TRASTORNOS LINGÜISTICOS Y APRENDIZAJE ESCOLAR PARCIAL
Temas:
• Capitulo 1, 2 y 3 de Enfoque neurolinguistico (hasta pag 180)
• El lenguaje en el neurodesarrollo.
• Preguntas y cuadro de la nueva nominación.
Preguntas:
1. ¿La madre es la única responsable del desarrollo del lenguaje de su hijo? ¿Por qué?
No, la madre no es la única responsable del desarrollo del lenguaje de su hijo, su entorno, la dinámica de la
comunicación familiar, el ajuste de sus mensajes a la receptividad de los niños y la utilización de diferentes
estrategias para mejorar la calidad comunicativa en las primeras etapas, se constituyen entre otros elementos
privilegiados para potencializar la adquisición lingüística y no solo la interacción o el trabajo de la madre con el
infante.
La madre no es la única responsable, sino que lo es todo el entorno en el que el niño se va formando, desde la
familia, cuidadores, escuela. La interacción con distintas personas los ayudará a obtener el lenguaje para poder
llevar a cada un óptimo proceso comunicativo con sus pares.
2. ¿Cómo el rol de la madre puede colaborar o no en el desarrollo del lenguaje de un niño? ¿Porque?
El rol materno puede ser de gran ayuda en el desarrollo del lenguaje de un niño, dependiendo del tiempo de
interacción y estimulación que tenga, siendo claros a la hora de hablarle, decirle palabras de forma adecuada, sin
cortarlas.
En algunos casos la relación mamá/niño suele ser facilitadora para que el lenguaje se produzca en óptimas
condiciones, y en otros casos se dan aspectos que bloquean el adecuado desarrollo (por ejemplo: una familia en la
que gritan mucho).
3. ¿Están de acuerdo con lo visto en el capítulo número 3? ¿Por qué?
Todo a lo que apunta el capítulo número 3 es importante ya que nos enseña cómo desde el punto de vista de la
madre o del adulto a cargo de un niño con alguna condición debemos actuar y nos muestra que las preguntas o las
dudas y los temores están en todos los casos; además de que este capítulo nos da herramientas facilitadoras para
trabajar con niños con diferentes condiciones, y nos adentra a los diferentes tipos de reacciones de estos niños
para tener en cuenta a la hora de trabajar con ellos.
4. ¿Es importante para nosotros como fonoaudiólogos lo leído en el capítulo? ¿Por qué es considerado así?
Sí, me parece súper importante que como fonoaudiólogos tengamos en cuenta todo lo tratado en el capítulo ya que
nos da un pantallazo de cómo actúan no solo los niños con las distintas condiciones sino también cómo actúan los
padres de los niños con estas condiciones; además nos facilita herramientas para poder trabajar en estos casos.
La importancia de la intervención temprana.
5. ¿Los síntomas de un trastorno en el desarrollo a que pueden relacionarse?
Los síntomas de un trastorno del desarrollo lingüístico pueden relacionarse directamente con un déficit sensorial o
motor; pueden estar inscriptos en un contexto psicopatológico, en el que la patología no está limitada al desarrollo
del lenguaje únicamente, o pueden ser la manifestación de un trastorno específico.
Ante alguna sospecha lo primero a investigar es la audición, ya que la lengua se adquiere por transmisión oral, sin
embargo pensar que la acuidad auditiva asegura el desarrollo lingüístico posterior no es correcto.
Además de percibir el niño debe ser capaz de interpretar la información sonora, de segmentar y aislar del flujo del
habla que le llega a las unidades cargadas de significación.
Este proceso implica operaciones complejas de selección, audición y asociación de la información presente con
las ya almacenadas en su memoria.
6. ¿Qué tipo de trastornos conocemos?
Los trastornos que conocemos son los siguientes:
-Trastornos de compresión: No siempre son detectables en las rutinas pediátricas, ni ocasionan las consultas de los
padres, salvo en los casos severos, pueden pasar desapercibidos para un observador no entrenado.
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Las personas con este trastorno pueden tener dificultades para entender instrucciones verbales, seguir
conversaciones, interpretar el significado de las palabras o frases, y procesar la información auditiva de manera
eficaz.
Algunas características comunes del trastorno de comprensión incluyen:
• Dificultad para seguir instrucciones verbales simples o complejas.
• Problemas para recordar información auditiva.
• Necesidad de que se repitan las instrucciones o la información varias veces.
• Confusión al interpretar el significado de las palabras o frases.
• Dificultad para comprender el lenguaje figurativo o abstracto.
