La cultura maya fue una civilización mesoamericana que se desarrolló en lo que
actualmente comprenden los territorios de Guatemala y México (en la península de
Yucatán, Chiapas y Tabasco) principalmente, así como en Belice, y la parte
occidental de Honduras y El Salvador (Correspondiendo a los departamentos
repectivos de Honduras los de Copán, Cortés, Santa Bárbara, Ocotepeque y Lempira y
El Salvador los de Santa Ana, Sonsonante y Ahuachapán) abarcando más de 300 000
km².[1] Destacó a lo largo de más de dos milenios en numerosos aspectos
socioculturales como su escritura, uno de los pocos sistemas de escritura
plenamente desarrollados del continente americano precolombino, su arte, la
arquitectura, su mitología y sus notables sistemas de numeración, así como en
astronomía y matemáticas.
Durante el periodo formativo, antes de 2000 a. C., se inició el desarrollo de la
agricultura y la población se hizo sedentaria estableciéndose en las primeras
aldeas. Posteriormente se construyó la primera ciudad maya en el actual estado de
Tabasco, que recibió el nombre de Aguada Fénix, la cual se ha convertido en la
ciudad más antigua y grande descubierta, ya que los estudios de radiocarbono
indican que esta ciudad maya fue construida en el año 1000 a. C., colocándola antes
de Ceibal y Cuello; en el período Preclásico (c. 2000 a. C. hasta 250 d. C.) se
desarrollaron las primeras sociedades complejas y se cultivaron los alimentos
básicos de la dieta maya: el maíz, el frijol, la calabaza y el chile. Alrededor de
500 a. C. estas ciudades poseían una arquitectura monumental, incluyendo grandes
templos con fachadas de estuco. La escritura glífica se utilizó desde el siglo iii
a. C. En el preclásico tardío se desarrollaron grandes ciudades en la Cuenca del
Petén, y Kaminaljuyú alcanzó prominencia en el altiplano guatemalteco. Desde
alrededor de 250 d. C., el período clásico se define en gran medida por el
levantamiento de monumentos esculpidos empleando las fechas de Cuenta Larga. En
este período se desarrolló un gran número de ciudades-Estado vinculadas entre sí
por una compleja red de comercio. En las tierras bajas mayas surgieron dos grandes
poderes rivales, Tikal y Calakmul. Se vio también la intervención extranjera en la
política dinástica maya de la ciudad de Teotihuacán del centro de México. En el
siglo ix, se produjo un colapso político general en la región central maya, que
originó guerras internas, el abandono de las ciudades, y un desplazamiento
poblacional hacia el norte. Durante el período Posclásico surgió Chichén Itzá en el
norte, y se produjo la expansión del reino quiché en el altiplano de Guatemala. En
el siglo xvi el Imperio español conquistó la región mesoamericana, y tras una larga
serie de campañas militares la última ciudad maya cayó en 1697.
El poder político durante el periodo clásico se centró en el concepto del «rey
divino», que actuaba como mediador entre los mortales y el ámbito sobrenatural. La
monarquía era usualmente hereditaria y patrilineal y el poder pasaba al hijo mayor,
aunque en más de un caso mujeres ostentaron el poder como regentes de sus hijos
menores de edad o por derecho propio. La política maya estaba dominada por un
sistema de patrocinio, aunque la exacta composición política de un reino variaba de
una ciudad-Estado a otra. Generalmente cada aldea tenía un líder tribal, que
respondía a un señor regional (Ajaw) supereditado por un señor divino (Kuhul Ajaw)
y en algunos casos como el de Tikal, había un gobernante superior (rey de reyes)
denominado Kalomté. Hacia el Clásico Tardío, la aristocracia había aumentado
considerablemente y se había reducido el poder exclusivo del rey divino.
La civilización maya desarrolló formas de arte sofisticadas utilizando tanto
materiales perecederos como durables, incluyendo: madera, jade, obsidiana,
cerámica, monumentos de piedra tallada, estucos y murales finamente pintados.
En las ciudades mayas el centro de la ciudad era ocupado por complejos ceremoniales
y administrativos, rodeado por una irregular expansión de barrios residenciales. A
menudo las diferentes partes de una ciudad eran conectadas por calzadas. La
arquitectura principal de la ciudad se componía de: palacios, templos piramidales,
juegos de pelota ceremoniales y estructuras alineadas para la observación
astronómica. Sin embargo, las casas tradicionales, son chozas de madera y barro.[2]
Los mayas grabaron su historia y conocimiento ritual en libros en forma de biombo,
de los que solo permanecieron tres ejemplares con incuestionable autenticidad.
También existe un gran número de ejemplos de inscripciones mayas en las estelas y
la cerámica. Los mayas desarrollaron una compleja serie de calendarios rituales
entrelazados, emplearon la matemática y fueron uno de los primeros pueblos en
utilizar el cero explícito en el mundo. No obstante, ese cero no tenía carácter
operatorio, ya que los astrónomos mayas lo descubrieron debido a su obsesión por
contabilizar el tiempo y, para ellos, significaba ausencia.[3]
Mesoamérica
Artículo principal: Mesoamérica
La región maya en Mesoamérica.
La cultura maya se desarrolló dentro del área cultural mesoamericana, una región
que se extiende desde el centro de México hacia el sur en América Central.[4]
Mesoamérica fue una de las seis cunas de la civilización en el mundo.[5] El área
mesoamericana dio origen a un desarrollo cultural que incluía la formación de
sociedades complejas, la agricultura, las ciudades, la arquitectura monumental, la
escritura y los sistemas calendáricos.[6] El conjunto de rasgos compartidos por las
culturas mesoamericanas también incluyó conocimientos astronómicos y una
cosmovisión que ve el mundo como estructurado en cuatro divisiones alineadas con
los puntos cardinales, cada una con diferentes atributos, así como una división
vertical del mundo en el reino celestial, la tierra y el inframundo.
Por el año 6000 a. C., los primeros habitantes de Mesoamérica estaban
experimentando con la domesticación de las plantas, un proceso que dio lugar a la
creación de sociedades agrícolas sedentarias.[7] Aunque la diversidad climática
permitió una amplia variación en los cultivos disponibles, en todas las regiones de
Mesoamérica se cultivaron los cultivos de base, siendo el maíz, frijoles y
calabazas.[8] Todas las culturas mesoamericanas utilizaron la tecnología de la Edad
de Piedra; después de 1000 d. C. se trabajó también el cobre, la plata y el oro.
Mesoamérica carecía de animales de tiro, no utilizaba la rueda, y poseía pocos
animales domésticos; el principal medio de transporte era a pie o en canoa.[9] Los
mesoamericanos vieron el mundo como hostil y regido por deidades impredecibles. El
juego ritual de pelota mesoamericano fue ampliamente practicado.[10] Mesoamérica
tiene una gran diversidad lingüística, aunque la mayoría de idiomas pertenece a un
pequeño número de familias lingüísticas —las principales familias lingüísticas son
las lenguas mayenses, mixezoqueanas, otomangues y uto-aztecas—; también existe un
número de familias lingüísticas más pequeñas y aisladas. El área lingüística
mesoamericana comparte una serie de características importantes, incluyendo el uso
generalizado de palabras compartidas, y un sistema numérico vigesimal.[11]
El territorio de los mayas[12] y los mayas mantuvieron una relación dinámica con
las culturas vecinas, incluyendo los olmecas, los mixtecos, los de Teotihuacan, los
aztecas, y otros.[13] Durante el periodo Clásico Temprano, las ciudades mayas de
Tikal y Kaminaljuyú fueron focos claves en una red que se extendía más allá del
área maya, en el altiplano del centro de México.[14] En esta misma época hubo una
fuerte presencia maya en el recinto de Tetitla en Teotihuacán.[15] Siglos más
tarde, en el siglo ix, los murales en Cacaxtla, otro sitio en el altiplano del
centro de México, también fueron pintados en estilo maya.[16] Esto puede haber sido
un esfuerzo por alinearse con la aún poderosa región maya, tras el colapso de
Teotihuacán y la consiguiente fragmentación política en las tierras altas de
México,[17] o un intento de expresar algún origen maya lejano por parte de los
habitantes.[18] La ciudad maya de Chichén Itzá y la lejana capital tolteca de
Tollan mantuvieron vínculos estrechos por el resto de sus días.[19]
Ubicación geográfica
Extensión territorial máxima de la civilización maya.
La civilización maya ocupó un extenso territorio que incluía el sureste de México y
el norte de América Central; abarcó toda la península de Yucatán, la totalidad de
Guatemala y Belice, así como la porción occidental de Honduras y El Salvador.[20]
La mayor parte de la península se compone de una vasta planicie con pocas colinas o
montañas y una zona costera generalmente baja.[21]
La región del Petén se compone de una llanura baja de piedra caliza, cubierta de
bosque;[22] una serie de catorce lagos atraviesa la cuenca de drenaje central del
Petén.[23] En el sur, la llanura sube gradualmente hacia el altiplano de Guatemala.
[24] Una selva densa cubre el norte de Petén y Belice, la mayor parte de Quintana
Roo, el sur de Campeche y una parte del sur del estado de Yucatán. Más hacia el
norte, la vegetación se convierte en bosque bajo compuesto de matorrales densos.
[25]
La zona del litoral de Soconusco se encuentra al sur de la sierra Madre de Chiapas,
[26] y se compone de una estrecha llanura costera y las estribaciones de la sierra
Madre.[27] El altiplano maya se extiende desde el este de Chiapas hasta en
Guatemala, y alcanza su máxima altitud en la sierra de los Cuchumatanes. Los
principales centros de población precolombino del altiplano se encuentran en los
valles mayores, como el valle de Guatemala y Quetzaltenango en el altiplano del
sur, dominado por un cinturón de conos volcánicos que corre paralela a la costa del
Pacífico. El altiplano se extiende hacia el norte en Verapaz, y desciende
gradualmente hacia el este.[28]
Historia
Antecedentes
Artículo principal: Historia maya
La historia de la civilización maya se divide en tres períodos principales: el
Preclásico, Clásico y Posclásico;[29] estos fueron precedidos por el Período
Arcaico, en el que se establecieron los primeros asentamientos humanos y se dio
inicio al desarrollo de la agricultura.[30] Los estudios modernos consideran estos
períodos como divisiones arbitrarias de la cronología maya, en lugar de ser
indicativos de la evolución cultural de los mayas o de su decadencia.[31]
Dependiendo del autor, las definiciones de las fechas de inicio y fin de los
periodos pueden variar hasta un siglo.[32]
Cronología maya[33]
Período División Fechas
Arcaico 8000-2000 a. C.[34]
Preclásico Preclásico Temprano 2000-1000 a. C.
