Como acabamos de apreciar, los traumas emocionales muchas veces son
utilizad0s por el enemigo para atar a las personas; y hacer que estas cometan
actos de locura contra su integridad fisica, moral y espiritual.
Decretos emitidos por terceras personas
Una quinta causa de ataduras puede ser las maldiciones que nos han dirigido.
Una maldición es, como veremos más adelante, una declaración que alguien hace
en contra de otra persona en un arranque de cólera, ira e intenso dolor. Algunos
padres al ser ofendidos por sus hijos a veces declaran:"Tu no sirves para nada,
eres la vergüenza de la familia, jamás vas a triunfar en la vida, ojala te vaya mal,
nunca vas a ser un buen padre, no eres más que un imbécil, estúpido, tarado,
tonto, necio", entre otros muchos calificativos de mal gusto.
Todas estas declaraciones se traducen en maldiciones. Recordemos que maldecir
no significa propiamente que utilicemos palabras obscenas o vulgares en contra
de alguien o de algo. Maldecir simplemente significa hablar en contra "de". Según
la biblia nuestras palabras tienen poder para bien o para mal. Podemos bendecir o
podemos maldecir. Cuando Jesús maldijo una higuera que no daba fruto, él no
utilizó términos vulgares o agresivos en contra de la planta; él simplemente dijo:
"Nadie jamás como fruto de ti", Y esto fue suficiente para que la planta se secara
desde la raíz.
Es posible que todavía no entiendas el porqué de tus constantes fracasos y
frustraciones; pero quizás, estos pueden ser el resultado de alguna declaración
hecha en tu contra por alguien en algún momento de tu vida, y quizás tú no lo
sabes. Más adelante encontrarás bajo el tema "Conociendo el poder de las
maldiciones", ¿qué es una maldición? fuentes que la originan, causas de una
maldición, como identificar una maldición, y cómo quebrantarla.
El uso de un vocabulario inadecuado
Has oído decir alguna vez: ¡lo que confiesas recibes!. Aunque parezca fantástico,
esta es una gran verdad. La biblia enseña que nuestras palabras tienen poder
para bien o para mal; para atar o para desatar; para bendecir o para maldecir.
Toda declaración negativa puede ser nociva y contraproducente para nuestro
bienestar. Algunos dicen por ejemplo: "Ya no puedo más, quien sabe, de pronto,
dudo, no puedo creer, la vida no tiene sentido, me estoy volviendo loco, no tengo
esperanza, estoy perdido, me quiero morir etc. ¿Sabes? Esto es lo que recibirás,
pues la palabra de Dios dice: "Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has
quedado preso en los dichos de tus labios." Proverbios 6:2 (8) Bibla Reina Valera de 1960.
A Satanás le gusta escuchar esta clase de confesiones. El sabe que cuando
alquien entra en el terreno de la desconfianza, la duda y la desesperanza, está
perdido. Su fe ha sucumbido, se ha esfumado y lo que ahora reina es un ambiente
de zozobra y de temor. No obstante, Dios nos exhorta por su Palabra a fin de que,
nermanezcam0s incólumes en sus promesas, aunque las circunstancias
no
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