I.E.
S “Juan Carlos Dávalos” Nº 6021
Profesorado de Educación Secundaria en Lengua y Literatura
Introducción a la literatura
Profesora Barreonuevo, Celeste
2023
Maturana Facundo Emanuel
Texto
Shakespeare, William (2003) “Hamlet” en Biblioteca Virtual Universal. S/D
El renacimiento observado en el teatro isabelino y Hamlet
Este trabajo aborda los diferentes aspectos característicos de tipo socio-histórico
del teatro en la época isabelina, tomando en cuenta aportes bibliográficos de Bloom,
Roncaglia, Pérez y como ejemplo la obra “Hamlet” de William Shakespeare.
El renacimiento, periodo en el que ocurre el teatro isabelino, se caracteriza por un
cierto distanciamiento de la cosmovisión teocéntrica que caracterizaba a la Edad Media
para dar paso a una perspectiva más humanista, poniendo en estatus más favorables al
razonamiento, sentidos y el cuerpo del hombre por el cual pueden tener acceso al
intelecto y las virtudes. De acuerdo a Roncaglia y Pérez (2008):
“El ideal de belleza aparece asociado a las
ideas de equilibrio, mesura, armonía y sentido
de proporción” (Roncaglia y Pérez 2008, Pág.
18)
El teatro isabelino fue un periodo del teatro ingles que se desarrolló del siglo
XVI que fue producido en el contexto de una Inglaterra que está experimentando una
paz en términos políticos y económicos lo cual derivo en el florecimiento de los
pensamientos críticos y del interés en el el intelecto y los sentidos humanos, donde
sucedió un cambio en la estructura de este teatro a nivel social, el cual las personas de
los estratos sociales más bajos también podían disfrutar el teatro. Esto fue producto del
hecho de la poliformidad que tenía la estructura teatral isabelina que en sus obras más
características generalmente incluía elementos que antes consideraban excluyentes entre
si y a su vez, sus dos géneros mas importantes (Tragedia y Comedia). Por lo que la
población estaba satisfecha cualquiera sea el interés por el cual van al teatro; interés
intelectual, comedia satírica, publico cortesano, las virtudes artísticas, etc.
Hubo cierto cambio y mayor complejidad en lo que respecto a la forma de
representar las obras. Se notaba un enfoque mayor en la prosa y en verso en que dentro
de ellos tenían el objetivo de exaltar las pasiones y los sentimientos, produciendo de
esta manera escenas tan ricas en imaginación y detalles. Además, de juzgar con la
perspectiva narrativa dentro del teatro, donde habría un segmento del escenario que
estaría arriba de la escena. Los espectadores observarían una situación en simultaneo
con otra que no es de conocimiento de los personajes, cierto aspecto comparable al
narrador omnisciente que solo se encuentra en el género literario.
El orden seguía existiendo, pero no de tipo parecida al orden divino que se
representaban en las obras grecolatinas, más bien era un orden natural y armonioso que
era alterado por el exceso de las pasiones, que no solo causaban la tragedia a sus
personajes, más bien un desperdicio del intelecto y sus virtudes. De acuerdo al texto
“Sobre Shakespeare y el teatro isabelino” (2015):
“El mundo es concebido como un orden
armónico y natural que se manifiesta en la
existencia de
jerarquías inconmovibles, las que son garantía
de su duración. Parte de la identidad del
microcosmos y
macrocosmos (planos individual, político,
cósmico interrelacionados). (S/D 2015 Pág. 6)
De las obras más características de este tiempo se puede hablar de “Hamlet” de
William Shakespeare por muchos aspectos, pero en particular el personaje protagonista
se caracteriza, porque a comparación de los otros personajes contemporáneos suyos,
este parece demostrar un intelecto bastante filoso y una autoconciencia que se aleja a los
personajes estándar de las obras de su creador. Hamlet, es un personaje que demuestra
un pesimismo y agobio por el mundo que lo rodea, lo “aprisiona” su posición social
ahora que su padre ha muerto y su tío tomo el trono casándose con su madre y termina
descubriendo, por medio del fantasma de su padre, que su tio lo asesino, por lo que se
ve en sí mismo en esta depresión y revisión del sí mismo, de acuerdo a Bloom (2019):
“El término que usa Shakespeare para lo que en
inglés moderno se llama self (uno mismo, la
propia persona) es selfsame, algo así como el ser
propio mismo, la identidad de uno mismo, y
Hamlet, fuera como fuera su primera versión, es
a fondo el drama donde el protagonista trágico
revisa su sentido del selfsame. No la confección
de uno mismo, sino la revisión de uno mismo”
(Bloom, 2015, Pág. 435)
Esto puede ser sencillamente observado en la introducción de monólogos que
tiene Hamlet a lo largo a la obra donde se cuestiona a si mismo Shakespeare (2003):
“Este es el espacio de la noche, apto a los maleficios.