Preclásico Medio Preclásico Medio Temprano 1000-600 a. C.
Preclásico Medio Tardío 600-350 a. C.
Preclásico Tardío Preclásico Tardío Temprano 350-1 a. C.
Preclásico Tardío Tardío 1 a. C.-159 d. C.
Preclásico Terminal 159-250 d. C.
Clásico Clásico Temprano 250-550 d. C.
Clásico Tardío 550-830 d. C.
Clásico Terminal 830-950 d. C.
Posclásico Posclásico Temprano 950-1200 d. C.
Posclásico Tardío 1200-1539 d. C.
Periodo de contacto/Conquista española 1511-1697 d. C.[35]
Véase también: Mayas de Tabasco
Preclásico (c. 2000 a. C.-250 d. C.)
El Mirador (Maya)
El Mirador
El Mirador
Takalik Abaj
Takalik Abaj
Kaminaljuyu
Kaminaljuyu
Nakbé
Nakbé
Chiapa de Corzo
Chiapa de Corzo
Tonalá
Tonalá
El Trapiche
El Trapiche
El Bellote
El Bellote
Dzibilchaltún
Dzibilchaltún
Aguada Fénix
Aguada Fénix
Principales sitios arqueológicos del período preclásico
Kaminaljuyu en el altiplano, y El Mirador en las tierras bajas, eran ciudades
importantes del Preclásico Tardío.
Los mayas desarrollaron su primera civilización en el período Preclásico.[36] La
ocupación maya de Aguada Fénix en México ha sido fechada en el 1,000 a. C.
colocándola como la ciudad maya más antigua, y marca el paso de la civilización
maya del nomadismo a un estilo de vida sedentario, y el inicio de la construcción
de las ciudades-estado mayas;[37] Ceibal en Guatemala data del 950 a. C. y Cuello,
Belice, ha sido fechada alrededor de 900 a. C.[38]
Los asentamientos se establecieron alrededor de 800 a. C. en la región del
Soconusco en la costa del Pacífico, y los mayas ya cultivaban cultivos básicos como
maíz, frijol, calabaza y chile.[39] Este período se caracterizó por la existencia
de comunidades sedentarias y la introducción de la cerámica y figurillas de barro
cocido.[40]
Durante el Preclásico Medio, los pequeños asentamientos comenzaron a crecer y se
convirtieron en ciudades.[41] Nakbé, ubicado en el departamento de Petén,
Guatemala, fue la ciudad más antigua documentada en las tierras bajas maya.[42] Las
estructuras arquitectónicas más grandes de Nakbé han sido datados en torno a 750 a.
C.[41] Las tierras bajas del norte de Yucatán fueron ampliamente pobladas hacia el
Preclásico Medio.[43] Alrededor de 400 a. C., los primeros gobernantes mayas
levantaban estelas.[44] Una escritura desarrollada ya estaba siendo utilizado en el
Petén hacia el siglo iii a. C.[45] En el Preclásico Tardío, la enorme ciudad de El
Mirador creció hasta alcanzar un extensión de aproximadamente 16 km².[46] Aunque no
tan grande como El Mirador, Tikal ya era una ciudad importante en torno a 350 a. C.
[47]
En las tierras altas, Kaminaljuyú emergió como uno de los principales centros del
Preclásico Tardío.[48] Takalik Abaj y Chocolá eran dos de las ciudades más
importantes de la llanura costera del Pacífico,[49] y Komchén creció hasta
convertirse en un sitio importante en el norte de Yucatán.[50] El florecimiento
cultural del Preclásico Tardío experimentó un colapso en el siglo i d. C., y muchas
de las grandes ciudades mayas de esta época fueron abandonados; se desconoce la
causa de este colapso.[51]
Clásico (c. 250-900 d. C.)
Quiriguá (Maya)
Quiriguá
Quiriguá
Tikal/Uaxactún
Tikal/Uaxactún
Calakmul
Calakmul
Piedras Negras/ Yaxchilán
Piedras Negras/
Yaxchilán
Aguateca
Aguateca
Palenque
Palenque
Cobá
Cobá
Comalcalco
Comalcalco
Copán
Copán
Principales sitios arqueológicos del período clásico
La estela D de Quiriguá tiene una representación del rey K'ak' Tiliw Chan Yopaat.
[52]
El período Clásico se define en gran medida como el período en que los mayas de las
tierras bajas levantaron monumentos fechados, utilizando el calendario de la Cuenta
larga.[53] Este período marcó el apogeo de la construcción a gran escala y del
urbanismo, la realización de inscripciones monumentales, y mostró un desarrollo
intelectual y artístico significativo, sobre todo en las tierras bajas del sur.[53]
El panorama político del período Clásico maya, caracterizado por múltiples
ciudades-Estado involucradas en una compleja red de alianzas y enemistades, ha sido
comparado con el de Italia durante el Renacimiento o Grecia clásica.[54] Las
ciudades mayores tenían una población de 50 000 a 120 000 habitantes y estaban
conectadas por redes de ciudades subsidiarias.[55]
Durante el Clásico Temprano, las ciudades de la región maya fueron influenciadas
por la gran metrópoli de Teotihuacán en el lejano Valle de México.[56] En el año
378, Teotihuacán intervino decisivamente en Tikal y otras ciudades cercanas, impuso
su gobernante e instaló una nueva dinastía que podía contar con su respaldo.[57]
Esta intervención fue dirigida por Siyaj Kʼakʼ («Nacido del Fuego»), que llegó a
Tikal a principios de 378 d. C. El entonces rey de Tikal, Chak Tok Ich'aak I, murió
el mismo día, lo que sugiere una violenta toma del poder.[58] Un año más tarde,
Siyaj K'ak' supervisó la instalación de un nuevo rey, Yax Nuun Ahiin I.[59] La
instalación de la nueva dinastía dio lugar a un periodo de dominio político en la
que Tikal se convirtió en la ciudad más poderosa de las tierras bajas centrales.
[59]
Calakmul fue una de las más importantes ciudades del período Clásico.
El gran rival de Tikal era Calakmul, otra poderosa ciudad en la cuenca del Petén.
[60] Tanto Tikal como Calakmul desarrollaron extensos sistemas de aliados y
vasallos; ciudades menores que entraron en una de estas redes, ganaron prestigio
por su asociación con la ciudad de nivel superior y mantuvieron relaciones
pacíficas con los demás miembros de la misma red.[61] Tikal y Calakmul dirigieron
sus redes de aliados el uno contra el otro; en varios momentos durante el periodo
Clásico, uno u otro de estos poderes ganaría una victoria estratégica sobre su gran
rival, lo que resultó en los respectivos períodos de florecimiento y decadencia.
[62]
El Tazumal también fue un sitio importante de la cultura maya, en especial a la de
El Salvador.
En 629, B'alaj Chan K'awiil, hijo del rey K'inich Muwaan Jol II, fue enviado a
fundar una nueva ciudad en Dos Pilas, en la región del Petexbatún, al parecer como
un puesto de avanzada para extender el poder de Tikal fuera del alcance de
Calakmul.[63] Durante las siguientes dos décadas luchó lealmente con su hermano y
señor de Tikal. En 648 d. C., el rey Yuknoom Ch'een II de Calakmul capturó a Balaj
Chan K’awiil. Yuknoom Ch'een II luego reinstaló a Balaj Chan K'awiil en el trono de
Dos Pilas como su propio vasallo.[64] Desde entonces sirvió como un aliado leal de
Calakmul.[65]
Comalcalco fue una importante ciudad comercial del período Clásico, cuyos edificios
fueron construidos con ladrillos.
En el sureste de la región maya, Copán era la ciudad más importante.[60] Su
dinastía del período Clásico fue fundada en 426 por K'inich Yax K'uk' Mo'. El nuevo
rey tenía vínculos fuertes con el centro de Petén y Teotihuacán.[66] Copán alcanzó
el apogeo de su desarrollo cultural y artístico durante el gobierno de Uaxaclajuun
Ub'aah K'awiil, quien reinó desde 695 hasta 738.[67] Su reinado terminó de forma
catastrófica cuando fue capturado por su vasallo, el rey K'ak' Tiliw Chan Yopaat de
Quiriguá.[68] El rey capturado de Copán fue llevado a Quiriguá donde fue decapitado
en un ritual público.[69] Es probable que este golpe de Estado fuese apoyado por
Calakmul con el fin de debilitar a un poderoso aliado de Tikal.[70]
Palenque y Piedras Negras fueron las ciudades más poderosas de la cuenca del
Usumacinta.[60] En las tierras altas, Kaminaljuyú, en el valle de Guatemala, ya era
una ciudad en expansión hacia 300 d. C.[71] En el norte del área maya, la ciudad
más importante era Cobá,[72] mientras que en el occidente, en la planicie
tabasqueña, la ciudad más importante fue Comalcalco, fundada en el 700 a. C. y
cuyos edificios fueron construidos de ladrillo cocido, pegados con una mezcla de
concha de ostión cocida, ante la carencia de piedras en la región.[73] Comalcalco
fue un importante centro comercial[74] y de cultivo de cacao, cuya semilla era
considerada como moneda en la cultura maya y en Mesoamérica, y que fue sometida por
Tortuguero en el 649 d. C. después de una sangrienta guerra.[75]
Colapso maya del periodo Clásico
Artículo principal: Colapso maya
Chichén Itzá era la ciudad más importante en el norte de la región maya. En vista
se muestra el edificio del Caracol, probablemente un observatorio astronómico,
construido alrededor del año 900.
Durante el siglo iv, el centro de la región maya experimentó un gran colapso
político, marcado por el abandono de las ciudades, el fin de las dinastías y un
desplazamiento del foco de actividades hacia el norte.[56] No existe una teoría
universalmente aceptada que explique este colapso, pero es probable que fuese el
resultado de una combinación de causas, incluyendo la endémica guerra interna, la
sobrepoblación que resultó en una grave degradación del medio ambiente y la sequía.
