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Ulceras Por Presion

Las úlceras por presión (UPP) son lesiones dérmicas causadas por presión prolongada en áreas del cuerpo, comúnmente en talones, caderas y cóccix. Se clasifican en grados según la profundidad de la herida y pueden llevar a complicaciones graves como infecciones y septicemia. La prevención y el manejo adecuado son esenciales, especialmente en adultos mayores, para evitar el desarrollo de UPP y sus complicaciones.
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Ulceras Por Presion

Las úlceras por presión (UPP) son lesiones dérmicas causadas por presión prolongada en áreas del cuerpo, comúnmente en talones, caderas y cóccix. Se clasifican en grados según la profundidad de la herida y pueden llevar a complicaciones graves como infecciones y septicemia. La prevención y el manejo adecuado son esenciales, especialmente en adultos mayores, para evitar el desarrollo de UPP y sus complicaciones.
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ULCERAS POR PRESION

DEFINICION
Las úlceras por presión (UPP) son lesiones dérmicas en áreas del cuerpo que se encuentran sometidas a
presión, fricción o rozamiento prolongado entre dos planos duros, ocasionan compresión de los vasos
sanguíneos con la consecuente disminución del aporte de oxígeno y nutrientes a la zona expuesta.
LOCALIZACION
Las úlceras por presión, también conocidas como escaras o úlceras de decúbito, se localizan comúnmente
en:
 Talones: La presión prolongada en los talones puede causar daño en la piel y los tejidos
subyacentes.
 Caderas: Las caderas son otra zona vulnerable, especialmente en personas que permanecen en
una posición sentada durante largos periodos.
 Cóccix (parte posterior del cuerpo): El cóccix, o hueso de la cola, es un área donde la piel es
delgada y susceptible a la presión.
 Tobillos: Los tobillos, al igual que los talones, son puntos de presión que pueden desarrollar
úlceras.
 Codos: Los codos son otra área donde la presión prolongada puede causar daño en la piel.
CLASIFICACION
Las úlceras por presión se clasifican por grados, de acuerdo con la profundidad de la herida y la cantidad
de tejido que se pierde.
Grados de úlceras por presión
 Grado I: Afecta la epidermis y deja expuesta la dermis
 Grado II: Afecta toda la piel hasta la grasa subcutánea
 Grado III: Llega hasta la fascia profunda
 Grado IV: La necrosis abarca músculo y llega a afectar articulaciones y hueso
Características de las úlceras por presión
 El aspecto clínico de las úlceras por presión varía a lo largo de su evolución
 La profundidad de la herida determina qué tiene que hacer el cuerpo para que cicatrice la herida
 Antes de la formación de una úlcera por presión, aparece en el área expuesta al riesgo una zona
de presión
EPIDEMIOLOGIA
La incidencia y prevalencia de las UPP varía ampliamente dependiendo de su ubicación. Diversos estudios
estiman que entre un 3-11% de los pacientes que ingresan en los hospitales desarrollan UPP; cerca del
70% de éstas se producen en las primeras dos semanas de hospitalización.
La incidencia de UPP en la comunidad se cifra en 1,7% anual en edades comprendidas entre los 55-69
años y 3,3% entre 70-75 años. En las residencias asistidas oscila en torno al 9,5% en el primer mes de
estancia, y hasta el 20,4% a los dos años. Los pacientes con UPP tienen una mortalidad hospitalaria del
23-27%, y el riesgo de muerte aumenta de 2 a 5 veces en las residencias asistidas. Por tanto, el mejor
cuidado de las UPP es su prevención, estimándose que al menos el 95% de las mismas son evitables
FISIOPATOLOGIA
Los síndromes geriátricos involucran una interacción de múltiples factores que afectan la salud del
paciente, lo que puede llevar a la aparición de problemas como las úlceras por presión. Estos factores se
dividen en intrínsecos y extrínsecos:
1. Factores intrínsecos: Están relacionados con la condición del propio paciente, como las
enfermedades y alteraciones que afectan su salud, como cambios vasculares, degenerativos,
inflamatorios o metabólicos. Estos procesos patológicos predisponen a la formación de úlceras por
presión.
2. Factores extrínsecos: Son los factores externos que
contribuyen al desarrollo de úlceras por presión, como:
o Presión: Fuerza continua sobre la piel y los
tejidos.
o Cizallamiento: Desplazamiento de la piel sobre
las capas subyacentes, afectando la circulación.
o Fricción: Rozamiento entre la piel y superficies
duras.
o Humedad: Exposición constante a la humedad
que debilita la barrera cutánea.

