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TFM-Elena Tamarit

El trabajo final de máster de Elena Tamarit Castro aborda los métodos de muestreo para evaluar el estado ecológico de las fanerógamas marinas, específicamente Posidonia oceanica en el Mediterráneo, que enfrenta un declive debido a presiones antrópicas. Se presentan técnicas acústicas, como el sónar de barrido lateral, como herramientas efectivas para estudiar la vegetación submarina y se comparan con métodos de muestreo directo. La investigación destaca la importancia de estas praderas marinas y la necesidad de implementar acciones de conservación para mitigar su regresión.
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TFM-Elena Tamarit

El trabajo final de máster de Elena Tamarit Castro aborda los métodos de muestreo para evaluar el estado ecológico de las fanerógamas marinas, específicamente Posidonia oceanica en el Mediterráneo, que enfrenta un declive debido a presiones antrópicas. Se presentan técnicas acústicas, como el sónar de barrido lateral, como herramientas efectivas para estudiar la vegetación submarina y se comparan con métodos de muestreo directo. La investigación destaca la importancia de estas praderas marinas y la necesidad de implementar acciones de conservación para mitigar su regresión.
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UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE VALENCIA

ESCUELA POLITÉCNICA SUPERIOR DE GANDÍA


MÁ ST ER EN EV AL U AC IÓ N Y SEG U IMIE NT O AMB IE NT AL DE
EC OS IST EM AS MAR IN O S Y COST EROS

“Métodos de muestreo para el estudio del estado


ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo”

TRABAJO FINAL DE MÁSTER


Autor/a:
Elena Tamarit Castro

Director/a:
Dra. Isabel Pérez Arjona

GANDÍA, 11 de febrero de 2017


Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 1
Mediterráneo

Resumen —
Las praderas de fanerógamas están consideradas entre los ecosistemas marinos más
valiosos del planeta, en términos de los bienes y servicios que proveen. Posidonia oceanica
(L.) Delile es endémica en el Mediterráneo y es la especie más ampliamente distribuida. Las
angiospermas marinas están sufriendo un declive alarmante debido a presiones antrópicas, y
P. oceanica se ha convertido en uno de los principales objetivos de protección en el
Mediterráneo y está considerada una especie bioindicadora. Existe una gran diversidad de
métodos para el estudio del estado ecológico de fanerógamas marinas, si bien, el cómo
obtener información el estado ecológico a través de las medidas tomadas, sigue siendo un
reto. Las técnicas acústicas son herramientas adecuadas para el estudio de los fondos
marinos de la zona costera sumergida, debido a su capacidad de penetración en la columna
de agua. En el presente trabajo, se presenta un caso de estudio en el que se ha utilizado un
sónar de barrido lateral orientado verticalmente para la estimación de características
estructurales de la vegetación situada sobre el fondo y se compara con medidas tomadas con
métodos de muestreo directo.

Palabras clave:
Sónar de barrido lateral, Posidonia oceanica, métodos, muestreo, Mediterráneo

Abstract —
Seagrass meadows rank amongst the most valuable coastal ecosystems on Earth in terms
of goods and services they provide. Posidonia oceanica (L.) Delile is endemic in the
Mediterranean Sea, and is the most widely distributed species. Seagrasses are declining at
alarming rates due to anthropic preassures, and P. oceanica has become one of the main
targets of the protection in the Mediterranean Sea, and it is considered as a bioindicator
species. There are several methods for the assessment of the ecological status of
segrasses, but obtaining accurate information is still challenging. Hidroacoustic techniques
are suitable tools for seabed study in the submerged coastal area, because of their ability
to penetrate into the water column. This work presents a case study where an estimation of
the bottom seagrass structures had been assessed using a vertically oriented sidescan
sonar, and it is compared with direct sampling measurements.

Key words:
Sidescan sonar, Posidonia oceanica, methods, sampling, Mediterranean
Métodos de muestreo para el estudio del estado
2 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

ÍNDICE
RESUMEN
ABSTRACT
1. INTRODUCCIÓN………………………………………………………………………….3
2. OBJETIVOS……………………………………………………………………………….7
3. METODOLOGÍA…………………………………………………………………………..8
3.1. Área de estudio………………………………………………………………...8
3.1.1. Descripción del área de estudio………………………………….8
3.1.2. Transectos……………………………………………………………8
3.2. Trabajos de campo…………………………………………………………..10
3.2.1. Muestreo acústico…………………………………………………10
3.2.2. Muestreo directo…………………………………………………...13
3.3. Procesado de datos………………………………………………………….15
3.3.1. Muestreo acústico…………………………………………………15
3.3.2. Muestreo directo…………………………………………………...17
3.4. Mapa de integración…………………………………………………………17
4. RESULTADOS…………………………………………………………………………..18
4.1. Muestreo acústico…………………………………………………………...18
4.1.1. Visualización con SonarPro……………………………………..18
4.1.2. Análisis con Matlab………………………………………………..23
4.2. Muestreo directo……………………………………………………………..28
4.3. Mapa de integración…………………………………………………………31
5. DISCUSIÓN……………………………………………………………………………...32
6. CONCLUSIONES Y FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN…………………..34
7. AGRADECIMIENTOS…………………………………………………………………..35
8. BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………………………….36
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 3
Mediterráneo

1. INTRODUCCIÓN
Las fanerógamas marinas comprenden un grupo de 66 especies de plantas con raíces, tallos
y flores, que viven en ambientes someros y estuarinos en todos los continentes del mundo,
excepto la Antártida. Forman praderas que dan cobijo a miles de especies y juegan un papel
importante en la producción pesquera y la estabilización del sedimento [1].

Hay cinco especies de angiospermas, estrictamente marinas, presentes en el Mediterráneo:


Posidonia oceanica (L.) Delile, que es endémica y es la más extendida; Cymodocea nodosa,
Zostera marina, y Zostera noltii, que se encuentran también en el océano Atlántico, y
Halophyla stipulacea, que fue introducida desde el Mar Rojo [2]. También habitan especies
del género Ruppia, como R. maritima y R. cirrhosa, cuya distribución se asocia a aguas
salobres. No son consideradas angiospermas marinas, aunque en la costa española se
conocen casos donde comparten protagonismo con especies marinas en determinados
ambientes costeros [3].
Las angiospermas marinas, mantienen una estructura básica y aspecto similares a las de
muchas plantas herbáceas (monocotiledóneas) terrestres conocidas (Figura 1).

Figura 1. Arquitectura básica de las angiospermas marinas: ma = meristemo apical, m = meristemo


de crecimiento; rcp = rizomas de crecimiento plagiotropo; rco = rizomas de crecimiento ortótropo; n =
nudos; in = entrenudos, ra = raíces, pc = peciolo, e= escama, hz = haz, ha = hoja adulta, hj = hoja
joven. [4].

Los factores ambientales clave que determinan su crecimiento son la luz, los nutrientes, la
temperatura y la salinidad, por lo que son considerados como los descriptores más universales
del estado de conservación de las praderas, y del efecto de la actividad humana en los
ecosistemas marinos [4]. Se consideran especies ingenieras [5], en el sentido que son
constructoras de hábitat de los que dependen numerosas especies para refugiarse, fijarse,
alimentarse o reproducirse. Su importancia ecológica radica en la biodiversidad marina que
habita en estas comunidades marinas. Con sus complejas estructuras tridimensionales, son
capaces de modificar el ambiente favoreciendo la sedimentación de partículas y la captación
de nutrientes, y aumentan la transparencia del agua al reducir la energía hidrodinámica y
producir oxígeno. Estas funciones ecológicas fundamentales, se pueden traducir además en
valores socio-económicos.

Se estima que en España existen 1.618,69 km 2 de praderas de angiospermas marinas,


repartidas muy desigualmente según especies y zonas geográficas. El 90% se concentra en
el Mediterráneo, ya que las condiciones hidrológicas e hidrodinámicas permiten su desarrollo
Métodos de muestreo para el estudio del estado
4 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

en la plataforma de las zonas costeras abiertas hasta 37 metros de profundidad. La mayor


extensión corresponde a las praderas de Posidonia oceanica (L.) Delile, con una superficie
total de 1.159,04 km2 en el territorio español [4] y se ha estimado que 12.247 km 2 en todo el
Mediterráneo [6] (Figura 2).

