0% encontró este documento útil (0 votos)
60 vistas50 páginas

Iniciación Al Canto Gregoriano Gabriel Frausto

El canto gregoriano es una forma de música litúrgica católica, caracterizada por ser monódica y a capella, que se originó en Francia y fue unificada por el Papa San Gregorio Magno. Su notación, desarrollada a lo largo de los siglos, servía inicialmente como ayuda para la memoria de los cantores, y se basa en un sistema de neumas que indican el movimiento melódico. El Concilio Vaticano II reconoció el canto gregoriano como el propio de la liturgia romana, destacando su importancia en la música sagrada.

Cargado por

Imelda Navarro
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
60 vistas50 páginas

Iniciación Al Canto Gregoriano Gabriel Frausto

El canto gregoriano es una forma de música litúrgica católica, caracterizada por ser monódica y a capella, que se originó en Francia y fue unificada por el Papa San Gregorio Magno. Su notación, desarrollada a lo largo de los siglos, servía inicialmente como ayuda para la memoria de los cantores, y se basa en un sistema de neumas que indican el movimiento melódico. El Concilio Vaticano II reconoció el canto gregoriano como el propio de la liturgia romana, destacando su importancia en la música sagrada.

Cargado por

Imelda Navarro
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

INICIACIÓN AL CANTO GREGORIANO


Cuaderno Elaborado por:
Mtro. Gabriel de Jesús Frausto Zamora

El canto gregoriano, es una forma de música utilizada en la liturgia católica, y es


una de las formas más antiguas de música escrita que aún se practica hoy en día. El canto
gregoriano es el canto oficial de la Iglesia Católica. Es una música vocal, monódica (a una
sola voz) y "a capella" (sin acompañamiento de instrumentos). Pero ¿cómo se lee y se
interpreta esta música? Para responder a esta pregunta, debemos considerar la notación
utilizada en el canto gregoriano.

Lo que hoy llamamos canto gregoriano surge en Francia, al desarrollarse el rito


romano en contacto con el ambiente galicano. En el siglo VII la visita del papa Esteban II al
reino franco pone en contacto ambas tradiciones musicales y litúrgicas. Tras esto
Carlomagno pone todo su interés en unificar la liturgia cristiana en todo su imperio como
manera de legitimar su reinado, basándose en esta refundición sobre el ritual romano. El
papado aprobará esta unificación, y la promoverá en toda la Europa occidental (Islas
Británicas, estados germánicos, Italia, reinos ibéricos...)

El Canto Gregoriano, llamado así por su primer y más grande organizador o


compilador y propagador, El Papa San Gregorio Magno (590-604), es el canto eclesiástico y
litúrgico por excelencia.

La notación del canto gregoriano es un sistema único y complejo que se desarrolló a


lo largo de varios siglos. A finales del siglo VI y principios del siglo VII, el monje benedictino
San Gregorio Magno mandó realizar una compilación de cantos litúrgicos que se convirtieron
en la base del canto gregoriano. Sin embargo, la notación utilizada para escribir estos cantos
no se desarrolló hasta varios siglos después.

En el siglo XI el repertorio de canto en la Iglesia cubría ya cada fiesta del día y cada
evento de la liturgia. Los textos sagrados usados en ella tenían su propia característica y
existían variedad de formas: intróitos, antífonas, graduales, aleluyas, ofertorios, comuniones,
secuencias, etc. a lo cual hay que agregar aquellas partes de la liturgia denominadas
"ordinario": Kyrie, Gloria, Credo, etc.

Todo esto había que encomendarlo a la memoria de los cantores quienes no tenían
ayudas musicales, excepto algunas marcas sobre el texto que indicaban simplemente cuándo
la melodía subía o bajaba tal como se muestra en este manuscrito. Por supuesto, la
conservación de los cantos, encomendada únicamente a la buena memoria hacía que se
encontraran en peligro de desaparecer.

Inicialmente la notación musical servía como ayuda a la memoria para quien ya tenía
una idea acerca de cómo debía sonar. No se pretendía que la notación fuera "científicamente"
precisa. El concepto de que se puede cantar una melodía solo leyendo correctamente la
música (sin necesidad de haberla escuchado anteriormente) es algo relativamente muy nuevo.
2

Conviene recordar como los documentos del magisterio de la Iglesia, citan al CANTO
GREGORIANO como un modelo acabado «modelo perfecto de Música Sagrada
“litúrgica”».

Recordemos que el MOTU PROPRIO “tra le sollecitudini”, expresa lo siguiente:

PRINCIPIOS GENERALES

l. Como parte integrante de la liturgia solemne, la música sagrada tiende a su mismo fin, el
cual consiste en la gloria de Dios y la santificación y edificación de los fieles.