[76] Durante este período, conocido como el Clásico Terminal, las ciudades del
norte de Chichén Itzá y Uxmal mostraron un incremento de actividad.[56] Las
principales ciudades en el norte de la Península de Yucatán continuaron siendo
habitadas durante mucho tiempo después de que las ciudades de las tierras bajas del
sur dejaran de levantar monumentos.[77]
La organización social maya del periodo Clásico se basaba en la autoridad ritual
del gobernante, en lugar de un control central del comercio y distribución de
alimentos. Este modelo de gobernación no estaba bien estructurado para responder a
cambios fundamentales, ya que la libertad de acción del gobernante se limitaba a
respuestas tradicionales. Los gobernantes reaccionaron, en una forma culturalmente
delimitada, con la intensificación de actividades tales como la construcción, los
rituales y la guerra. Esto fue contraproducente y solo sirvió para exacerbar los
problemas sistémicos.[78] Esto dio como resultado el colapso de este sistema de
gobernación durante los siglos ix y x. En el norte de Yucatán, el reinado
individual fue reemplazado por un consejo de gobierno conformado a partir de los
linajes de la élite. En el sur de Yucatán y el centro de Petén, por lo general, los
reinos declinaron; en el occidente de Petén y algunas otras áreas, los cambios
fueron catastróficos y dieron lugar a una rápida despoblación de las ciudades.[79]
Grandes extensiones de la zona maya central quedaron casi abandonadas dentro de un
par de generaciones.[80] Las ciudades más grandes tenían poblaciones de 50 000 a
120 000 habitantes y estaban vinculadas a redes de sitios subsidiarios. Por lo
general, tanto las ciudades capitales como sus centros secundarios fueron
abandonados en un plazo de 50 a 100 años.[55] Una por una, muchas de las otrora
grandes ciudades dejaron de esculpir monumentos fechados y, finalmente, fueron
abandonadas; la última fecha de Cuenta Larga fue inscrita en Toniná en el año 909.
Ya no se levantaron estelas, y otros ocupantes se instalaron en los palacios reales
abandonados. Las rutas comerciales en Mesoamérica cambiaron y no incluyeron al
Petén.[81]
Posclásico (c. 950-1540 d. C.)
Bacalar (Maya)
Bacalar
Bacalar
Chichen Itzá
Chichen Itzá
Chactemal
Chactemal
Mayapán
Mayapán
Uxmal
Uxmal
Tayasal
Tayasal
Polé/ Cozumel
Polé/
Cozumel
Potonchán
Potonchán
Principales sitios arqueológicos del período posclásico
Zaculeu era la capital posclásica del reino mam en las tierras altas de Guatemala.
[82]
Después del abandono de las principales ciudades del período Clásico, una
significativa, aunque mucho más reducida, presencia maya permaneció en el periodo
Posclásico, concentrándose sobre todo cerca de las fuentes de agua permanentes.[83]
A diferencia de los ciclos de contracción anteriores en la región maya, las tierras
abandonadas no fueron rápidamente reasentadas durante el Posclásico.[55] El centro
de actividad se trasladó a las tierras bajas del norte y las tierras altas mayas;
es posible que esto haya coincidido con la migración desde las tierras bajas del
sur, ya que muchos grupos del Posclásico maya tenían mitos sobre migraciones.[84]
Chichén Itzá y sus vecinos Puuc declinaron drásticamente en el siglo xi, lo que
puede representar el episodio final del período del colapso clásico. Después de la
caída de Chichén Itzá, la región maya carecía de un poder dominante hasta el
surgimiento de la ciudad de Mayapán en el siglo xii. Nuevas ciudades surgieron
cerca de las costas del Caribe y del golfo de México como Potonchán, y se formaron
nuevas redes comerciales.[85]
El período Posclásico estaba marcado por una serie de cambios que permite
distinguir sus ciudades de las del periodo Clásico anterior.[86] La otra gran
ciudad de Kaminaljuyú en el valle de Guatemala fue abandonada después de un periodo
de ocupación continua que se extendió por casi dos mil años.[87] Este fue
sintomático de los cambios que estaban barriendo a través de las tierras altas y la
llanura de la costa del Pacífico, en los cuales las ciudades situadas en terrenos
expuestos fueron reubicadas, al parecer debido a una proliferación de la guerra.
Las ciudades pasaron a ocupar lugares ubicados en cumbres, rodeados de profundos
barrancos que facilitaron su defensa, y a veces con defensas compuestas de zanjas y
paredes para complementar la protección proporcionada por el terreno.[87] Una de
las ciudades más importantes de las tierras altas de Guatemala en esta época era
Q'umarkaj, la capital del beligerante reino quiché.[86] Por lo general los Estados
mayas del Posclásico, desde Yucatán hasta las tierras altas de Guatemala, fueron
organizados bajo una forma de gobierno conjunto o consejo de gobierno. Sin embargo,
en la práctica uno de los miembros del consejo podría actuar como gobernante
supremo, con los demás miembros sirviéndole como asesores.[88]
Mayapán era una ciudad posclásica importante en el norte de la península de
Yucatán.
Mayapán fue abandonado alrededor del año 1448, tras un período de turbulencia
política, social y ambiental que, en muchos aspectos, hizo eco del colapso del
periodo Clásico en la región maya del sur. El abandono de la ciudad fue seguido por
un período prolongado de guerra en la península de Yucatán, que solo terminó poco
antes del contacto con los españoles en 1511. Incluso sin una capital regional
dominante, los primeros exploradores españoles relataron sobre ciudades costeras
ricas y mercados florecientes.[85] Durante el Posclásico Tardío, la península de
Yucatán estaba dividida en varias provincias independientes que compartían una
cultura común, pero variaban en su organización sociopolítica interna.[89] En
vísperas de la conquista española, varios poderosos estados mayas dominaron las
tierras altas de Guatemala.[90] Los quichés habían forjado un pequeño imperio que
cubría una gran parte del altiplano occidental de Guatemala y la llanura costera
del Pacífico. Sin embargo, en las décadas anteriores a la conquista española, el
reino kaqchikel había estado erosionando el reino quiché.[91]
Periodo de contacto y conquista española (1511-1697 d. C.)
Artículos principales: Conquista española de los mayas, Chiapas, Guatemala, Petén y
Yucatán.
Véanse también: Conquista de México, Conquista de Tabasco y Colonización española
de América.
Una página del Lienzo de Tlaxcala que muestra la conquista de Iximché, conocido
como Cuahtemallan en náhuatl.
En 1517, una carabela española naufragó en el Caribe, y alrededor de una docena de
sobrevivientes tocaron tierra en la costa de Yucatán. Fueron capturados por un
señor maya, y la mayoría fueron sacrificados, aunque dos lograron escapar. Desde
1517 hasta 1519, tres expediciones españolas independientes exploraron las costas
de Yucatán, y Tabasco, en este último en 1519 entablaron una serie de combates con
los habitantes mayas,[92] Destacando la Batalla de Centla contra los mayas
chontales de Potonchán, que fue la primera gran batalla de los españoles en lo que
más tarde sería la Nueva España.
Tras las caída de la capital azteca, Tenochtitlán, en 1521, Hernán Cortés mandó a
Pedro de Alvarado a Guatemala con una caballería de 180 hombres montados, una
infantería de 300 soldados, 4 cañones y miles de guerreros aliados del centro de
México;[93] llegaron en Soconusco en 1523.[94] Alvarado conquistó la capital del
reino quiché, Q'umarkaj, en 1524.[95] Poco después, los españoles fueron invitados
como aliados en Iximché, la ciudad capital del reino kaqchikel.[96] Las buenas
relaciones no duraron debido a las excesivas demandas tributarias en oro de parte
de los españoles, y la ciudad fue abandonada unos meses más tarde.[97] Esto fue
seguido por la caída de Zaculeu, la capital mam, en 1525.[98] Francisco de Montejo
y su hijo, Francisco de Montejo «el Mozo», lanzaron una larga serie de campañas
contra las ciudades mayas de la península de Yucatán en 1527, y finalmente
completaron la conquista de la parte norte de la península en 1546.[99] Solo los
reinos mayas de la cuenca del Petén permanecieron independientes.[100] En 1697,
Martín de Urzúa lanzó un asalto contra la capital itzá, Nojpetén, que culminó en la
caída de la última ciudad maya independiente.[101]
Persistencia de la cultura maya
Dibujo por Désiré Charnay cuando descubrió Comalcalco en 1880.
La conquista española eliminó la mayor parte de los rasgos definitorios de la
civilización maya, dado que los misioneros que acompañaban a dichas expediciones
veían en ellos un obstáculo a su labor de evangelización.[102] Sin embargo, muchas
aldeas mayas se mantuvieron alejadas de la autoridad virreinal española, y en gran
medida continuaron manejando sus propios asuntos. Las comunidades rurales mayas, y
la familia nuclear, mantuvieron su vida diaria tradicional.[103] El cultivo de
alimentos básicos, como el maíz y frijoles, continuó, aunque la producción agrícola
se mejoró con la introducción de herramientas de acero. También se mantuvo la
producción de la artesanía tradicional, como el tejido, la cerámica y la cestería.
Los mercados comunitarios y el comercio de productos locales continuaron mucho
tiempo después de la conquista. Ocasionalmente, la administración virreinal fomentó
la economía tradicional con el fin de extraer tributo en la forma de cerámica o
textiles de algodón, aunque, por lo general, estos fueron elaborados según las
especificaciones europeas. Las creencias religiosas y los idiomas mayas
persistieron, a pesar de los grandes esfuerzos por eliminarlos por parte de los
religiosos católicos.[104] El tzolk'in, el calendario ritual de 260 días, sigue en
uso en las comunidades mayas modernas en las tierras altas de Guatemala y Chiapas,
[105] y millones de hablantes de idiomas mayas habitan el territorio en el que sus
antepasados desarrollaron su civilización.[106]
Estudio de la civilización maya
Artículo principal: Mayista
Fotografía de 1892 del Templo de Kukulkán en Chichén Itzá, por Teoberto Maler.
Los agentes de la Iglesia católica escribieron relatos detallados de los mayas para
apoyar sus esfuerzos de evangelización y de absorción en el Imperio español.[107]
Esto fue seguido por varios sacerdotes españoles y funcionarios virreinales que
dejaron descripciones de las ruinas que visitaron en Yucatán y América Central.
[108] En 1839, el escritor y viajero estadounidense John Lloyd Stephens visitó
varios sitios con ruinas de ciudades mayas, junto con el arquitecto y dibujante
inglés Frederick Catherwood.[109] La publicación de los relatos ilustrados de las
ruinas provocaron gran interés, y trajeron la civilización maya a la atención del
mundo.[107] La segunda mitad del siglo xix vio el registro y la recuperación de
relatos etnohistóricos de los mayas, y se dieron los primeros pasos en el
desciframiento de los glifos mayas.[110]
Dibujo por Frederick Catherwood del Cuadrángulo de las Monjas en Uxmal.