Figura 2. Distribución de las praderas de P. oceanica (en marrón)[7].

El crecimiento de la ocupación del litoral, la construcción de infraestructuras, el desarrollo


industrial y las actividades agrarias en las zonas costeras, ha provocado un incremento en los
impactos sobre los hábitats de las angiospermas marinas. P. oceanica se ha visto afectada
por daños mecánicos de artes de pesca de arrastre, anclaje de embarcaciones, dragados,
eutrofización y otras formas de contaminación, con declives en su población particularmente
observados en el norte y el oeste del Mediterráneo. Aunque la regresión de las praderas se
suele relacionar con el impacto de actividades humanas, se ha observado declive también en
áreas donde las presiones antropogénicas son muy bajas, indicando que otros factores
climáticos pueden estar teniendo lugar [8].

Análisis recientes indican que se ha producido una degradación del 34% en los últimos 50
años [9]. En la Lista Roja de las Especies Amenazadas de la UICN se encuentra considerada
como “Preocupación Menor” (en inglés “Least Concern”), aunque podría llegar a calificarse
como “Vulnerable” en una o dos generaciones si las amenazas no se reducen en el
Mediterráneo occidental [7].

La recuperación de las praderas de P. oceanica se suele considerar irreversible en la escala


temporal humana, porque tiene una reducida tasa de crecimiento de los rizomas, tanto
ortótropos o verticales (0,5-1 cm/año) como plagiótropos u horizontales (3-4 cm/año), y una
variabilidad genética baja [10]. La gestión de los impactos directos, puede ayudar a promover
la resiliencia, aunque esto puede llevar mucho tiempo [11,12]. Desde hace algunas décadas,
se ha probado la viabilidad de los trasplantes de angiospermas marinas. En el Mediterráneo,
ha fracasado cualquier intento de reforestar un fondo marino con P. oceanica debido a la
lentitud de la especie para colonizar. Se ha intentado también con Cymodocea nodosa en
Canarias, ya que es de crecimiento más rápido, y tampoco se ha conseguido [13].

Se hace por tanto necesaria la realización de acciones específicas para mitigar los impactos
causantes de regresión de las praderas y la promoción de prácticas respetuosas que
salvaguarden su conservación, permitiendo a estos hábitats desarrollar su papel clave en las
áreas costeras.

La distribución de los hábitats marinos, y por ende su extensión, es el nivel de conocimiento


más básico y elemental para dimensionar su importancia ecológica y el valor de sus servicios.
Un esfuerzo colectivo de compilación de la información, su análisis y su selección, permitirá
elaborar ecocartografías lo más fieles posible al conocimiento actual sobre la distribución y
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 5
Mediterráneo

extensión de las praderas marinas y proponer medidas específicas de gestión, así como la
evaluación de los impactos que reciben.

Métodos para elaborar cartografías de angiospermas marinas

Las técnicas que se han venido utilizando para la elaboración de cartografías bionómicas han
sido muy variadas. Las técnicas de muestreo directo como el buceo autónomo, permiten
obtener datos precisos y localizados en relación a las características estructurales de la
pradera, sus límites de extensión o su cobertura (Figura 3). Sin embargo, este tipo de técnicas
conllevan mucho tiempo y un gran esfuerzo físico por parte de los buceadores, así como un
considerable esfuerzo económico y proporcionan poca información sobre la distribución
espacial debido a su escasa cobertura horizontal [14].

Figura 3. Trabajos de seguimiento por parte de buceadores [4].

Las cámaras de arrastre y los vehículos operados remotamente se han mostrado útiles en la
obtención de información sobre la composición de las comunidades biológicas. Pero la calidad
de los datos también está limitada por la claridad del agua, y la interpretación de los vídeos
requiere grandes esfuerzos de tiempo y ha sido criticada por subjetiva [15, 16].

Los métodos de muestreo indirecto o las técnicas remotas, aportan la cobertura espacial
continua de la que carecen los métodos directos. La teledetección óptica, ha sido en muchos
trabajos una solución eficiente para cartografiar la existencia de las fanerógamas marinas en
la zona intermareal. Sin embargo, en zonas sumergidas estas técnicas están limitadas por la
claridad del agua, así como por la cobertura de nubes y la rugosidad de la superficie del mar
[17], lo que suele llevar a una subestimación de la extensión del área ocupada por las
fanerógamas [14, 18].

Los métodos de acústica activa son técnicas remotas que se han mostrado eficaces para la
detección y caracterización de elementos en la columna de agua y el fondo marino, y la
estimación de su distancia al observador [19]. Las ondas acústicas se comportan en el agua
como ondas mecánicas, de manera que no se atenúan tan rápido como las ondas
electromagnéticas. Uno de los sistemas activos más habituales son las ecosondas. Son
equipos compuestos por dos elementos: el transceptor, que genera las señales eléctricas, y
el transductor, cuyos materiales tienen propiedades piezoeléctricas, que convierten las
señales eléctricas del transceptor en vibraciones que generan ondas acústicas en el medio.

El transductor emite paquetes de ondas acústicas con una determinada frecuencia y duración
de pulso (pings), y recibe la señal de reflexión (eco) cuando las ondas se encuentran con un
obstáculo. El software de la ecosonda proporciona directamente la distancia del objeto, ya
que se conoce la velocidad de propagación del sonido en el medio y el tiempo entre la emisión
de la onda sonora y la recepción de su eco. A partir del análisis del eco, se puede extraer
Métodos de muestreo para el estudio del estado
6 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

información acerca del obstáculo con el que ha chocado, como por ejemplo el relieve del fondo
marino [20].

El sónar de barrido lateral (SBL), es un tipo particular de ecosonda consistente en un


transductor monohaz con un ángulo transversal ancho y un ángulo longitudinal muy estrecho.
Este tipo de transductores trabajan a altas frecuencias, entre 100 y 1000 kHz, en comparación
con los 38 kHz de las ecosondas monohaz utilizadas para detectar bancos de peces. Los SBL
se instalan en remolques que se sumergen para evitar cualquier tipo de perturbación de la
embarcación. Gracias a la orientación transversal oblicua y a su haz de estrecha apertura
angular longitudinal y a las altas frecuencias, permite estudiar las características texturales
del fondo del mar y detectar objetos.

Figura 4. Esquema de un Sonar de Barrido Lateral (SBL).

El SBL ha sido utilizado en numerosos trabajos para detectar y cartografiar praderas de


angiospermas marinas [21].La diferencia de impedancias entre el agua y la vegetación
acuática, debida a la densidad de los tejidos (que es diferente de la del medio que los rodea)
y a la presencia de huecos en el tejido y burbujas de agua a su alrededor [22], produce una
respuesta de retrodispersión (en inglés “backscattering”) más intensa que la procedente de la
columna de agua, lo que permite la localización de las estructuras vegetales sobre el fondo.

Algunas de las ventajas de su uso son la rapidez, la visión general a la vez que el detalle
necesario, su versatilidad en las distintas configuraciones, y unos costes de operación
relativamente bajos. Sin embargo, las imágenes de los SSS no están generalmente dotadas
de información batimétrica si no se utilizan SBL interferométricos. Además, el software de
postprocesado de las imágenes de SBL depende en gran medida de las interpretaciones
visuales subjetivas de las texturas, en oposición a un tratamiento numérico y objetivo de la
imagen y de las clasificaciones realizadas con sondas monohaz y multihaz [14]. Requieren
por tanto medidas directas (en inglés “groundtruthing”) como la toma de imágenes y medidas
in situ para la verificación de las comunidades detectadas.

Una aproximación distinta a la cartografía de la vegetación subacuática considera las


diferencias en la geometría de la vegetación [23]. Uno de los propósitos de este trabajo es el
de utilizar una variación del SBL para la detección de praderas de angiospermas marinas,
medir su distribución de alturas, y comparar los resultados obtenidos con la realización de un
muestreo directo.

