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Conexión Biblica

El documento presenta el relato bíblico del nacimiento de Juan el Bautista y de Jesús, destacando la intervención de ángeles y la importancia de la fe en las promesas de Dios. Zacarías y María reciben mensajes divinos sobre el nacimiento de sus hijos, y se enfatiza la grandeza de Jesús como Salvador. Además, se menciona la presentación de Jesús en el templo y la profecía de Simeón sobre su futuro.
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El documento presenta el relato bíblico del nacimiento de Juan el Bautista y de Jesús, destacando la intervención de ángeles y la importancia de la fe en las promesas de Dios. Zacarías y María reciben mensajes divinos sobre el nacimiento de sus hijos, y se enfatiza la grandeza de Jesús como Salvador. Además, se menciona la presentación de Jesús en el templo y la profecía de Simeón sobre su futuro.
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Campamento Interno de Conquistadores 2025 “El Cielo te Espera”

Conexión Bíblica “Reina Valera 1995”

Lucas 1 de los justos, para preparar al Señor un pueblo


Dedicatoria a Teófilo bien dispuesto.
1 18
Puesto que ya muchos han tratado de poner en Zacarías preguntó al ángel: —¿En qué conoceré
orden la historia de las cosas que entre nosotros esto?, porque yo soy viejo y mi mujer es de edad
han sido ciertísimas, avanzada.
2 19
tal como nos las enseñaron los que desde el Respondiendo el ángel, le dijo: —Yo soy Gabriel,
principio las vieron con sus ojos y fueron que estoy delante de Dios, y he sido enviado a
ministros de la palabra, hablarte y darte estas buenas nuevas.
3 20
me ha parecido también a mí, después de haber Ahora, por cuanto no creíste mis palabras, las
investigado con diligencia todas las cosas desde cuales se cumplirán a su tiempo, quedarás mudo
su origen, escribírtelas por orden, excelentísimo y no podrás hablar hasta el día en que esto
Teófilo, suceda.
4 21
para que conozcas bien la verdad de las cosas en El pueblo, entretanto, estaba esperando a
las cuales has sido instruido. Zacarías, y se extrañaba de que se demorara en
Anuncio del nacimiento de Juan el santuario.
5 22
Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un Cuando salió, no les podía hablar; entonces
sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; comprendieron que había tenido una visión en el
su mujer era de las hijas de Aarón y se llamaba santuario. Él les hablaba por señas, y permaneció
Elisabet. mudo.
6 23
Ambos eran justos delante de Dios y andaban Cumplidos los días de su ministerio, se fue a su
irreprensibles en todos los mandamientos y casa.
24
ordenanzas del Señor. Después de aquellos días concibió su mujer
7
Pero no tenían hijos, porque Elisabet era estéril. Elisabet, y se recluyó en casa por cinco meses,
Ambos eran ya de edad avanzada. diciendo:
8 25
Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio Así ha hecho conmigo el Señor en los días en
delante de Dios, según el orden de su clase, que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres.
9
le tocó en suerte entrar, conforme a la Anuncio del nacimiento de Jesús
26
costumbre del sacerdocio, en el santuario del Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por
Señor para ofrecer el incienso. Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret,
10 27
Toda la multitud del pueblo estaba fuera a una virgen desposada con un varón que se
orando a la hora del incienso. llamaba José, de la casa de David; y el nombre de
11
Entonces se le apareció un ángel del Señor la virgen era María.
28
puesto de pie a la derecha del altar del incienso. Entrando el ángel a donde ella estaba, dijo: —
12
Al verlo, Zacarías se turbó y lo sobrecogió ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo;
temor. bendita tú entre las mujeres.
13 29
Pero el ángel le dijo: —Zacarías, no temas, Pero ella, cuando lo vio, se turbó por sus
porque tu oración ha sido oída y tu mujer Elisabet palabras, y pensaba qué salutación sería esta.
30
dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Entonces el ángel le dijo: —María, no temas,
14
Tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán porque has hallado gracia delante de Dios.
31
por su nacimiento, Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y
15
porque será grande delante de Dios. No beberá llamarás su nombre Jesús.
32
vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo aun Este será grande, y será llamado Hijo del
desde el vientre de su madre. Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David,
16
Hará que muchos de los hijos de Israel se su padre;
33
conviertan al Señor, su Dios. reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su
17
E irá delante de él con el espíritu y el poder de Reino no tendrá fin.
34
Elías, para hacer volver los corazones de los Entonces María preguntó al ángel: —¿Cómo
padres a los hijos y de los rebeldes a la prudencia será esto?, pues no conozco varón.
35 58
Respondiendo el ángel, le dijo: —El Espíritu Al oír los vecinos y los parientes que Dios había
Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te engrandecido para con ella su misericordia, se
cubrirá con su sombra; por lo cual también el regocijaron con ella.
59
Santo Ser que va a nacer será llamado Hijo de Aconteció que al octavo día vinieron para
Dios. circuncidar al niño, y lo llamaban con el nombre
36
Y he aquí también tu parienta Elisabet, la que de su padre, Zacarías;
60
llamaban estéril, ha concebido hijo en su vejez y pero su madre dijo: —¡No! Se llamará Juan.
61
este es el sexto mes para ella, Le dijeron: —¿Por qué? No hay nadie en tu
37
pues nada hay imposible para Dios. parentela que se llame con ese nombre.
38 62
Entonces María dijo: —Aquí está la sierva del Entonces preguntaron por señas a su padre
Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y cómo lo quería llamar.
63
el ángel se fue de su presencia. Él, pidiendo una tablilla, escribió: Juan es su
María visita a Elisabet nombre. Y todos se maravillaron.
39 64
En aquellos días, levantándose María, fue de En ese momento fue abierta su boca y suelta su
prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; lengua, y comenzó a bendecir a Dios.
40 65
entró en casa de Zacarías y saludó a Elizabet. Se llenaron de temor todos sus vecinos, y en
41
Y aconteció que cuando oyó Elizabet la todas las montañas de Judea se divulgaron todas
salutación de María, la criatura saltó en su estas cosas.
66
vientre, y Elizabet, llena del Espíritu Santo, Los que las oían las guardaban en su corazón,
42
exclamó a gran voz: —Bendita tú entre las diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano
mujeres y bendito el fruto de tu vientre. del Señor estaba con él.
43
¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre Profecía de Zacarías
67
de mi Señor venga a mí?, Zacarías, su padre, fue lleno del Espíritu Santo y
44
porque tan pronto como llegó la voz de tu profetizó, diciendo:
68
salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado
en mi vientre. y redimido a su pueblo,
45 69
Bienaventurada la que creyó, porque se y nos levantó un poderoso Salvador en la casa
cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. de David, su siervo
46 70
Entonces María dijo: Engrandece mi alma al —como habló por boca de sus santos profetas
Señor que fueron desde el principio—,
47 71
y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, salvación de nuestros enemigos y de la mano de
48
porque ha mirado la bajeza de su sierva, pues todos los que nos odiaron,
72
desde ahora me dirán bienaventurada todas las para hacer misericordia con nuestros padres y
generaciones, acordarse de su santo pacto,
49 73
porque me ha hecho grandes cosas el del juramento que hizo a Abraham, nuestro
Poderoso. ¡Santo es su nombre, padre, que nos había de conceder
50 74
y su misericordia es de generación en que, librados de nuestros enemigos, sin temor
generación a los que le temen! lo serviríamos
51 75
Hizo proezas con su brazo; esparció a los en santidad y en justicia delante de él todos
soberbios en el pensamiento de sus corazones. nuestros días.
