua de riego o potable.
Risacher y otros (2003) elaboraron un estudio en profundidad de las cuencas
altiplánicas con salares en el norte de Chile, revisadas anteriormente en Risacher y
otros (1999). En este trabajo se indica que la meteorización de rocas volcánicas
contribuye a la mayor parte de los componentes de los afluentes. Sin embargo, estas
aguas muestran concentraciones mucho mayores, las que provendrían de una mezcla
entre aguas meteóricas altamente diluidas y lagos salinos (apoyado por razón Cl/Br e
isótopos 18O y 2H). Las salmueras infiltradas son “recicladas” en el ciclo hidrológico, en
el que se mezclan con las aguas meteóricas. Los flujos de calor, provenientes del
sistema magmático, serían la principal fuerza que mueve las aguas profundas incluso
fuera de las cuencas. Además, indica que la razón entre la alcalinidad y el calcio se ve
considerablemente disminuida debido a la oxidación de azufre nativo y al transporte
eólico de yeso. Propone un modelo de reciclaje continuo en estos sistemas que
permitiría que las aguas subterráneas mantuvieran sus signaturas sedimentarias
tempranas. Considera finalmente que estas cuencas no debieran tratarse como
estrictamente cerradas.

24
En EDRA (1998) se incluyeron 9 sondajes perforados por Mantos de Oro (MDO),
en el contexto de un estudio hidrológico del Salar de Maricunga como parte de la
caracterización hidrológica del área de influencia del proyecto Lobo-Marte (Mineras
Santa Rosa SMC y Mantos de Oro). Las diferentes aguas analizadas fueron divididas
en 2 sectores principales, norte y sur, siendo las del norte las con mayores
concentraciones de sales disueltas, de composición clorurado-sódica. En cuanto al
sector sur, este presenta concentraciones de sales disueltas mucho más bajas pero el
tipo es clorurado-sódico, y se concluye principalmente que el agua no es apta para el
consumo humano.
Por su parte, Lorca (2011) realizó análisis químicos de 38 muestras de la CQP (1
de noria, 21 de pozos y 15 de vertientes), y 5 de la CSDM (2 de lagunas, 1 de pozo y 2
de vertientes). De estas, además, 24 también fueron sometidas a análisis de isótopos
estables de 18º y 2H. En este estudio se caracterizan el tipo de aguas en la CSDM como
clorurado-sódicas, y por tanto más evolucionadas, en cambio en la CQP se caracterizan
como principalmente sulfatado-cálcicas, y en las zonas más elevadas como
bicarbonatados-sulfatados-cálcicas. Además, en las zonas altas se observa que las
aguas tienen menor salinidad y más bicarbonatos que el resto. Los isótopos estables
indican procesos de evaporación ya que se encuentran levemente desviadas hacia la
derecha de la Línea Meteórica Local. Finalmente, entre otras conclusiones, se sugiere
que no es posible determinar una conexión entre las cuencas CSDM y CQP con los
datos obtenidos, pero se sugiere el uso de bromuro como trazador. Agrega además
que, de existir una conexión, esta sería de poco caudal y podría cambiar localmente la
química de las aguas, y sería improbable debido a la disposición norte-sur del SFD.

25
4 Observaciones de Terreno

Se obtuvieron muestras de aguas de 12 puntos de interés en el área de estudio,


siguiendo la metodología planteada. La ubicación de estas muestras, la hora de
muestreo y el tipo de agua de cada una se puede observar en la tabla 2. Se detallan a
continuación las principales observaciones relativas a cada uno de los puntos de
muestreo.

Tabla 2: Detalle 12 puntos de muestreo

ID Tipo Hora Zona UTM S UTM E Altitud


1 Vertiente 9:37 - 12:00 19 H 7006761 473836 3600
2 Vertiente 13:46 - 15:20 19 H 7008769 472623 3517
3 Vertiente 17:16 - 18:00 19 H 6999397 468116 3578
4 Vertiente 19:34 - 20:25 19 H 6999063 443330 -
5 Río 12:30 - 14:00 19 H 6960722 495961 4312
6 Vertiente 15:15 - 16:15 19 H 6988598 494258 4107
7 Vertiente 17:00 19 H 6998043 499570 3941
8 Laguna 18:40 19 H 7004580 482639 3775
9 Laguna 18:40 19 H 7004580 482639 3775
10 Vertiente 9:52 - 12:10 19 H 7012355 469526 3626
11 Vertiente 16:13 - 17:14 19 H 7016952 467765 3504
12 Vertiente 9:34 19 H 7002912 479787 3868

Muestra 1: Vertiente El Peñón

En este lugar la amplitud de la quebrada El Peñón tiene un máximo de 20-25 m,


y corresponde al extremo más alto donde se observa vegetación. El punto de surgencia
se encuentra entre la vegetación, que hacía bastante difícil el acceso a muestrear
(figura 11). Desde este punto la vegetación se vuelve abundante, aguas abajo.
El agua surge de entre las fracturas de un afloramiento rocoso homogéneo de
color marrón claro, correspondiente a una arenisca. Se observó estratificación con una
disposición N20E/40SE y 2 sets de diaclasas principales con disposiciones de N10E/90
y N35W/90. Sobre estas rocas en la quebrada se observan lavas de los volcanes
cenozoicos que cubren a los depósitos mesozoicos.

26
Figura 11: Afloramiento de Vertiente el Peñón.

Muestra 2: Vertiente Ojo de Vaca

Se ubica en la Quebrada Ojo de Vaca, la cual se angosta bastante en su zona


más alta, con una amplitud máxima de 20 m, con alta concentración de vegetación.
Cuesta observar el flujo debido a lo lento de este entre la vegetación. En las laderas de
esta quebrada se observaron afloramientos de tobas cristalolíticas macizas y
homogéneas color rosado grisáceo, con fracturas de aparente rumbo NE (figura 13).
Para poder tomar una mejor muestra se canalizó artificialmente una zona con una
amplitud de aprox. 15 cm (figura 12).

Figura 12: Detalle de canalización artificial realizada para el muestreo de la Vertiente Ojo de
Vaca.

27
Figura 13: Quebrada Ojo de Vaca. En la imagen se puede observar el punto más alto en donde
se podía observar agua fluir muy lentamente, donde la vegetación se observa color verde.

Muestra 3: Vertiente El Chinche

Se ubica en una encajonada quebrada que descarga en la quebrada El Chinche,


con una amplitud máxima de 10 m y está marcada por una contundente vegetación. En
los flancos de la quebrada se pueden ver sedimentos no consolidados, y sobre estos se
aprecian afloramientos con estratificación subhorizontal de colores gris-marrón y
amarillentos (figura 15). El caudal de la vertiente muestreada fluye de manera continua
con una apertura de 15 cm (figura 14).

Figura 14: Lugar de muestreo Vertiente El Chinche. No se pudo llegar al punto exacto de surgencia.

28
Figura 15: Rocas aledañas a la vertiente El Chinche. En rosado se pueden ver los depósitos
volcánicos cenozoicos, sobre las formaciones estratificadas.

Muestra 4: Vertiente El Obispo

Esta vertiente se encuentra muy cerca de las instalaciones de la CCEB y es una


de las más importantes, ya que se usa para riego. El agua fluye continuamente por una
sección de aprox. 50 cm rodeada de mucha vegetación (figura 16). Se identifica un
fuerte olor a azufre y cristalización de sales en la vegetación circundante.

Figura 16: Punto de muestreo vertiente El Obispo. Se distinguen sales sobre la vegetación.

29
Muestra 5: Río Astaburuaga

Se encuentra en el valle del Río Astaburuaga, en la subcuenca Laguna del Negro


Francisco, con 30-40 m de amplitud (figura 17). Se observan hacia los costados
afloramientos bastante alterados y meteorizados, con colores que varían entre morado,
amarillo y rojizo. La vegetación se concentra en las cercanías del río, el cual tiene un
ancho de entre 1.4 y 2 metros.

Figura 17: Río Astaburuaga. Se puede observar agua congelada debido a la altura y el frío.

Muestra 6: Vertiente Villalobos

Se tomo una muestra en una gran vega de 30 m de amplitud y con extensa


vegetación y ojos de agua (figura 18). Las paredes del valle se observan levemente
bajas, de 20 m de alto y cubiertas por sedimento no consolidado volcánico. En la ladera
SE se observa un afloramiento fracturado de color marrón-rosado con sets de diaclasas
subverticales. El punto de muestreo corresponde a un cauce de 1 m de ancho donde el
agua fluye lentamente, además de estar rodeada de extensa vegetación.

30
Figura 18: Muestreo vertiente Villalobos. Se observa bastante vegetación y cercanía al volcán
Copiapó.

Muestra 7: Quebrada Ciénaga Redonda

Este punto de muestreo se ubica en la quebrada Ciénaga Redonda, en el último


lugar donde se observa agua superficialmente antes de infiltrarse en el sector del Llano
Ciénaga Redonda. Se reconoce una vertiente de 0.7-1 m de ancho y vegetación
localizada en la orilla del cauce (figura 19). La quebrada tiene una amplitud de 120 m y
se encuentra rellena de sedimento no consolidado. A 20 metros de este punto se midió
en un pozo un nivel piezométrico de 3925.4 m s.n.m., a 15.6 metros de profundidad.

Figura 19: Quebrada Ciénaga Redonda. Se observa vegetación muy localizada a la orilla del cauce.

31
Muestras 8 y 9: Laguna Santa Rosa

A la orilla oeste de la Laguna Santa Rosa, sur del Salar de Maricunga, frente a la
casa/refugio de CONAF. Se lleva a cabo muestreo en 2 puntos: (a) lagunilla externa
que podría ser afluente de la Laguna Santa Rosa (figura 21), y (b) en la Laguna misma
(figura 20). El sector está marcado por la presencia de vegetación y fauna.

Figura 20: Sector muestreo Laguna Santa Rosa (b), en donde se puede observar vegetación y costras
de sal a su alrededor.

Figura 21: Sector al costado de la Laguna Santa Rosa (a), donde se observa bastante vegetación.