• Problemas para seguir conversaciones en entornos ruidosos o con múltiples interlocutores.
• Dificultad para procesar la información auditiva de manera rápida y eficiente.
Existen fallas de decodificación específicas para marcadores morfosintácticos en preguntas abiertas, encabezadas
por/de que, a quien, para que, cuando, hasta donde, etc; o en enunciados complejos saturados lingüísticamente.
Mientras que es posible que el niño responda bien a comandos de dar, sacar, tomar, sentarse, mirar, traer, etc.
Se debe tener en cuenta que además de la consigna verbal, las señales visuales como los gestos favorecen a la
decodificación verbal.
Una prueba selectiva para evaluar la comprensión verbal es la del Token Test o estrategias similares con material
no representativo.
-Trastornos práxicos articulatorios: Los trastornos práxicos articulatorios, también conocidos como apraxia del
habla o dispraxia verbal, son trastornos del habla que afectan la capacidad de una persona para planificar y
coordinar los movimientos necesarios para articular sonidos y palabras de manera adecuada. Estos trastornos
pueden dificultar la producción de sonidos del habla de forma clara y fluida, lo que puede afectar la comunicación
verbal. Son manifestaciones o distinciones neuromotrices de los órganos del aparato fonatorio.
La articulación normal implica el control de la coordinación fina de grupos musculares, esté exige precisión y
ajuste, lo que el niño va logrando en forma progresiva junto con otras adquisiciones relacionadas de naturaleza
praxica.
El trastorno debe tener características de sistematización y a menudo afecta a uno o varios rasgos articulatorios.
La totalidad del dominio del paradigma consonántico se estabiliza a los 5- 6 años, de tal manera que los niños
tienen "permiso" para producir con defecto alguno los fonemas que mayor exigencia de ajuste tienen, como: la
doble r, la s, la ch y los sinfones (grupo consonántico que aparece dentro de la misma sílaba, con las dos
consonantes seguidas. Por ejemplo br- en “brazo”, gl- en “globo” o tr- en “Triste”)
-Trastornos fonológicos: Los trastornos fonológicos son trastornos del habla que afectan la capacidad de una
persona para organizar los sonidos del lenguaje de manera adecuada. Estos trastornos se caracterizan por
dificultades en la producción de los sonidos del habla, lo que puede resultar en errores sistemáticos en la
pronunciación de palabras. Los trastornos fonológicos suelen manifestarse en la infancia durante el desarrollo del
lenguaje y pueden persistir en la edad adulta si no se tratan adecuadamente.
El primer nivel de organización lingüística corresponde al de los sonidos, es decir de los fonemas que conforman
las palabras. En tal caso la lección de los fonemas y su ubicación en la serie, permiten el logro de la conciencia
fonológica que implica reconocimiento, discriminación, programación comparación, selección y operaciones de
descarte de la información irrelevante con participación de la memoria fonémica.
A diferencia de las disfonías articulatorias, los errores fonológicos no son sistemáticos, afectan aleatoriamente la
producción de la palabra, la constitución del léxico y se manifiestan como omisiones, sustituciones y
deformaciones de diferentes fonemas, los que en palabras más cortas o cotidianas son correctamente producidos.
Por otra parte una misma palabra puede ser producida con diferentes deformaciones en distintos momentos.
Algunas características comunes de los trastornos fonológicos incluyen:
[Link]ón de un sonido por otro (por ejemplo, decir “tato” en lugar de “gato”).
[Link]ón de sonidos en las palabras (por ejemplo, decir “ato” en lugar de “gato”).
[Link]ón de sonidos (por ejemplo, pronunciar un sonido de manera incorrecta).
[Link]ón de sonidos en las palabras (por ejemplo, decir “tapo” en lugar de “pato”).
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-Trastornos morfosintácticos: Los trastornos morfosintácticos son trastornos del lenguaje que afectan la estructura
gramatical y la organización de las palabras en las frases. Estos trastornos se caracterizan por dificultades en la
correcta combinación de las palabras, la formación de oraciones gramaticalmente adecuadas y la utilización de las
reglas morfológicas del idioma de manera apropiada. Los trastornos morfosintácticos pueden manifestarse en
diferentes aspectos del lenguaje, como la concordancia de género y número, la utilización de tiempos verbales, la
estructura de las frases y la organización de las palabras en un discurso coherente.
Se refieren a la capacidad de asociación de las palabras en las frases, a los diferentes componentes del orden de
las palabras en la cadena sintagmática y a las marcas morfológicas de una lengua particular punto cuando se da un
déficit modular de estas características, en línea no puede relacionar las palabras en la frase, yuxtaponiendo los
núcleos más significativos (nene coca; taza té mamá; teni juga pelota, etc).
