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BIOSEGURIDAD

El documento aborda la bioseguridad en laboratorios clínicos, destacando la importancia de proteger al personal y al medio ambiente de riesgos biológicos y químicos. Se clasifican los microorganismos en grupos de riesgo y se describen cuatro niveles de bioseguridad, cada uno con requisitos específicos de seguridad y prácticas adecuadas. Además, se enfatiza la necesidad de una cultura de bioseguridad y la capacitación del personal para mitigar riesgos en el laboratorio.

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BIOSEGURIDAD

El documento aborda la bioseguridad en laboratorios clínicos, destacando la importancia de proteger al personal y al medio ambiente de riesgos biológicos y químicos. Se clasifican los microorganismos en grupos de riesgo y se describen cuatro niveles de bioseguridad, cada uno con requisitos específicos de seguridad y prácticas adecuadas. Además, se enfatiza la necesidad de una cultura de bioseguridad y la capacitación del personal para mitigar riesgos en el laboratorio.

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UNIVERSIDAD LATINA DE PANAMÁ

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD


DR. WILLIAM C. GORGAS
ESCUELA DE TECNOLOGÍA MÉDICA

ASIGNATURA:
BIOSEGURIDAD
TEMA:
NIVELES DE BIOSEGURIDAD

INTEGRANTES:
ANDERSON ADDIS 4-806-2499
BAKER RAUL 8-947-2458
GARCÍA VIELKA 8-921-837
GRANJA BETHANY 8-963-1784
JOAO YANKERLIS 064255640
SANTOS MARIAFERNANDA 8-996-2001
SERRANO CARLOS 4-810-1034
TORRES RAFAEL 9-759-1757

FECHA DE ENTREGA:
MIÉRCOLES 30 DE AGOSTO DE 2023
INTRODUCCIÓN

El presente trabajo trata aserca de todo lo referente a la bioseguridad en el


laboratorio clínico, diariamente el personal de laboratorio se encuentra expuesto
a riesgos en su lugar de trabajo relacionados con situaciones tales como manejo
de material biológico y potencialmente infeccioso o materiales químicos y
tóxicos. Por lo anterior no están exentos de sufrir una exposición accidental que
genere consecuentemente un daño a su salud y eventualmente una enfermedad
por causa del trabajo.

La palabra bioseguridad se entiende por sus componentes: “bio” de bios


(griego) que significa vida, y seguridad que se refiere a la calidad de ser seguro,
libre de daño, riesgo o peligro. La bioseguridad se define entonces, como un
conjunto de medidas encaminadas a proteger a los trabajadores y los pacientes
de la exposición a riesgos biológico en el laboratorio, así como también la
protección del ambiente. Compromete también a todas aquellas otras personas
que se encuentran en la institución. Pese a considerarse una temática novedosa
dentro de la gestión de los laboratorios, lo que ha ocurrido en realidad es un
cambio en la forma en la que la visualizamos como una herramienta más de
control de los riesgos y que ha llevado a preocuparse y buscar metodologías de
implementación en los laboratorios. Lo anterior se asocia a la ocurrencia de
eventos importantes como la alarma por ataques con esporas de Bacillus
anthracis en el año 2001, que han reforzado la necesidad de tomar medidas de
bioseguridad eficaces y estandarizadas. Diariamente, el personal de laboratorio
se encuentra expuesto a riesgos en su lugar de trabajo relacionados con
múltiples factores como son el manejo de material biológico y potencialmente
contaminado, materiales químicos y tóxicos, entre otros, con lo que están
sujetos a sufrir una exposición accidental que genere consecuentemente un daño
a su salud y eventualmente una enfermedad por causa del trabajo. Estas
situaciones nos llevan a confirmar la necesidad de desarrollar una “cultura de la
bioseguridad” con el involucramiento de todas las personas que se
desenvuelven en los laboratorios, en todos los niveles de responsabilidad, para
la toma efectiva de conocimiento de los riesgos a los cuales se está expuesto y
aplicación de las medidas de control adecuadas para mitigarlos.
BIOSEGURIDAD EN EL LABORATORIO CLÍNICO