Métodos para evaluar el estado ecológico de angiospermas marinas

La Directiva Marco sobre la Estrategia Marina (2008/56/EC) ha establecido un marco en el


que cada Estado Miembro deberá tomar las medidas necesarias para alcanzar un “Buen
Estado Ecológico” del medio marino. Las angiospermas marinas se han listado como especies
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 7
Mediterráneo

objetivo a monitorizar, ya que muestran una sensibilidad extraordinaria a cambios en la calidad


del agua, como variaciones en la concentración de nutrientes, materia orgánica o aumento de
la turbidez, y a perturbaciones inducidas por actividades antrópicas [24].

P. oceanica se ha convertido en uno de los principales objetivos de seguimiento y protección


en el Mediterráneo [25,26]. La Directiva Marco del Agua (92/43/CEE) incluye las praderas de
P. oceanica como hábitats prioritarios (1120: Posidonion oceanicae. Praderas de P. oceanica).
Esta especie presenta las cualidades requeridas para ser considerada bioindicadora de la
calidad del agua: vive en el bentos, tiene longevidad, se distribuye por todo el Mediterráneo y
tiene una fuerte capacidad para concentrar compuestos químicos contaminantes [27]. Se han
desarrollado índices multivariantes que utilizan estas cualidades para estudiar el estado
ecológico de las aguas costeras, como es el caso del POMI (Posidonia oceanica Multivariate
Index) ampliamente utilizado en Cataluña [28].

Respecto al estudio del estado ecológico de las praderas, se han descrito una gran cantidad
de descriptores estructurales [29]. En la elaboración del presente trabajo, se seleccionaron
tres para la realización de un muestreo directo, con el fin de llevar a cabo una comparación
con las medidas acústicas adquiridas con el SBL. El motivo de la elección de esos tres, atendió
al tiempo y recursos disponibles para hacer el muestreo. El primer descriptor fue la densidad,
que es uno de los más importantes, y representa el número de haces por unidad de superficie
(convencionalmente 1 m 2). La densidad se registra mediante el recuento de haces dentro de
un área conocida, considerándose el área de 0,16 m 2 (un cuadrante de 40x40 cm) como el
mínimo óptimo para estimar la densidad de P. oceanica. Debido a la distribución agregada de
la especie, se considera que el número óptimo de réplicas son 10, y en función de los intereses
del estudio, el cuadrante puede situarse en lugares específicos o aleatoriamente [30]. El
siguiente descriptor fue la longitud foliar, que tiene una variación estacional y alcanza su
máximo en verano, pudiendo llegar a medir más de un metro de longitud. Y el último fue la
altura del dosel foliar, que está relacionado con la curvatura que presentan las hojas más
largas en su posición natural.

2. OBJETIVOS

Objetivo general
A través de un caso de estudio de una pradera de P. oceanica situada en el litoral de la
localidad de Denia (Alicante), integrar la información anterior disponible sobre la zona
realizada con métodos de muestreo clásicos, con la toma de datos propios. Utilizar una
variación del SBL para la detección de la vegetación y estudiar su aplicabilidad para la
obtención de medidas estructurales de la pradera.

Objetivos específicos
 Determinación de la configuración del transductor óptima para la detección de vegetación
en el fondo.
 Determinación de la distribución de alturas de la pradera a partir de los datos acústicos
adquiridos.
 Comparación de los datos acústicos con los datos de un muestreo directo mediante
inmersiones de buceo.
 Aplicación del método de procesamiento de datos a unas medidas realizadas en una
campaña anterior.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
8 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

3. METODOLOGÍA
3.1. Área de estudio

3.1.1. Descripción del área de estudio

El área de estudio se situó frente al litoral de Dénia, concretamente en el LIC/ZEPA de


L'Almadrava (código ES5212005), declarado Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de
Especial Protección para las Aves Marinas. Se trata de un arrecife-pradera de P. oceanica
con pequeñas manchas de Cymodocea nodosa, que ocupa una superficie de 22,39 km2. La
zona está influenciada por las actividades antrópicas como el Puerto pesquero-industrial
Dénia y por diversos puntos de vertidos de aguas residuales, siendo por tanto un enclave
interesante para situar la zona de estudio, además de fácil acceso (Figura 5).

Figura 5. Mapa de distribución de las praderas de angiospermas marinas, presiones antrópicas y


medidas de gestión en la zona de estudio (Fuente: [4]).

3.1.2. Transectos

Con el fin de determinar zonas relevantes para la localización de los transectos, se realizó
una primera inspección visual mediante el remolque de un buzo en un acuaplano. Se
seleccionaron 3 zonas con fondos de características diferenciadas:

 Transecto 1 (T1): Fondo con sustrato arenoso desprovisto de vegetación.


 Transecto 2 (T2): Fondo con sustrato arenoso cubierto de vegetación dispersa.
 Transecto 3 (T3): Fondo con sustrato arenoso enteramente cubierto de vegetación.

Cada transecto tuvo una longitud de 100 metros. Para optimizar el tiempo de navegación, los
transectos se situaron de forma consecutiva, siendo la navegación de un total de 450 metros,
discurriendo paralelamente a la costa por una profundidad de 5,2 metros (Figura 6).
En el presente trabajo se han incluido los datos de una campaña realizada en el año 2009 en
una zona próxima. En ella se realizó un muestreo acústico utilizando la misma metodología
que se detalla en este apartado, y un muestreo directo en el que se tomaron varias medidas
estructurales. El transecto realizado en 2009 se ha etiquetado como T4. Su punto de inicio
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 9
Mediterráneo

estaba situado a 150 m del Transecto 3, y tuvo una longitud total de 490 m, discurriendo
perpendicular a la costa por las profundidades 6, 7 y 8 metros.
 Transecto 4 (T4): Fondo con sustrato arenoso cubierto de vegetación al inicio y
desprovisto de vegetación al final.
En la Figura 5, se observan las posiciones de los transectos en una imagen de GoogleEarth®,
integrada con la batimetría de la zona (ver referencia en el apartado 3.4. de este trabajo).

Figura 6. Situación de los transectos realizados en 2016 (T1, T2 y T3) y el realizado en 2009 (T4).

Para marcar las posiciones de inicio y fin de los transectos se utilizaron boyas atadas a un
cabo lastrado, que fue dejándose caer desde la embarcación. Las coordenadas se registraron
con un GPS GN33 de Simrad conectado con la ecosonda. En la Tabla 1, se muestran las
coordenadas registradas.

Tabla 1. Coordenadas UTM de inicio y fin de los transectos realizados.


Inicio Fin
E 245789.40 m 245889.70m
T1
N 4305941.68 m 4305911.09m
E 245932.43m 246028.28m
T2
N 4305883.99m 4305836.48m
E 246071.85m 246228.73m
T3
N 4305820.41m 4305797.67m
E 246178.29 m 246402.00 m
T4
N 4305950.69 m 4306397.24 m
Métodos de muestreo para el estudio del estado
10 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

3.2. Trabajos de campo


Los trabajos de campo consistieron en un muestreo acústico con el SBL y un muestreo directo.
Se llevaron a cabo el día 5 de julio de 2016, y se navego con una embarcación de recreo de
8,5m de largo (Figura 7).

Figura 7. Embarcación utilizada en los trabajos de campo.

3.2.1. Muestreo acústico

La adquisición de datos acústicos se llevó a cabo utilizando una ecosonda EA400 con un
transductor Sidescan Sonar de Simrad®. En lugar de ir remolcado en un pez, que es la
configuración típica (Figura 4), el transductor se montó en un lateral de la embarcación (a
estribor). Mediante un soporte de acero, una pértiga, y una pequeña tabla de madera náutica,
el transductor quedó perfectamente fijado y situado por debajo del casco de la embarcación
para evitar interferencias (Figura 8).

Figura 8. Colocación del transductor en el soporte.

