Allison Nelson
Allison Nelson
Allison Nelson
Oliver Meier
Daniel Karlsson
Alexia David
Julián Meier
Alice Nelson
Thomas Nelson
Mónica Keller
Suiza
Era un día soleado como siempre en el sur de California, mi querido hogar desde que nací
llevaba años en california y por fin iría de vocaciones después del cáncer, mi padre había decidido
no viajar durante los dos años de tortura con los medicamentos, y con el trabajo de mi padre era
obvio, estaba tan emocionada, aunque no sabía a qué lugar iríamos, aunque estaba un poco triste
dejaría mi hogar y a mi mejor amiga Alexia, tenía un poco de nervios me subiría a un avión de
nuevo, teniendo diecinueve años, solo esperaba que todo saliera bien y que no llamaran a mi
padre
Mi padre Thomas era un agente del FBI casi nunca estaba, pero cuando estaba era tan
consentidor y empalagoso, a veces viajaba durante semanas a veces días o lo pero meses, siempre
fuimos mamá y yo o y mi lexi. Mi madre Alice era escritora de libros tenía unas grandes sagas que
me leía cuando estaba en quimio o cuando tenía que pasar días en el hospital, y ahora estaba
escribiendo uno en verdad no sé de qué se trata, pero sé que será un gran libro como los otros.
Alexia o Lexi mi mejor amiga la conocí en el jardín de niños, siempre fuimos unidad y que da la
coincidencia que su madre y mi madre eran buenas amigas en el instituto, ella siempre estaba a mi
lado cuando tenía que pasar por el hospital y me contaba todo de la preparatoria y el primer año
de la universidad, ella era tan hermosa, de ojos azules y rubia, aunque odiaba serlo y nunca lo
entendí
Y yo bueno siempre fui de cabello negro y ojos verdes, de test clara y delgada, cuando
empezó esto del cáncer veía caer mi cabello y lloraba porque no quería que mi bella melena larga
se fuera, siempre me miraba al espejo y veía que mi piel se iba poniendo pálida y mis labios
rosaditos se volvieron morados, ya no podía dormir y vomitaba todo el tiempo todo lo que comía,
y adelgace mucho más de lo que ya estaba siempre lloraba al ver la sala de la quimio eso era
horrible, hace dos meses ose el año pasado en noviembre un días antes de mi cumple años, el
doctor me dijo que mi cáncer se había ido, pero había un posibilidad de que volviera pero era tan
emocionante que no le di importancia, ahora es Julio, mi cabello ha crecido un poco lo tengo como
un hombre bueno algo más grande
Era tan observador y calculador que a veces odiaba que fuera un agente perfilador del FBI,
sabia cuando mentía o decía las cosa, el timbre de mi casa sonó y fui directo hacia ella
-Venía a ver a mi mejor amiga por última vez antes de que se valla y mi madre no está y
tengo hambre
Me senté junto a ella, la vi a los ojos ella esconde algo y no sé qué es si se dejará abrirse un
poco lo podría averiguar
-Me dejaras de ver como si estuviera estreñida y me pondrías atención por favor- sonó
muy asustada
-Alec me dijo…
Antes de casarse era camarera así que tiene dones de servir la comida de más de cinco
personas, me puso mi plato y al verlo me relamí los labios
-Porque a ella la llamas Alice y a mí Sr. Nelson- mi padre subió una ceja
Alec era el hermano mayor muy sexy de lexi, eh estado enamorada de él desde que lo
conocí, y él se empezó a interesarse en mi desde mi segundo año de preparatoria y me manda
mensajes a través de mi amiga aquí presente
Luego de desayunar lexi se fue teniendo cosas importantes como ir a vigilar a su hermano
que no hiciera cosas estúpidas como aquella vez que casi quema la casa con un fosforo
Estaba súper lista o eso creía, estaba en mi habitación, viendo fijamente mi maleta
sintiendo que me faltaba algo, me acorde y baje las escaleras, en una hora el vuelo salía y nosotros
estábamos aquí en la casa más de dos kilómetros del aeropuerto cuando escuche discutir a mis
padres de nuevo, suspire y me acerque no debía de ser metiche pero ya me estaban cansando
-Thomas!! Por favor es lo que le prometiste, piensa en cómo se sentirá- grito mi madre
-Lo siento mucho, princesa, pero me tengo que ir y no podré ir con ustedes