PRESENTACION

COMPLICACIONES
Las complicaciones de las úlceras por presión comprenden:
 Celulitis infecciosa. La celulitis infecciosa es una infección de la piel y está relacionada con los
tejidos blandos. Puede causar calor e hinchazón de la zona afectada. La piel puede cambiar de
color o parecer inflamada. Las personas con daños en los nervios a menudo no sienten dolor en la
zona afectada por la celulitis infecciosa.
 Infecciones óseas y articulares. Una infección de una escara puede traspasar las articulaciones
y los huesos. Las infecciones en las articulaciones, como la artritis séptica, pueden dañar
cartílagos y tejidos. La osteomielitis que es una infección ósea puede reducir la función de las
articulaciones y las extremidades.
 Cáncer. Una úlcera de Marjolin es una herida que no cicatriza, de larga duración y que puede
convertirse en un tipo de carcinoma de células escamosas.
 Septicemia. En raras ocasiones, una úlcera cutánea deriva en septicemia, que es una
complicación de una infección que pone en riesgo la vida
EVALUACION

CUIDADOS DE LA ULCERA POR PRESION


En el adulto mayor, las úlceras por presión requieren un cuidado estricto debido a que su piel es más
delgada, frágil y menos resistente, lo que aumenta la susceptibilidad a daños y complicaciones. Además,
los ancianos suelen tener movilidad reducida, lo que dificulta cambiar de posición para aliviar la presión, y
muchas veces padecen de comorbilidades como diabetes o enfermedades cardiovasculares, que pueden
interferir con la cicatrización. Las úlceras por presión no tratadas pueden llevar a infecciones graves,
deterioro de la calidad de vida y, en casos extremos, poner en riesgo la vida del paciente. Por lo tanto, un
manejo adecuado es esencial para prevenir complicaciones y promover la recuperación. Algunos cuidados
principales son:
Cuidados de la piel:
 Se debe revisar la piel, por lo menos una vez al día. Cualquier área que permanezca enrojecida, tras
unos minutos de haber cambiado de postura, tiene que llamar su atención.
 Fijarse bien en las zonas típicas de presión: talones, glúteos, espalda, codos y parte posterior de la
cabeza.
 Mantener la piel limpia y seca. Debe limpiar la piel tan pronto como se ensucie, es conveniente hacerlo
con un trapo o esponja suave.
 Deben usarcé jabones que no irriten la piel. Use agua tibia, no muy caliente.
 No utilizar sobre la piel ningún tipo de alcohol
Incontinencia:
 Evitar la humedad de la orina, heces, sudor o supuración. Cuando esto ocurra debe limpiar muy bien
la piel, secándola luego con un paño suave a golpecitos, nunca frotando.
 Usar medidas para controlar la incontinencia de esfínteres: pañales, sondas, colectores, etc.
Movilización
 A los pacientes encamados es necesario, cada 2-3 horas, moverles alguna zona, haciéndolo
siguiendo un orden.
 En pacientes que permanecen largo tiempo sentados, si es posible, es conveniente enseñarle a se
movilice cada 12-30 minutos.
 Procurar mantener la alineación corporal para así distribuir el peso de manera uniforme.
 Evitar el contacto directo de las prominencias óseas entre sí, por ejemplo, tobillos, rodillas, etc.
MANEJO NO FARMACOLOGICO:
El manejo no farmacológico de las úlceras por presión en el adulto mayor se centra en medidas
preventivas y en la promoción de la cicatrización, sin el uso de medicamentos
Es fundamental cambiar la posición del paciente regularmente para aliviar la presión en las áreas
vulnerables (como sacro, talones, codos y cadera). Se recomienda cambiar de posición cada 2 horas si el
paciente está en cama y cada 30 minutos a 1 hora si está sentado en una silla. Además de utilizar técnicas
correctas de movilización para evitar fricción y cizallamiento, lo que puede empeorar la úlcera.
Un apoyo para el manejo de las ulceras son el uso colchones, cojines o sábanas especiales que
distribuyan mejor el peso y reduzcan la presión en las áreas propensas a las úlceras por presión. Una