52 76
Quitó de los tronos a los poderosos y exaltó a Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado,
los humildes. porque irás delante de la presencia del Señor
53
A los hambrientos colmó de bienes y a los ricos para preparar sus caminos,
77
envió vacíos. para dar conocimiento de salvación a su pueblo,
54
Socorrió a Israel, su siervo, acordándose de su para perdón de sus pecados,
78
misericordia por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
55
—de la cual habló a nuestros padres— para con con que nos visitó desde lo alto la aurora,
79
Abraham y su descendencia para siempre. para dar luz a los que habitan en tinieblas y en
56
Se quedó María con ella como tres meses; sombra de muerte, para encaminar nuestros pies
después se volvió a su casa. por camino de paz.
80
Nacimiento de Juan el Bautista El niño crecía y se fortalecía en espíritu, y estuvo
57
Cuando a Elizabet se le cumplió el tiempo de su en lugares desiertos hasta el día de su
alumbramiento, dio a luz un hijo. manifestación a Israel.
Lucas 2 oído y visto, como se les había dicho.
Nacimiento de Jesús Presentación de Jesús en el templo
1 21
Aconteció en aquellos días que se promulgó un Cumplidos los ocho días para circuncidar al
edicto de parte de Augusto César, que todo el niño, le pusieron por nombre Jesús, el cual le
mundo fuera empadronado. había sido puesto por el ángel antes que fuera
2
Este primer censo se hizo siendo Cirenio concebido.
22
gobernador de Siria. Cuando se cumplieron los días de la purificación
3
E iban todos para ser empadronados, cada uno de ellos conforme a la Ley de Moisés, lo trajeron
a su ciudad. a Jerusalén para presentarlo al Señor
4 23
También José subió de Galilea, de la ciudad de (como está escrito en la Ley del Señor: Todo
Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se varón que abra la matriz será llamado santo al
llama Belén, por cuanto era de la casa y familia Señor),
24
de David, y para ofrecer conforme a lo que se dice en la
5
para ser empadronado con María su mujer, Ley del Señor: Un par de tórtolas o dos
desposada con él, la cual estaba encinta. palominos.
6 25
Aconteció que estando ellos allí se le cumplieron Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón.
los días de su alumbramiento. Este hombre, justo y piadoso, esperaba la
7
Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba
pañales y lo acostó en un pesebre, porque no sobre él.
26
había lugar para ellos en el mesón. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo
Los ángeles y los pastores que no vería la muerte antes que viera al Ungido
8
Había pastores en la misma región, que velaban del Señor.
27
y guardaban las vigilias de la noche sobre su Movido por el Espíritu, vino al templo. Cuando
rebaño. los padres del niño Jesús lo trajeron al templo
9
Y se les presentó un ángel del Señor y la gloria para hacer por él conforme al rito de la Ley,
28
del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron él lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios,
gran temor. diciendo:
10 29
Pero el ángel les dijo: —No temáis, porque yo Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz,
os doy nuevas de gran gozo, que será para todo conforme a tu palabra,
30
el pueblo: porque han visto mis ojos tu salvación,
11 31
que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un la cual has preparado en presencia de todos los
Salvador, que es Cristo el Señor. pueblos;
12 32
Esto os servirá de señal: hallaréis al niño luz para revelación a los gentiles y gloria de tu
envuelto en pañales, acostado en un pesebre. pueblo Israel.
13 33
Repentinamente apareció con el ángel una José y su madre estaban maravillados de todo
multitud de las huestes celestiales, que alababan lo que se decía de él.
34
a Dios y decían: Los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: —
14
¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz, Este está puesto para caída y para levantamiento
buena voluntad para con los hombres! de muchos en Israel, y para señal que será
15
Sucedió que cuando los ángeles se fueron de contradicha
35
ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: (y una espada traspasará tu misma alma), para
—Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que que sean revelados los pensamientos de muchos
ha sucedido y que el Señor nos ha manifestado. corazones.
16 36
Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a Estaba también allí Ana, profetisa, hija de
María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy
17
Al verlo, dieron a conocer lo que se les había avanzada. Había vivido con su marido siete años
dicho acerca del niño. desde su virginidad,
18 37
Todos los que oyeron, se maravillaron de lo que y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se
los pastores les decían. apartaba del templo, sirviendo de noche y de día
19
Pero María guardaba todas estas cosas, con ayunos y oraciones.
38
meditándolas en su corazón. Esta, presentándose en la misma hora, daba
20
Los pastores se volvieron glorificando y gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que
alabando a Dios por todas las cosas que habían
esperaban la redención en Jerusalén. Preparad el camino del Señor, enderezad sus
El regreso a Nazaret sendas.
39 5
Después de haber cumplido con todo lo Todo valle se rellenará y se bajará todo monte y
prescrito en la Ley del Señor, volvieron a Galilea, collado; los caminos torcidos serán enderezados,
a su ciudad de Nazaret. y los caminos ásperos allanados,
40 6
El niño crecía y se fortalecía, se llenaba de y verá toda carne la salvación de Dios.
7
sabiduría y la gracia de Dios era sobre él. Y decía a las multitudes que salían para ser
El niño Jesús en el templo bautizadas por él: —¡Generación de víboras!,
41
Iban sus padres todos los años a Jerusalén en ¿quién os enseñó a huir de la ira venidera?
8
la fiesta de la Pascua. Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento y
42
Cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén no comencéis a decir dentro de vosotros mismos:
conforme a la costumbre de la Fiesta. Tenemos a Abraham por padre, porque os digo
43
Al regresar ellos, acabada la Fiesta, se quedó el que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de
niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supieran José estas piedras.
9
y su madre. Además, el hacha ya está puesta a la raíz de los
44
Pensando que estaba entre la compañía, árboles; por tanto, todo árbol que no da buen
anduvieron durante un día, y lo buscaban entre fruto se corta y se echa al fuego.
10
los parientes y los conocidos; La gente le preguntaba, diciendo: —Entonces,
45
pero como no lo hallaron, volvieron a Jerusalén ¿qué haremos?
11
buscándolo. Respondiendo, les decía: —El que tiene dos
46
Aconteció que tres días después lo hallaron en túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué
el templo, sentado en medio de los doctores de comer, haga lo mismo.
12
la Ley, oyéndolos y preguntándoles. Vinieron también unos publicanos para ser
47
Y todos los que lo oían se maravillaban de su bautizados, y le dijeron: —Maestro, ¿qué
inteligencia y de sus respuestas. haremos?
48 13
Cuando lo vieron, se sorprendieron. Su madre Él les dijo: —No exijáis más de lo que os está
le dijo: —Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu ordenado.
14
padre y yo te hemos buscado con angustia. También le preguntaron unos soldados,
49
Entonces él les dijo: —¿Por qué me buscabais? diciendo: —Y nosotros, ¿qué haremos? Les dijo:
¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me —No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y
es necesario estar? contentaos con vuestro salario.