El cable del transductor se conectó a la ecosonda, situada a cubierto junto con el ordenador
de trabajo. La antena del GPS se sujetó en una parte alta de la proa para facilitar la
comunicación con los satélites y realizar el posicionamiento. A continuación se realizaron las
conexiones necesarias para el funcionamiento de la ecosonda (Figura 9).
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 11
Mediterráneo

Figura 9. Conexiones de la ecosonda.

A la izquierda de la figura, se encuentra la conexión “ecosonda – transductor”. En el centro,


se encuentra el cable de red correspondiente a la conexión “ecosonda – ordenador”. A la
derecha de éste, se encuentra el cable de alimentación correspondiente a la conexión
“ecosonda – batería”, y finalmente a la derecha de la figura, muestran las conexiones del cable
del transductor. Además, existe una conexión “GPS – ordenador”, que se debe configurar a
través del software de la ecosonda, y que nos permite tener los datos acústicos correctamente
georreferenciados.

Posteriormente, se configuraron los parámetros de emisión del transductor a través del


software específico de la ecosonda, el cual permite grabar y visualizar los datos (Figura 10).

Figura 10. Configuración de los parámetros de emisión del transductor.

Los parámetros de emisión del transductor fueron los indicados en la Tabla 2.

Tabla 2. Parámetros de emisión del transductor.


Parámetro Valor
Frecuencia 200 kHz
Apertura del haz (hasta caída -3dBs) 49°
Potencia 100 W
Duración del pulso 64 µs
Tasa de muestreo máxima 10 ping/s
Intervalo de muestreo 975 s
Ancho de banda 0,0123
Intervalo entre ping 0,065 ms
Métodos de muestreo para el estudio del estado
12 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

En la Figura 11, se observa una representación esquemática del resultado final del montaje
del transductor en relación con la embarcación.

Figura 11. Esquema general del montaje del transductor (Imagen modificada de [14])

El ángulo del haz del transductor tenía una apertura transversal de 49º y una apertura
longitudinal de 0,5º, es decir, en forma de “abanico”. En este trabajo, se consideraron dos
posibles orientaciones del transductor para la adquisición de datos. En la primera, el haz
emitido incide sobre el fondo de forma perpendicular, es decir, con una inclinación de la
dirección de propagación del haz respecto la normal a la superficie de 0º. Ésta orientación
totalmente vertical permite la máxima insonificación del fondo. En la segunda el transductor
rota 25º, por lo que la insonificación adquiere una forma más oblicua (Figura 12). Esto se
realizó con el fin de determinar cuál de las configuraciones resulta óptima para la detección
de la vegetación y la posible caracterización de su altura.

Figura 12. Vista subacuática de la configuración del tranductor en ángulo 0º (izquierda) y 25º
(derecha).

Se posicionó la embarcación en las coordenadas de inicio del Transecto 1 y se realizaron los


transectos 1, 2 y 3 de forma consecutiva utilizando, en primer lugar, un ángulo de inclinación
del transductor de 0º y terminando en las coordenadas de fin del Transecto 3. Se mantuvo
una velocidad de navegación en torno a 4 nudos, y se fue deteniendo y activando la
adquisición de datos acústicos en las posiciones de inicio y fin de los transectos. Esto permitió
tener archivos diferenciados de los 3 transectos, facilitando el procesado de datos posterior.
Debido a las buenas condiciones climáticas el día de la campaña, se consideraron
despreciables los movimientos de cabeceo, balanceo y guiñada de la embarcación.

Una vez finalizados los transectos, la embarcación volvió a la posición inicial, es decir, a las
coordenadas de inicio del Transecto 1, y se repitió la navegación a lo largo de los tres
transectos, esta vez utilizando una configuración en ángulo de 25º.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 13
Mediterráneo

3.2.2. Muestreo directo

Con el fin de obtener datos para validar los resultados acústicos, se llevaron a cabo dos
inmersiones con equipo de buceo autónomo en las zonas cubiertas anteriormente por los
haces acústicos, concretamente en el T2 y T3, con el objetivo de tomar medidas estructurales
y ver si había diferencias estructurales en la vegetación entre estas dos zonas.

Los trabajos subacuáticos tienen asociada una dificultad de los buzos para orientarse
correctamente. Para tener seguridad de realizar la verificación de datos (en inglés
“groundtruthing”) en las zonas irradiadas acústicamente, se calculó la distancia máxima a
cubrir por los buzos con respecto del cabo lastrado que marcaba el transecto.

Puesto que el haz acústico tiene forma de “abanico”, y conociendo el ángulo de inclinación
del transductor, la distancia máxima que cubre el haz desde el transecto, se puede calcular
por trigonometría. En la Figura 13 se muestra un sencillo esquema de la operación
matemática.

Figura 13. Esquema ilustrativo del cálculo de la distancia cubierta por el haz acústico.

El cálculo se realiza a partir de la Ecuación 1:

𝑑 = ℎ · 𝑡𝑔 ∝ (1)

Donde “d” es la distancia, “h” es la profundidad y ∝ el ángulo de inclinación del transductor


respecto del suelo. Resolviendo la Ecuación 1:

 Transductor a 0º: d = 5,2 · tg 24,5º = 4,74 m.


 Transductor a 25º: d = 5,2 · tg 49º = 5,98 m.

Se estableció que la distancia máxima a separarse del cabo lastrado de forma perpendicular
serían 6 metros, situándose los buzos en el lado derecho del cabo lastrado, que fue por donde
había pasado el haz acústico.

Cada uno de los dos buzos se equipó con un cuadrante de PVC de 40x40cm construido con
materiales de bajo coste (ver Anexo I) como unidad muestral, un jalón con marcas de 10 cm
de color rojo y blanco cuyo error de medida era de +-5cm, un lápiz y una tablilla. Se lanzaron
10 cuadrantes (réplicas) de forma aleatoria, dejándolos caer desde una altura de 1 m, y
dejando al menos 1 m entre réplicas. Se tomaron medidas de los siguientes descriptores
estructurales:

- Densidad. Recuento manual de los haces presentes dentro de cada cuadrante.


- Longitud. Medida de la longitud en centímetros de 3 hojas elegidas aleatoriamente,
colocando el jalón de forma vertical y estirando la hoja sobre él.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
14 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo
- Altura del dosel foliar. Medida de la altura en centímetros alcanzada por la
vegetación. Se consideró “dosel” la zona más alta alcanzada por la curvatura del
estrato foliar cuando las hojas aparecen dobladas sobre su propio peso. Se realizó
colocando el jalón en el centro del cuadrante.

En la Figura 14 se muestra uno de los cuadrantes utilizados en el muestreo. En la Figura 15,


se muestra un detalle del recuento manual de haces y un esquema de las medidas del dosel
respecto a la colocación del jalón.

Figura 14. Cuadrante de 40x40 cm utilizado como unidad muestral .

Figura 15. Recuento manual de haces para medidas de densidad y uso del jalón para medidas de
longitud y altura del dosel.

Transecto T4

Los trabajos de campo se realizaron el día 25 de Noviembre de 2009.

Muestreo acústico: Se realizó con el mismo modelo de ecosonda, con el transductor


montado análogamente en la embarcación, con la configuración 0º, y los mismos parámetros
de emisión.

Muestreo directo: Se realizó una inmersión donde se tomaron las siguientes medidas
estructurales:
- Longitud de las hojas en centímetros.
- Cobertura del fondo por P. oceanica, mata recubierta por algas o arena, en porcentaje (%).
.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 15
Mediterráneo

3.3. Procesado de datos

3.3.1. Muestreo acústico


Los datos acústicos adquiridos en los trabajos de campo fueron recogidos por el software
específico de la ecosonda y fueron almacenados en ficheros de extensión .raw en una
memoria USB.

Ya en oficina, se utilizó el software Sonar5-Pro® para la visualización de los datos. Para ello,
los ficheros fueron convertidos a la extensión .uuu mediante una licencia de Sonar5-Pro®.
Este software permite estudiar los ecogramas para cada uno de los transectos de una forma
muy intuitiva (Figura 16).