32
Muestra 10: Vertiente Las Vizcachas

Se encuentra en la quebrada Vizcachas, en un pequeño cajón de sentido E-W y


de 8-10 m de amplitud. En el punto donde aflora el agua corresponde a una roca
sedimentaria muy fracturada donde se puede apreciar un menor tamaño de la matriz y
muy poco clasto mayor tamaño (figura 23).
Observando al oeste se observa una lava masiva de color marrón oscuro a
negro, de cristales muy pequeños, textura afanítica y con muchas fracturas (figura 24b).
Al este se observa en cambio una brecha sedimentaria con algunos clastos
redondeados de tamaño entre 2 cm y 1 metro, polimícticos y con matriz color grisácea
tamaño arena media (figura 24a). Esta última muestra presencia de vetillas de calcita de
entre 0.5 a 1 cm. Cercano al contacto entre las litologías la roca se encuentra altamente
fracturada, por lo que no se descarta una posible zona de falla (figura 22).

Figura 22: Zona de cambio contacto entre las litologías detalladas. Diferentes características sugieren
que esta sea una zona de falla importante que podría ser revisada a detalle.

33
Figura 23: Punto de muestreo vertiente Vizcachas. Se puede observar una brecha sedimentaria
con planos de debilidad en donde aflora el agua.

Figura 24: Se muestra la litología de las rocas cercanas a la surgencia de la vertiente Vizcachas.
En a) se observa la brecha polimíctica, la cual tiene planos de debilidad rellenos de arena fina y limo. En
b) se observa la lava afanítica.

Muestra 11: Vertiente Bailahuén

Se ubica en la quebrada Larga, sector Bailahuén, de 15 m de ancho donde se


observa un ojo de agua (figura 25). Este tiene 1 metro de ancho y 42 cm de
profundidad, el agua se encuentra estancada, con color verdoso y musgo. Frente al ojo
de agua se observa un afloramiento hacia el sur color rosado homogéneo con muchas
diaclasas subverticales y planos horizontales correspondientes a una toba.

34
Figura 25: Sector muestreo Bailahuén.

Muestra 12: Vertiente Santa Rosa

En la quebrada Santa Rosa, de 20 m de ancho y las laderas se encuentran


cubiertas con material no consolidado de tobas rosadas-grisáceas. En el centro de la
quebrada se encuentra un humedal (figura 26), en donde no se reconocen flujos de
agua, pero si estancada y a veces congelada. Se observa vegetación que continua
hasta muy abajo en la quebrada.

Figura 26: Sector muestreo vertiente Santa Rosa.

4.1 Observaciones generales en terreno

Las principales observaciones de terreno corresponden a que las aguas


observadas tienen una estrecha relación con la geología local. Las muestras de la CQP
fueron todas identificadas con sus cabeceras en el límite entre las unidades volcánicas
de la Franja de Maricunga y las rocas mesozoicas y paleozoicas que se encuentran

35
bajo las anteriores (figura 27), a excepción de la muestra número 4. Además, destaca la
presencia de zonas importantes de falla que no han sido descritas anteriormente y que
podrían ser de gran importancia para el entendimiento del sistema hidrogeológico.
Finalmente es importante resaltar la dificultad de encontrar algunos de los afloramientos
de agua, los que no hubieran sido posibles de identificar sin la ayuda de la CCEB.

Figura 27: Ubicación de muestras de agua tomadas en este trabajo en mapa Geológico
simplificado en el área de estudio. Elaboración propia, en base a Mercado (1982), Cornejo y otros (1998)
y Mpodozis y otros, 2012).

36
5 Resultados y discusión

5.1 Parámetros fisicoquímicos

Las medidas de pH in situ de estas aguas entregan valores en el rango neutro a


alcalino (6.73 a 9.23), con valores promedio de 8 (tabla 3). Estos valores de pH
descartan procesos que acidifiquen el agua naturalmente, como la oxidación de pirita, o
de manera antropogénica, como la interacción con botaderos mineros. En el caso de
las muestras más alcalinas, como lo es la muestra 11, puede deberse a una mayor
actividad biológica, que en este caso particular se asocia al estancamiento del agua y a
la alta presencia de vegetación en el afloramiento. Las aguas de la CSDM muestran
valores levemente más alcalinos que las de la CQP, a pesar de que las muestras 6 y 11
no muestran esta correlación geográfica. Las medidas de pH realizadas en laboratorio
muestran diferencias respecto a las medidas in situ que oscilan entre 0.04 a 0.95, con
un promedio de 0.33. Las temperaturas obtenidas para las diferentes muestras de
aguas varían entre los 4.2 °C, en la muestra 12, hasta los 18.6 °C, en la muestra 4. Los
resultados son completamente dispersos, incluso al compararse respecto a la altitud a
la que fue tomada cada muestra. Esto último se puede asociar a que las diferentes
muestras fueron tomadas a distintas horas del día, variando así su temperatura.

Tabla 3: Resultados de muestras de este estudio y estadísticos descriptivos para parámetros


fisicoquímicos. Los valores para temperatura (T°) se encuentran en °C y los valores de conductividad
eléctrica (CE) se encuentran en μS/cm.

pH (in situ) pH (lab) T° (in situ) CE (in situ)


1 8,21 8,02 12,2 430
2 7,45 7,78 14,5 740
3 7,77 8 12,1 330
4 7,45 7,59 18,6 2390
Resultados en muestras

5 8,37 8,41 7,3 690


6 6,73 7,13 7 670
7 8,44 8,3 14,5 1270
8 8,9 8,57 11,7 11900
9 8,43 7,93 8,3 11600
10 7,35 7,69 7,4 830
11 9,23 8,85 15,6 520
12 8,55 7,6 4,2 700
Mínimo 6,73 7,13 4,2 330
Máximo 9,23 8,85 18,6 11900
Estadísticos

Promedio 8,07 7,99 11,12 2672,5


Mediana 8,29 7,97 11,9 720
Desv. Est. 0,70 0,46 4,11 4092,71
Sesgo -0,24 0,12 0,07 1,73

37
En cuanto a la conductividad eléctrica, los valores medidos indican que las aguas
estudiadas corresponden, en su mayoría, a agua dulce. Son una excepción las
muestras 8, 9 y 4, que muestran características de agua salobre. Utilizando el total de
solidos disueltos (TDS por sus siglas en inglés) como medida directa de la salinidad, se
obtiene un valor de rs de 0.79 al compararse respecto a cloro, en donde los valores más
altos se obtienen en las muestras 8 y 9 (figura 28). En general los valores son bajos en
ambas cuencas estudiadas, sin denotar un límite claro, lo que no descarta que pueda
existir una mezcla de las aguas de aquellos grupos. Sin embargo, al observar en detalle
se identifican 2 tendencias diferentes. La primera agrupa principalmente a las muestras
de la CSDM, e indica un aumento del TDS con el cloro, por su parte la segunda agrupa
principalmente a las muestras de la CQP, y muestra un aumento del TDS sin un
correspondiente aumento de cloro. En la segunda tendencia podrían estar
contribuyendo otros iones a la salinidad de las aguas, probablemente iones de sulfato.
En esta última tendencia se incluye la muestra 6, de la CSDM, como excepción.

Figura 28: Diagramas total sólidos disueltos (TDS) vs cloruro (en mg/l). En la imagen de la derecha se
muestra el detalle sin las muestras 4, 8 y 9.

5.2 Geoquímica de elementos mayoritarios

En primer lugar, mediante un diagrama de Piper se puede realizar una


clasificación del agua según su “facies hidroquímica”. Los resultados indican que las
aguas estudiadas en este trabajo son de dos tipos: sulfatado-cálcicas y clorurado-
sódicas (figura 29). Las muestras tomadas en la CSDM, a excepción de la muestra 6,
tienen facies clorurada-sódica, mientras que las muestras tomadas en la CQP son de
tipo sulfatadas cálcicas. Cabe destacar que las muestras cloruradas evidencian una
mayor dispersión que las sulfatadas, cuyas concentraciones de SO4-2 superan el 80%
de la suma aniónica considerada en el gráfico (SO4-2, Cl- y HCO3- + CO3-). En los
diagramas triangulares que componen el Piper, se observa que sistemáticamente la
muestra 6 parece seguir la tendencia de las muestras tomadas en la CQP.

38
Figura 29: Diagrama de Piper para muestras tomadas en terreno.

También, se estudiaron relaciones entre las variables mediante coeficientes de


determinación de Spearman (tabla 4) y diagramas bivariantes, utilizando los iones
cloruro y sulfato como referencia (figura 31). En la tabla 4 se puede observar que para
sulfato la mejor correlación ocurre junto al calcio, y a su vez muestra bajas
correlaciones con el resto de los elementos mayores. En el caso del cloruro se
observan coeficientes de correlación en general altos, salvo por el sulfato y el
bicarbonato. Este último parece no tener ninguna correlación con el resto de las
variables evaluadas. Otros buenos coeficientes corresponden a los obtenidos entre
nitrato-sodio y nitrato-cloro, por lo que las aguas de la CSDM debieran tener mayor
contenido de nitrato, debido a que estas son cloruradas-sódicas. Esto último no se
observa ni en el diagrama cloruro-nitrato ni en el sulfato-nitrato (figuras 31e y 31k), en
donde los mayores valores se asocian a aguas de la CQP, con menores valores de
cloruro y concentraciones variables de sulfato.

39
Tabla 4: Coeficientes de determinación de Spearman entre elementos mayoritarios. Se muestran también
los principales estadísticos para cada componente, y su concentración en cada muestra, en mg/l.
Ca++ Mg++ K+ Na+ HCO3- Cl- NO3- SO4--
1 39,9 7,48 3,48 41,3 74,8 8,67 17,1 121
2 107 3,94 4,95 47,9 85,6 7,94 8,36 292
Concentración en muestras (mg/l)

3 39,4 5,22 0,5 24,5 119 3,18 3,7 62,5


4 275 42,2 3,3 229 271 116 1,63 963
5 27,7 7,61 4,53 86,4 145 78,4 4,33 88,2
6 76,2 9,16 7,77 39,9 31,8 16 6,47 271
7 91,5 12,3 9,74 131 95,9 252 0,2 175
8 715 117 91 1453 51,4 3967 0,2 100
9 852 158 63,8 1425 94,9 3052 1,51 2045
10 118 10,2 2,48 36 48,3 13,4 25,6 341
11 35,9 10,8 2,54 43,8 96,3 10,6 4,28 149
12 45,9 8,7 7,53 66,9 228 83 3,75 13,9
Ca++ X 0,40 0,24 0,28 0,10 0,35 0,13 0,45
Coeficientes de determinación