50 15
Pero ellos no entendieron lo que les dijo. Como el pueblo estaba a la expectativa,
51
Descendió con ellos y volvió a Nazaret, y les preguntándose todos en sus corazones si acaso
estaba sujeto. Su madre guardaba todas estas Juan sería el Cristo,
16
cosas en su corazón. respondió Juan, diciendo a todos: —Yo a la
52
Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en verdad os bautizo en agua, pero viene uno más
gracia para con Dios y los hombres. poderoso que yo, de quien no soy digno de
Lucas 3 desatar la correa de su calzado; él os bautizará en
Predicación de Juan el Bautista Espíritu Santo y fuego.
1 17
En el año decimoquinto del imperio de Tiberio Su aventador está en su mano para limpiar su
César, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, era. Recogerá el trigo en su granero y quemará la
Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe paja en fuego que nunca se apagará.
18
tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, Con estas y otras muchas exhortaciones
y Lisanias tetrarca de Abilinia, anunciaba las buenas nuevas al pueblo.
2 19
y siendo Sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino Entonces Herodes, el tetrarca, era reprendido
palabra de Dios a Juan hijo de Zacarías, en el por Juan a causa de Herodías, mujer de Felipe su
desierto. hermano, y por todas las maldades que Herodes
3
Y él fue por toda la región contigua al Jordán había hecho.
20
predicando el bautismo del arrepentimiento para Sobre todas ellas añadió además esta: encerró
perdón de pecados, a Juan en la cárcel.
4
como está escrito en el libro de las palabras del El bautismo de Jesús
21
profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el Aconteció que cuando todo el pueblo se
desierto: bautizaba, también Jesús fue bautizado y,
mientras oraba, el cielo se abrió tierra.
22 6
y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma Le dijo el diablo: —A ti te daré todo el poder de
corporal, como paloma; y vino una voz del cielo estos reinos y la gloria de ellos, porque a mí me
que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo ha sido entregada y a quien quiero la doy.
7
complacencia. Si tú, postrado, me adoras, todos serán tuyos.
8
Genealogía de Jesús Respondiendo Jesús, le dijo: —Vete de mí,
23
Jesús, al comenzar su ministerio, era como de Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios
treinta años, hijo, según se creía, de José hijo de adorarás y solo a él servirás.
9
Elí Entonces lo llevó a Jerusalén, lo puso sobre el
24
hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo pináculo del templo y le dijo: —Si eres Hijo de
de Jana, hijo de José, Dios, tírate de aquí abajo,
25 10
hijo de Matatías, hijo de Amós, hijo de Nahúm, pues escrito está: A sus ángeles mandará acerca
hijo de Esli, hijo de Nagai, de ti,que te guarden,
26 11
hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Semei, y En las manos te sostendrán, para que no
hijo de José, hijo de Judá, tropieces con tu pieen piedra.
27 12
hijo de Joana, hijo de Resa, hijo de Zorobabel, Respondiendo Jesús, le dijo: —Dicho está: No
hijo de Salatiel, hijo de Neri, tentarás al Señor tu Dios.
28 13
hijo de Melqui, hijo de Adi, hijo de Cosam, hijo Cuando acabó toda tentación el diablo, se
de Elmodam, hijo de Er, apartó de él por un tiempo.
29
hijo de Josué, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo Jesús principia su ministerio
14
de Matat, Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y
30
hijo de Leví, hijo de Simeón, hijo de Judá, hijo se difundió su fama por toda la tierra de
de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim, alrededor.
31 15
hijo de Melea, hijo de Mainán, hijo de Matata, Enseñaba en las sinagogas de ellos y era
hijo de Natán, glorificado por todos.
32
hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Jesús en Nazaret
16
Booz, hijo de Salmón, hijo de Naasón, Vino a Nazaret, donde se había criado; y el
33
hijo de Aminadab, hijo de Aram, hijo de Esrom, sábado entró en la sinagoga, conforme a su
hijo de Fares, hijo de Judá, costumbre, y se levantó a leer.
34 17
hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, Se le dio el libro del profeta Isaías y, habiendo
hijo de Taré, hijo de Nacor, abierto el libro, halló el lugar donde está escrito:
35 18
hijo de Serug, hijo de Ragau, hijo de Peleg, hijo El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto
de Heber, hijo de Sala, me ha ungido para dar buenas nuevas a los
36
hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo pobres; me ha enviado a sanar a los
de Noé, hijo de Lamec, quebrantados de corazón, a pregonar libertad a
37
hijo de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, los cautivos y vista a los ciegos, a poner en
hijo de Mahalaleel, hijo de Cainán, libertad a los oprimidos
38 19
hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de y a predicar el año agradable del Señor.
20
Dios. Enrollando el libro, lo dio al ministro y se sentó.
Lucas 4 Los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en
Tentación de Jesús él.
1 21
Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán Entonces comenzó a decirles: —Hoy se ha
y fue llevado por el Espíritu al desierto cumplido esta Escritura delante de vosotros.
2 22
por cuarenta días, y era tentado por el diablo. No Todos daban buen testimonio de él y estaban
comió nada en aquellos días, pasados los cuales maravillados de las palabras de gracia que salían
tuvo hambre. de su boca. Decían: —¿No es este el hijo de José?
3 23
Entonces el diablo le dijo: —Si eres Hijo de Dios, Él les dijo: —Sin duda me diréis este refrán:
di a esta piedra que se convierta en pan. Médico, cúrate a ti mismo. De tantas cosas que
4
Jesús, respondiéndole, dijo: —Escrito está: No hemos oído que se han hecho en Capernaúm, haz
solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra también aquí en tu tierra.
24
de Dios. Y añadió: —De cierto os digo que ningún
5
Luego lo llevó el diablo a un alto monte y le profeta es bien recibido en su propia tierra.
25
mostró en un momento todos los reinos de la Y en verdad os digo que muchas viudas había en
42
Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar
cerrado por tres años y seis meses y hubo una desierto. La gente lo buscaba y, llegando a donde
gran hambre en toda la tierra; estaba, lo detenían para que no se fuera de ellos.
26 43
pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a Pero él les dijo: —Es necesario que también a
una mujer viuda en Sarepta de Sidón. otras ciudades anuncie el evangelio del reino de
27
Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del Dios, porque para esto he sido enviado.
44
profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue Y predicaba en las sinagogas de Galilea.
limpiado, sino Naamán el sirio. Lucas 5
28
Al oir estas cosas, todos en la sinagoga se La pesca milagrosa
1
llenaron de ira. Aconteció que estando Jesús junto al Lago de
29
Levantándose, lo echaron fuera de la ciudad y Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oir
lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el la palabra de Dios.
2
cual estaba edificada la ciudad de ellos, para Vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del
despeñarlo; lago; los pescadores habían descendido de ellas y
30
pero él pasó por en medio de ellos y se fue. lavaban sus redes.
3
Un hombre que tenía un espíritu inmundo Entró en una de aquellas barcas, la cual era de
31
Descendió Jesús a Capernaúm, ciudad de Simón y le rogó que la apartara de tierra un poco.
