Un Obstáculo en el Camino hacia Dios
Proverbios 16:18 - "Antes del quebrantamiento es
la soberbia, y antes de la caída la altivez de
espíritu."
El orgullo, una característica que puede parecer
inofensiva o incluso positiva en la sociedad, es algo
que la Biblia advierte que puede ser muy peligroso
para nuestras vidas espirituales y relaciones.
I. ¿Qué es el orgullo?
El orgullo es una actitud de autosuficiencia,
altivez, o arrogancia, donde uno coloca su
confianza en sus propios logros o capacidades,
minimizando la dependencia de Dios.
Manifestaciones comunes
Independencia extrema: Creer que no se necesita
la ayuda de nadie, ni siquiera de Dios.
Competencia insana: La necesidad de ser mejor
que los demás en todo momento.
Desprecio de los consejos: Rechazo a escuchar a
los padres, líderes o personas mayores, pensando
que "yo lo sé todo."
Auto glorificación en las redes sociales: Buscando
la validación de los demás por lo que se tiene o se
logra.
II. El Orgullo en la Biblia (Ejemplos bíblicos)
Satanás: El primer ejemplo de orgullo (Isaías 14:12-
15).
Satanás quiso ser como Dios, y su orgullo lo llevó a
la caída.
El rey Nabucodonosor: (Daniel 4:28-37) Su orgullo
lo llevó a la locura, pero después de humillarse
delante de Dios, fue restaurado.
El fariseo y el publicano: (Lucas 18:9-14) Un
contraste entre el orgullo del fariseo y la humildad del
publicano. El publicano, que reconoció su necesidad
de Dios, fue justificado.
III. ¿Por qué es el orgullo un problema en la vida?
Te desconecta de Dios: El orgullo te hace sentir
autosuficiente, olvidando que todo lo que tienes
proviene de Dios. (Santiago 4:6) - “Dios resiste a los
soberbios, y da gracia a los humildes.”
Te aleja de las relaciones: El orgullo puede causar
conflictos con amigos, familiares y compañeros.
Proverbios 13:10 - "Por la soberbia sólo viene la
contienda."
Te hace caer: Proverbios 16:18 advierte que el
orgullo lleva a la caída. El orgullo ciega, impide
reconocer nuestros errores, y eventualmente lleva a
la ruina.
IV. ¿Cómo vencer el orgullo?
Reconoce tu necesidad de Dios: Salmos 10:4 - “El
malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; No
hay Dios en ninguno de sus pensamientos.”
Necesitamos vivir dependiendo de Dios en cada
aspecto de nuestras vidas, reconociendo que todo lo
que tenemos es gracias a Él.
Practica la humildad: Filipenses 2:3 - “Nada hagáis
por contienda o por vanagloria; antes bien con
humildad, estimando cada uno a los demás como
superiores a él mismo.”
Busca maneras de servir a los demás y piensa en
sus necesidades antes que las tuyas.
Escucha y acepta corrección: Proverbios 12:1 - “El
que ama la instrucción ama la sabiduría; Mas el que
aborrece la reprensión es ignorante.”
Ser enseñable es una de las marcas de la humildad.
No pienses que lo sabes todo, acepta consejos de
los demás.
Glorifica a Dios en todo: 1 Corintios 10:31 - “Si,
pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo
todo para la gloria de Dios.”
En lugar de buscar la autoglorificación, haz todo para
honrar a Dios. Recuerda que la verdadera grandeza
está en reflejar a Cristo.
V. El Ejemplo Supremo de Humildad: Jesucristo
Filipenses 2:5-8 - Jesús, siendo Dios, se humilló a sí
mismo hasta la muerte en la cruz. Él es el modelo
perfecto de humildad y servicio, y debemos seguir su
ejemplo.
El orgullo puede ser un obstáculo muy grande en
nuestra relación con Dios y con los demás, pero la
Biblia nos enseña que hay poder en la humildad.
Desafío: Examina tu corazón hoy.
¿Hay áreas en las que has dejado que el orgullo se
infiltre?
Pídele a Dios que te ayude a caminar en humildad y
a reconocer que sin Él, nada somos.
Pidiendo a Dios que nos dé un corazón humilde y
dependiente de Él.