La música contribuye a aumentar el decoro y esplendor de las solemnidades religiosas, y así


como su oficio principal consiste en revestir de adecuadas melodías el texto litúrgico que se
propone a la consideración de los fieles, de igual manera su propio fin consiste en añadir más
eficacia al texto mismo, para que por tal medio se excite más la devoción de los fieles y se
preparen mejor a recibir los frutos de la gracia, propios de la celebración de los sagrados
misterios.

2. Por consiguiente, la música sagrada debe tener en grado eminente las cualidades propias
de la liturgia, conviene a saber: la santidad y la bondad de las formas, de donde nace
espontáneo otro carácter suyo: la universalidad.

Debe ser santa y, por lo tanto, excluir todo lo profano, y no sólo en sí misma, sino en el modo
con que la interpreten los mismos cantantes.

Debe tener arte verdadero, porque no es posible de otro modo que tenga sobre el ánimo de
quien la oye aquella virtud que se propone la Iglesia al admitir en su liturgia el arte de los
sonidos.

Mas a la vez debe ser universal, en el sentido de que, aun concediéndose a toda nación que
admita en sus composiciones religiosas aquellas formas particulares que constituyen el
carácter específico de su propia música, éste debe estar de tal modo subordinado a los
caracteres generales de la música sagrada, que ningún fiel procedente de otra nación
experimente al oírla una impresión que no sea buena.

II. GÉNEROS DE MÚSICA SAGRADA

3. Hállanse en grado sumo estas cualidades en el canto gregoriano, que es, por consiguiente,
el canto propio de la Iglesia romana, el único que la Iglesia heredó de los antiguos Padres, el
que ha custodiado celosamente durante el curso de los siglos en sus códices litúrgicos, el que
en algunas partes de la liturgia prescribe exclusivamente, el que estudios recentísimos han
restablecido felizmente en su pureza e integridad.

CONCILIO VATICANO II

En el Concilio Vaticano II (1962-1965), en el capítulo VI del documento Sacro sanctum


Concilium, dedicado a la música litúrgica, se afirma que: La Iglesia reconoce el canto
gregoriano como el propio de la liturgia romana; en igualdad de circunstancias, por tanto,
hay que darle el primer lugar en las acciones litúrgicas. Los demás géneros de música sacra,
3

y en particular la polifonía, de ninguna manera han de excluirse en la celebración de los


oficios divinos, con tal que respondan al espíritu de la acción litúrgica (…). La Iglesia
aprueba y admite en el culto divino todas las formas de arte auténtico que estén adornadas de
las debidas cualidades. (...). Como en ciertas regiones, principalmente en las misiones, hay
pueblos con tradición musical propia que tiene mucha importancia en su vida religiosa y
social, dese a esta música la debida estima y el lugar correspondiente no sólo al formar su
sentido religioso, sino también al acomodar el culto a su idiosincrasia.

Volvamos al tema de la escritura musical. Los ejemplos más antiguos de notación musical
en la Europa occidental fueron escritos más como anotaciones para los textos que se
cantaban. La paleografía Gregoriana no era una escritura musical diastemática, sino, una serie
de trazos con los cuales se favorecía el recordar el movimiento de la melodía, todo el
repertorio se aprendía de memoria, es decir, la «transmisión oral»
era la forma de aprendizaje.
De otra parte, se trataba de una notación cuya finalidad era más
la de indicar el carácter expresivo para resaltar las sutilezas de la
expresión vocal que la de indicar la altura de las notas melódicas.
(actualmente se está desarrollando mucha investigación por parte
de los musicólogos especialistas en la música medieval).

Afortunadamente un monje benedictino llamado Guido d'Arezzo


(Italia 990 - 1050) encontró la solución. A partir del himno de las
vísperas de la fiesta de S. Juan Bautista organizó lo que sería más
tarde la escala: UT queant laxis REsonare fibris MIra
gestorum FAmuli tuorum, SOLve polluti LAbii
reatum, Sancte Ioannes (SI).

Guido D’Arezzo inventó el tetragrama —cuatro líneas—; de ellas, una línea amarilla
sería UT (posteriormente se convirtió en DO) y una línea roja indicaría FA; esto daría origen
más tarde a la noción de las Claves.
4

SIGNOS DEL CANTO GREGORIANO

PNEUMA

Esta palabra de origen griego, tiene como significado distintas acepciones:


soplo, aliento, respiración, movimiento, espíritu. Esto nos ayuda a comprender
entonces que, el neuma no es un solo sonido, sino, un movimiento melódico (entorno
a cada sílaba) que puede ser silábico, neumático o Melismático.

Origen de las claves.

 Clave= llave. Signo estilizado procedente de letras musicales empleadas en los


tratados de Edad Media. Indica el nombre de las notas escritas sobre la línea y por
tanto del resto de notas escritas.
 Surge consecuencia de primeras anotaciones diastemáticas, cuando la línea bien en
seco (notación aquitana) o en color, servía como punto de referencia de lectura de
neumas ([Link]).
 Los neumas a distinta altura que indicaban por su situación la amplitud y la dirección
de los intervalos.
 Evolución: – Línea roja con la letra F con función de clave fijando el sonido Fa1

– Se añadieron líneas de otros colores, marcando al principio la letra C (do) y


posteriormente la letra F (Fa).