Galilea, y los sábados les enseñaba; Luego, sentándose, enseñaba desde la barca a la
32
y se admiraban de su doctrina, porque su multitud.
4
palabra tenía autoridad. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: —Boga
33
Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.
5
espíritu de demonio impuro, el cual exclamó a Respondiendo Simón, le dijo: —Maestro, toda la
gran voz, noche hemos estado trabajando y nada hemos
34
diciendo: —¡Déjanos! ¿Qué tienes con pescado; pero en tu palabra echaré la red.
6
nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para Cuando lo hicieron, recogieron tal cantidad de
destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios. peces que su red se rompía.
35 7
Jesús lo reprendió, diciendo: —¡Cállate y sal de Entonces hicieron señas a los compañeros que
él! estaban en la otra barca para que acudieran a
Entonces el demonio, derribándolo en medio de ayudarlos. Ellos vinieron y llenaron ambas barcas,
ellos, salió de él sin hacerle daño alguno. de tal manera que se hundían.
36 8
Todos estaban maravillados, y se decían unos a Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante
otros: —¿Qué palabra es esta, que con autoridad Jesús, diciendo: —Apártate de mí, Señor, porque
y poder manda a los espíritus impuros, y salen? soy hombre pecador.
37 9
Y su fama se difundía por todos los lugares de la Por la pesca que habían hecho, el temor se había
región. apoderado de él y de todos los que estaban con
Jesús sana a la suegra de Pedro él,
38 10
Entonces Jesús se levantó, salió de la sinagoga y y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo,
entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a
una gran fiebre; y le rogaron por ella. Simón: —No temas; desde ahora serás pescador
39
E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; de hombres.
11
y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, Trajeron a tierra las barcas y, dejándolo todo, lo
les servía. siguieron.
Muchos sanados al ponerse el sol Jesús sana a un leproso
40 12
Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos Sucedió que estando él en una de las ciudades,
de diversas enfermedades los traían a él; y él, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual,
poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y
sanaba. le rogó, diciendo: —Señor, si quieres, puedes
41
También salían demonios de muchos, dando limpiarme.
13
voces y diciendo: —¡Tú eres el Hijo de Dios! Pero Jesús entonces, extendiendo la mano, lo tocó,
él los reprendía y no los dejaba hablar, porque diciendo: —Quiero, sé limpio. Y al instante la
sabían que él era el Cristo. lepra se fue de él.
14
Jesús recorre Galilea predicando Jesús le mandó que no lo dijera a nadie. Le dijo:
—Ve, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu
purificación lo que mandó Moisés, para sanos no tienen necesidad de médico, sino los
testimonio a ellos. enfermos.
15 32
Pero su fama se extendía más y más; y se reunía No he venido a llamar a justos, sino a pecadores
mucha gente para oírlo y para que los sanara de al arrepentimiento.
sus enfermedades. La pregunta sobre el ayuno
16 33
Pero él se apartaba a lugares desiertos para Entonces ellos le preguntaron: —¿Por qué los
orar. discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen
Jesús sana a un paralítico oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los
17
Aconteció un día que él estaba enseñando, y tuyos comen y beben?
34
estaban sentados los fariseos y doctores de la Él les dijo: —¿Podéis acaso hacer que los que
Ley, los cuales habían venido de todas las aldeas están de bodas ayunen entre tanto que el esposo
de Galilea, de Judea y Jerusalén; y el poder del está con ellos?
35
Señor estaba con él para sanar. Pero vendrán días cuando el esposo les será
18
Sucedió que unos hombres que traían en una quitado; entonces, en aquellos días, ayunarán.
36
camilla a un hombre que estaba paralítico, Les dijo también una parábola: —Nadie corta
procuraban entrar y ponerlo delante de él. un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un
19
Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la vestido viejo, pues si lo hace, no solamente
multitud, subieron encima de la casa y por el rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de
tejado lo bajaron con la camilla y lo pusieron en él no armoniza con el viejo.
37
medio, delante de Jesús. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra
20
Al ver él la fe de ellos, le dijo: —Hombre, tus manera, el vino nuevo romperá los odres y se
pecados te son perdonados. derramará, y los odres se perderán.
21 38
Entonces los escribas y los fariseos comenzaron Pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de
a pensar, diciendo: ¿Quién es este que habla echar, y lo uno y lo otro se conservan.
39
blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados Y nadie que haya bebido del añejo querrá luego
sino sólo Dios? el nuevo, porque dice: El añejo es mejor.
22
Jesús entonces, conociendo los pensamientos Lucas 6
de ellos, les preguntó: —¿Qué pensáis en Los discípulos recogen espigas en el día de
vuestros corazones? reposo
23 1
¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son Aconteció que un sábado, pasando Jesús por los
perdonados, o decir: Levántate y anda? sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y,
24
Pues para que sepáis que el Hijo del hombre restregándolas con las manos, comían.
2
tiene potestad en la tierra para perdonar pecados Algunos de los fariseos les dijeron: —¿Por qué
dijo al paralítico—: A ti te digo: Levántate, toma hacéis lo que no es lícito hacer en sábado?
3
tu camilla y vete a tu casa. Respondiendo Jesús, les dijo: —¿Ni aun esto
25
Al instante se levantó en presencia de ellos, habéis leído, lo que hizo David cuando él y los que
tomó la camilla en que estaba acostado y se fue con él estaban tuvieron hambre?,
4
a su casa glorificando a Dios. ¿como entró en la casa de Dios y tomó los panes
26
Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban de la proposición, de los cuales no es lícito comer
a Dios. Llenos de temor, decían: —Hoy hemos sino solo a los sacerdotes, y comió, y dio también
visto maravillas. a los que estaban con él?
5
Llamamiento de Leví Y les decía: —El Hijo del hombre es Señor aun
27
Después de estas cosas salió y vio a un del sábado.
publicano llamado Leví, sentado al banco de los El hombre de la mano seca
6
tributos públicos, y le dijo: —Sígueme. Aconteció también en otro sábado que él entró
28
Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un
29
Leví le hizo un gran banquete en su casa; y había hombre que tenía seca la mano derecha.
7
mucha compañía de publicanos y de otros que Y lo acechaban los escribas y los fariseos para ver
estaban a la mesa con ellos. si en sábado lo sanaría, a fin de hallar de qué
30
Los escribas y los fariseos murmuraban contra acusarlo.
8
los discípulos, diciendo: —¿Por qué coméis y Pero él, que conocía sus pensamientos, dijo al
bebéis con publicanos y pecadores? hombre que tenía la mano seca: —Levántate y
31
Respondiendo Jesús, les dijo: —Los que están ponte en medio. Él, levantándose, se quedó en
pie. hablen bien de vosotros!, porque así hacían sus
9
Entonces Jesús les dijo: —Os preguntaré una padres con los falsos profetas.
cosa: En sábado, ¿es lícito hacer bien o hacer El amor hacia los enemigos, y la regla de oro
27
mal?, ¿salvar la vida o quitarla? Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a
10
Y, mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: vuestros enemigos, haced bien a los que os
—Extiende tu mano. Él lo hizo y su mano fue odian;
28
restaurada. bendecid a los que os maldicen y orad por los
11
Ellos se llenaron de furor y hablaban entre sí que os calumnian.