Mg++ 0,40 X 0,22 0,46 0,00 0,72 0,42 0,21


K+ 0,24 0,22 X 0,50 0,07 0,55 0,26 0,01
Na+ 0,28 0,46 0,50 X 0,07 0,74 0,51 0,04
HCO3- 0,10 0,00 0,07 0,07 X 0,00 0,13 0,09
Cl- 0,35 0,72 0,55 0,74 0,00 X 0,50 0,04
NO3- 0,13 0,42 0,26 0,51 0,13 0,50 X 0,00
SO4-- 0,45 0,21 0,01 0,04 0,09 0,04 0,00 X
Máximo 27,70 3,94 0,50 24,50 31,80 3,18 0,20 13,90
Estadísticos

Mínimo 852,00 158,00 91,00 1453,00 271,00 3967,00 25,60 2045,00


Promedio 201,96 32,72 16,80 302,06 111,83 634,02 6,43 385,13
Mediana 83,85 9,68 4,74 57,40 95,40 47,20 4,02 162,00
Desv. Est. 269,28 48,54 27,77 511,36 68,87 1301,24 7,27 554,81

Respecto a las concentraciones relativas entre las muestras, se puede observar


que las muestras 8 y 9 muestran un enriquecimiento general de cationes respecto a las
demás muestras de agua (figura 30). El cloruro se observa notablemente enriquecido
en las muestras de la CSDM, mientras que el sulfato no presenta grandes diferencias
entre las cuencas, salvo por la muestra 4 en ambos casos (figura 31). Para calcio y
magnesio los valores se encuentran totalmente dispersos entre las cuencas, en cambio,
el potasio y el sodio muestran diferencias entre las cuencas, con mayores
concentraciones en la CSDM (figura 31). En el caso de los aniones, el nitrato pareciera
tener un origen antrópico, mostrando valores más altos en las muestras 1 y 10 de la
CQP (figura 30e y 30k), en cambio el bicarbonato no muestra ninguna tendencia, con
valores dispersos entre ambas cuencas (figuras 30c y 30i). Se puede establecer
entonces que, en general, no se observan diferencias sustanciales en las
concentraciones de los elementos mayores entre las cuencas CSDM y CQP, a
excepción del cloruro, del sodio y, en menor medida, del potasio.

40
Figura 30: Concentración de elementos mayoritarios (mg/l) vs. concentración de cloruro (mg/l) y
sulfato (mg/l). Se detallan coeficientes de determinación de Spearman para cada par.

41
Respecto a las correlaciones de elementos mayores, los resultados de sodio son
los que muestran una línea de tendencia más clara respecto a cloruro (figura 30f y 31g),
con las aguas de la CSDM más enriquecidas que las de la CQP, a excepción de la
muestra 6. En el caso de los aniones, estos no se correlacionan con el incremento de
cloruro ni con sulfato, aunque este último pareciera sí mostrar una tendencia lineal
respecto al primero, salvo por las muestras 8 y 4 (figura 30a). Los cationes en general
indican que las muestras tomadas en la CSDM se correlacionan mejor con el cloruro,
mientras que en las muestras tomadas en la CQP el incremento en la concentración de
cationes no estaría relacionado con el cloruro, pero sí levemente con el sulfato (figura
31). Sin embargo, se puede observar que en general los elementos mayoritarios tienen
buenos coeficientes de correlación con el cloruro (tabla 4), por lo que podrían tener un
origen común en la interacción agua-roca.

Figura 31: Detalle de concentraciones de cationes mayoritarios (mg/l) vs cloruro (mg/l)


descartando las muestras 8 y 9.

42
Utilizando las concentraciones en mmol/l, es posible investigar mejor los posibles
procesos de disolución mineral que podrían estar asociados a las concentraciones
medidas (figura 32). En el gráfico que relaciona sulfato con calcio (figura 32a) se
muestra que casi todas las muestras siguen una tendencia de calcio-sulfato cercana a
la línea estequiométrica 1:1, excepto la muestra 8, cuyos valores de calcio son muy
elevados. Teniendo en cuenta que una de las principales fuentes de sulfato en agua es
el yeso (Hounslow, 1995), y utilizando la ecuación de la disolución de yeso (tabla 5a),
puede inferirse que es este proceso el que controla el enriquecimiento de sulfato y
calcio en las aguas del área de estudio considerando los pH medidos.

Tabla 5: Ecuaciones correspondientes a procesos de dilución mineral que controlan la concentración de


elementos disueltos en agua.

De la ecuación de disolución de yeso (tabla 5a) puede observarse que, si no


existen otras fuentes de calcio y sulfato, entonces la relación calcio-sulfato de 1:1 en el
sólido se mantiene en la solución. Debido a que las muestras siguen en general esta
pauta (figura 32a) se puede concluir un origen común de estos iones por disolución de
yeso en las aguas estudiadas. La única muestra que se aleja de esta línea
estequiométrica muestra un enriquecimiento en calcio asociado a otras fuentes como
podría ser la disolución de carbonatos o de silicatos con calcio en su estructura.
Risacher y otros (2003) indican que solo el yeso profundo, proveniente de antiguos
salares del Terciario (Dingman, 1962, 1967), pareciera contribuir calcio y sulfato a los
afluentes principales de las cuencas altiplánicas chilenas, sin embargo, el transporte
eólico de sedimento rico en yeso también contribuiría a enriquecer estas aguas en
sulfato y calcio, disminuyendo a su vez los contenidos de carbonatos.
Por otra parte, la relación obtenida entre sodio y cloruro (figura 30f) muestra un
coeficiente rs de 0.74, lo que indica que estos elementos tendrían una fuente común en
todas las muestras analizadas. Hounslow (1995) indica que la fuente principal de cloro
corresponde a cloruro de sodio (NaCl), proveniente de la disolución de halita o
directamente del agua de lluvia, por lo que, de no haber disolución de otros minerales
con sodio en su estructura, entonces la relación sodio-cloruro en el mineral se debiera
reflejar en una correspondencia de las muestras a la línea estequiométrica 1:1. Las
muestras parecen alinearse con la mencionada línea (figura 32b), excepto por la

43
muestra 4, que presenta un leve exceso de sodio, y las muestras 8 y 9 que presentan
menos sodio de los esperado de la disolución de cloruro de sodio.

Figura 32: Gráficos calcio vs sulfato (a), sodio vs cloruro (b) y calcio vs bicarbonato (c) (en
mmol/l). Se muestran las líneas de proporción entre los elementos en disolución de sulfato, halita y calcita
respectivamente.

Sin embargo, al ampliar la gráfica excluyendo a las muestras 8 y 9 (figura 33a) se


puede notar que la mayoría de las muestras presenta valores de sodio en exceso con
respecto a la línea estequiométrica 1:1. Esto último se debe a la existencia de fuentes
adicionales de sodio, como la que podría entregar la disolución de plagioclasas
albíticas, que han sido reportadas en litologías volcánicas dacíticas del área de estudio.
Las muestras 8 y 9 presentan un déficit de sodio que podría estar relacionado con su
origen, al corresponder a aguas de la Laguna Santa Rosa. Se ha descrito que en estos
ambientes puede ocurrir intercambio iónico inverso cuyo resultado es un
empobrecimiento en sodio (Hounslow, 1995).
Dado que el área de estudio está fuertemente dominada por la presencia de
rocas volcánicas de la Franja de Maricunga, es esperable que la disolución de
minerales formadores de estas rocas controle parte de la química de las aguas que
circulan a través de ellas. Específicamente, se han descrito rocas volcánicas de
composiciones dacíticas en varias de las fases asociadas a esta franja, en la que
dominan las mineralogías compuestas por plagioclasas albíticas y hornblenda. En el
caso de la disolución de albita en presencia de ácido carbónico, se obtiene en la
solución sodio y bicarbonato en una razón de 1:1 (tabla 5c).
En la figura 33b se observa que las aguas muestreadas se ajustan de manera
aproximada a la línea estequiométrica considerada. Esto puede interpretarse como el
hecho de que una posible fuente de sodio proceda de la interacción del agua con el
medio volcánico. También en este caso, algunas muestras se encuentran alejadas de la
línea dando cuenta de la complejidad de determinar una única fuente para estos iones.
En los gráficos c y d de la misma figura, se intenta establecer la participación individual

44
de cada proceso en las muestras analizadas. En ellos se puede observar que las
muestras de la CQP se ajustan mejor considerando el sodio procedente de la Albita
(figura 33d).

Figura 33: Relaciones en mmol/l correspondientes a la meteorización de plagioclasas albíticas


(a), halita (b) y a la participación individual de cada proceso (c y d).

Para esclarecer el origen de otros iones relevantes en las aguas estudiadas se


considera la disolución de minerales carbonáticos para explicar la presencia de
bicarbonato y calcio, la cual entrega estos elementos en solución en relación
estequiométrica de 2:1. Observando la figura 32c se puede notar que en general las
muestras se ajustan bien con esta disolución, pero a su vez la mayoría muestra déficit o
exceso de calcio. En el caso de las muestras que presentan déficit de calcio
corresponden a las muestras 8 y 9, las que anteriormente se había mencionado que
poseen un exceso de sodio, por lo que el intercambio catiónico entre calcio y sodio
podría ser el proceso responsable de estos valores. Para las muestras que presentan
exceso de calcio se sugieren fuentes adicionales de calcio, como podría ser el mismo
contenido en plagioclasas.

45
5.3 Geoquímica de elementos minoritarios y trazas

Tabla 6: Coeficientes de determinación de Spearman entre elementos minoritarios y trazas


principales y respecto a los elementos mayores. Se muestran también los principales estadísticos para
cada componente y su concentración en cada muestra en µg/l.