Durante las dos últimas décadas del siglo xix se inició la arqueología científica
moderna en la región maya, con el trabajo minucioso de Alfred Maudslay y Teoberto
Maler.[111] A principios del siglo xx, el Museo Peabody decidió patrocinar
excavaciones en Copán y en la península de Yucatán.[112] En las dos primeras
décadas del siglo xx, se lograron avances en el desciframiento del calendario maya,
así como en la identificación de las deidades, fechas y conceptos religiosos.[113]
Desde la década de 1930 en adelante, el ritmo de exploración arqueológica aumentó
considerablemente, y se llevaron a cabo excavaciones a gran escala en toda la
región maya.[114]
Timbre postal Yuri Knórozov
Monumento a Yuri Knórosov en Mérida, Yucatán, México ubicado en el patio de acceso
al Museo del Mundo Maya. Obsequio del pueblo ruso al pueblo maya de Yucatán (2018).
En la década de 1960, el distinguido mayista J. Eric S. Thompson promovió la idea
de que las ciudades mayas serían centros ceremoniales esencialmente vacantes que
servían a una población dispersa en la selva, y que la civilización maya hubiera
sido regida por sacerdotes-astrónomos pacíficos.[115] Estas ideas empezaron a
colapsar tras los importantes avances que se lograron en el desciframiento de la
escritura maya en el siglo xx, liderados por Heinrich Berlin, Tatiana
Proskouriakoff y Yuri Knorozov.[116] Con los avances en la comprensión de la
escritura maya que se lograron desde la década de 1950 en adelante, los textos
revelaron las actividades bélicas de los reyes mayas clásicos, y ya no podía
sostenerse la idea de que los mayas fuesen pacíficos.[117] Minuciosas
investigaciones del patrón de asentamiento de las ciudades mayas revelaron
evidencia de grandes poblaciones urbanas, poniendo fin al modelo del centro
ceremonial vacante.[118]
Organización política y territorial
Dibujo de K'inich Janaab' Pakal, una de lo más famosos Ahau de Palenque.
A diferencia de los aztecas e incas, el sistema político maya nunca incorporó toda
el área cultural maya en un solo Estado o imperio. Más bien, a lo largo de su
historia, el área maya estaba conformada de una mezcla de complejidad política
variable que incluía tanto Estados como cacicazgos. Los vínculos entre estas
entidades políticas fluctuaron enormemente, ya que estaban involucrados en una
compleja red de rivalidades, períodos de dominación o sumisión, vasallaje y
alianzas. Ocasionalmente, algunas entidades políticas lograron el dominio regional,
como Calakmul, El Caracol, Mayapán, y Tikal. La primera evidencia fiable de la
existencia de entidades políticas en las tierras bajas mayas se remonta al siglo ix
a. C.[119] Durante el Preclásico Tardío, el sistema político maya evolucionó hacia
una forma teopolítica, donde la ideología de élite justificó la autoridad del
gobernante, y se vio reforzada por la exhibición pública de los rituales y la
religión.[120] El rey divino era el centro del poder político, y ejercía un control
absoluto sobre las funciones administrativas, económicas, judiciales y militares de
la entidad política. La autoridad divina del gobernante era tal que el rey tenía la
potestad de movilizar tanto la aristocracia como los plebeyos para la ejecución de
grandes proyectos de construcción, al parecer sin recurrir a una fuerza policial ni
un ejército permanente.[121] Algunas entidades políticas utilizaron la estrategia
de ampliar la administración y llenar los puestos administrativos con fieles
seguidores en lugar de familiares consanguíneos.[122] Dentro de una entidad
política, los centros de población medianos habrían jugado un papel clave en la
gestión de los recursos y el manejo de conflictos internos.[123]
El panorama político maya era muy complejo, y las élites mayas se sirvieron de
intriga política para obtener ventajas económicas y sociales sobre sus vecinos.
[124] En el Clásico Tardío, algunas entidades políticas alcanzaron un largo período
de dominación sobre otras grandes entidades políticas, como el dominio de El
Caracol sobre Naranjo durante medio siglo. En otros casos, se formaron redes de
alianzas sueltas alrededor de una ciudad dominante.[125] Los asentamientos
fronterizos a menudo cambiaron de alianzas en el transcurso de su historia;
generalmente se encontraron a medio camino entre las capitales de entidades
políticas rivales, y en momentos diferentes podrían aliarse a uno u otro de sus
vecinos dominantes, o bien actuar de forma independiente.[126] Las capitales de las
entidades políticas dominantes exigían tributo en forma de artículos de lujo de los
centros poblados subyugados.[127] El poder político maya se vio reforzado por el
poder militar, y la captura y humillación de guerreros enemigos jugó un papel
importante en la cultura de la élite. Un sentido preponderante de orgullo y honor
entre la aristocracia guerrera pudiera dar lugar a disputas y vendettas extendidas,
resultando en inestabilidad política y fragmentación de las entidades políticas.
[128]
Sociedad
A partir del Preclásico Temprano, la sociedad maya se caracterizaba por una
estricta división entre la élite y los plebeyos. Con el crecimiento de la población
en el curso del tiempo, varios sectores de la sociedad se volvieron cada vez más
especializados y la organización política se hizo cada vez más compleja.[129] Por
el Clásico Tardío, cuando la población había crecido considerablemente, y cientos
de ciudades estaban conectados en una compleja red de jerarquías políticas, se
multiplicó el segmento de los ricos en la sociedad maya.[130] También puede haberse
desarrollado una clase media, compuesta de artesanos, funcionarios y sacerdotes de
bajo rango, comerciantes y soldados. Los plebeyos incluían campesinos, sirvientes,
obreros y esclavos.[131] De acuerdo a los relatos indígenas, la tierra era
propiedad comunal de las casas nobles, o clanes. Los clanes sostenían que la tierra
era propiedad de los antepasados del clan, y los vínculos entre la tierra y los
ancestros fueron reforzadas por el entierro de los muertos dentro de los complejos
residenciales de cada clan.[132]
Rey y corte
Véase también: Gobernantes mayas
Estela de Toniná que representa el rey Bahlam Yaxuun Tihl del siglo iv.[133]
El Estado maya clásico se centraba en una cultura real que tuvo expresión en todos
los ámbitos del arte maya clásico. El rey era el gobernante supremo, y tenía un
estatus semidivino que le permitió actuar como mediador entre el reino de los
dioses y el de los mortales. Desde tiempos muy antiguos, los reyes fueron
identificados específicamente con el joven dios del maíz, cuyo don del maíz
constituyó la base de la civilización mesoamericana. La sucesión al trono era
patrilineal, y el poder real solo se transfirió a las reinas si no había otra
opción de evitar la extinción de la dinastía. Por lo general, el poder se
transfirió al hijo mayor. Un príncipe joven era denominado ch'ok («joven»), aunque
posteriormente, esta palabra se refería a la nobleza en general. El heredero del
trono real era conocido como b'aah ch'ok («joven principal»). Los diferentes hitos
de la infancia del príncipe joven fueron marcados por rituales; el más importante
era una ceremonia de derramamiento de sangre a la edad de cinco o seis años. Aunque
la pertenencia a la línea de sangre real se consideraba de suma importancia, el
heredero también tenía que destacar como líder de guerra, lo que podía demostrar
con la toma de prisioneros de guerra. La entronización de un nuevo rey era una
ceremonia elaborada, compuesta de una serie de actos diferentes, incluyendo la
entronización sobre un cojín de la piel de jaguar, sacrificios humanos, y la
otorgación de los símbolos del poder real, como una diadema llevando una
representación de jade del llamado «dios bufón», un tocado elaborado, adornado con
plumas del quetzal, y un cetro con la representación del dios K'awiil.[134]
La administración política maya, basada en torno a la corte real, no tenía un
carácter burocrático. El gobierno era jerárquico y los cargos oficiales eran
patrocinados por los miembros de alto rango de la aristocracia; los funcionarios
tendían a ser ascendidos a cargos superiores durante el curso de sus vidas. A los
funcionarios se referían como siendo la «propiedad» de su patrocinador, y esta
relación continuaría incluso después de la muerte del patrocinador.[135] La corte
real maya era una institución política vibrante y dinámica.[136] No tenía una
estructura fija, sino que cada entidad política formó una corte real adaptada a su
propio contexto.[137] Los epigrafistas que tradujeron las inscripciones mayas
clásicas lograron identificar un número de títulos reales y nobles. Ajaw se traduce
generalmente como «señor» o «rey». En el Clásico Temprano, el ajaw era el
gobernante de una ciudad. Luego, con el aumento de la complejidad social, ajaw se
refirió a un miembro de la clase dominante; una ciudad importante podría tener más
de un ajaw, cada uno gobernando diferentes distritos de la ciudad.[138] Los
gobernantes supremos se distinguieron de la nobleza extendida anteponiendo la
palabra k'uhul a su de título de ajaw. El título de k'uhul ajaw, o «divino señor»,
era inicialmente reservado para los reyes de las dinastías reales más prestigiosas
y antiguas.[139] Kalomte era un título real, cuyo significado exacto aún no se ha
descifrado, que fue únicamente utilizado por los más poderosos reyes de las
dinastías más fuertes. Se refirió a un señor supremo, o Gran Rey, un título que
solo estaba en uso durante el periodo Clásico.[140] Por el Clásico Tardío, el poder
absoluto del ajaw k'uhul se vio debilitado después de la diversificación del
sistema político con la inclusión de una aristocracia más amplia, que en aquel
época pudiera haber sido desproporcionada.[141]
Escultura del periodo Clásico, que muestra el sajal Aj Chak Maax presentando
cautivos al gobernante Itzamnaaj B'alam III de Yaxchilán.[142]
El título de sajal se situaba debajo del de ajaw, y se refirió a un señor servil.
Un sajal sería un señor de una ciudad de segundo o tercer nivel, sumiso a un ajaw,
quien a su vez sería subordinado a un kalomte.[138] El sajal era a menudo un
capitán de guerra, o un gobernador regional, y las inscripciones mayas suelen
vincular el título de sajal a la guerra; son frecuentemente mencionados como dueños
de prisioneros de guerra.[143] El significado de Sajal era «el temido».[144] Los
títulos de ah tz'ihb y ah ch'ul hun estaban vinculados a los escribas. El ah tz'ihb
era un escriba real, por lo general un miembro de la familia real; el ah ch'ul hun
era el Guardián de los Libros Sagrados, un título estrechamente asociado con el de
ajaw, indicando que solo un ajaw podía llevar el título de ah Ch'ul hun.[145] Otros
títulos cortesanos, cuyas funciones no son bien conocidas, eran yajaw k'ahk («El
Señor del Fuego»), ti'huun y ti'sakhuun. Estos dos últimos podrían ser variaciones
del mismo título,[146] y Mark Zender sugirió que su titular pudiera haber sido el
portavoz del gobernante.[147] La gran mayoría de los títulos cortesanos eran
masculinos, y en aquellas raras ocasiones en las que se aplicaron a una mujer,
parecen haber sido utilizado como títulos honoríficos para la realeza femenina.