29
qué podrían hacer contra Jesús. Al que te hiera en una mejilla, preséntale
Elección de los doce apóstoles también la otra; y al que te quite la capa, ni aun
12
En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la la túnica le niegues.
30
noche orando a Dios. A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo
13
Cuando llegó el día, llamó a sus discípulos y que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.
31
escogió a doce de ellos, a los cuales también Y como queréis que hagan los hombres con
llamó apóstoles: vosotros, así también haced vosotros con ellos.
14 32
Simón, a quien también llamó Pedro, su Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis?
hermano Andrés, Jacobo y Juan, Felipe y También los pecadores aman a los que los aman.
33
Bartolomé, Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué
15
Mateo, Tomás, Jacobo, hijo de Alfeo, Simón mérito tenéis? También los pecadores hacen lo
llamado Zelote, mismo.
16 34
Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis
que llegó a ser el traidor. recibir, ¿qué mérito tenéis?, pues también los
Jesús atiende a una multitud pecadores prestan a los pecadores para recibir
17
Descendió con ellos y se detuvo en un lugar otro tanto.
35
llano, en compañía de sus discípulos y de una Amad, pues, a vuestros enemigos, haced bien,
gran multitud de gente de toda Judea, de y prestad, no esperando de ello nada; y vuestra
Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón que recompensa será grande, y seréis hijos del
había venido para oírlo y para ser sanados de sus Altísimo, porque él es benigno para con los
enfermedades; ingratos y malos.
18 36
también los que habían sido atormentados por Sed, pues, misericordiosos, como también
espíritus impuros eran sanados. vuestro Padre es misericordioso.
19
Toda la gente procuraba tocarlo, porque poder El juzgar a los demás
37
salía de él y sanaba a todos. No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis
Bienaventuranzas y ayes y no seréis condenados; perdonad y seréis
20
Alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: perdonados.
38
Bienaventurados vosotros los pobres, porque Dad y se os dará; medida buena, apretada,
vuestro es el reino de Dios. remecida y rebosando darán en vuestro regazo,
21
Bienaventuradoslos que ahora tenéis hambre, porque con la misma medida con que medís, os
porque seréis saciados. Bienaventurados los que volverán a medir.
39
ahora lloráis, porque reiréis. Les dijo también una parábola: ¿Acaso puede
22
Bienaventurados seréiscuando los hombres os un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en
odien,os aparten de sí, os insulteny desechen el hoyo?
40
vuestro nombre como malopor causa del Hijo del El discípulo no es superior a su maestro; pero
hombre. todo el que sea perfeccionado, será como su
23
Gozaos en aquel día y alegraos, porque vuestra maestro.
41
recompensa es grande en los cielos, porque así ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu
hacían sus padres con los profetas. hermano y no echas de ver la viga que está en tu
24
Pero ¡ay de vosotros, ricos!, porque ya tenéis propio ojo?
42
vuestro consuelo. ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano,
25
¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no
porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que mirando tú la viga que está en el tuyo? Hipócrita,
ahora reís!, porque lamentaréis y lloraréis. saca primero la viga de tu propio ojo y entonces
26
¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres verás bien para sacar la paja que está en el ojo de
tu hermano. enviados, hallaron sano al siervo que había
Por sus frutos los conoceréis estado enfermo.
43
No es buen árbol el que da malos frutos, ni Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín
11
árbol malo el que da buen fruto, Aconteció después, que él iba a la ciudad que se
44
pues todo árbol se conoce por su fruto, ya que llama Naín, e iban con él muchos de sus
no se cosechan higos de los espinos ni de las discípulos y una gran multitud.
12
zarzas se vendimian uvas. Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad,
45
El hombre bueno, del buen tesoro de su llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su
corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal madre, que era viuda; y había con ella mucha
tesoro de su corazón saca lo malo, porque de la gente de la ciudad.
13
abundancia del corazón habla la boca. Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y
Los dos cimientos le dijo: —No llores.
46 14
¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo Acercándose, tocó el féretro; y los que lo
que yo digo? llevaban se detuvieron. Y dijo: —Joven, a ti te
47
Todo aquel que viene a mí y oye mis palabras y digo, levántate.
15
las obedece, os indicaré a quién es semejante. Entonces se incorporó el que había muerto y
48
Semejante es al hombre que, al edificar una comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.
16
casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre Todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios
la roca; y cuando vino una inundación, el río dio diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre
con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo nosotros y Dios ha visitado a su pueblo.
17
mover porque estaba fundada sobre la roca. Y se extendió la fama de él por toda Judea y por
49
Pero el que las oyó y no las obedeció, semejante toda la región de alrededor.
es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin Los mensajeros de Juan el Bautista
18
fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de
y luego cayó y fue grande la ruina de aquella casa. todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus
Lucas 7 discípulos,
19
Jesús sana al siervo de un centurión y los envió a Jesús para preguntarle: ¿Eres tú el
1
Después que terminó todas sus palabras al que había de venir o esperaremos a otro?
20
pueblo que lo oía, entró en Capernaúm. Cuando, pues, los hombres vinieron a él, le
2
Y el siervo de un centurión, a quien este quería dijeron: —Juan el Bautista nos ha enviado a ti
mucho, estaba enfermo y a punto de morir. para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir
3
Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le o esperaremos a otro?
21
envió unos ancianos de los judíos, rogándole que En esa misma hora sanó a muchos de
viniera y sanara a su siervo. enfermedades, plagas y espíritus malos, y a
4
Ellos se acercaron a Jesús y le rogaron con muchos ciegos les dio la vista.
22
solicitud, diciéndole: —Es digno de que le Respondiendo Jesús, les dijo: —Id, haced saber
concedas esto, a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven,
5
porque ama a nuestra nación y nos edificó una los cojos andan, los leprosos son limpiados, los
sinagoga. sordos oyen, los muertos son resucitados y a los
6
Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban pobres es anunciado el evangelio;
23
lejos de la casa, el centurión envió a él unos y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo
amigos, diciéndole: —Señor, no te molestes, en mí.
24
pues no soy digno de que entres bajo mi techo, Cuando se fueron los mensajeros de Juan,
7
por lo que ni aun me tuve por digno de ir a ti; comenzó a hablar de Juan a la gente: —¿Qué
pero di la palabra y mi siervo será sanado, salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida
8
pues también yo soy hombre puesto bajo por el viento?
25
autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes, y ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto
digo a este: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi de vestiduras delicadas? Pero los que tienen
siervo: Haz esto, y lo hace. vestidura preciosa y viven en deleites, en los
9
Al oír esto, Jesús se maravilló de él y, palacios de los reyes están.
26
volviéndose, dijo a la gente que lo seguía: —Os Entonces ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí,
digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. os digo, y más que profeta.
10 27
Y al regresar a casa los que habían sido Este es de quien está escrito: Yo envío mi
mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa y no me diste
camino delante de ti. agua para mis pies; pero ella ha regado mis pies
28
Os digo que entre los nacidos de mujeres no hay con lágrimas y los ha secado con sus cabellos.
45
mayor profeta que Juan el Bautista; y, sin No me diste beso; pero ella, desde que entré,
embargo, el más pequeño en el reino de Dios es no ha cesado de besar mis pies.
