CARTA DEL MAYOR FALCONIER A SUS HIJOS
A Ñequi y Mononi:
Su padre no los abandona, simplemente dio su vida por los demás, por ustedes y vuestros
hijos… y los que hereden mi Patria.
Les va a faltar mi compañía y mis consejos, pero les dejo la mejor compañía y el más sabio
consejero, a Dios; aférrense a EL, sientan que lo aman hasta que les estalle el pecho de alegría,
y amen limpiamente, que es la única forma de vivir la "buena vida", y cada vez que luchen
para no dejarse tentar, para no alejarse de EL, para no aflojar. Yo estaré junto a ustedes,
codo a codo aferrando el amor.
Sean una "familia", respetando y amando a mamá aunque le vean errores, sean siempre solo
"uno", siempre unidos.
Les dejo el apellido: Falconier para que lo lleven con orgullo y dignifiquen, no con dinero ni
bienes materiales, sino con cultura, con amor, con belleza de las almas limpias, siendo cada
vez más hombre y menos "animal" y por sobre todo enfrentando a la vida con la "verdad",
asumiendo responsabilidades aunque les "cueste" sufrir sinsabores, o la vida misma.
Les dejo:
– Muy poco en el orden material,
– un apellido: "Falconier", y
– a DIOS (ante quien todo lo demás no importa)
Papá
CARTA DEL GENDARME ACOSTA A SU HIJO
Querido hijo Diego, qué tal muchacho? Cómo te encuentras?
Perdóname que no me haya despedido de ti, pero es que no tuve tiempo, por eso es que te
escribo para que sepas que te quiero mucho y te considero todo un hombrecito y sabrás
ocupar mi lugar en casa cuando yo no estoy.
Te escribo desde mi posición y te cuento que hace dos días íbamos en un helicóptero y me
bombardearon, cayó el helicóptero y se incendió, murieron varios compañeros míos pero yo
me salvé y ahora estamos esperando el ataque final.
Yo salvé tres compañeros de entre las llamas. Te cuento para que sepas que tienes un padre
del que puedes sentirte orgulloso y quiero que guardes esta carta como un documento por si
yo no vuelvo: o si vuelvo para que el día de mañana cuando estemos juntos me la leas en casa.
Nosotros no nos entregaremos, pelearemos hasta el final y si Dios y la Virgen permiten nos
salvaremos. En estos momentos estamos rodeados y será lo que Dios y la Virgen quieran.
Recen por nosotros y fuerza hasta la victoria final.
Un gran abrazo a tu madre y a tu hermana – cuídalos mucho, como un verdadero Acosta.
Estudiá mucho.
¡VIVA LA PATRIA!
Papá
CARTA DEL TENIENTE ESTÉVEZ A SU PADRE
Querido papá,
Cuando recibas esta carta yo ya estaré rindiendo cuentas de mis acciones a Dios Nuestro
Señor. Él, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en cumplimiento de mi
misión. Pero fijate vos, ¡que misión! ¿no es cierto?
¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas, todos destinados
a recuperar las islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre
Generoso ha querido que éste, su hijo, totalmente carente de méritos, viva esta experiencia
única y deje su vida en ofrenda a nuestra Patria.
Lo único que a todos quiero pedirles es:
1) que restauren una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo.
2) que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza y, muy
importante.
3) que recen por mí.
Papá, hay cosas que, en un día cualquiera, no se dicen entre hombres pero que hoy debo
decírtelas: Gracias por tenerte como modelo de bien nacido; gracias por creer en el honor;
gracias por tener tu apellido; gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española;
gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy y que es el fruto de ese hogar
donde vos sos el pilar.
Hasta el reencuentro, si Dios lo permite.
Un fuerte abrazo.
Dios y Patria ¡O muerte!
