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La Farsa

La Farsa es una historia de drama y romance que sigue la vida de Wei WuXian y Lan WangJi, quienes son mejores amigos y están a punto de convertirse en hermanos por el compromiso de Lan Zhan con la hermana de Wei, YanLi. La trama se complica cuando Lan Zhan viaja al extranjero y, al regresar, descubre que Wei WuXian y YanLi se han casado y tienen un bebé. A lo largo de la historia, se exploran los sentimientos no correspondidos y la amistad entre los personajes en un entorno moderno.

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La Farsa

La Farsa es una historia de drama y romance que sigue la vida de Wei WuXian y Lan WangJi, quienes son mejores amigos y están a punto de convertirse en hermanos por el compromiso de Lan Zhan con la hermana de Wei, YanLi. La trama se complica cuando Lan Zhan viaja al extranjero y, al regresar, descubre que Wei WuXian y YanLi se han casado y tienen un bebé. A lo largo de la historia, se exploran los sentimientos no correspondidos y la amistad entre los personajes en un entorno moderno.

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Posted originally on the Archive of Our Own at [Link]

Rating: Explicit
Archive Warning: No Archive Warnings Apply
Category: M/M
Fandoms: 魔道祖师 - 墨香铜臭 | Módào Zǔshī - Mòxiāng Tóngxiù, 陈情令 | The
Untamed (TV)
Relationships: Lan Zhan | Lan Wangji/Wei Ying | Wei Wuxian, Jiang Cheng | Jiang
Wanyin/Lan Huan | Lan Xichen
Characters: Lan Zhan | Lan Wangji, Wei Ying | Wei Wuxian, Lan Huan | Lan Xichen,
Jiang Cheng | Jiang Wanyin, Jiang Yanli, Lan Yuan | Lan Sizhui, Jin Ling
| Jin Rulan, Wen Ning | Wen Qionglin, Wen Qing (Modao Zushi), Yu
Ziyuan, Lan Qiren
Additional Tags: Alternate Universe - Modern Setting, Drama & Romance, Happy
Ending, Eventual Smut
Language: Español
Stats: Published: 2020-01-05 Completed: 2021-04-05 Words: 76,839 Chapters:
21/21
La Farsa
by HanaArlequin25

Summary

Wei WuXian y Lan WangJi son mejores amigos desde hace años, todo es perfecto, hacen
todo juntos, sus familias son amigas y además pronto serán hermanos cuando Lan Zhan y
YanLi por fin se casen. Pero todo cambia cuando Lan Zhan debe viajar al extranjero y al
regresar, un año después, se encuentra a Wei WuXian y YanLi casados y con un recién
nacido.

Notes
See the end of the work for notes
Prólogo

Wei WuXian tomó su chaqueta, su teléfono y salió de su habitación, eran mediados de


octubre y aún no era medio día así que hacía un poco de frío. Bajó las escaleras de la mansión
Jiang y llegó hasta la cocina.

— ¿Uh? ¿Qué haces despierto? — preguntó Jiang Cheng que comía un tazón de cereal sobre
la barra.

— Buenos días a ti también — dijo Wei WuXian tomando un tazón y sirviéndose leche.

— Como sea, ¿por qué estás despierto un sábado antes de medio día? — manifestó su
hermano asombrado. No era normal que Wei WuXian despertara temprano, y aún menos un
sábado.

— Iré con Lan Zhan a la universidad — explicó mientras comía —, aún tiene que hacer
algunos trámites antes de su viaje.

— ¿No puede ir solo? — se quejó Jiang Cheng —. ¿Por qué siempre tienen que hacer todo
juntos?

— Primero — dijo Wei WuXian enumerando con los dedos — : somos mejores amigos.
Segundo: se irá del país muy pronto y no nos veremos en mucho tiempo.

— A veces pareciera que su prometido eres tú y no mi hermana.

— Cállate, ¿qué tonterías dices? — se quejó Wei WuXian.

— No son tonterías, es la verdad. Se la viven pegado al otro y tienen que hacer todo juntos,
da un poco de escalofríos — dijo Jiang Cheng frotándose los brazos.

— Tú no sabes lo que es la verdadera amistad.

— Claro. Además ¿no irán a visitarlo en cuanto comiencen las vacaciones?

— Mhn — asintió Wei WuXian —, pero aún falta.

— Como sea.

— Bueno, me voy — dijo Wei Ying dejando el cuenco del desayuno vacío.

— ¡Regresa para la cena!

— Tal vez me quede a dormir en casa de Lan Zhan.

— ¡El viejo Lan QiRen va a matarte algún día!


Wei WuXian rio, ciertamente el tío de Lan Zhan no lo soportaba, Wei Ying había intentado
agraciarse con él varias veces desde que lo conocía, hacía ya varios años; pero al parecer no
importaba lo que hiciera, él siempre lo desestimaría. Al menos le daría un respiro al viejo
ahora que Lan Zhan se iba. Sin él en casa, no tenía nada que hacer en la mansión Lan.

Con eso en mente se dirigió a la puerta escuchando de paso la voz de su querida hermana
YanLi proviniendo de la sala.

— ¿A qué hora podemos vernos hoy? — decía ella —. Hay algo que quiero decirte — pausa
—. Sí, está bien.

Wei WuXian esperó, se preguntó si su querida Jiejie quedaría de verse con Lan Zhan, cosa
que dudaba, el Segundo Jade de Gusu y él ya tenían planes y Lan WangJi no era del tipo de
persona que quedase mal con alguien.

— Jiejie — llamó, haciendo que YanLi diera un brinco.

— A-Xian, no me asustes.

— ¿Te verás con Lan Zhan hoy?

YanLi negó con la cabeza.

— Veré a una amiga.

— Eso creí.

— ¿Irán a la universidad?

— Mhn.

— Diviértanse y salúdalo de mi parte.

— Está bien — dijo dándole un beso en la mejilla —, te veré más tarde.

Después Wei Ying partió rumbo a la universidad de Gusu, estaba ya en su penúltimo


semestre en la facultad de Arte, podría darle dolor de cabeza a todos sus profesores pero no
podían negar que ciertamente era un prodigio. Estacionó su auto con cuidado, un pequeño
volkswagen rojo y negro usado que había comprado apenas un par de años antes con sus
ahorros. Jiang FengMian se había ofrecido a comprarle uno completamente nuevo, del más
reciente modelo, pero él se había negado. No importaba lo que fuera, él quería lograrlo todo
con sus propios esfuerzos, incluso había conseguido un trabajo de medio tiempo en un
pequeño bar. Quería contribuir lo más que pudiera en sus gastos de la universidad. Pero,
querer y poder no eran lo mismo, por lo que incluso si hacía horas extras, la matrícula era
pagada en su mayor parte por su padre adoptivo.

Alzó la vista cuando escuchó un familiar sonido, se trataba de un conocido Mercedes-Benz


blanco que ingresaba al estacionamiento frente a la mirada de varios, y se detenía justo a un
lado de él. Esperó un momento a que sus ocupantes salieran.
— Muy buenos días, joven Wei Ying — saludó un chico alto muy bien parecido.

— Buenos días, hermano Xichen.

Lan Xichen era uno de los Dos Jades de la universidad, acababa de graduarse en la carrera de
Negocios, pero aún era común verlo por ahí. Él y su hermano eran muy bien conocidos, y no
era por nada, eran los estudiantes modelos de todo Gusu, poseían excelentes calificaciones,
excelentes modales y una enorme fortuna. Además de eso ambos eran sumamente apuestos,
tenían el tipo de rostro que haría voltear la cabeza incluso a los hombres. Eran tan parecidos
que era difícil distinguirlos a la distancia. La única diferencia podría notarse si te acercabas lo
suficiente para ver la deslumbrante sonrisa de Lan Xichen, y el rostro frío, aunque hermoso,
de su hermano menor.

— Buenos días, ¡Lan Zhan! — saludó entusiasta Wei WuXian ampliando su sonrisa.

— Buenos días.

— Debo irme — se disculpó Lan Xichen —, te veré más tarde, WangJi. Hasta luego Wei
Ying.

— Mhn.

— Adiós, hermano Xichen.

Ambos observaron al mayor de los hermanos alejarse con un andar elegante, no mucho
después un grupo de estudiantes se reunió a su alrededor y se perdió en la multitud.

— No hubiese traído mi auto si hubiera sabido que traerías el tuyo — continuó Wei WuXian
comenzando a caminar.

Lan WangJi negó.

— Mi hermano se lo llevará, podemos ir en el tuyo.

— Me gusta más el tuyo, tiene mejor sonido y las chicas se vuelven locas, jajaja.

— ...

— Está bien, de todas formas llamaríamos mucho lo atención. ¿Cuándo se irán?

— El próximo viernes.

— ¡Tan pronto! Por cierto, Jiejie te manda saludos.

— Gracias. También le mando saludos.

— Supongo que se verán antes de que te vayas.

— Mhn.
— Eso es bueno, seguro se pondrá muy triste, pero sólo será por poco tiempo. ¿Regresarás
pronto, no es así Lan Zhan?

— Intentaré volver cuanto antes.

— Hazlo, nadie se merece a mi Jiejie, ella es la mujer más buena y linda que pueda existir. La
única razón por la que estoy de acuerdo con su compromiso es porque eres tú y sé que serías
incapaz de lastimarla. Así que no la hagas esperar mucho, vuelve pronto y cásate con ella.

Lan WangJi no dijo nada, pasó un largo tiempo antes de que Wei WuXian se diera cuenta de
que el Segundo Jade no parecía muy animado.

— ¿Sucede algo?

— Wei Ying...

Wei WuXian se detuvo.

— Dime.

Lan WangJi esperó, como si lo que iba a decir a continuación fuese sumamente difícil.

— El viernes... tú, ¿irías a despedirme al aeropuerto?

Wei WuXian lo miró, luego sonrió ampliamente.

— Aunque no me lo pidieras pensaba hacerlo de todos modos.

— Te estaré esperando.

— Mhn, definitivamente iré.

*******

Lan WangJi subió las maletas al auto de su tío Lan QiRen y después abordó. En cuanto Lan
Xichen llegó a su lado partieron. No escuchó nada de la conversación que su hermano y tío
mantuvieron en el camino al aeropuerto. Su corazón latía rápidamente debatiéndose en lo que
haría una vez viera a Wei Ying. Quería hacerlo, quería decirle la verdad, pero cuando pensaba
en las consecuencias que eso traería se acobardaba. No quería perder su amistad, pero no
estaba seguro de si podría seguir aguantando todo lo que sentía. Tal vez ese tiempo de
separación le ayudaría a aclarar sus ideas y tomar una decisión definitiva.

No notó cuando llegaron al aeropuerto, tan concentrado como estaba en sus pensamientos.
Ingresó jalando sus maletas con su hermano a un lado y su tío frente a ellos. Miró alrededor
en busca de Wei Ying, apenas había podido verlo en esos días, había estado muy ocupado con
los preparativos del viaje, sumando el hecho de que Wei Ying trabajaba por las tardes. Miró
el reloj, faltaba poco para que terminara su turno. Vendría al aeropuerto directamente del
trabajo. No sería mucho tiempo, pero aún podría verlo antes de irse al menos. Sin embargo,
conforme el tiempo fue pasando su corazón fue sintiéndose más y más intranquilo. Su
hermano y su tío conversaban, pero él tenía toda su atención puesta en el pasillo que daba a la
entrada. Cada vez que veía una melena oscura su corazón saltaba, pero inmediatamente
volvía a caer cuando se daba cuenta de que no era la persona que esperaba.

— WangJi, ¿sucede algo? — preguntó su hermano, siempre capaz de saber lo que pasaba por
su mente.

— Wei Ying.

— ¿Ese demonio? — preguntó su tío molesto. Nunca había logrado congeniar con Wei Ying,
aunque no podía culparlo, Wei Ying era todo lo que su tío odiaba —. ¿Acaso dijo que
vendría?

— Él vendrá — respondió Lan WangJi sin posibilidad de réplica.

Pero los minutos siguieron corriendo y antes de que él apareciera escucharon la voz que
anunciaba su vuelo. El corazón de Lan WangJi comenzó a latir más y más rápidamente.

— Cuídense, llámenme — pidió su tío, abrazándolos fuertemente.

— Lo haremos tío.

— Confío completamente en ustedes, sé que no me decepcionarán. Nunca lo han hecho y


nunca lo harán.

— Definitivamente no lo haremos tío. Ven a visitarnos pronto — pidió Xichen.

Lan QiRen asintió.

— Xichen cuida a WangJi, WangJi escucha a tu hermano.

— Mhn.

— "Última llamada para los pasajeros del vuelo 1313 con destino a Nueva York".

Lan Xichen tomó su maleta y se dirigió a las puertas de embarque, Lan WangJi lo siguió
detrás mientras se volvía una y otra vez.

— ¿WangJi? — su hermano se detuvo al ver que no se movía —. Tal vez se le hizo tarde,
esas cosas pasan, sobre todo si es él. Hablarán una vez que aterricemos.

Pero él siguió inmóvil esperando. Lo había prometido, ¿no es así? No podía haberse olvidado
de la hora, apenas ayer había enviado un mensaje con la hora del vuelo. ¿Tal vez había tenido
que hacer horas extras? ¿Y si algo le había pasado camino al aeropuerto?

Sacó su teléfono y marcó, colgó cuando la voz de la operadora le dijo que no podía
conectarse. Lan WangJi sintió que su corazón dolía, no podía, no podía irse sin verlo. Tenía
que verlo, así fuese sólo un segundo.

— WangJi — su hermano lo llamó.


— Lan WangJi — dijo su tío —, ¿qué estás haciendo? ¡Perderán el vuelo! Ese bueno para
nada de Wei Ying no vendrá, no vale la pena esperar por él.

Lan Zhan quiso replicar pero no pudo encontrar las palabras para hacerlo. Finalmente Lan
Xichen suspiró y se acercó.

— Debemos irnos — dijo, poniendo una mano en su hombro.

Lan WangJi comenzó a caminar hacia las compuertas, antes de entrar se detuvo una vez más,
deseaba un milagro, deseaba que él apareciera, corriendo y gritando su nombre como siempre
hacía con una enorme sonrisa en el rostro.

Pero no lo hizo, así que dando un largo suspiro ingresó a la sala, sintiendo que su corazón se
quedaba detrás de esa puerta.
Capítulo 1

Wei WuXian rodó sobre la cama y abrió los ojos, bostezó largamente y se estiró. Miró el
reloj, marcaban las 8:59 de la mañana. Esperó, el reloj marcó las 9 y entonces un llanto se
escuchó en la habitación de al lado.

— Tan puntual como siempre — Wei Ying sonrió y se puso de pie, aún sin calzarse salió del
dormitorio y llegó donde provenía el sonido —. Ya voy, ya voy — dijo quejándose.

Se acercó a la cuna y miró al bebé que ahí yacía.

— Anoche me has mantenido despierto hasta muy tarde, al menos déjame dormir un poco
más de tiempo.

El bebé lo miró un momento y después reanudó su llanto. Wei WuXian lo levantó para
revisar su pañal. Inmediatamente arrugó la cara.

— ¿Qué demonios comes, pequeño? ¿Por qué apestas tanto?

Procedió entonces a limpiarlo y cuando estuvo listo lo cargó hasta la cocina. Mientras sacaba
un biberón del microondas notó sobre el refrigerador una nota, la leyó meciendo al pequeño
entre sus brazos.

— Parece ser que mamá volverá un poco tarde.

Una vez que el bebé terminó la mamila, palmeó su espalda con suavidad. Aquel día retomaría
las clases de la universidad, el último año en la vida de Wei WuXian había sido tan agitado
que había tenido que posponer sus estudios, pero no se quejaba. Observando al bebé en sus
brazos depositó un beso en su coronilla y sonrió ampliamente.

— Apresurémonos y vayamos con los abuelos, A-Ling.

*******

Apenas hubo cruzado la entrada de la mansión una señora de edad media y hermosa
apariencia se acercó presurosa a él.

— ¡A-Ling! — dijo Madam Yu tomando al bebé de sus brazos.

— Perdón por el retraso, había mucho tráfico. Casi he olvidado lo ajetreado que es Gusu por
las mañanas.

— Wei WuXian, ¿cómo has conducido con un recién nacido en el auto? Deberías ser más
cuidadoso.

— Fui cuidadoso, en serio — se defendió, acomodando la mochila en sus hombros.

— Como sea, vamos dentro. FengMian quiere verte antes de que vayas a la universidad.
Se abrieron camino hasta la sala donde un hombre de edad mayor se encontraba leyendo el
periódico.

— A-Ying.

— Tío FengMian.

— A-Ling — dijo FengMian, dando un beso en la cabeza del bebé —. ¿Cómo están? —
preguntó — ¿Se les han complicado mucho los cuidados del bebé?

— No, realmente, es sólo que apenas nos deja dormir. Dejando eso de lado, no hay problema,
después de todo, sólo come y caga.

— ¡Wei WuXian! — regañó Madam Yu — cuida tu vocabulario.

— Pero es la verdad.

— A-Ying — reprendió FengMian.

— Lo siento. ¿Dónde está Jiang Cheng?

— Se ha ido temprano, es su último año de universidad también.

Wei WuXian asintió, después de todo su hermano menor se haría cargo de la empresa de sus
padres una vez se graduara, tenía una gran responsabilidad sobre sus hombros.

— Aquí está la pañalera, hay suficientes pañales y leche, estará bien por unas horas. Volveré
por él alrededor de las tres.

Después de eso se despidió de sus padres adoptivos y se dirigió a la universidad. Bostezó,


desde hacía tres meses su vida había cambiado por completo, con la llegada de A-Ling no
había imaginado que las cosas sucederían así, había sido un poco difícil, ahora tenía a dos
personas que dependían de él, pero como siempre, intentaba dar lo mejor de sí. Aparcó en el
estacionamiento y se bajó del auto, no había avanzado mucho cuando notó un Mercedes-
Benz estacionado no muy lejos de él. Su corazón saltó emocionado. Echó a correr
rápidamente sin fijarse si chocaba con alguien, finalmente alcanzó la entrada de la facultad de
Administración, que estaba muy cerca de la suya, y encontró ahí a Jiang Cheng.

Su hermano adoptivo lo miró con desaprobación mientras se dirigía a él.

— ¿Es verdad? ¿Ha vuelto? — preguntó con una sonrisa bailando en su rostro.

— No eres la vista que quería tener tan temprano.

— ¡Jiang Cheng!

— Está bien, sí. Los Jades de Gusu han vuelto.

Wei WuXian sonrió ampliamente, Lan Zhan había vuelto. Hacía un año que no lo veía y la
idea de que volvieran a encontrarse lo emocionaba.
— ¿Está aquí?

— No, sólo Lan Xichen vino a la universidad.

Wei WuXian no se afligió, asintiendo efusivamente se dio media vuelta para salir de ahí.

— ¿A dónde vas? — cuestionó Jiang Cheng sujetándolo del brazo.

— Iré a la mansión Lan a verlo — explicó.

— ¿Estás loco? ¿Acaso crees que aún eres bienvenido ahí? ¿No recuerdas lo que hiciste?

La sonrisa en su rostro desapareció.

— Tú... ¿crees que me odia?

— Después de lo que has hecho, incluso alguien como Lan WangJi te odiaría.

Con eso el buen humor de Wei WuXian quedó destruido, así que sólo se limitó a volver a su
propio edificio y enfocarse en las lecciones del día.

— ¡Ah! ¡Superior Wei!

Wei Ying alzó la vista, un muchacho alto de rostro apacible y grandes ojos se acercó a él.

— ¡Wen Ning! Ven aquí, ven aquí — indicó señalando el asiento a su lado —. No me dijiste
que compartiríamos clases.

— No lo sabía, superior.

Wei Ying sonrió, Wen Ning era uno de los pocos verdaderos amigos que tenía, al igual que él,
el joven cursaba la carrera en Arte, aunque en un grado menor. Se habían conocido un poco
antes de que Wei Ying dejara la escuela, cuando lo había auxiliado en el aula de pintura. Wen
Ning había intentado trasladar algunos lienzos al pasillo para exhibirlos, pero había
tropezado, Wei WuXian había llegado a su rescate, congeniaron muy rápido y desde entonces
hablaban casi siempre de todo.

— Me alegro mucho de encontrarte aquí Wen Ning, no conozco a casi nadie. Todos mis
amigos se han graduado ya.

— Aquí todos lo conocen a usted, superior.

— Por supuesto, después de todo mi talento es bien conocido.

— Nadie puede negar eso, sin embargo, la verdadera razón es que siempre coqueteaba con
todas las chicas lindas de la universidad y se ganó fama de mujeriego.

— Calla, calla. No menciones ese pasado oscuro, ahora soy hombre de una sola mujer — Wei
WuXian sonrió, pero entonces su sonrisa se desvaneció.

— ¿Qué sucede superior?


— Me he enterado de que Lan Zhan volvió a Gusu, me pregunto si de verdad me odiará.
Después de lo ocurrido no volvimos a tener contacto. La verdad no sé cómo debería actuar
cuando lo vea.

— El superior Lan siempre tuvo mucha tolerancia con usted, todos podían ver la paciencia y
consideración que le tenía. Creo que si habla sinceramente con él podrán arreglar las cosas.

— Sí, eso sería bueno. Gracias Wen Ning.

— De nada, superior Wei.

Por la tarde Wei WuXian volvió a la mansión con Jiang Cheng, su hermano adoptivo fruncía
el ceño mientras conducía, siempre había sido malhumorado pero después de lo ocurrido su
relación era tensa. Jiang Cheng era una persona que odiaba las mentiras y los secretos, así
que cuando se enteró del embarazo aparte de casi matarlo no le habló durante meses, sólo
recientemente con el nacimiento de A-Ling había torcido un poco los brazos. Al llegar a casa
lo primero que hizo fue quitar a su sobrino de los brazos de Madam Yu y llenarlo de besitos.

— Es un bebé demasiado hermoso — elogió.

— Mhn, definitivamente se parece a su madre.

— Me alegro de que no se parezca nada a ti.

— Mi hijo es guapo, pero si se pareciera a mí sería aún más guapo, jajajaja.

— Idiota.

Después de la comida, volvió a su pequeño departamento, se habían mudado ahí poco


después de la boda, Jiang FengMian les había ofrecido un gran y lujoso departamento para
vivir, pero ambos se habían negado. Durmió al bebé y después se puso a hacer sus pendientes
de la universidad. Cuando se hizo más tarde preparó la cena y se sentó a esperar.

— Ven aquí — dijo, acercándose a una pequeña jaula ubicada en una esquina de la sala.

Un pequeño conejo blanco se hallaba acurrucado sobre las mantas.

— Hora de comer, WangJi — Wei WuXian le ofreció una zanahoria al pequeño animal y lo
acarició un rato hasta que escuchó el sonido de las llaves y saltó del sillón donde se había
acomodado.

— Bienvenida.

— Estoy en casa, A-Xian.

Jiang YanLi ingresó a la sala y se quitó el abrigo.

— ¿Cómo estuvo la presentación? — preguntó expectante.


— Bien — la sonrisa de YanLi lo contagió —. Pensé que moriría estando ahí frente a todas
esas personas, pero creo que les gustó.

— Claro que sí, es porque eres la mejor.

YanLi amplió su sonrisa, la hija mayor de los Jiang acaba de obtener un empleo en una
empresa de modas de mediana reputación. Wei Ying sabía de primera mano lo buena
diseñadora que era la joven, pero debido a su reciente embarazo había perdido la oportunidad
de ser parte de una casa de modas de gran renombre. Sin embargo, Wei WuXian sabía que
sólo era cuestión de tiempo para que el talento de YanLi fuera reconocido.

— ¿A-Ling te dio muchos problemas? — preguntó ella sacándolo de sus pensamientos.

— No, ahora está durmiendo.

— Iré a verlo.

Esperó a que YanLi tomara un baño y después de eso se sentaron a cenar.

— ¿Sabes? — dijo Wei WuXian después de un rato —. Hoy en la universidad me enteré de


que los hermanos Lan han regresado a Gusu.

La mano que YanLi había levantado para llevarse la cuchara a la boca se detuvo a medio
camino.

— Si las cosas hubiesen sido distintas ahora serías la esposa de Lan Zhan.

En ese momento Wei WuXian levantó la vista y notó el rostro afligido de YanLi.

— ¡Ah! No quería decirlo de esa manera, olvida lo que he dicho.

— A-Xian, lo siento.

— No hay nada qué lamentar, después de todo, tenemos a A-Ling con nosotros.

YanLi sonrió.

— Es verdad.

*******

La mañana siguiente le trajo una gran sorpresa a Wei WuXian, estaba en la Mansión Jiang
dejando al pequeño A-Ling con sus abuelos cuando recibió la noticia.

— ¿Fiesta de compromiso de Lan Zhan? — preguntó.

— ¿Eres sordo o qué? — se quejó Jiang Cheng —. Mira la invitación por ti mismo si no lo
crees.

Su hermano le extendió entonces una pequeña tarjeta blanca. Era bonita, con letras doradas y
patrones de nubes azules a los lados.
Wei WuXian leyó cuidadosamente.

— ¿Cómo rayos es que no supe de esto? — se quejó —. ¡Soy su mejor amigo!

— Querrás decir que "eras". Lan WangJi ya no te considera nada de él.

Wei WuXian quiso replicar.

— De todas formas, ¿quién es esta tal Lady Luo?

— Es la única hija de la prominente familia Luo, Luo QingYang. Al parecer su familia y los
Lan son viejos conocidos. La familia tiene importancia en el mundo de los negocios en
América y la familia Lan se está enfocando en el mercado de allá, así que es una buena
oportunidad para ambas partes.

— ¿Y tú cómo sabes todo eso?

— Yo... sólo lo sé. Como sea, realmente es sorprendente que nos hayan invitado, después de
todo lo que ha pasado. Aunque los Lan y nuestra familia rompieron lazos parece que nos
están dando la oportunidad de volver.

Lo que Jiang Cheng decía tenía mucho sentido. Después del escándalo ocasionado con la
boda de Wei Ying y YanLi, muchos socios habían cancelado muchos tratos importantes. Esa
era una de las cosas que Wei WuXian lamentaba, la impecable reputación de la familia había
quedado manchada y el arduo trabajo de Jiang FengMian se había ido a la basura. Así que ser
invitados a la fiesta de compromiso de Lan Zhan significaba que los Lan dejaban a un lado la
ofensa y volvían a extender su mano amiga, lo que era sumamente beneficioso para Jiang
FengMian, pero no era eso lo que emocionó a Wei Ying, sino el hecho de que aquello
significaba que podía volver a ser amigo de Lan WangJi.

*******

El día de la fiesta Wei Ying eligió un elegante traje gris combinado con una corbata color rojo
sangre. El traje se ajustaba bastante bien a su figura, Wei WuXian creía que lucía bastante
guapo en él.

— Pero miren a ese pequeño galán — elogió al ver entrar al pequeño Jiang Ling a la
habitación en brazos de su madre, usando un trajecito con tirantes.

— La ropa fue un regalo de A-Cheng — explicó YanLi que lucía muy bonita con su vestido
púrpura.

— Estás tan guapo que casi podrías opacar a tu padre — continuó Wei WuXian sujetando al
bebé —. ¿Qué sucede? — preguntó al ver el rostro poco animado de YanLi.

— Esto será tan vergonzoso — dijo ella cubriéndose el rostro —. Estoy tan apenada.

— No te preocupes — consoló Wei Ying —. Yo estaré contigo. No dejaré que nadie hable
mal de mi Jiejie.
Wei WuXian sonrió ampliamente haciendo que YanLi también sonriera.

*******

La mansión Lan parecía más grande de lo que era la última vez que la había visto. Wei
WuXian había pasado gran parte de su adolescencia en esa casa. Había dormido ahí
incontables veces, incluso parecía que vivía ahí. Tenía tantos recuerdos de esa mansión que
cuando bajó del auto su corazón comenzó a latir rápidamente.

— A- Xian — llamó YanLi.

Wei WuXian se apresuró a extender su mano y ayudar a bajar a YanLi que sostenía al bebé.

— Me sorprende lo hermosa que es la mansión Lan – dijo ella.

— Sí.

— ¿Van a quedarse ahí parados? — preguntó Jiang Cheng, que bajaba del auto de sus padres.
Su hermano menor vestía un traje turquesa, bastante llamativo, aunque muy elegante.

— ¿Qué te sucede hoy? — preguntó Wei WuXian —. Estás más irritable de lo normal.

— Cállate, no me pasa nada.

— Casi pareces una quinceañera.

Jiang Cheng extendió la palma dispuesto a golpearlo cuando pareció ver algo a lo lejos, bajó
la mano rápidamente y se encaminó para entrar a la mansión.

Lan Xichen estaba en la entrada recibiendo a todos los invitados con una gran y cálida
sonrisa en el rostro. Portaba un traje azul marino a su medida y el cabello corto pulcramente
peinado. Se veía sumamente guapo. Wei WuXian sonrió, pero la mirada de Lan Xichen
estaba enfocada en las personas delante de él.

— Sir. Jiang, Madam Jiang, señorito Wanyin, sean bienvenidos por favor — dijo estrechando
las manos de cada uno.

— Agracemos la invitación y estamos muy contentos de poder asistir — dijo FengMian.

— Muchas gracias a todos por venir hoy. Mi familia está complacida por su presencia.

— ¡Hermano Xichen! — llamó Wei Ying, con una sonrisa en el rostro.

Entonces Lan Xichen lo miró, miró a YanLi y finalmente al bebé que llevaban. Wei WuXian
sintió que la sonrisa siempre deslumbrante del Jade mayor parecía un poco forzada en ese
momento.

— Joven Wei, Madam Wei.


— Estoy muy contento de verte, hermano Xichen — dijo Wei Ying —, hace tanto tiempo que
no nos vemos.

— Sí, ha pasado un tiempo.

— Hermano Xichen, ¿dónde está Lan Zhan? — preguntó Wei Ying, mirando a todos lados
sin poder visualizar a su mejor amigo.

— WangJi se encuentra un poco ocupado con los demás invitados en este momento — Lan
QiRen llegaba a su encuentro, lucía pulcro y correcto como siempre. Wei WuXian disminuyó
su sonrisa cuando el Lan mayor lo miró severamente, parecía que su disgusto por él había
aumentado en ese tiempo. — Pero vendrá pronto — aclaró —. Bienvenido Jiang FengMian.

— Lan QiRen, gracias por recibirnos.

— Los Jiang siempre serán bienvenidos. Hoy comienza una nueva oportunidad para nuestra
familia y qué mejor momento para compartir con ustedes y olvidar el pasado. No dejemos
que un trago amargo arruine una amistad de años.

— Te lo agradecemos mucho. Es un placer para nosotros celebrar el compromiso de alguien


como Lan WangJi — exclamó Madam Yu.

— Por ahora, por favor tomen asiento — continuó Lan Xichen —, esta persona les indicará
su mesa.

El sirviente que aguardaba les pidió que lo siguieran y Lan Xichen y su tío continuaron
saludando a los demás recién llegados.

Wei WuXian conocía a todos los que ahí trabajaban, incluyendo los jardineros cuyas flores
había destruido muchas veces, y las amables cocineras que le cocinaban lo que él quisiera
cuando no se sentía de ánimos para comer la estricta dieta que llevaban los Lan, lo que
sucedía casi siempre. Pero no pudo reconocer al sirviente que los guio, así que supuso que
habían sido contratados sólo para la fiesta.

Adentro, el salón estaba abarrotado con gente moviéndose en elegantes y caros trajes,
hablando en grupos y sosteniendo copas de champán en la mano. Algunas risas forzadas y
comentarios adulares se escuchaban por el lugar y los meseros paseaban las charolas
plateadas ofreciendo bocadillos. Un quinteto de cuerdas amenizaba el ambiente.
Los Lan eran muy conocidos por su refinado gusto en la música, tal era la afición que tenía la
familia que obligaban a cada miembro a dominar al menos un instrumento. Lan Zhan y su
hermano tenían un talento innato y cada uno dominaban al menos cinco instrumentos. Wei
Ying había envidiado esto, por lo que obligó a Lan Zhan a enseñarle, lamentablemente,
aunque Wei Ying era un prodigio para el arte, no lo era para la música y lo único que había
aprendido a tocar era la flauta.

Apenas pusieron un pie adentro las miradas se enfocaron en la joven pareja y el bebé que
llevaban en brazos. YanLi lució demasiado incómoda, pero entonces Wei WuXian sujetó su
mano suavemente en señal de apoyo.
La gente continuó cuchicheando pero lo ignoraron comenzando una conversación entre ellos.
No mucho tiempo después Wei WuXian pudo visualizar a una persona entre la multitud, era
alta, de facciones finas, con hermosos ojos ámbar. Con ese traje color claro parecía hecho de
jade. Wei Ying se puso de pie de un salto, aún con la copa en la mano se encaminó
directamente hacia él. La sonrisa en su rostro se anchó tanto que mostraba su dentadura
completa.

— ¡Lan Zhan! — llamó.

Lan WangJi giró la mirada hacia él lentamente, como si temiera hacerlo. Al mirarlo Wei
WuXian pudo notar que no había cambiado en lo más mínimo, seguía igual de estoico y de
apariencia fría que siempre. ¡Ah, cómo lo había extrañado!

Wei WuXian caminó largos pasos dispuesto a cerrar la distancia entre ellos con un abrazo,
cuando Lan WangJi retrocedió rápidamente.

Wei WuXian se quedó paralizado.


Capítulo 2

La multitud susurró alrededor. Wei Ying se sintió un poco incómodo, pero decidió no tomarle
importancia.

— Lan Zhan — volvió a llamar —. ¿Cómo has estado? Estoy tan malditamente feliz de verte
—, expresó sin dejar que su sonrisa flaqueara.

— Wei Ying — saludó Lan WangJi, inclinando la cabeza en un saludo.

Wei WuXian quería decir algo más, tenía tantas palabras que querían salir de su boca, pero no
sabía cómo comenzar. En ese momento una joven se acercó a ellos, con lo cual todo intento
de continuar charlando se vio interrumpido. La muchacha en cuestión era muy hermosa, tenía
una cara bonita en forma de corazón, unos ojos cálidos y alegres, y una figura que cualquier
mujer envidiaría.

— Joven WangJi, mi padre pide su presencia.

Wei Ying la reconoció inmediatamente.

— MianMian, ¿eres de verdad MianMian?

Por supuesto que era MianMian, ese rostro había estado en la mente de Wei Ying durante
mucho tiempo. Se habían conocido hacía muchos años antes. Desde que se habían hecho
amigos Wei WuXian vivía pegado a Lan WangJi, y así durante la fiesta de cumpleaños
número dieciocho de Xichen conoció a una linda muchacha de quince años, con peinado de
bollitos. Wei Ying había quedado encantado con ella y había presionado a Lan Zhan a
presentársela, Lan Zhan sin embargo se negó. Así que Wei Ying se presentó él mismo y la
siguió durante toda la fiesta preguntando su nombre, ella finalmente le dio el nombre de
MianMian, pero antes de que aceptara su invitación a bailar, Lan Zhan lo arrastró fuera del
salón. Después de eso había vuelto a verla un par de veces más en las reuniones que se
llevaban a cabo en la mansión Lan, pero los esfuerzos de Wei WuXian por conseguir algo
más de atención de su parte fueron en vano.

Pocas eran las veces que Wei Ying era rechazado y eso sólo aumentó su fascinación con ella,
continuamente presionaba a Lan Zhan para que hiciera una fiesta y la invitara, cosa que el
otro nunca hizo. Al final MianMian se fue al extranjero y no volvió a verla ni a saber nada de
ella hasta ahora.

La muchacha lo miró y lo reconoció al instante.

— Joven Wei WuXian, tiempo sin verlo — su saludo era cortés y sin deje de molestia, por lo
que Wei WuXian supuso que no le desagradaba tanto como había dicho en su juventud —.
WangJi habla mucho de ti — continuó —. Es bueno verte aquí.

La manera en la que hablaba sobre Lan Zhan era demasiado íntima, no fue difícil para Wei
WuXian atar los cabos.
— Espera, ¿tú eres la prometida de Lan Zhan? — Wei WuXian estaba sumamente
sorprendido y de alguna manera un poco molesto —. Así que tu verdadero nombre es Luo
QingYang, ¿eh?

En ese momento, Jiang Cheng y YanLi llegaron a su lado. Lan Zhan observó con atención al
bebé que muchacha llevaba con ella y frunció ligeramente el ceño.

— Lan WangJi, felicidades por tu compromiso — dijo Jiang Cheng estrechando su mano.

— Gracias.

— Joven WangJi — saludó YanLi. Lucía avergonzada y agachaba la mirada lo


suficientemente incómoda como para mirarlo a los ojos.

— Lady Jiang — Lan Zhan hizo una inclinación rápida de cabeza, sin embargo, no quitó la
vista del pequeño niño en ningún momento. Tal vez un poco perdido en sus pensamientos.

— Querrá decir Madam Wei — lo corrigió Lady Luo.

Wei WuXian creyó ver molestia en los ojos de Lan WangJi, pero tal vez era sólo su
imaginación, pues apenas un parpadeo después el menor de los jades lucía igual de impasible
que siempre.

— Vamos, nos esperan — insistió Luo QingYang tomando el brazo de Lan Zhan.

Wei Ying sintió un malestar en el pecho. Lan WangJi inclinó la cabeza y disculpándose se
alejó de ellos.

— ¿Por qué no me dijiste que MianMian era la prometida de Lan Zhan? — preguntó molesto
Wei WuXian.

— ¿MianMian? — Jiang Cheng estaba confundido —. Ah, ya recuerdo. ¿No es esa la chica
de la que estuviste enamorado como un mes?

Wei WuXian sintió ganas de golpearlo y lo hubiera hecho si no estuvieran rodeados de tantas
personas.

— ¿Eh? ¿Lady Luo es la chica por que la que A-Xian estuvo suspirando tanto cuando se fue
del país? — quiso saber YanLi.

— ¡Esa misma!

— ¿Por qué me culpas a mí? — se defendió Jiang Cheng — Es tu culpa por no saber su
nombre real.

— No puedo creer que Lan Zhan vaya a casarse con ella — Wei WuXian siguió con la vista
sobre Lan WangJi y Lady Luo que se encontraban ahora con otro grupo de personas.

— Te casaste con su prometida, así que él se va a casar con la chica que te gusta, es su
venganza — se burló Jiang Cheng.
— A-Cheng, no deberías decir esas cosas.

— Es la verdad. Al menos él tiene la decencia de hacer las cosas bien — y diciendo eso tomó
al pequeño Jiang Ling en sus brazos y volvió a su mesa.

— A-Xian...

— Está bien, Jiang Cheng tiene razón.

El resto de la velada pasó desapercibida para Wei WuXian. Aparte de las típicas
presentaciones y el banquete principal no hubo nada relevante, en ese momento lo único que
ocupaba su mente era el hecho de que Lan Zhan iba a casarse con su crush de adolescencia y
aparte de la molestia que sentía no sabía cómo reaccionar a esto. Lan Zhan sabía lo mucho
que Wei Ying había estado interesado en ella, así que ¿cómo pudo? No fue sino hasta que Sir
Luo pidió la atención de todos y vio subir a Lan Zhan al escenario que Wei WuXian salió de
su ensimismamiento.

— Nuestro querido joven Lan WangJi tiene un regalo muy especial para su prometida —
anunció —. Para nadie es desconocido su gran talento en la música, así que ha decidido tocar
una pieza especialmente para mi querida hija. Pido un aplauso para él.

Todo el mundo aplaudió fuertemente y guardaron silencio cuando el menor de los hermanos
Lan tomó asiento frente al piano. Ciertamente todos habían escuchado hablar del gran talento
de Lan WangJi, pero eran pocas veces en que podían presenciarlo. Las luces se apagaron,
manteniendo la iluminación sobre Lan Zhan. De esa manera daba la impresión de ser un ente
etéreo, un inmortal caído al mundo de los humanos. El menor de los Lan posó sus manos
sobre las teclas y luego comenzó a moverlas con gracia.

Wei WuXian reconoció Claro de Luna, esta era una de las piezas favoritas de Lan Zhan. Su
mente lo llevó muchos años atrás a un salón de música en la mansión Lan.

Para él era asombroso la manera en la que su amigo creaba música con sus dedos, como si
fuera magia. Él también quería hacerlo, así que le había pedido a Lan Zhan que le enseñara a
tocar el piano, él había aceptado y después de clases ambos se habían encerrado a practicar.

— Primero pon tus dedos aquí — indicó Lan WangJi sentado frente al elegante piano blanco,
una de las más preciadas reliquias familiares de los Lan —. Esta nota se llama Do.

— Lan Zhan — dijo Wei WuXian distrayéndose como siempre —, tus manos son muy
hermosas —. Wei Ying sostuvo su mano entre las suyas y comenzó a delinearla—. Tus dedos
son largos y delgados, y tus nudillos son perfectos, ni muy grandes ni muy pequeños. Me
gustan.

— Wei Ying, concéntrate.

— Sólo digo la verdad, ¿te estás poniendo tímido?

— Wei Ying.
— Lan Zhan, escucha, cuando te guste una chica, sostenla de esta manera — dijo
entrelazando sus dedos y poniendo sus manos frente a ellos —. Se enamorará
inmediatamente de ti.

— Wei Ying — la voz de Lan WangJi le decía que si no hacía caso estaría en problemas.

— Está bien — Wei WuXian soltó sus manos —, entonces esta es Do, ¿no? Es muy fácil.

Pero después de tres horas ya no creía para nada que era fácil.

— Tal vez deberíamos intentar con otro instrumento — sugirió.

Así los siguientes días continuaron probando guitarra clásica, violín, violonchelo, incluso
arpa, pero Wei Ying no tenía talento para ninguno.

— ¿Y si comienzo con algo más fácil? — preguntó sentado en el suelo de mármol con un
guqin entre las piernas —. Algo como la flauta.

Lan Zhan estuvo de acuerdo y al terminar la sesión Wei WuXian podía tocar sin problemas
Noche de Paz.

— Aceptable — dictaminó Lan WangJi.

— Vamos, Lan Zhan, es más que aceptable, podría dar un concierto sin problemas. Mientras
las personas estén dispuestas a escuchar Noche de Paz una y otra vez, jajaja.

— Te enseñaré más melodías.

— Lan Zhan — dijo Wei Ying dejando de dar vueltas al instrumento entre sus manos—,
realmente eres muy bueno.

Wei Ying sonrió y se recargó en el piano. Lan WangJi ya estaba ahí sentado, como siempre
cada vez que terminaban las lecciones, se sentaba y tocaba para él, no importaba la pieza que
fuera, a Wei WuXian le gustaba mucho escucharlo. Sin embargo, esta vez las notas eran
diferentes, Wei Ying nunca antes las había escuchado. Se sentó a su lado y puso atención. La
melodía era dulce y tranquila. Wei Ying cerró sus ojos disfrutando de la música, dejando que
la calidez inundara su pecho. Cuando Lan Zhan terminó, Wei Ying preguntó:

— ¿Cómo se llama?

Lan WangJi negó.

— No tiene nombre.

— ¿Tú la escribiste?

— Mhn.

— Es hermosa.
Lan Zhan no dijo nada más y nunca más volvió a tocarla, pero Wei Ying no la olvidó.

En ese momento la música terminó y los aplausos se hicieron presentes. Wei Ying abrió los
ojos y observó a Lan Zhan inclinándose ante los invitados. Acaba de tocar una de sus piezas
favoritas para MianMian, el malestar en su pecho aumentó.

Decidió que necesitaba ir al baño a refrescarse, así que se disculpó y se alejó del salón.
Después de enjuagarse el rostro, se sintió mejor. Al volver por el pasillo observó a la
distancia a Lan Zhan hablando con alguien en el jardín, cuál fue su sorpresa cuando
reconoció a YanLi.

Él parecía decir algo y Wei WuXian pudo ver que lucía demasiado triste. Así que realmente
la había jodido, Lan Zhan seguía enamorado de YanLi. Era completamente normal que no
quisiera verlo, cuando había visto a A-Ling su rostro se había tornado apesadumbrado,
seguramente era difícil ver a la mujer que amaba siendo la madre del hijo de otro.

Wei Ying había destruido la futura felicidad de su mejor amigo y ahora él intentaba ser feliz
teniendo una segunda oportunidad con MianMian, debería dejar de actuar como un imbécil y
sentirse feliz por su mejor amigo, incluso si Lan Zhan ya no quería considerarlo como tal.

— Te casaste con su prometida, así que él se va a casar con la chica que te gusta — dijo
repitiendo las palabras de Jiang Cheng —. Es un trato justo.

Al volver al salón decidió que ya no importaba si MianMian se casaba con Lan Zhan, la
felicidad de su amigo era más importante. De cualquier forma, Wei Ying nunca había tenido
oportunidad con ella, y ahora tenía un compromiso de por vida.

Aun así, no fue agradable ver cómo la joven se colgaba del brazo del Lan menor a cada
momento e intentaba acaparar su atención. Jiang Cheng había desaparecido a algún lado,
YanLi paseaba con Jiang Ling, y el tío Jiang y Madam Yu estaban conversando con un grupo
de socios de Lan Qiren. La única compañía que tenía era la copa frente a él, así que decidió
concentrarse en eso. La Sonrisa del Emperador era una bebida bastante común en las
celebraciones de los Lan, a pesar de la poca tolerancia al alcohol que todos en la familia
tenían. A Wei Ying le encantaba, solía beberla hasta hartarse, pero en ese momento se sentía
un poco agridulce.

Cuando la velada terminó, sin poder volver a cruzar palabra con Lan Zhan, se sentía más
sobrio que nunca y la copa en su mano le sabía a nada.
Capítulo 3

Lan WangJi se sentía fastidiado al estar rodeado de tanta gente, no le gustaba ser el centro de
atención, pero siendo su fiesta de compromiso no tenía más remedio. Debía hacerlo por su tío
y el negocio familiar.

Cuatro meses atrás su tío había llegado de visita al departamento que compartía con su
hermano en Nueva York, exponiendo la idea de un compromiso con la única hija de la
familia Luo. Habló acerca de las ventajas que este matrimonio traería para ellos. Lan WangJi
sabía que estaba en lo cierto. Por supuesto, la primera opción había sido Lan Xichen, siendo
el mayor lo más razonable era que fuera él quien asegurara la alianza entre las familias.
Ambos hermanos quedaron sumamente sorprendidos cuando descubrieron que en realidad la
familia quería a Lan WangJi. No es que Lan Xichen no fuera apto, en realidad si se tuviese
que elegir entre el hermano amable o el hermano serio, todos elegirían al más cordial. Pero
existía una razón y esa era que Luo QingYang había elegido a Lan WangJi como su futuro
esposo.

Él, aunque se sorprendió, no se negó, después de todo, Wei Ying amaba a otra persona, no
sólo eso, estaba casado y pronto tendría un hijo. ¿Qué podía hacer Lan WangJi? No pensaba
entrometerse, tal vez si en aquel entonces se hubiese confesado tendría una oportunidad, pero
ahora no tenía sentido.

Así que ahora ahí estaba, siendo felicitado por todo mundo y sosteniendo una copa de la
Sonrisa del Emperador que no había probado. Lo único en lo que podía pensar era en que
estaba a punto de ver a Wei Ying después de un año y su corazón no dejaba de latir con
fuerza. Hacía un par de semanas había regresado a Gusu, pero había evitado asistir a la
universidad. No quería verlo, saber que estaba casado ya era suficientemente doloroso, pero
tenerlo frente a él junto a su nueva familia era más de lo que creía poder soportar. Aun así
debía hacerlo y no podía retrasarlo más, después de todo, una de las condiciones para aceptar
el compromiso con Lady Luo había sido retomar la amistad con los Jiang.

A pesar de estar lejos nunca perdió de vista la situación de la familia, sabía que estaban
pasando por un momento difícil, perdiendo contratos por todos lados, y que él estuviera
sufriendo no significaba que les deseara el mal a ellos, no a él.

Así que con ayuda de su hermano convenció a Lan Qiren, quien aceptó a regañadientes, aún
ahora podía verlo un poco reacio. Probablemente no estaba molesto con los Jiang, a final de
cuentas habían mantenido amistad durante mucho tiempo, pero esa norma no aplicaba a Wei
Ying, quien siempre había sido un dolor de cabeza para su tío, y quien luego de haberse
casado con Jiang YanLi perdió cualquier pizca de consideración de su parte. Incluso su
hermano estaba ofendido, pero a diferencia de su tío, Lan Xichen no mostraría su enojo.

La gente a su alrededor rio de una broma que él no registró. Sintió la necesidad de tomar un
poco de aire y estaba a punto de alejarse de aquel grupo de personas cuando escuchó una voz.
Conocía perfectamente esa voz, ese tono, la forma en la que los labios se movían para formar
su nombre en su boca. Había anhelado tanto como había temido aquel momento, casi
volviéndose loco por no poder verlo durante tanto tiempo, pero no queriendo verlo a la vez.

Wei Ying.

Su corazón latía tan fuerte que casi se salió de su pecho. Se dio la vuelta lentamente,
tomándose el tiempo necesario para prepararse, pero, aún si se hubiese tomado cien años,
nunca habría estado preparado para eso.

Wei Ying estaba ahí, frente a él, más hermoso que nunca, con sus ojos brillantes y su preciosa
sonrisa que era suficiente para iluminar el mundo entero. Su pecho dolió, cómo lo había
extrañado. Y ese traje, ese jodido traje gris ajustado que sólo lo hacía ver tan malditamente
sexy. Lan WangJi sintió que iba a morir.

Wei Ying caminó entonces hacia él extendiendo sus brazos. Las ganas de huir se apoderaron
de Lan Zhan, si Wei Ying lo tocaba, si sólo lograba rozarlo un poco no podría, no aguantaría,
su máscara de indiferencia se quebraría entonces y no podría ocultar más sus sentimientos.
Así que hizo lo único que podía hacer en ese momento, retrocedió bruscamente. Por supuesto
la acción fue grosera, Wei WuXian pareció afectado por esto, pero no mucho, pues
inmediatamente volvió a decir:

— ¿Cómo has estado? Estoy tan malditamente feliz de verte.

Lan WangJi se debatió, ¿qué podría decirle? Aparte de decirle que lo amaba, lo cual no era
correcto, nada más se formulaba en su cabeza.

Para su fortuna o desgracia, Lady Luo llegó en ese instante. Por la reacción de Wei Ying era
obvio que no estaba contento al saber quién era su prometida. Él sabía lo interesado que había
estado en Luo QingYang, probablemente pensaría que estaba traicionándolo. Entonces
aparecieron los hermanos Jiang, Jiang Cheng no parecía haber cambiado nada. YanLi, sin
embargo, lucía mucho más bella, la maternidad le había sentado bien. Observó con cuidado al
bulto entre sus brazos. Un bebé, el hijo de Wei Ying. Una marca de hierro quemó en su
corazón.

El niño era guapo por supuesto, tenía unos pocos meses de nacido. Quiso buscar el rostro de
Wei WuXian en el pequeño, sus ojos grises y vivaces, su nariz pequeña y perfilada, o sus
labios delgados, con el inferior sólo un poco más grueso. Pero nada de eso estaba ahí, el niño
en su mayoría era muy parecido a la madre, aunque los ojos, no estaba seguro de quién los
había sacado.

— Lady Jiang.

— Querrá decir Madam Wei.

Al escuchar esas palabras Lan WangJi sintió un sabor agrio en la boca. Luo QingYang volvió
a insistir. Finalmente se disculpó y se alejó con Lady Luo colgada de su brazo. Nunca le
había gustado el contacto con otras personas, pero su mente se encontraba ahora lo
suficientemente intoxicada de Wei Ying como para poner atención a esas cosas.
La fiesta continuó y fue obligado a saludar y conversar con todos los invitados, su vista sin
embargo, continuó desviándose a una de las mesas del fondo. Sir Luo lo llamó, dijo algo y
Lan WangJi asintió. Su atención completamente enfocada a Wei Ying que jugaba con el bebé
en sus brazos. Lan WangJi alejó la mirada.

Sir Luo pidió entonces la atención de todos, y fue ahí cuando Lan WangJi comprendió lo que
acababa de pedirle, Lan Zhan se habría negado si no fuera porque estaba lo suficientemente
distraído. Sin poder retractarse se puso de pie y tomó asiento frente al piano.

Comenzó a mover sus manos sintiendo la familiaridad, olvidándose de todos ahí, imaginando
sólo a una persona entre la multitud, tocando para él como solía hacerlo.

En su infancia era común que se le pidiera mostrar su talento en cada reunión a la que asistía,
sus padres lucían orgullosos de él cada vez que tocaba y a él le gustaba verlos felices. Pero
después de la muerte de ambos dejó de hacerlo. No le gustaba levantar el rostro y ver que las
personas más importantes para él ya no se hallaban ahí. Desde entonces no había tocado en
público, sólo existía una persona para la que Lan WangJi tocaba.

Las notas del piano lo llevaron lejos en el tiempo. Recordó una tarde frente al piano,
entonando una melodía sin nombre, y a Wei Ying con los ojos cerrados disfrutando de su
música. Una sonrisa bailaba en sus labios, era raro verlo tan tranquilo y sereno, mientras lo
observaba Lan WangJi sintió la necesidad de besarlo. Aquel pensamiento lo asustó en un
principio. Pasó toda la noche pensando en ello, recordando el toque de su mano sobre la suya,
hasta que llegó a la realización: estaba enamorado de Wei Ying.

No era difícil de saberlo, incluso lo había sospechado antes. Le gustaba estar con él, pensaba
todo el tiempo en él, su corazón latía cada vez que lo veía, inclusive le había compuesto una
canción. Canción que Lan WangJi se negó a volver a tocar, sus sentimientos eran tan grandes
que sentía que si Wei Ying la escuchaba de nuevo se daría cuenta. Así pasó muchos años
ocultando su sentir hasta llegar a este punto, donde él ya no tenía permitido seguir amándolo.

La melodía llegó a su culminación. Lan WangJi abrió los ojos. Los aplausos lo ensordecieron
por un momento. Se puso de pie queriendo buscarlo con la mirada, pero se retractó y en su
lugar agradeció al público. Su tío lo felicitó al bajar del escenario, muy complacido con su
presentación. Su hermano palmeó su espalda con afecto y sonrió conciliador.

— Eso fue muy apasionado — comentó de paso Sir Luo —, el amor se notaba en cada nota.

— Muchas gracias por tocar para mí, Joven WangJi — Lady Luo volvió a sujetarlo del brazo.

Lan Zhan no respondió, sus actos habían sido malinterpretados, esta vez demasiado
incómodo para permanecer ahí se disculpó y salió al jardín para refrescar su mente. Debía
dejar de pensar en Wei Ying. Lo que era imposible, pues era lo único en lo que pensaba desde
hacía diez años, cuando lo conoció.

— Joven WangJi.

La voz de YanLi llegó detrás de él, Lan Zhan se volvió a mirarla.


— Lady Jiang.

No, se corrigió, ahora era Madam Wei.

— ¿Puedo hablar con usted un momento?

— Mhn.

Madam Wei sonrió.

— Ha sido un tiempo desde la última vez que hablamos.

— Sí.

Ella se movió inquieta, pasando al bebé de un brazo al otro. Lan WangJi continuó
observándolo.

— Se parece a usted.

A la mención del bebé su rostro se iluminó y lo alzó para que pudiera verlo mejor.

— Su nombre es A-Ling — respondió.

— Wei Ying debe estar feliz — dijo él, recordando a Wei WuXian jugando con el niño.

Madam Wei sin embargo, pareció incómoda, finalmente asintió.

— Todos lo estamos. A-Xian es un buen padre.

Silencio. Lan WangJi quería irse de ahí.

— Sólo vine a disculparme — dijo por fin YanLi —, por haber provocado un escándalo. Si
sólo hubiera roto el compromiso a tiempo, nada de esto habría pasado.

Lan WangJi negó.

— También es mi culpa, no pensé que las cosas sucederían de esta manera. Pero ahora está
con la persona que ama.

YanLi agachó la cabeza ocultando su rostro.

— Sí.

— Bien.

— Joven WangJi, le pido por favor que no se moleste con A-Xian, nada de esto es su culpa.
Él piensa que está molesto con él, así que si no es así le pido que aclaren las cosas.

Lan Zhan se sorprendió, ¿esa era la impresión que estaba dando?

— Yo... lo pensaré.
— Gracias.

YanLi hizo una inclinación y Lan WangJi la miró alejarse.

Odiarlo. ¿Cómo podría odiarlo? Aún si recibiese el peor de los castigos por causa suya él
nunca podría odiarlo. Sin embargo, tal vez era mejor si Wei Ying pensaba que lo odiaba y se
alejaba de él, así no tendría que ocultar su dolor.

Regresó al salón donde la fiesta continuaba, siguió paseando entre la multitud, charlando,
asintiendo, fingiendo. Al terminar la velada Lan WangJi seguía pensando en lo mismo una y
otra vez, ¿podría realmente alejarse de Wei Ying?
Capítulo 4

El lunes siguiente a la fiesta Wei Ying ingresó al salón de clases con un pésimo humor.

— ¿Qué sucede, superior Wei? ¿No pudo arreglar las cosas con el superior Lan? — preguntó
Wen Ning.

— Él realmente me odia Wen Ning, ni siquiera se atrevió a mirarme en toda la velada.


Conversó con todos. ¡ÉL! ¡Lan-nocruzomásdedospalabrasconalguien-WangJi! Incluso lo vi
conversando con Jiang Cheng y ellos nunca hablan. Aunque no estoy seguro de si podría
llamarse una conversación cuando lo único que hizo fue asentir con la cabeza dos veces. Pero
aun así.

Wei Ying se recargó sobre la mesa sin ganas.

— Lo vi hablando con YanLi, creo que él sigue enamorado de ella. Si es así, es natural que
me odie.

— Tal vez el superior Lan sólo necesita algo más de tiempo, y cuando él esté listo podrán
hablar y arreglar las cosas — animó Wen Ning.

— ¿Cuándo será eso? — preguntó Wei Ying sumiéndose más en su asiento.

— Tal vez sea más pronto de lo que piensa.

— Eso espero — Wei WuXian observó al resto de los estudiantes ocupar sus asientos. Luego
sonrió notando algo —. Hoy te veo más feliz que de costumbre.

Wen Ning asintió alegremente.

— Mi familia regresa a Gusu.

— Ah, ¿los que viven en América? — Wei Ying recordaba ligeramente que los había
mencionado antes.

— Ellos. Hace un tiempo que se fueron, incluso tuvieron un bebé, cumplirá tres muy pronto.
Dado que quedamos muy pocos en mi familia, somos muy cercanos, así que estamos muy
felices de que vuelvan. Mi hermana incluso se tomará algunos días del trabajo.

— ¿Eh? ¿La obsesiva de Wen Qing dejará el trabajo? Eso sí que es una sorpresa.

— Superior Wei, es mejor que mi hermana no lo escuche diciendo eso.

Wei WuXian comenzó a reir.

— Tienes razón, me provoca escalofríos sólo pensar en lo que me haría.

********
Jiang Cheng estacionó su auto, un deportivo de color púrpura metalizado (regalo de su
madre), a un lado del auto de Wei WuXian. Se sorprendió un poco al ver que su ahora cuñado
había llegado temprano a la universidad, realmente la paternidad lo había hecho cambiar
demasiado. Si fuera el Wei WuXian de siempre habría tenido que ir él mismo a levantarlo.
Ciertamente A-Ling había traído cosas buenas, pero Jiang Cheng seguía sin poder perdonar
del todo. ¿Cómo habían podido engañarlo durante tanto tiempo? Cuando se había enterado
del embarazo de YanLi había estado tan molesto que habría mandado a Wei WuXian al
hospital si su padre no hubiera intervenido.

Suspiró, no creía volver a confiar en alguien nunca más.

Un grupo de estudiantes lo rodeó en cuanto ingresó a su edificio. No se sorprendió, era algo


que siempre pasaba. No por nada Jiang Cheng era uno de los estudiantes más destacados de
la universidad de Gusu. Guapo, inteligente y heredero de una empresa, todo el mundo quería
ser su amigo, sin embargo, su actitud no ayudaba mucho, así que básicamente sólo se trataba
de tipos que buscaban la manera de sacarle provecho a su posición. Jiang Cheng lo sabía, así
que no los tomaba en cuenta, aunque a veces, sólo a veces, disfrutaba ser el centro de
atención.

— Pareces de buen humor hoy.

Jiang Cheng quitó el brazo que la persona que acababa de sentarse a su lado colocó sobre sus
hombros.

— Nie Huaisang, ¿qué te hace pensar eso?

El hermano menor de la familia Nie sonrió encogiéndose de hombros.

— No has amenazado a nadie con romperle las piernas. Por cierto, ¿qué tal fue la fiesta?

— ¿Te fuiste temprano? Sólo vi a tu hermano.

— Tuvimos algunas diferencias así que no asistí — dijo encogiéndose de hombros —. No le


he dirigido la palabra desde entonces.

— No me extraña — respondió Jiang Cheng, después de todo las peleas entre los hermanos
Nie eran muy comunes.

— Acabo de ver el auto Lan afuera — continuó su amigo —, ¿de nuevo vino el superior
Lan?

— No, Lan Xichen se graduó poco antes de irse a América, ¿recuerdas? Ya no lo veremos
por aquí. Probablemente se trata de Lan WangJi.

— Qué mal — Nie Huaisang hizo un puchero —, a diferencia del superior Lan, Lan WangJi
nunca ayuda a nadie.

— No es eso, es sólo que Lan Xichen es demasiado amable.


Jiang Cheng pensaba que ese era precisamente su mayor defecto. Lan Xichen era la persona
más buena que existía en el mundo, todos querían ser sus amigos. Siempre dispuesto a echar
una mano a cualquiera que lo necesitara, con una sonrisa cálida y su actitud servicial,
cautivaba a todo el mundo, un caballero en armadura blanca en todo el sentido de la palabra.
Jiang Cheng odiaba eso. Si no fuera por esa actitud...

Él no solía ser tan cercano a Lan Xichen, a pesar de que sus familias eran amigas y se habían
conocido desde muy pequeños, entre ellos sólo existía mutua cordialidad. Cada vez que se
encontraban en los pasillos de la facultad que compartían se saludaban y en las reuniones y
fiestas mantenían conversaciones cortas, pero nada más. Jiang Cheng estaba con sus amigos,
y Lan Xichen con los suyos, cada uno en su propio mundo.

No fue sino hasta aquella vez hacía dos años atrás.

Había peleado con Wei WuXian, lo que era normal, pero esta vez de verdad había sido algo
serio. Para nadie era secreto el favoritismo que FengMian parecía tener por el mediano de sus
hijos, sobre todo cada vez que Wei WuXian era alagado por su talento. Ese día Jiang Cheng
llegó a casa con la noticia de que había sido nominado al estudiante del año. ¿Wei WuXian?
Él había ganado el concurso estatal de pintura. Celebraron una fiesta en su honor. Jiang
Cheng se había alejado del lugar con los ánimos por los suelos, ¿por qué siempre Wei
WuXian tenía que opacar sus logros? Y entonces encontró a Wei Ying besando a la chica a la
que acaba de confesarse el día anterior. Jiang Cheng había explotado, Wei WuXian se rio e
intentó apaciguar su humor minimizando la situación, pero Jiang Cheng no lo aguantó y lo
golpeó en la cara. Wei Ying le gritó y Jiang Cheng se fue furioso del lugar.