En otros casos, las frases muestran errores gramaticales, con omisión de las palabras de función, con ausencia de
organización del paradigma verbal, fallas de género y número de concordancia sustantivo.
Este tipo de trastorno se traslada desde la forma expresiva afectando a la decodificación verbal y por ende la
comprensión de los mensajes.
Algunas características comunes de los trastornos morfosintácticos incluyen:
1)Errores en la concordancia de género y número entre sustantivos y adjetivos (por ejemplo, decir “el niño alto”
en lugar de “la niña alta”).
2)Omisión o uso incorrecto de pronombres, preposiciones y conjunciones en las frases.
3)Dificultad para utilizar los tiempos verbales de manera adecuada (por ejemplo, confundir el presente con el
pasado).
4)Estructuras de frases simplificadas o incorrectas (por ejemplo, omitir palabras clave en una oración).
5)Dificultad para comprender y utilizar la estructura gramatical compleja del lenguaje (por ejemplo, oraciones
subordinadas).
6)Problemas para organizar las ideas de manera coherente en un discurso.
-Anomias/Disnomias: Las anomias y las disnomias son trastornos del lenguaje que afectan la capacidad de una
persona para recordar o recuperar palabras de manera adecuada. Aunque ambos términos se refieren a dificultades
con la denominación de palabras, existen diferencias sutiles entre ellos.
Anomia: La anomia se refiere a la dificultad para recordar o encontrar una palabra específica en un momento
dado. Las personas con anomia pueden experimentar “bloqueos” mentales al intentar recordar el nombre de
objetos, personas o conceptos familiares. A menudo, son capaces de describir la palabra que están buscando o de
proporcionar pistas sobre su significado, pero les resulta difícil recuperarla de manera efectiva. La anomia puede
ser un síntoma común en trastornos del lenguaje como la afasia, la enfermedad de Alzheimer u otras condiciones
neurológicas.
Disnomia: La Disnomia, por otro lado, se refiere a dificultades más generalizadas en la denominación de
palabras. Las personas con disnomia pueden tener dificultades para encontrar las palabras correctas en diferentes
contextos y situaciones. Pueden experimentar problemas para recordar nombres de personas, objetos, lugares o
conceptos comunes, lo que puede afectar su capacidad para comunicarse de manera efectiva. La disnomia también
puede estar asociada con trastornos del lenguaje, lesiones cerebrales o condiciones médicas subyacentes.
La dificultad afecta la construcción del léxico mental (diccionario mental de vocablos) y constituye un trastorno
de muy graves implicancias comunicativas.
Las anomias y disnomias pueden presentarse en forma aislada o asociadas a otros trastornos del lenguaje, como
en la tartamudez y es factible encontrarla en niños con fracasos del aprendizaje del código escrito.
7. ¿Es lo mismo retraso que trastorno? Justificar.
El retraso del lenguaje y los trastornos del lenguaje son dos condiciones diferentes que afectan el desarrollo del
habla y la comunicación en los niños. Aunque comparten similitudes en términos de presentar dificultades en el
lenguaje, hay diferencias importantes entre ambos conceptos.
Retraso del lenguaje: Se refiere a un retraso en el desarrollo del lenguaje que afecta la adquisición de habilidades
lingüísticas típicas para la edad del niño. Los niños con retraso del lenguaje pueden presentar un desarrollo del
habla más lento en comparación con sus pares, lo que puede manifestarse en dificultades para pronunciar
palabras, construir oraciones completas, comprender instrucciones verbales o expresar sus pensamientos de
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manera clara. En muchos casos, los niños con retraso del lenguaje eventualmente alcanzan un nivel de desarrollo
lingüístico dentro de los parámetros normales a medida que reciben intervención y apoyo adecuados.
Trastornos del lenguaje: Los trastornos del lenguaje son afecciones crónicas que afectan la capacidad de un niño
para adquirir y utilizar el lenguaje de manera adecuada, a pesar de recibir oportunidades de aprendizaje y
estimulación lingüística. Estos trastornos pueden manifestarse en dificultades persistentes en áreas como la
fonología (sonidos del habla), la morfosintaxis (estructura gramatical), el vocabulario, la comprensión del
lenguaje o la pragmática (uso social del lenguaje). Los trastornos del lenguaje pueden estar asociados con factores
genéticos, neurológicos, ambientales o del desarrollo.
