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Actividad 02 DPP

La industria de transporte en México es crucial para la economía, movilizando el 82% de la carga terrestre y el 95% de los pasajeros. A pesar de su crecimiento y oportunidades, enfrenta desafíos como la baja inversión en infraestructura y problemas de seguridad vial. Se propone la adopción de tecnologías avanzadas y una mejor integración económica con Estados Unidos para mejorar la eficiencia y sostenibilidad del sector.

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Actividad 02 DPP

La industria de transporte en México es crucial para la economía, movilizando el 82% de la carga terrestre y el 95% de los pasajeros. A pesar de su crecimiento y oportunidades, enfrenta desafíos como la baja inversión en infraestructura y problemas de seguridad vial. Se propone la adopción de tecnologías avanzadas y una mejor integración económica con Estados Unidos para mejorar la eficiencia y sostenibilidad del sector.

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DOCTORADO EN POLÍTICAS PÚBLICAS

NOMBRE DE LA MATERIA
Seminario de Políticas Publicas III
DOCENTE
Mtro. Javier Alejandro Rodríguez Domínguez
ALUMNO
José Enoc Ojeda Chévez
NUMERO DE CONTROL
DPP24A034
ACTIVIDAD 02
Santiago Niltepec, Oaxaca a 20 de diciembre del 2024.
INFRAESTRUCTURA PARA LAS COMUNICACIONES

La industria de transporte en México es un componente vital de la economía


nacional, facilitando el movimiento de bienes y personas a lo largo y ancho del
país. Con el avance tecnológico y la situación económica actual, aparecen
desafíos significativos, pero también oportunidades que pueden transformar su
panorama.

Desde la infraestructura y la inversión hasta la sostenibilidad y la seguridad, los


diversos aspectos del transporte en México requieren una atención detallada y
soluciones innovadoras.

La industria de transporte en México tiene una historia rica y diversa que refleja los
avances tecnológicos y científicos a lo largo del tiempo. Desde la época
prehispánica, el sistema carretero mexicano comenzó con el traslado de
mercancías utilizando animales. Durante la época colonial, se desarrollaron
pequeñas redes de carreteras y caminos que facilitaban el movimiento de
personas y mercancías, sentando las bases para la infraestructura de transporte
terrestre del país.

A finales del siglo XIX, con el descubrimiento del petróleo, surgieron nuevos
mecanismos de transporte. En 1873, Porfirio Díaz inauguró la ruta México-
Córdoba-Veracruz, marcando el inicio de una importante red ferroviaria que
eventualmente cubriría cerca de 24,000 km. Otro hecho importante fue en 1891,
cuando bajo el liderazgo de Benito Juárez, se estableció la Secretaría de
Fomento, Comunicaciones y Obras (SCOP), que impulsó la construcción y
mantenimiento de carreteras y caminos.

Más adelante, el siglo XX trajo consigo la integración de vehículos para uso


personal y la producción en masa de automóviles. Para 1930, ya se había creado
la Confederación Nacional de Transportes de la República Mexicana y la Ley de
Cámaras de Comercio e Industria, que formalizó la organización de la industria del
transporte en México.

Además, la Dirección General de Carreteras, establecida por la Secretaría de


Comunicaciones y Transportes (SCT) en 1958, fue clave en la modernización de la
infraestructura de transporte del país.

Finalmente, la pandemia de 2020 representó un desafío sin precedentes,


impulsando la adopción de tecnología en el transporte y la optimización de costos.
Este hecho marcó una nueva era de eficiencia y resiliencia en el sector, lo que
podemos observar en el crecimiento de su mercado.

El tamaño y crecimiento del mercado de la industria de transporte en México es


significativo y muestra una tendencia al alza, reflejando su importancia en la
economía nacional. El sector del autotransporte moviliza el 82% de la carga
terrestre, lo que equivale a 556 millones de toneladas anuales, representando el
3.2% del PIB nacional.

Este sector distribuye el 56% de la carga nacional, mientras que el transporte


marítimo y ferroviario manejan el 31.6% y el 12.8%, respectivamente. Estos datos,
proporcionados por el Reporte de Estadística Básica del Autotransporte Federal de
la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, subrayan la preeminencia del
autotransporte en el movimiento de mercancías dentro del país.