As B Ba Cu Sr Li Hg Mo Ti
1 60,6 207 15,64 0,125 202,89 34,31 0,05 3,88 0,88
2 10,26 191 21,49 0,55 295,76 38,23 0,11 3,29 1,81
3 10,66 115 12,39 0,125 196,88 23,29 0,12 5,73 0,27
Concentración en muestras (µg/l)

4 2,35 3140 11,07 0,65 3435,2 105,85 0,1 40,49 6,97


5 495,4 2590 18,12 0,55 390,09 383,84 0,05 3,66 0,49
6 146,49 732 10,26 0,125 224,52 322,41 0,13 2,08 1,78
7 410,82 3610 25,86 1,35 867,77 1144 0,13 3,71 1,38
8 9,52 4900 752,63 1,35 6015,7 10220 0,15 1,11 4,94
9 93,62 9660 102,87 4,73 5757,1 12574 0,13 6,59 16,1
10 9,28 223 14,98 1,09 519,09 48,27 0,05 3,91 2,46
11 4,5 647 16,05 4,15 207,61 27,41 0,05 3,66 2,7
12 11,51 434 39,75 0,66 133,65 38,68 0,18 0,87 0,125
Ca++ 0,08 0,25 0,09 0,20 0,57 0,35 0,17 0,05 0,53
Mg++ 0,03 0,78 0,11 0,61 0,57 0,49 0,09 0,04 0,55
K+ 0,21 0,49 0,46 0,13 0,24 0,62 0,51 0,20 0,05
Na+ 0,00 0,70 0,46 0,35 0,52 0,56 0,16 0,00 0,24
HCO3- 0,01 0,00 0,00 0,00 0,04 0,03 0,00 0,05 0,06
Coeficientes de determinación

Cl- 0,02 0,88 0,31 0,39 0,53 0,79 0,29 0,01 0,19
NO3- 0,00 0,48 0,24 0,26 0,23 0,27 0,39 0,01 0,07
SO4-- 0,05 0,10 0,03 0,10 0,35 0,12 0,03 0,27 0,61
As X 0,04 0,04 0,05 0,01 0,16 0,05 0,03 0,23
B 0,04 X 0,20 0,41 0,61 0,80 0,14 0,00 0,32
Ba 0,04 0,20 X 0,40 0,11 0,23 0,24 0,14 0,01
Cu 0,05 0,41 0,40 X 0,30 0,22 0,04 0,00 0,36
Sr 0,01 0,61 0,11 0,30 X 0,66 0,01 0,07 0,59
Li 0,16 0,80 0,23 0,22 0,66 X 0,19 0,00 0,19
Hg 0,05 0,14 0,24 0,04 0,01 0,19 X 0,19 0,00
Mo 0,03 0,00 0,14 0,00 0,07 0,00 0,19 X 0,12
Ti 0,23 0,32 0,01 0,36 0,59 0,19 0,00 0,12 X
Mínimo 2,35 115,00 10,26 0,13 133,65 23,29 0,05 0,87 0,13
Máximo 495,40 9660,00 752,63 4,73 6015,70 12574,00 0,18 40,49 16,10
Estadísticos

Promedio 105,42 2204,08 86,76 1,29 1520,52 2080,02 0,10 6,58 3,33
Mediana 11,09 689,50 17,09 0,66 342,93 77,06 0,12 3,69 1,80
Desv. Est. 162,09 2737,31 202,25 1,47 2137,81 4205,30 0,04 10,34 4,30

46
En cuanto a los elementos menores y trazas, también se estudiaron relaciones
entre las variables mediante coeficientes de determinación de Spearman (tabla 6) y
diagramas bivariantes, utilizando el ion cloruro como elemento conservativo (figura 34).
Se destaca que las mayores concentraciones de estos elementos corresponden a
arsénico, litio, boro, bario y estroncio, con varias muestras sobre 1 mg/l. Las muestras 8
y 9 son las que presentan un enriquecimiento mayor en estos elementos, salvo por el
arsénico, que tiene bajas concentraciones en estas muestras. Analizando los
principales elementos minoritarios y trazas de estas aguas se puede observar que el
arsénico no muestra una tendencia con respecto a cloruro (figura 34a), a diferencia del
boro, litio y estroncio (figura 34b - 34d). Estos últimos elementos también tienen buenas
correlaciones con la mayoría de los cationes mayoritarios, como también entre ellos
(tabla 6).

Figura 34: Concentración de elementos minoritarios y trazas principales (µg/l) vs. concentración de
cloruro (mg/l). Se detallan coeficientes de determinación de Spearman para cada par.

En la figura 35 se quitan los resultados de concentraciones de las muestras 8 y


9, y se puede ver que en general las muestras de la CSDM están más enriquecidas en
litio y boro que las muestras de la CQP (figuras 35b y 35c). En el caso del arsénico las
muestras 8 y 9 tienen bajas concentraciones (figura 35a), por lo que solo las 5, 6 y 7 de
la CSDM muestran mayores concentraciones. En el resto de los elementos no se
observa una diferencia notable entre las cuencas (figura 35d – 35l).

47
Figura 35: Concentración de elementos minoritarios y trazas principales (µg/l) vs. concentración
de cloruro (mg/l), descartando las muestras 8 y 9.

Nicholson (1993) reporta que el análisis de las relaciones entre cloro, boro,
arsénico y litio indican orígenes en común o direcciones de flujos. El autor propone que
razones semejantes de rCl/rB y rCl/rAs entre las muestras pueden indicar fuentes

48
comunes de estos elementos en el agua. Por otra parte, razones decrecientes de rCl/rB
y crecientes de rB/rLi indicarían dirección de flujos. Se puede observar que para rCl/rAs
(figura 36b) todas las muestras tienen la misma tendencia, pero las razones varían en
varios ordenes de magnitud. En el caso del rCl/rB (figura 36c) se observa la misma
tendencia observada en rCl/rAs, destacando además los mayores valores en la CSDM.
Las razones de rB/rLi (figura 36a) muestran tendencias diferentes entre las cuencas, en
la CQP esta razón parece aumentar con el contenido de cloruro, mientras que en la
CSDM decrece. Sin embargo, las razones de rB/rLi son semejantes entre la mayoría de
las muestras de ambas cuencas, por lo que esta relación no sería buen indicador de
flujo. Finalmente, solo de la relación rCl/rB se podría concluir una dirección de flujo
desde la CSDM a la CQP, aunque con excepciones en las muestras 5 y 6.

Figura 36: Gráficos de relaciones rB/rLi (a), rCl/rAs (b) y rCl/rB (c) vs. cloruro, ambos en
meq/l.

Como característica general de todos los elementos químicos analizados, estos


muestran ciertas tendencias que pueden explicarse a través de procesos de disolución
general de minerales en el área de estudio, los cuales tienen un origen en el volcanismo
ácido y las rocas del basamento principalmente. Las muestras tomadas tanto en la
CSDM como en la CQP parecen estar sometidas a procesos semejantes de interacción
agua-roca, con algunas diferencias de intensidad. La concentración de cloruro en las
muestras de agua tomadas en este trabajo corresponde a la diferencia principal que
existe entre la CSDM y la CQP. Sin embargo, la mayoría de los componentes
minoritarios y trazas, a excepción del litio y el boro, no muestran diferencias entre las
muestras de la CSDM y la CQP. Los datos hidrogeoquímicos obtenidos en este trabajo
resultan insuficientes para detallar los recorridos y la circulación del agua en un entorno
geológico tan complejo, por lo que la forma en la que se transporta el agua en el
sistema podría ser más compleja que lo que se ha propuesto anteriormente.
Un proceso que podría tener un rol importante en el enriquecimiento en
componentes químicos del agua en la zona de estudio es la evaporación que existe

49
debido a las condiciones de hiperaridez. A este proceso se le conoce como
evapoconcentración, y ha sido mencionado anteriormente por otros autores como un
proceso fundamental en el Altiplano chileno (Acosta y Custodio, 2008; Acosta y otros,
2013; Scheihing y otros, 2018; entre otros). Debido a esto, las expresiones superficiales
de agua en bofedales, que son particulares de la zona, podrían jugar un rol fundamental
en el enriquecimiento químico de las muestras analizadas.

5.3.1 Normas chilenas de calidad de aguas

Tabla 7: Comparación de concentraciones de elementos obtenidas en este trabajo, respecto de normas


chilenas de agua potable y riego (NCh. 409 y NCh. 1333 respectivamente). En azul se destacan aquellos
valores que superan los límites de la norma de agua potable, en verde aquellas que superan la norma de
agua de riego, y en rojo las que superan ambas normas. Las casillas donde no hay datos corresponden a
aquellos resultados bajo el límite detección o sin información. Las siglas n.a. se refieren a que no aplica
esa casilla para el elemento correspondiente.
Al As Ba B Cd Cl- Co Cu Cr Fe Li pH
ug/l ug/l ug/l ug/l ug/l mg/l ug/l ug/l ug/l ug/l ug/l n.a.
NCh. 1333 5000 100 4000 750 10 200 50 200 100 5000 2500 5.5 - 9
NCh. 409 n.a. 10 n.a. n.a. 10 400 n.a. 2000 50 300 n.a. 6.5 - 8.5
1 528 73,78 19,02 245 0,69 8,67 2,12 111,64 0,73 24 40,22 8,21
2 20 13,44 26,54 277 0,06 7,94 0,16 2,18 0,87 195 50,73 7,45
3 58 14,16 14,06 160 - 3,18 0,06 2,29 0,63 31 30,21 7,77
4 13 3,36 12,97 3900 - 116 0,17 1,6 0,34 38 130,64 7,45
5 620 563 22,65 2730 - 78,4 0,27 0,78 0,71 446 390,78 8,37
6 11 187,41 11,77 864 0,06 16 - 0,85 0,63 35 380,6 6,73
7 18 547,52 34,63 4930 - 252 1,9 1,71 1,63 69 1530,4 8,44
8 12 15,61 930,25 6620 - 3967 0,61 1,73 0,75 299 13846 8,9
9 398 151,77 153,23 12000 0,13 3052 0,88 4,78 1,16 1300 15540 8,43
10 21 12,16 18,74 284 - 13,4 0,16 1,35 10,05 762 55,33 7,35
11 43 5,99 18,85 861 - 10,6 0,33 4,27 1,08 97 34,45 9,23
12 32 21,9 67 614 - 83 0,32 2,26 2,49 1230 50,6 8,55

Mn Mg NO3 Hg Mo Ni Pb Se Na% SO4 V TDS


ug/l mg/l mg/l ug/l ug/l ug/l ug/l ug/l % mg/l ug/l mg/l
NCh. 1333 200 n.a. n.a. 1 10 200 5000 20 35 250 100 5000
NCh. 409 100 125 50 1 n.a. n.a. 50 10 n.a. 500 n.a. 1500
1 25,4 7,48 17,1 0,14 4,61 1,5 - 1,16 44,354 121 7,89 276,27
2 10 3,94 8,36 0,15 4,1 2,61 - - 28,496 292 2,31 514,78
3 2,3 5,22 3,7 0,13 6,71 0,93 - 0,38 34,45 62,5 8,72 197,90
4 4,3 42,2 1,63 0,15 49,34 4,42 - 6,06 41,231 963 2,52 1770,15
5 37,8 7,61 4,33 0,16 3,9 0,94 0,46 - 66,983 88,2 9,73 372,37
6 4 9,16 6,47 0,13 2,12 1,48 - - 29,509 271 7,5 443,60
7 10,4 12,3 0,2 0,18 5,6 1,9 - - 52,491 175 12,38 724,98
8 78,3 117 0,2 0,29 1,43 10,88 - 0,37 61,357 100 2,71 6490,47
9 39,2 158 1,51 0,26 8,77 12,4 1,96 1,96 57,091 2045 26,13 7672,26
10 6,5 10,2 25,6 0,13 5,14 3,54 0,29 - 21,085 341 3,37 571,27
11 58,9 10,8 4,28 0,13 4,82 2,82 0,34 0,52 46,952 149 28,41 305,22
12 496,5 8,7 3,75 0,23 0,88 1,61 - - 50,702 13,9 2,12 342,86

50
5.4 Análisis multivariante

Se han realizado tratamientos estadísticos multivariante con el objetivo de


dilucidar las relaciones entre las muestras y variables estudiadas. Debido a que el
número de muestras es exiguo, estos resultados son aproximados y deberán ser
validados en futuros trabajos que incluyan una cantidad mayor de muestras, para así
permitir asegurar la validez matemática del tratamiento. Por lo tanto, en esta sección los
resultados deben ser considerados como preliminares.