-Ali
-No te preocupes Thomy, estaremos bien ándate, mamá podemos pasar por lexi
-Vale hija ve por tus cosas nos vamos- mi madre vio a mi padre con desaprobación y tomo
su maleta
Subí y vi mi maleta, la cerré y baje, en medio de las escaleras escuche decir a mi madre
algo que me hizo llorar más
El viaje hacia la casa de lexi fue silencioso, tranquilo hasta que me voltee con mi madre
-Lo escuchaste- asentí- bueno eso está por verse cariño- se estaciono y yo baje- apúrate
Allison
-Y eso que
-Calla y camina, solo son por si tienes que llorar aquí estoy Allis
-Claro lexo
El resto del viaje fue gracioso y emocionante, esta vez me fui atrás con lexi, mi madre solo
sonreía al escucharnos, lexi venía en pijama con unas pantuflas de unicornio y yo venía casi igual
solo que con un pijama de piecitos, de repente lexi saco unos sobres de mascarillas
Ella me puso la mía y yo la suya, reímos al ver que están algo chuecas, lexi me arreglaba el
día cuando estaba triste era como la hermana que nunca tuve
-Claro- dije
Nos bajamos, al igual que bajamos el equipaje, apenas entramos la señorita del, alta voz
llamo nuestro vuelo las tres corrimos bueno solo mi madre y luego nosotras en verdad no sabía a
donde iría, llegamos casi a tiempo, dimos nuestros pasaportes y pasamos, lexi tomo mi mano
-Emocionada
-Claro y tu
Llegamos a nuestros asientos y me toco lejos de lexi, suspire al sentarme, pero luego deje
mi larga cara al ver que alguien guapo se sentaría a la par mía, me sonrió y yo hice lo mismo
-Soy Daniel Karlsson- me extendió la mano y la acepte el no era de California
-Emh… si no lo sabias
-Wow y como es
-Tienes novia
-Y tú a mí Son- sonrió
-Enserio?
-Si Son
- Valla Dan- los dos reímos
Me lleve muy bien con él, que vimos películas, comimos compartimos chistes y número de
teléfono y por fin nos quedamos dormimos
-Que- Me queje
-Si mija apúrate- lexi sonrió- conoceremos Suiza con tu amigo sexy
-Tiene novia- lo señale haciendo que ella bufará- si amiga la vida es triste- solo escuche la
risa del pelinegro
Bajamos y vimos un gran sol, llegamos por nuestras maletas, y a me despedí de Daniel,
tomamos un auto de la compañía, y llegamos a la casa de vacaciones era tan hermosa y de
películas que no la creía, los paisajes eran hermosos, y todo el campo verde con flores
La casa tenía un olor tan familiar y viejo que me hizo soñar despierta, subí con mi maleta y
abrí la primera puerta y una habitación grande, es exclusiva esta era mía
Cerré la puerta a mis espaldas, y empecé a sacar toda mi ropa y cosas, las acomodé en su
lugar debido y me acosté en la cómoda cama tenia tanto sueño y me dolía el cuello y en un cerrar
y abrir de ojos me quedé dormida, sin pensarlo el sueño era tan grande necesitaba dormir.
Capítulo 2
Era mi primer día en Suiza y no sabía cómo tomarlo, lexi apareció en mi cama
mágicamente como lo llama ella, en verdad no sabía cómo sería mi estancia aquí en Suiza era un
país que nunca había conocido, no es como que eh conocido muchos
-Allison, Alexia bajen les tengo que presentar a alguien- por una rara razón sentí nervios y
emoción en mi estomaga
En verdad no nos molestó estar en pijama infantil, ¿Quién podría ser? Abrí la puerta y el
olor a chocolate y huevos me inundo las fosas nasales, sonreí, y empezamos abajar las escaleras
descalzas, Lexi se adelantó con hambre y yo las bajé tranquila no tenía que correr mucho ya que la
parte más afectada fueron mis pulmones, al bajarlas todas vi a lexi toda roja y paralizada enfrente
de la puerta del comedor, me acerque y pase mi mano por su cara sin éxito, levante mi ceja
Vi a mi madre viéndola con vergüenza, luego a una señora que sonreía con diversión, y por
mi ¡santa madre! Había un chico viéndonos con gracia en sus ojos, fue mi turno de quedarme
quieta y roja de la vergüenza
-Allison Alexia, ella es la Sra. Meier niñas ella es Elena ella es Allison mi hija y Alexia su
mejor amiga- nos presentó apenada
-Mamá yo creo que no te entienden, un gusto soy Oliver Meier- nos saludó el chico guapo