Bioseguridad para la OMS


La OMS entiende por bioseguridad al conjunto de normas y medidas destinadas
a proteger la salud del personal frente a riesgos biológicos, químicos o físicos a
los que esté expuesto durante el desempeño de sus funciones. De igual manera,
el organismo también hace extensible el concepto de bioseguridad a los
pacientes y al propio medio ambiente.
Llevado el concepto al mundo del laboratorio, la OMS ya publicó en 1983 un
‘Manual de bioseguridad en el laboratorio’, destinado a proporcionar
“orientación práctica sobre las técnicas de bioseguridad a los laboratorios de
todos los niveles”. Desde entonces, el texto ha servido como manual de
cabecera en cuanto a los “pilares fundamentales de la bioseguridad en el
laboratorio”: las técnicas microbiológicas apropiadas y el correcto uso del
equipo de bioseguridad por parte del personal.
La Organización Mundial de la Salud hace referencia en su manual a los
peligros relativos que entrañan los microorganismos infecciosos,
clasificándolos en 4 grupos de riesgos que se usan única y exclusivamente para
el trabajo en laboratorio.
Son los siguientes:
• Grupo de riesgo 1: Riesgo individual y poblacional escaso o nulo.
• Grupo de riesgo 2: Riesgo individual moderado, riesgo poblacional bajo.
Se trata de agentes patógenos que, si bien pueden provocar enfermedades a
humanos o animales, tienen pocas probabilidades de supones un riesgo grave
para el personal de laboratorio, la población, el ganado o el medio ambiente.
• Grupo de riesgo 3: Riesgo individual elevado, riesgo poblacional bajo.
Puede causar enfermedades graves en humanos o animales, pero no suelen
propagarse de un individuo a otro y existen tratamientos eficaces.
• Grupo de riesgo 4: Riesgo poblacional e individual elevado. Agentes
patógenos que provocan enfermedades graves, se transmiten fácilmente de un
individuo a otro (directa o indirectamente) y para los que normalmente no
existen tratamientos eficaces.

Los países o regiones elaboran una clasificación nacional o regional de los


microorganismos en grupos de riesgo, teniendo en cuenta los siguientes
factores:
1. La patogenicidad del microorganismo
2. El modo de transmisión y la gama de huéspedes del microorganismo.
Estos dos factores pueden depender de los niveles de inmunidad
existentes en la población local, la densidad y los movimientos de la
población de huéspedes, la presencia de vectores apropiados y el nivel de
higiene ambiental.
3. La disponibilidad local de medidas preventivas eficaces, entre las que
cabe citar la profilaxis mediante la administración de antisueros
(inmunización pasiva) o vacunas; las medidas de higiene (higiene de los
alimentos y del agua, por ejemplo), y la lucha contra los reservorios
animales o los artrópodos vectores.
4. La disponibilidad local de tratamientos eficaces, que comprende la
inmunización pasiva, la vacunación posposición y la administración de
antimicrobianos, antivíricos y quimioterapia, y debe tener en cuenta la
posibilidad de que aparezcan cepas farmacorresistentes.
De igual manera, los laboratorios se clasifican en otras tantas categorías según
su nivel de bioseguridad. Estos niveles se determinan basándose en una
combinación del diseño de la instalación, construcción de la misma, los medios
de contención de los que dispone, equipo, prácticas y procedimientos de
actuación. Nos encontramos, por lo tanto, con 4 tipologías:

• Laboratorio básico: Nivel de bioseguridad 1.


