TEMA 15.
FORMAS DE TERMNACION DEL PROCESO
En la Doctrina suelen distinguirse diferentes medios o formas de terminación del
Proceso, separándose así los medios normales de los denominados anormales o
actos de autocomposición procesal. El medio de terminación del proceso civil
por antonomasia es a través de la sentencia.
Por otra parte, se tienen los medios anormales, tales como la conciliación, la
transacción, el convenimiento y el desistimiento.
Asimismo, la perención constituye un medio autónomo de terminación del proceso,
distinto de la sentencia, que se basa en la presunción de que las partes han
abandonado o perdido el interés en el juicio, derivada de la falta de impulso
procesal, es decir, por no instar el procedimiento mediante el cumplimiento de las
obligaciones o cargas procesales que la misma Ley les impone, tal y como se
desprende de la disposición contenida en el Artículo 267 del Código de
Procedimiento Civil, según la cual:
“Toda instancia se extingue por el transcurso de un año sin haberse ejecutado
ningún acto de procedimiento por las partes. La inactividad del Juez después de
vista la causa, no producirá la perención…”
LA SENTENCIA. Concepto
Según el Diccionario de la Real Academia Española, Sentencia es “Declaración
del juicio y resolución del Juez”.
Alsina (citado en Ossorio, 2006), la define como el “Modo normal de extinción de
la relación procesal”. (p. 878).
Para Couture. Sentencia es el “Acto procesal emanado de los órganos
jurisdiccionales que deciden la causa o punto sometidos a su conocimiento”.
Por su parte, Ramírez Gronda, considera que la sentencia es la Decisión judicial
que en la instancia pone fin al pleito civil o causa criminal, resolviendo
respectivamente los derechos de cada litigante y la condena o absolución del
procesado.
Finalmente, Cabanellas, señala que sentencia es la “Resolución judicial en una
causa y fallo en la cuestión principal de un proceso”.
Puede concluirse, diciendo que la sentencia es un acto procesal del Juez, a través
del cual pone fin al proceso o a una etapa del mismo.
Partes de la Sentencia
De la disposición contenida en el artículo 243 del Código de Procedimiento Civil
venezolano vigente, se observa que la sentencia está estructurada de tres (3)
partes, a saber: narrativa, motiva y dispositiva.
Según un autor patrio, sobre las tres partes de la sentencia, narrativa, motiva y
dispositiva, en la primera el Juez se comporta como un Historiador, en la segunda
es un catedrático y en la tercera es un agente del Estado que dicta una orden. De
tal manera pues que la parte más importante de una sentencia es la Motiva donde
el Juez pone a prueba sus conocimientos del Derecho, el análisis de los hechos y
la subsunción del derecho a los hechos para poder expresar en la parte dispositiva
la decisión que le merece el proceso sometido a su consideración.
Narrativa: Una síntesis clara, precisa y lacónica de los términos en que ha
quedado planteada la controversia, sin transcribir en ella los actos del proceso que
constan de autos. (Art. 243 Ord. 3º).
Motiva: Los motivos de hecho y de derecho de la decisión. (Art. 243 Ord. 4º).
Dispositiva: Decisión expresa, positiva y precisa con arreglo a la pretensión
deducida y a las excepciones o defensas opuestas, sin que en ningún caso pueda
absolverse de la instancia. (Art. 243 Ord. 5º).
Es preciso hacer mención acá, del principio de la unidad procesal del fallo,
conforme al cual la sentencia forma un todo indivisible, de modo que todas las
partes que conforman su estructura tradicional (narrativa, motiva y dispositiva) se
encuentran vinculadas por lo que se llama “un enlace lógico”.
Clasificación de las Sentencias
Según el tratadista Humberto Cuenca (1998), las sentencias se dividen en:
Definitivas: Son las que ponen fin a la relación procesal en una determinada
instancia.
Interlocutorias: Son aquellas que sólo recaen sobre una parte de ella (instancia),
para hacer posible el curso del proceso apartando inconvenientes o estorbos
procesales.
También incluye, el citado autor, las sentencias de homologación, cuando
aprueban la composición procesal (transacción, convenimiento y desistimiento)
que alcanza autoridad de cosa juzgada.
Oportunidad para dictar Sentencia en Primera Instancia
El Código de Procedimiento Civil, en su Libro Segundo, Título III, Capítulo I,
denominado “De la Vista y Sentencia en Primera Instancia”, establece el momento
en que debe dictarse sentencia, en los siguientes términos:
Artículo 515. Presentados los informes, o cumplido que sea el auto para mejor
proveer, o pasado el término señalado para su cumplimiento, el Tribunal dictará su
fallo dentro de los sesenta días siguientes. Este término se dejará transcurrir
íntegramente a los efectos de la apelación.
Los Jueces procurarán sentenciar las causas en el orden de su antigüedad.
Diferimiento
De conformidad con el Artículo 251, del Código de Procedimiento Civil
venezolano. “El pronunciamiento de la sentencia no podrá diferirse sino por una
sola vez, por causa grave sobre la cual el Juez hará declaración expresa en el
auto de diferimiento, y por un plazo que no excederá de treinta días. La sentencia
dictada fuera del lapso de diferimiento deberá ser notificada a las partes sin lo cual
no correrá el lapso para interponer los recursos”.