En el eje de las X se representan los pings acústicos emitidos a lo largo del transecto, y en el
eje Y, se representa la profundidad (R) en metros (en fondo verde). La barra de colores indica
la intensidad de eco en unidades de decibelios (dB). En la parte superior de la ventana de
trabajo, se muestra información sobre los parámetros utilizados durante la adquisición de
datos acústicos, así como las coordenadas geográficas para cada ping emitido.

Figura 16. Ejemplo de interfaz de Sonar5-Pro® para una zona con presencia de vegetación.

Con esta visualización, se realizó una comparación con imágenes aéreas de GoogleEarth®,
ya que en zonas someras es posible ver estructuras permanentes sobre el fondo en color más
oscuro. Esto permite comprobar si los datos acústicos adquiridos están correctamente
georreferenciados, por tratarse la vegetación de una estructura casi permanente.

El procesado posterior se realizó con el software Matlab®. Se seleccionaron intervalos de


pings a procesar, y se exportaron los archivos con extensión .uuu a .txt. A continuación, se
desarrolló un script en Matlab® para convertir los datos de .txt a .mat, que es el formato de
archivos propio del programa (ver script en Anexo II), con el fin de realizar así el análisis de
detección del fondo.

Algoritmo de detección del fondo


Se desarrolló un script en Matlab® que permite analizar cuantitativamente los datos obtenidos
en el muestreo acústico (ver script en Anexo III).
Métodos de muestreo para el estudio del estado
16 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

Cada uno de los pings emitidos por el transductor, recibió una señal de reflexión o eco cuando
éste se encontró con un obstáculo. Para poder comparar pings de diferentes profundidades
es necesario primero realizar una localización del fondo que permita alinearlos y delimitar la
duración del eco.

Aplicación de la función TVG

Dentro del algoritmo, esta función permite aplicar una corrección para compensar las pérdidas
por transmisión que ocurren en el agua, tanto debido a la propagación como a la absorción
de la onda acústica en este medio.

El objetivo fue conseguir valores de amplitud de eco que solo dependieran de las propiedades
del blanco (el blanco aquí es el fondo del mar), y no de la distancia a la que se encuentra,
puesto que a medida que recorre distancia, ocurren las pérdidas por transmisión.

El nivel de eco detectado por la ecosonda corresponde a la siguiente ecuación:

𝐸𝐿 = 𝑆𝐿 + 𝑇𝑆 - TVG (4)

“EL” es nivel de eco, “SL” es el nivel de fuente, “TS” la potencia del blanco (en inglés “target
strength”) y TVG corresponde a las pérdidas por transmisión.

La forma particular que adquiere el TVG depende de la geometría de la onda acústica que se
propaga. En el caso de dispersores en la columna de agua el valor del TVG adquiere la
expresión:

𝑇𝑉𝐺 = 40 · log 𝑅 + 2 · 𝑎𝑙𝑝ℎ𝑎 · 𝑅 (5)

“R” es la distancia al transductor y “alpha” el coeficiente de absorción del medio en que se


propaga, en este caso el agua del mar.

Se aplicó por tanto la función TVG para que los niveles acústicos (EL) fueran independientes
de la profundidad de trabajo, es decir, no estuvieran dando una información sesgada por las
pérdidas de transmisión que vienen asociadas. Se corrigió el nivel de eco obtenido sumándole
la función TVG. El valor de eco corregido (SV) por tanto, tuvo la siguiente expresión:

SV = 𝐸𝐿 + TVG = 𝑆𝐿 + 𝑇𝑆 (6)

Detección del fondo

Para cada ping se localiza el máximo y se le resta la duración del pulso emitido. Se eliminaron
los valores cercanos al transductor. Se realizó para cada ping la búsqueda del valor máximo
de eco, que sirve de referencia para asignar la distancia a la que se detecta el fondo, con la
función TVG aplicada.

Integración de la energía

Curva de energía acumulada en toda la columna de agua. Consiste en la suma de la energía


en 1,5 metros antes del fondo, permitiendo detectar si hay o no vegetación que la esté
acumulando. Se utiliza esta distancia en relación a la longitud máxima que las hojas de
P.oceanica alcanzan en verano.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 17
Mediterráneo
Medida de la altura de la vegetación

Con el objetivo de buscar un criterio de coherencia espacial, para cada valor de ping se hizo
una media móvil centrada de ventana 10 pings. Consiste en realizar un promedio con los 5
pings anteriores y 5 posteriores, es decir, 10 pings consecutivos. Esto mitiga el efecto del ruido
en la medida y genera una curva más suavizada. Este promedio se aplicó posteriormente
también a la curva de detección del fondo, para realizar una comparación entre ellas.

3.3.2. Muestreo directo


Los datos tomados en las inmersiones de buceo, se procesaron de la siguiente manera:

- Densidad. El recuento de número de haces por cuadrante, se dividió por el área


muestral de 0,16 m 2. Posteriormente se hizo un promedio de todas las réplicas en cada
pradera, obteniéndose dos valores de densidad, uno para la inmersión en T2 y otro
para la inmersión en T3.

- Longitud. Para cada cuadrante (réplica) se calculó el promedio de las 3 medidas


(subréplicas), así como el promedio del total por inmersión (30 subréplicas), la
mediana y la moda.

- Altura del dosel foliar. En lugar de considerar las 10 réplicas de cada inmersión, se
hizo un promedio de las medidas considerándose solamente los datos de 5 réplicas
en cada una. El motivo de esto fue un error en la toma de medidas que se detectó
durante el procesado de datos. Puesto que uno de los objetivos del presente trabajo
es el de realizar una comparación entre métodos de muestreo, se ha considerado que
estos errores son parte del día a día cuando se trabaja en condiciones subacuáticas.
Estos errores pueden ofrecer información sobre las posibles carencias del método de
muestreo directo, por lo que los datos se han dejado indicados igualmente con un
asterisco, aunque no se haya trabajado con ellos.

3.4. Mapa de integración

A través de una licencia del sistema de información geográfica ArcGIS 10.3., se elaboró un
mapa con el fin de intregrar la información disponible de la zona con la posición de los
transectos realizados. El mapa cuenta con las siguientes capas:

- Un mapa base de la zona de estudio.


- Ecocartografía del litoral de Valencia y Alicante disponible en la web del Ministerio de
Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Esta ecocartografía se realizó
dentro del Plan de Ecocartografias del litoral español, llevado a cabo por la Dirección
General de Sostenibilidad de la Costay el mar, y la UTE formada por las empresas
HIDTA e IBERINSA en los años 2006 y 2007.
- Los transectos realizados en el muestreo de julio de 2016.
- El transecto realizado en el muestreo de noviembre de 2009.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
18 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

4. RESULTADOS

4.1. Muestreo acústico


A continuación se muestran los resultados obtenidos tras el análisis de los datos acústicos
adquiridos en cada uno de los transectos, y para cada configuración del transductor. Se
incluyen capturas de pantalla ampliadas para facilitar la observación del lector.

4.1.1 Visualización con Sonar5-Pro®

Configuración 0º

 Transecto 1 (T1): Fondo con sustrato arenoso desprovisto de P. oceanica

En tonos rojos se puede observar la localización del fondo (nivel máximo de eco recibido
por la ecosonda) a una profundidad de 5,2 m (Figura 17). Los tonos verdes y azules que
hay por debajo, indican que el sonido ha seguido transmitiéndose por el sustrato. Sobre
la línea del fondo, en el centro de la figura, se observa en azul una estructura poco definida.

Figura 17. Ecograma del Transecto 1.

En la imagen de GoogleEarth®, no se distingue ninguna estructura permanente en el fondo a


lo largo del transecto (Figura 18).
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 19
Mediterráneo

Figura 18. Imagen aérea del Transecto 1.

 Transecto 2 (T2): Fondo con sustrato arenoso cubierto de P. oceanica dispersa

Sobre la línea roja del fondo, se observan algunas estructuras diferenciadas en colores
azules (Figura 19). Seleccionamos los pings un par de ellas y buscamos sus coordenadas
en GoogleEarth. La imagen aérea nos muestra que hay estructuras en el mismo lugar
(Figura 20), lo que nos indica que la adquisición de datos está correctamente
georreferenciada.

