¿QUÉ ES UN INFORME?
Un informe es un documento que tiene como fin poder comunicar un conjunto
de información recogida y previamente analizada según determinados criterios.
El informe, por tanto, recoge información y hechos verificados y analizados por
su autor. Información que, habiendo sido analizada, aporta una serie de
respuestas, así como datos relevantes, a la organización de una institución o
entidad.
De esta forma, el objetivo es el uso de estos datos para, como recomendación
del autor, resolver un determinado conflicto, o situación indeseada, de la mejor
forma posible.
Un informe siempre se encuentra escrito en prosa informativa.
Este recoge las recomendaciones, así como el análisis, del autor para solventar
una determinada situación.
Tipos de informe
Entre los tipos de informe más comunes, cabría destacar los siguientes:
En función del número de páginas y su extensión, estos pueden clasificarse en
dos tipos:
Informe ejecutivo: No excede de las 10 páginas, a la vez que se recoge
información precisa.
Informes largos: Exceden de las 10 páginas.
En base a su contenido, estos pueden clasificarse en cuatro tipos:
De carácter divulgativo: Enfocado al público en general.
Científico: Con lenguaje riguroso, recoge información científica como
producto de una investigación.
Técnico: Aun manteniendo el nivel de un informe científico, está
enfocado a organizaciones y entidades del sector privado y público, con
un objetivo específico.
Mixto: Sirve para exponer una información tanto para el público en
general, como para instituciones.
Por último, en base a la redacción, podemos clasificar los informes en tres
tipos:
Analíticos: Su objetivo es el análisis, como su propio nombre indica, así
como la ratificación de las decisiones adoptadas.
Expositivos: Contienen una información que desea exponerse al
público.
Persuasivos: Tratan de convencer al destinatario, siendo su objetivo el
que tome una determinada decisión.
Cabe destacar que, además de los citados, existen otra serie de informes que,
debido a que son menos frecuentes, no han sido mencionados.
Un ejemplo de estos son los informes de trabajo, los informes de investigación,
los informes financieros, el informe académico, entre otros.
Estructura de un informe
La estructura que suele presentar un informe es la siguiente:
1. Introducción.
2. Cuerpo.
3. Conclusión.
4. Bibliografía.
Esta estructura, en función del tipo de informe, podría sufrir variaciones.
Un ejemplo sería el informe expositivo. Este no debe contar con conclusiones,
sino que debe centrarse más en el cuerpo, así como en el desarrollo de la
hipótesis que trata de exponerse.
Consejos para la realización de un buen informe
A continuación, se detallan algunos consejos que podrían ayudarnos en la
realización de un informe:
Elegir bien el objetivo.
Pensar en los destinatarios como foco principal.
Hacer una lista con lo que queremos incluir en el informe.
Buscar las fuentes más precisas.
Escribir el texto de forma clara y precisa.
Usar borradores.
Apoyarse en compañeros que puedan darnos una visión externa.
Utilizar gráficos e imágenes que acompañen a la lectura.
Revisar el texto, así como la estética de este.
Leer y releer el informe varias veces, una vez esté terminado.
Si quieres redactar un informe correctamente, presta atención a los siguientes
consejos:
Redacta el informe de una forma objetiva: evita expresar opiniones
personales y mantén el enfoque en hechos observados. Utiliza un lenguaje
imparcial y neutral.
no se acepta la subjetividad. Limita a describir los hechos observados sin
opiniones.
Menciona todos los datos posibles: asegúrate de recopilar y presentar
todos los datos relevantes para respaldar tu informe. No omitas información
importante, ya que esto podría afectar la integridad del informe.
Se organizado: estructura tu informe de manera clara y lógica, utilizando
títulos y subtítulos según sea necesario. Divide el contenido en secciones para
facilitar la lectura y comprensión.
Describe con detalle los pasos: desglosa cada paso seguido en el proceso,
proporcionando detalles suficientes para que el lector pueda comprender
completamente el procedimiento o los eventos.
Cita las fuentes de información que has consultado: si has consultado
fuentes externas, asegúrate de citarlas adecuadamente para respaldar la
veracidad de la información presentada. Incluye referencias bibliográficas al
final del informe.
Escribe párrafos cortos y claros: utiliza párrafos cortos y concisos para
mejorar la legibilidad. Utiliza un lenguaje claro y preciso para evitar la
redundancia.
Expón la información de forma precisa: evita la ambigüedad y utiliza
términos específicos. Revisa y edita tu informe para eliminar información
innecesaria o confusa