Tabla 8: Parámetros utilizados para análisis de conglomerados jerárquicos y análisis factorial en


este trabajo. En la última columna se observa el sesgo habiendo aplicado la transformación logarítmica.

K+ Mg++ Na+ Cl- SO4-- NO3- B Li


Mínimo 0,5 3,94 24,5 3,18 13,9 0,2 115 23,29
Máximo 91 158 1453 3967 2045 25,6 9660 12574
Promedio 16,80 32,72 302,06 634,02 385,13 6,43 2204,08 2080,02
Desv. Estándar 27,77 48,54 511,36 1301,24 554,81 7,27 2737,31 4205,30
Sesgo 1,91 1,77 1,75 1,86 2,24 1,63 1,59 1,82

En primer lugar, se llevó a cabo un diagrama de conglomerados jerárquicos,


utilizando 8 parámetros que incluyen elementos mayoritarios y trazas, con el fin de
realizar observaciones generales y posibles implicancias. Para ello, los 8 parámetros
fueron sometidos a una transformación logarítmica y luego fueron normalizados
utilizando el método de puntuaciones normalizadas z-score, debido a que el sesgo en
gran parte de ellas es alto y no siguen una distribución normal (tabla 8).
Al aplicar la metodología a todas las muestras tomadas en este estudio, la
distribución mostró 2 conjuntos principales y 4 subconjuntos (figura 37a). El primero
reúne a 8 de las muestras de agua, 5 de la CQP y 3 de la CSDM. A su vez, este
conjunto se divide en 2, separando levemente a las aguas de la CQP de la CSDM, pero
agregando la muestra número 11 en el segundo. Esto último puede deberse a la alta
vegetación en el entorno de la muestra 11, y al escaso flujo observado en estas aguas.
El segundo conjunto reúne 4 muestras de agua, 3 de la CSDM y 1 de la CQP, que se
dividen en 2 subconjuntos: uno que agrupa a las muestras 8 y 9 (Laguna Santa Rosa),
y otro con la 4 y 7. La muestra 4 no se correlaciona con las demás muestras de la CQP,
lo que podría tener relación con lo alejado de la cabecera de la cuenca de esta muestra
con respecto a las demás.
En el dendrograma de la figura 37b se puede observar que las variables
utilizadas se agrupan formando 3 conjuntos. El primero, con menor distancia euclidiana,
está conformado por 6 variables divididas en 2 subconjuntos, uno formado solamente
por K y Li, y el otro por B, Mg, Na y Cl, los que corresponden a los elementos
representativos de los procesos fisicoquímicos que definen la química de las muestras
analizadas, como son las interacciones agua-roca. Con una mayor distancia euclidiana

51
se encuentran el sulfato y el nitrato, cuyas diferentes distancias sugieren que para estos
iones los mecanismos que determinan su concentración en las muestras son diferentes
al anteriormente descrito. Por lo tanto, se sugiere un origen antrópico para el nitrato, y,
para el sulfato es posible que su origen sea tanto natural, por interacción agua-roca,
como, al menos en parte, antrópico.

Figura 37: Dendrogramas obtenidos a partir de todas las muestras de este estudio.

Se puede concluir de los dendrogramas que la mayoría de las aguas se


correlacionan químicamente, tanto de la CSDM como de la CQP. Esto se puede
relacionar con el grupo de parámetros que reúne potasio, litio, boro, magnesio, sodio y
cloruro, ligados a la geología general de la zona que afecta a todas las aguas. Los
subconjuntos que relacionan a las demás de las muestras estarían vinculados en
cambio al enriquecimiento particular de nitrato y sulfato, de posible origen antrópico.
Para realizar el análisis factorial (AF) se consideraron los mismos 8 parámetros,
utilizados anteriormente, obteniendo así los factores que agrupan las variables que
determinan los principales rasgos fisicoquímicos de las muestras de agua analizadas.
Se realizó una prueba de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) para las muestras (tabla 9), cuyo
resultado fue 0.656, lo que puede ser considerado aceptable para validar los resultados
obtenidos. Con este tratamiento se obtuvieron 2 factores que explican el 83.44% de la
varianza total de las muestras. El factor 1 (F1), que concentra el 66.61% de la varianza,
muestra asociación estadística con la mayoría de los parámetros (figura 38b), salvo el
nitrato y el sulfato. El factor 2 (F2) representa el 16,83% de la varianza y muestra una
asociación principalmente con el sulfato (figura 38b).

52
Tabla 9: Cargas factoriales tras rotación de Varimax, y resultado de la prueba KMO.

F1 F2 KMO
K+ 0,813 -0,033 0,949
Mg++ 0,788 0,432 0,557
Na+ 0,904 0,060 0,664
Cl- 0,962 0,137 0,667
NO3- -0,817 0,219 0,879
SO4-- 0,104 0,966 0,198
B 0,935 0,267 0,736
Li 0,866 0,290 0,617

En la figura 38a se puede observar que las muestras tomadas en la CQP


parecen estar más relacionadas al F2 que al F1, aunque las muestras 1 y 3 no se
ajustan a esto, probablemente porque otras variables, no incluidas en el AF, determinan
su química. Se observa que las muestras de ambas cuencas están sometidas a
procesos diferentes, o al menos con diferente intensidad en la CSDM, que están
determinadas por el F1 y no por el F2, a excepción de la muestra 9. Esto podría
explicarse debido a que en la CSDM el proceso principal podría ser la interacción agua-
roca, mientras que en la CQP dominaría la evaporación o la entrada de sulfato y nitrato,
ligado a la fuerte influencia de actividades antrópicas. Por otra parte, las muestras 4 y 6
no se alinean con las características mostradas por las demás muestras en cada
cuenca, lo que también podría tener relación con otras variables no incluidas en este
análisis.

Figura 38: Proyección de los puntajes factoriales para las muestras de aguas, según los
factores F1 y F2. Se pueden observar cómo se agrupan las muestras según sus características.

53
5.5 Isotopos estables de hidrógeno y oxígeno

Observando el gráfico del deuterio versus el oxígeno 18 (figura 39), se puede


notar que, al ubicar los resultados isotópicos de las muestras de este trabajo, estas
siguen de manera muy ajustada una línea de evaporación. Las aguas se ordenan en
esta línea de la siguiente forma: aquellas correspondientes a la CSDM, salvo las
muestras 8 y 9, se ubican al inicio, marcando condiciones menos sometidas a
evaporación que las demás, en particular las muestras 5 y 6 son las que menos
evaporadas se encuentran. Las aguas de la CQP corresponden a aguas con mayor
control de la evaporación en sus signaturas geoquímicas que las de la CSDM.
Finalmente, las muestras 8 y 9 se ubican en el extremo de la línea, marcando los
procesos más fuertes de evaporación asociados a la Laguna Santa Rosa. Por otra
parte, la línea meteórica local (LML), calculada con los datos de Lorca (2011), coincide
casi perfectamente con la línea meteórica global (LMG), y se encuentra levemente
sobre esta, lo que indica una fuente de vapor árido, que guarda relación con el clima
local del área de estudio.

Figura 39: Diagrama δ18O ‰ (VSMOW) vs δ2H ‰ (VSMOW) para las muestras obtenidas en este
trabajo. Se detallan también las LML (Lorca, 2011) y LMG (Rozanski y otros, 1993). Se muestra también
la línea de evaporación seguida por los grupos de muestras obtenidas.

Con respecto a la composición isotópica de deuterio y oxígeno 18 en aguas de


zonas áridas, esta puede estar enriquecida respecto a la de las precipitaciones debido a
evaporación ocurrida durante la escorrentía que tiene lugar previo a la infiltración (Clark
y Fritz, 1997). En este caso las muestras fueron tomadas casi en su totalidad en la

54
surgencia de estas, particularmente en la CQP. De las muestras de la CSDM se pudo
observar que solo las muestras 5 y 7 tenían una escorrentía considerable en el punto
en que fueron tomadas. La muestra 6, a pesar de haber sido tomada en un afloramiento
dentro de un humedal, no se descarta que haya habido expresiones superficiales de
estas aguas en zonas más altas.

