LEALTADES INVISIBLES.
Se denomina "Lealtad Invisible" a aquella lealtad consciente o inconsciente
hacia un ancestro o familiar que nos impulsa a repetir una conducta de un
modo ciego, sobre el que no tenemos el menor control.
Da lo mismo si esa persona ha muerto hace mucho o poco tiempo, si sigue
viva, si nos caía bien o mal, si tuvimos mucho o poco contacto con ella, si
sabemos algo de su vida… la lealtad a esa persona nos impulsa a repetir
conductas que esa persona llevaba a cabo, o lleva aún a cabo en su vida si
sigue con vida… e incluso muy habitualmente nos hace repetir literalmente,
partes de o su vida entera como si fuera una historia que se perpetúa.
Por ejemplo, una mujer fue infeliz en el amor y sus hijos repiten esa
infelicidad con recurrentes fracasos en su vida de pareja. El mensaje de la
lealtad es el siguiente: si mi madre no fue feliz, nosotros no tenemos
derecho a serlo.
Importa realmente poco lo que tu consciente piense al respecto… es tu
inconsciente el que tiene el control de la situación. Todo el control, incluso
aunque tú pienses y opines todo lo contrario.
Según los últimos estudios científicos, nuestro inconsciente recuerda TODO,
absolutamente TODO sobre el árbol familiar hasta la séptima generación,
conoce toda la historia de la familia, los secretos, las verdades, las mentiras,
lo que ha sido ocultado por uno o varios miembros, lo que todos o casi todos
ignoran, lo que se ha escondido u olvidado, lo que es evidente y lo que no lo
es. Si hubo crímenes, abandonos, infidelidades, traiciones o graves
atentados a la dignidad de las personas, tu inconsciente lo SABE TODO.
Por eso, de nada sirve mentir ni ocultar… la verdad termina reapareciendo.
Mediante constelaciones familiares, biodescodificación, hipnósis, etc es
posible acceder a ese inconsciente para que revele esos misterios del árbol
que permanecen ocultos y conocer tus lealtades familiares, a quién eres fiel,
de quién repites la vida.
¿Piensas, por ejemplo, que tu tristeza, tu rabia o tus adicciones son
realmente tuyas?
A menudo son las emociones de otro familiar, abriéndose paso a través de
vosotros y el campo mórfico (que une a todos los seres y que científicos de
la Universidad Max Planck, en Alemania, ya han demostrado como vehículo
transmisor de mucho de lo que sucede en un sistema familiar). Estas
conductas y emociones se reproducirán en nosotros u otros miembros del
clan hasta que el problema sea resuelto.
Muchas enfermedades son el resultado de un dolor familiar que hay que
sanar y llevar a la luz.
Una adicción al sexo puede ser la sobrecompensación de la represión sexual
de alguno de tus padres o abuelos; una enfermedad crónica es, a menudo,
el síntoma de un dolor emocional no expresado ni resuelto en alguna parte
del árbol. La falta de afecto nos anestesia para sentir, nos dificulta el acceso
al amor… y también perpetúa una vida con poco amor, tanto expresado
como recibido.
Cargar con éstos lastres y lealtades no son un castigo, sino un privilegio
para nuestro crecimiento personal y aprendizaje, pues sólo lleva una carga
aquel que puede resolverla y sanarse y sanar a su árbol familiar mediante
un proceso de indagación y catársis. Creo de manera personal que nunca es
por casualidad que se tiene algo en común con alguno del clan familiar.
Al inconsciente hay que sacudirlo, convencerle de que ya no es necesario
seguir con esa lealtad. Esa es la razón por la que a veces no basta con
conocer un problema con la cabeza, hace falta interiorizarlo con el corazón y
el cuerpo.
Podemos ser inconscientemente leales a la infelicidad de alguno de nuestros
padres y, de manera recurrente, repetimos conductas y patrones de vida
que nos hacen infelices.
Repito, no necesitamos llevarnos necesariamente bien con ése familiar para
serle leal.
A menudo, tu consciente cree estar buscando su felicidad, mientras tu
inconsciente repite fracasadas historias de pareja o conductas que te
conducen a una infelicidad constante y reiterada a corto o largo plazo en el
trabajo y en la vida.
Y el problema es que la lealtad invisible es poderosa, incluso siendo
lejanamente consciente de ella, se reproduce cada vez con mejores
estrategias de ocultación, a fin de que no puedas librarte de ella.
Por ejemplo, si repites conductas de pareja fracasadas, cada vez te
autoengañarás mejor, enamorándote de parejas con las que con el tiempo
todo irá mal, para ser leal a la infelicidad de pareja que vivió una abuela o
viven tu padre o tu madre…
En las primeras ocasiones verás con facilidad que esas parejas no eran
adecuadas desde casi el principio, pero cada vez te autoengañarás mejor a
la hora de elegir, convenciéndote de que ésta vez si que has encontrado al
hombre o la mujer de tu vida.
Y dentro de unos años acabarás pagando semejante presunción con otra
separación más o menos dolorosa.
De hecho, inconscientemente rechazarás a aquellas parejas con las que
todo iría bien si estuvieras con ellas, personas que pueden amarte y
respetarte de verdad, personas que se pueden vincular contigo sin
problemas… pero, fiel a la lealtad familiar, a esas no las eliges… no son
adecuadas para repetir el patrón de infelicidad recurrente al que estás
anclado.
Apartándolas de tu lado cuando llegan a tu vida, sencillamente sigues
siendo leal a tu infeliz ancestro, que jamás logró una estabilidad de pareja.
Si él no consiguió ser feliz ¿qué derecho tienes tú a serlo? Eso opina tu
inconsciente, con independencia de lo que tú quieras o creas desde tu
consciente.
¿Cuál es la solución a éstos embrollos y nudos familiares que padecemos?...
El camino de la luz pasa por investigar en tu árbol familiar, descubrir de
quién eres el Doble, detectar las Lealtades Invisibles que te atan y a quién o
quienes lo hacen y de qué modo lo hacen, cómo se manifiestan en tu vida.
Hemos venido a aprender, a entender, a conocer y a investigar, a resolver
los misterios del árbol.
Porque todo aquello que tú no resuelvas pasará a tus descendientes directos
o indirectos, tengas hijos o no los tengas, eso no es relevante.
Todo lo que tú dejes sin resolver o pendiente, de lo que no te hagas
responsable, caerá sobre las espaldas de otros y tendrá consecuencias para
ti y para otros.
Una vida de inconsciencia, como lleva la mayoría de la gente, no resolverá
gran cosa los grandes atascos de tu árbol familiar, perpetuará los
problemas.
Sólo hay un camino y piensa en lo siguiente… A ESTA VIDA NO HAS VENIDO
A SEGUIR DORMIDO, HAS VENIDO A TRAER LA LUZ… y eso incluye buscar la
luz y la verdad de tu árbol. Resolver los dolores y misterios que se ocultan
en él.
Hacer como si éstos no existieran, apartar la vista, no mirar a donde duele,
no sirve de nada.
Pagaremos muy cara ésta actitud a corto o a largo plazo… y nuestros
descendientes también lo harán.
Despertar es necesario… no solo eso... es obligatorio.