– Para evitar uso de líneas adicionales, se emplean las claves y su ubicación en el


monograma, tetragrama o pentagrama.
5

ALTURA DE LOS SONIDOS

La altura de los sonidos está indicada por la ubicación de las notas en el tetragrama,
con la posibilidad de usar líneas adicionales inferiores y superiores.

Las claves utilizadas son de DO (C) y FA (F) las cuales pueden estar en segunda,
tercera o cuarta línea

La extensión posible es:

Notas simples
Se presenta aquí, en su orden, la notación primitiva, la notación actual gregoriana y
su equivalente en la notación moderna.

Virga= Vara; Punctum quadratum=punto cuadrado, Punctum inclinatum=punto inclinado.


6

Neumas Simples

Pes, Podatus del Latín pie; Tórculus, del latín torquére = torcer, por su forma quebrada;
Porrectus, del latín porrígere = alargar, por la forma alargada de sus trazos; Clímacus, de
clímax = escalera; Scándicus, de scándere = subir; Sálicus de salire = saltar.

Neumas compuestos

Los que se forman por la unión de neumas simples para una sola sílaba

Los que llevan más notas antes o después y se denominan así.


Flexus: cuando se complementan con notas descendentes

Resupinus: cuando se complementan con notas ascendentes


7

Praepunctis o subpunctis según incluyan notas antes o después:

Neumas especiales
Los que tienen la última o dos últimas notas de menor tamaño reciben el nombre
de licuescentes o semivocales, y sirven para llamar la atención sobre la correcta
pronunciación del texto. Al Pes, Clivis, y Climacus licuescentes se les llama también
epiphonus, cephalicus y ancus, respectivamente. El tamaño más pequeño de la nota
lisquescente no implica en absoluto modificación en la duración de la misma.

Los que contienen pressus (del latín, premo=apretar, detener), o sea la coincidencia
en altura de la nota final de un neuma con la nota inicial de otro en una misma sílaba.
También se da entre un punctum y un neuma.

Los que contienen quilisma (del griego külío=revolver, rodar) o nota dentada, tiene
por objeto unir dos notas separadas por un intervalos de tercera. Nunca se presenta
sola. La nota que antecede al quilisma se prolonga moderadamente sin que llegue a
duplicarsesu duración.

Neumas de adorno
El strophicus (del griego strophao= girar en derredor) es un punctum quadratum y
puede aparecer en tres formas:
8

El oriscus (del griego óros= límite o altura, colina) es un punctum quadratum


colocado al final de un neuma

Bivirga y Trivirga se forman por la unión de dos o tres virgas


respectivamente. (Virga = Vara. Bivirga y Trivirga= dos o tres varas respectivamente)

CASOS ESPECIALES DE EJECUCIÓN.

El episema horizontal se coloca sobre una o más notas y significa


prolongación ligera y expresiva de esos sonidos: es una raya horizontal. En el sálicus
la nota con ictus debe prolongarse como si tuviera episema. El episema alarga un poco
la nota pero no la duplica.

(No debe confundirse con el Episema vertical que casi siempre se coloca debajo de
la nota y marca los pasos binarios o ternarios)

La Distropha y la Tristropha deben ejecutarse en forma ligera y flexible. Es obligatoria


la repercusión en la primera nota de cada una de ellas y en la primera nota del neuma
que las sigue, si está al unísono.

Cuando la tercera nota de la tristropha lleva ictus, puede ejecutarse con


repercusión. El oriscus siempre es de carácter suave. Las dos notas del pressus deben
ejecutarse como un sonido doble, fuerte y claro. (La dístropha, la trístropha y el
oriscus nunca forman pressus).

La bivirga y trivirga deben ejecutarse como el strophicus, sólo que su repercusión


es más notoria.

El scandicus que sigue la formula melódica RE - LA - SI - LA debe ejecutarse como


sálicus..
9

Ejemplos de repercusión:

SIGNOS DE PAUSA.

Los signos de pausa, originados por la estructura del texto, son:

a) Línea divisoria mínima, que separa los incisos o partes menores en que se divide el
texto; no implica respiración.
b) Línea divisoria menor, que separa los miembros de frase. Estos no son más que
incisos de mayor amplitud. Casi siempre implica respiración.
c) Línea divisoria mayor que separa las frases: Equivale a un silencio con duración de
nota simple y obliga a respirar.
d) Línea divisoria doble, que indica mayor sentido conclusivo o también final de la
composición. Equivale a silencio de nota simple, a veces un poco más prolongado.

OTROS SIGNOS

Guión:

El guión es un signo que va al final de cada tetragrama, para indicar cuál es la nota
inicial del siguiente. También se usa cuando dentro de una misma pieza musical se
cambia de clave. Es simplemente in signo indicativo que no se canta.