En nivel de bioseguridad 1 Se trabaja con agentes que presentan bajo riesgo
para el personal y el medio ambiente, representando así poca o ninguna amenaza
de infección en adultos sanos. Un ejemplo de un microbioorganismo con el que
normalmente se trabaja en un BSL-1 es una cepa no patógena de E. coli. E. coli
es el nombre de un tipo de bacteria que vive en el intestino. La mayoría de las
E. coli no causan problemas. Pero, algunos tipos pueden producir enfermedades
y causar diarrea. Uno de ellos causa la diarrea del viajero.
Este entorno de laboratorio generalmente consiste en una investigación que se
lleva a cabo en bancos de cepas sin el uso de equipos contaminantes especiales.
Un laboratorio BSL-1, que no requiere estar aislado de las instalaciones
circundantes, alberga actividades que solo requieren prácticas microbianas
estándar, tales como:
•Solo pipeteo mecánico (no se permite pipeteo con la boca).
•Manejo seguro de objetos punzantes.
•Descontaminación diaria de todas las superficies de trabajo cuando se completa
el trabajo.
•Lavarse las manos.
•Prohibición de alimentos, bebidas y materiales para fumar en el laboratorio.
•Equipo de protección personal, como; protección para los ojos, guantes y una
bata o bata de laboratorio.
•Señales de riesgo biológico.
Los laboratorios BSL-1 también requieren descontaminación inmediata
después de los derrames. Los materiales infectados también se descontaminan
antes de su eliminación, generalmente mediante el uso de un autoclave.
• Laboratorio básico: Nivel de bioseguridad 2.
Aquí se manejan agentes que pueden causar enfermedades en humanos, pero
que tienen tratamiento y prevención disponibles (es decir, organismos
patógenos o infecciosos) que presentan un riesgo moderado para la salud.
Algunos ejemplos de agentes con los que se trabaja típicamente en un BSL-2
incluyen el virus de encefalitis equina y el VIH, virus como el herpes, el virus
de la gripe, el virus de encefalitis equina y el VIH. La encefalitis equina es una
zoonosis transmitida por un virus del género alphavirus, la cual puede generar
diversos problemas entre caballos y seres humanos, provocando desde
episodios de fiebre, hasta la muerte, con base a la inflamación del cerebro
Los laboratorios BSL-2 mantienen las mismas prácticas microbianas estándar
que los BSL-1, pero también incluyen medidas mejoradas debido al riesgo
potencial de los microorganismos mencionados anteriormente. Se espera que el
personal que trabaja en los laboratorios BSL-2 tenga aún más cuidado para
prevenir lesiones como cortes y otras roturas de la piel, así como la ingesta y
exposición a las membranas mucosas.
Además de la expectativa de BSL 1, se requieren las siguientes prácticas en un
entorno de laboratorio BSL 2:
•Se debe usar equipo de protección personal (EPP) adecuado, incluidas batas de
laboratorio y guantes. También se pueden usar protección para los ojos y
caretas, según sea necesario.
•Todos los procedimientos que pueden causar infección por aerosoles o
salpicaduras se realizan dentro de una cabina de seguridad biológica.
•Se encuentra disponible un autoclave o un método alternativo de
descontaminación para su eliminación adecuada.
•El laboratorio tiene puertas con cerradura y cierre automático.
•Debe haber una estación de lavabo de fácil acceso.
•Señales de advertencia de peligro biológico.
El acceso a un laboratorio BSL-2 es mucho más restrictivo que un laboratorio
BSL-1. El personal externo, o aquellos con un mayor riesgo de contaminación,
a menudo no pueden ingresar cuando se realiza un trabajo.
• Laboratorio de contención: Nivel de bioseguridad 3.
En este nivel se trabajan agentes que pueden causar enfermedades graves por
inhalación, pero para las cuales existen medidas de tratamiento y prevención.
Una vez más, basándose en los dos niveles de bioseguridad anteriores, un
laboratorio BSL-3 normalmente incluye trabajo con microorganismos que son
autóctonos o exóticos y que pueden causar enfermedades graves o
potencialmente letales por inhalación. Algunos ejemplos incluyen fiebre
amarilla y Mycobacterium tuberculosis, tuberculosis, SARS y fiebre Q. el
agente etiológico de la tuberculosis.
El personal de laboratorio está bajo vigilancia médica y podrían recibir
inmunizaciones para los microorganismos con los que trabaja. Los requisitos
comunes de este nivel incluyen:
•Uso de equipo de protección personal estándar. Es posible que se requieran
respiradores.
•Uso de batas envolventes de frente sólido, trajes médicos u overoles.
•Todo el trabajo con agentes biológicos debe realizarse dentro de un área
apropiada.
•Lavabos para manos y ojos disponibles cerca de las salidas.
•Flujo de aire direccional sostenido para llevar aire al laboratorio desde áreas
limpias hacia áreas potencialmente contaminadas (el aire de escape no se puede
recircular).
•Conjunto de puertas de cierre automático y con cerraduras. Estos deben
ubicarse lejos de los pasillos generales del edificio.
Por último, vale mencionar que el acceso a un laboratorio BSL-3 está
restringido y controlado en todo momento.
• Laboratorio de contención máxima: Nivel de bioseguridad 4.
Los laboratorios de nivel 4 son los menos comunes. Como el nivel más alto de
seguridad biológica, un laboratorio BSL-4 trabaja con agentes biológicos
altamente peligrosos, ya que las infecciones causadas suelen ser mortales y aún
no tienen un tratamiento ni vacunas. Dos ejemplos de tales enfermedades
incluyen los virus Ébola y Marburg.
Muchas infecciones por el virus de Marburg y el virus del Ébola se transmiten
mediante la manipulación de animales vivos o muertos o por el contacto con la
piel o los fluidos corporales de una persona infectada que tenga síntomas o que
haya fallecido.
Además de las consideraciones del nivel 3, los laboratorios BSL-4 tienen los