[148] En las inscripciones glíficas de las ciudades clásicas, se asociaba
frecuentemente los miembros de la élite con ciertas estructuras arquitectónicas, lo
que puede indicar que los titulares de estos cargos eran los propietarios de estas
estructuras, o que ciertas estructuras eran focos importantes para sus actividades.
[149] El lakam era posiblemente el único titular de un oficio en la corte real que
no pertenecía a la élite.[135] Solo había un lakam en las ciudades mayores, y
aparentemente era el responsable de la recaudación de tributo de los distritos
locales.[135]
Plebeyos
Se estima que los plebeyos comprendían más del 90 % de la población, pero se sabe
relativamente poco acerca de ellos. Sus casas eran generalmente construidas de
materiales perecederos, cuyos restos dejaron pocas huellas en el registro
arqueológico. Algunas viviendas de plebeyos estaban construidas sobre plataformas
bajas que pueden ser identificadas, pero esto no fue el caso para la mayoría de las
casas. La detección de estas viviendas de bajo estatus solo es posible con el uso a
gran escala de la teledetección para investigar terrenos aparentemente vacíos.[150]
La gama de plebeyos era muy amplia; se componía de todas las personas que no
pertenecían a la nobleza, desde los agricultores más pobres a los artesanos ricos y
los plebeyos que servían en puestos burocráticos.[151] Los plebeyos se dedicaban a
actividades de producción esenciales, incluyendo la de productos destinados para la
élite, como algodón y cacao, así como cultivos de subsistencia para su propio uso,
y artículos utilitarios como la cerámica y herramientas de piedra.[152] Los
plebeyos también participaban en las guerras, y podrían avanzar socialmente al ser
reconocidos como guerreros destacados.[153] Los plebeyos pagaban impuestos a la
élite en la forma de productos de primera necesidad, como la harina de maíz y la
carne de animales silvestres.[127] Es probable que los plebeyos trabajadores que
mostraban iniciativa y que poseían habilidades excepcionales, pudieran convertirse
en miembros influyentes de la sociedad maya.[154]
Guerra
Artículo principal: Guerra maya
La guerra era común en el mundo maya. Se pusieron en marcha campañas militares por
diferentes razones, incluyendo el control de las rutas comerciales y tributo,
incursiones para tomar prisioneros, o una escalación de la guerra hasta alcanzar la
destrucción completa de un estado enemigo. Poco se sabe acerca de la organización
militar maya, ni de la logística y formación militar. La guerra es representada en
el arte maya del periodo Clásico, y las batallas y victorias son mencionadas en las
inscripciones glíficas.[155] Sin embargo, las inscripciones no proporcionan
información sobre las causas de la guerra, o la forma que tomó.[156] En los siglos
viii y ix, una guerra intensiva culminó en la caída de los reinos de la región de
Petexbatún en el oeste de Petén.[156] El rápido abandono de Aguateca por sus
habitantes, ofreció la inesperada oportunidad de examinar los restos del armamento
maya in situ.[157] Enemigos desconocidos atacaron Aguateca alrededor de 810 d. C.,
superaron sus formidables defensas y quemaron el palacio real. Los habitantes de la
élite de la ciudad huyeron o fueron capturados, y nunca regresaron para recuperar
su propiedades abandonadas. Los habitantes de la periferia abandonaron el lugar
poco después. Esto es un ejemplo de una guerra intensiva llevada a cabo con el fin
de eliminar por completo un estado rival, en lugar de someterlo. La investigación
en Aguateca indicó que los guerreros del periodo Clásico eran principalmente
miembros de la élite.[158]
Ya desde el período Preclásico, se esperaba que el gobernante de una entidad
política maya fuese un líder de guerra distinguido, y a menudo se le representaba
con cabezas trofeo colgando de su cinturón. En el período clásico, tales cabezas
trofeo ya no aparecieron al cinturón del rey; más bien, los reyes del período
Clásico fueron frecuentemente representados parado sobre los prisioneros de guerra
humillados.[155] Hasta finales del período Posclásico, los reyes mayas dirigían
como comandantes de guerra. Las inscripciones mayas del periodo Clásico mostraron
que el rey derrotado podría ser capturado, torturado y sacrificado.[153] Los
españoles relataron que los líderes mayas mantenían registro de los movimientos de
tropas en libros pintados.[159] El resultado de una exitosa campaña militar podría
variar en su impacto sobre la entidad política derrotada. En algunos casos,
ciudades enteras fueron saqueadas y nunca más reasentadas, como ocurrió en
Aguateca.[160] En otros casos, los vencedores se apoderaron de los gobernantes
derrotados, sus familias y las representaciones de sus dioses patronos. Los nobles
capturados y sus familias podrían ser encarcelados o sacrificados. El resultado
menos severo de la gama de posibilidades sería que la entidad política derrotada se
viera obligada a pagar tributo al vencedor.[161]
Guerreros
Del período de contacto con los españoles se sabe que ciertos puestos militares
eran limitados a los miembros de la aristocracia, y que se transmitían por sucesión
patrilineal. Es probable que el titular de un cargo militar específico enseñara a
su sucesor el conocimiento especializado inherente al cargo, incluyendo la
estrategia, el ritual y las danzas de guerra.[153] Los ejércitos mayas del periodo
de contacto con los españoles eran muy disciplinados, y los guerreros participaban
en simulacros y ejercicios de entrenamiento regulares; todos los varones adultos y
sanos estaban disponibles para el servicio militar. Los estados mayas no
mantuvieron ejércitos permanentes; los guerreros fueron reunidos por funcionarios
locales que respondieron a los líderes de guerra. También había unidades de
mercenarios a tiempo completo que siguieron a los líderes permanentes.[162] Sin
embargo, la mayoría de los guerreros no servía a tiempo completo, y eran
principalmente agricultores, que por lo general se dedicaban a sus cultivos en vez
de participar en la guerra.[163] Por lo general, el objetivo de la guerra maya no
era la destrucción del enemigo, sino la toma de prisioneros y el saqueo.[164]
Dintel 16 de Yaxchilán, que representa al rey Yaxun B'alam en atuendo guerrero.
[165]
Existe alguna evidencia de que, a partir del período Clásico, las mujeres tenían
ciertas funciones de apoyo en la guerra, pero no actuaron como oficiales militares,
con la excepción de aquellas raras instancias en que una reina era la gobernante
suprema.[166] Hacia el Posclásico, las crónicas nativas sugieren que las mujeres a
veces lucharon en el campo de batalla.[153]
Armas
El atlatl (lanzadardos) fue introducido en la región maya por Teotihuacán en el
Clásico Temprano.[167] El atlatl es un palo de 0,5 m de largo, con un extremo
entallado para colocar un dardo o jabalina.[168] El palo se utilizó para lanzar el
misil con más fuerza y precisión que podría lograrse simplemente lanzando con el
brazo.[167] Las puntas de piedra recuperadas en Aguateca indican que los dardos y
lanzas eran las armas principales del guerrero maya del periodo Clásico.[169] Los
plebeyos utilizaron cerbatanas como arma de guerra, las que también sirvieron para
la caza.[167]
El arco y flecha fue otra arma utilizada por los antiguos mayas, tanto para la
guerra como la caza.[156] Aunque se utilizaba en la región maya durante el periodo
Clásico, su uso como arma de guerra no fue favorecida,[170] y no se convirtió en un
arma de guerra común hasta el Posclásico.[167] Durante el periodo de contacto con
los españoles, los mayas utilizaron también un arma parecida al mandoble, hecha de
madera fuerte con hojas cortantes de obsidiana,[171] semejante al macuahuitl
azteca. Los guerreros mayas usaban unas armaduras corporales fabricadas con algodón
acolchado que había sido empapado en agua salgada para endurecerlas; la armadura
resultante comparó favorablemente con la de acero usada por los españoles durante
la conquista.[172] Los guerreros llevaban escudos de madera o cuero, decorados con
plumas y pieles de animales.[163]
Economía
Comercio
Desarrollo
Representación de Ek Chua (dios del comercio), labrado en un ladrillo descubierto
en Comalcalco.
El comercio era un componente clave de la sociedad maya, y esencial para el
desarrollo de la civilización maya. Las ciudades que crecieron hasta convertirse en
las más importantes, por lo general controlaron el acceso a los bienes comerciales
vitales, o a las rutas de portaje. Ciudades como Kaminaljuyú y Q'umarkaj en las
tierras altas de Guatemala, y El Tazumal en El Salvador, controlaban diversamente
el acceso a los yacimientos de obsidiana en diferentes momentos de la historia
maya. Las ciudades más importantes del norte de la península de Yucatán controlaban
el acceso a las fuentes de sal.[173] Durante el Posclásico, los mayas estaban
involucrados en un floreciente tráfico de esclavos en la región mesoamericana.[174]
Los mayas de Tabasco realizaron un intercambio comercial intenso que abarca del
periodo Clásico al Posclásico maya (del 600 d. C. al 900 d. C.), a través de una
extensa red de comunicación fluvial, que los convertiría en los grandes
comerciantes de la región Mesoamericana.[175] Comalcalco fue de gran importancia
durante el periodo Clásico, como parte de las rutas comerciales en el sur de
Mesoamérica. Esto es evidente al descubrirse yugos, hachas y materiales líticos de
Veracruz, Hidalgo y Guatemala e iconografía del altiplano central, hachas de cobre
provenientes de lo que hoy es Michoacán, así como también machacadores de piedra y
de papel amate originarios de la zona actual de Puebla.[75] Por otra parte en
Veracruz y Campeche se han hallado figurillas y cerámicas con todo el estilo maya
de Comalcalco.[75]
Las ciudades del oriente de Tabasco también fueron importantes centros comerciales,
San Claudio era un importante centro exportador de puntas de flecha hechas de
pedernal las cuales eran comercializadas a muchas ciudades algunas tan lejanas como
Nito en Guatemala y Naco en Honduras. Moral Reforma, Pomoná y Panhalé fueron
puertos fluviales por los cuales los mayas controlaban el paso de mercancías
provenientes de las montañas del Petén guatemalteco hacia la costa del Golfo de
México. En el posclásico, Potonchán fue un importante puerto comercial, que
intercambiaba mercancías desde el Altiplano central hasta la costa hondureña, por
su parte Xonuta era un gran centro manufacturero de cerámica, la mercancía era
comercializada a muchas ciudades lejanas como Chactemal y Bakhalal en la costa del
Caribe.