46
mayor que él. No ungiste mi cabeza con aceite; pero ella ha
29
El pueblo entero que lo escuchó, incluso los ungido con perfume mis pies.
47
publicanos, justificaron a Dios, bautizándose con Por lo cual te digo que sus muchos pecados le
el bautismo de Juan. son perdonados, porque amó mucho; pero aquel
30
Pero los fariseos y los intérpretes de la Ley a quien se le perdona poco, poco ama.
48
desecharon los designios de Dios respecto de sí Y a ella le dijo:—Tus pecados te son
mismos, y no quisieron ser bautizados por Juan. perdonados.
31 49
Agregó el Señor: —¿A qué, pues, compararé a Los que estaban juntamente sentados a la
los hombres de esta generación? ¿A qué son mesa, comenzaron a decir entre sí: —¿Quién es
semejantes? este, que también perdona pecados?
32 50
Semejantes son a los muchachos sentados en la Pero él dijo a la mujer: —Tu fe te ha salvado; ve
plaza, que se gritan unos a otros y dicen: Os en paz.
tocamos flauta, y no bailasteis; os entonamos Lucas 8
canciones de duelo y no llorasteis. Mujeres que sirven a Jesús
33 1
Vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía Aconteció después, que Jesús iba por todas las
vino, y decís: Demonio tiene. ciudades y aldeas, predicando y anunciando el
34
Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y evangelio del reino de Dios. Lo acompañaban los
decís: Este es un hombre comilón y bebedor de doce
2
vino, amigo de publicanos y de pecadores. y algunas mujeres que habían sido sanadas de
35
Pero la sabiduría es justificada por todos sus espíritus malos y de enfermedades: María, que se
hijos. llamaba Magdalena, de la que habían salido siete
Jesús en el hogar de Simón el fariseo demonios,
36 3
Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiera Juana, mujer de Chuza, intendente de Herodes,
con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se Susana y otras muchas que ayudaban con sus
sentó a la mesa. bienes.
37
Entonces una mujer de la ciudad, que era Parábola del sembrador
4
pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en Juntándose una gran multitud y los que de cada
casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con ciudad venían a él, les dijo por parábola:
5
perfume; El sembrador salió a sembrar su semilla; y
38
y estando detrás de él a sus pies, llorando, mientras sembraba, una parte cayó junto al
comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los camino, fue pisoteada y las aves del cielo se la
secaba con sus cabellos; y besaba sus pies y los comieron.
6
ungía con el perfume. Otra parte cayó sobre la piedra y, después de
39
Cuando vio esto el fariseo que lo había nacer, se secó, porque no tenía humedad.
7
convidado, dijo para sí: Si este fuera profeta, Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que
conocería quién y qué clase de mujer es la que lo nacieron juntamente con ella la ahogaron.
8
toca, porque es pecadora. Y otra parte cayó en buena tierra, nació y llevó
40
Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: —Simón, fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas,
una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: —Di, decía con fuerte voz: El que tiene oídos para oír,
Maestro. oiga.
41 9
—Un acreedor tenía dos deudores: uno le debía Sus discípulos le preguntaron: —¿Qué significa
quinientos denarios y el otro, cincuenta. esta parábola?
42 10
No teniendo ellos con qué pagar, perdonó a Él dijo: —A vosotros os es dado conocer los
ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos lo amará más? misterios del reino de Dios, pero a los otros por
43
Respondiendo Simón, dijo: —Pienso que aquel parábolas, para que viendo no vean y oyendo no
a quien perdonó más. entiendan.
11
Él le dijo: —Rectamente has juzgado. Esta es, pues, la parábola: La semilla es la
44
Entonces, mirando a la mujer, dijo a Simón: — palabra de Dios.
12
Los de junto al camino son los que oyen, pero hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía
luego viene el diablo y quita de su corazón la mucho tiempo; no vestía ropa ni habitaba en
palabra para que no crean y se salven. casa, sino en los sepulcros.
13 28
Los de sobre la piedra son los que, habiendo Al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose
oído, reciben la palabra con gozo, pero no tienen a sus pies exclamó a gran voz: —¿Qué tienes
raíces; creen por algún tiempo, pero en el tiempo conmigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? Te ruego
de la prueba se apartan. que no me atormentes.
14 29
La que cayó entre espinos son los que oyen pero (Jesús le ordenaba al espíritu impuro que
luego se van y son ahogados por las saliera del hombre, pues hacía mucho tiempo
preocupaciones, las riquezas y los placeres de la que se había apoderado de él; y lo ataban con
vida, y no llevan fruto. cadenas y grillos, pero, rompiendo las cadenas,
15
Pero la que cayó en buena tierra son los que con era impelido por el demonio a los desiertos).
30
corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y Jesús le preguntó: —¿Cómo te llamas? Él dijo:
dan fruto con perseverancia. —Legión. Muchos demonios habían entrado en
Nada oculto que no hay de ser manifestado él
16 31
Nadie enciende una luz para después cubrirla y le rogaban que no los mandara al abismo.
32
con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino Había allí un hato de muchos cerdos que pacían
que la pone en un candelero para que los que en el monte; y le rogaron que los dejara entrar en
entren vean la luz. ellos. Él les dio permiso.
17 33
Así nada hay oculto que no haya de ser Entonces los demonios salieron del hombre y
descubierto, ni escondido que no haya de ser entraron en los cerdos, y el hato se precipitó por
conocido y de salir a la luz. un despeñadero al lago, y se ahogó.
18 34
Mirad, pues, cómo oís, porque a todo el que Los que apacentaban los cerdos, cuando vieron
tiene, se le dará, y a todo el que no tiene, aun lo lo que había acontecido, huyeron y dieron aviso
que piensa tener se le quitará. en la ciudad y por los campos.
35
La madre y los hermanos de Jesús Y salieron a ver lo que había sucedido; vinieron
19
Entonces su madre y sus hermanos vinieron a a Jesús y hallaron al hombre de quien habían
él; pero no podían llegar hasta él por causa de la salido los demonios sentado a los pies de Jesús,
multitud. vestido y en su cabal juicio; y tuvieron miedo.
20 36
Y se le avisó, diciendo: —Tu madre y tus Los que lo habían visto les contaron cómo había
hermanos están fuera y quieren verte. sido salvado el endemoniado.
21 37
Él entonces respondiendo, les dijo: —Mi madre Entonces toda la multitud de la región
y mis hermanos son los que oyen la palabra de alrededor de los gadarenos le rogó que se alejara
Dios y la obedecen. de ellos, pues tenían gran temor. Entró, pues,
Jesús calma la tempestad Jesús en la barca y se fue.
22 38
Aconteció un día, que entró en una barca con El hombre de quien habían salido los demonios
sus discípulos y les dijo: —Pasemos al otro lado le rogaba que lo dejara quedarse con él, pero
del lago. Y partieron. Jesús lo despidió, diciendo:
23 39
Pero, mientras navegaban, él se durmió. Y se —Vuélvete a tu casa y cuenta cuán grandes
desencadenó una tempestad de viento en el lago, cosas ha hecho Dios contigo. Él, entonces, se fue,
y se anegaban y peligraban. publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas
24
Vinieron a él y lo despertaron, diciendo: — había hecho Jesús con él.