Figura 19. Ecograma del Transecto 2, con selección de dos estructuras.


Métodos de muestreo para el estudio del estado
20 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

Figura 20. Imagen aérea del Transecto 2, con el posicionamiento de las estructuras seleccionadas.

 Transecto 3 (T3): Fondo con sustrato arenoso enteramente cubierto de P.


oceanica

Observamos la línea roja del fondo cubierta por estructuras de color azul de forma
continua (Figura 21). En la imagen de GoogleEarth, se observa el fondo cubierto también
(Figura 22).

Figura 21. Ecograma del Transecto 3.


Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 21
Mediterráneo

Figura 22. Imagen aérea del Transecto 3.

Configuración 25º

 Transecto 1 (T1): Fondo con sustrato arenoso desprovisto de vegetación


Con esta orientación, la línea del fondo no aparece definida en color rojo como antes
(Figura 23). En azul, observamos algunas señales en la columna de agua de forma
indefinida.

Figura 23. Ecograma del Transecto 1.


Métodos de muestreo para el estudio del estado
22 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo
 Transecto 2 (T2): Fondo con sustrato arenoso cubierto de vegetación dispersa.
Al realizar la comparación con el transecto T1 no se observa ninguna diferencia entre un
fondo desprovisto de vegetación y uno con vegetación dispersa. No se distingue la línea
del fondo de las estructuras sobre él (Figura 24).

Figura 24. Ecograma del Transecto 2.

 Transecto 3 (T3): Fondo con sustrato arenoso cubierto de vegetación


Al realizar la comparación con los transectos T1 y T2, no se observa ninguna diferencia
aparente entre un fondo desprovisto de vegetación, uno cubierto por vegetación dispersa,
y uno enteramente cubierto (Figura 25).

Figura 25. Ecograma del Transecto 3.


Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 23
Mediterráneo

Se decide realizar el análisis de Matlab® con la orientación 0º, ya que ha dado mejores
resultados. Con esta configuración, se distinguen las estructuras de forma más clara que con
la orientación 25º.

4.1.2. Análisis con Matlab®

Detección del fondo

Tras correr el script del algoritmo de detección de fondo, se obtienen en primer lugar los
ecogramas con la función TVG aplicada (Figuras 26, 27 y 28). De manera análoga a la
visualización con SonarPro®, en el eje de las X están representados los pings acústicos
emitidos a lo largo del transecto, y en el eje Y, se representa la profundidad. La barra de
colores en unidades de decibelios (dB) indica la intensidad de eco.

 Transecto 1 (T1): Fondo con sustrato arenoso desprovisto de vegetación


Observamos en tonos naranjas la línea del fondo, que está situado a una profundidad de
5,2 metros.

Figura 26. Ecograma de detección del fondo del Transecto 1.

 Transecto 2 (T2): Fondo con sustrato arenoso cubierto de vegetación dispersa.

Figura 27. Ecograma del Transecto 2.


Métodos de muestreo para el estudio del estado
24 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

 Transecto 3 (T3): Fondo con sustrato arenoso enteramente cubierto de


vegetación.

Figura 28. Ecograma del Transecto 3.

Representación de pings

Con el fin de estudiar y comparar el nivel de eco recibido por un ping emitido en un fondo de
arena y con otro con P. oceanica, se elige y representa un ping del T1 y del T3. Para
comprender bien la representación, cabe destacar que si bien en las Figuras 26, 27 y 28
aparece en el eje X el total de pings emitidos en cada transecto, debemos imaginar las
imágenes como si estuvieran formadas por más de 800 “líneas” verticales, y que de la
integración de la información de todas las líneas surge el ecograma. Representar solamente
un ping, equivale a representar solamente una de esas “líneas”.

En la Figura 29, se muestra el comportamiento del eco en el ping 300 en el T1. En ella, se
observa que el eco adquiere su nivel máximo de forma abrupta en la profundidad de 5,2 m.
La señal que se ve al principio, corresponde al ruido generado en la emisión, y la señal
posterior al máximo, corresponde a la onda acústica que sigue trasmitiéndose por el fondo.

Figura 29. Ecograma del ping 300 en el Transecto 1 (arena).


Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 25
Mediterráneo

En la Figura 30, se representa el ping 300 del T3. En ella se observa como a partir de los 4 m
se empiezan a recibir niveles de eco, siendo alrededor de los 5,2 m donde la ecosonda recibe
el nivel máximo correspondiente a la línea del fondo.
.

Figura 30. Ecograma del ping 300 en el Transecto 3 (Posidonia).

Integración de la energía

La energía acumulada (en decibelios) en el metro y medio anterior al fondo, aparece


representada en la Figura 31. En el T1, al ser un fondo desprovisto de vegetación, no hay
prácticamente energía acumlada antes de la línea del fondo, salvo por la estructura central
que se detectó también en la visualización con SonarPro® y no se pudo identificar por no ser
permanente.

Figura 31. Energía acumulada en el fondo en el Transecto 1.

En la Figura 32, se muestra la energía acumulada en el Transecto 3. Se puede observar que


la pradera de P. oceanica que cubre enteramente el fondo provoca que se acumule gran
cantidad de energía en comparación con un fondo sin cobertura de vegetación.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
26 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

Figura 32. Energía acumulada por P. oceanica en el Transecto 3.

Altura de la vegetación

Se representó la altura alcanzada por el dosel de la pradera de P. oceanica a lo largo del


Transecto 3, a partir de la energía acumulada por esta en cada ping. En la Figura 33, se
muestra la curva suavizada que resulta tras aplicar el promediado de pings.

Figura 33. Curva suavizada de la altura del dosel de P. oceanica en el Transecto 3.

Se observa que las alturas varían entre 0,6m y 1,2m, resultados que se compararán con las
medidas del muestreo directo. El algoritmo de Matlab® además, realiza el cálculo de la altura
promedio del dosel de P. oceanica en los 885 pings muestreados, ofreciendo un resultado de
0,8 m.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 27
Mediterráneo

Se representó también la curva suavizada del fondo en el Transecto 1 (Figura 34). Se observa
que la distribución de alturas oscila entre 0,2 y 0,4 m. La curva del fondo queda por tanto
situada en alturas por debajo de la de vegetación, solamente viéndose interrumpido por la
estructura indefinida anteriormente descrita.

Figura 34. Curva suavizada del fondo en el Transecto 1.

Análisis de los datos acústicos del Transecto T4


El Transecto T4 fue realizado con el transductor orientado a 0º también, por lo que se incluyen
aquí los resultados obtenidos tras la aplicación del mismo algoritmo en Matlab®.

Detección del fondo

En la Figura 35, se muestra el ecograma de detección del fondo a lo largo de todo el transecto.
De manera análoga a los ecogramas anteriormente mostrados en las Figuras 26, 27 y 28, en
el eje de la X se muestra el número de ping, y en el de la Y la profundidad, que también puede
llamarse “R”. En este caso, resulta complicada la visualización de vegetación o estructura
alguna sobre el fondo.

Figura 35. Ecograma de detección del fondo en el Transecto 4.


Métodos de muestreo para el estudio del estado
28 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo
Altura de la vegetación

Tras aplicar el promediado de pings, se generó la curva suavizada de la altura del dosel de la
pradera de P. oceanica a lo largo del Transecto 4, que aparece mostrada en la Figura 36.

Figura 36. Curva suavizada de la altura del dosel de P. oceanica en el Transecto 4.

En ésta ocasión, se obtuvo un promedio de altura del dosel de 0,31m. Este valor se comparará
más adelante con el que se obtuvo en el muestreo directo

4.2. Muestreo directo

Inmersión en T2
Los resultados brutos obtenidos de las medidas estructurales tomadas por los buzos, se
muestran en la Tabla 3. Las etiquetas L1, L2 y L3, corresponden a las 3 medidas de longitud
(subréplicas) por cuadrante (réplica).