5.6 Sistema Hidrogeológico Salar de Maricunga-Quebrada de Paipote

Los resultados analizados, a partir de las 12 muestras de agua recolectadas, han


permitido identificar los procesos fisicoquímicos principales que afectan a las aguas de
la CQP y CSDM, junto con algunas semejanzas y diferencias en la química
determinada. Sin embargo, el exiguo número de éstas no ha permitido detectar todos
los procesos que puedan ayudar a esclarecer la conexión o desconexión entre las dos
cuencas. La interpretación hidrogeoquímica en un contexto hidrogeológico tan complejo
requiere de datos adicionales para poder afirmar con seguridad la existencia de esta
conexión. Sin embargo, un reanálisis de los antecedentes junto con esta nueva
información permite elaborar un modelo conceptual que contemple esta posibilidad, y
que tendrá que ser validado en terreno con estudios geológicos, estructurales e
hidrogeológicos adicionales.
La existencia de flujos de agua subterránea entre cuencas altiplánicas cerradas,
ha sido un punto de discusión entre diversos autores (Magaritz y otros, 1990;
Montgomery y otros, 2003; Iriarte y otros, 2001; Risacher y otros, 2003; Lorca, 2011;
Herrera y otros, 2016). Se ha propuesto tanto que el agua subterránea puede fluir a
través de límites locales entre cuencas, evidenciado por la composición isotópica del
agua (Herrera y otros, 2016), como también que la existencia de estos flujos entre
cuencas endorreicas en el norte de Chile debiera ser considerada para un “desarrollo
responsable” en el uso de los recursos hídricos (Montgomery y otros, 2003). Risacher y
otros (2003) indican que, debido a la complejidad de la circulación de agua en
formaciones volcánicas fracturadas, la infiltración podría transportar flujos de agua a
cuencas adyacentes, e incluso más lejos. El autor concluye que los salares chilenos en
la Cordillera de Los Andes no pueden ser considerados estrictamente como cuencas
cerradas, pues de ser así se debieran observar modernas capas gruesas de sales, lo
cual no ocurre. Particularmente, Lorca (2011) estudió la CQP y CSDM y, aunque no se
obtuvieron resultados concluyentes, no se descartó la existencia de una conexión entre
estas cuencas.
Diversos estudios en la zona han realizado modelos conceptuales y numéricos
de la CSDM, generalmente con el fin de evaluar posibles impactos ambientales de
proyectos mineros y/o industriales en la zona (EDRA, 1998; DGA, 2016; SIMCO SpA,
2018; Flosolutions, 2018). Estos muestran la complejidad del área de estudio al
presentar posibles y diferentes interpretaciones de esta. Algunos de estos estudios han
reportado superávit hídrico en la CSDM (SIMCO SpA (2018) y DGA (2016) en régimen
natural), lo que no es consistente con una cuenca endorreica. SIMCO (2018) ha

55
reportado que los resultados obtenidos serían una consecuencia de la subestimación
de la evaporación en la cuenca, a pesar de utilizar la estimación más alta realizada para
la CSDM (GOLDER, 2011). Sin embargo, podrían no estar considerándose salidas
laterales de la CSDM hacia la CQP.

Figura 40: Mapa Estructural zona de estudio. Se pueden ver en amarillo las fallas reconocidas
en Mpodozis y otros (2012). Las fallas reconocidas en el sector sureste de la CSDM se ubican en la
traza principal del Lineamiento Taltal-Maricunga (LTM).

Por otra parte, anteriormente la conexión entre la CSDM y la CQP había sido
desestimada considerando el posible control estructural en el límite entre estas (Lorca,
2011). Debido a que el SFD tiene una orientación aproximadamente norte-sur, alineada
con las unidades volcánicas de la Franja de Maricunga, los planos de falla no
permitirían un transporte en sentido este-oeste, sino que actuaría como barrera
hidrológica. Sin embargo, Espinoza y otros (2021) destacan que ha sido subestimado el

56
rol de los sistemas de fallas corticales preandinos de orientación NW en los procesos
tectónicos que dominan la geología en el SFD. El autor propone que la intersección de
estas fallas con el SFD habría promovido el emplazamiento de pórfidos de Cu-Mo, y
que actualmente tienen un rol fundamental en la neotectonica del antearco andino. El
sistema de lineamientos de fallas NW que afecta el área de estudio corresponde al
“Lineamiento Taltal-Maricunga”, y puede verse representado por fallas en la zona
sureste del mapa geológico de Mpodozis y otros (2012), en las laderas al oeste de la
quebrada Ciénaga Redonda (figura 40). Teniendo en cuenta este antecedente, la
presencia de estas fallas al oeste de la Franja de Maricunga podría promover la
circulación de flujos de agua subterránea entre las cuencas. Durante el terreno para el
muestreo de agua para este estudio se pudo observar en la parte alta de la CQP
afloramientos de rocas intensamente fracturadas, con sets de diaclasas en diversas
direcciones (figura 22). Estas no pudieron ser analizadas en profundidad, pero podrían
sugerir el potencial del sector quebrada Vizcachas, asociado a los lineamientos
mencionados anteriormente.
Finalmente, es posible esbozar un modelo hidrogeológico conceptual (figura 41),
que explica los resultados geoquímicos e isotópicos obtenidos, a través de una
conexión entre cuencas vía rocas fracturadas. Este, recoge diferentes antecedentes
hidrológicos, hidrogeológicos y estructurales que no descartan la existencia de esta
conexión. Sin embargo, debe considerarse que los resultados de este estudio no son
concluyentes para determinar con seguridad un flujo subterráneo de aguas entre las
cuencas

57
Figura 41: Modelo esquemático sistema hidrogeológico Salar de Maricunga-Quebrada de Paipote

58
6 Conclusiones

Los resultados obtenidos en este estudio contribuyen al entendimiento del origen


y la calidad del agua de las vertientes utilizadas por la CCEB, así como su relación con
la CSDM, aportando a mejorar la información hidrogeológica e hidrogeoquímica
disponible para la línea base del territorio ancestral perteneciente a la comunidad. En
este sentido, se logró dilucidar la posibilidad de una conexión entre la CSDM y la CQP,
que explicaría parte de los aportes que dan origen a las aguas de las vertientes que
nacen en la parte alta de la CQP, ubicadas en el territorio ancestral colla.
Los resultados de hidrogeoquímica indican que las aguas de la CQP y CSDM
están sometidas a procesos de interacción agua-roca semejantes, los que tienen
estrecha relación con la geología local. Sin embargo, existen diferencias en la química
de las aguas de estas cuencas, ya que en la CSDM los procesos de interacción agua-
roca parecen tener mayor intensidad que en la CQP. Además, las muestras tomadas en
la CSDM están enriquecidas en cloruro, sodio y, en menor medida, en potasio, respecto
a las de la CQP. Esto queda plasmado en la existencia de 2 tipos químicos: clorurado-
sódicas en la CSDM, y sulfatado-cálcicas en la CQP. Por su lado, la mayor parte de los
elementos minoritarios y trazas demuestran una mayor semejanza en las
concentraciones encontradas en las aguas de ambas cuencas, lo que se puede ver
claramente en los diagramas que visualizan estas concentraciones.
La estadística multivariante muestra resultados preliminares que indican que la
mayoría de las aguas se correlacionan químicamente, tanto de la CSDM como de la
CQP, y que las diferencias entre las muestras podrían asociarse al efecto de
actividades antrópicas. En la CSDM el proceso principal parece ser la interacción agua-
roca de alta intensidad, mientras que en la CQP dominaría la evaporación y la influencia
de la agricultura artesanal. Sin embargo, la similitud mineralogica en el área de estudio
limita la interpretación hidrogeoquímica. Por otra parte, algunas muestras no se alinean
con las características mostradas por las demás muestras en cada cuenca, lo que
también podría tener relación con otras variables no incluidas en este análisis.
Los resultados obtenidos de los isótopos estables de la molécula de agua,
indican que las muestras analizadas son aguas meteóricas que han sufrido procesos de
evaporación, al desviarse de la línea meteórica local y distribuirse a lo largo de la línea
de evaporación. Sobre esta línea, los resultados indican que las aguas que han sido
sometidas a procesos de evaporación más intensos corresponden a las muestras
tomadas en la Laguna Santa Rosa. Luego, los valores sugieren un proceso de
evaporación menos intenso en las aguas de la CSDM, fuera de la Laguna Santa Rosa,
que en la CQP, lo que se condice con los resultados obtenidos de la estadística
multivariante. Estos procesos de evaporación son característicos del altiplano y se ven
favorecidos por la exposición en superficie de las aguas.
A pesar de que el número de muestras es exiguo, y que no se han podido
detectar todos los procesos que puedan ayudar a esclarecer la conexión o desconexión

59
entre las dos cuencas, esta nueva información, junto a un reanálisis de antecedentes,
han permitido elaborar un modelo conceptual que contemple esta posibilidad. La
existencia de un sistema hidrogeológico interconectado, en el que las aguas de la CQP
tienen parte de su origen en las aguas de la CSDM, había sido propuesta anteriormente
a través de una conexión de cuencas mediante transporte subterráneo (Lorca, 2011;
Risacher y otros, 2003). A esto se suma que los últimos balances hídricos evaluados en
la CSDM obtienen resultados positivos (superávit) (Flosolutions, 2018; SIMCO SpA,
2018; DGA, 2016), y a que el contexto estructural local podría promover el transporte de
agua bajo las rocas volcánicas de la Franja de Maricunga. Así, no se descarta una
conexión entre las cuencas estudiadas, a través de estos sistemas de fallas, y que
podría explicar el desbalance positivo obtenido en los últimos estudios.
Los resultados de este estudio deben considerarse como preliminares, ya que no
son concluyentes para determinar con seguridad un flujo subterráneo de agua entre las
cuencas. Los datos obtenidos en este trabajo resultan insuficientes para detallar los
recorridos y la circulación del agua en un entorno geológico tan complejo. El número de
muestras analizadas es exiguo, por lo cual se sugiere que en futuros trabajos se
incluyan una cantidad mayor de muestras. Con el fin de obtener resultados
concluyentes, que permitan resolver las interrogantes que restan para determinar el
funcionamiento de este sistema hidrogeológico, se recomienda en primer lugar, la
integración de datos geoquímicos realizados anteriormente, y la realización de un
muestreo amplio de aguas ambas cuencas. Además, incluir análisis de elementos
trazadores como el bromuro (Herrera y Custodio, 2000), e isótopos de estroncio, litio y
boro (Godfrey y otros, 2019), podrían complementar los resultados de este estudio y
garantizar su representatividad. Igualmente, es necesario profundizar en el rol del
control estructural en la circulación de flujos, ya que este domina las secuencias
rocosas en las que nacen las vertientes en la CQP, y en el límite occidental de la
CSDM. Por otra parte, sería de gran aporte realizar perfiles TEM detallados que
permitan conocer la geología de subsuperficie, específicamente en el límite suroeste del
Salar de Maricunga.
La existencia de flujos subterráneos desde las cuencas altiplánicas
hidrográficamente cerradas ha sido discutida por diversos autores, los que han
advertido la importancia de esta interrogante en la gestión sustentable de los recursos
hídricos y para el ecosistema (Montgomery y otros, 2003; Risacher y otros, 2003). En
este caso, las condiciones de aridez extrema y la fragilidad del ecosistema hacen
urgente la evaluación detallada de esta zona, donde el agua es fundamental tanto para
su uso cotidiano como para mantener el equilibrio natural del medio, de alto valor
cultural y natural. En esta línea, se destaca el aporte de este trabajo al entendimiento
del sistema hidrogeológico local, que afecta directamente a la CCEB. Este
complementa fuertemente la línea base que la comunidad esta desarrollando,
contribuyendo a la identificación de riesgos ambientales en el territorio, y para así
asegurar la prosperidad de este.