Si bemol:
10

En el canto gregoriano solamente existe el SI BEMOL. El bemol afecta no solo al SI


que lo lleva sino a los demás que aparezcan después, pero queda destruido por cambio
de palabra, por cualquier línea divisoria o por el becuadro. El SI bemol al pie de la
clave permanece durante toda la pieza y sólo lo destruye el becuadro.

"Euouae".

El Liber Usualis provee una indicación para cantar el Gloria Patri después del
versículo del salmo en los Intróitos. "Euouae" indica las vocales de las sílabas
"saeculorum amen" con las que termina el Gloria Patri.

TRES ESTILOS MELÓDICOS DE LAS MELODÍAS GREGORIANAS

SILÁBICAS: a cada sílaba corresponde un solo sonido o una sola nota


11

NEUMÁTICAS: en algunas sílabas corresponden dos o tres sonidos,


proporcionalmente, algunas sílabas serán “silábicas”

MELISMÁTICAS: a este estilo corresponden toda una serie de notas por sílaba, de
4 notas por sílaba en adelante. También son conocidas como melodías floridas.
12

TIPOS DE MELODÍAS según su ámbito.

1. PERFECTAS: No rebasan el ámbito de una octava


2. ABUNDANTES: Pueden exceder una nota arriba o una abajo.
3. SOBREABUNDANTES: Emplean el ámbito del modo auténtico y el plagal de su
modo original.

3 MOVIMIENTOS DE LA MELODÍAS GREGORIANAS

I. Movimiento Cualitativo
Esta característica hace referencia a la cualidad de un sonido, que puede ser
fuerte o débil.

II. Movimiento Cuantitativo


Este movimiento hace referencia a la duración de un sonido, que puede ser
largo o corto.

III. Movimiento Melódico.


Este movimiento hace referencia a la altura de un sonido, que puede ser agudo
o grave. Aún en los unísonos, podemos distinguir esa acentuación, más aún
cuando tenemos un texto y empleamos la fórmula llamada “semitonada”.

EL RITMO.

Definición: Ritmo es una sucesión ordenada y armoniosa de movimientos


perceptibles de modo claro, distinto e inmediato.

LA UNIDAD DEL TIRMO

Cualidades: La unidad del ritmo se llama tiempo primo o simple, y fue definida
así por Arístides Quintilano como la medida del movimiento y del reposo. Su duración
no debe ser ni muy breve ni muy larga. Su propiedad es la de ser indivisible y el más
breve de todos.

TIEMPOS COMPUESTOS

Dicho tiempo primo, si bien no puede dividirse, sí puede adicionarse,


alargarse o retardarse. Lo primero sucede cuando, uniendo tiempos primos, se
obtienen tiempos compuestos, que por ley natural e instinto, sólo pueden ser
binarios o ternarios, en forma contraída o suelta.
13

El ritmo es quizás el elemento más problemático, ambiguo y misterioso de los


elementos musicales, incluso el más primigenio. De hecho, es un elemento que no es
exclusivo de la Música, sino que está presente en la Naturaleza (ritmo de la sucesión
noche-día, latidos del corazón), las artes plásticas (se habla de ritmo en un cuadro), el
movimiento (andar) e incluso en el recitado de la poesía (relación ritmo-palabra). Pero
¿por qué comenzamos nuestra andadura de los elementos del lenguaje musical por el
ritmo? La mayoría de autores coinciden en que la música comenzó con la percusión
de un ritmo (Stumpf). El hombre, por regla general (no educado musicalmente),
reacciona antes al Ritmo que a la línea Melódica.

El canto gregoriano – Ritmo libre

Esta expresión pretende orientarnos hacia la realidad del Canto Gregoriano en


cuanto a su ejecución, es decir, Canto Gregoriano = Oración Cantada, entonces, el
ritmo de Canto Gregoriano lo debe dar la declamación inteligiblemente cantada del
texto, en el cual, todo el texto es SAGRADA ESCRITURA.

Signos rítmicos
Las ediciones de solesmes, añaden a la notación oficial tres signos con el fin
de facilitar la interpretación rítmica y lograr efectos (sfumature). El estudio del ritmo
gregoriano que posteriormente con la práctica se desarrollará, mostrará el valor exacto
de estos signos que ahora simplemente enuncio:

I. Punctum de moravocis: (reposo de la voz) dobla el valor de las notas,


dando un valor de dos tiempos primos.
II. Episema horizontal o romaniano: alarga, pero no dobla el valor de la nota
que lo lleva. Busca hacerla más expresiva y marcar las pequeñas cadencias.
III. Episema vertical: se coloca siempre debajo del neuma. Sirve para marcar
los tiempo binarios o ternarios del ritmo y para diferencias algunos neumas de
adorno, por ejemplo, el scándicus y el sálicus.