Así llegó a un bar en el que nunca había estado, solía pasarse por el lugar donde trabajaba
Wei WuXian pero en ese momento no quería saber nada relacionado con él.

Un desconocido se acercó a invitarle una copa. Jiang Cheng pensó que era muy amable y
además era divertido, la conversación fluyó. Poco después Jiang Cheng sintió que su cabeza
giraba y sus pies no lo sostenían, apenas podía recordar dónde se encontraba.

— No me siento bien — murmuró, arrastrando las palabras e intentando ponerse de pie —


debería irme.

— Espera — dijo el desconocido —, yo te llevaré.

Sujetándolo por los hombros lo condujo a la salida. Abrió los ojos cuando el frío metal del
auto chocó contra su espalda. Jiang Cheng podría estar muy ebrio pero aun así percibió unas
manos que se deslizaron por su trasero y al desconocido inclinándose hacia él.

— ¡¿Qué demonios...?! — Jiang Cheng quiso empujarlo, pero sus movimientos eran
demasiado torpes.

— Sólo relájate — respondió el otro hombre sujetando con fuerza sus manos —, llegaremos
pronto.

El desconocido abrió la puerta del copiloto e intentó hacer que entrara. Jiang Cheng quiso
resistirse, pero su cuerpo no reaccionaba, ¿qué demonios había bebido? Se dio cuenta de que
aquel era un acto premeditado. Entonces realmente se asustó y con el miedo vino la furia.
Antes de poder hacer nada escuchó una voz detrás de él.

— Señorito Wanyin — al momento una mano lo sostuvo con fuerza.

— ¿Quién eres tú? — preguntó el desconocido realmente molesto al ver frustrados sus
intentos.

Aún en su estado Jiang Cheng pudo reconocerlo.

— Lan Xichen.

— Veo que no se encuentra bien — dijo el mayor de los hermanos Lan, mientras lo halaba
hacia él, separándolo de la otra persona —. Gracias por cuidarlo, ahora yo me haré cargo.

Sin decir nada más, Lan Xichen se alejó, permitiendo que se sostuviera de él. El movimiento
hizo que sus entrañas se revolvieran.

— Voy a .... — sin poder advertirle a tiempo se inclinó y vacío todo el contenido de su
estómago.

Lan Xichen lo sostuvo un momento hasta que se enderezó y buscó apoyo en la pared cerca de
él. Jiang Cheng escuchó las voces de otras personas, al enfocar la vista observó a su superior
hablando con un hombre muy alto y robusto, de rostro severo, aunque atractivo. Se le hacía
familiar, pero en la condición en la que se encontraba no podía estar seguro. Lan Xichen se
despidió de su amigo y lo ayudó a subir a su auto.

— Beba un poco — dijo extendiéndole una botella de agua que había sacado del
compartimiento.

Jiang Cheng bebió casi todo el contenido.

— Gracias — murmuró limpiándose con el dorso de la mano.

— ¿Cómo se siente?

— Como si acabara de escupir los intestinos.

— Creo que eso hizo.

— Es verdad — Jiang Cheng escuchó una ligera risa.

— Se sentirá mejor en un momento. Abróchese el cinturón.

— Tú... ¿cómo supiste? — preguntó obedeciendo.

— Vine al bar con unos amigos y de pronto, lo vi saliendo con esa persona. Parecía que no se
encontraba en sus sentidos, la situación lucía muy sospechosa así que decidí seguirlos.
— Te lo agradezco, si no fuera por ti, no sé dónde estaría ahora... Lamento haberte arruinado
la noche, y los zapatos.

Lan Xichen rio.

— Eso no importa. Me siento muy aliviado de que esté en mi auto sano y salvo y no en el de
un desconocido con malas intenciones.

Jiang Cheng apretó los dientes.

— Ese degenerado bastardo... si vuelvo a verlo le romperé las piernas y algo más —. Jiang
Cheng soltó un suspiro —. Si no fuera porque estaba tan molesto no habría aceptado la copa
en primer lugar.

Lan Xichen despegó su vista de la carretera un momento para mirarlo.

— No sé qué sucedió para que se encuentre así, pero le pido por favor que la próxima vez no
sea tan impulsivo. Puede ser muy peligroso.

Jiang Cheng no dijo nada durante un rato, permitiendo que el viento que se colaba por la
ventana abierta del auto enfriara su mente.

— Discutí con Wei WuXian — admitió.

— Las peleas entre hermanos son muy normales — respondió el jade mayor restando
importancia a la situación.

— ¿Tú has peleado con Lan WangJi? — cuestionó Jiang Cheng alzando una ceja.

— No — Lan Xichen sonrió —. Es muy fácil entender los sentimientos de WangJi.

— ¿Lo es? — Jiang Cheng pensó en el rostro siempre inexpresivo del hermano menor Lan.

— Pero tengo un amigo que siempre pelea con el suyo — continuó Lan Xichen —, así que sé
que es algo normal.

Jiang Cheng asintió.

— Sin embargo, está mal sentir celos de tu hermano — declaró sintiéndose avergonzado —.
Pero no es agradable que la gente se la pase halagando su talento y carisma, que todo el
mundo quiera siempre su compañía, que la chica que te gusta lo elija a él, que incluso tu
familia lo prefiera sobre ti... — Al notar lo que acaba de decir Jiang Cheng se detuvo —.
Debo estar muy ebrio como para estar diciendo todo esto.

El semáforo marcó un alto y Lan Xichen se volvió completamente a mirarlo.

— El joven Wei Ying es una persona muy peculiar, única incluso, todos lo saben — declaró.

Jiang Cheng frunció el ceño.


— Pero no creo que deba sentirse de esa manera — continuó Lan Xichen —. Después de
todo, usted es una persona muy capaz e inteligente. ¿Acaso no obtuvo la calificación más alta
en el examen de ingreso de su generación? También es parte del consejo estudiantil y los
maestros lo elogian por su desempeño, dicen que su presencia es un buen incentivo para el
resto de sus compañeros. Sin mencionar que es muy popular entre la población femenina de
toda la universidad.

— ¿No estás hablando de ti? Además, ¿cómo sabes todo eso? — preguntó Jiang Cheng
cruzándose de brazos.

— ¿No lo sabe todo el mundo?

— No, sólo eres tú siendo demasiado amable.

— Adular no es parte de las costumbres de mi familia.

Jiang Cheng sabía que tenía razón, Lan Xichen no era un adulador, aún menos un mentiroso.
Él era probablemente la persona más honesta del mundo. Y eso era lo peor, porque Jiang
Cheng no podía evitar que su rostro enrojeciera y su corazón se acelerara un poco después de
escucharlo. Agradeció cuando la luz marcó el verde y Lan Xichen volvió su atención al
frente.

El resto del viaje continuó en silencio, con Jiang Cheng mirándolo de reojo cada cierto
tiempo.

"Es muy guapo"

El pensamiento fue inesperado y se asustó un poco ante ello.

— Hemos llegado — anunció Lan Xichen luego de un rato, estacionándose fuera de la


Mansión Jiang.

Jiang Cheng desabrochó el cinturón restando importancia a lo que hacía poco había pensado.

— Otra vez muchas gracias. Te debo una.

— No hay problema. Si alguna vez necesita algo no dude en llamarme.

— No tengo tu número.

— Es verdad. Deme su teléfono.

Lan Xichen tomó el aparato y escribió un momento.

— Listo, lo he agregado.

— Gracias — Jiang Cheng guardó su celular.

— Que pase buenas noches, señorito Wanyin.


— Deja de ser tan formal — se quejó —, después de todo, no somos extraños.

Lan Xichen sonrió.

— Está bien, descansa, Wanyin.

— Tú también, Xichen.

Jiang Cheng observó el auto hasta que se perdió. Luego de eso recibió un regaño por parte su
madre y al día siguiente ya había aclarado las cosas con Wei WuXian.

De aquel día habían pasado ya un tiempo y desde entonces Jiang Cheng sólo tenía una cosa
en claro: estaba enamorado de Lan Xichen.

Lo que en un principio le causó un gran conflicto, fue duro para él descubrir su preferencia
sexual. No sabía cómo había ocurrido, sólo había pasado. Desde la noche del bar su relación
había mejorado, Jiang Cheng aprovechaba cada oportunidad para pedirle ayuda con las
materias que no entendía y el Jade mayor nunca se negaba. Cada día que pasaba Jiang Cheng
sólo podía admirar más y más a su superior. No podía decir que eran muy amigos, pero ahora
conversaban sin problemas y no era raro verlos en los pasillos de la universidad hablando
entre ellos. Incluso después de irse al extranjero, Jiang Cheng mantenía comunicación con el
hermano mayor Lan. Al inicio se había preocupado de que el enojo por la traición de parte de
los Jiang fuera tal que Lan Xichen no querría volver a hablarle. Afortunadamente no fue así,
Lan Xichen solía textear con él a menudo. Inclusive durante la fiesta de compromiso de Lan
WangJi habían estado conversando bastante rato de cosas triviales, a Jiang Cheng le costó
mucho trabajo quitarle la vista de encima ese día.

— Seguro que se veía muy guapo.

— Sí — Jiang Cheng respondió automáticamente —. Ese traje azul... ¿Qué?

— Jajaja — Nie Huaisang se rio tan fuerte que casi se cayó de la silla.

— ¡Voy a romperte las piernas!


Capítulo 5

A pesar de las esperanzas de Wei WuXian no pudo volver a hablar con Lan WangJi durante
las siguientes semanas, aunque el Jade menor asistía regularmente a la universidad. Wei Ying
lo sabía porque veía su auto.

En el pasado, Lan WangJi solía estacionarse junto a su pequeño Volkswagen debido a que sus
facultades eran vecinas, así ambos podían recorrer el camino a sus edificios en compañía del
otro. Sin embargo, esta vez el auto blanco estaba intencionalmente alejado del suyo.

Sabía que Lan Zhan lo estaba evitando porque cada vez que se lo topaba, ya fuese en el
estacionamiento, la cafetería en la que ambos solían almorzar, en los pasillos, incluso si sus
miradas se encontraban habiendo muchos metros de distancia entre ellos, Lan WangJi
voltearía el rostro y se retiraría.

Wei WuXian suspiró, odiaba esa mierda. Lo peor es que ni siquiera tenía tiempo para
buscarlo, un concurso importante se acercaba y él debía prepararse. Podría ser un prodigio, sí
pero no era como si las pinturas se creasen solas, cada una llevaba su tiempo y dedicación.
Aunado a eso debía cuidar al pequeño Jiang Ling dado que YanLi trabajaba casi todo el día.
Él había tenido que renunciar al trabajo en el bar para poder retomar sus estudios, (no podía
trabajar, estudiar y cuidar a un bebé al mismo tiempo), por lo que los gastos del hogar en su
mayoría eran solventados por ella, a pesar de seguir teniendo el apoyo de FengMian. Así que
debía concentrarse para ganar el concurso, y con ello el premio para ayudarla.

— Superior Wei, ¿está bien si voy hoy a su casa por los lienzos? — preguntó Wen Ning
mientras caminaban hacia su auto.

— Sí, ya los he seleccionado. Aunque sigo sin poder decidir qué pintar para el concurso
regional y sólo faltan dos meses.

— No debería preocuparse, cualquier cosa que haga seguramente será muy buena.

Wei WuXian negó.

— No sólo tiene que ser bueno, tiene que ser el mejor. Necesito el dinero.

— ¿No ha vendido cuadros últimamente?

— Lo he hecho, pero hasta que mi nombre no sea bien conocido no pagarán demasiado por
ellos —. Wei WuXian sonrió y lo abrazó por los hombros —. En fin, Wen Ning, ¿no te
importa si paso primero por A-Ling?

— No, Superior, no hay problema.

En ese instante ambos sintieron un escalofrío que atravesaba sus espaldas. Alguien pasó a su
lado, era Lan WangJi que se dirigía a paso rápido a su auto. Subió a su vehículo lanzando una
rápida mirada a Wen Ning y a Wei WuXian quien bajó su brazo inmediatamente. El
Mercedes blanco salió del estacionamiento a gran velocidad.

— No quería creerlo Superior Wei, pero después de ver esa mirada creo que el Superior Lan
de verdad está enojado con usted.

Wei WuXian le dio la razón, sentía como si acabara de comer un error, aunque no sabía cuál.

*******

—¿WangJi? — Lan Xichen que se encontraba en la sala se puso de pie cuando escuchó la
puerta de entrada cerrarse fuertemente —. ¿Sucedió algo? — preguntó encontrándose a su
hermano colgando el abrigo en el perchero.

— Nada.

Lan Xichen no insistió, sabía que si su hermano quería decir algo lo haría. Aun así, se acercó
a él y palmeó su espalda.

— Sé que no es fácil — consoló, intuyendo la razón de su malhumor —, pero no puedes


hacer nada.

Lan WangJi no respondió. Lan Xichen suspiró.

— WangJi, sabes que no estoy de acuerdo con la decisión que tomaste. Si quieres cancelar el
compromiso aún estás a tiempo. Tu felicidad es más importante que los beneficios de la
alianza con la familia Luo. No te ates a un futuro desdichado sólo para complacer al tío. Sé
que es un hombre duro y parece inflexible, pero estoy seguro de que entenderá si te sinceras
con él.

Lan WangJi lo miró.

— Hermano, yo... no sé qué hacer.

Al ver a su hermanito tan confundido, Lan Xichen palmeó su mejilla con suavidad.

— Piénsalo bien, WangJi, pero toma una decisión antes de que sea demasiado tarde.

Lan Zhan asintió.

— ¿Saldrás? — preguntó al notar el maletín en sus manos.

— Sí, debo ir a ver a Sir Jiang, aún hay que establecer los términos del contrato.

Lan WangJi asintió.

— Toma las llaves del auto — ofreció.


Antes solían compartir un mismo vehículo, a final de cuentas Lan Zhan pasaba más tiempo
con Wei Ying que tenía un auto propio.

Lan Xichen declinó.

— Llevaré el mío. Tal vez quieras salir más tarde — y tomó un par de llaves idénticas a las
de Lan WangJi para después irse.

Lan Zhan se dirigió entonces al salón de música, le gustaba tocar siempre que quería
tranquilizar su mente, (lo que últimamente pasaba muy seguido), era una forma de
meditación para él.

Había visto a Wei Ying abrazando a ese chico. No pudo evitar sentirse celoso, estaban juntos
todo el tiempo, como un perrito y su dueño. En el pasado habría sido él de quien Wei Ying no
se separaría, a quien esperaría, cuyo lugar apartaría en la cafetería abarrotada de estudiantes y
cuya mano sostendría para guiarlo en la multitud. Ahora las cosas habían cambiado.

Sin poder mejorar su humor decidió tomar el consejo de su hermano y salir. Dio varias
vueltas por la ciudad sin un rumbo fijo, hasta que finalmente paró en una pequeña cafetería.
Era bonita y sencilla, con un toque tradicional que le gustó, y había varios cuadros colgados
en las paredes de madera. En ese momento el local estaba prácticamente vacío, tomó asiento
en uno de los rincones más alejados y ordenó un café americano. Mientras esperaba centró su
atención en la pequeña galería que ahí se hallaba. La mayoría de los cuadros, aunque
llamativos, eran bastante comunes, sin nada particular, paisajes, rostros, figuras geométricas
de estilo simple, cosas que podrías comprar en cualquier lado sin pagar mucho. Lan WangJi
había visto cientos de piezas de arte de invaluable precio, inclusive su familia poseía algunas,
así no estaba especialmente fascinado con esto.

Su vista continuó paseando entre los cuadros hasta que se detuvo en una pieza bastante
peculiar. Al fondo del lugar, adornando una de las esquinas, se hallaba un cuadro de tamaño
regular. Por su posición no llamaba la atención a primera vista, estaba escondida detrás del
vidrio que separaba el mostrador de las mesas. En él había una colorida mariposa y una flor
de loto, la mariposa volaba alrededor de la flor, intentando posarse sobre ella sin llegar
realmente a hacerlo, retando a la flor a alcanzarla en una especie de baile seductor. Era
hermoso.

Desde donde estaba no era posible ver el nombre del autor, pero él conocía las iniciales que
estarían en una esquina escritas con letras rebeldes y descuidadas. WY.

— Disculpe — dijo llamando a la camarera.

Lan WangJi salió de ahí con el cuadro en sus manos.

*******

— Sostenlo un momento — pidió Wei WuXian dándole el bebé a Wen Ning.

El chico lo tomó entre sus brazos y comenzó a arrullarlo. Mientras tanto Wei WuXian alzaba
una de las pinturas que había apiladas en su habitación.
— Este me gusta — dijo mostrándola —, ¿qué piensas?

— También me gusta — dijo Wen Ning asintiendo efusivamente—. ¿Pero por qué un burro?

— ¿Por qué no? — Wei WuXian se encogió de hombros —. Me gustan los burros, si tuviera
uno lo llamaría Manzanita. ¿Es lindo verdad?

— Sí lo es.

— Mmmm, aunque no creo que sea suficiente. Necesito algo mejor para ser la obra principal
del concurso.

Wei WuXian siguió discutiendo sobre cuál elegir, ninguna de ellas le parecía digna del primer
lugar.

Al final tomó tres cuadros incluyendo la del burro y los apartó.

— En fin, puedes llevarte estos para la galería, pensaré en algo más para el concurso.

— Ojalá yo fuera tan bueno para la pintura como usted, Superior.

— Ya eres muy bueno con otras cosas, en lugar de lamentarte por lo que no puedes hacer
pule tu talento en lo que sí puedes.

Wen Ning asintió con la cabeza.

— Se ha dormido — advirtió Wei Ying viendo al pequeño, sonrió ampliamente —. ¿Te


gustan los bebés?

— Mhn. Siempre juego con mi pequeño sobrino.

— Deberías traerlo la próxima vez, así puedo conocerlo.

— Seguro que se llevarán bien. Es muy tranquilo y obediente, es un buen niño.

Wei Ying sonrió, en ese momento el teléfono de Wen Ning comenzó a sonar, Wei WuXian
sujetó a Jiang Ling y lo llevó a su habitación para acostarlo en la cuna.

Wen Ning entró detrás de él.

— ¡Superior Wei!

— Calla — rechistó —, vas a despertarlo.

— Lo siento, lo siento.

Wei WuXian salió de la habitación y lo condujo a la sala.

— ¿Bien? ¿Qué sucedió? — preguntó apoyándose en el respaldo del sillón.


— Me ha llamado mi abuela — explicó Wen Ning —, dijo que una persona compró hoy el
cuadro de la mariposa.

— ¿De verdad? — Wei Ying estaba asombrado.

— Sí, y no es todo, ¡ha pagado veinte mil yuanes!

— ¡Eso es casi tres veces su precio! — gritó Wei WuXian emocionado —. No lo puedo creer
— dijo revolviéndose el cabello —. Después de lo que sucedió creí que ya nadie querría
comprar una pintura mía, casi estaba resignado a que esa pintura nunca se vendería.

— A pesar de todo, las personas siguen reconociendo su talento, Superior.

— Pero veinte mil, es una locura. ¿Quién lo compró?

Wen Ning negó. Wei Ying estaba tan emocionado como intrigado.

— Bueno, no importa. Esa es la mejor noticia que he recibido en todo el día, gracias Wen
Ning.

— Vendrán mejores cosas para usted, Superior, ya lo verá.

Wei WuXian sonrió, realmente sentía que así sería.

*******

Jiang Cheng entró al edificio de Lotus Pier. La empresa familiar había sido fundada por los
Jiang hacía cuatro generaciones. Su ramo principal era la venta y exportación de semillas de
loto, cuya demanda era grande debido a su uso en medicinas, maquillajes, perfumes y, sobre
todo, alimentos.

Los empleados lo saludaron a su paso, siempre con mucho respeto. Subió el elevador para
llegar a la oficina de su padre. La secretaría hizo una inclinación respetuosa en cuanto lo vio.

— El presidente Jiang lo espera — comunicó.

Jiang Cheng abrió la puerta y lo primero con lo que se encontró fue con la sonrisa grande y
deslumbrante de Lan Xichen.

— Señorito Wanyin — saludó poniéndose de pie.

— Lan Xichen.

— Jiang Cheng, llegas justo a tiempo — señaló Jiang FengMian.

— Padre — dijo él inclinando la cabeza — he venido tan pronto me llamaste.

— El joven Lan Xichen y yo estábamos discutiendo acerca de la propuesta que estamos


ofreciendo — explicó —, sobre hacer un nuevo licor a base de semillas de loto.
Jiang Cheng asintió, lo sabía, después de todo había sido él mismo quien había dado la idea a
su padre hacía un tiempo, sin embargo, antes de poder discutirla con los Lan, el compromiso
de Lan WangJi y su hermana se rompió y Lan Qiren decidió cortar lazos.

— En Receso de las Nubes estamos muy felices de colaborar con ustedes — declaró Xichen
con su siempre cálida sonrisa.

Jiang Cheng apartó el rostro sonrojado.

El Receso de las Nubes era la empresa de la familia Lan cuyo ramo iba dirigido, principal e
irónicamente, a la producción de vinos y licores. La Sonrisa del Emperador, su primer
producto y el más famoso, había sido fabricado a base de una antigua receta familiar.

— Entonces — continuó FengMian —, te llamé porque quiero que seas tú quien se encargue
en su totalidad de la creación y la producción de este nuevo licor.

Jiang Cheng lo miró sorprendido.

— ¿Yo?

— ¿Quién mejor que tú?

— Pero... yo aún no he terminado...— dijo confundido.

— ¿Y eso qué importa? — su padre sonrió, acercándose a él —. Sabes absolutamente todo lo


que hay que saber, conoces esta empresa desde los pies a la cabeza. Además, te harás cargo
de la empresa en el futuro, así que estás ganando experiencia.

Jiang Cheng sintió que las manos le temblaban.

— Yo... no estoy seguro de si podré... este proyecto... ¡estamos hablando del futuro de Lotus
Pier!

— A-Cheng — continuó su padre sujetando sus hombros con cariño —, no conozco a una
persona que ame más Lotus Pier que tú, ni siquiera yo.

— Pero...

— Eres más capaz de lo que crees. Lograr lo imposible, ¿recuerdas? Tú definitivamente


puedes hacerlo.

Jiang Cheng sintió escozor en los ojos, inmediatamente parpadeó y ocultó el rostro.

— Si eso es lo que quieres, lo haré.

Jiang FengMian sonrió.

— Además, no estarás solo, el joven Lan trabajará conjuntamente contigo, deja que te guíe y
aprende de él.
— Será un gusto trabajar a su lado — Lan Xichen se acercó extendiendo la mano.

Jiang Cheng la tomó y la estrechó sintiendo su pecho latir con fuerza.

— Bueno, entonces deberían ir y comenzar ahora — animó FengMian.

Ambos asintieron y se despidieron de él.

— Padre — dijo Jiang Cheng antes de salir —. Te agradezco mucho la confianza que has
depositado en mí.

Jiang FengMian sonrió.

— Estoy seguro de que lo harás, eres hijo mío y de tu madre después de todo. Y cuando
sientas que esto te sobrepasa yo siempre estaré aquí para ti.

Jiang Cheng sonrió y finalmente salió de la oficina.

— Me alegra verlo tan feliz — dijo Lan Xichen.

Jiang Cheng sintió que volvía a sonrojarse e intentó componer su rostro.

— Ya te dije que no tienes que ser tan formal. Además ahora somos socios.

— Es verdad, Wanyin — Lan Xichen extendió su sonrisa cuando el sonrojo en su cara se


intensificó —. Entonces — dijo, comenzando a caminar —, ¿cuándo crees que pueda llegar
el primer cargamento a nuestras instalaciones?

— Haré los arreglos para que se envíe mañana mismo — respondió Jiang Cheng.

Así continuaron caminando tranquilamente al lado del otro, hablando acerca de los detalles.
Finalmente, cuando salieron del edificio, Lan Xichen le estrechó la mano.

— Te estaré esperando mañana en el Receso de las Nubes, Wanyin.

— Ahí estaré.

Jiang Cheng lo miró alejarse, entonces corrió a su auto y se encerró ahí.

— Voy a trabajar con Xichen — murmuró incrédulo.

Mientras terminaba de procesar esto una sonrisa surcó su rostro. Trabajar con él implicaba
tener que verse seguido, si no es que todos los días y pasar varias horas a su lado, hablando,
discutiendo... Ser capaz de verlo todos los días... Santa mierda.

*******

Wei WuXian salió del salón de clases con el lienzo bajo el brazo. Había pasado gran parte de
la tarde encerrado en el aula de pintura intentando inspirarse para su pieza principal, sin
embargo, al cabo de un par de horas y sin nada más que un par de trazos sin forma decidió
rendirse. Así caminó hacia su auto y distinguió el Mercedes de Lan WangJi estacionado no
muy lejos de su auto. Metió los lienzos en el asiento trasero y después se sentó al frente,
esperó. Recordó las palabras que YanLi le había dicho después de confesarle que la había
visto hablando con él el día de la fiesta.

— De seguro está muy molesto — indagó Wei WuXian.

— Más que molesto, pienso que está triste — respondió YanLi. Luego se acercó a él y colocó
su mano sobre su hombro. — A-Xian, por favor, habla con el joven WangJi. Una amistad
como la suya no puede terminar así.

Wei Ying apretó el puño sobre el volante. Él quería, pero ¿Lan WangJi le daría la
oportunidad? Hacía semanas esperaba el momento de poder hablar con él, pero Lan Zhan
seguía evitá[Link]í que esperó.

Cerca de una hora después pudo notar a Lan Zhan dirigiéndose al Mercedes. Abrió la puerta
del vehículo, pero no entró, se quedó de pie, y levantó el rostro observando el auto de Wei
Ying. Él al principio pensó que lo había visto pero Lan WangJi se mantuvo inmóvil perdido
en sus pensamientos, finalmente pareció distinguirlo detrás del parabrisas. Agachó la cabeza,
dispuesto a entrar a su auto. Wei WuXian salió corriendo del suyo, si no quería darle la
oportunidad, iba a crear la oportunidad él mismo.

— ¡Espera, Lan Zhan!

Lan WangJi pareció titubear, pero finalmente se incorporó.

— Eh... No pensé que seguirías viniendo a la universidad. Quiero decir, te graduaste en


América, ¿no es verdad? Seguramente fuiste el mejor de tu generación, conociéndote — Wei
Ying quiso golpearse, ¿desde cuándo decía estupideces frente a Lan Zhan?

— Aún debo validar algunas materias aquí — explicó él, sereno como siempre.

— Ya veo — Wei Ying no sabía qué decir —. Eso es bueno. Quiero decir, sé que no es bueno
porque tienes que volver a tomar las clases, pero es bueno porque puedo seguir viéndote.

Wei Ying se calló, ¿qué demonios estaba haciendo? No estaba ahí para decir tonterías.
Finalmente se armó de valor, era ahora o nunca.

— Escucha, Lan Zhan. Yo... quiero hablar contigo — comenzó —. Sé... sé que te he
lastimado, no sólo eso, traicioné tu confianza, sé que me comporté como un mal amigo, un
canalla, un cabrón — expresó con enojo—. Lo que hice no tiene perdón, yo no me
perdonaría. Pero de verdad, créeme cuando te digo que jamás, jamás he querido herirte. Tu
felicidad es lo más importante para mí, aunque la he destruido y no hay nada que pueda hacer
para arreglarlo, y todos los días me lamento por eso —. Wei WuXian tomó una respiración
intentando tranquilizarse —. Eres mi mejor amigo, mi confidente. Siempre lo has sido y
siempre lo serás. Incluso si me odias y ya no quieres verme de nuevo.

Esperó, nunca había sido necesario que se disculpara por algo. No importaba lo que fuera,
Lan WangJi siempre lo perdonaba sin siquiera pedírselo, él realmente había soportado toda su
mierda sin quejarse. Pero esta vez se mantuvo en completo silencio, al parecer en esta
ocasión la ruptura de verdad era tan grande que no había manera de que Lan WangJi pudiera
disculparlo. Finalmente rindiéndose Wei WuXian suspiró.

— Eso era todo lo que quería decir, Lan Zhan. Espero que seas muy feliz con Mian... quiero
decir, Lady Luo, hacen una pareja muy linda.

Lan WangJi siguió sin responder, Wei Ying sonrió tristemente.

— Muchas gracias por escucharme y lamento haberte hecho perder el tiempo.

Wei WuXian se dio la vuelta dispuesto a entrar a su auto, tragando el nudo en su garganta.
Lan Zhan había sido su mejor amigo durante casi diez años y había creído que sería así para
siempre. Pero ahora su amistad había quedado destruida.

— Wei Ying.

La voz de Lan Zhan sonaba un poco afectada, no era el tono frío y sin emoción de siempre.
Wei WuXian dio la vuelta, la mirada de Lan WangJi sobre él era intensa.

— No te odio.

Aquellas tres palabras fueron como la lluvia en tiempo de sequía. Wei WuXian sintió que su
pecho se inflaba de calidez.

— ¿De verdad? — preguntó incrédulo, sintiendo la esperanza crecer en su corazón.

— Yo nunca te he odiado, no podría.

Wei Ying sonrió ampliamente casi dispuesto a lanzarse sobre él.

— Lan Zhan...

— Pero... no fue fácil. Nadie puede obligar al corazón a que deje de amar.

La sonrisa de Wei WuXian desapareció.

— Sí, es verdad, nadie manda en el corazón — si así fuera le gustaría poder hacer que el
dolor que le había provocado desapareciera.

Lan WangJi asintió.

— Aun así, yo quiero seguir siendo tu amigo.

Wei WuXian sonrió.

— Ya te lo dije, Lan Zhan, tú siempre serás mi mejor amigo.

— Wei Ying...

El sonido proveniente del teléfono de Wei WuXian los interrumpió entonces.


— Ah... lo siento.

— Está bien.

Wei Ying sacó el teléfono de su bolsillo y lo miró, dudando en contestar.

— Es YanLi.

— Contesta. Debe ser importante.

Asintió.

— ¿YanLi? Ah, es verdad. Lo siento, lo olvidé. Iré para allá inmediatamente.

Terminó la llamada rápidamente y miró apenado a Lan WangJi.

— Eh, Lan Zhan, lo siento — dijo mientras se rascaba la cabeza.

— Debes irte.

— Mhn, olvidé que debía estar temprano para cuidar de A-Ling hoy.

— Está bien. Los bebés necesitan cuidados.

Lan WangJi no parecía molesto en absoluto aún así Wei WuXian hizo una mueca. No quería
irse, acaba de tener una conversación con él después de todo un año y no quería dejarlo
ahora.

— ¿Podré verte de nuevo pronto? — tanteó con cuidado, no quería presionarlo.

— Mhn. Vendré mañana.

Wei Ying sonrió.

— Entonces, te veré pronto, Lan Zhan.

Agitó la mano mientras corría con entusiasmo hacia su auto. Observó a Lan WangJi por el
retrovisor hasta que ya no pudo verlo más.

*******

Apenas entró al pequeño apartamento, Wei WuXian gritó:

— ¡Jiejie!

YanLi dio un respingo.

— A-Xian, no grites — reprendió —, acabo de dormir a A-Ling.

— Lo siento — se disculpó terminando de cerrar la puerta con una sonrisa de oreja a oreja—,
pero Lan Zhan, él...
— ¿Han hablado?

— Mhn, me ha dicho que no me odia y quiere seguir siendo mi amigo — explicó


acercándose a ella.

— Eso es muy bueno — YanLi sonrió aliviada.

— Sí. ¿Regresarás muy tarde? — preguntó viéndola tomar su bolso.

— Me temo que sí. A-Ling ya tomó un baño. No quiso tomar la fórmula, he dejado leche en
el refrigerador.

— Está bien. Te deseo mucha suerte en esta presentación Jiejie.

— Mhn. Me voy.

Wei WuXian la despidió y continuó observándola mientras tomaba el elevador sin quitar
nunca la enorme sonrisa en su rostro. Después ingresó al departamento y fue hasta la cocina
para tomar una zanahoria. Volvió a la sala donde sujetó al conejo y comenzó a alimentarlo.
Mientras miraba a WangJi comer, empezó a tararear una canción cuyo nombre desconocía
pero que nunca había olvidado.
Capítulo 6

La mañana siguiente Wei WuXian se despertó temprano, se arregló poniendo un poco más de
atención a su aspecto, besó a A-Ling y se despidió de YanLi. Luego condujo a la universidad
y se quedó en el estacionamiento a esperar.

Si le preguntaban qué esperaba él respondería que a "un joven de hermosa y elegante


apariencia" cuyo auto se acercaba.

Wei WuXian esperó paciente hasta que finalmente el auto blanco se estacionó a un lado del
suyo, y bajó como un rayo.

— ¡Lan Zhan! — gritó, rodeando el Mercedes sin esperar a que su conductor bajara.

— Buen día — saludó Lan WangJi abriendo la compuerta.

— Buenos días — respondió con bastante entusiasmo —. ¿Has desayunado ya? Pensé que
podríamos ir a la cafetería, como antes — sugirió.

Lan WangJi negó.

— Tengo clase en este momento.

La sonrisa de Wei WuXian se desinfló.

— Ya veo — murmuró con pesar.

— Pero...— continuó Lan Zhan — podemos almorzar.

La sonrisa de Wei WuXian volvió a expandirse.

— Está bien, te guardaré un lugar.

— Mhn — Lan WangJi asintió —. Debo irme.

— Sí, te veo más tarde.

Wei WuXian lo miró alejarse, habría querido ir con él, pero apenas estaban comenzando de
nuevo. Sin presiones.

— Quita esa estúpida sonrisa de tu rostro — gruñó alguien.

Wei Ying volteó la mirada.

— Jiang Cheng — dijo sorprendido —, ¿cuándo llegaste?

— ¿Yo? — Jiang Cheng bufó —. He estado aquí desde hace casi diez minutos — replicó
señalando el auto al lado suyo.
— Ah, no me di cuenta.

— Claro, sólo tienes ojos para Lan WangJi.

Wei WuXian rio.

— ¿Estás celoso? — preguntó pasando el brazo por sus hombros —. Jiang Cheng, ya te lo he
dicho, Lan Zhan es mi mejor amigo, pero tú eres mi hermano.

— ¿Quién rayos está celoso de ti? — se quejó avergonzado Jiang Cheng retirando el brazo de
Wei WuXian — Jum, Lan WangJi sí que es un santo o un idiota, me sorprende que no te haya
golpeado. Al menos te hubiese maldecido un par de veces. Qué desperdicio.

— Lan Zhan es un ser razonable — lo defendió Wei WuXian —, no es un bruto violento


como tú.

— ¿Qué has dicho? — Jiang Cheng alzó el brazo dispuesto a golpearlo, pero Wei Ying
esquivó con rapidez sin poder evitar soltar una risa.

— De todas formas, ¿no irás a clase? — cuestionó.

— No — Jiang Cheng se alisó la ropa y luego se pasó la mano por el cabello para
acomodarlo —. Estoy esperando a que Huaisang me entregue algunos documentos. Debo
estar en el Receso de las Nubes en una hora. ¿No te lo dijo papá?

— Ah, el nuevo licor — recordó Wei Ying —. Buena suerte con eso A-Cheng, estaré
esperando ansioso el resultado. Debes demostrar que los lotos de Lotus Pier son los mejores.
Esta nueva bebida bebe ser incluso mejor que la Sonrisa del Emperador.

— Por supuesto que lo será — Jiang Cheng sonrió cruzándose de brazos con autosuficiencia
—, después de todo soy yo quién lo está elaborando.

Wei WuXian sonrió.

— Así es, A-Cheng — dijo revolviéndole los cabellos antes de echar a correr.

— ¡Wei WuXian maldito! ¡Te romperé las piernas! — gritó Jiang Cheng viéndolo huir,
finalmente soltó: — ¡No olvides venir esta noche!

*******

Wei WuXian prácticamente corrió apenas vio al profesor salir del aula, lanzó una corta e
incompresible despedida a Wen Ning y se dirigió a la cafetería a toda velocidad. Pasaba del
medio día por lo que el lugar se encontraba concurrido, observó a su alrededor con cuidado
en busca de una mesa libre, afortunadamente localizó una mesa vacía cercana al ventanal que
daba a la calle.

Tomó asiento y mantuvo la vista en la avenida esperando verlo acercarse. Miró el reloj en su
muñeca un par de veces y comenzó a repiquetear los dedos sobre la mesa impaciente. Se pasó
la mano por el cabello desordenándolo y luego volvió a pasarla para acomodarlo.
¿Dónde estaba Lan Zhan? No era posible que lo estuviera dejando plantado, ¿verdad?
Tampoco podría haberse olvidado.

Sacó el teléfono de su bolsillo, quería llamarlo pero no estaba seguro de si mantenía el


número de contacto de antes, se encogió de hombros y estaba por hacerlo cuando la puerta de
la cafetería se abrió.

Lan WangJi entró con su aspecto calmado y sereno, tan hermoso como siempre.

Wei Ying sonrió y agitó la mano.

— ¡Lan Zhan!

Algunas miradas indiscretas lo siguieron durante su trayecto a la mesa junto con algunos
cuchicheos que él ignoró.

— No has perdido tu popularidad, Lan Zhan — notó Wei Ying aun sonriendo cuando se
ubicó en el asiento vacío frente a él.

— ¿Qué quieres comer? — preguntó Lan WangJi mirando el menú del día colgado arriba del
mostrador.

— Un plato de fideos está bien.

— Mhn.

Lan WangJi se puso de pie, Wei Ying lo vio ordenar su comida y después de unos minutos
volvió a la mesa con una charola.

— No te has olvidado de mis gustos — dijo, mirando su plato color rojo sangre.

Después miró el plato frente a él.

— Tú siempre has preferido los platillos suaves — sonrió, señalando la ensalada que Lan
WangJi había pedido.

Un silencio se instaló entonces entre ambos. Wei Ying estaba inseguro de qué decir a
continuación.

— Lan Zhan — comenzó, al mismo tiempo que él decía:

— Wei Ying...

Wei WuXian rio nerviosamente.

— Ah, tú primero.

Lan WangJi negó.

— Tú primero.
— Bien, eh, ¿sabes? Hay un chico en mi curso, se llama Wen Ning, es un año menor pero
dado que me atrasé un año estamos en el mismo semestre. Él es muy amigable y es bastante
talentoso...

Al ver que el rostro siempre sereno de Lan WangJi de pronto había adquirido un aspecto casi
voraz, Wei WuXian se calló inmediatamente. No era eso en absoluto lo que quería decir, Wen
Ning era un buen amigo, pero ¡no era nada relevante en este momento!

— Yo... — tartamudeó —, lo siento Lan Zhan. Han sucedido tantas cosas y de pronto siento
que no tengo idea de cómo hablar contigo de nuevo.

El aspecto tranquilo de Lan WangJi volvió a él mientras decía:

— No tienes que forzarte a nada, incluso si nos quedamos en silencio, eso está bien.

Wei WuXian asintió y luego sonrió. ¿Por qué estaba preocupado? Este era Lan Zhan, su
mejor amigo de toda la vida, la única persona que jamás había querido cambiar algo de él.
Wei Ying podía ser él mismo por completo cuando estaba a su lado.

— ¿Cómo estuvo Nueva York? — preguntó entonces recuperando la confianza —.


Seguramente es enorme — dijo comenzando a comer.

— Demasiadas personas.

Wei WuXian rio.

— Lan Zhan, tú seguramente estuviste muy perdido sin mí, ¿no? Sin tener a nadie que te
obligara a divertirte jajajaja.

— Sí.

— Cuéntame más, Lan Zhan, ¿hiciste amigos? ¿qué hacías en tus días libres?

Comenzó a bombardearlo en preguntas. Lan WangJi le contó acerca de las cosas que hacía
cada día. En realidad, su rutina no había cambiado demasiado: seguía despertándose a las 5
de la mañana, salía a correr y regresaba a tomar una ducha para después irse a la universidad.
La universidad a la cual asistía era mucho más grande que la universidad en Gusu y en
general el lugar siempre estaba abarrotado de gente, lo cual a él no le agradaba mucho. Poco
antes del anochecer regresaba al departamento que compartía con su hermano, hacía los
deberes y después se iba a la cama temprano.

Era tan aburrido, pensó Wei WuXian, y sin embargo no pudo evitar emocionarse al imaginar
a Lan WangJi haciendo cada una de esas cosas. Qué tan diferente habría sido si él hubiese
estado ahí. Wei Ying se habría asegurado de arrastrarlo por toda la ciudad para obtener un
poco de diversión cada día. Lo habría obligado a desvelarse entre semana para ir a beber o
ver una película en casa a media noche. Y al día siguiente Lan Zhan intentaría hacer que se
levantase sin tener éxito.

"Recuperaré el tiempo perdido", pensó Wei WuXian.


— Lan Zhan, ¿estás ocupado más tarde? — le preguntó, y al ver que negaba con la cabeza
Wei Ying continuó: — hay alguien a quien quiero que conozcas.

*******

El departamento donde vivía la familia Wei se encontraba en el quinto piso de un condominio


a las afueras de la ciudad. Era un lugar colorido y vívido, con muchas familias pequeñas, no
era lujoso en absoluto, pero era bastante animado para vivir.

Lan WangJi salió del elevador y buscó el número que Wei Ying le había indicado, debido a la
diferencia de sus horarios había tenido que ir por su cuenta. Finalmente halló la puerta
correcta y llamó.

Inmediatamente Wei Ying abrió con una enorme sonrisa en el rostro.

— ¡Lan Zhan! Me alegra que no te hayas perdido. Vamos pasa, pasa — dijo tomando su
mano y arrastrándolo hacia adentro —. ¿Qué te parece? — preguntó mostrando la casa.

— Es linda.

— Mhn. Tuvimos mucha suerte en encontrar este lugar, es bastante cómodo y comparado a
otros lugares es muy barato. Está un poco lejos de la ciudad, pero algún defecto debía de
tener — tomó un respiro y luego continuó: — En fin, ¿quieres beber algo? Preparé tu té
favorito, toma asiento, ya vuelvo.

Wei WuXian salió disparado a la cocina, Lan WangJi se mantuvo de pie en la sala
observando todo a su alrededor: una pequeña, alegre y acogedora casa, pintada con colores
pasteles y un par de cuadros hechos por el mismo Wei WuXian. Así que así era un hogar con
Wei Ying en él.

— Madam Wei... — preguntó cuando regresó con la bebida en sus manos.

— YanLi estará trabajando hasta tarde— explicó Wei Ying ofreciéndole la taza humeante.

En ese instante un llanto provino de una de las habitaciones. Wei WuXian sonrió.

— Ya se despertó. Discúlpame un momento, Lan Zhan.

Lan WangJi lo vio irse y volver con el bebé en brazos.

— Esta es la personita que quería que conocieras — dijo Wei Ying alzándolo —, el día de la
fiesta no tuve la oportunidad de presentártelo. Su nombre es Jiang Ling. Jiang Ling, este es
Lan Zhan, di "hola".

El regordete bebé paró su llanto un instante para mirarlo, mantuvo la mirada fija en él un
momento, y enseguida lo renovó aún con más fuerza.

— Creo que lo intimidas, Lan Zhan.

— Jiang Ling... ¿no Wei Ling?


— Ah sí... pensamos que lo mejor sería que mantuviera el apellido Jiang.

Lan WangJi asintió pero no dijo nada más.

— Vamos Lan Zhan, cárgalo — animó Wei Ying y le puso al niño en los brazos.

Lan WangJi mantuvo al pequeño con sus brazos tensos y con la cara más aterrorizada que
Wei WuXian le había visto en toda su vida.

— Jajajajajajajajaja.

La risa estridente de Wei Ying inundó el lugar.

— Pareces un robot Lan Zhan — dijo agarrándose el estómago —. Estás tan tieso jajajajaja.

Wei WuXian se limpió las lágrimas que salieron de sus ojos debido a la risa y observó con
humor cómo Lan WangJi permanecía absorto en el pequeño.

Apenas estuvo en sus brazos Jiang Ling había dejado de llorar y se mantenía quieto como si
temiera ser regañado. Wei WuXian no pudo evitar preguntarse: ¿cómo sería Lan WangJi de
padre? Podía imaginarlo jugando con un pequeño idéntico a él, alimentándolo y cuidándolo
como todo buen padre haría. Si el pequeño lloraba seguramente él lo consolaría
acurrucándolo en sus brazos y al llegar la noche le contaría cuentos para dormir.

Sonrió.

— Tus hijos serán hermosos, Lan Zhan — soltó sin pensar.

Lan WangJi lo miró confundido.

— Quiero decir... — titubeó —, Lady Luo es hermosa, seguramente sus hijos serán igual de
bonitos.

Lan Zhan no respondió.

— Iré por su mamila — informó Wei Ying, saliendo de ahí avergonzado ¿por qué había dicho
algo así?

Al volver Lan WangJi le entregó al bebé.

— Se ha calmado.

Wei WuXian lo tomó y comenzó a alimentarlo. Continuaron un rato en la sala hasta que A-
Ling se durmió. Wei Ying volvió a la habitación para acostarlo, después llamó a Lan Zhan y
lo llevó a la habitación contigua.

Esta era algo pequeña, poseía pocos muebles y varios lienzos regados en el suelo. Ropa y
zapatos de Wei Ying desperdigados sobre la cama y la silla; libros, latas de pintura,
materiales y algunas fotografías por aquí y por allá, pero nada más. No había ni un solo rastro
de pertenencias femeninas en la habitación. Lan WangJi pensó que incluso la cama podía ser
algo pequeña para dos personas, sin embargo, por muy extraña que le pareció la situación no
comentó nada.

— Este cuadro — dijo Wei Ying levantando un lienzo con algunos pocos trazos —, llevo
semanas trabajando en él y no encuentro la inspiración para terminarlo.

Lan WangJi observó la pintura, había un gran árbol de cerezo floreciendo en uno de los
costados, algunos pétalos volando con el viento, y la luna y las estrellas brillaban
intensamente en el fondo sobre unas montañas, pero el centro estaba vacío.

— ¿Qué te parece? Queda poco tiempo para terminarlo y no sé si lo lograré — se quejó


haciendo una mueca.

— Lo harás — aseveró Lan WangJi mirándolo fijamente —. Wei Ying, no hay nadie mejor
que tú.

Wei WuXian sintió que sus mejillas se sonrojaban ante las palabras de Lan Zhan cargadas de
tanta seguridad.

— Cla-claro que lo haré — tartamudeó —, después de todo soy yo.

— Mhn.

Wei Ying sonrió confiado y bajó la pintura.

— Lan Zhan...

El teléfono de Lan WangJi sonó de pronto interrumpiendo lo que estaba por decir.

— Es mi tío — informó él mirando la pantalla.

— ¿Debes irte?

— Mhn.

— Está bien — se resignó Wei Ying —, probablemente al viejo Lan QiRen le dé un ataque si
sabe que estás aquí. Pero antes de que te vayas quiero darte algo.

Wei Ying se dirigió a la sala donde tomó la jaula con el robusto conejo blanco.

— Este es un regalo que compré para ti — le dijo —, pensaba entregártelo aquel día en el
aeropuerto, para que te hiciera compañía en América, pero... —. Wei WuXian sonrió apenado
—. Lamento no haber podido dártelo antes, Lan Zhan.

— ¿Lo has cuidado desde entonces? — preguntó él asombrado.

— Mhn, es muy tranquilo — comentó y comenzó a darle instrucciones —. Le gusta que le


acaricien las orejas. Dale de comer dos veces al día, le gustan las zanahorias y las lechugas.

— ¿Está bien que me lo quede? — cuestionó Lan WangJi dudoso.


— ¿Qué dices?

— Es tu mascota.

Wei WuXian negó.

— Sólo lo he cuidado por ti, Lan Zhan, yo siempre esperé tener la oportunidad de
obsequiártelo.

Lan WangJi miró al pequeño animal acurrucado en su jaula.

— ¿Cuál es su nombre?

— Eh... bueno... — Wei WuXian se rascó la cabeza — solía llamarlo WangJi...¡claro que
puedes llamarlo como tú quieras! Es sólo que ...

"No podía evitar recordarte cada vez que lo veía" pensó, no obstante, no podía decir algo tan
vergonzoso como eso.

— WangJi está bien — dijo el Jade menor sujetando la jaula —. Gracias.

— Mhn.

Lan Zhan tomó sus cosas y se giró frente a la puerta.

— Te veré mañana.

— Sí...

Estaba a punto de salir cuando recordó algo y volvió.

— Wei Ying...

— ¿Mhn?

— Tu número...

— Ah, es cierto. El teléfono que tenía sufrió un accidente, te daré el nuevo.

Inmediatamente tomó un lapicero y estirando la mano de Lan WangJi garabateó con rapidez.

— ¿Qué sucede? — preguntó Lan Zhan cuando Wei WuXian se quedó inmóvil.

— No es nada, es sólo que tus manos... — dijo observándolas con cuidado.

Habían pasado años desde que les había prestado atención, las manos de Lan Zhan eran ahora
más varoniles e incluso un poco más grandes que las suyas, pero seguían siendo igual de
suaves y bellas.

— Me gustan — concluyó.
Luego lo soltó lentamente.

— Nos vemos mañana, Lan Zhan.

— Hasta mañana, Wei Ying — respondió él y finalmente se alejó tranquilo.

Wei WuXian sonrió mientras lo despedía con la mano. Lan WangJi lo miró una última vez
antes de subir al elevador. Ambos sintiendo aún el hormigueo que el toque del otro les había
provocado.
Capítulo 7

- Bienvenidos.

Madam Yu les abrió la puerta cuando Wei WuXian y YanLi llegaron a la mansión Jiang. Se
acercó a ellos y besó las mejillas de ambos. Luego, como siempre que lo veía, tomó entre sus
brazos a Jiang Ling y lo acurrucó.

- ¿Cómo estás querida? - le preguntó a YanLi mientras caminaba a su lado.

Wei WuXian había corrido ya en busca de Jiang Cheng.

YanLi sonrió.

- Bien, madre.

- ¿Segura? - Madam Yu enarcó una de sus finas cejas -. Te veo un poco pálida.

YanLi negó.

- Es el trabajo - se justificó.

- Deberías renunciar, esa compañía sólo está explotándote, estás desperdiciando tu talento ahí
- se quejó su madre frunciendo el ceño.

- Madre, está bien - intentó calmarla -. Unos inversionistas se han interesado en nuestros
diseños.

- Querrás decir en "tus" diseños.

- Madre...

- Está bien - Madam Yu detuvo su andar para mirarla de frente-. De cualquier manera, aún
mantengo el contacto con Madam Jin, ella sigue teniéndote en alta estima, su hijo sigue en
Milán, pero si hablo con ella...

- No es necesario madre - la cortó YanLi -, no necesito el respaldo de la familia Jin para


destacar. Puedo hacer esto por mí misma.

- Está bien - Madam Yu se rindió -. Sólo descansa un poco más, ¿está bien? - pidió
acariciando su rostro.

YanLi sostuvo su mano con cariño.

- Lo haré, madre. Y muchas gracias por cuidar de A-Ling.

Madam Yu alzó al bebé y lo besó.


- Sabes que siempre es un gusto.

********

- ¡Jiang Cheng, ¿dónde estás?! - gritó Wei WuXian harto de buscarlo por todos lados, y
comenzando a subir las escaleras de la mansión.

- Cállate, aquí estoy - se quejó su hermano adoptivo bajando los escalones -. ¿Por qué no
puedes quedarte en silencio un momento? Eres tan jodidamente ruidoso y molesto.

- Tengo boca para hablar - se defendió Wei WuXian -. Además, sólo quería preguntar: ¿cómo
estuvo todo en Receso de las Nubes?

Jiang Cheng se calló y un ligero sonrojo trepó por su rostro.

- Bien - dijo evadiendo su mirada-, enviamos los primeros cargamentos hoy y las primeras
pruebas comenzarán en unos días.

- Me alegro de que no estés teniendo problemas - dijo Wei WuXian palmeando su espalda -.
Aunque era de esperarse, después de todo estás trabajando con el hermano Xichen, hasta
alguien como tú podría hacerlo.

Jiang Cheng frunció el ceño y entonces lo tomó por el cuello mientras comenzaba a doblar su
brazo.

- ¡¿Qué dijiste?!

- Lo siento, lo siento - se quejó Wei WuXian intentando liberarse -. A veces olvido que eres
cinta negra. ¡Ugh! ¡Suéltame!

- A-Cheng - llamó FengMian que llegaba a su lado - Deja de molestar a A-Ying - reprendió.

- Padre - asintió Jiang Cheng soltando a Wei WuXian en el acto.

- Tío Jiang - saludó Wei Ying, acercándose a abrazar a su padre adoptivo con una sonrisa, que
desapareció al decir con falso reproche: - Tío Jiang, ¿qué mal te ha hecho el hermano
Xichen? ¿Por qué debes condenarlo a trabajar con el violento de Jiang Cheng?

- ¡Tú..! - gruñó su hermano, a punto de lanzarse de nuevo sobre él.

- A-Ying, deja de molestar a A-Cheng - pidió FengMian.

Wei WuXian suspiró.

- Nunca vas a casarte.

Y entonces, a pesar de lo dicho, ambos hermanos se enfrascaron de nuevo en una pelea física,
FengMian sonrió mientras negaba con la cabeza.
- Parece que no importa cuánto tiempo pase, ustedes dos siempre seguirán comportándose
como niños.

********

La cena fluyó tranquilamente, el platillo de esa noche fue el favorito de la familia, sopa de
raíz de loto con costillas de cerdo. El rostro de Wei WuXian se iluminó cuando vio el tazón
frente a él y comenzó a devorarlo.

- Pareciera que no lo has comido en siglos - dijo Jiang Cheng un poco divertido por la
expresión boba de Wei WuXian.

- He estado demasiado ocupada últimamente, no he tenido tiempo de cocinar para A-Xian -


explicó YanLi.

- ¿Todo está bien entre ustedes? - preguntó Jiang FengMian interesado en el matrimonio de
su hija.

- ¡Mhn! Lo está - asintió Wei Ying, y le dedicó una sonrisa a YanLi.

Ella sonrió de vuelta y apretó su mano con cariño.

- Eso es bueno - se alegró su padre.

- Sin embargo - intervino Madam Yu -, no deben descuidar su matrimonio. No importa qué


tan ocupados estén, busquen tiempo para ustedes. Hablen acerca de lo que piensan y lo que
sienten, no guarden secretos y siempre ténganse confianza. Llámense en sus tiempos libres,
que el otro sepa que está en su mente y nunca den por hecho lo que tienen, el amor debe
alimentarse cada día y en cada oportunidad.

- Ese es el secreto del éxito, ¿no es así mi señora? - preguntó FengMian tomando la mano de
su esposa y depositando un beso en ella.

Madam Yu sonrió y entonces la pareja se sumergió en una burbuja en la que el resto de los
presentes no tenía lugar.

Wei WuXian sonrió un poco borracho por la escena frente a él, ya acostumbrado a las
muestras de cariño de sus padres adoptivos. Cuando jóvenes, él y Jiang Cheng solían rodar
los ojos y sacar la lengua en una mueca de desagrado hasta que YanLi los reprendía. Ahora,
sin embargo, consideraba que ellos realmente eran una pareja digna de admiración, la pareja
de esposos Jiang se profesaba tanto amor que causaban envidia.

En ese instante su teléfono sonó sacándolo de su ensimismamiento. Una alerta de mensaje


apareció en la pantalla. Wei Ying lo miró discretamente.

Lan Zhan

Este es mi número. Enviado 8:36 p.m.


Wei WuXian rio.

- ¿Qué sucede? - preguntó Jiang Cheng desde el otro lado de la mesa.

- No es nada - respondió él, intentando disimular la risa.

Lan Zhan

Lan Zhan, es el mismo número de siempre. Enviado 8:37 p.m.

Sí. Enviado 8:37 p.m.

Wei WuXian quiso reír de nuevo.

- ¿Estás platicando con Lan WangJi? - preguntó FengMian.

- Eso es obvio, padre - dijo Jiang Cheng rodando los ojos -, ¿quién es la única persona con la
que está hablando todo el tiempo? - preguntó alzando una ceja.

- Me alegra que hayan retomado su amistad - continuó su padre -. Es bueno saber que los Lan
no guardaron rencores.

- Eh sí - dijo Wei WuXian un poco avergonzado.

Aún se culpaba por todos los problemas que había ocasionado a la amistad entre familias.

- Esa Lady Luo, no es un mal partido - comentó Madam Yu bebiendo de su copa -. Sin
embargo, siempre creeré que YanLi era mejor.

YanLi que comía tranquilamente bajó su mirada apenada.

- Mi señora, no es correcto decir algo como eso - intervino Jiang FengMian notando el
ambiente incómodo que se había creado -. Después de todo A-Li y A-Ying están casados
ahora.

- Sí, bueno - continuó Madam Yu intentando disminuir la tensión -. Debo conceder que Lady
Luo y Lan WangJi hacen una linda pareja. Seguramente será la boda del año. No me
sorprendería que enviaran las invitaciones a la boda en estas semanas, Lan QiRen está tan
desesperado por tener nietos.

- ¿El viejo quiere nietos? - preguntó Wei WuXian dejando de comer su sopa.

- Así es - siguió Madam Yu -, si por él fuera habría casado a sus sobrinos hace años. Incluso
se rumora que está buscando una prometida para su sobrino mayor.
- ¿Lan Huan está buscando prometida? - preguntó Jiang Cheng incluso más sorprendido que
Wei WuXian.

- ¿Desde cuándo lo llamas Lan Huan? - preguntó Wei Ying.

- Cállate, no es de tu incumbencia.

Wei WuXian arrugó el rostro con inconformidad. Madam Yu corrigió:

- No él, su tío. Pero conociéndolo, él accederá a cualquier cosa que su tío decida. Desde la
muerte de sus padres, QiRen se ha desvivido por ellos, que es normal que sus sobrinos siendo
tan filiales hagan lo que sea por complacerlo. No me sorprendería incluso que Lan WangJi se
estuviera casando sólo por eso - terminó.

Wei WuXian mantuvo el rostro serio perdiendo ya el apetito. ¿Era posible que Lan Zhan se
estuviera casando sólo porque Lan QiRen lo pedía? Al principio había pensado que podría
tratarse de una venganza contra él, incluso una acción de despecho por su amor perdido,
YanLi. Finalmente creyó que (tal vez) Lan Zhan realmente quería a Lady Luo pero, ¿casarse
por complacer a su tío? Wei WuXian mantuvo la mirada sobre su teléfono, muriendo por
saber la verdad.

*******

Al volver al departamento, Wei WuXian se encargó de arropar y acostar al bebé. La


conversación anterior aún rondaba en su cabeza, intentaría buscar un momento para pedirle a
Lan Zhan que le aclarase la situación, el hecho de que se casara sólo porque su tío se lo pedía
no le hacía ninguna gracia.

Al volver a la sala pudo ver a YanLi aún sentada en el sofá, había estado callada todo ese rato
y la notaba ensimismada, ni siquiera se había quitado los zapatos. Preocupado, alejó los
pensamientos anteriores de su mente y se acercó a ella.

- Jiejie, ¿qué ocurre? - preguntó sentándose a su lado.

YanLi dio un respingo, no había notado su llegada.

- A-Xian.

- Has estado muy distraída hoy, ¿pasó algo en el trabajo?

YanLi no respondió en primera instancia. Luego suspiró como armándose de valor.

- Hoy fue un grupo de personas interesadas en hacer tratos con la compañía. Les han gustado
nuestros diseños y tal vez promocionen nuestra línea.

- Eso es bueno, ¿no? - indagó Wei WuXian.

- Lo es - asintió YanLi.

- ¿Entonces por qué estás tan preocupada? - preguntó Wei WuXian confundido.
- Uno de los interesados es un sobrino de la familia Jin, Jin Zixun. Me reconoció e intentó
hablar conmigo.

- ¿Qué te dijo?

YanLi negó.

- Lo ignoré completamente y salí huyendo de ahí.

- Fue lo mejor.

- A-Xian, temo que él sospecha algo, la manera en que me miraba... pareciera como si él
estuviera burlándose de mí.

Wei WuXian apretó el puño, nunca le había agradado ese sujeto.

- Es muy probable que sepa - dijo muy a su pesar -, después de todo ellos son familia. Pero
no tengas miedo Jiejie, estamos juntos en esto, yo te protegeré.

YanLi sonrió agradecida.

- A-Xian, eres demasiado bueno.

Wei WuXian la atrajo hacia él y la envolvió en un abrazo.

- Todo estará bien.

*******

Jiang Cheng se tumbó sobre la cama con su mente aun girando en torno a los acontecimientos
del día.

Aquella mañana Lan Xichen lo estaba esperando cuando llegó a Receso de las Nubes, tal y
como había dicho. Apenas lo saludó comenzó a mostrarle las instalaciones, le explicó lo que
harían con las semillas de loto una vez que estas arribaran, y el proceso de los licores que
usarían específicamente para hacer las pruebas de su producto. Jiang Cheng estaba
maravillado observando cada detalle mientras Lan Xichen explicaba con sumo cuidado el
proceso de la producción. Era notoria la experiencia que su exsuperior poseía. Lan Xichen
era tan profesional que el corazón de Jiang Cheng latía con fuerza cada vez que lo escuchaba
hablar de aquella manera.

Después de que el cargamento proveniente de Lotus Pier llegara, continuaron observando


todo el proceso, discutiendo sobre las ideas del tipo de sabor que querían obtener.

Más tarde al despedirse, Lan Xichen le pidió que lo acompañase a almorzar y lo llevó a un
restaurante no muy lejano a la compañía, el lugar era agradable, aunque bastante simple, nada
suntuoso.

- Espero que te estés sintiendo cómodo, WanYin - dijo tomando asiento.


- Mhn. Todo está bien - respondió Jiang Cheng mirando alrededor.

- De verdad estoy emocionado por ver qué resulta de esta alianza - comentó amable Lan
Xichen.

- Escucha - Jiang Cheng lo miró fijamente -, me estoy tomando esto tan en serio como tú, el
futuro de Lotus Pier está en juego. Es verdad que soy un novato, pero aprendo rápido. Haré
mi mejor esfuerzo para no decepcionarte.

- Tranquilo WanYin, no pienso que vayas a hacerlo.

Lan Xichen sonrió con tanta amabilidad que Jiang Cheng tuvo que desviar la mirada.

Tener a Xichen con él era un arma de doble filo, por una parte, podía disfrutar de verlo y
hablar con él en persona, pero por otra era sumamente difícil para él evitar decir algo
vergonzoso, y aún más, intentar no sonrojarse con cada comentario que el Primer Jade de
Gusu hacía. Era como una combinación entre el cielo y el infierno.

Una camarera se acercó entonces a tomar su orden, Lan Xichen ordenó por ambos y, cuando
la joven se fue, se giró hacia Jiang Cheng y comentó:

- Es un lindo lugar ¿no crees? La comida aquí es bastante buena, creo que te va a gustar.

- ¿De verdad? - preguntó Jiang Cheng mirando de nuevo alrededor -. Cuando preguntaste si
quería almorzar contigo me imaginé algo distinto.