Roberto
CARTA DEL TENIENTE LUIS MARTELLA A SU HIJO
“Puerto Argentino
16 de mayo de 1982
Querido hijo:
Es esta la primera carta que papá te escribe. Mamá, que es tan buena, te la leerá cuando la
recibas y la guardará para que la puedas leer tú mismo cuando aprendas a hacerlo dentro
de algún tiempo.
Hoy cumples un año de vida. Has crecido dentro del cariño que con mamá y el resto de la
familia te hemos prodigado; los días han pasado y has dejado de ser un bebé de meses para
convertirte ya en un hombre, con un largo año de vida.
Con el tiempo, te enterarás de que aún antes de esta fecha, te convertiste en el hombre de
la casa, cuando papá fue a cumplir su deber: Defender el suelo de la Patria.
Esta Patria que te vio nacer y que todo nos da, nos exige de vez en cuando algún sacrificio,
hoy le exigió a papá que no pudiera estar presente en el día de tu cumpleaños, pero sólo
físicamente, pues permanentemente papá está con vos.
Quiero que sepas todo lo que tu padre, hijo mío, desea para vos cuando crezcas, y que no es
más que seas un hombre de bien, sólo el sacrificio y el trabajo duro y constante rinden sus
frutos. En la vida, el hombre debe tener una gran meta que guíe sus pasos, esa meta no debe
ser otra que el servicio a Dios, a través del amor a la Patria y a la Familia. Nunca debes
sentirte dueño absoluto de nada, pues todo te lo da Dios y cuando Dios te lo pida, se lo
deberás entregar.
No quiero extenderme más, sólo quiero decirte que seas bueno y comprensivo con mamá, que
aunque a veces te reta, lo hace por tu bien; además cuida de tus hermanos más pequeños que
verán en ti a su ejemplo y alguien a quien recurrir cuando necesiten algo.
Hijo mío, ten fe en Dios. Él sabe por qué hace las cosas, da todo tu esfuerzo a la Patria para
engrandecerla cada día más y bríndate entero a tu familia. Cuando tengas la tuya, sabrás
qué es lo que hoy papá te dice.
¡Feliz cumpleaños, Santiago!
Te besa, Papá.”
CARTA DE EDMUNDO MARCIAL A SU MADRE
Isla Malvinas,
13 de mayo de 1982
Querida mamá, quiera Dios que cuando te llegue esta simple carta te encuentres muy bien.
Que yo estoy bien por el momento, quiera Dios que siga así.
Paso a contarte que hace unos días que estamos acá. Te pido una cosa, que pienso como
madre debes estar muy afligida, pero no te aflijas porque yo estoy bien. Quiero que pienses
solo en tus dos hijos que son más chicos y que ellos te pueden necesitar mucho más que yo,
porque yo no soy tan chico como para que pienses tanto, pero con eso no quiero decir que no
me hacés falta. Quiero tener madre y padre por muchos años más, no quiero tener que
lamentar que perdí a mi madre por una cosa como ésta.
Comprendo que te va a ser difícil sobrellevar esto, pero tenés que hacerlo. Por favor mami, la
plata de mi sueldo te la van a girar a vos, con esa plata andá al doctor y que te dé algún
tranquilizante. La plata yo no la necesito porque todo nos dan a nosotros, todo lo que dona
la gente.
Seguí siendo fuerte, rogá por todos los que estamos acá. Si te cuentan algo, no te dejes llevar
por lo que dicen. El lugar donde estoy es lindo, casi el clima de Tucumán.
No tengo más que contarte. Saluda a todos los que pregunten por mí, dígale que las cosas
van según lo que me cuentan a mí.
Chao mamá, seguí siendo fuerte. Te mando unas postales de Comodoro que compré cuando
venía para acá.
Vos escribí al regimiento y hoy la traen para acá.
Chao, un beso grande del que está defendiendo la patria.
Valor Mamá
CARTA DEL CABO 1ERO SEGUNDO VALDEZ
En navegación
21 de abril de 1982
Sres. Maga y Manuel:
Mis más sinceros deseos son que, al llegar esto a sus manos, se encuentren gozando de muy
buena salud y alegría junto a todos los que los rodean, quedando yo bien por el momento a
Dios gracias.
