SEMANA SANTA
JUDAS ENTREGA A JESUS
NARRADOR: Judas se hallaba en el sinedrio, delante de los terribles y rencorosos
enemigos del maestro divino. Todas las miradas se fijaron en el recién venido, Judas giro
en el entorno suyo los ojos demostrando una agitación espantosa, su respiración era
fatigosa, agitaba los labios como si la lengua se le pegara al paladar. Por fin se presentó en
el sinedrio ejecutor de las sentencias y dijo.
JUDAS: Deseo hablar con los sacerdotes.
SOLDADO 1: Pero dinos quién eres.
JUDAS: Soy Judas Iscariote discípulo de Jesús.
SOLDADO 2: Tú pregúntales a los sacerdotes si permiten el paso a este hombre.
SOLDADO 3: Lustre senado en el atrio de las naciones espera un hombre pide vuestro
permiso para entrar, dice que se llama Judas y es discípulo del falso profeta.
SACERDOTE 1: Conduce a ese hombre hasta aquí.
NARRADOR: Entra judas empujado por los soldados.
SACERDOTES: ¡Discípulo de Jesús! Que te conduce a este ilustre senado, anda habla que
se te ofrece.
JUDAS: Me llamo Judas Iscariote sé que meditáis como deshacernos de Jesús de Nazaret y
vengo a proponerlos como hacerlo.
SACERDOTE 1: ¿Tú?
JUDAS: Si yo.
SACERDOTE 2: Este infeliz debe estar loco.
JUDAS: No estoy loco, estoy de acuerdo como uno más de vosotros yo os entregare a
Jesús.
SACERDOTE 1: Cuanto dinero pides.
JUDAS: Quiero 30 monedas de plata.
SACERDOTE 2: Esta loco sáquenlo.
JUDAS: Que os parece muy caro, os he pedido el precio de un esclavo más doy un profeta.
SACERDOTE 1: Esta bien ¿y qué seguridad nos ofreces?
1.
JUDAS: Te doy mi palabra.
SACERDOTE 2: Eso no basta.
JUDAS: Me ofende que dudes de mí, soy hombre honrado incapaz de faltar a mi palabra.
SACERDOTE 1: Y que señal nos darás.
JUDAS: Llegare y aquel que yo bese en la mejilla es el aprenderle fuerte mente.
SACERDOTE 2: Esta bien pero cuando no lo entregaras.
JUDAS: Sera esta misma noche.
SACERDOTES: Esta echo el trato (aventándole las monedas) lárgate.
SAGRADA CENA
JESUS: Díganle a Ely que deseo celebrar la pascua en su casa.
APOSTOLES: Dice el maestro que desea celebrar la pascua en tu casa.
ELY: Esta bien díganle que tendré todo listo para su llegada.
APOSTOLES: Maestro su orden se ha cumplido.
JESUS: Esta bien vamos a celebrar la pascua.
NARRADOR: Jesús y sus discípulos se hallaban reunidos en el salón que les había
preparado, sobre la mesa se encontraba la comida pascual Jesús ocupo la del centro Juan
el discípulo favorito, el apóstol de sonrisa dulce el elocuente de palabra y corazón
generoso se sentó a su derecha a lado de Juan se sentaron Bartolomé y Tomas poco
después debía sentarse junto a tomas, Santiago el menor, Santiago el mayor y por último
judas el traidor, en la parte opuesta junto a Jesús, Pedro, Andrés, Judas Tadeo, el discípulo
más fiel después Simón, Mateo, y por ultimo Felipe que no esperaba nada bueno de
Nazaret.
Judas azorado y como el hombre a quien persigue de cerca el remordimiento, entro en el
cenáculo, Jesús dirigió una mirada llena de dulzura al discípulo que le acababa de
venderle, Jesús toco con sus labios el vino que le acababan de servirle y luego rezo en voz
alta la oración que les había enseñado en el monte…. Después comenzó la santa cena.
El futuro mártir estaba triste, debes en cuando su dolorosa mirada se fijaba con amorosa
ternura en aquel puñado de seres que tanto debían padecer por él, por fin Jesús exhalo un
doloroso suspiro y rompió el silencio diciendo.