- ¿Querías ir a un lugar más lujoso? - preguntó preocupado Lan Xichen.

- No, estoy bien con esto. Sólo que pensé que eras el tipo de persona que comía sólo en
lugares exclusivos. No pensé que estos lugares simples te gustaran.

- ¿Esa es la impresión que doy? - preguntó Lan Xichen un poco preocupado.

La expresión en él era tan graciosa que hizo que Jiang Cheng lanzara una pequeña risa.

- ¿Qué pasa?

- No es nada, sólo no te había visto así.

- ¿Así cómo?

- Un poco más... común.

Lan Xichen alzó una ceja.

- Creo que soy bastante común.

Jinag Cheng rio.

- Tú eres todo menos común. Eres tan perfecto siempre, dime, ¿alguna vez te has enojado?
¿Alguna vez has gritado?
- Claro que sí - se defendió Xichen -, soy humano después de todo. Por supuesto hay cosas
que me molestan y hay veces que estoy tan enojado que quiero gritar.

- Pero no lo has hecho, ¿no? - adivinó Jiang Cheng -. Querer y hacer es distinto.

Lan Xichen lo miró, pero no pudo rebatir.

- Hazlo ahora.

- ¿Hacer qué? - preguntó confundido.

- Grita - retó Jiang Cheng.

Lan Xichen lo observó incrédulo.

- ¿Por qué gritaría en un restaurante?

- Sólo hazlo, demuestra que eres humano. Vamos, por una vez quítate esa fachada de
perfección.

Lan Xichen continuó con su vista en él, completamente consternado por el razonamiento de
su compañero.

- Si no lo harás entonces me iré - amenazó -. No me gusta rodearme de personas cobardes.

Jiang Cheng intentó ponerse de pie, pero entonces Lan Xichen sostuvo su mano.

- No te vayas - pidió y por la manera en que lo hizo Jiang Cheng se sonrojó fuertemente -.
¿No crees que esto es un poco exagerado?

Jiang Cheng suspiró.

- ¿Por qué te preocupa? ¿Por qué te importa lo que estas personas piensen de ti si no te
conocen?

Lan Xichen sonrió.

- Me gusta comer aquí.

La expresión en su rostro hizo que el corazón de Jiang Cheng latiera con fuerza así que se
rindió y volvió a sentarse.

- Bien, de todas formas, aún no he probado la comida - dijo cruzándose de brazos.

Lan Xichen sonrió y comenzó a negar con la cabeza.

- WanYin...

- Sólo llámame Jiang Cheng.

- Lo haré si me llamas por mi nombre - retó él.


Jiang Cheng alzó una ceja, ¿acaso esa era su venganza?

- Lan Hu... no importa.

Lan Xichen rio.

- Eres una persona bastante peculiar.

- ¿Y eso qué significa? - preguntó Jiang Cheng frunciendo el ceño.

- No te enojes, no lo dije con esa intención. Me refiero a que es muy divertido pasar tiempo
contigo.

- No digas tonterías - bufó.

- Es verdad, me gusta platicar contigo.

Jiang Cheng desvió la mira completamente sonrojado.

- También es divertido platicar contigo.

Lan Xichen sonrió.

- Vengamos de nuevo mañana, WanYin.

Jiang Cheng había pasado el resto del día en una nube pensando una y otra vez en las
palabras que Xichen le había dicho, hasta que su madre había mencionado aquello de la
prometida. Lan Xichen encontraría a una chica linda de quien pudiera enamorarse y se
casaría, tal vez no ahora pero algún día. Jiang Cheng lo sabía y temía que ese día llegara.
Hasta entonces sólo había una cosa que podía hacer, así que después de pensarlo un largo rato
lo decidió: iba a conquistar a Lan Huan.

*******

- Está muy feliz hoy, superior Wei.

La voz de Wen Ning sacó a Wei WuXian de sus pensamientos.

- ¿Tú crees? - preguntó, enderezándose en su asiento y notando que la clase acababa de


terminar.

- Me alegra que el superior Lan y usted hayan hecho las paces.

- Sí... - la sonrisa de Wei WuXian era excesivamente grande -. Hablando de eso, Wen Ning,
¿por qué no te presento a Lan Zhan? - ideó emocionado.

- ¿Qué?

- Sí, tú eres mi mejor amigo de la universidad y él es mi mejor amigo de toda la vida, me


gustaría que ambos se trataran.
- El Superior Lan es bastante intimidante - dijo Wen Ning pensando que no era muy buena
idea estar en la mira de alguien como Lan WangJi.

- Mmm es verdad - dijo Wei Ying tocándose la barbilla -, Lan Zhan puede parecer alguien
amenazante, pero la realidad es que es bastante blando. Ven - dijo levantándose de su asiento
-, vamos ahora mismo, te lo voy a presentar.

Y sin esperar más comenzó a halarlo.

- No, espere Superior Wei - se quejó Wen Ning deteniéndose -. No creo que sea prudente,
después de todo ustedes apenas están retomando la amistad, no quiero incomodarlos.

- No vas a incomodar - insistió Wei WuXian - sé que ustedes se llevarán muy bien.

- Pero incluso si dice eso no puedo - Wen Ning volvió a negarse -, mi familia ha salido de
viaje hoy así que debo ayudar en el café esta tarde.

- ¿De viaje?

- ¡Mhn! La abuela y mis primos van a un viaje a la montaña, lo planearon hace semanas y
acordamos que yo me quedaría en el café, así la abuela podría ir sin preocupaciones.

- Oh, bueno - se rindió Wei WuXian -. Si es así supongo que no hay alternativa.

Wen Ning asintió con la cabeza varias veces dándole la razón.

- Será la próxima entonces.

- Está bien, Superior Wei.

- Oh, es Lan Zhan - dijo Wei WuXian cuando una alerta de mensaje sonó en su teléfono -. Me
está esperando. Debo irme, Wen Ning.

- Nos vemos mañana superior - se despidió su amigo.

Wei WuXian salió del edificio corriendo a toda velocidad y al girar en la entrada casi choca
contra alguien.

- ¡Lan Zhan! - se quejó al reconocerlo.

- No deberías correr en los pasillos de la universidad - reprendió él.

Wei WuXian rio restándole importancia y comenzando a caminar.

- ¿Llevas mucho esperando? - preguntó.

Lan WangJi negó tranquilamente.

- Pero tu clase terminó hace más de media hora, ¿no es así? - indagó Wei Ying.
Lan WangJi no dijo nada. Wei WuXian no insistió, después de todo era bastante normal que
Lan Zhan lo esperase aún bastante tiempo después de que sus clases se acabaran.

- Al menos podrías haberme esperado en tu auto, no tenías que venir hasta aquí - sugirió.

Lan WangJi iba a responder, pero entonces escucharon un grito detrás de ellos.

- ¡Superior Wei!

La voz urgente de Wen Ning hizo que Wei WuXian volteara rápidamente.

- ¡Superior!

Wen Ning llegó corriendo hacia ellos.

- ¡Wen Ning! ¿Qué sucede? - preguntó Wei WuXian al verlo llegar tan alarmado.

- Superior Wei, Superior... Lan - dijo él apoyándose en sus rodillas y resoplando debido al
esfuerzo - Yo... lo siento, no quería...

- Dime qué sucede Wen Ning - insistió Wei WuXian bastante preocupado, jamás había visto a
su amigo en ese estado.

- Mi familia... ¡mi familia ha sufrido un accidente!

- ¿Qué?

- Mi hermana acaba de llamarme, los trasladaron al hospital donde ella trabaja. Superior Wei,
¿puede usted... puede llevarme ahí? - pidió -. Incluso si tomo un taxi tardaría en llegar.

Wei WuXian pensó que tenía razón, le tomaría algún tiempo a Wen Ning salir a la avenida y
tomar un taxi, sin embargo, ¡ese día él no había llevado su auto! Aquella mañana el auto
simplemente no había arrancado, Wei WuXian había maldecido a los autos de segunda (o
incluso tercera) mano, y después había llamado a Lan Zhan para que pasara por él. Incluso en
ese momento Lan Zhan estaba por llevarlo en su auto hacia la mansión Jiang.

- Lan Zhan, ¿puedes llevarnos? - preguntó volteándose hacia él.

Wen Ning miró a Lan WangJi con ojos suplicantes, esperando que no se negara.

- Mhn.

- Se lo agradezco mucho, Superior Lan - dijo Wen Ning volviendo a inclinarse.

- Vamos Wen Ning - dijo Wei WuXian palmeando su hombro -. Ya habrá tiempo para
agradecer.

*******

El viaje hasta el hospital se hizo eterno. Wei WuXian observó por el retrovisor a Wen Ning,
su amigo lucía tan preocupado que casi podía ver las lágrimas en sus ojos.
- Más rápido, Lan Zhan - urgió.

- Mhn.

Lan WangJi aceleró a pesar de la gran velocidad que llevaban, Wei WuXian no se asustó, Lan
Zhan era un excelente conductor, jamás había sufrido ningún inconveniente en carretera. Era
tan perfecto en todo que a veces se preguntaba si incluso era humano.

Con la velocidad que llevaban, llegar al hospital no les tomó demasiado tiempo. Al detener el
auto, Wei WuXian se desabrochó el cinturón y miró a Lan WangJi.

- Adelántate - dijo él.

- Te veo adentro - respondió Wei WuXian y bajó rápidamente siguiendo a Wen Ning.

El muchacho corrió a la recepción apenas atravesó las puertas.

- Necesito información sobre la familia Wen - pidió sin importarle las miradas de reprobación
del personal.

La enfermera frente a él lo miró un poco apenada.

- ¡Wen Ning!

La voz que escucharon provenía de una joven mujer sumamente parecida a Wen Ning. Estaba
enfundada en una bata blanca y llevaba el cabello castaño y largo sujeto en una coleta alta,
era sumamente bella.

- ¡Hermana! - reconoció él.

Apenas estuvo a su alcance ella lo envolvió en un abrazo y enterró su rostro en su pecho, a


veces debido a su carácter olvidaban que Wen Qing era mucho más baja que ellos.

- ¿Cómo están? - preguntó Wen Ning descompuesto por ver a su hermana de esa manera.

Ella negó.

- La abuela y Xu murieron al instante. A-Chan está en cirugía en este momento... no creen


que lo logre.

Wen Ning perdió todo el color de su rostro al escuchar esas palabras. En ese momento Lan
WangJi llegó al lado de Wei WuXian, él lo miró sumamente consternado.

- ¿A-Yuan? - continuó preguntando el chico.

El llanto de Wen Qing se intensificó.

- Perdió demasiada sangre - explicó con la voz ahogada por las lágrimas -. Intentan salvarlo,
pero su tipo de sangre es muy difícil de encontrar. Ni tú ni yo somos compatibles.
Wen Ning abrazó fuertemente a su hermana, ambos envueltos ahora en llanto. Wei Ying se
mantuvo en silencio demasiado conmocionado.

- ¿Qué tipo de sangre es? - preguntó luego de un momento -. Nosotros la encontraremos.


Tengo un montón de conocidos, seguramente uno de ellos podrá. Y los Lan tienen un montón
de influencia por todos lados, incluso en los hospitales, ¿no es así Lan Zhan?

- Mhn.

Wen Qing se separó de su hermano limpiándose las lágrimas que no dejaban de salir.

- A-Yuan es Rh nulo.

Wei WuXian se quedó paralizado, Lan WangJi lo miró.

- ¿Qué?

- Así como lo escuchas, el Rh nulo es un tipo de sangre extremadamente rara, sólo unas
pocas personas en el mundo lo tienen. No tenemos mucho tiempo, aunque ya he hecho
llamadas a todos los bancos de sangre que conozco no hay una sola maldita bolsa - renegó
Wen Qing estrellando su tacón en el piso.

- Llévame a mí - dijo Wei WuXian.

- ¿Qué? - preguntó Wen Qing confundida.

- ¿A qué se refiere, Superior Wei? - cuestionó Wen Ning aún más confundido que su
hermana.

- ¡Yo soy Rh nulo! - exclamó Wei WuXian.

*******

En la Mansión Jiang, Madam Yu acababa de dormir a A-Ling cuando la mucama le anunció


que Madam Jin estaba de visita. Sorprendida pero contenta por la noticia dejó al pequeño
dormido en su cuna y bajó rápidamente las escaleras para encontrarse a su vieja amiga
sentada en la sala.

— Qué agradable sorpresa — la saludó, y la abrazó con alegría —. ¿Cuándo volviste? —


preguntó.

Madan Jin volvió a tomar asiento.

— Hace dos días que volví de Japón, vine tan pronto pude.

— Te lo agradezco tanto querida — dijo palmeando sus manos —. Si me hubieses avisado


habría preparado algo.

— Quería sorprenderte — rio Madam Jin.


— Cuéntame, ¿cómo estuvo su quinta luna de miel? — preguntó Madam Yu curiosa.

— Fue grandioso, primero tomamos un crucero y luego GuanShan rentó un onsen sólo para
nosotros. Déjame mostrarte — dijo sacando su teléfono y mostrándole las fotografías.

— Es hermoso — comentó Madam Yu mientras pasaba las imágenes.

— Deberían ir, te pasaré los datos.

Madam Yu asintió.

— Se lo sugeriré a FengMian, tal vez podamos ir en las vacaciones de los chicos.

En ese instante una de las sirvientas apareció cargando a A-Ling.

— Se ha despertado — anunció.

— Gracias.

Madam Yu tomó a A-Ling en sus brazos, el pequeño aún gimoteaba así que limpió el rastro
de lágrimas de sus ojos y comenzó a mecerlo.

— Este es mi nieto — dijo mostrándole al bebé a Madam Jin.

Madam Jin, que no había despegado su vista de él desde que llegó, continuó observándolo
con sumo interés y con una sonrisa bailando en su rostro.

— ¿Cuál es su nombre? — preguntó.

— Jiang Ling.

— ¿No Wei? — preguntó confundida.

— Sus padres decidieron mantener el apellido Jiang — explicó Madam Yu —. Después de


todo nuestro apellido tiene prestigio, así que está bien.

— Es verdad — concedió Madam Jin —. Es un niño muy guapo — dijo acariciando su rostro
—. Seguramente será muy amado. ¿Me dejas cargarlo?

Madam Yu sonrió y le tendió al bebé.

— Es precioso — expresó Madam Jin sosteniéndolo con cuidado —. Me dan ganas de tener
un nieto. ¿Qué edad tiene?

— Cuatro meses.

— Es tan pequeñito — dijo jugando con él y después de un rato comentó: — Hace poco más
de un año que mi ZiXuan se fue del país, lo extraño tanto.

— ¿De verdad? — preguntó Madam Yu interesada —. ¿Cómo le está yendo?


— Bien, acaba de tener una pasarela en París o algo así. Es bastante popular, todos los
diseñadores se pelean porque modele sus diseños.

— Es de esperarse siendo tan guapo.

Madam Jin suspiró.

— Pero toda esa vida de pasarelas y esqueléticas mujeres me fastidia, temo que sea como su
padre en su juventud — se lamentó —. Él necesita a alguien que le haga sentar cabeza y que
lo trate con mano firme.

Madam Yu rio ante el comentario.

— Es joven, déjalo disfrutar un poco — le concedió.

— Sólo espero que no tome decisiones equivocadas.

En ese momento un sirviente se acercó.

— Lord Jiang la está llamando por teléfono — anunció a Madam Yu.

— Dile que lo llamaré más tarde.

— Está bien, querida — intervino Madam Jin —, puedes tomar la llamada.

— ¿Segura?

— Claro.

— Bueno, regreso enseguida.

— No te preocupes, tómate tu tiempo.

Madam Yu agradeció y se alejó rápidamente. Madan Jin rio, a veces su amiga parecía una
colegiala. Cuando se quedó completamente sola volvió la mirada al bebé en sus brazos, A-
Ling continuaba intentando devorar la sonaja en sus manos.

— Hace poco más de un año... — murmuró.

Luego tomó de nuevo su teléfono y tomó una fotografía.

A-Xuan

Foto [Link]
¿Algo que me quieras explicar? Enviado 4:38 p.m.
Capítulo 8

Wei WuXian abrió los ojos, luego volvió a cerrarlos. Su cabeza aún daba vueltas por lo que
intentó quedarse quieto.

— No te esfuerces.

La voz de Lan WangJi llegó a él. Al abrir los ojos de nuevo lo vio sentado a un lado de la
camilla.

— Hola, Lan Zhan — sonrió.

— ¿Cómo te sientes? — preguntó él.

— Un poco mareado.

— Es normal.

— ¿Dónde está Wen Ning? — cuestionó mirando por toda la habitación.

— Ellos se encuentran en la sala de espera.

Wei WuXian asintió.

— ¿Cómo está el pequeño?

Lan WangJi negó dando a entender que no tenía conocimiento del estado del menor.

— Ya veo. ¿Qué hora es?

— Las ocho.

Wei WuXian saltó.

— Es tarde, debo pasar por A-Ling — dijo poniéndose de pie.

No podía creer que hubiese dormido tanto tiempo. El procedimiento no fue nada complicado
en sí pero después de la sangre extraída comenzó a sentirse somnoliento, recordó que Lan
Zhan había sido lo último que había visto antes de cerrar los ojos.

— Debes descansar — advirtió el menor de los hermanos Lan.

— Estoy bien — insistió él, sin embargo, no pudo dar un paso pues sus pies flaquearon y se
tambaleó hacia adelante.

Lan WangJi lo sostuvo rápidamente evitando la caída y volvió a sentarlo en la camilla.

— Descansa — dijo, pero esta vez sonó más a una orden —. He llamado a la mansión Jiang.
— Bueno.

Wei WuXian continuó sujetado a él, sintiendo su característico olor a sándalo. Inspiró
profundo antes de alejarse.

— No tenías que quedarte a acompañarme, fue suficiente con habernos traído — comentó.

— No hay problema. Recuéstate un rato más, te llevaré a casa luego.

Wei WuXian sonrió.

— Está bien Lan Zhan, no moriré, sólo fue una bolsa de sangre.

— Y media.

— No es tanta — dijo restándole importancia —, además quiero saber cómo está el niño.

Lan WangJi lo miró, pero sabía lo terco que podía ser Wei WuXian así que simplemente
suspiró.

********

Encontraron a Wen Ning en la sala de espera, apenas lo vio el chico comenzó a darle las
gracias una y otra vez con los ojos llenos de lágrimas.

— A-Yuan ha salido de la operación, está en terapia intensiva ahora — informó —. Pero A-


Chan... no resistió.

Wei WuXian lo abrazó y ahí en sus brazos Wen Ning se derrumbó por completo. Wei
WuXian se sentía terrible de verlo ahí solo. Además de ellos, los hermanos no tenían a nadie
más. Y Wen Qing estaba ocupada lidiando con tres funerales, así que no podían estar juntos
en un momento como este para darse un poco de consuelo el uno al otro.

— Vamos — dijo Lan WangJi adivinando lo que estaba pensando.

Wei WuXian lo miró dudoso, él quería estar ahí incluso cuando su cuerpo sólo quería dormir.
Aun así tomó del brazo a Lan WangJi para apartarse un poco de su amigo y decir:

— Me quedaré, Lan Zhan. Puedes irte, es tarde.

Lan WangJi frunció el ceño.

— Debes descansar, vendremos mañana a primera hora — insistió, intentando persuadirlo de


irse a descansar a su casa.

— Estaré bien. Me quedaré aquí sentado, justo en esta silla, ¿bien? — dijo señalando una de
las butacas que estaban a un lado de él —. No haré ningún esfuerzo, lo prometo — declaró
levantando la mano.

— Wei Ying...
— Lan zhan, si fuera yo quien estuviera en esta situación, ¿qué harías?

Lan WangJi lo miró, y Wei WuXian supuso que estaba debatiéndose en dejarlo o no,
finalmente se rindió.

— Me quedaré contigo.

— ¿Eh? Lan zhan, no tienes que hacer esto. Es tarde, debes ir a casa.

— Puedes sentirte mal después.

— Estoy en un hospital, ellos se harán cargo.

— Me quedaré.

Si había algo que Wei WuXian sabía sobre Lan WangJi es que podía competir con él en
terquedad. Así que no discutió y se tumbó en el asiento junto a Wen Ning, que seguía
sollozando, aunque un poco más tranquilo, Wei WuXian le tomó la mano y le dio algunas
palmaditas.

— Superior Wei, debería irse a descansar.

— Está bien, nos quedaremos.

— No, superior, no puedo aceptar eso.

— Basta, Wen Ning. Si quiero quedarme me quedaré.

A diferencia de Lan WangJi, su amigo no tenía oportunidad de ganar jamás contra él, así que
sólo se limitó a agradecerles.

Lan Zhan se alejó después un momento para llamar a alguien, supuso que a Lan Xichen, y
luego al regresar trajo consigo dos cafés, uno de los cuales ofreció a Wen Ning. El muchacho
agradeció y se sumió en el silencio.

Wei WuXian sonrió cuando Lan WangJi le ofreció la otra bebida. Dio un sorbo, el calor del
café le calentó el cuerpo, aunque el sabor no era muy bueno.

La noche pasó larga y sombría. Wei WuXian miró alrededor a las decenas de personas que se
hallaban ahí en su misma situación, la escena era deprimente. Con el paso de las horas poco a
poco el sueño lo fue venciendo hasta que finalmente cayó en la inconsciencia.

El aroma a sándalo fue lo primero que identificó cuando despertó. Levantó la cabeza
lentamente, el rostro de Lan WangJi estaba a escasos centímetros del suyo.

Wei Ying se alejó rápidamente con un salto.

— Lo siento, Lan Zhan — dijo, apenado de haberse quedado dormido sobre su hombro.

— Está bien, deberías volver a dormir.


Wei Ying miró alrededor, aún era bastante temprano. Wen Ning dormía acurrucado en su
silla, con rastros de lágrimas en sus ojos.

— Buscaré algo para desayunar — dijo Lan WangJi y se alejó.

*******

Aquella tarde fue el funeral de la familia Wen. Wei Ying asistió junto a Lan Zhan. Se sentía
muy mal por haber dejado solo a Wen Ning en el hospital, pero ¿qué podía hacer? Wen Qing
por su parte estaba ahí de pie en medio del velatorio, recibiendo las condolencias con mucha
tranquilidad, aunque con el dolor evidente en su bello rostro. Cuando Wei WuXian se acercó
para decirle algunas palabras, ella lo abrazó y lloró un rato en su hombro. Wei Ying había
conocido a la abuela de los Wen, una ancianita muy amigable que poseía una cafetería en la
ciudad, Wen Ning había sugerido a Wei WuXian vender algunas de sus pinturas en la
pequeña galería del café, así que de vez en cuando seleccionaba un par para llevárselas. Era
común que Wen Ning ayudara en el lugar en sus ratos libres, incluso antes del nacimiento de
A-Ling el mismo Wei WuXian había ayudado algunas veces. A Wei Ying le habría gustado
poder hacer más por ellos.

Después de ofrecer algunos inciensos y colocar algunos sellos sobre los ataúdes, Wei
WuXian se retiró. Lan Zhan lo llevó a casa y le ordenó descanso absoluto, Wei WuXian sabía
que no podía hacer nada más así que no discutió. Aquella noche Wei WuXian durmió
pensando en ambos hermanos Wen que se acurrucaron solos en la compañía del otro en una
sombría sala de espera.

******

En los días siguientes Wei Ying pasó gran parte de su tiempo en el hospital acompañando a
Wen Ning. El muchacho había pedido un permiso en la universidad por lo que Wei Ying solía
llevarle algunos apuntes para que no se atrasara y se distrajera un poco. A veces incluso
pasaba a recogerlo para llevarlo a casa, Wei WuXian podía ver lo difícil que era la situación
para ambos hermanos y se dispuso a ayudar en todo lo que pudiera. Por supuesto, Lan Zhan
lo acompañaba la mayoría del tiempo, a Wei Ying le asombraba siempre lo atento y
desinteresado que Lan WangJi podía llegar a ser, llevándolos y trayéndolos en su auto gran
parte de las veces y esperando hasta que Wen Ning se despedía de ellos. Qué buen amigo era,
pensaba siempre Wei Ying.

Ese día, al llegar al hospital sin compañía del Jade menor, Wei WuXian encontró a los
hermanos hablando con el doctor de A-Yuan afuera de su habitación, los tres adultos tenían
un semblante serio que lo preocupó, así que se acercó cauteloso.

— ¿Qué ocurre? — preguntó.

— Superior Wei — saludó Wen Ning.

— A-Yuan despertó del coma — informó Wen Qing.

La sonrisa de Wei WuXian se extendió en su rostro.


— ¡Qué gran noticia!

— Sin embargo, debido al fuerte trauma tiene amnesia.

La sonrisa de Wei WuXian desapareció enseguida.

— ¿Quieres decir que él no los recuerda?

Wen Ning negó con pesar.

— Los doctores piensan que es temporal — explicó Wen Qing.

Hasta entonces Wei Ying no había podido conocer personalmente al pequeño niño, así que se
alegró cuando pudo por fin ingresar a la habitación del menor. Hasta ahora sólo los hermanos
habían estado autorizados para acompañarlo en terapia intensiva. El niño estaba en la cama,
dormía de lado y sus mejillas llorosas evidenciaban su sueño intranquilo. Algunas vendas
cubrían parte de su cabeza y la pierna derecha tenía una escayola. Wei WuXian se acercó. Era
tan bonito con sus mejillas regordetas y su naricita recta, este niño era el tipo de niño que uno
quería solo con verlo.

Wei Ying se acercó y retiró con cuidado uno de los cabellos que cubrían su rostro, en ese
momento el pequeño abrió los ojos.

Lo miró un momento confundido o asustado y entonces rompió en llanto.

— A-Yuan, ¿dónde te duele? — preguntó Wen Qing llegando rápidamente a su lado.

El pequeño continuó llorando sin responder a ninguna de las preguntas de Wen Qing quien
desesperada intentaba calmarlo.

En ese momento a Wei WuXian se le ocurrió una idea, fue más como un instinto, y comenzó
a cantar la canción de la mariposa, la había aprendido hacía poco y solía cantarla a Jiang Ling
cada vez que no podía tranquilizarlo.

El pequeño Wen Yuan fue parado su llanto poco a poco distraído por la manera en la que Wei
Ying movía sus manos haciendo el movimiento de la mariposa, hasta que terminó la canción.

Finalmente, Wen Yuan dejó de llorar y extendiendo sus cortos brazos a Wei WuXian
exclamó:

— Papá.

Wei Ying miró a ambos hermanos con un poco de terror en sus ojos, preguntando qué hacer.

— A-Yuan — dijo Wen Qing acercándose al niño y comenzando a explicar pacientemente


—, él no es papá, él es Xian-ge.

— ¿Xian-gege? — la voz del pequeño sonó ronca y débil.

— Mhn. Yo soy Wei WuXian, A-Yuan, seamos amigos.


Wei WuXian estiró la mano acariciando su mejilla. El pequeño hizo una mueca.

— ¿Dónde te duele, A-Yuan? — preguntó de nuevo Wen Qing y enseguida se puso a revisar
al pequeño ahora que se lo permitía.

Wei WuXian permaneció un rato más con ellos, cantándole canciones a A-Yuan y haciendo
un truco del avión cuando se negó a comer la comida insípida del hospital. Nunca había
pensado que saber canciones para niños pudiera llegar a ser tan útil.

— Eres un buen padre — dijo Wen Qing cuando lo acompañó a la puerta.

— No tanto.

— Madam Wei es afortunada, ¿piensan tener más hijos?

Wei WuXian río.

— Creo que un niño es suficiente por ahora.

— Es verdad, aún es muy pequeño.

Wei Ying desvaneció su sonrisa.

— ¿Qué sucederá con A-Yuan? — preguntó cambiando el tema.

Wen Qing suspiró.

— Seguirá un par de semanas más en el hospital hasta que se recupere por completo. Los
dolores de cabeza y la pierna rota siguen generando molestias, además su amnesia es
preocupante — Wen Qing volvió a suspirar —. No quiero que olvide a sus padres.

— Aun así es muy pequeño — dijo Wei WuXian —, retener los recuerdos a esa edad es un
poco difícil — justificó.

— Otra cosa que me preocupa es que A-Yuan tiene nacionalidad americana. Dado la muerte
de sus padres, es muy probable que las autoridades lo reclamen.

— ¿Es posible?

— Sí. Pero haremos todo lo que sea necesario para que él se quede en Gusu.

*******

Después de eso sus visitas a A-Yuan continuaron esporádicamente. El niño iba recuperándose
para alivio de todos y después de algunos días fue trasladado a una habitación normal. En
aquellos días incluso Lan WangJi terminó por encariñarse con A-Yuan, y es que Wen Ning
tenía razón, era tan listo y bien educado que era imposible no congeniar con él.

Una tarde cuando Wei WuXian subía al auto de Lan WangJi notó detrás de él un gran oso de
peluche.
— Zhan-ge, qué gran detalle — dijo con una sonrisa traviesa.

Para él era divertidísimo ver a Lan-caradepiedra-WangJi ser amigable (a su manera) con un


pequeño niño. Así que de vez en cuando lanzaba algún comentario para molestarlo.

Lan Zhan por supuesto no respondió a su provocación.

A-Yuan se puso muy contento al verlos llegar, la habitación poseía ahora varios juguetes que
Lan WangJi y el mismo Wei WuXian le habían dado, pero la cara de sorpresa que A-Yuan
puso al ver el oso gigante que el segundo jade le llevó fue indescriptible. Wei WuXian se dio
cuenta que era muy fácil hacer feliz al pequeño, aunque un oso de peluche de metro y medio
de alto probablemente haría feliz a cualquiera. De igual manera valió la pena.

— Lan Zhan, deja de comprar a este niño — reclamó Wei WuXian, viendo a A-Yuan sentado
en el regazo del oso con una brillante sonrisa —. Pronto no me querrá más porque te la pasas
regalándole cosas.

— Yo quiero mucho a Xian-gege — respondió el pequeño alejándose un momento del oso


para abrazarlo.

— ¡Claro! — respondió Wei Ying —. Todo el mundo quiere a Xian-gege. A-Yuan, no puedes
querer al hermano rico más que a mí, ¿entendido?

— ¡Mhn!

Wei WuXian rio mientras continuaba jugando con él. Wen Qing entró entonces con una
sonrisa en el rostro.

— Buenas noticias — anunció —, mañana le darán el alta.

— ¡Qué bueno, hermana! — saltó Wen Ning.

— Esas son muy buenas noticias Qing-jie. ¿No estás feliz, A-Yuan? — preguntó Wei
WuXian —. Te irás a casa.

El rostro del niño se iluminó aún más.

— ¿La casa de Xian-gege?

— No — dijo Wen Qing acercándose al pequeño —, Wei WuXian vive en una casa distinta.

El menor desvaneció su sonrisa.

— Pero iré a visitarte seguido, ¿está bien?

Wen Yuan sonrió al escuchar las palabras y volvió a abrazar con fuerza al gigantesco peluche.

— Debemos irnos — interrumpió Lan Zhan viendo el reloj en su muñeca.

Wei Ying miró el suyo.


— El tiempo pasa muy rápido.

— A-Yuan dile adiós al superior Wei y al superior Lan — dijo Wen Ning cargando al niño.

— Adiós Xian-gege y hermano rico — dijo A-Yuan depositando un besito en la mejilla de


cada uno.

— Vendremos mañana para llevarte a casa, A-Yuan — prometió Wei Ying revolviendo sus
cabellos cuidadosamente para no tocar la herida.

De camino a casa, Wei WuXian se mantuvo en silencio, después de un rato Lan WangJi
finalmente preguntó:

— ¿Qué pasa?

Wei WuXian hizo una mueca.

— Wen Qing está preocupada. Teme que el gobierno americano reclame a A-Yuan ahora que
sus padres han muerto. En este momento se encuentran en una situación económica difícil,
con los gastos de los funerales y del hospital... además, contratar abogados y viajar hasta allá
es complicado. Quisiera poder ayudarlos.

— No puedes solucionar los problemas de todo el mundo.

— Lo sé — Wei WuXian suspiró —, pero me gustaría poder hacerlo.

El silencio se mantuvo entre ambos de manera algo incómoda, Lan WangJi solía reprobar el
hecho de que siempre quisiera ayudar a los demás incluso cuando su bienestar estuviese en
juego. Habían tenido varias discusiones sobre ello en el pasado, ahora Wei WuXian no se
sentía con ánimos para discutir. Finalmente, suspiró y cambió el tema.

— ¿Vendrás conmigo mañana para llevar a A-Yuan a casa?

— Mhn.

— Dado que no asistirás al campus, pasaré por ti a la Mansión Lan, ¿está bien?

— Sí.

Wei WuXian sonrió, siempre todo era mejor cuando tenía a Lan Zhan a su lado.

*******

Ya que ni Wen Ning ni Lan Zhan asistieron a la universidad al día siguiente Wei Ying estuvo
extremadamente aburrido, al grado de incluso quedarse dormido un par de veces durante las
clases. Así que agradeció cuando finalmente pudo dirigirse a la casa de Lan WangJi. Para su
fortuna, Madam Yu nunca se quejaba de pasar el tiempo con su nieto, por lo que se mostró
bastante contenta cuando Wei Ying le pidió que cuidase a Jiang Ling un par de horas más.
Últimamente YanLi solía llegar más temprano a casa y era ella quien cuidaba a A-Ling
cuando Wei WuXian iba al hospital, pero este día iba a cerrar un contrato por lo que se había
ausentado desde temprano.

Wei Ying condujo alrededor de una hora desde el campus hasta la mansión Lan, ésta se
encontraba en una zona exclusiva de Gusu, hacia el norte de la ciudad. La familia Lan era
dueña de varias hectáreas de bosque por lo que la casa más cercana se encontraba a varios
kilómetros de distancia.

Una vez se detuvo frente a las rejas, sacó la cabeza por la ventanilla del auto para saludar al
guardia en la entrada.

— Wei WuXian — murmuró el hombre con el ceño fruncido.

Lo conocía por supuesto (tantos años viviendo prácticamente en la mansión Lan), aunque
nunca le había agradado, pero jamás le negaba la entrada. Wei WuXian sonrió con la sonrisa
más inocente que tenía.

El hombre alzó el teléfono y habló un momento, finalmente, y a su pesar, le permitió el paso.

Wei Ying le agradeció cuando las rejas se abrieron. Suponía que Lan QiRen probablemente le
había prohibido la entrada o algo así y no estaría sorprendido.

Al llegar a la entrada pudo ver otro auto estacionado frente a la puerta de la casa, era el
preciado auto de Lan QiRen. Wei Ying no podía olvidar la broma que le había hecho a la
cabeza de la familia cuando lo había sacado de la mansión y conducido por toda la ciudad,
casi le había dado un infarto al tío de Lan Zhan. Al rememorarlo se sentía un poco culpable,
se había pasado bastante, pero a los quince años se había reído un montón, por supuesto lo
habían castigado y a Lan Zhan junto a él.

El ama de llaves le abrió la puerta cuando llamó, Wei WuXian la saludó con entusiasmo, ella
también estuvo contenta de volver a verlo. Preguntó por Lan Zhan justo cuando él bajaba las
escaleras. Como siempre lucía muy guapo, con su impecable camisa blanca y pantalones de
vestir negros, y sin un solo cabello fuera de lugar.

— ¿Estás listo?

— Mhn.

— He comprado algunos globos para A-Yuan — comentó Wei Ying dirigiéndose a su auto
—, se pondrá muy contento. Me alegra mucho que se esté recuperando, no puedo esperar
para que él y A-Ling se conozcan.

— Alguno de los dos se pondrá celoso.

Wei WuXian rio.

— Tengo amor y paciencia para ambos.

En ese momento las rejas de la mansión se abrieron, un auto se acercó por el camino y ambos
se mantuvieron quietos con la vista fija en él, esperando al recién llegado. El auto se detuvo
frente a ellos y Lord Luo bajó acompañado de su hija Luo QingYang.

Wei WuXian miró a Lan WangJi.

— ¿Sabías de esto, Lan Zhan?

— No.

Wei Ying sabía por la leve expresión de sorpresa en su rostro que él tampoco esperaba esto,
pero aun así sintió la necesidad de preguntar.

Lan QiRen salió entonces de la casa, con una afable sonrisa en el rostro.

— Lord Luo, Lady Luo, gracias por aceptar mi invitación — saludó.

— QingYang estaba muy emocionada por venir — dijo Lord Luo.

La muchacha lució apenada ante el comentario de su padre pero no replicó, en cambio saludó
cortésmente a la cabeza de los Lan.

Wei WuXian miró incómodo a Lan WangJi.

— Tío... — comenzó él.

— Ah – exclamó Lan QiRen severo —, WangJi, lamento no haberte avisado, invité a los Luo
a comer hoy. Hay algunas cosas que necesitamos conversar sobre la nueva sucursal en
América. No sabía que tenías planes — se disculpó.

Lan WangJi miró a Wei WuXian. Él al ver a su amigo en una encrucijada sonrió
complaciente y dijo:

— Está bien, Lan Zhan, después de todo es tu prometida, no puedes dejarla.

Sin embargo, él no pareció contento.

— Wei Ying.

— Le daré tus saludos a A-Yuan, ¿está bien?

Lan WangJi agachó la mirada apenado.

— Lo lamento.

— Está bien, hablamos después.

Wei WuXian palmeó su espalda con simpatía y dio una pequeña inclinación cuando pasó al
lado de los Luo. MianMian correspondió el gesto con amabilidad, su padre, sin embargo,
simplemente lo ignoró y continuó hablando con Lan QiRen.

Wei WuXian subió a su auto, Lan Zhan continuó con la vista sobre él hasta que Lady Luo se
acercó y Wei WuXian los vio ingresar juntos a la casa. Tragando pesado encendió el auto y
salió de ahí.

*******

— ¡Xian-gege! — A-Yuan gritó en cuanto lo vio cruzar la puerta.

— A-Yuan, este hermano ha venido — saludó Wei Ying mostrándole los globos.

El menor lanzó un gritito y los tomó encantado.

— Gracias, superior Wei — dijo Wen Ning amablemente.

— ¿Y Wen Qing? — preguntó Wei WuXian al no verla ahí. Esperaba que estuvieran ya listos
para subirse al auto en cuanto él llegara.

— Mi hermana ha ido a hablar con algunos de sus superiores, espera que nos permitan pagar
los gastos del hospital en partes.

Wei WuXian frunció el ceño.

— Wen Ning, yo puedo hablar con el tío Jiang...— comenzó.

Wen Ning negó.

— Superior Wei, ya ha hecho bastante por nosotros.

— Sólo será un préstamo — intentó convencer.

— No podemos abusar de su amabilidad.

Wei WuXian quiso rodar los ojos.

— Wen Ning, tú me has ayudado mucho también. Cuando todos me juzgaban fuiste el único
que no lo hizo. Si no hubiera sido por ti probablemente incluso hubiese dejado la escuela. Tu
familia me ayudó mucho.

— No fue porque esperase algo — dijo él.

— Lo sé.

En ese instante Wen Qing entró a la habitación con lágrimas en los ojos. Parecía consternada
e incrédula.

— ¿Qué sucede? — preguntó Wei WuXian preocupado.

— Fui a hablar con el personal acerca de la deuda.

— ¿Y? ¿No accedieron?

Wen Qing negó.


— Ni siquiera pude hablar, en cuanto llegué me dijeron que los gastos del hospital ya han
sido pagados en su totalidad.

— ¿Quién lo pagó? — preguntó Wei WuXian mirando a Wen Ning que tenía un rostro tan o
más sorprendido que él.

— No ha dado su nombre, pero quien sea que lo haya hecho es un ángel.

Wen Qing abrazó a su hermano que tenía una gran sonrisa en el rostro.

— Esa es una gran noticia, hermana.

— Lo es, finalmente algo bueno sucede.

Wei Ying sonrió con A-Yuan aún en sus brazos.

— ¿Has oído eso A-Yuan? Hay un ángel cuidando de ti.

El pequeño miró a Wei Ying mientras sonreía.

*******

YanLi salió de la sala de juntas a toda prisa, sosteniendo con fuerza el teléfono en la mano.
Necesitaba llegar a casa lo antes posible. Si hubiera sabido lo que iba a pasar ni siquiera se
hubiera molestado en levantarse de la cama.

— Lady Jiang, espere — dijo alguien intentando alcanzarla.

Ella apuró más el paso, haciendo lo posible por ignorar a la persona que la llamaba. Continuó
su camino para llegar al elevador.

— ¡Jiang YanLi! — volvió a intentar el hombre detrás de ella.

YanLi llegó al elevador y apretó el botón repetidas veces desesperada por irse.

— ¡A-Li!

Jiang YanLi se paralizó, su corazón dio un vuelco ante aquella palabra. Entonces dio la media
vuelta. Se suponía que ese día iba a ser especial, la pequeña firma para la que trabajaba
comenzaba a tener importancia, aquel día el grupo de socios iba a firmar el contrato para
lanzar su línea. Ella estaba más que feliz, alguien se había interesado en su propuesta. Si todo
salía bien podían comercializar a gran escala sus diseños. Había esperado encontrarse con Jin
ZiXun, el sobrino de la familia Jin era el socio principal, y se había mentalizado para ello,
nunca se había esperado encontrarlo a ÉL.

— A-Li.

El joven apuesto se acercó despacio a ella, como tanteando el terreno, casi esperando que ella
se le fuera a la yugular.
— No avances más — advirtió YanLi, alargando la mano como si eso fuera a evitar que él
avanzara —. Joven Jin.

Jin ZiXuan estaba frente a ella, alto, pulcro y guapo, luciendo su ropa de renombre y todo el
prestigio de su familia, como siempre.

— Quiero hablar contigo, por favor, A-Li.

YanLi negó, su corazón latía frenéticamente cada vez que él la llamaba así.

— No hay nada de qué hablar.

— A-Li.

— Le pido, por favor, Joven Jin, que no me llame así, soy Madam Wei ahora.

Jin ZiXuan frunció el ceño como si ella lo hubiera insultado.

— Sé — comenzó — sé que cometí un error, por favor. No sabes lo que...

— No me interesa saber nada. Joven Jin. Entre usted y yo no hay nada. A partir de ahora
tendré que trabajar para usted, pero eso no significa nada, alguien con su estatus ni siquiera
debería estar aquí. Así que no ensucie sus zapatos caros y mande a un subordinado. No
quiero tener que verlo nunca más.

— Sé que el niño es mío — dijo Jin ZiXuan sujetando su mano.

Sin embargo, ella se zafó con fuerza.

— No, A-Ling es mío y de nadie más.

— ¡Yo soy su padre! — replicó Jin ZiXuan.

— Él tiene un padre, un padre amoroso y maravilloso, no necesita de alguien como usted. Así
que le pido, no vuelva a buscarme nunca más.

Y diciendo esto dio media vuelta y entró al elevador.


Capítulo 9

ATENCIÓN: Este capítulo es completamente Xicheng.

La mañana estaba soleada cuando Jiang Cheng llegó a la universidad. Nie Huaisang lo
esperaba ya y en cuanto lo vio corrió hacia él. Inmediatamente comenzó a llenarlo de
preguntas.

— ¿Y qué tal estuvo? ¿Ya te llevaste a Lan Xichen a la cama?

Jiang Cheng que llevaba un expreso en la mano escupió su bebida.

— ¿Qué?

Nie Huaisang comenzó a reír histéricamente.

— Debiste ver tu cara. Jajajaja espera. Te tomaré una foto.

En seguida sacó su teléfono, pero Jiang Cheng palmeó fuertemente su mano e hizo que se
estrellará en el suelo.

— ¡Oye! — se quejó, levantando el objeto y revisando que estuviera bien.

— No estoy de humor para tus bromas — se quejó Jiang Cheng.

Huaisang levantó una ceja.

— Qué extraño.

La mirada de Jiang Cheng hizo que su amigo parara abruptamente con su parloteo.

— Bien — dijo rendido —, ¿qué sucedió? ¿Acaso no se estaban llevando bien el ex superior
y tú? Hace dos días estabas muy feliz presumiendo que te había invitado a una cita y ahora
estás todo malhumorado.

Jiang Cheng hizo una mueca.

— No fue una cita. Sólo era una reunión de negocios.

— Pero te llevó a cenar — insistió.

— A una cena de negocios.

— ¿En serio no vas a contarme nada? — se quejó el menor de los Nie.


— No hay nada más que contar.

Esa era la absoluta verdad. Dos días atrás Jiang Cheng flotaba en las nubes, esa tarde, durante
el almuerzo, Xichen lo había invitado a una cena. Nunca habían cenado juntos, sólo
almorzaban algunas veces después de terminar asuntos de trabajo, si es que los horarios de
ambos se los permitían.

Pero ese día él realmente había dicho: "¿Me acompañarías a cenar esta noche?"

¿Cómo habría podido adivinar que había tardado tres horas en una tienda eligiendo un traje,
para ir a una cena junto a los socios de Lan Xichen?

Tal vez debió adivinar desde el principio que a lo que Xichen se refería.

Pero teniéndolo frente a él, comiendo su platillo tan tranquilamente, con una sonrisa afable e
incluso tímida y con una voz aterciopelada mientras decía:

— WanYin, ¿te gustaría acompañarme a cenar esta noche?

Bueno, Jiang Cheng sólo podía sonrojarse fuertemente y decir:

— Creo que tengo algo de tiempo.

Para después ir de tienda en tienda buscando algo qué ponerse.

Jiang Cheng se había propuesto conquistar a Lan Xichen, la cosa era que él no sabía cómo
hacer esto. No tenía experiencia en relaciones de pareja y todo lo que veía y leía le parecía
soso o demasiado vergonzoso. Las cosas con Xichen no iban mal, él siempre era fácil de
tratar, pero ese era el problema, no había nada más que buen trato y charla cordial.

Sólo eran socios y ya. Jiang Cheng deseaba poder ser más cercano a él, había esperado que el
tiempo trabajando juntos los llevara irremediablemente a enamorarse como en las películas,
pero la realidad no era nada como eso, Lan Xichen no mostraba el más mínimo interés
romántico en él.

— Huaisang — llamó a su amigo que estaba sentado a un lado de él.

El chico se giró hacia él con cuidado de no ser descubierto por el profesor en medio de la
cátedra.

— ¿Cómo has logrado conquistar a tus parejas?

Nie Huaisang sonrió pícaro apoyándose sobre el brazo.

— ¿No lo sabes ya? Si me gusta lo suficiente sólo voy y lo arrincono contra la pared, lo beso
apasionadamente y listo.

Jiang Cheng se arrepintió de preguntar, Nie Huaisang no sólo no tenía un poco de moral, era
probablemente la persona con más conquistas que existía, y de relaciones estables ni hablar,
la mayoría era un acostón de una noche.
En ese momento su teléfono comenzó a sonar, Jiang Cheng revisó la pantalla y la sorpresa
inundó su rostro. Se levantó rápidamente ignorando la mirada molesta que el profesor le
lanzó y salió corriendo del salón de clase.

Observó la pantalla aún incrédulo.

Lan Xichen llamada entrante.

Finalmente reacciónó y tomó la llamada al último momento. Carraspeó un poco antes de


hablar.

— ¿Xichen?

— ¿WanYin? Hola, espero no interrumpirte.

— No, estoy libre ahora mismo.

— Me alegra mucho, estaba pensando, quiero disculparme por lo de anoche. Mis socios
pueden ser un poco difíciles.

Jiang Cheng quería omitir el "poco", los socios no sólo eran unos ebrios de primera también
eran sumamente ruidosos y el tipo de persona que pensaba que el mundo le pertenecía,
habrían estado acosando a las camareras durante un largo rato si Xichen no hubiera
intervenido, realmente odiosos. Pero no dijo nada, después de todo necesitaban los contratos.

— Uno de los socios quiere reunirse con ambos — continuó Lan Huan —, ¿estás libre ahora?

Jiang Cheng no quería reunirse otra vez con alguna de esas personas, pero los contratos eran
importantes en esta etapa de post-producción.

— Sí, tengo tiempo — dijo, de cualquier manera, podría verlo.

— Bien, pasaré por ti a la universidad, ¿está bien?

— Sí.

— Te veo en una hora.

Jiang Cheng cortó la llamada y entonces pensó en su auto aparcado en el estacionamiento.


Suspiró, estaba a punto de hacer algo increíble.

— Nie Huaisang — dijo, volviendo entrar al salón ya casi vacío, la clase había terminado.

— ¿Por qué me llamas por mi nombre? — preguntó Huaisang sintiendo que algo malo estaba
por suceder.

— Escucha, necesito que te lleves mi auto de vuelta a casa.

El rostro de su amigo se iluminó de inmediato.

— ¡Claro! Siempre he querido conducir tu auto a decir verdad.


Jiang Cheng se llevó la mano a la sien.

— No hagas que me arrepienta.

— No lo harás, ¿pero por qué quieres que lo lleve yo?

— Xichen pasará a recogerme más tarde, tenemos una comida de negocios.

Nie Huaisang levantó una ceja con una mirada traviesa.

— ¿Por qué no aprovechas esta vez y haces que realmente valga la pena? — preguntó
sugerente.

— No necesito tus consejos, sólo escucha — dijo tomándolo del cuello —. Si te atreves a
hacerle un solo rasguño a mi coche, te arrancaré las piernas, ¿entiendes?

Nie Huaisang abrió la boca ofendido.

— Me duele tu falta de confianza, hermano Cheng, ¿cuándo te he decepcionado? — preguntó


con la mano en el pecho.

Jiang Cheng frunció el ceño, era mejor no recordarlo o iba a arrepentirse de verdad.

— Si le haces algo le diré a tu hermano que no dormiste en mi casa el fin de semana pasado.

Nie Huaisang comenzó a reír nerviosamente.

— Hermano Cheng, por supuesto que tu auto estará como siempre en cuanto lo veas. Vamos,
arréglate para tu cita, déjame ayudarte —, ofreció mientras sacudía su camisa.

— Suéltame ya.

Jiang Cheng dio un manotazo.

Una hora más tarde el famoso auto Lan conocido por toda la universidad, se estacionó en la
acera afuera del campus, Lan Xichen bajó de él (estaba guapísmo), y se acercó.

— Hola WanYin, muchas gracias por aceptar venir conmigo.

Jiang Cheng estrechó la mano que le ofrecía.

— No hay problema de todas formas, este asunto también me concierne.

Lan Xichen sonrió.

— Te ves muy bien hoy, ¿cortaste tu cabello?

Jiang Cheng comenzó a sonrojarse, ciertamente lo había hecho.

— Un poco.
— Te queda bien — Lan Xichen sonrió más y luego abrió la puerta del auto —. ¿Vamos?

La comida pasó rápidamente, para fortuna de Jiang Cheng fue una reunión sumamente
provechosa y muy profesional. Pero mientras se despedían Jiang Cheng se sentía un poco
insatisfecho, no quería irse tan pronto. Entonces recordó las palabras de Nie Huaisang, debía
aprovechar esta oportunidad, Lan Huan pronto conseguiría una prometida, si él no daba el
primer paso ahora probablemente perdería la oportunidad para siempre.

— Xichen — llamó.

— ¿Dime? — Lan Huan, que estaba aún con la vista sobre el socio que se iba, se giró a verlo.

— Me preguntaba, ¿estás libre ahora?

— Claro, ¿necesitas algo?

Jiang Cheng se armó de valor.

— Estaba pensando, tal vez, podríamos hacer algo más. Como ir a caminar o ver una
película.

— ¿Una salida de amigos?

— Sí... algo así.

Lan Xichen sonrió.

— Claro, hace tiempo que no salgo a divertirme con un amigo.

Aquella palabra no le agradaba nada a Jiang Cheng, pero al menos iba a pasar más tiempo
con él.

— ¿A dónde quieres ir? — le preguntó mientras subían al auto.

— Una película me parece bien.

Lan Xichen condujo a una de las tiendas comerciales más grandes de Gusu, mientras miraba
la cartelera observó a Jiang Cheng sumamente interesado en la pantalla frente a él. Sonrió.

— ¿Qué te parece esta? — preguntó Jiang Cheng señalando la pantalla —. "Furia salvaje
mortal".

Lan Xichen dudó. Él prefería las películas románticas.

— ¿No suena a mucha violencia?

— Me gustan las películas así. Hace tiempo que quiero verla.

— ¿De verdad?

— Sí — el rostro emocionado de Jiang Cheng causaba un poco de ternura.


— Está bien — aceptó Lan Huan.

Sin embargo, los boletos estaban agotados, Jiang Cheng se sintió frustrado por no haber
pensado en comprarlos en línea antes.

— Podemos esperar a la siguiente función — sugirió Lan Xichen.

— Pero aún faltan tres horas, tal vez deberíamos dejarlo para otro día — dijo Jiang Cheng
sintiéndose decepcionado.

Al ver su rostro Lan Xichen sintió algo de pena, así que dijo:

— Podemos ir a otro lugar mientras esperamos.

El rostro de Jiang Cheng se iluminó.

— ¿A dónde sugieres?

— Acompáñame a comprar un obsequio.

Durante las siguientes horas, los dos chicos caminaron por todo el centro comercial visitando
tiendas. Lan Xichen no le dijo para quién era el regalo, pero podía adivinar que quería algo
muy varonil. A pesar de sentirse un poco celoso por la persona en la que Xichen pensaba,
Jiang Cheng realmente estaba disfrutando de pasar tiempo con él fuera del trabajo.

— Cuando éramos pequeños una vez WangJi y yo visitamos esta tienda de juguetes —
comentó Lan Xichen entrando al lugar.

Era enorme y tenía tantos juguetes que un niño podría volverse loco.

— Nuestros padres nos dijeron que podíamos elegir cualquier cosa que quisiéramos, y yo
corrí a buscar por todas partes, todo me parecía atractivo, pero WangJi, él se quedó ahí
parado observando un peluche de conejo negro con un enorme listón rojo. Cuando le
pregunté si lo quería él sólo dijo que no y se dio la vuelta. Entonces lo tomé yo y le dije a mis
padres que quería ese juguete. WangJi estaba muy celoso, tenía una cara muy divertida – rio
Xichen.

Su risa era como una canción que Jiang Cheng escucharía por siempre.

— Siempre que hablas de tu hermano luces muy feliz — dijo.

Lan Huan apaciguó su gesto y de pronto pareció un poco más serio.

— WangJi es la persona más importante para mí — señaló.

— Lo sé.

— Y su felicidad es también mi prioridad.

— ¿Aún si tú no eres feliz? — preguntó Jiang Cheng.


— Mientras las personas que quiero sean felices yo también seré feliz — razonó Lan Huan.

— ¿Incluso si haces algo que no te gusta?

Lan Xichen estaba confundido.

— ¿A qué te refieres?

— Por ejemplo, si tu tío quiere que hagas algo, sin importar lo que sea, ¿tú lo harías?

Lan Xichen pensó esto durante un momento.

— Probablemente lo haría — dijo —, pero si fuese algo que me hiciera infeliz, me negaría a
ello. Yo no estoy dispuesto a desechar mi felicidad.

Esta vez fue la primera en la que Jiang Cheng vio un rostro tan serio en Lan Huan, así lucía
un poco más como Lan WangJi, pensar en eso le dio escalofríos.

— Bien — dijo, terminando el tema y volteando a ver los juguetes a su alrededor —. ¿Y qué
juguete elegiste tú?

La eterna sonrisa de Xichen volvió a su rostro y siguió con su relato. Después de comprar un
juguete para el pequeño Jiang Ling ambos salieron de ahí.

Al parar en una joyería Xichen observó los relojes detrás del cristal.

— Sería un buen regalo — sugirió Jiang Cheng.

— ¿Tú crees? Él ya tiene varios así — dijo Lan Huan refiriéndose a la otra persona.

De nuevo Jiang Cheng sintió una punzada en el pecho.

— Pero no tiene uno de tu parte — susurró.

Lan Xichen sonrió animado.

— Es verdad.

Y luego llamó al vendedor. Mientras su socio de trabajo estaba completamente inmerso


observando los relojes, Jiang Cheng desvió su atención de él. Era un poco incómodo ver a la
persona que le gustaba comprando un regalo para otro con el entusiasmo plasmado en su
rostro. Su mirada recayó entonces en un anillo, era plateado y tenía encima una piedra
preciosa púrpura. Era una belleza. Estaba tentado a comprarlo, pero pensaba que era ridículo
comprarse él mismo un anillo, así que lo descartó.

Volvió entonces junto a Lan Xichen, que pagaba al vendedor y tomaba una bolsa de papel.

— ¿Nos vamos? — preguntó —. La función comenzará pronto.

— Claro.
Pese a las expectativas de Jiang Cheng, no disfrutó para nada la película. No sólo eran los
malos efectos especiales ni las pésimas actuaciones de los actores, Jiang Cheng no podía
concentrarse en la pantalla porque tenía a Lan Xichen sentado hombro con hombro a su lado.
Y cada vez que Lan Xichen se inclinaba hacia él para tomar un poco del bote de palomitas
que compartían, Jiang Cheng percibía el olor a bosque que emanaba y no podía evitar temblar
un poco. Así cuando la función terminó Jiang Cheng no recordaba siquiera el rostro del
protagonista.

— Fue una película interesante — dijo Lan Huan caminando tranquilamente a su lado.

— Sí.

— Pero el ruido fue un poco incómodo, la próxima vez veamos algo más tranquilo.

— ¿Próxima vez? — preguntó sorprendido Jiang Cheng.

— ¿No quieres?

Jiang Cheng iba a responder que sí quería, pero entonces Lan Xichen pareció captar algo por
el rabillo del ojo y su expresión cambió totalmente.

— Dame un momento — pidió.

Y entonces se alejó para acercarse a una pareja. Un hombre y una mujer, él, alto y robusto, de
apariencia atractiva, aunque dura. Y ella, bueno ella bien podría ser una modelo de ropa
interior.

Jiang Cheng reconocía al hombre, Nie Mingjue, el hermano mayor de Huaisang, y uno de los
mejores amigos de Lan Xichen, la chica de al lado probablemente era su novia.

Los vio hablar y reír un rato, hasta que Lan Xichen le entregó la bolsa que había comprado
antes. El hombre mayor sonrió un poco y lo estrechó, entonces un sonrojo apareció en el
rostro del mayor de los hermanos Lan.

El corazón de Jiang Cheng dolió, ahora que lo recordaba Lan Xichen lucía siempre tan
contento al lado del mayor de los Nie, cada vez que los veía en los pasillos de la universidad.
Hasta ahora, jamás había visto una expresión así cuando estaba con él.

Después de eso Lan Xichen se despidió y volvió a su lado.

— Discúlpame, no pude asistir a su fiesta de cumpleaños.

— No hay problema — excusó él, sin embargo, no pudo evitar que su voz sonara afectada.

La cálida sonrisa de Lan Xichen seguía en su rostro, pero al ver la expresión de Jiang Cheng
preguntó:

— ¿Sucede algo?

Él realmente parecía preocupado, Jiang Cheng no pudo soportarlo más, quería saber.
— Tú...

— ¿Yo?

— Tú... ¿estás enamorado de alguien?

La pregunta de Jiang Cheng fue directa y dejó a Lan Xichen sin respuesta por un tiempo,
después mientras procesaba lo que la otra persona acababa de decir, sintió que la sangre se le
subía a la cara.

— Ah... WanYin... esa pregunta...

No tuvo que decir nada más, Jiang Cheng sabía, la expresión de ahora y mientras era
abrazado por el mayor de los Nie, era obvio lo que ese sonrojo significaba.

— Olvídalo, es mejor que me vaya — y diciendo esto Jiang Cheng comenzó a caminar.

— ¿WanYin? — preguntó Xichen caminando detrás de él — ¿Está todo bien?

— Sí.

— Al menos déjame llevarte — ofreció.

— No hagas eso — pidió Jiang Cheng, era la amabilidad de este hombre lo que en primer
lugar lo había llevado a enamorarse irremediablemente de él.

— Pero no traes auto — continuó insistiendo.

— Tomaré un taxi, nos vemos después.

Y sin dejar que dijera nada más se alejó rápidamente de ahí.

Era un idiota, había pensado que tenía una oportunidad para ganarse el corazón de ese
hombre, pero esa oportunidad ni siquiera había existido para empezar, en el corazón de Lan
Xichen había otra persona que no era él.
Capítulo 10

— Eres un bebé muy gordo.

Wei WuXian miró a Jiang Ling mientras terminaba de ajustar su pañal. El bebé babeaba uno
de sus juguetes y movía las piernitas enrollándolas hacia arriba. Wei Ying terminó de
acomodar su ropa y lo levantó.

— Lan Zhan dice que es normal que los bebés sean tan gordos, después de todo sólo comen y
duermen. Pero tú estás creciendo demasiado rápido — se quejó, apretando sus mejillas
regordetas —. ¿No es así, jiejie?

Wei WuXian miró detrás de él. YanLi estaba sentada en la cama con la vista fija en ellos,
pero completamente perdida en sus pensamientos. Wei WuXian volvió a llamarla.

— ¿Jiejie?

YanLi finalmente pareció reaccionar y pestañó un poco perpleja.

— ¿Cómo dices?

Wei WuXian sonrió sin ganas. Sabía que algo no andaba bien, una tarde ella sólo había
llegado a casa demasiado alterada, pero no quiso hablar. Wei WuXian no la iba a presionar,
pero estaba preocupado. Suponía que tendría que ver con cierta persona que no quería
siquiera volver a mencionar en la vida, pero si YanLi no quería hablar él no iba a presionarla.

— ¿Nos vamos? — sugirió en su lugar.

Ella asintió y los tres salieron de la casa rumbo a la mansión Lan.

Uno de los sirvientes los recibió y los condujo al salón principal, donde encontraron a Lan
Xichen decorando el lugar con globos y listones de colores.

— Hermano Xichen — saludó Wei WuXian.

— Joven wei, Madam wei — respondió él bajando de la silla y extendiéndoles la mano de


forma cordial. Su sonrisa era amable, pero aún no era lo suficientemente sincera.

Wei WuXian sabía que muy probablemente seguía enojado con él, aunque le sorprendía ver
que en realidad Lan Xichen podía llegar a ser una persona realmente rencorosa. Él siempre lo
había considerado algo así como un santo, que no importara lo que hicieras, jamás se enojaría
o gritaría, debía suponer que Lan WangJi era su punto débil.

— Muchas gracias por aceptar que la fiesta se llevara a cabo aquí — dijo Wei Ying mirando
el salón decorado.

— Está bien, WangJi se ofreció después de todo y es la primera vez que tenemos una fiesta
infantil en años — después miró detrás de ellos —. ¿WanYin no vino con ustedes?
— Dijo que tenía algo qué hacer, pero no importa, de todas formas a ChengCheng no le
gustan mucho los niños — dijo Wei WuXian restándole importancia.

Todo lo anterior podía resumirse a lo siguiente: esta era la fiesta de cumpleaños del pequeño
Wen Yuan.

Wei WuXian se enteró de que el cumpleaños del pequeño estaba muy cerca durante una de
sus visitas. Wei Ying amaba las fiestas así que sugirió hacer una, sin embargo, Wen Qing
mencionó que la casa de la familia Wen era demasiado pequeña para albergar un gran número
de personas. Wei WuXian se quejó todo el camino de regreso porque él tampoco poseía una
casa más grande, finalmente Lan WangJi propuso:

— Mi casa.