siguientes requisitos de contención:
• El personal debe cambiarse de ropa antes de entrar y ducharse al salir.
• Se debe descontaminar todos los materiales antes de salir.
• El personal debe usar el equipo de protección personal apropiado de
niveles anteriores de BSL, así como un traje de presión positiva de cuerpo
entero con suministro de aire.
• Una cabina de seguridad biológica de clase III.
Un laboratorio BSL-4 está extremadamente aislado, a menudo ubicado en un
edificio separado o en una zona aislada y restringida del edificio. El laboratorio
también cuenta con un suministro y escape de aire, así como líneas de vacío y
sistemas de descontaminación.
La bioseguridad se fundamenta en
- Buenas Prácticas.
- Equipos de Seguridad.
- Diseño de las instalaciones.
El personal de laboratorio y de asistencia o soporte debe recibir la capacitación
adecuada sobre los posibles riesgos asociados con el trabajo en cuestión, las
precauciones y los procedimientos de evaluación de la exposición, con
actualizaciones anuales o instrucción adicional conforme a las modificaciones
de los procedimientos.
Uso de elementos y equipos de protección
- Usar bata o delantales adecuados de laboratorio durante la permanencia
en el mismo, retirar y dejar esta ropa de protección en el laboratorio antes
de dirigirse a otras áreas, las ropas contaminadas deben descontaminarse
antes de lavarse.
- Usar el equipo de protección recomendado para el manejo de sustancias
peligrosas como gafas, guantes, mascarillas, cámaras de extracción de
gases, cámaras de flujo laminar, bombas de succión, propipetas, etc.
- Usar guantes apropiados cuando es posible que las manos entren en
contacto con materiales infecciosos, superficies o equipo contaminado,
temperaturas muy bajas, ácidos o bases concentradas, corrosivos.
- Los guantes no se deben usar fuera del laboratorio. Los guantes
desechables, no se lavan ni se vuelven a usar.
- Lavarse las manos con agua y jabón (de preferencia jabón líquido
desinfectante) después de manipular materiales, después de quitarse los
guantes y antes de retirarse del laboratorio.
- Usar cámara de extracción de gases, cámara de flujo laminar, lámparas
UV, etc., cuando lo señala el procedimiento de manipulación de la
muestra o reactivo.
- Proteger las manos con toallas gruesas o guantes cuando inserte tubos de
vidrio en materiales de corcho o caucho.
En áreas de Uso común
- Rotule los recipientes (fecha, identificación del reactivo, persona
responsable).
- Remover o extraer el aire de los laboratorios después del uso de las
lámparas de luz ultravioleta, ya que generan ozono (O3) que es tóxico
aún a bajas concentraciones.
- Desechar y almacenar correctamente los materiales.
- Dejar el lugar de trabajo limpio y en orden.
- Apagar los aparatos que no usará.
- No exponer al personal a sustancias (pesticidas, amidas, etc.) u
organismos contaminantes (bacterias, virus, parásitos, etc.).
- Descontaminar el área y equipo usados si se ha trabajado con reactivos u
organismos peligrosos. • Se debe colocar una señal de advertencia de
riesgo biológico en la entrada del laboratorio cuando se trabaja con
agentes infecciosos.
- No consumir alimentos, ni bebidas, ni maquillarse, ni almacenar
alimentos en áreas de trabajo.
- No utilizar el hielo de la máquina del laboratorio en los refrescos. • No
tocar teclados, teléfonos o perillas con guantes contaminados.
- Las puertas del laboratorio se mantienen cerradas cuando se están
realizando ensayos biológicos y abiertas si se realizan ensayos con
reactivos peligrosos y si se trabaja solo, en estos casos es recomendable
trabajar en compañía.
En áreas fuera del laboratorio
- No toque las perillas de las puertas, teclados o sitios de uso común con
los guantes contaminados.
- No usar la bata y guantes de trabajo en las áreas donde se consume
alimento, biblioteca, sala de reuniones, oficinas administrativas.
- No correr.
- No introducir equipos, materiales o instrumentos usados en el trasporte o
manejo de muestras, que se consideren potencialmente contaminados, en
las áreas que no son de laboratorio (cafetería, biblioteca, sala de
reuniones, oficinas administrativas).
Manejo de Muestras
- Verificar que el envase que contiene la muestra no tenga rupturas o
derrames.
- Cuando reciba una muestra considérela y manéjela como potencialmente
positiva, use todos los elementos y equipos de protección y siga las
medidas de seguridad en el transporte, almacenamiento, procesamiento y
desecho de la muestra.
- Realizar todos los procedimientos con precaución a fin de evitar la
creación de salpicaduras o aerosoles.
- Verificar que el laboratorio cuenta con el nivel de bioseguridad necesario
para el manejo de la muestra
Almacenamiento de sustancias química
- Los recipientes grandes de sustancias cáusticas e inflamables se deben
almacenar en repisas bajas y en armarios aprobados.
- Todos los recipientes de los productos químicos deben estar etiquetados
indicando su contenido.
- Todos los recipientes de los productos químicos preparados en el
laboratorio deben estar etiquetados de manera legible (indicando en la
etiqueta su contenido, concentración, fecha de preparación, nombre del
responsable), en un recipiente adecuado.
- Las cantidades de disolventes que se mantienen en el laboratorio deben
ser provistos para el uso durante una semana de trabajo.
- Todos los cancerígenos conocidos, deben estar etiquetados y guardados
adecuadamente.
- Las sustancias químicas que producen peróxidos (éter di-etílico, por
ejemplo) deben tener la fecha de recepción en la etiqueta y el
almacenamiento no debe exceder a un año.
- Los productos químicos explosivos o incompatibles se deben guardar
adecuadamente.
- Los cilindros de los gases están bien etiquetados y tapados firmemente
siempre que no se estén usando.