Los mayas participaban en el comercio a larga distancia en la región maya,
Mesoamérica, y más allá. En Mesoamérica, las rutas comerciales se centraron sobre
todo en el centro de México y la costa del golfo de México. En el Clásico Temprano,
Chichén Itzá era el centro de una extensa red comercial que importaba discos de oro
de Colombia y Panamá, turquesa de Los Cerrillos (Nuevo México). El comercio a larga
distancia de productos de lujo y bienes utilitarios fue probablemente controlado
por la familia real. Los bienes de prestigio obtenidos a través del comercio se
utilizaron para el consumo por el gobernante de la ciudad, y como presentes de lujo
para consolidar la lealtad de los vasallos y aliados.[173] En la metrópolis
distante de Teotihuacán, en el centro de México, se identificó una sección para
comerciantes mayas que data del Clásico Temprano.[176]
Estatuilla de la isla de Jaina que representa a un guerrero maya del periodo
Clásico.
Puntas de lanza de Obsidiana y un núcleo lítico en Takalik Abaj.
Las rutas comerciales no solo permitieron el intercambio de productos, sino también
facilitaron el intercambio de personas e ideas a lo largo de Mesoamérica.[177]
Cambios en las rutas comerciales se produjeron en función del auge y la caída de
ciudades importantes de la región maya, y ocurrieron durante cada reorganización
importante de la civilización maya, como el surgimiento de la civilización maya del
Preclásico, la transición hacia el Clásico, y el colapso del Clásico Terminal.[173]
Incluso la conquista española no puso fin inmediatamente a toda la actividad
comercial maya;[173] por ejemplo, los choles del Manché del período de la conquista
intercambiaron cultivos de prestigio como cacao, achiote y vainilla en el área
virreinal de Verapaz.[178]
Comerciantes
Poco se sabe acerca de los comerciantes mayas, a pesar de que fueron representados
en la cerámica maya en vestidos finos y nobles. Por ello se sabe que al menos
algunos comerciantes eran miembros de la élite. También se sabe que la nobleza maya
participaba en expediciones comerciales de larga distancia durante el período de
contacto con los españoles.[179] La mayoría de los comerciantes pertenecía a la
clase media y se dedicaba principalmente al comercio local y regional en lugar del
prestigioso comercio de larga distancia que fue más bien el dominio exclusivo de la
élite.[180] Los viajes comerciales en territorios extranjeros peligrosos se
compararon con un pasaje por el inframundo; las deidades patronas de los
comerciantes eran dos dioses del inframundo llevando mochilas. Cuando los
comerciantes salían para viajar, iban fuertemente armados y pintados de negro, al
igual que sus deidades patronas.[176]
Los mayas no tenían animales de carga, por lo que todos los productos comerciales
se transportaban en las espaldas de porteadores cuando iban por tierra; si la ruta
comercial siguió el curso de un río o la costa, los productos se transportaban en
canoas.[181] Cristóbal Colón encontró una larga canoa comercial maya a lo largo de
la costa de Honduras durante su cuarto viaje. La canoa había sido elaborada a base
de un largo tronco ahuecado y tenía un techo de hojas de palma. Tenía un ancho de
2,5 m y fue propulsada por 25 remeros. Transportaba productos comerciales como
cacao, obsidiana, cerámica, textiles, hachas y cascabeles de cobre, así como
alimentos y bebidas para la tripulación.[182] Se utilizó el cacao como moneda
(aunque no exclusivamente), y su valor era tal que a veces fue falsificada mediante
la eliminación de la carne de la vaina, sustituyéndola con tierra o cáscara de
aguacate.[183]
Mercados
Los mercados son difíciles de identificar en el registro arqueológico.[184] Sin
embargo, los españoles relataron sobre una próspera economía de mercado cuando
llegaron en la región.[185] En algunas ciudades del período Clásico, los
arqueólogos identificaron provisionalmente a las estructuras arquitectónicas de
mampostería en estilo arcada formal y alineaciones paralelas de piedras dispersas
como las bases permanentes de puestos de mercado.[186] Un estudio de 2007 analizó
los suelos de un mercado guatemalteco moderno y comparó los resultados con los que
se obtuvieron a partir del análisis en un posible antiguo mercado en Chunchucmil.
En ambos sitios se encontraron niveles inusualmente altos de fósforo y zinc lo que
indica la existencia de una actividad similar de producción de alimentos y venta de
verduras. La densidad calculada de los puestos de mercado en Chunchucmil sugiere
que ya existía una próspera economía de mercado en el Clásico Temprano.[187] Tras
combinar la arqueología y el análisis de suelos, los arqueólogos lograron
identificar provisionalmente los mercados en un número creciente de ciudades mayas.
[188] Durante el Posclásico, en la época del contacto con los españoles, las
ciudades del altiplano tenían mercados en plazas permanentes, que contaban con la
presencia de funcionarios para resolver disputas, hacer cumplir las normas, y
recaudar impuestos.[189]
Agricultura
Véase también: Agricultura en Mesoamérica
El maíz era un alimento básico de la dieta maya.
Los antiguos mayas tenían métodos variados y sofisticados para la producción de
alimentos. Previamente, se creía que la agricultura itinerante (tala y quema)
proporcionaba la mayor parte de los alimentos,[190] pero hoy en día se piensa que
los campos elevados permanentes, los bancales, la jardinería/horticultura
intensiva, los jardines forestales y los barbechos gestionados también fueron
cruciales para sustentar las grandes poblaciones del periodo Clásico en algunas
áreas.[191] La evidencia de estos diferentes sistemas agrícolas persiste en el
presente; por ejemplo, con fotografías aéreas es posible distinguir campos elevados
conectados por canales.[192] En las zonas que habían sido densamente pobladas en la
época precolombina, la composición contemporánea de las especies selváticas muestra
una abundancia significativamente mayor de especies con valor económico para los
antiguos mayas,[193] y los registros de polen en los sedimentos de los lagos en
Mesoamérica sugieren que, desde al menos 2500 a. C., el maíz, la yuca, el girasol,
el algodón, y otras plantas, se cultivaron en asociación con la deforestación.[194]
[195]
Los alimentos básicos de la dieta maya eran el maíz, los frijoles, y las calabazas.
Estos se complementaban con una amplia variedad de otras plantas, cultivadas en
jardines o recolectadas en la selva. Como consecuencia de una erupción volcánica en
Joya de Cerén, se conservó un registro de los alimentos almacenados en los hogares
mayas, que incluía chiles y tomates. Semillas de algodón estaban en proceso de ser
molidas, posiblemente para producir aceite de cocina. Además de los alimentos
básicos, los mayas produjeron también cultivos de prestigio, como el algodón, el
cacao y la vainilla. El cacao fue especialmente apreciado por la élite, que
consumía bebidas de chocolate.[196] El algodón fue hilado, teñido y tejido para
producir valiosos textiles para el comercio.[197]
Los mayas tenían pocos animales domésticos; Los perros fueron domesticados por el
año 3000 a. C., y el pato criollo por el Posclásico Tardío.[198] Los pavos ocelados
no eran adecuados para la domesticación, pero fueron capturados en la naturaleza y
enjaulados para el engorde. Todos estos animales eran destinados al consumo; los
perros se utilizaron también para la caza. Es posible que los ciervos también
fuesen encerrados para el engorde.[199]
Arte
Artículo principal: Arte maya
Dintel 3 del Templo de la Serpiente Bicéfala, Tikal, hecho de madera ricamente
tallada. Representa la celebración de una victoria militar de Yik'in Chan K'awiil
en 743.[200]
Máscara funeraria de jade del rey K'inich Janaab' Pakal, Palenque.[201]
El arte maya es en esencia el arte de la corte real. Trata casi exclusivamente de
la élite maya y su mundo. El arte maya, elaborado a partir de materiales
perecederos y no perecederos, sirvió para conectar los mayas con sus antepasados.
Aunque el arte maya sobreviviente solo constituye una pequeña porción de lo que los
mayas crearon, trata de una variedad más amplia de temas que cualquier otra
tradición de arte en América.[202] Tiene muchos estilos regionales, y es único en
la América antigua por contar con texto narrativo.[203] El arte maya más elaborado
data del Clásico Tardío.[204]
Los mayas mostraron una preferencia para el color verde o azul-verde, y utilizaron
la misma palabra para los colores azul y verde. En consecuencia, pusieron un alto
valor en jade verde y otras piedras verdes, asociándolas con el dios del Sol
K'inich Ajau. Esculpieron artefactos que incluían desde cuentas y teselas finas,
hasta cabezas talladas con un peso de 4,42 kg.[205] La nobleza maya practicaba la
modificación dental, y algunos señores llevaban incrustaciones de jade en sus
dientes. Las máscaras funerarias de mosaico también pudieron ser elaboradas de
jade, como la de K'inich Janaab' Pakal, el rey de Palenque.[206]
Estatuilla de madera del clásico Temprano; es posible que haya sostenido un espejo.
[207]
Pedernal excéntrico en el Museo Real de Arte e Historia, Bruselas.
La escultura de piedra maya surgió en el registro arqueológico como una tradición
ya completamente desarrollada, lo que sugiere que puede haber evolucionado a partir
de la tradición de la escultura de madera[208] Debido a la biodegradabilidad de la
madera, el corpus del trabajo de madera ha desaparecido casi por completo. Los
pocos artefactos de madera que han sobrevivido incluyen esculturas tridimensionales
y paneles con glífos.[209] Las estelas de piedra son comunes en los sitios de las
ciudades, a menudo emparejadas con piedras circulares bajas, conocidas como
«altares» en la literatura de la arqueología maya.[210] La escultura de piedra
también tomó otras formas, como los paneles en relieve de piedra caliza encontrados
en Palenque y Piedras Negras.[211] También se encontraron escaleras de piedra
decoradas con esculturas en sitios como Yaxchilán, Dos Pilas, Copán, entre otros.