Por lo tanto pudiendo habido diferenciar los dos conceptos nos damos cuenta que no son lo mismo ya qué el
retraso del lenguaje implica un desarrollo más lento pero eventualmente alcanza un nivel típico, mientras que los
trastornos del lenguaje son condiciones crónicas que requieren intervención especializada y apoyo continuo.
8. ¿Qué relación encontramos con el material dado y la escolaridad?
La relación entre el material dado y la escolaridad es de gran importancia, ya que poder reconocer de forma
temprana posibles trastornos o retrasos en el desarrollo, puede facilitar la intervención por parte de los docentes
manera adecuada y personalizada para cada niño que lo requiera punto ayudará a implementar estrategias
educativas adaptadas, pudiendo así fomentar su buen desempeño escolar.
9. ¿Cómo lo vemos al déficit sensorial ligado al lenguaje? y ¿Como lo relacionamos con la audición?
Los síntomas de un trastorno lingüístico pueden relacionarse directamente con un déficit sensorial, la audición es
una condición imprescindible en el proceso de adquisición del lenguaje, sin embargo, la acuidad auditiva no
garantiza el desarrollo lingüístico. Además de percibir el niño debe ser capaz de interpretar, un proceso que
implica operaciones complejas y supera la posibilidad sensorial. La alteración de esa capacidad, aún en presencia
de audición normal, constituye una agnosia auditiva verbal.
Otros sensorios (sentidos) también intervienen de manera compleja en su construcción básica, como la vista y el
tacto, pero su injerencia es de menor trascendencia.
10. ¿Qué es el trastorno de espectro autista y cuáles son los subtipos?
El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por dificultades en la
comunicación social, patrones de comportamiento repetitivos y restricciones en los intereses y actividades. Dentro
del espectro autista, se reconocen diferentes subtipos o perfiles clínicos que reflejan la diversidad de
manifestaciones y características de las personas con TEA. A continuación, se presentan algunos de los subtipos
más comunes del espectro autista:
Síndrome de Asperger: Anteriormente considerado como un subtipo separado de TEA, el síndrome de Asperger
se caracteriza por dificultades en la interacción social y la comunicación, así como por patrones de
comportamiento repetitivos e intereses restringidos. Las personas con síndrome de Asperger suelen tener un nivel
de desarrollo del lenguaje normal o por encima del promedio, pero pueden presentar dificultades en la
comprensión de las señales sociales y en la reciprocidad emocional.
Trastorno Autista: Es el subtipo más conocido y común dentro del espectro autista. Se caracteriza por
dificultades significativas en la comunicación social, la interacción social y patrones de comportamiento
repetitivos o restrictivos. Las personas con trastorno autista pueden presentar un amplio rango de habilidades y
discapacidades, desde niveles severos de discapacidad intelectual hasta capacidades intelectuales normales o
superiores.
Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado (PDD-NOS): Este subtipo se utiliza para describir a
las personas que presentan características del espectro autista pero no cumplen con todos los criterios para un
diagnóstico específico de trastorno autista o síndrome de Asperger. PDD-NOS se caracteriza por dificultades en la
comunicación social, la interacción social y patrones de comportamiento repetitivos, pero la gravedad y la
combinación de síntomas pueden variar ampliamente.
Trastorno Desintegrativo Infantil: También conocido como síndrome de Heller, es un subtipo raro de TEA en
el que los niños desarrollan habilidades normales de comunicación y socialización durante los primeros años de
vida, pero luego experimentan una pérdida significativa de estas habilidades y un deterioro en el funcionamiento
social, comunicativo y conductual.
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Síndrome de Rett: es un trastorno del neurodesarrollo que afecta principalmente a las niñas y que se caracteriza
por una progresiva pérdida de habilidades adquiridas, especialmente en las áreas de comunicación, motricidad y
funciones cognitivas.
Las niñas con síndrome de Rett suelen desarrollarse de manera aparentemente normal durante los primeros meses
de vida, pero luego comienzan a mostrar una regresión en sus habilidades motoras, cognitivas y de comunicación.
Algunos de los síntomas y características comunes del síndrome de Rett incluyen:
•Pérdida de habilidades motoras y coordinación.
•Problemas de comunicación, como la pérdida de la capacidad de hablar o de comunicarse de manera efectiva.
•Movimientos estereotipados de las manos, como frotarse, retorcerse o golpear.
•Problemas respiratorios, convulsiones, problemas de sueño y dificultades en la alimentación.
•Problemas de comportamiento, como irritabilidad, ansiedad y agresividad.
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