ADRENALINA
La adrenalina, también conocida como epinefrina por su Denominación Común
Internacional (DCI), es una hormona y un neurotransmisor. Es una sustancia
cronotrópica positiva; aumenta la frecuencia cardíaca, contrae los vasos
sanguíneos y dilata las vías respiratorias.
Fórmula: C₉H₁₃NO₃
Obtención:
La adrenalina es sintetizada en la médula de la glándula suprarrenal en una
ruta enzimática que convierte el aminoácido tirosina en una serie de
intermediarios y, finalmente, en adrenalina.
La adrenalina se puede obtener de las glándulas suprarrenales de animales o
mediante síntesis química en un laboratorio:
De animales: Se puede obtener de las glándulas suprarrenales de vacas, ovejas
o cerdos, directamente o de los fluidos o sangre de los animales.
Síntesis química: Se puede obtener mediante la reacción de catecol con cloruro
de cloroacetilo, seguido de la adición de metilamina.
Propiedades:
Aumenta la frecuencia cardíaca: Estimula la contractilidad del corazón, lo que
aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Dilata los bronquios: Aumenta el ritmo respiratorio y facilita la recepción de
oxígeno.
Contrae los vasos sanguíneos: Ayuda a revertir los efectos de un shock.
Libera glucosa: La adrenalina libera glucosa para aumentar la energía.
La adrenalina se produce de forma natural en el cuerpo como respuesta al
estrés o al ejercicio. Su función principal es preparar el cuerpo para reaccionar
de forma rápida y eficaz ante situaciones amenazantes, como el miedo, la
lucha o la huida.
Usos principales:
La adrenalina se utiliza en medicina para tratar:
Reacciones de hipersensibilidad, como alergias o anafilaxis
Shock anafiláctico
Reanimación cardiopulmonar
Sangrado nasal
Glaucoma de ángulo abierto e hipertensión ocular
En medicina estética, la adrenalina se utiliza para reducir el sangrado y
acelerar la recuperación en procedimientos como la liposucción, la cirugía
plástica y la cirugía dermatológica.
Es usada para tratar una serie de afecciones como: paro cardiorrespiratorio,
anafilaxia, y sangrado superficial. Ha sido históricamente usada para tratar los
broncoespasmos y la hipoglucemia.
Beneficios:
La adrenalina tiene diversos beneficios, entre ellos:
Aumento de la capacidad de esfuerzo: La adrenalina aumenta el ritmo
cardíaco y la presión arterial, lo que permite bombear más sangre y
llevar más oxígeno a los músculos.
Mejoría de la respiración: La adrenalina dilata los bronquios, lo que
aumenta el ritmo respiratorio y permite recibir más oxígeno.
Mejora de la visión: Las pupilas se dilatan para mejorar la visión.
Incremento de la energía: Los músculos e hígado aumentan su glucosa
en sangre para producir más energía.
Incremento de la memoria: Al estar más alerta, la memoria se renueva.
Reducción de la depresión: Una dosis moderada de adrenalina puede
ayudar a evitar la depresión y la tristeza.
Neutralización del estrés: El cuerpo genera adrenalina como una
respuesta natural al estrés.
La liberación de adrenalina tiene un efecto positivo en la salud del organismo,
por lo que a muchas personas les gusta ver películas de terror, practicar
actividades de aventura o disfrutar practicando movimientos peligrosos o
deportes extremos. Debido a estas propiedades positivas, se puede sintetizar
como un fármaco para reacciones alérgicas y asmáticas graves, así como para
condiciones de anafilaxia.
Daños:
La adrenalina es una hormona que protege al cuerpo en situaciones de peligro,
pero un exceso de ella puede ser perjudicial para la salud. Algunos de los
efectos adversos que puede causar son:
Taquicardia y palpitaciones
Temblores musculares
Sensación de nerviosismo y agitación
Hipertensión
Ansiedad
Insomnio
Estrés crónico
Náuseas
Mareos
Problemas de visión temporales
En caso de sobredosis, la adrenalina puede provocar arritmias potencialmente
fatales.
La adrenalina también puede alterar los resultados de algunos análisis de
sangre y de orina.