No le contestamos, vi en mi reflejo que mi madre venía con un balde de agua fría, así que
Salí corriendo dejando a lexi sola e indefensa, solo escuche el gritito que pego luego del sonido del
agua, me acerque de nuevo y vi a mi amiga temblando de sus orejas salía humo literalmente
-Alice!!- grito
-No reaccionabas- se defendió mi madre
- No, claro que no solo que te visitamos cuando estabas en coma por el cáncer- dijo el
chico
-Oh… yo lo siento
-No te disculpes lindura, no es tu culpa- la señora vio su reloj- nos debemos de ir, pero fue
lindo verte de nuevo Alice y también Allison- la señora Meier se fue
Mi madre se fue con ellos sin decir nada, mire a lexi que tenía una cara
-Viste al chico, sus ojos, su cabello y ese cuerpo- pego un gritito- y no te dejaba de ver
-Allison supéralo el ya no puede hacerte daño y lo sabes- se acercó- además tiene orden
de alejamiento
Decidí irme a bañar, pero primero me senté en la orilla de la cama a pensar donde había
dejado mi computadora, y no recordaba hasta que me acorde… La, deje en la mesa de mi papá
justo eso iba a hacer cuando escuche la discusión de mamá sobre el divorcio, me levante molesta
haciendo puchero, abrí la puerta y me dirigí hacia el cuarto de lexi la abrí y entre sin preguntar
-Hay por favor como si nunca te hubiera visto- me senté en medio de la cama
-Que quieres
-Vale
Lexi se fue a bañar mientras yo seguía en su laptop, era urgente buscarlo, esa pequeña
platica discusión que tuve con lexi, me hizo recordarlo, así que entré a Instagram le di a la lupita y
coloqué su nombre, sentí que lexi se subía a la cama y se sentaba a la par mía me miraba con los
ojos enchinados
-Bueno es que tengo una pequeña duda de como esté y por favor lexía por favor- le rogué
-Está bien yo también lo quiero ver- acepto y las dos vimos la pantalla
Le di enter y me apareció los resultados, las dos suspiramos profundo al ver que mi dedo
iba hacia su perfil, al entrar tenía muchas fotos con una rubia, él había cambiado mucho, y cuando
digo mucho es que lo a echo mucho. Su cabello rubio lo había teñido de negro, tenía tatuajes por
su cuello, manos y pecho, seguía en forma y había ganado mucho dinero, la rubia la reconocí de
inmediato era mi enemiga de los primeros años de preparatoria Lucia Brown, aunque había
engordado un poco
Sentí mi piel erizarse, se había vuelto loco no, por una razón solo había visto las fotos de él
y la rubia, que no había fijado de las cuatro fotos de arriba, la primera él y yo estábamos en la
playa, la segunda él me estaba besando el cuello, la tercera fue en un valle donde estábamos
agarrados de las manos y la cuarta y última él me besaba y yo le seguía el beso, eso era estúpido
quien se creía para hacerlo publico
-Okey evitemos desastres naturales, metete a bañar mientras yo lo maltrato ¿sí? – asentí y
me metí a su bañera
Sin darme cuanta empecé a llorar, encendí la llave y el agua caliente me relajo, como pude
ser tan tonta era lo único que escuchaba mi mente, con agua en mi cara me sequé las lágrimas que
me habían salido, tomé una de las toallas me envolví en ella y salí, vi que lexi tenía una sonrisa
maniática hacia la computadora, ya se había vestida
Traía un pantalón negro, una blusa beige abajo, una camisa de mangas rosa apagado, su
collar favorito y su cabello ya peinado así suelto
Rodé los ojos, y me puse a leer lo que había escrito en un comentario en la última foto,
abrí mis ojos como plato al verlo, me acomodé y seguí leyéndolo esta chica era una amiga
verdadera, sonreí y la abrasé
-Hay chica no llores que me aras llorar a mí también- me empuje y se limpió las lágrimas,
las dos reímos- anda a cambiarte que vamos a salir
Así que decidí bajar y ahí estaba sentada viendo su celular, me acerque en puntitas y le
grite
-Booo!!
Se levantó con la mano en el pecho, me vio mal antes de recoger el celular y tirarme una
almohada
-Este bien
-No se ven hermosas, pero irán en bicicletas- nuestro turno para verla
-Que
-Qué pasa?