60
Se resalta la importancia de incluir en los estudios técnicos la visión y
comentarios de las comunidades que habitan el territorio, cuyo conocimiento es
invaluable para comprender el funcionamiento de los ecosistemas. Estas observaciones
fueron fundamentales para el desarrollo de este estudio, principalmente para encontrar
los puntos muestreados y entender su importancia. Además, para entender la
problemática local y los efectos de la gestión actual del territorio en sus quehaceres y
sobre su cultura en general. Trabajar en conjunto con la comunidad ha permitido
entender la problemática más allá del interés científico. Estas buenas prácticas permiten
pensar en un futuro donde la gestión del agua pueda ser más participativa.

61
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67
8 Anexos

Ubicación Parámetros Fisicoquímicos Componentes Mayoritarios (mg/l)


ID UTM N UTM E Elevación CE Lab CE (is) pH (is) pH Lab T° (is) Ca++ Mg++ K+ Na+ HCO3- Cl- NO3- SO4--
1 7006268 474520 3600 451 430 8,21 8,02 12,2 39,9 7,48 3,48 41,3 74,8 8,67 17,1 121
2 7008769 472623 3517 772 740 7,45 7,78 14,5 107 3,94 4,95 47,9 85,6 7,94 8,36 292
3 6999397 468116 3578 350 330 7,77 8 12,1 39,4 5,22 24,5 119 3,18 3,7 62,5
4 6999063 443330 2400 2459 2390 7,45 7,59 18,6 275 42,2 3,3 229 271 116 1,63 963
5 6960722 495961 4312 714 690 8,37 8,41 7,3 27,7 7,61 4,53 86,4 145 78,4 4,33 88,2
6 6988598 494258 4107 683 670 6,73 7,13 7 76,2 9,16 7,77 39,9 31,8 16 6,47 271
7 6998043 499570 3941 1304 1270 8,44 8,3 14,5 91,5 12,3 9,74 131 95,9 252 0,2 175
8 7004580 482639 3775 11577 11900 8,9 8,57 11,7 715 117 91 1453 51,4 3967 0,2 100
9 7004551 482646 3775 11362 11600 8,43 7,93 8,3 852 158 63,8 1425 94,9 3052 1,51 2045
10 7012355 469526 3626 861 830 7,35 7,69 7,4 118 10,2 2,48 36 48,3 13,4 25,6 341
11 7016952 467765 3504 544 520 9,23 8,85 15,6 35,9 10,8 2,54 43,8 96,3 10,6 4,28 149
12 7002912 479787 3868 692 700 8,55 7,6 4,2 45,9 8,7 7,53 66,9 228 83 3,75 13,9

Anexo A: Tabla general química de muestras post filtro por límite de detección 1: Ubicación, Parámetros Fisicoquímicos y Componentes
Mayoritarios. La elevación se encuentra en m s.n.m., la conductividad eléctrica (CE) en µS/cm y la temperatura (T°) en °C. is corresponden a medidas in
situ realizadas en terreno. Sin valor se encuentran las mediciones bajo el límite de detección.
Componentes Minoritarios y Trazas (µg/l)
ID As Ba B Co Cu Sc Sr Ga Li Mn Hg Mo Ni Ti Th V
1 60,6 15,64 207 2,56 202,9 0,9 34,31 0,8 3,88 0,86 0,88 0,14 6,34
2 10,26 21,49 191 0,12 0,55 3,35 295,8 1,4 38,23 0,9 0,11 3,29 1,82 1,81 0,14 1,73
3 10,66 12,39 115 1,71 196,9 0,8 23,29 0,8 0,12 5,73 0,93 0,27 0,14 6,21
4 2,35 11,07 3140 0,17 0,65 1,62 3435 0,6 105,85 3 0,1 40,49 3,91 6,97 0,14 1,9
5 495,4 18,12 2590 0,55 1,43 390,1 1,4 383,84 3,66 0,44 0,49 0,1 6,92
6 146,49 10,26 732 2,62 224,5 0,6 322,41 2,7 0,13 2,08 1,17 1,78 0,12 5,66
7 410,82 25,86 3610 1,36 1,35 2,28 867,8 1,7 1144 0,9 0,13 3,71 1,11 1,38 0,12 8,9
8 9,52 752,63 4900 0,48 1,35 2,01 6016 48,9 10220 7,9 0,15 1,11 8,65 4,94 0,11 1,5
9 93,62 102,87 9660 0,58 4,73 2,37 5757 7,1 12574 9,8 0,13 6,59 10,15 16,1 0,11 16,44
10 9,28 14,98 223 0,07 1,09 2,31 519,1 1 48,27 0,5 3,91 1,49 2,46 0,1 2,14
11 4,5 16,05 647 0,19 4,15 0,49 207,6 1,1 27,41 1,8 3,66 2,18 2,7 0,1 21
12 11,51 39,75 434 0,08 0,66 3,15 133,7 2,3 38,68 7,2 0,18 0,87 1,47 0,19 1,43

Anexo B: Tabla general química de muestras post filtro por límite de detección 2: Componentes minoritarios y Trazas. Sin valor se encuentran
las mediciones bajo el límite de detección.

69
Ca++ Mg++ K+ Na+ HCO3- Cl- NO3- SO4-- As Ba B
Ca++ X 0,64 0,49 0,53 -0,31 0,59 -0,36 0,67 -0,28 0,31 0,50
Mg++ 0,64 X 0,47 0,68 -0,03 0,85 -0,64 0,45 -0,17 0,33 0,88
K+ 0,49 0,47 X 0,71 -0,27 0,74 -0,51 0,09 0,45 0,68 0,70
Na+ 0,53 0,68 0,71 X 0,26 0,86 -0,71 0,19 0,06 0,68 0,84
HCO3- -0,31 -0,03 -0,27 0,26 X 0,07 -0,36 -0,29 -0,08 0,04 0,03
Cl- 0,59 0,85 0,74 0,86 0,07 X -0,71 0,20 0,15 0,55 0,94
NO3- -0,36 -0,64 -0,51 -0,71 -0,36 -0,71 X 0,06 -0,05 -0,49 -0,69
SO4-- 0,67 0,45 0,09 0,19 -0,29 0,20 0,06 X -0,23 -0,17 0,32
As -0,28 -0,17 0,45 0,06 -0,08 0,15 -0,05 -0,23 X 0,19 0,20
Ba 0,31 0,33 0,68 0,68 0,04 0,55 -0,49 -0,17 0,19 X 0,45
B 0,50 0,88 0,70 0,84 0,03 0,94 -0,69 0,32 0,20 0,45 X
Co 0,59 0,74 0,52 0,72 0,09 0,65 -0,70 0,39 -0,20 0,63 0,66
Cu 0,45 0,78 0,36 0,59 0,06 0,63 -0,51 0,31 -0,22 0,64 0,64
Sc 0,29 -0,31 0,37 -0,15 -0,43 -0,11 0,33 0,13 0,24 0,15 -0,27
Sr 0,76 0,76 0,49 0,72 -0,20 0,73 -0,48 0,59 -0,08 0,34 0,78
Ga 0,31 0,35 0,67 0,65 0,01 0,58 -0,47 -0,16 0,21 0,99 0,47
Li 0,59 0,70 0,79 0,75 -0,18 0,89 -0,51 0,34 0,40 0,48 0,90
Mn 0,60 0,65 0,64 0,62 0,04 0,64 -0,61 0,22 -0,19 0,43 0,58
Hg 0,42 0,30 0,72 0,41 -0,02 0,54 -0,62 -0,18 0,22 0,49 0,37
Mo 0,21 0,21 -0,44 -0,05 0,22 -0,07 -0,08 0,52 -0,18 -0,37 0,04
Ni 0,76 0,69 0,32 0,53 -0,08 0,48 -0,39 0,56 -0,59 0,35 0,48
Ti 0,73 0,74 0,23 0,49 -0,24 0,44 -0,26 0,78 -0,48 0,12 0,57
Th 0,02 -0,40 0,00 -0,09 0,31 -0,21 -0,05 -0,22 -0,03 -0,10 -0,39
V -0,33 0,18 -0,11 -0,06 0,04 -0,06 -0,08 0,18 0,34 -0,06 0,22

Anexo C: Matriz de correlaciones de Spearman 1

70
Co Cu Sc Sr Ga Li Mn Hg Mo Ni Ti Th V
Ca++ 0,59 0,45 0,29 0,76 0,31 0,59 0,60 0,42 0,21 0,76 0,73 0,02 -0,33
Mg++ 0,74 0,78 -0,31 0,76 0,35 0,70 0,65 0,30 0,21 0,69 0,74 -0,40 0,18
K+ 0,52 0,36 0,37 0,49 0,67 0,79 0,64 0,72 -0,44 0,32 0,23 0,00 -0,11
Na+ 0,72 0,59 -0,15 0,72 0,65 0,75 0,62 0,41 -0,05 0,53 0,49 -0,09 -0,06
HCO3- 0,09 0,06 -0,43 -0,20 0,01 -0,18 0,04 -0,02 0,22 -0,08 -0,24 0,31 0,04
Cl- 0,65 0,63 -0,11 0,73 0,58 0,89 0,64 0,54 -0,07 0,48 0,44 -0,21 -0,06
NO3- -0,70 -0,51 0,33 -0,48 -0,47 -0,51 -0,61 -0,62 -0,08 -0,39 -0,26 -0,05 -0,08
SO4-- 0,39 0,31 0,13 0,59 -0,16 0,34 0,22 -0,18 0,52 0,56 0,78 -0,22 0,18
As -0,20 -0,22 0,24 -0,08 0,21 0,40 -0,19 0,22 -0,18 -0,59 -0,48 -0,03 0,34
Ba 0,63 0,64 0,15 0,34 0,99 0,48 0,43 0,49 -0,37 0,35 0,12 -0,10 -0,06
B 0,66 0,64 -0,27 0,78 0,47 0,90 0,58 0,37 0,04 0,48 0,57 -0,39 0,22
Co X 0,87 -0,12 0,63 0,61 0,49 0,60 0,38 0,06 0,70 0,62 -0,17 0,15
Cu 0,87 X -0,25 0,55 0,67 0,47 0,50 0,20 0,05 0,69 0,60 -0,49 0,27
Sc -0,12 -0,25 X -0,23 0,13 0,01 0,20 0,42 -0,35 0,00 -0,20 0,53 -0,45
Sr 0,63 0,55 -0,23 X 0,36 0,81 0,34 0,12 0,26 0,58 0,77 -0,45 0,04
Ga 0,61 0,67 0,13 0,36 X 0,52 0,40 0,49 -0,39 0,34 0,12 -0,19 -0,05
Li 0,49 0,47 0,01 0,81 0,52 X 0,43 0,43 -0,04 0,34 0,43 -0,36 0,04
Mn 0,60 0,50 0,20 0,34 0,40 0,43 X 0,72 -0,18 0,77 0,51 0,21 -0,22
Hg 0,38 0,20 0,42 0,12 0,49 0,43 0,72 X -0,43 0,30 -0,05 0,40 -0,42
Mo 0,06 0,05 -0,35 0,26 -0,39 -0,04 -0,18 -0,43 X 0,08 0,34 -0,06 0,43
Ni 0,70 0,69 0,00 0,58 0,34 0,34 0,77 0,30 0,08 X 0,86 -0,15 -0,17
Ti 0,62 0,60 -0,20 0,77 0,12 0,43 0,51 -0,05 0,34 0,86 X -0,41 0,13
Th -0,17 -0,49 0,53 -0,45 -0,19 -0,36 0,21 0,40 -0,06 -0,15 -0,41 X -0,51
V 0,15 0,27 -0,45 0,04 -0,05 0,04 -0,22 -0,42 0,43 -0,17 0,13 -0,51 X