Tabla 3. Resultados brutos obtenidos en la inmersión en el Transecto 2.

Altura dosel
Cuadrante Nº haces L1 (cm) L2 (cm) L3 (cm)
(cm)

1 30,0 45,0 60,0 50,0 120,0*


2 60,0 70,0 90,0 75,0 130,0*
3 52,0 90,0 95,0 85,0 -
4 25,0 90,0 75,0 85,0 -
5 85,0 80,0 90,0 90,0 -
6 39,0 60,0 68,0 70,0 76,7
7 64,0 40,0 90,0 86,0 50,0
8 62,0 105,0 55,0 95,0 60,0
9 32,0 60,0 50,0 55,0 45,0
10 73,0 100,0 95,0 105,0 51,7
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 29
Mediterráneo

Con estos resultados, se calcularon los siguientes parámetros estadísticos: el promedio de


haces por cuadrante, el promedio de todas las longitudes de hojas y el promedio de la altura
del dosel para la estación (inmersión). Además, en el caso de la longitud de las hojas, se
calculó también la mediana y la moda (Tabla 4).

Tabla 4. Resultados obtenidos del cálculo de parámetros estadísticos en la inmersión en T2.


Nº haces L (cm) Altura dosel (cm)
Promedio 52,2 76,8 56,7
Moda - 90 -
Mediana - 82,5 -

El promedio de haces por cuadrante fue de 52,2. Con este valor, se calculó la densidad de
haces por m 2, sabiendo que un cuadrante de 40x40 cm son 0,6 m 2. El resultado fue una
densidad de 326,3 haces/m2.

Respecto a la longitud de las hojas, se obtuvo una longitud promedio 77 ± 5 cm, la moda fue
90 cm, y la mediana fue 82,5 cm.

Tal como se indicó en el capítulo anterior (ver apartado 3.3.2.), debido a errores en la toma
de medidas de la altura del dosel, solo se consideraron 5 réplicas para el cálculo de la altura
promedio, que resultó ser de 57 ± 5 cm. Las medidas no consideradas se indican con un (*).

Inmersión en T3
Los resultados obtenidos de las medidas estructurales tomadas por los buzos, se muestran
en la Tabla 5.

Tabla 5. Resultados brutos obtenidos en la inmersión en el Transecto 3.

Altura dosel
Cuadrante nº haces L1 (cm) L2 (cm) L3 (cm)
(cm)

1 40,0 75,0 100,0 70,0 110,0*


2 80,0 90,0 110,0 120,0 130,0*
3 50,0 90,0 100,0 110,0 140,0*
4 80,0 60,0 80,0 110,0 -
5 75,0 100,0 40,0 90,0 -
6 56,0 90,0 95,0 60,0 60,0
7 41,0 72,0 82,0 40,0 73,3
8 55,0 44,0 86,0 55,0 71,7
9 65,0 52,0 42,0 45,0 66,7
10 85,0 60,0 62,0 68,0 63,3

Con estos resultados, se calcularon los mismos parámetros estadísticos que con los
anteriores (Tabla 6).
Métodos de muestreo para el estudio del estado
30 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo
Tabla 6. Resultados obtenidos del cálculo de parámetros estadísticos en la inmersión en T3.
Nº haces L (cm) Altura dosel (cm)
Promedio 62,7 76,6 67,0
Moda - 90 -
Mediana - 77,5 -

En esta ocasión se obtuvieron 62,7 haces por cuadrante. Con este valor, se calculó la
densidad de haces por m 2, obteniéndose un valor de 391,87 haces/m2.

Respecto a la longitud de las hojas, se obtuvo un valor promedio de 77 ± 5 cm, una moda de
90 cm, y una mediana de 77,5 cm.

Respecto a los resultados de la altura del dosel, análogamente a la anterior inmersión, se


consideraron solamente los datos de 5 réplicas. El valor de altura promedio fue 67 ± 5 cm.

Finalmente, tras observar la similitud entre los datos de densidad, se calcularon los valores
promedio de densidad, longitud y altura del dosel promedios del conjunto de las dos
inmersiones, es decir, para la pradera (Tabla 7).

Tabla 7. Resultados totales obtenidos para la pradera.


Densidad
L (cm) Altura dosel (cm)
(haces/m2)
Promedio entre T1 y T2 359,1 76,7 61,8

Se obtuvo una densidad de 359,1 haces/m2, una longitud promedio de las hojas de 77 ± 5 cm,
y una altura del dosel promedio de 62 ± 5 cm.

Inmersión en T4

El informe de la inmersión indicaba los resultados de los descriptores medidos en función de


la profundidad, puesto que el transecto fue perpendicular a la costa. A continuación se
muestran los resultados (Tabla 8):

Tabla 8. Resultados brutos obtenidos en el Transecto 4.


Cobertura (%)
Profundidad (m) L (cm)
P. oceanica Mata Arena
5 35 80 0 20
5,5 40 60 20 20
6 35 40 30 30
6,5 35 10 40 50
7 0 0 30 70
7,5 0 0 0 100

A partir de los datos de longitud de las hojas en las profundidades donde había presencia de
P. oceanica, que fueron 5m, 5,5m, 6m y 6,5m, se calculó el promedio de longitud, que dio un
resultado de 36 ± 5 cm.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 31
Mediterráneo

4.3. Mapa de integración

De la integración de la ecocartografía con los transectos realizados, se elaboró el siguiente


mapa (Figura 37).

Coordinate System: ETRS 1989

Figura 37. Mapa de integración.


Métodos de muestreo para el estudio del estado
32 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

5. DISCUSIÓN
Las características de propagación de las ondas acústicas en la columna de agua y los
procesos de rebote que tienen lugar cuando ésta intercepta algún obstáculo antes del fondo,
proporcionan a las técnicas acústicas un alto potencial como herramienta para el estudio del
fondo marino.

El montaje del SBL en un lateral de la embarcación, con el transductor orientado verticalmente,


y una dirección de propagación del haz respecto la normal a la superficie de 0º, resultó ser la
configuración óptima para detectar vegetación en el fondo marino.

En la visualización con SonarPro®, en el Transecto 1 se localizó la profundidad de la línea del


fondo a 5,2m, y se observó una estructura indefinida. Al realizar la comparación con la imagen
aérea, no se vio ninguna estructura permanente, por lo que esta estructura podría
corresponder a algún organismo móvil, como por ejemplo los peces. En el Transecto 2, las
estructuras seleccionadas correspondían geográficamente con estructuras permanentes en
la imagen aérea. Como el transecto se trazó por un fondo de cubierto por manchas de P.
oceanica, se puede inferir que dichas estructuras corresponden a la vegetación. En el
Transecto 3, el fondo apareció cubierto por estructuras de color azul, que también tuvieron
correspondencia con la imagen aérea. Puesto que el transecto se trazó por un fondo
enteramente cubierto por P. oceanica, se puede inferir que las estructuras visualizadas
corresponden a la vegetación.

Con la configuración del transductor a 25º, no se pudo observar ninguna diferencia aparente
entre un fondo desprovisto de vegetación, uno cubierto por vegetación dispersa, y uno
enteramente cubierto, por lo que esta configuración no parece óptima para la detección de
vegetación. Se observaron algunas señales en azul en la columna de agua, que no se
pudieron identificar, y podrían ser ruido.

En los ecogramas obtenidos con la aplicación del algoritmo de detección de fondo, con la
función TVG aplicada, se puede realizar una discriminación visual entre fondo con y sin
vegetación, gracias a la adquisición de datos en el Transecto 2, que tiene vegetación dispersa.

El ping 300 alcanzó de forma abrupta su nivel máximo de eco en el fondo con arena, sin
embargo, en el fondo con vegetación, la señal fue mucho menos abrupta. La ecosonda recibió
niveles de eco a partir de los 4 m, siendo el máximo de eco en los 5,2 m. Esta diferencia en
la señal, corresponde con presencia de vegetación que se eleva 1,2 metros sobre el fondo.