Comenzamos a caminar, por el campo era tan hermoso, lexi venía hablando y yo
escuchando, luego yo hable y ella me escucho, llegamos a un pequeño pueblo
-Pudimos venir en bicicletas, pero no la señorita David no quería- camine por las calles
-Gracias me alagas
-Lo sé Allison
Caminamos y caminamos, vimos cosas hermosas, pero no traíamos dinero suizo si no solo
dólares, no entramos porque tampoco hablábamos su idioma, aunque lexi un poco, pero los podía
ofender así que ni ella ni yo nos atrevimos a hablar, pero nuestros planes cambiaron, pues ella vio
una tienda de comida y yo una tienda de música nos separamos, ella entro a la pastelería y yo a la
tienda de música, vi los instrumentos, pero lo que más me intereso fue al ver un bajo blanco y azul
- ¿Y tu mejor amiga es invisible? – escuche otra voz de hombre solo que esta con
arrogancia y ronca, Dan y yo nos volteamos
Vi a un chico de cabello negro algo rizado y largo bueno no como mujer si no como
hombre, pero largo, su test era blanca, tenía pecas por su nariz y mejillas, sus ojos eran grises
oscuros y claros un color hermoso traía una cadena y una sudadera negra, en sus dos orejas tenía
dos aretes redondos y negros no le colgaban, era una mezcla de chico malo y chico bueno
- No tienes a nadie a la par tuya, ¿Tu mejor amiga es invisible? - vio a Daniel- ella es tu
novia- me señalo
Julián es un lindo nombre, aunque no creo que sea suizo o si no lo sé, el chico del
mostrador me pareció muy lindo, pero muy pequeño. El tal Julián se levantó y camino hacia mí me
arrepiento es muy alto
sentí una carga eléctrica por todo mi cuerpo, me zafe del saludo y acaricie mi brazo, vi a
Julián que hacía lo mismo solo que algo disimulado
-He vuelto con una nueva inquilina- reconocí esa voz de nuevo me volteé y vi al chico de la
mañana y a mi mejor amiga
-Lexi?
-Tú en una tienda de música, ¿Allison estas bien? ¿Te sientes enferma? ¿Qué te hicieron
estos locos? - tomo mi frente me aleje
-Nada Alexia
-Okey creo que mucha azúcar te dio un colapso de lágrimas- me acerque al ver que lexi
lloraba- es hora de irnos a casa
-Alexia vámonos- corrí hacia ella, pero siempre se me zafaba- Lexi no lo volveré a repetir
vámonos
- Valiste pendeja-
-Ven aquí- ya la iba a atrapar cuando alguien fuerte me paro- Que haces
-Se durmió- me dijo el pelinegro, aunque los tres lo eran
Julián era del cabello más oscuro, luego le seguía Daniel que era como de café negrismo y,
por último, estaba Oliver, pero era como marrón rojizo
-Oh- sentí mis mejillas arder por la vergüenza- bueno con su permiso tengo que llevar a mi
amiga lexi que se volvió la bella durmiente a casa Gracias
-Eh no caminando ya que mi amiga aquí presente se le olvido andar y eso que ella no
estuvo en camillas por dos años
-Si te llevamos- Julián le quito las llaves a Dan- Daniel sabes el procedimiento si no
volvemos en una hora cierra la tienda gracias- me jalo y salimos
-Si pero
- Conducir no te sientas mal Oliver es así no tiene paciencia y decide no hacer las cosas
porque sabe que va explotar- no le dio importancia me bajé y me subí al lado del conductor iba a
hablar, pero él me interrumpió
-Se conduce por la derecha el cinturón es obligatorio, por autopista ciento veinte
kilómetros, vías de doble sentido ochenta kilómetros, las multas son muy caras así que evita
accidentes, lleva las luces encendida no las apagues, te confió a ti mi vida no la mates, aunque si lo
haces no te voy a odiar es una mierda- lo vi y asentí
-Derecha!!- me grito
-Okey lo siento!!- le grite
-Esto es imposible okey, llamare a mi madre y le diré que no llegaremos a dormir, nos
quedaremos en un hotel- saque mi celular, pero él me lo quito- que mierda haces dámelo
-No
- ¿No?
-No
Enchiné los ojos y me crucé de brazos, pasamos cinco minutos en silencio, estaba molesta
con él, quien se creía para quitarme mi celular no es suyo, lo volteé a ver su ceño estaba fruncido
miraba hacia enfrente pensando, mordió su labio y sonrió, aunque yo no le entendí porque
-A no?