Signos de Repetición

Los signos de repetición en la escritura gregoriana, sirven para indicar la


repetición de un fragmento melódico y vienen señalados por: ij o iij

ij: El fragmento debe cantarse dos veces. (se repite una vez)
iij: El fragmento debe cantarse tres veces. (se canta una vez y se repite dos más)

Expresión del Canto Gregoriano

Para que una melodía resulte bella, debe ser convenientemente expresada. Esta
expresión nace del múltiple y bien proporcionado colorido de la ejecución. Los
elementos que lo constituyen son: La declamación, el Legato y el acento lógico del
texto
14

Modalidad Gregoriana
Tono: Un sonido determinado o la suma de dos semitonos.
Tonalidad: Altura a la que se ejecuta un modo.

Modo: Organización de tonos y o semitonos en una escala a partir de un sonido


básico, que conocemos como fundamental o el 1er. Grado.
Modalidad: Análisis, estudio y comprensión de todos los modos. (Modos griegos,
gregorianos, egipcios, orientales, diatónicos, cromáticos, anemitónicos, etc.)

Los modos gregorianos, tienen su fundamento en la modalidad griega. Aunque es


verdad que, podemos observar en distintos repertorios (Ambrosiano, Gallicano,
Mozárabe, Hispánico, etc) una influencia propia de cada región, esto debido a la época
en que las invasiones influían y en otros casos imponían elementos de su propia
tradición y cultura.
15

TONO PLANETA ESPÍRITU


Primus Sol Gravis
Secundus Luna Tristis
Tertius Marte Mysticus
Quartus Mercurio Harmonicus
Quintos Júpiter Laetus
Sextus Venus Devotus
Septimus Saturno Angelicus
Octavus Il firmamento Perfectus
16

LA SALMODIA
Para poder adentrarnos en los elementos técnicos y prácticos para los salmistas,
para el canto de los salmos, pienso que es conveniente decir alguna palabra,
brevemente, sobre el significado de la palabra salmo y el conjunto de los 150 Salmos,
que son “Palabra de Dios”, textos que forman parte del Antiguo Testamento, es decir,
son Sagrada Escritura.

La palabra salmo, etimológicamente hablando, viene del latín “psalmus”, que a su vez
proviene de la palabra griega psalmoi, que significa alabanza.

¿Qué es un salmo?
Salmo, es una composición poética (en verso o en prosa) de origen Hebraico,
que encontramos en la Sagrada Escritura, son textos expresan: Alabanza,
glorificación, petición, acción de gracias, etc. Podemos encontrar salmos mesiánicos,
deprecatorios, etc.

Los salmos, son ante todo, ¡oración! ¡oración cantada! Textos que fueron
creados para ser cantados y con los cuales, en esa comunicación con Dios le alabamos,
glorificamos, le damos gracias, pedimos de perdón, reconocemos nuestra fragilidad
humana e imploramos su intercesión.

Tres aspectos que favorecer el desempeño del ministerio del Salmista:


Recordando dos citas de san Agustín: «Bis orat qui bene cantat», “quien bien
canta ora dos veces”, «Cantare, amantis est» “Cantar es propio del que ama” y, por
otro lado, los documentos de Magisterio de la Iglesia que hablan del «munus
ministeriale» de la música al servicio del texto “Sagrada Escritura”.

Salterio
El salterio (del griego psalterion, propiamente es el nombre del instrumento
de cuerda que acompañaba a los cantos, los salmos) es la colección de los 150
salmos que tienen distintos géneros literarios y espíritu, con tres factores
principales que hay que considerar: La actitud de una persona que reza, el tema de la
oración y la función de la plegaria en la liturgia o en la piedad individual.

Géneros literarios

Los salmos se dividen en:


– Himnos: los cánticos de Sión y los salmos del reino de Dios.
– Súplicas o salmos de sufrimientos o salmos de lamentaciones.
– Acción de gracias.
– Algunos escrituristas sacan ciertos salmos para conformar otros géneros como
son: salmos mesiánicos, salmos didácticos y salmos de sabiduría.
17

Las oraciones que Jesús rezaba

Jesús mismo, como judío piadoso, oraba con los salmos, rezaba en dichas horas. Los
salmos lo acompañaron a lo largo de su vida. “Desde pequeño”, Jesús se los aprendió
de memoria, como también lo hizo Timoteo (2 Tm 3, 15).

En la última cena Jesús entonó los salmos que recitaban los judíos al celebrar la cena
pascual. El evangelista san Mateo dice que Jesús y sus discípulos, después del canto
de los salmos (himnos), salieron hacia el monte de los Olivos (Mt 26, 30). Y a la hora
nona, estando crucificado Jesús rezó las primeras palabras del salmo 22:
«Dios mío, por qué me has abandonado».