Wei WuXian se giró a mirarlo.

— ¿Hum?

— La fiesta.

— ¿Quieres decir que usemos la Mansión Lan para hacer una fiesta infantil? — preguntó
sorprendido.

— ¿Estaría mal?

— No, pero, ¿no se enojará tu tío?

Lan WangJi negó.

— No lo hará.

Wei WuXian al principio lo dudó, después de todo Lan QiRen era sumamente estricto y serio,
y el ruido era algo que nunca había apreciado en primer lugar, pero para sorpresa de Wei
Ying, Lan QiRen en realidad no se negó al pedido de su sobrino favorito, y los preparativos
finalmente estuvieron listos.

— Parece ser que WangJi realmente aprecia mucho a ese niño — comentó Xichen
terminando de acomodar la mesa —. Quiero conocerlo.

— A-Xian habla mucho de él también — comentó YanLi que lo ayudaba a colocar los
cubiertos —, también estoy muy curiosa.

— A-Yuan es un buen niño, seguro les agradará — intervino Wei WuXian y después levantó
la cabeza mirando a todos lados —. A todo esto, ¿dónde está Lan Zhan?

— WangJi ha ido a recoger el pastel.

¡Oh, claro! ¡El pastel! Apenas hacía dos días Wei Ying y Lan Zhan habían visitado una
pastelería y ordenado un pastel.
— ¿Un pastel de boda? — había preguntado la dependienta.

Wei WuXian se extrañó ante el comentario.

— De cumpleaños — corrigió Lan WangJi.

— Oh, por supuesto – la dependienta lució entonces muy avergonzada de su error.

Cuando salieron del lugar, después de pedir un bonito pastel chocolate y decoraciones azules,
Wei WuXian aún tenía la frase rondando en su cabeza.

— ¿Por qué crees que la mujer dijo algo así? — preguntó deteniéndose antes de entrar al
Mercedes.

Lan WangJi primero lo miró confundido. Wei WuXian siguió insistiendo con la mirada.
Finalmente, Lan Zhan suspiró y negó.

— Sólo olvídalo.

— Bien, sólo... bien.

"Sólo que es extraño" pensó Wei WuXian, era extraño porque no había podido evitar
sonrojarse un poco, era extraño porque la frase continuó en su mente durante el resto del día.

Finalmente, la puerta de entrada se abrió y Lan WangJi entró por ella, cargando la gran caja
con una mano, Wei WuXian corrió hacia él.

— Déjame ayudarte.

— Está bien.

Wei WuXian tomó la caja y se dirigió a la cocina. Lan Zhan fue con él y le abrió la puerta.

— Quiero ver su rostro en cuanto llegue — dijo Wei WuXian poniendo el pastel sobre la
encimera de mármol —, seguramente estará muy feliz.

— Mhn.

— ¿Tú tío no está en casa? — preguntó, no estaba seguro de cómo se tomaría Lan QiRen una
fiesta para niños, de cierta forma quería ver su expresión molesta, ya no podía hacer bromas
como antes pero aún podría hacerlo enfadar de vez en cuando.

— No, él tuvo algunos asuntos que atender.

Wei WuXian no indagó más en ello y sólo mantuvo su mirada fija en él. Un momento de
silencio los atrapó, Lan WangJi lucía de buen humor, estaba muy guapo, él siempre estaba
muy guapo. Cuando Wei Ying se dio cuenta de que llevaba mucho tiempo mirándolo
comenzó a ponerse nervioso y despegó la vista.

— Volvamos — dijo, dándose la vuelta para regresar al salón.


"¡¿Qué te pasa?!" se cuestionó internamente. Últimamente se sentía extraño cuando estaba
cerca de Lan Zhan, no extraño mal, sino extraño extraño, a veces se encontraba con que
llevaba mucho tiempo observándolo o que estaba demasiado cerca al grado de sentir su calor
corporal. Anteriormente no lo habría notado, pero de un tiempo hacia acá había comenzado a
ser más consciente de la presencia de su mejor amigo, o tal vez estaba pensando demasiado
las cosas, como ahora. Sólo debería olvidarlo y ya, no había nada raro en esto, él y Lan Zhan
siempre habían estado así de cerca, siempre se habían mirado de esa manera, no había nada
diferente.

Los invitados comenzaron a llegar poco después, la mayoría amigos de los Wen y el mismo
Wei Ying.

Cuando los Wen hicieron acto de presencia lanzaron globos y serpentinas. A-Yuan, aún en
silla de ruedas, aplaudió imitando a los demás sin ser muy consciente de que era él a quien
festejaban.

— A-Yuan, ¿te gusta? — preguntó Wen Ning colocándole un gorrito de fiesta.

— ¡Sí! — el niño realmente estaba entusiasmado.

Los regalos pronto fueron repartidos, Wei WuXian entregó el suyo con una gran sonrisa.

— Este es un regalo de tu gege y esta linda jiejie — dijo señalando a YanLi.

— Feliz cumpleaños, A-Yuan — dijo YanLi con una sonrisa entregándole una caja mediana.

Al abrirlo encontró dentro un set de lápices y pinturas de todos los colores. A-Yuan los tomó
muy contento.

— No debiste molestarte — dijo Wen Qing —, han corrido ya con los gastos de la fiesta.

— Está bien, después de todo, ¿qué es una fiesta sin regalos? — preguntó Wei Ying —,
además fue Lan Zhan quien pagó todo, jajaja.

— Di gracias, A-Yuan — dijo Wen Ning.

— ¡Gracias Xian-gege!

Wei WuXian pellizco su mejilla.

Después de terminar de entregar los regalos, cantaron el Feliz Cumpleaños y partieron el


pastel. Wei Ying estaba tan emocionado que era como si la fiesta fuese para él.

Luego de un rato Wei WuXian cargó al pequeño Jiang Ling en sus brazos y lo llevó junto al
niño. Había esperado mucho para presentarlos y este parecía el mejor momento de hacerlo.

— Mira, A-Yuan — dijo poniéndose a su altura —. Este es A-Ling.

Los ojos de A-Yuan brillaron.


— ¡Bonito!

— Sí, es un bebé muy bonito.

— ¿Mío?

Wei WuXian rio.

— No pequeño Yuan, no te puedo dar a este regordete niño ahora, pero en unos años puedes
volver a preguntar si quieres jajajaja.

La risa estridente de Wei Ying hizo que el pequeño Jiang Ling comenzara a llorar.

— Wei WuXian no regales a tu hijo, así como así - regañó Wen Qing.

— Soy su padre, así que puedo decidir su futuro — dijo Wei WuXian aún riendo, era obvio
que no lo decía en serio.

— ¿Xian-gege es papá del Bonito? — preguntó el niño.

— Así es.

Wen Yuan se mantuvo pensativo unos segundos mirando a Wei WuXian arrullar al bebé.

— ¿A-Yuan no tiene papás?

La inocente pregunta hizo que todos guardaran silencio. La tensión en el ambiente casi pudo
tocarse. Los recuerdos del pequeño no se habían restaurado por completo y siendo tan joven
no era fácil explicarle las cosas. Wen Qing se inclinó ante él y lo tomó de las manos,
comenzando a acariciar su mejilla.

— A-Yuan — comenzó —, tus papás... ellos se fueron muy lejos.

Él la miró sin comprender del todo.

— A-Yuan quiere ir con ellos.

Un nudo se formó en la garganta de Wen Qing cuando respondió:

— No podemos llevarte ahí.

— Xian-gege y el hermano rico llevarán a A-Yuan con sus papás — dijo mirando a Wei
WuXian con una sonrisa.

La mirada temerosa de Wei WuXian se encontró con la de Lan WangJi, que lucía mucho más
serio que de costumbre. Wei Ying sonrió tristemente y se acercó a él.

— A-Yuan, lamentablemente ni Lan Zhan ni yo podemos llevarte ahí.

— ¿Por qué no?


— Hay veces en que las personas deben irse muy lejos y no podemos seguirlos — dijo
tomándolo de la mano —, pero está bien porque tienes a muchas personas que te quieren
mucho y que siempre estarán contigo: Qing-jie, Ning-ge, yo, el hermano rico y todos aquí,
estaremos todos contigo.

— A-Yuan no quiere que Xian-ge se vaya lejos.

— No lo haré.

Entonces abrazó al niño.

Mientras la fiesta terminaba y despedían a los invitados Wei WuXian observó a Lan WangJi
con A-Yuan sentado en su regazo, el pequeño siempre se veía muy feliz cuando estaba cerca
del menor de los Lan. Lan WangJi por supuesto no sonreía, pero su mirada se suavizaba,
estaba de muy buen humor, ni siquiera Wei WuXian entendía cómo sabía esto, pero lo sabía.
Wen Yuan jugaba con un pequeño auto de colección, cortesía de los hermanos Lan, y Lan
Xichen, que estaba frente a ellos, sostenía otro cerca de él, el niño condujo hasta chocar su
auto con el suyo y entonces rio a carcajadas.

— Lan WangJi será un gran padre cuando tenga a sus propios hijos — dijo YanLi
apareciendo detrás de él.

Wei WuXian sintió un pinchazo en el pecho al escuchar esto, el comentario no le agradó


nada.

— Sí, él será genial — dijo mientras le pasaba a A-Ling.

— Tú también eres un gran padre — sonrió ella pellizcando las mejillas del bebé que
comenzó a reír.

Wei WuXian respondió con otra sonrisa, aunque realmente no lo creía. Después de todo, ¿qué
sabía él de niños? Había asumido una responsabilidad a una edad muy temprana y sin
experiencia, por supuesto intentaba ser un buen padre, pero con frecuencia dudaba de serlo en
verdad. Muchas veces tenía miedo de que al crecer el pequeño Jiang Ling se sintiera muy
decepcionado de él.

Al despedirse de A-Yuan, Wei WuXian le prometió ir a visitarlo con "el Bonito" como él lo
llamaba. El niño dio besitos a todo el mundo y cuando lo subieron al taxi junto a todos los
regalos su expresión radiante opacaba por mucho el cansancio que sentía.

Wei WuXian lo vio irse y después se giró para entrar en la casa. En ese momento YanLi salió
sujetando al bebé.

— A-Xian me iré antes — informó.

— ¿Hum? Deja despedirme de Lan Zhan y nos vamos — dijo él, intentando entrar de nuevo.

— Está bien — lo detuvo ella — , seguro tienen cosas de qué platicar y quiero acostar pronto
a A-Ling.
A Wei WuXian le resultó sinsentido el quedarse, después de todo la fiesta había terminado
ya, pero la expresión de YanLi le decía que quería estar sola en ese momento. Él respetó
aquello, y sólo asintió. También por alguna razón realmente no quería irse ahora mismo, el
ambiente alegre aún seguía ahí y quería alargarlo un poco más.

Así que despidió a YanLi y al llegar a la sala vio a Lan Zhan descolgar los últimos adornos y
colocarlos en la mesa. Sonrió ampliamente.

— Lan Zhan — llamó.

— ¿Dónde está Madam Wei? — preguntó buscando detrás de Wei WuXian.

— Ellos se fueron ya.

— Entiendo — asintió Lan WangJi y se quedó de pie frente a él.

Ambas miradas se encontraron, los ojos de Lan Zhan eran hermosos, eran fríos pero
transparentes, también eran sinceros y podían llegar a ser cálidos. Aunque pocas personas
podían darse cuenta de ello, no muchos tenían la oportunidad de observarlos a esa distancia y
con ese detenimiento. ¿Había dicho ya lo bellos que eran sus ojos dorados? Ante ese
pensamiento el corazón de Wei Ying latió fuertemente y entonces comenzó a sentirse
nervioso.

— Yo... voy al baño.

— Mhn.

Wei WuXian huyó de ahí, ¿qué le sucedía? ¿Por qué su corazón latía así cada vez que veía a
Lan Zhan? Tal vez debía ir a un médico, sería problemático si se trataba de alguna
enfermedad grave.

Tan distraído como estaba no notó a dónde se dirigía hasta que se detuvo frente una gran
puerta de arco blanca de dos hojas. Wei WuXian suspiró ante la nostalgia y abrió la puerta del
salón de música.

Seguía igual que siempre, con los instrumentos pulcramente ordenados colgando en las
paredes y los estantes. Sólo el gran piano blanco permanecía en medio de la habitación. Wei
WuXian caminó hacia él y deslizó sus dedos sobre las teclas, realmente tenía muchos
recuerdos de aquel lugar, todos ellos buenos momentos al lado de esa persona. ¿Por qué todo
lo que podía hacer últimamente era pensar en Lan WangJi? Suspiró, y al levantar la mirada
notó un cuadro que estaba colocado en la pared. Wei WuXian lo reconoció de inmediato: era
su preciado cuadro de la mariposa. Casi se atragantó, en ese momento la puerta se abrió y
Lan WangJi entró por ella.

Wei WuXian giró con la sorpresa aún visible en su rostro.

— Wei Ying...

— Tú lo compraste — soltó casi en un susurro.


Lan WangJi pareció un poco tímido, su expresión no había cambiado en absoluto, pero a Wei
WuXian le parecía así.

— Mhn — confirmó.

— Lan Zhan, tú realmente... ahh.

Wei WuXian suspiró. Lan WangJi nunca dejaba de sorprenderlo.

— ¿Estás molesto?

— No, en realidad es todo lo contrario, estoy feliz. Este cuadro es realmente especial para mí.
La verdad es que no quería deshacerme de él, pero en ese momento necesitaba el dinero. Así
que le pedí a la abuela de Wen Ning que me permitiera exponerla en el café, pero después del
escándalo nadie quería pagar su precio y al final me resigné a que no se vendería. Cuando la
abuela llamó para avisar, estaba curioso por saber quién la habría comprado. ¡Y pensar que
fuiste tú! — rio un poco y después volvió a suspirar —. Me alegra mucho que seas tú quien
la tiene ahora.

Lan WangJi que no había despegado su vista de él respondió:

— Sabía que era tuya en cuanto la vi.

— Sí, hum, tiene su historia.

Wei WuXian rascó su cabeza con algo de pena y recordando algo que había estado
rondándolo dijo:

— Lan Zhan, hay algo que quiero preguntarte. ¿Me responderías con la verdad?

— Mhn.

— La persona que pagó todos los gastos del hospital, ¿fuiste tú?

Lan WangJi permaneció en silencio. Wei Ying sabía que Lan Zhan no era una persona que
mintiera, pero si no quería decir la verdad sólo se quedaría callado. Wei WuXian sonrió.

— Muchas gracias por hacerlo, Lan Zhan. Ellos han pasado por algo muy duro, aquello
definitivamente fue un respiro.

— No fue nada.

— Para ellos fue mucho. Tú eres realmente increíble, Lan WangJi.

Y lo decía completamente en serio. Lan Zhan era una persona completamente desinteresada y
de buen corazón que se preocupaba por las personas que quería. Podría parecer insensible y
frío, pero Wei WuXian sabía que era todo lo contrario, en el mundo pocas personas habrían
como él. Si tan sólo...
Wei WuXian no quería pensar en el final de esa frase, no ahora, así que, en su lugar, se acercó
al piano y dijo:

— Lan Zhan, tú... ¿tocarías algo?

Sabía que no tenía derecho de pedir algo así, pero Lan WangJi sólo asintió y se sentó frente al
piano. Tocó una de sus melodías favoritas, Wei WuXian cerró los ojos disfrutando la melodía,
pero sin querer recordó aquel día de la fiesta compromiso, cuando Lan Zhan tocó para su
prometida. Frunció el ceño, se preguntaba cuántas veces Luo QingYang habría estado en esa
misma sala, sentada en el mismo lugar que él, escuchando esa misma música. Aquello no se
sentía bien para nada. Abrió los ojos, incapaz de seguir disfrutando de la pieza.

Cuando Lan WangJi terminó preguntó:

— ¿Qué pasa?

Wei Ying negó.

— Sólo pensé que Lady Luo es afortunada porque podrá escucharte tocar todos los días.

Lan WangJi ensombreció su rostro.

— Aún puedo tocar para ti cuando tú quieras.

Aquello lo hizo sentir mejor, y con una sonrisa naciendo su rostro Wei Ying dijo:

— Hace muchos años tocaste una melodía, pero esa vez fue la única ocasión en la que te
escuché tocarla. Lan Zhan, ¿volverías a tocarla para mí?

Lan WangJi que había desviado su mirada volvió a mirarlo con sorpresa.

— ¿Tú... aún la recuerdas?

— La verdad es que jamás la he olvidado, es muy hermosa. Lan Zhan, ¿la tocarás para mí?

Lan WangJi lo miró un momento más, como queriendo decir algo. Wei WuXian sintió que se
perdía un momento en sus ojos. Pero Lan WangJi desvió muy pronto la vista y comenzó a
tocar la melodía sin nombre.

Al escucharla el corazón de Wei WuXian que latía frenético se sintió calmo y en paz, los
recuerdos de años de amistad llegaron todos a su mente. Se sintió lleno y cálido, y feliz. En
ese momento Wei WuXian era realmente feliz. Cada vez que las notas ascendían Wei Ying
sentía que se emocionaba tanto que podía derramar una lágrima. ¿Por qué? ¿Por qué se sentía
así cada vez que pensaba en él? Cuando la melodía culminó abrió los ojos despacio. Lan
WangJi frente a él lucía como un ángel, un ser celestial, ¿realmente podía existir alguien
como él? ¿No era un sueño?

— Zhan-ge es muy amable — sonrió.

— Wei Ying...
La forma en que lo nombró le provocó un ligero escalofrío, Wei WuXian se inclinó un poco
hacia él. Si tan sólo...

— ¿Wei Ying?

Estaba tan cerca que podía sentir su respiración. Si se acercaba un poco más tocaría sus
labios.

"Si tan sólo pudiera besarlo"

Entonces fue como si un resorte estuviera debajo de él, Wei WuXian saltó de su asiento.

— Debo irme — excusó, con el corazón latiendo tan fuerte que podía salirse de su pecho.

Lan WangJi pareció haber sido sacado de un sueño y se sintió un poco confundido, frunció el
ceño. Después dijo:

— Te llevo.

— No es necesario, tomaré un taxi.

Wei WuXian caminó hacia atrás, apunto de salir corriendo.

— Wei Ying...

— ¡Te veo después, Lan Zhan! — gritó sin voltear a verlo.

Y se alejó rápidamente de ahí.

Al pasar por el salón principal se topó con Lan Xichen.

— Joven Wei, ¿se retira ya? — preguntó el Lan mayor.

¡Lo que menos quería en ese momento era ver una copia exacta de Lan Zhan frente a él! Pero
sería muy grosero de su parte irse de esa manera, así que se detuvo muy a su pesar.

— Hermano Xichen, muchas gracias por todo — dijo inclinándose un poco, ¡no podía verlo a
la cara! —. Es tarde, debo irme.

Lan Xichen sonrió.

— Entonces tenga un buen viaje de regreso.

Wei WuXian asintió.

— Con tu permiso.

Y evitando correr siguió su camino hacia la puerta ante la mirada confundida del Jade mayor.
Afuera la noche refrescaba, pero Wei WuXian se sentía muy caliente. Llevaba días
preguntándose lo mismo, ¿Por qué se ponía nervioso cuando estaba con él? ¿Por qué no
podía apartar la mirada cuando lo veía? ¿Por qué de pronto quería estar más tiempo en su
presencia? Wei WuXian lo sabía, joder que lo sabía.

Estaba total y absolutamente enamorado de Lan WangJi.


Capítulo 11

Lan Xichen observó confundido cómo Wei WuXian salía apurado de la casa.

- ¿Qué le sucede al joven Wei? - se preguntó.

Entonces vio a su hermano venir hacia él, completamente perdido en sus pensamientos.

- ¿WangJi? ¿Sucedió algo? - quiso saber, era obvio que algo había pasado.

Él no respondió, en su lugar dijo:

- Es tarde, iré a dormir.

Lan Xichen nunca lo presionaba, así que sólo le dio las buenas noches y lo dejó partir.

Lan WangJi subió las escaleras rumbo a su habitación.

Se sentía muy confundido, ¿qué acaba de pasar hacía unos momentos? Había tenido la
impresión de que Wei WuXian estaba demasiado cerca, tanto que podría besarlo.

Se acercó a su escritorio donde se encontraba el pequeño conejo que Wei Ying le había
obsequiado. Lo sacó con cuidado, y tomó asiento en uno de los sillones colocándolo en su
regazo. Acarició al pequeño animal.

¿Wei Ying iba a besarlo?

Era absurdo, probablemente era sólo su mente jugándole una broma. Sus ganas de besarlo
eran tantas que posiblemente lo había imaginado. Después de todo Wei Ying estaba ya con la
persona que amaba, lo que es más, tenían una familia juntos.

Eso por supuesto no era fácil para Lan WangJi, pero le bastaba estar cerca de él para ser
testigo de su felicidad, y estar ahí para él cuando fuera que lo necesitara. Además estaba
casado con una buena mujer, y eso era todo lo que podía pedir, una persona que lo quisiera y
lo cuidara como merecía, como él lo haría si estuviera en su lugar.

En el pasado no era común que él y Jiang YanLi se encontraran a solas, dejando de lado las
reuniones obligatorias por parte de sus familias, ellos realmente no interactuaban mucho.
Apreciaba a Lady Jiang y la respetaba como una vieja amiga de la familia, pero ambos sabían
que su compromiso era un fracaso desde que sus padres lo decidieron cuando aún eran muy
jóvenes. En algún momento alguno de los dos iba a romperlo, así que no se sorprendió nada
cuando ella se lo propuso.

- Hay alguien a quien amo - había dicho mientras lucía un poco apenada mirando su vestido,
un bonito sonrojo coloreaba sus mejillas blancas. Había reunido mucho valor para citarlo en
ese lugar y decir lo que realmente quería -. Y él también me ama.
Lan WangJi dejó su té sobre la mesa, y la miró tranquilamente sintiendo admiración por esta
joven frente a él.

- Un matrimonio forzado no será bueno para ninguno de los dos.

Jiang YanLi levantó la mirada esperanzada.

- Usted también lo sabe, ¿no es así?

- Mhn.

Suspiró aliviada, había estado un poco preocupada de que él pudiera oponerse. Después
continuó observando su rostro y sonrió suspicaz.

- ¿Acaso existe alguien ya en el corazón del Joven Lan?

Lan WangJi no contestó, pero su silencio fue suficiente.

- Espero que pueda estar con esa persona - deseó YanLi -. Seguramente es alguien
maravillosa por haber obtenido el corazón de un hombre como usted - concedió.

Lan WangJi bajó la mirada a su humeante bebida.

- Lo es.

YanLi sonrió una vez más.

Después se habían despedido y Lan WangJi le había deseado lo mejor. ¿Quién iba a pensar
que todo este tiempo se habían referido a la misma persona?

Si lo hubiera sabido no habría dicho esas palabras, habría dicho la verdad.

Pero esto estaba ya en el pasado y no había nada que pudiera hacer ahora. Sólo consolarse
pensando en que seguía teniéndolo en su vida y eso era suficiente.

*******

- ¿A-Xian?

La voz sorprendida de YanLi fue lo único que Wei WuXian pudo percibir, ni siquiera podía
recordar el momento en el que había salido de la mansión Lan, mucho menos cuando había
bajado del taxi en la entrada de su edificio.

- Ah... Jiejie.

- ¿Estás bien? - preguntó YanLi un poco preocupada, después de todo lucía como si acabara
de sufrir una fuerte impresión.

- Eh... sí.

- ¿Seguro? ¿Pasó algo? - insistió.


Wei WuXian quería gritar que sí.

¡Después de todo acababa de descubrir que era...! ¡Que era...!

Oh por los cielos, ni quiera podía decirlo en su mente.

- Todo bien - dijo en cambio -. Yo... es sólo que recordé que debo terminar la pintura.

- ¿Quieres que te lleve algo de cenar?

- No, quiero estar solo.

YanLi no volvió a insistir, después de todo era normal que se encerrara durante horas en su
cuarto cuando pintaba. Wei WuXian se dirigió hacia allá incluso asegurando la puerta cuando
entró. Se sentó en la orilla de la cama con las piernas temblando.

Tenía la cabeza totalmente en blanco. Todo era tan confuso y a la vez no lo era. Debía pensar
despacio y poco a poco.

Estaba enamorado de Lan WangJi. Qué locura, ¿acaso no le gustaban a él las mujeres?
¿Acaso no prefería las curvas sobre los hombros anchos? ¿Y las manos lindas y delicadas
sobre las gruesas y ásperas? ¡Sí!

Pero entonces, ¿por qué siempre pensaba que las manos de Lan Zhan era más hermosas que
las de cualquier mujer? ¿Por qué siempre pensaba que su belleza opacaba a cualquiera?, ¿Por
qué siempre tenía ganas de tocar su cabello sedoso?,¿Por qué quería escuchar su voz a todas
horas? Y en resumen: ¿Por qué sentía que ninguna mujer valía la pena a su lado?

Aquello era aterrador y confuso, pero se sentía familiar y se sentía...bien.

- Estoy enamorado de Lan Zhan- se atrevió a decirlo en voz alta.

Y se dio cuenta de que tal vez siempre lo había estado. ¿No era incluso la pintura de la
mariposa una prueba de ello?

Después de la boda con YanLi, las cosas se habían complicado bastante para él. Los Jiang no
estaban felices, Jiang Cheng incluso había cortado contacto con él, y aunque se tenían el uno
al otro, Wei WuXian seguía sintiéndose solo. En aquel momento lo peor para él había sido
pensar en lo que Lan Zhan estaría sufriendo. ¿Lo odiaba? De seguro que sí. ¿Lloraría de la
rabia por la doble traición? Wei WuXian había pasado muchas noches en vela pensando en
esto, queriendo tomar el teléfono y llamar a un número que se sabía de memoria, pero tenía
miedo, ¿qué cara podría darle? El odio e indiferencia en el rostro de Lan Zhan era lo que más
temía.

Y así sólo pasaba las tardes pintando. Pintar siempre le había gustado, le habría las
posibilidades de expresar sus pensamientos y sentimientos, de entenderlos. Y en aquel
momento sólo podía sentarse a pintar. Mientras la tristeza, el miedo y la presión de los demás
eran gran parte de su sentir, sus manos guiadas por su corazón trazaban una escena. Los
recuerdos de Lan WangJi a su lado vinieron todos, uno tras otro, los recuerdos felices y los
que no lo eran tanto. Y no pudo evitar sonreír ante ellos, realmente había sido dichoso. Vio
entonces el cuadro terminado frente a él: una mariposa encontrando a una hermosa flor. La
flor era pura y fría por fuera, y la mariposa traviesa volaba alrededor jugando con ella,
incitándola a acercarse y romper su fría apariencia para mostrar su calidez.

Después de pintarla Wei WuXian se había sentido mejor, y por primera vez en semanas se
había sentido con fuerzas, se había sentido valiente.

Ahora recordando aquellos días entendió finalmente. Wei WuXian se limpió la lágrima que
había escapado de sus ojos. Entonces tomó su pincel y se sentó frente al cuadro inconcluso.
Ya sabía lo que debía pintar, ahora tenía sentido. Sabía cuál era el centro del cuadro, cuál era
el centro de su corazón.

Con líneas firmes y precisas pintó un rostro hermoso en él, con una expresión fría y serena,
como si fuese un inmortal bajado a la tierra, este era el rostro que Wei WuXian amaba. Este
era el rostro de Lan WangJi.

******

Durante los días siguientes Wei WuXian estuvo flotando en una nube. No podía evitar
sentirse feliz todo el tiempo, al fin y al cabo, esta era la primera vez que estaba enamorado de
alguien. Su corazón latía con fuerza cada vez que pensaba en Lan WangJi, y sólo podía
desear verlo a cada momento. Aunque no podía dejar de sentirse idiota por no haber notado
antes sus sentimientos, realmente había sido demasiado denso. Por lo tanto, cada día
despertaba emocionado queriendo hablar o estar cerca de él así fuese sólo un instante.

- ¿Xian-gege?

Wei WuXian volvió a la realidad al escuchar la voz del pequeño niño. Wen Yuan estaba
frente a él mirándolo expectante.

- Dime A-Yuan.

- El Bonito está llorando - dijo el pequeño mientras miraba a Jiang Ling cuyo chupón había
caído al suelo.

- Ah.

Wei WuXian se agachó para recogerlo. No era su intención distraerse todo el tiempo, pero no
podía evitarlo, todo lo que su cerebro podía pensar era en su persona amada.

Al mismo tiempo alguien llamó a la puerta de los Wen. La voz de Wen Qing se escuchó
desde el pasillo.

- Señor WangJi, pase por favor.

Al oír ese nombre Wei WuXian comenzó a ponerse nervioso, últimamente tenía que
prepararse mentalmente antes de verlo si no quería que su enamoramiento fuese tan evidente.
Lan WangJi entró en la pequeña sala, Wei WuXian casi tuvo que cerrar los ojos al ver lo
resplandeciente que era.
- ¡Hermano rico!

Wen Yuan dio brinquitos en su asiento alargando las manos para que lo sujetara.

- Tranquilo.

Lan Zhan se acercó a él permitiendo que el niño lo abrazara.

- Wei Ying - saludó.

Su mirada cálida envío un cosquilleo por su espalda.

- Hola, Lan Zhan.

¿Cómo podría superar a este hombre?

Wen Qing entró en ese momento.

- Vaya, ustedes sí que son una bonita familia - dijo mientras reía, observando a ambos adultos
sosteniendo a los pequeños niños.

Wei WuXian rio nerviosamente.

- No sabía que vendrías aquí - dijo cambiando el tema.

- El señor WangJi va a ayudarnos con los abogados para revisar la situación legal de A-Yuan
- explicó Wen Qing.

Hacía unos días había recibido un aviso de la embajada, estaban exigiendo el regreso del niño
al país americano, al parecer había aparecido una pariente materna que pedía la custodia de
A-Yuan.

- Él aún no está en condiciones de viajar, pero en cuanto se recupere deberá regresar. Tendré
que dejar mi trabajo para ir con él.

Wei WuXian sabía que los Wen eran una familia con pocos recursos, Wen Qing apenas
comenzaba a trabajar y aun así se hacía cargo de la mayoría de los gastos incluyendo la
matrícula nada barata de su hermano. Viajar a otro país durante semanas, pagar abogados y
demás no era tan sencillo.

- El señor WangJi nos está ofreciendo ayuda en este caso - dijo Wen Qing -, nos ha
contactado con algunos abogados que nos ayudarán allá. De verdad estamos muy
agradecidos.

Bastaba echar una mirada a Wen Qing para decir que realmente consideraba a este hombre su
salvador. Lan WangJi continuó sereno sosteniendo a A-Yuan.

- No es nada.

Wei WuXian sonrió.


- Aiya~ Lord Lan realmente es una persona muy humilde.

Lan WangJi desvió la mirada, pero no dijo nada. Wei WuXian rio un poco, Lan Zhan a veces
podía ser tan lindo.

Después de discutir un poco más sobre la situación que les concernía finalmente ambos se
despidieron.

Lan Zhan le ayudó a abrir la puerta del auto para que acomodara a Jiang Ling en la silla para
bebé. Al pasar por su lado Wei WuXian aspiró profundo.

- Sándalo.

Lan WangJi lo miró interrogante.

- Quiero decir, tu olor.

- ¿Es desagradable?

- No, en realidad es todo lo contrario, hueles muy bien.

Apenas terminó de decir la oración Wei WuXian sintió que se sonrojaba fuertemente.

- ¡Ah, mira la hora! Debo irme.

- Mhn, cuídate.

- Cuídate, Lan Zhan, nos vemos después.

Encendió el auto, pero no quería irse. Miró a Lan Zhan.

- ¿Qué sucede? - preguntó al ver la mirada profunda sobre él.

- No es nada, sólo quería observarte un poco más.

Wei Ying sonrió viendo la expresión confundida de Lan WangJi. A Wei WuXian le gustaba
observarlo pues era lo único que podía hacer, después de todo este hermoso hombre, este ser
celestial, nunca sería suyo.

- Nos vemos, Lan Zhan.

Dijo sonriendo tristemente y después partió.

********

A la mañana siguiente, mientras caminaba perdido en sus pensamientos, Wei WuXian


escuchó un claxon muy cerca de él. Al levantar la mirada se encontró con el deportivo
púrpura de Jiang Cheng.

- Por mucho que quiera matarte no estoy dispuesto a ir a la cárcel por ti.
Wei WuXian comenzó a reír y después de una señal de Jiang Cheng trepó a su auto.

- ¿Por qué estás tan distraído hoy? - preguntó su hermano saliendo a la avenida. Era extraño
verlo de esa manera -. Si no tienes cuidado realmente podrían atropellarte.

Wei WuXian borró la sonrisa de su rostro. Tal vez no le haría mal hablar de esto.

- Jiang Cheng - llamó.

- ¿Hum?

Wei WuXian comenzó a ponerse nervioso.

- ¿Tú alguna vez has estado enamorado?

Jiang Cheng lo miró como si le acabara de salir un tercer ojo.

- ¿Qué?

Wei WuXian comenzó a rascar su cabeza.

- Es sólo que estaba pensando, estar enamorado es muy extraño. Te sientes feliz y al mismo
tiempo te sientes triste - dijo comenzando a hablar cada vez más rápido -. Y todo es muy
confuso, quieres estar con esa persona todo el tiempo, y quieres verla y tocar su mano. Y si
no puedes verla, así sea por un breve momento, la extrañas.

Jiang Cheng frunció el ceño.

- No entiendo por qué haces tanto lío, a final de cuentas estás casado con la persona que te
gusta. Tú no tienes que sufrir por no poder estar con la persona que amas.

Wei WuXian sonrió tristemente.

- Es verdad.

Su hermano no notó el cambio en su expresión y en su lugar continuó:

- Poder estar cerca de esa persona y no ser correspondido, no sabes lo doloroso que puede ser.

Wei WuXian sintió un peso en su pecho, por supuesto que lo sabía, pero ¿qué podía hacer él?
De pronto se le ocurrió que Jiang Cheng lucía verdaderamente triste.

- Jiang Cheng, ¿tú tienes un amor no correspondido?

Jiang Cheng frenó bruscamente. Detrás de ellos escucharon algunos claxons y un conductor
pasó a su lado maldiciéndolos.

- ¡¿Quién dice eso?! - se quejó - ¡¿Por qué tendría yo un amor no correspondido?!

Wei WuXian lo miró: estaba alterado y gritando. Jiang Cheng hacía eso cuando quería ocultar
sus verdaderos sentimientos.
- Jiang Cheng, ¿fuiste rechazado?

Jiang Cheng se quedó estático por un momento, Wei Ying podía decir que parecía a punto de
llorar o destruir algo.

- Está bien - dijo atenuando el ambiente -, conduce o nos infraccionarán.

Jiang Cheng volvió su vista al frente, tardó un momento, pero de nuevo comenzó a conducir.
Luego de un rato finalmente habló:

- Ni siquiera me declaré - dijo demasiado bajo, demasiado doloroso -. Yo desde el principio


nunca tuve oportunidad.

Wei WuXian bajó la mirada. La situación de su hermano realmente podía entenderla, sin
embargo, no podía pensar en una palabra de aliento para darle, así que sólo se sumió en el
asiento y guardó silencio.

*******

Jin ZiXuan observó la dirección en la hoja de papel, luego miró el edificio frente a él.

Jiang YanLi (no, ahora era Madam Wei. NO, él no aceptaría nunca algo como eso). A-Li.

A-Li le había dicho que no quería volver a verlo. Admitía su culpa, pero tampoco era el
culpable de todo. De todas formas ¿cómo habría podido saberlo?

Se llenó de valor una vez más y entonces bajó del auto. Las personas que estaban alrededor lo
miraron con una mezcla de admiración, curiosidad y desconfianza. Había muchas familias
ahí, después de todo era una residencia familiar. Ingresó al edificio y marcó el piso en el
elevador.

Revisó el número una vez más cuando estuvo frente a la puerta para asegurarse de que no
había ninguna equivocación y respiró profundo antes de tocar. Tardaron un poco en atender lo
que lo puso un poco nervioso, pero no pensaba irse hasta aclarar todo, estaba decidido, así
que esperó. Cuando la puerta se abrió, Jiang YanLi apareció frente a él, en cuanto lo vio su
rostro de sorpresa pasó rápidamente al coraje.

- ¡Espera! - Jin ZiXuan bloqueó la puerta cuando ella intentó cerrarla en su cara. -¡A-Li, por
favor, espera!

- ¡Dije que no quería volver a verte! - dijo ella forcejeando para poder cerrar.

- ¡Necesito explicarte las cosas!

- ¡No quiero escucharte!

Jin ZiXuan observó la expresión desesperada de la mujer frente a él, entonces dejó de pelear,
no quería empeorar las cosas. No debía actuar así.
- Por favor, A-Li - rogó bajando la voz -. Te lo pido, déjame explicarte. Y si después de
escucharme no quieres volver a verme me iré. Esta vez de verdad. Por favor.

Jiang YanLi continuaba aferrada a la puerta, pero al escuchar el tono lastimero de la persona
frente a ella comenzó a dudar.

- ¿Cómo puedo confiar en tu palabra? - preguntó, recordando el pasado.

Una expresión de dolor cruzó por el rostro de Jin ZiXuan al escucharla.

- Entiendo que me odies, pero jamás te he mentido y jamás te mentiría.

Jiang YanLi lo miró un largo tiempo antes de por fin acceder y abrir la puerta.

Jin ZiXuan entró al pequeño departamento, era cálido y colorido. Un hogar lindo y muy
ordenado, pero bastante modesto. Se sintió mal al pensar que era de esta manera en la que
YanLi y su hijo habían vivido durante el último año. Siendo ella de tan prestigiosa familia y
teniendo él la herencia más grande del país, había tenido que conformarse con esto. Sintió
rabia al pensar en las limitaciones que probablemente habían sufrido pudiendo él darles todo.

YanLi, tan grácil como era, llegó hasta la pequeña salita y se volteó a verlo.

- Habla - exigió.

- ¿Podemos sentarnos un momento? - pidió ZiXuan.

No quería una charla rápida y superficial. Deseaba poder explicar todo y hacerle entender sus
verdaderos sentimientos.

Jiang YanLi le ofreció asiento muy a su pesar y se sentó lo bastante alejada de él. Estaba
tensa como si en cualquier momento fuera a saltar de su lugar.

- ¿Dónde está A-Ling? - preguntó Jin ZiXuan, queriendo aligerar el ambiente.

- Él duerme.

- ¿Puedo...? - intentó -. ¿Puedo verlo un momento? - pidió con la esperanza en su voz.

- No - la respuesta de YanLi fue fría y concisa -. Sólo habla y vete.

- A-Li, por favor, al menos permíteme conocerlo.

YanLi frunció el ceño molesta.

- Desde el principio no lo quisiste, ¿por qué ahora?

- Es justamente lo que tengo que explicarte.

En ese instante un llanto provino de la habitación. YanLi lo miró conflictuada hasta que
finalmente cedió. Se levantó y salió para después volver con el bebé en brazos.
Jin ZiXuan lo observó atentamente. Había visto la fotografía que su madre le envió, (había
sido ese mensaje en primer lugar lo que lo había hecho regresar a Gusu), pero no se
comparaba nada a verlo en persona. Observó su cara redondita, sus mejillas sonrosadas, y su
naricita pequeña. Era tan parecido a YanLi, pero los ojos, esos ojitos llorosos de largas
pestañas, eran como los suyos. Y saberlo hizo que una sensación cálida oprimiera su pecho.
Orgullo.

- ¿Puedo cargarlo? - preguntó con una gran sonrisa extendiéndose en su rostro.

- No.

La burbuja en la que de pronto se encontraba se rompió rápidamente.

- A-Li - suplicó.

- No me llames así.

En ese instante la puerta del departamento se abrió y dos personas ingresaron cargando un par
de bolsas. En cuanto se vieron uno de ellos arrojó su carga y se lanzó sobre Jin ZiXuan.

- ¡TÚ!

El puño de Wei WuXian se estrelló en su rostro. El dolor se extendió y el sabor a sangre le


inundó el paladar. Enderezó la cara sintiendo la furia trepar por todo su cuerpo.

- ¡¿Qué demonios te pasa?! - gritó.

- ¡¿Qué carajo haces en mi casa?!¡¿Cómo tienes siquiera vergüenza de aparecerte aquí?! -


gritó a su vez Wei WuXian mientras lo sujetaba por el cuello.

Lan WangJi intervino para separarlo y evitar que volviera a golpearlo.

- Vine a ver a mi hijo - explicó Jin ZiXuan limpiándose la sangre que brotó del labio inferior.

- ¡Y una mierda! - gritó Wei WuXian intentando arrojarse de nuevo, pero sin poder hacerlo
por el agarre de Lan Zhan -. ¡A-Ling es mío!

- ¡Basta ya! - gritó molesto ZiXuan - ¡Sé que no es así! ¡Sé la verdad!

- ¡¿Qué verdad?! ¡¿De qué carajo hablas?!

Wei WuXian estaba enfurecido, ver a este hombre frente a él le hacía hervir la sangre.

- A-Xian - suplicó YanLi preocupada por la pelea, Jiang Ling había comenzado a llorar de
nuevo asustado por los gritos.

- Wei Ying - murmuró Lan WangJi.

Wei WuXian resopló y retiró la mano de Lan Zhan que lo sostenía.


- Eres un cabrón - le dijo a Zixuan intentando calmarse -. ¿Cómo te atreves a aparecerte
después de un año? ¡Un año! ¿Ahora quieres ser un padre? ¡Vete al carajo!

Jin ZiXuan intentó no perder los estribos, pero Wei WuXian no ayudaba.

- ¡Todo esto es culpa tuya! - intentó defenderse.

Wei WuXian estaba estupefacto.

- ¡¿Mía?! ¡No vengas con tu mierda! Fuiste tú quien huyó apenas supo que A-Ling venía en
camino, como un maldito cobarde huiste y dejaste sola a YanLi. Qué poco hombre eres -
escupió.

La vergüenza y la impotencia surcaron el bello rostro de Jin ZiXuan.

- Admito mi error - dijo culpable -. Es verdad, tenía miedo, no estaba preparado para ser
padre a esta edad.

- ¿Y mi jiejie? ¿Estaba ella preparada para ser madre?

- No estoy diciendo eso.

- ¿Entonces qué? ¿Ahora vas a decir que ella te obligó? ¿Eras un inocente niño que no sabía
lo que hacía? ¡Sólo jugaste con ella y la botaste!

- ¡Cállate! ¡Maldita sea, Wei WuXian! ¡Todo es tu culpa! ¡Si tú no te hubieras casado con
ella...!

Jin ZiXuan pareció llegar por fin a su límite.

- ¡Qué carajo!

Wei WuXian lo miró perplejo. ¡Un año! Y lo único que hacía era inculparlo a él.

- A-Xian, basta. Él vino aquí a hablar, déjalo, después de eso él no volverá jamás.

YanLi había tomado asiento de nuevo en el sofá. Lucía cansada y triste, completamente harta
de la situación. Wei WuXian nunca la había visto así. Entonces por primera vez hizo caso y
cerró la boca.

- A-Li...

- Joven Jin, le pido por favor que diga lo que tiene que decir y después se vaya de mi casa.

Jin ZiXuan tragó pesado y miró a los presentes, no se sentía cómodo con decir las cosas
frente a Wei WuXian. Nunca habían congeniado, él siempre había pensado que era un idiota
y solía pensar que estaba enamorado de YanLi, que detrás de ese amor fraternal que
proclamaba tener había un amor pasional enmascarado. Y luego estaba Lan WangJi, el sujeto
siempre era estoico y era raro, nunca se despegaba de Wei WuXian, eran como uña y carne y
al parecer seguía siendo lo mismo. Finalmente suspiró y se rindió.
- Bien - dijo volviendo a tumbarse en su asiento. Respiró un par de veces intentando calmarse
y darse el tiempo para ordenar sus ideas -. En aquel entonces acababa de obtener un contrato
que iba a despegar mi carrera en el mundo del modelaje - comenzó a explicar-. Estaba por
irme a Milán, tenía muchos planes para mi futuro y entonces supe del embarazo. Me dio
miedo - admitió avergonzado -. Entré en pánico y no sabía qué hacer, así que hice sólo lo que
se suponía: me fui.

Wei WuXian bufó.

- Qué conveniente.

Jin ZiXuan se quejó:

- ¿Me dejarás hablar de una vez?

- A-Xian - insistió YanLi.

Wei WuXian calló de nuevo, al ver que no volvería a interrumpirlo, Jin ZiXuan continuó:

- Estuve ahí algunos días y no podía dejar de pensar en ti y el bebé, entonces después de
pensarlo un tiempo decidí volver. Quería formar una familia contigo, planeaba incluso
decirles a mis padres y hacer que rompieras tu compromiso con Lan WangJi. ¡Aun cuando el
escandalo era inminente, yo de verdad estaba dispuesto a afrontarlo!

- ¿Y por qué no lo hiciste? - increpó Wei WuXian.

- ¡Por ti! - Jin ZiXuan estaba furioso de nuevo -. Aquella tarde recibí una llamada de ZiXun.
Él dijo que ustedes se habían casado. Yo estaba confundido, ¿por qué te habías casado con él?
Hacía un par de semanas me habías dicho que estabas embarazada de mi hijo y ahora te
casabas con Wei WuXian. Y entonces todos lo dijeron, que ustedes mantenían una relación
secreta desde hacía mucho tiempo. Jin ZiXun dijo que incluso admitiste haberla amado
siempre. Yo estaba lejos y molesto, y confundido.

Ante lo dicho el silencio reinó unos instantes, después Wei WuXian volvió a hablar.

- ¿Y simplemente le creíste al imbécil de tu primo?

Jin ZiXuan cerró las manos en un puño.

- Admito que no debí hacerlo.

- ¿Y? ¿Eso es todo? - preguntó Wei WuXian - ¿Eso justifica que la engañaras apenas llegaste
al extranjero?

Jin ZiXuan lo miró sorprendido.

- ¿De qué hablas?

- ¿Ahora vas a negar que estabas con esa modelo en Milán?


Jin ZiXuan abrió la boca, luego volvió a cerrarla. Miró a YanLi lleno de pánico, ella
escuchaba todo, pero sin intervenir. Ahora, sin embargo, en su rostro podía ver rastros de
dolor.

- A-Li, te juro que yo jamás te engañé. Nunca fui infiel. Es verdad que salimos, pero sólo fue
mucho después de saber de tu boda. Pasé mucho tiempo al teléfono intentando comunicarme
contigo, queriendo saber la verdad, pero tu ama de llaves nunca me lo permitió. En aquel
entonces sólo éramos compañeros de trabajo, pero los medios se encargaron de exagerar
todo. Incluso demandé a algunos por las calumnias.

- Y, sin embargo, estuviste con ella - dijo YanLi.

Jin ZiXuan bajó la mirada.

- Estaba muy dolido. Pensaba que habías jugado conmigo y me habías engañado todo este
tiempo con Wei WuXian. Pero no importa lo que ocurriese con ella, terminó mucho antes de
saber la verdad sobre A-Ling.

- Felicidades, eres todo un santo.

- Wei WuXian...

Jin ZiXuan sentía que en cualquier momento iba a lanzarse sobre él.

- ¿Cómo supiste de A-Ling? - preguntó YanLi, no queriendo hablar más de lo anterior.

ZiXuan suspiró.

- Por medio de mi madre. Ella me envió una fotografía del bebé, lo conoció cuando fue de
visita a casa de tus padres.

YanLi asintió demasiado cansada de todo.

- Sólo una pregunta más Joven Jin, ¿qué esperas ganar invirtiendo en mis diseños? ¿Esperas
borrar tus fallas?

- ¡No! Supe por algunos contactos que estabas en una pequeña empresa, sólo quería ayudarte,
ni siquiera sabía lo del bebé.

YanLi no lució feliz en absoluto.

- No subestimes mis capacidades, incluso sin ti soy capaz de sobresalir.

Jin ZiXuan se apresuró a decir:

- Lo sé, yo mejor que nadie sé lo buena y talentosa que eres. Sólo quería que fuese un poco
más fácil para ti.

- No necesito tu ayuda, puedes retirar tu contrato, no lo quiero más.


- A-Li.

- Si es necesario incluso renunciaré.

Wei WuXian saltó ante esto.

- ¡Jiejie! ¡Todo tu esfuerzo!

- Conozco mis capacidades A-Xian, incluso si lo dejo ahora no significa que renuncie a mis
sueños, pero nunca aceptaré la ayuda de los Jin.

- A-Li - la voz de ZiXuan sonaba dolida, ¿acaso ella lo odiaba a ese punto? - Si de verdad te
ofende tanto haré que ZiXun cancele el contrato. Nunca fue mi intención.

YanLi asintió.

- Pero... Aunque sé que probablemente no tengo el derecho, quiero que me permitas estar
junto a A-Ling, ser parte de su vida.

Wei WuXian se puso de pie.

- No, eso jamás. Yo soy su padre.

Jin ZiXuan se masajeó las sienes.

- Por mucho que agradezco lo que has hecho, es hora de que te hagas a un lado. Yo me haré
cargo de ellos.

- ¡A-Ling, es mi hijo! Fui yo quien lo vio nacer, quien sostuvo su mano pequeña, quien pasó
noches sin dormir y calmó su llanto incontables veces. Así que no vengas a pensar que tus
millones te convierten en padre.

- ¡Wei WuXian!

- ¡Jin ZiXuan!

- ¡Basta! - el grito de YanLi hizo que ambos se detuvieran inmediatamente. Jiang Ling
rompió a llorar de nuevo.

- A-Xian - dijo bajando la voz, demasiado cansada de la situación -. Te pido por favor que no
pelees más.

- Jiejie...

- Y tú, Jin ZiXuan, ya sabes la verdad. Puedes seguir viendo a A-Ling si es lo que quieres.

- A-Li... - una sonrisa comenzó a formarse en el rostro del hombre.

- Pero no esperes nada más, no es como si algo entre nosotros haya cambiado, A-Xian es el
padre de A-Ling y eso no cambiará.
- Pero...

- Tampoco necesitamos tu dinero así que no pienses siquiera en ofrecerlo.

Jin ZiXuan se sentía frustrado, las cosas no habían salido como él quería.

- Si no hay nada más que decir, te pido por favor que te retires.

Ante la determinación de YanLi, Jin ZiXuan supo que no podía hacer nada más. Había dicho
lo que quería decir, pero al parecer las cosas no eran tan fáciles de solucionar, finalmente
rindiéndose exclamó:

- Vendré pronto a visitar a A-Ling.

YanLi asintió y al ver que no recibiría ningúna otra respuesta, Jin ZiXuan salió del
departamento.

Wei WuXian miró a YanLi que lucía terriblemente afectada.

- Jiejie...

- A-Xian, quiero estar sola - dijo ella, poniéndose de pie con el bebé aún en sus brazos.

Sin esperar nada más se retiró a su habitación.

Wei WuXian se quedó en la sala sin saber qué más hacer. La había cagado, podía ser que se
hubiera pasado un poco, a final de cuentas YanLi era quien decidía si Jin ZiXuan podía o no
ver al bebé. Después de todo, ZiXuan era el padre, ¿no? Incluso si su jiejie había dicho que él
lo era.

- Wei Ying.

Wei WuXian se volvió a mirar a Lan WangJi, el segundo Jade de Gusu no había hablado en
todo ese tiempo, manteniéndose al margen de toda la situación. Wei WuXian casi se había
olvidado de él.

- Lan Zhan, lo siento - dijo.

Después de todo, Lan WangJi lo había ayudado a traer las compras y él lo había involucrado
en tal situación.

- ¿Jin ZiXuan es el verdadero padre del bebé? - preguntó Lan WangJi un poco confundido.

Wei WuXian sonrió débilmente.

- Supongo que te debo una explicación.

Wei Ying palmeó el asiento junto a él para que se sentara, Lan WangJi obedeció. En su rostro
no había nada de juicios ni reproches, a pesar de haber sido él el engañado, Lan WangJi
estaba demasiado tranquilo para sorpresa de Wei WuXian.
Wei WuXian respiró profundo mientras decía:

- Todo empezó el día que te fuiste de Gusu.


Capítulo 12

Wei WuXian estacionó su auto y entró a la mansión a toda prisa. El vuelo de Lan Zhan sería
en menos de dos horas, así que debía apresurarse si no quería llegar tarde. Para su fortuna
había encontrado a alguien que lo cubriera en el bar, de otra manera no habría podido hacerlo
a tiempo.

Subió las escaleras corriendo y apenas entró a su habitación arrojó su mochila. Se lanzó al
escritorio y tomó la jaula que contenía al pequeño conejo blanco. Había pasado días
planeando qué obsequiarle a Lan Zhan. Su mejor amigo se iría durante mucho tiempo y no
podría verlo pronto, así que deseaba darle algo que pudiera hacerle compañía en su lugar.
Estaba seguro de que Lan WangJi se sentiría muy solo sin él. Y para qué negarlo, él también
lo iba a extrañar demasiado.

Observó un momento al animal con un gran moño blanco en su cuello.

— Debes cuidar a Lan Zhan, ¿hum? — dijo acariciando su pelaje suave.

Wei WuXian sonrió y entonces volvió a cubrir la jaula. Con el animal en la mano, salió de
nuevo a toda velocidad. Estaba a punto de bajar las escaleras cuando recordó a su hermana,
tal vez YanLi también iría a despedirse de Lan Zhan, como no se habían visto mucho durante
esos días no tuvo la oportunidad de preguntarle antes.

Así que se dirigió a su habitación, probablemente ella estaba ya en el aeropuerto, pero quería
asegurarse. Al acercarse a la puerta escuchó el sonido de la televisión encendida. Tocó un par
de veces, pero no recibió respuesta.

— ¿Jiejie? ¿Estás ahí?

Volvió a llamar, pero de nuevo nadie respondió. Eso era un poco extraño así que decidió abrir
la puerta.

— ¿Jiejie? — preguntó asomándose un poco.

Cuál fue su sorpresa al encontrar a YanLi inconsciente en el suelo.

— ¡Jiejie!

Wei WuXian corrió a auxiliarla, temió levantarla por si hubiese sufrido algún golpe grave. La
revisó rápidamente. No sangraba, pero tampoco reaccionaba. Asustado tomó su teléfono para
llamar a una ambulancia, cuando la llamada estuvo a punto de conectar YanLi se movió un
poco.

— ¡jJiejie!

— ¿A-Xian? — YanLi lucía desorientada.


Intentó incorporarse, pero Wei WuXian se lo impidió.

— Recuéstate, enseguida pediré ayuda.

Wei WuXian se dio la vuelta para salir, pero entonces YanLi lo detuvo.

— ¡Espera, ¡A-Xian! — Intentó ponerse de pie pero se tambaleó a un lado. Wei WuXian
corrió a sostenerla.

— No es grave — insistió sentándose sobre la cama.

— ¿Pero qué estás diciendo? — se quejó Wei Ying — Estabas ahí sin reaccionar. Ahora
mismo estás a punto de volver a colapsar.

YanLi agachó la mirada.

— Es sólo... No es nada.

Wei WuXian la observó con cuidado, su querida jiejie lucía terrible. Estaba pálida y mucho
más delgada que de costumbre. Había estado tan distraído pensando en el viaje de Lan Zhan
que no había puesto atención a su hermana últimamente y no había notado nada de esto.
Sosteniendo con cariño su mejilla pidió:

— Jiejie, dime la verdad.

YanLi no respondió. Al ver que ella no iba a hablar dijo:

— Llamaré a Jiang Cheng.

— No. Por favor, A-Xian.

Al verla tan suplicante Wei Ying desistió de su idea, pero su preocupación no disminuyó ni
un poco. Si no quería que Jiang Cheng lo supiera, si estaba intentando ocultarlo de todos,
definitivamente era algo muy importante.

— Entonces dime qué sucede.

YanLi lo miró un rato, después no pudo aguantarlo más.

— Lo siento — dijo mientras un par de lágrimas caían por su rostro.

Wei Ying sentía que su corazón se rompía al ver esto.

— Jiejie, ¿qué sucede? ¿Acaso esto es por Lan Zhan? ¿Tan triste estás? Si es así, le pediré al
tío Jiang que te permita ir con él, estoy seguro de que no se negará.

YanLi movió la cabeza negando.

— No, no, A-Xian, no es así. Es mi culpa, todo es mi culpa.

— ¿De qué hablas? — Wei Ying estaba muy confundido.


— He deshonrado a la familia — admitió ella ocultando el rostro entre sus manos —. Yo...
Estoy esperando un bebé.

Wei WuXian tardó un momento en procesar lo que su querida hermana acababa de decir.
Finalmente, cuando lo entendió apretó los puños y se puso de pie.

— Lan Zhan — soltó —. ¡¿Cómo se ha atrevido?! — gritó sintiendo la rabia y la decepción


consumir todo su ser.

No podía creerlo, él, Lan WangJi, su mejor amigo, la persona en la que había depositado toda
su confianza...

A SU QUERIDA JIEJIE.

— Espera aquí — dijo poniéndose de pie —. Lo traeré ahora mismo, no importa si debo
bajarlo de ese maldito avión, incluso si debo ir por él a América.

Wei Ying estaba a punto de salir cuando Jiang YanLi lo sujetó de la mano.

— No, A-Xian. Él no ha hecho nada. Él jamás... nosotros no....

A pesar de no terminar la oración Wei Ying pudo comprenderlo. Se sintió aliviado un


momento, pero luego se sintió aún más confundido.

— ¿Entonces quién...?

YanLi guardó silencio. En la mente de Wei WuXian comenzó a formarse una horrible idea y
su corazón latió rápidamente ante el temor.

— ¿Te...? — tragó pesado —. ¿Alguien te forzó? — preguntó apretando los puños, sintiendo
como la rabia comenzaba a nublar su cabeza. Lo mataría, no importaba de quién se tratara, lo
mataría.

YanLi negó con la cabeza un par de veces, Wei Ying suspiró aliviado, sin embargo, su
instinto asesino no cedió ni un poco. Se devanó los sesos intentando pensar quién había sido
capaz de tocar a su hermana.

Si había sido consensuado debía tratarse de alguien cercano a YanLi, Wei Ying no podía
pensar en muchas personas, pues aún cuando su hermana era muy popular pocas veces era
tan cercana a algún hombre fuera de la familia, y exceptuando algunos pocos amigos de la
universidad nadie...

Algo en la cabeza de Wei WuXian hizo clic. YanLi tenía amigos, sí, pero ¿acaso no había
pasado los últimos meses diseñando ropa para una persona en específico? Un hombre joven y
guapo, por el que la mayoría de las chicas de la universidad moría. Un chico que conocía
hacía años debido a que sus madres eran amigas. Una persona que había entrado y salido de
su casa muchas veces y con quien se había visto obligada a convivir. Un idiota que siempre
que veía a su hermana se comportaba como un pavo real presumiendo sus plumas.

— Jin ZiXuan — susurró —. Fue ese maldito, ¿no es verdad?


YanLi no lo aceptó, pero tampoco lo negó, por su reacción fue más que evidente que había
acertado.

— ¿Él lo sabe?

— Sí...

— ¿Y?

Las lágrimas volvieron a los bonitos ojos de YanLi. Miró detrás de ella hacia su teléfono
donde pudo ver algunas imágenes con un gran encabezado.

"Romance secreto de top models. El heredero #1 de China encuentra el amor en Milán".

Wei WuXian apretó los puños con tanta fuerza que sus uñas se clavaron en la piel haciéndola
sangrar un poco.

— Ese bastardo...

— Él dijo que no estaba listo. Debí suponer la verdad.

Wei Ying entonces estalló de ira. Inconscientemente arrojó su teléfono que se estrelló en el
suelo.

— ¡Ese maldito!

— ¡A-Xian, por favor! ¡No vale la pena!

— ¡Jiejie! ¡¿Cómo me pides eso?! — Wei WuXian sentía que podía volverse loco de la rabia
— ¡¿No lo ves?! ¡Ese maldito se ha aprovechado de ti! ¡Ahora te da la espalda! ¡Peor aún, se
pasea con otra a la vista de todos! ¡¿Qué clase de hombre es?! ¡Siempre alardeando de su
clase y linaje! ¡Pues vaya linaje! ¡No es más que un cobarde!

Wei WuXian se sentía como un león enjaulado dando vueltas por toda la habitación,
buscando algo qué poder romper, a alguien a quien golpear. No le importó incluso si sus
gritos eran escuchados por alguien más. YanLi por otro lado sólo se limpió las lágrimas
lentamente.

— A-Xian, está bien, yo no deseo nada — dijo, completamente resignada.

— Pero jiejie...

— Si él no me ama lo suficiente entonces yo no pienso atarlo con un hijo. No deseo obligarlo


a estar a mi lado, eso sólo nos traería pena a ambos. Mi hijo no merece eso, él debe crecer
rodeado de amor — declaró sujetando su vientre con fervor, había en su mirada un brillo que
Wei WuXian nunca había visto —. Así que lo he decidido. Yo me haré cargo sola, tomaré
toda la responsabilidad.

La determinación en su rostro era grande, pero de pronto sus ojos se entristecieron y su voz
flaqueó.
— Es sólo que no tengo cara para decirle a nuestros padres y a A-Cheng. Cuando todo se
sepa, temo lo que ellos puedan decir. ¿Y si me piden que mate a mi bebé? No podría
soportarlo.

Wei Ying lo imaginó entonces, la reacción que tendría el tío FengMian y Madam Yu cuando
lo supieran, incluso si no pedían algo así no estarían nada contentos. ¡Y Jiang Cheng! Sería
capaz de ir a buscar a ese maldito de Jin ZiXuan y matarlo, él mismo quería hacerlo ahora
mismo.

Por supuesto habría un escándalo en cuanto saliera a la luz, la familia Jiang era una de las
más renombradas familias en el país. Además inicialmente YanLi era prometida de Lan Zhan
todo el mundo lo sabía, y la boda se realizaría en poco tiempo. El escándalo sería enorme.
Todo en lo que Wei Ying podía pensar ahora era en las burlas y las miradas crueles que la
sociedad conservadora e hipócrita tendría para su querida jiejie.

— No lo voy a permitir — murmuró tomando sus manos.

YanLi sonrió tiernamente, incluso en una situación así ella aún podía sonreír.

— Está bien, A-Xian — dijo poniendo su mano sobre su cabeza, como si fuera un niño
pequeño —. Lo que sea que venga lo superaré, porque tendré a mi hijo conmigo.

Wei Ying la miró y no pudo sino sentir tanto orgullo, su querida hermana, era una mujer tan
buena, tan valiente.

— Está bien, te ayudaré — declaró, había tomado una decisión —. Haremos esto juntos, no
voy a abandonarte.

— ¿De qué hablas? — YanLi lucía muy confundida.

— Le diremos a todos que el niño es mío — propuso.

— ¡A-Xian! ¡Pero eso...!

— Sí, sé que es un poco raro — intentó calmarla —. Pero estará bien. Después de todo,
¿quién podría ser mejor padre que yo? Además, si se trata de mí no creo que lo tomen tan
mal.

YanLi negó.

— Eso no estaría bien, A-Xian. No deberías tomar una responsabilidad que no te


corresponde.