-No- negué
-Vale
-No- declaró
Él se volteo, sin saber mis intenciones, mi cara quedo justamente enfrente de la de él, vi
sus ojos y el vio los mío su mirada bajo hacia mis labios y él se lamio los suyos
-Como se dice por favor en francés, te lo daré- me vio desafiante vi rápido a lexi, pero ella
subió sus hombros
-Sabes que quédatelo, vámonos lexi- me baje del auto somatando la puerta
-Oye Alli
-Dime lexi
Después de todo si pudimos llegar, al entrar mi mamá estaba ahí pero no molesta si no
que lloraba
-Okey… yo mamá tengo sueño buenas noches- subí las escaleras con lexi atrás mía
Llegué a mi habitación la abrí y me acosté boca abajo, lexi se acostó a la par mía, me
acaricio el cabello y se quedó en silencio
-Lexi sin ofender, pero quiero estar sola- dije entre mis llantos
-Porque lexi- la vi
-Pero entiendo que mi padre este trabajando lo entiendo, pero porque no hablarlo con un
terapeuta de parejas, si no se van al divorcio- puse mi cara entre su pecho
-No lo sé Alli- se quedó en silencio señal en que está pensando o se durmió, levante mi
cabeza y no está durmiendo
Ella encendió la televisión y lo empezamos a ver, oh Dylan O’Brien eres mi dios, poco a
poco me fui durmiendo al igual que Lexi.
Mientras pensaba en todo lo que había vivido, no podía estar enojada con mi madre, no
con ella, ella me había dado tanta atención que dejo de ver su propia vida. Dejo a sus amigos, a sus
empleados, su trabajo lo aparto para darme su atención, cuando estaba en el hospital, en cirugía o
en la quimio, simplemente no podía enojarme y maldecirla por pedir el divorcio.
Tal vez con mi padre si lo podría ser, si podría enojarme, nunca estuvo, aunque sé que se
esforzaba, y trabajaba para mantenernos en pie por todos los gastos que habían tenido con el
Cáncer, simplemente me enojaba con el, pero en el fondo no lo estoy, no estoy molesta con el.
Capítulo 3
Me moví al recibir el sol en mi cara, abrí los ojos, Lexi seguía durmiendo vi la hora en el
reloj de la pared, eran las ocho y media, vi al techo y mi querida sonrisa desapareció al recordar
que mis padres se divorciaran. Me senté en la cama si tratar de hacer un movimiento que
despertara a Lexi, decidí que hoy sería un día que me tomaría un tiempo a solas, necesitaba
relajarme y despistarme o salir de la realidad.
Baje de la cama y camine en puntitas, hacia el closet, tome una sudadera amarilla y un
pantalón de hacer ejercicio, mi ropa interior y se fue caminando hacia el baño, tome una ducha
fría para relajar mis músculos que estaban tensos, al salir envolví mi cuerpo mojado en una toalla,
al igual que hice con mi cabello, cepille mis dientes y me vestí, la sudadera me llegaba a la rodilla y
los pantaloncillos me quedaban pegados a mis piernas delgadas, cepille mi cabello. Salí del cuarto
del baño
Vi a lexi en una posición algo rara, que mordí mis mejillas por dentro para no reír, me
senté en la cama para, ponerme los tenis y amararlos, fui por una mochila, guardé mi mp3 ya que
me habían “robado” mi celular, mis audífonos de cable, cuatro libros que sabía que solo tres
leería, un cuaderno de apuntes y me estuche donde iban mis lapiceras y todo lo que usaba para la
preparatoria, cerré la mochila, llegue a la puerta tome la perilla, pero me voltee tome un papel y
una lapicera y le escribí una nota a Lexi
“Querida lexipedia, eh salido a tomar un respiro de la realidad, y la quiero pasar sola, así
que si no te molesta viajare por las calles de Suiza y cuando nos volvamos a ver te lo cantare todo
Llené una botella de agua, y Salí de casa, el día era algo sombrío, solté un suspiro, hasta el
día me apellaba emocionalmente, vi la bicicleta y luego mis piernas, la ignoré y empecé a caminar
colina abajo, dispuesta a combatir todo tipo de problema. Iba comiendo mi manzana, hasta que
llegué al pueblo, la gente se veía tan feliz que me arruinaba más mi día, solté un suspiro leve antes
de caminar, entre personas, con ropa normal o trajes típicos.