Importancia de los salmos hoy

Este tipo de oración fue importante pues ayudó a la consolidación de la fe cristiana a


medida que se expandía la Iglesia. Por donde se iba extendiendo la Iglesia los
cristianos se reunían en las iglesias para rezar los salmos.

En este sentido, para la Iglesia, los salmos tienen tanta importancia que forman parte
fundamental del Oficio Divino. El Oficio Divino es el conjunto de oraciones que la
Iglesia ha querido que sean rezadas en diferentes horas del día, de aquí el otro nombre
‘Liturgia de las Horas’.

Liturgia de las Horas

El objetivo de la Liturgia de las Horas, es consagrar los diferentes momentos del día
al Señor extendiendo la comunión con Cristo concretada en el sacrificio de la Misa.
Quien reza el oficio hace un alto en su cotidianidad para rezar con la Iglesia, aunque
se encuentre solo.

La Liturgia de las Horas o el Oficio Divino es parte fundamental que, junto con la
Sagrada Eucaristía, forma parte de la oración pública y oficial de la Iglesia.

¿Qué es la salmodia o “salmodiar”?

La salmodia, es el canto de los salmos, es decir, es el conjunto de fórmulas sálmicas


con las cuales podemos entonar los salmos. Debemos estar muy atentos al sentido o
espíritu que comunica cada una de las fórmulas sálmicas según la modalidad en la
cual fueron compuestas.

Salmodiar, sería el arte de cantar los salmos. Esto no solo hace referencia a los textos,
sino, como decía anteriormente, a la correcta elección de una fórmula salmódica para
cada uno de los salmos.
18

Tipos de Salmodia

1. Salmodia sinagogal. Hace referencia a la tradición Judía.


2. Salmodia Arcáica. Hace referencia a las fórmulas de los primeros siglos del
cristianismo.
3. Salmodia del Octoechos. Hace referencia a los ocho tonos salmodicos
correspondientes a los ocho modos gregorianos o eclesiásticos.
4. Salmodia contemporánea. Se refiere a las nuevas fórmulas (melódicas) para
cantar los salmos.
5. Salmodia del Octoechos
I. Protus Auténticus II. Protus Plagalis - Dórico
III. Deuterus Aunténticus IV. Deuterus Plagalis - Frigio
V. Tritus Auténticus VI. Tritus Plagalis - Lidio
VII. Tetrardus Autéticus VIII. Tetrardus plagalis - Mixolidio

6. Tono directo
7. Tono Peregrino
8. Tono Pascual

I, II, VI y VIII Fórmulas sálmicas gregorianas.


19

Doble salmodia

Salmodia de la Misa Salmodia del Oficio


a) Introitos a) Himnos
b) Gradual b) Salmos
c) Offertorio c) Cánticos
d) Comunio d) Cánticos Evangélicos
20

Algunos Ejemplos:
21

Antífonas de Entrada
22
23
24
25

Canto de Entrada para la Cuaresma

Escucha, Señor, y ten misericordia, porque hemos pecado contra ti.

1. A ti, Rey soberano, Redentor de todos,


levantamos nuestros ojos en llanto;
escucha, Cristo, las plegarias de los que te suplican.

2. Oh, diestra del Padre, piedra angular,


camino de la salvación y puerta del cielo:
lava las manchas de nuestros delitos.
26

Escucha, Señor, perdona a tu pueblo:


no estés airado para siempre con nosotros.

1. Aplaquemos la ira justiciera, desde lo alto derrama sobre nosotros,


lloremos ante el Juez, oh Benévolo, indulgencia.
clamemos con voz suplicante,
digamos todos inclinados:

2. Con nuestras maldades ofendimos


tu clemencia, oh Dios:
27

Misa de Angelis
28
29

Canto para los Ofrendas o Comunión

1. ¡Oh Jesús! dulce memoria, 3. Con el pecador, benigno,


del corazón alegría: piadoso con los que claman,
más que la miel y panales bueno con los que te buscan;
tu amor dulzura destila. ¡qué serás con los que te hallan!

2. Nada se canta más suave, 4. No puede decir la lengua,


nada más alegre se oye, no acierta a expresar la pluma:
nada se piensa tan dulce, solo el amor de Jesús
como de Jesús el Nombre. puede saber quién lo gusta.
30

Communio
31
32

Antífona para el tiempo de adviento

Cielos, enviad rocío de lo alto, y nubes,


lloved al justo; ábrase la tierra, y brote al Salvador.

Salmo 18, 1-5


1. Los cielos atestiguan la gloria de Dios; 3. Si bien no es la palabra,
y el firmamento predica las obras tampoco es un lenguaje
que Él ha hecho. cuya voz no pueda percibirse.

2. Cada día transmite al siguiente este


mensaje, y una noche lo hace conocer
a la otra.
33

Traducción:

Enviad, cielos, vuestro rocío de lo alto;


y que las nubes lluevan al Justo.