— Estará bien — insistió él —. No permitiré que otros lastimen a mi querida jiejie — dijo
mientras limpiaba el resto de sus lágrimas.

YanLi lo miró y sonrió.

— Eres demasiado bueno.


— Estaremos juntos en esto. Es una promesa.

Por supuesto la noticia no cayó bien a ninguno de la familia Jiang. Madam Yu se desmayó de
la impresión y FengMian casi sufre un infarto. El más afectado de todos por supuesto, fue
Jiang Cheng.

— ¡¿Cómo demonios pudiste?! — gritó mientras lanzaba otro puñetazo a la cara de Wei Ying
— ¡Eran como hermanos! ¡¿Qué clase de depravado eres?! ¡Esta familia te lo dio todo! ¡¿Y
cómo nos pagas?! ¡Deshonrando a mi hermana! ¡Volviéndola la burla de todo el mundo! ¡Si
realmente la amabas, ¿por qué no lo dijiste?! ¡¿Por qué no hiciste las cosas bien?! ¡¿Acaso
ella no lo valía?!

— ¡A-Cheng! — YanLi intentó detenerlo interponiéndose entre ambos, con el rostro lleno de
lágrimas.

— ¡No lo defiendas! — gritó Jiang Cheng—. ¡¿Cómo pudieron?! ¡Ambos...! ¡¿Por qué me lo
ocultaron?!

Wei WuXian no dijo nada y permitió que él lo golpeara. Podía entender lo que Jiang Cheng
estaba sintiendo. Siempre había sido susceptible a las mentiras y a la traición, y esta era
probablemente la peor traición de todas.

— Es suficiente, Jiang Cheng — dijo FengMian sosteniendo aún a su esposa en sus brazos.

No pudiendo hacer nada más que lanzar golpes y gritar, Jiang Cheng finalmente se rindió y
salió furioso de la mansión, azotando la puerta de paso.

— YanLi — susurró Madam Yu que se recuperaba del desmayo.

— Madre — Jiang YanLi se apresuró a su lado, se inclinó frente a ella pidiendo perdón.

— Pensaría esto de cualquier otra chica — dijo con decepción —. ¡Pero tú! ¡Mi hija! A quien
he criado con virtud. Debe ser todo mentira — se lamentó mientras volvía a recostarse en su
asiento. Después su mirada recayó en Wei WuXian y no pudo evitar volver a llenarse de
coraje —. Y tú. ¡Todo es culpa tuya!

— Tía Jiang...

— ¡Cállate! ¡Cállate ahora! ¡Te trajimos a casa! ¡Te cuidamos como nuestro hijo! ¡Si lo
hubiéramos sabido...!

— Mi señora — Jiang FengMian intervino evitando que su esposa dijera algo más de lo que
pudiera arrepentirse.

Wei WuXian vio cómo YanLi parecía no soportar más y temía que dijera la verdad, así sin
darle tiempo a decir nada, finalmente declaró:

— Nos casaremos.

— ¡Eso es lo mínimo que podrían hacer! — gritó Madam Yu.


La única persona de la Wei Ying podría sentir miedo era esta mujer frente a él, y estando ella
así de furiosa ahora, Wei Ying sólo pudo agachar la cabeza.

— Wei WuXian — dijo Jiang FengMian.

Por su tono Wei Ying pensó que tal vez Madam Yu no era de quien debía tener más miedo.

— El compromiso entre Lan WangJi y YanLi está acordado hace años, este matrimonio era
beneficioso para ambas partes. La familia Lan es una de las principales familias, todos
matarían por poder hacer negocios con ellos y tener el tipo de relación que nuestras familias
tienen. Pero si me lo hubiesen dicho, si hubiesen confiado mí, yo lo habría entendido. Por
muy importantes que sean los negocios con Lan QiRen, nada habría sido más importante que
la felicidad de mi hija.

En ese momento Wei WuXian escuchó que YanLi lloraba de nuevo.

— ¿De qué te sirve llorar ahora? — recriminó Madam Yu —. ¿Por qué no lo pensaste antes?
Los jóvenes, siempre tan impulsivos, siempre tan despreocupados, ¡tan tontos!

Madam Yu finalmente pareció calmarse y no dijo nada más. Jiang FengMian suspiró, parecía
haber envejecido años en sólo unos minutos.

— Veré esta misma noche a Lan QiRen — dijo al fin —. Le diré que el compromiso está
cancelado —. Luego miró a Wei WuXian con la decepción visible en el rostro —. Ustedes se
casarán lo más pronto posible.

La ceremonia no fue nada ostentosa, apenas una ceremonia civil con sus padres y algunos
pocos amigos muy cercanos. Por supuesto la noticia estalló como bomba, en todos los medios
se hablaba de ello y donde quiera que iban los reporteros los abordaban. El teléfono en casa
sonaba a cada instante al punto de que ninguna llamada fue atendida. Wei WuXian incluso
cambió su número debido al acoso que sufría. Fueron la comidilla de las reuniones sociales
por las siguientes semanas, y debido a la mala imagen muchos socios cancelaron sus
contratos. Luego de unos meses las cosas finalmente se fueron calmando un poco.

— Entonces... todo esto fue una farsa — dijo Lan WangJi todavía procesando lo que acababa
de escuchar.

— Sí — Wei WuXian miraba sus manos, inicialmente no habría querido contarle algo como
esto, pero ahora que todo había sido expuesto se sentía un poco aliviado —. Mi jiejie y yo
siempre nos hemos tratado como hermanos, nada más.

— Por eso el niño no lleva tu apellido — razonó Lan Zhan después de un momento.

Wei WuXian asintió.

— YanLi no quiso que le diéramos mi apellido a A-Ling, aún cuando se lo propuse. Es


comprensible ya que mi apellido no tiene ningún valor.

Lan WangJi negó.


— Seguramente ella no quería poner sobre ti más responsabilidades.

Wei WuXian abrió los ojos sorprendido.

— No lo había pensado de esa manera.

Lan WangJi lo miró largamente.

— Eres muy valiente, Wei Ying.

— Es mi jiejie después de todo, haría lo que fuese por ella — dijo con una sonrisa
extendiéndose en su rostro para restarle importancia al asunto —. Pero Lan Zhan, yo
realmente siento haberte mentido.

— Mhn, entiendo por qué lo hiciste.

— ¿No estás enfado por eso? — preguntó temeroso.

— No.

Wei WuXian le sonrió, tenía tantas ganas de abrazarlo.

Continuaron hablando un poco más, pero finalmente Lan WangJi se despidió. Condujo a casa
pensando en lo que acababa de enterarse. Lo que Wei Ying había pasado, lo que había
sufrido. Realmente admiraba la fortaleza que había tenido para soportarlo. Si él hubiese
estado ahí para apoyarlo las cosas habrían sido un tanto diferentes.

Un año atrás Lan WangJi había abordado un avión rumbo a Nueva York con el corazón
dolido. Sin haber podido contactar a Wei WuXian en su número privado, lo primero que hizo
al tocar tierra fue llamar a su casa. Sin embargo, le habían dicho que no estaba y no tuvo más
remedio que esperar a que él mismo lo contactara. Pero Wei Ying no lo hizo. Y durante los
siguientes días no pudo contactar con él, cuando llamaba a casa nadie contestaba y su número
nunca conectó. Lan WangJi estaba desesperado por tomar un avión de vuelta. Pero sin poder
hacer más sólo esperó.

Hasta una tarde cuando el teléfono sonó.

Lan WangJi estaba en el comedor leyendo un libro de la universidad sin entender realmente
las palabras. Todo lo que hacía era sentir inquietud y ansiedad debido a que llevaba días sin
saber nada de Wei Ying. Su hermano trabajaba en la sala cerca de él con toda su atención en
el portátil ignorando por completo el noticiero que estaban dando en la televisión en ese
momento. Entonces el teléfono del departamento sonó. Lan Xichen se puso de pie
rápidamente.

— Yo contesto.

— Mhn.

— ¿Hola, tío? ¿Qué sucede?


Lan WangJi que había levantado la mirada de su libro, miró entonces hacia la televisión en el
momento en que una imagen en grande aparecía.

— Tío, cálmate – escuchó decir a Xichen a lo lejos.

Su atención completamente en la pantalla frente a él.

En ella aparecían un hombre y una mujer joven, ambos del brazo saliendo de un edificio y
entrando rápidamente a un auto. Alrededor de ellos una multitud de camarógrafos y
reporteros se amontonaban e intentaban todos acercarse para conseguir la mejor toma.

— Está bien — decía Xichen al teléfono —. Hablaré con él. No, no. Escucha, déjame hablar
con él primero. Te informaré de todo.

Lan Xichen colgó el teléfono y se mantuvo quieto un momento, entonces volvió su mirada a
Lan WangJi que se encontraba de pie inmóvil.

— WangJi.

Él continuaba con la mirada en la pantalla, sin poder creer lo que sus ojos veían. En el
encabezado se leía lo siguiente:

"CHINA: Hija de la distinguida familia Jiang se casa en secreto".

— WangJi — Lan Xichen se acercó a él despacio, intentando amortiguar la noticia —.


WangJi, espera...

Pero él no lo dejó continuar, inmediatamente corrió a su habitación y tomó su teléfono,


intentando marcar, pero el número no conectó. Intentó llamar de nuevo a su casa pero nadie
atendió. Apenas un momento atrás estaba leyendo un libro mientras bebía té en la sala, y
ahora intentaba comprender cómo es que Wei Ying acababa de casarse con su hermana
adoptiva. Rememoró entonces semanas atrás, cuando antes de su viaje, Lady Jiang le había
pedido reunirse con él, diciendo que amaba a alguien que también la amaba.

— WangJi — Lan Xichen llegó a su puerta — Entiendo que sea difícil para ti. La señorita
YanLi y tú han estado comprometidos por varios años y...

Lan Xichen se calló cuando su hermano levantó la vista y pudo ver su rostro.

— Wei Ying se ha casado — susurró mientras una lágrima caía de sus ojos.

Lan Xichen lo entendió completamente. Levantó su mano lentamente para permitirle alejarse
si quería, pero WangJi no lo rechazó. Así que lo tomó del brazo y lo atrajo hacia él
permitiendo que su hermano llorara en sus hombros.

La frase se repitió en su mente una y otra vez. Wei Ying se había casado.

Ahora que Lan WangJi sabía la verdad detrás de ese matrimonio no estaba feliz. Wei Ying de
nuevo se había sacrificado a sí mismo por el bien de los demás, sin importarle el bien propio.
Lan WangJi deseaba que algún día pudiera ver solamente por él y su felicidad. Eso era lo
único que pedía, después de todo si él hubiese sido más valiente las cosas no habrían
terminado así, si hubiese terminado el compromiso a tiempo, Wei Ying no habría tenido que
sacrificarse. Sintiendo la culpa que lo consumía, Lan WangJi apretó fuertemente el volante y
aceleró por la autopista.
Capítulo 13

Jiang Cheng ingresó al Receso de las Nubes portando uno de sus mejores trajes. Estaba
muerto de nervios, pero aun así bajó de su auto y entró al enorme edificio. Lan Xichen lo
recibió como de costumbre y lo condujo a la sala de reuniones. La producción del licor había
finalizado por fin y en este momento estaban por mostrar el producto a todos los socios y
junta directiva. Jiang Cheng casi no durmió repasando en su mente una y otra vez la
presentación de principio a fin.

— Todo saldrá bien — animó Xichen viendo lo ansioso que estaba.

Jiang Cheng asintió.

Desde aquel día cuando habían salido juntos Jiang Cheng apenas había ido un par de veces
más al Receso de las Nubes.

Lan Xichen lo había llamado algunas veces para conversar con algunos socios pero dado que
en su mayoría no eran demasiado importantes Jiang Cheng siempre se excusaba diciendo que
tenía exámenes qué presentar.

Lan Xichen se había dado cuenta de que lo estaba evitando, pero no entendía la razón. Hasta
ahora todo había ido bien entre ellos, pero WanYin cada vez era más distante y él no sabía
cómo abordar el tema, después de todo, tal vez sólo estaba imaginando cosas. Sin embargo,
sus encuentros se hacían cada vez más incómodos.

Por su parte Jiang Cheng estaba deseando que todo se acabara cuanto antes. No deseaba
seguir viendo a Lan Xichen porque eso lo hacía sentirse triste y miserable. Cada vez que el
Jade mayor sonreía una espina se clavaba en su corazón.

Así, con un ambiente por demás incómodo, se dirigieron pues a la sala donde los esperaban.
Saludaron a cada uno de los presentes y esperaron un momento hasta que Lan QiRen y Jiang
FengMian hicieron acto de presencia. Había una pizca de expectación en la mirada de ambos.

— Agradecemos a todos por su presencia el día de hoy — Lan Xichen dijo cortésmente.

Y entonces después de una breve introducción le cedió la palabra a Jiang Cheng.

Lan Xichen sabía lo nervioso que se encontraba así que se llevó una grata sorpresa al verlo
expresarse con tanta seguridad y fluidez, exponiendo con orgullo su creación. Explicó cada
paso del proceso con tanto detalle que era fascinante verlo hablar. Él mismo intervino sólo un
par de veces, no había mucho que agregar. Finalmente, una joven se acercó trayendo consigo
un carrito y entregando a cada uno una copa con una bebida púrpura en ella.

Los presentes elogiaron el sabor, incluso Lan QiRen que probó sólo un sorbo lucía
complacido. Jiang FengMian por su parte sonrió a su hijo sumamente satisfecho.

— ¿Cómo se llama? — preguntó.


Lan Xichen y Jiang Cheng se miraron un momento, habían discutido sobre los nombres, pero
ninguno les había convencido lo suficiente.

Jiang Cheng miró la copa en su mano, la bebida tenía un color púrpura concentrado, que
brillaba cuando lo ponía a trasluz. Recordó una piedra igual de brillante que había visto aquel
día en la joyería.

— Zidian — exclamó —, "relámpago púrpura".

— Es un excelente nombre WanYin — felicitó Lan Xichen.

Entonces hicieron un brindis y todos se abrazaron y felicitaron.

— Buen trabajo — dijo FengMian mientras se acercaba a abrazar a su hijo con el orgullo
brillando en su mirada.

— Gracias por la confianza — dijo Jiang Cheng avergonzándose un poco, pero sintiéndose
feliz por sus palabras.

Lan QiRen también se acercó a ellos.

— No esperaba menos de ti, Xichen — murmuró poniendo una mano sobre su hombro.

— Gracias, tío.

— Señorito Jiang, gran trabajo — dijo estrechando su mano —. Estoy esperando ver qué
otras sorpresas nos darán ustedes dos en el futuro.

Jiang Cheng asintió, aunque él no pensaba volver a trabajar nunca más con Lan Xichen,
incluso si tenía que pedirle a su padre que lo mandara fuera del país lo haría.

— Hemos pensado — dijo Jiang FengMian sacándolo de sus pensamientos —, haremos una
fiesta en la mansión Lan para presentar oficialmente su bebida.

— Esa es una buena idea — concedió Lan Xichen —, ¿qué opinas WanYin? — preguntó
volteando a verlo.

Jiang Cheng asintió evitando su mirada.

— Me parece bien.

Lan Xichen frunció un poco el ceño.

Lan QiRen siguió hablando y fijó una fecha para la fiesta, luego todos se fueron.

Jiang Cheng miró alrededor. La sala ahora estaba vacía, el sol entraba por la ventana
reflejándose en los muebles de madera, y el viento mecía las cortinas y las hojas de la maceta
cercana a ella. Era una linda imagen, era un buen final, un último buen recuerdo del tiempo
que había pasado en el Receso de las Nubes. Después de eso no volvería a pisar ese lugar.
Oficialmente su trabajo con Lan Xichen había acabado, no tenía excusa para visitar la
empresa y tampoco la deseaba.

— ¿WanYin? — llamó Xichen desde la puerta, al ver que no los seguía había vuelto a la sala.

— Ya voy.

Jiang Cheng espabiló y salió del lugar.

Caminaron tranquilamente en silencio hasta detenerse en el elevador antes de que Jiang


Cheng entrara.

— ¿Realmente estás de acuerdo con la fiesta? No tienes que hacerlo si no quieres.

Jiang Cheng asintió, de cualquier forma, ya estaba decidido.

Lan Xichen sonrió.

— Hiciste un excelente trabajo.

Jiang Cheng lo miró sorprendido, pero pronto dejó que esa ilusión que quería crecer en su
pecho desapareciera.

— Todo fue por tu ayuda. A final de cuentas sólo soy un novato en esto.

Sin la experiencia, carisma e inteligencia de Lan Xichen, probablemente nunca habría


logrado un producto con éxito. Una persona que era intolerante al alcohol y aun así había
creado tal sabor, definitivamente era un genio en su ramo.

— No hagas eso — pidió Xichen al escuchar sus palabras y dejando de sonreír.

— ¿El qué? — preguntó Jiang Cheng confundido.

— Menospreciar tu esfuerzo.

Jiang Cheng suspiró.

— Sabes que podrías haber hecho todo esto sin mí.

— No, no lo habría hecho.

Jiang Cheng lo miró, esta parte de Lan Xichen era lo que lo confundía, ¿por qué tenía que
actuar así con él? ¿Por qué no podía simplemente dejar de darle esperanzas? Claro que nada
de esto era intencional, pero Jiang Cheng no lo soportaba.

— Debo irme — dijo entonces.

Lan Xichen frunció el ceño un momento, sólo un segundo, al mirarlo de nuevo tenía la
sonrisa habitual en su rostro.
— ¿Quieres ir a comer conmigo antes de que te vayas? — sugirió —. Merecemos celebrar
esto.

Jiang Cheng sonrió tristemente.

— Ya habrá tiempo para eso en la fiesta. Tengo asuntos que atender.

La sonrisa de Lan Xichen se desvaneció un momento, pareció querer decir algo, pero al final
sólo asintió y volvió a sonreír.

— Comprendo, entonces te veré en la fiesta.

Jiang Cheng asintió y entró en el elevador sintiendo el nudo en su garganta. Tal vez algún día
podría encontrar a alguien que lo amara.

Al girar le pareció ver una expresión de tristeza en el rostro de Lan Xichen, pero las puertas
se cerraron en ese instante y ya no pudo verla más.

*******

En los días siguientes las dudas y la ansiedad asaltaron a Wei WuXian.

Desde que Jin ZiXuan se presentó en su casa no podía dejar de pensar en que querían robarle
a su hijo.

Bien, él no era el padre biológico, pero sentía que tenía algún derecho sobre el niño, ¿no era
así? Algunas noches cuando escuchaba a Jiang Ling llorar en la habitación de al lado, temía
que un día muy pronto, ya no pudiera tenerlo con él.

Aún recordaba el día en que había nacido, esa noche había tenido que conducir hasta el
hospital con su jiejie lanzando gritos en la parte trasera de su coche. Una vez en el hospital
llamó a su familia para darles la noticia y todos se habían precipitado hasta ahí.

Jiang Cheng había llegado también, llevaba meses sin dirigirle la palabra y cuando lo hacía
sólo era para lanzar palabras hirientes. Esa noche sin embargo no dijo nada, se quedó quieto
al lado de él esperando impaciente. Wei WuXian realmente se había sentido como un padre,
caminando de aquí a allá, pidiendo a los dioses que el bebé naciera sano y salvo, temiendo
que algo pudiera salir mal. Entonces Jiang Cheng había sujetado su hombro y le había dicho
que todo estaría bien. Aquello lo había tranquilizado lo suficiente como para mantenerse en
su lugar hasta que les dieron las buenas nuevas. Cuando la enfermera le dijo que podía entrar
Wei WuXian sintió que sus piernas temblaban y su corazón latía rápidamente. YanLi lucía
muy cansada, pero estaba muy sonriente sosteniendo un bultito entre sus brazos. Wei WuXian
se acercó y luego ella se lo mostró, era lo más bonito que Wei WuXian había visto en su vida.

— Tómalo — incitó YanLi.

Él lo sostuvo con gran emoción en su rostro. Luego depositó un beso su frente.

— A-Ling, no te preocupes — dijo acurrucándolo en su abrazo —. Yo voy a cuidarte a partir


de ahora y no dejaré que nada te pase. Desde ahora yo soy tu padre.
Había sido una promesa de por vida, una que no pensaba romper jamás. Jiang Ling era su
hijo. Pero ahora Jin ZiXuan había regresado y estaba dispuesto a recuperar a YanLi y al bebé.

Hasta ahora se había presentado en su casa un par de veces cuando él no estaba ahí. Creía que
ZiXuan lo rehuía para evitar recibir una golpiza, aunque tal vez todo era obra de YanLi que
odiaba verlos pelear. Por su parte, su jiejie le había dicho ya que no iba a volver con él.
Aunque ZiXuan se aparecía varios días a la semana con flores y regalos, ella los desechaba
rápidamente.

Wei WuXian le había preguntado una vez si seguía amándolo.

— Si lo amo o no eso no va a cambiar las cosas — respondió ella.

Wei WuXian se sentía aliviado por esto, lo último que quería era ver a su hermana sufrir de
nuevo por Jin ZiXuan.

Además de ello, como si Jin ZiXuan no fuese lo suficiente estresante, estaba la situación de
Wen Yuan.

Wei WuXian lo acompañó esa tarde al hospital para su revisión semanal. Aunque al principio
A-Yuan lloraba mucho debido al dolor de la pierna ahora ya no le lastimaba tanto y muy
pronto le retirarían la escayola.

— ¿Cómo va todo? — preguntó a Wen Ning mientras conducía de regreso a casa de los Wen.

A-Yuan se encontraba sentado en el asiento trasero jugando con un par de juguetes


completamente ajeno a lo que ocurría.

— El superior Lan nos ha informado que el pariente de A-Yuan está cada vez más insistente
con su regreso, tendrán que irse en un par de semanas.

— ¿Tan pronto?

— Mhn, mi jiejie está preocupada, parece ser que esa persona tiene influencias.

— ¿Por qué insiste en tener la custodia de A-Yuan? ¿Acaso eran muy cercanos?

— Creo que nunca se han visto.

Wei WuXian frunció el ceño, ¿era posible que aquella persona hubiese sentido lástima por un
pequeño huérfano? No era imposible, pero aquello le daba un mal presentimiento. Además
que una persona desconocida ganase la custodia del pequeño preocupaba a todos.

— Pero, el superior Lan está trabajando duro para que nosotros podamos quedarnos con la
custodia de A-Yuan — se animó Wen Ning.

Ante la mención del Jade menor, Wei WuXian sintió que se sonrojaba, aquí estaba su mayor
problema.
Desde que le había revelado la verdad a Lan Zhan, el menor de los Lan había cambiado su
actitud con él. Lo llamaba todos los días, lo esperaba después de clases, incluso cuando él
mismo no tenía que asistir. Lo acompañaba a todos lados y casi siempre tenía comida
preparada para él. Sólo la intervención de Lan QiRen había evitado que ahora mismo
estuviera ahí con ellos, el tío de Lan WangJi le había insistido en acompañar a Lady Luo ese
día. De otra forma él mismo los habría llevado al hospital.

En resumen, casi parecía que Lan Zhan lo estaba cortejando. Wei WuXian estaría más que
encantado, completamente en las nubes si no fuera porque sabía que Lan WangJi lo hacía
solo porque sentía lástima por él.

Ahora que Lan WangJi sabía todo sobre su 'sacrificio', de alguna manera parecía querer hacer
todo más fácil para él. Ahhh~ Lan Zhan realmente era un buen amigo. ¡Pero Wei WuXian no
necesitaba más motivos para enamorarse, gracias!

En todo caso lo que necesitaba era todo lo contrario. No era fácil estar con la persona que
amaba y no poder expresar lo que sentía. Era como si un famélico estuviese frente al manjar
más exquisito que pudiese existir y aún así no pudiera comerlo. Así se sentía Wei WuXian
cada vez que lo veía. Y, sin embargo, amaba tenerlo a su lado, qué contradictorio.

Lo peor de todo era su pequeño amiguito que últimamente requería más atención matutina de
lo normal. Ya no era un adolescente calenturiento, por todos los cielos.

— Superior Wei, pronto terminará el registro del concurso de pintura — continuó hablando
Wen Ning ajeno a lo que sucedía en la mente del otro —. ¿Ha terminado ya su lienzo?

Wei WuXian asintió.

— ¿Puedo verlo?

Wei WuXian rio nervioso.

— Bueno, estaba pensando en no enviarlo.

Wen Ning lo miró sorprendido.

— ¿Por qué, Superior Wei? ¿Acaso no es bueno?

— ¡Por supuesto que es bueno! Es el cuadro más hermoso que existe — sentenció.

— ¿Entonces cuál es el problema? — preguntó Wen Ning ladeando la cabeza confundido.

Wei WuXian pasó saliva, el problema era que no podía presentarse con un cuadro de su mejor
amigo cuando se suponía estaba casado y con un bebé. No había sido fácil aceptar que era
gay, y hasta ahora no había planeado decirle a nadie la verdad tras el nacimiento de Jiang
Ling, si no hubiese sido por el 'pavo real' apareciendo en su puerta él nunca le habría dicho la
verdad a Lan Zhan.

— Sólo decidí no participar — dijo restándole importancia.


Wen Ning se mostró sorprendido y un poco triste ante sus palabras.

— Superior Wei, creo que no debería rendirse en su sueño. Usted definitivamente logrará que
todos reconozcan su nombre algún día, estoy seguro.

Wei WuXian sonrió a su amigo.

— Gracias, Wen Ning. Pero no lo enviaré.

El cuadro de Lan Zhan era lo más bello que existía, pero él aún no estaba listo para mostrarle
al mundo su amor. Tal vez nunca lo estaría.

*******

— ¿Qué es esto? — preguntó sosteniendo una pequeña invitación.

— Es para la fiesta que se llevará a cabo en la mansión Lan, para celebrar el éxito de A-
Cheng — explicó YanLi sosteniendo a Jiang Ling.

Wei WuXian que estaba sentado en el comedor leyó rápidamente y luego la bajó.

— Lan Zhan, ¿tú sabías de esto? — preguntó mirando a Lan WangJi.

— Mhn. Olvidé decirte.

— Seguro ChengCheng está muy feliz — dijo YanLi.

— Cuando lo vea lo golpearé un poco para que no se le suba a la cabeza.

YanLi sonrió.

— Joven WangJi, ahora debemos agregar las raíces — indicó y le pasó un tazón lleno.

Lan WangJi asintió. Destapó una olla con agua hirviendo y vació las raíces en ella.

La escena era surrealista para Wei WuXian. Lan WangJi estaba aquí, en su cocina,
aprendiendo a hacer sopa de raíz de loto, era una locura. Se preguntaba qué se le había
metido en la cabeza, ni siquiera sabía que Lan Zhan pudiera cocinar, estaba realmente
sorprendido. Aún más extraño era ver a su jiejie y al menor de los Lan interactuando como si
fuesen dos viejos amigos. Era una escena tan familiar que mientras los observaba no pudo
evitar pensar que si las cosas hubiesen sido diferentes, ellos dos podrían haber tenido muchos
momentos como este juntos en su vida.

Su pecho dolió y triste apartó la mirada. Él nunca podría tener algo así.

— Wei Ying.

Wei WuXian levantó la mirada para encontrarse a Lan WangJi frente a él sosteniendo el
cucharón.
Wei WuXian sonrió y se apoyó sobre la mesa para alcanzarlo. Sorbió un poco y sus ojos se
abrieron.

— Está delicioso, Lan Zhan. Eres muy bueno.

Los ojos de Lan WangJi se suavizaron.

— El joven WangJi tiene un talento nato para la cocina — elogió YanLi.

— Gracias a Lady Jiang — dijo él inclinando la cabeza.

YanLi sonrió. Era tan modesto.

— El más feliz es A-Xian porque podrá comer su comida favorita — añadió divertida.

— ¡Mhn! — Wei WuXian asintió con una gran sonrisa —. Lan Zhan, ahora que has
aprendido a cocinar la sopa de raíz de loto debes reservar un plato para mí de vez en cuando,
¿está bien?

— Mhn — Lan WangJi asintió, apagando la estufa y girándose a verlo —. Yo lo cocinaré


para Wei Ying.

Wei WuXian se sonrojó.

"¡Aaahh, Lan Zhan, deja de enamorarme!" pensó.

Los tres se sentaron después a comer y tuvieron una grata conversación llena de las risas
escandalosas de Wei WuXian.

Al terminar, acompañó a Lan WangJi a la puerta donde Wei WuXian se detuvo un momento.

— Hacía un año, pasar un momento así contigo y con mi jiejie parecía algo imposible — dijo
—. Estoy muy feliz de que hayas venido hoy, Lan Zhan.

Wei WuXian sonrió sin despegar la mirada de él. Lan WangJi parecía querer decir algo
importante en este momento.

— Wei Ying... yo...

— Joven WangJi — Jiang YanLi, que había acostado ya a Jiang Ling, se acercó a ellos —.
Por favor, vuelva muy pronto — pidió —, su presencia nos es muy grata y puedo enseñarle a
cocinar otras cosas.

— Mhn — Lan WangJi asintió —. Gracias por lo de hoy — dijo —. Con su permiso.

Y luego de dar una reverencia corta se fue. Wei WuXian sonrió. No importaba si era sólo de
esta manera. Él estaba feliz de poder tener a Lan Zhan a su lado.

*******
Los días pasaron rápido y pronto el día de la fiesta llegó. A ella asistieron muchísimas
personas importantes y todos los medios de comunicación.

Wei WuXian abrazó a Jiang Cheng en cuanto lo vio, él estaba muy elegante y tenía un porte
orgulloso, lucía muy guapo. Jiang Cheng se quejó de su abrazo y se separó de él
aparentemente fastidiado. Wei WuXian sabía que sólo fingía, siempre le habían apenado estas
muestras públicas de cariño de su parte.

— Felicidades, ChengCheng. Sabía que ibas a lograrlo — le dijo, palmeando su hombro.

Jiang Cheng alzó una ceja, incrédulo.

— ¿No eras tú quien decía que todo era gracias a Lan Xichen? — reprochó.

Wei WuXian asintió.

— Es verdad, todo fue gracias a él — se mofó.

Jiang Cheng se enfureció. Wei WuXian se echó a reír.

— Deberías ver tu cara.

Aunque Wei WuXian casi podía ver rayos detrás de él, el menor de los Jiang intentó
tranquilizarse y no hacer ningún escándalo. Después de todo en este momento era el centro
de atención y los ojos de las personas y las cámaras estaban sobre él todo el tiempo.

El resto de los Jiang llegaron en ese momento y abrazaron a Jiang Cheng felicitándolo.

— Felicidades cariño, aunque era obvio que sería un éxito, eres mi hijo después de todo, el
fracaso no era una opción — se jactó Madam Yu.

— Estamos muy orgullosos de ti — le dijo YanLi, y depositó un beso en su mejilla.

Jiang Cheng se sonrojó un poco e inmediatamente miró a Wei WuXian que estaba
aguantándose la risa para advertirle.

Después de saludar y felicitar a Lan Xichen, Wei WuXian se dirigió a buscar a Lan WangJi.
El menor de los Lan estaba muy guapo vestido en un traje negro. Casi parecía un novio en
una boda. Al dirigirse hacia allá, pudo notar de pronto a Lady Luo a su lado charlando
animadamente con su padre y Lan QiRen. Lan WangJi lo notó entonces y se disculpó con
ellos, luego fue hasta él. Lady Luo mantuvo la mirada en él mientras se alejaba, su vista se
encontró con la Wei WuXian un momento y luego volvió su atención a las personas frente a
ella.

— Wei Ying — saludó Lan WangJi.

— Lan Zhan, no debiste venir aquí, tu prometida no estará muy contenta.

— Está bien — insistió él.


No parecía preocupado por ello, así que Wei WuXian no insistió, en cambio dijo:

— Ya que esta fiesta es especialmente para presentar su nuevo producto, ¿beberás, Lan Zhan?

Lan WangJi era una persona que no toleraba el alcohol, su límite era apenas una copa. Si la
bebida era muy fuerte ni siquiera podría beber la mitad antes de quedar noqueado. Wei
WuXian lo sabía muy bien y sólo había bromeado sobre esto, pero para su sorpresa Lan
WangJi asintió.

— Bebamos juntos.

Wei WuXian sintió un escalofrío. Esperaba no arrepentirse de eso.

La fiesta se desarrolló con normalidad, con las mismas presentaciones aburridas de siempre.
Cuando Jiang Cheng se dirigió a todos, entonces Wei WuXian aplaudió sintiéndose muy
orgulloso de quien consideraba su hermano. Cuando se llevó a cabo el brindis, levantó su
copa de Zidian y Wei WuXian se la empinó de un trago, sintió el sabor dulce pero picante y
ardiente bajar por su pecho. Los aplausos llegaron y todos elogiaron el magnífico sabor, era
realmente una bebida que podía competir con la Sonrisa del Emperador. Wei WuXian
pensaba que probablemente su bebida favorita cambiaría ahora.

Mientras la velada avanzaba, Wei WuXian no podía apartar la mirada de Lan WangJi. El
Segundo Jade fue llamado por su tío y ahora estaba de nuevo al lado de su prometida. Ella
lucía hermosa como siempre y sonreía, probablemente hablando del licor. Lan WangJi no
había probado su copa aún y sólo asintió una sola vez a lo que ella decía. Entonces su mirada
conectó con la de Wei WuXian, él sonrió y alzó su copa en un saludo. Luego vació su debida
de nuevo.

Al bajar su copa vio a Lan WangJi frente a él. En su mano sujetaba dos copas de la bebida
púrpura. Wei WuXian sonrió cómplice y tomó la que le ofrecía.

— WangJi — Lan QiRen se acercó a él acompañado de Lady Luo—, están a punto de abrir la
pista, ¿por qué no bailas con tu prometida?

Lan WangJi miró a Wei WuXian, él tomó la copa de Lan WangJi relajando la tensión del
momento.

— Ve, Lan Zhan — animó.

Al ver que no tenía otra alternativa, Lan WangJi se giró hacia Luo QingYang y le ofreció el
brazo por educación. Ella miró a Wei WuXian con atención antes de tomar su brazo y alejarse
hacia la pista.

La música comenzó entonces y la pareja empezó a moverse grácilmente con fluidez y


encanto. Era una escena hermosa, las personas alrededor sonreían y elogiaban. Wei WuXian
sólo podía observar sin decir nada más, pero no significaba que no fuera doloroso para él.

— WangJi ha estado más feliz últimamente — murmuró Lan QiRen sin despegar la mirada
de su sobrino.
— ¿Sir Lan? — preguntó Wei WuXian confundido.

— Wei WuXian, WangJi sufrió mucho por tu causa, pero ahora lo está haciendo bien. Él y
Lady Luo se casarán muy pronto. No lo arruines — advirtió.

Wei WuXian tragó pesado.

— ¿A qué se refiere? — preguntó, sintiendo que su corazón comenzaba a latir fuertemente.


¿Podría ser que se hubiera dado cuenta?

— ¿No estabas interesado en Luo QingYang hace un tiempo? — continuó Lan QiRen —. No
te atrevas a intervenir entre ellos. Tú tienes una familia ahora, demasiado daño has hecho ya.

Wei WuXian se quedó un momento sin palabras.

— Yo... no lo haré señor. La felicidad de Lan Zhan es lo más importante para mí.

Lan QiRen se giró a mirarlo, pero la vista de Wei WuXian estaba ahora sobre la pareja en la
pista. Era tan doloroso.

— Bien. Se lo debes — dijo y después se dio la vuelta y lo dejó solo.

Wei WuXian bebió las dos copas en sus manos.

La noche siguió avanzado, pero la fiesta no parecía que fuera a terminar pronto. Wei WuXian
continuó bebiendo trago tras trago, y si no fuera por YanLi, seguramente ya se habría
terminado todo el licor de la fiesta.

— A-Xian, ¿qué sucede? — preguntó, viéndolo taciturno.

— No es nada, ¿quieres bailar?

Jiang YanLi negó.

— Ya bailé con Cheng-Cheng y papá, me duelen los pies con estos zapatos — rio.

Wei WuXian sonrió.

— Te ves mejor cuando sonríes — dijo ella acariciando su mejilla.

— ¿Dónde está Jiang Cheng? — preguntó.

— Va de socio en socio bebiendo sin parar, cuando la fiesta termine no querrá volver a probar
su propia bebida — YanLi lanzó una risita.

Wei WuXian la imitó.

— Wei Ying.

Al escuchar la voz de Lan WangJi detrás de él, Wei WuXian se giró rápidamente.
— Lan Zhan.

Lan WangJi se mantuvo de pie, esperando a que lo siguiera.

— Discúlpame, jiejie — dijo Wei WuXian mirando a YanLi.

— Mhn, no te preocupes. Ve a divertirte.

Wei WuXian se puso de pie y caminó al lado de Lan WangJi, al ver que no se dirigían a
ningún lado en particular, Wei Ying preguntó:

— Lan Zhan, ¿quieres ir a tomar aire?

— Mhn.

Ambos se dirigieron entonces a uno de los balcones, la noche había caído ya y las estrellas
brillaban en lo alto.

— Esta es una de mis vistas favoritas — comentó apoyándose en el balcón del segundo piso.

En el pasado, cuando pasaba la noche en la mansión Lan, le gustaba venir hasta aquí a
observar las estrellas.

— Es hermosa — dijo Lan WangJi.

— Lo es — Wei WuXian estuvo de acuerdo, pero al levantar la mirada se encontró con que
Lan WangJi tenía los ojos fijos en él.

Su corazón latió rápidamente.

— ¡Ah! Bailas muy bien — dijo cambiando el tema —. Tú y Lady Luo lo hicieron muy bien
— intentó que fuera un elogio, pero su voz sonó apesadumbrada al final de la oración.

— Fue porque Wei Ying me enseñó.

Wei WuXian comenzó a reír.

— ¡Es verdad! Lan Zhan, en aquel entonces, casi parecías un robot. Jajajaja. Aunque
tampoco era tan bueno, mi jiejie me enseñó, le machaqué los pies muchas veces, jajajaja.

— Baila conmigo — dijo de pronto Lan WangJi.

— ¿Hum?

— Baila conmigo de nuevo.

Wei WuXian estaba sorprendido, pero se compuso rápidamente y sonrió.

— Bien.
Entonces ambos se pararon uno frente al otro. Lan WangJi colocó su brazo alrededor de su
cintura y Wei WuXian tembló ante su contacto.

— Sujétame — invitó Lan WangJi.

Wei WuXian lo sujetó del hombro y él tomó su mano entre la suya, entonces comenzaron a
moverse al compás de una melodía imaginaria. Wei WuXian pensó que si alguien saliera al
patio en ese momento y mirase hacia arriba, habría visto a dos hombres bailando a la luz de la
luna. La escena probablemente le habría dado repeluz a cualquiera.

Pero aquí no había nadie, y Wei WuXian se permitió perderse en el momento, disfrutando del
contacto y la cercanía de Lan WangJi, sintiendo su delicioso aroma, perdiéndose en su mirada
dorada. No era la primera vez que habían bailado juntos, pero era la primera vez que Wei
WuXian estaba consciente del calor de su piel y su respiración.

La alarma de un auto sonó a la distancia haciendo que Wei WuXian saltara. Algún ebrio
discutía y gritaba allá abajo en el jardín, pero desde donde estaban no podía entender lo que
decía. Wei WuXian se separó dándose cuenta de que hacía tiempo habían dejado de moverse.

— Supongo que ahora que somos adultos esto ha perdido la gracia — dijo a modo de broma,
pero evitando su mirada.

Lan WangJi no respondió y Wei WuXian no insistió.

— Comienza a hacer frío, será mejor que volvamos.

Lan WangJi no se opuso y lo siguió dentro. Antes de que Wei WuXian pudiera alejarse dijo:

— Espera aquí.

Lo vio irse un momento y al regresar sujetaba en sus manos dos copas de Zidian, luego le
ofreció una. Wei WuXian alzó una ceja, al parecer no iba abandonar la idea de beber esa
noche.

— Lan Zhan, ¿realmente vas a beber? — preguntó sorprendido, Lan WangJi no bebía por
iniciativa propia.

— Mhn.

— Si te desmayas no te llevaré a tu habitación — advirtió con una sonrisa juguetona.

— No lo haré.

Wei WuXian rio.

— Bien — entonces tomó su copa y la alzó —. Brindo por nuestros hermanos.

— Mhn — dijo Lan WangJi imitándolo.

— Y por nosotros.
Las copas de ambos chocaron y entonces bebieron su contenido. Wei WuXian sintió el calor
abrazador, había bebido ya bastante, y sólo cuando bebió esta copa se dio cuenta de lo ebrio
que estaba. Lan WangJi había vaciado su copa, pero lucía igual que siempre.

— Vaya, parece ser que realmente lo soportaste — dijo Wei WuXian.

Sin embargo, al decir esto, Lan WangJi se tambaleó hacia adelante.

— ¡Lan Zhan! — Wei WuXian se apresuró a sujetarlo — ¡Lan Zhan, ¿estás bien?! ¡¿Estás
muerto?! — se horrorizó.

Pero al sentir su respiración sobre su cuello, pudo tranquilizarse. Un cosquilleo bajó por su
columna.

Lan Xichen que en ese momento entraba al salón, se dio cuenta del estado de su hermano y
entonces corrió hacia él.

— Joven Wei, ¿qué le sucedió a WangJi?

— No te preocupes, hermano Xichen — lo tranquilizó Wei WuXian —, es solo que ha bebido


un poco.

Lan Xichen suspiró aliviado.

— Ya veo, es raro que WangJi beba.

— Bueno, es una ocasión especial — concedió Wei Ying.

En ese momento notó que la expresión de Xichen cambiaba.

— ¿Te encuentras bien, hermano Xichen? — preguntó al ver que lucía conflictuado, parecía
agitado y su rostro un poco descompuesto.

— Sí, todo está bien. Será mejor que lleve a WangJi a su habitación — dijo intentando
sujetarlo.

— No te preocupes hermano, lo haré yo. Esta es tu fiesta después de todo, disfrútala.

— Gracias — Lan Xichen sonrió, pero no lucía feliz.

Wei WuXian no supo si era su imaginación, pero no tuvo tiempo de indagar, el hombre sobre
él pesaba demasiado. Así que comenzó a subir las escaleras.

— Lan Zhan, despierta. Ayúdame, pesas mucho — decía mientras lo sujetaba.

Afortunadamente Lan WangJi no estaba completamente noqueado y caminó arrastrando los


pies.

Wei WuXian conocía bien la habitación de Lan Zhan, había pasado muchas noches ahí,
incluso había dormido en su cama, así que no hubo necesidad de preguntar por el camino.
— La próxima vez que te emborraches, me aseguraré de que estés sobre una cama — dijo
resoplando cuando logró tumbarlo.

Lan WangJi por supuesto no respondió, al verlo era obvio que estaba completamente
dormido. Wei WuXian observó su rostro y suspiró. ¿Qué le habría pasado por la cabeza a Lan
Zhan como para querer emborracharse?

Miró alrededor, la habitación seguía igual que siempre, la gran cama al centro, un sillón cerca
de la ventana, un escritorio lujoso pegado a la pared, los estantes llenos de libros y que cada
vez parecían tener más. Wei WuXian se acercó al gran armario en la pared, abrió la puerta y
tomó entonces una de las camisas de Lan Zhan. Inhaló profundamente, no creía cansarse
nunca de ese olor.

Luego de cerrar el armario volvió la vista, todo lucía exactamente igual que antes, a
excepción de la jaula que estaba ahora en el escritorio.

— Hola, WangJi — dijo acariciando al conejo blanco que dormía acurrucado en una bola, en
ese momento algo se movió detrás de él y brincó alzando las orejas a la defensiva — oh, ¿tú
quién eres? — preguntó, viendo a un pequeño conejo negro junto al conejo blanco.

El conejo WangJi abrió los ojos y se acercó entonces al segundo conejo, ambos unieron sus
naricitas rosadas y se acariciaron un momento, luego volvieron a acurrucarse ignorándolo por
completo.

Wei WuXian sonrió.

— Me alegro de que ya no estés solo. Lan Zhan lo hizo bien.

Wei WuXian acababa de decir esto cuando sintió una presencia detrás de él. Al girar encontró
a Lan WangJi muy cerca, era extraño, generalmente él no invadía su espacio personal.
Inmediatamente dio un paso atrás, pero chocó contra el escritorio.

— Lan Zhan, ¿te sientes mejor? — preguntó nervioso.

— Mhn.

Pese a su respuesta afirmativa era obvio que Lan WangJi se encontraba aún bajo los efectos
del alcohol.

— Aiyo~, Lan Zhan, es increíble que con una copa caigas noqueado, debería entrenarte más,
jajaja. Por cierto, ¿cuándo compraste otro conejo? ¿Cuál es su nombre?

— WuXian.

— No, Lan Zhan, no mi nombre, el nombre del conejo.

Lan WangJi se acercó más a él.

— WuXian, así WuXian siempre estará con WangJi.


Wei WuXian sintió que se sonrojaba ante sus palabras.

— Ya veo, eso es bueno. Ojalá puedan estar juntos mucho tiempo.

Un silencio se instaló entre ambos. De pronto comenzó a sentirse nervioso ante la mirada
insistente de Lan WangJi, Wei WuXian se alejó.

— Bueno, Lan Zhan, descansa, ¿bien? Nos vemos mañana.

Wei WuXian quiso irse, pero entonces sintió que Lan WangJi lo sujetaba del brazo.

— Wei Ying, no te vayas — dijo arrastrando un poco las palabras —. Wei Ying debe estar
siempre conmigo.

Y luego lo estrechó en sus brazos. Wei WuXian abrió grande sus ojos.

La cercanía de Lan WangJi fue abrumadora para él, no era sólo el licor, se sentía borracho por
la presencia del hombre que lo sostenía como si en cualquier momento fuese a desaparecer.

— ¿Tú quieres estar siempre conmigo? — preguntó con su corazón latiendo fuertemente.

— Mhn.

Wei WuXian miró el rostro frente a él, sus ojos dorados y transparentes, que en el exterior
eran fríos como el hielo, pero por dentro eran cálidos como una flor.

Wei WuXian sentía que había cientos de mariposas revoloteando en su estómago.

— Yo también quiero estar siempre contigo, Lan Zhan — dijo y sin pensarlo más cerró la
distancia entre ellos.

El contacto fue ligero, pero hizo que todo el interior de Wei WuXian estallara en felicidad. Se
alejó un momento para ver la reacción de la persona frente a él, temiendo haber
malinterpretado sus palabras. Pero Lan WangJi se inclinó de nuevo buscando sus labios y
Wei WuXian fue hacia él.

Sus labios chocaron nuevamente y de pronto algo se desató. Wei WuXian sentía que había
perdido las fuerzas y que iba a caerse en cualquier momento, así que enredó sus manos
alrededor del cuello de Lan WangJi, quien por su parte sujetó con fuerza su cintura. Wei
WuXian abrió la boca buscando aire un momento, pero eso solo sirvió para que la lengua de
Lan WangJi se introdujera en ella. Wei WuXian gimió mientras la aceptaba, comenzando una
lucha en la que ninguno de los dos pensaba rendirse.

El beso que en principio fue inocente, de pronto se había convertido en algo salvaje y
pasional. Wei WuXian sentía cómo de pronto el calor aumentaba. Quería, deseaba esto con
todo su ser, y para su fortuna Lan WangJi parecía quererlo también. No supo cuando ambos
cayeron en la cama mientras continuaban besándose. El cuerpo fuerte y duro de Lan Zhan
sobre él lo encendía. Mientras sujetaba su cabello sedoso y jugaba con él, Lan WangJi
continuaba aferrándose a su cintura. Todo se sentía tan bien. ¿Acaso era un sueño? Si así era,
Wei WuXian no quería despertar.
Sin embargo, sus pulmones ardiendo por falta de oxígeno le dijeron que esto era real, así que
separó de nuevo buscando aire. Lan WangJi no se alejó demasiado, atrapando en su lugar su
labio inferior con sus dientes. La mordida fue dolorosa, Wei WuXian sintió el sabor de la
sangre en la boca.

— Lan Zhan, ¿acaso eres un perro? — se quejó sujetando su rostro entre sus manos.

Pero el otro no lo dejó continuar y volvió a besarlo.

Wei WuXian sentía que se derretía. Con cada movimiento sus lenguas hacían un ruido tan
obsceno que lo calentaba demasiado. De pronto, sintió que la mano en su cintura comenzaba
a descender y amasar su zona trasera. Wei WuXian dio un respingo.

— Espera, Lan Zhan, espera — jadeó.

No estaba bien que estuvieran haciendo esto cuando ambos estaban claramente borrachos.
Era mejor si hacía que Lan Zhan volviera a sus sentidos primero, si después de eso Lan
WangJi quería continuar él estaría encantado.

— Espera aquí, ¿está bien? — ordenó, mientras lo sentaba en la cama —. Iré por agua.

— Wei Ying.... — Lan WangJi quiso incorporarse para seguirlo, pero él se lo impidió.

— Ya vuelvo — dijo depositando un besito en su mejilla.

Wei WuXian salió al pasillo. Sus piernas apenas podían sostenerlo. Se tocó los labios
hinchados. Dioses, ¿eso era lo que sentía besar a quien amabas? Aún sentía los labios de Lan
WangJi sobre los suyos, cálidos y húmedos, lo que más, los anhelaba otra vez.

El ruido de la fiesta todavía podía escucharse, casi se había olvidado de que toda su familia
estaba aún allá abajo. Respiró profundo, debía tranquilizarse si no quería que alguien notara
el enorme bulto entre sus piernas, ¡pero aún podía sentir a Lan Zhan sobre él!

Caminó entonces por el pasillo hasta encontrar una jarra de agua sobre una mesa con flores,
sirvió un vaso y lo bebió de golpe. Eso lo ayudó a tranquilizarse un momento. Tenía que
pensar las cosas primero. Tenía que volver a la habitación, esperar a que Lan Zhan volviera
en sí y hablar sobre lo que había pasado. Debía de haber una razón por la que Lan WangJi
había dicho y hecho todo eso, ¿no? Después de todo los niños y los borrachos decían siempre
la verdad. Y si Lan Zhan realmente lo amara... un cálido sentimiento se instaló en el pecho de
Wei WuXian.

¿Podía ser posible?

Una sonrisa se formó en sus labios. Llenó de nuevo el vaso y se dirigió de vuelta a la
habitación, con el corazón latiendo rápidamente por la ansiedad. Hizo un esfuerzo para no
correr, quería llegar pronto y descubrir lo que Lan Zhan sentía por él.

— Joven WangJi.
En el momento en el que Wei WuXian giraba por el pasillo, llegó a él la dulce voz de una
joven. No era necesario decir que se trataba de Luo QingYang. La sonrisa de Wei WuXian
desapareció. ¿Qué hacía ella aquí?

Al asomarse lentamente pudo ver a la muchacha sosteniendo a Lan WangJi. Él estaba


completamente apoyado en ella en un abrazo, lo que impedía que pudiera ver su rostro.

Wei WuXian sintió que su estómago se revolvía.

Luo QingYang abrió los ojos cuando Lan Zhan murmuró algo que no pudo oír.

— Entremos — dijo ella.

Y entonces lo llevó de vuelta a su habitación, cerrando la puerta detrás de ellos.

El vaso resbaló de la mano de Wei WuXian. El ruido hizo que diera un brinco. Al ver el
desastre debajo de él se inclinó inmediatamente. Se quedó ahí.

Era un idiota, ¿cómo había podido olvidarlo? Lan Zhan estaba comprometido, iba a casarse
con esa mujer. Era la boda del año, todos incluidos Lan QiRen esperaban entusiasmados el
enlace. Recordó lo que el tío de Lan Zhan le había dicho hacía un par de horas atrás.

"No lo arruines".

Luo QingYang era no sólo una buena opción, era probablemente la mejor opción: hermosa,
lista, carismática, ¿quién no se enamoraría de ella? El mismo Wei WuXian había caído en sus
encantos. Ella tenía tanto que ofrecer.

¿Y él? Él sólo era un pobre pintor, además de ello casado, incluso si su matrimonio era una
farsa. Wei WuXian lo sabía, nadie nunca aprobaría su relación con Lan WangJi. Ni siquiera
estaba seguro de que Lan Zhan tuviera sentimientos por él. Le había parecido que sí, pero
ahora mismo ¿no estaba sobre Luo QingYang? Lan WangJi que siempre había odiado el
contacto con otras personas estaba ahí abrazándola, incluso la había invitado a su habitación.
¿No era eso acaso prueba suficiente de que no estaba razonando? En sus cincos sentido Lan
WangJi jamás haría algo como eso, en sus cinco sentidos jamás haría algo tan asqueroso
como besar a Wei WuXian.

Él lo sabía, el futuro que le esperaba a Lan WangJi al lado de esta mujer era brillante y él no
podía competir contra eso.

Así tragándose su dolor dio media vuelta y se alejó de esa habitación.


Capítulo 14

Jiang Cheng probó su bebida.

Llevaba toda la noche sonriendo y hablando con todo mundo, bebiendo copa tras copa; sólo
ahora se veía capaz de estar solo, cuando sus socios estaban lo suficientemente borrachos
como para desmayarse sobre las mesas o hacer el ridículo sin importarles la etiqueta.

Estaba harto, su límite de soportar a gente escandalosa había sido rebasado hacía varias horas
atrás, realmente ese día había hecho un esfuerzo sobre humano.

Los meseros aún iban y venían, pero eran pocos los que bebían, la fiesta comenzaba a
terminar ya. Incluso su familia sólo estaba sentada en su mesa conversando tranquilamente.
No vio a Wei Ying por ningún lado, pero supuso que andaría muy borracho por ahí.

Una joven de rostro bonito pasó entonces a su lado, le sonrió con algo de inocencia fingida
enmascarando su coquetería. Jiang Cheng giró el rostro fingiendo no haberlo notado.

Algunos Sires y Lores lo habían obligado a bailar con sus hijas, muchos le habían preguntado
si estaba interesado en casarse pronto. Él sólo pudo sonreír y decir que aún no era tiempo. Lo
cual no era del todo una mentira. Aún era bastante joven como para considerar tener un
compromiso tan grande como un matrimonio. Siempre pensó que el matrimonio no era para
él, seguía pensándolo. Pero tal vez, si se tratase de cierta persona...

Dejó la copa sobre la mesa y la reemplazó por agua, no debía desviarse a esa línea de
pensamiento.

Sin poder evitarlo, su vista se dirigió a una mesa en particular al otro lado del gran salón.
Frunció el ceño irritado. Desde su lugar pudo observar a Lan Xichen conversando
animadamente con Nie MingJue. Nunca había entablado una conversación amistosa con el
hermano de su amigo, y a pesar de las peleas que tenía el hombre con su hermano menor, no
pensaba que fuera una mala persona, después de todo Huaisang podía llegar a ser bastante
insoportable.

Pero en este momento sentía que no había nadie que odiara más en este mundo que a ese Nie
MingJue. Sabía que no tenía ninguna oportunidad con Lan Xichen, pero no podía evitar
sentirse celoso de verlos ahí bromeando y bebiendo. Para empezar, LAN XICHEN ESTABA
BEBIENDO. Y con beber se refería a beber de verdad, no a un pequeño trago ni un sorbo
chiquito, hablaba de empinarse la copa entera y luego soltarse a reír como idiota. Aunque
pudiera considerarse lo normal dada la ocasión, seguía siendo bastante sorprendente.

Podía verlo riéndose sin parar, sujetando al mayor de los Nie como si su vida dependiera de
ello. MingJue no parecía afectado por esto, en su apuesto rostro masculino una pequeña
sonrisa bailaba en sus labios. Apretó el vaso entre sus manos.

— Si las miradas matasen...


La irritante voz de Nie Huaisang llegó a sus oídos, Jiang Cheng ni siquiera se molestó en
mirarlo.

— Déjame en paz.

— ¿Realmente crees que el hermano Xichen está enamorado de mi hermano? — preguntó


HuaiSang tomando asiento a su lado.

Jiang Cheng no respondió.

— Incluso si lo estuviera dudo que mi hermano lo acepte — continuó el menor de los Nie—,
no conozco a nadie que haya tenido más novias que él... Incluso escuché que va a casarse
pronto.

La voz amarga de HuaiSang hizo que Jiang Cheng por fin apartara la mirada de la mesa que
tenía toda su atención hacía un segundo atrás. Su amigo estaba bello y coqueto como
siempre, pero su ebriedad era evidente.

— ¿"Escuchaste"?

— Mi hermano y yo no somos tan cercanos realmente — HuaiSang alargó la mano para


servirse más licor —. Aparte de pelear no hacemos nada más. Pero si algo puedo asegurarte
es que él es muy recto e intachable. ¿Estar con un hombre? Pff — HuaiSang rio —. Ni
soñarlo. Eso sería una abominación para él, la sola idea lo haría vomitar. Es por eso que no
soporta verme, odia ver en lo que me he convertido. Le doy asco.

Jiang Cheng decidió no tomarle importancia al asunto, los problemas entre estos hermanos
parecían ser muy complicados y no parecía que fuesen a desaparecer pronto. ¿Qué podía
hacer él? Sólo escuchar cuando el otro lo necesitara, aunque soliera arrepentirse después de
hacerlo.

— Iré a buscar a alguien interesante en esta fiesta de viejos aburridos e hipócritas heteros —
dijo levantándose —. De nuevo, felicidades hermano Cheng. Y recuerda, es tu fiesta,
disfrútalaa~

Alzó su copa y con una risita se fue caminando elegantemente.

Jiang Cheng continuó pensando en lo que su amigo le había dicho. Tenía razón, esta era SU
fiesta. Tomó otra copa, bebió todo su contenido y se armó de valor.

Se puso de pie y caminó cruzando la larga sala hasta llegar al lado de Lan Xichen que aún
reía sin parar abrazado a su amigo.

— Lan Xichen — llamó.

Lan Xichen dejó de reír un momento para mirarlo.

— ¿WanYin?

— Quiero hablar contigo.


— Claro, WanYin, ven aquí — Lan Xichen se acercó y lo atrapó en un abrazo —, bebamos
— dijo y luego chocó su copa.

— Estás molestando al señorito Jiang — apremió Nie MingJue un poco divertido con la
escena —. Discúlpalo — dijo a Jiang Cheng —, siempre se pone así cuando bebe.

Jiang Cheng frunció el ceño ante sus palabras, pensar que este hombre lo conocía mucho
mejor que él lo hacía sentirse tremendamente celoso.

— Está bien, no me molesta.

— ¿Ves? — se defendió Lan Xichen —. ¿Acaso no te lo dije? WanYin es genial, además de


eso es muy guapo e inteligente.

Jiang Cheng sintió que se sonrojaba.

— ¿Qué dices? — preguntó avergonzado.

— WanYin, quiero ser tu amigo para siempre — sonrió Lan Xichen mientras lo abrazaba
fuertemente de los hombros.

Jiang Cheng frunció el ceño.

— Basta ya — lo cortó MingJue, notando el cambio de actitud en él —, vas a molestarlo —


advirtió tomándolo del brazo para evitar que hiciera algo aún más imprudente.

Lan Xichen se tambaleó un poco.

— Da-ge, tú también eres muy guapo e inteligente — halagó —. Estoy rodeado de tan buenas
personas — sonrió tontamente.

Nie MingJue lució un poco conmovido.

— ¿Qué tonterías dices?

Jiang Cheng no pudo soportarlo más.

— Hablemos un momento — dijo, y entonces sujetó a Lan Xichen del brazo y lo apartó de
ahí ante la mirada confundida del mayor de los Nie.

Al ver que estaba siendo arrastrado fuera del salón Lan Xichen dejó de sonreír.

— ¿WanYin? ¿A dónde vamos?

Lan Xichen al principio estaba muy entretenido, pero ahora al ver que Jiang Cheng estaba
enojado comenzó a preocuparse. Así que no objetó cuando lo tomó de la mano y lo alejó de
la multitud.

Jiang Cheng no respondió a su pregunta, en su lugar apuró el paso cuando atravesaron la


puerta. Afuera estaba ya muy oscuro y la luna brillaba intensamente, pero ninguno de ellos
podía notar esto.

— ¿WanYin? ¿Hay algún problema? — insistió.

Al ver que el menor de los Jiang no decía nada temió haberlo ofendido realmente.

— ¿Wanyin? Háblame. Si es por lo que dije, lo siento.

Jiang Cheng finalmente se detuvo. Soltó su mano y dándole la espalda dijo:

— Estoy harto.

Lan Xichen estaba confundido, su mente no estaba clara y no entendía a qué se estaba
refiriendo.

— ¿Qué?

— ¡Estoy harto! — gritó —. ¡Esa estúpida sonrisa en tu rostro me enferma!

Lan Xichen sintió como si lo hubiesen abofeteado. Abrió los ojos de sorpresa y sintió que el
alcohol comenzaba a bajar.

— Yo... WanYin yo...

Jiang Cheng lo ignoró.

— Tener que verte todo el tiempo y escucharte, ¡estoy harto!

La tristeza fue visible en el rostro del hermano mayor Lan.

— WanYin, lo lamento — susurró dolido —, no sabía que todo este tiempo mi presencia te
repudiaba tanto.

Jiang Cheng sintió que la ira hervía en su ser, ¿qué tan denso podía ser esta persona?

— Yo, a partir de ahora, no volveré a aparecer frente a ti si eso es lo que quieres.

Jiang Cheng explotó.

— ¡Cállate! ¡No lo entiendes! — gritó, mientras lo empujaba contra un árbol. Al levantar el


rostro puedo ver frente a él el rostro angelical de Lan Xichen, completamente anonadado —.
¡¿Cómo te atreves a hacerme esto?! — preguntó con el dolor filtrándose en su voz.

— ¿Hacer qué? — preguntó el mayor de los Lan sin entender.

Jiang Cheng lo miró con su rostro mostrando una expresión llena de pena.

— Hacer que me enamore de ti.

Lan Xichen sintió que de pronto su cerebro dejaba de funcionar. ¿Qué había dicho WanYin?
Su silencio, sin embargo, alimentó el coraje en el interior de Jiang Cheng.
— Lo odio — murmuró contra su rostro —. Odio verte con él y la sonrisa que siempre pones
a su lado. ¡Lo odio!

— WanYin, ¿de qué estás hablando?

— ¡Estoy celoso! ¡¿Está bien?! ¡Verte con él me enferma!

Lan Xichen realmente no entendía nada de lo que estaba pasando, todo lo que la persona
frente a él decía eran oraciones sin sentido. Pudiera ser que estaba demasiado ebrio que las
palabras se confundían en su mente, pero al ver al hombre furioso sólo pudo exclamar:

— Cálmate un momento, WanYin. Estamos un poco borrachos y...

— ¡Cállate! — Jiang Cheng volvió a gritar, sintiendo que comenzaba a llorar —. Todo es tu
culpa — murmuró con la voz cortada—. Si no fueras tan amable siempre... ¡¿Por qué me
rescataste esa noche?!¡¿Por qué no me dejaste simplemente ahí?!¡¿Por qué siempre tienes
que ayudar a cualquiera?!

Por supuesto, sabía que esta era su forma de ser, pero enamorarse de él sólo le había traído
pena. Si él no lo hubiese interceptado aquella noche hacía dos años, no estaría sufriendo
ahora.