Manejo de Cultivos Celulares


Las líneas o cultivos celulares son usadas comúnmente para diagnóstico, en
laboratorios de microbiología, y en la industria para la producción
farmacológica. Se han reportado casos de infección por manipulación de
cultivos primario en personal del laboratorio. Aunque las líneas celulares no
poseen un riesgo inherente para los individuos que las manipulan, tienen el
riesgo potencial de contener organismos patógenos. Las líneas celulares pueden
estar contaminadas con bacterias, hongos, micoplasma, virus y priones.

Medidas de Bioseguridad para el personal de limpieza y mantenimiento


- Solicitar información o una persona que le acompañe en una visita de
reconocimiento de los riesgos del laboratorio antes de iniciar sus labores.
- Seguir las instrucciones en los letreros de la pared.
- Preguntar al personal del laboratorio sobre las medidas de seguridad antes
de entrar a los laboratorios.
- Solicitar que se les muestren los riegos de las diferentes áreas.
- No tocar ni abrir los aparatos o recipientes sin autorización.
- Preguntar antes de limpiar líquidos o sustancias derramados en pisos y
mesas. No limpiar equipos con solventes, si estos no se recomiendan en
el manual del equipo.

La disposición adecuada de las muestras médicas y biológicas es esencial para


prevenir la propagación de enfermedades y mantener la seguridad del personal
del laboratorio, así como del medio ambiente. La ubicación apropiada para
desechar las muestras varía según el tipo y el nivel de riesgo de las mismas. A
continuación, se presentan algunas directrices generales sobre dónde desechar
diferentes tipos de muestras según su nivel de riesgo:

1. Desechos no peligrosos o no infecciosos:


Ejemplos: Materiales no contaminados, guantes y materiales de uso
general no contaminados
Ubicación: Pueden ser desechados en contenedores de basura comunes,
siempre y cuando no haya riesgo de contaminación.