¡Maestro, Maestro, que perecemos! La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de
Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y Jesús
40
cesaron y sobrevino la calma. Cuando volvió Jesús, lo recibió la multitud con
25
Y les dijo: —¿Dónde está vuestra fe? gozo, pues todos lo esperaban.
41
Atemorizados, se maravillaban y se decían unos a Entonces llegó un hombre llamado Jairo, que
otros: —¿Quién es este, que aun a los vientos y a era un alto dignatario de la sinagoga;
las aguas manda, y lo obedecen? postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que
El endemoniado gadareno entrara en su casa,
26 42
Arribaron a la tierra de los gadarenos, que está porque tenía una hija única, como de doce
en la ribera opuesta a Galilea. años, que se estaba muriendo. Y mientras iba, la
27
Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un multitud lo oprimía.
43 6
Pero una mujer que padecía de flujo de sangre Y saliendo, pasaban por todas las aldeas
desde hacía doce años, y que había gastado en anunciando el evangelio y sanando por todas
médicos todo cuanto tenía y por ninguno había partes.
podido ser curada, Muerte de Juan el Bautista
44 7
se le acercó por detrás y tocó el borde de su Herodes, el tetrarca, oyó de todas las cosas que
manto. Al instante se detuvo el flujo de su sangre. hacía Jesús, y estaba perplejo, porque decían
45
Entonces Jesús dijo: —¿Quién es el que me ha algunos: Juan ha resucitado de los muertos;
8
tocado? Todos lo negaban, y dijo Pedro y los que otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profeta
con él estaban: —Maestro, la multitud te aprieta de los antiguos ha resucitado.
9
y oprime, y preguntas: ¿Quién es el que me ha Y dijo Herodes: —A Juan yo lo hice decapitar;
tocado? ¿quién, pues, es este de quien oigo tales cosas? Y
46
Pero Jesús dijo: —Alguien me ha tocado, procuraba verlo.
porque yo he sentido que ha salido poder de mí. Alimentación de los cinco mil
47 10
Entonces, cuando la mujer vio que había sido Al regresar los apóstoles, le contaron todo lo
descubierta, vino temblando y, postrándose a sus que habían hecho. Y tomándolos, se retiró
pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada
causa lo había tocado y cómo al instante había Betsaida.
11
sido sanada. Cuando la gente lo supo, lo siguió; y él los
48
Él le dijo: —Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz. recibió, les hablaba del reino de Dios y sanaba a
49
Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa los que necesitaban ser curados.
12
del alto dignatario de la sinagoga a decirle: —Tu Pero el día comenzaba a declinar. Acercándose
hija ha muerto; no molestes más al Maestro. los doce, le dijeron: —Despide a la gente, para
50
Oyéndolo Jesús, le respondió: —No temas; cree que vayan a las aldeas y campos de alrededor y
solamente y será salva. se alojen y encuentren alimentos, porque aquí
51
Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie estamos en lugar desierto.
13
consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan y al padre Él les dijo: —Dadles vosotros de comer.
y a la madre de la niña. Dijeron ellos: —No tenemos más que cinco panes
52
Todos lloraban y hacían lamentación por ella. y dos peces, a no ser que vayamos nosotros a
Pero él dijo: —No lloréis; no está muerta, sino comprar alimentos para toda esta multitud.
14
que duerme. Eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a
53
Y se burlaban de él, porque sabían que estaba sus discípulos: —Hacedlos sentar en grupos de
muerta. cincuenta.
54 15
Pero él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos.
16
—¡Muchacha, levántate! Y tomando los cinco panes y los dos peces,
55
Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente levantó los ojos al cielo, los bendijo, los partió y
se levantó; y él mandó que se le diera de comer. dio a sus discípulos para que los pusieran delante
56
Sus padres estaban atónitos; pero Jesús les de la gente.
17
mandó que a nadie dijeran lo que había sucedido. Comieron todos y se saciaron; y recogieron lo
Lucas 9 que les sobró: doce cestas de pedazos.
Misión de los doce discípulos La confesión de Pedro
1 18
Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y Aconteció que mientras Jesús oraba aparte,
autoridad sobre todos los demonios y para sanar estaban con él los discípulos; y les preguntó,
enfermedades. diciendo: —¿Quién dice la gente que soy yo?
2 19
Y los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a Ellos respondieron: —Unos, Juan el Bautista;
los enfermos. otros, Elías; y otros, que algún profeta de los
3
Les dijo: —No toméis nada para el camino: ni antiguos ha resucitado.
20
bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos Él les dijo: —¿Y vosotros, quién decís que soy?
túnicas. Entonces, respondiendo Pedro, dijo: —El Cristo
4
En cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de Dios.
de allí salid. Jesús anuncia su muerte
5 21
Dondequiera que no os reciban, salid de aquella Pero él les mandó que a nadie dijeran esto,
ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies en encargándoselo rigurosamente,
22
testimonio contra ellos. y diciendo: —Es necesario que el Hijo del
39
hombre padezca muchas cosas y sea desechado y sucede que un espíritu lo toma y, de repente,
por los ancianos, por los principales sacerdotes y lo hace gritar, lo sacude con violencia, lo hace
por los escribas, y que sea muerto y resucite al echar espuma y, estropeándolo, a duras penas se
tercer día. aparta de él.
23 40
Y decía a todos: —Si alguno quiere venir en pos Rogué a tus discípulos que lo echaran fuera,
de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día pero no pudieron.
41
y sígame. Respondiendo Jesús, dijo: —¡Generación
24
Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar
todo el que pierda su vida por causa de mí, este con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu
la salvará, hijo.
25 42
pues, ¿qué aprovecha al hombre si gana todo el Mientras se acercaba el muchacho, el demonio
mundo y se destruye o se pierde a sí mismo?, lo derribó y lo sacudió con violencia; pero Jesús
26
porque el que se avergüence de mí y de mis reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y
palabras, de este se avergonzará el Hijo del se lo devolvió a su padre.
hombre cuando venga en su gloria, y en la del Jesús anuncia otra vez su muerte
43
Padre y de los santos ángeles. Y todos se admiraban de la grandeza de Dios.
27
Pero en verdad os digo que hay algunos de los Estando todos maravillados de todas las cosas
que están aquí que no gustarán la muerte hasta que hacía, dijo a sus discípulos:
44
que vean el reino de Dios. —Haced que os penetren bien en los oídos
La transfiguración estas palabras, porque acontecerá que el Hijo del
28
Como ocho días después de estas palabras, hombre será entregado en manos de hombres.
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Jesús tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al Pero ellos no entendían estas palabras, pues les
monte a orar. estaban veladas para que no las entendieran; y
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Mientras oraba, la apariencia de su rostro temían preguntarle sobre esas palabras.
cambió y su vestido se volvió blanco y ¿Quién es el mayor?
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resplandeciente. Entonces entraron en discusión sobre quién de
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Y dos varones hablaban con él, los cuales eran ellos sería el mayor.
