Universidad Galileo
Técnico Universitario en Hemodiálisis
Accesos Vasculares
Dr. Alfredo Pazos
NOMBRE: ERIK ROLANDO CHICOL MUCHUCH_
CARNET: _24000360___
CORREO ELECTRONICO :
[email protected]_
CATETERES
Un catéter para hemodiálisis es un dispositivo médico que se utiliza para proporcionar
acceso al torrente sanguíneo en pacientes que requieren hemodiálisis, un tratamiento
para filtrar la sangre cuando los riñones no pueden hacerlo adecuadamente. El catéter
es un tubo fino y flexible que se inserta en una vena grande, generalmente en el cuello
(vena yugular), el tórax (vena subclavia) o la ingle (vena femoral).
Tipos de catéteres en hemodiálisis:
1. Catéter temporal:
Se usa en situaciones de emergencia o cuando el acceso vascular permanente
(como una fístula arteriovenosa o un injerto) no está disponible. Estos catéteres
son de uso a corto plazo y suelen colocarse en la vena yugular.
2. Catéter permanente (tunelizado):
Se inserta para un uso prolongado cuando no se puede utilizar un acceso
permanente. Tiene una parte del tubo que pasa bajo la piel para reducir el riesgo
de infección
El catéter tiene dos lúmenes (conductos): uno para extraer la sangre del cuerpo hacia la
máquina de diálisis y otro para devolver la sangre ya filtrada.
Riesgos y complicaciones:
Infecciones: Debido a su contacto directo con la sangre y el ambiente externo, hay un
riesgo alto de infecciones locales o sistémicas.
Trombosis: La formación de coágulos puede bloquear el catéter.
Mala colocación: Un catéter mal colocado puede dañar los vasos sanguíneos u órganos
cercanos.
Cuidados:
Mantener una higiene rigurosa del área de inserción.
Supervisión regular por parte del equipo médico para evitar complicaciones.
LA INFECCIÓN EN EL CATÉTER
La infección de catéter en hemodiálisis es una de las complicaciones más comunes y
graves asociadas con este tipo de acceso vascular. Los catéteres tienen contacto directo
con el torrente sanguíneo y, al ser un cuerpo extraño, presentan un mayor riesgo de
infecciones tanto locales (en el sitio de inserción) como sistémicas (bacteriemias).
Tipos de infecciones en catéter de hemodiálisis:
1. Infección del sitio de inserción:
Se manifiesta por enrojecimiento, dolor, hinchazón y secreción purulenta en el
lugar donde el catéter entra en la piel.
2. Bacteriemia:
Si las bacterias ingresan al torrente sanguíneo a través del catéter, puede llevar a
una infección sistémica, con fiebre, escalofríos y malestar general. Esto puede
evolucionar a sepsis, una condición potencialmente mortal. 3. Endocarditis: Una
complicación grave donde las bacterias infectan las válvulas del corazón, siendo
más común en pacientes que tienen bacteriemia prolongada.
Factores de riesgo
Duración del uso: Cuanto más tiempo se use el catéter, mayor es el riesgo de infección.
Mal cuidado: Falta de una higiene adecuada del sitio de inserción y del manejo del
catéter.
Condiciones médicas: Pacientes inmunocomprometidos o con diabetes tienen un mayor
riesgo de infecciones.
1. Higiene estricta: Tanto el personal médico como el paciente deben seguir normas de
asepsia rigurosas durante la manipulación del catéter.
2. Revisiones regulares: Inspección frecuente del sitio de inserción para detectar signos
tempranos de infección.
3. Uso de apósitos antimicrobianos: Ayudan a reducir el riesgo de
infecciones en el sitio de inserción.
CANALIZACIÓN EN HEMODIÁLISIS
La canalización se refiere al proceso de acceder al torrente sanguíneo para realizar el
tratamiento de hemodiálisis. Esta canalización se puede hacer a través de diferentes
tipos de acceso vascular
1. Catéter venoso central (CVC): Se usa generalmente como un acceso temporal,
especialmente en emergencias o mientras se madura una fístula. Los catéteres se
canalizan en grandes venas, como la vena yugular, subclavia o femoral.
2. Fístula arteriovenosa (FAV): Es el acceso preferido para la hemodiálisis a largo plazo.
Se crea mediante una cirugía que conecta una arteria y una vena, permitiendo un flujo
sanguíneo más fuerte para la diálisis. La canalización de la fístula implica puncionar esta
conexión con agujas especiales para llevar la sangre al filtro de diálisis.
3. Injerto arteriovenoso: Cuando una fístula no es posible, se
puede utilizar un injerto sintético para unir una arteria y una vena. La canalización se
realiza de manera similar a la fístula, con punciones en el injerto
Riesgos de la canalización
Infecciones: Similar a los catéteres, la canalización puede ser una puerta de entrada
para bacterias si no se manejan de manera aséptica
Hemorragias: Especialmente en los accesos de fístula o injerto, la punción incorrecta o
repetida puede causar sangrado excesivo
Trombosis: Tanto en catéteres como en fístulas o injertos, los coágulos pueden bloquear
el acceso