2. Desechos infecciosos o potencialmente infecciosos:


Ejemplos: Tejidos, cultivos celulares, muestras de sangre y fluidos
corporales.
Ubicación: Deben ser colocados en contenedores adecuados para
desechos biológicos, que se cierren herméticamente. Estos desechos
generalmente se someten a un tratamiento previo, como la autoclave,
antes de su eliminación final.

3. Materiales cortantes o punzantes:


Ejemplos: Agujas, jeringas, pipetas y objetos punzantes.
Ubicación: Utiliza contenedores rígidos y a prueba de perforaciones,
diseñados específicamente para objetos punzantes. Estos contenedores se
eliminan de manera segura y aprobada.

4. Desechos químicos:
Ejemplos: Reactivos químicos, soluciones contaminadas y productos
químicos utilizados en el laboratorio.
Ubicación: Estos desechos deben ser tratados de acuerdo con las
regulaciones locales de manejo de desechos peligrosos. Por lo general, se
almacenan en contenedores adecuados y se eliminan a través de
programas de gestión de residuos químicos.

5. Desechos radiactivos:
Ejemplos: Materiales contaminados con sustancias radiactivas utilizadas
en investigaciones o diagnósticos
Ubicación: Los desechos radiactivos se manejan de acuerdo con las
regulaciones y directrices específicas para el manejo de material
radiactivo. Por lo general, se almacenan temporalmente en áreas
designadas y se eliminan siguiendo procedimientos regulados.
Es importante tener en cuenta que las regulaciones y pautas específicas pueden
variar según la ubicación geográfica y las normativas locales. Es esencial que
los laboratorios clínicos y de investigación sigan las pautas locales y mantengan
una comunicación cercana con las autoridades de salud y seguridad para
garantizar que los desechos se manejen y eliminen de manera segura y legal.
Accidentes más comunes que se producen en los laboratorios
1. Ácidos o álcalis: Salpicaduras en piel, ojos. Si la salpicadura se produce
en la mucosa conjuntiva, ésta deberá irrigarse con agua o suero
fisiológico durante 15-20 minutos. - Ingestión – Derrames

2. Intoxicaciones: Agudas - Crónicas (por acumulación o daño reiterado)

3. Quemaduras: a.- Agentes físicos - Térmicos: calor - Eléctricos: alto o bajo


voltaje - Radiaciones: isótopos radiactivos, rayos x.

4. Cortes: con material de vidrio infectado, manipulación incorrecta de


material de vidrio se produce una autoinoculación. En este caso la
primera actuación debe ser la limpieza de la herida, provocando una
pequeña hemorragia y a continuación desinfectar la superficie cutánea
con una solución de yodo o alcohol al 70%, u otro desinfectante los cuales
deben estar almacenados en el botiquín de primeros auxilios.
Gafas de protección en el laboratorio clínico
En el laboratorio clínico, especialmente en entornos de bioseguridad, es
importante proteger los ojos de posibles salpicaduras, aerosoles y partículas que
puedan ser perjudiciales. Por lo tanto, se utilizan diferentes tipos de lentes de
protección ocular. Aquí hay algunos ejemplos de lentes utilizados en el
laboratorio clínico en situaciones de bioseguridad:
1. Gafas de seguridad estándar:
• Son gafas de protección general que cubren los ojos y
proporcionan una barrera básica contra salpicaduras y partículas.
Son útiles en situaciones donde se manejan sustancias químicas o
biológicas que pueden representar un riesgo leve.
2. Gafas de seguridad ajustadas al rostro:
• Estas gafas ofrecen un ajuste más cercano al rostro para proteger
contra la entrada de partículas desde los lados. Son más efectivas
en situaciones donde hay riesgo de salpicaduras o aerosoles.
3. Gafas de seguridad con ventilación indirecta:
• Estas gafas tienen aberturas de ventilación que evitan que las
sustancias ingresen a las gafas desde el exterior, pero permiten que
el aire circule, reduciendo el empañamiento.
4. Gafas de seguridad con protección lateral:
• Estas gafas tienen protectores laterales que brindan una mayor
protección alrededor de los ojos. Son ideales cuando existe el
riesgo de salpicaduras o partículas desde múltiples direcciones.

