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Paso 1 Domingo III T.P. (B) : Oración Preparatoria

El texto reflexiona sobre el encuentro de Jesús resucitado con sus discípulos, destacando la importancia de reconocerlo en la Eucaristía y en la vida diaria. Se invita a meditar sobre cómo la fe se manifiesta en la vida y cómo superar los miedos para experimentar la alegría pascual. Además, se enfatiza el papel fundamental de la Sagrada Escritura en la comprensión de la fe y la misión de los creyentes.

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Paso 1 Domingo III T.P. (B) : Oración Preparatoria

El texto reflexiona sobre el encuentro de Jesús resucitado con sus discípulos, destacando la importancia de reconocerlo en la Eucaristía y en la vida diaria. Se invita a meditar sobre cómo la fe se manifiesta en la vida y cómo superar los miedos para experimentar la alegría pascual. Además, se enfatiza el papel fundamental de la Sagrada Escritura en la comprensión de la fe y la misión de los creyentes.

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Una ayuda para tu oración Zure HITZA,nire bizitza

P a s o 1 L e c t i o Domingo III T.P.(B)

¿Qué dice el texto? Atiende todos los detalles posibles. Fíjate en los verbos “ver”,
“abrir la mente”, “comprender”, “ser testigo” y también en las importantes expresio- Oración preparatoria
nes en boca de Jesús “paz a vosotros”, “soy yo mismo”.
Jesús, Señor resucitado, tú saliste al paso a los discípulos que caminaban cie-
gos y faltos de toda esperanza:
P a s o 2 M e d i t a t i o
- háblanos como a ellos en el caminar de nuestra vida,
¿Qué me dice Dios a través del texto? Atiende a tu interior… ¿En qué acontecimien- - ábrenos los ojos y el corazón para reconocerte en tu Palabra y en las Escri-
tos y encuentros se plasman y hacen realidad mis palabras de fe? ¿En qué se ma- turas,
nifiesta la “alegría pascual” en mi vida? ¿Qué miedos me paralizan aún? ¿Hasta - llénanos de asombro y gozo cada vez que nos permites reconocerte junto a
nosotros, cuando nos reunimos para celebrar tu recuerdo en la Eucaristía.
qué punto nuestras eucaristías son verdadero reconocimiento de Jesús, de su pro-
Tú que vives y reinas con el Padre por los siglos de los siglos.
yecto y de sus exigencias?
AMEN

P a s o 3 O r a t i o Evangelio — Lc 24,35-48

¿Qué le dices a Dios gracias a este texto? Me pongo ante el Señor con mi verdad «35Y ellos contaron lo que había pasado por el camino y cómo le habían conocido
desnuda. ¿Qué digo ante Él mismo, ahora resucitado? Puedes pedirle sabiduría y al partir el pan.
Espíritu para que Él siempre sea el criterio para acercarte a toda realidad, que 36
Mientras hablaban de estas cosas, se presentó en medio de ellos y les dice: “Paz
transforme tu corazón y abra tu mente.
a vosotros”. 37Asustados y llenos de miedo, les parecía ver un espíritu.

38
Y él les dijo: “¿Por qué estáis turbados y por qué suben a vuestro corazón vacila-
P a s o 4 A c t i o ciones? 39Ved mis manos y mis pies: soy yo mismo. Palpadme y ved: un espíritu no
tiene carne ni huesos, como veis que tengo yo”. 40Y, diciendo esto, les mostró las
¿A qué te compromete el texto? ¿Qué dimensión de mi vida puedo cambiar? ¿Qué
hacer en concreto, por poco que sea, para abrir los ojos y ver a Jesús en la euca- manos y los pies.
ristía, en su vivencia litúrgica y en el cada día? ¡Algo que esté en mi mano de modo
realista!
Pero como aún no creían por la alegría y estaban estupefactos, les dijo: “¿Tenéis
41