Algo muy similar ocurrió con la energía acumulada antes de la línea del fondo, siendo mayor
en el Transecto 3 cubierto de P. oceanica que en el fondo con arena, por lo que se deduce
que la vegetación es la responsable de la acumulación de esa energía. En el agua de mar, el
sulfato de magnesio provoca la atenuación del sonido por pérdida de energía [31]. Dada la
circunstancia de que el magnesio es el átomo central de la molécula de clorofila, se sugiere
que se realicen investigaciones futuras con el fin de determinar si la acumulación de energía
observada tiene relación con la actividad fotosintética de la cobertura vegetal.

La altura promedio del dosel de la pradera en el T3 calculada con el algoritmo, fue de 0,8 m
(u 80 cm). Este resultado difiere en 13 cm con respecto del dato obtenido en campo (67 ± 5
cm). Esto indica una coherencia buena por no ser una diferencia desorbitada, pero sugiere
que el método acústico y el método directo debieran utilizarse de forma conjunta, reforzando
la idea de que las técnicas remotas necesitan un groundtruthing, y a su vez, las técnicas de
muestreo directo requieren el diseño de metodologías que aseguren la máxima exactitud en
la toma de medidas por parte de los muestreadores, ya que el trabajo en condiciones
subacuáticas lleva siempre asociado el hándicap del esfuerzo físico.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 33
Mediterráneo

En el caso del Transecto 4, resulta complicada la visualización de vegetación sobre el fondo.


Por su parte, el muestreo directo no incluyó la medida de la altura del dosel, pero sí la de la
longitud de las hojas. Se midieron unos valores de longitud de 35 a 40 cm, que tienen una
buena coherencia con que el muestreo se realizara en el mes de noviembre, ya que la longitud
de las hojas es estacional, y en esas fechas es menor que en verano. Las hojas de esa
longitud no suelen doblarse sobre sí mismas por su propio peso, sino que se mantienen rectas,
por lo que la longitud de las hojas y la altura del dosel, podrían considerarse equivalentes en
este caso. El valor promedio fue de y 36 ±5 cm, que si se compara con el promedio de
distribución de alturas calculado por el algoritmo (30 cm) parece que existe cierta coherencia.
No obstante, teniendo en cuenta que el transecto se trazó perpendicular a la costa, se sugiere
que en estudios futuros se trate de establecer si existe relación entre la exactitud del método
y la posición de los transectos con respecto a la profundidad.

Los parámetros estadísticos calculados para la longitud de las hojas en los transectos T2 y
T3 fueron muy similares, indicando que se trataba de la misma pradera. La longitud promedio
de las hojas medidas entre los dos transectos fue 77 ± 5 cm, que contrasta con la moda que
en ambos tuvo un valor de 90 cm, y con la mediana que fue de 82,5 cm y 77,5 cm
respectivamente. De esto se deduce que las longitudes de las hojas no siguen una distribución
normal, ya que si lo fueran, el promedio, la mediana y la moda, serían iguales. Por tanto, se
sugiere que en próximos estudios, se recomienda no dar el resultado únicamente del
promedio, ya que los datos están concentrados alrededor de 90 cm. Tampoco serviría dar el
resultado del promedio con la desviación típica, porque esta sería muy grande y daría poca
información, por lo que se recomienda ir con cautela cuando calculamos parámetros para
representar las muestras.

Las densidades obtenidas en ambos transectos refuerzan la idea de que se trata de una
misma pradera. El valor promedio para la pradera fue de 359 haces/m2, lo que según la
clasificación incluida en la referencia [26], indica que corresponde a una pradera en equilibrio
dinámico o tendiendo a la regresión. Este dato muestra coherencia con la ecocartografía
consultada que aparece incluida en el mapa de integración, ya que la zona estaba catalogada
como “Pradera de P. oceanica en regresión”.

En el Transecto 4, no se realizaron medidas de densidad, pero los datos de porcentaje de


cobertura de P. oceanica en relación con la cobertura de mata muerta cubierta de algas,
sugieren que la vegetación observada no presentaba un buen estado ecológico. La cobertura
de arena al final del transecto, coincide también con la ecocartografía consultada, que
catalogaba la zona como “Comunidad de arenas finas bien calibradas”. No obstante, se
observa en la ecocartografía que el trazado del Transecto 2, discurrió también por la zona de
arenas, lo que contrasta con la visualización y georreferenciación de las manchas de P.
oceanica realizadas en el muestreo acústico y directo del presente trabajo. Esto sugiere que
la ecocartografía de 2006, debió realizar una interpolación un tanto amplia de los polígonos,
y pone de manifiesto la necesidad de desarrollar metodologías con un enfoque
multidisciplinar, con el fin de poder integrar una mayor cantidad de información en la
elaboración de ecocartografías. La adquisición de datos acústicos con el SBL con la
configuración utilizada en el presente trabajo, se muestra como una técnica con gran
resolución de la detección del fondo, resultando en una gran versatilidad para obtener
información sobre distintas características estructurales. Considerando los costes económicos
en comparación con los derivados de las campañas de buceo, convierten a esta herramienta
en una alternativa de bajo coste a otros sensores acústicos más especializados y un
complemento a los métodos directos, con un potencial de aplicación para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas.

.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
34 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

6. CONCLUSIONES Y FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN


Se ha detectado la presencia de una pradera de P. oceanica mediante un sónar de barrido
lateral.

Se ha determinado que la configuración óptima del transductor para la detección de


vegetación en el fondo es 0º, es decir, la insonificación máxima vertical.

Se ha observado una coherencia entre el muestreo directo, la detección acústica y las


imágenes aéreas respecto a la presencia y posicionamiento de la pradera.

Se ha obtenido la distribución de las alturas de la vegetación a través de la aplicación de un


algoritmo de detección del fondo a los datos acústicos.

Se han realizado tres medidas estructurales de la pradera mediante el uso de la metodología


clásica de inmersiones de buceo autónomo, observándose las ventajas de precisión que se
derivan de la medida directa, así como los posibles errores que pueden ocurrir durante el
muestreo.

Se ha determinado que la longitud de las hojas no sigue una distribución normal a partir del
cálculo de parámetros estadísticos.

Se ha inferido que los datos obtenidos de densidad, indican que se trata de una pradera en
equilibrio dinámico, con tendencia a la regresión, estableciendo correspondencia con una
cartografía anterior de la zona.

Y se plantean dos futuras líneas de investigación. Por una parte, se sugiere un estudio más
profundo sobre la acumulación de energía en la vegetación cuando esta es insonificada con
ondas acústicas, en relación con la actividad fotosintética. Por otra parte, se plantea la
aplicación de las metodologías descritas en este mismo trabajo en una pradera con mayor
densidad, como por ejemplo en una reserva marina, con el objetivo de estudiar si la
retrodispersión de las ondas acústicas está relacionada con el estado ecológico de la pradera.
Ambas líneas enmarcadas en el estudio de la aplicabilidad de la detección acústica como un
método complementario a los muestreos directos para evaluar características estructurales y
ecológicas de la pradera, más allá de la cartografía convencional.
Métodos de muestreo para el estudio del estado
ecológico de fanerógamas marinas en el 35
Mediterráneo

7. AGRADECIMIENTOS
En primer lugar, quisiera mostrar un profundo agradecimiento a Isabel Pérez Arjona por la
tutorización de este trabajo.

También quiero dar las gracias a Miguel Rodilla, Vicent Puig, Susana Llorens y César
Bordehore por haber realizado un trabajo en equipo fantástico que hizo posible el desarrollo
de los trabajos de campo. Trabajos que no se hubieran georreferenciado si Lucio Calise no
hubiera intervenido días antes para ayudarme a poner en funcionamiento el GPS de la
ecosonda. Ha sido un placer trabajar con todos vosotros.

De la misma manera, quiero agradecer a Núria Tamarit, Imanol Morata, María Campo, Sara
García, Noelia Arto y Jonatan Álvarez por sus consejos útiles y su gran interés mostrado en
este trabajo.

Finalmente, dar las gracias a mi familia por su apoyo incondicional.


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36 ecológico de fanerógamas marinas en el
Mediterráneo

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