A decir verdad, no esperaba escribirles tan pronto y tengo fe en que volveré a hacerlo otro
día.
Les cuento que estoy en un panorama muy tenso que no sé lo que va a ocurrir en los próximos
días. Solo sé que esta no es una etapa rutinaria, sino algo que puede llegar a costarnos la
vida a más de uno si esta tensión continúa. Entiendo perfectamente lo que ocurre a mi
alrededor, tengo mucho miedo como todo ser humano. Pero, aún así, me valgo de mis recursos
y conocimiento ante cualquier circunstancia futura.
Para ello creo haber cumplido como hijo ante mis padres y como persona ante la sociedad,
¿qué más puedo pedir? Créanme esta no es una confesión de un condenado a muerte, sino
simplemente que veo la realidad tal cual es. Ahora solo le pido a Dios que esto termine de la
forma más humana posible, sin que haya que derramar una gota más de sangre de la que ya
se derramó.
Les pido que me disculpen por mi expresión, pero necesitaba desahogarme con alguien ya que
con mis padres no lo puedo hacer. Es por ello que recurrí a ustedes.
Quisiera seguir escribiendo, pero ahora les toca a ustedes. Y si lo hacen, háganlo a Puerto
Belgrano, puesto que aquí estamos un día y después zarpamos no sé adonde, tampoco sabemos
cuándo volvemos allá.
Chau, cariños para todos, los extraño mucho, espero volver a verlos.
¡Chau!
Cabo primero Valdez Segundo
DIV “R” A.R.A Gral. Belgrano”
CARTA DEL SOLDADO JOSÉ CRUZ A SU MADRE
Islas Malvinas,
24 de abril de 1982
Querida Viejita:
Hoy como todos los días, pienso en vos y toda la familia. Tengo muchas ganas de charlar
con vos para darte ánimo y decirte que te quedes tranquila. Sí, ya sé que es muy difícil lo que
te pido, pero no te queda otra cosa que confiar plenamente en mí.
Cuando salimos de Puerto Belgrano, el Teniente nos dijo que teníamos que madurar de golpe
y ser todos 'hombres'. Lo que te puedo decir es que yo ya siento eso, tengo al igual que mis
compañeros responsabilidades que tenemos que cumplir y solo lo logramos por medio de
nuestra madurez.
Viejita sé que para vos sigo siendo tu negrito, pero hoy soy un hombre y me sé cuidar muy
bien. No pienses que tengo frío, que no tengo qué comer o que estoy enfermo porque nada de
eso pasa. Nos cuidan y nos tratan muy bien, tenemos comida y el estado de ánimo es bueno.
Yo estoy tranquilo, porque tengo fe y sé positivamente que este no es el momento para que
me pase algo malo.
Durante estos días, me acordé de mi bendición patriarcal y recuerdo las bendiciones que él
tiene para mí. Voy a trabajar en el templo y, lo que es más lindo, voy a tener una familia
como la nuestra. Mami, vos tenés que ser fuerte, como lo fuiste siempre. No te dejes tirar
abajo, yo estoy bien, estoy con ustedes, soy inmortal, tenemos un Dios y él nos ama. Mañana
será domingo y como todos los domingos me los imagino con ustedes en la capilla.
Tengo que ser feliz por haber vivido todos estos años al lado de ustedes y, lo que es más,
recuerdo cuando era chiquito y pasaba todos los días a tu lado. Sos una gran mamá, me
diste todo. Sé que cuando esté nuevamente en casa, podré disfrutar de todas estas cosas.
Cuidate mucho. Quiero que estés linda para cuando yo te diga que 'ya' podés ir a esperarme
a la estación.