— Teniendo a alguien que te gusta, has tenido que comportarte de esa forma — continuó —.
Y yo he sido un estúpido, como si necesitara de tu amabilidad, como si hubiese pedido por
ella... Te odio, Lan Huan.

Al escucharlo decir su nombre Lan Xichen tembló un poco, definitivamente estaba muy
enojado con él, pero escuchar esas dos palabras de su boca provocaron también algo extraño
en su interior, sin embargo, antes de que pudiera brotar lo tragó y dijo:

— WanYin, escúchame, estás muy borracho. No estás pensando las cosas, estás
confundido....

— Es verdad, estoy borracho, pero todo lo que digo es verdad. No sabes lo doloroso que es
estar a tu lado amándote de esta forma.

Jiang Cheng continuó con los ojos llorosos sobre él, seguramente se veía patético, pero ya no
le importaba. Lan Xichen lucía completamente consternado, preocupado e incluso lleno de
pánico. Verlo tan descompuesto le dio un poco de satisfacción.

Ya había dicho la verdad, a partir de ahora no había vuelta atrás, y dado que probablemente él
no volvería a dirigirle la palabra, quiso llevarse una última cosa. Sin darle tiempo a procesar
lo que sucedería, Jiang Cheng se movió y unió sus labios.

Los labios de Lan Xichen eran suaves y cálidos, el sabor del licor estaba en ellos. Jiang
Cheng sintió un calor bajando por su espalda y su corazón latiendo desbocado. El dulce
sentimiento no duró demasiado, ambos eran de estatura y complexión similar por lo que con
facilidad Lan Xichen lo alejó rápidamente. Al verlo, Jiang Cheng notó que su expresión había
cambiado, luciendo una mezcla de emociones.
— WanYin, tú estás confundido.

— No hagas de menos mis sentimientos — replicó Jiang Cheng con dolor.

— Wanyin... señorito Jiang... esto... no es correcto.

Jiang Cheng rio con ironía.

— Ahora soy "señorito Jiang" ¿eh? Dime — dijo acercándose de nuevo —, al menos una
vez, ¿has pensado en mí de esta manera?

La pregunta lo tomó por sorpresa un momento, pero luego bajó la mirada.

— Yo... no... Lo siento. Yo no puedo corresponder tus sentimientos.

Jiang Cheng lo soltó finalmente.

— Está bien, será mejor que vuelvas a la fiesta.

Lan Xichen parecía querer decir algo más, pero Jiang Cheng no quería escucharlo, cualquier
cosa que dijera empeoraría todo. Él pareció pensar lo mismo por lo que sólo dio la vuelta y se
fue. Jiang Cheng se apoyó contra el árbol y se dejó caer. Nunca más podría volver a ver la
sonrisa de Xichen dirigida a él. Este había sido el final de su amor.

*******

Wei WuXian miró la pantalla de su teléfono. El aparato en su mano vibraba y sonaba sin
parar. Un nombre aparecía en el centro.

Lan Zhan

Llamada entrante

Deslizó el dedo y desvió la llamada.

Estaba evitando a Lan WangJi. Aquello era algo que le producía una sensación de dolor y
desolación. Mentiría si dijera que no lo extrañaba profundamente, que a veces incluso un
nudo se formaba en su garganta cuando veía su nombre aparecer en su pantalla cuando lo
llamaba o escribía. Eran incontables las veces en que el menor de los Lan había intentado
comunicarse con él.

Pero no podía, no debía. Lan Zhan tenía un futuro. Él no iba a intervenir. Entonces lo mejor
que podía hacer por ahora era evitarlo todo lo que pudiera. Hacer que Lan WangJi se hartara
y dejara de buscarlo.

Era lo mejor, después de todo tampoco soportaría verlo llevar una vida normal al lado de
alguien más.

— A-Xian.
La voz de YanLi lo sacó de sus pensamientos. Su querida jiejie entraba por la puerta principal
y lo veía sumamente preocupada.

— ¿Qué sucede? ¿Por qué A-Ling está llorando? — preguntó mirando hacia la habitación del
bebé.

En ese momento Wei WuXian escuchó por fin el llanto de Jiang Ling proviniendo de adentro.

— Ah... lo siento — dijo poniéndose de pie rápidamente.

— No te preocupes — dijo ella y se alejó para buscar al pequeño.

Wei WuXian la siguió preocupado.

YanLi sostuvo a Jiang Ling en sus brazos.

— Probablemente tiene hambre — informó.

— Hum, claro — dijo él mientras salía incómodo.

Luego de un rato, su jiejie volvió a salir. Wei WuXian continuaba en la sala completamente
ausente.

— A-Xian, ¿quieres hablar de lo que sucedió en la fiesta?

YanLi por supuesto había intuido que algo había pasado esa noche, pero Wei WuXian no le
había dicho nada.

— Hum... es sólo...

No podía decirlo, aquello era sumamente vergonzoso y sobre todo muy doloroso. ¿Cómo
decirle a su querida jiejie que era gay? ¿Que estaba enamorado de Lan Zhan y que, en pocas
palabras, había sido infiel al voto que ambos habían hecho? Aunque los sentimientos entre
ellos eran puros y castos, había hecho un juramento ante la ley para protegerla y respetarla.
Sin embargo, a la primera oportunidad se había arrojado a los brazos de Lan Zhan.
Simplemente era de lo peor.

— No es nada.

YanLi sabía que no era verdad, pero no insistió. En cambio, dijo:

— Debemos apurarnos para la cena.

Wei WuXian asintió y se preparó para ir a casa de los Jiang. Se sentía como un muerto
viviente durante el trayecto, lo único que quería era poder alejarse del mundo por completo,
pero no podía.

Luego de ser recibidos Wei WuXian buscó a Jiang Cheng, no había visto ni hablado con su
hermano desde la fiesta. Quería poder al menos buscar un momento de distracción de su
pena. Cuál fue su sorpresa cuando encontró a Jiang Cheng luciendo tan o incluso más
desgraciado él.

— ¿Estás bien? — quiso saber, realmente preocupado.

— Todo bien — dijo él, evitando su mirada y tomando asiento en la mesa.

Ni siquiera la sopa de raíz de loto lo animó esa vez, por el contrario, al recordar a Lan WangJi
en su cocina, extendiendo su mano hacia él para que probara su comida, hizo que su pecho
doliera aún más.

— Sigo sin poder creer lo que ha hecho Nie HuaiSang — dijo de pronto Madam Yu —,
espero que no vuelvas a hablar con él nunca más — regañó a Jiang Cheng —. No quiero
volver a verlo en mi casa.

Jiang Cheng miró a su madre, lucía conflictuado, definitivamente quería decir algo para
defender a su amigo, pero ya no tenía fuerzas para continuar con esa discusión.

— ¿Qué sucedió? — preguntó Wei WuXian, extrañado con la situación.

— Es sobre lo que hizo el joven Nie durante la fiesta — YanLi intentó hacerlo recordar.

— Estaba muy borracho esa noche, todo fue como un borrón, no sé qué fue lo que hizo — se
justificó.

Aunque más que borracho quería decir que simplemente se había sumergido en una burbuja
de pena, que ni siquiera un terremoto habría podido hacerlo salir de ahí.

— Ese indecente y vulgar muchacho ¡fue encontrado con otro hombre! — escandalizó
Mandam Yu.

— Mi señora — el tío FengMian intervino frunciendo el ceño.

No lucía contento, lo que era comprensible, la fiesta que inicialmente había sido un éxito
había quedado arruinada por este suceso. Todo de lo que se hablaba ahora en los medios era
del menor de los Nie y el escándalo que había protagonizado.

— ¿Encontrado con otro hombre? — preguntó Wei WuXian confundido.

— Es decir... — YanLi quiso explicar, pero entonces se ruborizó sobremanera y enmudeció.

Jiang FengMian suspiró.

— El menor de los Nie fue encontrado con otro hombre en el estacionamiento de los Lan, en
una situación comprometedora.

— Tan indecente — se quejó Madam Yu.

— Nie MingJue llegó en ese momento. Su hermano y él discutieron, Nie MingJue incluso
golpeó a la otra persona. Pero no quedó ahí. Un paparazzi estaba oculto grabando todo.
— ¿Qué?

— Por supuesto esto enfureció a Nie MingJue y golpeó al reportero. Cuando se escucharon
los gritos de ayuda muchos se acercaron al lugar. Nie HuaiSang se fue de ahí
inmediatamente, la peor parte se la llevó Nie MingJue teniendo que lidiar con los paparazzis
de la fiesta. Había cámaras ocultas por todos lados, todo quedó grabado.

Wei WuXian sintió que su alma se caía al piso.

— ¿Había cámaras en todas partes?

¿Acaso que era posible que él... que Lan Zhan...?

— No puedo imaginarme la vergüenza que debe estar pasando en este momento Nie MingJue
— continuó Madam Yu —. Que su propio hermano sea así... qué desagradable. Dos hombres
juntos es una aberración.

Wei WuXian sintió como si lo hubieran golpeado. Sintió la vergüenza trepando por su ser
mezclado con un sentimiento de amargura.

— ¡Madre! — Jiang Cheng se puso de pie inmediatamente — te pido por favor, no vuelvas a
decir algo como eso — su rostro lucía rojo e indignado —, sin importar con quien se acuesta
o no, Nie HuaiSang es una buena persona y un buen amigo. Uno no elige a quien amar...
¿realmente debe ser juzgado por eso?

Jiang Cheng estaba tremendamente afectado, sin esperar una respuesta se alejó de ahí
rápidamente.

— ¡Jiang Cheng vuelve aquí! — llamó Madam Yu — Este muchacho tan ...

Wei WuXian no escuchó el resto de la oración, su mente atrapada completamente en lo que


Jiang Cheng había dicho. Era verdad, uno no podía elegir de quién enamorarse. Pero las
palabras de Madam Yu también calaban profundo, dos hombres juntos no eran un error, pero
la sociedad se había encargado de hacerlo ver así. Para los demás era denigrante, una
equivocación, un pecado.

Que Lan Zhan fuese visto de esta manera por las personas, que hablasen así a sus espaldas
manchando su imagen pura y respetable, siendo juzgado por culpa suya, sería imperdonable.
Wei WuXian nunca lo permitiría, así que sólo pudo callar y bajar la cabeza.

*******

Sin Lan Zhan a su lado, las visitas a A-Yuan se hicieron mucho más constantes. Una parte de
él esperaba encontrarlo en casa de los Wen cuando iba de visita, otra parte, la parte racional,
temía hacerlo. Pero parecía que Lan Zhan había dejado de frecuentar a la familia. Wei Ying
tampoco había preguntado a Wen Qing sobre él, aunque la muchacha no parecía afectada por
esto en absoluto pues su mente ahora estaba completamente enfocada en el viaje que debían
hacer al día siguiente rumbo a los Estados Unidos.
Wei WuXian la vio terminar de armar la maleta de A-Yuan con el niño en su regazo. El
menor de los Wen sostenía unos cochecitos de juguete y trazaba el camino en su brazo hacia
arriba y hacia abajo haciendo el sonido "run run" sin parar. A pesar del entusiasmo del niño
ambos adultos se mantuvieron en silencio.

Este viaje no era para nada agradable. Los problemas legales que estaban a punto de enfrentar
eran muy serios y preocupantes. Causaba incluso miedo pensar que A-Yuan pudiera no
volver con ellos.

— ¿Todo listo? — preguntó Wei WuXian.

— Sí.

Wen Qing cerró la maleta y se sentó en el otro extremo de la cama. Su bello rostro estaba
muy serio.

— ¿A qué hora sale el vuelo mañana? — preguntó.

Wen Qing lo miró con un poco de sorpresa.

— Al medio día. Pensé que el señor WangJi te lo había dicho ya.

Wei WuXian sintió un dolor en su pecho a la mención de Lan Zhan.

— No... nosotros... ¿has visto a Lan Zhan estos días?

Wen Qing negó.

— Últimamente él no se ha pasado por aquí. Vino hace unos días para dejar los boletos de
avión, pero sólo saludó rápido y luego se fue. Pensé que ya lo sabías, ¿ustedes no han estado
hablando?

Wei WuXian tragó pesado.

— No es eso...

En ese momento Wen Ning entró a la habitación. Asomó la cabeza por la puerta
disculpándose con la mirada.

— Jiejie, el superior Lan está en el teléfono — anunció, el corazón de Wei WuXian latió
rápidamente —. Pregunta a qué hora quieres que pase por nosotros mañana.

Wen Qing lo miró.

— ¿Está bien a las diez? — consultó.

Wei WuXian la miró confundido.

— ¿Qué dices?

— ¿No vendrán juntos mañana?


Wei WuXian tragó pesado.

— No... hum... yo... yo los veré en el aeropuerto.

Wen Qing frunció el ceño, pero en su lugar dijo:

— Oh, está bien — y luego se dirigió a su hermano —: Dile a que a las diez.

Wen Ning asintió y salió de ahí. La habitación volvió a sumergirse en silencio. Wen Qing lo
observó otro rato más y luego se puso de pie.

— Debo preparar la cena, ¿te quedarás?

Wei WuXian pensó en negarse, pero entonces A-Yuan levantó sus enormes ojos hacia él.

— Xian-gege, vamos a jugar.

Wei WuXian sabía que tal vez esta fuera la última noche que podría pasar junto a él, así que
apretó cariñosamente sus cachetes mientras decía:

— Me quedaré.

Wen Qing asintió y salió de la habitación.

— ¿A qué quieres jugar? — preguntó Wei WuXian revolviendo sus cabellos.

— Yo cocino para Xian-gege y Xian-gege come la comida que A-Yuan prepara.

Wei WuXian rio.

— Está bien, vamos Chef A-Yuan, cocine algo para mí.

— ¡Mhn!

Wei WuXian jugó con el pequeño durante una hora más, durante la cual la habitación se llenó
de risas y gritos de emoción. Ahora que la escayola había sido retirada, A-Yuan podía
apoyarse mejor, aunque no durante mucho tiempo, por lo que pronto estuvo cansado. Ambos
quedaron tumbados en la cama rodando en una guerra de cosquillas. Cuando Wen Yuan
comenzó a llorar de la risa Wei WuXian lo dejó ir.

— Xian-gege — llamó el niño.

— Dime.

— ¿El hermano rico ya no quiere a A-Yuan?

Sorprendido, Wei WuXian se incorporó de la cama.

— ¿Qué? ¿Por qué dices eso, A-Yuan?


El niño se sentó en la cama imitando a Wei WuXian, sostuvo uno de los peluches y enterró su
rostro en él haciendo un puchero. Era adorable.

— El hermano rico no ha venido en muchos días — explicó —, A-Yuan quiere ver al


hermano rico.

¿Era posible que Lan Zhan hubiese abandonado a A-Yuan? No, eso parecía poco probable
dado que aún seguía preocupándose por el niño. ¿Pero qué otra razón podría haberlo
impulsado a dejar sus visitas constantes? ¿Podría ser él mismo la razón?

— No es eso A-Yuan — lo tranquilizó —, el hermano rico te quiere mucho, es sólo que ha


estado muy ocupado. Pero él vendrá mañana. ¿Está bien?

— ¡Mn! — El niño asintió con la cabeza y una gran sonrisa volvió a extenderse por su rostro.

*******

La mañana siguiente Wei WuXian se levantó temprano, lo cual no fue difícil en absoluto,
había pasado casi la noche en vela, pensando en A-Yuan y sobre todo en Lan Zhan.

Temía verlo, no estaba listo para darle la cara, pero tampoco podía faltar a la despedida de A-
Yuan, sobre todo porque no sabía si podría verlo de nuevo. Así que dejando atrás sus
sentimientos egoístas subió a su auto que tardó varios minutos en encender, y se dirigió al
aeropuerto junto con YanLi y el pequeño A-Ling.

Su jiejie le había tomado mucho afecto al niño y a A-Yuan le gustaba bastante el bebé, por lo
que Wei WuXian pensó que era buena idea llevarlos con él y despedirlo apropiadamente.

Llegaron antes de la hora acordada, y se sentaron a esperar. Wei WuXian intentaba calmar su
respiración y sus nervios. ¿Qué haría cuando viera a Lan Zhan? ¿Qué le diría? Agitó su
cabeza quitándose esos pensamientos, debía enfocarse en A-Yuan, esto no se trataba de ellos,
sino del niño. Así que sostuvo a Jiang Ling un rato y jugueteó con él para distraerse.

Luego de unos instantes vio venir a los Wen. Wen Ning jalaba las maletas y Wen Qing
cargaba a A-Yuan. Sin embargo, Lan Zhan no se veía por ningún lado, el corazón de Wei
WuXian se desinfló, pero en su lugar sonrió a los recién llegados.

— ¡Xian-gege! — gritó A-Yuan en cuanto lo vio.

— Hola.

Los hermanos los saludaron y luego de hacer el registro todos se sentaron.

— A-Yuan, qué bonito peluche — halagó YanLi, observando un conejo negro con una cinta
roja en la cabeza.

— El hermano rico se lo dio a A-Yuan — se alegró el niño —. Dijo que A-Yuan y Qing-jie
van a un lugar lejos, y que me hará compañía — explicó el pequeño sentado en las piernas de
Wei WuXian.
Él sonrió sin ganas.

— ¿Sí? ¿Estás muy emocionado?

— ¡Mn!

— Me alegro mucho.

— ¿Xian-gege y el bonito vendrán hoy a jugar conmigo?

Wei WuXian miró un momento a los demás, luego sonrió.

— No, A-Yuan, tú y Qing-jie van a irse un tiempo, y no podremos ir a casa a visitarte.

El rostro del niño decayó. Luego, de pronto, pareció iluminarse nuevamente con una gran
sonrisa.

— Qing-jie — dijo mirando a Wen Qing — hay que volver antes de la cena, para que Xian-
gege venga a jugar.

Los adultos se mostraron apesadumbrados, ¿cómo podrían explicarle que su viaje iba a tardar
mucho tiempo?

Luego de un momento en silencio YanLi dijo:

— Escuché de A-Xian que el joven WangJi los ha estado ayudando.

Wen Qing asintió.

— Incluso nos ha traído hoy, pero al parecer no pudo quedarse.

Wen Qing miró a Wei WuXian, pero no dijo nada más. Wei WuXian desvió la mirada.

— A-Yuan no quería despegarse de él — continuó Wen Ning sin notar lo último —, incluso
lloriqueó un poco porque hace días que no lo ve.

La culpa carcomió a Wei WuXian, era obvio que Lan Zhan había dejado de frecuentar al niño
por él, y ahora A-Yuan no podía estar con su querido hermano rico.

El tiempo transcurrió rápidamente, y pronto escucharon la voz anunciando su vuelo.

Wen Qing suspiró y se puso de pie.

— Bueno, debemos irnos. Gracias por todo Wei WuXian, también a usted Madam Wei.

Dio una leve reverencia, Wei WuXian sonrió.

— No es nada.

— Le salvaste la vida a Wen Yuan, jamás podremos compensártelo.


— Está bien — dijo Wei WuXian acariciando la cabeza del niño sonriente — sólo cuida bien
de él.

— Lo haré.

— Todo estará bien hermana, regresarán muy pronto — dijo Wen Ning lleno de optimismo
como siempre.

Wen Qing asintió.

— Vamos A-Yuan — dijo tomando en brazos al menor —. Dile adiós al tío Ning y a los
demás.

— Adiós, Ning-gege, adiós Xian-gege y hermana bonita.

— ¿No te vas a despedir de Jiang Ling? — preguntó Wei WuXian.

Wen Yuan asintió efusivamente y se acercó a darle un pequeño beso en la mejilla del bebé,
haciéndolo reír.

— Adiós, Bonito.

Luego dio un beso a cada adulto, Wen Ning se detuvo un poco más para abrazarlo y
finalmente lo soltó.

— Vamos Qing-jie, vamos rápido. Así volveremos pronto a jugar.

Wen Qing miró al pequeño y lo abrazó.

— No podremos regresar pronto, A-Yuan, a donde vamos es un lugar muy lejos.

El niño la miró confundido.

Un segundo llamado alertó a la joven doctora, que acomodó de nuevo a Wen Yuan.

— Nos vemos.

— Cuídense.

Wen Qing se alejó sujetando al pequeño niño, cuyo rostro seguía confundido. Miró a los
demás que se quedaban ahí despidiéndolos con una mano mientras ellos se alejaban. Wei
WuXian le sonrió, sintiendo una profunda tristeza al verlo alejarse.

A-Yuan comenzó entonces a observar alrededor, la gente llorando un poco al despedirse. Se


volvió hacia Wei WuXian que le decía adiós.

Wen Ning no pudo aguantarlo más y soltó un par de lágrimas gruesas, YanLi palmeó
cariñosamente su hombro.

Viendo que de pronto comenzaban a llevárselo lejos, finalmente A-Yuan pareció entender lo
que sucedía y comenzó a inquietarse en los brazos de Wen Qing.
— ¿Qué sucede? — preguntó ella al verlo agitado.

— Xian-gege — llamó, sonando asustado.

Wei WuXian detuvo el movimiento de su mano al ver su rostro asustado.

Wen Qing se detuvo a pocos pasos de la fila.

— A-Yuan, está bien, debemos irnos.

— Xian-gege... — insistió el niño mirándola con sus grandes ojos.

— Wei WuXian no puede acompañarnos — explicó —. Él debe quedarse aquí.

Wen Yuan se agitó, intentando separarse, pero Wen Qing lo sujetó fuertemente.

— A-Yuan, cálmate. Todo está bien.

— No, Xian-gege — dijo el pequeño estirando las manitas hacia él, con las lágrimas
comenzando a salir de sus ojitos.

— A-Yuan, tranquilo — se inquietó Wen Qing.

Al escucharla Wen Yuan se asustó más y quiso bajarse de sus brazos.

— ¡No! — gritó —. ¡Xian-gege! ¡Quiero ir con Xian-gege! — pidió.

— A-Yuan...

Al ver lo que sucedía Wei WuXian dio un paso hacia delante, pero no se atrevió a hacer más.
A-Yuan continuó llorando.

— ¡Xian-gege! ¡Xian-gege!

Cada grito fue como una puñalada en el corazón de Wei WuXian. A-Yuan se revolvía,
intentando bajarse para ir hacia él, alargando su manita para alcanzarlo. Pidiéndole con los
ojos que lo sostuviera, que no lo dejara ir.

— ¡¡Papá!!

Wei WuXian sintió que su corazón se rompía.

— ¡A-Yuan! — Wen Qing desesperada sujetó al pequeño y caminó lo más rápido que pudo
ante los susurros de los espectadores.

— ¡Papá! ¡Papáa!

Los gritos de A-Yuan se siguieron escuchando hasta que atravesaron la puerta. Wei WuXian
deseó ir con él, pero era imposible, así sólo pudo quedarse quieto reprimiendo las lágrimas
con el corazón destrozado.
Capítulo 15

Lan WangJi despertó sintiendo un fuerte dolor de cabeza. Su primer instinto fue llevar su
mano a la frente.

Él no era una persona que enfermara fácilmente y por un momento se sintió confundido sobre
esto.

Al abrir los ojos la luz del día lastimó su vista, así que volvió a cerrarlos inmediatamente. Se
mantuvo así un instante hasta que algo de repente se movió a su lado. Su mano izquierda, que
yacía estirada sobre las sábanas, sintió algo suave que le hizo cosquillas en los dedos. Abrió
los ojos rápidamente.

Los conejos WangJi y WuXian jugueteaban a su lado.

Fue extraño encontrarlos ahí, pues siempre los mantenía en su jaula a la hora de dormir.

Se incorporó notando que aún vestía el traje que había usado para la fiesta. Rememoró
entonces lo sucedido el día anterior. Su último recuerdo era de él chocando copas con Wei
Ying y bebiendo el licor.

Lan WangJi suspiró, seguramente se había desmayado.

Tomó su teléfono al lado de la cama y escribió rápidamente.

Wei Ying

Wei Ying, ¿cómo amaneciste? Enviado 8:15 a.m.

No esperó que respondiera pronto, desde siempre Wei WuXian despertaba muy tarde y
después de una borrachera seguramente tardaría aún más en hacerlo, así que después de
asearse bajó para tomar el desayuno.

El salón había sido ya desmantelado y no había rastro alguno de que se hubiese celebrado una
gran fiesta, la calma y el silencio reinaban por la Mansión, como cada mañana.

Al ingresar al comedor encontró a Lan QiRen leyendo el periódico. Era una sorpresa
encontrarlo ahí, dada la hora, habitualmente todos en la familia habrían ya partido a sus
deberes. El rostro de Lan QiRen lucía cansado y malhumorado. Sus cejas estaban fruncidas,
algo que Lan WangJi no esperaba después del éxito que había resultado ser su nuevo
producto.

— Tío, buenos días — saludó haciendo una reverencia.

Lan QiRen levantó la vista y pareció un poco menos afligido al verlo.

— Buenos días, WangJi. Enseguida traerán una aspirina para ti.


Lan WangJi asintió a manera de agradecimiento y tomó sitio a la izquierda de su tío. En ese
instante Lan Xichen hizo acto de presencia. Si pensaba que Lan QiRen lucía desgastado, el
rostro de su hermano lucía mucho peor. Las sombras bajo sus ojos eran profundas y no lucía
la apariencia fresca de siempre.

— Buenos días, tío, WangJi.

Ambos respondieron su saludo mientras uno de los sirvientes le servía un vaso de agua y una
pastilla a cada hermano. Lan QiRen esperó a que cada uno la bebiera y luego bajó el
periódico colocándolo sobre la mesa para mostrar la portada. La cara de Lan WangJi se
distorsionó un poco. Lo natural era que apareciera una nota en primera plana hablando de su
nuevo licor. Sin embargo, lo que podía verse era al hermano menor de los Nie saliendo de la
residencia medio desnudo en medio de una multitud y a Nie MingJue gritando hacia la
cámara con la furia recorriendo su rostro.

— Tío... — Lan Xichen comenzó.

— Quiero que cortes contacto con los Nie — dijo él.

— Da-ge es mi mejor amigo y WanYin es muy cercano al pequeño Huaisang, nuestras


familias han sido amigas durante años ...— el tono de Lan Xichen intentaba ser razonable,
pero terminó sonando suplicante.

— Ya no más — terminó Lan QiRen con tono inflexible.

Lan WangJi sostuvo el periódico más cerca de él leyendo la noticia. El menor de los Nie, Nie
Huaisang, había sido encontrado intimando con uno de los invitados en el estacionamiento de
la mansión. Las cámaras que en un principio debían capturar una ocasión feliz ahora estaban
enfocadas en el escándalo. Nie Huaisang terminó huyendo de ahí, Nie MungJue aunque había
querido ir detrás de su hermano tuvo que quedarse a intentar arreglar el asunto y disculparse
profundamente con los anfitriones. Después se había retirado entre una multitud de cámaras.
Ahora había dos demandas en contra de la familia Nie. La primera de parte del paparazzi
golpeado, la segunda de parte del otro hombre que también había resultado con heridas.

— Nie MingJue debió enviar a ese muchacho muy lejos hace años — continuó Lan QiRen —
sólo ha traído problemas todos estos años con su actitud tan indecente.

Lan QiRen no era una persona que despotricara fácilmente contra alguien, por lo general le
gustaba mantener las buenas costumbres, pero era por eso mismo que no podía congeniar con
lo inmoral.

— No deben volver a tratar con la familia Nie, podrían ser corrompidos — aconsejó.

Lan Xichen suspiró.

— Tío...

— Si Nie MingJue es inteligente enviará a su hermano muy lejos del país. Aunque la
vergüenza ya no puede ser evitada, nadie lo culpará.
Lan Xichen se sumió en su asiento rendido. Lan WangJi continuó mirando la fotografía con
el gran encabezado.

"ESCÁNDALO: Menor de los Nie atrapado con otro hombre".

Lan WangJi guardó silencio.

Más tarde, revisó su teléfono. Aún no había respuesta de Wei WuXian, aunque había
probabilidades de que siguiera dormido. Sin embargo, las horas pasaron y pasaron y no hubo
contestación.

Wei Ying

¿Wei Ying? Enviado 5:34 p.m.

Wei WuXian solía contestar inmediatamente los mensajes en cuanto los viera. Siempre tenía
el teléfono a la mano y nunca hacía esperar a nadie. Por lo que era extraño que no hubiese
respondido.

Finalmente, no pudo aguantar más y lo llamó, pero de nuevo Wei WuXian no le respondió.
Preocupado porque algo pudiera haberle sucedido, Lan WangJi se dirigió a su departamento.
Jiang YanLi lo recibió con una sonrisa.

— ¿A-Xian? — preguntó extrañada —. No está aquí, dijo que saldría con el joven Wen Ning.

Lan WangJi se tragó los celos que sintió al escuchar esas palabras para agradecer
amablemente, luego se despidió con rapidez.

Al llegar la noche Wei WuXian seguía sin responder. Recordó cuando meses atrás había
intentado comunicarse con él y había resultado imposible. El sentimiento de que algo estaba
mal se adhirió a él, haciéndolo sentir ansioso.

Wei Ying

Llámame en cuanto puedas. Enviado 9:06 p.m.

Cuando llegó la mañana siguiente y sin poder dormir, Lan WangJi comprendió que Wei
WuXian estaba evitándolo. No sabía por qué, pero lo estaba haciendo. Así que intentó
rememorar de nuevo todas y cada una de las cosas que habían pasado durante la fiesta. Pero
lo que sucedió después de desmayarse no podía recordarlo.

— ¿WangJi? ¿Qué sucede?

Lan Xichen, que ingresaba a la sala, se preocupó al ver de esa forma a su hermano menor.

— Hermano... — Lan WangJi no esperaba que su hermano supiera lo que había sucedido,
pero todavía así preguntó: — El día de la fiesta... ¿yo hice algo indebido?

Al escuchar su duda, Lan Xichen cambió su expresión a una sonrisa y tomó asiento a su lado.
— ¿Cómo podrías tú haber hecho algo indebido? — preguntó con cariño, como si hablase
con un niño pequeño. Parecía que a veces su hermano olvidaba que sólo era un poco menor
que él.

— Después de beber, no recuerdo qué sucedió — explicó.

Lan Xichen pareció comprender su preocupación.

— No hiciste nada, luego de beberte esa copa sólo te quedaste dormido.

Lan WangJi asintió, eso era exactamente lo último que recordaba.

— Luego de eso, el joven Wei te llevó a tu habitación. Ambos estaban muy borrachos.

Al escuchar sus últimas palabras Lan WangJi sintió que algo no estaba bien, comenzó a
sentirse muy inquieto.

— ¿Wei Ying...?

— Así es, pensaba hacerlo yo mismo, pero él se ofreció y te llevó.

— Y al bajar él... ¿dijo algo?

Lan Xichen estaba extrañado por las preguntas y no sabía a donde quería llegar.

— Muchas cosas pasaron luego de eso, así que no lo sé.

El semblante de su hermano se ensombreció después de eso y no había nada más que Lan
WangJi pudiera sacar de él.

— Gracias.

— Está bien.

Sin embargo, Lan WangJi sabía que algo había tenido que haber sucedido al subir las
escaleras, pues ahora Wei Ying no estaba dispuesto a hablar con él.

Muchos escenarios pasaron por su mente, cada uno de ellos peor que el otro.

Al principio quería tomar esa ocasión como una oportunidad de revelarle sus verdaderos
sentimientos, para ganar algo de coraje. Pero, ¿significaba eso que había sido rechazado?
¿Realmente lo había arruinado?

Siguió intentando hablar con él. Pero él no respondió, ni siquiera se apareció en la


universidad al día siguiente. Lan WangJi comprendió, lo que sea que hubiese hecho, lo había
ofendido profundamente, y aquello a su vez lo avergonzó.

Por lo tanto, dejó de buscarlo hasta poder recordar lo sucedido.

Así que dejó de asistir a la universidad y sabiendo lo importante que era el pequeño Yuan
para él, dejó de frecuentar también la casa de los Wen para evitar encontrarse con Wei
WuXian e incomodarlo, sólo yendo una vez cuando fue necesario.

Hasta el día en que los Wen tuvieron que partir. Lan WangJi había tomado responsabilidad
del menor de los Wen de forma voluntaria, le agradaba el niño y pasaba un buen rato cuando
estaba en su compañía. Era muy bien portado y, a pesar de su apariencia, el niño no parecía
ser intimidado por él y por el contrario era como un imán cuando estaba a su lado,
pegándosele todo el tiempo, pidiéndole que lo sostuviera. Probablemente era la naturaleza A-
Yuan, pero Lan WangJi se había sentido conmovido por él y había comenzado a apreciarlo
realmente. Él sabía lo duro que podía ser para un niño perder a sus padres y la situación de
los Wen tampoco era muy buena.

Así que finalmente se aseguró de darle la ayuda necesaria a la familia.

Aquella mañana mientras se despedía del pequeño le entregó su viejo conejo de peluche.
Siempre había sentido un cariño especial por ese conejo y podría haberle comprado otra cosa
nueva y cara, pero en ese momento sentía que quería compartir algo suyo con él. A-Yuan
pareció muy contento y él sólo agitó su cabello antes de despedirse entre agradecimientos
eternos de los Wen y las lagrimitas de A-Yuan pidiéndole que fuese a verlo pronto.

Le habría gustado despedirlos antes de subir al avión, pero sabía que Wei Ying estaría ahí y
ese era su momento con A-Yuan, no quería hacerle pasar un rato difícil. Así que se fue de ahí
sintiéndose afligido.

Esa misma noche supo la verdad.

Después de la cena subió a su habitación a dormir, siempre había tenido un horario


establecido así que después de darle de comer a los conejos se acostó. En sus sueños él yacía
así acostado y al levantar la vista encontró a Wei WuXian en su escritorio, se acercó a él y le
dijo algunas cosas que hicieron que Wei WuXian se sorprendiera y susurrara algo. Luego él
lo besó. Lan WangJi podía sentir su toque, su suavidad y su calor, y la racionalidad que se
esfumó con el licor, dio paso al deseo ardiente. No entendía qué estaba sucediendo, sólo
deseaba seguir sintiendo ese cuerpo bien formado debajo de él. De pronto, fue separado. Wei
WuXian se alejó de él y salió por la puerta.

Lan WangJi despertó, sus dedos aún podían sentir la cálida piel debajo de ellos, sus labios
recordaban la sensación de la otra cavidad contra la suya. Las imágenes de su sueño se
repetían una y otra vez en su mente. Pero Lan WangJi sabía que aquello no había sido un
sueño.

*******

Wei WuXian regresó a su departamento con una sensación de ahogo que lo siguió el resto del
día. El último recuerdo que había tenido de Wen Yuan había sido de él llorando y gritando.
Recordar su carita llena de lágrimas le hacía doler el pecho y lo sumergía en una tristeza aún
más grande. Sin embargo, las lágrimas no salieron, incluso se permitió consolar a Wen Ning
que lloró durante mucho tiempo.

Durante el resto del día y hasta la mañana siguiente no salió de su habitación. Se sentía
demasiado triste, demasiado desmotivado para salir de ahí. YanLi le había insistido, pero no
había logrado nada.

Los gritos de A-Yuan seguían resonando en sus oídos, haciéndolo sentir impotente.

Rodó sobre la cama, a su alrededor varios lienzos yacían completamente inservibles, había
querido distraerse, pero tampoco sirvió.

Aquella tarde, su jiejie incluso llevó a A-Ling con sus padres para darle algo de tiempo a
solas. Wei WuXian se sentía muy mal por estar evadiendo sus responsabilidades como padre,
pero por primera vez en su vida sentía que no era lo suficientemente fuerte como para
sobrellevar sus problemas.

Enterró el rostro en la almohada.

El timbre sonó luego de un momento, se preguntó si YanLi había olvidado las llaves, o tal
vez era Jiang Cheng que venía a patearle el trasero por descuidar a su hijo. Cuando el timbre
volvió a sonar con insistencia, arrugó la cara y se puso de pie con dificultad para dirigirse a la
puerta. Entonces abrió.

Vio a un hermoso hombre de pie frente a él.

— Lan Zhan...

Wei WuXian casi se va para atrás al encontrar en su puerta a la persona que menos quería ver
en esos momentos. Lan WangJi estaba ahí, y su rostro bello no lucía feliz. No que fuera fácil
leer sus expresiones, pero Wei WuXian había aprendido con el tiempo, si había algo en el
rostro de Lan WangJi, eso era posiblemente desesperación y algo de pánico.

— Wei Ying — murmuró, su voz algo forzada.

Wei WuXian dio un paso hacia atrás, quería cerrar la puerta e irse a esconder bajo las sábanas
o en cualquier lugar donde Lan WangJi no pudiera encontrarlo. Pero sus piernas no
reaccionaron.

— ¿Qué... qué haces aquí? — preguntó con el pánico en su voz.

— Wei Ying... debemos hablar — dijo Lan WangJi caminando hacia él.

— Hablar...

Wei WuXian no supo en qué momento había retrocedido hasta la sala. Al verse encerrado con
Lan Zhan sintió que no podía respirar.

Entonces recordó la razón por la que estaba evitándolo en primer lugar, recordó la imagen de
Lan WangJi en abrazos de Luo QingYang, tragó pesado y tomó una larga respiración.

— Nosotros no tenemos nada de qué hablar — dijo.

— Wei Ying... — Lan WangJi insistió —, ¿qué... qué sucedió esa noche en la fiesta?
Wei WuXian lo miró perplejo, ¿podría ser que él hubiese olvidado todo? ¿No sería eso un
alivio? Podría fingir que nada había pasado, podrían seguir como siempre.

— Lo que pasó en la fiesta... — comenzó.

— La razón por la que estás evitándome, quiero saberla.

Wei WuXian se devanó los sesos en busca de una excusa.

— Eso es porque... nosotros peleamos...

Apenas las palabras salieron de sus labios quiso golpearse.

— ¿Peleamos? — Lan WangJi preguntó incrédulo.

— Tú me golpeaste — continuó Wei WuXian, señalando el labio inferior con la pequeña


herida casi cicatrizada.

Lan WangJi frunció el ceño.

— Wei Ying, dime la verdad.

Lan WangJi no lucía feliz con esta respuesta. Esta excusa era demasiado tonta y ofendía su
integridad, él jamás golpearía a alguien, mucho menos a alguien tan cercano.

Wei WuXian sentía que su corazón iba a salirse de su pecho, pero fingió compostura.

— Es la verdad — insistió —, pero todo está bien ahora, ¿ok? Te perdonaré si te disculpas.

Lan WangJi lo miró con esos ojos dorados pero fríos, Wei WuXian no pudo soportar
mantenerle la mirada y terminó por desviarla. Finalmente escuchó un suspiro proveniente de
la persona junto a él que lo hizo temblar un poco.

— Wei Ying... lo que sucedió esa noche...

Wei WuXian sintió que comenzaba a llenarse de pánico. Su instinto le decía que huyera de
ahí ahora mismo.

— No sé de qué hablas... — murmuró, pero su voz se cortó en la última palabra.

Lan WangJi continuó con su mirada fija en él y luego dijo:

— Recuerdo lo que sucedió esa noche.

Wei WuXian abrió muy grandes los ojos, su corazón latiendo en sus oídos, sintiendo que en
cualquier momento podría desmayarse.

— Recuerdas...

— Wei Ying... — Lan WangJi acortó la distancia entre ellos, evitando que pudiera evadirlo
de nuevo —. Esa noche... tú... me...
— No sé lo que hice — dijo Wei WuXian negando fuertemente con la cabeza sin ser capaz de
mirarlo a los ojos.

— Me besaste.

Wei WuXian siguió negando.

— Estábamos borrachos.

— Wei Ying.

Wei WuXian quería taparse los oídos, no quería saber qué venía a continuación.

— Tú dijiste que querías estar conmigo. Que tú... Wei Ying...

— No digas más... — pidió.

Quería irse, correr muy lejos. ¿Cómo podía ser tan cruel? ¿Por qué lo estaba haciendo más
difícil para él?

— Wei Ying.

Wei WuXian sintió que Lan WangJi sujetaba su mentón y entonces lo levantaba para
obligarlo a mirarlo a la cara. Las palabras que dijo a continuación fueron como un rayo que
impactó contra él. Sin soltarlo y mirándolo fijamente a los ojos, murmuró:

— Te amo.

Al principio Wei WuXian estaba en blanco, sintiendo que lo que sucedía era un sueño, que en
algún momento podría despertar y estar acostado en su cama rodeado de sus pinturas. Sin
embargo, las palabras hicieron eco en su mente impidiéndole pensar en algo más.

— ¿Qué dijiste? — preguntó con la voz temblando.

Lan WangJi parecía tan o más asustado que él, pero también había determinación y dulzura
en su rostro. Wei WuXian quiso estirar la mano y acariciarlo.

— Yo amo a Wei Ying.

Sus palabras lentas pero llenas de seguridad sacudieron a Wei WuXian a tal punto que sintió
que podía morir de felicidad.

Lan Zhan, su Lan Zhan, lo amaba. Sus sentimientos eran recíprocos, el beso que habían
compartido había sido real, no sólo el producto de una borrachera. ¿De verdad podía
permitirse amarlo? ¿De verdad podía tener a este hombre?

Pero entonces la imagen de Luo QingYang se interpuso en su mente y lo recordó, ellos no


podrían estar juntos. Las palabras "aberración, pecado, error" resaltaron como un
espectacular en su cerebro.
Cerró los ojos, intentando calmar su corazón, retrayendo las lágrimas. Ganando coraje,
intentando tomar fuerzas de lo más recóndito de su ser para lo que estaba a punto de hacer.
Tomó aire y luego dijo:

— Lan Zhan... lo que pasó fue un error...

La mano de Lan WangJi que sujetaba de forma firme pero delicada su rostro, comenzó a
temblar.

Al ver que parecía ser efectivo continuó:

— La verdad es que no quiero estar cerca de alguien como tú. Yo tengo una familia, yo no
soy un raro.

— Wei Ying...

— La razón por la que te he estado evitando es porque yo no quiero tener a un amigo así...

Lan WangJi parecía ya demasiado afectado por lo que había dicho, pero Wei WuXian no
estaba seguro de que fuera suficiente, por lo que tomando lo último de su coraje apretó los
dientes y murmuró:

— Tú me das asco...

Fue como si lo hubiera empujado, Lan WangJi se tambaleó hacia atrás con una expresión de
dolor que nunca antes le había visto.

Wei WuXian quería abrazarlo con todas sus fuerzas, decirle que era mentira, que lo amaba,
pero no podía. Lan Zhan pertenecía a un mundo distinto al de él. Wei Ying podría soportarlo,
ser señalado y criticado, incluso odiado, no tenía nada qué perder. Pero Lan Zhan era
diferente, él tenía una familia, un tío que quería nietos y sobre todo prestigio. Lan Zhan
merecía tener una vida normal, tener hijos, algo que Wei WuXian nunca podría darle.

Así que se tragó sus palabras y calló, porque el dolor que sentía ahora era preferible al dolor
que sentiría si en el futuro Lan WangJi le decía que se había arrepentido y que lamentaba
estar a su lado.

— Es mejor si no volvemos a vernos — continuó.

Lo vio agachar la mirada, con ojos desconsolados, como un perro que acaba de ser pateado
por su dueño.

— Wei Ying... — su voz incluso sonó suplicante.

Wei WuXian no podría soportarlo más tiempo. Si no se iba ahora terminaría confesándole la
verdad y eso era algo que no debía hacer por su bien.

— Adiós, Lan Zhan — terminó.


Lan WangJi no se movió durante un tiempo. Después de lo que pareció una eternidad, con el
rostro completamente devastado y los hombros caídos, salió de ahí sin decir nada más.

Apenas se cerró la puerta, Wei WuXian perdió todas sus fuerzas y cayó de rodillas. De
repente, sintió que el aire no entraba a sus pulmones, Wei WuXian abrió la boca para jalar
aire, pero solo un lamento brotó de su garganta. Wei WuXian sintió que las lágrimas caían
por sus mejillas y pronto se encontró gritando de dolor. Sus lamentos eran fuertes y
desgarradores, haciendo que las lágrimas brotaran gruesas y sin detenerse. Se sujetó la
cabeza, jalando su cabello con desesperación. Dolía como jamás había dolido, no sólo
acababa de perder a A-Yuan, ahora también perdía a Lan Zhan para siempre. Era demasiado,
él no podría aguantarlo.

Y así con el corazón completamente destruido se quedó tendido en el suelo, sintiendo que
moría en vida.
Capítulo 16

Así tendido fue como lo encontró YanLi al volver a casa, la tarde ya había caído y pronto
oscurecería. Wei WuXian ni siquiera registró cuando la puerta se abrió, solo siguió
sollozando hasta que una mano se posó en su hombro.

— ¡A-Xian! — llamó YanLi asustada de verlo ahí —. ¿Qué sucedió? ¿Por qué estás así? —
preguntó.

Wei WuXian se sintió avergonzado de la imagen que seguramente estaba dando, se limpió las
lágrimas e intentó ponerse de pie, pero no funcionó, las lágrimas seguían fluyendo sin parar.

Intentó sonreír, pero su sonrisa resultó fea y lamentable. Finalmente, no pudo aguantarlo más
y se arrojó a sus brazos.

— Jiejie.

— A-Xian, ¿qué pasa? — preguntó ella, acariciando sus cabellos como cuando era un niño y
estaba muy asustado por los perros de Jiang Cheng.

— Jiejie, yo... yo acabo de perderlo para siempre.

— ¿Qué?

— Lan Zhan... lo he perdido.

— ¿De qué hablas? —preguntó YanLi confundida —. ¿Pelearon?

Wei WuXian negó con la cabeza fuertemente. Le explicó entre hipos lo que había sucedido
durante la fiesta y luego lo que acababa de pasar aquella tarde. No omitió nada. No quería
ocultarle nada a YanLi, ya no. Después de contar todo, y un poco más tranquilo, levantó el
rostro y la miró.

— Jiejie, seguramente te doy mucho asco, perdóname — pidió.

Jiang YanLi, que no había dejado de consolarlo durante todo el relato, sonrió tiernamente y
sostuvo su rostro con cariño.

— A-Xian, te equivocas, no hay nada de malo contigo — dijo, limpiando sus lágrimas.

— ¿Eso crees?

— Mn. A-Xian seguirá siendo A-Xian sin importar quién le guste.

Wei WuXian sonrió y la abrazó de nuevo.

Estuvieron en silencio un rato, reflexionando sobre las cosas que habían ocurrido. Wei
WuXian aún quería llorar, aún sentía que le oprimían el corazón, pero estar así, en los brazos
de la persona en la que más confiaba, de alguna manera lo hacía sentir un poco menos
miserable. Luego de un rato se levantó.

— Lo siento, jiejie, he arruinado tu vestido.

YanLi hizo un gesto que indicaba que no le importaba en absoluto. Luego de eso volvió a
tomar sus manos y con voz determinada dijo:

— A-Xian, lo he considerado y creo que lo mejor es contarles la verdad a todos.

Wei WuXian, que no esperaba para nada estas palabras, abrió un poco la boca.

— ¡Jiejie! Pero... tú... ¡¿piensas volver con el Pavo Real?!

YanLi negó tranquilamente.

— ¿Entonces por qué...?

— A-Xian merece ser feliz con la persona que ama.

Wei WuXian no respondió de inmediato, una pequeña esperanza brilló en sus ojos, pero
inmediatamente volvió a apagarse.

— Jiejie... incluso si estuviera libre, yo no iría por Lan Zhan. Además, he hecho un voto, te
protegeré a A-Ling y a ti para siempre.

YanLi sonrió acariciando su rostro tiernamente.

— A-Xian ha sido muy bueno, pero no es justo seguir atado a nosotros. Incluso si no es el
joven WangJi, mereces amar a alguien y que esa persona también te ame. Es momento de que
veas por ti. Has estado para mí en los momentos más difíciles, y lo has sacrificado todo por
nosotros. Ahora es mi turno de apoyarte y de estar ahí para ti.

Wei WuXian sintió que una calidez se abría paso entre todo el dolor de su corazón, aunque
era pequeña, le hacía sentir que las cosas estarían bien.

— Pero... ¿serás madre soltera? — preguntó preocupado — ¿Qué dirá la gente?

YanLi sonrió mientras negaba con la cabeza.

— Eso ya no me importa más. Aprendí de la persona más valiente que mientras tú seas feliz,
mientras tú sepas tu verdad, lo que digan otros no importa.

— Jiejie...

— Para mí, la felicidad de A-Xian es lo más importante.

Wei WuXian sintió la mano de YanLi secar otra lágrima que había escapado sin su permiso.
Sosteniendo sus manos las acercó a él y depositó un beso casto en ellas.

— Gracias, jiejie, eres la mejor.


— A-Xian también es el mejor.

Se quedaron acurrucados hasta que la oscuridad los envolvió, ambos sintiéndose un poco más
tranquilos.

— Sé feliz A-Xian.

******

Lan WangJi sostuvo a los pequeños conejos en su regazo. Su pecho dolía. Dolía mucho.
Dolía incluso más que la vez que supo de la boda. En aquel momento había pensado que lo
había perdido, qué ironía saber que para empezar Wei WuXian nunca había sido suyo.

"Yo también quiero estar siempre contigo, Lan Zhan"

La frase se repetía una y otra vez en su cabeza. Aquellas palabras perforaban su corazón,
había creído en ellas, pero ¿habían sido reales o fueron sólo producto de un sueño?

Después de saber la verdad detrás de la boda de Wei Ying, Lan WangJi tuvo esperanzas,
pensó que tal vez, si se esforzaba lo suficiente, podría hacer que él correspondiera sus
sentimientos.

Y aquel beso que habían compartido, sólo había avivado la llama en su interior. Cuando
confesó sus verdaderos sentimientos, un brillo en los ojos de Wei WuXian hizo que su
esperanza creciera. Después, las palabras que salieron de sus labios rompieron su corazón y
lo hicieron sangrar.

La realidad lo golpeó fuerte, no había espacio para él en el corazón de Wei Ying.

Sin poder evitarlo, las lágrimas comenzaron a fluir.

El recuerdo de un beso en una habitación pequeña y oscura hacía mucho tiempo apareció en
su mente. Aquella vez calló, mantuvo el recuerdo en su corazón y las cosas siguieron bien.

¿Podría haber hecho lo mismo esta vez? ¿Fingir que no recordaba nada y seguir como
siempre? Si hubiese sabido lo que iba a pasar, tal vez lo habría hecho.

Pero decidió ser sincero y la verdad lo aplastó cruelmente. La mirada de desprecio en los ojos
de Wei WuXian lo taladraron haciéndolo sentir miserable. Ya jamás podría estar de nuevo a
su lado.

Las miradas de complicidad y ternura de Wei Ying, no volvería a verlas. Sus risas
estruendosas y llenas de alegría, no sería capaz de escucharlas nunca más .

Los recuerdos del pasado continuaron llegando: la primera vez que lo había visto, parado en
las escaleras de la mansión Jiang riéndose y él pensando que era patético. O la primera vez
que Wei WuXian lo llamó amigo y pensó que ya no lo era tanto. La primera vez que durmió
en su cama y Lan WangJi se durmió con su voz porque Wei WuXian nunca paraba de hablar
ni siquiera dormido. O las veces en que al despertar observaba su rostro calmo y sin rastros
de preocupaciones y Lan WangJi no podía apartar su vista de él. Cuando habían conducido el
auto de su tío y había tenido su primer castigo, pero él se había sentido feliz porque Wei
WuXian reía sin parar. O aquella ocasión cuando habían intentado bailar y habían terminado
en una pelea de pisotones y carcajadas. La primera vez que Lan WangJi lo había besado y
había terminado huyendo rápidamente demasiado avergonzado para decir algo y Wei
WuXian se había burlado de él...

Pensó en todos esos momentos mientras las lágrimas seguían fluyendo, calientes y gruesas.
Todos y cada uno de esos recuerdos estaban clavados en su corazón, para siempre.

Pero ahora Lan WangJi no podría volver a estar a su lado. Wei WuXian le había pedido que
se alejara, con el desprecio reflejado en su rostro.

Lan WangJi amaba a Wei WuXian, siempre lo había amado y sabía que siempre lo haría, que
por el resto de sus días él estaría en sus pensamientos. Que hasta su muerte e incluso después
de ella no anhelaría a nadie más, nunca, por la eternidad.

Pero él no lo quería más en su vida, y él no podía hacer nada más que aceptarlo. Tragar su
dolor y seguir adelante. Por mucho que doliera y por imposible que pareciera no tenía más
opción que afrontar la realidad.

Así al día siguiente, Lan WangJi fue a la mansión Luo.

Luo QingYang tan bella como siempre lo recibió con una gran sonrisa. Conversaron largo
rato y al despedirse ella besó su mejilla, acordando de verse pronto.

Al volver a casa, se dirigió al estudio de Lan QiRen. El hombre mayor le abrió la puerta un
poco sorprendido.

— WangJi, ¿qué sucede?

Su rostro, siempre frío, en este momento mostraba determinación y una profunda pena,
finalmente Lan WangJi dijo:

— Tío, necesito hablar contigo.

*******

Lan Xichen se apoyó sobre el sillón sosteniendo su copa, el contenido en ella seguía
exactamente igual desde que se la habían ofrecido. Para ser honesto, no pensaba volver a
beber en su vida, nunca había tolerado demasiado el alcohol y sólo había provocado que
hiciera una tontería. Suspiró.

Frente a él Nie MingJue sorbió de su propia copa, mirándolo de a ratos. Luego de varios
minutos de estar de la misma forma y cansado del silencio de su amigo finalmente preguntó:

— ¿Vas a decir qué te sucede?

Lan Xichen estaba dudoso, apretó la copa entre sus manos y dijo:

— ¿Cómo estás?
Nie MiengJue lo miró sin cambiar su expresión.

— Hay dos demandas en proceso, pero está bien, los abogados pueden lidiar con ellas.
Realmente lamento haber arruinado tu noche.

Lan Xichen sonrió sin ganas y negó con la cabeza.

— No hay problema.

— Tu tío te desheredará si sabe que estás aquí.

— No te preocupes por él — tranquilizó — mi tío puede ser muy duro a veces, pero
realmente tiene un buen corazón —. Luego preguntó: — ¿Cómo está el pequeño Huaisang?

Nie MingJue frunció el ceño.

— Supongo que se fue de la casa, no lo he visto desde la noche de la fiesta.

— Lo siento.

— No importa, siempre es lo mismo con él.

Lan Xichen se arrepintió de haber hecho la pregunta, por lo que volvió a guardar silencio.

Nie MingJue no parecía de humor ese día, aunque siempre había sido corto de paciencia, así
que al ver que la persona frente a él no decía nada más insistió cansado:

— ¿Vas a decirme qué te pasa o no?

Lan Xichen, que aún sostenía la copa intacta, finalmente la alejó de él y la colocó sobre la
mesilla de cristal. Luego sosteniendo sus manos y luciendo muy serio dijo:

— ¿Cómo sabes si estás enamorado?

Nie MingJue levantó una ceja. Ya había sospechado de qué iba la reunión cuando más
temprano Lan Xichen lo llamó alarmado pidiendo su ayuda, pero aun así se sintió
sorprendido.

— ¿Estás enamorado? — preguntó, un poco divertido.

Llevaba años intentando hacer que Xichen se consiguiera, así fuera, un acostón. Sin embargo,
él jamás había mostrado interés en ese tipo de cosas. A veces pensaba que Lan Xichen era
como la reencarnación del mismo Buda, un completo asceta.

Sin embargo, y a pesar de su entusiasmo, Lan Xichen negó.

— No lo creo — dijo bastante seguro —, lo que sea que me pase, no creo que sea ese tipo de
sentimiento.

Nie MingJue lo miró entrecerrando los ojos.


— ¿Por qué no me explicas? — pidió.

— Conoces a Jiang WanYin... — comenzó Lan Xichen.

Nie MingJue bufó, aquel tipo era algo así como la tapadera de su hermanito, por supuesto que
lo conocía, además, ¿no acababan de verse apenas hacía unos días?

— Obviamente, te la pasas hablando de él todo el tiempo — bufó —. Aquella vez cuando los
vi paseando realmente pensé que ya estaban juntos.

Lan Xichen recordó aquel encuentro, cuando había ido a entregarle su regalo de cumpleaños
y MingJue se había acercado a abrazarlo y susurrar en su oído:

— Los condones X son los mejores.

Lan Xichen se había sonrojado sobre manera en aquel momento.

— Me sorprendió cuando me dijiste que no tenían ese tipo de relación — continuó su mejor
amigo —, pero luego durante la fiesta estabas muy pegado a él. ¿Qué sucede realmente?

Lan Xichen suspiró.

— Durante la noche de la fiesta... WanYin me dijo que me amaba y luego me besó.

Nie MingJue se sentó recto en su silla, luciendo un poco emocionado.

— El niño tiene agallas... — concedió —. ¿Y...? ¿Lo hicieron?

Lan Xichen se sonrojó.

— Da-ge, no bromees así.

Nie MingJue rio.

— Está bien, dime qué pasó.

Lan Xichen volvió a apretar sus manos.

— Yo le dije que no sentía lo mismo y desde entonces no hemos vuelto a hablar. Me siento
terrible — dijo mientras se revolvía el cabello —. Si hubieras visto la expresión en su rostro...
cada vez que la recuerdo siento que se me parte el corazón.

Nie Mingjue miró a su amigo y luego asintió.

— Lo comprendo, pero nadie quiere la lástima de la persona que ama, así que si no vas a
corresponder sus sentimientos es mejor alejarse de él.

Lan Xichen frunció el ceño.

— Pero... es imposible no sentirme culpable, yo realmente lo aprecio como un buen amigo,


no deseo verlo triste, si pudiera arreglar las cosas...
— No confundas la lástima, ni mucho menos la culpa, con el amor — reprendió Nie
MingJue, su tono de voz se volvió más frío y duro que de costumbre —. El amor es
incondicional, el amor se siente bien. Pero muchas veces es como una maldita perra que hace
que te ardan las entrañas cuando no puedes estar con esa persona. Y lo peor es que, aunque
quieras, aunque sepas que está mal, no puedes evitar seguir queriendo estar a su lado. Porque
te hace sentir bien, porque cuando esa persona sonríe sientes que todo valió la pena. Y tú
darías lo que fuera por estar con él, aun cuando no puedes, seguirás deseándolo. Si esa
persona está triste matarías a todos por hacerlo feliz, pero cuando es feliz lejos de ti, cuando
es feliz con alguien más, eso es algo que no puedes soportar y duele tanto que podrías matar,
tanto que quisieras abrirte el pecho y arrancarte el corazón para no sufrir más.

Nie MingJue se perdió en sus pensamientos un momento, parecía estar ahora a miles de
kilómetros de distancia, pensando en alguien que probablemente ya no tenía. Después
terminó su bebida de un solo trago. Parecía muy miserable, Lan Xichen le había visto esa
expresión varias veces, sobre todo, cuando peleaba con su hermano menor. ¿Quién le habría
hecho tanto daño? Se preguntó, sus conquistas nunca parecían ser lo suficientemente
importantes.

— Da-ge... la persona que amas...

Nie MingJue salió de sus pensamientos y lo miró molesto.

— No estamos hablando de mí, estamos hablando de ti — luego volvió a inclinarse hacia él


—, dime, ¿qué sientes realmente por el chico Jiang? ¿Por qué estás tan preocupado?

Lan Xichen pensó entonces en Jiang WanYin. Lo conocía desde que eran niños, y siempre
había pensado en él como un hermanito menor. Se preocupaba por él y siempre había
admirado lo perseverante que era. Cada vez que escuchaba a los profesores adularlo, él se
sentía un poco orgulloso, como un hermano mayor que presumía a su hermanito.

Luego del incidente de años atrás se sintió feliz de poder ser más cercano a él. Cuando él
pedía su ayuda le emocionaba pensar que lo consideraba lo suficientemente listo como para
pedirle consejos. Y después de irse a Nueva York, se sintió aliviado de poder seguir en
contacto con él. Jiang WanYin fue probablemente el que mejor entendió sus sentimientos en
aquel momento.

Con la alianza entre empresas pensó que se habían vuelto un poco más cercanos. Lan Xichen
realmente disfrutaba pasar tiempo juntos, eran su inquebrantable espíritu, su inteligencia y su
brutal honestidad cosas que le gustaban de él. Jiang Cheng era diferente, no le importaba
mucho lo que los demás pensaran de su persona. Y lo que era mejor, no le pedía ser alguien
perfecto.

Las sonrisas cargadas de emoción y alegría eran fáciles con él, incluso era fácil hablar de sus
sentimientos.

Pero a veces Jiang Cheng no confiaba en sí mismo, y eso era algo que no le agradaba, ¿por
qué no podía ver lo bueno que era? Era una lástima que no se apreciara como debía. La
inseguridad era su punto débil y aún así se había armado de valor y le había dicho lo que
sentía.
Había tenido que emborracharse y montar una escena para poder decirle sus sentimientos,
había sido un desastre, pero también había sido un poco...

— Lindo, creo que WanYin es muy lindo — admitió Lan Xichen avergonzado.

— Cualquiera que tenga dos ojos podría decir eso — desestimó Nie MingJue.

El rostro de Lan Xichen se volvió serio.

— Supongo que tienes razón, cualquiera pensaría eso.

Recordó una de las tantas reuniones con sus socios, cuando al despedirse de ellos, un
ejecutivo se había acercado y le había preguntado a Jiang Cheng si estaba soltero. Él no le
había tomado importancia a la pregunta, pero Lan Xichen había visto la mirada lasciva en el
rostro de la otra persona. En aquel momento se había sentido molesto, él siendo alguien que
pocas veces se molestaba por algo, lo había atribuido a la inmoralidad de aquella persona,
pero ¿podría deberse a algo más?

Al principio, cuando WanYin se había confesado, Xichen estaba confundido, ¿qué debía
hacer? ¿qué debía sentir? Jamás se había enamorado, así que no sabía cómo debía actuar, por
lo que sólo había dicho lo que había sentido en ese momento: él no le correspondía.

Sin embargo, aquella noche no había dormido, mientras más lo pensaba peor se sentía. Pensar
en esas sonrisas sinceras y esa mirada brillante y energética ahora opacadas por la tristeza, no
se sentía bien. Causaba un dolor en su pecho que lo hacía suspirar.

Se sentía afligido al pensar que no podría volver a hablar con él como antes, no podrían
comer juntos, hablando de cosas triviales y con Jiang Cheng siendo lindo por cosas como una
terrible película de acción.

No quería no poder ver de nuevo aquellos ojos brillantes y sinceros que se emocionaban
cuando veían un brusco anillo de plata con una piedra púrpura encima. O dejar de escuchar
aquella risa cantarina que a veces hacía que su corazón latiera un poco más rápido y que
quisiera alargar el momento así fuese sólo un poco más.

No deseaba no volver a sentir aquellos labios que no era suaves, pero que eran cálidos...

Lan Xichen rio sin ganas.

¿Cuánto tiempo más iba a desperdiciar?


Capítulo 17

La mansión Jiang lucía elegante y hermosa como siempre. Pero esta vez Wei WuXian no
estaba feliz de volver, más bien estaba muerto de nervios. Mientras su auto atravesaba la reja,
sentía una opresión en la garganta y las piernas como gelatinas. ¿Sería capaz de hacer lo que
estaba a punto de hacer?