JESUS: Este es mi cuerpo que será entregado por nosotros y nuestros hijos. (Dándoles un
pedazo de pan).
JESUS: Esta es mi sangre que será derramada por nosotros.
JESUS: Con vivas ansias he deseado comer con vosotros esta pascua antes que mura.
FELIPE: Pues que señor ¿Tan próximo está el momento de tu muerte?
JESUS: Tan próxima esta amigos míos… lejos de ser así, uno de ellos tratara con mis
enemigos y tiene resuelto venderme comprendéis ahora cuanta pena, cuanta angustia se
replegara en mi pecho en este momento uno de ustedes me va a entregar.
PEDRO: ¿Soy yo el traidor?
JESUS: El que ha de venderme come con migo, y moja en el mismo plato que yo, pero hay
de aquel que me va a entregar más le hubiera no haber nacido.
JUDAS: ¿Soy yo el traidor?
JESUS: Tú lo has dicho judas!
JUAN: ¿Quién es el traidor?
5 APOSTOLES: ¿Quién es el traidor?
JESUS: Es aquel quien voy a dar un pedazo de pan mojado.
NARRADOR: (Toma pan lo moja en la salsera que contiene el vino y se lo da a Judas y este
ve el pan con enfado) y dice.
JUDAS: (Soy un miserable, soy un miserable)….(bota el pan, sale corriendo arrancándose
el pelo).
NARRADOR: Jesús llama a marcos y le dice.
JESUS: Marcos trae agua una toalla y un ladrillo para lavar los pies a los apóstoles.
NARRADOR: Marcos trae todo y Jesús quitándose el manto ciñese con la toalla y se
prepara para lavar los pies. (Jesús llama a pedro y le dice).
JESUS: Pedro toma asiento voy a lavarte los pies (Pedro retrocede espantado y le dice).
PEDRO: Tu señor vas a lavarme a mí los pies.
JESUS: Lo que yo hago tú no sabes cómo ni porque lo hago déjame obrar.
PEDRO: Tu lavarme a mí los pies eso nunca, eso nunca.
JESUS: Pues bien si no te lavo los pies no tendrás parte en mí.
PEDRO: Esta bien si es así no solo me lavaras los pies sino también mis manos y mi cabeza.
JESUS: Pedro lo que está limpio no tiene necesidad de ser lavado mas no todo esta limpio.
NARRADOR: Jesús sigue lavando los pies a los apóstoles (al terminar se viste nuevamente
va a la mesa; y manda a sus discípulos que se sienten en su lugar).
JESUS: Un mandamiento nuevo os doy y es que cuando me habéis visto lo hagáis los unos
a los otros…hijos míos yo estaré con ustedes por muy poco tiempo ustedes me van a
buscar les digo lo mismo que les dije a los judíos no podrán ir donde yo voy les doy este
mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros como yo los he amado.
PEDRO: Señor tú has dicho que donde tú vas nosotros no podemos seguirte por que no
puedo seguirte si ahora estoy dispuesto a dar mi vida por ti.
JESUS: Tu dar la vida por mí, te aseguro que antes que cante el gallo dos veces tú me
abras negado tres veces. (Vamos a orar).
ORACION EN EL HUERTO
JESUS: Sentaos aquí mientras voy a orar, (toman entre ellos a Pedro, Juan, y Felipe y ya en
el centro les dice: triste esta mi alma hasta la muerte, permaneced aquí y velad. (se
adelanta un poco y cayendo en tierra ora).
Pedro duermes, no has podido velar una hora, velad y orad para que no entréis en
tentación; el espíritu esta pronto más la carne es flaca.
JESUS: Habla padre, todo te es posible; aleja de mi este tormento, mas no se haga mi
voluntad, si no la tuya (vámonos).
Dormid ya y descansar……..
Levantaos vamos ya se acerca el que ha de entregarme.
SACERDOTE 1: ¿Cuál de todos es?
JUDAS: El que yo bese en la mejilla es el (se adelanta, va asía Jesús y le dice) buenas
noches maestro (dándole un beso en la mejilla).