1. No te irrites, Señor, no te acuerdes más de nuestras iniquidades. Mira que la ciudad


santa está desierta: Sión ha quedado desierta, Jerusalén está desolada, la casa de tu
santificación y de tu gloria, en donde te alabaron nuestros padres.

2. Hemos pecado, nos hemos hecho semejantes al hombre inmundo y hemos caído como
hojas, y nuestras maldades nos han arrebatado como el viento. Escondiste tu faz de
nosotros y nos estrellaste en manos de nuestra iniquidad.
34

La antífona

La palabra Antífona (del latín antiphona, y este del griego ἀντίφωνος,


significa voz que responde) es una forma musical y litúrgica propia de todas
las tradiciones litúrgicas cristianas. Consiste en una melodía generalmente corta y
sencilla, de estilo silábico, utilizada como estribillo que se canta antes y después de
los versículos de un cántico, himno o salmo, normalmente en latín, en varios
servicios religiosos del Oficio y de la Misa, como las Vísperas.
En el entorno religioso, Introito, Ofertorio y Comunión son conocidos también
como antífonas, antiphona ad introitum, etc. (Véase Antífonas de Adviento).
Musicalmente, es una pieza interpretada por la asamblea o por dos coros que cantan
alternativamente versículos de los salmos; este modo de cantar es conocido
como estilo antifonal, porque corrientemente se la asocia con la salmodia antifonal.

El Introito

El introito es el canto que abre la misa gregoriana. La primera mención a este


canto conservada procede de principios del siglo VIII, aunque también se ha citado
al papa Celestino I (s.V) como artífice del mismo, al haber ordenado «el canto de
salmos antifonales antes de las ofrendas de la misa».

Estilo del introito

En efecto, el introito es un canto antifonal, pues en él la recitación de


versículos se alterna con el canto de un estribillo (llamado antífona), como veremos
en detalle más abajo. El estilo de los introitos se ha denominado «neumático», para
describir su carácter intermedio entre el estilo «silábico» (una nota por sílaba) y el
«melismático» (algunas sílabas con muchas notas). En contraposición a ambos, el
estilo «neumático» suele asignar grupos de 2, 3 y hasta 5 notas por sílaba,
distribuidos a lo largo del texto de forma bastante regular.
35

Antífona para el Tiempo de Navidad

1. Un Niño ha nacido en Belén, aleluya;


De ello se regocija Jerusalén, aleluya, aleluya.
℟. En la alegría del corazón
Adoremos a Cristo recién nacido
Con un nuevo cántico.

2. Tomó carne el Hijo, aleluya,


De Dios Padre altísimo, aleluya, aleluya.
℟. En la alegría.
36

Introito Misa de navidad


37

Antífonas para el tiempo de Cuaresma

Escucha, Señor, y ten misericordia,


porque hemos pecado contra ti.

1. A ti, Rey soberano, Redentor de todos,


levantamos nuestros ojos en llanto;
escucha, Cristo, las plegarias de los que te suplican.
2. Oh, diestra del Padre, piedra angular,
camino de la salvación y puerta del cielo:
lava las manchas de nuestros delitos.
38

Escucha, Señor, perdona a tu pueblo:


no estés airado para siempre con nosotros.

1. Aplaquemos la ira justiciera, 2. Con nuestras maldades ofendimos


lloremos ante el Juez, tu clemencia, oh Dios:
clamemos con voz suplicante, desde lo alto derrama sobre nosotros,
digamos todos inclinados: oh Benévolo, indulgencia.
39

He resucitado y estoy aún contigo, aleluya. Apoyas sobre mí tu mano, aleluya.


Sublime es tu conocimiento, aleluya, aleluya.

1. Señor, me has puesto a prueba y me has conoces: tu conoces cuando me


siento y me levanto (tu conoces mi pobreza y mi resurrección).
40

Alleluia del día de Pascua


41

1. Te adoro con devoción, Dios escondido,


Oculto verdaderamente bajo estas apariencias.
A Ti se somete mi corazón por completo,
Y se rinde totalmente al contemplarte.

2. Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto;


Pero basta el oído para creer con firmeza;
Creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios:
Nada es más verdadero que esta palabra de verdad.

3. En la Cruz se escondía sólo la Divinidad,


Pero aquí se esconde también la Humanidad;
Sin embargo, creo y confieso ambas cosas,
Y pido lo que pidió aquel ladrón arrepentido.
42

Himno de vísperas de la fiesta de la Natividad de San Juan Bautista (24 de junio)

Uso sugerido: antes de misa, ofertorio, comunión.

1. Para que tus siervos puedan cantar con vibrantes acentos


las maravillas de tu vida,
lava las manchas de sus labios impuros.
¡Oh bienaventurado San Juan!

2. Un ángel, bajando del cielo,


revela a tu padre que tú nacerías y serías grande,
y el nombre y el género de vida
que habías de llevar.