Esta es la hora en que los cementerios se abren y el
infierno respira contagios al mundo. Ahora podría yo
beber caliente sangre, ahora podría ejecutar tales
acciones, que el día se estremeciese al verla. Pero,
vamos a ver a mi madre... ¡Oh! ¡Corazón! No
desconozcas la naturaleza, ni permitas que en este
firme pecho se albergue la fiereza de Nerón. Déjame
ser cruel, pero no parricida. El puñal que ha de
herirla está en mis palabras, no en mi mano;
disimulen el corazón y la lengua, sean las que fueren
las execraciones que contra ella pronuncie, nunca,
nunca mi alma solicitará que se cumplan.”
(Shakespeare, 2003. Pág. 77)
Con respecto a la mención de la “autoconciencia” de Hamlet se puede referir del
tema de Meta teatro que hace referencia a la representación teatral dentro de la obra de
teatro misma. Esto se observa en la representación que lleva acabo el protagonista para
producir culpas delatadoras en su tío recreando un crimen parecido que cometió el. Pero
también es observable en un personaje menor, pero clave. Horacio es uno de los últimos
en quedar en pie después de las muertes que azotaron a la familia real, su muerte es
evitada por Hamlet, en orden, para que esta cuenta la verdadera historia del príncipe, asi
su nombre no quedara mancillada, lo que en cierta manera indica que nosotros somos
Horacio, el público. En referencia a Bloom (2019):
“Hamlet, al morir, no ama a nadie -ni padre ni
madre, ni Ofelia ni Yorick-, pero sabe que
Horacio lo ama a él. La historia sólo puede ser
contada por alguien que acepta a Hamlet
enteramente, más allá del juicio. Y a pesar de
las protestas morales de algunos críticos,
Hamlet se ha salido con la suya. Somos
nosotros los que somos Horacio” (Bloom,
2019. Pág. 445)
Shakespeare mediante este personaje nos introduce en su obra mostrándonos sus
diferentes facetas que cambian y maduran haciéndolo salir de la estructura de una
tragedia de venganza clásica. A su vez, concuerda, con los rasgos del teatro isabelino
donde se pueden observar las exaltaciones de los sentidos y la armonía que es alterada.
Un personaje inteligente, se ve envuelto en este ambiente y agoniza tanto física como
emocionalmente y su último intento es evitar que su nombre se recuerde manchado. Un
personaje tan inteligente como para ser consciente de su sufrimiento y su alrededor, que
se puede decir que es cegado por las pasiones y termina desperdiciando su intelecto en
tal venganza.
Bloom (2019) termina por definir y aportar un último concepto sobre Hamlet:
“La tragedia de Hamlet es por fin la tragedia
de la personalidad: el carismático se ve
obligado a una autoridad de médico a pesar
de sí mismo; Claudio es meramente un
accidente; el único enemigo convincente de
Hamlet es él mismo.” (Bloom, 2019. Pág.
456)
En resumen, con todo lo antedicho, el teatro isabelino fue una época dentro del
periodo renacentista caracterizada por un paso de cosmovisión teocentrista a
antropocentrista. Las cosas que se valoran en esta época son las exaltaciones en los
sentidos, intelectualismo, virtudes, etc. Por lo tanto, las usaran como lenguaje poético
para describir estos escenarios imaginarios tan detallados y ricos en detalles. Juegos y
complejidad se introdujo en el teatro empezando a utilizar a la audiencia, tanto teatral
como líricamente, para contar la historia y hacer juegos con la perspectiva. Excelente
ejemplo termina siendo Hamlet de William Shakespeare que es sencillamente un
personaje protagonista que se aleja del esquema clásico de venganza trágica para pasar a
un tipo de tragedia más “madura” donde este se examina a su mismo y sus pesadeces,
planeando su venganza en un estilo más poético e intelectual que llanamente sangriento,
pero que a su vez lo termina condenando. Entonces termina introduciendo a la audiencia
como una especie de personaje para que su nombre no sea manchado. Una tragedia de la
persona y el intelecto, dentro un periodo que lo solicitaba.
Bibliografía
Bloom, Harold (2019) “Shakespeare La invención de lo humano” en Anagrama.
Perú.
Pérez, Roncaglia (2008) “Del Renacimiento al Posmodernismo” en S/D. S/D
S/D (2015) “Sobre Shakespeare y el teatro isabelino” en UNIDAD IV DH-DB.
https://aulico.files.wordpress.com/2008/10/sobre-shakespeare-y-el-teatro-
isabelino-2016-hamlet.pdf
Shakespeare, William (2003) Hamlet” en Biblioteca Virtual Universal. S/D