Anexo D: Matriz de correlación de Spearman 2

71
Ca++ Mg++ K+ Na+ HCO3- Cl- NO3- SO4-- As Ba B
Ca++ X 0,40 0,24 0,28 0,10 0,35 0,13 0,45 0,08 0,09 0,25
Mg++ 0,40 X 0,22 0,46 0,00 0,72 0,42 0,21 0,03 0,11 0,78
K+ 0,24 0,22 X 0,50 0,07 0,55 0,26 0,01 0,21 0,46 0,49
Na+ 0,28 0,46 0,50 X 0,07 0,74 0,51 0,04 0,00 0,46 0,70
HCO3- 0,10 0,00 0,07 0,07 X 0,00 0,13 0,09 0,01 0,00 0,00
Cl- 0,35 0,72 0,55 0,74 0,00 X 0,50 0,04 0,02 0,31 0,88
NO3- 0,13 0,42 0,26 0,51 0,13 0,50 X 0,00 0,00 0,24 0,48
SO4-- 0,45 0,21 0,01 0,04 0,09 0,04 0,00 X 0,05 0,03 0,10
As 0,08 0,03 0,21 0,00 0,01 0,02 0,00 0,05 X 0,04 0,04
Ba 0,09 0,11 0,46 0,46 0,00 0,31 0,24 0,03 0,04 X 0,20
B 0,25 0,78 0,49 0,70 0,00 0,88 0,48 0,10 0,04 0,20 X
Co 0,35 0,55 0,27 0,52 0,01 0,42 0,48 0,15 0,04 0,39 0,43
Cu 0,20 0,61 0,13 0,35 0,00 0,39 0,26 0,10 0,05 0,40 0,41
Sc 0,09 0,10 0,14 0,02 0,18 0,01 0,11 0,02 0,06 0,02 0,07
Sr 0,57 0,57 0,24 0,52 0,04 0,53 0,23 0,35 0,01 0,11 0,61
Ga 0,09 0,13 0,45 0,42 0,00 0,33 0,22 0,03 0,04 0,98 0,22
Li 0,35 0,49 0,62 0,56 0,03 0,79 0,27 0,12 0,16 0,23 0,80
Mn 0,36 0,42 0,40 0,38 0,00 0,41 0,37 0,05 0,04 0,19 0,34
Hg 0,17 0,09 0,51 0,16 0,00 0,29 0,39 0,03 0,05 0,24 0,14
Mo 0,05 0,04 0,20 0,00 0,05 0,01 0,01 0,27 0,03 0,14 0,00
Ni 0,58 0,48 0,10 0,28 0,01 0,23 0,15 0,31 0,35 0,12 0,23
Ti 0,53 0,55 0,05 0,24 0,06 0,19 0,07 0,61 0,23 0,01 0,32
Th 0,00 0,16 0,00 0,01 0,09 0,04 0,00 0,05 0,00 0,01 0,15
V 0,11 0,03 0,01 0,00 0,00 0,00 0,01 0,03 0,12 0,00 0,05

Anexo E: Coeficientes de Determinación de Spearman 1.

72
Co Cu Sc Sr Ga Li Mn Hg Mo Ni Ti Th V
Ca++ 0,35 0,20 0,09 0,57 0,09 0,35 0,36 0,17 0,05 0,58 0,53 0,00 0,11
Mg++ 0,55 0,61 0,10 0,57 0,13 0,49 0,42 0,09 0,04 0,48 0,55 0,16 0,03
K+ 0,27 0,13 0,14 0,24 0,45 0,62 0,40 0,51 0,20 0,10 0,05 0,00 0,01
Na+ 0,52 0,35 0,02 0,52 0,42 0,56 0,38 0,16 0,00 0,28 0,24 0,01 0,00
HCO3- 0,01 0,00 0,18 0,04 0,00 0,03 0,00 0,00 0,05 0,01 0,06 0,09 0,00
Cl- 0,42 0,39 0,01 0,53 0,33 0,79 0,41 0,29 0,01 0,23 0,19 0,04 0,00
NO3- 0,48 0,26 0,11 0,23 0,22 0,27 0,37 0,39 0,01 0,15 0,07 0,00 0,01
SO4-- 0,15 0,10 0,02 0,35 0,03 0,12 0,05 0,03 0,27 0,31 0,61 0,05 0,03
As 0,04 0,05 0,06 0,01 0,04 0,16 0,04 0,05 0,03 0,35 0,23 0,00 0,12
Ba 0,39 0,40 0,02 0,11 0,98 0,23 0,19 0,24 0,14 0,12 0,01 0,01 0,00
B 0,43 0,41 0,07 0,61 0,22 0,80 0,34 0,14 0,00 0,23 0,32 0,15 0,05
Co X 0,75 0,01 0,40 0,37 0,24 0,36 0,14 0,00 0,49 0,38 0,03 0,02
Cu 0,75 X 0,06 0,30 0,44 0,22 0,25 0,04 0,00 0,47 0,36 0,24 0,07
Sc 0,01 0,06 X 0,05 0,02 0,00 0,04 0,18 0,13 0,00 0,04 0,28 0,21
Sr 0,40 0,30 0,05 X 0,13 0,66 0,11 0,01 0,07 0,34 0,59 0,21 0,00
Ga 0,37 0,44 0,02 0,13 X 0,27 0,16 0,24 0,15 0,12 0,01 0,04 0,00
Li 0,24 0,22 0,00 0,66 0,27 X 0,18 0,19 0,00 0,11 0,19 0,13 0,00
Mn 0,36 0,25 0,04 0,11 0,16 0,18 X 0,52 0,03 0,59 0,26 0,04 0,05
Hg 0,14 0,04 0,18 0,01 0,24 0,19 0,52 X 0,19 0,09 0,00 0,16 0,17
Mo 0,00 0,00 0,13 0,07 0,15 0,00 0,03 0,19 X 0,01 0,12 0,00 0,19
Ni 0,49 0,47 0,00 0,34 0,12 0,11 0,59 0,09 0,01 X 0,74 0,02 0,03
Ti 0,38 0,36 0,04 0,59 0,01 0,19 0,26 0,00 0,12 0,74 X 0,17 0,02
Th 0,03 0,24 0,28 0,21 0,04 0,13 0,04 0,16 0,00 0,02 0,17 X 0,26
V 0,02 0,07 0,21 0,00 0,00 0,00 0,05 0,17 0,19 0,03 0,02 0,26 X

Anexo F: Coeficientes de Determinación de Spearman 2.

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Unidades Precisión Límite Detección Técnica Unidades Precisión Límite Detección Técnica
C.E. μS/cm (25°C) ₋ 10 Electrometría Sn mg/l ±10% 0,00025 Espect ICP-MS
pH ₋ 0,1 Electrometría Sr mg/l ±12% 0,00025 Espect ICP-MS
Ca mg/l ₋ 0,5 Espect ICP-OES P mg/l ₋ 0,005 Espect ICP-MS
Mg mg/l ±19% 0,2 Espect ICP-OES Ga mg/l ±13% 0,0001 Espect ICP-MS
K mg/l ±19% 1 Espect ICP-OES Fe mg/l ±12% 0,005 Espect ICP-MS
Na mg/l ±19% 0,5 Espect ICP-OES Li mg/l ±7% 0,00025 Espect ICP-MS
HCO3 mg/l HCO3 ₋ 10 Titración Mg mg/l ₋ 0,01 Espect ICP-MS
Cl mg/l ₋ 0,5 Cromatog Iónica Mn mg/l ±9% 0,0005 Espect ICP-MS
NO3 mg/l ₋ 0,2 Cromatog Iónica Hg mg/l ±12% 0,00010 Espect ICP-MS
SO4 mg/l ₋ 0,5 Cromatog Iónica Mo mg/l ±7% 0,00025 Espect ICP-MS
Al ug/l ±10% 0,005 Espect ICP-MS Ni mg/l ±11% 0,00025 Espect ICP-MS
Sb mg/l ±19% 0,00025 Espect ICP-MS Ag mg/l ±7% 0,0005 Espect ICP-MS
As mg/l ±11% 0,00025 Espect ICP-MS Pb mg/l ±12% 0,00025 Espect ICP-MS
Ba mg/l ±8% 0,00025 Espect ICP-MS Se mg/l ±18% 0,00025 Espect ICP-MS
Be mg/l ±6% 0,00025 Espect ICP-MS Tl mg/l ±4% 0,00005 Espect ICP-MS
Bi mg/l ±9% 0,00025 Espect ICP-MS Te mg/l ±8% 0,0001 Espect ICP-MS
B mg/l ±18% 0,005 Espect ICP-MS Ti mg/l ±14% 0,00025 Espect ICP-MS
Cd mg/l ±5% 0,00005 Espect ICP-MS U mg/l ±8% 0,00005 Espect ICP-MS
Co mg/l ±12% 0,00005 Espect ICP-MS V mg/l ±6% 0,00025 Espect ICP-MS
Cu mg/l ±7% 0,00025 Espect ICP-MS W mg/l ±7% 0,00025 Espect ICP-MS
Cr mg/l ±8% 0,00025 Espect ICP-MS Zn mg/l ±12% 0,005 Espect ICP-MS
Sc mg/l ±17% 0,00005 Espect ICP-MS Th mg/l ±8% 0,00005 Espect ICP-MS

Anexo G: Precisión (2σ), límite de detección, técnica y unidades utilizas para los componentes analizados por el laboratorio AGQ Labs.

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