Pasamos muchos ratos malos y estamos dispuestos a sufrir mucho más, pero esto tiene su
recompensa. ¡Ah! No te olvides de ponerte la meta de ir al templo. Bueno, ya no tengo más
para contarte. Solo pedirte que, escuches lo que escuches, no te desesperes. Confiá en mí y
esperame en casa que uno de estos días llego. Tengo tanto para contarte… Quiero que les des
saludos a todas las personas que pregunten por mí. Si ves a Cristina, le das mi dirección, ella
me escribe cartitas lindas.
Muchisisisisimo cariñitos para papi, el gran “Pichin” y la más linda de las “Floren”. Y para
vos, un besote con mucho ruido. Chau viejita, hasta mañana.
El negrazón
P.D.: Saludos para Luisita, Mecha y Lili. ¡Ah! Y la paragüita de la madre también.
Ahora sí, ¡chau!
CARTA DEL SOLDADO VÍCTOR CAGNOLI A SU FAMILIA
Pto. Argentino
18 de mayo de 1982
Papá y Mamá Castellini, Pablo, Darío, Graciela y todo el que lea esta simple carta de un
soldado más.
Queridos amigos: después de cuarenta largos días me acerco hasta uds. a través de este simple
manuscrito; hoy ha sido una carta la que nos acerca, pero es mi pensamiento el que lo hace
en forma permanente.
Son las 9 hs, hoy amaneció muy frío y lluvioso, eso no es problema, ya nos vamos
acostumbrando a tan riguroso clima. De no llegarnos la ropa de invierno, no sé si nuestros
cuerpos resistan
Son muchos los muchachos que caen en la enfermería a diario. Por ahora no he aflojado,
espero que eso no suceda.
Aquí en primera y segunda línea la cosa se complica cada vez más. La comida escasea, el agua
se raciona, cigarrillos no se ven (salvo que arriesgándonos mucho nos escapemos al pueblo),
el clima es cada vez más frío, la lluvia es casi permanente, las posiciones se nos inundan,
tuvimos que cambiar de zona y cavar nuevas cazamatas, la ropa se humedece y es casi
imposible de secar. En fin, todo se complica.
Me he enterado que en Bs. As. se dice que estamos muy bien. En vez de reportear a los que
viven en el pueblo, ¿por qué no nos reportean a nosotros?
A pesar de todas las adversidades, el ánimo en la tropa es bueno.
Sucede que no nos olvidamos para qué estamos aquí; y les puedo asegurar que el Soldado
Argentino se banca cualquier cosa, siempre y cuando esté de por medio el bienestar de la
patria toda.
Yo personalmente, le agradezco a El Todopoderoso que me haya elegido para tan importante
y regocijante misión.
Solo esperamos no defraudar a todos aquellos que tienen fe en nosotros.
Con respecto a la situación, no sé qué es lo que va a ocurrir, si algo llegara a pasar que Dios
padre nuestro nos ayude.
Es lógico que con lo que se extraña, más en esta situación, quiero volver cuanto antes, pero
más que yo mismo importa la situación de nuestro país Argentina.
Si algo me sucediera (no es dramatizar, sino ser realista) sería con una gran sonrisa, un viva
la patria y un gracias a todos.
A pesar que las fuerzas no son las de los primeros días, nuestro ánimo es bueno y es mucha
nuestra fe. Pedimos al igual que ustedes por la paz.
Yo personalmente tengo fé en la Razón y la justicia y creo que es por eso que se está luchando.
Dios escucha nuestras súplicas y rezos. Dios y la Virgen nos van ayudar.
¡Que Dios ilumine la mente de los gobernantes en lograr una solución pacífica a este
diferendo!
Deseo de todo corazón que mis amigos de siempre se encuentren bien de salud, física y
espiritual.
Un beso de hermano muy grande a los cinco
Saludos a sus familiares, un especial saludo para Marcelo y su familia. Besos y más besos al
barrio todo. Es mucho lo que los extraño.
Supongo que cuando vuelva me estarán esperando con una docena de pizzas.
Besos y saludos para todos.
¡Por favor quiero tener noticias!
No dejen de escribir
Víctor