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Moisés y Elías. Jesús, percibiendo los pensamientos de sus
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Estos aparecieron rodeados de gloria; y corazones, tomó a un niño, lo puso junto a sí
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hablaban de su partida, que Jesús iba a cumplir y les dijo: —Cualquiera que reciba a este niño
en Jerusalén. en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que
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Pedro y los que lo acompañaban estaban me recibe a mí, recibe al que me envió, porque el
rendidos de sueño; pero, permaneciendo que es más pequeño entre todos vosotros, ese es
despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos el más grande.
varones que estaban con él. El que no es contra nosotros, por nosotros es
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Y sucedió que, mientras estos se alejaban de él, Entonces respondiendo Juan, dijo: —Maestro,
Pedro dijo a Jesús: —Maestro, bueno es para hemos visto a uno que echaba fuera demonios en
nosotros estar aquí. Hagamos tres enramadas, tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue
una para ti, una para Moisés y una para Elías. con nosotros.
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Pero no sabía lo que decía. Jesús le dijo: —No se lo prohibáis, porque el que
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Mientras él decía esto, vino una nube que los no está contra nosotros, por nosotros está.
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cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube. Cuando se cumplió el tiempo en que él había de
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Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a
mi Hijo amado; a él oíd. Jerusalén.
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Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo. Y envió mensajeros delante de él, los cuales
Ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada fueron y entraron en una aldea de los
a nadie de lo que habían visto. samaritanos para hacerle preparativos.
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Jesús sana a un muchacho endemoniado Pero no lo recibieron, porque su intención era ir
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Al día siguiente, cuando descendieron del a Jerusalén.
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monte, una gran multitud les salió al encuentro. Al ver esto, Jacobo y Juan, sus discípulos, le
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Y un hombre de la multitud clamó diciendo: — dijeron: —Señor, ¿quieres que mandemos que
Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los
único que tengo; consuma?
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Entonces, volviéndose él, los reprendió vosotros! Pero sabed que el reino de Dios se ha
diciendo: —Vosotros no sabéis de qué espíritu acercado a vosotros.
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sois, Os digo que en aquel día será más tolerable el
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porque el Hijo del hombre no ha venido para castigo para Sodoma que para aquella ciudad.
perder las almas de los hombres, sino para Ayes sobre las ciudades impenitentes
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salvarlas. Y se fueron a otra aldea. ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! que si en
Los que querían seguir a Jesús Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros
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Yendo por el camino, uno le dijo: —Señor, te que se han hecho en vosotras, tiempo ha que,
seguiré adondequiera que vayas. sentadas en ceniza y con vestidos ásperos, se
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Jesús le dijo: —Las zorras tienen guaridas y las habrían arrepentido.
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aves de los cielos nidos, pero el Hijo del hombre Por tanto, en el juicio será más tolerable el
no tiene donde recostar la cabeza. castigo para Tiro y Sidón que para vosotras.
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Y dijo a otro: —Sígueme. Él le respondió: — Y tú, Capernaúm, que hasta los cielos eres
Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi levantada, hasta el Hades serás abatida.
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padre. El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a
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Jesús le dijo: —Deja que los muertos entierren vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me
a sus muertos; pero tú vete a anunciar el reino de desecha a mí, desecha al que me envió.
Dios. Regreso de los setenta
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Entonces también dijo otro: —Te seguiré, Regresaron los setenta con gozo, diciendo: —
Señor; pero déjame que me despida primero de ¡Señor, hasta los demonios se nos sujetan en tu
los que están en mi casa. nombre!
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Jesús le contestó: —Ninguno que, habiendo Les dijo: —Yo veía a Satanás caer del cielo como
puesto su mano en el arado, mira hacia atrás es un rayo.
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apto para el reino de Dios. Os doy potestad de pisotear serpientes y
Lucas 10 escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y
Misión de los setenta nada os dañará.
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Después de estas cosas, el Señor designó Pero no os regocijéis de que los espíritus se os
también a otros setenta, a quienes envió de dos sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres
en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde están escritos en los cielos.
él había de ir. Jesús se regocija
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Y les dijo: La mies a la verdad es mucha, pero los En aquella misma hora Jesús se regocijó en el
obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la Espíritu, y dijo: Yo te alabo, Padre, Señor del cielo
mies que envíe obreros a su mies. y de la tierra, porque escondiste estas cosas de
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Id; yo os envío como corderos en medio de los sabios y entendidos y las has revelado a los
lobos. niños. Sí, Padre, porque así te agradó.
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No llevéis bolsa ni alforja ni calzado; y a nadie Todas las cosas me fueron entregadas por mi
saludéis por el camino. Padre; y nadie conoce quién es el Hijo, sino el
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En cualquier casa donde entréis, primeramente Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a
decid: Paz sea a esta casa. quien el Hijo lo quiera revelar.
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Si hay allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: —
sobre él; y si no, se volverá a vosotros. Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros
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Quedaos en aquella misma casa, comiendo y veis,
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bebiendo lo que os den, porque el obrero es pues os digo que muchos profetas y reyes
digno de su salario. No os paséis de casa en casa. desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron;
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En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, y oir lo que oís, y no lo oyeron.
comed lo que os pongan delante El buen samaritano
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y sanad a los enfermos que en ella haya, y Un intérprete de la Ley se levantó y dijo, para
decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de probarlo: —Maestro, ¿haciendo qué cosa
Dios. heredaré la vida eterna?
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Pero en cualquier ciudad donde entréis y no os Él le dijo: —¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo
reciban, salid por sus calles y decid: lees?
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¡Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha Aquel, respondiendo, dijo: —Amarás al Señor
pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma,
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con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el
prójimo como a ti mismo. prójimo del que cayó en manos de los ladrones?
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Le dijo: —Bien has respondido; haz esto y Él dijo: —El que usó de misericordia con él.
vivirás. Entonces Jesús le dijo: —Ve y haz tú lo mismo.
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Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús visita a Marta y a María
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Jesús: —¿Y quién es mi prójimo? Aconteció que, yendo de camino, entró en una
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Respondiendo Jesús, dijo: —Un hombre que aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su
descendía de Jerusalén a Jericó cayó en manos de casa.
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ladrones, los cuales lo despojaron, lo hirieron y se Esta tenía una hermana que se llamaba María,
fueron dejándolo medio muerto. la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su
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Aconteció que descendió un sacerdote por palabra.
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aquel camino, y al verlo pasó de largo. Marta, en cambio, se preocupaba con muchos
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Asimismo un levita, llegando cerca de aquel quehaceres y, acercándose, dijo: —Señor, ¿no te
lugar, al verlo pasó de largo. da cuidado que mi hermana me deje servir sola?
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Pero un samaritano que iba de camino, vino Dile, pues, que me ayude.
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cerca de él y, al verlo, fue movido a misericordia. Respondiendo Jesús, le dijo: —Marta, Marta,
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Acercándose, vendó sus heridas echándoles afanada y turbada estás con muchas cosas.
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aceite y vino, lo puso en su cabalgadura, lo llevó Pero solo una cosa es necesaria, y María ha
al mesón y cuidó de él. escogido la buena parte, la cual no le será
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Otro día, al partir, sacó dos denarios, los dio al quitada.
mesonero y le dijo: Cuídamelo, y todo lo que
gastes de más yo te lo pagaré cuando regrese.

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