ENSAYO
AUTORAS: Raquel Bogado.
Ana Sandoval.
GUÍA PARA LA PAZ
Educar para la paz es propiciar el desarrollo de habilidades y la adquisición de
herramientas que permitan a las personas y a los pueblos convivir de forma
pacífica, o lo que es lo mismo, vivir sin violencia. Este proceso lleva implícito la
asimilación de valores como la justicia social, la igualdad, la cooperación, la
solidaridad, el respeto y la autonomía. Una de las formas efectivas, de llegar a
ser ciudadanos y ciudadanas comprometidos con el cambio social y la
construcción de la paz, es a través de la promoción y el desarrollo de un
sistema educativo que institucionalice la Educación para la Paz en la vida de
los centros escolares, luego en la familia y por último en la sociedad.
Entonces ¿Cómo debemos impartir la educación para que haya paz?
Es tan necesario hoy día implementar en las instituciones educativas todos los
temas transversales posibles para la educación para la paz, vivimos rodeados
de mucha violencia, diferencias de todo tipo y aunque no parezca existe
todavía el racismo, la diferencia social que pone barrera entre personas que
tienen más y menos, cada vez más las personas somos menos tolerantes unos
con otros y menos solidarios; esto se nota desde lejos en todos los ámbitos si
nos ponemos a observar.
La educación para la paz promueve la resolución de problemas de manera
positiva, abierta, con un cierto enfoque inclusivo en donde lo más importante es
convivir sanamente, ayudarnos o apoyarnos para superar ciertas dificultades
que se generan dentro de la sociedad y resaltan en las instituciones educativas
en donde los estudiantes demuestran ciertas actitudes que el docente debe
utilizar para fomentar la educación para la paz.
Un claro ejemplo es donde el estudiante que crece sin el apoyo familiar, ataca
a un compañero que viene de una familia donde se practican los valores, el
cual siempre es vulnerable ante los acosos de los compañeros, creándose un
conflicto en el aula con el que el docente debe lidiar a diario en su labor como
educador y es ahí donde se toma acciones para guiarlos a un ambiente
saludable y de paz.
La educación para la paz no debería ser solo aprender a vivir en paz si no
tomar conciencia del valor de uno mismo como persona y el de los demás, es
saber amarse y saber amar, porque cuando uno ama desea el bienestar y la
felicidad del otro, así no habría la necesidad de crear problemas o conflictos,
simplemente una educación para una sociedad más justa y equitativa.
En el ámbito educativo no se fomenta la educación para la paz ya que los
mismos docentes tienen conflictos en sus relaciones con los demás, uno por el
egoísmo y otro porque no se respetan las opiniones de sus propios
compañeros con quienes conviven diariamente; el aire de superioridad es más
alto que el de la humildad y esto no debería de ser así ya que los docentes
somos un espejo para los estudiantes y la misma sociedad.
Dentro del ámbito educativo la enseñanza de la educación para la paz fomenta
la formación individual y por ende la grupal, porque si en la familia no se
practica valores, dentro de esta convivencia se aprenden y se fortalecen poco a
poco. La iniciativa de crear un ambiente para la paz entonces, debe de nacer
de los estudiantes motivados y apoyados por sus educadores, porque como
sabemos los docentes deben ser los guías para que ellos emprendan acciones
positivas y lo transfieran en otros lugares como: los amigos, los parientes, los
vecinos, los conocidos, los compañeros de trabajos, etc.
Existen varias estrategias educativas que se pueden implementar para reforzar
las que actualmente se utilizan, las cuales son muy deficientes o presentan
objetivos ambiciosos que el tiempo establecido para el mismo no es suficiente
para su aplicación, por ende no se emplean o se dejan de lado, una de las
estrategias puede ser: el debate, en donde se practica la democracia bajo
normas de respeto, se discuten sanamente, surgen opiniones diferentes y se
resuelven conflictos ideológicos a través de la comunicación; en esta también
se ofrece una participación colectiva, dejando de lado todo tipo de diferencias,
ya que se puede realizar integrando varios grados.
El mundo actual nos está volviendo muy insensibles, porque vamos en busca
de bienes sin tener en cuenta las consecuencias que puede acarrear, y sin
tener en cuenta al otro ser, donde pareciera que la violencia es una forma de
democracia o imponer nuestros derechos, para la solución de problemas.
En conclusión, la educación para la paz es compromiso de todos, más aun de
los jóvenes que son el futuro de la sociedad, debiendo esto comenzar en el
hogar de donde se obtiene la primera educación, luego con la guía y
motivación del docente, quien debe demostrar una convivencia en paz con sus
colegas, para que los estudiantes practiquen con los compañeros del aula, a
través de estrategias que favorezcan la convivencia armoniosa, la práctica de
valores, dejando de lado desigualdades, etc.; ofreciendo una educación de
calidad para la paz, promoviendo el amor propio y el de su entorno.