aquí algo para comer?”. 42Y ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. 43Y, tomán-
dolo, lo comió delante de ellos.
44
Y les dijo: “Éstas son mis palabras, que os dije cuando aún estaba con vosotros: discípulos (vv. 38-40); c) la demostración del ser de Jesús, que come como una
Es preciso que se cumpla todo lo escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en persona de “carne y hueso” (vv. 41-43). Insistencias: el paso del miedo a la alegría;
los Salmos sobre mí”. el ver y mostrar; la identidad de Jesús. La segunda parte de la perícopa (vv. 44-49)
también tiene una estructura tripartita: a) la profecía de la Sagrada Escritura cum-
plida en Jesús (v. 44); b) Jesús abre la mente de los discípulos para que compren-
Entonces abrió su mente para que comprendieran las Escrituras.
45
dan la Escritura (v. 45); c) nueva referencia a la Escritura y anuncio de la misión,
implicando a los discípulos (vv. 46-49). Insistencias: lo ocurrido con Jesús tenía
que ocurrir pues así lo habían profetizado las Sagradas Escrituras; el don de la
Y les dijo: “Así está escrito: que el Cristo debía padecer y resucitar de entre los
46 comprensión; el encargo de la misión universal a los discípulos.
muertos al tercer día, 47y que se proclamaría en su nombre la conversión para per-
dón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén. 48Vosotros Elementos a destacar
sois testigos de esto”. [49Mirad que yo envío sobre vosotros la promesa de mi Pa-
.- Los discípulos reconocen a Jesús al partir el pan. La palabra (lo que Jesús les
dre. Y vosotros permaneced en la ciudad hasta que seáis revestidos de una fuerza
explicaba por el camino de Emaús) es por sí misma insuficiente si no conduce al
de lo alto”]»..
acontecimiento, al sacramento. ¿Nuestras palabras de fe se plasman en “aconte-
¡PALABRA DEL SEÑOR! cimientos”, en hechos que permiten el encuentro comunitario con Jesús? ¿Hasta
qué punto nuestras eucaristías son verdadero reconocimiento de Jesús, de su pro-
yecto y de sus exigencias?
C o n t e x t o .- El miedo, el susto, la turbación impiden reconocer a Jesús, que trae la paz y la
alegría a nuestro interior. El proceso para dejar atrás los miedos y experimentar el
Después del encuentro de Jesús resucitado con dos discípulos camino de Emaús,
gozo pasa por Jesús. Nuestra vida espiritual tiene que estar profundamente cen-
perícopa a la que pertenece el primer versículo de nuestro evangelio (Lc 24,13-35)
trada y radicada en Él. ¿Dónde “vemos” y “palpamos” a Jesús? ¿En qué se mani-
viene este encuentro de Jesús, esta vez con todo el grupo de discípulos. En este
fiesta la “alegría pascual” en nuestra vida? ¿Qué miedos nos paralizan aún?
encuentro, primero se nos ofrece la confirmación de la identidad de Jesús (cf. “Soy
yo mismo”, v. 39) y después la misión de los discípulos (cf. la misión universal en .- El papel de la Sagrada Escritura, de la Biblia, es fundamental en la vida de todo
el v. 47). Tras este encuentro con el resucitado, al evangelio solo le queda la es- creyente y de la comunidad. Para conocerla y aprovechar su alimento espiritual es
cena de la ascensión (24,50-53). necesario que Jesús nos “abra” la mente: Jesús es el criterio para poder interpre-
tar y comprender la Biblia. ¿Qué papel juega en nuestra vida de creyentes? ¿Nos
T e x t o dejamos acompañar y alimentar por ella?

El evangelio de hoy nos propone el v. 35, que pertenece a la perícopa anterior, pero,
en cambio, no recoge el v. 49, con el que termina la unidad textual; sin embargo,
lo ponemos en el texto entre corchetes. La perícopa (vv. 36-49) se divide en dos
unidades. La primera (vv. 36-43), centrada en la identidad del que se aparece a los
discípulos, de Jesús, tiene tres momentos: a) la aparición de Jesús, que asusta a
los discípulos (vv. 36-37); b) la presentación de Jesús, centrada en el ver de los

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