Requisitos de la Sentencia
En el Código de Procedimiento Civil, la sentencia está desarrollada en el Capítulo
I, Título V del Libro Primero, bajo la denominación “De la sentencia”. El artículo
243 ibídem, determina los requisitos intrínsecos que debe contener toda
sentencia:
Artículo 243: Toda sentencia debe contener:
1° La indicación del Tribunal que la pronuncia.
2° La indicación de las partes y de sus apoderados.
3° Una síntesis clara, precisa y lacónica de los términos en que ha quedado
planteada la controversia, sin transcribir en ella los actos del proceso que constan
de autos.
4° Los motivos de hecho y de derecho de la decisión.
5° Decisión expresa, positiva y precisa con arreglo a la pretensión deducida y a las
excepciones o defensas opuestas, sin que en ningún caso pueda absolverse de la
instancia.
6° La determinación de la cosa u objeto sobre que recaiga la decisión.
Los requisitos intrínsecos de la sentencia contemplados en el artículo 243 del
Código de Procedimiento Civil, como se ha establecido en numerosos fallos, son
de estricto orden público. En este sentido, se ha señalado “que los errores in
procedendo” de que adolezca una sentencia de última instancia, constituyen-
como atinadamente expresa Carnelutti- un síntoma de injusticia que debe
reprimirse por medio de la rescisión de la sentencia, en cuanto que los errores de
tal naturaleza se traducen en violación del orden público, por en fin de cuentas
reconducirse en la vulneración de alguna de las garantías no expresadas en la
Constitución”. (Sentencia de fecha 13 de agosto de 1992, caso Ernesto Pardo
Morales contra Carlos Lanz Fernández, expediente Nº 91-169, Sentencia Nº
334)”.”
MODOS DE AUTO COMPOSICIÓN PROCESAL
Si bien la fase cognoscitiva del proceso concluye generalmente por la sentencia
definitiva, también puede terminar anormalmente mediante actos de auto-
composición procesal, estos son, las voluntades unilaterales o bilaterales de las
partes que la ley atribuye eficacia de cosa juzgada luego que queda
definitivamente la homologación del Tribunal, siempre y cuando no traten de
materias en las que estén prohibidas las transacciones, entre las que se hallan el
convenimiento, el desistimiento, la conciliación y la transacción.
El Convenimiento, constituye la manifestación unilateral del demandado de
allanarse a los términos en que fue planteada la demanda, expresada en la
contestación de la demanda, sin que ello implique a que pueda hacerlo con
posterioridad, pero antes de la sentencia definitiva.
El Desistimiento, es la manifestación unilateral del actor de renunciar al
procedimiento o a la demanda, en cuyo caso de efectuarse luego de la
contestación de la demanda, requiere para su validez del consentimiento de la
parte demandada.
La Conciliación, implica el acuerdo de voluntades tomado por las partes en un acto
excitado previamente por el juez.
La Transacción, constituye un contrato a través del cual las partes mediante
recíprocas concesiones terminan el proceso pendiente.
El denominador común de los actos de auto-composición procesal es que ponen
fin al proceso y tienen entre las partes los mismos efectos que la sentencia
definitivamente firme.
El artículo 263 del Código de Procedimiento Civil, establece lo siguiente:
Artículo 263.- En cualquier estado y grado de la causa puede el demandante
desistir de la demanda y el demandado convenir en ella.
El Juez dará por consumado el acto, y se procederá como en sentencia pasada en
autoridad de cosa juzgada, sin necesidad del consentimiento de la parte contraria.
El acto por el cual desiste el demandante o conviene el demandado en la
demanda, es irrevocable, aun antes de la homologación del Tribunal.
Por otro lado, prevé el Código de Procedimiento Civil, lo siguiente:
Artículo 255.- La transacción tiene entre las partes la misma fuerza que la cosa
juzgada.
Artículo 256.- Las partes pueden terminar el proceso pendiente, mediante la
transacción celebrada conforme a las disposiciones del Código Civil. Celebrada la
transacción en el juicio, el Juez la homologará si versare sobre materias en las
cuales no estén prohibidas las transacciones, sin lo cual no podrá procederse a su
ejecución.
Artículo 257.- En cualquier estado y grado de la causa, antes de la sentencia, el
Juez podrá excitar a las partes a la conciliación tanto sobre lo principal como sobre
alguna incidencia, aunque ésta sea de procedimiento, exponiéndoles las razones
de conveniencia.
Artículo 258.– El Juez no podrá excitar a las partes a la conciliación cuando se
trate de materias en las cuales estén prohibidas las transacciones.
Como se puede apreciar, el legislador procesal civil venezolano al sancionar las
normas citadas, no hizo otra cosa que darle cuerpo a la posibilidad de que las
partes intervinientes en un proceso judicial, bien en forma unilateral o
bilateralmente, puedan dar por terminado un juicio, con o sin efectos de cosa
juzgada. Esto en estricta aplicación del principio Dispositivo, que sólo autoriza a
las partes mediante el ejercicio del derecho de acción, a proponer su pretensión o
excepción, ante la jurisdicción, pero frente a la contraparte; y además la existencia
del proceso va estar supeditado al interés de estas en sostenerlo.