3. Al dudar él de la promesa divina,


quedó sin poder modular la lengua;
pero tú, al nacer, le devolviste la perdida
facultad del habla.
43

LAS ANTÍFONAS MARIANAS

Las antífonas marianas son oraciones dedicadas a la Santísima Virgen


María, que se cantan o recitan al final de la hora canónica de completas.
También se pueden cantar al final de la Santa Misa, por devoción.

Existen cuatro antífonas marianas: el Alma Redemptoris Mater (Augusta


Madre del Redentor, o simplemente Madre del Redentor); el Ave Regina
Caelorum (Salve, Reina de los cielos); el Regina Coeli (Reina del Cielo); y el
Salve Regina (Salve, Oh Reina).

Además de estas cuatro antífonas, la Liturgia de las Horas establece un


himno para rezar o cantar al final de las completas, el Sub tuum praesidium
(Bajo tu amparo).

Puede elegirse libremente qué antífona o el Sub tuum praesidium cantar


o decir salvo el Regina Coeli, que es propio de Pascua, tiempo durante el cual
no pueden elegirse las otras (OGLH 92).

Sin embargo, tradicionalmente, Cada una de las cuatro antífonas


marianas está asociada a un tiempo litúrgico.
44

Adviento y Navidad: Alma Redemptoris Mater. Suele cantarse desde el I


Domingo de Adviento y hasta la Fiesta de la Presentación del Señor (2 de
febrero).

Cuaresma: El Ave Regina Coelorum. Suele cantarse desde el 3 de febrero y


hasta el Miércoles Santo. El

Pascua: Regina Coeli. Se canta desde la Vigilia Pascual hasta Pentecostés.

Tiempo Ordinario: Salve Regina por lo que se canta desde el lunes siguiente
a Pentecostés y hasta el fin del año litúrgico

«Los fieles en general ignoran el gran tesoro piadoso y musical que pierden con
ello, de modo que un apostolado litúrgico serio deberá intentar rescatar tales
piezas del repertorio tradicional, que, además, son ideales para interpretar
después de la misa cantada, cuando no se dicen las preces leoninas. La Virgen
María es cantada popularmente desde todos los siglos».

Si del cielo vino el «Ave María» en labios del Arcángel mensajero de la Buena
Noticia, pronto se le añadió, como un eco en la tierra, la expresión jubilosa con
que su prima Isabel le da la enhorabuena, mientras Juan, el Precursor, salta de
gozo en sus entrañas: «Bendita tú eres entre todas las mujeres». Algunas
antífonas e invocaciones populares a la Virgen hunden sus raíces en la más
remota antigüedad, como la que comienza «Bajo tu amparo nos acogemos, santa
Madre de Dios». La lengua latina y su melodía gregoriana, fundamentalmente
silábica, no melismática, ha contribuído a hacerlas populares y de gran calado
teológico, pues el gregoriano es una música que ha nacido de la oración, es
decir, música que ha meditado el texto. Músicos y poetas de todos los tiempos
se han preocupado por cantarle en su honor bajo todas las formas posibles e
imaginables.

En la literatura española, con sus dos vertientes, popular y culta, la poesía


lírica mariana crece y crece como un río caudaloso. Desde las tiernas e
incomparables cantigas de Alfonso X el Sabio y el Arcipreste de Hita, hasta las
finísimas canciones de Juan del Encina, Francisco Guerrero, Morales, Vitoria,
o los poemas de Calderón de la Barca, Fray Luis de León, Lope de Vega, Miguel
de Cervantes, Alonso de Bonilla, Fray Pedro de Padilla, etc. La antología lírica
mariana de los siglos dorados va recorriendo todos los misterios y advocaciones
de nuestra Señora, con enorme y delicada fuerza teológica y con exquisita
sensibilidad artística, de aroma popular. Si las antífonas marianas son un canto
de la Iglesia a María, el Magnificat será el canto de la Iglesia con María.
45

Alma Redeptoris Mater

Traducción:

Santa Madre del Redentor, que sigues siendo puerta abierta del cielo y
estrella del mar, socorre al pueblo que cae, pero que procura levantarse. Tú, que
engendraste con pasmo de la naturaleza a tu santo Creador. Virgen antes y
después de haber recibido de boca de Gabriel aquel Ave, ten piedad de los
pecadores.
46

Traducción:

Salve, Reina de los cielos, Salve, Señora de los Ángeles; Salve raíz, salve puerta de la cual
al mundo nació la Luz. Gózate, Virgen gloriosa, más que todas hermosa. Salve, ¡oh, Virgen
agraciadísima! y por nosotros ruega a Cristo.

Regina Coeli
47

Salve Regina “Tonus Simplex”

Traducción:

Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra,


Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos gimiendo y
llorando en este valle de lágrimas. Ea pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos
tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu
vientre. Oh, clemente. Oh, piadosa. Oh, dulce Virgen María.
48

Salve Regina “Tonus Sollemnis”


49

Ejemplo de manuscritos
50

También podría gustarte