[212] La escalinata de los glifos de Copán se compone de 2200 glifos individuales y
constituye el texto glífico maya más largo conocido.[213]
Las esculturas mayas más grandes eran las fachadas arquitectónicas elaboradas con
estuco. La forma aproximada se estableció en un revestimiento de yeso liso sobre la
pared, y la forma tridimensional se construyó con pequeñas piedras. Por último,
esto se revistió con estuco y se moldeó hasta alcanzar la forma definitiva; las
formas del cuerpo humano fueron primero modeladas en estuco y luego se añadieron
los trajes. Finalmente, la escultura de estuco fue pintada en colores vivos.[214]
Hacia el Preclásico Tardío, las fachadas de los templos fueron adornadas con
máscaras de estuco gigantes, y este tipo de decoración continuó durante el periodo
Clásico.[215]
Los mayas tenían una larga tradición de pintura mural; en San Bartolo se excavaron
murales polícromos exquisitos que datan de entre 300 y 200 a. C.[216] Los diseños
polícromos fueron pintados sobre paredes revestidos de yeso liso. La mayoría de
estos murales ya no existe, pero se encontraron varios murales conservados —pintado
en crema, rojo y negro— en las tumbas del periodo Clásico Temprano en Caracol, Río
Azul y Tikal. Entre los murales mejor conservados destaca una serie de grandes
pinturas del Clásico Tardío en Bonampak.[217]
Máscara de estuco del Clásico Temprano, adornando la subestructura del Templo 33 de
Tikal.[218]
Mural del Clásico Tardío en Bonampak.
Por lo general, el pedernal, el sílex y la obsidiana tenían fines utilitarios en la
cultura maya, pero también se hallaron muchas piezas que fueron finamente
elaboradas en formas que nunca fueron destinadas a ser utilizadas como
herramientas.[219] Los pedernales excéntricos se encuentran entre los mejores
artefactos líticos producidos por los antiguos mayas.[220] En términos técnicos,
eran muy difícil de producir,[221] y requirían una habilidad considerable por parte
del artesano. Los excéntricos de obsidiana más grandes pueden tener una longitud de
hasta más de 30 cm.[222] Su forma puede variar considerablemente, pero por lo
general representan figuras humanas, animales y formas geométricas asociadas con la
religión maya.[221] Los pedernales excéntricos muestran una gran variedad de
formas, tales como media lunas, cruces, serpientes y escorpiones.[223] Los ejemplos
más grandes y más elaborados muestran múltiples cabezas humanas de las que a veces
se desprenden cabezas más pequeñas.[224]
Los textiles mayas están mal representados en el registro arqueológico, a pesar de
que —en comparación con otras culturas precolombinas, como los aztecas y la región
andina— es probable que eran artículos de alto valor.[225] Los arqueólogos
recuperaron algunos fragmentos de textiles, pero la mejor evidencia para el arte
textil es su representación en otros medios, como murales o cerámica pintada. Estas
representaciones secundarias muestran la élite de la corte maya adornada con telas
suntuosas; en general, éstos habrían sido de algodón, pero también se muestran
pieles de jaguar y cueros de venado.[226]
Vasija de cerámica de Sacul.
Figurilla de cerámica de la isla de Jaina, 650-800 d. C.
La cerámica es el tipo de arte maya más común en el registro arqueológico. Los
mayas no tenían conocimiento de la rueda de alfarero, y los vasos fueron elaborados
con la técnica del urdido a rollos para obtener la forma deseada. La cerámica maya
no era esmaltada, aunque a menudo tenía un acabado fino, producido por bruñido. Se
pintaba con un baño de arcilla mezclado con minerales y arcillas coloridas. Las
técnicas de cocción de los antiguos mayas aún no han sido replicados.[227] Un
número de figurillas de cerámica extremadamente finas se hallaron en las tumbas del
Clásico Tardío en la isla de Jaina, en el norte de Yucatán. Están de pie con una
altura entre 10 y 25 cm y fueron modeladas a mano con mucho detalle.[228] El corpus
de cerámica policromada de estilo Ik, incluyendo placas finamente pintadas y
recipientes cilíndricos, se originó en el Clásico Tardío en Motul de San José.
Incluye una serie de características, como glifos pintados en un color rosado o
rojo pálido y escenas de bailarines con máscaras. Una de las características más
distintivas es la representación realista de los temas, tales como aparecieron en
la vida real. Los temas de los vasos incluyeron la vida cortesana de la región de
Petén, en el siglo viii d. C., tales como reuniones diplomáticas, fiestas,
derramamientos rituales de sangre, escenas de guerreros y el sacrificio de los
prisioneros de guerra.[229]
El material óseo, tanto humano como animal, también fue esculpido; los huesos
humanos pueden haber sido trofeos, o reliquias de los antepasados.[208] Los mayas
valoraron las conchas del género Spondylus, y las trabajaron para eliminar el
exterior blanco y las espinas, y revelar el fino interior naranjado.[230] Alrededor
del siglo x d. C., la metalurgia llegó a Mesoamérica desde América del Sur y los
mayas comenzaron a crear pequeños objetos de oro, plata y cobre. Por lo general
trabajaron las hojas de metal martillándolas en objetos tales como cuentas,
cascabeles y discos. En los últimos siglos antes de la conquista española, los
mayas comenzaron a utilizar el método de la cera perdida para la fundición de
pequeñas piezas de metal.[231]
Espina de mantarraya grabada con 260 jeroglíficos que relata 14 años de la vida de
Yajaw k´ahk´. Descubierta en Comalcalco.
Un área poco estudiado del arte popular maya es el de los grafitos.[232] Grafitos
adicionales, que no formaban parte de la decoración prevista, fueron grabados en el
estuco de paredes interiores, pisos y bancos, en una amplia variedad de edificios,
como templos, residencias y almacenes. Se encontraron grafitos en 51 sitios mayas,
sobre todo en la cuenca del Petén, el sur de Campeche y la región de Chenes en el
noroeste de Yucatán. En Tikal, se encontró una gran cantidad de grafitos, cuyo tema
incluyó dibujos de los templos, personas, deidades, animales, banderolas, literas,
y tronos. A menudo los grafitos se grabaron descuidadamente, y los dibujos se
superponían entre sí y mostraron una mezcla de arte cruda, no refinada, y ejemplos
de artistas familiarizados con las convenciones artísticas del período Clásico.
[233]
Arquitectura
Artículo principal: Arquitectura maya
Reconstrucción del núcleo urbano de Tikal en el siglo vii d. C.
Los mayas produjeron una gran variedad de estructuras arquitectónicas y dejaron un
extenso legado arquitectónico, que sitúan a la civilización maya entre las grandes
civilizaciones preindustriales del mundo. No obstante se trató de una arquitectura
poco audaz, por lo limitado de sus recursos constructivos y por no usar
herramientas metálicas ni metal en sus construcciones.[234] Tampoco aprovecharon
las capacidades mecánicas de la piedra, ya que todavía no habían descubierto el
arco de medio punto y la bóveda de cañón, sino que para ambos usaron la técnica de
aproximación.[234] La arquitectura maya también incorpora textos jeroglíficos y
varias formas de arte. La arquitectura de mampostería de los mayas es evidencia de
la existencia de especialización artesanal en la sociedad maya, así como una
organización centralizada y los medios políticos para movilizar una gran fuerza de
trabajo. Se estima que para la construcción de una gran residencia de élite en
Copán se necesitaba unos 10 686 días-hombre; en comparación, para la vivienda de un
plebeyo se necesitaba aproximadamente 67 días-hombre.[235] Se estima además que el
65 % de la mano de obra requerida para construir una residencia noble fue utilizado
para la extracción, el transporte, y el acabado de la piedra, y que se utilizó el
24 % de la mano de obra para la fabricación y aplicación del revestimiento de yeso.
En total, se estima que se necesitaba dos o tres meses para la construcción de la
residencia de un noble en Copán, utilizando entre 80 y 130 trabajadores a tiempo
completo. Una ciudad del periodo Clásico como Tikal tenía una extensión de 20 km² y
un núcleo urbano que cubrió 6 km². La mano de obra necesaria para construir una
ciudad de este tamaño era inmensa, hasta muchos millones de días-hombre.[236] Las
estructuras más grandes construidas por los mayas, fueron erigidas durante el
período Preclásico.[237] Hacia el Preclásico Tardío la especialización artesanal
requerida habría incluido a albañiles y yeseros dedicados, así como planificadores
y arquitectos.[236]
Diseño urbano
Las ciudades mayas no eran formalmente planificadas y estaban sujetos a una
expansión irregular, dando lugar a la adición no estructurada de palacios, templos
y otros edificios.[238] La mayoría de las ciudades mayas mostró una tendencia a
crecer hacia el exterior desde el centro, y hacia arriba a medida que nuevas
estructuras se superponían a las anteriores.
Materiales y métodos de construcción
Ladrillo cocido de Comalcalco.
Los mayas construyeron sus ciudades con tecnología neolítica;[239] las estructuras
arquitectónicas se construyeron de piedra y materiales perecederos. El tipo de
piedra utilizado en la construcción de mampostería variaba de acuerdo a los
recursos locales disponibles, lo que también influyó el estilo de construcción. La
piedra caliza estaba disponible en una extensa franja de la región maya.[240] La
piedra caliza local es relativamente suave cuando acaba de ser cortada, pero se
endurece con la exposición al ambiente. Había una gran variedad en la calidad de la
piedra caliza; piedra de buena calidad estaba disponible en la región del
Usumacinta. En el norte de Yucatán, la piedra caliza utilizada para la construcción
era de calidad relativamente baja.[239] En Copán se utilizaba la toba volcánica, y
en Quiriguá la arenisca local.[240] Comalcalco no contaba con piedra adecuada en la
cercanía,[241] y se utilizó ladrillo cocido.[240] Para producir cemento, yeso, y
estuco, se quemó la piedra caliza a altas temperaturas.[241] Se utilizó cemento a
base de cal para fijar la piedra en su lugar, y los bloques de piedra fueron
cortados con la abrasión con cuerdas y agua, y con herramientas de obsidiana. Los
mayas no emplearon una rueda funcional, y todas las cargas fueron transportadas en
literas, barcazas, o enrolladas en troncos. Se elevaron las cargas pesadas con una
cuerda, probablemente sin utilizar poleas.[239]
Para las vigas y los dinteles se utilizaba madera, incluso en estructuras de
mampostería.[242] A lo largo de la historia maya, las chozas comunes, y algunos de
los templos, se construyeron con postes de madera y paja. También se utilizó el
adobe, una mezcla de barro reforzado con paja, que se aplicó como recubrimiento de
las paredes de palos tejidos. Al igual que la madera y paja, la construcción con
adobe se utilizó a lo largo de la historia maya, incluso después del desarrollo de
construcciones de mampostería. En el sur de la región maya, el adobe fue también
utilizado para la arquitectura monumental si no se contaba con piedra adecuada en
la cercanía.[241]
Principales tipos de construcción
Las grandes ciudades de la civilización maya contaban con templos piramidales,
palacios, campos para el juego de pelota, sacbeob (calzadas), patios y plazas.