5. Gafas de protección química:


• Diseñadas para proteger contra sustancias químicas corrosivas,
estas gafas ofrecen una mayor resistencia química y protección
integral alrededor de los ojos.
6. Gafas de seguridad con revestimiento antivaho:
• Estas gafas tienen un revestimiento especial que evita que se
empañen, lo que es útil en situaciones en las que se produce calor
o humedad.
7. Gafas de seguridad con pantalla facial:
• Estas gafas combinan una pantalla facial transparente con un
protector ocular. Proporcionan protección adicional para el rostro
y los ojos, y son ideales para situaciones con riesgo de salpicaduras
intensas.
8. Gafas de seguridad de laboratorio con certificación:
• Algunas gafas de seguridad cuentan con certificaciones
específicas, como ANSI Z87.1 en los Estados Unidos, que
garantizan que cumplen con estándares de seguridad específicos.

Cabinas de Bioseguridad
Las cabinas de bioseguridad son equipos diseñados para proporcionar un
ambiente controlado y seguro en laboratorios clínicos y de investigación, donde
se manipulan agentes biológicos peligrosos o sustancias químicas tóxicas. Estas
cabinas se utilizan para proteger al personal del laboratorio, los productos y el
entorno circundante de la contaminación y la exposición a agentes nocivos. Hay
diferentes tipos de cabinas de bioseguridad, cada una con un propósito y nivel
de protección específico. Los tres tipos principales son:
1. Campana de flujo laminar vertical (Clase II, Tipo A y Tipo B): Estas
cabinas de bioseguridad son utilizadas para manipulaciones de bajo
riesgo y proporcionan una protección principalmente para el producto.
En la campana de flujo laminar vertical Clase II, el aire se mueve desde
la parte superior hacia abajo y luego se dirige hacia el frente de la cabina.
Los tipos A y B se diferencian por su manejo de aire y protección contra
vapores químicos. Proporcionan una barrera física entre el operador y la
muestra, pero no están diseñadas para contener agentes biológicos
peligrosos.
2. Cabina de seguridad biológica (Clase II, Tipo A2 y Tipo B2): Estas
cabinas son similares a las campanas de flujo laminar, pero proporcionan
una mayor protección tanto al operador como al ambiente, ya que
recirculan parte del aire a través de un filtro HEPA y expulsan el aire
contaminado al exterior. La cabina de seguridad biológica Clase II Tipo
A2 protege al operador y a la muestra, mientras que el Tipo B2 también
protege al medio ambiente de vapores químicos peligrosos.
3. Campana de flujo laminar horizontal (Clase I): Estas cabinas
proporcionan protección para el operador y el ambiente circundante. El
aire se mueve desde la parte posterior de la cabina hacia el frente, creando
un flujo laminar que dirige los contaminantes lejos del operador. Sin
embargo, no protegen el producto de la contaminación exterior.
Es importante tener en cuenta que las cabinas de bioseguridad deben ser
instaladas, mantenidas y utilizadas de acuerdo con las pautas y regulaciones
locales de bioseguridad y salud ocupacional. Además, el personal que trabaje
con estas cabinas debe recibir capacitación adecuada sobre su uso y las prácticas
de seguridad asociadas. Estos equipos desempeñan un papel crucial en la
prevención de la exposición a agentes biológicos y químicos peligrosos en el
laboratorio clínico.
NOTICIAS RECIENTES