Pase por la tienda de música, y estaba llenas que era sofocante, y lo podía ver, Julián
estaba harto o eso se podía identificar con la mueca, mientras una chica rubia trataba de hablar
con él, el asentía como si la escuchara. Oliver hablaba fluidamente con una pareja que estaba
indecisa en que comprar, en sus ojos se podía ver la desesperación, y como apretaba la mandíbula
al ver que la pareja tomaba otro instrumento cada cierto segundo, Al único que no vi fue a Daniel
Julián levanto la mirada y en ese preciso instante que odio… o ame, lo vio, sus ojos y mis
ojos se encontraron y mantuvieron la mirada, a Julián le brillaron los ojos y sonrio divertido. Yo
apreté los labios en una línea recta tratando de no sonreír, la chica rubia me vio y se puso enfrente
de Julián. Solo sacudí mi cabeza y seguí caminando
Pare en una cafetería, olía bien, pero al ver que estaba cerrada todavía, hice un puchero, y
me fui de ahí, era de esperarlo había mujeres que se me quedaban viendo, deduje que era por el
cabello, ya que no lo tenía tan largo como se supone que lo debe tener una mujer, pero era por el
cáncer que mi cabello se había caído… o bueno parte de la culpa la tenía la quimio. Mi cabello era
como algo rapado apenas tenía, una gran referencia tal vez como lo tienen los bebes recién
nacidos o de meses.
Llegue a una colina donde había pocas personas, que hablaban, reían o salo paraban a ver
el pueblito, la mayoría de personas eran turistas o personas nacidas allí con trajes y ropa
tradicionales, se olía el café y el pan de una tienda a unos pocos kilómetros, los pájaros cantaban o
se posaban en el suelo o en las mesas que habían ahí
Abrí mi mochila y saqué un libro, que me traía grandes y tristes momentos, aunque me
traía recuerdos del hospital y esos días, seguía siendo mi libro favorito, sobre todos y después de
Mujercitas claro. Las crónicas de Narnia y todas sus referencias me emocionaban, aunque fuera
una adolecente algo adulta de diecinueve años.
Cuando salieron las Crónicas de Narnia el león, la bruja y el ropero, en películas, me quedé
enamorada de Peter, sus ojos azules y su cabello rubio eran mis expectativas, aunque no pude
negar que Edmund era guapo, pero nunca me llamaron la atención los pelinegros. Abrí el libro y
ese olor a viejo y hojas de papel me recordó a mi primer cumple años en el hospital, donde el
Doctor me regalo los siete libros de C.S Lewis
Leí tal vez como cuatro capítulos, cuando alguien me arrebato el libro en plena lectura,
claro que no pude escuchar sus pasos, ya que me había puesto los auriculares. Cerré los ojos con
molestia al igual que cerraba mis puños. Levante la mirada, no pude ver quién era el que me lo
arrebato, ya que se tapó la cara con el libro, pero las manos quien sostenían las superficies del
libro eran de hombre.
Sus venas se marcaban en todas ellas, al igual que sus huesitos de sus dedos, era una
mano varonil. Me quite los auriculares, asentí en forma de calmarme, casi me subo en la mesa,
baje el libro, del rostro del chico, este subió la mirado con fastidio y lo reconocí, subí mi ceja. Era
Julián, su cabello estaba algo rebelde, sus ojos ahora los veía grises azulados, llevaba ojeras no tan
relevantes, pero si se veían, en una se sus ojeras no tenia un arete, y no llevaba las cadenas
- Que crees que haces, estaba leyendo- se quejó, lo vi sorprendida
- Oh ahora tu eres el ofendido. Quien tendría que estar ofendida soy yo idiota- le quite el
libro
-Tengo una duda, Edmund si se fue con la bruja- puso un dedo en mis labios antes de que
hablara- Saben no me adelantes, apenas voy por el sobrino del mago
-Y tu amiga invisible donde esta- Julián vio por todos los lados buscando a Lexi
-Oh de eso quería hablar, ya sabes, decir por favor en francés- saco mi celular
-Ah eso no, querida Allison, hasta que me digas por favor en francés y alemán te lo
devolveré- sonrio guardándolo
-Si sabes que puedo ir a la policía y decirles que me has robado el celular cierto- lo vi
amenazadoramente
- Y espera en alemán- lo vi
Me quede paralizada, en verdad quería gritar que me estaba robando y hacer el drama.
No, solo me levanta y camine casi corriendo para alcanzarlo, me vio y siguió caminado, no le
importo y comenzó a alejarse
Era rápido, por dos cosas, 1. Tiene piernas de jirafa o 2. Yo era un minion tras una jirafa, o
simplemente eran los dos, la gente me miraba, ya no por el cabello, sino porque a cada segundo,
paraba para tomar aire y luego corría de nuevo tras el gran poste jirafo enfrente de mí que
caminaba tan tranquilamente.