Algunas ciudades también poseían sistemas hidráulicos o extensas murallas
defensivas. La parte exterior de la mayoría de los edificios estaba pintada, ya sea
en uno o varios colores, o con imágenes. Muchos edificios estaban adornados con
esculturas o relieves de estuco pintado.[243]
Palacios y acrópolis
Palacio del Clásico Terminal en Sayil, ubicado en el norte de Yucatán[244]
Estos complejos se encontraban normalmente en el centro de la ciudad, al lado de
una plaza mayor. Los palacios mayas constaban de una plataforma que sostenía a una
estructura de varios cuartos. El término acrópolis, en el contexto maya, se refiere
a un complejo de estructuras construidas sobre plataformas con diferentes alturas.
Los palacios y acrópolis eran esencialmente recintos residenciales de la élite. Por
lo general, se extendieron horizontalmente, a diferencia de las altas pirámides
mayas, y a menudo tenían un número limitado de puntos de acceso. Algunas
estructuras de los acropolis sostenían cresterías. Las habitaciones a menudo tenían
bancos de piedra, que se utilizaban para dormir, y agujeros en las paredes donde se
colgaban las cortinas. Los palacios mayores, como en Palenque, podrían contar con
un propio suministro de agua y baños de vapor que se encontraban a menudo dentro
del complejo, o en la cercanía. Durante el Clásico Temprano, los gobernantes fueron
a veces enterrados debajo del complejo del Acrópolis.[245] Algunas de las
habitaciones en los palacios eran salas del trono; el palacio real de Palenque
contaba con un número de salas de trono que se utilizaron para acontecimientos
importantes, incluyendo la inauguración del nuevo rey.[246]
Por lo general, los palacios, a veces adornados con esculturas, estaban dispuestos
en torno a un o varios patios, las fachadas orientadas hacia dentro.[247] Algunos
palacios poseían descripciones glíficas que los identificaban como las residencias
reales de ciertos gobernantes. Existe abundante evidencia de que los palacios eran
mucho más que simples residencias de la élite, y que eran más bien los focos de una
serie de actividades cortesanas, incluyendo audiencias, recepciones formales y
rituales importantes.[248]
Pirámides y templos
El Templo del Gran Jaguar en Tikal fue un templo funerario en honor del rey Jasaw
Chan K'awiil I.[249]
Los textos glíficos se refieren a veces a los templos como k'uh nah, lo que
significa «casa de Dios». Los templos se construyeron encima de plataformas, y
principalmente encima de pirámides. Los primeros templos eran probablemente chozas
construidas sobre plataformas bajas. Hacia el Preclásico Tardío, las paredes de los
templos eran de piedra, y el desarrollo del arco maya permitió la construcción de
techos de piedra. Por el período clásico, los techos de los templos estaban
cubiertos con cresterías que extendieron su altura y sirvieron como base para el
arte monumental. El santuario del templo contenía entre uno y tres habitaciones,
dedicadas a deidades importantes, como uno de los dioses patronos de la ciudad, o
un ancestro deificado.[250]
Observatorios
Los mayas eran observadores aplicados del Sol, las estrellas y los planetas.[251]
Construyeron templos con una disposición especial —conocidos como Grupos E— cuya
ocurrencia era relativamente común en la región maya;[252] toman su nombre del
Grupo E en Uaxactún.[253] Consistía en tres pequeñas estructuras en frente de una
cuarta estructura, y se utilizaba para marcar los solsticios y equinoccios. Los
primeros ejemplos datan del Preclásico.[252] El complejo del Mundo Perdido en Tikal
fue inicialmente un Grupo E construido a finales del Preclásico Medio.[254] Por su
naturaleza, el diseño básico de un Grupo E no cambiaba con el tiempo. Se construyó
una estructura en el lado oeste de una plaza, por lo general una pirámide radial
con escaleras orientadas hacia los puntos cardinales. Estaba ubicada al oeste de la
plaza, frente a tres pequeños templos situados al lado opuesto. Desde la pirámide
occidental, se observaba la salida del Sol sobre estos templos durante los
solsticios y equinoccios.[251] Los Grupos E se construyeron a lo largo del centro y
sur de la región maya durante más de un milenio; no todos fueron correctamente
alineados como observatorios, y su función puede haber sido simbólica.[255]
Además de los Grupos E, los mayas construyeron otras estructuras dedicadas a la
observación de los movimientos de los cuerpos celestes.[251] Muchos edificios mayas
estaban alineados con cuerpos astronómicos, incluyendo el planeta Venus y varias
constelaciones.[252][256] La estructura del Caracol en Chichén Itzá, un edificio
circular de varios niveles y una superestructura cónica, contaba con aspilleras que
marcaron los movimientos de Venus. En Copán se levantaron un par de estelas para
marcar la posición de la puesta del sol en los equinoccios.[251]
Pirámides triádicas
Modelo de una pirámide triádica en El Caracol, Belice. La estructura principal está
señalada con la A y a ambos lados los otros dos edificios señalados como B y C. Los
tres se encuentran en la misma plataforma.
Las pirámides triádicas aparecieron por primera vez en el Preclásico. Se componían
de una estructura dominante flanqueada por dos edificios más pequeños orientados
hacia adentro, todos construidos sobre una única plataforma basal. La mayor
pirámide triádica conocida fue construida en El Mirador, en la cuenca del Petén;
ocupa una superficie seis veces mayor que la del Templo de la Serpiente Bicéfala,
la pirámide más grande de Tikal.[257] Los tres edificios superiores tienen
escaleras que suben desde la plaza central a la parte superior de la plataforma
basal.[258] Se identificaron posibles precursores de los grupos triádicos, que
pueden haberse desarrollado a partir de los Grupos E, específicamente el conjunto
de tres edificios en el lado oriental.[259] La forma triádica era la forma
arquitectónica predominante en la región del Petén durante el Preclásico Tardío.
[260] Existen ejemplos de pirámides triádicas en hasta 88 sitios arqueológicos.
[261] En Nakbé, existe al menos una docena de ejemplos de complejos triádicos, y
las cuatro estructuras más grandes de la ciudad tienen un carácter triádico.[262]
El Mirador cuenta probablemente con hasta 36 estructuras triádicas.[263] Se
encontraron ejemplos de la forma triádica incluso en Dzibilchaltún, en el extremo
norte de la península de Yucatán, y en Q'umarkaj en el altiplano de Guatemala.[264]
La pirámide triádica fue una forma arquitectónica común durante siglos;[259]
continuó en uso en el periodo Clásico, y se encontraron ejemplos tardíos en
Uaxactún, Caracol, Ceibal, Nakum, Tikal y Palenque.[265] El ejemplo de Q'umarkaj es
el único que data del período Posclásico.[266] La forma del templo triple de la
pirámide triádica parece estar relacionada con la mitología maya.[267]
Campos del juego de pelota
El Campo del juego de pelota de Zaculeu, en el altiplano de Guatemala, data del
Posclásico.
El gran campo del juego de pelota de Chichén Itzá.
El campo del juego de pelota es una forma distintiva de la arquitectura
mesoamericana. Aunque la mayoría de los campos de juego de pelota maya datan del
periodo Clásico,[268] los primeros ejemplos aparecieron alrededor de 1000 a. C. en
el noroeste de Yucatán, durante el Preclásico Medio.[269] Hacia la época del
contacto con los españoles, los campos del juego de pelota solo estaban en uso en
el altiplano de Guatemala, en ciudades como Q'umarkaj e Iximché.[268] A lo largo de
la historia maya, los campos del juego de pelota mantuvieron una forma
característica que consiste en una forma de ɪ, cuyos extremos terminan en dos zonas
transversales.[270] Por lo general, el campo de juego central mide entre 20 y 30 m
de largo, y está flanqueado por dos estructuras laterales con una altura de hasta 3
o 4 m.[271] Las plataformas laterales a menudo sostenían estructuras que puedan
haber sido reservados para los espectadores privilegiados.[272] El gran campo del
juego de pelota de Chichén Itzá es el más grande de Mesoamérica, y tiene una
longitud de 83 m, un ancho de 30 m, y paredes con una altura de 8,2 m.[273]
Estilos arquitectónicos regionales
Aunque las ciudades mayas compartían muchas características, había una variación
considerable en el estilo arquitectónico.[274] Estos estilos fueron influenciados
por los materiales de construcción disponibles a nivel local, el clima, la
topografía, y las preferencias locales. En el Clásico Tardío, estas diferencias
locales se habían convertido en diferentes estilos arquitectónicos regionales.[275]
Centro de Petén
El estilo arquitectónico del centro de Petén, más conocido como «estilo Petén», se
desarrolló en la gran ciudad de Tikal. El estilo se caracteriza por altas pirámides
que sostienen a un santuario adornado con una crestería, con una sola entrada.
Otras características incluyen la combinación de la estela y altar emparejado, así
como la decoración de fachadas arquitectónicas, dinteles y cresterías con
esculturas en relieve de los gobernantes y deidades.[275] Uno de los mejores
ejemplos del estilo arquitectónico del centro de Petén es el Templo del Gran
Jaguar.[276] Otros ejemplos del estilo Petén incluyen Altun Ha, Calakmul, Holmul,
Ixkún, Nakum, Naranjo, y Yaxhá.[277]
Puuc
Uxmal es el mejor ejemplo de la arquitectura del estilo Puuc. El estilo se
desarrolló en las colinas de la región Puuc en el noroccidente de Yucatán; durante
el Clásico Terminal se extendió más allá de esta región, en todo el norte de la
península de Yucatán.[275] Los sitios del estilo Puuc reemplazaron los núcleos de
escombros por cemento de yeso, lo que resultó en paredes más fuertes. También
reforzaron los arcos mayas,[278] lo que permitió la construcción de arcos de
entrada independientes. Las fachadas superiores de los edificios del centro de una
ciudad, fueron decoradas con piedras precortadas en estilo de mosaico, formando
elaboradas composiciones de deidades de nariz larga, como el dios de la lluvia
Chaac e Itzamna. Los adornos también incluyeron patrones geométricos, celosías y
carretes, posiblemente influenciados por los estilos del altiplano de Oaxaca, fuera
del área maya. En cambio, la parte inferior de las fachadas fueron dejados sin
decorar. Las cresterías eran poco comunes en los sitios Puuc.[279]