Caso #1
(Laboratorio con nivel de bioseguridad 3 (BSL-3))
A finales de diciembre de 2019, la agencia de noticias estatal china
Xinhua informó de que al menos 181 personas vinculadas a la fábrica de
productos farmacéuticos biológicos de Zhongmu Lanzhou habían contraído
brucelosis y que el brote se había extendido por la provincia de Heilongjiang.
La magnitud y rareza del suceso alentó a la apertura de una investigación. Al
parecer, mientras producía vacunas para uso animal contra la
bacteria Brucella, la fábrica utilizó desinfectantes en mal estado. No todas las
bacterias fueron eliminadas, se formaron aerosoles que contenían patógenos que
el viento transportó hasta el Instituto de Investigación Veterinaria de
Lanzhou, donde se produjo el primer brote.
Tras casi un año de pesquisas, indagaciones y pruebas diagnósticas, el 15 de
septiembre de 2020, la Comisión de Salud de Lanzhou, capital de la provincia
de Gansu, ha confirmado que, a raíz de la negligencia en la fábrica, 3.245
personas habían contraído la enfermedad de la brucelosis y otras 1.401
personas habían dado positivo en la prueba preliminar.
Caso #2
(Laboratorio con nivel de bioseguridad 2 (BSL-2))
Karen Wetterhahn (1948-1997) fue una profesora y reconocida investigadora
química del Dartmouth College (EE.UU.) especializada en los efectos de los
metales pesados sobre la salud.
En 1996, Karen estaba investigando sobre las interacciones entre iones de
mercurio y las proteínas reparadoras del ADN, utilizando para
ello dimetilmercurio –uno de los compuestos de metilmercurio– como
referencia estándar para medidas de espectroscopia de resonancia magnética
nuclear 199Hg.
A pesar de haber respetado todas las medidas de seguridad establecidas en ese
momento un accidente sobrevino. De acuerdo con los cuadernos del laboratorio,
tuvo lugar el 14 de agosto de 1996: algunas gotas de dimetilmercurio
atravesaron el guante protector y penetraron rápidamente –esto sucedió en
menos de 15 segundos– en su piel. Los primeros síntomas aparecieron a
principios del mes de enero de 1997: disminución del campo de visión, falta de
equilibrio, dificultades en la audición y en el habla. La intoxicación fue
diagnosticada el 28 de enero, encontrando 4.000 microgramos de mercurio por
litro de sangre: la concentración de dimetilmercurio en sangre es habitualmente
de 1 a 8 microgramos por litro, hablando de toxicidad a partir de los 200. Karen
falleció el 8 de junio de ese mismo año, a los 48 años, tras permanecer en coma
durante varias semanas.
CONCLUSIÓN

Al terminar este trabajo pudimos llegar a las siguientes conclusiones:


• El personal de laboratorio y de asistencia o soporte debe recibir la
capacitación adecuada sobre los posibles riesgos asociados con el trabajo
en cuestión, las precauciones y los procedimientos de evaluación de la
exposición, con actualizaciones anuales o instrucción adicional conforme
a las modificaciones de los procedimientos.

• Un laboratorio BSL-1, alberga actividades que solo requieren prácticas


microbianas estándar, tales como: Solo pipeteo mecánico, Manejo seguro
de objetos punzantes, Descontaminación diaria de todas las superficies
de trabajo cuando se completa el trabajo, Lavarse las manos, Prohibición
de alimentos, bebidas y materiales para fumar en el laboratorio, Equipo
de protección personal, como; protección para los ojos, guantes y una
bata o bata de laboratorio.

• Entorno de laboratorio BSL 2: Se debe usar equipo de protección


personal (EPP) adecuado, incluidas batas de laboratorio y guantes.
También se pueden usar protección para los ojos y caretas, según sea
necesario. Todos los procedimientos que pueden causar infección por
aerosoles o salpicaduras se realizan dentro de una cabina de seguridad
biológica. El laboratorio tiene puertas con cerradura y cierre automático.
Señales de advertencia de peligro biológico.

• Un laboratorio BSL-3 normalmente incluye trabajo con


microorganismos que son autóctonos o exóticos y que pueden causar
enfermedades graves o potencialmente letales por inhalación. Uso de
equipo de protección personal estándar. Uso de batas envolventes de
frente sólido, trajes médicos u overoles.Todo el trabajo con agentes
biológicos debe realizarse dentro de un área apropiada. Lavabos para
manos y ojos disponibles cerca de las salidas. Conjunto de puertas de
cierre automático y con cerraduras. Estos deben ubicarse lejos de los
pasillos generales del edificio.
• Los laboratorios BSL-4 tienen los siguientes requisitos de contención:
El personal debe cambiarse de ropa antes de entrar y ducharse al salir. Se
debe descontaminar todos los materiales antes de salir. El personal debe
usar el equipo de protección personal apropiado de niveles anteriores de
BSL, así como un traje de presión positiva de cuerpo entero con
suministro de aire. Una cabina de seguridad biológica de clase III.

Un laboratorio BSL-4 está extremadamente aislado, a menudo ubicado


en un edificio separado o en una zona aislada y restringida del edificio.
El laboratorio también cuenta con un suministro y escape de aire, así
como líneas de vacío y sistemas de descontaminación.
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