-Oye si te dignas a parar… por un… segundo… te lo… agradecería… mucho- hable cortante
al tomar aire, no había parado por tal vez una hora y media
Vi que se acercaba y me miraba de arriba abajo, subí mi cabeza al ver que estaba junto a
mí, puse mis manos en mis caderas
Tomo mis rodillas, se agacho y me cargo, haciendo que mi cabeza llegara a su trasero,
sentí mis mejillas arder en una rubí muy fuerte
- Si, sigue haciendo eso renacuajo te caerás y tendrás una contusión grande- no me dio
importancia,
-Oye, siento mi sangre subir a mi cabeza y eso es malo- no recibí respuesta, apreté mis
labios- Y si muero, te culparan a ti- silencio
Me rendí luego de algunos minutos, subía mi cabeza, bueno al nivel que podía para que mi
sangre no subiera, pero la bajaba ya que mi cuello dolía, deje de escuchar gente, o de ver zapatos,
y sentir miradas. Todo estaba en silencio, solté un pequeño gritito al sentir que me bajaba se cruzó
de brazos y me tendió la mochila con el hombro, todo en silencio
La tome algo confusa, no sabía dónde estábamos, había pasto, árboles y una gran vista a
una playa debitada, con montañas a la par. Julián paso a un lado de mí y se sentó en el pasto algo
húmedo, viendo a las olas que chocaban unas con otras, y algunas llegaban a las rocas de la orilla.
-Bien
-Bien
Lo vi al sentir su mirada, sus ojos ya no tenían el brillo azulado, si no ahora eran solo grises,
sus ojos tenían cansancio, un gran cansancio que se podía ver a miles de kilómetros, se froto los
ojos y me pareció tierno
Qué clase de babosa hace, ese tipo de comentario me dije a mi misma, el me vio con
incredulidad tipo Stiles viendo a alguien que preguntaba algo obvio
-Noooooo, solo siento mis ojos con gran pesadez - alargo la O- Si Allison si estoy cansado,
que clase de pregunta es esa
Subí los hombros avergonzada, y volvió a ser Julián Meier que conocí hace un día y cuanto
de horas. Reconocía es cara de cansancio, yo la tenía, después de los medicamentos o de la
quimioterapia, era como si Julián tomara un medicamento algo fuerte, que evitaba que durmiera y
que hacía que tuviera esa cara y ese humor de mierda
- Ven aquí bestia- señale mis piernas
El me miro algo inseguro, le regale una sonrisa sincera, el gateo hasta mí, recostó su
cabeza en mis piernas, y vio hacia otro lado, si saber que hacia empecé a hacerle mimitos en el
cabello, fue cerrando sus ojos lentamente, hasta que se durmió. Yo simplemente lo observe era
tan tierno cuando dormía, aunque su semblante lo tenía fruncido
Tomé mi mochila y la abrí sacando el libro que comencé a leer, era ya memorizado, pero
es la sensación de leer e imaginarte en ese mundo, como reina, como ninfa o hada. Eran los
mejores momentos de la imaginación cuando estaba en el hospital. Lexi tomaba uno y yo otro,
mientras yo leía Lexi se quejaba de no entender o de no ser una actriz para besarse con Edmund, o
un personaje de los libros que pocos eran los que le llamaban la atención
Baje la mirada al ver que Julián se movía, mi mirada fue para sus uñas que las tenía algo
quebradizas, y entre sueños le costaba respirar, me fije ahora en su piel que era pálida, y aun
durmiendo se veía su cansancio, en las muñecas que tenia descubiertas se veían pinchos de
agujas, al igual que en el exterior de la mano. Estando en el sueño se podía ver como movía la
pierna o le temblaban las manos
Volví a leer, tal vez pasaron unas tres o cinco horas, Julián seguía dormido, eran como las
seis de la tarde, vi me celular en su bolsillo, sonreí victoriosa, alcé mi mano para tomarlo y cuando
lo tenía a pocos centímetros, Julián tomo mi ante brazo
-Eso es trampa renacuajo- se levantó con mi ante brazo aun en sus manos frías
Lo vi y tenía aun las ojeras, pero ahora estaban algo más oscuras y profundas, su
semblante seguía siendo de cansancio e irritabilidad, buena la bestia aún era la bestia
-Si- murmuro
Caminé sola, cada minuto se hacia más oscuro, y que tal la bruta de Allison no sabia donde
estaba, vi a los lados y ya había poca gente en la calle. Cuando alguien puso un brazo en mis
hombros
-Oye Julián seguro que estas bien- pose mis manos en sus mejillas
Se veía aún más cansado, más pálido, con fatiga y falta de aire, moví su cabeza a los lados
-Anemia- susurro
-Oh… perfecto, y tus medicinas o que hago- lo vio tenia los ojos cerrado- o no tarado tu no
me dejas ¿A dónde te llevo? – me altere
- Arriba en la colina más grande- soltó una risa que era más una queja
Mo me contesto...