JESUS: Amigo ¿A qué vienes, con un beso entregas al hijo del hombre?
PEDRO: (Saca la espada corta a Malco una oreja Jesús inclinándose le recoge y le hace el
ademan de que se la pone y dice a Pedro).
JESUS: Pedro vuelve la espada en un sitio, que bien sabes que al que yerro mata a yerro
muere. (¿A quién buscáis?)
SACERDOTES: A Jesús de Nazaret.
JESUS: Yo soy (los soldados caen por tierra)
JESUS: Levantaos os he preguntado a quien buscan.
SACERDOTES: A Jesús de Nazaret.
JESUS: Ya os he dicho que yo soy, haced de mi lo que quieran más a estos déjalos no los
toquéis.
Los apóstoles dejan a Jesús y los soldados lo toman y se lo llevan.
VIERNES SANTO
PUEBLO: Que salga Pilatos que salga el gobernador que salga Pilatos.
SACERDOTES: Juez romano el pueblo pide justicia a la espera de ti porque tú tienes el
derecho de la vida y la muerte sobre los súbditos del lustre emperador.
PILATOS: Pueblo de Israel ¿Qué queréis de mí?
SACERDOTES: Crucifícale al Gólgota, la cruz para el nazareno.
PILATOS: ¿De qué acusáis a este hombre?
SACERDOTES: Si no fuera malhechor, no te lo hubiésemos traído.
PUEBLO: Crucifícale al nazareno…. Crucifícale.
PILATOS: Juzgadle vosotros. Según vuestras leyes.
SACERDOTES: A nosotros no nos es lisito quitar la vida a nadie.
PILATOS: ¿Eres tú el rey de los judíos?
JESUS: Dices eso por ti o te lo han dicho otros de mí.
PILATOS: Soy judío: tu pueblo y los pontífices te han puesto en mis manos ¿Qué has
hecho?
JESUS: Mi reino no es de este mundo, si mi reino fuera de este mundo mis ministros sin
duda apelarían para que no fuera yo entregado a los judíos.
PILATOS: ¿Tú eres rey?
JESUS: Tú lo has dicho yo soy rey yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo
para dar testimonio de la verdad.
PILATOS: ¿Y qué es la verdad? (se levanta y dirigiéndose asía el público)
PILATOS: No hay culpa alguna en este hombre que me habéis presentado como
perturbador del pueblo le e interrogado delante de vosotros y no hay culpa alguna de lo
que acusáis para merecer la muerte lo pondré en libertad después de mandarlo azotar.
(Vallan azotarlo)…. (Despojándolo de sus vestiduras).
SOLDADO 1: Salve o rey de los judíos (le coloca la corona).
SOLDADO 2: Salve o rey de los judíos (le coloca el cetro).
PILATOS: ¡He aquí al hombre! Le traigo fuera para que sepáis que no hay delito alguno en
él. Mirarle pueblo de Israel. Hasta la figura de hombre ha perdido despreciable, bastante
castigo a merecido por sus supuestas culpas. ¿Qué os importa que viva o muera después
de ser castigado?
PUEBLO: No queremos verle entre nosotros crucifícale, crucifícale.
PILATOS: ¿he de crucificar a vuestro rey?
SACERDOTES: No tenemos más rey que al cesar.
PUEBLO: Crucifícale, crucifícale, crucifícale.
PILATOS: Defiéndete ya oyes lo que dicen de ti. (Dirigiéndose al pueblo) judíos….e
interrogado por tercera vez a Jesús y mi conciencia me dice que es inocente o a lo menos
para merecer la muerte. Entre vosotros existe la costumbre de soltar a un criminal en
estos días ¿A quién queréis que os suelte a Jesús de Nazaret o a Barrabas.
SACERDOTES: Haz morir a Jesús y suelta a Barrabas.
PUEBLO: Barrabas, Barrabas, Barrabas.
PILATOS: Que la sangre del inocente caiga como plomo ardiente sobre la conciencia de
acecino, tomo al cielo como testigo que soy inocente de sangre de este justo y que la
cólera del cielo caiga sobre sus verdugos. Vayan ustedes y Crucifíquenlo…….