En términos de pasajeros, el autotransporte moviliza el 95% del total nacional,


abasteciendo diversas industrias y servicios. Los principales productos
transportados incluyen:

 Hidrocarburos
 Autopartes
 Automóviles sin rodar
 Electrodomésticos
 Alimentos y bebidas
 Productos farmacéuticos
 Líquidos de grado alimenticio
 Materiales para la construcción
 Productos agrícolas y agroindustriales.

Este amplio espectro de mercancías evidencia la versatilidad y capacidad del


autotransporte para satisfacer las demandas de diferentes sectores económicos.
Las rutas más transitadas son las carreteras de Ciudad de México a Querétaro,
Pachuca, Puebla y Toluca, vitales para el movimiento de cargas. El corredor
Querétaro-Ciudad Juárez es particularmente importante debido al alto volumen de
toneladas en circulación.

El transporte de pasajeros también ha mostrado un crecimiento continuo. De


hecho, la Secretaría de Comunicaciones y Transporte estima 3,623 millones de
pasajeros en 2016 y 518,400 millones de pasajeros-kilómetro.

Por lo tanto, el mercado de la industria de transporte en México es robusto y en


crecimiento, a pesar de los desafíos que enfrenta. La demanda actual y
proyectada sigue aumentando, impulsada por la necesidad de movilidad eficiente
de mercancías y personas.

Uno de los principales desafíos que enfrenta la industria de transporte en México


es la limitada inversión en infraestructura. A pesar de tener una red de carreteras
con buena cobertura territorial y elevados niveles de pavimentación, el país aún
destina recursos insuficientes para el mantenimiento y expansión de esta
infraestructura.
Este bajo nivel de inversión, que promedia el 0.6% del PIB en los últimos años, es
significativamente inferior al promedio regional del 1.1%, lo que afecta
negativamente la eficiencia y capacidad del transporte terrestre.

La seguridad vial es otro desafío crítico. Los elevados niveles de inseguridad, con
incidentes de robo de mercancía y vehículos, aumentan los costos operativos y de
seguros, afectando la competitividad del sector.

La OCDE ha señalado la necesidad de mejorar la recopilación y uso de datos


obtenidos de los vehículos para aumentar la seguridad en carreteras, una tarea en
la que la tecnología telemática puede desempeñar un papel crucial.

Las debilidades del sector incluyen la mala calidad del servicio y la sobre-
regulación, especialmente en el transporte marítimo y aéreo. Las empresas
consultadas por el Banco de México mencionaron el elevado costo del servicio y la
limitada capacidad de la red como factores que afectan negativamente el
transporte ferroviario y carretero.

Además, la alta tasa de motorización contribuye a elevadas emisiones derivadas


del transporte, un problema que se agrava con la congestión vehicular en las
principales ciudades del país.

Otra debilidad significativa es la baja eficiencia de la acción pública y la percepción


de una gestión institucional poco eficaz.

A pesar de la alta actividad en materia de concesiones, carreteras y la integración


vertical del modelo ferroviario, la falta de una estrategia multimodal y la restricción
de recursos para la construcción y mantenimiento de la infraestructura limitan el
potencial del sector.
A pesar de los desafíos y debilidades, la industria de transporte en México cuenta
con varias oportunidades para mejorar y crecer. La integración económica con
Estados Unidos a través del T-MEC ofrece un potencial considerable que aún no
se ha explotado plenamente.

Este acuerdo comercial puede facilitar el nearshoring, atrayendo inversiones


extranjeras directas y creando un entorno favorable para el desarrollo del
transporte de carga y logística.

El diseño de un sistema logístico integral multimodal es otra oportunidad clave. La


creación de una unidad de seguimiento de Asociaciones Público-Privadas (APP)
para centralizar la gestión y mejorar la eficiencia de los proyectos puede ayudar a
superar los desafíos actuales.

Además, la adopción de tecnologías avanzadas como la telemática y la


inteligencia artificial puede transformar la gestión de flotas, mejorando la eficiencia,
seguridad y sostenibilidad del sector.

Para que esta área de oportunidad sea establecida dentro de las políticas
públicas, se deben estudiar las legislaciones actuales ya que en México, la
industria de transporte está sujeta a una serie de legislaciones y regulaciones que
buscan garantizar su funcionamiento adecuado, seguro y eficiente. Estas
normativas abarcan diversos aspectos del transporte ferroviario y carretero,
estableciendo marcos legales y operativos para las empresas y los servicios que
prestan.

Derivado de lo anterior será necesario establecer un dialogo de discusión abierta


con los actores de este ramo para establecer opciones de apertura de inversión
para el apoyo y mejora de la infraestructura y logística del país.

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