Hacía un tiempo atrás Wei WuXian, sentado en ese mismo auto, se había sentido valiente
para decir una mentira. Ahora que decía la verdad Wei WuXian sentía que quería cavar un
hoyo muy profundo y enterrarse. ¿Cuándo se volvió tan cobarde?

Cuando apagó el motor sin saber qué hacer a continuación, YanLi sujetó su mano.

— Todo estará bien, A-Xian.

Wei WuXian sintió que la valentía de su jiejie se le contagiaba. Sonrió y asintió más
tranquilo. Sujetados de la mano y con Jiang Ling en los brazos de su madre fue como
entraron a la casa. Sus padres adoptivos ya los esperaban. Jiang FengMian con porte elegante
y amable se puso de pie para recibirlos. Madam Yu imitó a su esposo y besó las mejillas de su
hija y nieto. Jiang Cheng, que estaba en el sofá individual apartado de sus padres, no lucía
feliz.

Wei WuXian lo observó con cuidado. Lucía pálido y había grandes sombras sobre sus ojos.
Se preguntó qué problema podría aquejarlo. Hacía unos pocos días estaba muy feliz durante
la fiesta, pero luego era como si algo se hubiese muerto dentro de él. En el pasado Jiang
Cheng le contaría sus problemas, a veces con calma, a veces con gritos, a veces lo haría
cuando sintiera que no podía seguir aguantándolo solo. Pero desde la boda todo eso había
cambiado. Wei WuXian lamentaba no poder ser igual de cercano que antes, la mentira les
había hecho mucho daño, esperaba que la verdad ahora pudiera reparar su relación.

— Nos sorprendió cuando nos llamaron con tanta urgencia — comenzó Jiang FengMian
cuando todos volvieron a tomar asiento —. Siendo sinceros estamos un poco preocupados.
¿Sucedió algo?

Wei WuXian y YanLi se miraron, luego con voz tranquila ambos dijeron:

— Vamos a divorciarnos.

Al escuchar estas palabras los rostros de los Jiang mostraron confusión. Jiang Cheng se
levantó indignado.

— ¿De qué rayos están hablando?

Jiang YanLi apretó la mano de Wei WuXian, luego exclamó:

— Nosotros hemos venido aquí porque es hora de que sepan toda la verdad.
— ¿De qué verdad hablas? — preguntó Madam Yu sintiéndose un poco exaltada. Miró a su
marido que lucía igual de confundido que ella.

— Todo nuestro matrimonio ha sido una farsa — continuó Wei WuXian.

Ante la mirada interrogante de los demás, Jiang YanLi dijo por fin algo que los dejó sin
habla:

— A-Xian no es el verdadero padre de A-Ling.

La oración tardó un momento en ser procesada. El silencio se extendió por la habitación


durante un largo rato, luego Jiang Cheng los miró a ambos como si les hubiese crecido una
cabeza y con el tono más tonto que Wei WuXian le había escuchado hablar, preguntó:

— ¿Qué?

Madam Yu se levantó con la furia apareciendo rápidamente en su rostro. Como esposa (y a


veces como madre) Yu ZiYuan podía ser sumamente amorosa y tierna, pero muchas veces
como cuando las cosas se salían de control o Wei WuXian causaba problemas, podía llegar a
ser tan peligrosa como un cuchillo. Este era uno de esos momentos.

Wei WuXian ya se esperaba estas reacciones así que no se sorprendió. En su lugar, inhaló
profundo.

— En realidad, todo fue idea mía — comenzó a explicar.

La reacción de los presentes fue cambiando a medida que ambos les contaban lo sucedido,
con los colores yendo y viniendo de sus rostros conforme escuchaban los hechos. Cuando
terminaron y no hubo más que decir el silencio volvió a reinar un instante antes de que Jiang
Cheng se pusiera de pie y gritara:

— ¡Voy a romperle las piernas a ese maldito perro!

Wei WuXian casi quiso reír, esta era exactamente la reacción que esperaba de él.

— ¡Jiang Cheng! — Madam Yu miró severamente a su hijo, Jiang Cheng esperó una
reprimenda de su parte —. Romperle las piernas a Jin ZiXuan no es suficiente, ¡latiguearlo
hasta la muerte sería lo mejor!

— ¡Madre!

— ¡Mi señora!

Jiang FengMian y YanLi la miraron sorprendidos.

— Nadie juega con mi hija — repuso — mucho menos ese bueno para nada de ZiXuan.
Atreverse a deshonrarla de esa forma y luego abandonarla, ¡está pidiendo la muerte!

— Ciertamente me gustaría hacerlo yo mismo — continuó Jiang FengMian dándole la razón


a su esposa, no era una persona que tendiera al enojo, pero era obvio que en este momento
estaba furioso.

— ¡Padre! — se sorprendió de nuevo YanLi.

— ¡Wei WuXian, ¿cómo lo dejaste ir?! — apremió Jiang Cheng luciendo rabioso.

— En un principio también quería matarlo — se defendió él —, pero en ese momento el


bienestar de jiejie era más importante — dijo mirando a la muchacha que sostenía al bebé
dormido en sus brazos.

Con estas palabras los presentes recordaron quién era de nuevo la persona más afectada.
Calmaron un poco sus ánimos y volvieron a sentarse.

— Entonces... para salvar la reputación de YanLi, tú te casaste con ella y fingiste todo —
Jiang FengMian miró a Wei WuXian.

Hacía mucho tiempo que Wei WuXian no veía esta mirada de lástima en él. Específicamente,
desde el día en que lo había conocido en el orfanato y le había dicho que de ahora en adelante
viviría con él.

Asintió con la cabeza. No se sentía una víctima en absoluto, sólo había hecho lo que era
necesario.

— Hasta ahora hemos criado a A-Ling lo mejor que pudimos, pero nuestra relación jamás ha
cambiado, siempre hemos sido hermanos, nada más.

Jiang YanLi asintió.

— Sin embargo, hemos decidido que ya es tiempo de terminar con esta mentira.

Jiang FengMian y Madam Yu se miraron un instante, luego Jiang FengMian suspiró.

— No estamos nada felices con esto — informó con una expresión severa —, habernos
mentido de esta manera y jugado con nosotros...

— Esa no fue nuestra intensión padre — repuso YanLi.

— Incluso así.

Wei WuXian agachó avergonzado la cabeza. Les debía mucho a las personas frente a él, no
quería ser un malagradecido, mucho menos decepcionarlos.

— Pero... apreciamos lo que has hecho Wei WuXian. Haber sacrificado todo, incluso nuestro
cariño, por salvar a YanLi de un error que no debías pagar... nosotros realmente te estamos
agradecidos por eso.

Wei WuXian sonrió.

— No hay nada que agradecer.


— ¿Qué tonterías dices? — preguntó Madam Yu ofendida — No cualquiera haría algo como
lo que tú has hecho, deberías darte más crédito.

Wei WuXian se sorprendió. Esta mujer nunca había sido especialmente afectiva hacia él. Al
principio incluso parecía odiarlo y le costó mucho ganarse un poco de su afecto. Con la boda
su odio inicial parecía haber regresado y probablemente sólo lo toleraba por ser el esposo de
YanLi y el padre de Jiang Ling. Sin embargo, había sido lo más parecido que Wei WuXian
había tenido a una madre en todos estos años. Viendo la mirada orgullosa que le dirigía lo
hizo sentir cálido y parte de la pesadez que cargaba en su pecho se alivió.

Continuaron conversando, Madam Yu se culpó por no haber notado antes los sentimientos de
su hija y lloró con ella, Wei WuXian no tenía nada que hacer ahí así que se apartó. Jiang
Cheng también se alejó, probablemente incómodo, y se acercó a él.

— ¿Qué te pasa? ¿Te comió la lengua el gato? — preguntó Wei WuXian mirando a Jiang
Cheng callado.

Él lo miró enfurecido.

— Bastardo, ¿cómo te atreviste a mentirme?

Wei WuXian sonrió.

— Sabía que te enojarías, pero supuse que lo entenderías si algún día supieras la verdad —
dijo encogiéndose de hombros.

— Así que realmente estabas dispuesto a seguir con esto para siempre.

— Si eso era lo que jiejie quería.

Jiang Cheng no lucía feliz.

— ¿Y por qué cambiaste de parecer?

Wei WuXian se rascó la nuca y evadió su mirada.

— Algunas cosas inesperadas pasaron...

Jiang Cheng frunció el ceño.

— ¿Inesperadas? ¿Te refieres a que ese idiota de ZiXuan volvió?

Wei WuXian se rascó la cabeza.

— Algo así...

— ¿Él y jiejie se han visto? — preguntó Jiang Cheng molesto.

— Lo han hecho.

— ¡Ese maldito!
— No te preocupes — lo tranquilizó Wei WuXian — lo he golpeado.

— ¿Golpearlo? La próxima vez que se atreva a aparecer frente a jiejie, mátalo.

— Pero debes pagarme un buen abogado, ¿está bien?

— Bien.

Wei WuXian comenzó a reír, de pronto el ambiente entre ambos dejó de sentirse incómodo.
Después de un corto silencio Jiang Cheng dijo:

— Para ser sincero, me siento aliviado.

— ¿Hum? — Wei WuXian preguntó confundido.

— Era muy difícil para mí pensar en ustedes como una pareja de casados, era algo
escalofriante — dijo frotándose los brazos —. Y también estoy aliviado por saber que mi
sobrino jamás tendrá una horrible cara como la tuya.

— ¿De qué hablas? — saltó Wei WuXian — ¡Estoy en la lista de los cinco estudiantes más
apuestos de Gusu! — se defendió.

— Las personas son ciegas — desestimó Jiang Cheng.

— ¡Tú eres el ciego! — Wei WuXian golpeó a Jiang Cheng y se enzarzaron en una pelea.

Ninguno de los golpes tenía la intención de lastimar al otro realmente, por lo que después de
un rato comenzaron a reír a carcajadas.

— Como sea — dijo Jiang Cheng deteniéndose para tomar aire —, de cualquier forma, lo que
hiciste por jiejie... gracias.

Wei WuXian lo miró sorprendido.

— Jiang Cheng, ¿te sientes bien? ¿Acaso te has golpeado la cabeza? ¿Tienes fiebre? —
preguntó acercándose a tomarle la temperatura.

Jiang Cheng golpeó su brazo.

— Vete al infierno — maldijo.

Wei WuXian volvió a reír.

— Okay, okay... — Luego volvió a ponerse serio — Jiang Cheng no tienes nada que
agradecer, por jiejie, yo haría lo que fuera.

Jiang Cheng lo miró largamente, luego dijo:

— Pero no te atrevas a ocultarme nada de nuevo o me las pagarás.

La sonrisa volvió a los labios de Wei WuXian.


— Como tú digas, ChengCheng.

Después de bromear un rato más Wei WuXian por fin lo soltó y se incorporó con una
expresión seria.

— Jiang Cheng, probablemente yo menos que nadie tiene el derecho de preguntarte esto —
dijo —, pero ¿qué te sucede?

Al escuchar la pregunta, Jiang Cheng dejó de reír.

— No sé de qué estás hablando.

Wei WuXian lo sujetó del hombro.

— No finjas, lo sabes bien. Tienes una apariencia terrible. ¿Sucedió algo malo?

Jiang Cheng suspiró y apartó de su mano.

— Sucedió lo que tenía que suceder — dijo cansado.

— Y eso es... — incitó Wei WuXian.

Jiang Cheng arrugó la cara.

— Fui rechazado.

— ¡Rechazado!

Wei WuXian estaba asombrado. ¿Qué mujer rechazaría a Jiang Cheng? Podía ser que sólo
fuera el número quinto de la lista de los estudiantes más apuestos de Gusu, pero todavía así
Jiang Cheng no era nada despreciable. En realidad, era bastante guapo, provenía de una
prestigiosa familia, era muy inteligente y podía ser muy agradable, a veces, cuando no estaba
enojado...

Wei WuXian veía el problema. Suspiró.

— Jiang Cheng, es por tu actitud de mierda. ¿Acaso la ofendiste? De seguro lo hiciste,


¿verdad? — reprendió —. Seguro dijiste que su cabello no es tan sedoso como el tuyo o que
su rostro no es tan bonito — suspiró volviéndose a apoyar en él —. Es tan típico de ti.

— ¡Cállate! — gritó Jiang Cheng alejando su brazo —¡No existe rostro más hermoso que el
de Xichen!

— ¿Xichen? — Wei WuXian estaba sorprendido ante tal revelación —. ¿Estás enamorado del
hermano Xichen? — preguntó estupefacto.

Jiang Cheng se sonrojó, pero no supo si de vergüenza o de furia, tal vez ambos; luego gritó:

— ¡Lo estoy! ¡¿Algún problema con eso?! ¡¿También piensas que es una aberración?!
Wei WuXian abrió los ojos sorprendido. Luego una pequeña sonrisa se formó en la esquina
de boca y suspiró.

— No. Pienso que fuiste muy valiente al confesarle tus verdaderos sentimientos. En realidad,
desearía ser tan valiente como tú.

Jiang Cheng no supo a qué se refería. En cambio, dijo:

— No importó qué tan valiente fuera, no sirvió de nada, aun así, fui rechazado.

Wei WuXian tragó pesado, no pudo evitar pensar en Lan Zhan. Lan WangJi se había
arriesgado a decirle la verdad y él había pisoteado sus sentimientos. Sus ojos escocieron y
parpadeó para alejar las lágrimas.

— Al menos no te quedaste en el 'hubiera'.

Jiang Cheng lo estudió un rato, era listo y pronto lo entendió.

— ¿Tú de quién estás enamorado?

Wei WuXian se sorprendió un momento, pero antes de poder responder YanLi llegó y fue
tiempo de retirarse. Sin decir más cosas, se despidieron y Wei WuXian salió de ahí con una
mezcla de sentimientos.

******

Wei WuXian miró el cuadro frente a él.

La pintura de un metro de alto lucía exquisita, había hecho uso de todo su talento para
realizarla. Era hermosa, no merecía quedarse guardada y oculta en un rincón de una humilde
casa. Este cuadro, este rostro, merecía ser apreciado por todos.

La plática con Jiang Cheng seguía rondando en su cabeza incluso hasta el día siguiente. Su
hermano confesó lo que sentía y había sido rechazado, pero había sido valiente. YanLi había
contado la verdad a sus padres sin saber lo que dirían, podría haber ido mal, pero pese a todo
había sido valiente.

Él también quería serlo.

Aún si no podía confesar sus sentimientos a la persona que amaba, no quería ocultarlo más al
mundo. Quería mostrar su amor a todos, incluso si era demasiado tarde. Tomó su teléfono y
llamó a un número conocido.

— ¿Wen Ning?

*******

El menor de los hermanos Wen arribó un rato después. Lucía bastante feliz cuando ingresó a
su departamento y lo abrazó.
— Superior Wei, me alegro mucho de que haya decidido enviar su trabajo — dijo.

Wei WuXian sonrió.

— Gracias, aunque no sé si logre hacerlo a tiempo.

— Lo hará — lo animó el menor —. Iré y registraré su trabajo lo más rápido posible.

— Lamento tener que pedirte este favor Wen Ning.

Wen Ning negó.

— Sabe que puede pedirme cualquier cosa, Superior.

Wei WuXian disminuyó un poco la sonrisa en su rostro.

— ¿Cómo están Qing-jie y A-Yuan?

El ánimo de Wen Ning se atenuó.

— Jiejie y el pequeño Yuan han llegado a salvo, pero en este momento jiejie está teniendo
algunos problemas con los abogados.

— ¿Es así?

Wen Ning asintió efusivamente con la cabeza.

— Pero el Superior Lan está haciendo lo posible por ayudarnos.

A la mención de Lan WangJi, Wei WuXian tragó pesado.

— Vamos, te mostraré la pintura — dijo volviendo al tema principal.

Wen Ning lo siguió a su habitación entusiasmado de ver por fin lo que su superior había
pintado. Siempre había admirado su talento para la pintura, y por su actitud sabía que este
trabajo debía ser sumamente especial para él.

Lo vio agacharse sobre una pintura cubierta con una manta blanca. Cuando la removió, un
rostro conocido apareció frente a él.

— Superior, ese es...

— Mhn.

Wen Ning miró sorprendido el cuadro. Luego a Wei WuXian. No era necesario que dijera
nada, podía entender perfectamente lo que su Superior quería transmitir.

— La técnica utilizada es sorprendente — halagó —, ¿y cómo logró ese efecto? — preguntó


viendo que no sólo la persona en el centro de la pintura, sino que todo en ella parecía ser real.
La luna brillante bañaba con su luz el rostro perfecto del hombre, los pétalos de cerezo
cayendo acariciaban su piel. Lucía como si un inmortal hubiese bajado a la tierra,
bendiciendo todo a su paso, convirtiéndolo en un pequeño paraíso.

Daba la sensación de que en cualquier momento podría salir del cuadro. Wen Ning quiso
alargar la mano para comprobarlo, pero al ver esos fríos ojos dorados que lo miraban
fijamente la retiró con rapidez. Ciertamente era como si el Superior Lan estuviese ahí mismo.

— Deberías irte, Wen Ning — terminó Wei WuXian un poco abochornado.

El muchacho salió de su ensoñación.

— Sí, Superior, me voy ahora.

Wei WuXian lo acompañó hasta la puerta, después de darle algunas instrucciones finalmente
lo vio partir con prisa.

Wei WuXian suspiró, le debía una. En ese momento, vio a YanLi volver a casa junto con A-
Ling. Él los recibió alegremente y entraron juntos.

— Vi al joven Wen Ning irse con tu pintura — dijo YanLi.

— Mhn — Wei WuXian asintió —, decidí entrar al concurso.

YanLi sonrió.

— Qué bueno, A-Xian.

Su jiejie sostuvo sus manos con ternura, Wei WuXian también sonrió.

— ¿Qué quieres cenar hoy? — preguntó —. Cocinaré cualquier cosa que quiera jiejie.

— Lo que sea está bien.

El timbre sonó en ese momento. Wei WuXian frunció el ceño extrañado.

— Tal vez se le olvidó algo a Wen Ning — murmuró.

Y soltando sus manos se alejó para abrir la puerta.

Al hacerlo, la sorpresa surcó su rostro, jamás se esperó encontrar a esta persona, aquí, en su
casa.

— MianMian... — murmuró casi sin palabras.

Luo QingYang estaba de pie frente a él, tan hermosa como siempre. Su cabello largo y
brillante enrollado en dos bollitos resaltando su rostro en forma de corazón.

— Wei WuXian, necesito hablar contigo — informó.


Wei WuXian aún no salía de su sorpresa, hacía mucho que ella no lo llamaba por su nombre.
Más aún, ella no lucía para nada feliz. Aún sin entender nada, Wei WuXian asintió y la dejó
pasar.

— Madam Wei — saludó la joven viendo a YanLi ahí.

— Lady Luo — saludó ella de vuelta con una sonrisa amable pero igual de confundida que
Wei WuXian.

— Mian... Lady Luo... — comenzó él.

— ¿Podemos hablar en privado? —pidió la joven.

YanLi notó que su presencia no era requerida por lo que enseguida se excusó:

— Iré a acostar a A-Ling — anunció y luego se retiró.

Ambos la vieron irse, incómodos por quedarse solos en la misma habitación. Wei WuXian se
rascó la cabeza.

— Mian... es decir, Lady Luo...

— MianMian está bien — concedió ella, un poco cansada.

Wei WuXian asintió.

— ¿Qué es lo que quiere hablar conmigo?

MianMian lo miró un momento, luego levantó la barbilla luciendo altiva y hermosa,


finalmente dijo:

— Wei WuXian, vengo a pedirte que dejes en paz a WangJi.


Final
Chapter Notes
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Wei WuXian miró a los autos que pasaban a su lado de una manera tan intensa que cualquiera
pensaría que quería fulminarlos. En realidad, ese era su deseo. Aferrando las manos sobre la
pierna derecha y la puerta del copiloto, gritó:

— ¡Acelera!

— ¡Voy lo más rápido que puedo, maldición! — se quejó Jiang Cheng, sosteniendo con
fuerza el volante, su cuerpo inclinado hacia el frente, incluso parecía listo para saltar.

En ese momento intentó esquivar un auto frente a él, el giro fue tan violento que ambos se
tambalearon bruscamente hacia la izquierda.

— ¡Cuidado!

******

Una hora antes, Lady Luo había aparecido en su departamento y había pedido hablar con Wei
WuXian. Sin embargo, él no se esperó nada de lo que ella dijo.

— Vengo a pedirte que te alejes de Lan WangJi.

Wei WuXian la miró consternado.

— Lady Luo, no sé por qué me pide eso — repuso sorprendido.

— Basta, Wei WuXian, sé toda la verdad — la voz de ella sonaba firme.

— La verdad... — Wei WuXian se sentía confundido.

— Sobre lo que pasó la noche de la fiesta.

Wei WuXian sintió que palidecía, ¿ella los había visto? ¿Ella lo sabía?

— ¿Cómo...?

— Esa noche yo los seguí — informó.

El alma de Wei Ying se drenó de su cuerpo. Luo QingYang continuó:

— Conozco tus sentimientos hacia el joven Lan WangJi. Así que vengo a pedirte que te alejes
él. Lan WangJi es mi prometido, yo seré su esposa. Lo conozco desde que somos niños, mi
sueño siempre ha sido casarme con él — insistió.
Wei WuXian quiso responder que él también lo conocía desde joven, incluso se atrevería a
decir que lo conocía mejor que nadie, pero no dijo nada.

— Vengo a pedirte que no vuelvas a buscarlo más — continuó la joven —, aléjate de él. Es
una locura siquiera pensar que pueden estar en una relación. ¡Ambos son hombres! ¡¿Qué
pensaría la sociedad de que alguien como el joven WangJi tenga por pareja a un hombre?!

Wei WuXian apretó el puño, él lo sabía, sabía esto perfectamente, había sido exactamente
esto por lo que le había dicho aquellas cosas horribles en primer lugar.

— No tiene que preocuparse de nada, Lady Luo — replicó sintiéndose cansado de su propio
dolor —. Yo jamás volveré a acercarme a Lan Zhan.

MianMian lo miró un poco escéptica. Frunció el ceño.

— ¿De verdad? — preguntó, queriendo asegurarse.

— Sí.

— Entonces entiendes que es lo mejor que esté conmigo, ¿verdad?

Wei WuXian lanzó un suspiro.

— Sí.

MianMian lo estudió un momento y al ver que él era completamente sincero soltó el aire que
retenía.

— Bien. Después de todo, estamos de acuerdo en que yo soy la mejor opción para él. El
joven Lan WangJi y yo nos casaremos, y cuando lo hagamos, él tomará el control de la
empresa de mi padre y yo podré dedicarme a criar a nuestros hijos sin ninguna preocupación.

Wei WuXian lo imaginó, no era la primera vez que pensaba en los hijos de Lan Zhan pero
imaginarlos ahora, cuando era consciente de lo que sentía en realidad por su mejor amigo, era
distinto. Pensar en él jugando con los hijos de Lady Luo, tomándola de la mano, besándola,
durmiendo junto a ella... fue más de lo que podía soportar.

— Y Lan QiRen estará tan orgulloso — continuó diciendo Luo QingYang — Lan WangJi
obtendrá una posición aún mejor de la que ya tiene, esta es la mejor oportunidad que podría
obtener en la vida, todas las puertas se abrirán para él.

— Se equivoca — murmuró Wei WuXian.

— ¿Qué?

— Lan Zhan no es ese tipo de persona, él no necesita una posición, no necesita que los demás
lo alaguen y besen sus pies.

— ¡Wei WuXian! — MianMian alzó la voz — Este es el mundo al que Lan WangJi
pertenece, ¡¿cómo puedes tú saber lo que él necesita?!
— Sólo sé que incluso si él viviese en una cabaña en medio del bosque él sería feliz. Lan
Zhan no necesita de la aprobación de la gente hipócrita, de hombres con traje que miden la
felicidad por el grosor de tu cartera. Él no necesita eso, él es diferente. Lan Zhan es bueno, y
jamás le ha importado el dinero ni la posición social.

¿De qué otra manera habría podido hacerse amigo de él en primer lugar?

— Si eso es lo que piensa, ¿entonces por qué lo rechazó? — la pregunta de Lady Luo tomó
con la guardia baja a Wei WuXian.

— ¿Qué?

— Entiende que a él no le importa lo que piensen los demás de él, entonces ¿por qué a usted
sí?

Wei WuXian no supo qué decir.

— Escuche, yo de verdad quiero a Lan WangJi, ser su esposa me haría muy feliz. Pero no
quiero vivir una mentira, no quiero casarme con un hombre que no me ama. Así que te daré
una última oportunidad Wei WuXian. Lan WangJi está en este momento en el aeropuerto.

— ¿Qué?

— Él se irá a América y probablemente no regrese nunca más, lo has herido demasiado, dudo
que quiera volver.

— ¿Lan Zhan se está yendo?

La idea de Lan WangJi yéndose para siempre fue extremadamente dolorosa.

Al ver su expresión consternada Lady Luo dijo:

— Nos casaremos la próxima semana en Nueva York, así que, si no vas por él ahora, lo haré
yo. Es la única oportunidad que te doy, Wei WuXian. Si no vas, yo lo haré, y me casaré con él
y haré todo lo que esté en mi alcance por hacerlo feliz, haré que deje de amarte y que se
enamore de mí. Le daré la felicidad que tú no quieres darle.

Wei WuXian se quedó sin palabras. Esta bella joven, realmente acaba de darle una buena
lección, ¿no era así?

— Así que, ¿qué es lo que harás? — incitó ella.

Wei WuXian miró a Lady Luo, estaba tan hermosa, con sus ojos brillantes llenos de
determinación. Era perfecta para Lan Zhan, seguramente su boda sería preciosa, se hablaría
de ellos durante todo el año, una pareja de ensueño. Y sus hijos, sus hijos serían preciosos, y
Lan Zhan tocaría para ella. Y envejecerían juntos con un montón de nietos, tendrían una vida
perfecta.

Pero eso no pasaría. No dejaría que pasara.


— Lo siento mucho, Lady Luo, por arrebatarle tan preciado futuro. Pero no puedo permitirlo,
no puedo entregarle a Lan Zhan.

— ¿No vas a dudar de nuevo? — preguntó Luo QingYang recelosa.

Wei WuXian negó efusivamente con la cabeza.

— Jamás, incluso si me rompen el corazón, no lo haré.

Luo QingYang asintió con una ligera sonrisa.

— Bien, es mejor que te vayas, su vuelo sale en una hora.

Wei WuXian corrió hacia su habitación, pero al entrar se encontró con YanLi sosteniendo al
pequeño A-Ling.

— Jiejie...

Wei WuXian la miró con duda, luego miró al bebé.

— No importa lo que pase, A-Xian — dijo ella —, siempre serás el padre de A-Ling.

Wei WuXian se acercó y abrazó al pequeño. Era verdad, este regordete niño era su hijo,
siempre lo sería, siempre lo amaría. No importaba qué tan lejos estuviera, el amor que sentía
era suficiente.

Así que besó su pequeña frente sintiendo que un nudo se formaba en su garganta, y luego lo
entregó a su madre.

— Gracias, jiejie — dijo, mientras la abrazaba con fuerza.

Ella correspondió su gesto y acarició sus cabellos.

— Ve, A-Xian.

Wei WuXian sonrió.

— ¡Te veo pronto, jiejie! — gritó estirando la mano y echando a correr.

Al llegar a la sala Lady Luo aún seguía ahí.

— Gracias — dijo sinceramente.

Lady Luo frunció el ceño.

— No me agradezcas, sigo pensando que no mereces a alguien como él.

Wei WuXian sonrió.

— Tienes razón, pero ya no me interesa si lo piensas.


Luo QingYang sonrió.

Wei WuXian tomó las llaves de su auto y corrió hacia la puerta, sin ver la lágrima que brotó
de los hermosos ojos de la muchacha.

Mientras introducía la llave, Wei WuXian rogó porque su auto encendiera. Le tomó tres
intentos, pero al final funcionó.

Wei WuXian aceleró y salió a la avenida, tendría que atravesar la ciudad para llegar al
aeropuerto, en este momento la mayoría de las personas terminaban sus jornadas de trabajo
por lo que debería ser la hora pico, si tenía suerte tal vez, sólo tal vez, no habría tanto tráfico.

Mientras avanzaba por la carretera lo más rápido que su viejo auto le permitía, de pronto éste
comenzó a ralentizarse.

— No, no puedes hacerme esto ahora — advirtió orillándose.

Pero no sirvió de nada, su auto finalmente se detuvo. Wei WuXian intentó arrancarlo una y
dos veces, pero no funcionó.

— ¡Estúpidos autos de tercera mano! — gritó golpeando el volante.

No tenía otra opción que tomar un taxi, así que salió del auto rápidamente. Sin embargo, no
parecía que la suerte estuviera de su lado, ningún taxi se detuvo. ¿Cuánto le tomaría llegar al
aeropuerto? Su tiempo se acababa, Lan Zhan se iría pensando que lo odiaba, no podía
permitir que eso sucediera.

De pronto, un auto morado metálico dobló en la esquina, lo vio acercarse a gran velocidad,
¿estaba alucinando? Entonces el auto se paró justo a frente a él y la puerta del copiloto se
abrió.

— ¡Apresúrate!

Wei WuXian lucía como si acabara de ver una aparición, finalmente salió de su estupor.

— ¡Jiang Cheng!

— ¡¿Qué estás haciendo?! ¡No tenemos tiempo que perder, sube rápido, idiota!

Wei WuXian sonrió y trepó.

— ¿Cómo supiste que estaba aquí?

— Jiejie me llamó y me contó todo — explicó Jiang Cheng.

Wei WuXian asintió.

— ¿Podremos lograrlo? — preguntó mirando su reloj.

Jiang Cheng frunció el ceño.


— No lo sé, averigüémoslo.

Entonces, condujo a toda velocidad.

******

— ¡Cuidado!

Jiang Cheng giró el volante y logró esquivar el auto frente a él.

— ¡Maldita sea! — gritó.

Wei WuXian respiró aliviado.

Había perdido la cuenta de los altos que se habían pasado y los insultos que habían recibido.

— Maldición — volvió a decir Jiang Cheng — ¿por qué no te declaraste antes? — protestó
—. Ahora estamos en este embrollo porque eres un cabeza hueca.

— ¿No te incomoda? — preguntó Wei WuXian —, saber que estoy enamorado de Lan Zhan.

Jiang Cheng hizo cara de asco.

— Me da escalofríos, pero tampoco puedo decir que me sorprenda, ¡ugh! — dijo esquivando
otro auto —. La verdad debí notarlo antes, no era nada normal eso de los amiguitos que están
juntos todo el tiempo...

— Jajaja — Wei WuXian se echó a reír — supongo que realmente fui un lento. ¡Ah, pero!
¿no estás enamorado del hermano Xichen? Entonces eso te hace gay.

— ¿Ah? Si te gusta Lan WangJi, ¿eso no te hace gay también?

— Es verdad — asintió Wei WuXian —. Nunca pensé que sería gay.

— Bueno... me sorprende no haberlo notado antes — continuó Jiang Cheng.

— ¿A qué te refieres? — preguntó Wei WuXian al momento en que casi se estrellan contra
un auto.

— ¡Sólo cállate, no me distraigas!

Mientras los minutos pasaban el corazón de Wei WuXian latía más y más rápido, Lan Zhan
no podía irse, no sin antes decirle la verdad.

Cuando llegaron a la entrada del aeropuerto Wei WuXian saltó del auto y echó a correr. Se
detuvo sin tener idea de a dónde dirigirse.

— Maldición, ¿en qué sala estará? — se preguntó.

Observó la pantalla que anunciaba los vuelos y lo vio. Con el corazón a punto se salirse por
su boca Wei Ying corrió como jamás en su vida. Entonces lo escuchó:
"Pasajeros del vuelo 8152 con destino a Nueva York, favor de abordar."

Wei WuXian entró en pánico, no veía a Lan Zhan por ningún lado, había demasiada gente y
el lugar era enorme.

Entonces lo vio, en la fila para ingresar a la sala de espera, Lan Xichen estaba con él.

Wei WuXian respiró profundamente.

— ¡LAN ZHAAAAN!

El grito reverberó por todo el lugar. Todas las personas alrededor volvieron su atención hacia
él, pero no pudo importarle menos. Continuó corriendo acercándose a Lan WangJi. Él giró y
lo vio, en su rostro podía ver la sorpresa que sentía.

Estaba yéndose, y Wei WuXian no podía permitirlo, era ahora o nunca.

— ¡LAN ZHAN! — volvió a gritar, deteniéndose a una distancia prudente para poder correr
en caso de que él lo rechazara, preparando su corazón. — ¡Lan Zhan! No te vayas — pidió.

Lan WangJi lo miró confundido y en sus ojos pudo ver un profundo dolor.

— Wei Ying...

— Lan Zhan, escucha lo que voy a decir, ¿está bien? — Wei WuXian respiró profundamente
intentando calmar su corazón —. Yo te mentí, aquel día en mi departamento te mentí. Yo te
amo Lan Zhan, te amo de verdad, te he amado desde hace mucho tiempo, aunque sólo ahora
me he dado cuenta. No te vayas Lan Zhan, te pido que no me dejes, no lo soportaría otra vez.

— Wei Ying.

— No digas nada — negó él con la cabeza —, sólo escúchame —. Necesitaba decirle todo lo
que sentía, no podía dejar nada sin decir, así que continuó: — Te prometo que, si me das la
oportunidad te lo compensaré, todos los días, cada día de mi vida hasta la muerte, te amaré,
cada día viviré sólo por ti, cada día sólo querré acostarme contigo. Cada día seré feliz por tú
estarás conmigo. Todos los días... si tú me aceptas.

Wei WuXian esperó con el corazón en la garganta, acababa de decir todo lo que sentía y ya
no podía hacer nada más, sólo esperar.

Lan WangJi lo miró, Wei WuXian no estaba seguro de si había entendido lo que había dicho
o no.

Él giró la cabeza entonces, miró a su hermano que estaba completamente sin palabras, y
luego miró alrededor, después movió su mano y la cerró en un puño. Wei Ying se preocupó
por la falta de respuesta.

— ¿Lan Zhan?
Finalmente, Lan WangJi lo miró y pareció despertar de su aturdimiento. Y en su rostro se
pudo ver una expresión nunca antes vista. Sus ojos brillaron, sus orejas se sonrojaron y
entonces salió de la fila y corrió hacia él.

Wei WuXian lo imitó y cuando estuvo a unos pocos metros se lanzó hacia sus brazos. El olor
a sándalo le pegó en el rostro y hundió su rostro en su pecho.

— Wei Ying...

— Lan Zhan, Lan Zhan... te amo, te amo demasiado — dijo él, levantando el rostro.

Lan WangJi aún parecía incrédulo ante lo que sucedía, la expresión en su rostro era tan
cómica que Wei WuXian quiso reír.

— ¿Lan Zhan? — volvió a llamar preocupado.

— ¿Me amas? — preguntó Lan WangJi todavía dudoso.

— ¡Mhn! Te amo. Sólo a ti Lan Zhan, sólo te amo a ti.

— Wei Ying.

En ese momento sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa, Wei WuXian quedó
maravillado ante tal escena, casi pudo ver detrás de él rayos iluminando su ser.

Lan WangJi entonces se inclinó y Wei WuXian cerró los ojos. La mariposa se posó
finalmente sobre la flor.

El beso fue casto, demasiado puro, demasiado cálido, demasiado perfecto.

Wei WuXian quiso llorar, jamás en la vida había sentido tanta dicha como en ese momento,
jamás había deseado que el tiempo se detuviera como en aquel instante, deseando quedarse
así para siempre.

Pero aquello no era posible por lo que pronto se separaron, Wei Ying aún aferrado a su
camisa.

— Realmente no quería ver eso — la voz asqueada de Jiang Cheng se escuchó detrás de
ellos.

Wei WuXian volteó a ver su hermano y sonrió feliz.

En ese momento Lan Xichen se acercó.

— WangJi, el avión está por partir — le recordó.

— Mhn.

El corazón de Wei WuXian volvió a llenarse de pánico.

— Lan Zhan, Lan Zhan, ¡no te vayas!


Lan WangJi sujetó sus manos amorosamente.

— Wei Ying... debo irme.

Wei WuXian volvió a negar.

— No me dejes de nuevo, no puedo vivir sin ti.

— Wei Ying...

— ¡No te vayas!

Lan WangJi suspiró.

— Debo hacerlo, la señorita Wen está esperándome, debemos arreglar algunas cosas con los
abogados, pero volveré lo más pronto posible.

— ¿Wen Qing? — Wei WuXian estaba confundido —. Entonces... ¿no irás a Nueva York a
casarte?

— ¿Qué?

— MianMian lo dijo, que ibas a Nueva York a casarte con ella.

Lan WangJi lució confundido y luego negó.

— Rompí mi compromiso con Lady Luo hace unos días.

Wei WuXian se quedó sin palabras, ¿acaso ella le había mentido? Todo esto ¿había sido
planeado por Luo QingYang?

"Pasajeros del vuelo 8152 con destino a Nueva York... "

— WangJi... — insistió Lan Xichen.

— Debo irme — continuó Lan WangJi sujetando su rostro con delicadeza —. Pero volveré
pronto, lo prometo.

— Lan Zhan...

Wei WuXian se aferró a él fuertemente.

— Muy conmovedor, en serio — la voz de Jiang Cheng los interrumpió — pero creo que
deberían cortar esta escena aquí, esto es bastante vergonzoso — repuso, las personas
alrededor lucían abochornadas en su mayoría, algunas molestas, y algunas pocas conmovidas.

— ¡Jiang Cheng! — se quejó Wei WuXian — Lan Zhan y yo estamos a punto de separarnos,
¿puedes ser más considerado?

Jiang Cheng suspiró cansado.


— Lo que estoy diciendo es que pueden continuar con su escenita en el avión — dijo
mientras mostraba la documentación a Wei WuXian.

— ¿Cómo...?

— Jiejie.

Wei WuXian sonrió conmovido, su jiejie realmente había previsto esta situación.

— Pero aún falta el boleto — continuó Jiang Cheng mientras miraba a Lan Xichen.

— ¿Yo? — preguntó él confundido.

— Vamos Xichen, creo que puedes hacer este sacrificio por ellos, ¿no?

Lan Xichen miró a Jiang Cheng y luego sonrió.

— Tienes razón — dijo mientras se acercaba a Wei WuXian —. Debe hacer muy feliz a
WangJi, joven Wei — advirtió extendiendo su boleto de avión.

— Hermano Xichen...

— Si me entero de que le ha roto el corazón otra vez — continuó —, no voy a perdonarlo, no


hay terceras oportunidades. Aún tiene mucho que compensar.

Wei WuXian asintió solemne.

— Hermano Xichen, eso no sucederá. La felicidad de Lan Zhan es mi felicidad — dijo


mientras sujetaba su mano con firmeza.

"Pasajeros del vuelo... "

— Deben irse — incitó Lan Xichen.

— Gracias, hermano Xichen —, Wei WuXian dio una corta inclinación, luego volteó a mirar
detrás de él —. Gracias Jiang Cheng, de verdad, no sé cómo pagarte...

— Váyanse ya, idiota — se quejó Jiang Cheng cruzándose de brazos —, y llama cuando
llegues, ¿bien?

Wei WuXian sonrió con el corazón desbordando de alegría.

— Lo haré.

Apretó la mano de Lan WangJi y mirándose tiernamente, y sin soltarse, se alejaron hasta
atravesar la compuerta.

— Ese fue un gran gesto — declaró Lan Xichen, aún sosteniendo su maleta.

Jiang Cheng resopló.


— Ahora es problema de Lan WangJi, al fin me he desecho de una enorme molestia.

Lan Xichen sonrió.

— WanYin, usted realmente es increíble.

Jiang Cheng pareció recordar entonces quién estaba a su lado y lo miró fijamente.

— Escucha Xichen — dijo lleno de determinación —, mis sentimientos por ti no han


cambiado, y sé que no puedes aceptarlos ahora, pero lo he estado pensando y no voy a
rendirme tan fácil, ¿entiendes? Voy a luchar y voy a conquistarte, hasta que puedas
corresponder mis sentimientos.

Lan Xichen se sorprendió, pero finalmente sonrió y se acercó a él.

— Me hace muy feliz escuchar esas palabras, pero no es necesario esperar tanto, A-Cheng —
e inclinándose hacia él, lo besó.

Chapter End Notes

Quiero agradecer a todas las personas que llegaron hasta acá, la idea originalmente era
muy corta pero se fue haciendo cada vez más grande.
No me queda más que agradecer la paciencia y el apoyo.
Y es el final de la historia... pero no es todo, aún nos queda el epílogo y un par de extras
que ya se están escribiendo y espero subir pronto.
Quiero aclarar que en el mundo real no puedes dar un boleto de avión así, pero pido que
ignoren esto ya que era por el bien de la trama, ojalá no quedara tan cliché.
En fin, nos leemos pronto y como siempre ¡gracias por leer! ♥️
Epílogo
Chapter Notes
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La luz del sol lastimó los ojos de Jiang Cheng. El hijo de menor de los Jiang frunció el ceño y
dio la vuelta. El frío entonces se filtró entre las sábanas y se despertó. Alargó la mano para
tomar su teléfono de la mesilla de noche y miró la pantalla.

10:38 a.m.

Jiang Cheng pegó un brinco y la acción casi le hizo caer. Trastabilló un poco hasta alcanzar la
camisa arrugada que estaba sobre la silla y salió de la habitación a paso rápido. Caminó por el
corto pasillo hasta llegar a la pequeña pero elegante cocina y entonces suspiró cruzándose de
brazos.

— ¿Por qué no me despertaste? — se quejó con la persona frente a él.

Lan Xichen quitó su atención de la sartén para mirarlo. Sonrió y se acercó para depositar un
beso en su frente.

— Dormías profundamente, no quise despertarte.

Jiang Cheng frunció el ceño.

— Debemos estar en el aeropuerto en una hora, le prometí a Wei WuXian que estaríamos ahí
para recogerlos.

— Lo siento.

El tono en Lan Xichen era culpable, su apariencia casi le hacía ver como un enorme pero
tonto perro, Jiang Cheng quiso reír.

Sin embargo, un instante después su mirada cambió cuando bajó la vista hacia sus largas
piernas desnudas. Un sonrojo apareció en su rostro y sus pensamientos indecentes fueron
demasiado obvios.

— ¡Lan Huan! — regañó Jiang Cheng— ¡¿De quién es la culpa de que me quedara
dormido?! ¡Me mantuviste despierto hasta muy tarde! — se quejó, aún podía sentir el dolor
en su cintura —. Así que olvida eso que estás pensando.

Lan Xichen sonrió con ojos de media luna y se disculpó, sin embargo, no parecía nada
arrepentido.

Jiang Cheng suspiró.

— Sólo démonos prisa.


*******

El aeropuerto de Gusu estaba abarrotado de gente en ese momento, no era una sorpresa pues
las vacaciones acababan de comenzar y muchos viajeros iban y venían de la ciudad.

Jiang Cheng se mantuvo sentado tranquilamente esperando con los ojos cerrados, aún sentía
una pequeña molestia en su mitad inferior, pero intentó ignorarla. Mientras tanto Lan Xichen
a su lado observaba la pantalla que anunciaba los vuelos, sosteniendo su mano entre la suya
sin intención de soltarla.

Luego de mirar la pantalla por un rato exclamó:

— Su avión está aterrizando justo ahora.

Jiang Cheng abrió los ojos lentamente.

Habían pasado ya seis meses desde que Wei WuXian se había escapado a América con Lan
WangJi y muchas cosas habían pasado desde entonces.

Mientras pensaba en todos estos acontecimientos la mano de Lan Xichen apretó la suya
indicándole que se pusiera de pie.

Una pareja cruzaba una de las puertas, el más bajo de ellos miró hacia un lado y otro,
finalmente al encontrarlos entre la multitud, sonrió ampliamente y levantó el brazo agitándolo
efusivamente en un saludo.

Tan infantil.

Jiang Cheng y Lan Xichen se acercaron a ellos.

Wei WuXian caminaba con un pequeño niño dormido en sus brazos, a su lado Lan WangJi
arrastraba un par de enormes maletas.

— WangJi, joven Wei, bienvenidos — saludó el mayor de los hermanos Lan.

— ¡Hermano Xichen! Muchas gracias — respondió Wei WuXian sonriente.

— Hermano, cuñado, lamentamos la tardanza, vuelo se retrasó — informó Lan WangJi.

— Hemos estado esperando bastante tiempo — se quejó Jiang Cheng. Estaba feliz de ver a su
hermano, sin embargo no iba a mostrarlo.

Ante la queja de Jiang Cheng, Wei WuXian chasqueó la lengua.

— Tks, Cheng Cheng, ni siquiera coger te ha quitado el humor de mierda que tienes.

Al escucharlo, los colores treparon por el rostro del Jiang menor.

— ¡WEI WUXIAN! — reprendió.


— ¿Qué? — Se defendió Wei WuXian — Puedo decirlo sólo por la manera en la que
caminas. Además no grites, despertarás a A-Yuan.

Jiang Cheng reprimió el grito que estaba a punto de dar, y dirigió la mirada al pequeño niño
que descansaba plácidamente apoyado en el hombro de Wei WuXian, las orejas de un conejo
de peluche podían verse debajo de él.

— Se ha dormido justo al bajar del avión — informó Wei WuXian acariciando su cabello.

— Resistió bastante — continuó Lan WangJi.

Después de todo, un viaje de diez horas definitivamente cansaría a cualquiera.

*******

Luego de aquello partieron hacia la Mansión Lan donde Lan QiRen los esperaba. Al ver a
Lan WangJi, el patriarca de la familia pareció muy complacido, pues sonrió satisfecho y se
acercó a él para darle un abrazo.

— Bienvenido, WangJi — saludó.

— Gracias, tío.

— Espero que el viaje haya estado bien.

— Mhn.

Tío y sobrino eran demasiado formales entre ellos, Wei WuXian y Jiang Cheng se miraron
mofándose de las extrañas maneras de los Lan.

Luego de saludar a Lan WangJi la vista de Lan QiRen se desvió hacia Wei WuXian,
inmediatamente su rostro cambió y un gesto desdeñoso apareció en él.

— ¡Hola, tío QiRen! — Wei WuXian saludó de una forma tan amistosa e íntima que casi hizo
escupir sangre al patriarca Lan.

— ¡¿Quién te ha dado permiso de llamarme "tío"?! — reprendió Lan QiRen.

— Aiya~ me he casado oficialmente con Lan Zhan, así que ahora también soy su sobrino,
incluso cuando no me guste...

— ¡WEI WUXIAN!

El fuerte grito retumbó por todo el lugar, haciendo incluso doler el oído. Ante el ruido, el
pequeño Yuan que aún dormía, arrugó la cara con molestia y finalmente abrió los ojos.

— Aiya~ se despertó.

El menor se frotó los ojos y al levantar la vista lo primero que apareció frente a él fue el viejo
QiRen.
— ¡Abuelito! — gritó A-Yuan lleno de alegría estirando sus brazos hacia él.

— Yuan-Er, ¿cómo has estado? — preguntó Lan QiRen cambiando su expresión


completamente y arrebatándolo de los brazos de Wei WuXian.

Lan Xichen abrió los ojos un poco sorprendido al ver a su severo tío siendo tan cariñoso con
el niño.

— Vaya, al tío realmente le agrada Xiao Yuan.

Wei WuXian asintió.

— Al principio estuvo un poco renuente, pero al final A-Yuan conquistó su corazón.

Wei WuXian sonrió ante el recuerdo.

*******

Hacía seis meses él y Lan WangJi habían tomado un avión a los Estados Unidos, su meta:
traer de vuelta a Wen Yuan.

Tal como Wen Qing había mencionado con anterioridad, el problema principal era que un
familiar de A-Yuan estaba pidiendo la custodia del menor.

Wei WuXian acompañó a Lan WangJi al día siguiente de su llegada al país americano a la
corte donde Wen Qing esperaba con el abogado.

— ¡Qing-jie! — Saludó al verla.

— Wei WuXian — exclamó ella sorprendida pues no esperaba verlo ahí.

— ¿Cómo estás? ¿Qué ha pasado? — preguntó cuando se acercaron.

Wen Qing no lucía contenta y dio un largo suspiro.

— Habrá un juicio ya que la hermana de A-Chan apareció y está pidiendo quedarse con A-
Yuan.

— ¿Dónde está él? — preguntó Wei WuXian queriendo ver al niño.

— Por el momento se está quedando en un orfanato del estado, ahora mismo está dentro con
la trabajadora social, en un momento podemos entrar a verlo.

Wei WuXian asintió y miró entonces al hombre que estaba parado a un lado de ella. Era igual
de alto que Lan WangJi y también muy atractivo, tenía sobre él un aura de paz y una
apariencia inmaculada, como si nada pudiera perturbarlo.

— Qué grosero de mi parte — titubeó —, mi nombre es Wei WuXian, mucho gusto — dijo
haciendo una corta reverencia —. ¡Ah! Lan Zhan, traduce lo que acabo de decir.

El hombre al lado sonrió amablemente, mientras lo imitaba.


— No se preocupe joven Wei, puedo entenderlo perfectamente — dijo hablando en un chino
tan propio que asombró a Wei WuXian.

Lan WangJi se colocó a su lado para presentarlo.

— Wei Ying, este es Xiao Xingchen, uno de nuestros abogados en este país que ha estado
ayudando en el caso.

— Ya veo, muchas gracias por toda su ayuda — exclamó volviendo a inclinarse.

— Es un placer.

En ese momento, la puerta de al lado se abrió y una mujer salió. A primera vista podía
decirse que era atractiva pero si la mirabas detenidamente podías notar su maquillaje
excesivo y un lunar en su ojo izquierdo que aumentaba su coquetería de tal manera que la
hacía ver vulgar. Se detuvo un momento a mirarlos, sus largas pestañas revolotearon cuando
vio a Lan WangJi.

Sonrió, inclinando la cabeza en un saludo y luego se fue.

— ¿Quién es ella? — preguntó Wei WuXian con desagrado al verla irse, pues no pasó por
alto su gesto hacia Lan WangJi.

— Su nombre es Wang LingYao, la hermana de A-Chan — informó Wen Qing.

Wei WuXian la miró sorprendido.

— ¿Esa es la persona que está peleando la custodia de A-Yuan? ¿Por qué alguien como ella
querría hacerse cargo de un niño pequeño?

Wen Qing negó.

— Nosotros tampoco entendemos.

Antes de que pudieran hablar más, la puerta volvió a abrirse y una mujer rubia de mediana
edad apareció. Esa debía ser la trabajadora social.

— Miss Wen, you can come in.

Wen Qing asintió e ingresó. Aunque Wei WuXian no entendió lo que había dicho siguió a
Wen Qing adentro.

A-Yuan estaba sentado en una gran mesa redonda en una habitación colorida, a su lado un
gran conejo de peluche estaba sentado. Sobre la mesa, el estuche de pinturas que Wei
WuXian le había obsequiado se encontraba abierto y el niño lo utilizaba para decorar la hoja
frente a él.

Alzó la vista cuando Wen Qing se acercó y brincó de su asiento para abrazarla, sin embargo,
aún no había rodeado del todo la mesa cuando su mirada se encontró con la de Wei WuXian.
El rostro del niño se llenó de una gran sorpresa y sus grandes ojos se abrieron aún más.

— ¡Papá! — gritó corriendo hacia él.

Wei WuXian sintió su corazón rebosar de júbilo cuando lo atrapó entre sus brazos. A-Yuan lo
abrazó con fuerza.

— ¡Viniste! — gritó el niño de emoción.

— Claro que sí.

— Pa... — A-Yuan dudó un momento y luego corrigió — Xian-gege, A-Yuan te extrañó


mucho.

— También te extrañé, y este hermano también te extrañó.

En ese momento el pequeño notó a Lan WangJi.

— ¡Hermano rico!

Lan WangJi sostuvo a A-Yuan sonriendo ligeramente.

— ¿También viniste a ver a A-Yuan? — preguntó el niño emocionado.

— Mhn. ¿Cómo estás?

— Bien pero A-Yuan quiere irse a casa — murmuró mientras hacía un puchero.

— Nos iremos pronto — dijo Wen Qing acariciando su cabello.

El tiempo que la mayor de los Wen podía compartir con su sobrino era sólo de una hora. En
ese momento, A-Yuan estaba bajo resguardo del gobierno por lo que vivía en un orfanato y
para verse tenían que viajar a la corte.

— Xian-gege, A-Yuan conoció a muchos amigos — explicó el niño —. Dormimos y


comemos todos juntos. Es muy divertido, pero A-Yuan quiere irse ya con Qing-jie y Ning-
gege.

Wei WuXian sonrió.

— Todos estamos trabajando para que muy pronto puedas irte con ellos. Mientras tanto
vendremos a verte seguido.

Wen Yuan sonrió satisfecho con la idea pero luego pareció recordar algo.

— A-Yuan ya no quiere que venga esa hermana. Abraza muy fuerte y pellizca los cachetes. A
A-Yuan no le agrada.

Wei WuXian hizo una mueca mientras miraba a Lan WangJi, quien su vez miró al abogado
Xiao.
El tiempo con el pequeño pasó muy rápido y tuvieron que despedirse de él pronto. Wen Yuan
lloró y se negó a soltar a Wei WuXian hasta después de mucho rato y sólo después de que le
prometiera volver al día siguiente.

En el departamento de Lan WangJi, Xiao XingChen informó lo que la trabajadora social le


había dicho después de hablar con ella.

— Al parecer A-Yuan no congenia muy bien con la señorita Wang — dijo — intenta ganarse
al niño con regalos pero casi siempre A-Yuan la ignora y prefiere pintar.

— Es de esperarse — dijo Wei WuXian indignado al recordar a aquella chica con aires de
mujerzuela —. ¿Es necesario que A-Yuan la vea? — preguntó, pensando en la mala
influencia que podría ser para el niño convivir con alguien así.

Xiao XingChen suspiró.

— Así como ustedes tienen el derecho a verlo, la otra parte también la tiene. Pero el
testimonio de la trabajadora social es importante para el caso, las probabilidades de que
perdamos el juicio son mínimas.

Ante aquellas palabras Wei WuXian se sintió aliviado.

Xiao XingChen continuó:

— Cuando mi esposo y yo adoptamos a nuestra hija fue un proceso mucho más complicado,
pero al final lo logramos, esto será más fácil, así que no deben preocuparse demasiado.

— ¿Huh?

Wei WuXian se sorprendió.

¿El abogado Xiao estaba casado con otro hombre? ¿Y habían adoptado? ¿Un pareja gay
podía adoptar? ¿Acaso eso era posible?

— ¿Cómo ustedes dos adoptaron...?

En ese momento el timbre del departamento sonó, Lan WangJi se levantó y luego de un rato
volvió acompañado de otras dos personas.

El hombre era alto, y su rostro, serio y estoico, era atractivo. Detrás de él, una niña de no más
de diez años y con peinado de bollitos asomó la cabeza con timidez.

— Este es el señor Song Lan, el otro abogado de la familia — explicó Lan WangJi a Wei
WuXian.

— Mucho gusto — el abogado Song inclinó la cabeza en un saludo.

— Ah, un gusto — Wei WuXian que aún estaba procesando la información tardó un
momento en responder.
Xiao XingChen se puso de pie entonces.

— Nos vemos pronto, Song Lan y yo prepararemos todo para el juicio.

— Claro.

Wei WuXian vio a Xiao XingChen abrazar a la niña y sonreírle tiernamente al otro hombre.
Entonces los vio partir tomados de la mano con la menor aún abrazada a él.

Una familia homoparental...

*******

El día del juicio, todos llegaron muy temprano, Wei WuXian y Lan WangJi se sentaron al
frente, muy cerca de Wen Qing y los abogados Xiao y Song.

Las puertas de la sala se abrieron y Wang LingYao entró con una sonrisa presuntuosa en su
rostro, seguida de dos hombres. El hombre que era más alto y lucía muy serio e indiferente a
todo, se sentó a su lado por lo que tenía que ser su abogado. El otro que era más bajo y tenía
una apariencia bastante común, se sentó detrás de ellos.

Por supuesto, durante el juicio el pequeño A-Yuan no estaría presente. Sólo lo verían hasta
que fuese entregado a quien ganase la custodia.

A pesar de lo optimista que estaba, Wei WuXian no pudo evitar sentirse un poco ansioso,
durante el transcurso de la audiencia las cosas indicaron que no sería tan fácil ganar la
custodia.

La parte contraria no sólo estaba muy bien preparada, sino que incluso acusaron de maltrato a
Wen Xu, padre de A-Yuan y primo de los hermanos Wen. Lo que indignó mucho a Wen
Qing.

Por su parte, Wang LingYao, lloró frente a la audiencia, contando cómo a pesar de haber sido
separada de su hermana desde temprana edad, siempre había deseado reencontrarse con ella.
Habló sobre lo mucho que sufrió al enterarse de su muerte y cómo había querido contactarse
con la familia después de ello pero se le negó saber sobre el estado del menor, al final no
teniendo más remedio que acudir al gobierno y pedir la extradición del niño preocupada por
su bienestar.

Wei WuXian estaba tan furioso que quería pararse a golpear a esa mujer. Lan WangJi notó
esto y sostuvo su mano para tranquilizarlo.

Xiao XingChen y Song Lan fueron una excelente defensa, refutaron casi todas las
acusaciones que la otra parte había hecho, sin embargo, después de una larga discusión por
parte del jurado la resolución que dio el juez indignó a todos.

Wang LingYao había ganado la custodia.

La mujer lloró exageradamente de alegría, incluso el hombre detrás de ella fue a su lado para
celebrar.
— Tiene que haber un error — murmuró Wen Qing confundida.

Xiao XingChen y Song Lan lucían igual de aturdidos que ella. Song Lan llegó junto al juez
queriendo apelar la resolución pero éste no dio ha lugar y salió del recinto.

— Joven Lan, le juro que llegaremos al fondo de esto — se disculpó Xiao XingChen.

Lan WangJi asintió y lo vio salir acompañado de Song Lan.

Wen Qing comenzó a llorar desesperada.

— No pueden llevárselo. No le gustan esas personas, estará muy triste.

Wei WuXian se acercó a ella para abrazarla.

— No sé qué pasó pero se resolverá.

— Vamos a recuperarlo — aseveró Lan WangJi.

Los tres se quedaron en el recinto con el mismo sentimiento de injusticia en sus corazones.

*******

Entregar a A-Yuan a Wang LingYao no fue fácil. El pequeño lloró fuertemente cuando se lo
llevaron. Wen Qing tuvo el impulso de golpear a esa mujer y llevarse al pequeño con ella
cuando lo vio subirlo por la fuerza a un elegante auto. No obstante, los abogados y la
trabajadora social estaban presentes y no podía evitarlo, por ahora.

Dos días más tarde en el departamento de Lan WangJi se reunieron con Xiao XingChen y
Song Lan.

— Hay un problema.

Xiao XingChen miró a todos los presentes y habló de forma lenta para prepararlos para lo
que estaba por decir.

Wei WuXian se impacientó y comenzó a acariciar a los conejos en su regazo para intentar
tranquilizar sus nervios.

— Se han llevado a A-Yuan — declaró Xiao XingChen —, Wang LingYao y su esposo han
salido del estado y les hemos perdido el rastro.

Wen Qing sintió que le faltaba el aire y se derrumbó en el sofá.

— Debemos llamar a la policía ahora mismo — replicó Wei WuXian — ¡esto es un


secuestro!

— Dado que ellos tienen la custodia, legalmente pueden llevar al niño a donde les plazca —
informó Song Lan.
— No importa qué tengan que hacer, deben encontrarlo — dijo Lan WangJi ayudando a Wen
Qing que parecía a punto de desmayarse.

— No se preocupe, señor Lan — Xiao XingChen intentó tranquilizarlos — nuestros


contactos en la policía ya están trabajando en eso, muy pronto tendremos noticias. Señorita
Wen le pedimos por favor que no desespere, definitivamente lo encontraremos.

Luego de un momento en el que todos se tranquilizaron y Wen Qing estaba un poco mejor,
los abogados continuaron informando.

— Descubrimos algunas cosas interesantes — siguió Song Lan mientras les mostraba una
carpeta —. LingYao y la occisa Wen Chan, madre del menor, no son hermanas, sino
hermanastras. Señorita Wen, ¿sabe usted algo sobre los padres de Wen Chan?

Wen Qing negó.

— Hasta donde sé la madre de Wen Chan murió hace mucho tiempo, y no era cercana con su
padre — contó, sosteniendo un vaso de té caliente que Wei WuXian había traído.

— En efecto, al parecer después del divorcio de sus padres, la occisa y su padre no


mantuvieron contacto, sin embargo, poco antes de morir, su padre se enteró de que tenía un
nieto y puso toda su fortuna a nombre del infante Wen Yuan.

— Entonces sobre Wang LingYao... — indagó Wei WuXian.

— Mhn, es la hija de la segunda esposa del padre de Wen Chan, es muy probable que haya
querido la custodia del menor para poder manejar la herencia de la que A-Yuan no puede
hacer uso hasta ser mayor de edad.

— ¡Esa zorra! — bramó Wen Qing —. ¡Sólo estaba detrás del dinero!

— ¿Qué hacemos ahora? — preguntó Lan WangJi con calma.

— Ciertamente comprobar que el jurado y el juez fueron comprados es algo que llevará
tiempo, pero les podemos prometer que definitivamente recuperaremos al pequeño Wen
Yuan.

— Por lo pronto — añadió Song Lan — lo más importante es localizar al menor y


asegurarnos de que se encuentre bien.

*******

Más tarde, mientras se encontraban solos en el departamento, Wei WuXian recibió una
videollamada de su querida jie-jie, estaba tan contento que una enorme sonrisa se extendía en
su rostro.

— ¡Jiejie! — Gritó al verla.

El bello rostro de Jiang YanLi apareció en la pantalla, en sus brazos sostenía al pequeño Jiang
Ling.
— A-Xian, ¿cómo va todo? — preguntó — ¿Cómo están tú y el joven WangJi?

— Nosotros estamos bien — respondió con rapidez mientras observaba al bebé que estiraba
sus cortos brazos para tocar la pantalla.

— Vaya, está tan grande — Wei WuXian dijo embobado —. Sólo han pasado unos pocos días
pero pareciera como si no lo hubiese visto en años. Mi A-Ling, papá te extraña mucho.

Jiang YanLi sonrió.

— Él también te extraña, a veces no puedo calmarlo ni cantando la canción de la mariposa.

Wei WuXian rio mientras hacía gestos al bebé.

En ese instante Lan WangJi salió de la ducha, Wei WuXian lo vio y le hizo señas para que se
acercara.

— Lan Zhan, ven mira, ¿acaso el pequeño Jiang Ling no está más grande?

Lan WangJi se asomó a la pantalla.

— Mhn — confirmó.

— Hola, Joven WangJi — lo saludó YanLi.

Lan WangJi inclinó la cabeza educadamente.

— Señorita Jiang, gracias por todo.

