vulnerabilidades presentes en tu infraestructura o en los dispositivos conectados.
Algunas
de las técnicas más comunes son las siguientes:
1. Acceso físico
Si un atacante tiene acceso físico a tu red local, puede conectarse directamente a tu red
mediante un cable Ethernet o Wi-Fi (si conoce las credenciales). Esto puede ser a través
de:
● Puertos Ethernet no seguros: Si los puertos de red de tu router o switch no están
debidamente protegidos, un atacante podría conectar un dispositivo directamente y
obtener acceso a la red.
● Wi-Fi abierto o mal configurado: Si tu red Wi-Fi no tiene contraseña o utiliza una
encriptación débil (como WEP), el atacante podría conectarse fácilmente a la red.
2. Ataques a través de la red Wi-Fi
● Ataques de "WIFI cracking": Si tu red Wi-Fi usa contraseñas débiles, los atacantes
pueden intentar "crackear" la contraseña mediante ataques de fuerza bruta o
diccionario.
● Evil Twin (Red falsa): Un atacante puede crear un punto de acceso Wi-Fi falso que
imita el nombre de tu red legítima (SSID). Si los dispositivos se conectan a esta red
falsa, el atacante puede interceptar el tráfico y obtener información sensible.
3. ARP Spoofing (o ARP Poisoning)
● Intercepción de tráfico en la red local: Un atacante puede enviar paquetes ARP
falsificados a tu red local para engañar a los dispositivos y hacer que creen una
asociación incorrecta entre direcciones IP y MAC. Esto permite que el atacante
redirija o intercepte el tráfico entre dispositivos de la red (man-in-the-middle attack).
4. Explotación de vulnerabilidades en dispositivos de la red
Si los dispositivos de tu red, como routers, servidores, cámaras de seguridad o impresoras,
tienen vulnerabilidades de seguridad conocidas, un atacante podría aprovecharlas para
obtener acceso. Esto incluye:
● Vulnerabilidades de software: Si no se actualizan regularmente los sistemas y
dispositivos, pueden ser explotados por atacantes que aprovechan vulnerabilidades
conocidas.
● Servicios mal configurados: Servicios como Telnet, SSH, o FTP mal configurados
o con contraseñas débiles pueden ser blancos fáciles para un atacante.
5. Explotación de servicios vulnerables
Si tienes servicios de red accesibles (por ejemplo, servidores web, bases de datos, etc.) que
están mal configurados o tienen vulnerabilidades, los atacantes pueden aprovechar esto
para ganar acceso a tu red interna. Ejemplos incluyen:
● Ataques a servidores de aplicaciones: Un atacante puede explotar
vulnerabilidades en aplicaciones web o servidores que están expuestos en la red.
● Fuerza bruta de contraseñas: Si los dispositivos o servicios en tu red local tienen
contraseñas débiles o predecibles, los atacantes pueden intentar adivinarlas usando
ataques de fuerza bruta.
6. Ataques de Phishing y Malware
Si un atacante puede engañar a un usuario para que haga clic en un enlace o abra un
archivo malicioso, podría comprometer uno de los dispositivos en la red local. Desde allí, el
atacante podría moverse lateralmente por la red y obtener acceso a otros dispositivos y
servicios.
7. Puertos abiertos en el firewall
Si tu firewall o enrutador tiene puertos abiertos de forma innecesaria o mal configurados, un
atacante podría intentar aprovechar esos puntos de entrada. Por ejemplo, servicios como
RDP (Remote Desktop Protocol) o Telnet pueden ser objetivos si están expuestos a la red
externa sin protección adecuada.
8. Vulnerabilidades en dispositivos IoT
Si tienes dispositivos de Internet de las Cosas (IoT) conectados a tu red (como cámaras,
termostatos, etc.), podrían ser puntos de acceso si no están protegidos adecuadamente.
Muchos dispositivos IoT tienen configuraciones predeterminadas débiles y son vulnerables
a ataques.
¿Cómo proteger tu red local?
Para evitar que los atacantes ingresen a tu red local, te sugiero seguir estas
recomendaciones:
1. Configura una contraseña fuerte y cifrado en tu red Wi-Fi (usa WPA3 si es
posible).
2. Desactiva WPS (Wi-Fi Protected Setup), que es vulnerable a ataques.
3. Utiliza un firewall robusto tanto a nivel de red como en los dispositivos
individuales.
4. Mantén todos tus dispositivos actualizados con los últimos parches de seguridad.
5. Segmenta tu red para aislar dispositivos sensibles de otros menos críticos (por
ejemplo, dispositivos IoT).
6. Habilita la autenticación de dos factores (2FA) en los servicios que lo permitan.
7. Revisa la configuración de tus puertos y asegúrate de que solo los necesarios
estén abiertos.
8. Usa VPNs para conexiones remotas y evita exponer puertos sensibles en Internet.
9. Implementa monitoreo de tráfico para detectar comportamientos anómalos.
10.Revisa los registros de seguridad de tus dispositivos para detectar accesos no
autorizados.
Con estas medidas, puedes minimizar los riesgos de que un atacante ingrese a tu red local.