nutrición balanceada es clave para una correcta cicatrización, ya que aseguraran de que el paciente reciba
suficiente proteína, vitaminas (especialmente vitamina C y zinc) y líquidos para apoyar la reparación de los
tejidos. Otra opción muy aceptada es la de capacitar a los cuidadores sobre la importancia de las
estrategias de prevención, como la movilización, la inspección de la piel y el uso correcto de las superficies
de apoyo.
MANEJO FARMACOLOGICO
El manejo farmacológico de las úlceras por presión en el adulto mayor se enfoca en aliviar el dolor,
prevenir y tratar infecciones, y promover la cicatrización de las heridas. Además, es importante tratar las
complicaciones que pueden surgir, como infecciones o problemas relacionados con la comorbilidad del
paciente (por ejemplo, diabetes o insuficiencia renal).
Algunas s úlceras por presión pueden ser muy dolorosas, por lo que es fundamental controlar el dolor para
mejorar la calidad de vida del paciente y facilitar el tratamiento. Se pueden usar analgésicos no opioides,
como el paracetamol o ibuprofeno, en caso de dolor leve o moderado, en casos de dolor intenso, pueden
ser necesarios analgésicos opioides como tramadol o morfina, especialmente para aliviar el dolor asociado
con úlceras avanzadas. En algunos casos, se pueden aplicar cremas o geles anestésicos tópicos, como
lidocaína, directamente sobre la úlcera para aliviar el dolor de forma local.
En las úlceras superficiales o con infección leve, se pueden utilizar antibióticos tópicos como bacitracina,
mupirocina o neomicina para prevenir o tratar infecciones bacterianas locales. Si la úlcera se infecta
profundamente (celulitis, abscesos) o si el paciente presenta signos de sepsis (fiebre, malestar general,
taquicardia), se requiere tratamiento antibiótico sistémico. Dependiendo de la bacteria, se pueden utilizar
antibióticos como amoxicilina-clavulánico, ciprofloxacina, cefalexina, entre otros. Además, que se pueden
utilizar factores de crecimiento epitelial o factores de crecimiento plaquetarios en ciertas situaciones
clínicas para mejorar la regeneración celular, aunque su uso debe ser evaluado por un profesional de la
salud.
PREVENCION
Se debe incluir al paciente en el protocolo de prevención y tratamiento de úlceras por presión. Se debe
realizar una valoración del estado general del paciente y de la lesión. Entre las medidas de prevención se
incluyen:
Cuidados de la piel. Observar la integridad de la piel diariamente al realizar del paciente (jabón con pH
neutro, aclarado y secado de pliegues corporales), hidratar la piel con cremas de alto contenido graso y en
zonas de prominencias óseas, de apoyo o con úlceras grado I se recomienda la aplicación de ácidos
grasos hiperoxigenados, 2-3 veces al día; extendiendo suavemente y evitando masajear para no aumentar
la presión sobre la zona.
Control de la humedad. Mantener la cama limpia y seca, secar bien entre los pliegues de la piel. Si fuese
necesario se aplicarán pomadas de óxido de zincs para el control de la humedad y en caso de
incontinencia. se utilizarán: pañales, colectores.
Manejo de la presión. No existe consenso sobre la frecuencia adecuada de los cambios posturales en los
pacientes, siendo necesario la realización de planes de cuidados individualizados para cada persona.
 Se recomienda:
o No colocar a la persona sobre lesiones por presión ya existentes. ni prominencias óseas.
o Siempre que sea posible limitar el tiempo en el que la cabeza está elevada, y limitar la
elevación de la cabeza a 30º (posición semi-fowler).
o En decúbito lateral, no se debe aumentar la inclinación por encima de los 30º dado que se
aumenta el riesgo de úlcera por presión sobre los trocánteres.
o Si el paciente tiene riesgo de desarrollar úlceras por presión, o ya tiene lesione, no colocar
en sedestación si no tiene capacidad de reposicionarse o una superficie especial para el
manejo de la presión.

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