Jiang YanLi sonrió con ternura, a veces no podía evitar verlos como dos niños todavía. Saber
que ahora estaban juntos la hacía muy feliz.

Continuaron charlando durante mucho rato, hasta que finalmente YanLi se despidió.

— Ha de ser más de media noche ahí — dijo —, perdón por llamar tan tarde.

Wei WuXian movió la cabeza de un lado a otro con efusividad.

— No te preocupes jiejie. Puedes llamarnos cuando sea, la próxima vez que A-Ling no pueda
dormir simplemente llámame, yo le cantaré.

YanLi les deseó buenas noches y después colgó. Wei WuXian se apoyó en el sofá observando
aún la pantalla. Lan WangJi que se había ido hacía rato, se acercó a él con una taza humeante
en sus manos.

— ¿Extrañas mucho al bebé? — preguntó preocupado al ver su semblante apesadumbrado.

Wei WuXian miró la taza que le extendía y le agradeció, luego se apoyó en su hombro.

— Un poco, en realidad me siento tranquilo porque sé que estará bien con mi jiejie y toda la
familia está ahí para ellos. Incluso aunque me disguste, el idiota pavo real también está cerca
y sé que no los dejará solos, aunque espero que mi jiejie no lo perdone nunca.

Wei WuXian refunfuñó y luego soltó un largo suspiro.

— Pero estoy preocupado por A-Yuan, estando en un lugar desconocido con personas que no
son buenas... sólo espero que podamos hallarlo pronto.

— No te preocupes, lo encontraremos — reconfortó Lan WangJi.

Wei WuXian asintió y lo abrazó enterrando su rostro en su pecho. Lan WangJi acariciaba su
espalda lentamente con una mano mientras que con la otra sujetaba su estrecha cintura. Estar
así en sus brazos hizo que Wei WuXian sintiera que las cosas saldrían bien.

— ¿Lan Zhan? — llamó levantando su rostro.

Lan WangJi bajó la mirada haciendo que sus narices casi chocaran.

— ¿Mhn?

— Te amo — susurró.

— También te amo, Wei Ying.

Wei WuXian sonrió y unió sus labios en un beso.

*******

Esperar por noticias del pequeño A-Yuan fue agotador, cada día Lan WangJi preguntaba a los
abogados sobre cualquier novedad, por pequeña que esta fuera, pero no hubo ningún cambio.

Aquello mermó bastante la felicidad que Wei WuXian sentía al encontrarse por fin al lado del
hombre que amaba. Aunque estar junto a Lan WangJi, quien había sido su mayor apoyo
durante años, le ayudaba a pensar positivamente.

Luego de muchos días, las noticias por fin llegaron, pero estas no fueron buenas.

Wei WuXian se encontraba tumbado en la sala discutiendo con Jiang Cheng por teléfono
cuando Lan WangJi recibió una llamada. El menor de los jades hizo a un lado la sartén frente
a él y miró la pantalla fijamente. Wei WuXian era una persona muy despistada pero desde
que había declarado sus sentimientos prometió jamás quitar su atención de Lan WangJi. Así
pues notó el cambio en su expresión e hizo a un lado su teléfono móvil.

— ¿Lan Zhan? ¿Es el abogado Xiao?

— Mhn.

Wei WuXian despidió rápidamente a Jiang Cheng y se acercó presuroso a él.

— ¿Diga?
— Señor Lan — la voz de Xiao XingChen sonó en el altavoz —, Wen Yuan ha sido
localizado.

— ¡¿Dónde está?! — preguntó Wei WuXian rápidamente.

— En el Hospital.

La pareja condujo al lugar mencionado lo más rápido posible. Al arribar se encontraron con
Song Lan que los esperaba en la entrada del hospital.

— Fue golpeado por el esposo de Wang LingYao — explicó Song Lan mientras los guiaba
adentro —. Los vecinos oyeron los gritos del niño y llamaron a la policía, pero ambos
escaparon.

— ¡Malditos hijos de perra! — Wei WuXian lanzó maldiciones y despotricó contra ambos.

Lan WangJi no lo reprendió esta vez, él mismo se encontraba sumamente furioso.

Al llegar junto a Wen Qing la encontraron envuelta en llanto, a su lado Xiao XingChen
intentaba consolarla. Al ver que la doctora no estaba lo suficientemente bien como para
hablar, él mismo explicó:

— Ha entrado en cirugía, tuvo un par de fracturas importantes en el brazo y costillas, pero


está fuera de peligro.

— Esto será más que suficiente para quitarles la custodia — intervino Song Lan intentando
darles algún consuelo —. Ya hemos interpuesto la demanda por maltrato infantil. Cuando los
capturen irán directamente a la cárcel.

— Deben irse al infierno — maldijo Wei WuXian.

Un par de horas después el doctor salió de la sala de cirugía y les informó que todo había
salido bien para el alivio de todos.

Cuando entraron a la habitación, Wen Yuan se encontraba aun durmiendo debido a la


anestesia. Esa noche Wei WuXian se quedó con él y mandó a Wen Qing y a Lan WangJi a
casa.

En medio de la noche, mientras Wei WuXian dormitaba sentado en uno de los sofás de la
habitación, escuchó un quejido provenir del menor. Al acercarse a él vio a Wen Yuan abrir los
ojos.

— ¿A-Yuan, te duele mucho? — preguntó acariciando su cabello.

— Xian-gege — al verlo, el menor inmediatamente se echó a llorar —. Ellos son malos,


lastimaban a A-Yuan. Xian-gege no lleves a A-Yuan de vuelta con ellos, por favor.

Wei WuXian sintió que su corazón se rompía al ver al niño llorando de esta manera. Sostuvo
con cuidado su mano mientras limpiaba sus lágrimas.
— No volverás con ellos A-Yuan, no dejaré que vuelvan a llevarte.

En ese momento prometió que a este niño jamás volvería a dejarlo solo.

Continuó hablando con él hasta que se fue calmando y finalmente volvió a dormir.

A la mañana siguiente Lan WangJi y Wen Qing fueron al hospital, luego de un rato Wei
WuXian regresó al departamento con el menor de los Lan.

Lan WangJi miró lo ensimismado que lucía durante todo el camino a casa, pero no fue hasta
después de comer y tomar una ducha caliente que Wei WuXian se acurrucó a su lado en la
sala listo para hablar.

— Anoche A-Yuan lloró mucho — empezó — pocas veces me he sentido tan impotente en la
vida. Pensar que un niño tan pequeño tuvo que pasar por todo eso, y lo peor es que pudo
haber sido evitado. Me da tanta rabia.

— No fue algo que estuviera en tus manos — consoló Lan WangJi.

— Lo sé. Estuve pensando mucho anoche, cuando era niño y perdí a mis padres no había
nadie que pudiera cuidar de mí, así que pasé aquellos años en el orfanato. No fueron buenos
tiempos — reconoció.

Al escucharlo, Lan WangJi lo estrujó más fuerte contra él. Sabía que durante sus días en el
orfanato, su Wei Ying había sufrido maltratos y hambre, si no fuera por el tío Jiang, como
Wei WuXian lo llamaba, que lo salvó de ese lugar no sabía la clase de vida que tendría ahora
o si siquiera estaría aún vivo.

Mientras pensaba en esto Wei WuXian continuó:

— Pero lo cierto es que ya olvidé todo eso gracias a las maravillosas personas que conocí.
Incluyéndote a ti — agregó, acariciando la mano de Lan WangJi —. Lan Zhan, tú y yo ambos
perdimos a nuestros padres y sabemos lo duro que puede ser crecer sin ellos. Pero tuvimos a
personas buenas con nosotros. Tú tuviste a tu hermano y a tu tío, y yo a los Jiang.

Lan WangJi le dio la razón sin saber todavía a donde quería llegar. Finalmente, Wei WuXian
dijo:

— La idea ha estado rondando en mi mente durante días, desde que conocí a la familia del
abogado Xiao. Lan Zhan, yo... quiero adoptar a Wen Yuan.

Lan WangJi se sorprendió al escuchar eso.

— Wei Ying. Debes pensar bien las cosas, no es bueno precipitarse.

— Lo sé, lo sé, pero escucha, esto no es porque quiera reemplazar a A-Ling ¿sabes? Amo a
A-Ling y siempre lo querré como mi propio hijo pero, A-Yuan es como yo, un niño que
perdió muy pronto a sus padres, y yo quiero darle ese amor que necesita. Además de eso la
idea de tener una familia contigo me hace tan feliz, porque quiero pasar el resto de mi vida a
tu lado, Lan Zhan, quiero vivir contigo lo mismo que viven las otras parejas. ¿Qué piensas?
¿No crees que seríamos buenos padres?

Lan WangJi se mantuvo en silencio procesando aún todo lo que Wei WuXian había dicho.

Wei WuXian lo miró un momento esperando su respuesta pero al ver que no decía nada
comenzó a sentirse nervioso.

— ¿Lan Zhan?

— ¿Una familia con Wei Ying?

— Mhn. ¿No quieres, Lan Zhan?

Wei WuXian tragó pesado. ¿Tal vez era demasiado pronto? ¿Acaso Lan Zhan no deseaba un
compromiso tan grande?

En ese momento una sonrisa comenzó a formarse en el rostro de Lan WangJi, sujeto sus
manos y dijo:

— Sí quiero.

Wei WuXian saltó sobre él y ambos cayeron sobre el sillón.

— Lan Zhan, ¿aceptas casarte conmigo?

— Mhn, acepto.

Wei WuXian soltó una carcajada y luego besó apasionadamente a Lan WangJi, ambos
rodaron perdiéndose en los brazos del otro.

*******

Hablar sobre su decisión con Wen Qing fue algo que los preocupó mucho, después de hablar
seriamente sobre sus planes y deseos a futuro como pareja, esperaron algunos días más para
poder contarle a ella.

Fue una tarde cuando hicieron una visita a Wen Yuan y Wen Qing estaba cuidando al niño.
Después de jugar un rato esperaron a que el menor se durmiera para poder hablar.

Wen Qing se inquietó un poco al ver sus rostros tan serios, pero decidió escuchar antes de
sacar ideas erróneas.

Wei WuXian tomó una respiración profunda para calmarse antes de decir:

— Qing-jie, puede que esto te sorprenda un poco pero la verdad es que Lan Zhan y yo somos
pareja ahora.

Wen Qing lo miró un segundo sin expresión en su rostro. Luego frunció un poco el ceño
mostrando una expresión de ironía.
— ¿Ya lo sabía?

Wei WuXian que esperaba ver a su amiga abrir los ojos como platos y armar una escenita se
encontró con que era él quien se inclinaba hacia el frente y abría la boca con incredulidad.

— ¡¿Lo sabes?!

Wen Qing suspiró mientras las palabras "¿estás bromeando?" aparecían en su bello rostro.

— Es decir, ustedes son demasiado obvios, estaba esperando a que me lo contaras desde la
fiesta de cumpleaños de A-Yuan. Aunque mentiría si dijera que no me sorprende que la
Señora Wei acepte tener una relación abierta, creí que eran un matrimonio más conservador,
pero quién soy yo para juzgar.

— Sobre eso...

El sudor resbaló por la frente de Wei WuXian. Relató brevemente su situación. Wen Qing se
sorprendió mucho al escuchar la verdad tras su matrimonio, pero al final incluso pareció
aliviada y sólo dijo:

— Ya veo.

— Por el momento el divorcio sigue en trámite — agregó Wei WuXian —. Pero la principal
razón por la que te pedimos tener esta charla no fue para contarte esto, sino por A-Yuan.

Wen Qing frunció el ceño.

— ¿Qué sucede con él?

Wei WuXian miró a Lan WangJi y tomó su mano para agarrar valor.

— Quiero que sepas que Lan Zhan y yo somos muy serios respecto a nuestra relación, nos
casaremos apenas el divorcio con mi jiejie sea oficial. Estamos seguros de que queremos
pasar el resto de nuestras vidas juntos, así que como ves, no lo tomamos a la ligera.

Wen Qing asintió, era una mujer extremadamente lista pero aún no lograba conectar los
puntos.

Wei WuXian suspiró.

— Lo que estoy intentando decir es que hemos hablado mucho sobre esto, hemos
considerado todo, los pros y los contras — hizo una pausa —. Y llegamos a la conclusión de
que queremos adoptar a A-Yuan como nuestro hijo.

Esta vez Wen Qing fue tomada con la guardia baja, parpadeó confundida e incluso se rio un
poco, pero después de analizar lo que Wei WuXian acababa de decir se sintió inquieta y se
mostró un poco reacia a la idea.

— ¿Adoptarlo?
Wei WuXian asintió. En el interior le dolió un poco la reacción de su preciada amiga pero no
pudo decir que le sorprendía.

Al ver su expresión de desilusión Lan WangJi decidió intervenir.

— Señorita Wen, la razón por la que queremos adoptarlo no se debe en absoluto a que
pensemos que usted es incapaz de cuidar bien de Xiao Yuan.

Wen Qing lo miró sintiéndose atrapada y se avergonzó.

— Yo... A-Ning y yo somos muy capaces de criarlo bien — dijo intentando defenderse
—.Nosotros podemos. Trabajaré más horas si es necesario, A-Ning puede trabajar en la
cafetería, sé que no se negará. Nos turnaremos para atender sus necesidades. Podemos con
esto.

— Qing-jie — Wei WuXian sostuvo su mano intentando hacer que se tranquilizara —. Lo


sabemos, no estamos intentando arrebatártelo.

— A-Ning es muy feliz cuando A-Yuan está a su lado y lo extraña mucho. Él es la única
familia que nos queda.

— Lo sabemos, sé que las personas que más se preocupan por él son ustedes.

— Entonces...

— Pero, ¿estás lista para convertirte en una madre?

Ante la pregunta de Wei WuXian, Wen Qing se sintió indefensa. ¿Lo estaba? Una cosa era
cuidar del menor por un periodo corto de tiempo, otra distinta dedicar su vida entera a él. Lo
había pensado desde el momento en que comenzaron a pelear por la custodia, ella podía ser
una buena madre para el pequeño, ¿pero lo quería? ¿Estaba lista para ello? Su permiso del
trabajo estaba por terminar muy pronto y tendría que retomar su vida de nuevo. ¿Podría
hacerlo con un pequeño a cuestas? ¿Podría darle todo el amor y la atención que necesitaba?

— No queremos causarte ningún conflicto — la tranquilizó Wei WuXian —, sólo queríamos


hacerte saber nuestro deseo y esperamos que lo entiendas y que lo consideres.

Wen Qing los miró conflictuada.

— Señor WangJi, yo sé que le debemos mucho, ambos han hecho mucho por nuestra familia,
pero no es como si pueda darles a A-Yuan así como así.

Lan WangJi asintió:

— Lo entendemos, sólo le pedimos que lo piense. Si al final la señorita Wen desea continuar
con la adopción de A-Yuan los abogados lo arreglarán.

— Sí — Wei WuXian le dio la razón —, nos basta con verlo feliz.


En ese momento, el pequeño niño sobre el que hablaban despertó y desviaron su atención a
él.

Wen Qing observó la manera en la que A-Yuan sonreía cuando estaba junto a Wei WuXian y
lo cercano que era a él. Los vio jugar toda la tarde, y los vio despedirse tan cariñosamente
como si fueran padre e hijo.

Cuando estuvieron solos, Wen Qing se acostó a su lado y lo sostuvo con cuidado. El menor
jugaba con su conejo de peluche sin saber lo que la mujer pensaba.

— Qing-jie, apaga la luz — pidió de pronto.

— ¿Hum? ¿Quieres dormir ya?

— Mhn. Xian-gege dijo que vendría cuando el sol saliera, así que A-Yuan debe dormir
pronto para que el sol salga rápido.

Wen Qing sonrió y bajó las luces de la habitación. Al volver a su posición, sintió al niño
acurrucarse cuidadosamente a su lado para dormir.

— A-Yuan — llamó suavemente —. ¿Te gusta mucho tu Xian-gege?

— ¡Mhn! — Wen Yuan asintió efusivamente —. Xian-gege es la persona que A-Yuan quiere
más.

El niño estaba feliz con lo que dijo pero inmediatamente pareció notar lo hiriente del
comentario y añadió:

— A-Yuan también quiere mucho a Qing-jie y Ning-gege.

Wen Qing abrazó con cariño al menor, mientras recordaba aquel día cuando A-Yuan había
llorado al irse de Gusu.

— A-Yuan, ¿te gustaría que Xian-gege se convirtiera en tu papá?

Al escuchar la pregunta el niño abrió grande los ojos y una chispa de ilusión adornó su rostro.

— ¿O preferirías que yo fuera tu mamá?

En ese instante Wen Yuan pareció muy conflictuado y su rostro se volvió triste. Decidir entre
las personas que más quería, parecía demasiado cruel para un niño tan pequeño, Wen Qing se
arrepintió de inmediato.

— Lo siento, bebé, no tienes que pensar en eso, ¿bien? — lo consoló.

Luego esperó hasta que se durmiera para llamar a la única persona en el mundo que podía
comprender sus sentimientos.

*******
Pocos días después arreglaron todo para el alta de Wen Yuan. Wei WuXian estaba dando de
comer al niño cuando Wen Qing entró acompañada de los abogados. Incluso Lan WangJi no
se esperó verlos en ese lugar. Se saludaron formalmente y luego de tomar asiento Wen Qing
tomó una carpeta y se la tendió a Wei WuXian.

Él la miró confundido.

— Ábrelo.

Wei WuXian obedeció y encontró un documento completamente en inglés.

— No sé lo que dice... ¿Lan Zhan?

Lan WangJi llegó a su lado y tomó el documento, lo hojeó un instante antes de mirar a Wen
Qing.

— ¿Qué? — preguntó Wei WuXian confundido —. ¿Qué dice? ¿Es algo malo? ¿A-Yuan
tiene algo mal?

— Es un registro de adopción — informó Lan WangJi.

— ¿Adopción?

— Le he pedido a los señores Xiao y Song que me ayuden con el proceso de adopción —
explicó Wen Qing.

Ante sus palabras Wei WuXian no pudo evitar sentirse triste, pero Wen Qing era una de las
personas más cercanas a él y también quería apoyarla, así que aunque se sentía triste por él,
estaba feliz por ella.

Antes de que Wei WuXian pudiera felicitarla, Wen Qing continuó:

— Aún estás casado con la señorita Jiang así que no es posible que adoptes legalmente a A-
Yuan todavía. Por lo que el registro está a nombre del señor WangJi.

Wei WuXian la miró confundido.

— Sin embargo, una vez que se casen podrás añadir tu nombre al registro y adoptar a A-Yuan
oficialmente.

La sorpresa pudo vislumbrarse en su rostro cuando todo fue claro para él.

Wei WuXian saltó de su lugar lleno de alegría como un niño pequeño.

— ¡¿Es verdad?!¡¿Nos estás dando a A-Yuan?! — preguntó sujetándola de los hombros y


sacudiéndola.

— A-Yuan no es un objeto — regañó Wen Qing quitándoselo de encima —. Además, no fue


fácil tomar esta decisión, pero creo que A-Chan y Xu-ge estarían de acuerdo también en que
ustedes serán buenos padres.
Wei WuXian aún no podía asimilarlo por completo.

— ¿Hablaste con Wen Ning? ¿Qué piensa él?

Aunque Wen Qing había dado ya el permiso le importaba también la opinión de su mejor
amigo.

— Fue mi hermano quien me hizo entrar en razón — admitió la doctora —. Él dijo que el
saber que ustedes cuidarán de A-Yuan lo hace sentirse muy tranquilo.

Wei WuXian estaba infinitamente feliz en su corazón, así que giró hacia Lan WangJi y corrió
para abrazarlo.

— Lan Zhan, seremos padres, ¿no es maravilloso?

Wei WuXian sonreía tanto que parecía doloroso.

Lan WangJi lo sostuvo en sus brazos con las esquinas de su boca curvándose ligeramente
hacia arriba.

— Lo es.

La escena era tan conmovedora que los presentes guardaron silencio un momento, pero
después de un rato Xiao XingChen aclaró su garganta.

— Creo que aún falta lo más importante.

La pareja salió de su estupor y entonces miraron a la cama de hospital donde el pequeño niño
con ojos grandes los miraba sin entender nada de lo ocurrido.

Wei WuXian se acercó a él sin soltar la mano de Lan WangJi y tomó la pequeña mano infantil
para unirlas.

— A-Yuan, ¿te gustaría que este hermano rico y yo fuéramos tus padres?

*******

Habían pasado meses de aquello, ahora mirando al niño jugar con el viejo Lan, Wei WuXian
no pudo evitar que su corazón se sintiera feliz.

Después de charlar por un rato, el mayordomo anunció la llegada de la familia Jiang.

Wei WuXian corrió a saludarlos a todos y sujetó al bebé que se acercaba ya al año.

— ¿Por qué creces tan rápido A-Ling? — preguntó con pesar.

El bebé lo miró y luego golpeó su rostro con la sonaja en su mano.

— Juju, juju — balbuceó estirando sus manitas hacia Jiang Cheng.

Al verlo el hijo menor de los Jiang se acercó para cargarlo.


— Últimamente lo único que hace es pedir a A-Cheng — explicó YanLi.

— ¡¿Ahhh?! ¡A-Ling, no puedes preferir a este malhumorado por encima de tu adorable


padre! — se quejó Wei WuXian mientras alejaba a Jiang Cheng con una mano.

— ¡Cállate y dame a A-Ling! — gruñó el otro intentando arrebatarle al bebé.

Forcejearon por un rato hasta que Jiang Ling comenzó a llorar, los llantos finalmente
atrajeron la atención de Lan Yuan que se acercó a ellos.

— ¡Es el Bonito! — gritó emocionado.

En ese momento Jiang Ling que estaba atrapado entre los dos adultos dejó de llorar y alargó
sus manitas hacia el niño.

Jiang YanLi cubrió su boca para evitar reír.

— Parece que hay un nuevo favorito.

Wei WuXian y Jiang Cheng compartieron su pena al saber que alguien más les había
arrebatado el amor del bebé.

Mientras tanto, Jiang FengMiang y Jiang ZiYuan se encontraban charlando con los Lan.

— Aunque al principio su relación nos tomó por sorpresa, ver a A-Ying tan feliz es suficiente
para un viejo como yo — expresó Jiang FengMian a Lan WangJi.

Era la primera vez que hablaban cara a cara después de enterarse de su relación con su hijo
adoptivo.

— Hay reconocer tu valentía al aguantar a ese engendro — añadió Madam Yu, realmente
admiraba la paciencia o estupidez de este hombre.

Lan WangJi se puso de pie e hizo una reverencia a la pareja.

— Quiero dar las gracias a Lord Jiang y Madam Jiang por todo lo que han hecho por Wei
Ying — dijo.

— Al contrario, gracias a ti por llevártelo lejos — añadió Jiang Cheng acercándose.

Wei WuXian que llegó a su lado se sintió ofendido.

— ¡¿Ah?! ¿No deberíamos ser nosotros quien agradezcamos al hermano Xichen por llevarse
por fin a la solterona de Jiang Cheng? — preguntó.

— ¡Wei WuXian!

Después del grito de Jiang Cheng el silencio inundó la sala. Lan Xichen aún sonreía pero el
sudor comenzó a aparecer en su frente.

— ¿Eh? ¿Acaso dije algo que no debía? — preguntó Wei WuXian confundido.
— Imbécil — Jiang Cheng sólo quería golpearlo, pero en cambio se volvió hacia sus padres
—. No hagan caso a Wei WuXian, no sabe lo que dice — intentó desmentir.

Jiang FengMian aún mantenía la sonrisa en su rostro pero parecía haberse quedado
congelado. Mientras tanto un aura oscura comenzó a rodear a Jiang ZiYuan y rayos
empezaron a caer del cielo.

Lan QiRen que aún no había reaccionado finalmente escupió una bocanada de sangre y se
desmayó. Lan WangJi corrió a auxiliar a su tío.

Jiang FengMian entonces se acercó a Lan Xichen y lo sujetó de los hombros.

— Creo que debemos hablar muy seriamente, joven Lan — exclamó mientras apretaba su
agarre y su sonrisa se hacía cada vez más peligrosa.

Lan Xichen sabía que estaba muerto.

******

Después de que los Jiang se retiraran, Lan WangJi tomó a A-Yuan que dormía y subieron al
auto.

Wei WuXian al principio seguía hablando sobre lo emocionante que había resultado la
reunión de sus familias y no prestó atención hacia donde se dirigían hasta después de un rato.

— ¿Uh? ¿Lan Zhan? ¿A dónde vamos? — preguntó confundido mirando los edificios pasar.

— Es una sorpresa.

A Wei WuXian le encantaban las sorpresas, así que se emocionó.

— ¿De verdad? ¿No puedes darme una pista?

— No.

Wei WuXian hizo un puchero pero no insistió. Pasaron muchas otras calles y finalmente
entraron a una zona residencial. Al bajar del auto Wei WuXian vio frente a él una bonita casa.
Era una construcción moderna que en la entrada tenía un precioso jardín. No era demasiado
grande como las residencias donde vivían sus familias, aunque definitivamente era mucho
más grande que el departamento en el que vivía anteriormente con su jiejie.

Wei WuXian miró a Lan WangJi sorprendido.

— ¿Qué hacemos aquí?

Lan WangJi que había bajado ya del auto sostenía a A-Yuan, el niño estaba despierto ahora y
en sus manos sostenía un par de llaves que extendió a Wei WuXian.

— Esta es nuestra nueva casa — explicó Lan WangJi.


— ¿Nuestra casa?

Lan WangJi asintió.

— Le pedí un poco de ayuda a mi hermano, creo que es apropiada para nosotros pero si a
Wei Ying no le gusta...

Antes de que pudiera terminar sus labios fueron cubiertos por la boca de Wei WuXian. Sus
labios chocaron fuertemente pero ninguno se separó.

— Me encanta, Lan Zhan, me encanta — susurró Wei WuXian, con lágrimas comenzando a
formarse en las esquinas de sus ojos.

El proceso de adopción no fue rápido y sólo después de recibir el documento que hacía legal
su divorcio con su jiejie pudo casarse con Lan Zhan.

En el pasado había tenido una familia que después había perdido trágicamente. Después con
los Jiang había tenido una familia prestada. Finalmente consiguió una familia propia al lado
de A-Ling y YanLi, pero aquello había sido sólo una farsa, nada de eso era suyo, sólo había
sido prestado momentáneamente. Viéndolo así, mientras Lan WangJi cargaba a su hijo, y A-
Yuan sonreía sin parar, su pecho rebozó de dicha.

Después de pasar por tanto, aquí era donde pertenecía, esta era su familia y esta vez era
absoluta y completamente real.

FIN.

Chapter End Notes

Quiero agradecer a mi Beta Reader, Ángela, por todo el tiempo que se tomó para leer
mis (monstruosos) borradores, sin ella esta historia habría quedado aún más OOC.
También fue ella quien me impulsó a publicar este fic y siempre aguantó mis episodios
de depresión. ¡MUCHAS GRACIAS!

Gracias a todos los que siguen aquí leyendo, si es que hay alguien(?).
Les doy gracias en especial a Annarielwen, LaauMeei, Lassca e Iridescentsoul por sus
comentarios que me dio mucho gusto recibir. <3 <3

Por cierto el esposo de Wang LingYao es Wen Chao, pero aquí no tiene ningún
parentesco con mis preciosos Wen.

Aún faltan los extras (sí todavía). El próximo capítulo será no apto para menores.

¡Nos leemos!
Especial Primera vez
Chapter Notes
See the end of the chapter for notes

Este capítulo está ubicado inmediatamente después de la escena del aeropuerto.

ADVERTENCIA: este capítulo contiene NSFW

Una vez que el avión alcanzó altura y se estabilizó, Wei WuXian desabrochó su cinturón. En
todo ese tiempo no soltó la mano de Lan WangJi en ningún momento, ¿cómo podría? Ahora
que estaba con él no iba a separarse ni un minuto de su lado.

— Lan Zhan, ¿cuánto tiempo tardaremos en llegar a Nueva York? — preguntó apoyando su
cabeza en su hombro.

Lan WangJi lo miró con ojos suaves.

— Unas catorce horas.

— Ya veo.

Wei WuXian sonrió, ahora estaba en un vuelo que no había planeado pero su corazón
rebosaba de felicidad.

Luego de un rato comenzó a jugar con todo a su alrededor, nunca había estado en primera
clase, comparado con los vuelos normales eran mucho más cómodos y también tenían
muchas otras ventajas. Después de pedir algunos aperitivos, Wei WuXian se entretuvo
jugando con la mano de su novio.

Al pensar en esa palabra su corazón latió con fuerza.

— ¿Por qué no ves una película? — incitó Lan WangJi.

Wei WuXian pensó que era una buena idea pero en su lugar dijo:

— Prefiero mirarte a ti, tus manos son hermosas, ¿ya te lo había dicho? — murmuró con voz
traviesa mientras levantaba su mano y depositaba un beso en su palma.

— Wei Ying...

Wei WuXian sonrió fingiendo inocencia.

— ¿Sí, Lan Zhan?


Lan WangJi lo miró con algo de impotencia y finalmente negó.

— No es nada.

Wei WuXian quiso reír fuerte pero no siguió molestándolo y en cambio conversó
alegremente.

Sin embargo, después de unas horas, cuando las luces del avión se apagaron para permitir a
los pasajeros descansar, una sonrisa traviesa apareció de nuevo en su rostro.

— Al fin — murmuró, poniéndose de pie. Sujetó la mano de un confundido Lan WangJi y lo


guio por el pasillo.

— Wei Ying, ¿qué haces? — preguntó el Jade menor al llegar frente a una pequeña puerta.

— Shhh.

Wei WuXian puso un dedo sobre sus labios e ingresó al pequeño compartimento jalando a
Lan WangJi con él, luego aseguró la entrada.

Apenas escuchó el clic, se abalanzó sobre el Lan menor y comenzó a besarlo.

— Wei Ying... — jadeó Lan WangJi.

— Shhh, nos van a escuchar — silenció Wei WuXian.

La tentación era demasiada como para que la resistiera. Así que a pesar de no ser correcto,
Lan WangJi no volvió a decir nada más y lo sostuvo con fuerza.

Sus lenguas lucharon por un momento, haciendo ruidos obscenos. Se sentía bien estar así,
enrollado en el cuerpo del otro, sintiendo su calor.

Luego de un rato se separaron con la respiración agitada. Wei WuXian lamió la comisura de
su boca regalándole a Lan WangJi una vista muy provocativa. Esto lo hizo encenderse y sin
medir su fuerza volvió a estamparlo contra la pared, aprisionando sus manos por sobre su
cabeza. Wei WuXian sintió que se desvanecía del placer, era tan jodidamente erótico.

En ese momento un recuerdo lejano llegó a su mente.

— Espera, espera, Lan Zhan — pidió.

Lan WangJi se alejó de él pero sólo un poco, lo suficiente para dejarlo hablar pero aun así
mantenerlo cerca para alcanzar su boca en cualquier momento.

Wei WuXian observó a su alrededor, lo compacto del lugar, el dominio que ejercía la persona
sobre él y la reacción de su propio cuerpo. Había un sentimiento familiar en todo ello.

— Hace unos años... — murmuró — aquella vez durante la fiesta de Jiang Cheng, cuando
tuve que quedarme en esa habitación a oscuras... Lan Zhan, ¿fuiste tú?
Lan WangJi no respondió, pero el agarre de su mano se aflojó y fue suficiente para delatarlo.

Wei WuXian abrió sus ojos con sorpresa.

— ¡Fuiste tú! — sentenció.

Las orejas de Lan WangJi enrojecieron inmediatamente.

— Jajajajajajajaja — Wei WuXian estalló en carcajadas —. ¿Quién pensaría que el siempre


correcto Lan WangJi se aprovecharía de un adolescente indefenso? Lan WangJi eres un
desvergonzado...

En ese momento la culpa era visible en el rostro del hombre frente a él.

— Siempre supe que estaba mal — admitió, desviando la mirada — yo...

— Shhh, — Wei WuXian apoyó un largo dedo sobre sus labios aún hinchados por el beso —
está bien, sólo bromeo. Estoy contento de que mi primer beso haya sido contigo.

Lan WangJi que hasta hace unos segundos se sentía mal consigo mismo estaba ahora
confundido de nuevo.

— ¿Primer beso? Pero tú dijiste...

— ¿Qué dije?

Wei WuXian intentó hacer memoria, aquella vez, luego de salir de la habitación, aun con las
piernas temblándole, había encontrado a Lan WangJi en las escaleras y le había presumido el
haberse besuqueado con MianMian.

— Jajajajajaja, Lan Zhan, mi querido Lan Zhan, ¿de verdad creíste eso? Jajajajaja ah~ sólo
alguien tan inocente como tú lo creería.

En ese momento Lan WangJi ya se había separado de él con las orejas muy rojas,
seguramente se sentía humillado pensó Wei WuXian. Así que volvió a atraerlo para depositar
un beso casto en sus labios.

— Pero estoy feliz de saber que fuiste tú — animó, enrollando sus brazos alrededor de su
cuello —. Felicidades por obtener mi primer beso, Lan WangJi.

Y entonces volvió a unir sus labios. El beso en un principio tierno se tornó rápidamente en
uno apasionado, la declaración que hizo pareció haber encendido de nuevo el ambiente y
pronto retomaron la pasión inicial. Continuaron por un rato hasta que Wei WuXian se separó
jadeando. Un rastro de saliva colgó entre ambos. Wei WuXian tragó con fuerza ante la escena
que parecía muy obscena y luego se acercó a su oído.

— Yo... quiero hacer algo por ti — susurró.

Lan WangJi lo miró en silencio esperando a que continuara.


Wei WuXian lo apoyó contra la pared y comenzó a besar su cuello, metiendo las manos
debajo de su camisa, acariciando lentamente su abdomen. Sus dedos tantearon con delicadeza
hasta que finalmente encontró el cinturón de su pantalón.

— ¿Qué haces? — preguntó Lan WangJi un poco alarmado.

— Está bien, no te preocupes — lo calmó, volviendo a besar su cuello.

Una vez que hubo desabrochado el pantalón, Wei WuXian se separó y se inclinó delante de
él.

— Lan Zhan, parece que alguien está feliz — se burló viendo el gran bulto que sobresalía de
sus pantalones.

— Wei Ying...

Antes de que continuara protestando, Wei WuXian metió su mano entre la ropa y liberó su
miembro.

— ¡Lan Zhan! ¡Es enorme! — exclamó con asombro.

— Wei Ying, basta.

Lan WangJi sostuvo sus hombros con fuerza para evitar que el otro continuara e intentó
levantarlo.

— Está bien, está bien. Me gusta — explicó Wei WuXian.

Sostuvo el gran trozo de carne con ambas manos y se lo llevó a la boca.

La primera reacción de Lan WangJi fue retroceder, sin embargo se encontró con que no podía
retroceder más en tan estrecho lugar. Así que sólo pudo soportar el trato que Wei WuXian le
estaba dando.

Wei WuXian no era un experto, claramente. Pero había disfrutado de miles de horas de
pornografía, aunque no del tipo homosexual, no obstante, él sabía qué hacer, la creatividad
siempre había sido su fuerte.

Con cuidado y dedicación chupó la punta. Un líquido brotó rápidamente. Wei WuXian lamió
de arriba a abajo como si de una paleta se tratase. Dejando de vez en cuando un recorrido de
besos, desde la punta hasta la base, apoyándose de ambas manos para mayor estimulación. Su
mirada se mantuvo siempre en el rostro de Lan WangJi para poder observar cada reacción
suya, sin perderse de nada. Cuando veía que algo parecía gustarle, Wei WuXian lo repetía.

Lan WangJi mantuvo sus manos cerradas en puño a sus costados, incapaz de moverse, con la
respiración entrecortada, intentando no perder los estribos. Wei WuXian entonces sujetó una
de sus manos tensas y la puso en su cabello indicándole que estaba bien hacer lo que él
quisiera. Al principio se resistió pero el trabajo de Wei WuXian lo hizo rendirse y terminó
empujando cada vez más profundo.
Sintiéndolo tan adentro Wei WuXian no pudo evitar una arcada.

Lan WangJi retiró su mano rápidamente al ver las lagrimillas asomándose en las esquinas de
sus ojos.

— Lo siento.

Wei WuXian negó.

— Eso significa que te estás sintiendo bien — consoló, colocando de nuevo su mano sobre él
y tomándolo de nuevo con la boca.

Lan WangJi mantuvo su mano sobre su cabeza pero esta vez no hizo nada más que acariciar
su cabello. La ternura que mostró sólo hizo que Wei WuXian quisiera esforzarse todavía más,
incluso cuando su mandíbula dolía. Lan WangJi era tan grande que no podía tragarlo por
completo, sin embargo, intentó introducirlo todo lo que podía.

Luego de un rato la mano en su frente se tensó y Lan WangJi advirtió:

— Sácalo.

Pero Wei WuXian hizo caso omiso y por el contrario aumentó la velocidad con la que
introducía el objeto caliente a su boca.

— ¡Wei Ying...!

Una sustancia viscosa y caliente se derramó en su garganta. Wei WuXian tosió un par de
veces.

— Escúpelo — insistió Lan WangJi alargando la mano para tomar pañuelos desechables.

Wei WuXian se cubrió la boca con ambas manos y negó. Al abrirla de nuevo sólo un hilo de
líquido blanco permanecía en la comisura de sus labios.

— Me lo tragué — sonrió Wei WuXian, satisfecho con su trabajo.

Lan WangJi entonces lo levantó y volvió a estrellarlo contra la pared, besando sus labios aun
manchados del líquido blanco.

— Lan Zhan... — gimió Wei Ying, se sentía tan excitado que podría perder la cabeza.

En ese instante un par de toques se escucharon en la puerta y una voz desconocida preguntó:

— Disculpe, ¿hay alguien adentro?

Ambos se separaron, por un momento habían olvidado que se encontraban en el baño de un


avión.

— Un segundo — pidió Wei WuXian, intentando recuperar el aliento.


Miró a Lan Zhan tan agitado como él y supo que habían llegado a un mutuo acuerdo: debían
esperar a estar en una habitación.

*******

Eran alrededor de las diez de la noche en Nueva York cuando Lan WangJi abrió la puerta del
departamento.

Wei WuXian que venía apoyado en su brazo se desperezó, el jetlag comenzaba a pasarle
factura. Al entrar al lugar observó sorprendido y dijo:

— Este lugar es muy grande, Lan Zhan, digno de la familia Lan — asintió.

El departamento en sí ocupaba todo el piso del edificio, se trataba de un elegante espacio


abierto que incluía sala, comedor y cocina. Por la fachada había supuesto que era un lugar
lujoso pero aun así estaba asombrado.

Lan WangJi dejó las maletas en el piso y se quitó el abrigo luego de colocar la jaula de los
conejos sobre una mesilla. Wei WuXian arrojó sus zapatos y se tiró sobre el gran sillón de
piel que sobresalía en medio de la sala.

— Estoy cansado — gimió, acurrucándose.

Lan WangJi se acercó a él.

— Wei Ying, toma un baño primero — sugirió.

Ante sus palabras una idea emocionante cruzó por la mente de Wei WuXian e
inmediatamente se enderezó. Pero entonces su atención fue robada por la vista en el gran
ventanal.

— Oh...

Wei WuXian se puso de pie y corrió hacia ahí para admirar la vista nocturna. No había
pensado que estuvieran tan alto. Observó los edificios y los autos pasar desde debajo, junto
con las luces de la ciudad y la vida nocturna formaban un cuadro que robaba el aliento.

— Es hermoso — alabó con una gran sonrisa —, me encantaría pintar esto.

— Puedes hacerlo.

Al escucharlo una sonrisa volvió a parecer en su rostro, al darse la vuelta vio a Lan WangJi
de pie observándolo. Wei WuXian sintió que su corazón se aceleraba de nuevo.

— ¿Cuál es tu habitación? — preguntó.

— Por aquí.

La habitación era muy parecida a la que Lan WangJi tenía en la mansión Lan, nada
demasiado llamativo, aunque muy ordenado y limpio. Wei WuXian no pudo evitar reír.
— Siempre eres tan aburrido — se burló mientras se tiraba de nuevo, esta vez sobre la cama
—, pero eso es lo que más me gusta de ti.

Lan WangJi no respondió, sin embargo, Wei WuXian no necesitaba que dijera nada, sus ojos
lo expresaban todo.

— Lan Zhan, ven — llamó, estirando los brazos hacia él.

Lan WangJi se acercó y atrapó sus labios. El beso fue lento y tierno, sin prisa alguna. A Wei
WuXian le encantaba besarlo, ¿por qué había tardado tanto en darse cuenta de sus
sentimientos?

Un momento después ambos se separaron.

— ¿Aún quieres que tome un baño? — preguntó Wei WuXian sugerente.

Lan WangJi pareció indeciso, finalmente asintió.

— Es tarde, deberíamos dormir.

Wei WuXian se sintió desanimado pero entonces recordó la idea que había tenido antes.

— Lan Zhan, bañémonos juntos.

Lan WangJi se sorprendió un momento, pero lo rechazó.

— Tomaré uno cuando termines.

— ¡Lan Zhan! — protestó Wei Ying.

— Es tarde — dijo Lan WangJi poniéndose de pie.

— Tonterías — se quejó Wei WuXian.

— Fue un largo viaje.

Al verlo tan reacio, Wei WuXian frunció el ceño y finalmente se rindió.

Mientras estaba en la ducha continuó pensando en lo que habían dejado pendiente en el


avión. Apenas habían aterrizado, Wei WuXian había corrido a una de las tiendas del
aeropuerto aprovechando que Lan WangJi estaba en el baño y, a pesar de las miradas
incómodas de los presentes y del vendedor, usó el poco inglés que sabía para comprar
lubricante y condones.

Suspiró, era la primera vez que iba tan lejos con alguien, así que no tenía nada de experiencia
pero estaba sumamente emocionado.

Cuando salió del baño, todavía envuelto en una bata, encontró que Lan WangJi no estaba en
la habitación. Lo encontró en la sala, teléfono en mano.

— Lan Zhan — llamó.


Lan WangJi que estaba muy concentrado leyendo algo, levantó el rostro. Una mirada
penetrante cruzó por sus ojos un momento, pero desapareció inmediatamente y dijo:

— Puedes tomar mi habitación, yo tomaré la de mi hermano.

Wei WuXian lo miró perplejo.

— ¿No dormiremos juntos?

Un sonrojo apareció en las orejas de Lan WangJi.

— Dijiste que estabas cansado, es mejor que vayas a dormir.

Wei WuXian desestimó:

— Fue un viaje largo pero no estoy tan cansado, aún tengo energía suficiente para hacer otras
cosas...

Al ver que no respondía y desviaba la mirada, Wei WuXian no continuó, acaso... ¿era posible
que Lan Zhan no quisiera lo mismo?

Lan WangJi había dicho que lo amaba, pero él era un hombre después de todo, no poseía un
cuerpo frágil y curvilíneo, ni grandes pechos. El amor era una cosa y el deseo sexual otra.

— Tú... ¿tú no me deseas de esa manera? — preguntó, bajando la mirada.

Un malestar se instaló en su pecho, no pudo evitar que un nudo se formara en su garganta.

Al no escuchar nada provenir de la otra parte, pensó que Lan WangJi estaba confirmando sus
palabras. Apretó los puños con fuerza y quiso decir algo pero entonces fue estampado contra
la pared y sus labios fueron atrapados por una boca cálida.

Wei WuXian jadeó de la sorpresa, pero no se resistió y cooperó con entusiasmo.

Luego de besarlo intensamente Lan WangJi se alejó con la respiración agitada y apoyó su
frente contra la suya.

— Lo que más deseo es a Wei Ying — suspiró —. Pero...

Wei WuXian estaba sin aliento.

— ¿Pero...?

— Nunca he hecho esto.

Wei WuXian parpadeó confuso.

— ¿Ah?

Las orejas de Lan WangJi estaban teñidas por completo de rojo y Wei WuXian podía ver la
vena en su cuello palpitando con fuerza.
— ¿Te refieres a que nunca lo has hecho con un hombre o que nunca lo has hecho "hecho"?

— Ambos.

Wei WuXian se sorprendió, era verdad que Lan WangJi había admitido estar enamorado de él
desde hacía mucho tiempo pero jamás imaginó que fuese virgen. Un hombre tan hermoso
como él... ¿quién podría resistírsele? Imposible.

— ¿Así que es por eso que estabas evitándolo? — indagó —. En el avión no parecías
preocupado por eso.

Lan WangJi pareció incómodo.

— Después de ver cómo Wei Ying se desempeña, quiero estar completamente informado, no
quiero decepcionarte.

Wei WuXian rio al recordar a Lan WangJi sentado en el sofá con teléfono en mano.

— Oh, Lan Zhan, mi querido Lan Zhan, nunca deja de sorprenderme lo bueno y tierno que
eres. Te amo tanto — dijo enrollando sus brazos alrededor de su cuello y depositando un
corto beso en la punta de su nariz —. Te diré un secreto para que te animes, ¿está bien? Esta
es también mi primera vez.

Al escuchar lo que acaba de decir, Lan WangJi lució confundido.

— No me mires así Lan Zhan, es verdad.

Wei WuXian rio, por supuesto que con la fama de mujeriego que tenía no era sencillo creer
que jamás había intentado nada, después de todo era apuesto y carismático, muy pocas
mujeres podrían haberse negado a sus encantos. Pero siempre que intentaba ir más allá con
alguna chica había algo que no le permitían continuar. Tal vez había sido gay desde siempre,
sólo que no lo había notado.

Al ver que Lan WangJi seguía sin responder, frunció el ceño un poco ofendido.

— Estoy siendo completamente honesto, Lan Zhan. Así que comprende a este pobre virgen.
Ya que ninguno de los dos tiene experiencia en esto, ¿quieres que aprendamos juntos? —
preguntó, volviendo a juntar sus bocas.

Wei WuXian saboreó la deliciosa boca de Lan WangJi, respirando el aliento del otro sintió
cómo su cuerpo se calentaba cada vez más.

— Espera — Lan Zhan lo detuvo.

Ante la interrupción, Wei WuXian frunció el ceño.

— ¿Te negarás de nuevo?

— No. Debo darme un baño antes.


— Está bien, me gusta tu olor — murmuró Wei WuXian enterrando la cabeza en su pecho y
aspirando hondo.

— Sólo un momento — pidió Lan WangJi.

Wei WuXian suspiró y lo dejó ir.

— Bien, sólo cinco minutos.

Lan WangJi asintió obedientemente y salió.

Al verlo irse, Wei WuXian corrió a la sala y volvió a la habitación trayendo consigo el
lubricante y los condones. Después se sentó tranquilamente en la cama.

Mientras esperaba, la mente de Wei WuXian se enfrió un poco y comenzó a sentirse nervioso.

¿Y si su cuerpo no era lo suficientemente atractivo para Lan Zhan?

— Imposible, Wei WuXian, tienes un cuerpo de infarto — se animó a sí mismo, mirándose


en el espejo.

Tenía una figura atlética y piernas largas, además de dos trozos de carne redondos y llenos.
Wei WuXian se dio la vuelta asintiendo satisfecho con su propia apariencia.

En ese instante Lan WangJi entró en la habitación, Wei WuXian que aún se miraba el trasero
en el espejo se sobresaltó.

— Lan Zhan, volviste.

— Mhn.

Inmediatamente volvió a sentirse nervioso. Tenía una idea general de lo que tenía que hacer
pero ¿y si no lo hacía bien? En ese momento se arrepintió de no haber aprovechado el tiempo
para investigar más sobre cómo hacerlo, en lugar de ponerse a mirar su trasero. Resopló y al
levantar la mirada vio a Lan WangJi que seguía con los pies clavados en la puerta.

Al igual que él, Lan Zhan sólo vestía la bata sobre su cuerpo, un par de gotas aún caían de su
cabello despeinado. Al parecer estaba tan apurado que ni siquiera recordó secarse el cabello
apropiadamente. Wei WuXian soltó una risita, era tan lindo.

— Lan Zhan, ven aquí.

Palmeó el lugar junto a él en la cama. Lan WangJi obedeció.

Wei WuXian tomó la toalla que había dejado al lado y comenzó a secar su sedoso cabello.

Una vez que terminó, arrojó la toalla al suelo y trepó a la cama quedando sentado frente a él.

Ambos se miraron sintiéndose nerviosos y a la expectativa. Finalmente fue Wei WuXian


quien dio el primer paso, se acercó a Lan WangJi y acarició su mejilla contemplándolo
durante un rato.

— Eres tan hermoso — dijo delineando su rostro —. Nunca imaginé que podría estar así
contigo, mi Lan Zhan. Pensar en todo lo que has pasado y todo lo que has hecho a un lado
por mí...

— No me importa — interrumpió Lan WangJi sujetando su mano.

— Lo sé — susurró besando su palma —. Lan Zhan, quiero que sepas que todo lo que venga
en el futuro lo soportaré, lo que sea, incluso el rechazo.

— Wei Ying...

— Sé que no todo será bueno y que probablemente nuestras familias nunca lo acepten pero
no me arrepiento de amarte Lan Zhan, jamás me arrepentiré de estar junto a ti.

Lan WangJi lo miró con ojos tiernos y una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

— Wei Ying es la única persona en mi corazón, a la que amaré en esta vida y en todas las que
vengan.

Aquellas palabras hicieron desbordar de amor el corazón de Wei WuXian.

— ¡Oh, Lan Zhan! — gritó arrojándose a sus brazos haciendo que sus labios volvieran a
encontrarse.

El calor subió rápidamente, Wei WuXian se aferró al fuerte pecho de Lan WangJi mientras
exploraban lo más profundo de sus bocas como si quisieran comerse.

— Lan Zhan, quiero hacerlo — confesó —, quiero hacerlo contigo todos los días.

Wei WuXian se separó entonces y comenzó a desatar la bata de Lan WangJi mientras se
inclinaba frente a él.

Antes de que pudiera hacer un movimiento más un par de manos blancas lo detuvieron.

— Ya lo has hecho por mí, es hora de que yo lo haga por Wei Ying.

Wei WuXian fue hechizado por aquella seductora voz y cuando reaccionó su bata ya había
sido abierta y estaba tendido sobre la cama. Vio a Lan WangJi bajar la cabeza y entonces todo
lo que Wei WuXian pudo hacer fue abrir la boca y soltar un:

— Oh.

Una cálida y húmeda lengua estaba jugando con su parte baja y un escalofrío lo recorrió.
Jamás había sido tocado de esta manera pero aunque Lan WangJi era inexperto la
estimulación era buena.

La respiración de Wei WuXian comenzó a acelerarse y cuando Lan WangJi lo introdujo en su


boca Wei WuXian sintió que se derretía, sujetó su cabello con fuerza.
— Ah... Lan Zhan... — ser tocado de esta manera por la persona que amaba, Wei Ying sentía
que estaba en el cielo.

Que Lan WangJi lograra tragarlo por completo no pareció tan difícil para él como lo había
sido para Wei WuXian.

"Tal vez por la diferencia de tamaño" — pensó Wei WuXian, aunque esto no era su culpa,
¿okay? Era Lan WangJi quien era monstruosamente grande.

Después de un rato, cuando todo lo que podía escucharse era el sonido puk puk y jadeos
entrecortados, Wei WuXian comenzó a palmear su hombro.

— ¡Sácalo, Lan Zhan, sácalo!

Sin embargo, él tampoco accedió. Wei WuXian sólo pudo retorcerse hacia atrás mientras
derramaba su semilla en la boca de Lan WangJi, su mente quedó en blanco y todo su cuerpo
se aflojó al instante.

Mientras Wei WuXian intentaba recuperar el aliento. El menor de los Lan subió a su altura y
lo besó.

— Sabe horrible — se quejó Wei WuXian con una sonrisa y luego volvió a besarlo.

Los besos continuaron durante un rato, mientras ambos se tocaban y exploraban el cuerpo del
otro. Lan WangJi besó el cuello de Wei WuXian mientras dejaba marcas rojas por todas
partes.

— ¡Ah, Lan Zhan! ¡¿Acaso eres un perro?! — preguntó Wei Ying sintiendo los dientes
enterrarse en su piel pero sin sentir dolor.

Lan WangJi lo soltó pero no dijo nada y volvió a besarlo. Todas partes donde tocaba se
sentían como fuego para Wei WuXian.

"¡Virgen, mi trasero!" — se quejó en su cabeza. ¡Este hombre parecía un experto!

Después de un rato de ser tocado así no pudo soportar más la estimulación.

— Lan Zhan, hagámoslo, rápido — pidió.

Lan WangJi levantó la cabeza, un hilo de saliva aún colgaba de sus labios uniéndolos con el
pequeño frijol rosado en el pecho de Wei WuXian.

Frunció un poco el ceño.

— Wei Yin, ¿estás seguro de esto?

Wei WuXian rio un poco.

— Lan Zhan, estás tan duro pero aún sigues conteniéndote — dijo mientras con la mano
apretaba el bulto que sobresalía de la bata de Lan WangJi.
— Wei Ying...

Wei WuXian se acercó para atrapar sus labios y depositar un suave beso.

— No me hagas pasar toda la noche rogándote que me folles.

Sus palabras derrumbaron el último muro de Lan WangJi.

Se separó de él entonces y tomó el bote de lubricante que estaba a un lado de la cama.

— La próxima vez yo prepararé todo — dijo observando las cosas que Wei WuXian había
comprado.

— Es para el placer de ambos, no importa quién lo compre — jadeó Wei WuXian


acomodándose y abriendo las piernas.

Por un momento se preguntó cómo es que había dado por hecho que él sería el de abajo pero
después pensó que no importaba, había decidido desde el principio que Lan Zhan podría
hacer con él lo que quisiera.

De pronto sintió que Lan WangJi separaba sus pliegues y la humedad tocó su entrada, luego
algo comenzó a insertarse. Wei WuXian brincó.

— ¿Duele? — preguntó Lan WangJi preocupado.

Wei WuXian negó rápidamente.

— Es sólo que se siente raro...

— Si te duele dime de inmediato.

Wei WuXian asintió. El dedo de Lan WangJi siguió insertándose en él más profundo, por
reflejo sintió la necesidad cerrar las piernas pero se contuvo y continuó respirando intentando
tranquilizarse.

Luego de rato comenzó a acostumbrarse, hasta que entró un segundo dedo. Los dedos de Lan
Zhan eran largos y delgados, blancos como el jade, muy hermosos. Imaginar las manos de
pianista de Lan Zhan dentro de él lo hacía sentir un poco avergonzado.

— Lan Zhan, creo que ya — gimió incómodo.

Lan WangJi negó.

— Te dolerá si no estás dilatado lo suficiente — repasó como un buen estudiante.

Wei WuXian se preguntó que tanto había estado investigando en esos pocos minutos en la
sala.

Cuando el tercer dedo entraba ya con familiaridad Wei WuXian comenzó a sentirse duro de
nuevo. Entonces finalmente Lan WangJi se separó. Tomó la caja de condones de al lado y la
abrió.

No importaba cuánto había sido dilatado, cuando se quitó la bata y se colocó el condón frente
a él, Wei WuXian supo que iba a doler.

Aun así abrió las piernas tanto como pudo.

— Relájate — dijo Lan WangJi aún con su tono de estudiante.

Wei WuXian asintió, inhaló y exhaló. Entonces sintió a Lan WangJi entrar en él.

— Lan Zhan, es enorme, Lan Zhan — se quejó.

Sentía como si un gigantesco huevo estuviera entrando por su pequeño orificio, realmente
parecía imposible, sentía que iba a romperse en cualquier momento.

Al ver a Wei WuXian jadear de dolor, Lan WangJi se detuvo.

— Wei Ying...

Wei WuXian lo atrajo hacia él y enrolló sus brazos alrededor de su cuello.

— Bésame — urgió — no dolerá si me besas.

Lan WangJi obedeció y se inclinó para unir sus bocas. Pronto el calor volvió a Wei WuXian y
comenzó a relajarse, al sentir que la presión sobre su miembro cedía un poco Lan WangJi se
empujó aún más.

Wei WuXian volvió a jadear pero inmediatamente fue distraído por la boca de Lan Zhan.
Cuando entró por completo Wei WuXian lo sentía tan profundo que no se sorprendería si al
bajar la mirada viera una barra de hierro en su cuerpo.

Lan WangJi finalmente comenzó a moverse, con el sonido puk puk puk entraba y salía de
manera uniforme.

Si bien al principio fue extremadamente doloroso, después de un rato de acostumbrarse a él


Wei WuXian sintió que no estaba tan mal y podría soportarlo.

— Lan Zhan, ¿se siente bien dentro de mí? — susurró en su oído sintiéndose un poco
emocionado.

Lan WangJi, que parecía perdido en el placer, lo miró y notó que Wei WuXian en lugar de
disfrutarlo lucía más bien divertido con el acto, esto lo hizo fruncir el ceño. Así que bajó la
mano y sujetó su miembro mientras que se agachaba y mordía uno de sus pequeños frijoles
rosados.

Wei WuXian gimió. De inmediato comenzó a endurecerse y comenzó a friccionar su parte


baja con la mano de Lan WangJi. Al relajarse, Lan WangJi pudo ir más adentro, esto hizo que
lograra llegar a un lugar que no había tocado antes, así que cuando dio una estocada Wei
WuXian sintió una descarga que recorrió su cuerpo de la cabeza a los pies.
— ¡Ahh! Lan Zhan, otra vez, ¡haz eso otra vez!

Lan WangJi, al verlo reaccionar por fin, por supuesto, obedeció. Salió completamente y
volvió a entrar rápido y duro.

— ¡Lan Zhan! — Wei WuXian se torció hacia atrás —. ¡Así, así, ahí! ¡Ahh! Lan Zhan, estás
tan adentro, ¡ah!

Los gritos de Wei WuXian continuaron por un largo tiempo. Aunque cada vez que Lan Zhan
entraba en él era doloroso también era sumamente placentero y no podía evitar aferrase a su
espalda y pedirle que fuera más rápido y lo hiciera más duro. Finalmente cuando no pudo
más dio un fuerte grito y, echando la cabeza hacia atrás, se liberó. Era como si hubiera subido
al cielo y ahora descendía lentamente en una suave nube.

Jamás en la vida había tenido un orgasmo como este. Sintiendo todo su cuerpo aun
temblando se tendió completamente sin fuerzas. Jadeaba tan rápido que apenas y podía
respirar.

Lan WangJi se separó de él y arrojó el condón usado a un lado. Wei WuXian ni siquiera notó
el momento en que se había venido. Resopló.

— Lan... Zhan, eso... eso fue... ¿cuánto tiempo hemos... desperdiciado?

Si hubiera sabido antes de lo que se estaba perdiendo, definitivamente se habría arrojado a


Lan Zhan y lo habría obligado a hacérselo.

Lan WangJi se inclinó hacia él y volvió a besarlo, Wei WuXian disfrutó este beso que era más
lento pero igual de placentero que los anteriores y le permitió calmarse un poco.

Después de un tiempo no pudo evitar reír un poco.

— A tu tío le dará un ataque cuando sepa de lo nuestro — murmuró apoyando su cabeza en


su pecho.

— Ya lo sabe — respondió Lan WangJi tranquilo.

— ¿Ah? ¡¿Le dijiste que estás enamorado de mí?!

Ante la sorpresa de Wei WuXian, Lan WangJi asintió.

— Aquel día cuando rompí mi compromiso con Lady Luo, fui con mi tío a explicarle todo.

— ¿Cómo es que sigue vivo? — continuó Wei WuXian sin poder creerlo —. ¿O es que acaso
tu tío ha muerto y no me lo has dicho?

Las comisuras de los labios de Lan WangJi se levantaron un poco en una sonrisa.

— No, aunque aún es difícil para él asimilarlo.

Wei WuXian asintió dándole la razón.


— Pensar que ahora formaremos parte de la misma familia, no creo que se sienta muy feliz.

— Tendrá tiempo para acostumbrarse.

Wei WuXian sonrió y depositó un corto beso en su pecho desnudo.

— Tendrá que hacerlo pues no pienso dejarte nunca.

Lan WangJi volvió a inclinarse sobre él y a atraparlo bajo su cuerpo. Alargó la mano para
tomar un segundo condón.

Wei WuXian que aún no se había recuperado, se alarmó.

— Lan Zhan, espera... ¿aún quieres seguir? — preguntó, viéndolo acomodarse de nuevo entre
sus piernas —. Estoy muerto, Lan Zhan, esta fue mi primera vez, sé considerado. ¡Ah!

Un par de horas después con Wei WuXian casi inconsciente, Lan WangJi por fin se desplomó
sobre él.

— Lan Zhan — dijo Wei WuXian jadeando sin fuerzas —, lo siento... no creo... poder hacer
esto... todos los días.

Lan WangJi lo miró, depositó un beso en su frente sudorosa y sonrió.

— Todos los días son todos los días.

*******

A la mañana siguiente Wei WuXian sólo tenía una palabra en mente: monstruoso.

Lan WangJi era monstruoso en la cama, no sólo su miembro era considerable, también su
resistencia. Wei WuXian ni siquiera estaba seguro de cuánto tiempo lo habían hecho y
cuántas veces se había venido antes de quedar casi desmayado.

En ese momento sentía como si una aplanadora hubiera pasado sobre él. Miró a su alrededor
y no vio a Lan Zhan a su lado. Hizo un esfuerzo descomunal e intentó incorporarse pero en
ese momento sus piernas fallaron y cayó al suelo. Sin las mantas sobre él, pudo observar su
cuerpo lleno de marcas, no había un solo lugar donde no hubiera un rastro de dientes.

Lan WangJi entró entonces a la habitación, llevaba una charola con lo que era el desayuno de
Wei WuXian. La dejó a un lado y se apresuró a levantarlo.

— ¿Cómo te sientes? — preguntó preocupado mientras lo colocaba en la cama.

— Lan Zhan, creo que he quedado lisiado para siempre — dictaminó Wei WuXian.

Lan WangJi lo miró arrepentido.

— Lo siento, es mi culpa. Debí contenerme más anoche.


— Lan Zhan, te has reprimido tanto tiempo, es comprensible — animó Wei WuXian mientras
le daba un cálido beso —. Dime Lan Zhan, ¿desde hace cuánto has querido hacérmelo?

Lan WangJi desvió la mirada. Wei WuXian abrió los ojos sorprendido.

— ¿Eh? ¿Tanto tiempo? Eres increíble Lan Zhan, pero incluso si quieres, por ahora es
imposible para mí hacerlo más de dos veces al día.

— Mn. Me contendré hasta que te adaptes.

Wei WuXian sonrió con ternura, ¿cómo podría negarle algo a este hombre?

— Está bien, Lan Zhan. Puedes hacer lo que quieras conmigo — dijo mientras volvía a
besarlo y lo arrastraba de nuevo hacia abajo.

Chapter End Notes

Por fortuna Lanchita se detuvo antes de seguir o si no, WY habría llegado a ver a A-
Yuan en silla de ruedas, lol.
Es mi segunda vez escribiendo contenido explícito así que posiblemente no fue tan
bueno.
Colocaré la historia como terminada aunque planeo seguir subiendo algunos extras.
A todos los que llegaron hasta aquí les doy muchas gracias.
End Notes

Gracias por leer.

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