-Julián- le hable
Llegamos quedaba poco para llegar a la casa iluminada, cuando Julián calló al suelo, lo
mire unos segundos algo paralizada
Vi a la casa donde Oliver se pasaba una mano en el cabello con el celular en la oreja,
suspiré y empecé a gritar}
-Ayuda!!, Oliver, ayuda por dios, Oliver!!- vi que el salía corriendo de su casa
Entre a su casa era hermosa, pero en otras circunstancias le habría puesto más atención,
Oliver dejo al inconsciente en el sofá, mientras corría escaleras arriba
Me encaminé a Julián que se ponía pálido, puse mis dos dedos en su cuello y su pulso era
bajo
-Ayúdame busca su vena en donde la encuentres- solo asentí y me hinqué a buscar una
vena el los brazos, muñecas o manos de Julián
Vi a Oliver de reojo, se metía una aguja en la muñeca con una mueca de dolor, y hacia el
resto, encontré una vena en su muñeca
-Le pasaré sangre, es una forma casera, pero te recomiendo no hacerla- me hablo como
doctor, yo solo asentí aun nerviosa
-Carajo porque en la muñeca- escuche una queja de una voz de una bestia
Me volteé con una sonrisa, al ver a Julián con los ojos medio abiertos, si quieres tal vez
queriendo vi la sangre, mientras pasaba por un tubo del brazo de Oliver al brazo de Julián. Sentí
como me tambaleaba y caí al suelo pensando en el líquido rojo
Abrí mis ojos poco a poco, me levante en una cama que no conocía, voltee y no era mi
casa, me baje de la cama y sentí el piso frío recorrer mis pies, abrí la puerta y salí al pasillo,
definitivamente no era mi casa
Volteé a escuchar una puerta abrirse y unos pies descalzos, vi a Julián desnudo sin ropa
-Oh por dios- exclame tapando mis ojos con mis manos y mis mejillas se pusieron rojas
Destape mi cara volví a la habitación, me coloque mis zapatos y baje aun avergonzada, vi a
Oliver poner el desayuno y me vio
Me acerque y vi el desayuno olía tan bien y se veía tan bien, tome un panqueque y luego
unas fresas y sin pensarlo estaba comiendo el desayuno
-Qué haces… te comes mi desayuno- llego Julián algo divertido y ofendido
Oliver volvió guardando su celular en el bolsillo me vio y me regalo una sonrisa apenada
-Lo siento, Allison, no te poder llevar tengo un problema en la tienda, pero con gusto o
disgusto Julián lo podrá hacer- sonrio divertido
Julián escupió su jugo verde, se ahogó y luego le echo una mirada de muerte a su hermano
-No te preocupes puedo caminar- tome mi mochila del sofá- y gracias por la cama y lo
siento por desmayarme- fui a la puerta y comencé a caminar
Entre el camino íbamos hablando de cualquier cosa que se nos ocurría, o de nuestra vida
de pequeños, aunque el narro más que yo
- Y cuando te diagnosticaron cáncer- me vio faltaba con unos dos minutos para llegar a
casa
- Cuando tenía diez o nueve años, no lo recuerdo bien- el asintió- y a ti cuando supiste que
tenías anemia
-Hace tres años y medio ya casi cuatro, recuerdo que estaba en la prepa cuando sentí que
no podía respirar y casi tuve un infarto en clase de literatura, pero hacia unos meses que dormía
mucho o simplemente no dormía- paro al llegar a la puerta de mi casa- nos vemos bellas
-Hola bella- me dijo con una cara picara y mi sonrisa volvió a aparecer
Al entrar al baño cerré mis ojos y no pude evitar en pensar en Julián… Sus ojos grises
azulados oscuros, esos labios algo pálidos y carnosos, ese cabello rebelde en ese malhumor, y esa
sonrisita retadora y desquiciada que me daba al verme y molestarme
-No Allison no te puedes enamorar de él, te robo el celular te llama renacuajo- me altere
Capítulo 4
Estaba dormida claro, luego de la charla que tuve con lexi, ella decidió salir a una fiesta
que la habían invitado, un chico que conoció cuando me fue a buscar. Había ido con un vestido
azul que le había regalado su hermano Alexander quien es mi crush
De repente escucho como mi madre golpeaba mi puerta con algo de desesperación, abro
mis ojos, suspiro, aunque me dio pereza levantarme lo hice por los sonidos tan fuerte de